Qué Sistema

Julio 2020

Con extremas digitalización, manipulación genética y monopolización en el agro (Leer) y acuerdos con China (Leer).

 


 

 

 

Conciliación de clases/ Concentración y centralización capitalista/ Alternativas emancipatorias

 

Conciliación de clases

 

Tratemos de aclararnos cómo se está concretando la conciliación de clases desde progresistas, izquierdistas afines y trabajadores. En primer lugar, consideremos la siguiente convocatoria que apela a agitar "Vicentín es el típico robo de guante blanco" de más fácil llegada a mayorías y en apariencia más atenta a las necesidades populares. Tiene mayor acogida abajo e izquierda que acercar una versión más aproximada a la realidad: "Vicentin es sólo un ejemplo del crecimiento gran capitalista local e imperialista con financiamiento público sea por multimillonarios subsidios directos e indirectos sea porque la expoliación tanto de trabajadores como de la naturaleza no se invierte en el país y se fuga, de resultas se desfinancia el Estado social y se incrementa constantemente el círculo perverso de endeudamiento-desendeudamiento". Al preferir el primer relato, esas fuerzas e individualidades progresistas y de izquierdas no confrontan con el capitalismo. Es decir, concilian con les opresores a la vez que represores. Examinemos cómo fundamentan esta convocatoria:

 

Urge multiplicar el apoyo a la intervención de Vicentín

 La derecha, los dueños del agro-negocio y los medios de comunicación concentrados han lanzado una campaña para impedir o neutralizar la intervención de Vicentin. Pretenden retomar el rumbo de la extranjerización o desguace de la firma para garantizar la impunidad de los directivos comprometidos con el vaciamiento y la quiebra fraudulenta de la compañía.

Urge poner en movimiento una gran campaña popular de esclarecimiento contra los engaños que se intentan instalar en la opinión pública. Es falso que Vicentin es una empresa privada que desarrollaba sus actividades normalmente hasta que llegó un Estado invasor para expropiarla. Lo cierto es todo lo contrario. Quebró y no paga y muchas denuncias de contrabando, triangulación, evasión impositiva, empresas off shore evidencian una operatoria delictiva.

La estafa de Vicentin es contra el pueblo de la Argentina. El grupo hizo negocios y acumuló excedentes y patrimonio con fondos públicos, del Banco de la Nación, de otras entidades financieras públicas y de organismos de recaudación, incurriendo en el delito de evasión y elusión fiscal. Se trata de un accionar asociado a la extranjerización y al amparo de un modelo productivo que promueve el agro negocio de exportación en beneficio de la transnacionalización de la economía. 

Con la intervención se puede evitar el vaciamiento de la empresa y habilita un proceso de amplia discusión con trabajadoras y trabajadores directos e indirectos, los productores proveedores de la empresa y las organizaciones sociales vinculados a la actividad de la empresa. El concurso no impide la posibilidad de la intervención y con ello, asegurar la gestión en el marco del procedimiento concursal y en defensa del patrimonio público afectado por el accionar delictivo de la empresa que llevó a la actual situación de falencia, facilitado por la corrupción desde la actividad pública. 

Hace falta una campaña popular para denunciar lo que representa el caso Vicentin y la maniobra de encubrimiento de la gran corrupción, asunto desplegado por los principales medios de comunicación y la derecha política, que en definitiva buscan otra “125”.

Los poderosos quieren impedir la intervención o atarla de manos para seguir manejando el concurso de acreedores y de esa forma abrir el camino al desguace o extranjerización, incluso la “argentinización” a favor de grupos concentrados.

Lo que necesita el país es Vicentín “pública, no estatal con control social”.

Solo una amplia unidad política del movimiento popular puede generar la condición de posibilidad para la intervención y la transformación de una gran empresa en la perspectiva de la soberanía alimentaria.

La intervención urgente de Vicentin resulta preventiva y habilita la posibilidad de discutir el modelo agrario para pensar en términos de soberanía alimentaria.

Los firmantes nos comprometemos en una campaña que estimule el debate público y la movilización social.  Es el paso inicial para intervenir en la discusión del modelo productivo y de desarrollo a favor de la mayoría social empobrecida.

República Argentina, 22 de junio de 2020

FIRMAS:(...)

Fuente: https://contrahegemoniaweb.com.ar/2020/06/22/urge-multiplicar-el-apoyo-a-la-intervencion-de-vicentin/

 

 

Comprobamos que la restricción de les firmantes de la convocatoria a sacar fuera una corpo, no de las decisivas, del sistema imperialista de agronegocios que ocupa nuestro país (económica territorialmente) se limita a conseguir intervención estatal derrotando a la derecha explícita, porque el Partido Justicialista (a consecuencia de terrorismos paraestatal y estatal, además de su protagonismo neoliberal en el gobierno de Menem) se homogeneizó a la derecha.  Lo de soberanía alimentaria y estimular el debate público son sólo atrapa voluntades. Leer

 

Lo siguiente es el relato de Katz reproduciendo lo que desea y desean quienes no desisten de humanizar el Estado del Capital por simples estatizaciones o cambios de propietarios y por recuperación del dinero. Pero además haciendo una lectura lineal que ayuda a encubrir el delictivo e incluso criminal funcionamiento complejo y totalitario del capitalismo local del mundializado.

 

Sigamos el sueño sobre el Estado que Katz personifica siguiendo el sentido común, convertido por el capitalismo como si fuese, de las mayorías: Porque el Estado viendo lo que estaba ocurriendo tomó la decisión: intervenimos, expropiamos, intentamos evitar la extranjerización y sobre todo apuntamos a una empresa testigo que actúe en el comercio exterior, que impida los fraudes que se hacen con la liquidación de retenciones. En ese camino se proyectaba algo muy interesante, no solo abría el rumbo al monopolio estatal del comercio exterior sino que abría el rumbo a empresa de utilidad única que es expropiada, algo que tanto discutimos con el capital financiero.

 

Por último, señalemos el fomento de la convicción en que el impuesto a las grandes fortunas será la salvación. Resulta enojoso que Claudio Katz, desde la izquierda marxista y la especialización en economía, contribuya a la creencia que podemos humanizar al capitalismo en vez de luchar por el comunismo que consiste en recuperación por los pueblos de los bienes comunes sociales y naturales. Escuchemos las explicaciones de Rolando Astarita que no desiste de bregar por los cambios radicales hacia el socialismo: (...)Así, con un buen impuesto se arreglaría gran parte del problema de la subsistencia, y no habría necesidad de levantar la cuarentena. En lugar de socialismo…. impuestos.

 

El asunto parece sencillo, pero lamento decir que no es así de simple. Es que pasa por alto que la mayor parte de la riqueza en manos de la clase capitalista no se encuentra bajo la forma de tesoro (de cash), sino consiste en medios de producción y/o derechos sobre la plusvalía. Perder de vista esto es propio de aquel que confunde la acumulación precapitalista con la acumulación capitalista. La primera pasa por el atesoramiento. La segunda consiste en acumular capital (y si bien el dinero puede ser capital, no todo el capital es dinero). Por eso Marx habla del “prejuicio popular que confunde la producción capitalista con el atesoramiento y que por tanto se imagina absurdamente que la riqueza acumulada es riqueza sustraída a la destrucción, y por lo tanto al consumo, bajo su forma natural existente, o también salvada de la circulación”.Trasladado al presente, es la ilusión del populismo socialista que cree que la forma principal de la acumulación consiste en dinero 'guardado debajo del colchón” (creencia que conecta con “el problema es el capital financiero, opuesto al productivo”). Sin negar que el dólar bajo el colchón sea una forma de atesoramiento en Argentina, el mismo es propio de la clase media, y de alguna capa más acomodada de la clase obrera. La clase capitalista acumula en la forma de activos financieros –que dan derechos a plusvalía- y en medios de producción, de transporte, entidades bancarias, etcétera, con el fin de explotar al trabajo. Lo cual es característico del capital. (...) Leer

 

 

Argentina. Claudio Katz: «¿Cuál es la urgencia de negociar el canje de la deuda en una crisis mundial de esta envergadura.

 

Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 5 julio 2020.-

Claudio Katz integra Economistas de Izquierda y es uno de los más lúcidos y claros exponentes en temas fundamentales como el de la deuda externa y la crisis económica que atraviesa el país. Autor entre otros libros, de «El porvenir del socialismo», «Las disyuntivas de la izquierda en América Latina» y «La economía marxista hoy», Katz aborda en esta entrevista las negociaciones de la deuda encarada por el gobierno y la situación desencadenada con el tema de expropiar o no al pulpo cerealero Vicentin.

Recordar también que Katz, integra junto a Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas y cientos de personalidades la Autoconvocatoria por la Suspensión del pago a la deuda, previa auditoría de la misma.(...)

 

Parte II

Vicentin: ¿Y la expropiación?

-Te quiero llevar a otro tema que está bastante relacionado que es el de Vicentín. Se dijo: «vamos a expropiar», y al rato, «no vamos a expropiar”, todo el tiempo estamos así, parece lo de la cuarentena y la no cuarentena. Esto me parece que tiene que ver con una matriz ideológica, no es solo que te presionan es que te dejas presionar. Demuestran una debilidad que no es circunstancial,  temen radicalizar posiciones ante enemigos que buscan poner al país de rodillas.

-Es tal cual. Lo de Vicentin es lo mismo quizá menos pensado, menos previsto. Apareció, pero el comportamiento tiene semejanzas. Porque la derecha se enfureció con el caso Vicentin, empezó desde los medios de comunicación con sus grupos de poder, una campaña terrible, y fue creando un escenario del reino del revés, donde aparentemente el estado invasor se dispone a intervenir y a expropiar una empresa que desarrollaba sus negocios con total normalidad y tranquilidad y atacando la propiedad privada de las compañías.

Esto sí que es dar vuelta la realidad. Estamos hablando de una empresa que está en quiebra, que no pagó y que es culpable de vaciamiento y que el Estado justamente interviene porque se vulneró la propiedad privada. Cuando ellos ponen los carteles “Defendamos la propiedad privada” lo que hizo Vicentin fue no pagar sus contratos, eso es violar la propiedad privada de los productores, de los proveedores y del Estado.

Entonces, el Estado tiene que ir a intervenir no solo porque se vulneró un contrato sino por el efecto de eso es sumamente grave. Y ellos con esta campaña están ocultando la magnitud del fraude. Este es un fraude que vamos a tener en la historia de la deuda, un capítulo: Vicentin. Para mi es un mismo modelo, pero más extremo, porque es completamente incomprensible cómo un holding de procesamiento de granos, una empresa que ocupó el primer lugar en el ranking de exportación, que gozó de buenas cosechas y de una mega devaluación, de repente entra en una recesión de pagos. Nadie puede creer una cosa así, ninguna persona sensata puede creer que tuvieron un stress financiero, que tuvieron un problema improvisado. Las denuncias son contundentes, de lo que esta gente ha hecho.

-Vicentin está íntimamente ligado a las tropelías corruptas del macrismo.

Antes de entrar en cesación de pagos vendieron la joya que es Renova, se la vendieron a una empresa y no se sabe dónde está el dinero y armaron una matriz con Macri, bajo la sugerencia del ex presidente.

No olvidemos, Vicentin fue el principal auspiciante de la campaña, fue financista, de Macri, armaron esas Mamushkas de empresas offshore, una tras otra, una tras otra, donde ocultan en un entramado complejo de la propia empresa los mecanismos para fugar el dinero.

Entonces esto es un simple vaciamiento, así como en el esquema anterior se tomó deuda para fugar capital, acá Vicentin, que conoce muy bien ese modelo, lo aplicó para él. Consistente en tomar crédito, no pagarle al acreedor y fugarse con la plata y por supuesto con la complicidad de González Fraga y con la de la justicia. Con las cosas que hizo, González Fraga todavía no tiene cuentas embargadas, y evidentemente ellos están pensando en algún negocio de extranjerización.

Creo que la reacción del gobierno inicialmente, fue muy positiva, no tenemos que dejarnos marear un poco por los sentimientos, por la bronca que nos produce la situación y ver con tranquilidad que la reacción inicial fue muy buena. Porque el Estado viendo lo que estaba ocurriendo tomó la decisión: intervenimos, expropiamos, intentamos evitar la extranjerización y sobre todo apuntamos a una empresa testigo que actúe en el comercio exterior, que impida los fraudes que se hacen con la liquidación de retenciones.

En ese camino se proyectaba algo muy interesante, no solo abría el rumbo al monopolio estatal del comercio exterior sino que abría el rumbo a empresa de utilidad única que es expropiada, algo que tanto discutimos con el capital financiero. Bueno, dijeron que no se vino la batahola, y lo más preocupante es que primero el gobierno se bajó de la expropiación y después manda la propuesta intermedia que es: hacemos la intervención y negociamos con el juez. El juez no aceptó la primera, no aceptó la segunda y es un juez que es evidente para quien está actuando, es completamente evidente que lo que está haciendo es para favorecer a Vicentín.

Lo central es que esta última decisión le deja a Vicentín el manejo de la empresa. Al no estar intervenida, lo más urgente es la intervención porque si no intervenís mañana, el que sigue manejando el vaciamiento de la empresa es Vicentín, entre uno y dos años. De tal manera, que Vicentín tiene ese plazo, para que en el momento que se cierre el concurso, diga, al mundo: no tengo absolutamente nada, no puedo pagar nada.

Esto es lo que está haciendo Vicentín, a los ojos del juez y de todos lo que lo apañan. Entonces, ahora están vaciando la empresa, la empresa está parada, nadie le va a ofrecer nada, nadie la va a dar granos a una empresa que está en esta situación. Con la cual la crisis de la empresa se va a agravar y ellos lo están haciendo a propósito, y al gobierno lo han colocado en un verdadero dilema. Porque si ya era problemática la salida de la intervención porque por lo menos se podían manejar las cuentas. A los dos años habría que ver cómo terminaba ese concurso. Si ese concurso no lo terminaban manejando, los propios grupos Cargill, Dreyfus, que se quieren quedar con la empresa. Ahora sin intervención, con la expropiación flotando en el aire, hay una situación muy complicada.

-¿Que cartas le quedan para jugar al gobierno?

-El gobierno tiene que decidir qué hace, si se mantiene en la inacción, si se mantiene a la defensiva, si deja que la derecha siga manejando los hilos de la opinión pública o si reacciona. No descarto la segunda posibilidad.

Creo que nosotros tenemos que apostar a que el camino abierto con la intervención, con la idea de la expropiación sea reconstruido como un camino que pueda doblarle el codo a la derecha. Y te doy dos pequeños datos positivos, pequeños por ahora, primero: se han formado muchas comisiones de la investigación del fraude de Vicentín que no va a ser tan fácil de ocultar. Por ejemplo, la comisión investigadora de Santa Fe, comisión bicameral que se está formando en el Congreso. El juez que está por presión empezando a mover la causa, la interesante presentación que se hizo en Santa Fe demostrando el entramado para ocultar los bienes de la empresa. Fijate lo que pasa con el espionaje, con toda la maraña del espionaje ilegal, de repente, se empieza destapar un hilo, cae uno, hay un espía preso, hay una comisión bicameral, hay un juez que investiga y todos los días nos enteramos de algo. Pregunto, y si algo así empieza a pasar con Vicentín, y si González Fraga es llamado, y si Nardelli es convocado y si tienen que empezar a dar cuenta de lo que hicieron. Y si eso modifica un poco el escenario.

El otro dato: hubo una gran movilización, una marcha convocada por una articulación en la que están el gremio de los aceiteros, empieza a haber una idea de las organizaciones sociales de que hay que responderle a la derecha creando un clima de movilización, un banderazo o lo que se pueda hacer en el marco de la cuarentena, generando un cambio en la opinión pública, porque este es un escenario muy distinto a la 125. Aquí hay muchos sectores agrarios que pueden colocarse en el campo popular. Incluso lo ha hecho la Sociedad Rural del Córdoba que carga con toda la mochila de los afectados de la estafa. Están en otro campo, el jefe de la Federación Agraria. No estamos en el escenario del momento de la 125 donde habían armado un bloque agrario sólido. Acá hay un bloque agrario que se puede partir.

Pero para eso hay que actuar, hay que salir de esta actitud timorata, defensiva, navegando a dos aguas, indecisiones y recordando, teniendo muy presente cual importante es recuperar el dinero. Esa es la clave, porque acá no es que el Estado se haga cargo y, de nuevo, como pasó con Correos, con Aerolíneas, con YPF, las famosas estatizaciones donde el Estado dice que no va pagar y termina pagando. Después, un afectado del grupo de los expropiados va a Nueva York y termina pagando más todavía.
Acá hay que hacer oír tipo de cosas, con control social, fondo fiduciario donde se investigue todo, que inmediatamente todos los bienes de Vicentín queden bajo el embargo del Estado y por lo tanto hagamos un camino distinto. Porque siempre las ganancias se privatizan y las pérdidas se socializan, Cuando las empresas pierden, pagamos todos y cuando ellas ganan siempre acumulan más dinero.

Sepamos que el caso Vicentín es un caso testigo que va mucho más allá de Vicentín. Por esa circunstancia se ha convertido en el fenómeno que va a inclinar la balanza para un lado y para el otro, la derecha ve que gana con Vicentín que logra imponerse este es el punto de arranque para un programa económico pospandemia que ellos lo tienen muy claro.

Ese es el programa de LATAM. Dicha empresa, antes de fundirse dijo yo lo que quiero es una empresa donde haya flexibilización laboral, donde aquí anulamos todas las leyes laborales. Ese el modelo
que tiene en la cabeza la derecha si ellos logran imponerse con Vicentín, vamos con esto.

-Otro tema clave que parece estar diluyéndose es el del impuesto a los multimillonarios.

Es el tercer gran tema que podría inclinar la balanza. Su necesidad está a la vista y como la deuda y como Vicentín, vemos que pasa el tiempo y no se entiende por qué el proyecto termina demorado. Lo necesitamos ahora y el año que viene. Las arcas del estado están vacías ahora, la recaudación es ahora. Entonces, qué pasa con el impuesto a las grandes fortunas, que todos vamos a apoyar que todosvamos a apuntalar, que todos vamos a apreciar. Es una batalla, es una disputa, espero que la ganemos.

Transcripción: Julia Mottura

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2020/07/05/argentina-claudio-katz-cual-es-la-urgencia-de-negociar-el-canje-de-la-deuda-en-una-crisis-mundial-de-esta-envergadura/

 

 

Observemos porqué les diverses de abajo debemos construir de mancomún contrahegemonía cultural e ideológica para evitar caer en callejones sin salida. Como el Foro Agrario que no rompe con el crecimiento económico del sistema hacia el acaparamiento de oligopolios imperialistas y persigue molinos de viento: uno de los objetivos principales de la expropiación debe ser el de evitar una mayor concentración del mercado cerealero, fuertemente dominado por empresas extranjeras transnacionales.Lo mismo le sucede al buscar regular el comercio exterior. Lo más triste es que esforzándose por posicionarse mejor en el sistema mundo capitalista se va extrañando de sus reales y efectivas necesidades e intereses.

 

 

Argentina. Observatorio gremial. El Foro Agrario debatirá sobre Vicentín/

Resumen Latinoamericano*/ 6 de Julio 2020.- .

El Foro Agrario debatirá sobre Vicentín

Para aportar al debate público instalado, convocará a un conversatorio virtual a realizarse a través de You Tube el próximo martes 7 de julio a las 19 hs junto a destacados expositores.

Claudio Lozano, economista y director del Banco Nación, participará del debate junto a Daniel Yofra, secretario general del gremio de Aceiteros y Silvio Antinori de la Federación de Cooperativas Federadas (FeCoFe).

El Foro por un programa Agrario, Soberano y Popular manifestó su apoyo a la decisión del Gobierno nacional de intervenir en el camino hacia la expropiación del Grupo Vicentín.

Desde el sector de productores, cooperativistas y campesinos, aportarán sus miradas: Eleonora Pedot del Movimiento Nacional Campesino Indígena – UTEP, Federico Di Pasquale de la Unión de Trabajadores de la Tierra Santa Fe, Roberto Solano de la Federación Nacional Campesina – UTEP y Liliana Martínez del Movimiento Nacional Campesino Indígena – VC Somos Tierra, bajo la moderación de Sergio Dumrauf de la Corriente Agraria Nacional y Popular.

Según plantearon desde el Foro, uno de los objetivos principales de la expropiación debe ser el de evitar una mayor concentración del mercado cerealero, fuertemente dominado por empresas extranjeras transnacionales.

También expresaron que «esta intervención estatal deberá bregar por un modo de producción diferente, con Soberanía Alimentaria, sustentable e inclusivo, que cuide las divisas que tanto cuestan al país, y que mejore la inserción de PyMEs, agricultores familiares, campesinos y comunidades indígenas en el Comercio Exterior».

“A la empresa Vicentín del Agronegocio, hay que transformarla en la Empresa Pública que sirva de palanca para la Soberanía Alimentaria y que contribuya a terminar con las distorsiones del sector concentrado, regulando la provisión interna y las variaciones de los movimientos de precios”, afirmaron dirigentes campesinos que conforman el Foro.

Y agregaron: “Avanzar hacia la regulación del Comercio Exterior, impacta positivamente en los precios que perciben los productores y los precios que pagan por los alimentos los consumidores. Es importante la participación de Cooperativas y de Organizaciones en la gestión de la empresa, para transformarla en un instrumento de regulación de precios y apuntar al desarrollo con impacto local, con agregado de valor en origen que necesitan los productores familiares”.

El programa de 21 puntos que el Foro le presentó al Estado argentino: https://youtu.be/Lb1E5xeyZ6A

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2020/07/06/argentina-observatorio-gremial-el-foro-agrario-debatira-sobre-vicentin-te-echamos-o-te-paso-algo-peor/

En consecuencia, la intelectualidad progresista e izquierdista afín y una mayoría de quienes procuran, al menos de modo discursivo, la soberanía alimentaria están ubicadas de espaldas a qué el gobierno Estado, como integrante del Abya Yala, se halla promoviendo la criminalidad de lesa humanidad y lesa naturaleza que es el:

Nuevo asalto tecnológico a la agricultura

17 febrero 2020

 

Por Red de Evaluación Social de Tecnologías en América Latina, Red TECLA,

En noviembre de 2019 nos reunimos en México los y las integrantes de la Red de Evaluación Social de Tecnologías en América Latina, Red TECLA, a celebrar nuestra tercera asamblea y compartir en público reflexiones críticas sobre las tendencias tecnológicas, en el seminario internacional Navegar la tormenta digital. 5G, blockchain y otras perturbaciones. Los textos de esta sección se presentaron en dicha reunión, y ahora los compartimos como parte de nuestra discusión continua, pues varias y varios integrantes de la Red TECLA son a la vez integrantes de la Alianza Biodiversidad.

Agricultura 4.0, insostenible

Por Verónica Villa (Grupo ETC)

A fin de 2019, el Grupo ETC-México presentó La insostenible Agricultura 4.0 —digitalización y poder corporativo en la cadena alimentaria. Hablamos con decenas de estudiantes de agronomía, profesores, sembradores y representantes de organizaciones afectadas por la industrialización agrícola en Jalisco, entidad que se promueve internacionalmente como “el gigante agroalimentario de México”.

La insostenible Agricultura 4.0 es la versión en castellano de Blocking the Chain, documento investigado y escrito por Pat Mooney, fundador del Grupo ETC. “Bloquear la cadena (industrial de producción de alimentos)” sería su traducción más directa pero quisimos hacer explícito que se enfoca en lo que hoy llaman “Agricultura 4.0”, la convergencia de nuevas tecnologías robóticas, ciber-financieras o genómicas susceptibles de usarse para la producción agrícola industrial. Quieren hacernos creer en una agricultura de generación 4, ultra automatizada y súper sustentable.

Son tres sus componentes:

1. Hardware o maquinaria. Para la siembra, cuidados y cosecha de cultivos, de tractores a drones, polvo inteligente, sensores incorporados a robots en campo. Para el océano, cercas eléctricas y jaulas movibles para criar y capturar especies, entre otros ejemplos. Todo conectado a satélites y bases de datos sobre clima, condiciones de los suelos, historia de los cultivos y su propiedad intelectual.

2. Software o interfaz entre datos masivos y biociencias. Técnicas de edición genética, series o “patrones” numéricos [algoritmos] que permiten aprovechar la información digital de secuencias genómicas y encontrar tendencias comercialmente atractivas (un compuesto botánico de alto costo en el mercado o las características genéticas deseables para insertar en cultivos comerciales), manipulaciones genéticas en ganado y peces para potenciar su rendimiento.

3. Tecnologías financieras. Que facilitan la ejecución de los contratos de compra y venta, la especulación con futuros, la transferencia de valores, la vigilancia y sujeción de quien trabaje a las condiciones de los contratos electrónicos.

Los componentes de la Agricultura 4.0 son muy nuevos. Que tengamos muy poca información sobre ello ya representa un enorme problema, pero algo tal vez de mayor alarma es que no se han creado regulaciones que puedan evitar el abuso de las máquinas (muchas diseñadas en su origen como armas de guerra), el robo de recursos genéticos, la liberación de organismos que pueden extinguir especies completas o la especulación con las cosechas y el trabajo de agricultores, pescadores, u operadores de las empresas. La “legalidad electrónica” se auto-ejecuta en el universo cibernético de los negocios. Éste sería el escenario de ensueño de la Agricultura 4.0.

Si para que funcione esta insostenible agricultura tiene que exacerbar la extracción de recursos (en aras de conectividad absoluta) y anular la iniciativa humana (sometiendo todo a las decisiones algorítmicas más convenientes para el mercado mundial), entonces su modelo ideal acarrea consecuencias terribles para las comunidades y redes que ya alimentan al mundo; su modelo imperfecto puede ser aún más escabroso y destructor.

Los mayores comerciantes y procesadores de materias primas creen que pueden reducir los costos de transacción entre 20% y 40% utilizando cadenas de bloques (blockchains), para librarse de las burocracias domésticas y los servicios de contadores, abogados y otros operadores, pero como los registros en estas plataformas de datos masivos son anónimos, cárteles de la droga, traficantes de personas y distribuidores de armas por igual pueden usarlos para cortar sus costos administrativos.

En los diálogos con organizaciones escuchamos reiteradas críticas a la propuesta de la Agricultura 4.0. Aquí una muestra.

Los campesinos no podrán tener opinión, participación o control sobre una tecnología diseñada por aplicaciones programadas según las tendencias interesantes para los agronegocios y no para las redes campesinas o los agricultores más pequeños.

Una agricultura robotizada nunca podrá entablar diálogo o resolver las diferencias entre empresas y comunidades. Los drones servirán para espiar y obtener información que tal vez las comunidades no quieran dar sobre su biota, sus formas de relacionarse con la naturaleza y sus planes para enfrentar los retos a la supervivencia.

El hecho de colocar por encima de las comunidades de carne y hueso el quehacer de los robots disloca totalmente la voz de los pueblos sobre su relación con la naturaleza. Así se obvian los consensos duramente trabajados en asambleas sobre qué hacer con tal o cual parte del territorio, de lo que hay en él, o cómo intercambiar los productos de sus trabajos.

Si agricultores asumen elementos de la Agricultura 4.0, como las máquinas muy sofisticadas, ¿podrán adaptarlas a sus necesidades, o las máquinas tienen su “propia agenda” (la de las empresas que las diseñaron)?

Ya existe en Estados Unidos un movimiento de agricultores contra los tractores automatizados, “por el derecho a reparar”, pues quieren poder modificar el equipo que adquieren a costos muy altos. En un caso extremo de la anulación de la autonomía laboral, intelectual, creativa de los agricultores no se permite acceder al hardware o el software de las máquinas, ni logran comunicarse con el agente de ventas de la compañía que puede estar en cualquier lugar del mundo, lejos de las parcelas. Pero el movimiento ya comenzó a intervenir digitalmente sus propios tractores y a organizar foros de software libre para enfrentar el problema.

¿Cómo puede traer beneficios la generalización de una Agricultura 4.0 controlada por las mismas empresas que se han fusionado en oligopolios, y de las que todo mundo tenemos quejas? Bayer-Monsanto, Syngenta, BASF, Shell, John Deere y Nestlé, por mencionar sólo algunas.

¿Cómo confiar en quienes impulsan la Agricultura 4.0? A muchas organizaciones no les interesa siquiera conocer qué propone, pues prevalece el resentimiento hacia las empresas abusivas de siempre, que aunque dicen promover una agricultura eficaz y limpia siguen envenenando el agua, destruyendo los suelos, fumigando a los pueblos y contaminando los cultivos nativos, además de cabildear para poner a su modo las leyes nacionales.

Agricultores en San Louis Missouri, (hogar de Monsanto) se preguntan cómo es posible que de pronto haya un sistema que lucre con todos los datos que sus territorios, cultivos y saberes producen, pasando por alto que esa información y esas formas de relacionarse con la naturaleza son trabajo colectivo a lo largo de miles de años de habitar sus territorios. Para la gente que trabaja el campo es difícil creer que una corporación que vende herbicidas esté dispuesta a vender cada vez menos cantidad de su producto bajo el supuesto de que las maquinarias de la Agricultura 4.0 sabrán exactamente cuánto aplicar y no habrá desperdicios.

La supuesta eficiencia y sustentabilidad de la Agricultura 4.0 queda en entredicho desde el momento en que es inconmensurable la materia prima que necesita sacarse de la tierra para construir laboratorios, computadoras y robots; los kilómetros de cables y enormes enfriadoras de las centrales donde se alojan los descomunales procesadores de “datos masivos” [big data], junto con los satélites lanzados a la órbita terrestre. No existe modo de compensar el insumo energético y de recursos de la Agricultura 4.0 y otros desarrollos tecnológicos que presumen sustentabilidad, eficacia e “invisibilidad”.

La Agricultura 4.0 necesita una base de agricultura industrial de generación previa, y consolidar estructuras y prácticas que le permitan dar el salto. ¿Qué tan realista o deseable es eso en Mesoamérica, África, el Caribe, o la extensa zona campesina de Asia? ¿Cómo y por qué va a instalarse la Agricultura 4.0 con su requerimiento de total conectividad cuando existen en incontables áreas del mundo problemas relativos a la propiedad de la tierra, corrupción de las autoridades, falta de servicios e infraestructura básicos, prácticas no formales de producción y circulación de los bienes?

¿Y si presenta fallas el satélite que gobierna la convergencia entre máquinas, datos y valores? ¿Cuánto se estará mermando el milenario saber agrícola en aras de capacitar a las nuevas generaciones en el manejo de autómatas que desempeñen las labores del campo? La Agricultura 4.0 promueve la extinción de los agricultores. La erosión de los saberes sobre la naturaleza ocurre velozmente: en esta época, el desarrollo técnico equivale directamente a la producción de ignorancia.

“En lugares como Mesoamérica, y en los infinitos centros campesinos del planeta” —dijo Ana de Ita del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano—, “la Agricultura 4.0 se va a enfrentar a la terquedad y resistencia de campesinos e indígenas por cultivar su tierra en laderas, en nichos ecológicos tan pequeños que no aceptan fórmulas de fertilizantes y plaguicidas estándar, con infinita diversidad en sus sistemas productivos, y mano de obra familiar que no labora por un pago sino por la supervivencia comunitaria, y que se negará a ser remplazada por robots”.

Todos los problemas  relativos a las tecnologías más avanzadas de comunicación e información (espionaje, manipulación de tendencias, control del disenso, pérdida de autonomía e iniciativa, vulnerabilidad por extrema dependencia de entes centralizados sea un satélite, una central eléctrica o un módem casero; consumo insaciable de energía), todos estos problemas se trasladan al ámbito rural y en especial al sostenimiento de los sistemas alimentarios.

Cuando presentamos La insostenible Agricultura 4.0 en Jalisco, el investigador Humberto González dijo: “los avances tecnológicos no se detienen, todos los días hay noticias espectaculares al respecto, pero el hambre sigue, la miseria sigue, y los informáticos y los biotecnólogos se sienten dioses. La resistencia a la Agricultura 4.0 vendrá de los lugares que hacen el tejido minucioso de los saberes y acciones locales que son incontrolables por el robot, aquello que responde con inteligencia creativa ante cada problema”.

La sustentabilidad de las nuevas tecnologías es muy cuestionable, tanto si nos fijamos en su modelo ideal como si lo traducimos a las duras circunstancias reales en nuestros espacios latinoamericanos. 

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La Agricultura 4.0 en Argentina y la aceleración de un campo sin gente

Por César Marchesino

Una importante preocupación entre comunidades campesinas en Argentina y algunos ingenieros agrónomos que trabajan con ellas, es que la Agricultura 4.0 viene a acelerar el proceso de un campo sin gente, algo que comenzó en en este país hace tiempo. Brasil y Argentina son los países de punta en el cultivo extensivo de soja, y han ido desplazando a la agricultura convencional y a la campesina. Las comunidades avizoran que se va a acelerar la desaparición de empleos y tareas en el campo.

Hay algunos datos recientes. El Censo Nacional Agrícola (CNA) de 2018 revela que hay una pérdida del 25.5% de las Explotaciones Agropecuarias de Producción (EAP) respecto al CNA de 2002, y en relación al CNA de 1988, la pérdida es del 41.5 %, una cifra alarmante.

Algunas unidades de producción (EAP) revelan una mayor concentración de hectáreas. El 1.08% de las EAP tiene el 36.4 % de la propiedad de la tierra (entre 10 mil y 20 mil hectáreas), mientras que el 54.62% tienen menos del 2.25% de la propiedad agraria (menos de cien hectáreas). Éste es un claro ejemplo de concentración de la tierra. Otro dato significativo: más de 20% de la superficie se explota bajo arrendamiento, quienes detentaban la tierra originalmente se van a las grandes ciudades y entregan las tierras bajo arrendamiento para la producción. Un dato final: existen más de 31 mil contratistas y prestadores de servicios de maquinaria agrícola. Para el caso de las oleaginosas, el 66.5% de sus superficies son cosechadas por contratistas. Esto significa vaciamiento de las zonas rurales, donde sólo en 45.9% de las EAPs la gente vive cerca de sus cultivos. Hoy existen más de 75 mil viviendas deshabitadas de quienes trabajaron la tierra. El resto de EAP, más del 50%, son explotadas por grandes compañías.

El 6 y 7 de noviembre de 2018 se presentó la Agricultura 4.0 en Argentina, en un gran encuentro titulado Silicon Valley Forum. Participó una de las personas que se perfilaba para ser parte del gabinete en el nuevo gobierno: Gustavo Beliz,1 quien entonces llegó como parte del staff del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y se encargó de introducir y presentar lo que será la Agricultura 4.0 en el país junto con distintos organismos oficiales y representantes de los agronegocios a nivel local. En su intervención se reveló la clara visión del movimiento político que pasa a ser oficialismo desde diciembre de 2019, expresado en un discurso de construcción de una Agricultura 4.0 “con justicia social”, por decirlo de alguna manera. Lo interesante del discurso es el uso de conceptos mediante los cuales se está creando la idea de una gobernanza 4.0, un empleo 4.0, entre otros afines.

Dijo Gustavo Beliz durante el cierre del evento: “El piloto automático no funciona. Son los Estados quienes deben garantizar un reparto equitativo de los dividendos digitales a partir de un nuevo contrato social tecnológico entre trabajadores, empresarios y gobiernos”. Para esta tarea alentó a construir una “justicia algorítmica” que garantice “la vigencia de valores éticos y humanos junto con una mayor eficiencia”, y aseguró que “las ventajas innovativas pueden ser motor del crecimiento si las tecnologías se aplican con sentido ético”. También sugirió “buscar un salto de calidad, reentrenar a los trabajadores antes de automatizarlos” e incluir en los programas de ayuda social “la capacidad tecnológica, al tiempo que se construyen alianzas estratégicas entre los diferentes actores sociales y la academia.”2

Argumentos oficiales a favor de la Agricultura 4.0

 El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) plantea lo siguiente en un documento recién publicado:

“Considerando que el nivel de adopción de la agricultura de precisión se estima entre un 25 y un 30%, el impacto de estas prácticas promovidas desde la red público/privada que coordina el INTA genera un aumento del saldo exportable de unos 650 millones de dólares. Valor que supera 3.3 veces el presupuesto total asignado al INTA.”3

El INTA argumenta que la productividad que vendrá con la Agricultura 4.0 fortalecerá al mismo INTA porque los impuestos que se van a cobrar generarían inversión vinculada al desarrollo del sector agropecuario.

Destaca también el papel de los colegios profesionales y su compromiso explícito con la Agricultura 4.0. Cuando se llevó a cabo el Silicon Valley Forum, la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos hizo una publicación especial en la que expusieron sus argumentos en favor de esta agricultura. Éste discurso corporativo de los técnicos no refleja necesariamente las necesidades de las comunidades y de la agricultura familiar, pues no toman en cuenta la visión campesina.

Otros argumentos similares tienen la idea de que es importante generar estrategias para que Argentina consolide sus sistemas extensivos de producción conviviendo con la agricultura orgánica y celular en contextos donde se plantean modificaciones institucionales para la introducción de la Agricultura 4.0.

Un técnico como Sergio Feingold, ha planteado de un modo casi filosófico: “¿Qué es lo natural y lo artificial? Hemos modificado a las plantas y animales de tal manera que se cuestionan los transgénicos, pero no nos cuestionamos la aplicación de la biotecnología en otros ámbitos como la salud”.4 Feingold hace estos planteamientos para problematizar las fronteras entre lo natural y lo artificial, y desmontar toda la idea de que podemos cuestionar la artificialidad. Otra participación muy preocupante fue la de Dragan Macura, cuando plantea que “el cambio climático es un desafío más y el secreto para enfrentarlo está en el suelo […] Los microbiomas del suelo existen desde siempre, pero ahora se los está diferenciando para poder estudiarlos en detalle”.5 Y es que una de las argumentaciones a favor de esta “nueva agricultura” tiene que ver justamente con esta idea de que las cosas siempre han estado allí, y ahora simplemente lo que estamos haciendo es conocerlas mejor para poder usarlas a nuestro favor.

Los “argumentos” del mercado

Si la gente en el mundo quiere comer más carne entonces es necesario, por ejemplo, desarrollar la tecnología de la carne sintética, nos dice el mercado. (La sustitución de productos animales es una de las vertientes de las nuevas agriculturas.) Si Argentina es una de las principales productoras de carne, también, debido al desarrollo de su industria biotecnológica,nos insisten, tiene la posibilidad de producir carne en laboratorio.6

Las “críticas” de los profesionales

Lo que dicen los técnicos es interesante de analizar. Supuse que harían argumentos relativos a la sustentabilidad, pero lo que dicen tiene que ver con el cuestionamiento de “¿para qué la Agricultura 4.0 si tenemos un montón de técnicas que ya utilizamos y que podrían funcionar igual?”. O bien: “… la revolución 4.0 es una moneda de dos caras. En los próximos cinco años, destruirá 7 millones de profesiones ‘tradicionales’ en los países más avanzados del mundo, y sólo se van a generar 2 millones de puestos nuevos”.

También sostienen argumentos como “la biotecnología y la información darán la posibilidad de diseñar la vida de nuevo”, basados en lo que afirma el pensador israelí Yuval Noah Harari, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén. “Para afrontar los desafíos del siglo XXI estamos obligados a caminar por encima del orden liberal que conocemos y crear algo nuevo. Para ello, necesitamos también parte del orden liberal. Si agarramos el sistema y nos negamos a cambiarlo, no seremos capaces de afrontar los desafíos, especialmente los desafíos de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la biotecnología”, nos indica en su último libro: 21 lecciones para el siglo XXI. Y cuestiona: “¿Qué posibilidades tenemos de no perdernos estas tendencias y crecer?”7

Resulta interesante preguntarse en qué medida estas reflexiones y argumentos establecen algún diálogo con las miradas y saberes de las comunidades campesinas y la agricultura familiar. Ya que en primera instancia parecen ser sólo reflexiones teóricas en manos de técnicos fuera de todo contexto, y desde una pretendida superioridad epistémica.

Agricultura 4.0 en el terreno

¿Qué quiere decir esta agricultura en concreto? ¿y si la consideramos sobre el terreno?

El 35% de las EAPs argentinas tiene acceso a internet, de aquí podríamos predecir que el terreno de las EAPs que usan Agricultura 4.0 es de 35%, sin embargo no es necesario tener acceso a internet para acceder a la tecnología satelital o los drones. Puesto que 35% es una cantidad considerable, si trasladamos ese porcentaje sobre 32 millones 700 mil hectáreas agrícolas (extensivas) de la campaña 2018/19 significan unos 11 millones 440 mil hectáreas.

La tecnología 4.0 en Argentina se utiliza sobre todo en agricultura extensiva (soja, maíz, trigo, girasol, algodón y ahora en el norte de Córdoba hay casos de garbanzo y otros), pero muy poco en producción de frutas u hortalizas; se utiliza casi nada en viñedos de grandes empresas y producciones frutícolas de escala (manzana, ciruela, limón, cereza). Se usa en la producción lechera en tambos de grandes empresas que producen en forma concentrada, de tipo engorde a corral. En Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires hay en total 55 establecimientos en producción bajo techos, y éstos son los únicos que podrían usar 4.0.

En el caso de la ganadería es muy escaso el uso de esta tecnología, son muy pocos los establecimientos de engorde a corral con encierre de más de 10 mil cabezas anuales. Menos de 2% de estos productores pueden usar 4.0. Debe haber unos 400 establecimientos en todo el país, y si bien no se cuenta con datos actualizados, son cerca de 1 millón de cabezas encerradas sobre una faena de 12-13 millones.

Los productores dicen que la Agricultura 4.0 no tiene nada que ver con el sistema de producción agroecológica. Que la 4.0 utiliza tecnología y procesos de producción con muchos productos e insumos químicos. Los pequeños productores la consideran parte del paquete de la agricultura basada en químicos y maquinaria y no creen que eso sea algo que les pueda ayudar. Por el contrario, la perciben como una amenaza para el tipo de producción que ellos tienen. Sin embargo, algo que debe discutirse es el planteamiento de algunos ingenieros agrónomos, que utilizan estas tecnologías, pero dicen estar desarrollando un tipo de Agricultura 4.0 “artesanal”; y generan prestaciones de servicios que pueden incluso prescindir del manejo de “datos masivos” [big data] si lo deciden. Sucede incluso que algunos productores de producción extensiva eligen contratarlos a ellos y no a las grandes empresas. Ésta es una situación que ocurre y es fundamental discutirla de modo amplio y participativo para explorar las limitaciones y alcances de una tecnología como ésta en relación con las comunidades campesinas y la agricultura familiar. 

Notas:

[1] Beliz es secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación desde diciembre de 2019.

[2] https://conexionintal.iadb.org/2018/11/27/267_e_ideas5/

 http://www.cpia.org.ar/agropost/201902/nota16.html

[3]  https://inta.gob.ar/sites/default/files/inta-agricultura-y-ganaderia-de-precision-octubre-2018.pdf[4]

 Ibid

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Documentos/Nuevo-asalto-tecnologico-a-la-agricultura

 

Concentración y centralización capitalista

 

Consideremos que en ese centrarse en Vicentin apoyando al gobierno FF, tanto la Convocatoria como el Foro Agrario se desentienden que el gobierno FF está negociando: El AgTech que se va a presentar esta tarde (30 de junio de 2020), de la mano de Manuel Otero del IICA, efectivamente - como ya se señaló - no es otra cosa que el AgOne que soñó, diseñó y construyó Bill Gates desde el filantrocapitalismo, desarrollando e invirtiendo en investigaciones y proyectos tecnológicos para ser aplicados sin evaluación de riesgos en el sistema agroalimentario y que no tienen otro fin que generar procesos de acumulación del capital, concentración económica, apropiación de recursos genéticos y dominación social, tal como lo ha denunciado la Dr. Vandana Shiva.

 

Observemos otra prueba sobre la falsedad de enfrentamiento entre la Mesa de Enlace y el gobierno K en el año 2008:

El vínculo entre el IICA y el Gobierno Argentino, nace el 20 de Diciembre de 2009 cuando se firmó un Acuerdo General de Cooperación Técnica al Ministerio de Agricultura y Pesca de la Nación (MAGyP). En el marco de ese Acuerdo General, el 26 de Setiembre de 2012 se firmó el Convenio Nro 138 de Cooperación Técnica para la Agricultura para la Consolidación Institucional y el Fortalecimiento del Sector Agroalimentario, cuyo objetivo fue contribuir, según el acuerdo, a la consolidación institucional del MAGyP y al fortalecimiento del sector agroalimentario mediante la prestación de servicios de cooperación técnica y de administración y gestión.

En otras palabras, ello representó la profundización del modelo agroindustrial en la Argentina sustentado en la aprobación de mas eventos transgénicos y aumento del uso de agrotóxicos, fertilizantes sintéticos, desmontes y aumento de la frontera agropecuaria con el monocultivo de la soja genéticamente modificada aumentando a mas del 50 % del total de la superficie sembrada en la agricultura local.

El socio menos pensado: Bill Gates desembarca en el sistema agroalimentario argentino

Por Fernando Cabaleiro

30/06/2020 - Carne sintética ultraprocesada, material celular con sabor a pollo o pescado, huevos artificiales, semillas de maíz, soja, girasol y también todas las frutas, hortalizas y verduras sometidas a la edición genética mediante la técnica CRISPR, campos despoblados controlados por drones teledirigidos y programables para sembrar, medir variables y seguir fumigando con nuevos combinados de agrotóxicos y fertilizantes sintéticos con la incorporación de software de precisión para mapear y recolectar toda la información de los recursos biológicos y genéticos, automatización de procesos físicos de cosecha y todas las etapas de la agricultura intensiva, en las que las máquinas deciden por si solas, supervacas, supercerdos y superpolllitos bebé resultantes de la biotecnología aplicada solo para incrementar la producción sin ningún reparo en los riesgos a la salud humana y la anulación por completo de los saberes de miles de años de agricultores y agricultoras, es parte de lo que hoy, 30 de Junio de 2020, a las 19 hs, se va a hablar en la presentación de la agricultura del futuro inmediato en la Argentina.

 

Una especie de relanzamiento del modelo agroindustrial, tal como sucedió en el año 2010 con el Plan Estratégico Agroalimentario. Aunque recargado. Se trata de la deshumanización de la agricultura en si misma de un plan enajenado de la realidad y de las consecuencias que el modelo agroindustrial inmunosupresor ha sido coautor necesario del confinamiento social que asola al planeta, estos días, por la Pandemia Covid-19. No salimos de ella, y el horizonte es la propuesta de la desolación y en manos de Bill Gates.

El evento es promovido por el IICA, Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, un organismo internacional sostenido por los Estados, que presenta un claro desdibujamiento de la línea entre lo público y lo privado ya que se trata de una auténtica entidad encubierta del agronegocio, a través del cual opera la Fundación filantrocapitalista de Bill & Melinda Gates (1) (2). Un ardid perfecto, establecer en las agendas públicas necesidades que en realidad son propias de las agendas privadas.

Se trata de la propuesta para el modelo agroalimentario Argentino denominada "AgTech. El Nuevo Paquete Tecnológico del Sector Agropecuario." (3) Ello, con vistas a consolidar un acuerdo específico de asistencia técnica y asesoramiento entre el IICA con el Gobierno Argentino, a través de los Ministerios de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, en el marco del megaproyecto, que ya tiene nombre: "Vaca Viva" pensado para la agricultura 4.0 en Argentina.

1.- Ag-Tech es Ag-One de Bill Gates

AgTech, se trata un plan  de implementación integral de tecnologías disruptivas en el agro, que comprende un  conjunto de softwares asociados con el fin de una automatización completa (digital y física) de la agricultura, (drones y  maquinarias automatizadas para todas las etapas de producción y recopilación de datos mediante sistemas de software específicos). El origen del término AgTech para el plan de agricultura 4.0 que forma parte del acuerdo con el gobierno Argentino, según el informe del IICA,  si bien se trata de una cuestión meramente anecdótica, reconoce el predominio del modelo norteamericano de desarrollo y financiación de la innovación aplicada en la agricultura. En otras palabras, AgTech deriva del Ag-One, el plan de Bill Gates para la agricultura. (4)

En efecto, el plan AgTech nace del acuerdo, en el año 2018, suscripto por el Director General del IICA, Manuel Otero, y el presidente de Microsoft Latinoamérica, César Cernuda, "Alianza Digital Educativa para Las Américas" (5) con el objetivo de implementar una digitalización completa de la agricultura,  a través de una amplia plataforma tecnológica de Microsoft utilizando herramientas de Internet de las Cosas (IoT), Big Data e Inteligencia Artificial (IA); así como la aplicación de innovación y tecnologías de información y comunicación en proyectos de desarrollo, entre otras.  “Necesitamos reducir rápido la brecha digital. Eso requiere ser innovadores y modernizar la cooperación técnica brindada por el IICA. Para eso es imprescindible aprovechar al máximo el potencial de las tecnologías de información y comunicación. En ese sentido el IICA considera a Microsoft un aliado estratégico con el cual desarrollaremos conjuntamente proyectos y soluciones en beneficio de la agricultura de las Américas”, dijo el Director General del IICA, Manuel Otero.(6) Luego agregó "El 2019 será para el IICA un año de realizaciones importantes para llevar resultados concretos a las poblaciones rurales. La alianza con Microsoft es fundamental para recorrer ese camino”.  El Acuerdo luego fue presentado por el IICA de modo contundente: MICROSOFT Y EL IICA DEFINIERON HOJA DE RUTA PARA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL DEL AGRO DE LAS AMÉRICAS.

Además en el parte de prensa se señaló que no era el primer acercamiento entre el IICA y Microsoft sobre el tema. Meses atrás las dos instituciones habían  iniciado un proceso para desarrollar prototipos de Internet de las Cosas e Inteligencia Artificial orientadas al combate de enfermedades que se presentan en el cultivo del café, y también, la generación de una plataforma para fortalecer las capacidades de las personas en temas agropecuarios. Además un representante de Microsoft de Bill Gates, Armando Blanco, participó en un  foro de diálogo público-privado organizado por el IICA en el marco de la 38va Reunión Ordinaria de su Comité Ejecutivo, en el mismo año (2018). En esa instancia, Microsoft expuso cómo mediante la utilización de tecnologías con drones y sensores, la implementación de la agricultura de precisión, el Big Data, el Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial, se puede aumentar la productividad y reducir costos de producción en el sector agrícola. Fue la antesala del acuerdo firmado efectivamente.

 

En ese foro también fue parte José Manuel Dominguez, el Gerente de Mercadeo de Cultivos de Bayer AG para Latinoamérica. Domínguez en esa ocasión informó que Bayer dirige sus esfuerzos a mejorar la sanidad e inocuidad de los alimentos y a favorecer el incremento de la productividad, y se ha centrado en la protección de cultivos y en el fomento a las buenas prácticas agrícolas (BPA). “Hemos avanzado en los conceptos de la cadena de valor de los alimentos, tenemos programas mundiales donde ayudamos a los productores a que mejoren sus condiciones básicas de producción y manejo de residuos bajo un concepto de sustentabilidad”, comentó. Además, añadió que contribuyen para que "asociaciones de productores que aplican BPA puedan exportar a Estados Unidos y la Unión Europea a través de una plataforma en la que se contactan importadores interesados en adquirir sus productos"(7).

En el caso de Microsoft, Blanco indicó que la corporación procura aumentar la productividad y reducir costos de producción en el sector agrícola mediante la utilización de tecnologías como drones y sensores, la implementación de la agricultura de precisión, el big data, el Internet de las Cosas y la inteligencia artificial.“Con drones podemos tomar imágenes de campo para reconocer si existe una baja producción, sequía o plagas. Los sensores nos permiten identificar cambios de temperatura, humedad y otros datos de los productos. La información que se generara facilita el desarrollo de modelos productivos eficientes, que permiten ahorrar agua, reducir pérdidas de alimentos y ofrecer producto de mayor calidad”, afirmó entusiasta el representante de la empresa de Bill Gates (8).

Los representantes del sector privado respondieron consultas de las autoridades públicas presentes en el encuentro en el que también se aprobó el Plan de Mediano Plazo (PMP) 2018/2022 del IICA. Dato no menor.

El AgTech que se va a presentar esta tarde, de la mano de Manuel Otero del IICA, efectivamente - como ya se señaló - no es otra cosa que el AgOne que soñó, diseñó y construyó Bill Gates desde el filantrocapitalismo, desarrollando e invirtiendo en investigaciones y proyectos tecnológicos para ser aplicados sin evaluación de riesgos en el sistema agroalimentario y que no tienen otro fin que generar procesos de acumulación del capital, concentración económica, apropiación de recursos genéticos y dominación social, tal como lo ha denunciado la Dr. Vandana Shiva.

En Octubre de 2016, en ocasión del Tribunal Monsanto en La Haya - Holanda, se realizó la Asamblea de Los Pueblos, en la que participamos en el panel de apertura sobre la apropiación de los recursos genéticos por la empresa Monsanto y en los talleres de trabajo sobre las experiencias, acciones y estrategias - en el plano jurídico con énfasis en la praxis judicial propiamente dicha ante los tribunales- desplegadas en los territorios contra los impactos del agronegocio. Ahí Vandana Shiva advirtió que a la lucha contra la empresa ícono del modelo agroindustrial ecocida, Monsanto, hoy encarnada en Bayer, había que sumar a Bill Gates que había volcado sus inversiones en la agricultura bajo el manto de la filantropía (9) . Fue ella la que advirtió al mundo de algo que nos parecía lejano para la Argentina, pero que efectivamente está a punto de atravesarnos la realidad de cada uno de nuestros días.

Ag One, es una nueva iniciativa anunciada por la fundación Gates llamada "The Bill & Melinda Gates Agricultural Innovations LLC", o "Gates AgOne". Gates AgOne será una subsidiaria de la Fundación Gates y estará dirigida por Joe Cornelius. AgOne está siendo aclamada - dicen Vandana Shiva junto Prerna Anilkumar y Urvee Ahluwalia -como una nueva organización sin fines de lucro para "llevar los avances científicos a los pequeños agricultores cuyos rendimientos están amenazados por los efectos del cambio climático". El objetivo es "acelerar la desarrollo de innovaciones" que son "necesarias para mejorar la productividad de los cultivos y ayudar a los pequeños agricultores, la mayoría de los cuales son mujeres, a que se adapten al cambio climático". Pura Retórica para una emulación perfecta. (10)

Shiva, Anilkumar y Ahluwalia apuntan que AgOne es una expresión de la filosofía de Gates en la que él como multimillonario considera que es el único que tiene conocimientos sobre la agricultura y el único también que tiene el derecho de poder determinar las vidas de miles de millones de personas. AgOne se basa en otras iniciativas que Bill Gates ha anunciado como "Una Agriculture, Una Ciencia"(11) . "Una agricultura, una ciencia" significa para Shiva, Anilkumar y Ahluwalia esencialmente "una investigación y un conocimiento". En un mundo de diversidad, pretender ser el "Uno" es un diseño para el Imperialismo. Es un diseño para colonización epistémica. La continuación de un sistema patriarcal que se impone violando todos los preceptos de la vida. Es una negación de la riqueza de los conocimientos agroecológicos y prácticas que están resurgiendo en todo el mundo. Para Shiva, Anilkumar y Ahluwalia, AgOne reencarna el último monocultivo de la mente que ya ha devastado la agricultura en todo el mundo a través de la extinción de los conocimientos y las culturas. Es una receta para empobrecer y esclavizar intelectual yeconómicamente que tiene como fin erosionar aún más las bases ecológicas de la agricultura, dejando los sistemas alimentarios del mundo a merced de multimillonarios y grandes corporaciones. También es una receta para socavar la soberanía de las semillas y la soberanía alimentaria. (12)

Las palabras de Shiva, Anilkumar y Ahluwalia de lo que es y representa AgOne, se replica en proyecto argentino AgTech, ya que en definitiva se está hablando de lo mismo, porque ambos reconocen una misma génesis: Bill Gates.

Otro punto importante a señalar, y que apuntan Shiva, Anilkumar y Ahluwalia, es el modus operandi de la Fundación de Bill Gates de coaptar instituciones de carácter público para imponer su agenda en la agricultura de los países. La Organización Grain ha dado cuenta (13) de las enormes cantidades de dinero en donaciones realizadas por la fundación de Bill Gates, que en realidad son una inversión que con el tiempo le permite consolidarse y tener gran influencia sobre las agendas de investigación y desarrollo agrícola en los organismos en los que se involucra y realiza sus generosos aportes económicos.

En el año 2011, la Fundación Bill Gates realizó aportes financieros importantes al Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR, su sigla en inglés) para sentar base. El CGIAR es el Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales , formado en 1971, es un consorcio de 15 centros internacionales de investigación agrícola (cada uno con un banco de semillas).

También, en el mismo año, tuvo su acercamiento estrecho al IICA y fue con todo. La Página del IICA nos da un testimonio contundente "con la convicción de que innovar en la agricultura puede servir a la humanidad para fortalecer la seguridad alimentaria de los pueblos y combatir el deterioro ambiental, se inició este 19 de octubre el Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas 2011 .... "La conferencia magistral estuvo a cargo de Prabhu Pingali, Subdirector de Desarrollo Agrícola de la Fundación Bill & Melinda Gates, la cual tiene como uno de sus ejes estratégicos la cooperación en agricultura como medio para superar la pobreza y el hambre en Asia y África. “La innovación en América Latina y la inversión en agricultura fueron muy importantes hace unos años, no solo para ayudar a que la región superara la hambruna, sino porque impulsó a las economías emergentes y ayudó a millones de personas en el mundo a dejar atrás la pobreza y el hambre”", dijo Pingali. "El reto actual, agregó, es invertir más en investigación y desarrollo, y encontrar vías para transferir ese conocimiento a todos los países." (14).

Shiva, Anilkumar y Ahluwalia advierten que el imperio digital de Bill Gates en la agricultura incluye el control de los recursos genéticos controlando el sistema del CGIAR que mantiene el suministro de semillas del mundo, además de la cartografía genómica digital de las semillas y nuestra diversidad genética, socavando las leyes y tratados que previenen la biopiratería, impulsando nuevos OGMs basados en CRISPR/ edición de genes y desregular nuestras leyes de bioseguridad, así como la extracción de datos de los agricultores para construir su esclavitud digital a través de las tecnologías de vigilancia. (15)

Principalmente a instancias de Bill Gates, un nuevo Grupo de Referencia del Sistema (SRG) ha presentado sus recomendaciones en julio de 2019 pidiendo la unificación formal de los 15 centros del CGIAR en uno solo. La reunión de los 15 Centros fue convocada en la sede de Bioversity International (BI) en las afueras de Roma en diciembre de 2019 para discutir la "mega-fusión". La consolidación implicaría una junta internacional que sería responsable de los 15 centros. Los peligros parecen inminentes cuando se mira más profundamente y se ve que el SRG es co-presidido por Tony Cavalieri, Oficial Superior de Programas de la Fundación Bill y Melinda Gates, y Marco Ferroni, Presidente del Consejo de Administración del Sistema y recientemente retirado como jefe de la Fundación Syngenta. La unificación está siendo impulsada por Gates y Syngenta Fundaciones, USAID, Reino Unido, Canadá, Australia y Alemania y el IICA. (16)

De lo que advierten Shiva, Anilkumar y Ahluwalia, quedó plasmado en el documento “Alimentar al mundo en un clima cambiante: una hoja de ruta de adaptación para la agricultura” (17). El propio IICA hace alarde del documento que con la excusa de acelerar la adaptación al cambio climático se propone una transformación del sistema agrícola mundial "con la tarea de alimentar a una población cada vez más creciente y bajo condiciones climáticas más extremas". La adaptación del sistema de producción de alimentos es urgente en las Américas, no sólo por la alta vulnerabilidad al cambio climático del sector, sino que de ello depende el mantener e incrementar la oferta de alimentos que el continente hace al mundo, señalan desde el IICA (18). Todo ello, de la mano del Ag-One de Bill Gates, claro. "Un plan ideal, Un negocio redondo, Una dominación perfecta" decimos por nuestra parte.

2.-Alianza estratégica por la agricultura 4.0 de la desolación

El AgTech reconoce como base el Plan de Mediano Plazo (PMP) 2018-2022 del IICA y apunta principalmente a las agriculturas de Argentina y de Brasil , en primera instancia, para luego implementarlo en toda la región latinoamericana y el Caribe. Desde la propia página del IICA se deja constancia de eso: Programas pilotos serán ejecutados en Brasil y en Argentina, según la definición de prioridades para instrumentar el acuerdo que ambas organizaciones suscribieron en octubre para trabajar en beneficio de las zonas rurales de los países de América Latina y el Caribe. (19)

A la alianza estratégica celebrada con Bill Gates, se le sumó la corporación Global Hitss subsidiaria de American Móvil (del Multimillonario Carlos Slim, para fortalecer las aplicaciones (app) de software, y las empresas agrobiotecnológicas Bayer y Coterva con el aporte de los paquetes tecnológicos que incluyen las semillas modificadas genéticamente (transgénicas y principalmente CRISPR) y nuevos formulados comerciales de agrotóxicos.

Sustentabilidad, inocuidad de alimentos, empoderamiento de las mujeres en el campo y uso correcto de productos son los ejes centrales de la nueva alianza entre Bayer y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Asi anuncia el IICA su alianza con Bayer-Monsanto. La alianza, establecida a través de un acuerdo general de cooperación, fue firmada en Berlín durante la Fruit Logistica, en Febrero del año 2019. (20) La cooperación entre las dos instituciones tiene como objetivo central promover el desarrollo agrícola y el bienestar rural, y apoyar a la agroindustria en América Latina y el Caribe, región considerada como la gran proveedora global de alimentos.

El acuerdo incluye acceso e intercambio de conocimientos, ciencia, tecnología, innovación y recursos financieros para el refuerzo de la sustentabilidad y la seguridad alimentaria. “El agro es una parte fundamental de las economías latinoamericanas y la profesionalización del sector permite producir más alimentos en menores espacios”, comenta Mathias Kremer, head de Crop Science para Países Andinos, Centroamérica y el Caribe en Bayer, quien firmó el convenio con el Director General del IICA, Manuel Otero.

“América puede y debe ser garante de la seguridad alimentaria mundial, incrementando sustancialmente las exportaciones y cuidando el acceso y la oferta de alimentos para nuestros 600 millones de habitantes. Para ello debemos reconocer el carácter estratégico de las alianzas público-privadas”, explica Manuel Otero, Director General del IICA.

El acuerdo está fuertemente enlazado con el Plan de Mediano Plazo (PMP) 2018-2022 del IICA, hoja de ruta institucional del organismo especializado en desarrollo agrícola, que cuenta con cinco ejes de trabajo, uno de ellos de inocuidad, se informó a la prensa.

La alianza Bayer-IICA determina también que los tópicos de sanidad de los alimentos tendrán especial atención en los proyectos conjuntos. Las Buenas Prácticas Agrícolas, monitoreo de residuos químicos en los alimentos y biodiversidad también son temas destacados que serán instrumentados en la región a través de programas piloto.(21) La hoja de ruta trazada en el año 2018 entra el IICA y Microsoft de Bill Gates, sumaba a la empresa mas importante de la biotecnología en Europa. Restaba ir por la mega empresa norteamericana Corteva, para integrarla a la alianza.

Efectivamente, el último eslabón de la ruta trazada para el Plan del IICA fue Corteva Agriscience que se integró a la red de socios estratégicos con la firma de un convenio que facilitará el acceso de los productores a los mercados, incrementará la competitividad agroempresarial y aumentará la productividad de las fincas con la mejora del acceso a insumos agrícolas en las Américas, reza el comunicado de prensa (22).

El acuerdo de cooperación, anunciado en la Conferencia de Ministros de Agricultura de las Américas 2019, que se realizó en San José, Costa Rica, fue firmado por Ana Claudia Cerasoli, presidenta de Corteva Agriscience para la región Mesoandina, y Manuel Otero, Director General del IICA. El acuerdo se había cerrado dos semanas antes, en un congreso de Corteva en Iowa con el Ceo de la megaempresa norteamericana, Jim Collins, donde Otero del IICA fue un invitado especial.

“La agricultura digital no solo impactará a los agricultores sino a todos los eslabones de la cadena productiva, incluidos los consumidores cada vez más informados y exigentes”, dijo Cerasoli. “Corteva Agriscience y el IICA reconocen el importante papel que juegan las asociaciones público-privadas en las iniciativas del desarrollo de la agricultura”, indicó Otero.

El entendimiento responde a la estrategia del IICA de tener una interacción cada vez más importante con el sector privado para ofrecer soluciones concretas para los desafíos climáticos, sociales y productivos de la agricultura en el Hemisferio Occidental, reza la página del IICA. Se Acababa de concretar la alianza estratégica en Agricultura de mayor concentración que jamás haya existido.

3.- El plan de la deshumanización de la Agricultura. AG-Tech/Ag-One (23)

IICA, la Fundación Bill Gates, Bayer/Monsanto, y Corteva (Dow, Dupont & Pionner), no cabe dudas, conforman la alianza más peligrosa para la agricultura y la soberanía alimentaria de cada país en América Latina y el Caribe. Los Objetivos de AgTech/AgOne abarca todos los procesos productivos del sistema agroalimentario que son atravesados por el designio hegemónico y de dominación de Bill Gates. La puerta de entrada elegida, fue la Argentina, del mismo modo que Monsanto en 1996 eligió a nuestro país para liberar su primera semilla transgénica de la mano del actual Canciller Felipe Solá.

Señalamos algunos aspectos centrales del plan AgTech del IICA que Manuel Otero viene a presentar hoy, 30 de Junio de 2020, en nombre del IICA, pero sin decirlo, en nombre de la alianza estratégica que le da soporte a su paquete tecnológico (principalmente Bill Gates, el cerebro del plan globalizador).

A) Agricultura extensiva (24)

El AgTech en materia de agricultura de cultivos de gran escala comprende a los cereales y oleaginosas (soja, maíz, girasol, trigo, sorgo y arroz), generalmente commodities pero también algunas especialidades que son de gran escala e involucran una dinámica y equipamiento similar, como caña de azúcar, algodón, palma, y diferentes legumbres: porotos, lentejas, arvejas y garbanzo.

Sobre estos cultivos, el Agtech propuesto a las autoridades nacionales señala que los desafíos tecnológicos comprenden el mejoramiento genético de variedades de semillas, centralizando en la técnica CRISPR-cas9 de edición genética, señalando que se abre un enorme espacio de aplicaciones para variedades de cultivos para hacerlos más rápida y eficazmente adaptables a diferentes condiciones, y más customizable de acuerdo a las características del destino de esa producción; por otro lado se encuentra la inoculación de semillas, que permite fijar nitrógeno al suelo, reduciendo la dosis necesaria de nitrógeno químico, y mejorando la relación semilla-suelo.

Luego se prevé una automatización de tareas claves desde los estudios del suelo, la siembra con tecnologías mecatrónicas, cosecha, riego, aplicaciones, con drones y procesos robotizados). También una automatización de monitoreo de variables (exógenas o inherentes a la actividad), como climáticas, técnicas, eficiencias, consumos, costos, inventarios, para la toma de decisiones durante el proceso productivo y la generación de alarmas. Diseño, modificación y cantonización de insumos o materias primas. Aumento de precisión o granularidad en la recolección de datos, para acciones más focalizadas y prescripciones variables de tratamientos posteriores. Mejora en la performance de ciertas operaciones clave, por mayor precisión de la acción y mayor eficiencia (ejemplo: pulverización variable, siembra variable, polinización variable).

En Argentina, uno de los principales lobbystas de la Agricultura 4.0 es Gabriel Delgado, actual interventor/veedor de Vicentin, quien sonó fuerte para ocupar el puesto que hoy ostenta Luis Basterra. En Junio de 2019 Delgado sin escrúpulos dijo: "Otra revolución del campo es con la informática, él que la paró de pechito fue Bill Gates. Se trata de la agricultura 4.0 que nos permite una automatización no ya solo de procesos digitales, sino también de procesos físicos a gran escala que significa eso? máquinas que pueden tomar decisiones por si solas." (25) En otra entrevista sostuvo "estamos inmersos en un contexto de evolución acelerada en el que estas tecnologías vuelven a las industrias obsoletas rápidamente. Pero, cuidado, este riesgo no es patrimonio de ellas solamente. A las instituciones les ocurre lo mismo. Y el Estado es la principal institución que tiene nuestro país. Por eso es fundamental que el Estado esté a la vanguardia de este proceso." (26) Delgado utiliza la mismas palabras y argumentos de Bill Gates para defender y promocionar la agricultura 4.0.

El dato a considerar y tener en cuenta. El Presidente Alberto Fernández escucha mucho a Gabriel Delgado. Delgado hoy avocado a la intervención/veeduría de Vicentín para ponerla en órbita del proyecto agroindustrial Vaca Viva (concepto acuñado por él mismo), está en el banco de suplentes para el máximo puesto de la agricultura nacional, pero dispuesto a colaborar y salir a la cancha cuando se lo necesite. Así fue que, cuando el Presidente Alberto Fernández lo llamó para ser el interventor de la empresa agroexportadora Vicentin, aún convaleciente de una operación quirúrgica días previos, saltó de su cama y estuvo presente en el acto de anuncio de la intervención y expropiación. Eso si, solo para cumplir su función en lo que mas sabe y se preparó estos últimos años, automatización de todos los procesos físicos de la agricultura que propone el AgOne de Bill Gates y el AgTech del IICA y el desarrollo de los cultivos CRISPR (edición genética) y la carne artificial. Todo soberano alimentario.

B) Los riesgos del Big-Data de Bill Gates y la biopiratería 

Un punto a considerar en el desarrollo de todas las tecnologías bajo el manto de la Internet de las Cosas, Inteligencia Artificial  y el Big Data, es la vulnerabilidad que representa para la seguridad de los recursos genéticos y biológicos, el acceso a toda la información de los mismos mediante software de precisión por parte de pequeñas empresas,  que a la postre pueden ser absorbidas por una gran corporación económica, como ya ha sucedido con las pequeñas semilleras, y quedar todo centralizado en una única base de datos. Vandana Shiva alerta sobre ello "la agricultura digital y la vigilancia de los agricultores, sus tierras, sus cultivos está creando "datos" para el cártel del veneno y la fundación Gates que se está recogiendo a través de el uso de la robótica y las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y los dispositivos conectados a la internet ("internet de las cosas"). Los grandes datos, el análisis de datos y el aprendizaje automático son que se están incorporando a la agricultura mediante sistemas de rastreo electrónico, la datos meteorológicos, mapas para teléfonos inteligentes y otras aplicaciones de teledetección. "Precisión agricultura" es esencialmente una "agricultura generadora de datos", ya que se basa en la observación y midiendo los cultivos, las variables del medio ambiente con sensores y satélites. Estos "datos" de las granjas y los agricultores se están recogiendo sin su conocimiento." (27)

Pero hay algo mas peligroso, que apunta Vandana Shiva. Bajo el Convenio de Diversidad Biológica, hay múltiples protocolos creados. Uno de ellos es el protocolo de Nagoya sobre acceso y distribución de beneficios, 2010. El objetivo era establecer un sistema jurídicamente vinculante marco para la aplicación del concepto de acceso y distribución de beneficios como se previó en el convenio sobre la diversidad biológica. El protocolo crea deberes y obligaciones para las partes la participación de las comunidades indígenas para el uso de recursos genéticos y conocimientos.

Estos marcos internacionales hechos para proteger la biodiversidad están siendo completamente subvertido a través de la cartografía digital del genoma. Vandana denuncia que el AgOne es un buen atajo para la biopiratería, mediante la convergencia de la tecnología de la información y la biotecnología tomando patentes a través del "mapeo" de genomas y secuencias de genomas, ya que las patentes de los genomas pueden ser alcanzadas a través del acceso a semillas "ex situ". Esto socava los derechos de los agricultores, ya que no se necesita su permiso una vez que el genoma haya sido mapeado digitalmente. (28)

C) Ganadería (29)

El AgTech nos habla de la automatización de los sistemas de engordes intensivos (Feed Loot). Y lo más preocupante el desarrollo de la tecnología “embebida” en la genética bovina, que reproducen las cabañas (y algunos criadores), así como la tecnología para el desarrollo de vacunas y medicamentos veterinarios también para mejorar su precisión y eficiencia a través la tecnología CRISPR (edición genética).

Bill Gate ya su puso el ojo en Vacas CRISPR. Según, la BBC a mediados del año 2018, Gates, a través de su Fundación Bill y Melinda Gates, invirtió u$s 40 millones en GALVmed (Global Alliance for Livestock Veterinary Medicines), para al desarrollo de una “super vaca”, con más salud que cualquiera de su especie, un mejor rendimiento en cuanto a producción (más que el de las razas británicas) y capaz de resistir las inclemencias del clima de las zonas más problemáticas. El objetivo es luchar contra la pobreza, sobre todo en África, reza el parte de prensa de la fundación de Bill Gates. (30)

GALVmed , se encuentra realizando estudios mediante edición genética para crear vacas con sus genes mejorados para una abundante producción de leche de alta calidad, pero también con defensas para sobrevivir a las altas temperaturas de África.

Respecto de la producción porcina y aviar, se parte de la genética animal, buscando desarrollar animales que cumplan con determinadas condiciones —de biotipo, de sexo, cárnicas, productivas—, con la disponibilidad de la tecnología CRISPR.

 El AgTech  celebra  un horizonte de posibilidades que pueden revolucionar la genética animal porcina y aviar, y permitir la aparición de soluciones escalables para la producción. Señala que  la biotecnología tiene un papel relevante a cumplir también en el desarrollo de características para huevos fértiles —para la producción de pollitos bebé— e infértiles —para la producción de huevos comestibles—, en el desarrollo de aditivos e insumos para mejoramiento de raciones animales, que permitan mayor digestibilidad del alimento, aumenten la resistencia a enfermedades, aumenten la eficiencia de conversión, modifiquen su palatabilidad de acuerdo al mercado.

D) Carne artificial (31)

El Agtech que se les presentara a los Ministros de la Nación Luis Basterra (Agricultura) y Roberto Salvarezza (Ciencia y Tecnología)  propone la introducción a pleno en el proceso productivo alimentario la tecnología de carne in vitro, o carne cultivada, o carne sintética, carne alternativa, como se les llama según el caso, y tiene como objetivo la reproducción de tejidos cárnicos —hasta el momento, a partir de células madre animales—, con el objetivo de generar el mismo producto alimenticio resultado de la ganadería, pero sin involucrar animales.

Bajo el fundamento de una postura moral muy fuerte contra los métodos convencionales de producción animal, en cuanto al impacto en el bienestar de los animales y en la emisión de gases de efecto invernadero que genera la ganadería, en especial la de animales bovinos, Bill Gates y el IICA promueven la carne sintética que es una derivación biotecnológica de técnicas de reproducción de tejidos de la medicina regenerativa. El informe, señala que el AgTec se interesa (sic) por este tipo de preocupación en la población que tiene mucho eco en ciertas franjas de poblaciones urbanas, pero en realidad lo que importa es que se trata de un mercado global creciente (vegano) y con muy buen poder adquisitivo. Una buena oportunidad para que la principal empresa norteamericana Beyond Meat, en la que Bill Gates es un accionista importante, pueda explotar económicamente todas sus patentes e instalarse en el mercado argentino.

El informe reconoce que ve como una oportunidad económica inmejorable para ofrecer a los consumidores veganos/as o personas con posicionamiento éticos al consumo animal, de productos cárnicos “sin animales”, es decir, producidos en tanques a partir de reproducción celular. Pero se señala, que no solamente en carne bovina, sino también en pollo, pescado, huevo e incluso mayonesa. Según el IICA, sabiendo de la experiencia éxito en ventas de la empresa en la que Bill Gates es accionista, se trata de un mercado muy auspicioso con propuestas disruptivas que hasta han han conseguido penetrar en redes de fast food de primera línea y están creciendo en ventas de manera significativa.

Pero este tipo de comida artificial que alienta y promueva el AgTech del IICA-Gates y Gabriel Delgado, representa un grave riesgo a la salud humana. En agosto de 2017, el diario New York Times publicó los documentos de la Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA) que revelaban que Impossible foods, empresa creadora de la hamburguesa imposible, no había brindado suficiente prueba sobre la inocuidad de la proteína genéticamente alterada (leghemoglobina de soja) que le da a la hamburguesa su sabor a carne y su color, con lo cual el producto no fue aprobado. (32) Sin embargo, llamativamente, en el año 2019 la FDA destrabó el obstaculo considerando segura la leghemoglobina de soja.

Etc-Group fue contundente en los argumentos en su reporte del año 2017 así como los biocombustibles fueron lanzados como la “solución limpia” al cambio climático hace una década, los inversionistas en la tecnología de comestibles sintéticos intentan ahora capitalizar la defensa de los derechos de los animales a través de la “crianza molecular”.(33)

Hoy, Manuel Otero del IICA hablará del negocio de la carne artificial como una propuesta alimentaria, ignorando los riesgos que representa para la salud humana.

E) Agricultura intensiva. Alimentos CRISPR.

Según el AgTech este es uno de los entornos donde la robótica tiene más potencial a partir del desarrollo de robots que cosechen y hagan aplicaciones con igual versatilidad que un ser humano. Es decir, la eliminación del humano en la producción de alimentos, frutas, hortalizas y verduras.

El otro punto que atraviesa ésta área productiva es la edición genética, en la que frutas, hortalizas y verduras son objeto de la denominada técnica CRISPR “Repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas”, por sus siglas en inglés, que consiste en eliminar y reemplazar secciones de ADN . (34) (35) (36) (37) (38) (39)

Esta tecnología fue presentada por las empresas - año 2013 - como superadora de la transgénesis y así procurar dejar atrás la desconfianza de los consumidores/consumidoras (principalmente en Europa) que pesa sobre los transgénicos, con la pretensión de excluir de esta categoría a los alimentos sometidos a CRISPR. Por tratarse de una técnica nueva (edición de genes del mismo genoma) que no estaba comprendida en la reglamentación de los transgénicos (inserción de un gen extraño al genoma), los cultivos de CRISPR carecían de una normativa específica y su situación era equivalente a la de los cultivos convencionales, es decir, no eran sometidos a un proceso de control sobre sus riesgos en el ambiente y en la salud humana.

Ese ardid no duró mucho tiempo. En el año 2018, una sentencia del Tribunal Europeo (40) puso las cosas en su lugar y determinó en una sentencia inapelable que los cultivos intervenidos con CRISPR son equivalentes a los transgénicos, ya que se trata en ambos casos de una alteración humana en el genoma de las plantas, por lo tanto, deben sujetarse a un procedimiento de control riguroso y obtener la correspondiente aprobación estatal para su liberación y comercialización. No obstante en muchos países no han seguido el mismo criterio adoptado en Europa.

La edición genética a igual que la inserción de un gen en el genoma no está exenta de producir cambios impredecibles que representan una situación de riesgo de daño grave. El conocimiento científico tiene sus limitaciones pero que lamentablemente son desbordadas, muchas veces, por la imprudencia de una ciencia guiada por los intereses económicos, tal como ha sucedido cuando la técnica de la inserción de genes fue presentada como segura hace más de 25 años atrás por la empresa Monsanto y su cuerpo de científicos, asegurando un comportamiento estable y estructurado del genoma.

La ciencia digna advierte que las herramientas de edición de genes como la CRISPR son propensas no sólo a los efectos fuera del objetivo sino también a los efectos no deseados en el objetivo - es decir, efectos no deseados en el sitio objetivo de la edición de genes. Otro punto crucial es que la técnica de CRISPR implica el uso de los mismos procesos que se emplean para producir OGM transgénicos clásicos - por ejemplo: A) la preparación de protoplastos de plantas (células a las que se les ha quitado la pared), b) cultivo de tejidos, c) la vectorización de las moléculas para que lleguen al núcleo de la célula objetivo. Y todos estos son procesos estresantes para las plantas y causan mutaciones (daños en el ADN) en sus genomas. (41) Así pues, por muy precisa que pueda llegar a ser la herramienta de CRISPR, muchas mutaciones y otros efectos no deseados seguirán surgiendo inevitablemente de los procesos asociados. Tal conclusión está respaldada en investigaciones que dan cuenta de ello.

Así en un artículo muy reciente - 9 de Junio de 2020 - de Claire Robinson editora de GMWatch se hace referencia a un estudio científico que confirma que la amplia gama de mutaciones indeseables y no deseadas, tanto en el lugar de destino como fuera de él, que se observan en células animales y humanas editadas genéticamente también se dan en las plantas.

El Dr. Michael Antoniou, genetista molecular con sede en Londres, comentó al respecto, según señala Robinson, que "dados estos hallazgos, la probabilidad de que se produzcan cambios impredecibles en múltiples funciones de los genes que conduzcan a una bioquímica alterada en las plantas alimenticias editadas con genes, con los consiguientes riesgos para la salud (toxicidad, alergenicidad) es muy real". (42)

En Febrero 2020, otro trabajo de investigadores científicos alemanes ya había evidenciado que las duplicaciones de genes (CRISPR) podrían conducir a mutaciones peligrosas generando proteínas deformadas. (43) La organización europea GMWatch advirtió que esto podría tener consecuencias impredecibles para la seguridad alimentaria de los cultivos y alimentos editados con genes, por ejemplo, produciendo una toxicidad o alergenicidad inesperada. (44) En el mismo sentido, una investigación con rigor científico publicada en el mes de Abril de 2020 señala que la técnica de CRISPR puede dar lugar a mutaciones no deseadas en todo el genoma de las células seleccionadas, lo que podría conducir a cambios importantes en su función.(45)

Un estudio publicado en el mes de Octubre de 2019 reveló otro importante efecto no deseado de la herramienta de edición genética de CRISPR con implicaciones potencialmente graves para la seguridad alimentaria de las plantas editadas con genes. El estudio encontró que las ediciones de CRISPR-Cas9 destinadas a eliminar la función de un gen no lo hacen. En cambio, las proteínas se siguen produciendo a partir de los genes dañados, y muchas de esas proteínas siguen siendo funcionales. El resultado podría ser la producción de plantas editadas por genes que son tóxicas o alergénicas. (46)

Las evidencias son contundentes para la operatividad urgente del principio precautorio, que en la argentina recobra una triple importancia, atento a la flexibilización de la cual goza la tecnología CRISPR y siendo que la misma forma parte de la estructura del AGTech .

 F) La situación de los cultivos CRISPR en Argentina

En Argentina, Martín Lema, quien estuvo a cargo de la Dirección Nacional de Biotecnología y le dio curso a la liberación de gran parte de los transgénicos en nuestro país dispuso (47) que los cultivos sometidos a la tecnología de CRISPR no necesariamente deben sujetarse al procedimiento de aprobación de cultivos modificados genéticamente, vigente en Argentina (Resolución 763/11) (48) quedando a lo que resuelva la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) - si ello correspondiere según el organismo consultor coaptado por las corporaciones biotecnológicas. Sabiendo de cómo funciona la CONABIA, ello abre un inmenso interrogante y expone una incertidumbre significativa a la vez. Hay alimentos intervenidos por CRISPR en Argentina ? Se analizaron sus riesgos ?. La incertidumbre es significativa y el riesgo es de daño grave.

En el año 2018, un informe demoledor de la Auditoria General de la Nación (49) sobre los órganos genéticamente modificados en Argentina dio cuenta del incumplimiento de todas las normas de bioseguridad que ha cometido el Estado Argentino en materia de transgénicos, durante los 25 años de la transgenia, consolidando la incertidumbre significativa.

Si bien, en respuesta al dictamen de la AGN, Martín Lema, dispuso una nueva reglamentación colectiva de los cultivos transgénicos y de edición genética (Resolución Nro. 36/19) (50) presentándola como una mejora con la incorporación de una instancia de consulta pública, mantuvo increíblemente respecto a la CRISPR, la posibilidad de excepción al proceso análisis de riesgos tal como corresponde a los transgénicos, siempre bajo la discrecionalidad de la CONABIA, es decir prácticamente de las mismas empresas del agronegocio que cuentan con representantes propios enmascarados en dicho organismo.

En esos términos de flexibilidad, la reglamentación se sigue amoldando a la perfección de los intereses de la grandes semilleras transnacionales que se han manejado a gusto en el despacho de la Dirección de Biotecnología en el Ministerio de Agricultura de la Nación, en los 25 años de transgenia en Argentina. En esa Dirección se han tomado y se siguen tomando las decisiones determinantes del modelo agroalimentario argentino y que han condicionado y condicionan aún la soberanía e inocuidad alimentaria en nuestro país.

3.- IICA y su vínculo contractual con la Argentina 

A) Antecedentes

El vinculo entre el IICA y el Gobierno Argentino, nace el 20 de Diciembre de 2009 cuando se firmó un Acuerdo General de Cooperación Técnica al Ministerio de Agricultura y Pesca de la Nación (MAGyP). En el marco de ese Acuerdo General, el 26 de Setiembre de 2012 se firmó el Convenio Nro 138 de Cooperación Técnica para la Agricultura para la Consolidación Institucional y el Fortalecimiento del Sector Agroalimentario, cuyo objetivo fue contribuir, según el acuerdo, a la consolidación institucional del MAGyP y al fortalecimiento del sector agroalimentario mediante la prestación de servicios de cooperación técnica y de administración y gestión.

En otras palabras, ello representó la profundización del modelo agroindustrial en la Argentina sustentado en la aprobación de mas eventos transgénicos y aumento del uso de agrotóxicos, fertilizantes sintéticos, desmontes y aumento de la frontera agropecuaria con el monocultivo de la soja genéticamente modificada aumentando a mas del 50 % del total de la superficie sembrada en la agricultura local.

Agtech forma parte de ese Convenio Nro 138 de cooperación técnica celebrados entre el IICA y el Estado Argentino. Y es, de algún modo la continuación de dos acuerdos previo (descontinuados entre los años 2015-2019). El primero, y principal, data del año 2013, a través del cual el IICA se encargó de la elaborar el proyecto "Plan de Agricultura Inteligente" y también de presentarlo por su propio director general de entonces Víctor Villalobos, en estos términos "la agricultura inteligente hoy tiende a reemplazar la agricultura tradicional, que ha sobreexplotado los recursos naturales (sic). La agricultura inteligente aplica el conocimiento, la innovación, los avances científicos y la voluntad política, lo que va en beneficio no sólo de los productores, sino también de todos los actores en las cadenas de valor. La agricultura inteligente también conlleva importantes beneficios ambientales, pues reduce la emisión de gases de efecto invernadero y mejora el aprovechamiento del agua". (51)

En la letra grande y chica el proyecto habla de biotecnología y agricultura de precisión como política de Estado, de la importancia de los eventos biotecnológicos liberados para los cultivos agrícolas, de siembra directa, buenas prácticas agrícolas y los aportes significativos de dos entidades del agronegocio como socias estratégicas del Estado: la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID).

El segundo, acuerdo fue celebrado, al año siguiente, 2014, ahí con la pluma de Gabriel Delgado, en ese entonces Secretario de Agricultura de la Nación, (como ya se dijo, actual interventor/veedor de la Agroexportadora de commodoties agropecuarios "Vicentin" y muy probable futuro director de YPF AGRO S.A). El convenio se denomina "Desarrollo Sustentable e Inclusivo del Sector Agroalimentario y Rural Argentino" (52) por un valor de 15,981,113 de dólares para implementar un servicio de asistencia y aseroramiento cuyo principal objetivo es fortalecer, precisamente el "Plan de Agricultura Inteligente", sin perjuicio de que algunas secciones del programa comprenden una capacitación del sector de la agricultura familiar, aunque increíblemente, en el contexto de un proceso de agroindustrialización. Del total asignado al proyecto se ejecutó solo el 15 %, ya que el mismo quedó prácticamente suspendido entre los años 2015-2019 (53).

B) El vínculo del IICA con el nuevo gobierno. El derrotero del emisario de Bill Gates 

Cuando Manuel Otero viene en representación del IICA, en el marco de los proyectos sobre Agricultura en Argentina celebrados con el organismo internacional, su interés principal es la continuidad de la ejecución del Convenio celebrado en el año 2009, y el Plan de Agricultura Inteligente, que es la puerta de entrada para los socios estratégicos del IICA - Bill Gates (Microsoft), Bayer y Corteva - en los planes sobre la Agricultura en la región, en principio Argentina y Brasil.

Otero viene realizando un trabajo silencioso en Argentina que tiene como corolario el evento de esta tarde, presentando el macabro proyecto de Agricultura 4.0 Agtech (EL Ag-one de Bill Gates). Todo comenzó el mismo día que el actual Presidente Alberto Fernández asumió en su cargo, el 10 de Diciembre de 2019, cuando Otero, invocando una representativa de un organismo internacional, pudo ser parte del acto de saludo protocolar en el acto de asunción presidencial, dando sus primera impresiones a las flamantes autoridades. "La agricultura y sus actividades y efectos conexos requiere una extensa y eficaz coordinación entre sectores. Es necesario establecer puentes sólidos y permanentes con los ministerios encargados de Medio Ambiente, Desarrollo Social, Comunicaciones y Género, entre otros, porque la intersectorialidad es muy importante. Tenemos que trabajar también en apuntalar sistemas regionales de innovación para afianzar el trabajo individual de cada país". (54)

Ni lerdo ni perezoso, Manuel Otero les hizo recordar a las actuales autoridades, sobre el Plan de Agricultura Inteligente acordado con el IICA en los años 2013/2014, suspendido por el Gobierno de Mauricio Macri, quien dejó en manos de la Sociedad Rural Argentina las políticas públicas de la agricultura de la Nación que consistieron básicamente en destruir y socavar todos los programas de la agricultura familiar y a la par acrecentar la acumulación del sector agroindustrial con disminuciones de las retenciones y devaluaciones alarmantes consecutivas que fueron celebradas como si fueran maná del cielo y en proporción de los volúmenes de granos acumulados en silobolsas.

Al 22 de Enero de 2020, el representante del IICA ya había visitado en sus despachos al Ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra y al Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo. Su objetivo fue redoblar el Plan Agricultura Inteligente, con novedades importantes, informando sobre sus nuevos socios estratégicos y la implementación de todo el furor tecnológico agroindustrial con las star up, siendo ello uno de sus objetivos primordiales dentro del Plan de Mediano Plazo (PMP) 2018-2022 del IICA y en la ruta trazada con su alianza con Bayer, Corteva y Bill Gates. Su derrotero en despachos ministeriales tuvo como cometido excluyente convencer a las autoridades nacionales sobre su nuevo mega plan de la Agricultura 4.0 inspirado en el Ag One de uno de sus socios estratégicos determinantes, Bill Gates. “Encontramos de parte del ministro Luis Basterra y su equipo una fuerte receptividad a las propuestas del IICA y total coincidencia en la agenda de temas a desarrollar, especialmente vinculados a desarrollo territorial, agricultura familiar y fortalecimiento de las economías regionales” (55) , comentó Otero, utilizando las mismas pantallas que Bill Gates.

Según reza la página del IICA, en el encuentro, el ministro Basterra y Otero pasaron revista a lo actuado por la Secretaría Técnica del Consejo Agropecuario del Sur (CAS) en el ámbito del Mercosur ampliado, a las prioridades del gobierno argentino en materia sectorial y a la oferta de cooperación técnica del IICA.

A su turno, con el Ministro Arroyo, Otero profundizó la intenciones del IICA de trabajar junto con Argentina poniendo la experiencia de los técnicos de sus socios estratégicos (Bill Gates, Bayer y Coterva) para reforzar la dimensión de ruralidad del programa oficial de lucha contra el hambre y dotar a la agricultura familiar de un mayor protagonismo en los circuitos de producción y comercialización.(56) Para la construcción de nueva ruralidad, el titular del organismo internacional sostuvo "es muy relevante la facilitación de acceso a la tecnología digital para ofrecer mejores y más efectivos servicios de extensión rural que favorezcan la productividad y un consiguiente aumento de ingresos para los productores familiares".(sic) (57)

Las palabras de Otero son la textualidad de la mas pura retórica de su socio estratégico Bill Gates. En Ag One Gates sostiene que sus servicios para la agricultura "darán a los pequeños agricultores la posibilidad de obtener los productos de alta calidad a precios asequibles herramientas, tecnologías y recursos que necesitan para salir de la pobreza" ... "creemos que todos tienen derecho a vivir una vida saludable y productiva. Pero muchas de las personas más pobres del mundo, las que se ganan la vida a través de la agricultura. no tienen esa oportunidad a menos que puedan acceder a las innovaciones necesarias para adaptarse a la desafíos causados por el cambio climático" y "ayudaremos a los pequeños agricultores, la mayoría de los cuales son mujeres, a que se adapten al cambio climático". (58)

La Revista Chacra daba cuenta de esta reunión de Otero del IICA con el Ministro Daniel Arroyo "Desde el IICA, también, se puso a disposición del Ministerio la experiencia internacional del organismo, las capacidades de sus cuadros técnicos y una importante plataforma de gestión." (59) Lo que no se le especificó a Chacra, por parte de Otero, que esos cuadros técnicos y plataforma de gestión vienen de la mano de los socios estratégicos del IICA: Bayer, Coterva y Bill Gates.

Esa reunión de Otero con Arroyo, ya dio sus frutos. Hace dos semanas el IICA anunció la donación de semillas para el programa Prohuerta y el desarrollo de la agroecología en los programas de asistencia a la agricultura familiar. El Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, mantuvo un encuentro virtual con el Ministro de Desarrollo Social de Argentina, Daniel Arroyo, en el que acordaron la participación activa del organismo internacional especializado en desarrollo agropecuario y rural en los programas “Argentina contra el Hambre” y “Potenciar trabajo”.(60)

El organismo del Sistema Interamericano, además, concretó una donación a la República Argentina para la compra de semillas que se destinarán al programa Pro-Huerta, un programa de políticas públicas que promueve prácticas productivas agroecológicas para el autoabastecimiento, la educación alimentaria, la promoción de ferias y mercados alternativos con una mirada inclusiva de las familias productoras. (61)

Los interrogantes que se presentan sobre la donación generosa del IICA al Prohuerta son varios. Es sólo un monto de dinero ? o se trata de una gestión del IICA por ante las corporaciones Bayer o Corteva (Dow, Pionner, Dupont) con las cuales celebró alianzas estratégicas para facilitar la provisión de semillas de tomates, lechuga, pepinos, tomates, coliflor, entre otros que forman parte de sus paquetes CRISPR ?. El acercamiento colaborativo del IICA al Pro-Huerta debería ser un llamando de atención y para poner la lupa en la letra chica en los acuerdos que se realicen, considerando el Plan de Mediano Plazo (PMP) 2018-2022, inserto en el contexto del AgOne de Bill Gates.

Recordemos que desde el 2019, el Prohuerta entró en una situación critica que aun no ha sido repuesta. Como bien lo señala un informe de la CALISA-Fauba, el Pro-Huerta compra a un único proveedor-la Federación de Cooperativas Agropecuarias/FECOAGRO, de San Juan- la totalidad de las semillas que necesitan los huerteros del país, quienes a través de 29 años las recibieron gratuitamente en “kits” conteniendo especies y variedades adecuadas a las estaciones del año. Técnicos y miles de promotores voluntarios hacen llegar las semillas, capacitación y asistencia, a cientos de miles de familias. (62)

Las compras de semillas del Estado a FECOAGRO fue disminuyendo gradualmente en estos últimos años, alcanzando en 2019 al 40 % de lo que fue históricamente. Para poder sostener la demanda del Pro-Huerta hizo necesario, la compra de semillas a empresas privadas (una 60 %); y no se logró diversificar compradores, lo cual agregamos, es un serio problema y merece un urgente tratamiento, tal como lo resalta el informe de la Calisa-Fauba "Las semillas no son un “insumo” más para la producción de alimentos; transmiten historia y cultura y determinan los sistemas productivos, la relación con el ambiente y la alimentación. Contar con las semillas necesarias y en manos de los sectores populares constituye una exigencia básica para poder incrementar la producción de los alimentos saludables que está exigiendo nuestra sociedad." (63) Son criterios orientadores que deberían ser considerados, y encender la alerta al evaluar la cercanía del IICA al Prohuerta. Un acercamiento indeseable, sabiendo el derrotero de Manuel Otero desde el 2018 hasta la fecha, en su ruta trazada con Microsofot de Bill Gates.

Lo vamos a reiterar, el IICA (junto a Bill Gates) forma parte de la alianza espuria que prolijamente se dirige a una cumbre mundial sobre la alimentación, para la centralización y el apoderamiento de los Bancos de Semillas del CGAIAR, algo que va a necesitar de una contraofensiva a escala global de organizaciones campesinas, socioambientales y asambleas para evitar que ello suceda. Y no debería subestimarse del IICA tanto la donación para la compra de semillas sin saber como será el procedimiento ni el aporte de la tecnología de Bill Gates para la implementación - bajo el manto de la caridad y generosidad - del Big-Data en la agricultura familiar. Son estrategias de empoderamiento típicas y muy peligrosas de Gates, de la mano del IICA.

Además, la agricultura familiar antes que aportes tecnológicos de Bill Gates, necesita que no se la someta a disputas en un callejón sin salida por la soberanía alimentaria (como es el caso de Vicentín), que se le asignen partidas presupuestarias acordes a la realidad; la restitución de los cuerpos técnicos de las SAF (Secretaría de Agricultura Familiar) despedidos en el nefasto proceso político 2015/19; que se reglamente la Ley de Agricultura Familiar Campesina e Indigena, (64) ( de una vez por todas ), para que se avance en todos los aspectos que la misma comprende, como ser: la creación del Banco de Tierras para garantizar de modo universal el derecho de acceso a la tierra, sin prebendas, ni favoritismos, ni clientelismos, ni ninguna registración burocrática; la constitución del Coprosena (Centro de Producción de Semillas Nativas) para asegurar, multiplicar exponencialmente y resguardar las semillas nativas y criollas; la implementación urgente del Monotributo Social y ejecutar programas que fortalezcan los saberes generacionales de la agricultura familiar, campesina e indígena, que son el verdadero tesoro de la base de la soberanía alimentaria y demasiados importantes para subestimarlos y reemplazarlos por la automatización de la cultura digital. Todo ello para pretender someter al sector que da los genuinos alimentos que necesita la población a los designios de dominación del AgOne de Bill Gates, que es la verdadera cara de la AgTech del IICA, que Manuel Otero presentará esta tarde y en el cual, claro está, no se trataran las urgencias de la agricultura familiar, sino como hacer negocios con ella.

4) AgTech. La desregulación (65)

El AgTech ensaya el pedido de un marco desregulatorio amplio, como si el modelo agroindustrial no supiera de ello. Basta con mencionar que los transgénicos nunca no fueron objeto de ninguna ley del congreso y que los cultivos CRISPR, por decisión de un Director Nacional (5ª Rango en la Administración Nacional), ni siquiera están sometidos necesariamente a una revisión de riesgos, si así lo determina un órgano consultivo (CONABIA), cuyos miembros no son funcionarios públicos sino pertenecientes a entidades públicas y privadas, y en muchos casos con serios conflictos intereses, en razón de sus vínculos con las corporaciones del agronegocio. Lo mismo sucede con los agrotóxicos.

El IICA sugiere que sería valioso contar con una legislación de desempeño (por oposición a legislación indicativa) en áreas regulatorias claves para incentivar soluciones basadas en innovación, de acuerdo con ciertos parámetros técnicos específicos.

Tal requerimiento del IICA, pretende que los procesos que involucra el AgTech, queden sometidos a una regulación permisiva y abierta, tal como gozan hoy muchos aspectos que están encuadrados en el AgTech, como es el caso - que ya se mencionó arriba - de los alimentos CRISPR. La legislación indicativa o prescriptiva a la que tiene aversión el IICA, esta sustentada en el criterio constitucional que no hay derechos absolutos y el derecho debe operar como un controlador social, claro está no desde la perspectiva persecutoria capitalista, sino desde la mirada del bien común que inspira al orden jurídico argentino y que hace al fin del estado y lo faculta a reglamentar razonablemente los derechos.

Asimismo las áreas en las que transcurre el AgTech, se imponen avances tecnológicos que abren incertidumbres significativas en un ámbito tan sensible como es la alimentación, un determinante clave de la salud, siendo la precaución un criterio jurídico que no puede ser soslayado. El planteo del AgTech, obedece mas a la necesidad de acelerar procesos y dar por sentado que no hay riesgos, aunque muestra contradicciones llamativas en un tema central como son las fumigaciones con venenos.

En efecto, en lo que se refiere al uso de agrotóxicos, dice el informe AgTech, genera problemas a nivel municipal por los límites de aplicación en ciudades o pueblos rurales, en lugar de distancias de no aplicación podrían definirse parámetros medibles de pureza de aire y de presencia de químicos del suelo para que se garanticen condiciones que no sean dañinas para la población. Esto puede promover no solamente una solución a la discusión permanente sobre los excesos de los actores privados o del Estado como regulador (o de los ciudadanos como denunciantes), sino también habilitar un mercado de desarrollo de sensores o servicios de monitoreo y de muestreos que permitan controlar con parámetros más certeros cuestiones donde se cruzan lo privado y lo público en relación con las AgTech.

Como se verá, el Agtech mientras nos habla que la incorporación de tecnología automatizada y de precisión que reemplaza al humano bajo el pretexto de minimizar los impactos resultantes (según el AgTech) de los excesos e imprudencias de quienes lo utilizan, reconoce que la deriva y la contaminación del aire por el uso de agrotóxicos es inevitable y propone como solución y oportunidad de negocios, el establecimiento de parámetros medibles, en base a los cuales se determina el umbral del daño. Claramente estamos frente a un corrimiento continuo de los escenarios.

Efectivamente, primero se dijo que los agrotóxicos eran biodegradables. Cuando se comprobó que ello era falso, se argumentó que eran inocuos. Descartado también ese punto, se dijo que las aplicaciones no iban mas allá de los objetivos. Sorteado ese asunto, se apeló a las buenas prácticas agrícolas, desechadas éstas en razón que aun cuando se cumplan, la deriva es incontrolable y los agrotóxicos quedan en la atmósfera, ahora se recurre a establecer parámetros de seguridad que fijen el umbral de daño, seguramente considerando arbitrariamente los impactos agudos y subagudos, pero desconociendo los riesgos de daño de la exposición crónica. Frente a los efectos crónicos y sinérgicos, ningún parámetro es seguro, ya que los agrotóxicos en su gran parte, tal como se ha comprobado científicamente, producen impactos en la salud en una exposición a los mismos en el tiempo (cáncer, disrupción endocrina, daño genético, malformaciones, etc).

La desregulación propuesta por el AgTech, esta sustentada en el programa de Desregulación de la Bioseguridad postulado en AgOne de Bill Gates. En ese sentido Vandana Shiva focaliza en el mensaje inicial del plan en cuanto se dice "llevar los productos de los laboratorios a los campos, más rápido y más masivo que antes". El objetivo parece ser identificar los "prometedores" descubrimientos de la ciencia y llevarlos lo más rápido posible al punto de comercialización con pocas pruebas, evaluación y regulación. Al enmarcar al tiempo como un enemigo, lo que está haciendo esencialmente es presionar para la desregulación. Cuando hay peligros, hay que tomar precauciones y hay que estudiar la seguridad. Al presionar para la desregulación, se está diciendo que no les importa lo que pasa con la salud y la seguridad de la gente y del planeta. Sus ganancias y agendas reinan sobre todo lo demás. (66)

5) Piedra libre Bill 

Hoy es el gran día para Manuel Otero del IICA, sin descanso desde hace dos años - cuando firmó la alianza estratégica con Microsoft de Bill Gates - su derrotero no se detuvo, él es el emisario para replicar el AgOne en Latinomérica y el Caribe. La hoja de ruta marca que la Argentina sea la puerta de entrada. No va al Congreso Nacional. No va a haber ley nacional, ni debate. Una mera resolución administrativa es suficiente para imponer un modelo de agricultura que puede condicionar nuestras libertades y la soberanía alimentaría por siempre, aún en tiempos de pandemia e ignorando que la misma se relaciona con el modelo agroindustrial.

Desde la Revolución Verde hasta la fecha, el régimen agroindustrial en la Argentina, jamás fue escenario de un debate democrático en el espacio institucional y soberano de las política públicas: el Congreso Nacional. De hecho en la Argentina nunca se legisló sobre una ley de presupuestos mínimos sobre los agrotóxicos que tenga como base un debate profundo inclusive sobre la prescindencia definitiva de su uso en el sistema agroalimentario y no caer en el facilismo antropocéntrico y demagógico de las distancias, como si mas allá de las franjas de protección, los agrotóxicos fueran inocuos y no hubiera vida además de la humana. Lo mismo sucede con los transgénicos y los flamantes cultivos CRISPR (edición genética), aunque en estos últimos la situación es de mayor gravedad, ya que los primeros mas allá de la mera formalidad del proceso reglamentario sub-legal de evaluación de riesgos a la que son sometidos, los CRISPR, ni siquiera - necesariamente - deben pasar por el mismo trámite, por la decisión tomada por funcionarios de 3ª línea en el rango de la Administración Pública, siempre virando hacia las empresas biotecnológicas. Siempre.

Estamos ante una autocracia sobre la agricultura que al adolecer del contenido democrático en la diversidad de ideas y opiniones favorece - casi automatizada - las influencias monolíticas y hegemónicas de las grandes corporaciones del agronegocio, que les alcanza con torcer voluntades de algunos funcionarios de la Administración, visitando sus despachos (Direcciones, Sub-secretarias, Secretarías), para avanzar en reglamentaciones expeditivas hechas al molde de sus intereses sin necesidad que estar atados a leyes del congreso ni transitar los trámites parlamentarios con la debida participación ciudadana que desde sus perspectivas son cortapisas para sus objetivos inevitables, urgentes e inmediatos.

En este sentido, hacemos propio el análisis de Vandana Shiva sobre las consecuciones argumentales falsas del agronegocio. Las corporaciones dotan a sus herramientas de inevitabilidad y roban a las sociedades el pensamiento de opciones y alternativas. Sin embargo, no hay una inevitabilidad en las herramientas que utiliza la humanidad. Los agrotóxicos y la Revolución Verde fueron presentados inevitables, sin debate. De los OMG también se dijo que eran inevitables, no hubo debate y han fallado rotundamente como herramientas de control de plagas y control de malezas, llevando en lugar a la aparición de superfaunas y superhierbas. Ahora, con la Inteligencia Artificial o el aprendizaje por máquina, bajo el pretexto del cambio climático, se vuelve a operar del mismo modo y argumentando que es inevitable e imponiéndose a través de la digitalización forzada, haciéndonos olvidar la inteligencia en la naturaleza y sus diversos seres vivos, la inteligencia en la red alimentaria del suelo, la inteligencia ecológica de los agricultores y las mujeres, la inteligencia de los microbios en nuestro intestino: nuestro segundo cerebro.(67)

La presentación del AgTech no implica que vaya a ser política de Estado. Aunque la investigación aún no ha concluido. Pero ya hay indicios claros de que se va en dirección a eso, y  además no es un dato menor que el evento cuente con la presencia de los Ministros de Agricultura y Ciencia de la Nación, además de otros funcionarios de segunda línea, aunque igualmente importantes ya que en sus despachos se definen políticas de estado, sin necesidad de debates legislativos. Además debe contextualizarse el AgTech en el proyecto Vaca Viva como una réplica de lo que es Vaca Muerta, que con la llegada al gobierno de Gabriel Delgado de la mano de la expropiación de la agroexportadora Vicentin y la puesta bajo su órbita de la unidad YPF AGRO (camino a constituirse en una Sociedad Anónima) va tomando forma. A todo ello, debe sumarse que Manuel Otero del IICA ya está participando a pleno en programas de Desarrollo Social de la Nación, vinculado a la entrega de semillas y de tecnología gratuita, para ir lentamente penetrando de menor a mayor en los procesos de toma de decisión vitales en la agricultura local y en donde los lobbys empresariales  suelen moverse como peces en el agua, y sacar los mejores provechos sectoriales y hasta definir políticas públicas, que condicionan negativamente las vidas de millones de personas, bajo el manto de ayudar al progreso social y económico y neutralizar los impactos en el ambiente y el cambio climático. Otero del IICA sabe de eso, tiene el libreto de Bill Gates en la mano. Piedra libre Bill.

Sobre el autor

Abogado (Universidad de Buenos Aires) dedicado a la praxis ambiental. Articula Naturaleza de Derechos de Argentina. Ha ejercido y participado en la dirección jurídica en los “casos testigos” en materia de agrotóxicos DJEF (2012), Cabaleiro (2016), Cortese (2019), Lamothe Coulomme (2019). Ha patrocinado causas ambientales con fallos judiciales relacionados con feedLot, protección de arroyos y acceso libre a espacios verdes, basurales a cielo abierto y el acceso al agua potable, destacándose el caso testigo “Kersich” (2014) con fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación reconociendo materialmente el acceso al agua potable como un derecho humano en la Argentina. Ha promovido acciones judiciales contra empresas como Monsanto, Bayer y Dow por los cultivos transgénicos, que actualmente se encuentran en curso. Trabaja la incidencia para la reformulación de la normativa en materia de residuos de agrotóxicos en los alimentos y en el agua de consumo domiciliario. También articula y colabora con peticiones y denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por violación de los derechos humanos en sectores sociales vulnerables en latinoamérica. Trabajos publicados: “Argentina contra Monsanto”. Participación. (2018). Juridicidad & Praxis en Agrotóxicos en Argentina. En Agrotoxicos y Agroecología. Enfrentamientos científicos, jurídicos, políticos y socioambientales. Univeridad Estadual de Goias. Coautoría con Dario Avila (2018). Patentes y Libertad de las Semillas en Argentina. The Future of Food- Farming with nature, Cultivating the future. Participación. Coordinación Vandana Shiva (2019). Praxis Jurídica sobre los Agrotóxicos en la Argentina – 2 tomos- (2020). Jurisprudencia del Agua. Recopilación de fallos y dictámenes en los poderes judiciales nacionales y provinciales de Argentina: Megaminería- (2020). Abejas & Agrotóxicos - Recopilación sobre las evidencias científicas de los impactos de los agrotóxicos en las Abejas – Petición ante la Relatoría DESCA de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En Español/Portugues (2020) en coautoría. Eduardo Martín Rossi, Leonardo Melgarejo, Murilo Mendonça Oliveira de Souza, Gabriela Ferrer, Dagmar Olmo Talga y Renato De Oliveira Barcelos.

Referencias(...)

Naturaleza de Derechos 

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Documentos/El-socio-menos-pensado-Bill-Gates-desembarca-en-el-sistema-agroalimentario-argentino

 

 

"Nos plantamos en total desacuerdo con que nuestros presupuestos públicos para la ciencia y la tecnología, costeados con el esfuerzo de nuestro Pueblo, se orienten a este tipo de programas y modelos productivos contrarios a la Soberania Alimentaria y a la solución de la crisis climática: la adopción de estas AgTech, que implican la automatización de todos los procesos físicos de la agricultura que propone el AgOne de Bill Gates y el AgTech del IICA y el desarrollo de los cultivos CRISPR (edición genética) y la carne artificial".

 

 

Así como nos aprestamos a celebrar cuando algún proyecto es beneficioso para las comunidades en pos de la construcción de la Soberanía Alimentaria, como es el caso por ejemplo de la creación de la Dirección de Agroecología en el MAGyP, seremos claros cuando algo va completamente en el sentido contrario. Nos preocupa que el Ministro de Agricultura se muestre tan entusiasta con proyectos que no hacen sino profundizar el modelo extractivista. Tal es el caso de la creación de la Dirección de Tecnología Agrícola, anunciada en la conferencia del día 30 de junio por el Secretario de Agricultura, Julián Echazarreta, quien además afirmó que la misma “tiene como objetivo estratégico, el desarrollo y adopción de las AgTech”, calificándolas como “útiles para resolver la Seguridad Alimentaria planetaria y regional”. Pero nada puede estar más lejos de resolver este problema mundial que las politicas que están encarando. 

Es en este contexto que nos plantamos en total desacuerdo con que nuestros presupuestos públicos para la ciencia y la tecnología, costeados con el esfuerzo de nuestro Pueblo, se orienten a este tipo de programas y modelos productivos contrarios a la Soberanía Alimentaria y a la solución de la crisis climática: la adopción de estas AgTech, que implican la automatización de todos los procesos físicos de la agricultura que propone el AgOne de Bill Gates y el AgTech del IICA y el desarrollo de los cultivos CRISPR (edición genética) y la carne artificial. En definitiva, tal como afirma la compañera Vandana Shiva, el IICA, la Fundación Bill Gates, Bayer/Monsanto, y Corteva (Dow, Dupont & Pionner), sin lugar a dudas, conforman hoy la alianza más peligrosa de los últimos tiempos para la agricultura y la Soberanía Alimentaria de cada país en nuestra América Latina y en el Caribe. 

 

Adjuntamos la investigación realizada por la organización Naturaleza de Derechos, como documento de consulta: http://naturalezadederechos.org/billgates.htm

Argentina, 13 de Julio de 2020

 

Asamblea Popular por la Soberanía Alimentaria Formosa (APSAF)

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria, Universidad Nacional de La Plata

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria, Factultad de Agronomía, UBA

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria Río Cuarto

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición, UBA

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela Agrotécnica Lib. Gral. San Martín y Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNR

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria, Facultad de Educación, Universidad Nacional de Cuyo

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria 9 de Julio

Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y Agroecología, UNAM

Cátedra Libre de Agroecología y Soberanía Alimentaria, UNC

Cátedra de Ambiente y Sociedad de Saladillo

Cátedra Libre de Agroecología, UNR

Círculo de Estudio de la Soberanía Alimentaria de la UNSAM

Espacio de Trabajo por la Soberanía Alimentaria Bahía Blanca 

Feria Agroecológica de Córdoba

Grupo de Etnobiología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA

Hacia una Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria, Univeridad Nacional de Quilmes

Museo del Hambre

Seminario de Soberanía Alimentaria y Salud Ambiental, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional del Comahue

Seminario sobre el Derecho a la Alimentación Adecuada de la Facultad de Derecho, UBA

En consecuencia, la acelerada e incesante concentración y centralización capitalista se da por criminalidad tanto de lesa humanidad como de lesa naturaleza. Sigamos constatándola y también que el gobierno FF miente de cuidar la salud por sobre la economía de los súper negocios entre las elites imperialistas y las locales.

Nuevos virus, cerdos y debates urgentes

8 de julio de 2020

 

Por Huerquen  

 

 “Cualquiera que pretenda comprender por qué los virus se están volviendo más peligrosos debe investigar el modelo agro-industrial y, más específicamente, la producción ganadera plantea Rob Wallace, autor de “Grandes granjas crean grandes gripes”. Y continúa: “El capital está encabezando la apropiación de tierras en los últimos bosques primarios y zonas de cultivo de pequeños propietarios en todo el mundo. Estas inversiones impulsan la deforestación y conducen a la aparición de enfermedades por patógenos previamente encerrados, que se extienden a las comunidades locales de ganado y humanos”.

 

En la pandemia actual, tanto por gobiernos como medios y comunidad científica, se minimiza el análisis de las causas. El virus zoonótico, que “saltó” de una especie silvestre acorralada por destrucción de su ambiente natural y cambios en el clima, ya mató a más de 500.000 personas en todo el mundo, y está lejos de ser contenido.

En este contexto las declaraciones de la Cancillería que encabeza Felipe Solá del avance en el “acuerdo estratégico” con China, que involucra la provisión de carne de cerdos al gigante asiático son preocupantes.

 

Chanchos Chinos

En agosto de 2018 se declaró oficialmente el estallido de un fuerte brote de la Peste Porcina Africana (PPA) en China que diezmó la población de cerdos de ese país. Según GRAIN“Sólo una pequeña porción de este desastre se registró en las estadísticas oficiales. El estado chino afirma que un 1,2 millones de cerdos fueron sacrificados, pero al interior de la industria se dice que el número real de cerdos muertos por el brote de PPA está cerca de los 200 millones. Se estima que la república popular podría tardar entre 5 y 10 años en controlar la enfermedad.

El brutal colapso de las poblaciones de cerdos chinos obligó a aumentar las importaciones de carne para abastecer la demanda interna. El aumento del PIB per cápita disparó allí el surgimiento de una enorme clase media que empezó a cambiar su dieta incorporando proteína animal, carne. Como sabemos, la alimentación es infinitamente más que la ingesta de nutrientes, y representa el hecho cultural más importante de nuestra especie. Pero satisfacer las aspiraciones de esas 440 millones de personas tiene y tendrá impactos en la realidad, sobre todo si se hace con la lógica del capital de la que habla Wallace.

Sobre llovido mojado: El descubrimiento de un nuevo virus de influenza porcina que infecta a humanos acaba de ser anunciado en “el imperio del centro”. Entre 2011 y 2018, se hicieron miles de hisopados nasales a cerdos de granjas industriales detectando una gran cantidad de virus (179) y entre ellos uno llamó particularmente la atención: una cepa de la famosa “gripe porcina” que golpeó con fuerza al mundo en 2009. Tiene el aséptico nombre de “G4 EA H1N1” y se ha convertido en predominante en las poblaciones porcinas desde 2016. Al testear a los trabajadores de las plantas descubrieron que muchos tenían anticuerpos; es decir que fueroninfectados por ese virus. Aunque todavía no contagia de humano a humano, el hacinamiento de cerdos en granjas industriales es la condición ideal para nuevas mutaciones.

Los autores del estudio indicaron que  “los virus G4 tienen todas las características esenciales de un candidato a virus pandémico  y la OMS ya envió equipos para profundizar la pesquisa.

 

¿Importar pandemias?

El mito de la “Argentina supermercado del mundo” sigue alimentando espejismos y riesgos. Además de proveer millones de toneladas desoja transgénica y derivados para que coman los chanchos, la gula corporativa tambiénmoldea nuestros territorios como proveedores de esa carne que falta en el oriente. China ya es el destino principal de las exportaciones de carne Argentina. Delegaciones de funcionarios chinos viajaron para las inspecciones que a posteriori habilitaron a más de 50 frigoríficos para la exportación. Aves, cerdos, vacas: “China es una aspiradora de la carne argentina” celebran los portales del agronegocio.

 

El 6 de julio la cancillería argentina difundió la comunicación entre Felipe Solá y el ministro de Comercio de la República Popular China Zhong Shan, brindando algunos detalles de la “asociación estratégica”. Sobre producción de carne porcina anuncia “inversión mixta entre las empresas chinas y las argentinas” para “producir 9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad”, lo que “le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años”. “Ya llegaron a un acuerdo sobre este proyecto la Asociación China para la Promoción Industrial y la Asociación Argentina de Productores Porcinos” concluye. Esas 9 millones de toneladas de carne representarían 14 veces el total de lo producido por el país en todo el 2019.

 

La propia experiencia China y mundial debería hacernos encender alarmas, y ayudarnos a ampliar la mirada.

En todo el mundo cada brote en enfermedades como la PPA implicó sacrificar enormes cantidades de animales, lo que llevó a la ruina a pequeños y medianos productores, y generó mayor concentración en la nueva estructura productiva. Se estima que en Argentina la agricultura familiar campesina e indígena produce casi la mitad de la carne de cerdo que se consume en el país, con formas muy distintas a los feedlot industriales.

 

En términos ambientales la ganadería industrial no sólo es responsable de la destrucción de ambientes naturales, sino también de enormes emisiones de gases de efecto invernadero(GEI). Aunque las grandes compañías se cuidan de ocultar los datos, GRAIN y IATP estiman que las 20 primeras corporaciones de carnes y lácteos producen más GEI que Alemania, Canadá, Australia, Reino Unido o Francia; y que las 5 más grandes del rubro (JBS, Tyson Foods, Cargill, Dairy Farmers y Fonterra) emiten juntas más que la Shell, Exxon Mobil, o British Petroleum. 

 

Por último el aspecto sanitario: estamos en medio de una pandemia mundial con millones de infectados y cientos de miles de muertes; que sucede superpuesta a la epidemia de fiebre porcina que liquidó la mitad de la población total de cerdos en China, y estamos encendiendo alarmas por nuevos virus. Sorprende entonces el entusiasmo de algunos sectores.

¿Vamos dejar que el capital nos siga arrastrando de crisis en crisis, de pandemia en pandemia?

Fuente: http://huerquen.com.ar/virus-cerdos-y-debates/

 

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La Patria desmontada,

esclavizada y ocultada

19 de abril de 2020

En Chaco la actividad forestoindustrial sigue su demoledor e impúdico curso en plena pandemia. La provincia más pobre del país, sigue afianzando privilegios y ensanchando la brecha social. “El desmonte representa solo un negocio para 6 empresas, pero lejos está de serlo para el pueblo chaqueño”, le dijo a Conclusión la doctora en ciencias biológicas e integrante de Somos Monte, Micaela Camino.

Por Alejandro Maidana para Conclusión.

Amo apoyar mi mano sobre el tronco de un árbol ante el cual paso, no para cerciorarme de la existencia del árbol  -que no dudo- sino de la mía», Christian Bobin

Desde marzo de 1996 a esta parte, la frontera del agronegocio anclada en la soja transgénica, no cesó nunca en su voracidad desmontadora. Avalado por todas las políticas a los largo de más de dos décadas, el monte nativo sigue gritando su dolor en la más espinosa soledad. Más de 30 millones de hectáreas de bosque a lo largo y ancho del cono sur, fueron arrasadas de manera impiadosa.

El negocio del momento se abría camino a como dé lugar, anteponiendo la fuerza de un capital rabioso que escalaría rápidamente los peldaños de la nueva etapa de concentración tierras. El poder real se vería fortalecido, las migraciones internas de indígenas y campesinos pasarían a engrosar los enormes asentamientos irregulares de las grandes metrópolis, los agrotóxicos, a envenenar nuestras mesas y a condicionar nuestras vidas.

A pesar de que Chaco es la provincia argentina que sufrió más destrucción de bosques en los últimos cuatro años (perdió más de 130.000 hectáreas solo en ese período), la deforestación todavía no se detiene. Como consecuencia de la destrucción de los mismos y el incremento e intensidad de las lluvias por efecto del cambio climático, las inundaciones son cada vez más frecuentes. No es casual que Chaco sea la provincia que tuvo más inundaciones durante 2019.

A pesar de este panorama desolador y desesperante, el gobernador Capitanich lanzó un ambicioso plan de aumento de la ganadería intensiva que provocará más deforestación. No existe decisión política alguna para transitar lo sustentable y no dañino, el negocio concentrado en pocas manos, sigue siendo la única salida económica para estos territorios feudales que no se sonrojan a la hora de seguir eligiendo el camino de un “progreso” que todo lo volatiliza.

Desmontar para abrirle camino a la actividad ganadera

Los ambiciosos planes de expansión de la ganadería intensiva en el norte del país van a contramano de la actual crisis climática y de biodiversidad, poniendo en riesgo a los desprotegidos y vapuleados bosques nativos.

El gobernador de la provincia de Chaco, Jorge Capitanich, presentó este enero el Plan Ganadero 2020-2030, el cual tiene como objetivo aumentar considerablemente el actual stock de cabezas de ganado, pasando de 2,6 millones a 3,2 millones, desarrollar frigoríficos exportadores, y alcanzar las 500.000 hectáreas de pasturas.  Y gran parte de esto se realizará a expensas de los bosques nativos chaqueños.

Muchos de los grandes productores agropecuarios no son de la región chaqueña. Provienen de la región pampeana (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe) y en algunos casos del exterior.  En vez de adaptarse a las limitantes y las posibilidades que les brinda el ecosistema chaqueño para producir, deciden transformarlo, destruyéndolo. Esta “pampeanización del Gran Chaco” se viene produciendo fundamentalmente porque el precio de una hectárea en el norte oscila entre los 300 y 500 dólares (con bosques), mientras que en la zona pampeana su valor ronda entre los 10 mil y 15 mil dólares.

Un desmonte que no cesa pese a la existencia de leyes que protegen a los bosques

La utilización de multas para <intentar> ponerle un cepo a la ilegalidad manifiesta, es un argumento vetusto que después de un largo peregrinar, ya debería estar perimido. El enorme negocio que abrazan las empresas que se dedican a la actividad forestoindustrial, representa un respaldo único a la hora de tener elegir entre pagar una multa, o desechar una posibilidad moldeada a gusto.

La manifiesta complicidad estatal, alentando la sistemática violación de la normativa forestal, parece ser uno de los puntos más deleznables en donde se apoyan distintas denuncias que gozan de sobrados argumentos. Lo que se deforesta, rara vez vuelve a ser reforestado, convirtiendo a Chaco en una zona desértica por acción y omisión del Estado, y la falta de prejuicios del sector empresarial, un combo harto conocido pero muy difícil de seguir tolerando.

Rodolfo Acosta, Ingeniero Agrónomo MPPN° 330 integrante de Somos Monte Chaco, le acercó a Conclusión información contundente. Los distintos gobiernos compartiendo un mismo sendero, el de la deforestación masiva y descontrolada.

El presente informe tiene la finalidad de dar a conocer la superficie deforestada en la provincia del Chaco en relación a la gestión de los distintos gobiernos y los hitos que pudieron haber incidido en la superficie desmontadas. Para una visualización adecuada de la magnitud de la pérdida de los bosques nativos en nuestra provincia se utiliza el gráfico siguiente,  disponible en el siguiente link. Pero con el propósito de que el gráfico sea lo más elocuente, se utilizaron distintos colores para diferenciar las distintas gestiones.

Si bien el gobierno de Ángel Rozas (barras azules con bordes rojos) comienza a fines de 1997, las estadísticas anuales están disponibles, en el link referenciado, desde 2001, de ahí que el análisis parte de 2001.

Los desmontes que se produjeron en los últimos años de la gestión de Rozas temporalmente coinciden con la entrada y expansión de la soja y de la frontera agropecuaria transgénica en el Chaco. Hay un pico de más de 60.000 ha durante el año 2001, que responde a esa causa.

Durante la gobernación de Roy Nikisch, desde fines de 2003 y hasta 2007 (barras azules con bordes ocre) se pone en vigencia la ley 5285 conocida como “De los Desmontes” porque favorece notablemente la actividad. También en esta gestión hay un pico de más de 60.000 ha deforestadas en el año 2004, que es cuando se consolida el cultivo de la soja transgénica.

En ese mismo año la Justicia chaqueña, en primera instancia,  declara inconstitucional dicha ley, pero tal medida es apelada por el gobierno chaqueño. Recién en agosto de 2006 mediante un decreto del gobernador se suspenden los desmontes, ante la inminente declaración de inconstitucionalidad de aquella norma por el Superior Tribunal de Justicia y el también inminente Ordenamiento Territorial de los bosques nativos.

En el año 2007 asume como gobernador Jorge Capitanich (barras azules con bordes amarillos) y entra en vigencia la ansiada ley 26.331. La vigencia de esta ley suspende todos los desmontes en territorio chaqueño hasta la elaboración del mapa del OTBN.

A fines del año 2010 se aprueba el mapa del OTBN, pero pesar de esto los desmontes continúan, y con un agravante, se producen exclusivamente en  los Departamentos Alte. Brown y Gral. Güemes. Los principales desmontes se producen en la zona Amarilla, donde está prohibido, pero usando el pretexto de de que el cambio de uso de los suelos de esa área, serían afectados a un manejo Silvopastoril, lo que les permitió realizar un desmonte en fajas, dejando unas pocas cantidades de árboles en pié, sembrar una pastura, esperar a que llegara el invierno para que estas se sequen por causa de las heladas, quemarlas y luego incorporar agricultura en ese predio.

Este modelo de intervención en Zona Amarilla del Impenetrable Chaqueño, fue posible a las trampas legales y complicidad de los funcionarios del estado provincial .  La superficie desmontada en el año 2011 es el fiel reflejo de esta situación, más de 51.000 ha de bosques nativos eliminados. En los años posteriores hay una disminución de la superficie  desmontada que no se debe a la estricta implementación de la ley, sino a la situación económica desfavorable a la expansión agrícola.

A partir  de la gestión del actual gobernador, Domingo Peppo, (barras azules con bordes claros)  desde el año 2015, aparece una característica en los desmontes, siguen realizándose en los mismos  departamentos pero se localizan, también, en la zona prohibida. Son permisos autorizados por la Dirección de Bosques en contra de la reglamentación vigente, mediante la recategorización a nivel predial.

La imprescindible palabra de aquéllos que han decidido combatir la depredación

En este marco y con la intención de conocer la experiencia territorial en primera persona, Conclusión dialogó con la doctora en ciencias biológicas e integrante de Somos Monte (Chaco), Micaela Camino. “Trabajo en el Impenetrable desde hace mucho tiempo, allí es donde pudimos percatarnos del avance sostenido del desmonte. Sectores en donde supimos volcar nuestra actividad, ya no existen, es por ello que decidimos involucrarnos desde otro lugar para empujar su preservación”.

– ¿Cómo se encuentra Chaco después de décadas de desmonte?

– Chaco es la región boscosa más grande del continente después del Amazonas, es el bosque seco subtropical más grande del mundo y tiene la tasa de deforestación más alta del globo terráqueo. Es una constante ver pasar a los árboles talados siendo trasladados por camiones a lo largo y ancho de nuestra provincia.

– ¿Quiénes habilitan tamaña actividad predatoria atentando contra los derechos individuales y colectivos?

– Para que pueda llevarse adelante el desmonte, deben existir ilegalidades, ya que no se cumple la ley de bosques, y la ley general de ambiente. La gente que vive en el monte, y que por ley le corresponden ingresos, no tiene acceso a los mismos, no les entregan los títulos de tierra, los estafan, les cambian sus tierras por bolsas de mercaderías o camionetas, que luego les quitan.

– La explotación humana como moneda de intercambio de una actividad qué carece de prejuicio alguno ¿Qué pudo contemplar en la espesura del monte en torno a esto?

– Hay quienes hablan de trabajo esclavo, de trabajo infantil, yo personalmente puedo asegurar que he visto gente explotada en medio del monte y que solo cuentan con un nylon negro para poder pelear su estadía en el bosque. Desde el gobierno sostienen que es una extracción forestal o uso de silvopastoril de un campo, que son usos que deberían ser sustentables pero que terminan siendo desmontes.

Ante esa demoledora realidad, ¿cuál es el destino de las poblaciones locales?

Las consecuencias sociales son gravísimas, ya que la gente estafada se queda sin nada. Los damnificados son indígenas y campesinos criollos, se quedan sin su forraje, sin alimentos  y sin agua, todo esto para consumo propio. Aquí aparece la mala nutrición y la desnutrición, se les roba su identidad cultural y por ende sus tierras, son poblaciones que padecen enfermedades endémicas como el Chagas.

– Sumado a que las necesidades básicas son vulneradas en toda su magnitud, también aparecen los problemas relacionados al impacto climático.

– No hay acceso al agua, y paradójicamente cuando llueve, estás áreas se inundan, ya que se va desertificando la tierra, la capa superior se impermeabiliza, es decir, el agua escurre en vez de absorberse e inmediatamente inunda. Una de las zonas en donde se ha eliminado el bosque para citar un ejemplo, es en Charata.

Volviendo a un tema crucial como lo es el cambio climático. ¿Qué impacto tiene para con el mismo el indiscriminado desmonte en Chaco?

– Contribuimos enormemente al cambio climático, ya que sacamos una enorme esponja que absorbe gases de efecto invernadero y que libera oxígeno. Destacando que no solo absorbemos esos gases, sino que cuando se talan los árboles, éstos que están hechos de carbono, liberan dichos gases al aire.

Si bien es preciso remarcar con énfasis el atroz daño que le origina esta actividad al humano, es imposible no pensar en la fauna que habita la zona.

– Absolutamente, a los atropellos antes mencionados, debemos sumarle el proceso de defaunación, estamos perdiendo especies únicas en el mundo como el <chancho quimilero>, a este animal solo lo podemos encontrar en el Chaco, y otras como el yaguareté. Se está perdiendo nuestro patrimonio cultural y natural, estamos hipotecando nuestra fertilidad del suelo, que se salinicen nuestras napas subterráneas, a que cuando se desbordan los ríos se lleven pueblos completos debido a que no hay raíces para detener esos suelos. La tierra de Chaco es una arenilla que se va volando por acción del viento, comienzan a juntarse masas de aire frió y caliente, algo que no sucedía tiempo atrás, ya que había un frondoso bosque que nos protegía. Hoy tenemos tornados y otras acciones climáticas lamentablemente nuevas, que afectan no solo a Chaco, sino a todos.

Estamos atravesando una pandemia, un suceso desconocido para estos arrabales del mundo. ¿Cómo influye la misma a sabiendas que el hábitat natural de distintas especias se modifica radicalmente?

– Debemos decididamente apoyarnos en la palabra de especialistas, y como ellos refieren, este contexto tiene que ver con la pérdida y fragmentación del hábitat, y por añadidura, el avance de la frontera agrícola. Es decir, que al estar cada vez más en contacto con especies silvestres que están aisladas, nos acerca a un virus del cual antes no teníamos noticias. El SARS y los coronavirus, son virus que pueden mutar debido a su genética, ya que en lugar de tener ADN, tienen ARN.

– Daría la impresión que en plena cuarentena obligatoria, los privilegios de las actividades predatorias y contaminantes siguen su curso.

– Si bien en Argentina decidimos hacer las cosas bien optando por quedarnos en casa, fue Chaco primero, y el presidente de la Nación después, quienes decidieron que la extracción de maderas, la deforestación, sea considerada una actividad imprescindible en la cuarentena. Esto es un absurdo, ya que son estas actividades las que nos empujaron a esto. Sin embargo, en nuestro país, habilitan a profundizarlas y por ende, colaboran de sobremanera a la pérdida de hábitat y a la fragmentación. No solo eso, la vulnerabilidad a la que están expuestas comunidades indígenas y campesinas, es mayúscula, ya que acá lo sanitario sufre un vacío deshumanizante. No hay médicos, suministros, y pensar en respiradores artificiales es una verdadera utopía, en Chaco los derechos básicos continúan insatisfechos. Es escabroso pensar que el coronavirus pueda ingresar al monte, ya que aún estas comunidades tienen al Chagas como un mal endémico, sumado a la mala nutrición y el nulo acceso al agua.

El modelo agrícola a base de venenos, la actividad minera y el desmonte, avanzan pese a lo dañino de su médula. ¿Qué beneficios abrazan nación y provincia flexibilizando este tipo industrias?

– Antes que el gobierno habilite estas actividades predatorias, los camiones ya se encontraban instalados en el monte, fue muy explícito. Son seis grupos los que obtuvieron el permiso para seguir operando, transportan rollos, rollizos, carbón y furfural, elementos que para la provincia resultaron indispensables. Acá se demostró que lo económico se impuso a lo sanitario, ya que en Chaco las únicas beneficiadas fueron estas empresas, ya que los trabajadores no cuentan con el mínimo derecho laboral arriesgando cotidianamente su vida. Es una locura que los camiones transiten nuestra provincia con la posibilidad de estar trasladando el virus a regiones que no van a poder superarlo.

Los índices de pobreza de Chaco son los más altos del país, ¿qué le representa la actividad forestoindustrial a una provincia que parece no alzar la cabeza nunca?

– En Chaco se priorizó una actividad que lejos está de colaborar para erradicar la pobreza que nos atraviesa, convirtiéndonos en las más vulnerable del país. Si realmente la deforestación deja dinero y no se puede prescindir de la misma ¿Por qué somos un pueblo plagado de carencias? El negocio es para pocos, para las mafias inmobiliarias que a través del desmonte le abren la puerta al agronegocio y lo letal de sus venenos.

El Covid-19 es considerado un virus con una enorme capacidad de mutación. ¿Qué daño puede originar el mismo en caso de acceder a la zona de bosques?

– Estamos hablando de un virus que impulsa una enfermedad zoonótica, esto quiere decir que se propaga en animales silvestres hasta llegar al hombre, y viceversa. Esto es una clara llamada de alerta, ya que su capacidad de mutación es asombrosa. A nosotros nos llegó a través de un murciélago que a su vez contagió a otro animal que podría ser un pangolín, y de ahí, a nosotros los humanos. Sabemos que se contagian los felinos y los hurones, pero ¿qué pasa si esa gente que dejan tirada en el monte para la actividad deforestadora contagian no solo a humanos, sino a la fauna silvestre? Esto es muy probable, ya que son dejados en pleno monte solo con harina para poder alimentarse, y es allí donde estos trabajadores esclavos salen a cazar para poder nutrirse. Entonces, si a lo que los especialistas califican como el nuevo SARS, llegase a ingresar al monte, en unos años vamos a tener un SARS 3 autóctono del Chaco. No nos podemos arriesgar, ya que la actividad que fue habilitada no representa un salvoconducto económico para la provincia, y menos para la  nación. Debe quedar claro que esto representa solo un negocio para pocos, pero arriesgando la  vida de muchos.

Conclusión
Fuente: https://www.anred.org/2020/04/19/la-patria-desmontada-esclavizada-y-ocultada/

 

Aclaremos: Si queremos enfrentar de manera efectiva al Covid-19 y a las futuras pandemias, necesitamos cerrar estas compañías y desarrollar mejores formas de producir y suministrar alimentos saludables para todos.  Entonces, debemos confrontar con el capitalismo como ya lo hacen, de modo inconciente, las autoorganizaciones populares en lucha por erradicar la megaminería, el sistema de agronegocios, el fracking, las megarrepresas, los mega emprendimientos turísticos, comerciales e inmobiliarios, etc.. Pero les falta enfoque político e ideológico de construir poder de los pueblos, naciones y comunidades para posibilitar las transformaciones radicales implícitas en el viraje a realizar desde la actualidad de privilegiar el lucro creciente de oligopolios hacia atender necesidades e intereses populares. Se trata de politizar o unir a esas variadas autoorganizaciones desde la comprensión mutua sobre lo ya concretado-elaborado por cada una hasta la revelación sobre qué comparten como bases de las praxis de otra sociedad-mundo. El enmarque ideológico surgirá de debatir cuál va a ser la concepción de vida y mundo en común que orientará caminos hacia buenos vivires convivires abajo.

 

 

Ganancias por encima de todo:

la compañía productora

de cerdos más grande del mundo

propaga la pandemia global

20 de abril de 2020

El Grupo WH, la compañía productora de cerdos más grande del mundo – y propietaria de Smithfield Foods -, está en el centro de dos pandemias globales en curso. Su planta de carne en Estados Unidos, donde los obreros han estado protestando por las inseguras condiciones laborales, se ha convertido en uno de los mayores núcleos de contagio de Covid-19 en el país. Entretanto, las granjas y mataderos de la empresa en China y Europa han jugado un papel fundamental en la expansión de un brote mundial de peste porcina africana que ya mató a más de la cuarta parte de la población mundial de cerdos.

Por GRAIN.

Hace unas pocas semanas, el 24 de marzo, los principales ejecutivos del grupo chino WH Group sostuvieron una conferencia telefónica en torno a sus utilidades. La compañía productora de cerdos más grande del mundo obtuvo, el año pasado, la asombrosa suma de 1400 millones de dólares en utilidades y los ejecutivos estaban muy ansiosos por garantizarles a los preocupados inversionistas de Wall Street, que la pandemia de Covid-19 no haría que el dinero dejara de fluir.1 “Estamos operando todas nuestras plantas al 100% y estamos produciendo tan rápido como podemos”, señaló Ken Sullivan, Director Ejecutivo de la subsidiaria de WH Group en Estados Unidos, Smithfield Foods. “Creo que nuestros empleados, si bien algunos están preocupados, están agradecidos de tener empleo y recibir su cheque salarial, mientras que muchos en Estados Unidos temen perder sus trabajos o ya los perdieron”.

Dos días después de la llamada telefónica, se supo que un trabajador de la gran planta procesadora de cerdos de Smithfield en Sioux Falls, Dakota del Sur, había resultado positivo para el test de Covid-19. Smithfield no se inmutó: mantuvo la planta operando a toda su capacidad y ofreció a sus trabajadores, la mayoría de ellos inmigrantes, un bono de 500 dólares si no se reportaban enfermos ni faltaban.2

Pero para el 9 de abril, el número de casos reportados de Covid-19 en la planta, se disparó a más de 80 y los trabajadores de Smithfield y la gente de Sioux Falls se preocuparon bastante. Se realizó una protesta en el exterior de la planta, usando automóviles, para apoyar a los obreros, luego que muchos de ellos mostraron su preocupación por las inseguras condiciones de trabajo, como no proporcionarles cubrebocas y forzarles a trabajar muy próximos unos a otros.3 Bajo presión, Smithfield accedió a un cierre de tres días para hacer “limpieza” durante el fin de semana.

“Suspender la operación no es una opción. La gente necesita comer,” señaló Sullivan.4

En los días siguientes, el número de trabajadores infectados en la planta continuó aumentando, y alcanzó el sobrecogedor número de 350 casos para el 13 de abril. La planta procesadora de carne de Smithfield, en este momento, daba cuenta de 40% de los casos de Covid-19 en el estado y llegó a convertirse en el peor foco de coronavirus en el país, con trabajadores que transmitían Covid-19 a sus familias y a sus comunidades y potencialmente mucho más lejos, a través de las extensas cadenas de distribución de la compañía.5 Solo después que el alcalde de Sioux Falls enviara una carta al Director Ejecutivo de Smithfield, Ken Sullivan, firmada también por el gobernador, urgiendo a la compañía a cerrar la planta por un mínimo de 14 días, Smithfield cedió, y accedió cerrar la planta por un periodo “indefinido”.6Smithfield justificó el daño ocasionado a la salud de sus obreros señalando que estaba protegiendo las necesidades alimentarias de los habitantes de Estados Unidos. “Seguimos operando nuestras instalaciones por una única razón: mantener el suministro de alimentos de nuestra nación durante esta pandemia”, declaró Sullivan a Bloomberg News.

Pero la realidad es que la mayor preocupación de Smithfield durante el año pasado fueron sus exportaciones hacia China, donde el precio del cerdo es cuatro a seis veces más alto que en Estados Unidos. En junio de 2019, Smithfield comenzó a rediseñar sus operaciones en Estados Unidos para entregar carcasas de cerdo a China, que luego son procesadas en las plantas de WH Group en China.7 En los meses siguientes, los envíos de la compañía hacia China se triplicaron – lo mismo ocurrió con las utilidades de Smithfield. 8

Smithfield mantuvo el ritmo de sus exportaciones a China durante marzo y comienzos de abril, incluso después que las agencias gubernamentales de los Estados Unidos habían ordenado hacer efectivo un confinamiento a nivel nacional y después de que la compañía tuviera conocimiento de los casos de Covid-19 entre sus trabajadores.9

“¿Tenemos alguna obligación de producir primero para los clientes del país antes que producir para los clientes de las exportaciones?” preguntó Sullivan el 24 de marzo durante la conferencia telefónica sobre las utilidades. “Mi respuesta a esto es que podemos dar servicio a ambos mercados. Tenemos abundantes existencias. Tenemos grandes cantidades de cerdo en Estados Unidos.”

Los precios del cerdo están inusualmente altos en China debido a otra pandemia global de virus, menos conocida, y que es letal para los cerdos, pero no para los humanos. La Peste Porcina Africana (PPA), un virus diseminado principalmente a través de carne y los piensos contaminados, que ya barrió con un cuarto de la población de cerdos del mundo durante el año pasado. China fue golpeada por la afección, de un modo gravísimo, y el propietario de Smithfield, el WH Group, jugó un papel crucial en su propagación.10

Uno de los primeros y más grandes brotes de la PPA en China, fue en el matadero del WH Group en Zhengzhou, en agosto de 2018. Tres meses después del brote, embutidos infectados, producidos por la compañía, seguían decomisándose en aeropuertos internacionales.11 A principios de abril, las granjas del WH Group en Polonia fueron las primeras infectadas con la PPA, en la parte occidental del país, una de las regiones productoras de cerdo más importantes de Europa.12

Para millones de criadores de cerdos a través de Europa y de Asia, la PPA es un desastre del cual no se pueden recuperar. Para el WH Group, ha sido una gran oportunidad para incrementar sus ganancias.

Con gran prontitud, el WH Group realizó un viraje hacia las exportación desde sus instalaciones estadounidenses y europeas, para suplir el hueco de abastecimiento procedente de China y sacar ventaja de los precios que se dispararon por las nubes. Y ahora, con miles de pequeños mataderos que han ido a la quiebra durante las pandemias de la PPA y el Covid-19, hay poca competencia que pueda afectar sus ventas.

El WH Group podría usar estas gigantescas utilidades para aumentar los insignificantes sueldos de sus obreros de primera línea o hacer que sus granjas o líneas de producción sean más seguras. También podría gastar su efectivo en disminuir su masiva huella de carbono, la cual es cercana, casi de la misma dimensión, que la de la séptima ciudad más grande del mundo, Mumbai.13 En cambio, WH Group planea entregar este dinero a sus accionistas a través de un dividendo de 500 millones de dólares que llenará los bolsillos de sus ejecutivos y actores financieros, como BlackRock y Mondrian, que poseen grandes trozos de la compañía.14 El año pasado, el WH Group registró pagos de 16 millones de dólares a Ken Sullivan en salarios y en acciones, mientras que el Director Ejecutivo del grupo, Wan Long, se embolsó 291 millones de dólares, convirtiéndolo en el director ejecutivo mejor pagado de Asia.15

Sería erróneo pensar que Smithfield y el WH Group son excepciones en la industria global de la carne.16 Sin excepción, las principales compañías —JBS, Tyson y Cargill— han estado haciendo dividendos con las exportaciones a China, a la vez que han mostrado la misma indiferencia por la salud y seguridad de sus trabajadores en Estados Unidos y en el mundo durante la pandemia de Covid-19.17

Cuando el 19 de marzo los trabajadores de una planta procesadora de carne en Brasil de propiedad de JBS, la mayor compañía de carne del mundo, hicieron alto en sus actividades laborales para protestar por la falta de protecciones adecuadas contra la propagación del Covid-19, fueron atacados violentamente por la policía que actuó bajo las órdenes de la compañía. JBS argumentó que mantener la operación de la planta, a su máxima capacidad, es esencial para las necesidades de proteínas de la población de Brasil, pero al menos un 80% de lo que la planta produce es para exportación.18 El 25 de marzo, los trabajadores de la planta de carne en Irlanda del Norte también salieron a protestar, por razones similares, y se ha reportado que, al menos, tres trabajadores han muerto por Covid-19 en las plantas procesadoras de carne de JBS en los Estados Unidos.19

Sin embargo, Smithfield, tiene una historia particularmente sórdida con las enfermedades pandémicas. Se sospecha que las granjas de producción industrial de la compañía son el origen de la última pandemia global, la gripe porcina H1N1 que estalló en México en 2009. En los meses anteriores al reconocimiento oficial de la pandemia, las autoridades de salud de México habían identificado una extraña enfermedad respiratoria que afectó a más del 60% de los residentes de La Gloria, un poblado mexicano donde estaban ubicadas las granjas de Smithfield. Los residentes de la localidad estaban convencidos que la enfermedad era causada por la horrible contaminación que provenía de las granjas. Una sola muestra se tomó en La Gloria y se envió a un laboratorio con la capacidad de diagnosticar gripe porcina. Si bien Smithfield siempre negó cualquier participación en los orígenes de la pandemia, esa muestra, de un niño de 5 años, demostró ser el primer caso registrado de gripe porcina H1N1 en el país.20

El WH Group y las demás grandes compañías productoras de carne han impuesto en el mundo un modelo de producción de carne que nos está enfermando a todos. Sus granjas y cadenas de producción son el caldo de cultivo y vectores perfectos para las patógenos pandémicos. Si queremos enfrentar de manera efectiva al Covid-19 y a las futuras pandemias, necesitamos cerrar estas compañías y desarrollar mejores formas de producir y suministrar alimentos saludables para todos.

https://grain.org/e/6446


1. Revisar el sitio web de WH Group: https://webcast.openbriefing.com/0288_FY2019_ENG_SIM/

2. Stephen Groves, “South Dakota Pork Plant Sees Rash of COVID-19 Cases,” Associated Press, 8 de abril de 2020: https://apnews.com/518256a1762bf88531b87af7fcf6eca6

3. “Smithfield closes South Dakota pork plant due to coronavirus,” Associated Press, 12 de abril de 2020: https://thepublicsradio.org/article/smithfield-closes-south-dakota-pork-plant-due-to-coronavirus

4. Comunicado de prensa de Smithfield Foods, 9 de abril 2020: https://www.smithfieldfoods.com/press-room/company-news/smithfield-foods-takes-action-to-protect-employees-and-emphasizes-critical-nature-of-food-workers-amid-covid-19 (...)

Fuente: https://www.anred.org/2020/04/20/ganancias-por-encima-de-todo-la-compania-productora-de-cerdos-mas-grande-del-mundo-propaga-la-pandemia-global/

 

 

Estamos urgides de confrontar con el capitalismo para frenar su necropolítica  que arrasa biomas, ecosistemas y reterritorializa sus súper negocios de corto plazo pero las destrucciones son irreversibles o casi y generan las emergencias social, humanitaria y ecológica climática encauzando un futuro de exterminio de la vida humana y no humana en el planeta.

 

 

La deforestación de Argentina durante la pandemia y una promesa de resistencia indígena: “Pondremos nuestro cuerpo para frenarla”

8 junio 2020

Leandro Lutzky

Solo entre el 15 de marzo y 31 de mayo se desmontaron más de 14.900 hectáreas, lo que equivale a tres cuartas partes de la capital. El Gobierno de Alberto Fernández decretó que la actividad es “esencial” en medio de la cuarentena.

La pandemia del coronavirus frenó casi todo en Argentina, pero no la deforestación. Solamente entre el 15 de marzo y 31 de mayo se desmontaron más de 14.900 hectáreas, según el monitoreo de Greenpeace, un espacio similar a tres cuartas partes de la Ciudad de Buenos Aires. Dicho de otro modo, el Estado permitió que durante la emergencia sanitaria más importante del tiempo reciente se arrasara con casi 200 hectáreas de bosque al día.  

A poco tiempo de haberse iniciado la crisis del coronavirus en el país sudamericano, el Gobierno peronista de Alberto Fernández dispuso la cuarentena obligatoria desde el 20 de marzo para todo el territorio, medida que sigue vigente en las zonas más afectadas por el covid-19. También deprisa, el 3 de abril, el Ejecutivo lanzó un decreto aclarando que las “actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización forestal” estaban incluidas dentro de las tareas permitidas, y quedaron exentas de las restricciones

Así, según la Decisión Administrativa 450/2020, Presidencia considera que cortar árboles es un trabajo esencial durante la emergencia sanitaria.

Pero, veamos las fechas. Antes de la publicación en el Boletín Oficial, las topadoras ya estaban limpiando todo vestigio de naturaleza: entre el 15 y el 31 de marzo se barrieron 2.172 hectáreas, un promedio de 128 diarias. Y, más allá de días exactos, desde la ONG ambientalista le dicen a este medio que apenas se lanzaron las primeras medidas de aislamiento social, igualmente se deforestó de forma continua.  

Las provincias más afectadas son Santiago del Estero, Formosa, Salta y Chaco, todas en el norte argentino. “El problema no es de ahora, es de siempre”, señala Noemí Cruz, coordinadora de la Campaña de Bosques de la organización no gubernamental. “Es una actividad destructiva, que no da grandes riquezas a las regiones. Los beneficios económicos no quedan en la zona impactada”, acota. 

Con ese marco, el mapa argentino se divide en tres colores:

·         Verde: está permitido desmontar, es decir, avanzar con maquinarias unidas por una inmensa cadena en el medio, para limpiar el terreno.  

·         Amarillo: se habilita un “uso sustentable” de la naturaleza. Está prohibido desmontar, pero sí se pueden hacer otras tareas más selectivas, como la tala. 

·         Rojo: son las áreas protegidas, no se puede —o no se debería— alterar la vida silvestre.

Sin embargo, la experta alerta que en algunas provincias se cambian los colores de cada sector, según la necesidad o vocación de explotar los recursos naturales. A su vez, en terrenos amarillos también se registraron incendios no controlados, junto a otras maniobras que Cruz califica como “desmontes encubiertos”. 

Pueblos originarios, entre motosierras y topadoras

Obviamente, destruir el medio ambiente afecta a las comunidades indígenas y su estilo de vida ancestral: “La tala perjudica la provisión de alimentos y medicinas. También los lugares sagrados, que son bienes insustituibles a nivel espiritual”, subraya Cruz. 

Para la entrevistada, la situación de los desmontes es mucho más grave, porque termina corriendo a los aborígenes de sus territorios habituales: “Son desplazados. No tienen manera de vivir en un lugar desmontado, donde se siembra pasto o soja. Y si se quedan cerca, son víctimas de fumigaciones, entonces la mayoría de las veces se van”.

Así, se producen migraciones desde el bosque hasta las periferias de las ciudades, en algunos casos explicado por la contaminación o escasez de un recurso tan básico como el agua, todo en nombre del trabajo y el progreso.  

 “Vamos a poner nuestro propio cuerpo para frenar el desmonte”, le dice a RT el cacique Sabino Benítez, de la comunidad myba guaraní de Ka’a Kupe. Se trata de un territorio que abarca más de 5.600 hectáreas en la localidad de Campo Grande, provincia de Misiones, donde viven 126 personas.

Su enemiga es CARBA, una empresa que tras ser autorizada por el Ministerio de Ecología local está cortando árboles a diestra y siniestra. “Ya sacaron muchísimos, es explotación masiva. Por eso estamos reclamando, es nuestro territorio”, destaca el referente, rememorando los tiempos de la conquista en pleno siglo XXI. 

Para un citadino puede resultar difícil dimensionar la relevancia de estos espacios en la cosmovisión aborigen, pero Benítez lo resume bastante bien: “Nos afecta porque somos parte de la naturaleza. La cultura indígena, la salud, educación y realización personal, están dentro del monte. Es vida”

Roxana Rivas, la abogada que representa a la comunidad, le dice a este medio que las autoridades desoyeron todas las negativas que plantearon ante el avance de la deforestación. Esa letrada subraya que, aunque la compañía sea titular dominial de las tierras, se debe consultar a las comunidades que viven allí adentro antes de actuar.

“Mientras se discute nuestro recurso de reconsideración, no tiene que tocarse ningún árbol”, sostiene, aunque la realidad es bien distinta. Por eso, Rivas denuncia que hay “connivencia” entre el Estado provincial y la empresa, y “denegación de justicia” para los indígenas. 

Según esa integrante del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), la falta de acceso a los tribunales “es un problema sistemático” en las comunidades: “No tramitan las denuncias y no impulsan los procesos”, alerta la defensora. En medio de la angustiante lentitud, presentaron un amparo solicitando, como medida cautelar urgente, que se frene el desmonte mientras se discute la presentación anterior. Y ya pasó un mes: “No lo decretaron, lo que significa que al momento en que se les ocurra resolverlo, ya no habrá árbol que defender”.

 Frente a este engranaje elusivo, lanzaron un pedido ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que, de forma veloz y con carácter preventivo, se frene la deforestación del lugar, y están aguardando la respuesta. Por ahora, impera la ley del más fuerte. 

También hubo otros planteos judiciales en estos días: la asamblea Somos Monte Chaco, provincia donde continúa la cuarentena, pide una medida cautelar para no considerar a la actividad forestal como actividad esencial. Además del conflicto ambiental, aparece “el riesgo de contagio” por los camiones que van y vienen en aquella jurisdicción, explica Riccardo Tiddi, referente de la organización.

Como trasfondo, remarca “el interés de empresas agrarias para convertir bosques nativos en pampa”. Además, cambiar las condiciones naturales del suelo puede contribuir en inundaciones, que ya son parte de la realidad chaqueña. 

Saqueo garantizado, gobierne quien gobierne 

En la zona del Gran Chaco —compuesta por Argentina, Bolivia y Paraguay— entre 2010 y 2017 se perdieron unas 4 millones de hectáreas, “que significa una superficie grande como Suiza”, señala Tiddi. Y solo en la provincia argentina, dice que durante el último tiempo se desmontó un promedio de “40.000 hectáreas cada año”.

Generalmente, esta barrida territorial se usa para la industria del carbón y la expansión del agro, con la ganadería, el cultivo de soja y el maíz como actividades principales. Se trata de productos típicos de la exportación argentina, con poco valor agregado. 

Por su parte, Global Forest Watch registró la pérdida de cobertura arbórea entre 2001 y 2019.

 

VER PÉRDIDA DE COBERTURA ARBÓREA EN ARGENTINA:

https://gfw.global/2YgjsfV

A su vez, entre elecciones y disputas políticas, el año pasado se desmontaron 80.938 hectáreas en todo el país, publicó Greenpeace en enero. Si bien la cifra se está reduciendo desde 2014, un tercio pertenece a sitios resguardados por la legislación. De hecho, desde 2007, cuando se sancionó la Ley de Bosques, se desmontó casi un millón de hectáreas que debían estar protegidas. Así las cosas, la actividad continúa.

¿Para quién es esencial?

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/355114-deforestacion-argentina-pandemia-resistencia-indigena

 

 

 Alternativas emancipatorias

 

Debemos confrontar con el capitalismo como ya lo hacen, de modo inconciente, las autoorganizaciones populares en lucha por erradicar la megaminería, el sistema de agronegocios, el fracking, las megarrepresas, los mega emprendimientos turísticos, comerciales e inmobiliarios, etc.. Pero les falta enfoque político e ideológico de construir poder de los pueblos, naciones y comunidades para posibilitar las transformaciones radicales implícitas en el viraje a realizar desde la actualidad de privilegiar el lucro creciente de oligopolios hacia atender necesidades e intereses populares. Se trata de politizar o unir a esas variadas autoorganizaciones desde la comprensión mutua sobre lo ya concretado-elaborado por cada una hasta la revelación sobre qué comparten como bases de las praxis de otra sociedad-mundo. El enmarque ideológico surgirá de debatir cuál va a ser la concepción de vida y mundo en común que orientará caminos hacia buenos vivires convivires abajo.

 

En esta inflexión histórica de la humanidad, lo más importante es generalizar la superación de convocatorias a unirnos contra la derecha explícita y a favor del gobierno FF o a exigirle que atienda demandas de les diverses de abajo. Porque se trata de asumir la gravedad a que nos conduce el Capital y su gobierno Estado en todas las jurisdicciones:

 

De tierra arrasada a

tierra entregada

17 de julio de 2020


Naturaleza de Derechos

 

Felipe Solá sigue siendo un útil gestor del agronegocio, de hecho hoy es el virtual Ministro de Agricultura de la Nación cumpliendo roles, inclusive, mas importantes que el propio titular de la cartera ministerial agrícola, articulando con el IICA para la implementación del AGTECH, asegurando la provisión de insumos necesarios (+32 millones de litros/kilos) para que las grandes corporaciones del agronogocio puedan satisfacer la demanda interna de los formulados comerciales de Glifosato y 2,4-D y se continue con las fumigaciones durante la cuarentena; y ahora gestionando tanto para que la Soja transgénica de la empresa  Beijing Dabeinong Technology Group Co Ltd pueda ser sembrada a gran escala en todo el territorio argentino como la instalación masiva de feedlots porcinos para satisfacer la demanda del mercado chino.

 

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ALQUILO TERRITORIO PARA ENSAYAR SOJA 

 

China autorizó, días atrás, la importación de dos variedades nuevas de soja modificada genéticamente, incluyendo por primera vez una desarrollada por una compañía oriental, Beijing Dabeinong Technology Group Co Ltd, y que será experimentada a gran escala en todo el territorio argentino, en razón de que China es el principal comprador de soja que se produce en la Argentina.

 

Dabeinong había firmado en 2013 (cuando Gabriel Delgado era Secretario de Agricultura de la Nación y Roberto Salvarezza Presidente del CONICET) un acuerdo económico con la empresa argentina de biotecnología INDEAR S.A compuesta con el capital privado Bioceres y el aporte del conocimiento cientifico estatal del CONICET, para que gestione la aprobación local por la Dirección de Biotecnologia con el visto bueno de la CONABIA y el SENASA. Ello para la utilización de su soja resistente al glifosato y glifosinato DBN-Ø9ØØ4-6 en la producción en Argentina (con altos impactos ambientales) y después ser exportada a China. Algo que efectivamente sucedió el 26 de Febrero de 2019, a través de la Resolución 17/2019 de la Secretaría de Agricultura y Bioeconomia.

https://www.magyp.gob.ar/sitio/_pdf/2018-58736410%20-%20RS-2019-11592246-APN-SAYBIMPYT.pdf

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ALQUILO TERRITORIO PARA FEEDLOT PORCINO

 

En la primera semana de Julio de 2020, el Canciller Felipe Solá acordó con el Ministro de Comercio de la República Popular China, Zhong Shan, facilitar la producción de 9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad en los territorios de Argentina para exclusiva exportación a ese país. “Le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años”, aseguró el Canciller en los medios. Una de las razones del gobierno Chino para celebrar el acuerdo es bajar los riesgos de la peste porcina, que puede poner al planeta al borde de una nueva pandemia, una consecuencia indeseable que Felipe Solá ignora deliberadamente.

 

Las actuales autoridades nacionales quisieron distraer con Vicentín y la burda excusa de la Soberanía Alimentaria, denunciamos oportunamente que era una falsedad ideológica, y hoy lo ratificamos. El plan AgTech anunciado ya como política de Estado, con Bill Gates en las sombras y el IICA participando de las decisiones que se toman en los despachos ministeriales nacionales, los acuerdos bilaterales con China, el alejamiento de Argentina del Mercorsur, la profundización del modelo biotecnológico con el CONICET sumiso al agronegocio, el Plan Vaca Viva con Gabriel Delgado, Felipe Solá oficiando de Ministro de Agricultura, no solamente ponen en riesgo la soberanía alimentaria sino también la soberanía territorial.

Fuente: https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=3121021321313567&id=819769671438755

 

 

Observamos que «la educación popular emerge como un frente de lucha imprescindible para recuperar saberes y adaptarlos a las necesidades de cada territorio. Para esto, la acción de las organizaciones territoriales es fundamental. La Vía Campesina así lo refiere: “La importancia de discutir e implementar la formación política-agroecológica dentro de cada movimiento y organización está en la posibilidad de la comprensión del proceso histórico, de los avances, límites y desafíos que la praxis de la lucha proporciona. La caracterización y análisis teórico desde los movimientos sociales es fundamental para prepararnos y fortalecernos ante los embates que tendremos en frente. Sin el conocimiento profundo de la realidad y de las teorías, se torna difícil desarrollar las luchas por la transformación de las estructuras de la sociedad".

 

enred_sinfronteras@riseup.net

Argentina_Educación campesina y popular: reflexión y acción para construir nuevas realidades

Por Nicolás Esperante Alonso
Agencia de Noticias Biodiversidadla
6 julio 2020

#QuéAgroecologíaNecesitamos

Compartimos la experiencia de la Escuela Campesina de Agroecología (UST-MNCI Somos Tierra). Memoria histórica, cosmovisión, cultura y relaciones humanas como ejes de un proyecto educativo que apunta a recuperar -y circular- saberes para transformar la realidad de las comunidades. Entrevista a Marta Greco, coordinadora de la Escuela.

Preguntándonos qué agroecología necesitamos, tenemos claro que hablar de agroecología implica pensar en mucho más que en el derecho a una alimentación saludable. El acceso a la tierra, la soberanía alimentaria, el comercio justo para lxs trabajadorxs, el cuidado de los bienes naturales y la recuperación de saberes ancestrales son algunas de las cuestiones que suelen omitir en su discurso quienes hoy se apropian del término y proponen, engañosamente, una nueva forma de producir alimentos; sin agrotóxicos, pero perpetuando las desigualdades sociales, agotando los recursos de los suelos y el agua, y siempre con la mira puesta en hacer negocios, sin pensar en la razón misma de la práctica milenaria de la agricultura: la alimentación de los pueblos. Con el gigante Bayer-Monsanto enfrentando juicios multimillonarios por los graves daños a la salud que causan sus productos, la situación actual de la principal productora de agrotóxicos es una mera muestra de que todo el modelo agroindustrial está en crisis. Y la forma en la que las empresas pretenden salir de esa crisis no es otra que maquillando sus estrategias, pintando de verde las mismas prácticas capitalistas de acumulación y explotación -humana y natural- que vienen llevando a cabo desde hace décadas.

En este contexto, la educación popular emerge como un frente de lucha imprescindible para recuperar saberes y adaptarlos a las necesidades de cada territorio. Para esto, la acción de las organizaciones territoriales es fundamental. La Vía Campesina así lo refiere: “La importancia de discutir e implementar la formación política-agroecológica dentro de cada movimiento y organización está en la posibilidad de la comprensión del proceso histórico, de los avances, límites y desafíos que la praxis de la lucha proporciona. La caracterización y análisis teórico desde los movimientos sociales es fundamental para prepararnos y fortalecernos ante los embates que tendremos en frente. Sin el conocimiento profundo de la realidad y de las teorías, se torna difícil desarrollar las luchas por la transformación de las estructuras de la sociedad. En un contexto político global cada vez más complejo y difícil, resulta imprescindible formar militantes, cuadros políticos y técnicos que tengan la capacidad de interpretar críticamente la realidad para transformarla” [1].

Enmarcada entre las más de 70 experiencias educativas alrededor del mundo nucleadas en el proyecto de educación popular de La Vía Campesina, la Escuela Campesina de Agroecología -que la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) lleva adelante en Jocolí, provincia de Mendoza- es un espacio de formación donde se enseña y aprende a valorar y cultivar la vida campesina, la producción de alimentos sanos, la convivencia con la naturaleza, la importancia del territorio local. Marta Greco, coordinadora de la Escuela, cuenta sus orígenes: “La creación de la escuela no fue algo aislado, sino que fue el proceso acumulado desde una discusión sobre educación, sobre formación que tuvimos y tenemos dentro de nuestro MNCI Somos Tierra, y también dentro de los espacios de formación y debate sobre la educación en la CLOC y La Vía Campesina. Ese ha sido un núcleo que nos nutrió para llevar adelante la creación de la Escuela Campesina. El proceso de construcción de la escuela y la concepción de educación tiene sus bases pensadas en un proyecto más amplio. Un proyecto de sociedad, de campo, de agricultura, de concepción del mundo, trazado con los pilares y horizontes políticos de la soberanía alimentaria y la reforma agraria popular, que son constituyentes de nuestro movimiento. Y teniendo ese horizonte es que empezamos a hacer un trabajo de base en nuestras comunidades campesinas indígenas, para trabajar, para discutir, para analizar y leer qué escuela hay (o había en ese momento) en el campo, qué escuela queríamos, por qué queríamos estudiar en una escuela distinta. Cómo tenía que ser esa escuela. Ese trabajo de base nos llevó bastante tiempo. Pero esa frase de Paulo Freire, ‘quien está dispuesto a enseñar debe estar dispuesto a aprender’, estaba presente en todas esas mateadas. Fue una frase que nos identificó mucho en esa trayectoria. Y en función de ese trabajo de base, de esa construcción, trazamos los principios pedagógicos y filosóficos de lo que hoy es la Escuela Campesina de Agroecología”.

La modalidad de cursada de la escuela está basada en el diálogo y el intercambio de saberes y experiencias, y pensada desde las necesidades del territorio y sus habitantes. “La pedagogía de la alternancia [2] permite que tengamos momentos de estudio, de creación, de recopilación, de análisis de nuestras comunidades, y un tiempo en el cual nos encontramos en la escuela, en un predio en una finca recuperada por la organización, donde nos encontramos una vez al mes, durante diez días de trabajo, de estudio, de convivencia, donde dialogan todos esos saberes y se ponen en común para construir nuevos conocimientos. Los contenidos tienen un tronco -la agroecología- que atraviesa todo el estudio. También se trabajan otras disciplinas, que se complementan para no sectorizar los saberes ni encasillarlos en contenidos estancados, sino que puedan dialogar. Tenemos matemática, lengua, historia, memoria histórica, territorio, comunidad campesina, pensamiento político latinoamericano, trabajos de investigación y acción. Todo ello trazado con la idea de trabajar esos contenidos y que sean útiles a las transformaciones de la realidad que hoy nuestras comunidades tienen en su memoria histórica”.

La recuperación de los saberes campesinos representa para la Escuela un blanco al que apuntar constantemente, y para el cual se desarrollan actividades que fomentan el intercambio dentro de los grupos, conectando también los aprendizajes teóricos con las prácticas concretas de la tierra. “Para recuperar saberes tenemos un espacio que llamamos ‘tiempo comunidad en el tiempo escuela’. Es un espacio donde se encuentran esos dos tiempos, y es el momento donde sintetizamos y ponemos en común esos saberes para que, cuando los compañeros y compañeras vuelvan a sus territorios, recuperen, reconstruyan e investiguen. También tenemos talleres productivos, de jornada completa, donde ponemos en común los saberes, como recuperación de semillas criollas, siembra, cosecha, trabajo en el suelo, compostaje, realización de insumos, calendario de siembra. Allí ponemos en común todos esos saberes para recuperarlos en la memoria histórica de las comunidades”.

La educación es parte fundamental de las grandes luchas de los movimientos territoriales. El derecho a la educación en el campo y para el campo, en todos sus niveles y modalidades es parte de la lucha del territorio. “Es parte de la construcción de una vida digna, de la vivienda, de la salud, del trabajo. Es parte de ese todo en el cual surgió la organización, como tantos otros movimientos hermanos. Y el trabajo de la soberanía alimentaria como dimensión política es esencial en la agroecología, lo mismo que la reforma agraria. Sin tierra tenemos que luchar por la reforma agraria, y sin agroecología no podemos concebir la producción de alimentos sanos y para el pueblo. Ese es el sentido que tratamos de poner en común con todos y todas los que son parte de la escuela”.

Ante los constantes embates -cada vez más arteros- de las corporaciones, nos preguntamos colectivamente qué estrategias y qué caminos de resistencia tomar. En épocas donde el poder hegemónico parece reinventarse, reciclando estrategias y renovando viejas prácticas, cabe resaltar -y afirmar- cuáles son nuestras ideas. “La agroecología, para nosotros, es un concepto sintetizador que incluye memoria histórica, cosmovisión, cultura, relaciones humanas, relaciones del hombre y la mujer con la naturaleza y entre ellos. Para nosotros esos conceptos, esa dimensión económica, social y política son parte de la agroecología. Una dimensión que muchas veces se desconoce, que es esa dimensión política que plantea la disputa de modelos de producción, donde por un lado está el agronegocio y por otro la agricultura campesina indígena. Esa dimensión es fundamental, y es la que tratamos de colocar como marco global de la agroecología para luego poder construir y reconstruir esas otras dimensiones. Para nosotros el diálogo de saberes como parte del concepto sintetizador de la agroecología es fundamental. Y esa totalidad es la que intentamos poner en práctica en nuestra escuela”.

Preguntándonos qué agroecología necesitamos, tenemos claro que no se puede pensar en la agroecología sin pensar en la soberanía alimentaria y en la redistribución de la tierra; como tampoco puede concebirse sin poner el foco en la necesidad de una educación popular integral, que materialice -recorriendo un camino pedagógico humanista y liberador- las luchas de resistencia de los pueblos y sus comunidades.

Referencias:

[1] La Vía Campesina: Escuelas y Procesos de Formación en Agroecología. Disponible en ( https://viacampesina.org/es/escuelas/)

[2] En la pedagogía de la alternancia se combinan el aprendizaje teórico con el aprendizaje experiencial en oficios, técnicas y prácticas concretas.

Este artículo es parte del proyecto “Profundizando debates sobre experiencias agroecológicas para la soberanía alimentaria” realizado con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

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#QuéAgroecologíaNecesitamos | La Escuela Campesina de Agroecología -que la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) lleva adelante en Mendoza- es un espacio de formación donde se enseña y aprende a valorar y cultivar la vida campesina. 

#QuéAgroecologíaNecesitamos | Marta Greco, coordinadora de la Escuela, sostiene “El proceso de construcción de la escuela y la concepción de educación tiene sus bases pensadas en un proyecto más amplio”.  

#QuéAgroecologíaNecesitamos | “Un proyecto de sociedad, de campo, de agricultura, de concepción del mundo, trazado con los pilares y horizontes políticos de la soberanía alimentaria y la reforma agraria popular”.

#QuéAgroecologíaNecesitamos | La modalidad de cursada de la escuela está basada en el diálogo y el intercambio de saberes y experiencias, y pensada desde las necesidades del territorio y sus habitantes.

#QuéAgroecologíaNecesitamos | El derecho a la educación en el campo y para el campo, en todos sus niveles y modalidades es parte de la lucha del territorio. “Es parte de la construcción de una vida digna, de la vivienda, de la salud, del trabajo”.

#QuéAgroecologíaNecesitamos | “La agroecología, para nosotros, es un concepto sintetizador que incluye memoria histórica, cosmovisión, cultura, relaciones humanas, relaciones del hombre y la mujer con la naturaleza y entre ellos”, sostiene Marta.  

 

https://www.facebook.com/USTierra/

Contacto con la Escuela Campesina Agroecología (UST) –  www.facebook.com/Escuela-Campesina-Agroecologia-Ust

Artículo por Nicolás Esperante Alonso  – nicolasesperante@gmail.com

 

Otros artículos del proyecto:

–   Alimentar a los pueblos y no a los negocios: una mirada colectiva – abril 2020

–   En las manos de las mujeres – mayo 2020

–   Para derrumbar narrativas hegémonicas – mayo 2020

–   Agricultura ancestral: el desafío de labrar la memoria – mayo 2020

–   Siembra feminismo campesino y cosecharás libertad – mayo 2020

–   Colonias agrícolas: la UTT y la lucha por la tierra en Argentina – junio 2020

–   La experiencia de Basta es Basta: coordinadora por una vida sin agrotóxicos – junio 2020

–   Naciendo en una nueva escuela – junio 2020

–  De la academia al territorio: educación por una Soberanía Alimentaria – junio 2020

– Aprender a germinar – junio 2020

http://www.biodiversidadla.org/Agencia-de-Noticias-Biodiversidadla/Educacion-campesina-y-popular-reflexion-y-accion-para-construir-nuevas-realidades

Fuente: https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2020/07/06/argentina_educacion-campesina-y-popular-reflexion-y-accion-para-construir-nuevas-realidades/

 

 

"Enfrentamos, en Argentina desde 2012, distintos intentos de modificar la Ley de Semillas (20.247), por un agronegocio que busca amputar derechos de uso propio de las y los productores, y profundizar su control corporativo. La modificación de la ley les daría más poder de decisión sobre qué se produce, cómo, dónde, y quiénes lo hacen; minando la soberanía de los pueblos sobre cada uno de estos aspectos. Es el proceso al que La Vía Campesina opuso el paradigma de la Soberanía Alimentaria y cuya base son las semillas; porque su libre disponibilidad -o no- condiciona la posibilidad de construir modelos agroalimentarios en función de las necesidades de los pueblos.

Esta ofensiva del capital sobre los derechos de los pueblos es enfrentada en todo el mundo, sobre todo por las comunidades campesinas y originarias, guardianas de las semillas y protagonistas absolutas de la producción de nuestra comida".

 

“La lucha por las semillas, la agroecología y la tierra están entrelazadas, y son la base para construir un nuevo modelo agrícola” – Gilberto Schneider (MPA)

 

 

Por Huerquen para la Agencia de Noticias Biodiversidadla

 

 #QuéAgroecologíaNecesitamos | La pandemia puso en el centro de la preocupación el abastecimiento de alimentos y sus precios, puntas del ovillo que nos conectan con un sistema agroalimentario en cuyo extremo opuesto están indefectiblemente las semillas sobre las que se apoya todo. Porque detrás de cada bocado, de lo que sea, hay una semilla. Entrevista a Gilberto Schneider del Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA) de Brasil.

Mientras a nivel mundial la población se urbaniza aceleradamente, el vínculo íntimo que los pueblos tenemos con las semillas se va haciendo cada vez más difuso. En esa opacidad aparente operan un puñado de corporaciones trasnacionalizadas para capturar a los sistemas agroalimentarios y particularmente a las semillas, alambrándolas bajo distintas formas de derechos de propiedad intelectual.

En ese sentido, desde 2012 en Argentina enfrentamos distintos intentos de modificar la Ley de Semillas (20.247), por un agronegocio que busca amputar derechos de uso propio de las y los productores, y profundizar su control corporativo. La modificación de la ley les daría más poder de decisión sobre qué se produce, cómo, dónde, y quiénes lo hacen; minando la soberanía de los pueblos sobre cada uno de estos aspectos. Es el proceso al que La Vía Campesina opuso el paradigma de la Soberanía Alimentaria y cuya base son las semillas; porque su libre disponibilidad -o no- condiciona la posibilidad de construir modelos agroalimentarios en función de las necesidades de los pueblos.

Esta ofensiva del capital sobre los derechos de los pueblos es enfrentada en todo el mundo, sobre todo por las comunidades campesinas y originarias, guardianas de las semillas y protagonistas absolutas de la producción de nuestra comida: hoy proveen más del 60% del total de alimentos, teniendo apenas el 25% de la tierra.

Una de las experiencias más importantes de organización popular para la defensa, recuperación y multiplicación de variedades nativas y criollas de semillas a nivel mundial, es la del Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA) de Brasil, integrante de La Vía Campesina internacional.

Gilberto Schneider, es agrónomo con formación en agroecología. Nació en el municipio de Dionísio Cerqueira, estado de Santa Catarina, que está pegadito a Bernardo de Irigoyen en la provincia de Misiones. En esa zona limítrofe los idiomas se entremezclan revelando la arbitrariedad de las fronteras físicas cuando los destinos son comunes; por eso, pandemia mediante, ni el español y ni el portugués fueron obstáculo para conversar sobre este tema clave para nuestros pueblos.

EL MPA y las semillas

El MPA surge en 1996, en un momento de fuerte crisis de la agricultura, donde muchas familias estaban dejando el campo por falta de políticas agrícolas. El movimiento surge para defender la agricultura campesina de los pequeños agricultores, como se llamaba entonces, a través de políticas públicas de mejoras en la vida en el campo. El movimiento tiene más de 20 años de lucha, y hoy organiza más de 100.000 familias en las 5 regiones del país y en 17 estados. Yo lo conocí en 1999 y empecé a participar activamente desde el 2002 a nivel del estado y 2003 a nivel nacional”.

Gilberto reconoce que las semillas le vienen de herencia familiar: “mis padres hasta el día de hoy continúan siendo guardianes de semillas de maíz criollo y otras variedades en nuestra tierra, y fue de esa forma que tomé el gusto por trabajar con ellas. A partir de la familia, de la organización del movimiento, y también de la formación en agroecología, entendí la importancia de las semillas criollas para la alimentación, para nuestra vida y para el futuro”.

La historia del MPA y las semillas criollas es de larga data. En el año 2000 el MPA hace la primera fiesta estatal de semillas criollas en Santa Catarina, y en 2004 la fiesta nacional; en la última hubo presencia de 19 estados y 21 países.

Si hoy la tierra es uno de los puntos fundamentales para poder producir, las semillas vienen inmediatamente después. Sin semillas no tenemos cómo discutir un nuevo modelo de agricultura. Ahí los conocimientos técnicos y científicos junto a las prácticas agrícolas campesinas son fundamentales. La defensa de las semillas criollas junto a la lucha contra los transgénicos fueron centrales para el MPA desde el inicio”.

Dentro de la construcción territorial del MPA hay tres dimensiones o ejes de trabajo con semillas criollas: el eje local, impulsando que cada familia campesina tenga sus propias semillas; un eje comunitario, que son las “Casas de Semillas”; y un eje territorial que son las unidades de mejoramiento de semillas, de producción de semillas de forma masiva, en escala, incluso para entrar en el plano comercial. A nivel de políticas públicas, el MPA realizó un trabajo muy fuerte en los últimos 10 años, y toda esta experiencia le permitió al movimiento hacer intercambios con varios países, como Argentina, Paraguay, Venezuela o Mozambique.

El Plan Nacional de Semillas

Fue construido por el MPA a partir de instancias de formación del movimiento. La propuesta salió de las discusiones y síntesis de las escuelas nacionales de formación técnica, política e ideológica alrededor de las semillas criollas.

Surge de la importancia estratégica de las semillas, y desarrolla experiencias en distintos lugares a partir de los tres ejes, acompañadas por toda una serie de recomendaciones técnicas y prácticas, como la construcción de Casas de Semillas u orientaciones sobre el mejoramiento participativo. El nivel de detalle que alcanza sobre la gran cantidad de aspectos involucrados habla de la potencia de la propuesta.

Yo participé en el proceso de organización de las escuelas y también en los debates durante ellas. En ese tiempo estábamos haciendo una experiencia en Mozambique, así que, como tenía mucho camino de trabajo práctico, tuve una participación directa en la construcción del Plan. Ayudé a elaborar los 10 puntos de principios y orientaciones para trabajar con semillas criollas, y contribuí en la elaboración de la estrategia en los tres niveles (local, comunitario y territorial). Además de la implementación en el día a día acá en donde vivo, Santa Catarina, acompaño la implementación en los municipios. A nivel nacional me tocó discutir la estrategia del MPA y acompañar el desarrollo del Plan en varios estados con la formación de técnicos y militantes, y hacer planificaciones de trabajo.”

El Plan tuvo un fuerte impulso a partir de convertirse en política pública asociada al Programa Nacional de Alimentos para combatir el hambre, durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT). Con el golpe de estado (Temer) y cambio de gobierno (Bolsonaro), ha sido desfinanciado.

Conseguimos rescatar variedades, multiplicarlas y ponerlas en manos de más personas. Tenemos una estrategia de que por lo menos 3 familias por territorio, por micro región en cada estado, cuiden la misma variedad para que no corra riesgo de extinción; y el mismo trabajo para la conservación de las variedades con las casa de semillas. Estamos teniendo mayor dificultad con la multiplicación en gran escala porque las políticas públicas que la financiaban comprando las semillas, están paralizadas actualmente. Estamos haciendo un trabajo de hormiga para garantizar la diversidad en la producción y para preservar nuestras semillas de la contaminación de los transgénicos”.

Semillas, agroecología y territorios campesinos

Para Gilberto, “cuando se debate sobre semillas criollas, su conservación, multiplicación, selección y mejoramiento participativo, automáticamente entramos a discutir modelos de agricultura. Las semillas son uno de los factores que permiten que los y las campesinas elijan un modelo de agricultura. Es imposible trabajar la agroecología con transgénicos o con semillas híbridas. Entonces la cuestión de las semillas criollas para la construcción de la agroecología es esencial. Solamente con producción de semillas criollas es posible construir la agroecología”.

Es fundamental la conservación de nuestra biodiversidad, rescatar la diversidad de variedades. Las semillas criollas tienen un vínculo profundo con el modelo agrícola y con el enfrentamiento al agronegocio. En ese sentido son resistencia. A su vez todo esto está profundamente ligado a la cuestión de la tierra y el territorio, porque para trabajar con las semillas criollas y hacer agroecología, necesitamos tener control sobre la tierra, ser propietarios o poseedores de la tierra; tener un control campesino sobre ese espacio que no necesariamente es pequeño. Esto nos amplía la perspectiva sobre la cuestión del territorio, porque la agroecología es posible en un espacio territorial y para eso necesita enfrentarse con el agronegocio en ese territorio para avanzar. Lo mismo con las semillas: las variedades de polinización abierta necesitan un espacio grande para producirse, sin correr riesgo de contaminación, y eso sólo es posible cuando podemos lograr que esos territorios sean libres de transgénicos. Este es un gran desafío porque las semillas, la agroecología y la lucha por la tierra están entrelazadas; necesitamos construir ese territorio campesino de agroecología con semillas criollas, libre de agroquímicos y de transgénicos”.

Desafíos y oportunidades

Durante el parate y aislamiento que impone la pandemia, muchas familias de las ciudades aprovecharon para empezar pequeñas huertas en casa, en pequeños jardines o en terrazas y balcones, y ahí estuvieron las semillas criollas que llegaron de vecinxs y amigxs. Un pequeño gesto que retoma ese camino del “mano en mano” que estuvo en los orígenes de la agricultura y que fue la base de la creación de la diversidad de alimentos que llenó la panza de nuestra especie desde hace más de 10.000 años. Las semillas viajaron con las comunidades y pueblos, adaptándose a climas y suelos, cambiando con ellos y ellas, en una crianza mutua.

La población de las ciudades también es compañera en la construcción de la agroecología, de la defensa de las semillas criollas y del alimento saludable. Quienes están en los espacios urbanos también pueden producir ahí; la agricultura urbana y periurbana puede ayudar en la tarea de conservar la biodiversidad y las semillas criollas”.

Mientras las organizaciones campesinas han demostrado su rol esencial garantizando el abastecimiento de alimentos sanos a precios justos, y peleando por políticas públicas para otro modelo agropecuario; las y los consumidores de la ciudad tienen mucho que aportar.

Es importante que la población urbana incentive la producción campesina de semillas criollas, y que continúe adquiriendo alimentos que sean producidos a partir de estas semillas. Si se consumen estos alimentos estamos sosteniendo y fortaleciendo la biodiversidad de nuestros territorios y regiones. Si el consumo de ese alimento crece con certeza, esas variedades se van a mantener, porque están cumpliendo su objetivo. Necesitamos que ninguna variedad se pierda, para que las futuras generaciones puedan tener una gran diversidad de alimentos para una vida saludable”.

Este artículo es parte del proyecto "Profundizando debates sobre experiencias agroecológicas para la soberanía alimentaria" realizado con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Agencia-de-Noticias-Biodiversidadla/La-lucha-por-las-semillas-la-agroecologia-y-la-tierra-estan-entrelazadas-y-son-la-base-para-construir-un-nuevo-modelo-agricola-Gilberto-Schneider-MPA

En consecuencia, la actual inflexión histórica de la humanidad nos interpela a independizarnos del gobierno-Estado y del progresismo e izquierdas afines esforzándonos por instalar en la agenda social debates y proyectos como el siguiente:

 

El Covid-19 es el resultado del modelo de apropiación de la naturaleza

Por Investigadores, docentes, científicos e intelectuales de Argentina

La pandemia del Covid-19 ha desencadenado una crisis global que trasciende largamente el sistema sanitario y afecta a toda la humanidad. Es claro también que no es una crisis aislada sino que es parte de una crisis ambiental y civilizatoria más profunda, más duradera y más difícil de superar. Una situación que nos plantea una encrucijada histórica y por lo tanto una oportunidad: seguir por el mismo camino o cambiar de rumbo.

Como miembros del CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba, especialistas en temas de ecología, ambiente, salud, alimentación y sociedad, consideramos oportuno dar nuestro punto de vista acerca de la pandemia y abrir a la discusión posibles caminos a seguir y medidas a tomar cuando entremos a la “nueva normalidad” post-pandemia.

Las infecciones virales siempre han sido parte de la naturaleza, pero esta pandemia ha sido creada por nosotros o, mejor dicho, por nuestro modelo actual de apropiación de la naturaleza. Estamos avanzando sobre ecosistemas en donde nunca antes hubo un contacto estrecho y frecuente entre personas y animales silvestres. Lo hacemos, por ejemplo, al deforestar, abrir caminos a través de bosques, selvas o humedales; y al establecer poblaciones humanas, generalmente en condiciones precarias, en las fronteras forestales y mineras. Ahí los animales silvestres entran en contacto con animales domésticos y con la gente, todos en condiciones de alta vulnerabilidad, frecuentemente inmunodeprimidos. Bajo estas condiciones, es muy fácil que los virus muten e invadan nuevas especies, salten a otros animales silvestres cautivos, a los animales domésticos y a las personas. El resto lo hacen la globalización del tránsito de mercancías y personas, la persistencia de focos de pobreza, el hacinamiento y la vulnerabilidad en muchas regiones no cercanas a la fuente original del virus, como ocurre en nuestro país.

Por eso, aun cuando logremos controlar la pandemia de Covid-19, si las condiciones propicias para la expansión de este tipo de enfermedades persisten, probablemente surgirán nuevas pandemias. Estas condiciones son el avance de las fronteras de deforestación, el tráfico de animales silvestres (vivos o a través de sus productos), la cría industrial de animales domésticos bajo condiciones de hacinamiento y, sobre todo, las condiciones de precariedad y la agobiante pobreza a la que se ven expuestos amplios sectores de la población.

La pandemia Covid-19, si bien inédita en su escala y su inmediatez, no es un hecho aislado. El cambio climático global, el deterioro acelerado de la biodiversidad, la creciente desigualdad social y la concentración de la riqueza dentro y entre países, son todos síntomas de un mismo proceso subyacente, el modelo predominante de apropiación de la naturaleza y de relación al interior de las sociedades.

Esta crisis sanitaria ha creado un espacio para reflexionar. Para ver más claras algunas características y consecuencias del modelo, para identificar algunas cosas que creíamos imprescindibles y no lo son tanto y también algunas otras que, habiendo sido relegadas, resurgen como esenciales e innegociables. Por ello, no hay que volver a la “normalidad pre-pandemia”, ya que representa una situación ambiental insostenible y socialmente injusta. No tenemos por qué retomar la marcha en una dirección equivocada. Es más, existe el riesgo concreto de medidas de reactivación económica que aceleren la trayectoria hacia un futuro que no queremos: un mundo claramente peor para la enorme mayoría de la gente y los otros seres vivos en su interacción y dependencia mutua.

Algunos principios y acciones para la post-pandemia 

La que sigue no es una lista exhaustiva y no pretende excluir otras propuestas convergentes. Más bien, se trata de algunos caminos hacia una nueva normalidad, aportados desde nuestras áreas de especialidad, que nos permitan superar los modelos previos y ayudar a construir un futuro mejor. Caminos que permitan trabajar sobre las causas que generan pandemias y deterioro ambiental y social, y favorecer condiciones más sustentables, justas y equitativas. 

Proponemos:

Garantizar el fortalecimiento y la aplicación efectiva de las normas ambientales vigentes

Un principio básico en medicina dice que, para curar, primero hay que comenzar por no dañar. Existen numerosas normas ambientales y sanitarias que se cumplen sólo parcialmente, o no se cumplen. Esto se ha exacerbado durante la pandemia, donde las instituciones estatales han reducido su capacidad de control efectivo. Es cierto que se ven más animales acercándose a parques y ciudades y un aire temporariamente un poco más limpio. Pero también en todo el mundo se han informado aumentos en el desmonte, la caza furtiva, la pesca ilegal y los abusos hacia los más vulnerables. Se podrían lograr avances importantes en salud y sustentabilidad simplemente garantizando que se cumpla lo que ya está legislado y no permitiendo que la pandemia sea usada como pretexto para relajar normas existentes.

Adoptar el enfoque de "una sola salud"

Éste reconoce las interconexiones entre la salud de las personas, los animales, las plantas y nuestro entorno compartido. Por lo tanto, reconoce que los problemas de salud humana no ocurren de manera independiente de la salud de nuestros ecosistemas, entendiendo como tales no sólo a los ambientes naturales más prístinos, sino también a los espacios rurales y urbanos donde desarrollamos las actividades productivas y nuestra vida cotidiana, y donde coexistimos y nos relacionamos con otros seres vivos. Un enfoque de “una sola salud” contribuiría a una mejor toma de decisiones y a que éstas tengan en cuenta los costos y las consecuencias a largo plazo de las estrategias de desarrollo, tanto para las personas como para la naturaleza, ya que los procesos de salud-enfermedad no se pueden pensar separados del ambiente y las condiciones sociales. También supone ofrecer alternativas viables y sostenibles de trabajo digno y proteger la salud de los grupos sociales más vulnerables.

Garantizar que las medidas de estímulo y reactivación económica post-pandemia propendan a la sustentabilidad y a la salud de la gente y la naturaleza

Es posible que, desde el punto de vista político, algunos consideren oportuno flexibilizar las normas ambientales y reforzar el apoyo a sectores con una larga historia de descuido por la salud humana y ambiental. Esto puede acelerar nuestra trayectoria en la dirección equivocada: más cambio climático, más deterioro de la biodiversidad, más desigualdad y nuevas pandemias. Muchas actividades que parecen ser un buen negocio en realidad no lo son si se tomaran en cuenta todos los costos involucrados, no sólo monetarios de corto plazo para un sector, sino también los sociales, ambientales y de salud para toda la población.

Propiciar una transición hacia modelos económicos mucho más centrados en la sustentabilidad y el bien común

 Los modelos basados en el crecimiento ilimitado, la estimulación constante del consumo y la obsolescencia programada son insostenibles. Es necesario reconocer que no es posible el crecimiento económico infinito en un planeta con recursos finitos y que el crecimiento no necesariamente implica el mejoramiento de la calidad de vida de la población en general. Para que esto suceda, deben concurrir políticas distributivas que, por ejemplo, apunten a mejorar las condiciones de empleo, salud, educación, alimentación, vivienda, y los derechos sociales. Y que a la vez garanticen el acceso a un ambiente seguro y saludable y a una relación plena con el resto de la naturaleza, los cuales son derechos inalienables de todas las personas.

Transformar la matriz productiva y energética

Esto incluye a casi todas las actividades que desarrollamos en nuestra sociedad tales como producción, industria, comercio, minería, transporte, consumo y esparcimiento. Por ejemplo, la actividad agropecuaria deberá tener como primer objetivo la producción de alimentos sanos, seguros y nutritivos, que contemplen las tradiciones y hábitos de cada población, garantizando la alimentación de calidad de toda la sociedad. En su producción se deben minimizar los impactos ambientales y sociales. La agroecología ofrece una alternativa superadora, con claros beneficios ambientales, sociales y de salud. Lo propio ocurre con el sector energético, ya que dada la alta dependencia actual de combustibles fósiles y la necesidad de garantizar el autoabastecimiento es indispensable diversificar la matriz energética. Para estos desafíos se debe apostar al fortalecimiento de las capacidades científicas y tecnológicas del país. La transición hacia energías más limpias no admite más postergaciones.

Desarrollar modelos de consumo que respondan a las necesidades reales de la población y que favorezcan el acceso de los sectores sociales más vulnerables

El modelo de consumo imperante es incompatible con un futuro viable y socialmente inclusivo. Mientras algunos sectores mantienen un altísimo nivel de consumo material que supera ampliamente sus necesidades, otros sectores no pueden acceder a los bienes y servicios más básicos e indispensables. Es necesario fijar políticas que desalienten el consumo de bienes y servicios superfluos y cuya producción (o sus desechos) sea perjudicial para la salud de las personas y los otros seres vivos. Los modelos de sociedad consumista se basan en fomentar el consumo irrestricto sin considerar el valor real de los bienes consumidos, y sin tener en cuenta que la producción de cualquier bien requiere materias primas, consume energía y genera residuos y contaminantes. Es necesario desacoplar la idea de bienestar y de éxito social individual y colectivo del consumo superfluo, cada vez más grande, y cada vez más acelerado. Y al mismo tiempo, se deben generar políticas que garanticen un piso de derechos para el acceso de los bienes y servicios básicos a todos los sectores de la sociedad.

Integrar el cuidado de las personas y los demás seres vivos en todos los sectores de la economía y servicios

Un camino mejor implica no sólo mejores políticas de salud y ambiente. Requiere que, en las normas y prácticas en todos los sectores de la economía y los servicios, se tengan en cuenta la salud humana y el cuidado del resto de la naturaleza. Es preciso preguntarse cómo cada nueva medida, emprendimiento, o proyecto, en todos los sectores, como la agricultura, la producción de alimentos y otras mercancías, la generación de energía, el transporte, el desarrollo urbano y de la infraestructura, califica en función de estos requerimientos. Es necesario crear una nueva institucionalidad que permita reordenar los modelos de gestión política del Estado y que permitan articular acciones transversales entre las distintas instituciones. Cuidar las personas, cuidar la naturaleza, es el único camino que hoy conocemos hacia un futuro mejor. Es por lo tanto una inversión estratégica, no un gasto soslayable.

Un futuro resiliente, sustentable y equitativo es posible, pero para ello primero debemos permitirnos pensarlo. Y sobre esa base, implementar un cambio transformador. La creatividad, la abnegación, la solidaridad y el cuidado mutuo demostrados por la vasta mayoría de la población en esta crisis indican que es posible.

Firmantes iniciales:

  • Sandra Díaz - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Alberto Edel León - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Carlos Presman - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Alicia Gutiérrez - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Gabriel Bernardello - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Marcelo Cabido - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • María Angélica Perillo - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Walter Robledo - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Laura Vivas - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Daniel Cáceres - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Mónica Balzarini - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

  • Joaquín Navarro - CONICET - Universidad Nacional de Córdoba.

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Campanas-y-Acciones/El-Covid-19-es-el-resultado-del-modelo-de-apropiacion-de-la-naturaleza