Interbarrial

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Propuesta de Interbarrial

Mapa de la nación como armonía de poblaciones

con eco-regiones y unificación por «el tren para todos»

 

 

Interbarrial

 

«Nación» como organización de los de abajo

hacia su calidad de vida, convivencia e interrelación con los otros países 


C
omo lo podemos comprobar, el neo-desarrollismo tiende a concretarse en forma de súper negocios coyunturales de las transnacionales (acaparadoras tanto de la economía como del territorio) y de sus socios locales por viabilizar el saqueo.
En cambio, el desarrollo como nación se basa en la soberanía de la diversidad popular para la creación de su calidad de vida y de su hermanamiento con los otros pueblos planetarios.

 

Hoy en nombre de la patria contratista y la financiera, no tenemos presente sea por contar con ingresos de pobreza e indigencia sea por sufrir la violencia de despojo de los derechos más elementales que debe garantizar el Estado.
Tampoco hay futuro, no sólo por la destrucción de la habitabilidad del territorio y el privilegio de los turistas con divisas sobre nosotros sino también por sacrificar a más de la mitad de los menores de dieciocho años. Entonces, comencemos por tener en cuenta que:

"El Hambre es un crimen. Hay que detenerlo. Sí o sí. Porque en nuestro país no faltan ni alimentos, ni platos, ni madres, ni médicos, ni maestros, faltan en cambio la voluntad política, la imaginación institucional, la comprensión cultural y las ganas de construir una sociedad de semejantes que asegure a nuestros hijos las oportunidades vitales para que puedan crecer con dignidad. Es imperativo terminar con un sistema económico -que en la mayoría de los casos- no da hijos sino hambre, que no da futuro sino Paco, que talla caricias olvidadas en cuerpos olvidados.

Niños hermosos nacen a la muerte aunque ya todos sepamos que la infancia es el principal recurso natural no renovable de nuestro país, ya que la mayoría de las capacidades humanas quedan -de alguna manera- determinadas durante los primeros años de vida cuando los niños están haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos.

La infancia es por lo tanto la gran oportunidad de la sociedad para mejorarse a sí misma en lo biológico, en lo cultural, en lo económico, incluso en lo político. La infancia es el terreno más fértil para sembrar inteligencia, trabajo, creatividad, justicia y democracia.

Sin embargo, los niños se nos mueren de hambre por decenas cada amanecer. Se nos mueren "acabaditos de nacer" mientras los padres lloran por los días hermosos, cuando la vida era azul.

Sin una infancia sana, amasada y entera es impensable una Argentina mejor. Porque un país que mutila a sus niños es un país que se condena a sí mismo.

¿Cuánto tendrán que andar nuestros hijos pobres, para no morirse de hambre, como goteras vivas que desangra las estrellas? Entre dolores y silencios hay una calle por donde marchan los niños hacia una primavera que se domicilia en los extremos del viento borrando de los calendarios la contribución de sangre a la acumulación capitalista.

Pero nuestros PIBES vencerán porque son el golpe temible de un corazón no resuelto: Con ternura y airosos como alas".

Alberto Morlachetti
Coordinador Nacional del Movimiento Nacional de Chicos del Pueblo

La Agencia de Noticias Pelota de Trapo, también, denuncia:

"Un relevamiento realizado por el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires arroja datos graves. El 35% de los jóvenes entre 15 y 20 años que viven en el Conurbano -que no estudian ni trabajan- creen que dentro de 5 años estarán “muertos”. Las duras ochavas del paco en las asimétricas urbanizaciones del desamparo parecen darle la razón. Para los pibes -entonces- no cabe pensar en la producción de futuro, sino apenas el consumo desesperado del presente".
Fuente: www.pelotadetrapo.org.ar

 

La organización y la lucha por la justicia social plantea el esclarecimiento de que:

 

1. El sistema capitalista, hoy mundializado, se opone al bienestar de las grandes mayorías


El «capitalismo» avanza avasallando, hambreando, matando y devastando, entonces reflexionemos que: 

a) Su objetivo central de lucro para oligopolios expande la pobreza cada vez más

 

Editorial Gara, en "La pobreza en el mundo no es un desastre natural, sino fruto de la rapiña capitalista", advierte:

 

"Periódicamente, con motivo de reuniones o cumbres de organismos internacionales o países ricos, suena la voz de alarma respecto a la trágica situación de miseria de buena parte de los habitantes del planeta. El hambre, las enfermedades, los desastres ecológicos son calamidades con las que éstos han de convivir. Y esa situación, que dichos organismos y países una y otra vez se comprometen a afrontar, persiste como si fuese inevitable y, al escuchar a los líderes y a los responsables económicos mundiales, da la impresión de que hubiera surgido per se, o del mismo modo que se origina un huracán o una tromba de agua. Y no es casualidad que la retórica de aquéllos conduzca a asociarla con esos fenómenos naturales, habida cuenta de que a nadie se le suele hacer responsable de ellos.

La brutal subida de los precios de los últimos años ha desembocado este año en el peligro de muerte por inanición de nada menos que cientos de millones de personas. Primero fueron el petróleo y los metales, y posteriormente los alimentos básicos. Los precios de productos como el trigo y el arroz se duplicaron en un año. En las explicaciones que sobre las causas de esa desmedida subida de precios ofrecen los «expertos» no acostumbran a dar datos falsos, pero sí a ocultar algunos, los más esclarecedores, y evitar que salgan a la luz responsabilidades.

La disminución de la producción de cereales en países abastecedores debido a irregularidades climáticas, el aumento del precio del petróleo y, por tanto, del transporte y, en consecuencia, de la propia mercancía o la cada vez mayor demanda de países asiáticos, especialmente China e India, son, efectivamente, causas del alza de los precios de los alimentos. Ahora bien, las grandes empresas del sector no están al margen de esa alza, toda vez que su apuesta fue encarecer los cereales y lograr que los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea subvencionasen la producción de agrocombustibles con el «noble» objetivo de garantizar el abastecimiento de energía de esos países. La consecuencia inmediata, más devastadora que el clima que limita la producción de cereales en Ucrania, fue la utilización de gran parte de productos alimenticios básicos en la industria de los agrocombustibles, con la consiguiente notable disminución de la oferta y la no menos notable subida de los precios. El propio Banco Mundial se hizo eco de esta lamentable constatación, si bien no llegó a publicar su informe, dejando constancia de sus buenos servicios, los que presta a su amo estadounidense.

Ésas son las prioridades del mundo desarrollado, capitalista, que crea multitud de asociaciones humanitarias para con su limosna justificar su inacción frente a las catástrofes humanas, que osa autodenominarse solidario mientras no tiene la más mínima voluntad de solucionar un enorme problema porque, en primer, lugar, éste le procura suculentos negocios, y cuyos gobiernos participan y subvencionan la rapiña con dinero público.

Pero hay más factores que intervienen en la subida de precios de los alimentos, igualmente relacionados con la falta de escrúpulos, como es la especulación, en este caso a costa de la única posesión, la vida, de una parte importante de la Humanidad. Especulación procedente del sector inmobiliario cuando comenzó la crisis de las hipotecas subprime. Y resulta inevitable la observación de que tanto en un sector como en el otro, en el inmobiliario como en el agrario, se especula con los derechos de las personas, derechos que se supone deberían estar garantizados, tal y como proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Neoliberalismo o riqueza a costa de pobreza y muerte de muchos

Mientras, organismos como El Banco Mundial y el FMI ponen trabas al desarrollo de los países más empobrecidos, haciendo competir a pequeños productores contra multinacionales, limitando e incluso anulando la capacidad de autoabastecimiento, creándoles una dependencia absoluta de los mercados mundiales.

La pobreza, el hambre, las enfermedades de tantos y tantos seres humanos son una terrible realidad, más o menos lejana geográficamente, que de vez en cuando se cuela por la ventana del televisor o del periódico para perturbar la tranquilidad de los hogares donde la experiencia de hambre no va más allá de un ayuno ocasional por prescripción médica. Pero, en efecto, no son un desastre natural, sino algo peor, provocado, consentido y favorecido por gobiernos que consideran personas ilegales a quienes huyendo de tanta miseria cierran las puertas y crean leyes para castigar a quien tenga la osadía de intentar salvarse y salvar a los suyos.

Por supuesto que hay alternativa para evitar ese tipo de catástrofes humanitarias, y son las propias organizaciones campesinas quienes la propugnan. La soberanía alimentaria, que asegura la autosuficiencia, las evitaría, pero para ello es indispensable la producción de alimentos en sistemas de diversificación. Sin embargo, los organismos que dicen ayudar a los países empobrecidos, les imponen un sistema económico que facilita esa rapiña y sus trágicas consecuencias.
Ésa es la cara que el neoliberalismo intenta no mostrar, pero la más real".
Fuente: www.rebelion.org /Otro mundo es posible/ 8-9-08

Daniel Muchnik, en "Más pobreza por culpa de la inflación", destaca:"Debido al ajuste por inflación, ahora el Banco Mundial estima que -en el mundo- hay 1.400 millones de pobres indigentes. O sea 400 millones más de pobres indigentes que en la anterior evaluación de 2005. Semejante incremento se debe a que el organismo internacional consideraba como indigentes a los que vivían con un dólar diario y ahora -por la suba de los precios- elevó el límite a 1,25 dólares. Algunos especialistas afirman que el Banco Mundial se ha quedado corto. (...)

No obstante, el promedio de 1,25 dólares diarios no toma en cuenta, todavía, la disparada de los precios de los alimentos y de los combustibles que tuvo lugar en los últimos meses. Además, puede decirse que es un cálculo muy conservador porque si el límite se llevara a 2 dólares diarios (equivalente a unos 6 pesos en la Argentina), el número de indigentes posiblemente se duplicaría.

Lo que no se explica es por qué, en un contexto económico mundial que hasta mediados del año pasado lucía muy favorable, se produjo este deterioro social. Posiblemente pondría al desnudo la falsedad de que el crecimiento implica siempre una mejora social.

Es sabido que el proceso de acumulación acelerado sin reglas claras y sin un papel equilibrado del Estado lleva a la concentración de riqueza, tiende a la oligopolización de ramas enteras de la producción y provoca desbarajustes muy profundos en los sectores medios de la población.

Este proceso, llevado a la etapa de globalización, exacerba todo a escala planetaria. Frente a ello el Banco Mundial ha sido un promotor de las políticas "de mercado", de apertura comercial y financiera, de "reformas estructurales" que pretendieron mitigar las consecuencias de esas políticas económicas con planes de ayuda a los más pobres.

El drama, en definitiva, no ha sido revertido. Basta analizar lo ocurrido en América latina y en la Argentina en las últimas décadas. La comprensión y la ayuda humanitaria no han sido suficientes para revertir el ritmo creciente de la pobreza.

Lógicamente cabría esperar ahora un incremento mayor de los niveles de pobreza porque buena parte del planeta está en recesión. Estados Unidos, España, Alemania, Inglaterra, Japón e Italia comprimen al máximo el índice de crecimiento y entraron en caída (...)". Fuente: Clarín/ El país/ 15-9-08

b) Su crecimiento económico despoja y arruina a los pueblos planetarios


Néstor Núñez (AIN, especial para ARGENPRESS.info), en "La crisis como constante", expresa:
"
Francis Fukuyama, el 'dilecto pensador' nipón-norteamericano, apostó por el fraude cuando a inicios de los años 90 del pasado siglo decretó 'el fin de la historia' y proclamó la perpetuidad capitalista.

Si vivir inmersos en la crisis energética, la alimentaria, la medio ambiental y la humana, constituye una satisfacción para nuestra especie, entonces sólo así se le podrá dar la razón al susodicho.

Pero como es evidente que para la gran mayoría del género humano todo se resume en angustias, desesperanza, hambre, miseria, incultura e insalubridad, entonces hay que decretar que vuelven a ganar la partida los clásicos del pensamiento revolucionario, que vieron en el propio desarrollo imperial su inevitable resquebrajamiento. Uno, porque inexorablemente genera los grupos sociales explotados que deben derrocarlo. Dos, porque sus propias contradicciones internas accionan como un ineludible polvorín.

Lo cierto es que el afán desmedido de poder y riquezas ha puesto en la picota al planeta, y con él al sistema del cual la hostil avaricia es pilar esencial. Y los opulentos, que quieren serlo cada día más a toda costa y a todo costo, son una burda mafia adueñada de riquezas y almas ajenas.

Las políticas neoliberales de los más recientes decenios, desembarcadas en el segmento subdesarrollado del orbe, han actuado como grandes concentradoras del poder de las transnacionales. La descapitalización de los países, el titulado 'libre comercio', los acuerdos ajenos a las asimetrías objetivas, y la reducción de los aparatos estatales a una simbólica burocracia o a gendarmes de los intereses foráneos, arrasaron toda posibilidad interna de avance.

De ahí que muchos expertos no vean el hambre mundial, que flagela a no menos de 850 millones de seres humanos, como una neta deficiencia local, sino como una epidemia con orígenes múltiples y todos vinculados al carácter depredador, individualista y rapaz del sistema imperial, incapaz de cumplir las más elementales expectativas humanas.

Sistema que convierte los derechos elementales de nuestra especie, entre ellos el de la garantía de una alimentación segura y adecuada, en simples fichas de su casino especulativo global. ¿Dudas? Baste remitirse a la reciente Cumbre Alimentaria de Roma, donde otra vez los ricos se desentienden y minimizan los problemas. Sólo que ahora los pobres no dejaron de hablar claro y fuerte".
Fuente:  ARGENPRESS.info/ 17-6-08

 

c) Su acumulación mediante la 'deuda' pública externa enyuga a la mayoría de los pueblos y pervierte a los gobiernos


Damián Mollet y Eric Toussaint (CADTM), en “¿Por qué los gobiernos del Sur siguen reembolsando la deuda?”(traducido por Caty R.), aclaran:

"Desde la crisis de la deuda, a principios de los años ochenta, «un gran número de países en desarrollo» (PED), especialmente los más pobres, se volvieron dependientes de los préstamos de las instituciones financieras internacionales. Así, dichas instituciones poseen un eficaz medio de presión para que prosigan sin cesar los reembolsos. Por eso los gobiernos del Sur que intentan oponerse al consenso de Washington no son legión. Por ejemplo, desde su independencia en mayo de 2002, inmediatamente se incitó a los dirigentes de Timor Oriental a endeudarse, pero afortunadamente se negaron.

Esas presiones se facilitan por medio de un sistema de negociaciones individuales que mantiene permanentemente al Estado endeudado en posición de debilidad frente a los acreedores perfectamente organizados: El FMI, Banco Mundial, Club de París, Club de Londres, etcétera.
Por lo tanto, para los gobiernos de los PED es más fácil optar por tomar los préstamos que rechazar todo el sistema.

Pero, ¿los dirigentes de los PED realmente tienen la voluntad de oponerse al modelo dominante? Hasta ahora, durante los 25 últimos años, salvo raras excepciones, la mayoría de los gobiernos no tuvo la voluntad de ir contra las políticas neoliberales. Muchos de ellos están vinculados por numerosos intereses a los centros de decisión de los países más industrializados. Una parte de los presidentes actuales, especialmente en África, llegaron al poder en la época de la Guerra Fría o son los herederos directos de aquellos. Algunos están en sus puestos porque contribuyeron a eliminar o destronar a jefes de Estado como Thomas Sankara, el presidente del Burkina Faso asesinado en 1987, que querían conducir sus países por una vía de desarrollo endógeno y de justicia social. Otros prefieren respetar la doctrina neoliberal ante el riesgo de ser desestabilizados o destronados.

Entre los que critican duramente la dominación que ejercen los países del G7 e intentan poner en marcha otras políticas, una gran mayoría sigue convencida de que es necesario seguir siendo creíble a los ojos de las finanzas internacionales y de tienen que realizar el desarrollo de sus países recurriendo, en gran medida, al endeudamiento interno y externo. Por supuesto, existen las presiones externas procedentes de las capitales de los países más industrializados, de las instituciones financieras internacionales y de los acreedores privados del Norte. Pero no hay que subestimar otro factor de conservadurismo que juega a favor de la continuación de un endeudamiento muy importante.

La mayoría de los gobiernos, sean de izquierda o de derecha, intentan atraer la buena voluntad de la clase capitalista local, la cual tiene todo el interés en que se perpetúe el mecanismo de la deuda. En efecto, este mecanismo le asegura (al igual que a los capitalistas de los países del Norte) copiosos beneficios, ya que prestan dinero al Estado y éste se lo devuelve a tipos de interés muy ventajosos. En la historia reciente, los casos en los que un Estado negó la deuda pública con respecto a los banqueros locales son rarísimos. Así, la mayoría de los banqueros prefieren prestar al Estado y a otras instituciones públicas beneficiándose de sus garantías, mejor que a los productores locales, sobre todo si son medianos o pequeños. Prestar dinero al Estado es mucho menos arriesgado y más rentable.

Varios presidentes actualmente en el poder ganaron las elecciones con la promesa de reducir las desigualdades sociales. Prometieron poner fin al comportamiento rentista y parasitario de los banqueros y liberar al país del yugo impuesto por los acreedores internacionales. Una vez que llegaron al poder adoptaron una actitud radicalmente diferente. A este respecto, la experiencia brasileña es emblemática. En la actualidad, los banqueros y el resto de la clase capitalista local se frotan las manos por la gestión amistosa del Partido de los trabajadores (PT) en el poder y del presidente Inacio Lula da Silva. (...)

Para completar el cuadro, numerosos dirigentes de los países del Sur proceden de importantes escuelas o universidades del Norte (Harvard, Columbia, Princeton, Yale, Stanford, Oxford, Cambridge, HEC, etcétera) y se han formado en el molde liberal. Antes de convertirse en gobernador del banco central de Brasil, Arminio Fraga Neto era gestor de un fondo de inversión del financiero Georges Soros. El marfileño Alassane Dramane Ouattara fue director del departamento de África del FMI de 1984 a 1988 antes de convertirse en Primer Ministro de la República de Costa de Marfil de 1990 a 1993, y después pasó a Director General Adjunto del FMI de 1994 a 1999. Durante la crisis de Turquía en febrero de 2001, el gesto más simbólico de las instituciones internacionales fue prestar (además de dinero) a Kemal Dervis, en la época vicepresidente del Banco Mundial, que se convirtió en ministro de Hacienda de su país (antes de dirigir el PNUD). El presidente mexicano elegido en 2000, Vicente Fox, también fue director de la filial mexicana de Coca-Cola. Alejandro Toledo era asesor en el Banco Mundial antes de llegar a presidente de Perú en 2001. Ellen Sirleaf-Johnson trabajó en el Banco Mundial antes de convertirse en presidenta de Liberia en enero de 2006. ¿Cómo vamos a asombrarnos de que la política que siguen se ajuste perfectamente a los deseos de Washington?

A las poblaciones del sur nunca se les consulta realmente y se les mantiene cuidadosamente al margen.
Sin embargo, es perfectamente posible para un gobierno democrático romper la cadena del endeudamiento
. Para eso es necesario rechazar la deuda ilegal sobre la base de una auditoría de la deuda. El Derecho Internacional brinda instrumentos eficaces a los gobiernos del Sur para negarse a seguir pagando las deudas odiosas o, más ampliamente, ilegales. Pero hay que estar dispuestos a utilizarlos".
Fuente: www.rebelion.org /Economía/ 13-9-08

A su vez, Esther Vivas (El Viejo Topo), en "Veinte años después, el combate contra la deuda externa sigue en pie", explica la lucha de los abajo a nivel internacional:
"El movimiento contra la deuda externa ha jugado, desde mediados de los años 80, un papel clave en el desafío al modelo de globalización capitalista y a sus promotores, siendo capaz de situar en el centro de la agenda política la temática del endeudamiento de los países del Sur y las consecuencias en sus poblaciones. Éste ha sido un movimiento amplio y plural, capaz de sacar a la calle en todo el mundo a miles de personas contra el yugo de la deuda y fortalecer de forma decisiva al movimiento altermundialista.

A grandes rasgos, y después de más de veinte años de trayectoria, podemos clasificar la evolución de este movimiento en cuatro etapas principales.

Un repaso a la historia

Los antecedentes del movimiento contra la deuda se remontan a los años 80 cuando en los dos continentes más castigados por el endeudamiento, América Latina y África, principalmente, surgieron campañas de masas contra el pago de la deuda y la aplicación de los Programas de Ajuste Estructural del BM y del FMI.

En agosto de 1982, el gobierno mexicano fue el primer país en declararse insolvente para pagar la deuda, en un contexto de crisis aguda. Esta situación pronto se generalizó a muchos otros países de la periferia en lo que se ha llamado la crisis de la deuda. En este contexto, en 1985, Cuba lanzó una iniciativa por el no pago de la deuda con el objetivo de federar a los países latinoamericanos favorables a la suspensión del pago de la deuda, y que arrastró a un número importante de organizaciones campesinas, sindicatos, partidos en Brasil, Argentina, Perú, Ecuador y México. Se trató de una campaña masiva y popular, pero los gobiernos latinoamericanos, finalmente, optaron por no constituir este frente común.

De 1980 a 1990, las revueltas populares contra las políticas de ajuste impuestas por el FMI y el BM se generalizaron en buena parte de los países del Sur. En total se contabilizaron más de cincuenta alzamientos sociales en estos diez años que generaron miles de muertos en África, Asia y América Latina. Este movimiento de resistencias en el Sur inspiró a muchas otras organizaciones en el Norte.

La caída del muro de Berlín en 1989 y la desintegración de la URSS en 1991, con el consiguiente derrumbamiento del bloque del Este, marcaron un nuevo escenario político que fue determinante para el ciclo de protesta entrante y en el que el movimiento contra la deuda jugaría un papel de precursor, juntamente con otras luchas como el movimiento campesino, indígena, de mujeres.

A partir de 1996, y en los años posteriores, con la constitución de la campaña de Jubileo 2000 en Gran Bretaña y su consiguiente expansión a otros países, el tema de la deuda adquirió una posición central en la dinámica de la movilización internacional, a la vez que el posicionamiento de las iglesias católica y protestante a favor de la condonación de las deudas de los países del Sur, coincidiendo con la celebración del año jubilar, año 2000, contribuyó a ello. De este modo, la cuestión de la deuda ganó relevancia en la agenda política de los países del G7 y de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI), así como en los medios de comunicación.

La extensión de la campaña de Jubileo 2000 a otros países y continentes se llevó a cabo a finales de los años 90 de la mano, principalmente, de organizaciones vinculadas a la iglesia como en Canadá, Guayana, México, Zambia... Éste también fue el caso de la Campaña Deuda Externa, ¿Deuda Eterna? constituida en el año 1998 en el Estado español. En muchos casos, las organizaciones del Norte contribuyeron a financiar las campañas en el Sur.

A partir del marco general común de exigir la condonación (el perdón) de la deuda coincidiendo con el año 2000, las demandas concretas podían variar en función de las organizaciones que impulsaban la campaña en cada país o región. Mientras que algunas coaliciones exigían la anulación de toda la deuda, otras demandaban la anulación de la deuda impagable; mientras unas rechazaban de pleno la Iniciativa País Pobres Altamente Endeudados, (PPAE), otras instaban a su reforma. Estas divergencias se fueron agudizando con el tiempo y llevaron a la constitución, en 1999, del movimiento internacional Jubileo Sur, como una reacción desde dentro de Jubileo 2000 por parte de algunas organizaciones del Sur con posicionamientos más radicales.

La red internacional Jubileo Sur se creó formalmente en noviembre de 1999 en la cumbre Sur-Sur, que tuvo lugar en Sudáfrica, y fue impulsada por organizaciones africanas, latinoamericanas y asiáticas, quienes exigían la cancelación total de la deuda y definían el endeudamiento como inmoral e ilegítimo reivindicando a los países del Sur como acreedores de una deuda histórica, ecológica y social fruto de siglos de expolio y explotación.

Principales debates

Las diferencias en el seno del movimiento contra la deuda, entre sectores radicales y moderados, se remontan a sus inicios. Los primeros condenaban las condicionalidades de los PAE y exigían una total cancelación de la deuda y los segundos aceptaban una reducción sustancial de la deuda y una reforma de las condicionalidades que permitieran el alivio a los más pobres. Éstas posturas han marcado, desde los orígenes, los principales debates en el seno del movimiento.

A finales de los 90 y principios del 2000, con la constitución formal de Jubileo Sur y su alianza con organizaciones del Norte, como el CADTM y más adelante y de forma parcial con la Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa (RCADE) en el Estado español, se empezó a fortalecer la corriente radical en favor de la cancelación total de la deuda. En oposición, se encontraba la red de Jubileo 2000, integrada por distintas coaliciones de países del Norte, con Jubileo 2000 Gran Bretaña y Erlassjahr 2000 (Jubileo 2000 en Alemania) a la cabeza, y en alianza con campañas en el Sur, principalmente, en Ecuador, Perú y Bolivia, entre otras. Éstos defendían posturas reformistas acerca de la condonación de la deuda con demandas posibilistas y moderadas. A pesar de las divergencias, algunas organizaciones participaban en ambas coaliciones.

La red internacional de Jubileo 2000, junto con otros actores como Oxfam Internacional y EURODAD exigían la reducción de las deudas impagables de los países más pobres, la revisión de las condicionalidades, la reforma de las IFI, entre otras, mientras que Jubileo Sur, el CADTM y la RCADE reivindicaban la anulación total de la deuda, definiéndola como ilegítima e inmoral y considerando que ésta había sido pagada con creces, exigían la cancelación incondicional de las mismas y rechazaban las políticas impuestas por el FMI y el BM, etc.

El final del año jubilar, diciembre del 2000, fue la fecha de clausura de la campaña de Jubileo 2000 a nivel internacional y de algunas coaliciones nacionales como Jubileo 2000 Gran Bretaña, que había jugado un papel clave en la estrategia de expansión de la iniciativa, y también de la Campaña Deuda Externa, ¿Deuda Eterna?

Más allá del año 2000

El auge del movimiento altermundialista, entre los años 2001 y 2004, no dejó indiferente a las campañas contra la deuda. La emergencia del movimiento contra la globalización neoliberal obligó a los actores antideuda a una interpelación directa con éste. Así, mientras los sectores más radicales convergían y se integraban en el seno del movimiento altermundialista, aquellos más moderados optaban por el distanciamiento y la crítica a las acciones directas no violentas. Si en el período anterior, las organizaciones contra la deuda externa habían capitalizado las protestas en motivo de las cumbres del G8, consiguiendo una importante visibilidad y eco mediático y social, como en las cumbres de Birmingham en 1998 y de Colonia en 1999, a partir de este momento sus acciones y propuestas quedarían disueltas en el seno del movimiento altermundialista.

A partir del año 2001, nuevas demandas tomaron fuerza entre las organizaciones contra la deuda. La apuesta por la creación de un Tribunal Internacional de Arbitraje, la realización de auditorías ciudadanas o la reclamación de la ilegitimidad de la deuda fueron iniciativas que empezaron a plantearse en las contracumbres y los foros sociales. Cada una de estas demandas partía de un análisis político específico sobre las causas y las consecuencias del endeudamiento. Así, mientras la creación de un Tribunal de Arbitraje no ponía en cuestión los cimientos del sistema capitalista, la demanda de ilegitimidad rechazaba de base los mecanismos de endeudamiento y anteponía a éstos la soberanía de los pueblos para negarse a pagar una deuda ilegítima e insostenible.

A partir del año 2004/2005 podemos señalar el inicio de una nueva etapa. A nivel global, se da un contexto de pérdida de centralidad del movimiento altermundialista, después de las masivas protestas contra la guerra de los años 2003 y 2004, así como una disminución del impacto, tanto interno como externo, del Foro Social Mundial que pese a su consolidación pierde su carácter de novedad.

Esto repercute en los movimientos sectoriales específicos como el de la deuda. Frente a una pérdida de centralidad del movimiento altermundialista y una cierta rutinización de los FSM, los movimientos temáticos como el de mujeres, de campesinos, de la deuda... empiezan elaborar agendas de movilización y de encuentro propias al margen de las citas unitarias de los foros y las contracumbres.

El nuevo escenario devuelve la iniciativa al ámbito temático y sectorial, sin menospreciar las movilizaciones y los foros unitarios. Algunos ejemplos de esta dinámica sectorial serían: el encuentro internacional del movimiento contra la deuda en La Habana, en 2005; la celebración del Foro por la Soberanía Alimentaria en Malí, en febrero del 2007; o la Semana de acción global contra la deuda, en octubre del 2007, entre otras.

Esta etapa también se caracteriza por un aumento de la convergencia entre los actores antideuda que podemos afirmar que dura hasta la actualidad: búsqueda de marcos de trabajo comunes, de coordinación de acciones y de estrategias. El encuentro internacional contra la deuda en La Habana (Cuba), en septiembre del 2005, donde participaron todos los actores contra la deuda externa a escala global, fue un claro ejemplo de esta dinámica al aprobarse un calendario de movilización unitario y con el acuerdo de posturas comunes respecto a temas como la ilegitimidad de la deuda o la reclamación de una deuda social, histórica y ecológica por parte de los países del Sur, posturas defendidas anteriormente tan solo por los sectores más radicales.

En el período de movilización reciente, los sectores más combativos han marcado la pauta y el liderazgo de la protesta y han conseguido arrastrar a los más moderados hacia sus posiciones. A diferencia de años antes, cuando el movimiento era encabezado por la campaña Jubileo 2000, ahora son los sectores más radicales, que han venido trabajando en el marco movimiento altermundialista, quienes lideran el movimiento. A partir de aquí, podemos afirmar que el ciclo de protesta inaugurado en 1999, en Seattle, ha reforzado a aquellos actores con unas demandas y una perspectiva más confrontativa y radical.

Mucho ruido y pocas nueces

Pero, después de veinte años de movilizaciones contra la deuda, ¿qué logros han conseguido los movimientos sociales? ¿Qué impacto han tenido en la opinión pública? ¿Y en las instituciones internacionales?

Según Éric Toussaint y Damien Millet, esta contradicción, entre promesas y realidad, pone de relieve el objetivo de los países del G8 para mantenerse como acreedores de los PPAE y del resto de los países subdesarrollados. Su objetivo es continuar imponiendo las políticas neoliberales y mantener un mecanismo permanente de transferencia de riqueza del Sur a los capitalistas del Norte. Los países que ocupen una posición geoestratégica relevante o que se muestren más dóciles seguirán recibiendo medidas de reducción de la deuda, pero que no les servirán de nada para liberarse del yugo neoliberal. Respecto al resto de los países en desarrollo, que suman un total del 89% de la población pobre del planeta, el G8 ni siquiera ha propuesto ninguna medida de alivio.

Es a partir del análisis de estas cifras que se observa la dificultad para conseguir medidas reales de alivio que tengan un impacto en las poblaciones del Sur. La deuda es un claro ejemplo de la dominación Norte-Sur y las elites políticas y económicas no renunciarán fácilmente a ella. El impacto político se debe de medir en el terreno de los simbólico, del descrédito y del debilitamiento de los acreedores tanto del G8 como de las IFI.

Aún así, algunos gobiernos o instancias políticas en Europa, como el gobierno noruego o el senado belga, han dado pequeños pasos en lo que respecta la declaración de ilegitimidad de algunas de las deudas de las que sus países eran acreedores. Según Jubileo Sur/7, el hecho de que un gobierno de los países acreedores reconozca y tome responsabilidad pública sobre este tema, abre una oportunidad en la lucha por la ilegitimidad de la deuda y es un precedente a tener en cuenta. En el Estado español, por ejemplo, el trabajo de los actores antideuda ha conseguido, a finales del 2006, la aprobación en el Congreso de una Ley reguladora de la gestión de la deuda externa que, a pesar de sus limitaciones, significa un cierto paso adelante sobre todo en materia de transparencia informativa.

En lo que se refiere al pago de la deuda por parte de los países del Sur, según Éric Toussaint, la coyuntura actual es favorable para que los gobiernos de estos países modifiquen la situación y sea posible el desendeudamiento. En la actualidad, un número importante de estos países, si incluimos a Rusia como lo hace el BM y el FMI, son acreedores netos de EEUU y de los bancos privados en el Norte y si se lo propusieran podrían reembolsar de facto al FMI todo el dinero que le deben y crear fondos de asistencia para que los otros países en desarrollo, con menos recursos, pudieran también eliminar su deuda rápidamente. Pero como señalaba Toussaint, los países que tienen en su mano la posibilidad del cambio (China, Rusia, India, Brasil, Nigeria, Indonesia, México y Sudáfrica) no tienen la más mínima intención de llevar a cabo esta estrategia, ya que sus gobernantes son los primeros beneficiados por la implementación de las políticas neoliberales en sus países.

En oposición, debemos de señalar aquellos gobiernos como el de Rafael Correa en Ecuador, Hugo Chávez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia que, a pesar de sus contradicciones y límites, rechazan, con grados diversos y de forma parcial, al imperialismo y a las políticas neoliberales, a la vez que fortalecen el papel del Estado. Aún así, los pasos dados por estos gobiernos en materia de deuda, a excepción del de Correa, han sido muy moderados.

El gobierno de Rafael Correa es quien se ha mostrado más favorable para tomar medidas que frenen el pago de la deuda, repudiando aquella considerada como ilegítima y dedicando la partida ahorrada a inversiones sociales. Hay que tener en cuenta que Ecuador es el país de América Latina que dedica un mayor porcentaje de su presupuesto al reembolso de la deuda externa. En este sentido, el gobierno de Correa ha hecho pública su voluntad de identificar la deuda ilegítima del país y ha creado una Comisión de Auditoría Integral de la Deuda Pública Interna y Externa, formada por representantes de la administración del Estado y de la sociedad civil ecuatoriana e internacional. El trabajo de esta Comisión de Auditoría priorizará la deuda contraída con los acreedores multilaterales, sin dejar de lado los préstamos comerciales, los bonos y los bilaterales, a la vez que nace con una vocación integral, incluyendo no sólo un análisis financiero o legal, sino también una valoración social y ambiental. A pesar de que en materia de deuda Correa lleva a cabo una política avanzada, ésta no es necesariamente extensiva a otros ámbitos.

Acabar con el yugo de la deuda externa, como instrumento de control y de dominación de los países periféricos y poner fin a la expoliación de sus recursos naturales es hoy más urgente que nunca. Los países en desarrollo han reembolsado casi diez veces el monto de la deuda de 1980 y aún así se encuentran cinco veces más endeudados. Como defiende el movimiento antideuda, debemos de exigir la ilegitimidad y la inmoralidad de estas deudas y abogar por el reconocimiento de una deuda ecológica, social e histórica del Norte respecto al Sur".
Artículo publicado en El Viejo Topo, nº 244.

Fuente: www.rebelion.org/Otro mundo es posible/ 2-9-08

 

 

2. Las grandes mayorías están violentadas en su condición humana y encima, se las acusa

 La práctica dominante de culpar a las capas medias, los obreros y los campesinos de la existencia de democracia restringida y oclocracia empantana la constitución del poder popular de transformar su situación política, económica y social. Preguntémonos:

¿Quién se salva del terror a la desocupación? ¿Quién no teme ser un náufrago de las nuevas tecnologías, de la globalización, o de cualquier otro de los muchos mares picados del mundo actual? Los oleajes, furiosos, golpean...

Eduardo Galeano (Patas arriba).

Carlos Núñez, en "Argentina: Trabajo, Derechos Humanos y Movimientos Sociales", aporta a que nos ubiquemos junto a y no, adelante de quienes deben convertirse en sujetos del protagonismo popular e interlocutores de, en vez de subordinados a, nuestro partido o movimiento político. En efecto, aclara:

"El presente trabajo aborda la cuestión de las condiciones de vida emergentes en nuestras sociedades latinoamericanas a partir de la implantación de las políticas neoliberales y los cambios operados en el mundo del trabajo, a partir de la precarización laboral, junto a la situación de desempleo y ambas , estrechamente ligadas a la condición de exclusión social.

Introducción

Las transformaciones económicas, políticas y sociales vividas en nuestros países en las últimas décadas, con la acentuación de las inequidades sociales, han tenido graves consecuencias sobre el conjunto de la ciudadanía, con un alto impacto en los sectores más populares .

Entiendo que los derechos humanos, además de ser el sostén de los derechos civiles y políticos, se constituyen desde la posibilidad de ejercer los económicos, los culturales, los sociales. Derechos en fin, que acompañan y ensanchan a los otros, y que se tornan tan imprescindibles como los anteriores para practicar una ciudadanía plena, pero cuyo ejercicio se encuentra particularmente dificultado por la descomunal y desigual acumulación capitalista.

 

Este trabajo intentará dar cuenta de la práctica con la que se fue conformando desde una Organización No Gubernamental , un Programa de Promoción y Prevención en Salud Mental Comunitaria, trabajando sobre los efectos en la subjetividad de la Precarización Laboral y el Desempleo.

 

A partir de mediados de los noventa, un grupo de trabajadores de la Salud Mental nucleados alrededor de la ONG CEDIS (Centro de Estudios y Desarrollos para la Inclusión Social) comenzamos a reunirnos para re-trabajar lo que por separado advertíamos en nuestros diferentes ámbitos, esto es, que la precarización de las relaciones de empleo y/o su falta, se traducía en una precarización de las relaciones sociales, deteriorando el sentido de ciudadanía de los sectores más vulnerables y exponiéndolos cada vez más a conflictivas situaciones en nuestros campos de intervenciones.

 

Decidimos así, comenzar a operar a través de espacios gratuitos de carácter preventivo y comunitario dirigido a Jefes/Jefas de Hogar sin empleo , en el marco de una situación sanitaria donde predomina un fuerte incremento en demandas hacia los servicios de Salud Mental estatales, debido a la emergencia de situaciones de crisis y a la creciente pauperización social

 

Así estuvimos más de dos años con un dispositivo de atención semanal en la sede de la CTA (Central de Trabajadores Argentinos), en el gremio de los Docentes Universitarios, en Vecinales, en el Distrito Descentralizado Municipal de Villa Hortensia, y en diversas vecinales y centros de salud de nuestra ciudad.

 

Plantea Alicia Stolkiner que toda práctica en Salud Mental tiene que tender de alguna manera a antagonizar con la tendencia a la fragmentación social y a la ruptura de los vínculos sociales. Apunta a procurar la transformación en sujetos activos de aquellos que pasivamente están situados en un lugar de sometimiento a las circunstancias y esto, naturalmente, debe empezar por nosotros mismos.

 

Desde allí nos convocamos.

 

Algunos recorridos...

Para dar cuenta de complejas situaciones articuladas alrededor del tema de la precarización laboral y el desempleo daré un rodeo que empieza sobre la cuestión del trabajo en relación al sujeto y a lo social.

 

El trabajo es para el hombre una necesidad profundamente social, que lo nombra como trabajador, adquiriendo un rol con el que se identifica y por el cual obtiene reconocimientos y retribuciones de diversa índole, constituyendo un marco referencial en el entramado psíquico ,desde donde se posiciona, tanto hacia adentro como hacia fuera, insertándose y participando activamente en las posibilidades de producción y reproducción social. Freudianamente podemos decir que la relación del sujeto con el trabajo es una relación libidinal, con una importancia central en la constitución subjetiva, donde interviene en la producción y regulación de la economía psíquica, incorporando al sujeto a la realidad y a la comunidad humana.

Si la cuestión del trabajo, en el universo cultural, no remite sólo a la producción de bienes, sino que también habla de un espacio de relaciones, de constitución y afirmación de identidades, de comunicación , de campo de conflicto y de cultura...

 Si el trabajo es la práctica que pone en juego al lugar de pertenencia, de autoestima y de reconocimiento social ...

 ¿Qué se pierde del sujeto, entonces, cuando es despojado del trabajo?

Cuando el trabajador sin empleo, queda atrapado por un presente apremiante, se enfrenta al no lugar para sus proyectos existenciales, a la dificultad de imaginar, a la degradación de un futuro desocupado.

 

También, la flexibilización de la Organización del Trabajo, de sus relaciones contractuales y salariales, articulados al desempleo estructural y al proceso de exclusión social, con sus omnipresencias extorsivas, constituyen sin duda situaciones experienciales plenas de incertidumbre, angustia y sensación de pérdida para el trabajador, ese ser humano que a la vez enfrenta la presión de un discurso hegemónico para que descarte antiguos valores y saberes que han sido declarados obsoletos y en desuso y se adapte rápidamente a los nuevos modelos de producción subjetivos.

 

Desde todos lados le llegan verdaderos "manuales" de cómo deben ser sus nuevas relaciones con el trabajo, con la familia, con el placer, con los compañeros, en fin, con la sociedad, siguiendo una lógica "natural" de la competencia, bajo el peso de la culpabilizante amenaza, que señala que de no cumplirlo, deberá hacerse cargo individualmente de la responsabilidad por el fracaso.

De no lograr las metas de la "reconversión" exitosa el único escenario posible será el de los desechos, de los descartables, de hombres y mujeres que desde el vacío mismo llegan a la consulta con profundas dificultades, aún para pedir ayuda, producto de la humillación, del dolor,  de la sensación de    "ya no ser". Condenados al no lugar, habitarán espacios de anonimato y soledad que los hunden aún más hacia adentro, cada vez más lejos de su derecho a la integración social.

 

Con el derrumbamiento del ciclo expansionista del Capital, que llega hasta mediados de los setenta, con la crisis del modelo fordista de producción, se abre una nueva fase de acumulación, con la mundialización de capitales, la retirada del estado de bienestar y el predominio del mercado en la regulación de las relaciones sociales y que a partir de la implementación del desempleo estructural y la precarización hacen sentir sus efectos en los modos de subjetivación de esta época.

 

No son necesariamente los síntomas de patologías clásicas los que se presentan, sino expresiones que implican una fuerte articulación con lo social y que constituyen nuevas demandas en salud mental, nuevas formas en que se manifiesta el sufrimiento subjetivo.

Asistimos a situaciones plenas de desesperación, tristeza, dolor interno, soledades, desbordes de angustia junto a otras expresiones en las que siempre están presentes las rupturas con los lazos sociales.

 

Por ello cada vez más estamos frente a verdaderas catástrofes narcisísticas, donde la devastación de la autoestima y la auto-imagen empujan por la cornisa a un yo fragmentado y a la deriva que peligrosamente puede querer aferrarse a diversas soluciones mágicas o a la identificación con figuras fuertes que de distintos modos respondan a lo inmediato, sin lugar para procesar el pasado y el presente, para analizar el proceso histórico e imaginar un futuro. (...)

 

La realidad del trabajo cotidiano, hoy está construido, desde ese soporte de disciplinamiento social que constituye el desempleo, la precarización y la exclusión social.

De los abordajes que llevamos a cabo se desprende con claridad que a través de la ruptura de los espacios colectivos, la fragmentación y el sometimiento se busca lograr sujetos que pasivamente acepten los dictados del Pensamiento Único, transformando la vida cotidiana de los colectivos trabajadores, creando mutaciones a partir de la continua desvalorización, de la puesta en duda sobre la historia del trabajador, de sus conocimientos, de la cultura del trabajo en sí.

 

Quiero señalar desde este aspecto que a la toma de ganancias efectuada por el Capital, se le suma diariamente una enorme expropiación simbólica , que está intentando desarticular una manera de vivir, de ubicarse, de proyectar la vida porque en definitiva, apunta a crear un modelo de trabajador más dócil, más adaptado a sus requerimientos

 

El desempleo, como la exclusión involucran a la sociedad de manera global y se constituyen en analizadores desde donde repensar las profundas desigualdades de las actuales transformaciones, donde sólo importan los logros de la adaptación a los requerimientos del modelo imperante.

 

Obviamente, no hay sociedad que posea un 40% de su población apenas subsistiendo y además sin brújula identitaria que se mantenga, sin que implosione, dando expresión a otras formas del malestar cultural

 

Retornos

He dejado para el final un tema que atraviesa permanentemente esta cuestión de la precarización y el desempleo y es la presencia permanente de indicios del Terror, de aquello no metabolizado, que reaparece en el cuerpo social.

Pasados muchas décadas de la implementación del siniestro y sistemático Plan de la Dictadura , al Terror de Estado Genocida le siguió el Terror Económico que aquél pudo implantar, y cuyas manifestaciones, de profundo efecto subjetivo, hemos ido encontrando a lo largo de esta práctica y que ligan las siniestras sombras de las "Fuerzas de tarea" con los hechos de la hiperinflación y la posterior hiper-desocupación como la continuación del genocidio por otros medios y que requirió de la perversa base de sustentación alcanzada a través de la sistemática desaparición forzada de personas . Y todo ello permanece oculto, tras la naturalización del desempleo. Es que la operatoria del terror tiene un alcance mucho más vasto que el del tiempo de su aplicación y cubierto con la fachada de la indiferencia o de la aceptación acrítica opera siniestramente en las subjetividades y en diversos dispositivos institucionales.

De allí la necesidad de rescatar aquello que hace al proceso histórico, tanto individual como social, y que ha quedado tapado por el terror y la fragmentación y que parecen hechos aislados, inconexos pero que sin embargo tienen tanta fuerza como para actuar sobre el aparato psíquico, desbordándolo traumáticamente.

 

Estos trabajadores sin empleo, los desaparecidos sociales de hoy, son como sufrientes exiliados que deambulan erráticamente en sus propios territorios sin poder ser reconocidos y portan como ayer la condena del miedo. Los "y algo habrán hecho", "por algo será" se han transformado hoy en "no se capacitó", en " es un vago, al que nunca le gustó el trabajo" o peor aún en " él se lo buscó" que se constituyen en verdaderos recursos discursivos que sirven para escaparse de un espejo que refleja una imagen siniestra que nadie quiere ver.

 

Los genocidas practicaban la tortura también cuando recluían prolongadamente a los secuestrados y para desestructurarlos psíquicamente se les impedía la posibilidad de la mirada y la escucha de otro en el que sostenerse. Verdadera demolición psíquica que también hoy sufren los trabajadores sin trabajo, cuando no son vistos ni escuchados socialmente, sin posibilidad entonces de establecer lazos libidinales.

 

Fernando Ulloa con su amplia práctica en el campo grupal, nos aporta claridad, cuando dice "la encerrona trágica es un concepto que extraje de mi quehacer en el campo de los derechos humanos, principalmente referido a la tortura como situación límite. En ella la víctima está a merced de algo que rechaza con todas sus fuerzas, circunstancia que se da cada vez que alguien depende para vivir de algo o alguien que lo maltrata o simplemente lo 'distraía', negándolo como sujeto. No hay allí sino dos lugares, dominado y dominador, marginado y marginador sin tercero que represente la ley".

 

Conceptos de Ulloa, que parecerían haber estado presentes cuando un asistente a nuestros talleres explicaba que con sus cuarenta años de edad y sus veinte de ferroviario le habían hecho "saber" que ya no tenía edad para otro trabajo, que lo que conocía no servía y que estaba "fuera de todo".

 

El terror a la exclusión social, emerge como malestar presente en las nuevas demandas instaladas en la cultura actual, formando parte de las dinámicas subjetivas de esta cotidianeidad.

 

Sobre esto es válido recorrer la cita de León Rozitchner "parecería que el terror sólo está presente, cuando está presente la amenaza del poder represivo. Pero el terror tiene una vida subterránea mucho más honda y duradera. Permanece profundamente en la sociedad, aún mucho años después de ser ejercido, sólo que no se nota. El efecto fundamental del terror consiste en que no accede a la conciencia. La angustia que produce al aterrarnos nos escinde, penetra en la profundidad del cuerpo y la conciencia queda anulada en su capacidad de crítica y de pensamiento".

Hoy, desde la problemática del desempleo y otras formas de desvalimiento, continuamos asistiendo a efectos de la demolición subjetiva que posibilitan la destrucción yoica y su entramado simbólico reeditando antiguos mecanismos de culpabilización de la víctima, que dirigiéndose al sí mismo lo impotentizan y le hacen cargar una sanción punitiva, dirigida al sujeto, pero que a la vez es sanción disciplinaria, que se muestra al conjunto de la sociedad.

Las situaciones límites desbordan el aparato psíquico, lo desorganizan ante la imposibilidad de elaborar las situaciones traumáticas. Por ello, como equipo interdisciplinario de salud, propusimos un espacio grupal donde asistir e intervenir ante el efecto y las transformaciones de todo tipo que desde el desempleo y la precarización laboral impactan sobre las condiciones subjetivas, familiares y sociales de los trabajadores asistentes y también nos ubicamos a nosotros mismos desde nuestras propias prácticas precarizadas y devaluadas, en el marco de un país periférico y en las condiciones de la actual globalización imperante.

 

Enfrentamos así diferentes trastornos de las actividades y funciones ligadas al narcisismo, agigantadas por el vacío y la soledad, paso previo a la ruptura de todos los lazos sociales y quedando en lugar de los perdidos proyectos de vida, sólo la urgencia por sobrevivir, a veces a cualquier costo.

 

Señalaba Freud que las catástrofes naturales solidarizan el cuerpo social, en tanto que las catástrofes sociales lo desagregan y dividen.

Estas últimas situaciones empujan a quien las padece a estados de angustia, a veces incontrolable, que lo retrotraen a experiencias pretéritas de desamparo y desvalimiento, cuando desde su prematurez infantil requería de los cuidados de otro que pueda protegerlo.

Y cuando esto no ocurre se resiente cada vez más la convivencia en la trama social.

 

Volviendo a otro concepto de Ulloa "en el empobrecimiento subjetivo, que constituye el rasgo mayor de la Cultura de la Mortificación la valentía deja paso a la resignación acobardada y se produce una merma del accionar crítico. La queja no se recibe de protesta y la infracción nunca llega a cobrar valor de transgresión y además la referencia a la muerte y lo mortecino afecta al cuerpo, que se muestra agobiado por la fatiga""

 

Carlos Núñez destaca la importancia del surgimiento de las organizaciones de piqueteros:

"La práctica que llevamos adelante, se modifica cuando el desocupado “culpabilizado” y solitario (que concurría solo y casi a escondidas a las consultas y a los posteriores talleres que implementábamos ) comienza a agruparse a partir de las luchas después de Cutral Có y sobre todo posterior a los asesinatos de Teresa Rodríguez(1997), Aníbal Verón (2000) en Tartagal, las “puebladas” en General Mosconi, (2000 y luego 2001) cuando fueron asesinados Oscar Barrientos y Carlos Santillán. 

 

Y a volver a nombrarse, cuando nacen los movimientos de desocupados, de “piqueteros” que les permite recuperar una identidad, la de “trabajadores desocupados” y con ella una posición, ya no de resignación, sino de lucha, de transformación.

 

Ante toda esta dura realidad, y de la historia de los acontecimientos por cambiar la misma surgen nuevos sujetos sociales que nos mencionan otras inscripciones en la construcción de subjetividad. 

 

Como la lucha organizativa que surgida desde los barrios más carecientes, al calor del fuego se eleva y se extiende por todo el mapa, escribiendo con humo negro por todo el territorio de nuestro país las señales que hacen legible la injusticia social y que corporizan a quienes se pretendía invisibilizar. Pablo Bergel lo explica cuando señala que: "El piquetero, fuera del sistema productivo, en vez de huelga , interrumpe la circulación de mercancías; en lugar de ocupar la fábrica, ocupa el espacio público, por fuera de las empresas y en lugar de verticalidad institucional, se organiza horizontal y autónomamente en los territorios". Y acá ,en este otro parto de la historia, el piquetero-trabajador desempleado- realiza la acción de trabajar para transformar la realidad, operación con la que también se va transformando subjetivamente.

 

Comienza a partir de aquí una nueva relación que el Estado se plantea con los movimientos de trabajadores desocupados y habrá que seguir muy de cerca su evolución…".

 

Reflexiona los desafíos de una militancia social y política desde su profesión:

"Pero dicho todo esto ¿ es posible un trabajo en salud comunitaria sobre este tema ?

 

No solamente lo considero como posible, sino que constituye un desafío necesario para la construcción de ámbitos de reflexión, que a su vez promuevan redes solidarias, participativas y creativas, generando la interpelación crítica de lo cotidiano y lo acontecido y como espacios de elaboración donde se posibilite la reconstrucción de nuevas identidades individuales y colectivas descentrando las posiciones de desecho

 

Por supuesto que no desconozco las dificultades que deben enfrentarse.

 

La implementación de políticas neoliberales ya tiene una larga historia de arrasar territorios y desbaratar horizontes, pero justamente porque hoy el discurso de la imposibilidad es tan aplastante es que hay que buscar los instersticios por donde transcurra la resistencia. Y si entre muchos valores que ha aportado el campo de la lucha por los derechos humanos, hay uno que se destaca es ése de que “aún en los momentos más negros de la historia se puede resistir “ a través de revisar lo hecho e inventar nuevas experiencias sociales, otras alternativas.

Y por ello esta práctica, como muchas otras que están llevando a cabo desde diversos movimientos que apuntan a reivindicaciones sociales , con chicos de la calle, con la lucha de las mujeres de los barrios, con el tema del gatillo fácil, con jubilados, con temas de seguridad comunitaria, etc. nos interpelan continuamente con relación al sentido de nuestras prácticas y a su lugar social.

 ¿Desde dónde ubicamos el ejercicio de nuestras prácticas y alrededor de qué ejes?

 

Este Programa como decía antes, forma parte de un esquema de Promoción y Prevención en Salud Comunitaria y cuando remarcamos la Promoción es porque ésta se relaciona plenamente con el campo de los determinantes en Salud, quiero decir lo que hace a las condiciones de vida y de trabajo, al ejercicio y desarrollo de las habilidades y hábitos de vida personales, a los entornos físicos donde viven las personas, a todo aquello referido al material biológico, cultural y social que dota a un ser humano de mejores posibilidades de vida plena.

Es decir a promover situaciones, elementos, contextos, leyes y formas organizacionales que favorezcan la salud y por lo tanto está plenamente consustanciado con la cuestión de los derechos humanos.

 

Finalmente remarco que ante tanta fragmentación, tanto desmembramiento y exclusión los movimientos sociales, entre los que tienen un sitio especial, los de derechos humanos, ofrecen un marco: el de la complejidad, el de operar buscando los anudamientos de las diversidades que atraviesan, entrecruzan y traspasan los sectores que los componen y que ya no pueden ser contenidos en los límites de las cuestiones sectoriales.

Los movimientos sociales tienen una gran tarea en el horizonte que es la de articularse con otros actores sociales, con agrupamientos de trabajadores ,de desocupados, de estudiantes, con las universidades, con representaciones políticas y con todos aquellos sectores dispuestos a concebir nuevas formas solidarias que posibiliten otras luchas más inclusivas, más participativas y por supuesto más aceptadoras de las diferencias".

Fuente: www,argenpress.info/9-9-08

 

3. El proyecto de país-continente a la plebeya lo podemos comenzar a esbozar


Nos desafía a los de abajo a nacionalizar tanto la economía y las finanzas como el territorio porque es cambiar el régimen de propiedad dominante para permitir sus funcionamientos respectivos en acuerdo con atender necesidades e intereses populares. Pero, simultáneamente, debemos poner fin a la superexplotación laboral que refleja la existencia de casi la mitad de los trabajadores ocupados sin derechos de ningún tipo, la economía informal, la flexibilidad laboral, la larga jornada laboral, la siniestralidad laboral... y el salario de pobreza de la gran mayoría. De modo que el proyecto es anti-imperialista y anti-capitalista.

 

Para la consecuencia de esa confrontación es fundamental modificar de raíz la concepción y la organización de:

 

a) Marco conceptual

La «nación» como unidad de la diversidad popular a lo largo y ancho de Argentina depende del proceso de cambios en el continente e interrelaciones que se establezcan. De ahí la relevancia que esos nuevos enfoques de las tareas revolucionarias a realizar sean expresadas por

el Manifiesto de las Américas: en defensa de la naturaleza y la diversidad biológica y cultural:

"Vivimos en un sistema económico dominante que hace siglos se propuso explotar de forma ilimitada todos los ecosistemas y sus recursos naturales. Esta estrategia trajo crecimiento económico y lo que se llamó "desarrollo" para algunas naciones, y privilegió el consumo y el bienestar social de una parte muy pequeña de la humanidad. Y, desgraciadamente, excluyó de las condiciones mínimas de sobrevivencia a las grandes mayorías de la humanidad. (...)

Ante esta situación dramática, sentimos la necesidad de afirmar alternativas que aseguren un futuro de esperanza para la vida, para la humanidad y para la Tierra.

Necesitamos pasar de una Sociedad de Producción Industrial, consumista e individualista, que sacrifica los ecosistemas y penaliza a las personas destruyendo la socio-biodiversidad, a una Sociedad de Sustentación de Toda la Vida, que se enrumbe por una vía socialmente justa y ecológicamente sustentable para vivir, cuide de la comunidad de vida y proteja las bases físico-químicas y ecológicas que sustentan todos los procesos vitales, incluidos los humanos.

Como habitantes del continente americano tenemos la conciencia de nuestra responsabilidad universal. Por nosotros pasa también el futuro de la Tierra. Los países amazónicos y andinos, por ejemplo, como Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela y Brasil son territorios megadiversos. No sólo por la presencia de riquísimos ecosistemas, sino también por la presencia de muchos pueblos indígenas, campesinos, quilombolas y otras comunidades locales, que desde siglos y milenios aprendieron a vivir en co-habitación con la biodiversidad y la sociodiversidad. La floresta amazónica que existe en nuestros países representa un tercio de las florestas tropicales del mundo y abarca más del 50% de la biodiversidad. En ella existen por lo menos 45.000 especies de plantas, 1.800 especies de mariposas, 150 especies de murciélagos, 1.300 especies de peces de agua dulce, 163 especies de anfibios, 305 especies de serpientes, 311 especies de mamíferos y 1.000 especies de aves.

Debido a esta riqueza, América Latina está siendo objeto de la codicia de los "neoliberales-globocolonizadores" a través de la acción demente de decenas de empresas trasnacionales, principalmente de los países del norte global, que descaradamente practican biopiratería. Otrora era la carrera al oro y la plata, hoy es la carrera a los recursos genéticos, farmacológicos y a los saberes tradicionales y locales, todos estratégicos para el futuro de los negocios del mercado mundial. E incluso nos quieren imponer leyes de patentes y de protección a sus lucros fantásticos.

Queremos hacer frente, de manera decisiva, a este proceso de expoliación. Proponemos políticas consistentes que buscan:

1. Conservar la diversidad biológica y cultural de nuestros ecosistemas, quiere decir, cuidar el conjunto de los organismos vivos en sus hábitat y también las interdependencias entre ellos dentro del equilibrio dinámico, propio de cada región ecológica y de las características singulares de las especies, así como la interacción social y ecológicamente sustentable de los pueblos que viven en la región.

2. Proponemos políticas articuladas que apuntan a garantizar la integridad y la belleza de los ecosistemas y los pueblos que cuidan y dependen de ella

Eso implica la preservación de las características que aseguran su funcionamiento y mantienen la identidad del ser vivo y del conjunto vivo sea en su aspecto territorial, biológico, social, cultural, paisajístico, histórico y monumental. La preservación de la diversidad biológica y cultural, de la integridad y de la belleza de los sistemas ecológicos asegura la sostenibilidad a las múltiples funciones ambientales y a los beneficios que el ser humano obtiene para sí para las futuras generaciones. Entre otros: agua potable, alimentos, medicinas, maderas, fibras, regulación del clima, prevención de inundaciones y enfermedades. Al mismo tiempo que constituye las bases del sostén de la recreación, de la estética y de la espiritualidad así como el soporte de la conformación del suelo, la fotosíntesis y el ciclo de nutrientes, entre otras funciones vitales para el sustento de toda la humanidad.

3. Nos oponemos decididamente a la introducción de especies exóticas, inadecuadas a nuestros ecosistemas. Como sucedió en muchos biomas con la introducción de plantaciones homogéneas, industriales, del eucalipto, pino, etc. que destruyen los ecosistemas naturales y producen fuertes impactos sociales en los pueblos que viven en esas áreas; producen el lucro, los dólares, la celulosa, el carbón, agua sucia, y dejan la degradación y la pobreza.

4. Nos oponemos decididamente a la introducción de organismos transgénicos en el ambiente, sea en la agricultura, en las plantaciones, en la ganadería o cualquier otro cultivo en el medio ambiente, ya que además de no ser necesarios, no sirven para nada, a no ser para el lucro de unas pocas empresas transnacionales. Traen riesgos potenciales a la salud de las personas y a modificaciones permanentes e irreversibles en la naturaleza y los ecosistemas. Nos oponemos enfáticamente a la introducción de árboles transgénicos, que significan un peligro aún mayor, debido entre otras cosas, a que el polen tiene la posibilidad de diseminarse a lo largo de miles de kilómetros, contaminando ineludiblemente otras florestas, incluyendo las floresta nativas, con multiplicación de impactos sobre la flora, los insectos y otros componentes de la fauna, afectando también el sostén de los pueblos indígenas, pescadores, campesinos, quilombolas y otras comunidades locales.

5. Combatimos decididamente las semillas Terminator porque atentan contra el sentido de la vida y de su reproducción, pues se trata de una semilla suicida que busca beneficiar únicamente a las grandes empresas transnacionales que controlan las semillas, imponiendo a los agricultores una situación de dependencia.

6. Nos oponemos a la tentativa del gobierno imperial de Estados Unidos y de sus empresas transnacionales, que quieren imponernos el tratado del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas); tratados bilaterales, llamados TLC (tratados de libres comercío); tratados de garantía para inversiones extranjeras, o a través de acuerdos de cumbres adoptados sin ninguna participación popular en la Organización Mundial del Comercio-OMC. Esos acuerdos ponen aún en mayor riesgo, nuestra naturaleza, nuestra agricultura, nuestros servicios y las condiciones de vida de nuestra población, pues priorizan sólo los intereses de la garantía del lucro.

7. Manifestamos nuestro apoyo y la necesidad de reconocer los pueblos y comunidades que durante siglos y milenios han desarrollado la biodiversidad agrícola, a través de la adaptación y creación de semillas que constituyen las bases de toda la agricultura y alimentación de la humanidad. Para mantener esas bases de sustentación y esa enorme riqueza de biodiversidad agrícola y alimentaria, es preciso reconocer y afirmar los derechos de los campesinos, indígenas, pastores, pescadores, quilombolas, a la tierra, al territorio y a los recursos naturales, para que puedan continuar esa tarea crucial para la humanidad de conservación de las semillas criollas y nativas, que sólo pueden ser multiplicadas a nivel local y diverso.

Combatimos aquellas empresas que buscan el control sobre las semillas contra toda la tradición de los pueblos que cuidaron celosamente de las semillas y siempre las entendieron como fuentes de vida que jamás deben transformarse en mercancía.

Finalmente, expresamos nuestro anhelo de que estos propósitos redunden en beneficio de nuestros pueblos, de la soberanía alimentaria, o sea el derecho que todos y cada pueblo tiene que producir su propio alimento, en condiciones saludables y socialmente justas y en equilibrio con la naturaleza. Defendemos quienes trabajan en el campo, nuestros agricultores/as y campesinos/as. Defendemos su derecho a vivir como campesinos que así garantizan el sustento de nuestras poblaciones. Ese modo de producción contribuye decisivamente a la sustentabilidad de nuestro Planeta y al desarrollo integral, imprescindibles para garantizar el futuro de la humanidad".

Día 20 de abril de 2006, de Curitiba, capital del estado de Paraná, construyendo una América libre de transgénicos y de agresiones al medio ambiente.
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/ 21-4-06

 

b) Enfoques de problemas para garantizar la calidad de vida de todos los de abajo

­ Las eco-regiones son las bases de sostén de un desarrollo cuidando también por las generaciones futuras
A diferencia del gobierno de Cristina Fernández que inaugura las obras de remodelación del aeropuerto internacional de Resistencia (capital de una de las provincias más empobrecidas y deforestadas) cuando, simultáneamente, se repite la dramática sequía y desabastecimiento de agua para la población por destrucción de El Impenetrable y falta de conexiones con el sistema de ríos, lagunas, humedales; o el hospital público y la escuela pública están desfinanciados: el desarrollo como «nación» exige tener en cuenta las distintas eco-regiones.

Respetarlas es crucial para la salud pública y la economía popular porque cada una implica un equilibrio ecológico que se sustenta en la armonía de ciclos tan importantes como el del agua o la regularidad de las estaciones y de interrelaciones de los distintos seres vivos que la componen y con su ambiente físico.
Pero, a su vez, ese funcionamiento ecológico depende del de las otras y de su totalidad heterogénea que supera las fronteras políticas.

Las poblaciones humanas del planeta se han adaptado biológica y culturalmente a todos los biomas terrestres. Además, han co-evolucionado con esas particulares biodiversidades en que se diferencia la naturaleza.

En consecuencia, el desafío de constituir «nación» debe erradicar al sistema de agro negocios que las sustituyen con monocultivos de extensión continental y evitar la extinción de productores pequeños y medianos, campesinos e indígenas.

Jorge Morello y Walter Pengue explican:

"La «biodiversidad» es el producto de millones de años de evolución biológica y las sociedades humanas han ido adaptándose a ella, conociéndola y utilizándola.

El tema de la «biodiversidad» tiene pues dos grandes dimensiones: la bioecológica y la sociocultural. Comprende:

  • por un lado la diversidad genética, de especies, comunidades, ecosistemas, hábitats, paisajes (en el sentido de la ecología de los paisajes) y mosaicos de paisajes que forman la biosfera;
     
  • por otro lado, la «biodiversidad» tiene que ver con los múltiples procesos culturales que en diferentes épocas y distintos contextos ecológicos y socioeconómicos han caracterizado la relación de la sociedad con su ambiente natural.

La «biodiversidad» es pues, una propiedad de los sistemas vivos y socioculturales que los hace distintos, únicos.
Es esencialmente una propiedad, una característica de la naturaleza y de las múltiples formas de adaptación e integración de la especie humana a los ecosistemas o paisajes de la Tierra: no es un recurso, o no es fundamentalmente un recurso.

La evolución de la variabilidad genética ha posibilitado la aparición de ecotipos, variedades, especies, géneros y demás categorías taxonómicas, cuyas interacciones entre sí y con el ambiente físico han conformado ecosistemas, paisajes y mosaicos de paisajes en muy distintas escalas, los que constituyen sistemas complejos que recién empezamos a conocer.

De tales sistemas complejos y con los aportes de la ecología de ecosistemas, de la economía ecológica y de la ecología del paisaje, recién estamos identificando y midiendo numerosas funciones ecológicas que se han dado en llamar servicios ambientales y que son atributos de la biodiversidad.

Caso semejante ocurre con bienes percibidos, o percibidos y valorados, vinculados con la industria farmacéutica, la agroalimentaria, la de nuevos materiales y la biotecnología.

Nosotros creemos que es importante ir pensando en ciertas propiedades de los ecosistemas ligadas con la «biodiversidad» cuya evaluación y ponderación rigurosa es imprescindible y entre ellas destacamos la resiliencia, es decir, la capacidad de volver al estado inicial después de haber sido disturbado.
Esa resiliencia les permitió en el pasado adaptarse y co-evolucionar frente a presiones antrópicas que estamos descubriendo, que localmente pudieron ser tan intensas como las que se asignan a los periódicos pre y postindustriales. (...)

La conservación de la biodiversidad en los países del Cono Sur pasa a ser un tema de desarrollo más que de conservación. Así como los genes sólo pueden conservarse en la práctica dentro de la diversidad de los organismos vivos, las especies dependen las unas de las otras para sobrevivir y sólo pueden conservarse en la compleja interacción de los ecosistemas. (...)

Es, entonces, a través de la discusión amplia de todos los sectores y actores sociales que se podrán sentar las verdaderas bases para lograr un manejo sustentable de nuestra «biodiversidad».
Desde este consenso saldrán las políticas de estado que promuevan y propendan al objetivo de desarrollo equitativo, siendo el gobierno y sus funcionarios los facilitadores del mismo y los responsables de poner tales políticas en acción. En beneficio de sus sociedades y el ambiente"
(noviembre 1999). Fuente: Realidad Económica Nº 173/ julio-agosto de 2000 /www.iade.org.ar

 ­ Las poblaciones hay que recuperarlas y fundarlas en todo el territorio de Argentina

A diferencia del gobierno K que atiende problemas de vivienda mediante políticas asistenciales a la par que clientelares o de trabajo mediante la apropiación -para publicitar su gestión- de una única fuente laboral que crea un sector privado generalmente extranjero, el desarrollo como «nación» desafía a la diversidad popular hacerse cargo de: la reforma agraria integral y la resolución tanto del drama e injusticia social implícito en los asentamientos precarios como de la catástrofe socio-ecológica que es la megalópolis que altera gravemente la naturaleza y la vida social e individual.

Es revertir la actual situación en Argentina:

- El monocultivo de soja está favoreciendo la concentración de la riqueza en pocas manos: mientras menos de mil personas o grupos económicos poseen un promedio de 35 mil hectáreas cada uno, hay 137 mil agricultores a quienes sólo les tocan 16 hectáreas cada uno.
- Por esta inequidad, casi el 40 % de los poblados rurales están en riesgos de desaparecer, afectando a 300 mil habitantes en total. En los últimos diez años desaparecieron 160 mil pequeños emprendimientos agropecuarios (La Tribu 88.7 FM, versión blog).

En "Políticas de vivienda para un nuevo país", Elena Massüe y Susana Merino comunican:
"Son muchas las iniciativas que en el último siglo y en varios países latinoamericanos han intentado instrumentar políticas de desarrollo social a partir de la vivienda como eje transformador de las condiciones de vida de las clases más desprotegidas.

 

Este enfoque aborda la provisión de vivienda como un excepcional punto de partida para el desarrollo económico, social y humano de aquellos sectores de la población excluidos no sólo de la posibilidad de un hábitat digno sino también del ámbito laboral apoyándose en la creatividad, la capacidad productiva, la responsabilidad y las ansias de superación que subyacen a la mayor parte de los seres humanos. (...)

 

La organización de la comunidad constituye el pilar del enfoque de la vivienda como bien social (...)".
Fuente: Realidad Económica Nº 204/mayo-junio de 2004 /www.iade.org.ar

 

En esa recuperación de poblaciones en vía de extinción y fundación de poblaciones en torno a una diversificación de la producción agropecuaria e industrial ocupando el vasto territorio de Argentina, es fundamental apuntar a lo que afirman Inmaculada Caravaca Barroso, Gema González Romero y Rocío Silva Pérez respecto a "El desarrollo local en el contexto de la globalización":
 

"La revalorización de la cultura que, desde diversas perspectivas, es considerada un importante factor de cohesión social y de aprendizaje colectivo, dada su capacidad para aportar respuestas creativas e imaginativas a cuestiones sociales y económicas y en consecuencia para impulsar procesos de desarrollo territorial.

Se entiende así la cultura, por una parte, como patrimonio, es decir, no sólo producción artística sino acumulación de saberes y por otra, como formación de conciencia o lo que es igual la continua renovación de aquello que necesitamos conocer para explicarnos a nosotros mismos y al entorno que nos rodea. (...)

 

La cultura afecta, pues, la eficacia de las economías locales a través de la promoción de valores compartidos que condicionan las formas en que se asumen los procesos económicos".

 

Por otra parte: Guillermo Neiman, Matías Berger, Sofía Arroñade, Francisco Fabio, Lucía Goldfarb, Ana Karol, Elena Mingo y Melina Neiman señalan -en sus conclusiones- que "una primera lectura del análisis realizado permite resaltar las estrategias de las organizaciones de pequeños productores del agro argentino hacia articular los problemas y conflictos que se les plantean y situarlos en marcos más amplios para agregar  actores afectados por esas problemáticas.

 

Por un lado, emerge la puesta en tensión de la "noción de pequeño productor" como identidad aglutinadora dadas las condiciones locales y particulares de las experiencias analizadas.  La identidad que representan las organizaciones puede encontrar su fundamento en un 'sujeto' (pequeño productor, campesino, productor familiar) que puede expresar una combinación de distintos elementos (económicos, sociales, políticos, étnicos, religiosos) o en producciones específicas, dando un carácter particular a las organizaciones; sin embargo, en estas últimas, ello no necesariamente implica la emergencia de una lógica corporativa. (...)

 

A la vez, las organizaciones de representación política contienen la tensión entre la orientación sectorial de sus acciones y su inserción en problemáticas de mayor amplitud vinculadas a la vulnerabilidad de los sectores que representan gremialmente(esto es visible en el Movimiento Agrario Misionero y el Movimiento Campesino Formoseño).
Así, algunas de estas organizaciones pasan de una lógica de representación gremial a otra societal aunque no abandonan los objetivos gremiales de sus acciones en el pasado; en todo caso ellos pasan a ser parte de una estrategia más amplia y diversificada.

 

Parece haber ganado terreno una forma de representación no centrada exclusivamente en los problemas del sector -ya sea la producción agropecuaria en general, los pequeños productores o un producto específico-. Han ganado espacio, entonces, aquellas cuestiones vinculadas más a la 'condición social' de los sujetos como el acceso a servicios (salud, educación, vivienda), el desarrollo de las potencialidades locales y de las institucionalidad a nivel local; esto es, como si además de las dificultades en tanto productor se empezara a otorgar un lugar importante a problemáticas añadidas, que exceden lo productivo y que probablemente encontrarían soluciones parciales a través de las acciones de esas organizaciones (...)".
Fuente: Desarrollo rural:organizacione, instituciones y territorios" compilado por Mabel Manzana, Guillermo Neiman y Mario Lattuada/ 1a. ed.-Buenos Aires: Fund. Centro Integral Comunicación, Cultura y Sociedad - CICCUS, 2006.

 

­ El ferrocarril es una cuestión nacional

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info), en “El ferrocarril es una cuestión nacional, en el marco del 60 aniversario de su Nacionalización. Ferrocarriles y medio ambiente: Estado, ecología y transporte en la Argentina (Parte IV - Final)”, expresa:

“Acá si se puede apreciar el triste papel del campo de los intelectuales y profesionales que se callan, disimulan, avalan embustes, y así con la hipocresía. Pero debo entenderlos, son asalariados del sistema, y a la sombra del Estado se vive sin padecer frío ni calores fuertes. Están cobijados, y al estarlos, son cómplices asalariados, participantes directos por la profundización de la ignorancia.

No se puede hablar sobre el medio ambiente, la ecología desde la ignorancia, y tampoco hablar claramente de cuál es el papel que juega el transporte y en este caso el ferrocarril. Porque si decimos la verdad afectamos a intereses que se enriquecen en detrimento de la calidad de vida de la ciudadanía y del Planeta Tierra.

Comencemos tratando de desbrozar el malezal de las mentiras y la ignorancia. Todos los ferrocarriles del mundo son subvencionados. Pero la diferencia con Argentina es que todos ellos están en manos del Estado, por lo tanto son un servicio público y no privado que solo busca el lucro y la rentabilidad sin importarles realmente el medio ambiente o la calidad de vida de los usuarios

Además hay que destacar que el ferrocarril debe mantener con sus propios recursos las vías e infraestructuras (lo que genera en gran parte el mal llamado déficit), mientras que a los autobuses, camiones y automóviles el Estado los subsidia con el mantenimiento, señalización y vigilancia de las carreteras, calles y caminos, costos que NO son cubiertos por los impuestos pagados por el transporte automotor, al contrario, les subvenciona el gas-oil, gracia que pagamos todos.

Actualmente en el mundo se tiende a separar el mantenimiento de las vías de la o las empresas que operan los trenes, en sus balances, para que se encuentren en igualdad de condiciones con el transporte carretero.

En 1994 en los Estados Unidos se gastaron 6 billones de dólares más que lo recaudado en peajes y en 1995 se gastó aproximadamente 8 billones de dólares más que lo recaudado en impuestos por concepto de mantenimiento de carreteras (Discurso del Senador Roth ante el senado americano el 25 de junio de 1997 al explicar la importancia de la creación de un fondo de capital para fomentar los servicios de trenes de pasajeros).

En 1994 los Estados Unidos perdieron 40.000 millones de U$S a causa de los congestionamientos de transito.

También deben tomarse en cuenta los costos por externalidades del transporte. Se entiende por costo de externalidades la traducción en dinero de la contaminación ambiental, el ruido, los accidentes y el cambio climático generado por los diferentes sistemas de transporte. El ferrocarril es, junto a la navegación, el medio de transporte que menor costo para la sociedad genera.

Por todo lo expuesto sintéticamente es necesario traer a colación lo sustentado por el Consejo de la Conferencia Europea de Ministros de Transporte (CEMT), partidario de la aplicación al transporte del principio según el cual el “que contamina paga” cuyos conceptos y aspectos han sido ya definidos por otros organismos internacionales competentes y también por la O.C.D.E (Organización de Cooperación y de Desarrollo Económico).

El Ing. Vicente Repetto, en su trabajo (Primer premio Congreso A.C.P.F. Congreso Panamericano de Ferrocarriles) julio 1984: FACTORES QUE INCIDEN SOBRE LA CALIDAD DE VIDA IMPORTANCIA DEL FERROCARRIL EN SU MEJORAMIENTO, nos dice. ”Es imperativo generalizar el concepto sustentado por la Conferencia Europea de Ministros de transporte de “quien contamina paga”, hacia otros factores como los accidentes, el estrés, el ruido, el uso de combustible escasos, el tiempo de viaje y espera, el uso del espacio territorial, etc. Todos estos factores cuestan, en francos, pesos, libras, dólares, yens, rublos, liras o en cualquier otra moneda que deseamos medir.

La reducción de la calidad de vida cuesta y debe pagarla el que la produce.

La contaminación degrada la calidad de vida, de modo que, generalizando lo expresado podemos decir: Los precios de los productos y servicios no reflejan sus costos si en ellos no se contabilizan todos los factores que degradan la calidad de vida y no sólo la contaminación. Y si ello no ocurre, el problema termina por convertirse en una carga social, ya que: En la economía nada es gratis.

Como decía el Ing. Vicente Repetto, uno de nuestros maestros en la vida ferroviaria: la calidad de vida vale, cuesta.

Por sus enseñanzas se puede afirmar que el ferrocarril es el modo de transporte que mejor contribuye a la calidad de vida porque produce:

Entre otros factores…sobre el final puedo añadir lo contrario de la Calidad de Vida que nos muestra la realidad. Según el registro Nacional de Antecedentes de Tránsito, en el primer semestre del año pasado, se registraron oficialmente en el país 45.106 víctimas de lesiones graves (4712) y leves (40.394) por hechos de tránsito. Es decir que por cada muerto en el tránsito, hay 78 capacitados y 500 heridos. Cifras dos y cuatro veces mas altas que los EEUU y Suecia. (La Nación 10/06/08)

Además, hemos repetido que la mercancía no toma valor si no interviene el transporte. Agregamos que los precios de los productos y servicios no reflejan sus costos, si en ellos no se contabilizan todos los factores que degradan la calidad de vida y no sólo la contaminación. Y si ello ocurre, el problema termina por convertirse en una carga social, ya que en la economía no hay nada gratis. (Repetto)

Para entender la cuestión ferroviaria es necesario repetir que el ferrocarril paga su propia infraestructura, diferente al autotransporte automotor. Para ilustrarnos debemos apelar a la Contabilidad Social, o Sinceramiento Contable o Transparencia Contable. Sistema Contable desarrollado por los Ing. Enrique Porta y Vicente Repetto, aprobado por los representantes de los gobiernos del Continente Americano en la declaraciones de Lima y México de los Congresos Panamericanos de Ferrocarriles celebrados en 1978 y 1981, es el medio que permitirá una evaluación monetaria de los impactos o acciones externas de cada modo de transporte sobre la Comunidad y el Medio Ambiente.

Este Sistema Contable me permite evaluar el Beneficio Público que producen los ferrocarriles en comparación con los otros modos de transporte. Como ilustración e información es dable recordar que el Beneficio Público calculado para los ferrocarriles de los Estados Unidos, en el año 1975, fue 48 veces superior al superávit de caja, de la Contabilidad Convencional (37.000 millones de dólares frente a 768 millones de dólares)

Si todo ello es comprendido y aceptado por los Gobiernos, es de esperar que tomen decisiones induciendo a una mayor utilización del ferrocarril, que es el modo de transporte más económico para la comunidad.

Para armonizar todo ello es necesario que exista en el país un ministerio de transporte, y una Ley Nacional de Transporte que reglamente, planifique y ordene todos los modos de transporte de carga y pasajeros que concurren.

Pero, para que eso ocurra en nuestro país, el gobierno debe diseñar e implementar serias políticas de Estado sobre el transporte, y en especial el ferroviario, antes de tomar cualquier decisión, sino todo es chabacanería diletante. Si se decide, es imprescindible que el gobierno haga caducar las concesiones por no cumplimiento de los contratos y por la falta de resguardo y conservación de los Bienes Ferroviarios. Y para que esto ocurra, como política de Estado, los ferrocarriles deben volver nuevamente a la Nacional. De ocurrir, inmediatamente, se debe reconstituir el Sistema Nacional de Transporte Ferroviario destruido y saqueado por los concesionarios con la complicidad de funcionarios, políticos e industriales parasitarios, con la anuencia de los sindicatos cómplices. Que en la reconstrucción se revisen trochas, trazas, superposición de recorridos, de organización y administración, que se incorpore nueva tecnología de acuerdo a las reales necesidades y recursos.

La nueva organización debe ser moderna, centralizada en el diseño de los objetivos generales y en la toma de las grandes decisiones; descentralizada en la faz operativa y en la fijación de los objetivos particulares, en base a las necesidades regionales en concordancia y armonía con los objetivos nacionales del transporte ferroviario.

Es necesario que el nuevo esbozo de la empresa ferroviaria recuperada, en su proceso de reconstrucción sea, desde el interior hacia los puertos, y no se redefinan otra vez los ferrocarriles desde el puerto, con una mirada portuaria. Debe prevalecer una concepción territorial, porque el ferrocarril abrazaba y debe envolver nuevamente toda la geografía, que tenga que ver con la integración y vertebración de las economías zonales. Debe ser un Sistema Ferroviario que se integre al sistema nacional de transporte y juegue un rol fundamental en la complementariedad con los otros modos de transporte.

La defensa por tener un medio ambiente de excelencia y una calidad de vida óptima para los habitantes de este país, tiene que ver con los Derechos Humanos, los Derechos Humanos de los niños, de los ancianos, de los más desposeídos, de los que no tienen voz ni derecho a expresarse, los Derechos Humanos son los derechos a la vida, a vivir una vida digna, es decir, a la vida misma, y así.

Sin esas premisas fundamentales no habrá medio ambiente ni calidad de vida que valga. A los privados solamente les interesa la rentabilidad así le lleve la vida al Planeta Tierra". Fuente: www.argenpress.info/17-6-08

 

 ­ El  modo de producción agropecuaria e industrial debe cambiar

Miguel A. Altieri, en “Movilizándonos para rescatar nuestro sistema alimentario”, sostiene:
"
Antes del fin de la primera década del siglo XXI, la humanidad está tomando conciencia rápidamente de que el modelo industrial capitalista de agricultura dependiente de petróleo ya no funciona para suplir los alimentos necesarios. Los precios inflacionarios del petróleo inevitablemente incrementan los costos de producción y los precios de los alimentos han escalado a tal punto que un dólar hoy compra 30% menos alimentos que hace un año. Una persona en Nigeria gasta 73% de sus ingresos en alimentos, en Vietnam 65% y en Indonesia 50%. Esta situación se agudiza rápidamente en la medida que la tierra agrícola se destina para biocombustibles y en la medida que el cambio climático disminuye los rendimientos vía sequías o inundaciones. Expandir tierras agrícolas a biocombustibles o cultivos transgénicos que ya alcanzan mas de 120 millones de hectáreas, exacerbará los impactos ecológicos de monocultivos que continuamente degradan los servicios de la naturaleza. Además, la agricultura industrial contribuye hoy con más de 1/3 de las emisiones globales de gases de invernadero, en especial metano y óxidos nitrosos. Continuar con este sistema degradante, como lo promueve un sistema económico neoliberal, ecológicamente deshonesto al no reflejar las externalidades ambientales no es una opción viable.

El desafío inmediato para nuestra generación es transformar la agricultura industrial e iniciar una transición de los sistemas alimentarios para que no dependan del petróleo.

Necesitamos un paradigma alternativo de desarrollo agrícola, uno que propicie formas de agricultura ecológica, sustentable y socialmente justa. Rediseñar el sistema alimentario hacia formas mas equitativas y viables para agricultores y consumidores requerirá cambios radicales en las fuerzas políticas y económicas que determinan qué se produce, cómo, dónde y para quién.

El libre comercio sin control social es el principal mecanismo que está desplazando a los agricultores de sus tierras y es el principal obstáculo para lograr desarrollo y una seguridad alimentaria local. Sólo desafiando el control que las empresas multinacionales ejercen sobre el sistema alimentario y el modelo agro exportador que auspician los gobiernos neoliberales, se podrá detener el espiral de pobreza, hambre, migración rural y degradación ambiental".
Fuente: www.ecoportal.net/ 7-5-08

 

Respecto al estancamiento y la concentración de la producción bovina, Horacio Giberti propone: "establecer un buen programa ganadero con un servicio oficial que apoye a los pequeños y medianos productores para que no se tienda a una concentración en grandes explotaciones; el fomento del crédito pero no para comprar diez o doscientas vacas sino para cumplir un plan de explotación de mediano plazo, por lo menos de cuatro o cinco años; y
no sería para la ganadería exclusivamente sino para toda la explotación agrícola-ganadera, dentro de la cual es necesaria una rotación racional entre la ganadería y la agricultura para mantener la fertilidad del suelo. De esta manera se podría contrarrestar la tan dañina concentración de la producción de granos alrededor de la soja que crea una fuerte debilidad política, técnica y económica.  (...) También ese plan debería tener como condición que no se hiciera el engorde en corral o feed lot cuya carne tiene más grasa que lo necesario, más colesterol y el sabor es distinto".
Fuente: Realidad Económica Nº 219/abril-mayo de 2006 /www.iade.org.ar

 

Eduardo Azcuy Ameghino agrega: "en algún momento de los noventa, al analizar los componentes de la cadena buscando el eslabón dominante nos topamos con los «hipermercados», dueños de un significativo poder de mercado -también en la carne vacuna- y uno de los núcleos del imperialismo en la Argentina, algo de lo que no se suele hablar demasiado" y la necesidad de rediseño de la estructura frigorífica y de la nacionalización del comercio exterior. Fuente: Realidad Económica Nº 222/agosto-septiembre de 2006 /www.iade.org.ar

 

Aparte, está la situación de concentración y menoscabo de la producción de leche, 4.000 tambos han sido forzados a desaparecer durante los seis últimos años.

 

En cuanto a "Desafíos de política industrial", Martín Schorr señala:

"Es indudable que uno de los principales desafíos de cara al Bicentenario pasa por la necesaria discusión democrática acerca de las características y los alcances que debería asumir un programa de reindustrialización de la Argentina que tenga como "norte" la redefinición del perfil de especialización productiva existente ligada con una inserción internacional menos pasiva y subordinada y una modificación en la matriz distributiva en tres niveles: entre capital y trabajo; en el interior de las distintas cadenas productivas entre pymes y grandes empresas y grupos económicos; y entre regiones, esto último, con vistas a dotar de mayor equilibrio regional a nuestro país.

Desde un encuadre mesoeconómico se trata de impulsar y generar un importante e imperioso debate social en torno de las características que debería asumir un programa de desarrollo que propicie un cambio de la estructura productiva a partir de la selección estratégica de sectores en función de diversas variables:

Fuente: Realidad Económica Nº 233/enero-febrero de 2008 /www.iade.org.ar

 

Adolfo Dorfman advirtió en el año 2000: "conviene recapacitar sobre el hecho de que los males que padecemos en toda la economía, no sólo en la industria, son:

▪extranjerización de la producción en forma directa o indirecta; ▪primarización de las exportaciones a expensas de las que poseen mayor valor agregado;  ▪ausencia de medidas de fomento industrial y de alivio para el campo, dentro de una política económica general autónoma y sostenida a lo largo del tiempo; ▪destrucción masiva de emprendimientos pequeños y medianos o su degradación. (...)

 

Es igualmente indiscutible que favorecer el establecimiento de grandes industrias con alta tecnología genera "bolsones" con escasa o nula red de conexiones horizontales, verticales o radiales. Además, la elevada propensión exportadora de tales industrias acentuaría la ya alta concentración de nuestras exportaciones industriales en pocas manos. (...)

 

Acentuando la promoción de actividades muy cerebrointensivas con el posible corolario de la interdisciplinariedad, podría esperarse la recuperación por parte de la industria de transformación de su papel de motor dinamizador en otros sectores productivos. A ello contribuiría la difusión de plantas cuyos requerimientos de inversión están al alcance del capital local, volviendo huecas las declaraciones oficiales de la urgencia y conveniencia de atraer capitales del exterior, a cualquier precio. (...)

La Argentina está viviendo de espaldas a nuestras posibilidades, marcha sin rumbo, a la deriva, sumergida en un proceso imitativo, adhiriendo a una visión fatalista, con escaso conocimiento de los fenómenos, sin análisis en profundidad ni voluntad de cambio. Se ignora lo que el país puede dar y lo que se necesita para lograrlo. No se saben aprovechar los pocos grados de libertad que existen para nosotros dentro de la globalización (...).

Para un observador atento se abren múltiples oportunidades, aisladamente pequeñas o de poco peso, pero significativas tomadas en conjunto.

Ocupan un lugar destacado nuevas formas de energía no contaminante, entre las que la eólica ha de ocupar un lugar muy prominente en el panorama de abastecimiento eléctrico de Argentina. (...)

La pesca y la minería metalífera son dos áreas de gran potencial de desarrollo en la Argentina. Ambas encierran peligros de los que se debe tomar conciencia antes de embarcarse en la fijación de políticas apropiadas. (...) De modo que, en lugar de pensar sólo en qué nuevas industrias podrían instalarse en la Argentina, cabe ampliar la perspectiva a qué nuevas actividades económicas son factibles en el país cuidando la no depredación de los recursos y evitando la degradación ambiental y social (...)".

Fuente: Realidad Económica Nº 173/ julio-agosto de 2000 /www.iade.org.ar

 

4. El imperialismo de Estados Unidos y de la Comunidad Europea ataca a los gobiernos consecuentes

 

Por eso, es crucial la unidad de voluntad transformadora de la diversidad popular como ejemplifican las organizaciones de los de abajo de Bolivia pero son protagonistas de un proceso de cambios conducido por Evo Morales que cumple con sus promesas: no es el caso del matrimonio Kirchner que, al revés, sigue profundizando la transferencia de riquezas e ingresos hacia el poder económico e imperialista.

 

En "Desestabilización en Bolivia: el legado que faltaba en la administración de George W.Bush", Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info) sostiene:

"La gravedad de esta crisis boliviana no lo es por las implicancias de desestabilización regional que podrían, hasta el momento, ser mínimas. La gravedad está en la prerrogativa que se arroga EEUU, en intervenir en los asuntos políticos internos de un país con la posibilidad de provocar un quiebre institucional. 

La probable crisis regional que algunos atisban no es en la región en sí misma, sino en la continua ascendencia y en algunos casos más extremos en el intervencionismo de la política exterior de EEUU en los estados en América Latina contando con el apoyo de aliados internos en los países.

 

EEUU y la alianza transatlántica, considerando la asonada rusa en el Cáucaso y otros movimientos en Asia, entra en la fase más radical de reorganizar el actual orden político internacional con la confirmación de ciertos “alineamientos duros” basados en coordenadas de proximidad geográfica. Bolivia, como Venezuela, o cualquier país de esta parte del hemisferio occidental debe alinearse. La oligarquía boliviana estará defendiendo las prerrogativas de su riqueza, sin embargo para EEUU el alcance es mayor y más estratégico. 

 

La práctica de formar alianzas entre un poder externo y otro interno para desestabilizar un gobierno y con ello amenazar la integridad de un estado, está más vigente que nunca. EEUU regresa a operaciones que se pensaban erradicadas. Sin embargo era un espejismo, porque al pensar que la invasión a Irak quedó atrás, por lo observado en Bolivia, queda claro que la actual administración republicana debe finalizar su mandato con una línea de continuidad en su política exterior, es decir, intervención de los estados renuentes a encuadrarse en la única óptica o matriz posible: adopción irrestricta con los principios de la alianza occidental, preservar la privatización, la desregulación, y apertura de mercados.

 

Flagrante

 

Si bien la actual crisis política en Bolivia responde a fenómenos intrínsecos al proceso de reformas impulsado por el Presidente Evo Morales, la agudización de la situación – con enfrentamientos que han dejado varias víctimas fatales- ha sido estimulada por la intervención estadounidense. 

Una copiosa información -fundamentalmente divulgada por ARGENPRESS desde hace varios meses-, revela el montaje de la administración republicana para desestabilizar al Gobierno de Evo Morales. El anuncio del fin de este gobierno, es como el cuento del lobo. Que viene y no aparece. Finalmente Bolivia está en un tris de convertirse en el polvorín político que ya venía desarrollándose con las sucesivas propuestas para reformar el estado del gobierno de Morales y la convencional alianza de un poder externo con un poder interno en función de ruptura política.

 

Fiel al legado republicano, y particularmente de la era inaugurada en los años 70 por Richard Nixon con todo el catálogo de la guerra fría clásica, EEUU no redime. Es protagonista una vez más en la desestabilización de una nación inamistosa e imprevisible (para EEUU y la Alianza Transatlántica), usando el término de una columna de opinión de un matutino nacional favorable a esta intervención extranjera en Bolivia. 

Bolivia pareciera hacer estallar una bomba de tiempo en la región que se estaba acumulando por ocho años de frustraciones en la administración liderada por el presidente George W. Bush para mantener la supremacía en el control de los estados. El capital transnacional está con todo su poderío, pero éste debe funcionar en estados que le respondan a sus claves directas. Con el surgimiento de políticos más autónomos respecto a estas claves, asumiendo roles de jefes de estado, esta administración sumaba el tiempo perdido. El argumento cliché de que Irak absorbió toda la energía y la inteligencia política no bastaba. Había que hacer algo certero en la región, al menos para colaborar con un logro internacional en la campaña de John MacCain. Allí estaba Evo Morales a tiro de cañón, con sus propias batallas internas y esa oligarquía boliviana monstruosamente incansable y dispuesta a todo

 

Para la actual administración, debería existir una obrita mayor, en el contexto de una región marcadamente proclive a EEUU. Con Hugo Chávez Frías, George W. Bush finalmente no pudo y menos con Fidel Castro Ruz. Kirchner y Fernández con el justicialismo argentino son inmanejables, el viejo feudo centroamericano se disgrega en unidades más autónomas, hay antagonismos nuevos como el de Honduras, y Nicaragua otra vez queriendo ocupar su propia trinchera. Pero sí podía ser con el eslabón más delgado de la cadena de estados propensos a la desestabilización en medio de la crisis del estado liberal, que pocos admiten. Ese estado es el más frágil de todos por estar montado sobre una de las estructuras sociales más desiguales del planeta. Bolivia, el Nepal de América Latina, sin monarquía, pero con una oligarquía económica y política que se ha creído tal. 

 

Aquella frase 

 

Con el calor, empieza la expulsión de embajadores en Bolivia, Venezuela, y un escenario de fuego cruzado. De pronto el golpe publicitario de la frase de Chávez, desafortunada para algunos; emblemática para otros: “Váyanse al carajo yanquis de mierda, tenemos dignidad”. La historia política de América Latina, retratada en la retórica de un militar político de tomo y lomo. Ronald Reagan el epítome del republicanismo moderno en EEUU, también la retrató con otra frase legendaria: De la única forma que los latinoamericanos responden es con la patada en el traste

 

Al mismo tiempo, está la frase: Países (en América Latina), creados como estados de guerra; (Góngora, Mario). Los militares que dieron golpes de estado en América Latina apoyados por administraciones republicanas en la Casa Blanca, y que después se sintieron usados y traicionados, pueden ser interpretados por aquella frase de Hugo Chávez, aunque discrepen de sus ideas. 

 

EEUU especialmente con la influencia del neoconservadurismo, apertrechados por interpretaciones superficiales de las tesis de Leo Strauss, en hacer renacer a los estados para encontrar el ideal político, se ha encaminado en una trayectoria de refundación de los estados sin consultar a nadie. Se comenzó con Irak a través de una operación encubierta usando el expediente de un fraude en la información y la operación permanece aún impune. El tema es que EEUU no está solo.

Para que actúe con esa impunidad hay aliados poderosos, y uno de esos aliados importantes es la Comunidad Europea que tiene vastos intereses en la región, vía compañías en las áreas de la energía, comunicaciones y servicios".

Fuente: www.argenpress.info/15-9-08

Considero que es fundamental solidarizarse militantemente con el gobierno de Evo Morales por encabezar un proceso de construcción de un nuevo tipo de Estado real y efectivamente representante de los intereses de una unidad en diversidad de los oprimidos que se han rebelado contra la entrega, el despojo y la sumisión.

 

Pero discrepo con uniformar las situaciones de Bolivia y Argentina bajo la consigna de enfilar contra el fascismo. Porque lo haremos imposible sólo haciéndonos cargo de los problemas tan fundamentales como:

"Hay alimentos para todos, pero los controlan este puñado de corporaciones"

Carlos Vicente (GRAIN-Acción por la Biodiversidad)

"Lo que estamos viviendo hoy en Argentina con el modelo agrícola es una tragedia, y a pesar de que esta crisis del campo de los últimos meses permitió que emergiera una puntita del iceberg de lo que es esa tragedia, creo que todavía, sobre todo en las grandes ciudades, no se toma conciencia de la gravedad de esta tragedia que estamos viviendo. Una tragedia que tiene muchos componentes, un componente tremendo a nivel de estar cometiéndose un genocidio con buena parte de su población campesina e indígena, que al mismo tiempo se corresponde con un ecocidio, destruyendo buena parte de las riquezas de todo nuestro país y que, salvo los movimientos campesinos, salvo buena parte de los movimientos sociales, salvo muchas organizaciones que venimos denunciando esto desde hace muchos años, la sociedad y el gobierno no toman conciencia, ni toman las medidas que hacen falta, medidas drásticas y radicales para empezar a revertir este desastre.

La única manera de compartir esta tragedia es dar algunos números. De cualquier manera es importante tener en cuenta que los números no expresan la realidad de lo que sufren millones de personas en la Argentina, no reflejan la realidad de especies que estamos perdiendo, de semillas que estamos perdiendo, de bosques que estamos perdiendo, de población expulsada, y creo que la única manera que hay de asumir esta realidad y comprometerse con ella, es compartirla, es visitar, es salir. No hace falta irse muy lejos para ver el desastre que estamos viendo en la Argentina. Yo vivo en Marcos Paz, a 50km de acá, y estoy a 200 metros de los cultivos de soja. Los invito a no sólo mirarlo en televisión, no sólo escucharlo en una charla.

En este momento en Argentina se están fumigando cerca de 17 millones de hectáreas con una gama diversa de herbicidas, para dentro de pocas semanas empezar a sembrar la soja. La soja que siembra el Grupo Grobo, y que siembran muchos otros pooles de siembra, otros sojeros de la Argentina y grandes terratenientes, es una soja transgénica, resistente a un herbicida que se llama Glifosato, diseñada, soja y Glifosato, por una empresa que hace 20 años era una multinacional química y hoy es la mayor semillera del mundo. Por ahí la han escuchado, se llama Monsanto. Para sembrar esta soja transgénica, esta Soja RR, RoundUp Ready resistente al Glifosato, ya que el RoundUp es la marca del Glifosato de Monsanto, no se utiliza solamente el Glifosato, se utilizan un montón de otros herbicidas, incluso, algunos herbicidas que están preparados para matar a la soja que quedó en el campo de la siembra pasada, y que ahora hay que destruirla. Por ejemplo un herbicida que se llama Gamoxone, que se utiliza para destruir esa "soja guacha". Hace algunos años Syngenta sacó un aviso diciendo "la soja es una maleza", porque después de algunas lluvias y cuando sube la temperatura, la soja se resiembra, la soja que cayó en los campos donde se cosecha, entonces la tienen que matar para volver a sembrar dentro de tres semanas y se utiliza un herbicida. Cuando se siembra la soja, después de que se sembró, se fumiga masivamente con el Glifosato.

Es muy probable que esta temporada se siembren cerca de 17 millones de hectáreas de soja en la Argentina. Esto es más de la mitad de superficie agrícola que tiene la Argentina, más de la mitad de nuestra superficie agrícola va a estar sembrada con soja transgénica. Para que se den una idea, esta superficie es aproximadamente tres veces la superficie de un país como Costa Rica. Tres veces la superficie de uno de los países con mayor diversidad biológica del mundo, van a estar sembrados en Argentina exclusivamente con soja resistente al Glifosato. Y por supuesto que durante los meses que dura y que lleva el crecimiento de la soja, se la va a fumigar masivamente con este herbicida, que es un biocida, una sustancia química que mata todas las plantas y microorganismos que estén en el suelo. Probablemente se lleguen a usar 200 millones de litros de Glifosato en esta temporada, vamos a ser un país fumigado con 200 millones de litros de Glifosato.

Si alguno de ustedes sigue la problemática latinoamericana, sabrán que en Colombia se ha instaurado un plan que se llama el "Plan Colombia", financiado por los EE.UU., que incluye entre otras cosas, la erradicación de "cultivos ilícitos" con medios químicos, y el herbicida que se está utilizando en Colombia es también el Glifosato. Tanto en Colombia como en la Argentina, el Glifosato que se aplica masivamente en avioneta o con unos tractores con brazos largos que se llaman "mosquitos", impacta por supuesto en esos cultivos destruyendo todas las otras plantas, pero por supuesto que impacta también en las poblaciones vecinas, en los animales, en otros cultivos que la gente hace en esas zonas. Para contar un ejemplo y no dar estadísticas, hasta hace poquitos meses, un quintero, un productor de verduras de Marcos Paz, de la comunidad boliviana, simplemente por tener una quinta cerca de donde se está cultivando soja, fue fumigado con Glifosato y perdió toda su producción de verduras. En una sola fumigación todas su verduras se murieron. Y esto se multiplica en la Argentina en todo el territorio. Son miles las personas afectadas por el Glifosato, miles los chicos enfermos que hay por la aplicación de este herbicida. Son miles las comunidades que están afectadas, si bien no hay hecho ni un seguimiento epidemiológico, ni un control desde el Estado para poder hacer que se cumpla al mínimo las normas, porque en nuestro pueblo, en Marcos Paz, uno ve cotidianamente pasar los mosquitos chorreando Glifosato por las calles del pueblo.

Con este sistema de "siembra directa", hasta el bicho bolita se ha convertido en una plaga de la soja, entonces hay que usar un insectida para matar al bicho bolita. La siembra directa produce un montón de humedad donde se cultiva la soja, entonces se forman un montón de hongos, y hay que usar fungicidas, y buena parte de las empresas que venden estos venenos están haciendo grandes fortunas, como Bayer, Syngenta, y la misma Monsanto, vendiendo agroquímicos que por supuesto impactan en nuestro suelo, en toda la población, impactan en los trabajadores rurales.

Los impactos de este desierto verde que tenemos de soja son muchísimos más. La soja expulsa gente del campo, la soja es una maquinaria, los sojeros y el Grupo Grobo son una maquinaria de expulsar gente, porque para producir soja no hace falta gente en el campo. Hace algunos años, el que era Secretario de Agricultura, dio un informe oficial en el que decía que para cultivar 500 ha. de soja hace falta un trabajador rural. Entonces, los que son rápidos en matemáticas van a poder hacer la cuenta de, para 17 millones de ha. de soja, cuántas personas hacen falta en el campo. Este proyecto agricultura industrial, es tener un país vacío de gente, expulsando a los trabajadores rurales, expulsando a los campesinos, porque también quieren esas tierras para sembrar soja.

El cultivo de soja lo que está haciendo, es hacer minería en nuestras 17 millones de ha. Estas 17 millones de ha. están siendo saqueadas con cada barco que se lleva a la soja en el puerto, porque la soja al crecer es un potente extractor de nutrientes del suelo, se lleva el nitrógeno, se lleva el fósforo, se lleva todos los micronutrientes que están en el suelo. Ellos se van en los barcos para alimentar a los cerdos y aves de corral en la Unión Europea (UE), mientras nuestros suelos se están desertificando".

Hay que agregar la exportación del agua junto a los nutrientes en forma de agua virtual y el gran consumo de agua e hidrocarburos en competencia desleal con las poblaciones y los agricultores.

Carlos Vicente continúa:

"Esto no es un anuncio terrorista de un ecologista, son datos que el mismo INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) maneja en su sitio, y que el mismo gobierno, en la página de la Secretaría de Medio Ambiente, pusieron un artículo donde hay datos que hablan de la cantidad de nutrientes que se están llevando. Ahí hablan de 160 mil a 200 mil toneladas de nutrientes que se lleva cada temporada de cultivo de soja, cerca de 1 millón de toneladas de nitrógeno que se va en los barquitos, y que por supuesto, dejan los suelos destruidos, pero para garantizar el negocio para corporaciones como Cargill, están instalando grandes plantas de fertilizantes para venderle a los productores de soja.

En estos 12 años de sojización de la Argentina, se ha incrementado de una manera imrpesionante el avance de la frontera agrícola sobre nuestros bosques, son más de 200 mil ha. por año de bosques que estamos perdiendo frente al avance de la soja. Por supuesto no es sólo la soja, pero la mayor parte de los bosques que se están destruyendo en todo el noroeste argentino, en el norte de Córdoba, en el centro del país, son para cultivo de soja. Piensen ustedes lo que son 200 mil ha. de bosque nativo que perdemos absolutamente para siempre. Apenas unas pocas organizaciones, el MoCaSE entre ellos, han podido luchar para detener esta destrucción del monte nativo, parándose frente a las topadoras o impulsando con otras organizaciones la "Ley de bosques", que se aprobó a fin del año pasado y que hoy duerme esperando tener una reglamentación que haga que se pueda aplicar, porque una ley sin reglamentación no es aplicable. Este modelo de utilizar 17 millones de ha. para sembrar soja transgénica ha desplazado la producción de alimentos para los argentinos, sin duda que cada ha. que deja de producir alimentos paa producir soja nos quita alimentos a nosotros.

Los campos que han cerrado en los últimos 10 años son miles, pasa con la producción de cualquier alimento básico que ustedes se imaginen, ¿por qué?, porque la soja no es un alimento para personas. La soja se produce como forraje para alimentar chanchos y aves de corral en China y en la UE, y no nos alimenta a los argentinos, por más milanesa de soja que vendan las dietéticas en los puestos de Buenos Aires, y de que se haya convertido en un buen microemprendimiento. La soja ha sido denunciada por pediatras de que no debe ser utilizada en la alimentación infantil, absolutamente prohibida en chicos de menos de dos años, no recomendada para chicos menores de 5 años. Hace 4 ó 5 años, en una de las primera crisis alimentarias de Argentina, los sojeros crearon un programa que se llamó "Soja Solidaria", que entregaba soja a los comedores en los barrios pobres. El Grupo Los Grobo fue uno de los grandes donadores de soja para esos comedores, en la que no informaban que era transgénica, no se le hacía el estudio de los contenidos agroquímicos que contenía la soja, soja forrajera, y no se informaba que esa soja no debía utilizarse en niños. Esa es una de las cuestiones criminales que tiene este modelo.

Hay mucho para contar sobre la concentración de la riqueza, la concentración de la tierra, más allá de que Grobo diga que es un sin tierra porque tiene nada más que 17 mil ha., y pobre, su Grupo trabaja unas 150 mil y aspira a avanzar en el Cono Sur, porque Grobo trabaja en Uruguay, Argentina y Paraguay, unas 400 mil ha. Este es el desastre que estamos viviendo pero, ¿por qué ocurre? Hace aproximadamente unos 50 años desde los EE.UU. se planteó que éramos muchos en el mundo, la población crecía, y para alimentar a todas esas personas que habitábamos el planeta había que lanzar una "revolución verde". Eso significó la imposición de este modelo de agricultura industrial, de uso de agroquímicos, de expulsión de campesinos, destrucción de semillas, control por las corporaciones, y de montar un gran monstruo, "el agronegocio", que controla hoy toda la cadena de producción de alimentos, básicamente con una mentira, la mentira de que había que producir más de esta manera para alimentar al planeta. Esto es absolutamnete falso".

Carlos Vicente nos interpela para que militemos a favor de:

"La agricultura campesina, la agricultura agroecológica, puede alimentar a todos los que habitamos el planeta. Esto está técnicamente demostrado, lo que pasa es que nosotros, el MoCaSE, y otras organizaciones como la que pertenezco, no tenemos la oportunidad de hablar en los medios masivos, no tenemos la oportunidad de participar en las discusiones políticas, porque las discusiones políticas en los gobiernos, el manejo en los grandes medios, se hace siguiendo los intereses de este agronegocio. Más allá de que el Gobierno haya cuestionado el modelo, tratando de incrementar las retenciones, lo cierto es que sigue las políticas del agronegocio para las necesidades de estas corporaciones. Monsanto está discutiendo con el Gobierno nacional lanzar una nueva soja que va a ser resistente al Glifosato y además insecticida, porque va a tener un gen que se llama "BT", que sirve para algunos gusanos que atacan a las plantas. Y a partir de ahí, Monsanto va a volver a invertir en la Argentina siempre que se respeten sus patentes.

Las corporaciones a través del capital, desde el poder de los pooles de siembra como Los Grobo, a través de la tecnología como los transgénicos, el único objetivo que tienen es tener el control corporativo de las semillas y tener atados de pies y manos a los agricultores, a través de los derechos de propiedad intelectual, lo único que buscan es tener el control de nuestra agricultura y de nuestra alimentación. Esto es lo que está pasando en la Argentina y en el mundo. La crisis alimentaria que se vive en el planeta, porque vemos que los alimentos aumentan todos los días, y esto pasa en todo el mundo, no es una crisis porque faltan alimentos. Hay alimentos para todos, pero los controlan este puñado de corporaciones que están jugando con nosotros, especulando con el hambre, aumentando los precios de manera artificial, simplemente para hacer negocios. Está en nosotros que discutamos si queremos seguir haciendo el juego a esas corporaciones o si vamos a hacer otra apuesta por otro modelo de agricultura, que nos puede alimentar, que puede venir de la mano de la equidad, de la mano del respeto por el medio ambiente, y de la mano de una sociedad más justa".
Fuente: www.rebelion.org/ Argentina/ 17-9-08 también en www.biodiversidadla.org

Y ¡el INTI convoca a presentar proyectos que agreguen valor a la soja! Entonces, no deleguemos en el gobierno lo que debemos hacer nosotros.


La Memoria, Verdad y Justicia nos exige no ocultar bajo la consigna de todos contra el fascismo y asumir la gravedad de:

Ø  La huelga de hambre( más de un mes) de los seis campesinos paraguayos condenados por su militancia contra el modelo sojero y presos desde hace más de dos años con la complicidad del secretario de derechos humanos Eduardo Luís Duhalde.

Ø La fiebre de caja que condena a los jubilados y pensionados a  miseria y desprotección por la transferencia del extraordinario superávit de ANSeS al Tesoro Nacional; por la pelea en eliminar las cajas de la provincia bonaerense que han mantenido el 82% móvil y legislar a favor de no devolver el 82% a los otros jubilados encubriendo como movilidad a la inmovilidad; por el desmantelamiento del PAMI.

Ø La prisión de 23 inquilinos por no aceptar el abuso del propietario del conventillo, los presos de Las Heras (provincia de Santa Cruz), etc.

Dos años de desaparición forzada de Jorge Julio López sin que el gobierno de "los derechos humanos" haya siquiera ofrecido una investigación seria haciendo posible la impunidad fascista porque le encargó, hasta hace poco, a la principal implicada que llevase a cabo la investigación.


 

 

En consecuencia, es hora de articular todas luchas. Del resumen de la Agencia de Noticias Red Acción del trabajo de Guillermo Gigliani, extraigo:

"Desde nuestro lanzamiento, en enero de 2002, los Economistas de Izquierda (EDI) hemos planteado la necesidad de drásticas modificaciones para poder mejorar las condiciones de vida de los sectores populares. Una reconstitución del salario real -ya sea tomando sus niveles históricos o los requerimientos para cubrir el costo de vida- requiere un aumento de los impuestos sobre el ingreso del conjunto de las fracciones del gran capital. También, supone apropiar el actual nivel extraordinario de la renta agraria. Por otra parte, dado el grado de extranjerización de la economía, tal reorientación política y social, no podría ser llevada a cabo sin nacionalizar el comercio exterior, la banca, los servicios públicos y sectores claves del aparato productivo y sin suspender los pagos de la deuda externa.

Ninguna de estas medidas puede ser encarada por el gobierno de Cristina Kirchner y tampoco ésta se propone encararlas. Una acción que nos ponga en camino para cumplir aquellos objetivo exige la formación de un bloque popular capaz de plasmarlos".
Fuente: www.anred.org/ 12-9-08