Conflictos
Septiembre 2010

Los 30.000 y los pueblos originarios ¡Presentes!

ENFOQUE / ORGANIZACIÓN / UNIDAD

 


 

Personalidades y organizaciones sociales sacan a la calle lo que los poderes ocultan. Mediante la deuda externa hay una extraordinaria transferencia de recursos públicos hacia los sectores concentrados del capital. El proyecto de ley de presupuesto para el año entrante establece $ 150.000 millones para el pago de deuda. 7 veces más lo destinado a educación, y 20 veces más lo asignado a salud.

Como el IVA aporta casi la mitad de la recaudación fiscal: el salario del trabajador aporta día a día para pagar una deuda que contrajeron los grandes empresarios, y cuyos fondos no fueron utilizados para invertir y generar más empleo sino para lucrar a través de la especulación financiera. El trabajador ha pagado y sigue pagando para crear su miseria y desempleo.

Alejandro Olmos Gaona: -plantea considerar a la deuda externa como “odiosa” ¿Por qué? En primer lugar, la “deuda vieja”, contraída durante el período de facto entre 1976 y 1983, que hoy seguimos pagando, debe ser considerada “deuda odiosa” porque no ha sido utilizada en beneficio del pueblo. Según el Banco Mundial el 44% de esa deuda sirvió para la fuga de capitales, el 33% para pagar los intereses de esa deuda, y el resto para comprar armamento. Esta deuda fue contraída, además, por un gobierno dictatorial; pero aún si hubiese sido contraída por un gobierno democrático, sería, de acuerdo a su fin, Deuda Odiosa.

-Afirma que la deuda puede ser caracterizada como “delito de ejecución continuada” porque es un delito que permanece en el tiempo. Más allá de las sucesivas renegociaciones que se efectúen, su vicio de origen no puede ser borrado. Ver aquí


Enfoque  ((VOLVER))

 

De la necesidad de debatir la deuda externa pública para desestabilizar la impunidad genocida de hoy

Se trata de expandir la deliberación pública sobre lo que Cristina Fernández de Kirchner destaca como central a su responsabilidad de Presidenta por la importancia vital para el destino común. Pero en vez de comprometerse con el bienestar popular, decide seguir con esa transferencia de recursos públicos hacia el poder económico e imperialista que empobrece al país y a sus pueblos e individuos. Su impunidad se funda en desinformar, sobreactuar una falacia para hacerla creíble y encubrir que, una vez más, legitima y legaliza privilegiar a los capitales concentrados sobre la vida de las grandes mayorías. Comprobemos:

 

La Deuda y el Presupuesto 2011

Por Facundo Gutiérrez Galeno (Al Dorso)*

El proyecto de ley de presupuesto para el año entrante establece $ 150.000 millones para el pago de deuda. 7 veces más lo destinado a educación, y 20 veces más lo asignado a salud. Para castigo de la desobediencia y escarmiento de la libertad, la tradición nacional perpetúa una cultura del presupuesto que humilla a la nación, enseña a los hijos a morir y contagia la peste al miedo.

 

Este miércoles el Ministro de Economía de la Nación presentó en la cámara baja el proyecto de ley de presupuesto para el año entrante. Se establece $ 148.672,8 millones (US$ 36.261,65 M) para el pago de deuda pública. La cifra representa cerca del 40 % del total de lo presupuestado para gastos. Lo que se destinará a pagos de deuda pública implica 7 veces más lo asignado a educación, y 20 veces lo imputado a Salud. Éste es el orden de prioridad social que consagra la actual gestión administrativa.

Parafraseando Eduardo Galeano, decimos que estos son sólo algunos de los métodos de penitencia y tortura tradicionales en la vida argentina . Para castigo de la desobediencia y escarmiento de la libertad, la tradición nacional perpetúa una cultura del presupuesto que humilla a la nación, enseña a los hijos a morir y contagia la peste al miedo.

Endeudamiento público y pagos de deuda

Se estima que el año próximo gastar en pagos de deuda pública $ 148.672,8 millones (US$ 36.261,65 M ), lo que representa casi el 40 % de lo presupuestado ($ 407.768,5 M de dólares). Según lo informado por el propio Ministerio de Economía de la Nación, el endeudamiento público para el 2011 será de $ 151.051 millones (US$ 36.841,70 M), siendo la principal fuente financiera del Estado. Ese dinero se imputará al pago (“aplicaciones financieras”) de amortización de la deuda pública por $ 112.290,8 millones (US$ 27.388 M). Lo restante será para el pago de servicios de deuda por $ 36.382 millones (US$ 8.873,65). El remanente entre endeudamiento y pagos de capital e intereses, es un superávit financiero de $ 2.378,2 millones.

Las prioridades sociales en clara retirada

 El proyecto legislativo establece fondos por $ 19.961 millones para educación, es decir, 7 veces menos que lo destinado a deuda. Por su parte, salud se lleva tan sólo $ 7.390,7 millones, es decir, 20 veces menos de lo asignado a deuda. La extorsión, el insulto, el plato vacío, 3 millones de pibes con hambre, representa la cultura del terror que impone el presupuesto 2011. Además, el gobierno administra sutilmente las cifras para travestir porcentuales que endulce la mirada cómplice de sus dadivosos aduladores.

 

La paliza: Salud, tan sólo el 1,8 % del presupuesto nacional

 Así, el proyecto de ley de presupuesto anuncia que lo adjudicado a salud ($ 7.390,7 millones) creció un 14,7% con respecto a 2010. Sin embargo, esto no es del todo cierto. En la ley de presupuesto de 2010 (Ley 26.546) -se puede consultar la información en www.mecon.gov.ar -, se estimaba invertir en salud $ 10.160 millones de pesos. Es decir, este año lo asignado a salud es un 27% menos, en términos nominales, que lo estimado al 2010.

 

¿Por qué el gobierno sostiene que el año que viene el presupuesto de salud crece un 14,7%? Sencillamente, porque toma lo que efectivamente se destinará este año a salud, es decir, lo que ha quedado luego de las reasignaciones presupuestaria en el marco de los “superpoderes”. En el 2010, sólo se destinó realmente $ 6.445,3 millones. Es decir, el ejecutivo sólo gastó el 63% de lo estimado inicialmente, le quitó el 37 %. Al tomar esta cifra, el porcentaje de lo invertido en salud para el año que viene parece crecer en apariencia el 14,7 %.  El año entrante para salud se destinará $ 7.3907 millones, apenas un 2% del presupuesto. Si se compara esta cifra con lo estimado en el gasto público 2010 para el rubro, en términos nominales y considerando proyección de inflación oficial del 8,9 % anual, lo destinado a salud es un 34 % menos. Ahora bien, si se considera la inflación real del 22%, salud tendrá una merma presupuestaria del 40,3%.

 

La bofetada: Educación se lleva el 4, 89 % del presupuesto 2011. La deuda el 40%

Educación tiene estimado una asignación de $ 19.961,4 millones para el 2011. El Ministerio de Economía informa un crecimiento de 13,8 % respecto al 2010. Sin embargo la cifra no representa la realidad. Lo mismo que ocurre con respecto a salud sucede con las partidas para educación. En la ley de presupuesto de este año, educación t enía asignado $ 19.431 millones, pero por reasignaciones el gobierno sólo destinó $ 17.537,5 M. Por arte de la ilusión, digno de admiración del mago “chester”, el gasto en educación parece crecer un 13,8%.

Sin embargo, si se compara lo que se invertirá en educación en el 2011 con el actual ejercicio, en términos nominales y considerando un la inflación oficial del 8,9%, lo asignado al rubro es 5,66 % inferior que lo destinado en 2010. Si consideramos la inflación real, la educación nacional se desfinancia un 22%.

El azote: bajan el presupuesto de educación y salud, aumenta la deuda

El presupuesto 2011 sólo elevó sus gastos en el orden del 23%, es decir, acorde a la inflación real de mercado. A valores reales no existe aumento de gastos. No sólo ello, sino que la deuda pública de la Nación sigue consumiendo gran parte del mismo. Lo destinado a servicios ha crecido en términos nominales y reales. No así las partidas a educación, salud, trabajo, vivienda y urbanismo.

El gobierno una vez más, piensa endeudarse por más de US$ 36.000 millones para destinar ese crédito al pago de su deuda pública. Sea intra-sector público, o pago a acreedores privados, la cadena de sumisión y dependencia sigue reluciendo su fortaleza y brillo. El sometimiento continúa, ahora disfrazado de una jerga populista, combativa, y progresista. La obsecuencia con el capital concentrado “ humilla a la nación, enseña a los hijos a morir y contagia la peste al miedo”.

 

Hasta cuándo seguiremos exaltando el pértigo de nuestros verdugos. Del polvo no se vuelve.

*Al Dorso es un proyecto comunicacional radial dedicado al análisis y estudio de la deuda externa. Se emite todos los sábados a las 13hs., por Fm La Tribu 88.7, Capital Federal, Argentina. El proyecto integra un equipo de jóvenes historiadores, sociólogos, locutores, comunicadores sociales y abogados.

 Fuente: http://www.rebelion.org/Argentina/ 19-09-2010

 

Coherente con su encubrimiento al poder económico, financiero e imperialista  la Presidenta rindió cuentas  en la Cámara de Comercio de Estados Unidos en momentos del canje y señaló que salir de la cesación de pagos “mejorará el prestigio internacional del país”. Claro se siente impune por la desinformación imperante entre las grandes mayorías. De ahí la importancia del esclarecimiento y discusión para poner fin a que "poder sea impunidad" (como dijera Yabrán). Consideremos qué significa la deuda externa pública:

 

1. Se implanta con terrorismo de estado para  una extraordinaria transferencia de recursos públicos hacia los grandes capitales

 

Deuda externa y valorización financiera en la Argentina actual.

Factores explicativos del crecimiento del endeudamiento externo y

perspectivas ante el proceso de renegociación*

Por Matías Kulfas - Martín Schorr (en agosto-septiembre 2003)
"
I. Orígenes y naturaleza del endeudamiento externo argentino
El capitalismo argentino actual reconoce, en la última dictadura militar, un quiebre fundamental en los patrones centrales que hacen a la valorización del capital y la distribución del ingreso. Por su parte, las reformas económicas de los años noventa consolidaron y acentuaron los rasgos esenciales de la mencionada reestructuración. En dicho contexto, el endeudamiento externo del país comenzó a desempeñar un papel fundamental, no sólo como resultado de las transformaciones en el escenario internacional (el surgimiento de la denominada "globalización financiera", la aceleración de los flujos internacionales de capitales, etc.) sino también (y no menos importante) porque el endeudamiento externo ha operado como el elemento que ha hecho viables los procesos de valorización financiera de los sectores dominantes locales.

La deuda externa argentina alcanza en la actualidad un monto equivalente a, aproximadamente, un año de producto bruto y cinco años de exportaciones. Hacer frente al servicio de la deuda (actualmente suspendido aunque no en forma total) sin recurrir a nuevo endeudamiento implicaría disponer de la casi totalidad de los recursos fiscales del país. Es evidente entonces que el endeudamiento externo representa una severa restricción para el desarrollo del país y que resulta absolutamente imposible afrontar su pago en las condiciones actuales. Sin embargo, como se intentará mostrar a lo largo del presente trabajo, sería un error supeditar las posibilidades de desarrollo del país al análisis de las diversas opciones de renegociación de los pasivos o, directamente, de su repudio sin estudiar la estrecha vinculación que tiene el endeudamiento con los patrones de acumulación vigentes.

En otras palabras,
la deuda externa no representa un fenómeno en sí mismo sino que constituye un engranaje dentro del capitalismo argentino; por ende, reestructurar la deuda sin alterar los patrones de acumulación y distribución parece ser una estrategia destinada al fracaso. Un razonamiento análogo cabe enunciar para la propuesta del repudio de la deuda.

La deuda externa encuentra su génesis histórica en la última dictadura militar. A mediados de los años setenta, la economía internacional presentaba elevados índices de liquidez, bajas tasas de interés y bancos ávidos de obtener nuevas plazas de colocación. De este modo, comenzaron a afluir al mercado doméstico (y a otros países de América latina) importantes corrientes de capitales. En el caso puntual de la Argentina, el ingreso de esos capitales asume inicialmente la forma de préstamos al sector privado. El marco contextual era una economía que había reducido drásticamente sus niveles de protección, a lo cual se agregó la reforma financiera concretada en 1977 que liberalizó la actividad financiera.

El negocio del endeudamiento externo consistía, esencialmente, en aprovechar el diferencial existente entre las tasas de interés locales e internacionales. Las divisas ingresaban al país, se camaban al apreciado tipo de cambio vigente y se colocaban en el mercado financiero local, operatoria que arrojaba cuantiosas ganancias. A diferencia de otros países de la región que destinaron parte del endeudamiento a profundizar sus procesos de industrialización, en la Argentina se inició una etapa en que la forma predominante de acumulación ha sido la valorización financiera ligada a la desindustrialización, la centralización del capital y la concentración de la producción y del ingreso.

Hasta fines de los años setenta se trataba esencialmente de una operatoria sesgada al sector privado (el endeudamiento público estaba asociado con las recurrentes crisis de balanza de pagos características del modelo sustitutivo). Finalmente, también el Estado comenzó a participar del endeudamiento, ejerciendo el papel de garante del mencionado proceso. Ante la magnitud que asumía el fenómeno, los bancos extranjeros comenzaron a exigir al sector privado local la apertura de depósitos bancarios que hicieran las veces de garantía para el funcionamiento de uno de los circuitos que por entonces formaba parte de la denominada "bicicleta financiera".

El alza de las tasas de interés internacionales y el fracaso de la política económica de Martínez de Hoz pusieron fin a la operatoria. En 1981 la moneda se devaluó en forma significativa y el sistema financiero se encontró al borde del colapso. La "solución" fue aportada por el entonces presidente del Banco Central, Domingo Cavallo, quien implementó seguros de cambio para facilitar a los deudores privados locales el pago de su deuda con el exterior. Si bien dicho seguro incluía una tasa de interés, la inflación y las posteriores devaluaciones la fueron licuando y se produjo, en los hechos, la estatización de la deuda externa privada. Este proceso prosiguió a lo largo de los años ochenta.

Se trató entonces de una extraordinaria transferencia de recursos públicos hacia los sectores concentrados del capital. Cabe recordar que sólo 28 grupos económicos locales y 102 empresas transnacionales concentraban nada menos que el 64% de la deuda externa privada (Basualdo, 1987) y que, además, los deudores habían sido obligados por sus acreedores a disponer de depósitos bancarios como garantía, de modo que se consagró la legitimación de la fuga de capitales locales registrada a comienzos de los ochenta.

El fenómeno verificado fue entonces una extraordinaria transferencia de capitales hacia el exterior, lo cual expresa la contracara del crecimiento de la deuda. En efecto, por cada dólar de endeudamiento externo existía aproximadamente otro dólar perteneciente a residentes locales que se había fugado al exterior (Basualdo y Kulfas, 2000), situación que continuó verificándose hasta la actualidad. De este modo, la deuda externa, que a mediados de los años setenta no superaba los 8.000 millones de dólares, se encontraba en 1983 en valores próximos a los 45.000 millones de esa misma moneda.

Restaurada la democracia, el gobierno de Raúl Alfonsín partió de una posición dura, distante con el Fondo Monetario Internacional (en adelante, FMI) y estableció negociaciones con otros países de la región tendientes a la conformación de un "club de deudores", la cual se fue diluyendo en pocos meses. La profunda recesión por la que atravesaba el país inhibía cualquier posibilidad de hacer frente al pago de la deuda y de sus intereses, de modo que la mera acumulación de atrasos la fue incrementando hasta llevarla a valores próximos a los 60.000 millones de dólares al finalizar su mandato en 1989. Un año antes se había resuelto suspender los pagos por todo concepto, acumulando atrasos por unos 6.000 millones de dólares.

En este período fracasaron las diversas "soluciones" planteadas para hacer frente al problema de la deuda. Entrados los años noventa, y a partir del gobierno de Carlos Menem, se produjeron importantes transformaciones estructurales. El canje de activos públicos por papeles de la deuda fue una de las primeras medidas adoptadas por tal gobierno. En 1993 se puso en marcha el denominado Plan Brady, el cual representaría -en opinión de los funcionarios entonces gobernantes- la solución definitiva al problema de la deuda. Lejos de ello,
el Plan Brady representó el inicio de una nueva etapa de endeudamiento, situación que comenzará a evidenciar señales de agotamiento en el año 2000, agudizándose hacia fines del año 2001, cuando la crisis se profundizó aún más, se declaró el default de la deuda pública con los acreedores privados y se optó por abandonar el régimen de convertibilidad a partir de una fenomenal devaluación de la moneda doméstica.

La actual crisis de la deuda (la tercera en dos décadas) se desató en el marco de fuertes pujas en el escenario local e internacional. Por una parte, estuvo signada por la tensión entre "devaluadores" y "dolarizadores", en un escenario donde el conflicto en torno de la salida de la convertibilidad estuvo planteada desde 1998 (Basualdo, 2001). Por otra parte, se produjeron algunos cambios en el nivel internacional. En particular, la asunción de George W. Bush en el gobierno estadounidense y la paulatina conformación de un contexto de opinión adverso hacia el accionar del FMI, generaron importantes modificaciones en la apreciación del caso argentino y en las perspectivas sobre la reestructuración de la deuda.

Al igual que en las anteriores crisis, el default y la situación recesiva fueron precedidas por una significativa
fuga de capitales locales, finalizando la convertibilidad con una cifra superior a los 115.000 millones de dólares por dicho concepto.

II. Factores determinantes del crecimiento de la deuda externa en la última década
El nuevo ciclo de endeudamiento
En los últimos once años, el problema de la deuda exhibió una trayectoria circular. En 1990 la Argentina aún se encontraba en cesación de pagos, con un nuevo programa económico y a la espera de una renegociación efectiva. A fines de 2001 se asistía a una nueva cesación (parcial) de pagos, profundos cambios en el régimen económico y el inicio de una nueva etapa de arduas negociaciones con el FMI. ¿Qué sucedió en el camino?
A principios de los noventa se planteaba que la solución definitiva al problema de la deuda llegaría de la mano de reformas estructurales de corte neoliberal (privatizaciones, shock de estabilización, desregulación, apertura de la economía y liberalización de los flujos financieros) sumado a una efectiva renegociación de acuerdo con las pautas del denominado Plan Brady.

El primer paso en la materia fue el inicio del proceso de privatizaciones, para lo cual se habilitó el pago de parte del paquete accionario de algunas empresas estatales con títulos de la deuda externa argentina. Tales fueron los casos de, fundamentalmente, las primeras dos grandes privatizaciones concretadas: la empresa de aeronavegación Aerolíneas Argentinas y la telefónica Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel). Esta modalidad permitió a los acreedores valorizar los devaluados títulos de la deuda argentina, los cuales estaban registrados en los balances a valores que oscilaban entre un 15% y un 20% del valor nominal. Este proceso de canje de activos físicos por títulos de la deuda externa fue el primer paso hacia la denominada "solución" del problema del endeudamiento por cuanto permitió comenzar a reducir el monto total de la deuda y, al mismo tiempo, generar "señales claras" hacia los mercados internacionales acerca del rumbo de la política económica adoptada. Posteriormente, en diciembre de 1992 concluyeron las negociaciones del denominado Acuerdo Brady, mediante el cual se realizaría el canje de los viejos préstamos otorgados por bancos comerciales por nuevos bonos "Brady" a 30 años, para lo cual se aplicarían quitas en el capital y reducciones en las tasas de interés. Este canje de deuda implicaba atomizar y sumergir en el anonimato al universo de acreedores, por cuanto ya no se trataba de deudas contraídas con grandes bancos comerciales (como había acontecido durante el decenio de los ochenta) sino con tenedores de bonos que podían ser negociados en diversos mercados, tanto por inversores locales como del extranjero.

En resumen, al precio de sacrificar empresas públicas a valores que, como se demostró en diversos trabajos, resultaron significativamente subvaluados8, y de efectivizar un canje, la Argentina accedía a la posibilidad de reducir su endeudamiento neto en algo menos del 50 por ciento9.

El crecimiento de la deuda en los años noventa
Como se puede apreciar en el cuadro Nº 1, durante el período 1990-1993 la deuda tiende a ubicarse en valores próximos a los 60.000 millones de dólares. Entre 1990 y 1992 ello se debe al canje de deuda por empresas privatizadas. El saldo del año 1993 refleja el canje concretado a través del Acuerdo Brady, en tanto se reduce sustancialmente la deuda con bancos comerciales (de 30.265 a 1.180 millones de dólares) mientras que crece la deuda en títulos públicos (de 11.292 a 41.926 millones de dólares). Ahora bien, ¿fueron realmente las privatizaciones y el Plan Brady la solución definitiva al problema de la deuda, tal como lo expresaran las autoridades económicas en ese momento?
La evidencia empírica indica lo contrario. A partir de 1993 no sólo no se reduce el peso de la deuda en el conjunto de la economía nacional sino que se produce una nueva etapa de endeudamiento explosivo, sólo comparable con la registrada durante la última dictadura militar. Mientras la deuda creció un 10,7% entre 1990 y 1993 (a un promedio del 3,4% anual acumulativo), entre 1993 y 2001 lo hizo un 126,6%, a una tasa media anual del 10,8 por ciento.

De las consideraciones previas surge el interrogante acerca de los factores que incidieron en el crecimiento de la deuda externa argentina durante los años noventa. Resulta entonces pertinente preguntarse si fueron las privatizaciones y el Plan Brady una oportunidad inédita que las autoridades económicas desperdiciaron por ineficiencia o miopía. Independientemente de las consideraciones que pudieran realizarse sobre la capacidad y la intencionalidad de gobernantes y funcionarios, cabe incorporar una serie de apreciaciones acerca del funcionamiento de la economía argentina a partir del régimen de convertibilidad y sus implicancias sobre el esquema de equilibrios macroeconómicos.

Endeudamiento y desequilibrio externo
En marzo de 1991 se sancionó la ley de Convertibilidad (23.928). Lejos de tratarse de un mero instrumento de estabilización monetaria y cambiaria,
la convertibilidad, al articularse con la implementación de un sumamente abarcativo programa de reformas estructurales (asentado sobre una liberalización financiera y comercial, la desregulación de una amplia gama de actividades económicas y la privatización de empresas públicas), asumió todas las características de un régimen económico. La creciente necesidad de divisas para financiar el circulante y las reservas se hizo extensiva al funcionamiento de la economía en su conjunto. La economía argentina necesitaría generar un creciente superávit de cuenta corriente para poder financiar la acumulación de reservas y, por esa vía, garantizar el sostenimiento del esquema convertible. Pero como, simultáneamente, el atraso cambiario y la apertura de la economía generaban un sesgo adverso hacia la producción de bienes transables -generando una creciente demanda de importaciones-, la balanza comercial comenzó a presentar déficits estructurales, los cuales sólo se revirtieron en etapas recesivas tales como la crisis del Tequila y la de los años 2000/2001, cuando las importaciones se contrajeron en forma considerable. En otras palabras, ante los déficits de cuenta corriente, la única forma de asegurar un superávit en la balanza de pagos era a través de ingentes ingresos de capitales. Parte de ellos fueron aportados por inversiones directas, pero los mismos no resultaron suficientes, de resultas de lo cual comenzó a expandirse el endeudamiento, tanto público como privado.

Esta situación comenzó a agravarse a mediados de la década, cuando se inició una nueva etapa de fuga de capitales locales hacia el exterior, contrariamente a las expectativas oficiales que proyectaban una continua repatriación de capitales, la cual se agotó rápidamente tras la cuasi finalización del proceso de privatizaciones. La información disponible indica que entre 1990 y 1992 se verifica una estabilización en el endeudamiento externo (ver el cuadro Nº 1), al tiempo que se constata la repatriación de una parte del capital local fugado en la década anterior. El primer fenómeno se relaciona con que, como fue señalado, en la primera etapa de las privatizaciones se le dio prioridad a la capitalización de bonos de la deuda externa (lo que le permitió al Estado argentino reducir parte de sus pasivos con el exterior), mientras que el segundo se vincula con el hecho de que muchos grupos económicos repatriaron una parte importante de los recursos que habían fugado en los años ochenta con la finalidad de participar activamente en el "negocio" de las privatizaciones. Posteriormente, cuando comienza a declinar el proceso privatizador (hacia 1993 ya se había transferido al sector privado prácticamente la totalidad de las principales empresas de propiedad estatal), recrudece el endeudamiento externo y, sobre todo, con inusitada intensidad, la salida de capitales locales al exterior motorizada, nuevamente, por los principales conglomerados empresarios que actúan en el país (los que, en este período, se desprendieron de una parte considerable de sus tenencias accionarias en las empresas privatizadas realizando cuantiosas ganancias patrimoniales -que, en buena medida, fueron remitidas al exterior-). Tanto es así que, a pesar de sus disminuciones de los primeros años, ambas variables alcanzaron un registro récord durante el decenio pasado, superiores -en dólares constantes- a los valores que se registraron durante la última dictadura militar. De tal magnitud fue dicho proceso que hacia fines de la década de los noventa la relación deuda externa/fuga de capitales era aproximadamente de 1 a 1 (en otros términos, por cada dólar que ingresó a la economía argentina vía endeudamiento externo, el capital concentrado interno fugó al exterior una cifra prácticamente equivalente).

De este modo, y tal como muestran diversos trabajos, el sector privado comenzó a registrar un saldo negativo de balanza de pagos. En otras palabras, el sector privado comenzó a ser deficitario en divisas y fue el sector público, a través de su endeudamiento, el que cerró dicha brecha. El comportamiento de sectores económicos locales (fundamentalmente de grandes grupos económicos locales y sectores del capital transnacional) resultó entonces contradictorio con las posibilidades de supervivencia de la convertibilidad.

En el cuadro Nº 2 es posible apreciar esta situación a partir de una desagregación de la balanza de pagos. Como se puede observar, la balanza en cuenta corriente fue siempre deficitaria, siendo compensada con un saldo positivo en la cuenta de capital y financiera. En el período comprendido entre 1992 y 1994, el sector privado contribuyó -gracias a ingentes ingresos de capitales provenientes, en lo sustantivo, de la concreción del programa privatizador, que superaron los 8.500 millones de dólares anuales- a una acumulación de reservas por casi 2.000 millones de dólares anuales. Pero hacia mediados de la década esta situación se revirtió: a pesar del crecimiento de la inversión directa, el sector privado siguió teniendo un saldo de casi 2.000 millones de dólares anuales, sólo que en esta ocasión el saldo tenía signo negativo, siendo entonces el superávit generado por el endeudamiento público el que posibilitó más que compensar el mencionado déficit privado. Finalmente, durante los últimos dos años de la convertibilidad el sector privado registró saldo negativo en la cuenta corriente y en la cuenta capital, registrando un déficit anual de poco menos de 7.000 millones de dólares. Para el sector público no había entonces alternativa: o se endeudaba en moneda extranjera o liquidaba parte de sus reservas para seguir haciendo frente a la demanda del sector privado. Esta última opción obviamente no era viable sin alterar el régimen de convertibilidad.

Naturalmente, esta situación afectó el funcionamiento de la economía en su conjunto y revela el principal déficit estructural de la convertibilidad. En síntesis,
el endeudamiento externo del sector público fue el factor que permitió compensar el desequilibrio externo privado durante los años de la convertibilidad o, más específicamente, un esquema de acumulación y reproducción ampliada del capital por parte de la elite empresaria local estrechamente ligado con la valorización e internacionalización financiera. En otras palabras, dichos ingresos de capitales fueron el combustible que permitió que la convertibilidad sobreviviera durante más de 10 años. Una vez cerrada la afluencia de financiamiento externo, dicho régimen monetario se derrumbó (...)". Fuente: revista Realidad Económica 198 de agosto-septiembre 2003
http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=785

2. Es un sistema de acumulación originaria y de sometimiento de los de abajo

 

Palabra Argentina*, tribuna del pueblo al servicio del país*, explica:

 

El sentido oculto: ¿Qué significa Sistema de la Deuda?

•  "“La deuda pública se convierte en una de las más poderosas palancas para la acumulación originaria. Es como una varita mágica que infunde virtud al dinero improductivo y lo convierte en capital sin exponerlo a los riesgos ni al esfuerzo que siempre conlleva la inversión industrial e incluso la usuraria”. Esta es una frase extraída de “El Capital”, de Karl Marx, uno de los grandes estudiosos del sistema que hoy nos toca vivir. Marx desnudó al sistema capitalista, lo hizo inteligible. Este párrafo establece correctamente el significado de la Deuda Pública en el Capitalismo. Juan Bautista Alberdi completa el panorama: “ El interés de la deuda cuando es exorbitante y absorbe la mitad de las entradas del tesoro, es el peor y más desastroso enemigo público”.

 El endeudamiento no es sólo un mecanismo del sistema capitalista. Ha existido en muchos momentos de la historia. Pero lo que debe resultar claro, es que el Capitalismo lo ha exaltado como uno de sus principales bastiones, al punto de que hoy el sistema de crédito público es un dispositivo frecuente, y la normalidad de su utilización lo naturaliza. La ingeniería financiera ha perfeccionado los mecanismos. Lo que podemos afirmar, con cierta timidez, es que el Sistema de Crédito Público de los países, que crea las Deudas Públicas, es un subsistema que alimenta al gran Capital.

•  Pero resulta vital entender que no es tan simple explicar este subsistema como la sola persecución vil de la riqueza. El Sistema de la Deuda es un sistema de acumulación de un lado, y un sistema de sometimiento del otro. Y de aquí que no sea simplemente un hecho económico-financiero. Y que su principal característica sea la de ser un hecho político.

•  Es sumamente importante considerar que el permanente enfoque economicista sobre el tema no es “objetivo”, ni pretende serlo. Si se realizara el menos un enfoque interdisciplinario, abriendo el campo a los aspectos jurídicos, se entendería que para generar la deuda fue necesario quebrantar el ordenamiento legal, y echar mano a una suerte de mutaciones constitucionales que permitieran al poder de turno manejarse con total discrecionalidad, sin que existiera posibilidad de algún control por parte de los poderes públicos. El Congreso se convirtió en una entidad dócil y funcional a las decisiones del Poder Ejecutivo, y el Poder Judicial incumplió la misión que le asignara la Constitución Nacional, tolerando todas las violaciones que fue necesario hacer a la misma para que “el sistema de la deuda” siguiera funcionando.

•  Cuando hacemos mención al “sistema de la deuda no estamos utilizando una denominación caprichosa o un ocurrente subjetivismo para considerar todo lo concerniente a su problemática. Por el contrario, estamos individualizando con rigor un determinado proceso, que permite que la deuda opere como una forma determinada de control económico, para que los mercados financieros y las empresas transnacionales puedan desarrollar activamente sus proyectos de sustracción de capital, transfiriendo todos los recursos que se generan en los países periféricos a aquellos lugares donde centralizan sus actividades comerciales.

•  La continuidad de una deuda interminable determina que se deban afrontar de manera permanente vencimientos. Miles de millones de dólares se pagan por año por intereses y amortización de capital. Pero los recursos generados al interior no son suficientes para afrontar esos montos. Entonces se debe recurrir al nuevo financiamiento externo, bajo la forma que sea. Pero para acceder a éste, el país deberá efectuar ciertos “cambios estructurales” que exigen los financistas: privatizaciones, flexibilización, desregulación, etc. La deuda condiciona la política económica, y por lo tanto se aplican “voluntariamente” las recetas que se elaboran en universidades estadounidenses y europeas.

•  El “sistema de la deuda” es un mecanismo muy aceitado que determina un crecimiento constante de la obligación originaria y que, por las características que presenta su contratación, resulta imposible de cancelar, generando así intereses capitalizables en una espiral indetenible, a la que nada afectarán los pagos que se puedan efectuar. Luego vendrán las refinanciaciones, con quitas que no serán tales, o reestructuraciones supuestamente convenientes que seguirán incrementando su capital originario, a través de una sofisticada ingeniería financiera cuyo único propósito será la “eternización” de la deuda.

•  Quizás un dato sirva para ilustrar: hacia 1970 la Deuda Externa de América Latina y el Caribe alcanzaba los 33.000 millones de dólares. Hacia 1980 ya alcanzaba los 257.000 millones. Hacia 1990 los 475.000 millones y en el 2002 ya era 25 veces más que el monto que era 32 años antes: 830.000 millones de dólares. Pero lo más curioso es que durante los últimos 20 años se pagaron 1.400.000.000.000 dólares (millones de millones) en concepto de intereses y amortización del capital.

¿De dónde salen los recursos para pagar la Deuda Externa?

•  El Gobierno Nacional establece prevé de un año al siguiente, cuánto será el gasto que tendrá y cómo hará para financiarlo. Esto lo hace mediante la confección del Presupuesto Nacional, que el Congreso aprueba cada año, con o sin modificaciones.

•  Dentro de los gastos corrientes que el gobierno afronta están los de la Administración Gubernamental, servicios de Defensa y Seguridad, Servicios Sociales, Servicios Económicos, y… la Deuda Pública.

•  Esos gastos se hacen frente con los ingresos que consiga el Gobierno. Los ingresos cada año provienen de impuestos tributarios directos (a las ganancias y patrimonio) e indirectos (consumo, producción y comercio exterior). También de la venta de bienes y servicios, de la renta de las propiedades estatales, venta de activos, o endeudamiento.

•  Entonces, primero hay que entender que lo que vaya a la deuda pública no irá a los hospitales, escuelas, investigación, universidad, rutas y caminos, obras públicas, etc.

•  Los estudiantes de algunas universidades aprenden en fábricas abandonadas remodeladas, muchas veces sin agua, sucias, sin recursos técnicos siquiera para que una profesora hable con micrófono a una clase de 300 personas. Sólo en la Universidad de Buenos Aires, de 30.000 docentes, más de la mitad no cobra, es ad-honorem, así trabaje durante más de 4 años honoríficamente. Los hospitales públicos afrontan problemas similares: los edificios se encuentran en pésimo estado, los salarios son bajos y atrasados, y las prestaciones precarias. Por otra parte, el modelo económico implementado desde 1976 ha dejado una gran masa de trabajadores sin empleo, sumergidos en la pobreza e indigencia, con una importante cantidad de personas desnutridas con resultados irreparables. En estas circunstancias, fondos públicos hubieran servido para mitigar tanto dolor y miseria. Sin embargo, los recursos del estado se agotaban y el superávit fiscal, lo que sobraba entre ingresos y gastos, era destinado al pago de la deuda pública.

¿Quién paga la Deuda Externa?

•  Acabamos de explicar que parte de los gastos corrientes de un Estado comprenden también los pagos que se realizan anualmente en concepto de intereses y amortización del capital de la Deuda Externa. Y también explicamos que esos gastos se afrontan con los recursos que recauda la Nación.

•  Esos recursos dijimos, provienen de diferentes fuentes, sea impuestos de diferente tipo, rentas, ventas, servicios, etc.

•  Durante el 2005, el Gobierno Nacional a través de la recaudación tributaria obtuvo 124.000 millones de pesos. De ese total, 86.000 millones provinieron de impuestos directos e indirectos. El resto de derechos sobre el comercio exterior, aportes y contribuciones sociales, y otros ingresos. Argentina se caracteriza por tener un sistema impositivo regresivo, es decir que los que más pagan impuestos son los que menos ingresos tienen. Y esto se da porque de los 86.000 millones de pesos por ingresos impositivos, el 46 % se recauda por el IVA (Impuesto al Valor Agregado), que es un impuesto que no tiene en cuenta las condiciones del contribuyente. El que aporta este impuesto es el consumidor final.

•  Recapitulemos de manera inversa: cualquier consumidor que compra desde un pan, verdura o carne, una regla, útiles para el colegio, una entrada de un recital, una remera, un CD de música, un electrodoméstico, cualquier bien o servicio, el precio que paga incluye IVA. Es decir que paga el costo del producto, la ganancia del empresario o comerciante y un impuesto que recauda el Estado. Ese impuesto pasa a formar parte de los ingresos estatales, que luego se utilizan para financiar los gastos. Es decir, como vimos anteriormente, que este impuesto que paga cualquier consumidor se utiliza para pagar los servicios de la Deuda Externa.

•  Pero volvamos al punto anterior: los gastos del estado, entre ellos la Deuda Pública, se sostienen con los ingresos. Estos ingresos provienen en su gran mayoría de los impuestos. Estos impuestos pueden ser directos o indirectos. El IVA aporta casi la mitad del total de los impuestos. Quien paga el IVA es el trabajador, el que menos tiene. Del total de la riqueza nacional, el 20 % de la población más rica (7 millones de personas) se llevan más de la mitad (53%); mientras que el 40% más pobre (15 millones) reciben sólo el 17 %. Y el 10 % más pobre (casi 4 millones de personas) reciben el 1,2 % del total. Estas personas viven con 2 pesos por día. Así, el impuesto que más contribuye al pago de la Deuda Externa es el impuesto que pagan los pobres y no el impuesto a la ganancia y bienes personales, que pagan los más ricos, pero que en gran parte se evade.

•  En definitiva, de los bolsillos de los trabajadores, de sus salarios, de los fondos para las jubilaciones, se obtienen los recursos para pagar una Deuda Externa, que como en los siguientes párrafos veremos, comenzó siendo deuda externa de empresarios privados, que luego se hizo cargo el Estado y ahora sigue pagando. En síntesis, el salario del trabajador aporta día a día para pagar una deuda que contrajeron los grandes empresarios, y cuyos fondos no fueron utilizados para invertir y generar más empleo sino para lucrar a través de la especulación financiera. El trabajador ha pagado y sigue pagando para crear su miseria y desempleo.

¿Qué se investigó en la Justicia?

•  En la justicia se han iniciado diferentes causas penales, con el objetivo de que la justicia dictaminara la ilicitud de la Deuda Externa.

•  Entre ellas, la causa más importante es la que iniciara hacia 1982 Alejandro Olmos. En la causa “Olmos Alejandro s/ Denuncia”, iniciada en octubre de 1982 y cerrada en julio de 2000, se reúnen decenas de investigaciones, millares de fojas, que esclarecen todos los mecanismos mencionados hasta ahora. Informes periciales, recortes de diarios, declaraciones de ex funcionarios, todos datos que durante 18 años fueron recopilándose y que desentrañan todos los dispositivos utilizados para estafar y someter al país, todas las ilicitudes y trampas. La denuncia, en la cual Alejandro Olmos no se situó como parte querellante, estaba dirigida contra todos los funcionarios que intervinieron en el proceso: desde Martínez de Hoz, Guillermo Walter Klein hasta Enrique Folcini. Prueba tras prueba, en el Juzgado se fueron sumando expedientes, legajos e informes.

•  El 13 de julio de 2000, el Juez Jorge Ballestero cerró la causa donde se investigó el endeudamiento de la dictadura militar. El magistrado expresó que la deuda externa “ha resultado groseramente incrementada a partir del año 1976 mediante la instrumentación de una política vulgar y agraviante que puso de rodillas al país, a través de los diversos métodos utilizados (…) que tendían, entre otras cosas, a beneficiar y sostener negocios privados -nacionales y extranjeros- en desmedro de sociedades y empresas del Estado”.

•  Esta causa es una de las más importantes de la historia judicial en Argentina. Decenas de expertos, peritos en lo comercial, contable, financiero, investigaron los mecanismos a través de los cuales aumentó la Deuda Externa. Estos mecanismos afectaron tanto al sector público como al privado.

•  Entre los que involucran al endeudamiento público se destaca el siguiente: A partir de comunicados del secretario de programación y coordinación económica, Guillermo Walter Klein, se instó a las empresas públicas (siendo YPF un caso brutal y emblemático) a endeudarse en dólares en el exterior. Estos dólares eran retenidos en el BCRA y a las empresas sólo llegaban pesos, quedando el registro del endeudamiento en divisa norteamericana. Los recursos no eran requeridos ni necesarios para las empresas. El motivo fue que el ministro Martínez de Hoz precisaba aumentar las reservas para volcar los dólares al mercado cambiario, abaratar el dólar y favorecer la apertura económica. De esta manera se producía una ficción, ya que lo que figuraba en el BCRA como reservas no eran otra cosa que un pasivo de las empresas públicas. Por otra parte a las empresas públicas se les negaron los privilegios que sí se dieron a las empresas privadas, como los seguros de cambio.

•  Entre los mecanismos referidos al sector privado encontramos los denominados avales del Estado, seguros de cambio, bicicleta financiera, fuga de capitales, autopréstamos, etc.

•  Avales del Estado: los empresarios privados, tales como Bridas y Techint, entre tantos otros, tomaban préstamos en el exterior con una garantía del Tesoro Nacional. Una vez vencidos los contratos, las solventes empresas privadas no pagaban, y las deudas eran transferidas al Estado, es decir, sobre las espaldas del pueblo. Nunca se efectuó reclamo alguno a estas empresas.

•  Deudas entre filiales y casa matriz: las filiales locales de las multinacionales fueron capitalizadas en diversas ocasiones, tal como ocurrió con Renault Argentina. Pero la transferencia de capital era contabilizada como préstamo externo. Esta deuda privada (que no era tal) fue beneficiada por el régimen de seguros de cambio.

•  Autopréstamos: muchos empresarios transfirieron sus fondos al exterior. Y luego pidieron créditos a los mismos bancos donde depositaban su dinero. Esta deuda (que no era tal) luego fue estatizada. Esto permitió a su vez la evasión impositiva y la fuga de capitales. Los empresarios hacían figurar el dinero que llevaban al exterior como pago de intereses y vencimientos de capital. El pago de intereses les evitaba el pago de impuesto a las ganancias.

•  Bicicleta Financiera: el dinero traído del exterior era conseguido a bajas tasas de interés. Rápidamente era depositado en pesos en los bancos locales, que ofrecían tasas de hasta el 130 % anual. Luego los retiraban, los convertían en dólares y los redirigían al exterior. La devaluación controlada permitió prever y calcular estas especulaciones.

•  Seguros de cambio: se dieron entre 1981 y 1985. Eran una garantía contra el endeudamiento en dólares. Si, en un caso hipotético, alguien se endeudaba por 100 dólares (100 pesos) en el exterior y requería un seguro de cambio, ante una eventual devaluación, el Estado se hacía cargo de la diferencia. El empresario seguía debiendo 100 dólares, pero 300 pesos, según la devaluación. Y el Estado asumía los 200 pesos generados por el nuevo tipo de cambio. Esta fue la estatización de la deuda, de la que fueron responsables tanto Domingo Cavallo como José Luis Machinea. Algunos de los empresarios que estatizaron deuda fueron Macri, Bridas, Pérez Companc, Bulgheroni, Renault Argentina, Grupo Clarín y Papel Prensa.

•  Privatizaciones: el estado emitió títulos para cubrir estas “deudas” privadas. Estos títulos fueron posteriormente adquiridos por los mismos empresarios que usaron al estado. Por ejemplo, X se endeudó ilícitamente, se benefició con un seguro del estado, se deshizo por lo tanto de parte de su deuda contraída. Y luego compró el título con el que el estado había cubierto su deuda. Así, el supuesto deudor pasó a ser el vil acreedor. Con esos títulos (acreencias) se procedió años más tarde a adquirir las empresas públicas.

•  Las investigaciones sobre la Deuda Externa han acarreado otras causas judiciales. Entre ellas la que refiere a las sucesivas violaciones a la Ley Penal Cambiaria y que tiene como objeto principal de investigación el Plan Financiero implementado en 1992, denominado Plan Brady.

•  El Plan Brady es uno de los grandes planes de vaciamiento que ha sufrido la Argentina. Y es una de los objetos de investigación judicial, a raíz de una denuncia presentada en 1993 por Alejandro Olmos y que prosigue si hijo, Alejandro Olmos Gaona.

•  Pero por lo insólito de algunos resultados, vale la pena mencionar una sola cuestión: el Plan Brady implicó un canje de deuda pública por bonos Brady. La operatoria fue realizada por bancos los acreedores del Estado. Entre otras cosas, en el canje se pactó la jurisdicción de los tribunales de Nueva York, Londres y Frankfurt; y se renunció a oponer la defensa de la inmunidad soberana, aún en los procesos de ejecución. Otra de las cláusulas de los nuevos contratos de deuda decía: que si alguna disposición contenida en los contratos fuera nula, ilegal o no ejecutable, la República Argentina renuncia a denunciarlos o a pedir la nulidad del contrato. En fin, en la firma del contrato ya se presume la ilicitud de la operación.

•  Estos puntos mencionados, que constituyen tan sólo una pequeñísima parte de la operatoria, demuestran no la violación a expresas disposiciones legales y constitucionales, sino que el Estado no hizo otra cosa que contraer obligaciones, renunciando a todos sus derechos como entidad soberana. A cambio de este sometimiento, los bancos acreedores fueron relevados de cualquier obligación contractual y hasta se los eximió de toda responsabilidad, por negligencia, incumplimiento o mala conducta.

Deuda y fuga de capitales. No hay que traer sino evitar que se vayan.

•  Existe otra causa, una tercera, que es la Nº 6420/2001, denominada “Cavallo, Domingo Felipe y otros s/abuso de autoridad y violación a los deberes de funcionario público”: Es la causa por el “Megacanje”, que se encuentra en pleno trámite en el Juzgado Nacional Nº 2. Implicó entre otras cosas el aumento de la deuda externa en 55.000 millones de dólares.

•  Esta causa tiene su núcleo explicativo en la investigación sobre el canje de deuda efectuado en 2001, que acrecentó la deuda externa de 158.000 millones de dólares a 214.000 millones. En este “megacanje”, se originó la deuda con el FMI que se canceló en enero de 2006. Fue un préstamo cuyos fondos fueron íntegramente fugados por 520 empresas, tal como quedó acreditado en la investigación llevada a cabo por la Comisión de fuga de Capitales de la Cámara de Diputados en el año 2002. Se fugaron más de 16.000 millones de dólares, por parte de empresas que declararon ganancias a la AFIP, por 2500 millones de dólares, lo que hace presumir la existencia de una cuantiosa evasión. El FMI, tenía conocimiento de la fuga de esos capitales tal como lo determinó su oficina de evaluación independiente, y su Carta Constitutiva le prohíbe efectuar préstamos para esas transferencias.

•  Este “megacanje”, que permitió el ingreso de enormes sumas de capital que fueron fugadas, remite al mito de las inversiones extranjeras. El establishment vive del mito que las inversiones directas extranjeras son fundamentales para el desarrollo del país. Pero el problema argentino no es que entren capitales, sino que se evite su fuga. Luego de la devaluación, la riqueza de los argentinos fuera del país alcanzaba los 110.000 millones de dólares (monto cercano al actual y que creció casi a la par de la Deuda Externa), dinero para el lujo, el ocio y una seguridad bancaria que no se compensa con el impacto recesivo que tiene para la economía local.

¿Por qué repudiar la Deuda Externa?

•  Pero lo que hemos visto no es suficiente. Es necesario un estudio mayor y más minucioso que el actual. Sin embargo, lo avanzado de la investigación permite cuanto menos tomar conciencia de que se está frente a un sistema que imposibilita la autodeterminación, la independencia, el crecimiento y el bienestar.

•  Lo investigado, que debe ser profundizado, permite no obstante su repudio, y es suficiente argumentación para que se suspenda todo pago hasta que no sea causa de una investigación más profunda en la Justicia y hasta que no sea tema de debate nacional.

•  La deuda externa, esa “esclavitud del tercer milenio” como la definiera el jurista italiano Pierángelo Catalano, es una profunda herida, que sangra continuamente las riquezas de un país hacia el exterior. Es el paradigma del sometimiento a las decisiones del capital financiero, que continúa en el camino de la concentración monopólica, sin que tenga significación alguna el altísimo costo que ello significa en vidas humanas y en posibilidades de progresos para los sectores periféricos de ese mundo en el que son los soberanos absolutos.

•  Claro que es necesario poder político para hacerlo, y fundamentalmente una concientización general de l población acerca del tema.

¿Cómo repudiarla? Deuda Odiosa y Delito de Ejecución Continuada

•  Alejandro Olmos Gaona ha desarrollado una útil tesis, que sostiene que la Deuda Externa Argentina puede ser considerada como Deuda Odiosa y como Delito de Ejecución Continuada.

•  ¿Por qué considerar a la deuda externa como “odiosa”? En primer lugar, la “deuda vieja”, contraída durante el período de facto entre 1976 y 1983, que hoy seguimos pagando, debe ser considerada “deuda odiosa” porque no ha sido utilizada en beneficio del pueblo. Según el Banco Mundial el 44% de esa deuda sirvió para la fuga de capitales, el 33% para pagar los intereses de esa deuda, y el resto para comprar armamento. Esta deuda fue contraída, además, por un gobierno dictatorial; pero aún si hubiese sido contraída por un gobierno democrático, sería, de acuerdo a su fin, Deuda Odiosa.

•  ¿Por qué afirmar que la deuda puede ser caracterizada como “delito de ejecución continuada”? Simplemente porque es un delito que permanece en el tiempo. Más allá de las sucesivas renegociaciones que se efectúen, su vicio de origen no puede ser borrado.

•  Estas son tan sólo doctrinas jurídicas, fundamentales pero doctrinas al fin, que sólo sirven como instrumentos de solución política. Es decir, que la política es la única que puede disolver el sistema de la deuda; y la política no es excluyente. La política no la hacen sólo los políticos profesionales. La política la hacen los pueblos".

*Creada por Alejandro Olmos y al morir, Alejandro Olmos Gaona la dirigió

http://palabraargentina.com.ar/queEsLaDeuda.htm#12

Fuente: http://www.proyectosurvtelopez.com.ar/2010/07/la-deuda-externa-mata.html

 

3. Es odiosa y delito de ejecución continuada

El 13 de julio de 2010 se cumplieron 10 años de la resolución judicial dictada por el juez federal Jorge Ballestero, en la causa 14.467, caratulada Olmos, Alejandro s/ denuncia, en la cual se estableciera que el proceso de endeudamiento de 1976/83, fue ilícito, ilegítimo y fraudulento.

A 10 años de la sentencia a la deuda

Por Al Dorso*

 

Síntesis de la causa penal 14.467 que investigó el proceso de endeudamiento del periodo de1976/1983.

-El proceso de endeudamiento, durante el periodo 1976/83 no tiene justificación legal, ni administrativa, ni económica.

-Los procedimientos utilizados por la autoridad económica de entonces (1976/1982) fueron discrecionales y revelan transgresiones, irregularidades, comportamientos y gestiones que conforman verdaderos actos ilícitos.

-La resolución final judicial considera probadas las denuncias que dieron origen al juicio penal de la deuda caratulado como Causa 14.467 “ Olmos Alejandro s/ denuncia”

-Las empresas publicas fueron obligadas por la autoridad económica, a través del BCRA, a endeudarse con la banca privada internacional, aun sin necesitar financiamiento.

-En muchos casos, como en el ejemplo de Aguas y Energía Eléctrica S.E., se obligo a las empresas a cancelar obligaciones crediticias con bancos locales, mediante prestamos que debían contratar en el exterior. Los acreedores externos reemplazan, así, a los bancos del país.

-En casi totalidad de las empresas publicas estas no percibieron un solo dólar de su supuesta deuda externa, como en el caso concreto de YPF, la empresa pública de mayor deuda externa ( unos 7.000 millones de dólares). Las divisas ingresadas al país, por las operaciones de endeudamiento, eran utilizadas por el Banco Central para financiar la llamada “apertura económica” . Se configuraba una verdadera “malversación de fondos” .

-Las reservas internacionales constituyeron un claro ejemplo del manejo inescrupuloso de los fondos públicos. Las divisas obtenidas en las operaciones de endeudamiento externo eran colocadas a plazo en la misma banca prestamista o en otra. En casi todos los casos la tasa de interés que se pagaba por los fondos tomados en préstamo era superior al interés que recibía por la colocación de esos mismos fondos. El Estado perdía, así, la diferencia de intereses y las comisiones lógicas por la doble operación de tomar los fondos prestados, por una parte, y volverlos a colocar, por otra parte.

-Por un acuerdo suscripto entre el Banco Central y la Reserva Federal de los Estados Unidos, se colocaban, en bancos de los EEUU o mediante aceptaciones bancarias de firmas particulares, toda suma que excediera los 500.00 dólares en los depósitos de la sucursal Nueva York del Banco de la Nación Argentina. Las operaciones eran automáticas en virtud del convenio

-En el manejo de las reservas internacionales el Banco Central registraba las colocaciones en el exterior en una libreta negra reservada al control de quienes manejan, ilegalmente, los recursos financieros del Estado, en el Banco Central y en el Ministerio de Economía.

-Por disposición de la Secretaria de Hacienda, el Tesoro Nacional otorgaba avales a empresas privadas que como Acindar, Papel Prensa, Papel Tucumán, Covimet, Interama, Alto Paraná S.A, Austral, etc., no afrontaron a su vencimiento sus obligaciones de pago con el exterior. Ello determinó que el Estado Nacional asumiera la atención de tales compromisos. Los avales caídos le significaron al país importantes pérdidas.

- La acción judicial para el recupero de los recursos pagados y/o comprometidos por el Estado, no fue posible por carecer , los organismos legales correspondientes, de la documentación necesaria para promover las demandas.

-En la casi totalidad de las operaciones de deuda externa atribuidas a las empresas publicas, se desconoce el destino de los fondos originados en tales operaciones de endeudamiento.

-A fin de determinar la capacidad de endeudamiento del país, un ejecutivo del Fondo Monetario Internacional fue destacado a la Argentina, con costo a cargo del Banco Central. A fin de cubrir aspectos formales, el FMI le daba licencia y la entidad bancaria argentina lo contrataba. Procedimiento este que refleja, con clara evidencia, la corresponsabilidad de dicho organismo internacional con los funcionarios argentinos que comprometieron al país.

-Los denunciados en la causa penal de la deuda condujeron las operaciones en condiciones de verdadera clandestinidad, sin rendir cuentas ni siquiera después de los actos cumplidos. Los titulares del BCRA resolvieron operaciones de prestamos con el exterior sin intervención del Directorio de la institución.

-El BCRA no tenía registrada la deuda externa al iniciarse el juicio penal en octubre de 1982.Así lo informo oficialmente el presidente de la Institución, Dr Julio García del Solar, al Juzgado Federal, expresando que las referencias que dispone solo tienen valor estadísticos sin valor contable. Con relación a la deuda privada las constancias respectivas corresponden a meras declaraciones de los supuestos deudores, sin verificación ni control de BCRA.

-El BCRA tampoco disponía de un registro completo de avales otorgados por el sector publico, hallándose imposibilitado de informar, al Juzgado que investiga la deuda, respecto a la responsabilidad patrimonial asumida por el Estado en los años 1976 a 1982.

-Todas las informaciones suministradas por el BCRA, en relación con la deuda externa de las empresas públicas, no coinciden con las suministradas por estas al mismo juzgado.

-Por resolución del entonces Ministro Martínez de Hoz, se dispuso la realización de un análisis trimestral de los márgenes de endeudamiento que se le atribuía a las empresas públicas. Las operaciones de prestamos no respondían, obviamente, a necesidades eventuales o permanente de dichas empresas, sino a una estrategia financiera por la cual se utilizaba a las misma para la contratación de prestamos en el exterior. Así lo establece, un importante documento del BCRA que consigna que “ el desarrollo deficitario del mercado cambiario obligo a adoptar diversas medidas de tipo operativo recurriéndose a determinadas Empresas del Estado, con márgenes de endeudamiento para que obtuvieran créditos externos que negociados inmediatamente nos dieran disponibilidades”.

-Las cuantificaciones realizadas por el BCRA respecto a las cuentas del Balance de Pagos correspondientes al sector publico, son pruebas demostrativas que se desconoce el monto real de la deuda externa.

-En todas las operaciones de endeudamiento externo, se declinó la jurisdicción argentina sometiéndose al país a las leyes y tribunales extranjeros (fundamentalmente Gran Bretaña y los Estados Unidos). Para facilitar la maniobra “legal” se reformó el Art. 1º del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, por dos leyes especiales del gobierno del proceso generadas por Martínez de Hoz. ( Leyes 21.305 30 de abril de 1976 y 22.434 del 16 de marzo de 1981)

-En distintas operaciones con el exterior, como en el caso de endeudamiento externo de la Comisión Nacional de Energía Atómica, los dictámenes de su Asesoría Legal y del Procurador del Tesoro fueron dictados por la Banca acreedora del exterior a través del Estudio profesional del Dr. Klein, siendo este Secretario de Estado en el ministerio de Martínez de Hoz. El estudio actuaba como representante, asesor y consultor de la banca  prestamista.

-En la deuda externa del sector privado se incluyen las deuda internas de las multinacionales. Estas deudas son las que mantienen las filiales en la Argentina ( de dichas multinacionales) con sus casas matrices con le exterior.

-En la deuda externa figuran 4.000 millones de dólares ya cancelados y que continúan incluidos como impagos.

-La deuda externa de las empresas privadas fue asumida por Estado mediante el régimen de los seguros de cambio y refinanciando y pagando (dicha deuda privada) entregando títulos públicos.

·         -Durante los años 1977 a 1982 se registraron salidas de divisas por 35.102 millones de dólares. Esta “fuga” se computa, en el referido informe del Banco, en el rubro “egresos sin especificaciones de motivo”. Tales divisas no correspondían a importaciones y obviamente se trataba de fondos enviados al exterior en el proceso de descapitalización del país. 

*Al Dorso es un proyecto comunicacional radial dedicado al análisis y estudio de la deuda externa. Se emite todos los sábados a las 13hs., por Fm La Tribu 88.7, Capital Federal, Argentina. El proyecto integra un equipo de jóvenes historiadores, sociólogos, locutores, comunicadores sociales y abogados.

Fuente: http://200.58.120.249/aldorso.com.ar/17-JUL-10_Deuda.html

13 de julio de 2010

La deuda externa mata

Hoy se cumplen 10 años de un fallo judicial cuestionado pero que demuestra que hay una deuda ilegal, mal llamada por algunos, “vieja”: en realidad es “canjeada”, “refinaciada”, “megacanjeada” y tantos otros vericuetos que no la legalizan. Un fallo judicial que habla de una Argentina arrodillada. Una Argentina donde muchos hablan de “seguridad jurídica”, pero hacen la vista gorda a los “al menos 477 ilícitos” de los que habla este fallo. En nombre de esta “deuda” se ha privatizado el patrimonio público, y esa deuda ha seguido aumentando descomunalmente. Una deuda generada durante una de las épocas más nefastas y trágicas de nuestro país. Esa mal llamada deuda se originó mientras desaparecían a miles de seres humanos. Desaparecidos y deuda, las claves para someter a nuestro país a la pobreza e impedir su desarrollo. Pero lamentablemente ningún gobierno se hace cargo y por esta situación nadie ha ido preso. Debemos terminar de una vez y para siempre con el sistema de la deuda externa, entendiendo que hasta tanto eso no suceda, seguiremos sufriendo la injusticia social más perversa en un país que produce alimentos para alimentar diez veces su población pero tiene millones de pobres e indigentes. Por eso exigimos una seria y minuciosa auditoría de la deuda externa teniendo en cuenta los detalles del fallo y las tres causas penales aún abiertas en nuestra justicia.

LAS DEUDAS SE PAGAN, LAS ESTAFAS NO.

http://www.proyectosurvtelopez.com.ar/2010/07/la-deuda-externa-mata.html

La militancia consecuente de personalidades y organizaciones por poner fin al sistema de empobrecimiento y despojo de derechos que es la deuda pública externa se ve reforzada con la Red Nacional de Medios Alternativos que manifiesta:

"Con la complicidad de los medios de comunicación dominantes, la población de Argentina se mantuvo ajena al mayor condicionante de nuestra economía, desde tiempos históricos: La Deuda Pública Externa. Pero el año nuevo cambió la tendencia y el tema se instaló en la agenda de los grandes medios. Por eso, la Red Nacional de Medios Alternativos sale al cruce para abordar con autenticidad y sin escamoteos, este sistema de dominio de los pueblos, como es la deuda.

-Un conflicto de jurisdicciones, en apariencia pero de poderes al fin, llevó a una confrontación entre el Banco Central y el Poder Ejecutivo Nacional, por los fondos más convenientes para pagar deuda externa fraudulenta: Reservas o recorte del Presupuesto Nacional. Los dos sectores enfrentados coinciden, sin embargo, en pagar y engrosar un endeudamiento que sale de los flacos bolsillos de la mayoría del pueblo.
 

La Red Nacional de Medios Alternativos, en el año del Bicentenario y siempre, denuncia:

-PORQUE salimos de un colonialismo directo a otro que nos hicieron creer que era mejor: La Deuda Externa, un sistema de dominio de los pueblos.

-PORQUE La Deuda Externa es usuraria, delictiva. Nos mantiene eternamente endeudados a través de una suerte de diezmo laico.

-PORQUE la deuda pública es condicionante de las políticas económicas.

-PORQUE la globalización era la panacea universal. Pero contrariamente, se globalizó el pensamiento único, el hambre de Sur a Norte y una esperanza de vida demasiado incierta, con la ayuda invalorable de la Deuda Externa, siempre en alza aunque paguemos.

-PORQUE el Gobierno Nacional debe reconocer la deuda pública ilegal contraída por la dictadura cívico-militar genocida, investigada y reconocida en un resolución judicial que no llegó a sentencia (según Alejandro Olmos Gaona) porque no resolvió nada, pero existe y no debe pagarla el pueblo.

-PORQUE una vez más vuelve a endeudarnos el Gobierno Nacional de los Derechos Humanos, el mismo que había lanzado a los cuatro vientos la independencia de los mercados financieros. Y encima, de cada deuda contraída dirá una vez más que la operación ha sido exitosa.

-PORQUE lo pagado indebidamente nos llevó a un saldo acreedor que los organismos financieros deben reintegrarnos.

-PORQUE nunca pudimos decidir sobre las Reservas del Banco Central de la Nación. Pero nos atribuyen propiedad para pagar una deuda de la cual no somos deudores.

-PORQUE no queremos empujar más la puerta giratoria decimos: ¡¡LA DEUDA EXTERNA MATA!!

UNA HISTORIA DE FRAUDES, COMO LA DEUDA MISMA

Con la última dictadura cívico-militar, la deuda externa del país alcanzaba los 7.500 millones de dólares. El ministro de Economía, José A. Martínez de Hoz la multiplicó seis veces en función de los intereses de bancos extranjeros y en desmedro del aparato productivo del país. La inestimable ‘colaboración' de los organismos multilaterales de crédito quedó expuesta cuando a los tres días del golpe de Estado, el FMI otorgó un préstamo al gobierno de facto, cuando lo había negado al gobierno constitucional.

Se ignora -salvo excepciones- la investigación en el Juzgado Federal Nº 2, que resultó causa sentenciada y otras dos en pleno trámite, el origen de la deuda, sus características y beneficiarios; quiénes la instrumentaron y renegociaron fraudulentamente.

Se desconocía el destino de los fondos, además de encontrarse probados los 470 ilícitos denunciados. No hay registro de la deuda, se anotaba en una ‘libreta negra' o de ‘almacenero' el manejo de las reservas internacionales para que no fueran auditadas.

Para muestra basta la deuda de YPF, que de 363 millones de dólares en 1976 pasó a más de 6.000 en diciembre de 1983, sin ver ni tocar un sólo peso de supuestos préstamos.

Las tasas de interés llegaron a un 21%, alcanzando la deuda en diciembre de 1983 la suma de 45.000 millones de dólares.

La deuda pública con el Club de París, que se halla dentro del período 1976- 83, por lo tanto comprobadamente ilegítima e ilegal, inspiró a varias personalidades como Alejandro Olmos Gaona a tramitar una acción de amparo en defensa colectiva, para que el gobierno se abstenga de negociar con el Club..., y otra para suspender cualquier arreglo con los Bonistas que quedaron fuera del canje en el año 2005, en razón de la naturaleza ilegal de tales bonos.

Se busca impedir "la consumación de un acto que convalidará la legitimidad de una deuda, que es materia de investigación por la Justicia federal penal" y pide que se ordene al Poder Ejecutivo nacional, que "suspenda cualquier tipo de negociación, hasta tanto la justicia no se expida sobre la procedencia de las obligaciones que son materia de investigación".

Finalmente y por ahora, esta suerte de ping pong donde casi todos somos de palo, inspiró al presidente Néstor Kirchner, más que a su cónyuge, a hablar de la creación de una comisión bicameral que investigue la deuda externa durante un plazo mínimo de seis meses y la presentación de nuevas denuncias ante la Justicia.

Ante un panorama incierto y nada confiable, la Red Nacional de Medios Alternativos propone para el caso, el protagonismo de nuestros mayores referentes que han comprometido tantos años de sus vidas para llegar a la verdad de la deuda, además de organizaciones sociales y populares que garanticen la transparencia de la Comisión y no dejar el trámite sólo en manos de parlamentarios. Porque la verdadera contradicción que se debate está entre el saqueo de los acreedores o el bienestar de la clase trabajadora y el pueblo.

www.rnma.org.ar
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Fuente:
AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH 30-01-2010

 

 

En consecuencia, la multiplicación de espacios de deliberación y toma de decisiones sobre la deuda externa pública es central para desestabilizar la impunidad de este sistema por el cual: el salario del trabajador aporta día a día para pagar una deuda que contrajeron los grandes empresarios, y cuyos fondos no fueron utilizados para invertir y generar más empleo sino para lucrar a través de la especulación financiera. El trabajador ha pagado y sigue pagando para crear su miseria y desempleo. Injusticia social con origen, en primer lugar, en la conciliación con nuestros opresores: los capitalistas monopólicos e incluso oligopólicos. Pero también por creencia y aplauso al crecimiento económico que es el de ellos. Porque significa agroexportación para divisas a transferir al sistema financiero global, multimillonarios subsidios directos e indirectos a los capitales concentrados, salarios de pobreza e indigencia para la competitividad del modelo productivo y recaudación fiscal cuya base fundamental es el alto IVA que incluso cercena el acceso a los alimentos, a su vez,  bajo inflación.

 

 

 

 


Organización  ((VOLVER))

 

De los de abajo contra la impunidad capitalista e imperialista

Es prioritario para desestabilizar la impunidad de saquearnos y despojarnos de derechos que no naturalicemos la corrupción y el funcionamiento socioeconómico en favor exclusivo de las ganancias de monopolios. De ahí la relevancia de compromisos colectivos con:

 

1.  Poner en práctica a los principios éticos

 

La Deuda, un tema ético que nos desafía

Por Pastor Ángel F. Furlan (Adital)

"El tema de la deuda externa no es sólo un tema económico, histórico, político o estadístico descarnado. Es un tema que tiene que ver con la vida y la dignidad de las personas. El peso de la deuda externa y sus "servicios" tiene un costo humano, social y ecológico inadmisible. El sistema de la deuda priva a gran parte de nuestro pueblo no sólo de una vida digna sino de aún lo mínimo indispensable para la subsistencia. Desalienta cualquier esperanza de un desarrollo sustentable y la degradación del nivel de vida ha llegado a ser la norma.

En el análisis del sistema de la deuda desde una perspectiva ética habría que comenzar apuntando que todo el endeudamiento de las últimas décadas comenzó con una gran mentira, la mentira de que era necesario que los países del Sur se endeudaran para lograr su desarrollo. Pero la verdad es que el endeudamiento de América Latina, Asia y África no fue un fenómeno que respondiera a los intereses y necesidades de desarrollo de nuestros pueblos, sino que respondía a los intereses y necesidades del capital especulativo en manos de la banca internacional y de las grandes potencias.

Aquellos que hablamos de la deuda como de un "sistema" lo hacemos porque estamos convencidos de que no se trata de un accidente, de un fracaso de nuestro pueblo por no saber hacer las cosas, o de la voluntad de Dios. Tenemos razones suficientes para afirmar que la deuda demuestra ser un mecanismo expresamente diseñado para lograr niveles cada vez mayores de concentración de riqueza en el hemisferio norte, sobre la base de la desigualdad, el empobrecimiento y el control de los recursos naturales de los países del sur.

Fueron muchos los gobiernos en América Latina que respondieron al sistema y a la lógica mentirosa del endeudamiento aceptando ser cómplices en la imposición del modelo económico que nos sumergió en la pobreza. La mayoría de ellos fueron gobiernos de facto surgidos de golpes militares durante el década de los ’70, todos ellos culpables de graves violaciones a los derechos humanos. También son responsables los que posteriormente fueron continuadores de estas políticas como ocurrió en nuestro país luego del advenimiento de la democracia, especialmente durante la década de los ‘90. La mayor parte de la deuda, de entonces y ahora, está ligada a la usura y a hechos de corrupción y actos delictivos en los que ha habido complicidad entre funcionarios corruptos del hemisferio Sur y los corruptores del hemisferio Norte.

Como resultado de este sistema, que hasta hoy nos sigue dominando, en toda América Latina se vive una situación semejante: desocupación, pobreza, indigencia, exclusión, vaciamiento de la salud pública, la seguridad social y el sistema educativo. La deuda, los artífices del sistema y sus cómplices vernáculos son los principales culpables de que haya niños desnutridos, muchos de ellos muertos antes de los cinco años, ancianos abandonados a su suerte y jóvenes despojados de toda esperanza de futuro. La deuda y el modelo del cual es herramienta son responsables de depredación de la creación, marginalización, violencia y muerte.

El costo humano, social y ecológico del sistema de la deuda constituye y debe ser denunciado como la primera y más fuerte razón de su ilegitimidad. El sistema perverso de la deuda priva a nuestros pueblos de los medios elementales para su subsistencia. Con el peso de la deuda sobre nuestras espaldas no hay posibilidad alguna de que cambie la situación de las grandes mayorías marginadas y excluidas en nuestro país y nuestro continente.

El no expresarnos con vehemencia y tomar acciones concretas para luchar contra este verdadero crimen de lesa humanidad sería cerrar nuestros corazones, ojos y oídos ante el dolor y clamor de los más débiles y vulnerables, de aquellos que han quedado excluidos del sistema y que son los que hoy más sufren las consecuencias del endeudamiento ilegítimo. No podemos quedar indiferentes mientras tantos de nuestros hermanos y hermanas viven en una situación de pobreza humillante, víctimas de un modelo económico despiadado y excluyente del cual la deuda es la herramienta más eficaz. Ignorarlos sería ignorar a aquellos que son los destinatarios del Evangelio. Ignorar el mandato y la posibilidad de construir un mundo distinto sería negar el mensaje liberador del Evangelio ya que como dice la teóloga latinoamericana Elsa Tamez, "el Evangelio es una fuerza en la cual se manifiesta la justicia de Dios, por eso es evangelio, es decir, buena nueva para quienes tienen sed de esa justicia en un mundo plagado de injusticias."

Nuestra vocación cristiana nos urge a encarar el tema de la deuda con decisión y firmeza. Es un deber ético inexcusable unirnos y comprometernos en la tarea de hacerlo visible y participar en la construcción de procesos políticos que impidan que la deuda ilegal e ilegítima sea pagada por el pueblo. Es asimismo un deber ético unirnos a quienes hoy, desde distintos ámbitos incluyendo el parlamentario, están tratando de impulsar una auditoría de la deuda. Es nuestro deber y también nuestro derecho como ciudadanos, reclamar a las autoridades la decisión política de enfrentar el tema de la deuda sobre la base de la verdad y la justicia y dejar, de una vez por todas, de pagar con el hambre del pueblo".[12º Trabajo en el "Proyecto de información sistemática sobre la Deuda Externa Argentina", (PROINFODEA)].

Fuente original: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1&lang=ES&cod=50973

Fuente: www.rebelion.org/Opinión / 18-09-2010

 

Nace tribunal ético contra minería de frontera

 

Por Daniela Estrada (IPS)

"Quieren llamar la atención sobre desarrollos mineros en zonas limítrofes o con repercusiones bilaterales. Son los activistas latinoamericanos que se reunirán en la capital chilena para "juzgar" proyectos que consideran negativos para las comunidades locales, el ambiente y la seguridad nacional.

"Una de las particularidades de la actividad minera hoy es la expansión hacia zonas tradicionalmente no tocadas, donde se impedía el ingreso por razones geopolíticas o de seguridad nacional, como las fronteras de los países", explicó a IPS Lucio Cuenca, del no gubernamental Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), de Chile. El OLCA es uno de los organizadores del primer tribunal ético contra la minería de frontera, a realizarse el 30 de este mes en Santiago. En esa instancia se analizarán proyectos de Argentina y Chile, Ecuador y Perú, Bolivia y Brasil, El Salvador y Guatemala, México y Guatemala y el de Costa Rica y Nicaragua (mina Crucitas).

El ejemplo paradigmático lo constituyen Argentina y Chile, que en 1997 firmaron el Tratado de Integración y Complementación Minera. Hasta ahora cinco proyectos han recibido de parte de una comisión binacional el protocolo necesario para operar en la limítrofe cordillera de Los Andes, rica en glaciares.

Se destaca la cuestionada mina Pascua Lama, de la corporación canadiense Barrick Gold, en la norteña región chilena de Atacama y la noroccidental provincia argentina de San Juan, además de El Pachón, las Flechas, Vicuña y Amos-Andrés, todos de capitales extranjeros. Aún está en trámite el proyecto Cerro Cuadrado, en la Patagonia, de la también canadiense Desarrollo de Prospectos Mineros SA. Todas presentan oposición de comunidades locales y ecologistas. Según Cuenca, los efectos ambientales, sociales y políticos de esta minería, principalmente en manos de firmas trasnacionales, constituyen una "realidad nueva" que debe ser visibilizada, ya que no está siendo atendida por la "institucionalidad de protección a los derechos humanos, ni bilateral ni internacional". Los activistas critican, además, el decidido apoyo de los gobiernos a las empresas. OLCA, por ejemplo, detectó complementariedad entre el tratado minero chileno-argentino y algunos proyectos IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura de la Región Sudamericana).

El tribunal ético, conformado por un panel de jueces y personalidades latinoamericanas, enjuiciará en distintos niveles a los Estados, las empresas mineras y a los países de origen de éstas.

CORDILLERA DEL CÓNDOR
En el norte de Perú, en el límite con Ecuador, las concesiones casi se han triplicado si se comparan los mapas de febrero de 2005 y junio de 2010, con dos casos simbólicos: el de la minera Afrodita, de capitales canadienses, y Río Blanco, de la compañía china Zijin. Afrodita posee una concesión aurífera en plena cordillera del Cóndor, en la región Amazonas, donde habita el pueblo nativo awajún, y conocida por el conflicto bélico que enfrentó a Perú y Ecuador en 1995. Río Blanco explotaría cobre en una zona de campesinos de la región Piura. Ambos proyectos están en etapa de exploración y son rechazados por la mayoría de las comunidades nativas y campesinas por temor a que se contaminen sus ríos y bosques. Un escenario similar se observa en las sureñas Puno y Tacna, que colindan con Bolivia y Chile, respectivamente.

José de Echave, de la no gubernamental CooperAcción de Perú, señaló a IPS que "el gobierno no tiene una política que considere los riesgos de seguridad y daño al ambiente antes de dar concesiones en zonas de frontera. Todo parece que se deja a la improvisación". La Constitución de Perú prohíbe que se otorguen concesiones a capitales extranjeros en un rango de 50 kilómetros de la frontera, salvo que se apruebe un decreto supremo que declare de interés nacional el emprendimiento. Entre 2002 y 2009 se emitieron 23 de estos decretos. Magdiel Carrión, líder campesino de Piura y presidente de la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería, se opone al proyecto de Zijin porque considera que afectará los páramos y el río Blanco, que da origen a otros dos cursos de agua en el límite con Ecuador. Según Carrión, los proyectos generan división y violencia entre los que están a favor y en contra. "Espero que en el Tribunal Ético de Chile se ponga en evidencia lo que hacen estas empresas y sea vea una forma de sancionarlas", planteó.

EL PANTANAL
En Bolivia, preocupa el proyecto siderúrgico del Mutún, en el oriental departamento de Santa Cruz, que limita con Brasil, a cargo de la compañía india Jindal Steel. Patricia Molina, del Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo, señaló que el Mutún potenciará el polo siderúrgico de la región de Corumbá, en el sudoccidental estado brasileño de Mato Grosso do Sul, y dejará en segundo plano el interés boliviano por contar con materia prima y productos terminados derivados del hierro. El gran impacto ambiental será percibido de inmediato en la región boliviana de El Pantanal, el humedal más grande del mundo con función reguladora del clima que se extiende también por Paraguay y Brasil, porque la industria siderúrgica requiere grandes volúmenes de agua para el proceso del hierro en su fase inicial, aseguró a IPS Molina. A cuatro años de la firma del contrato entre Jindal Steel y el gobierno no existen avances en el proyecto, pero algunas comunidades indígenas ya sufren la prohibición de usar lagunas naturales como fuentes hídricas, afirmó.

EN EL NORTE
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington, solicitó el 20 de mayo a Guatemala suspender la explotación de oro y plata de la mina Marlin, ubicada en el occidental departamento de San Marcos, fronterizo con México, al acoger una medida cautelar a favor de 18 comunidades indígenas. No obstante, Montana Explotadora, subsidiaria de la canadiense GoldCorp, acusada de contaminar varios ríos, continúa operando la mina por retrasos administrativos en el trámite de suspensión.
Mientras tanto Entre Mares, otra filial de la corporación canadiense, está a cargo del proyecto Cerro Blanco en el sudoriental departamento de Jutiapa, limítrofe con El Salvador, al que se oponen grupos sociales salvadoreños y guatemaltecos. "Existe el riesgo de un conflicto político binacional porque El Salvador tendría los argumentos legales para afirmar que se violan los derechos humanos de sus ciudadanos" debido a la eventual contaminación de los compartidos río Lempa y lago Güija, que surten de agua a la población salvadoreña, sostuvo a IPS Rafael Maldonado, del no gubernamental Centro de Acción Legal, Ambiental y Social de Guatemala.

Natalia Atz, de la no gubernamental Asociación Ceiba de Guatemala, dijo a IPS que la realización de un tribunal ético contra la minería supone una gran oportunidad para mostrar los graves daños que esta industria está provocando a las comunidades en América Latina.

La mexicana Ana María Alvarado, de la directiva del no gubernamental Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina, confirmó a IPS que expondrá en ese tribunal el caso de la empresa canadiense Blackfire Exploration, que extrae barita en el sureño estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala. En noviembre fue asesinado Mariano Abarca, dirigente de la Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería, reconocido opositor a Blackfire. Desde diciembre la mina permanece cerrada. Una misión de organizaciones no gubernamentales canadienses que visitó Chiapas este año constató daños ambientales, corrupción y violaciones a los derechos humanos por parte de la minera.
* Aportes de Milagros Salazar (Lima), Franz Chávez (La Paz), Danilo Valladares (Guatemala), Emilio Godoy (México).
Fuente original:
http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=96380

Fuente: http://www.rebelion.org/América Latina y Caribe/ 09-09-2010

 

2. Crear la unidad de voluntad emancipatoria de la diversidad popular

 

Bicentenario: Ahora le toca al pueblo

 

Por Manuel Cabieses Donoso (Punto Final)

 

“El tercer siglo de la República será el siglo del pueblo y los trabajadores. Ya es tiempo de decir basta a la oligarquía que nos gobierna. ¡Ya basta de abusos y privilegios de una plutocracia que no cesa de tragar riqueza y que hace de la Patria un mercado bursátil! ¡Ya basta de explotación y discriminaciones, de masacres repetidas por gobiernos de todo signo, de la corrupción que hace suyos los recursos de los chilenos! ¡Ya basta del despojo de las riquezas naturales! Sólo cuando esta realidad cambie y los de abajo tengan las riendas del poder, será posible celebrar la verdadera Independencia de Chile.

Las posibilidades de alcanzar ese objetivo, cambiando lo que hoy está al revés, son reales, y hay que ser optimistas sobre el resultado de las luchas populares. De hecho, una nueva y positiva realidad se está imponiendo en América Latina. Se ha conformado una corriente integradora que rechaza el capitalismo desenfrenado como un sistema inhumano y depredador. Estos países hermanos se encaminan hacia el socialismo y están creando -mediante su acción y el desarrollo de conciencia revolucionaria, aunque no sin dificultades-, formas frescas y originales de materializar la utopía de igualdad, justicia y solidaridad entre los seres humanos. El imperialismo norteamericano, cargado de armas mortíferas capaces de destruir la Humanidad de un solo soplido nuclear, se ve sometido en su propio patio trasero al más grande desafío de su historia. El centro de gravedad del renaciente movimiento revolucionario del mundo se asienta ahora en América Latina y el Caribe, como ayer lo estuvo en Europa y Asia.

Estos elementos favorecen la retoma de la iniciativa de la Izquierda chilena. Pero están también los factores objetivos internos, que hacen necesaria y urgente la rearticulación ideológica y orgánica de la Izquierda para asumir su deber: la defensa de los intereses populares. El requerimiento de una Izquierda fuerte e independiente lo produce, en primer lugar, la exacerbación del modelo capitalista neoliberal -que en el caso nuestro ha sido llevado por la dictadura militar y por la Concertación a extremos que rompen todos los cánones conocidos en el mundo-. El pueblo está sufriendo bajo el peso de un modelo institucional, económico, social y cultural que jamás aprobaría si le fuese consultado democráticamente. Las penurias de amplios sectores ciudadanos aumentan por el abuso y exacción cotidianos de créditos usurarios, tarifas abusivas, impuestos injustos que liberan al rico y agobian a los pobres condenándolos al endeudamiento de por vida. La apropiación por multinacionales de los ahorros de los trabajadores mediante las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que han transferido más de 35 mil millones de dólares a las arcas de los emperadores del mercado financiero, constituye una colosal estafa. Un abismo de desigualdad creciente en los ingresos de una minoría rica y la mayoría de pobres y explotados, la escandalosa especulación con los precios de los medicamentos y el deterioro de los servicios de salud y educación, mientras fondos públicos incrementan las ganancias de las clínicas de lujo son una burla inhumana. La brutal discriminación que vulnera el derecho a la vivienda, el hacinamiento y las carencias que fomentan terribles lacras sociales como la drogadicción, la prostitución y delincuencia, enardecen la contenida furia del pueblo. El intolerable gasto fiscal en armamentos convierte a Chile en uno de los países con mayor presupuesto militar en el continente mientras se niegan fondos para educación y salud. La criminalización de la protesta social descarga una brutal y permanente represión destinada a amedrentar a los trabajadores, estudiantes, pobladores y mapuches. La estructura institucional y la telaraña jurídica que se levantan a partir de una Constitución ilegítima y antidemocrática, requiere ser cambiada por una Asamblea Constituyente y un referéndum transparente.

Estos son algunos de los factores que llaman al sentimiento de Izquierda a reagruparse y retomar un camino de lucha independiente.
Hoy existen más motivos -y más poderosos, si cabe- para organizarse y luchar contra el sistema opresivo y explotador que llevó a nuestros padres y abuelos a incorporarse a la lucha social y política. Ellos levantaron en Chile una Izquierda -social y política- que alcanzó prestigio e influencia en el continente por su fortaleza y combatividad. Las condiciones en que nuestros antepasados se entregaron a la lucha no fueron más fáciles que las actuales. Por el contrario, hoy contamos con una experiencia de victorias, errores y derrotas, que ellos no tuvieron para diseñar sus estrategias. Así ha sido desde la lucha de emancipación, en los albores de la República. Un puñado de valientes, casi sin otras armas que cuchillos y lanzas de coligüe, se lanzaron a hacer realidad los tibios balbuceos independentistas de 1810. Dignos herederos de esos hombres y mujeres que engendraron la Patria, removiendo conciencias, derrotando la ignorancia, la indiferencia, el fanatismo religioso y el servilismo al poder colonial, venciendo al ejército aguerrido y veterano de una potencia europea, fueron los chilenos y chilenas que a fines del siglo XIX y comienzos del XX echaron los cimientos del movimiento popular y que construyeron la necesaria vanguardia política. El costo de sangre que pagó el pueblo -en masacres que tiñeron de rojo la pampa salitrera, los centros urbanos, los campos y montañas hasta el extremo austral-, fue enorme. Sin embargo, nuestros antepasados no desmayaron y su lucha de generaciones creó las condiciones que en 1970 permitieron alcanzar una histórica victoria. Por fin se avizoraba la plenitud de la soberanía del pueblo y de la independencia nacional enajenada a sucesivos imperios. Sin embargo, la traición militar, con la complicidad de la burguesía, asistidos por agencias secretas del imperio, troncharon el gobierno del presidente Salvador Allende e hicieron polvo esos sueños, echando mano a los métodos más siniestros del terrorismo de Estado para liquidar físicamente a los partidos revolucionarios y aniquilar al movimiento popular.

De esa terrible experiencia el pueblo chileno aún no termina de sobreponerse. No obstante, aunque diezmada, la Izquierda chilena no está destruida. Han brotado retoños de la lucha social y política que comienzan a hacer su propia experiencia. Ha llegado el tiempo de sumar fuerzas, romper el aislamiento y recrear lazos de confianza. Es hora de actuar para que tome coherencia y se abra paso una alternativa de Izquierda sin ambigüedades ni compromisos que diluyan su identidad. Se requiere sacar del letargo y el escepticismo a un vasto sector popular que desconfía de prácticas políticas en las que han visto métodos corruptos y conductas inconsecuentes. Por eso, lo prioritario es lo que Fidel Castro y los revolucionarios cubanos, precursores del socialismo en nuestra América, llaman la “batalla de ideas”. Es precisamente en el terreno ideológico donde la Izquierda sufrió su peor derrota. En ese campo devastado, donde hoy sólo crecen la indiferencia y la desconfianza, es donde comienza la lucha en el tercer siglo de la República. El camino para hacer de Chile un país distinto -más justo, independiente y soberano, más tolerante y comprometido con un proyecto nacional que permita liberarse de las trabas que entorpecen el desarrollo de sus potencialidades-, requiere enorme voluntad colectiva y una mirada de altura en la conducción política. Tales exigencias no deben inhibir la acción. Ninguna hazaña humana se logró sin trabajo y grandes sacrificios. Ningún proceso de cambios profundos, como los que necesita Chile, comenzó con el triunfo asegurado de antemano. Lo advertía Marx a propósito de la Comuna de París: “Desde luego, sería muy cómodo hacer la historia universal si la lucha se pudiese emprender sólo en condiciones infaliblemente favorables”.

El norte hacia el cual debe poner el rumbo la Izquierda ideológica y orgánicamente reconstruida, es sin duda el socialismo. Pero no podría cumplir su misión si aceptara la tutela reformista a cambio de ocupar un lugar en el híbrido complejo político que agrupa a los servidores probados del neoliberalismo. La Izquierda necesita crear una corriente de opinión propia, independiente, que sostenga formas de organización social y política más avanzadas, capaces de realizar cambios de fondo. Y para eso -en una perspectiva de largo plazo- hay que echarse a andar con optimismo, sin temores ni complejos, como hicieron los padres de la Patria y los fundadores del movimiento obrero y de la Izquierda chilena, asumiendo que en este siglo derrotaremos las injusticias y la desigualdad del país del Bicentenario".
Editorial de Punto Final, año 45, edición Nº 718, 16 de septiembre, 2010 www.puntofinal.cl Fuente: www.rebelion.org /Chile/ 18-09-2010

3. Constituir la herramienta de autogobierno y autogestión popular

 

Honduras: Señales

Por Ricardo Salgado(Rebelión)

 

"El paro cívico de ayer nos ha dejado lecciones muy importantes, así como señales inequívocas del sentir popular, así como la posición de los que siguen en la lucha y los que poco a poco se van doblando frente a la dictadura auspiciada por el imperio. El país se movilizó, y, por primera vez en mucho tiempo, los portavoces del régimen se vieron “obligados” a cubrir, aunque con rabietas, ladridos y calumnias, el despliegue popular.

A lo que más relevancia le han dado los medios en general, es a la acción de estudiantes contra edificios de connotados participantes en el golpe de Estado, y permanentes apologistas de la brutal represión que sufre el pueblo hondureño hace más de un año. Evidentemente, la crítica ha ido de la descalificación por parte de la derecha hasta la tibieza de los argumentos de los medios anti-golpistas que sufrieron vejámenes durante la primera etapa de la dictadura.

No hay duda que el acto de valor y de indignación exacerbadas fueron incómodos para gente que está moralmente descalificada desde hace años por su forma de proceder, y por la interminable desvergüenza que tiene para servir de caja de resonancia de los intereses de los dueños de este país. Por otro lado, los medios anti-golpistas, no pueden avalar estas acciones por razones de defensa propia. Sin embargo, para miles de personas, que se han expresado en público y en privado, estos muchachos son insignes hondureños que mostraron que el camino no es solo de rosas para la oligarquía.

Llena de emoción ver como los estudiantes de mi tierra se visten de pueblo, y reivindican, con la pasión propia de la juventud, la justicia y la libertad, frente a aquéllos que mienten, calumnian e incitan al crimen todos los días contra aquellos que no tenemos nada. Ayer, los “papagayos” de la dictadura, ya exigían a la bestial policía que capturaran gente, y seguramente seguirán a varios compañeros en busca del “trofeo” que ocupan para aplacar las cavernarias estructuras del terrorismo mediático; por eso, es un deber de todos y todas defender a estos compañeros, recordemos que nuestro movimiento es pacífico, pero no podemos satanizar a nadie por expresarse contra la ya insoportable violencia que nos ha impuesto el imperio.

El resto de la actividad fue bastante fuerte, como es característica del pueblo en resistencia. Los reportes fueron buenos sobre movilizaciones en todo el país, incluyendo la paralización de algunas arterias críticas para el comercio de los oligarcas. Seguramente nos van a acusar de fomentar el odio y promover la violencia, además de atentar contra la seguridad económica de la nación. La verdad, ayer no vi a nadie que gozara de ningún tipo de bienestar en estas honduras; lección importante: las actividades además de simbólicas deben organizarse para impactar los negocios de la oligarquía; las acciones aisladas contra el Estado, no mueven a reflexión a los verdaderos causantes del terror, el hambre, y la angustia permanente de todo un pueblo.

Ha sido notoria la descoordinación y falta de voluntad de muchas centrales obreras y grupos campesinos, para participar en las actividades de resistencia convocadas por el frente, especialmente la de ayer. Esto no es raro. Ya desde la administración Callejas, la oligarquía había encontrado un camino para doblegar fácilmente los movimientos laborales, muchas veces, a través del “estímulo” a los líderes. Para algunos que tenemos edad suficiente, no nos resulta difícil encontrar en nuestra memoria a Felicito Ávila, actual Secretario de Trabajo del régimen golpista, como dirigente sindical; tampoco es difícil ver a muchos dirigentes campesinos asociados con el Partido Demócrata Cristiano que hoy le hace los mandados a la oligarquía sin ningún sentido del honor.

Se han podido escuchar argumentaciones, groseras a la inteligencia de los hondureños, en el sentido de que la población sindicalizada llega apenas al 6%, y que al resto del pueblo es difícil asignarle tareas complejas de construcción de poder por sus limitaciones serias de entendimiento. Estas cosas son más punzantes y destructivas que la derecha misma en acción, y son más contundentes destruyendo el alma de los trabajadores, quienes han perdido confianza en sus líderes. Rectificar esta pobreza de pensamiento es una obligación ineludible que debemos abordar con mucha responsabilidad de inmediato. No es correcto generalizar, y siempre encontramos honrosas excepciones, entre líderes que luchan con honestidad y tesón toda su vida, para ellos el respeto de todo el pueblo.

La discusión sobre la lucha de clases debe ser tomada muy en serio, y no deben utilizarse “moldes” para calificar o descalificar el compromiso revolucionarios de éste o aquel sector. Es lamentable, pero en América Latina, durante las últimas décadas, hemos encontrado entre las centrales obreras a los más férreos opositores a los cambios políticos en nuestros países. Muchas veces hemos mencionado la necesidad de interpretar correctamente la realidad, y entender que el proletariado de 1848 se ha reconfigurado muchas veces desde aquella fecha, y hoy, el cambio hacia el socialismo no pasa necesariamente por un partido obrero clásico, sino más bien, se vuelve obligatorio entender la unidad de todas las fuerzas integrantes de la resistencia.

Habiendo llegado el mes de septiembre, sin una decisión sobre el Salario Mínimo, en una muestra clara de la verdadera relación de poder que existe entre el empresariado golpista y el gobierno lacayo de Lobo Sosa, es evidente que las centrales obreras no pueden conseguir ni siquiera el respeto del régimen. El Paro de ayer fue atendido por la CUTH, y algunos sindicatos de otras centrales; de este modo llegamos a la conclusión de que el camino a seguir no es el mismo de las dirigencias obreras, las que deberían comenzar a cuestionarse con seriedad, porque tiene tan poca membresía, y no conformarse con explicaciones simplistas.

Los maestros por su parte, en un afán de no aparecer como infractores del acuerdo logrado con los intelectuales de la dictadura, dejaron al libre albedrío de sus miembros la participación o no en la marcha. No existen datos concretos sobre su participación, pero los hechos nos llevan a pensar que su participación fue mucho menor que lo que se hubiese podido anticipar. Mientras tanto, los Directores Departamentales nombrados arbitrariamente por Alejandro Ventura, Secretario Espurio de Educación, saquean los archivos de las direcciones a su cargo, con el fin, quizá, de “borrar huellas”. Al menos esto es lo que se nos ha reportado desde la departamental de Cortés.

Los estudiantes universitarios tuvieron una participación destacada, igual que los compañeros del COPINH, lo que complementado con algunos patronatos y comunidades dio vida y vigor a la movilización en la que tuvimos oportunidad de participar.

Éste fue un ensayo para una huelga general, que como movilización fue una demostración excepcional, pero que aún no muestra la consistencia necesaria para llevar adelante la paralización del país. Podemos inferir que la paralización o no del país está ahora en manos del Frente Nacional de Resistencia Popular, y que el pueblo deberá organizarse intensivamente alrededor de éste para alcanzar mayor capacidad de presión sobre este régimen, que se entroniza en el poder solamente por la necesidad del imperio de mantener un peón incondicional en Honduras.

El propósito de una paralización general debe centrarse más allá de la reivindicación salarial, y darle preponderancia a la necesidad de cambiar las estructuras podridas que sostienen el poder omnímodo de la oligarquía; más aún, entendiendo que algunas luchas gremiales, como la del magisterio, ante el ya evidente incumplimiento del gobierno, tendrá que fortalecerse políticamente. Una de las acusaciones constantes de los medios burgueses-terroristas contra los movimientos populares es que los mismos son de carácter político; esto lo hacen con el fin de arrinconar la lucha a aparecer como reclamos monetarios, los que muchas veces son malentendidos por la población. Ya no podemos dejar que nos pongan contra las cuerdas de esta manera, nuestras reivindicaciones son gremiales, y, en efecto, son políticas. Sólo una nueva sociedad podrá garantizar los derechos de todas y todos.

Nuestro siguiente movimiento es de carácter nacional, el día 15 de septiembre. En esta fecha nos manifestamos nuevamente para condenar y exigir; en esta actividad se deben involucrar decenas de miles de personas; la misma debe servir para coronar con éxito la recolección de Actas Soberanas para la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente y por el retorno de José Manuel Zelaya y los compañeros en el exilio; debe servir para corregir los entuertos que se han dado, para unir todos los sectores, para traer a liberales en resistencia, compañeros LGTB, feministas, intelectuales, artistas, obreros, campesinos; todos bajo la bandera de Morazán.

Este día 15 de septiembre, comenzamos a caminar hacia la independencia definitiva, las señales son claras, no nos confundamos.

Todos juntos, vamos construyendo el socialismo nuestro, hondureño".

Hasta la victoria siempre". Fuente: http://www.rebelion.org/América Latina y Caribe/ 09-09-2010

En consecuencia, el compromiso de una creciente mayoría de la diversidad popular con el Nunca Más al capitalismo e imperialismo arranca de facilitar un posicionamiento distinto a la naturalización de las reglas de juego bajadas desde arriba.

Hacerlo con el planteo de problemas o conflictos derivados de que el funcionamiento socioeconómico destruye las condiciones de vida y trabajo hasta las de generaciones futuras. Pero no como simple denuncia o explicación sino, ante todo, por apelación a los sentimientos éticos de cada cual y de todos que los despierta a la autoestima, al reconocimiento mutuo entre los de abajo y a la digna rabia contra la lógica del capital.

 


 

Unidad   ((VOLVER))

 

De objetivos para desestabilizar la impunidad capitalista e imperialista

Es clave fijarse objetivos de política social para desestabilizar la impunidad de obediencia debida a una democracia representativa de quienes nos saquean y son los falsos acreedores e inversores. Esta abdicación de soberanía implícita, por ejemplo, en el sistema conformado por los acuerdos bilaterales de inversión (57) y el CIADI se da gracias al bipartidismo (o alianzas vertebradas en ellos) que se reforzó con la reforma política del gobierno K a fines del año 2009. De ahí la relevancia de expandir la militancia por el buen vivir haciendo posible que:

 

1. La articulación de intereses diversos ante un problema común abarque la totalidad de la política económica que lo causa

 

"Nuestra tarea es convertir las propuestas del pueblo en un programa político del Frente"

Militante (México) entrevista al dirigente hondureño del FNRP Tomás Andino

Tendencia Marxista Militante (TMM): El proceso en Honduras ha tenido un impacto muy fuerte en América. En México se han creado organizaciones que han apoyado la lucha, nosotros estamos en coordinación con muchas de ellas. Hay falta de conocimiento del movimiento porque los medios de comunicación no dan cobertura, ¿cuál es la situación que se encuentra ahora el movimiento?

Tomás Andino (TA): Nadie desconoce que la política represiva del gobierno, de alguna forma, ha contribuido a disminuir el ímpetu inicial que tenía el movimiento y ha hecho que algunos sectores se hayan visto obligados a replegarse, sobre todo en algunos lugares donde la represión ha sido más fuerte: en algunos barrios, comunidades. Llevamos más de 170 muertos selectivamente, son datos de organismos de derechos humanos.

Pero a pesar de eso el ánimo en general, la simpatía de la población que ha venido resistiendo el golpe de estado y el gobierno sucesor, se mantiene latente. Expresión de eso es el hecho de que se llegó a un millón doscientas mil firmas recientemente, en el último conteo que se tuvo de las firmas en pro de la constituyente. También expresión de eso ha sido las movilizaciones sociales que se han dado en los últimos meses, incluso recientemente el paro de ayer, que contra todo pronóstico que muchos pensábamos que iba ser poco concurrido pero realmente tuvo una presencia importante en más de diez ciudades del país.

La fuerza está ahí latente. Es cierto que no tenemos las mismas expresiones de masas tan grandes como las tuvimos antes en la calle pero es también porque la crisis afecta de muchas maneras a los miembros de la resistencia, muchos han tenido que trabajar, volver a sus actividades normales y eso ha disminuido su militancia en la misma. Por otro lado, de alguna manera también la crisis ha hecho que los que tengan más protagonismo en la actual situación sean los gremios que han venido siendo parte de la resistencia que la resistencia como actor político en sí mismo. Por ejemplo, el gremio magisterial recientemente tuvo una fuerte movilización que, es parte de la resistencia pero que se resalta su rol como gremio. Movilizó decenas de miles de personas en la capital, desarrolló una lucha heroica contra la represión. Finalmente logró un acuerdo, que si bien no era el mejor, tiene algunos vacíos, pero le permitió salir organizado, intacto de su organización y no sufrir una derrota física ni política. El gremio de los estudiantes salió a la lucha en el mes de julio en protesta por la eliminación del bono estudiantil. Desafortunadamente ese gremio sí fue golpeado porque se le impuso la eliminación y tenemos ahí mucha represión que se dio en ese caso. Sabemos también que los sindicatos se están movilizando por sus demandas propias, del salario mínimo, la no utilización de los fondos del INJUPEN (Instituto Nacional de Jubilados y Pensionados) para gastos de no tienen que ver con el instituto. Todas esas son demandas que los diferentes sectores han levantado y que son los que han dominado el escenario social y político.

En ese aspecto, la resistencia como movimiento político se ha visto limitada en los últimos meses a un trabajo más de propaganda de recolección de las declaraciones soberanas para ir acumulando créditos para otro momento.

TMM: Sabemos por experiencia que la crisis económica está golpeando tremendamente a los trabajadores. ¿Qué está sucediendo en el movimiento sindical en Honduras y cuál es la posición que el Frente como tal tiene al respecto?

TA: En Honduras existen tres corrientes sindicales. La CTH, Confederación de Trabajadores de Honduras que es más una central formada por norteamericanos, por el sindicalismo norteamericano de los años 50s. La Central General de Trabajadores (CGT), que ha tenido una tendencia demócrata cristiana pero que últimamente está muy vinculada al Partido Nacional, el partido de gobierno. Aunque ahí ha habido algunos sectores disidentes que creo han logrado puestos de importancia. Y la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH) conformada por los sindicatos que tienen más origen en los sectores de izquierda.

De estas tres Centrales, la que ha mostrado mayor consecuencia en la defensa de sus propios intereses como gremio por un lado, y por otro lado en incorporación a la resistencia ha sido la CUTH. La CGT en la época del golpe de estado estuvo activa, fue muy militante a la par de la CUTH pero en los últimos meses, con el nuevo gobierno de Porfirio Lobo Sosa, en la cual uno de sus viejos dirigentes sindicales, Felicito Ávila ahora es Ministro de Trabajo, entonces en esta Central hemos visto una disminución en su militancia en pro de la resistencia, incluso en pro de sus mismos intereses gremiales. No digamos la CTH, que realmente varios de sus sindicatos incluso participaron, estuvieron de alguna manera, directa o indirectamente apoyando el golpe. Aunque otros de ellos no, en general, como Central no tuvieron actuación de importancia.

Recientemente, en el tema de la reciente ofensiva que ha lanzado el gobierno de Porfirio Lobo para generalizar el trabajo precario, la tercerización, algunas iniciativas de él que está planteando, las burocracias de estas Centrales han tenido que unificarse para dar formalmente una respuesta común frente a esto. Incluso han llegado a amenazar con Huelga General, pero quienes conocemos ya a las Centrales en su actuar tradicional, no pasan de las amenazas. Únicamente son, como decimos en Honduras, sombrerazos para justificarse ante sus bases para ganar algún protagonismo y ser objeto de alguna interlocución con el gobierno pero no pasan de ahí. La muestra está en que a pesar de que fue ya una decisión de las Centrales, solamente la CUTH es la única que ha organizado Comités de Huelga en todo el país y de la CGT solamente tres sindicatos, tengo noticia, hicieron lo mismo. La CTH ni siquiera se ha presentado a las reuniones. Entonces esto te indica que efectivamente hay diferencias a nivel del sindicalismo que afecta la unidad del movimiento obrero como tal. Pero esto no es nuevo en Honduras, ya lo hemos vivido.

En relación a la resistencia, de las tres Centrales, la CUTH ha sido más militante. Aunque la resistencia como frente social y político no tiene política de dirigir a las bases de los gremios. No es algo que ha sido objeto de un debate interno. La política que hasta ahora ha predominado es que la conducción, las instancias de la resistencia no se metan en la vida interna de los gremios que la componen y como se supone que las Centrales son parte de él, ese es como un escudo que protege a las burocracias que actúan de esta forma. Yo creo que eso es un rol que debe corresponder a las organizaciones de izquierda social revolucionaria realmente tenemos un déficit fuerte en el sindicalismo. Una de las razones, para mí, por la cual la dictadura no cayó es porque no se implementó la Huelga General. Esta hubiera permitido debilitar mucho más al régimen e incorporar a la gente a la paralización de la economía. Pero los sindicatos a los quince días después del golpe de estado no habían organizado Comités de Huelga, a pesar de que era una decisión ya supuestamente tomada por la base y eso los hizo entrar en una vergüenza terrible en varias reuniones. Entonces este es el sindicalismo que tenemos en Honduras.

Diría que el proceso de restructuración del movimiento sindical tiene que venir desde abajo y esa no es una tarea que la voy a poder esperar de la conducción actual del Frente, tenemos que asumirla la izquierda revolucionaria.

 

TMM: Escuché que con el Paro Cívico de ayer era como la punta de lanza para volver a reorganizar el movimiento e irse a la Huelga General. ¿Está descalificada o fuera de lugar en estos momentos una Huelga General económica movida por los sindicatos, impulsada por el Frente?

TA: Hace algunos meses, antes del golpe te habría dicho que una Huelga General es imposible, incluso en los primeros días de este gobierno, conociendo el actuar de las dirigencias sindicales pero en la situación en que se encuentra el régimen, el cual no es mucho el margen que tiene de maniobra económica para actuar. No es lo más probable aunque no descarto que sea un extremo que pueda llevar la situación de crisis.

El régimen tiene como principal debilidad el hecho de que están comprimiendo todas las válvulas que le inyectan dólares a su economía. Los gringos son muy concientes de eso y recientemente el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido unos cuantos millones de dólares para fortalecer las finanzas públicas, sobre todo para pagar la deuda interna que es la que se ha elevado más, a niveles de veinte mil millones de lempiras, que es lo que más está afectando al gobierno. Pero no ha logrado, en la medida que no es reconocido como gobierno por la banca ni por diversos organismos internacionales, no ha logrado el desembolso de muchos empréstitos y esto lo mantiene en una situación precaria que no le da mucho margen de maniobra para resolver la demanda de los trabajadores.

No lo descarto, pero como te digo no creo que sea lo más probable en este momento. Pienso que llegar a la Huelga General realmente es un trabajo que pasa primero por rescatar de algunas Centrales la conducción de los gremios y en otros casos de obligar a las conducciones a que realmente sean más consecuentes con su discurso. No les estamos pidiendo que hagan lo que no dicen, que hagan simplemente lo que dicen que van hacer, como organizar sus Comités de Huelga y que sean los trabajadores los que tomen las decisiones. Entonces eso es lo que pasa por ahí, de lo contrario va ser muy difícil que una consigna de estas logre tomar cuerpo en la actual situación.

 

TMM: En el sentido político he escuchado que el gobierno ha sacado un nuevo Plan de Nación, y este plan ha sido criticado por el Frente, correctamente. Por el otro lado, la consigna más política del Frente es la Asamblea Constituyente. ¿Además de la Asamblea Constituyente hay un programa reivindicativo que vincule la lucha actual por la lucha por el Socialismo? ¿Una constituyente socialista o revolucionaria?

TA: No. El Frente tiene un vacío político enorme en la construcción de un programa político. Todo se reduce, en este momento, a la aspiración por una constituyente, por el retorno del presidente o ex presidente Zelaya, por la salida de los golpistas, pero nos hemos quedado cortos en cuanto al programa político y ésa es una debilidad que tenemos ahora que se supone que para la asamblea de diciembre de este año, esa debilidad debiera haber sido ya superada. Hay equipos de trabajo, de hecho yo estoy involucrado en uno de ellos, que estamos en proceso de construir un diagnóstico del país y trabajar en pro de una propuesta programática. Pero creo que eso no se logra con grupos de intelectuales, realmente tenemos que hacer participar a las bases del Frente de manera sistemática, pero todos los estos procesos están funcionando con lentitud en la organización. Esto lleva a que tenemos que mejorar nuestros niveles organizativos, nuestro funcionamiento, hacer más partícipe a la base, abrir más el frente a la base para que ésta pueda expresar lo que quiere. Por ejemplo, cosas como las que se hicieron en la primera asamblea Por la Refundación de Honduras en la Esperanza, Intibucá, donde la gente hizo un ejercicio de propuestas muy interesantes pero que ha quedado ahí, engavetado. No está siendo objeto de un proceso, de un tratamiento para convertirlo en un programa político del Frente. Ese tipo de ejercicios deberían ser más frecuentes en la organización y creo que es una tarea, digamos todavía es un déficit departe de la conducción actual.

 

TMM: Es normal que después de un periodo de movilizaciones la gente de un paso atrás para pensar las cosas, para ver hacia donde se va movilizar nuevamente. Eso no quiere decir que la lucha esté acabada. ¿En el Frente ha surgido algún debate sobre que orientación va tomar éste? ¿Convertirlo en un futuro partido político o mantenerlo como un Frente?

TA: El Frente no logró derrocar la dictadura y ésta logró hacer las elecciones, darse un gobierno de continuidad. Para el golpismo ese fue un logro táctico importante y significó un golpe político para la resistencia. Eso tenemos que reconocerlo. No podemos partir de falsos hechos. Tenemos ahí un paso que ellos dieron a su favor. Sin embargo lo que no lograron fue volver a la estabilidad política que tenían antes del golpe. En ese sentido, ellos no lograron consolidar el producto que parieron, tanto a nivel nacional como internacional. Tampoco lograron la derrota estratégica del Frente. Éste ha continuado y sigue vigente como fuerza social y político, en ese sentido el Frente no ha tenido ninguna derrota estratégica.

El tema de qué viene de ahora en adelante es objeto, no tanto de un debate organizado, sino de preocupación en la base, la dirigencia intermedia, la de base, incluso a nivel de alto círculo, todos estamos en la expectativa de cuáles deberían ser los siguientes pasos, qué tipo de Frente u organización deberíamos ir construyendo y qué programa político debería tener. Eso sí está en la preocupación de todos, pero pienso que la conducción tiene pendiente la organización de un debate sistemático de esta preocupación. Hay un círculo de compañeros que estábamos trabajando en algunas propuestas, pero ya un debate organizado, abierto, nacional, donde las estructuras participen, no está planteado.

Hay algunas opiniones, la predominante es que el Frente no se convierta en un partido político. Esto viene desde los Liberales en Resistencia, varios sectores de dirigentes de base-intermedio. Es una opinión que se fundamenta en el hecho de que convertirse en un partido político en esta coyuntura implicaría someterse a las leyes electorales del régimen y someternos al escrutinio del régimen que no reconocemos y todo eso. Tiene su lógica pero creo que detrás de esa lógica hay la intención de algunos sectores, sobre todo liberales y de UD (Unificación Democrática) que es que, al no convertirse en un partido político en las próximas elecciones, dependemos para poder participar en las elecciones, de los partidos existentes y eso implica lo que quisieron hacer en las elecciones de noviembre del año pasado (2009): de que la resistencia no se presente como tal sino que canalice, a través de la representación de los liberales y los udeístas. Si esa es la lógica, es para llevar al matadero al Frente, es hacer que nos enajenemos como representación política en manos de instituciones que no nos representan.

Hay otro sector que tiene otra lectura de esto y es el de no constituirse en partido porque aspiran a poder organizar una candidatura independiente a futuro. Esto me parece un poco menos claudicante frente al orden de cosas político de actuar. Es una propuesta que está ahí, para mí lo importante no es tanto en sí eso, sino en el marco de qué estrategia se está planteando. Mi opinión es que nosotros, en este momento, en el debate político no debe estar tan presente cómo nos vamos a organizar para participar en elecciones sino desde qué estrategia debemos emprender para debilitar a la dictadura, porque esto es una dictadura. No es ningún régimen democrático. Aquí los que mandan son los militantes y frente a eso estamos en una guerra fría con la resistencia, en la cual ésta necesita pulir mejor su estrategia. La muestra de eso es que ha habido alguna coyuntura favorable para una Huelga General pero que la resistencia no ha logrado articularla para llevarla a cabo. La huelga de los maestros se prestó para que las Centrales sindicales pudieran haber articulado un movimiento de Huelga General. Se desperdició esa oportunidad pero van a venir otras y estoy seguro que van a venir. De hecho el régimen mismo está dando motivos para eso, como por ejemplo la aprobación de las concesiones que permite a la oligarquía apropiarse de las cuencas de agua. Todo eso son motivos para volver a la carga la lucha unificadamente.

De hecho la lucha por la defensa del agua fue lo que unificó el movimiento popular en el 2003, alrededor de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular y lo hizo dar un salto cualitativo. Eso puede suceder, está también la intención de cambiar la ley de minería. Todos esos aspectos de la realidad nos dan a nosotros pauta para poder decir, “bueno, habrán oportunidades”. Pero tenemos que tener una estrategia revolucionaria para eso. No podemos estar aquí sentados de brazos cruzados pensando cómo vamos hacer, organizarnos para presentar candidaturas porque eso nos va a dividir. No es el momento para eso, cuando venga la coyuntura electoral y no hayamos podido, con una estrategia de lucha de masas y lucha política debilitar lo suficiente este régimen, pensaremos entonces en una estrategia. Pero creo que ese debate es el que los revolucionarios necesitamos desarrollar y concluir en el caso de Honduras".

Fuente original: Militante (México) Fuente: www.rebelion.org /América Latina y Caribe/ 18-09-2010

 

2. La conformación de una izquierda revolucionaria se dé  por arraigo en la diversidad de rebeldías e identidades descolonizadoras

 

 Una Izquierda autónoma de la Concertación para el nuevo siglo

Por R.Andino Maldonado (Punto Final) entrevista al sociólogo Tomás Moulian

"Académico y ensayista, Tomás Moulian Emparanza (71) es uno de los más destacados intelectuales chilenos. Ha publicado obras de orientación sociológica y política, como “Chile actual, anatomía de un mito”, “El consumo me consume” y “Socialismo del siglo XXI: la quinta vía” (editadas por LOM) que desnudan la sociedad chilena, proyectando caminos de salida al actual orden de cosas. Moulian es optimista y mira con simpatía crítica las experiencias democratizadoras que bajo la conducción de la Izquierda ocurren en Venezuela y Bolivia. (...)

 

-¿Por qué será recordado este Bicentenario en Chile?

-Por tres cuestiones significativas. El fortalecimiento de una democracia representativa a partir de 1938; el intento de convertir esa democracia representativa en una democracia participativa a través de la Unidad Popular, desde 1970; y el golpe de Estado de 1973, que abrió 17 años de dictadura que dieron forma a un sistema económico neoliberal.

 

Los pobres no tienen mucho que celebrar

-¿Y los pobres cómo lo viven?

-Voy a citar a Luis Emilio Recabarren, que en su texto Ricos y pobres dice, a propósito del Centenario: ‘No hay mucho que celebrar para los pobres’. Yo diría que esa frase puede usarse también para definir la actualidad. Todas las sociedades capitalistas generan desigualdades. El capitalismo neoliberal acentúa la desigualdad y es muy difícil avanzar en la profundización de una democracia en el marco de ese tipo de capitalismo, instalado en el mundo a partir de 1973. Chile fue precursor. Recordemos que en abril de 1975, en dictadura, se instauraron las políticas neoliberales y consiguieron perpetuarse con una Concertación que terminó profundizándolas”.

 

-¿Cómo influyen los cambios culturales en la realidad que vivimos?

-Tenemos hoy una sociedad de consumo, en la que el dinero se ha convertido en el principal deseo de las personas y donde el trabajo enajenado asedia la vida cotidiana de los ciudadanos. Los espacios temporales para la participación disminuyen, y es más difícil generar una democracia de ciudadanos. Hoy día podemos decir más bien que tenemos una democracia de consumidores.

 

-Tradicionalmente fueron los partidos el canal de expresión de los movimientos sociales, conflictos y reivindicaciones. Hoy están muy disminuidos, discutidos en su rol, debilitados.

-Si uno recuerda la historia política de Chile, podrá comprobar que hace tiempo que los partidos han sido criticados. Pensemos que Arturo Alessandri Palma se alzó contra los partidos en la década del 20; que Carlos Ibáñez del Campo hizo lo mismo entre 1952 y 1958. Pero los partidos siguen existiendo y los eché de menos durante el período de dictadura. Hoy tienen funciones más modestas, pero son una constante en nuestra historia contemporánea y debemos hacer grandes esfuerzos porque sean mejores y contribuyan a perfeccionar nuestra democracia.

Tiene que haber formas de expresión de lo social y formas de expresión política, y los partidos son la forma mejor de organizarse para hacer política. Pero también hay que buscar que las organizaciones sociales sean más representativas. Existen organizaciones, como la CUT, que en estos momentos tienen expresión menor porque los medios de comunicación consideran solamente a los partidos. Los militantes tienen que mirar hacia los movimientos sociales, dejando que estos funcionen y se fortalezcan. Sin organizaciones sociales potentes, la democracia no saldrá adelante.

Los partidos son necesarios y las críticas a estos tienen un fondo reaccionario, porque son una crítica a la política en sí misma. La política es una expresión de las diferencias que existen en nuestra sociedad y de la lucha de los diferentes sujetos colectivos por alcanzar poder. Pero, el poder no sólo hay que buscarlo en el Estado, como hacen los partidos; sino más allá de él, como debieran hacerlo las organizaciones sociales.

 

-Un grupo se atribuye haber forzado la decisión del presidente Piñera de desechar la instalación de la central termoeléctrica en Punta de Choros.

-Las nuevas tecnologías de la comunicación e información son cada vez más influyentes. Este tipo de movimientos incide sobre todo en las elites y creo que el presidente Piñera los tuvo en mente cuando tomó las decisiones. Fue una determinación que buscó impedir movilizaciones sociales en torno a este asunto transversal. Pero los movimientos sociales no deben existir solamente en la red virtual. Deben tener expresión en la calle. Hemos perdido la movilización callejera. Tenemos que hacer un esfuerzo para recuperar la calle.

 

-Los chilenos, incluyendo a la Izquierda, tenemos una actitud ambivalente ante el Estado.

-La Izquierda criticaba al Estado, pero al mismo tiempo acudía a él. Leíamos El Estado y la revolución (Lenin), que era la expresión teórica de ese postulado. De ese antiestatismo se pasaba a la búsqueda del Estado para que interviniera y generara los procesos de industrialización que marcan el siglo XX chileno, intensificados a partir de 1938. Los Frentes Populares realizaron una modernización capitalista, que después fue continuada por el reformismo del gobierno del presidente Frei Montalva (1964-70). Desde 1973 en adelante, el apoyo a la industrialización capitalista fue continuado por las políticas neoliberales, que, sin embargo, terminan con la sustitución de importaciones que había sido la gran bandera de lucha de los gobiernos desde los años 30 en adelante.

 

Una Izquierda autónoma de la Concertación

-Ahora tenemos un gobierno de derecha. ¿Esto significa un cambio trascendental?

Es un cambio importante; sin embargo, no le daría carácter de trascendental, puesto que Piñera va a generar políticas de continuidad respecto a la Concertación; con otras invocaciones ideológicas, pero con prácticas muy semejantes. Ello es así, porque la Concertación siguió perfeccionando la sociedad neoliberal. Con Piñera no habrá una modificación de las políticas económicas ni de las políticas sociales.

 

-Los intelectuales fueron importantes en el impulso de nuevas tendencias, proyectos políticos y soluciones. Ahora aparecen muy disminuidos.

-Pensemos en el Centenario. Teníamos a Nicolás Palacios, a Julio Valdés Canje (Alejandro Venegas, N. de PF), a Luis Emilio Recabarren. Hoy los intelectuales están en la sombras. Muchos pasaron de ser críticos, a apoyar esta sociedad neoliberal. El pensamiento crítico ha sufrido un deterioro en la sociedad chilena, que obliga a los intelectuales ligados a los partidos a esforzarse por volver a influir y reconstruir un pensamiento crítico a lo existente, que influya en la sociedad.

-¿Cuál es el rol de la Izquierda en el siglo que se inicia?

-Tiene que haber una Izquierda autónoma y diferente de la Concertación, que trate de ir más allá de lo existente. Me parece que los intentos del Partido Comunista por aproximarse demasiado a la Concertación no van en una buena dirección. Hoy día la Izquierda no existe, como consecuencia del acercamiento del PC hacia la Concertación en su esfuerzo por estar representado en el Congreso. Eso sin duda es importante, pero no es lo esencial. No basta, hay que ir más allá. Tiene que existir una Izquierda independiente de la Concertación y con capacidad crítica; que se preocupe de cuestionar esta sociedad neoliberal, aunque sea participando del sistema.

 

-Hay un movimiento por el cambio de la actual Constitución como un paso decisivo para lograr transformaciones.

-En Chile las Constituciones han tenido un papel importante. El cambio constitucional tiene que ser pensado no solamente como un cambio de las leyes o instituciones, sino como un cambio en las relaciones que rigen la sociedad. Hay que luchar por el cambio de la Constitución, pero llamando a un cambio en la sociedad, que en el caso chileno ha sido gradual y progresivo. Debemos hacerlo invocando una mayor participación y nuevas políticas económicas.

Al principio estas políticas van a ser de reformas. No podrán prescindir del capitalismo existente, pero tendrán que moverse en la dirección del socialismo. El socialismo debe tener su centro en la participación del conjunto de los ciudadanos, especialmente de los trabajadores, en la gestión de la sociedad.

 

-Nos acercamos a los 500 años de la llegada de los españoles a Chile y el conflicto entre huincas y mapuches se mantiene.

-Esa es una lacra en la sociedad chilena. La república ‘pacificó’ La Araucanía y esa ‘pacificación’ significó arrebatar a los mapuches tierras que les pertenecían. En la actualidad, la reivindicación mapuche ha emergido con fuerza y es uno de los pocos movimientos sociales que existen en la sociedad chilena, pese a que la prensa ha tendido un manto de silencio. La Concertación no fue capaz de generar avances en la solución del tema mapuche y la derecha tampoco va a generar avances sustanciales. La Izquierda tiene que reflexionar sobre la causa indígena y el carácter de la nación chilena. Hasta ahora no lo hemos hecho.

 

Recuperar el optimismo histórico

-Los problemas ambientales tienen creciente importancia. En esos temas poco se ve a la Izquierda.

-Tenemos un vacío. La Izquierda tiene que pensar en los problemas derivados de la contaminación del medioambiente. Yo mismo soy una perfecta muestra de la ignorancia que la Izquierda tiene sobre los temas ambientales. Hay una tarea de los intelectuales políticos y una tarea de los partidos, que implica dejar de lado una visión que ponía el centro sólo en la llamada ciencia única del capitalismo. No se trata de dejar al marxismo de lado, sino de incrementar su visión de futuro agregando los problemas derivados de la contaminación, sobre los que Marx no pudo pensar en su época y que hoy son ineludibles. (...)

 

-¿Qué le diría a quienes piensan que es imposible cambiar la situación existente?

-Hay elementos traumáticos en la sociedad chilena. La derrota de la Unidad Popular se transmite de generación en generación. La actual, es una sociedad que mira con cuidado las opciones de cambio. Por este motivo, la lucha de la gente de Izquierda debe centrarse en la recuperación del optimismo histórico. Del deseo de generar cambios, para que éstos puedan realizarse en el futuro. Sin ese deseo y voluntad de cambio, estamos en cero, y hoy estamos cerca de cero. Sin embargo, hay avances, como la acción que está realizando el pueblo mapuche. La Izquierda por sí sola no es capaz de generar un gran bloque por los cambios. Tiene que ir más allá de sus fronteras y trabajar por un gran movimiento que impulse una mayor democratización de la sociedad. Hoy nos encontramos con una Concertación que no sabe qué dirección tomar y la Izquierda debe procurar que esa dirección se oriente hacia una crítica a fondo de la sociedad actual". (Publicado en Punto Final, año 45, edición Nº 718, 16 de septiembre, 2010) www.puntofinal.cl Fuente: www.rebelion.org /Chile/ 18-09-2010

 

En consecuencia, como en Chile, la centroderecha y la centroizquierda (o el PJ y la UCR) bajo invocaciones ideológicas distintas procuran la gobernabilidad del actual capitalismo a beneficio exclusivo de oligopolios y banca del Grupo de los 7 y de los grandes grupos económicos locales. También científicos e intelectuales de prestigio están subsumidos en la colonialidad del poder y el saber, lo que los vuelve cómplices del sistema de saqueo y despojo de derechos a la diversidad popular.

 

Con independencia de las reglas de juego para condicionar las elecciones, debe avanzar la unificación de la diversidad popular mediante creación de política social con base en el protagonismo comunitario o institucional por resolver problemas que le son vitales y solidarizarse, complementarse e intercambiar con otras comunidades. instituciones y otros pueblos, sectores.