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Otro país-mundo Septiembre 2011
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Otro país-mundo
requiere
«La reforma agraria integral»
Porque procura poblar las provincias mediante la recuperación y creación de territorios por comunidades con voluntad de poner fin al predominio del 'Mercado' sobre la vida. Se contrapone al modelo CFK orientado a la industrialización de la ruralidad o sea a la profundización del sistema de agronegocios que significa ocupar el país con monocultivos y la IIRSA.
Su potencial de realización se fundamenta en que los diversos de abajo se comprometen con la lucha de Vía Campesina y los pueblos del Abya Yala que procuran el desarrollo de la soberanía alimentaria y del buen vivir respectivamente. Arraiga en las construcciones internacionalistas como:
IV Minga Global por la Madre Tierra, 12 de Octubre de 2011
¡Por los Derechos de la Madre Tierra! ¡Por el pleno ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas! ¡Contra la imposición de las actividades extractivas (minera, petrolera, forestal)!
Convocatoria
Nosotros, los pueblos indígenas del Abya Yala y sus organizaciones: Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), Consejo Indígena de Centro América (CICA), Consejo Indígena de Meso América (CIMA) y sus bases regionales, hijos de la Madre Tierra, los que luchamos cada día para defender y preservar nuestra existencia como pueblos indígenas. Nosotros somos los que cuidamos a nuestra Pachamama.
Nosotros, los pueblos indígenas, durante miles de años construimos civilizaciones basadas en el equilibrio y la armonía entre los hombres y la Madre Naturaleza. Supimos conservar la biodiversidad y criar alimentos esenciales para la humanidad, en sociedades sin explotación.
Nosotros tenemos propuestas frente a la crisis integral de la civilización occidental, su cultura individualista, su expansionismo y su llamada globalización, que es la moderna forma de colonización neoliberal. Tenemos una cultura ancestral, un pensamiento, una organización política propia, que constituyen una alternativa a la crisis global. Una alternativa que se construye junto a los movimientos campesinos, ecologistas, de mujeres, movimientos sociales en general. Una alternativa sustentada en el Buen Vivir para todos y todas.
Nosotros, los hijos de la Madre Tierra, levantamos nuestras voces y unimos nuestras manos con todos los que saben que es posible construir un modelo económico y político alternativo al neoliberalismo que impone las actividades extractivas (minera, petrolera, forestal, hidro-energética), la invasión desmesurada de megaproyectos de infraestructura (carreteras, Hidroeléctricas) y plantaciones de monocultivos ajenos a los ecosistemas, que alteran la biodiversidad y nuestro modo de vida y que atentan contra la soberanía y seguridad alimentaria.
Porque la minería se instala en las montañas cercanas a los glaciares y cabeceras de cuencas, agravando la desaparición del agua. Desvía ríos, construye represas y contamina ríos y lagos con minerales tóxicos, secando los territorios, enfermando a nuestros niños, matando a nuestros animales, condenándonos a la sed. Porque las actividades extractivas lotizan la Amazonía y los bosques, invadiendo reservas naturales y territorios ancestrales.
Porque la crisis climática, fruto también de la explotación irracional de los bienes naturales, impacta a las comunidades y pueblos. Y constituye una amenaza contra todas las formas de vida del planeta, mientras los responsables solo ven soluciones de mercado que agravan la crisis, sin atacar sus causas estructurales para no perder ni un centavo, ni por un solo segundo, de su acumulación individual e irrefrenable.
Porque las multinacionales y sus gobiernos cómplices siguen ignorando así las múltiples señales de alerta: desaparición acelerada de los glaciares y la biodiversidad, fuentes de agua contaminadas, cataclismos, huracanes, inundaciones y múltiples desórdenes climáticos, insistiendo en emitir normas legales destinadas a facilitar las actividades que generan la contaminación y el calentamiento global. Porque los países ricos crean falsas soluciones que agravan la crisis y la vulneración de derechos: Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD), mercado de carbono, en suma una nueva privatización y mercantilización de la Madre Naturaleza, que vulneran derechos y agravan la crisis.
Nosotros levantamos nuestras voces y unimos nuestras manos en defensa de la vida amenazada por un modelo económico y político depredador y excluyente, que tiene el afán de acumulación. Que vulnera sistemáticamente derechos fundamentales: autodeterminación, territorio, bienes naturales, consentimiento previo, libre e informado. Que criminaliza y persigue a quienes luchan por el ejercicio de estos derechos.
El 12 de octubre, en la IV Minga Global por la Madre Tierra, en cada rincón del planeta levantaremos nuestras voces y uniremos nuestras manos en defensa de la vida, por los derechos de la Madre Tierra, por el pleno ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas, contra la imposición de las actividades extractivas. Por la construcción colectiva del Buen Vivir.
Abya Yala, septiembre de 2011
Adhesiones a: prensa.caoi@gmail.com / coordinadorandinacaoi@gmail.com
Fuente original: Minga Informativa de Movimientos Sociales
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Campanas_y_Acciones/IV_Minga_Global_por_la_Madre_Tierra_12_de_Octubre_de_2011
Contra estos rumbos de emancipación del capitalismo e imperialismo, están relatos para la expansión del conformismo e involucramiento imprescindible a la realización del modelo en beneficio exclusivo de elites. En el siguiente, comprobamos elogio a individualidades y a una espectacular tecnología encubridora de su carácter tanto criminal como manipulador social e individual: "El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva habla sereno, con la paciencia de quien se ha dedicado a explicar a los legos la importancia de los avances tecnológicos en el país. Sin embargo, sus palabras son incisivas y no esquivan la polémica al comparar la exposición Rural con Tecnópolis. Lino Barañao,“Ir a ver una vaca campeona que pertenece a alguien que ha acumulado riqueza por generaciones y la disfruta individualmente es diferente a ir a ver una compañía de videojuegos creada por joven de 30 años que paga buenos sueldos y exporta sus productos. Eso ejemplifica dos modelos de país distintos, el de 100 años atrás y el del presente y el futuro”, opinó el ministro en diálogo con Tiempo Argentino. “(…)Es un éxito de público, pero lo más destacable es que es la feria más grande de la Argentina y la única dedicada a mostrar el desarrollo científico y técnico del país. Tecnópolis plantea un futuro mediano y largo plazo de acuerdo algo que todos queremos, que es un país con educación, ciencia y tecnología, que es lo que genera riqueza.” Barañao asegura estar orgulloso de “tener el raro privilegio” de estar al frente de las instituciones estatales diseñadas para impulsar el desarrollo de la ciencia. En 2003 fue convocado por el entonces ministro de Educación, Daniel Filmus, para que se hiciera cargo de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y en 2007 se convirtió en el primer ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación. “Las economías que basan la generación de riqueza en el conocimiento son las que mejor distribución del ingreso tienen. Esa la manera más democrática de llegar a una sociedad más justa, no sólo muestra que la Argentina se destaca en el concierto internacional por sus aportes técnicos, sino también un modelo de país distinto y no dependiente de la renta financiera”, define.
Barañao explica por qué la presidenta Cristina Fernández decidió desarrollar esta feria. “Es un deber del gobierno mostrar qué se hace con la inversión que proviene de los impuestos. En Tecnópolis el gasto es ínfimo para mostrar la inversión que se ha hecho en ciencia y tecnología desde 2003 sirve para saber en qué se ha gastado. Es un hecho histórico que recorre en una línea de tiempo los avances que se generaron en la Argentina, que en su mayoría se produjeron por iniciativas individuales(…)” ".
Fuente: http://tiempo.elargentino.com/notas/tecnopolis-es-reflejo-del-modelo-de-pais
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS
La «reforma agraria integral», a diferencia del modelo, supone la organización socioeconómica y científico-tecnológica que priorice la salud poblacional e individual de los diversos de abajo. Es decir, atiende a hacer posible la soberanía alimentaria pero, también, el acceso y el cuidado del agua potable. Porque en el capitalismo, los alimentos y el agua están "controlados por las corporaciones trasnacionales, y despojados de su condición de «bien social», se convierten en mercancía con un valor fijado por la especulación financiera y en la causa principal de las hambrunas y conflictos sociales que ya empiezan a desarrollarse por todo el planeta. En este contexto, se plantean diversos escenarios de guerras futuras por el control de las fuentes de estos recursos estratégicos esenciales para la existencia humana". Manuel Freytas
El capitalismo (o el sistema mirando por el crecimiento lucrativo de monopolios a cualquier precio) condujo a que: “Más de 1.200 millones de personas de todo el mundo no dispongan de una provisión razonable y segura de agua potable, y cerca de 2.400 millones de personas no tengan derecho a servicios básicos de saneamiento, las cifras involucran en valores aproximados al 40 por ciento de la población mundial. Cinco millones de personas —la mayoría, niños— mueren cada año por beber agua contaminada” Cristian Frers
Cuando
“el agua potable es un recurso vital para el ser humano y el derecho al agua
potable y al saneamiento forma parte integrante de los derechos humanos.
La «reforma agraria integral» abajo y a la izquierda se constituye como poder de emancipación del capitalismo e imperialismo. Desquicia la territorialidad de dominación del sistema, encaminando a consagrar esfuerzos y capacidades en:
1. Resolver los graves problemas de un país sometido a ser saqueado y usado por las transnacionales y las elites locales
Mbyas
intoxicados por falta de agua potable
Por Iguazú Noticias - Abril 28, 2011
Varios
niños mbyas guaraníes de la aldea Yryapú fueron asistidos anoche en la guardia
del hospital Marta Schwarz presentando un cuadro de intoxicación que le
atribuyen a la falta de agua potable que padecen desde hace casi un mes.
Puerto Iguazú 10 de
abril de 2011
(IN) La agente sanitaria de la comunidad, Susana Duarte, contó a Iguazunoticas
que, “tenemos agua de pozo sucia y así tomamos, creo que eso les hizo mal.
Tenemos más de cinco chicos intoxicados con vómitos y diarrea, y algunos adultos
también”.
Desde que se quemó la bomba eléctrica que utilizan en la perforación que
abastece a la comunidad, hace 20 días aproximadamente, los paisanos se sirven
agua de un pozo cercano a un bañado que se encuentra en muy mal estado. La
municipalidad retiró la bomba para repararla pero hasta el momento no volvieron
a reponerla. La escuela 867 suspendió la jornada completa debido a la falta del
vital líquido y solo dan clases por la mañana, sin desayuno ni almuerzo. La
municipalidad abastece de agua a la comunidad en horarios de la tarde pero no
llega a alcanzar a
las más de 70 familias que habitan la aldea que se encuentra rodeada de hoteles
cinco estrellas en medio de la Selva Yryapú.
Fuente: http://argentina.indymedia.org/news/2011/04/777823.php

El agua en Argentina
Por Cristian Frers
“(…)Si tomamos el ejemplo de la Argentina, observaremos que casi toda el agua que consume, proviene de los mismos cuerpos de agua en los que son evacuados los residuos cloacales e industriales. La concentración de diversos elementos de contaminación –materiales pesados, bacterias, nitratos e hidrocarburos- que se producen en diferentes lagos, lagunas y ríos de la Argentina, superan largamente las cifras consideradas peligrosas.
No es casual que los ríos Paraná, Salado del Norte, Salado del Sur, Carcarañá, de la Plata y Colorado se inscriban entre los más contaminados de la Tierra.
La Argentina no posee medidas de control adecuadas para el tratamiento y disposición de aguas servidas, residuos peligrosos sólidos y desechos industriales domiciliarios, que finalmente terminan contaminando cuerpos de agua superficiales y subterráneos. Se cuenta con información que determina que importantes y numerosos cuerpos de agua se encuentran afectados por aguas servidas, con intensos procesos de eutroficación debido a la falta de depuración.
El mayor problema son las áreas urbanas que reciben contaminantes al por mayor desde todas partes. Una de cada cuatro camas de un hospital está ocupada por pacientes que tienen enfermedades contraídas por el agua. La contaminación del agua actúa lentamente y genera enfermedades de todo tipo, no sólo trastornos infecciosos. El agua transporta metales y sustancias tóxicas que van acumulándose en los organismos hasta afectar de diferente manera los diversos tejidos corporales. La contaminación de las aguas de superficie provenientes de las aguas residuales industriales y de aguas negras sin tratar es una de las causas principales de daños a la propiedad (en combinación con las inundaciones), pérdidas de espacios para recreación y daños ecológicos alrededor de las principales áreas urbanas y de varios lagos interiores.
En varios lugares del interior del país –como Rosario y Córdoba- los cuerpos de agua se han contaminado hasta el punto de afectar los trabajos de las plantas para su tratamiento. Podemos tomar el caso del Lago San Roque, abastecedor del agua de la Ciudad de Córdoba, un lago empachado por la materia orgánica, algas, virus y bacterias. Es decir, experimenta el problema de la eutrofización.
Hay proyectos para hacer plantas de tratamiento para las principales localidades, pero la descarga sigue creciendo. No hay ningún sistema de tratamiento funcionando.
La cuenca Riachuelo-Matanza en la Provincia de Buenos Aires, con sus 2.240 kilómetros cuadrados y sus tres millones de habitantes, de los cuales sólo el 45% posee cloacas y el 65% tiene agua potable (1.700.000 personas utilizan pozos negros o cámaras sépticas), es uno de los símbolos nacionales de la polución.
Tres mil empresas vuelcan a diario y desde hace años sus residuos tóxicos o no tóxicos, sólidos o líquidos, sin ningún tipo de tratamiento o con tratamiento insuficiente.
Las industrias farmacéuticas, químicas y petroquímicas aportan el 30% de la contaminación, la industria de las bebidas alcohólicas y curtiembres el 3%. A estos volcamientos se agregan los afluentes cloacales. En conjunto, recibe a diario 368.000 metros cúbicos de residuos industriales, nada menos que el doble del caudal mínimo promedio del río; es una peligrosa carga que destruye cada gota de agua transformándola en una explosiva gota de contaminación.
Los lodos del Riachuelo poseen grandes concentraciones de cromo, cobre, mercurio, cinc y plomo. Las mayores concentraciones de cromo y plomo se encontraron en los límites de los municipios de Avellaneda y Lanús en la Provincia de Buenos Aires.
Hidrocarburos como el benceno, naftaleno, antraceno y tolueno, entre otros, abundan en las aguas y aparecen esplendorosos en sedimentos de los ríos y arroyos cercanos a destilerías e industrias petroquímicas como las que se encuentran en los cursos de agua del área Berisso-Ensenada.
En las zonas urbanas y rurales del noroeste de la Provincia de Buenos Aires, el acuífero Puelche –reconocido como uno de los más grandes del mundo- presenta diferentes niveles de contaminación con nitratos y bacterias coliformes. La sección superior arde de basura tóxica. La descarga es meteórica y el agua puede transportar sustancias asociadas con los pozos ciegos, los basurales y los nitratos residuales. El partido del conurbano bonarense, densamente poblado, el agua del Puelche presenta concentraciones de nitratos hasta tres veces mayores a los límites permitidos. El canal oeste de los municipios Berisso y Ensenada, Provincia de Buenos Aires, languidece. En ningún caso las plantas depuradoras son suficientes, los tratamientos que debieran efectuar las empresas antes de volcarlos a los cauces son entre deficientes e inexistentes. El conjunto de basuras es letal: metales pesados, compuestos organicos e inorgánicos.
Por otro lado, la empresa “Aguas Argentinas” estimó que fluyen 2.300.000 de m3 de aguas negras sin tratar –por día- en el río de la Plata. A ellas, se suman 1.900.000 de m3 diarias de descargas industriales del Area Metropolitana de Buenos Aires.
En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la repercusión principal recae en que las normas de calidad del agua ambiental se exceden constantemente de la franja de los 300 metros continuos a la costa del río de la Plata, impidiendo el uso recreativo (por insalubre) de las playas que antaño fueron tan importantes para sus habitantes .
La mayor parte del agua que consume la población proviene de los mismos cuerpos en los que son evacuados los efluentes cloacales e industriales. Dada la falta de tratamiento de los mismos, la población termina consumiendo agua potable de calidad dudosa o a un alto costo de purificación.
La contaminación de las aguas subterráneas debe considerarse como el problema de contaminación más importante de la Argentina, más que nada debido a la exposición a los riesgos de salud de una gran parte de los hogares.-incluyendo una gran proporción de los de bajo recursos- que dependen del agua subterránea para sus necesidades diarias.
No por estar escondidas bajo tierra las aguas subterráneas están liberadas de las descargas, el área más crítica es la Metropolitana de Buenos Aires, por la gran cantidad de gente afectada y por la baja cobertura de infraestructura en las municipalidades más apartadas. La principal fuente de contaminación son los tanques sépticos y, en menor medida, las aguas residuales industriales.
El recurso agua es cada vez más apreciado, tanto para uso doméstico industrial o agrícola. Su escasez, sobre todo en las zonas áridas y semiáridas, la sitúan como prioridad vital para el desarrollo de las poblaciones: Si no hay agua, no hay vida.
Muchos son los programas emprendidos para el uso racional del vital líquido; sin embargo gran parte de ellos adolecen de objetividad, ya sea por su difícil aplicación o por el elevado costo que representan; es más, se ataca el problema desde puntos de vista sofisticados, se piensa que el modelo más complicado es el mejor; pero existen oportunidades valiosas que están a nuestro alcance, que sólo requieren ser visualizadas, un tratamiento técnico simple y conciencia de todos.
Está claro que cuando se habla de la actual crisis y del futuro de este recurso, las aguas están divididas. Mientras tanto, el planeta se agrieta y millones de niños mueren cada año, producto de la escasez y la contaminación. El agua dulce de alta calidad es limitada, de ahí la necesidad de una gestión integral en la que estén representados todos los usuarios del agua.
El manejo efectivo debe asegurar el mejor uso de los recursos disponibles, prevenir la contaminación y reducir los conflictos que usualmente genera el acceso al agua dulce. Todo ello requiere el establecimiento de políticas y estrategias claramente definidas, así como la elaboración de reglamentos y mecanismos para controlar la contaminación del agua.
El autor de este artículo es Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social – E-mail: cristianfrers@hotmail.com
Fuente:http://www.sosperiodista.com.ar/Opinion/El-agua-en-Argentina
2. Promover el protagonismo popular en la deliberación y el cambio de enfoque de los problemas
Pedro Arrojo Agudo(Dpto. de Análisis Económico de la Univ. de Zaragoza-España) nos ayuda a reflexionar sobre esa transformación del análisis de cuestiones básicas a resolver:
"(...)El valor económico de la sostenibilidad en materia de aguas
Para quienes no han reflexionado suficientemente, puede resultar sorprendente que en el año 2000, después de largos debates, el Parlamento Europeo acabara aprobando, con un amplio nivel de consenso, un marco legal para toda la UE, La Directiva Marco de Aguas, cuyo objetivo central era y es recuperar para 2015 el Buen Estado Ecológico de ríos, lagos y humedales. Podría pensarse que el Parlamento Europeo está dominado por tendencias ecologistas radicales. Sin embargo, tan apenas si hay una treintena de diputados y diputadas verdes, en una cámara con más de quinientos miembros. En realidad, la explicación de esta aparente radicalidad ecologista no es otra que el predominio del “pragmatismo economicista” anglosajón. En Europa, como en otros países desarrollados, se empieza a entender que cortar un bosque a mata-rasa en nombre del desarrollo, no sólo es una barbaridad ecológica, sino un desastre económico. Sin duda, será un buen negocio para la empresa que se lleve la madera, pero será un desastre económico para el país que lo permita. Pues bien, Europa empieza a entender que sobreexplotar o contaminar un acuífero o un río, en nombre del desarrollo económico, acaba siendo un desastroso “negocio” para el país. Un desastroso negocio que, eso sí, acaban pagando especialmente caro los más débiles.
Podríamos concluir que Europa ha optado por valorar el medio ambiente, en este caso en materia de aguas, por “egoísmo inteligente”. Sencillamente, se ha acabado entendiendo que nos sale caro contaminar y destruir nuestras fuentes naturales de agua.
Por otro lado, la Directiva Marco de Aguas entiende que los ríos no pueden seguir siendo administrados como simples “canales de agua”, de la misma forma que los bosques no pueden ser gestionados como simples “almacenes de madera”. Ríos y bosques son ecosistemas vivos que generan valores y servicios de altísimo valor, más allá de ofrecernos recursos madereros e hídricos. Por ello, uno de los retos fundamentales planteados por la citada Directiva se centra en la necesidad de transitar desde los tradicionales modelos de “gestión de recurso” hacia nuevas estrategias de “gestión ecosistémica”.
Este nuevo enfoque, que está suponiendo invertir ingentes capitales, no se puede entender si no se comprende el enorme valor económico que acaba suponiendo para un país disponer de ríos, lagos y humedales vivos, así como de acuíferos en buen estado. Sirva como referencia al respecto una simple reflexión: ¿cómo se entiende que estemos dispuestos a pagar 1000 € por metro cúbico cuando compramos agua embotellada? La respuesta es sencilla: simplemente porque entendemos que es agua saludable y de calidad… Sin embargo, no debemos olvidar que tal calidad no es otra que la que nos brinda gratuitamente la naturaleza en cantidades ingentes cada día. Calidad que destruimos en nombre de un mal entendido progreso económico.
Pero en realidad, la irracionalidad económica no está sólo en
la contaminación del recurso, sino en algo aún más grave: la destrucción de los
ecosistemas que generan sistemáticamente caudales de calidad y otros servicios
sumamente valiosos. Por ello la Directiva Marco de Aguas, cuando habla de
recuperar el buen estado ecológico de las masas de agua, no se refiere sólo a la
calidad físico-química de las aguas, sino a la salud del hábitat acuático y
demás hábitats conectados. De esta forma, el objetivo central de la citada
Directiva se centra en recuperar la biodiversidad de esos hábitats, como
garantía de que el ecosistema funciona en todos los frentes, brindándonos sus
valiosas funciones de depuración, de regulación natural o de sostén de vida y
salud, entre tantas otras…
Valores sociales, culturales y éticos, más allá del valor económico
Siguiendo la comparación hecha anteriormente entre ríos y bosques, podríamos resumir todo lo dicho hasta aquí en la necesidad, aunque sólo sea por “egoísmo inteligente”, de hacer las paces con la naturaleza, centrada en este caso en la necesidad de recuperar la sostenibilidad y la salud de nuestros bosques y ríos. Si algún día conseguimos abordar y superar exitosamente este reto, cuestión que estoy seguro ocurrirá tarde o temprano, por la cuenta que nos trae, no sólo en Europa, sino también en Latinoamérica y en los demás continentes, aún quedarían por abordar retos éticos importantes. Estaríamos en tal caso ante la necesidad, ahora sí, de gestionar la madera y el agua detraídos de la naturaleza como recursos naturales renovables que son. En el caso de la madera, entiendo que no tendríamos grandes problemas éticos. El leñador que corte los árboles que deba cortar (bajo la pertinente regulación sustentable), venderá los troncos al industrial maderero, que a su vez venderá las tablas al carpintero y éste los muebles a familias y ciudadanos… Es decir, encomendaremos la gestión del recurso madera al mercado, bajo las pertinentes regulaciones… Sin embargo, en el caso del agua la cuestión es más compleja y delicada. Privatizar ríos y acuíferos, o mercantilizar el agua y los servicios correspondientes, como pretende el Banco Mundial desde la lógica neoliberal imperante, supone un grave error. La clave está en que, mientras las utilidades brindadas por la madera son consistentemente sustituibles por bienes de capital, las principales funciones del agua no lo son. Por ello, la lógica de mercado es inadecuada y sumamente peligrosa en materia de gestión de aguas.
Lo sustantivo en materia de gestión de aguas no es la materialidad del recurso, como H2O, sino sus diversas y trascendentales funciones. En este sentido, resulta fundamental discernir las distintas categorías éticas en las que deben inscribirse los usos y funciones del agua, distinguiendo:
- El agua-vida, en funciones básicas de supervivencia, tanto de los seres humanos, como de los demás seres vivos, debe tener prioridad máxima, de forma que se garantice la sostenibilidad de los ecosistemas y el acceso de todos a cuotas básicas de aguas de calidad, como un derecho humano.
- El agua-ciudadanía, en actividades de interés general, como los servicios de abastecimiento de agua potable y saneamiento, debe situarse en un segundo nivel de prioridad, en el ámbito de los derechos ciudadanos, vinculados a los correspondientes deberes ciudadanos.
- El agua-economía, en funciones productivas, por encima de lo que podrían considerarse niveles de suficiencia para una vida digna, debe reconocerse en un tercer nivel de prioridad, en conexión con el derecho de cada cual a mejorar su nivel de vida. Es la función en la que se usa la mayor parte del agua y en la que se generan los problemas más relevantes de escasez y contaminación.
- El agua-delito, en usos productivos ilegítimos, que deben ser ilegales (vertidos contaminantes, extracciones abusivas…), en la medida que lesionan el interés general de la sociedad, y deben ser evitados y perseguidos aplicando con rigor la ley (...)".
En consecuencia, Tecnópolis como maqueta del proyecto de "país con educación, ciencia y tecnología, que es lo que genera riqueza" nos extraña de los verdaderos problemas que los diversos de abajo debemos solucionar para garantizar el presente y el futuro feliz de nuestras comunidades, naciones, regiones...
Así como la Convertibilidad nos hizo creer en la igualdad del peso con el dólar, Tecnópolis y los grandes medios e intelectuales K nos inducen a identificarnos con la modernidad del capitalismo central. Nos llenan de optimismo tecnológico: "en el mismo momento que en el muy a menos venido Primer Mundo se debate vigorosamente sobre el sentido de la crisis de la expansión económica, en que campea una crítica creciente al concepto mismo de expansión económica, en que hay materia gris dedicada a la crítica del consumismo (que sigue siendo, por cierto, la pauta dominante), que en Canadá, en Francia, en Alemania, incluso en EE.UU., surgen intelectuales que enfrentan las políticas dominantes, con punzantes reflexiones respecto del decrecimiento, que incursionan en la temible cuestión de la creciente contaminación planetaria, aquí en Argentina el principal caudal intelectual del país adhiere acrítica o apenas críticamente a la modernización capitalista de la administración K, ensalzándola como si fuera algo relacionado con los sueños socialistas, anticapitalistas, antiburgueses que muchos de esos intelectuales tuvieran décadas atrás o incluso hasta 2003 o 2004…" Luis E. Sabini Fernández agrega:"Al respecto, merece advertirse que una renovación del proyecto K, de la pareja de los Kirchner, respecto de la pareja peronista primigenia, es haber hecho un sustancial cambio de alfiles, o, mejor dicho una ampliación: junto a aquel brazo “sindical” de otrora, tenemos ahora otro, intelectual (y tendencialmente mediático)".Leer
En cambio, la efectivización de la «reforma agraria integral» nos interpela, a los de abajo, a organizarnos y luchar por poner fin al funcionamiento socioeconómico e institucional que impide la vida y el trabajo dignos para las grandes mayorías. Sobre todo nos reta a abordar colectivamente la ruptura con la lógica y los hábitos que el capitalismo nos inculcó.
La «reforma agraria integral» tiene enfoque ecológico y humanista. Por tanto, se contrapone con la industrialización de la ruralidad del modelo que significa destruir las condiciones de vida y trabajo tanto del presente como del futuro mediante:
1. El sistema global de agroindustrias
Ecocidio en la Provincia de Río Negro
El uso que se pretende dar al agua del Río Negro y del Río Colorado es totalmente insustentable y sigue una matriz centrada en el simple desarrollo económico sin tener en cuenta los ambientes que se destruirían. Aparecen grandes superficies que se irrigarán con las aguas del río Negro, río Colorado y el canal derivador de Pomona generando un uso irracional y desaprensivo del recurso agua, implicando además el desmonte de vastos sectores del bosque nativo más ancestral y austral del espinal de la Argentina.
El mega-proyecto que contempla llevar adelante la provincia de Río Negro con la República Popular de China es poner bajo producción una superficie de 320.000 hectáreas para el cultivo de soja, colza y otras variedades industriales en los valles inferior y medio del río homónimo y también un sector de la costa del río Colorado.
Las actuales autoridades provinciales firmaron un convenio con la empresa estatal china Heilongjiang que pertenece al grupo económico Beidahuang que integra, entre otras empresas, a Heilonjiang Agriculture Company., Beidahuang Rice Industry, Wondesun Pharmaceutical Company y Beidahuang Meat Industry. Las Granjas Estatales Heilongjiang que gestionan unos 113 establecimientos rurales en el noreste de China, donde ocupan una superficie total de 56.200 kilómetros cuadrados.
La puesta en marcha de este mega-proyecto agroalimentario con varios cultivos industriales de alto impacto ambiental y sanitario en una amplia zona de naturales y escasas precipitaciones (200 mm anuales) y con recursos limitados de disponibilidad de agua, resulta una alarmante improvisación y falta de perspectiva sobre los inminentes cambios climáticos que ya están afectando a las fuentes de agua que abastecen, justamente al río Negro y que tienen su origen en la Cordillera de los Andes y sus Glaciares. Es de público conocimiento los impactos que generan los monocultivos transgénicos en los suelos y fundamentalmente en la salud de las poblaciones humanas que allí viven.
A pesar de la fuerte presión por parte de los pobladores, grupos ambientalistas locales, comunidades originarias, estudiantes e instituciones gremiales, se ha hecho oídos sordos y se continúa con el mega proyecto.
Las autoridades rionegrinas dictaminaron el diseño unilateral de un mapa de zonificación de los montes nativos de la provincia, como si fuesen de su exclusiva propiedad y no como son en realidad patrimonio de la comunidad que es como lo establece la ley nacional de bosques (Ley 26.331).
Dicha zonificación se ejecuto “entre gallos y medianoche” fue sin consultas a las comunidades locales, a especialistas y tampoco se dio participación a universidades ni a prestigiosas instituciones como el Conicet y técnicos que estudian las severas implicancias que a corto plazo impondrá el cambio climático y que ya se percibe en la región.
La zonificación se fundamentó de acuerdo a lo establecido por la ley: (Ley 26.331) (ver mapa).
- Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse. Incluirá áreas que por sus ubicaciones relativas a reservas, su valor de conectividad, la presencia de valores biológicos sobresalientes y/o la protección de cuencas que ejercen, ameritan su persistencia como bosque a perpetuidad, aunque estos sectores puedan ser hábitat de comunidades indígenas y ser objeto de investigación científica.
- Categoría II (amarillo): sectores de mediano valor de conservación, que pueden estar degradados pero que a juicio de la autoridad de aplicación jurisdiccional con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de conservación y que podrán ser sometidos a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e investigación científica.
- Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad aunque dentro de los criterios de la presente ley.
No realizando los estudios de evaluación de impacto ambiental que prevé la ley provincial n° 3266 y la Ley Nacional del Ambiente n° 25675, ya que no se hizo estudio de impacto ambiental ni audiencias públicas.
Mapas y zonificación
Esta categorización no es inocente, ya que se ha catalogado con amarillo porciones del territorio posibles de ser regadas. Con las nuevas tecnologías se pueden poner bajo riego grandes superficies alejadas de los ríos. El uso que se pretende dar al agua del Río Negro y del Río Colorado es totalmente insustentable y sigue una matriz centrada en el simple desarrollo económico sin tener en cuenta los ambientes que se destruirían. Aparecen grandes superficies que se irrigaran con las aguas del río Negro, río Colorado y el canal derivador de Pomona generando un uso irracional y desaprensivo del recurso agua.
Implicando además el desmonte de vastos sectores del bosque nativo más ancestral y austral del espinal de la Argentina y que llega a nuestra provincia y el cual posee especies de alto valor de conservación, en reptiles, anfibios, mamíferos y aves pero además es un bosque adaptado a resistir alta radiación solar y persistentes sequías.
Clasificar todo este ambiente con la categoría de “Mediano valor de conservación” muestra a las claras el impacto de las políticas ambientales de la provincia de Río Negro y el alarmante desconocimiento que las autoridades demuestran ya que la Constitución obliga a los dirigentes adoptar medidas que resguarden la biodiversidad de la región de la que justamente se sostiene todo el sistema productivo de ganadería extensiva y chacras.
Consecuencias de los desmontes en la región
Periódicamente debido a los desmontes y a la natural sequía que impera en la región pero que sufrió con inusitada intensidad la zona de Carmen de Patagones y toda la región Patagónica, resultan cada vez más frecuentes las tormentas de arena y la voladura de suelos, fenómeno que es de publico conocimiento, así como los cortes de ruta debido a la escasa o nula visibilidad. Podemos observar en la imagen satelital las consecuencias de dichos desmontes. (Ver imagen 2) Los escasos controles y falta de planificación desnuda la ausencia notoria del estado rionegrino que no contempla las necesidades de los productores generando daños irreversibles en el sistema productivo- conservacionista que hoy pagan los mismos productores.
Como dato biológico significativo, se registró y fotografió un ejemplar de un especie amenazada a nivel mundial como es el Águila Coronada (Harpyhaliaetus coronatus) posada sobre una línea de Alta tensión en la zona de Chimpay, en el valle Medio, provincia de Rio Negro.
Esta es una de las aves rapaces más grandes y representativas de Argentina. Se distribuye en gran parte de nuestro territorio pero su estado de conservación es delicado. El Águila Coronada, esta categorizada por la IUCN (Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza) como una especie “EN PELIGRO”. La misma suerte correrán numerosas especies de vertebrados exclusivos de este bioma y muy sensibles a la modificación de los ambientes naturales por desmonte.
Conclusión
El criterio de zonificación de los ambientes provinciales fue meramente el
productivo, privilegiando la mayor superficie posible a la producción, sin medir
consecuencias a corto plazo.
A las claras esta lógica es: “Si se puede regar, se tiene bajo valor
para la conservación natural y alto valor de puesta en producción". Esto no
es desarrollo sustentable.
Es usar ese término como eslogan político y no como una política verdadera que
oriente el desarrollo de la provincia.
Vivimos en un sistema que según expresan los dirigentes, se llama democracia, donde los que dirigen deben dialogar con los que los eligieron y también con los que no los eligieron, sin embargo no se realizaron las consultas pertinetes a la comunidad ni a las universidades ni a instituciones que podrían haber dado su valiosa opinión la respecto, es decir sin diálogo y sin debate la Democracia es una mera expresión carente de sentido práctico. Esta tarea debería ser consensuada, y no como una decisión de un minoritario grupo de intereses. Estamos decidiendo el futuro ambiental de las generaciones venideras y de todo el ambiente patagónico.
No se esta cumpliendo con lo dispuesto por la ley n° 3266 de evaluación de impacto ambiental que en su Artículo 6º que expresa lo siguiente: “La Resolución Ambiental será exigida por los organismos públicos centralizados o descentralizados de la administración pública provincial y/o municipal con competencia en la obra y/o actividad. Queda expresamente prohibido en el territorio de la provincia autorizar la ejecución de las actividades comprendidas en el artículo 3 de la presente, que no cumplan dicho recaudo, bajo pena de la aplicación de la sanciones previstas por la presente ley y sin perjuicio de la nulidad de las actuaciones administrativas que se hubieran iniciado y de las acciones penales contra los funcionarios intervinientes.”
Es decir que el gobierno de Río Negro “no cumple con lo que dictamina la Ley Provincial de Evaluación de Impacto Ambiental n° 3266 y la Ley Nacional del Ambiente n° 25675 porque “no se hizo estudio de impacto ambiental ni audiencias públicas”.
El fenómeno de voladura de suelos es cada vez más frecuentes en los ecosistemas semiáridos del país, como ocurrió en la provincia de Córdoba en Noviembre del año 2010. Eventos como el que señalamos nos llevan a formularnos inquietantes preguntas que también deberían preocupar a las autoridades como por ejemplo: ¿Qué ocurrirá con las 320.000 hectáreas que pretenden cultivarse en la provincia de Río Negro, donde la frecuencia e intensidad de los vientos son cada vez mayores? ¿Cómo se evitará la contaminación de los ríos con residuos y plaguicidas? ¿Qué ocurrirá con los ambientes patagónicos desmontados y degradados? ¿ De dónde piensan sacar el agua cuando los glaciares no puedan abastecer el cauce de los ríos como ya esta demostrado que va a suceder en el cortísimo plazo y que quedo demostrado en la reciente cumbre de cambio climático, realizada en Cancún (Ver el informe del periódico Clarín, titulado “Argentina pierde sus glaciares a una velocidad inusitada”, en la sección Zona, páginas 42 y 43 del día 12 de diciembre de 2010) ¿Qué ocurrirá con la biodiversidad que es la que garantiza la productividad a mediano y largo plazo de los suelos? y finalmente, ¿Que sucederá cuando ya no este el bosque ancestralmente adaptado a la sequía del lugar para sostener al suelo, ni el agua proveniente de los glaciares en rápido proceso de desaparecer como advierten los técnicos en climatología?
Es necesario que la opinión pública y la población en general exijan respuestas serias y convincentes a las autoridades provinciales y nacionales correspondientes, a las más renombradas organizaciones ambientalistas -que con su preocupante silencio avalan este proyecto- exijamos acciones basadas en la sensatez y el conocimiento científico para evitar el ecocidio de un proyecto que así planteado, será pan para hoy y hambre y miseria eterna para mañana. www.ecoportal.net
Fuente: http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Biodiversidad/Ecocidio_en_la_Provincia_de_Rio_Negro
2. La tecnología de punta de las transnacionales mineras
"(...)El
agua-delito"
Por Pedro Arrojo Agudo (Dpto. de Análisis Económico
de la Univ. de Zaragoza-España)
Con creciente frecuencia,
se hace un uso irresponsable del agua poniendo en riesgo, cuando no afectando
directamente de forma grave, la salud y la seguridad pública.
Ciertamente, las afecciones y riesgos que pueden derivarse de prácticas de este tipo pueden ser de muy diversa entidad y trascendencia, desde riesgos o impactos de contaminación por vertidos tóxicos que afectan a la salud de las personas, a prácticas de sobreexplotación que impactan negativamente al interés general...
Este tipo de usos deben, no sólo ilegalizarse, sino perseguirse de forma eficaz con tolerancia cero. Eso sólo se conseguirá si existe un alto nivel de conciencia ciudadana que permita rechazar las habituales campañas interesadas de desinformación y los posibles fenómenos de corrupción en las autoridades competentes.
La
minería a cielo abierto en cuestión: riesgos y costes socio-ambientales
La minería a cielo abierto se ha venido imponiendo como una práctica dominante en el sector, gracias a la existencia de poderosos medios mecánicos, a la disponibilidad de energía barata y al desprecio de los impactos ambientales y de salud pública. La alta rentabilidad empresarial de tales prácticas se basa en los escasos requerimientos laborales, con el correspondiente ahorro en costes salariales. No obstante, los impactos ambientales suelen ser demoledores, tanto sobre el paisaje como sobre napas freáticas, glaciares y ecosistemas fluviales, a menudo en sus cabeceras.
Por otro lado, tales impactos pueden tener consecuencias y afecciones sociales importantes. La masiva y dura intervención sobre el territorio en este tipo de explotaciones supone la ocupación de amplios territorios, afectando tierras útiles, cuando no vitales, para comunidades, generalmente pobres y vulnerables, que llegan a ser desplazadas de sus territorios. En muchos casos se están afectando incluso espacios sagrados de comunidades indígenas, agravando los impactos culturales y emocionales. En zonas áridas o semiáridas la afección social se suele producir al priorizarse el uso minero de los caudales de agua disponibles sobre los usos agrarios y las necesidades básicas de los habitantes del territorio.
Más allá de esos impactos directos sobre el territorio y las comunidades asentadas en él, las afecciones y riesgos se extienden a poblaciones que pueden llegar a vivir a grandes distancias de la explotación minera, por la contaminación tóxica o la destrucción de napas freáticas, masas glaciares, nacientes y cursos fluviales. Este tipo de impactos resulta particularmente grave en la explotación de determinados minerales y en la aplicación de técnicas especialmente peligrosas. Tal es el caso de la minería del oro a cielo abierto con uso masivo de cianuro.
En la minería a cielo abierto del oro, y de otros metales, los residuos, sumamente tóxicos, se almacenan en balsas que acaban generando riesgos sobre la salud pública por lixiviados, fugas y filtraciones sobre acuíferos y ríos, cuando no riesgos de vertido masivo por ruptura de balsas u otros accidentes. Esa contaminación suele pasar desapercibida durante mucho tiempo, en muchos casos con la complicidad de las autoridades, al no producir impactos dramáticos, de forma visible y a corto plazo, en la salud de la gente. De esta forma, el envenenamiento de la población suele ser progresivo, tanto a través del agua como de la contaminación de cadenas tróficas.
Desde el lado de las empresas mineras y de las autoridades que permiten y amparan este tipo de prácticas se suele argumentar que los residuos y productos tóxicos están perfectamente controlados en balsas impermeabilizadas.
Sin embargo, la simple experiencia empírica en todo el mundo deja en evidencia que los riesgos y afecciones a la salud pública son graves. Recientemente el Parlamento Europeo referenciaba que:
“…. En los últimos 25 años, se han registrado en todo el mundo más de 30 accidentes importantes relacionados con vertidos de cianuro … y no existe ninguna garantía real de que no vuelva a producirse un accidente semejante, especialmente teniendo en cuenta el incremento de las condiciones meteorológicas extremas, por ejemplo, intensas y frecuentes precipitaciones, tal como se prevé en el Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático”.
De hecho esas balsas tóxicas, que en ocasiones se ubican en zonas con notables riesgos sísmicos, acaban quedando abandonadas, como verdaderas bombas de relojería, fuera de todo control y mantenimiento, una vez agotada la explotación. En estas condiciones, la degradación, tarde o temprano, de la impermeabilización y los riesgos de desbordamiento, o incluso de colapso, por lluvias torrenciales u otras circunstancias naturales, hipotecan el futuro de regiones enteras sometiéndolas para siempre a riesgos inaceptables.
Éstas y otras razones están llevando, de hecho, a muchos países, a dejar fuera de la ley la aplicación de este tipo de tecnologías. Este es el caso de varios países de la UE, en lo que se refiere a la minería a cielo abierto del oro basada en el uso del cianuro, al tiempo que arrecian las presiones del Parlamento Europeo, por abrumadora mayoría, para que la UE en su conjunto imponga la prohibición de estas prácticas.
En el caso europeo, los argumentos de riesgo a la salud pública se ven fortalecidos por la exigencia de la Directiva Marco de Aguas de garantizar el buen estado ecológico de los ecosistemas acuáticos. Este objetivo legal prioritario deja fuera de la ley acciones que destruyan o degraden gravemente napas freáticas, glaciares, humedales, nacientes y ríos.
La legislación europea viene por último presionando fuertemente sobre el frente de la responsabilidad económica de las empresas, particularmente en lo que se refiere a impactos ambientales. Más allá de que muchos de esos impactos y valores no sean consistentemente compensables con dinero, lo cierto es que la presión legal, en forma de restricciones, pagos ambientales y costes para prevenir problemas y catástrofes, hace que muchas de estas tecnologías dejen de ser rentables, lo que empuja a las grandes multinacionales a explotar yacimientos en países en desarrollo bajo leyes más laxas que a menudo derivan en serios problemas de corrupción.
El Parlamento Europeo acababa complementando sus argumentos para justificar la ilegalización de este tipo de prácticas y tecnologías con razones económicas “… las empresas explotadoras no cuentan con seguros a largo plazo que cubran los costes en caso de accidente o funcionamiento defectuoso en el futuro, …”. Sin duda, tales costes, en plazos muy largos, al igual que ocurre con los residuos nucleares, deberían correr a cargo de las empresas y no del Estado.
Las empresas deberían incluso generar fondos de garantía que permitan financiar las transformaciones económicas requeridas cuando la actividad minera se agote. De forma generalizada, esos ingentes fondos para reestructurar la vida económica de las comarcas mineras suelen ser públicos, como está ocurriendo en la actualidad en Europa, aunque con resultados frustrantes…
Finalmente, el Parlamento Europeo acababa constatando que“… existen alternativas al uso del cianuro en la minería …”. Aunque ciertamente, a costes muy superiores, que las empresas deberían afrontar, aunque ello implique obtener menores beneficios.
En todo caso, más allá de la ilegalización de este tipo de prácticas de cara al futuro, la reciente catástrofe de la balsa tóxica de Hungría ha disparado en Europa la alarma sobre las miles de balsas tóxicas similares que ya ha dejado la minería en nuestros países.
A mi entender, la barbarie socio-ambiental de la minería a cielo abierto en el mundo podría estar escenificando el canto del cisne de una actividad humana que atesora valores y memorias históricas entrañables. Agotadas las vetas metalíferas, la minería a cielo abierto está dibujando una caricatura brutal de la codicia y la irresponsabilidad humanas en un escenario que dibuja los perfiles ineludibles de la insostenibilidad en este campo de nuestra actividad productiva. Y todo ello en una sociedad del siglo XXI en la que se constata la crisis del paradigma renacentista de la “dominación de la naturaleza” al tiempo que emerge el nuevo paradigma de “sustentabilidad”.
Aunque sin duda pueden aparecer nuevos yacimientos, hoy desconocidos, y sin duda emergerán nuevas tecnologías que pueden abrir opciones, hoy no consideradas, la finitud del planeta se impondrá sobre nuestros delirios productivistas y sobre nuestra codicia. Sin ánimo de arrogarme capacidades proféticas, podemos estar asistiendo a un final vergonzante de la minería, que el sector y su honorable capital histórico no merecen. Debemos debatir civilizada y democráticamente como debemos transitar estos escenarios difíciles y conflictivos. Vivimos tiempos en los que se abrirán, y de hecho se están abriendo, nuevos caminos. Sin duda la regeneración y reutilización de materiales irá pasando a ser la estrategia dominante. Cada vez más metales tendrán sus menas más rentables en los desechos de nuestro desaforado consumismo.
En el caso específico del oro, probablemente lleguemos a la conclusión de que no vale la pena incrementar nuestro stock de metal disponible para los distintos usos conocidos o por conocer en el futuro, incluidos los usos suntuarios.
Conclusiones
1- Las presiones desreguladoras del modelo de globalización neoliberal imperante están introduciendo graves contradicciones e inconsistencias en la pretendida racionalidad económica que se dice defender.
2- La ciencia económica viene insistiendo en la necesidad de integrar los impactos y riesgos ambientales y sociales en los balances de racionalidad y rentabilidad económica. No hacerlo puede ser beneficioso para las empresas implicadas, pero sobre la base de cargar ingentes costes sobre el erario público y graves afecciones sobre poblaciones y especialmente sobre sectores sociales más débiles y vulnerables.
3- Más allá de la posible internalización de las consecuencias económicas de esos impactos ambientales y sociales, es necesario reconocer valores intangibles que no son consistentemente sustituibles por bienes de capital, asumiendo criterios éticos que deben condicionar el marco económico-productivo mediante normas y leyes basadas en el interés general de la sociedad. Dicho en otras palabras, no todo vale para enriquecerse, especialmente cuando quienes se enriquecen son los más ricos.
4- En concreto, en materia de aguas, es preciso distinguir categorías éticas en los diversos usos y funciones del agua, estableciendo los pertinentes criterios de gestión desde la prioridad de garantizar el derecho humano al agua potable y la sostenibilidad de los ecosistemas acuáticos, como agua-vida, por encima del agua-economía para usos productivos legítimos.
5- Desde esa perspectiva ética, debemos identificar lo que debe ser entendido como agua-delito en actividades que ponen en riesgo o afectan gravemente derechos humanos y ciudadanos, tanto de la sociedad actual, como de las generaciones futuras, combatiendo la desinformación y los chantajes socio-económicos que pretenden justificar tales prácticas.
6- La Directiva Marco de Aguas impone un nuevo marco legal en materia de aguas para todos los países de la UE presidido por el objetivo de recuperar y conservar el buen estado ecológico de los ecosistemas acuáticos, como una restricción a los diversos usos económicos del agua. En este contexto, la minería a cielo abierto encuentra en Europa un obstáculo legal insalvable en casos de que se afecten gravemente napas freáticas, masas glaciares y nacientes fluviales.
7- La minería a cielo abierto que emplea tecnologías peligrosas, como el uso masivo del cianuro, impone costes ambientales y riesgos sobre la salud pública tan graves que han empezado a ser declarados fuera de la ley en los países con legislaciones más avanzadas en materia ambiental y de protección de la salud pública.
8- Asistimos probablemente a los últimos capítulos de una actividad humana honorable que está agotando recursos minerales que hoy sólo pueden obtenerse desde técnicas de minería a cielo abierto que imponen costes inaceptables, tanto desde el punto de vista económico, como social y ambiental. Esta crisis de insostenibilidad, sin duda, abrirá un futuro en el que se impondrá la regeneración y reutilización de materiales.
9- Debates públicos, libres y bien informados, como el promovido por la Universidad de San Juan, deben abrir el camino de la participación ciudadana en temas tan importantes para el interés general como éste. Sólo desde una opinión pública bien informada y consciente se avanzará, no sólo en el desarrollo de la necesaria legislación, sino también en la posterior aplicación estricta de esa legislación, superando las poderosas presiones que operan en este campo.
10- La ciencia debe superar la arrogancia tecnocrática que hemos venido desarrollando desde la comunidad científico-técnica, y recuperar la proverbial sabiduría del sabio que decía aquello de “sólo sé que no sé nada”, cargándonos de humildad y prudencia. En una sociedad tan compleja y cargada de incertidumbre, necesitamos abordar la gestión de riesgos desde la aplicación rigurosa del principio de precaución". 15/10/2010
Fuente: http://www.mineriaysociedad.unsj.edu.ar/descargas/articulos_debate /21_20101015182849_Texto_Arrojo_Agudo.pdf
En consecuencia, el modelo esencialmente extractivo es destructor de la calidad de vida para las grandes mayorías y las despoja de derechos básicos. Sin embargo, lo apoyan por políticas sociales compensatorias pero, sobre todo, por publicidad exaltadora del avance científico-tecnológico del capitalismo central y fomento de la idea de que la Argentina puede ascender a ese liderazgo en la sociedad del conocimiento.
La programación de la «reforma agraria integral» por los diversos de abajo, nos plantea poner en debate a esta ideología de dominación para deconstruir, en mancomún, su índole de colonialidad del poder y del saber. Es descolonizarnos para escucharnos, reconocernos y construir el buen vivir de todos con nuestra pluralidad de saberes, historias e identidades.
La «reforma agraria integral» precisa ser deseada y proyectada por los diversos de abajo pero contra este objetivo está la autoridad de la Presidenta que en la UNESCO declaró: “La Argentina es un modelo de lo que debe ser un Estado de derecho respetuoso de la vigencia de los derechos humanos en forma irrestricta". Sin embargo, la realidad es otra.
A. La ley cuyo objetivo explícito es limitar las tierras en manos extranjeras, se da junto a:
1. El Plan Estratégico Agroalimentario que apuesta a aumentar la producción de soja y por tanto, a la desaparición forzada de campesinos e indígenas
Argentina: Agronegocios o derechos humanos
Por: Darío Aranda (LA VACA)
“(…) La Cátedra Unesco de Sostenibilidad de la Universidad de Politécnica de Cataluña es un espacio de referencia en el estudio de modelos productivos y sus impactos sociales, políticos y económicos. Durante 2008 y 2009 un equipo multidisciplinario analizó el modelo agrario y minero de seis provincias argentinas (Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Córdoba, Catamarca y Mendoza) y lo presentó ante Naciones Unidas bajo el nombre “Situación de los derechos humanos en el noroeste argentino”. “Como consecuencia del modelo agropecuario, en los últimos 15 años ha aumentado en Mendoza la concentración de la tierra en un 40 por ciento, desaparecieron el 33 por ciento de los productores y el 84 por ciento de los hogares rurales no tienen posibilidades de producir por falta de agua o de tierra”, afirma el trabajo y denunció que la situación de derechos humanos en la provincia es “crítica”. En el análisis de distribución de tierras, la Cátedra Unesco tomó como muestra los departamentos de Lavalle, San Martín y San Rafael. Llegó a la conclusión que el 51 por ciento de las explotaciones agropecuarias tienen una superficie de diez hectáreas o menos, y estos pequeños productores sólo ocupan el dos por ciento de la superficie de los departamentos estudiados. En tanto las explotaciones con más de mil hectáreas son sólo el 0,31 por ciento de las propiedades, pero concentran el 75 por ciento de las tierras.
—
“No se afectará los derechos ya adquiridos. Esto quiero que quede absolutamente claro, porque si no significaría cambiar las reglas de juego y perjudicar a aquellos que adquirieron de buena fe con reglas que estaban vigentes hasta ese momento”, remarcó la Presidenta cuando anunció el proyecto de ley sobre extranjerización de tierras. Y consideró que, no respetar la legislación, “hablaría de un país poco serio”. Pueblos originarios y campesinos cuentan con legislación que protege sus derechos territoriales: Constitución Nacional (artículo 75, inciso 17), Convenio 169 OIT, Ley 26160, Posesión Veinteañal vigente en el Código Civil. Rara vez se cumplen.
—
El principal problema de campesinos e indígenas no es la extranjerización, sino el modelo agropecuario.
En 2001 se sembraron en el Argentina 10 millones de hectáreas con soja. En 2003 había 12 millones. Luego de ocho años de kirchnerismo se llegó al récord de 19 millones de hectáreas con monocultivo, el 56 por ciento de la tierra cultivable. Nunca antes la soja había crecido tanto.
“Corrimiento de la frontera agropecuaria”, festejan los técnicos y funcionarios. En la cotidianidad del campo implicó desalojos tan violentos como masivos. Donde el Movimiento Nacional Campesino Indígena tiene gran presencia, como en Santiago del Estero y Córdoba, las topadoras suelen estar al servicio de pooles de siembra y de la Mesa de Enlace (sobre todo Federación Agraria, Sociedad Rural y Confederaciones Rurales Argentinas), casi siempre argentinos.
El panorama no es alentador. El “Plan Estratégico Agroalimentario 2010-2016”, proyecto oficial que apuesta a aumentar la producción de soja (entre otros productos) en 20 millones de toneladas. Por si quedaran dudas, el Ministerio de Agricultura envió el 28 de junio una gacetilla alentadora para el complejo de agronegocios: “Existen excelentes posibilidades para aumentar la producción (…) Hay un conjunto de factores que funcionan como impulsores de la demanda alimentaria, entre los que se destaca el aumento del consumo en los países desarrollados y la generación de biocombustibles”. El Ministerio reconoce que la soja aumentará en área sembrada. Y pretende, para 2020, llegar a 160 millones de toneladas de granos (60 por ciento más que en la última cosecha). En la misma línea, en la Cumbre de Ministro de Agricultura de países que integran el Grupo de los 20 (G-20), la propuesta argentina fue aumentar la producción de granos. El incremento granario multiplicará las consecuencias sociales, ambientales y sanitarias. El corrimiento de la frontera agropecuaria será una consecuencia lógica.
En respuesta a esa postura, el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) elaboró un duro documento, donde alertó sobre la profundización del modelo agropecuario, advirtió sobre el aumento de los desalojos, desmontes y mayor uso de agrotóxicos. Remarcó que el actual modelo de agronegocios consolida a la Argentina como productor de materias primas en el marco de un “saqueo transnacional” que implica subordinar al país en un esquema colonial.
“Aumentar a 160 millones de toneladas de granos, forrajeros y no alimentarios, es sumar otras diez millones de hectáreas a las 20 millones que se cultivan de soja transgénica. Y no tiene otra forma de hacerse que a partir de los desalojos de las familias campesinas”, advirtió el MNCI y apuntó a las banderas del kirchnerismo: “Plantear que debemos redoblar las exportaciones en el marco del modelo actual genera claras contradicciones con las aspiraciones de un desarrollo industrial armónico con justicia social y con las políticas de derechos humanos”. Fuente: http://www.argenpress.info/2011/09/argentina-agronegocios-o-derechos.html
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2. El dominio transnacional sobre el sistema de agronegocios cuyo paradigma es el modelo de soja y se refuerza con la promoción de agrocombustibles
Por Grupo de Reflexión Rural - GRR
A raíz del proyecto de ley propuesto por la Presidenta Cristina Fernández, titulado “Protección al dominio nacional sobre la propiedad, posesión o tenencia de las tierras rurales”,proponemos llamar la atención sobre el proceso que ha seguido nuestro país en los últimos años en relación a la tierra y el territorio, agregando algunos datos y reflexiones, que no deberían dejar de considerarse a la hora de discutir con amplitud un tema tan sensible para los argentinos, tal como lo es el control y manejo por parte de extranjeros de nuestra tierra.
Como GRR, entendemos que lo
primero que debe quedar en claro a la hora de hablar de “extranjerización de
tierras rurales”, es que las variables que deben ser consideradas en la
discusión no pueden centrarse únicamente sobre la propiedad de la tierra, en la
medida que al hacerlo caeríamos en un reduccionismo malicioso que nos enarbola
tras un supuesto nacionalismo confuso, porque limita el problema a la discusión
sobre los nombres que deben figurar en los registros de tierras (dueños
argentinos), mientras permite que el manejo y control de las tierras puedan
seguir en poder de los grandes capitales.
Cuando hablamos de
luchas contra la “extranjerización de tierras”, la propiedad no es el
único punto a considerar. El uso de esas tierras, la producción, la vida misma
sobre ellas, su manejo y control, son aspectos tanto o más importantes que la
propiedad de las mismas.
Basta recordar que
desde el Censo Nacional Agropecuario (CNA) del 2002 se señalaba la disminución
de la cantidad de hectáreas explotadas por sus propietarios (que entonces era
-8,4 millones de hectáreas) y el crecimiento de la superficie explotada bajo
distintos tipos de contrato, especialmente, el arrendamiento. En estas
condiciones, la participación de asociaciones de hecho como los "pooles de
siembra" ha sido preponderante. Hoy en día tenemos menor cantidad de
productores pero con mayores extensiones de tierra y nivel de capitalización.
En ese contexto, que los extranjeros no puedan tener la propiedad de las tierras, pero sí el uso, explotación y control de ellas, parece una disposición absurda o al menos una contradicción in situ.
¿Por qué deberíamos aceptar que la discusión sobre la tierra y el territorio, que no es otra cosa que discutir nuestra Soberanía, se limite de esta manera a una tenencia de pasaporte? ¿No nos merecemos al menos la posibilidad de que se introduzca en el debate el QUÉ, EL CÓMO, CON QUIÉN y sobre todo PARA QUÉ y para QUIÉN estarán a disposición las tierras argentinas? ¿Tendremos que conformarnos con que en la Argentina actual las tierras “rurales” continúen figurando en los registros de propiedad a nombre de argentinos, mientras en la realidad cotidiana serán otros quienes las controlen y dispongan de ellas?
No nos confundamos, este tipo de simulacros de defensa de lo Nacional, adormecen nuestra conciencia popular, al engañarnos con textos de leyes que parecen proteger nuestros bienes naturales en salvaguarda de la Soberanía, pero que, en realidad, resultan ser meras distracciones o cortinas de humo, mientras se profundiza la entrega del control y manejo de nuestras tierras. El caso de los acuerdos firmados por el Gobernador de la provincia de Río Negro, Miguel Angel Saiz con la empresa estatal china de la provincia de Heilongjian, es un claro ejemplo de cómo se puede avanzar sobre el control de vastas extensiones de territorio argentino (más de 320.000 hectáreas) por parte de potencias extranjeras, sin que dicha entrega y sometimiento se vea aunque sea mínimamente afectado por los proyectos de regulación a la extranjerización de las tierras rurales. Los chinos no tienen oposición al proyecto de Cristina Fernández de Kirchner, más bien nos cabría pensar que celebran este tipo de leyes porque calman con engaños el clamor de nuestro pueblo, mientras ellos continúan con los negociados espurios que les permiten hacerse del control de las tierras argentinas. A pesar del vocerío contra la extranjerización de tierras, China pasará a controlar la producción de 330.000 hectáreas en los valles rionegrinas, sobre un total de tierras aptas para agricultura de 500.000, a lo sumo 800.000 con un sistema de riego muy eficiente. Es decir que China controlará, en el mejor de los casos, casi la mitad de las tierras agrícolas de toda la provincia de Río Negro, en el peor, controlará más del 65% de las tierras aptas para agricultura de la provincia de Río Negro. El agua y los nutrientes contenidos en los alimentos que se desean llevar, tampoco figuran en la contabilidad economicista. Las consecuencias sociales y ambientales de su peculiar modo de producción tampoco. No tendrá China la propiedad de la tierra, pero sí el total control de las mismas. Pero aún en el caso que el proyecto de acaparamiento se propusiera la compra de esas tierras, la asociación de que disponen con la empresa CRESUD de Eduardo Elsztain o con las empresas de Marcelo Mindlin, publicitadas como supuestamente nacionales, les permitiría sortear los triviales obstáculos que le impondría la Ley contra la extranjerización de tierras en debate. Lo mismo sucederá en la provincia del Chaco, donde el Gobernador Capitanich ha firmado acuerdos con la empresa proveniente de Arabia Saudita del Sheik Al-Khorayef (Alkhorayef Group) para que dicha empresa pueda producir más de 220.000 hectáreas de patrimonio de los Chaqueños.
Es claro que, a partir de estos acuerdos, estas provincias quedarán sometidas a las necesidades y designios de los capitales extranjeros, con la consecuente violación a la Soberanía Nacional, implicada en la violación a las Soberanías Provinciales por parte de potencias extranjeras. Nos preguntamos ¿Habrá sido esa, la fragmentación del poder político, una de las razones para derogar la Constitución Nacional de 1949?
Volviendo a la discusión sobre la propiedad, uso y control de la
tierra, viene bien recordar los dichos de Gustavo Grobocopatel,
quien muchas veces se ha calificado a sí mismo como un “sin tierra”
jugando con el paralelismo del MST de Brasil, a pesar de ser uno de los grandes
empresarios del agro que tiene la argentina. El hecho de que pueda convivir esta
contradicción en nuestro país, debiera al menos llamar nuestra atención sobre lo
que implica la propiedad de la tierra y la poca importancia que tiene hoy para
el modelo económico productivo agroexportador. De la totalidad de las tierras
que controla y maneja Grobocopatel, menos del 20% son de su propiedad. Al igual
que Grobocopatel, los pooles de siembra argentinos e internacionales, los chinos
en Río Negro y muy probablemente los Saudíes en el Chaco, podrán decir que ellos
en la Argentina son “sin tierras”, puesto que ninguno pretende tener la
propiedad de la tierra sino que
buscan controlarlas, explotarlas
y manejar a su arbitrio lo cosechado.
Por otro lado, la vaguedad y ambigüedad de los conceptos que se encuentran en el
proyecto de ley introducido en el Congreso por la presidenta, aporta a la
generalizada confusión que envuelve la discusión sobre la extranjerización de
las tierras argentinas.
La ley indica
que debe ser aplicada a todas las personas que posean “tierras con destino
rural”, que es un concepto que la ley no define o al menos no lo define con
claridad. También habla de “tierras rurales” y que es “todo predio
ubicado fuera del ejido urbano, independientemente de su localización o
destino” lo que nos remite nuevamente a la discusión que venimos sosteniendo
en el marco de las llamadas “zonas libres de agrotóxicos” que
muchos ambientalistas realizan… ¿Qué es ejido urbano, donde está definido,
determinado, demarcado? ¿Los ejidos urbanos definidos por las cartas orgánicas
de los Municipios se encuentran realmente actualizados, o son los mismos que se
establecerían en las actas fundacionales? Entonces, ¿Desde donde habrá de
contarse las tierras rurales o las tierras urbanas? Otro punto que debe
sostenerse es que si bien el proyecto tiene como objeto “a) Determinar la
titularidad, catastral y dominial, situación de posesión o tenencia, bajo
cualquier título o situación de hecho de las tierras rurales, y establecer las
obligaciones comunes y particulares que nacen del dominio, posesión o tenencia
de dichas tierras, conforme las previsiones de la presente ley”, luego sólo
habla de los límites a la titularidad de dichas tierras (punto b) del Art. 2),
dejando de lado la posesión y/o la tenencia de las mismas. En fin,
irregularidades jurídicas podríamos sostener más, pero la vaguedad y ambigüedad
del proyecto de la presidenta, debe ser al menos una alarma más a tener en
cuenta, aunque más no sea en la corta discusión sobre los registros dominiales
de las tierras, que seguirá siendo siempre poco a la hora de hablar sobre
extranjerización de tierras.
No deja de
llamarnos la atención el triste proceso mediante el cual llegamos a discutir
sobre registros y titularidades dominiales, dejando de lado la discusión sobre
el poder y control de las tierras argentinas.
Las políticas públicas orientadas hacia el desarrollo de las zonas rurales han
estado largamente ausentes, o mejor dicho, esa es en realidad la política
pública imperante de los últimos años: el abandono de un desarrollo rural que
incluya en su seno la vida en esa misma ruralidad y el trabajo de los argentinos
en la tierra y echando sus raíces en ella.
El modelo actual de Agronegocios, nos impone nuevos debates y mayores consideraciones sobre la tierra y sobre nuestro territorio, que simplemente la discusión sobre la mera titularidad dominial, Entre la enormidad de secuelas provocadas por el modelo de uso y acaparamiento del suelo para la agro exportación, debería considerarse la presión inmobiliaria y especulativa sobre todas las nacientes de agua a lo largo de toda la cordillera de los Andes, lo cuál significa un mayor éxodo rural.
Hoy finalmente muchos son los que comprenden que el modelo expuesto en el marco del PEAA, por la Presidenta de la Nación, refiere al crecimiento de una agricultura sin agricultores. Es de esperar que pueda comprenderse también, que proyectos de ley como el del Poder Ejecutivo, hayan sido elaborados para profundizar dicho incremento del despoblamiento, de modo tal, que habremos de sumarle el epíteto “con propiedad de la tierra”, pero sin poder disponer de ella. Que mencionen en el Proyecto de Ley que se elabora, la palabra “participativo” ofende, pues quienes sumaron su “voto calificado”, por ejemplo en las universidades, son cómplices del modelo extractivo o dependientes de los subsidios académicos que esos respaldos posibilitan.
El agronegocio sigue sumando consignas, a la de “las semillas patentadas – sin derecho al uso propio”, se le agrega hoy “la tierra escriturada – sin usufructo propio”. Un modelo de agricultura sin agricultores, con propiedad de la tierra, pero sin poder disponer de ella el país de los argentinos. La situación que denunciamos en Río Negro y en el Chaco, y que creemos que debe considerarse en las discusiones sobre la tierra y el territorio, se enmarca a nivel internacional en las discusiones del land grabbing o sea el acaparamiento de tierras. Con el land grabbing se extranjerizan las tierras, con los acuerdos como los que se implementan en las provincias de Río Negro y del Chaco también, aunque no impliquen la propiedad de las tierras.
Septiembre de 2011
www.grr.org.ar
http://www.pararelmundo.com/
http://www.facebook.com/gruporeflexionrural
http://horizontesur.com.ar/radio/
Fuente original: ALAI
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B. El funcionamiento del país en megalópolis y en favor del negocio automotriz significa:
1. Despoblamiento y fragmentación del país en economías de enclave y mayor inseguridad jurídica de los diversos de abajo
"(...)Contrarreforma en marcha en Argentina"
Por Luis E. Sabini
Fernández (Rebelión)
Es en el concierto
mundial descrito en que las economías nacionales están metidas. La Argentina
figura entre los “aventajados” integrantes de la globalización si lo
medimos por el ingreso de dólares al circuito económico que llamamos argentino.
Al privado y al público. Pero su costo parece ser altísimo. Como bien lo
explicita la Asociación Ecologista Piuké: “Nos animamos a sumar tres grandes
venenos más al señalado por nuestra presidenta [CFK se refería al veneno
comunicacional proveniente de ciertos medios]: cianuro, glifosato y uranio.
Los tres constituyen hoy los botones de muestra (y sólo los botones) de un
sistema de desarrollo que nos destruye, saquea y enferma […].”
Si bien las estadísticas nacionales son todo menos confiables, el vuelo
económico de los que se reputan winners del momento, como pueden ser sojeros −y
toda una gama de ramas de actividad florecientes: turismo, computación, bienes
inmuebles, la tierra asiento de los agronegocios, la industria automotriz,
laboratorios proveedores de las nuevas modalidades productivas, las ciudades
pequeñas y medianas del “país de la soja”− nos muestran un país con
enorme cantidad de circulante. Desde la presidencia se nos habla de una cantidad
de reservas pocas veces vista. No obstante lo anterior, es inocultable la mala
vida en sectores amplísimos de población, el proceso de exclusión parece
imparable, se ve el deterioro del ambiente. Todo esto, invaluable en dólares.
El agronegocio,
cada vez a mayor escala, sigue expulsando y acorralando a
campesinos pequeños, con o sin tierras, excluyendo “brazos” de su
sofisticada producción (aunque incorporando otros, menos, tecnologizados).
Los cordones de miseria no sólo no desaparecen sino que parecen extenderse y
todo esto en dimensiones cada vez menos “nacionales” porque el emporio
sojero con asiento en Argentina se ha ido expandiendo, sobre todo
hacia Uruguay, pero también hacia Bolivia o Paraguay y por lo tanto, los
expulsados provienen también cada vez más de allende la frontera: buscan mitigar
la exclusión mediante tareas marginales en las ciudades y entre ellas, en la
megalópolis regional, Buenos Aires.
Megalopolización
Señalemos un único elemento vinculado con la problemática de la
megalopolización. En Argentina, tanto los economistas de la Coalición Cívica
como los del gobierno consideran buen augurio la producción incontenible de
ceros km. En una sociedad colonializada ese sólo dato satisface a los que
gobiernan (o aspiran a hacerlo), con total prescindencia de una observación más
estructural, de un pensamiento más matizado, que tenga en cuenta, por ejemplo,
que la elasticidad
del parque automotor no se corresponde con la de su base de desplazamiento
material, las calles, bastante más inelásticas.
Ese divorcio nos puede llevar no a una mejor calidad de vida, como
postulan los enamorados del automovilismo o de las estadísticas del PNB
sino a una peor
calidad de vida urbana, cotidiana, a bordo en las rutas y avenidas atascadas.
Lo señalamos a título de ejemplo de cómo no calibrar “los avances”.
Los modernizadores están de acuerdo. Con ropaje neocon o con ropaje progresista,
con filosofía liberal y capitalista o convicciones progresistas, socialistas y
marxianas, la globalización sigue su marcha. Triunfal y catastrófica. A la vez.
Y vale la pena considerar una conexión típicamente ecológica: la
megalopolización tiene entre sus causas el despoblamiento rural que provoca el
monocultivo y su rentabilidad.
Perspectivas
Varios de los desarrollos que acabamos de enumerar afectan de manera
creciente y progresiva la biodiversidad, planetariamente. Es decir, que estamos
jugando con fuego.
Cada vez más “capacidad” para modificar el hábitat resulta en cambio
incapaz de, a su vez, no destruirlo.
¿Podemos los humanos, vivir,
sobrevivir sin hábitat natural? Parece una pregunta tonta, y sin embargo, hay
quienes están proyectando cómo hacerlo. Somos fáusticos, concedido.
¿Somos más diestros o más energúmenos que Fausto?
Ése es el reto para la humanidad. Reto que se ha ido formando desde hace ya
tiempo, y que las sociedades concretas se han negado a asumir.
Porque avanza nuestro conocimiento para mejor entender la naturaleza y a nosotros mismos. Avanza la medicina, la biología. Avanza la vida activa de los humanos, alcanzando cada vez más gente más tiempo de vida. Y de una vida que merezca su nombre. Avanza la ingeniería, la cibernética, todas las disciplinas del conocimiento humano, avanza nuestra comprensión del universo, de lo giga y lo nano, y de nuestro papel en todos esos universos. Pero a la vez avanza nuestra torpeza, nuestra huella cada vez más hiriente en el planeta.
Nuestro inolvidable maestro
Mario Sambarino nos recordaba un pensamiento de Blas Pascal en los albores de la
modernidad, enfrentando a las nuevas deidades, que consideramos sumamente
actual: “El hombre está hecho mitad dios y mitad bestia, y cada vez que
quiere convertirse totalmente en dios, se convierte totalmente en bestia.”
La
biodiversidad irreversiblemente dañada por el hombre, el disparo al ambiente de
una serie de patógenos, disruptores endócrinos, cancerígenos, mutágenos que
están poniendo en peligro la salud, la sexualidad ya no de los humanos sino de
los seres vivos, la contaminación electromagnética cada vez más fuera de
control, y tantas otras formas de contaminación cada vez más ingobernables, y
también ellas irreversibles, la
capacidad de los laboratorios con sus cómplices y asistentes para medicalizar
cada vez más la vida, la “capacidad” creciente de los humanos para
producir desechos y basura y no poder dar cuenta de ellos, son todos rasgos que
entendemos peligrosísimos y ominosos(...)".
Notas(...)".Luis E. Sabini Fernández es Periodista, editor de futuros del
planeta, la sociedad y cada uno, docente del área de ecología de la Cátedra
Libre de Derechos Humanos de la Facultad de Filosofìa y Letras de la Universidad
de Buenos Aires.
Fuente:
http://www.rebelion.org/
Argentina/
09-11-2010
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2. Sometimiento del país a sostener la expansión de China que hace ferrocarriles a su servicio y desindustrializa a Argentina
El tren ferroviario: Inauguraciones y convenios
Por: INFOSUR
Consideraciones sobre la reactivación oficial de los dos ramales inaugurados por
la presidenta Cristina Fernández.
Esta semana
asistimos -emocionados- a la inauguración, que hicieron nuestra Presidenta y su
par uruguayo, del “Tren de los Pueblos Libres”, al cual se han afectado dos
coches motor de origen alemán -modelo 1980- reacondicionados en Holanda. Esta formación
permitirá, a partir del viernes próximo, unir a la ciudad Argentina de Pilar con
la uruguaya de Paso de los Toros. Más adelante tiene previsto salir diariamente
de la Estación Federico Lacroze, de la Capital Federal, llegando hasta
Montevideo, vemos con agrado esta experiencia que podría ser un paso más para ir
recuperando nuestra red ferroviaria, la misma que tenía 45 mil kilómetros de
extensión y hoy apenas llega a los 18 mil, seguramente algún funcionario de la
Secretaría de Transportes, emocionado y a tono con los tiempos electorales que
corren aceleró esta inauguración.
Los conocedores del tema plantean que se tendría que haber empezado por abajo, reconstruyendo las vías, estas hoy no permiten transitar a más de 40 kilómetros, muy lejos de los 120 que se imaginan alcanzar para los inicios del año que viene cuando el servicio se haga diario y llegue a Montevideo lo que demandarían una renovación total del tendido de vías, tarea que llevaría no menos de un año de trabajo. El voluntarismo de estas inauguraciones, que ya tienen varios antecedentes (Talleres de Tafí Viejo en Tucumán y Laguna Paiva en Santa Fe, el Tren Urbano en Salta) no alcanza a cubrir las debilidades de una política ferroviaria que transita por otros carriles. “Para muestra basta un botón”, dirían nuestros abuelos, aunque en nuestro caso, con el Convenio con los Chinos, más que un “botón” tenemos de muestra una mercería completa, caído -por suerte- el Proyecto del “Tren Bala”, lo central del actual plan ferroviario está contemplado en los convenios firmados con China el año pasado, el más importante es el Convenio por el Ramal Belgrano Cargas que con una red de 5 mil kilómetros es la vía de transporte más extensa e importante del país.
Por allí, siguiendo el modelo inglés, transitan nuestros granos hacia los puertos para alimentar animales y pobladores de Europa y Asia con destino a esa red, cuya gestión está en manos de SOF, Sociedad del Estado con fuerte presencia de capitales chinos (junto a Franco Macri, Benito Roggio y los sindicatos de Unión Ferroviaria -Pedraza-, La Fraternidad -Maturano- y Camioneros -Moyano-), estamos adquiriendo en China rieles, locomotoras y vagones. El crédito es de bancos chinos a condición que la compra sea a ese país. No hace falta ahondar mucho para entender que estamos comprando trabajo chino que podrían realizar trabajadores argentinos, algo semejante ocurre con los vagones de la “Línea A” del subte porteño; en la “recuperación” del Ferrocarril San Martín y el proyecto de construir el subte en Córdoba. Todo ello por una cifra que ronda los 10 mil millones de dólares.
Estamos despreciando nuestra capacidad técnica acumulada (de lo cual tenemos como prueba los talleres que se siguen devastando) junto a la posibilidad de dar trabajo a mano de obra argentina, De esa manera colocaríamos el restablecimiento de la red ferroviaria al servicio de una reindustrialización del país.
Por otro lado mantenemos el diseño de la red que fue imaginado por los ingleses. Basta mirar el trazado de nuestras líneas férreas para comprender que ellas estaban destinadas a sacar nuestra producción agropecuaria hacia los puertos para que, desde allí, arribe al mercado inglés. Al mantener y profundizar aquel diseño estamos fortaleciendo la idea que nos reserva a nosotros el rol de proveedores de materias primas al servicio de los países más desarrollados, en aquellos tiempos el Imperio Inglés, hoy el despliegue chino.
Sin lugar a dudas estos convenios con china contrastan claramente con los anuncios del gobierno en materia de reactivación de los ferrocarriles, dado que profundizan la dependencia tecnológica y vuelve a endeudar al país, en tanto en el congreso descansan dos proyectos una referido ala fabricación de rieles en Somisa y otro sobre la reconstrucción integral del sistema, con recursos propios y tecnología e industria desarrollada en el país y la región.
Desde MO-NA-FE
sostenemos que estos convenios y acuerdos condicionan la posibilidad cierta de
una recuperación
de la red
ferroviaria en el marco de un Proyecto Nacional.
Fuente:
http://www.argenpress.info/2011/09/el-tren-ferroviario-inauguraciones-y.html
3. Desfinanciamiento del circuito y la ingeniería ferroviarios con lo cual lucran el gran empresariado local como concesionarios de trenes, rutas y monopolios de colectivos
Solanas: “Esta tragedia es obra de quienes nos gobiernan”
Por: INFOSUR
Para el diputado y ex candidato a jefe de Gobierno Fernando "Pino" Solanas, un especialista en materia ferroviaria y crítico de las últimas gestiones nacionales sobre el tema, "el error humano es la última de las causas". "Una tragedia puede tener varias aristas pero hay que eliminar el error y para eso hacen faltas obras que no se hicieron por mediocridad", señala.
- ¿Qué análisis se puede hacer de esta nueva tragedia?
- Una tragedia puede tener una causa muy puntual y la más banal: un colectivero loco que hace la serpentina y pasa la barrera baja. Puede pasar eso pero hay que buscar las causas de fondo. No hice ninguna investigación, no tengo las causas pero cuando hay un accidente puede deberse a múltiples factores. Hay que suprimir la posibilidad de un error humano o mecánico, llámese barrera o imprudencia de un colectivero. Hace muchos años que venimos sosteniendo que hay que buscar una de las dos soluciones: el soterramiento, obra larga de gran aliento, o los sapitos, los 17 o 18 túneles por debajo de las vías. Ninguna se hizo, una porque es cara y la otra porque se frenó. Son todos fracasos.
- ¿Y en quién recae la responsabilidad principal por esta falta de obras?
- Tanto el Gobierno de la Nación como el de la Ciudad no han hecho casi nada por el transporte. Está el mismo sistema obsoleto de siempre, la Ciudad se queja de los recursos de amparo. Es posible que sea así pero esto es una lección, la obra menos costosa son los sapitos y esto servirá para que los vecinos discutan. El soterramiento es una obra de mucha complejidad. Fue anunciada cuatro veces, es una obra de nunca acabar. Tampoco se soluciona todo de esa manera. No se soluciona todo el acceso desde el oeste con el Sarmiento. Como puede ser que el ferrocarril Belgrano Sur termine a dos kilómetros de Constitución, en la estación Buenos Aires, y no se lo haya ampliado. Tiene espacio para instalar una vía más y permitiría transporta 240 mil pasajeros por día cuando hoy lleva 60 mil.
- Vemos que muchas obras están paradas por cuestiones netamente políticas. Por ejemplo, ahora que mejoraron las relaciones entre el macrismo y la Nación, pareciera que el soterramiento está por arrancar…
- Esto es obra de la mediocridad, de la irresponsabilidad de quienes nos gobiernan. Cómo se explica que hace 70 años se terminó el subte C y desde ahí casi no se avanzó. La C, la B y la D se construyeron en cuatro años pero cómo se explica que desde Constitución hasta Buenos Aires no se haya hecho una extensión para que el pobre desgraciado que viaja por ahí no pueda meterse en la red metropolitana.
- ¿Cuáles serían las medidas urgentes que habría que tomar en materia ferroviaria?
- La que está destruida es la ingeniería ferroviaria. La desidia llevó a la hoguera a miles de técnicos e ingenieros, en la subsecretaría de Transporte hay menos de 30. Han quedado carcamanes de consultores, todo un curro. Lo primero que tiene que hacer la Presidenta es reconstruir la ingeniería, recomponer el circuito ferroviario, reconstruir los accesos a Buenos Aires para evitar el avance del parque automotor. En todas las capitales del mundo el tren viene por tierra y al acercarse se mete en túneles, no hay subtes o tren de superficie, es lo mismo. Por ejemplo, en el Belgrano Sur debería conectarse a la línea del Belgrano Norte con un doble túnel, que son moneda corriente. Actualmente se está construyendo uno en el río Hudson. Nosotros tenemos uno que va desde Caballito a Puerto Madero pero no se usa.
- Pero hasta hace poco corría un servicio rápido en esa vía y la empresa TBA lo sacó. ¿Una decisión empresaria debería estar por encima de una iniciativa del Estado?
- En ninguna parte del mundo el ferrocarril está en manos privadas. En Alemania, Italia, Francia los sistemas de transporte públicos son públicos y del Estado. Con un control rigurosísimo. Acá los colectivos masacran pasajeros todos los días, todo eso forma parte de no pensar el sistema de transporte en el país.
- ¿Están los recursos para iniciar las obras?
- La plata está .Por supuesto que si lo hace el Estado con su propia ingeniería sale menos. Por ejemplo, hoy el kilómetro de subte medio en el mundo es de 50 millones de dólares. La concesión en Córdoba está en 60 millones y acá para terminar la línea H piden cuatro años con un costo de 170 millones de dólares. Son curros monumentales.
Todo no se va a poder hacer de golpe pero cuando hay ingeniería con control de obra, se puede hacer. Las grandes obras se hicieron con bonos, hacen bonos para pagar deuda, que hagan bonos para hacer ferrocarriles.
- El Gobierno nacional promociona el nuevo ramal Lincoln- Realicó y el tren a Uruguay como una reactivación ferroviaria. ¿Qué opina?
- El de Lincoln son 40 kilómetros de un ferrocarril que se pensó para tener carga y pasajeros. El tema de los ferrocarriles no se lo puede tratar con medidas electoralistas. Esto también estÁ ligado a la energía. El 87 por ciento de la energía del país se obtiene quemando hidrocarburos, es irracional. Nada produce más efecto invernadero que quemar hidrocarburos, hay que ir rápido al sistema eléctrico.
- Muchos analistas dicen que no se avanza en la reactivación por el poder de Camioneros. ¿Lo ve así?
- Son argumentos
inadmisibles. Si un Gobierno con 50 por ciento de intención de voto dice que no
puede resolver el problema por los Camioneros, no es serio. Por supuesto que
deberá reducirse el parque, el modelo del camión y el ómnibus es uno de los
enemigos de la sociedad moderna por la contaminación que conlleva y el peligro.
Hay que ir a una sociedad con fuerte desarrollo de transportes seguros, y no hay
nada más seguro que trenes o subtes.
Fuente:
http://www.argenpress.info/2011/09/solanas-esta-tragedia-es-obra-de.html
En consecuencia, el modelo se reviste de "nacional" y "popular" pero la armonía del Estado con el Mercado, como la Presidenta pregona, obedece a diseños y beneficios de las transnacionales con socios menores en las elites locales.
Por el contrario, la «reforma agraria integral» es poder de la unidad en diversidad de los de abajo para la reestructuración del país en función de sus necesidades e intereses y del hermanamiento con los pueblos del continente-mundo.