|
Problemas
Febrero 2007
|
|
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS
Se preguntarán por
qué «concertación o cultura». Sucede que la concertación de los Kirchner
es para la continuidad capitalista
y
"el sistema capitalista se apoya cada vez más en pilares insostenibles.
Si la guerra, el consumo de narcóticos o un modelo de consumo voraz que está provocando una catástrofe medioambiental sin salida, si esas formaciones culturales
son las vías sobre las que transita, eso marca que,
como sistema, no tiene salida.
Si la muerte y la destrucción son su alimento imprescindible, definitivamente no sirve al desarrollo de la humanidad.
Por el contrario, es el camino que conduce a su destrucción".
Marcelo Colussi y Ramón Martínez (Rebelión), en el
capítulo final de su libro
“Narcotráfico: plan de dominación imperial”,
de próxima aparición en la República Bolivariana de Venezuela, prosiguen:
"En un sentido es casi
imposible,
al menos hoy, pensar en un sujeto que a través de la historia no haya necesitado
este soporte artificial de las drogas.
De hecho,
hasta donde podemos reconstruir, nuestra historia como especie,
nuestra misma condición de finitud
nos confronta con esa angustia de base que nos lleva a buscar apoyos
en determinadas sustancias químicas. Son nuestras “prótesis” culturales, que
hablan,
en definitiva, de nuestras flaquezas originarias.
Es difícil, cuando no
imposible, hablar de “la” condición humana, una condición única, ahistórica;
con modestia podemos hablar de la condición de ser humano que conocemos hoy.
El sujeto de referencia,
aquél del que podemos hablar en este momento,
es una expresión en pequeño de la dimensión socio-cultural general que lo
moldea;
por tanto es una expresión de finitud girando en torno a valores egocéntricos y
donde la lucha en torno al poder juega un papel central.
Ésa
es, al menos, nuestra realidad comprobable hoy;
si la edificación de una nueva cultura basada en otros principios
da lugar a un nuevo modelo de sujeto, a nuevas relaciones sociales
y por tanto, a una nueva ética, está por verse.
En todo caso, hay ahí un desafío abierto.
Con mayor o menor éxito,
el socialismo lo ha intentado construir en estas primeras experiencias del siglo
pasado.
Si aún no se logró, ello no habla de la imposibilidad del proyecto.
Habla, en todo caso, de su dificultad, de la lentitud en cambiar modelos
ancestrales.
¿Quién dijo que cambiar la ideología patriarcal, machista, xenófoba y egocéntrica
que conocemos en todas las culturas actuales es tarea fácil?
La duda,
en todo caso, es ver si ello será posible cambiar. La apuesta nos dice que sí.
¿O estaremos condenados a sociedades centradas en la división de clases y
en el triunfo de los 'mejores'? ¿O habrá que aceptar un darwinismo social originario?".
Reflexionan:
"Siendo crudamente
realistas,
nuestra situación en este momento es que estamos en el medio de
un mundo
manejado criminalmente por unos pocos grandes poderes basados en enormes
capitales privados
y con un espíritu militarista furioso; y son esos factores de poder los que han
puesto en marcha
la estrategia del consumo de drogas ilegales como parte de su política
hegemónica.
Una vez más, entonces, la pregunta inicial: ¿qué hacemos ante este estado de cosas?
Llamar casi ingenuamente
al no consumo de drogas sabemos que no alcanza.
En todo caso,
con bastante más modestia –o visos de realidad–,
se podrían pensar estrategias para minimizar el consumo.
¿O podremos terminar algún día con la angustia de base que genera estas huidas a
paraísos perdidos?
De momento, nadie en su
sano juicio podría concebir un mundo
donde los evasivos no fueran necesarios;
pero lo que sí podemos intentar es generar una nueva sociedad donde
ningún grupo
aliente las conductas de las grandes mayorías imponiéndole tendencias,
obligándolas a consumir en función de proyectos basados en el beneficio de unos
pocos.
Los gobiernos
revolucionarios, o con proyectos alternativos al neoliberalismo salvaje
de estos últimos años, están proponiendo nuevos caminos.
Se trata de NO
- seguir los dictados del imperio;
- hacer buena letra para no ser descertificado y NO
- apoyar la estrategia de represión que se ha puesto en marcha
porque
reprimiendo al usuario o al campesino productor de las materias primas,
no se termina con el problema de las drogas ilegales.
Para atacar el consumo
con alguna posibilidad cierta de impactar positivamente
hay que implementar políticas que vayan más allá de la represión policíaco-militar;
hay que poner énfasis en la prevención en su sentido más amplio".
Sostienen
que "terminar con el narcotráfico (tal como hoy lo conocemos) implica,
por fuerza, luchar en términos políticos por otras relaciones sociales.
Se trata,
inexorablemente, de una nueva sociedad: nuevas relaciones de clases,
nuevas relaciones entre países.
Es decir: un mundo
nuevo, una nueva ética, un nuevo sujeto.
Sin ese marco no es posible considerar seriamente el narcotráfico,
sabiendo que
él es, en definitiva, un instrumento más de dominación de la clase capitalista
global
liderada por el aparato gubernamental de Washington.
Sólo la construcción de
una sociedad nueva que supere las injusticias
de lo que ya conocemos en el ámbito de la iniciativa privada basada en el lucro
y que recupere críticamente lo mejor que hayan producido
las primeras experiencias socialistas del siglo pasado,
sólo así podremos pensar de verdad en terminar con el altísimo consumo inducido
y el tráfico de sustancias psicoactivas como gran problema de salud a escala
planetaria.
Sólo una sociedad nueva
a la que llamaremos socialista,
quitándonos de encima el miedo y la esclerosis que nos produjeron
las pasadas décadas de neoliberalismo feroz, sólo una sociedad con esas
características,
centrada en la equidad, en la búsqueda de justicia por igual para todas y todos,
sólo eso será lo que podrá desarmar esa estrategia de muerte que hoy,
al igual que el siempre mal definido “terrorismo”,
ha implementado el imperialismo para seguir manteniendo sus privilegios
disfrazando el control social con el noble fin de un combate contra un problema
real.
El peor enemigo de la
sociedad, en definitiva,
no son las mafias delincuenciales que trafican con drogas ilegales;
el enemigo sigue siendo el sistema injusto que
usa esa barbarie para beneficio de unos pocos privilegiados.
Nadie asegura que los
seres humanos, por nuestra misma condición de finitud,
no sigamos apelando por siempre a estos apoyos externos,
estos evasivos que constituyen las drogas.
Pero sí podemos –y debemos– buscar modelos de sociedades más justos
donde ningún poder hegemónico decida maquiavélicamente
la vida de la humanidad,
tal como sucede hoy día con el capitalismo desarrollado.Una sociedad que no ofrece salidas, que se centra cada vez más en
los “negocios de la muerte” como son la guerra, la catástrofe ecológica provocada,
el consumo imparable de drogas, la apología de la violencia, no es sino una barbarie, es la negación de la civilización (...)".Fuente: www.rebelion.org
Opinión
15-8-07
Una nueva sociedad depende ante todo de otra cultura u
otra organización de nuestra convivencia
que resuelva los problemas implícitos en garantizar la calidad de vida y trabajo
de todos los de abajo
sin discriminación de tipo alguno.
De modo que la consigna "en defensa de la
cultura, vote a Filmus-Heller"
no sólo
era una falsa promesa por implicar la aceptación de la continuidad de
una política de
mecenazgos e industrias culturales y ciencias, tecnologías subordinadas a las
transnacionales
que margina y excluye las expresiones y los estudios de, o para, los "nadies"
según el sistema.
Sino, también,
desconoce el carácter colectivo de la cultura.
Es pasado-presente que se produce en la cotidianeidad e historia en común
o como resultado de la colonización.
Es presente-futuro popular como creación -y creadora- de una sociedad
liberada (o en lucha por emanciparse) de los dictados mercantiles y opresores
del sistema capitalista mundializado.
Por ejemplo:
"El fundamentalismo religioso lo inventaron los protestantes estadounidenses a finales del siglo XIX,
pero ahora hay poderosos movimientos fundamentalistas en América Latina,
Europa oriental, África, Oriente Próximo y el Sudeste Asiático,
todos esforzándose por restringir los derechos de las mujeres en el nombre de
la religión.
Muchos de ellos se hicieron fuertes durante la Guerra Fría,
cuando EE.UU. apoyaba a grupos fundamentalistas como un antídoto contra
la influencia de la Unión Soviética y los nacionalistas laicos".
Yifat
Susskind
(Znet),
en
"No es
sólo la prohibición del aborto: la agenda global de la derecha cristiana",
sostiene:
"Tras
la conmoción inicial causada por el reciente fallo del Tribunal Supremo
que confirma la prohibición del aborto decretada por el Presidente Bush,
ha llegado
el momento de asumir la plena realidad de esta decisión.
De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología,
que representa al 90% de los ginecólogos y tocólogos en los EE.UU.,
este fallo es nocivo para la salud de las mujeres.
Pero
la decisión del Tribunal afecta a muchas más cuestiones,
además del derecho de las mujeres a poner fin a un embarazo de forma segura.
Es así porque el Tribunal Supremo de nuestros días
es producto de la administración Bush
(el voto de los nuevos jueces Roberts y Alito fue decisivo);
y la administración Bush es un producto de la derecha cristiana.
Todos
los que han visto como la derecha cristiana recorta
el acceso al aborto y
la separación entre iglesia y estado saben que
la criminalización del aborto no es más que
la punta del iceberg cristiano fundamentalista, y que su agenda tiene un alcance
global".
La Directora de
Comunicaciones de MADRE,
una organización internacional sobre los derechos humanos de las mujeres,
en el subtítulo
"Globalizando la guerra de la cultura"
desarrolla:
"Hoy en día, la Regent,
la universidad de más prestigio del ala abiertamente teocrática de
la derecha cristiana, tiene a 150 ex alumnos trabajando en la administración de
Bush.
La misión de
su alma mater es ofrecer "un liderazgo cristiano para cambiar el mundo".
Anular la sentencia Roe contra Vade [Histórica decisión del Tribunal Supremo en
1973
que legalizó el aborto, N. T.] en los EE.UU. ha sido su preocupación central,
pero en cuanto misionarios que son,
el campo de batalla de la derecha cristiana es el mundo entero.
Los activistas de la derecha cristiana reconocieron hace años que no estaban ganando batallas decisivas en
la "guerra de la cultura" nacional.Pero se dieron cuenta también de que la corriente dominante dentro del movimiento de las mujeres quedaba en su mayoría fuera de los debates de política exterior. En comparación con la política nacional, la política exterior era una zona libre de feministas, y así pues la derecha cristiana irrumpió.
Desde 2000, con uno de
los suyos al fin en la Casa Blanca,
los fundamentalistas religiosos han vuelto su atención hacia la política
exterior de EE.UU.
como nunca lo habían hecho antes.
Comenzaron allí donde empiezan todos los fundamentalistas religiosos:
haciéndose con el control de los cuerpos de las mujeres.
Para ellos, la subordinación de las mujeres es al mismo tiempo un microcosmos y una condición previa para el mundo que quieren crear.Y todos saben que una manera absolutamente segura de subordinar a la mujer es evitar que controle su fertilidad.
Al fin y al cabo, si no puedes decidir si tener hijos o no,
o cada cuánto tiempo tenerlos, o ni siquiera con quién,
¿qué puedes decidir?
Ésa es la razón por la
que la primera gran recompensa que recibió de Bush
la derecha cristiana fue la reinstauración de la «regla de la mordaza global»
(«global gag rule»),
por la cual
las organizaciones que reciben fondos de EE.UU. tienen prohibido
asesorar, mencionar o informar sobre el aborto.
Esta regla, promulgada
el segundo día que Bush estuvo en su cargo,
ha obligado no sólo a quienes facilitan los abortos, sino a clínicas enteras a
cerrar;
todas ellas en los países más pobres del mundo, donde la asistencia sanitaria
depende de
la ayuda internacional.
La ONU estima que al negar a las mujeres el acceso a los anticonceptivos y a
una gama de servicios médicos, la regla de la mordaza de Bush ha dado lugar
a dos millones adicionales de embarazos no deseados, y ha causado la muerte de
más de 75.000 bebés y niños de corta edad.Además, dado que hay una relación directa entre la capacidad de las mujeres
de controlar su fertilidad y su capacidad de escapar de la pobreza,
la regla de la mordaza
infringe una serie de derechos económicos y sociales,
además de los derechos reproductivos de las mujeres".
La
autora del recientemente publicado informe
"Promising Democracy, Imposing Theocracy: Gender-based Vioence and the US Wa
ron Iraq",
(al que se puede
acceder en
www.MADRE.org)
continúa en el subtítulo
"Santificando las Naciones Unidas"
señalando que
"(...) la
difusión del fundamentalismo religioso ha contribuido a transformar las Naciones
Unidas,
que ha pasado de ser la "institución impía" vilipendiada por la derecha
cristiana a
convertirse en un ruedo de potenciales aliados, lista para ser infiltrada.
Bajo Bush, los
fundamentalistas religiosos han sido nombrados para
que representen los EE.UU. en conferencias internacionales sobre salud y
derechos humanos.
Se han aliado con el Vaticano (que goza en la ONU de un estatus casi
gubernamental),
y otros que pretenden deshacer y rediseñar la agenda de la ONU. (...)
Cuando otros países han mostrado poca lealtad hacia
los valores fundamentalistas,
los fundamentalistas religiosos estadounidenses han llevado a cabo abiertas maniobras de intimidación en la ONU. Estos delegados
se han sentido doblemente autorizados, como emisarios de
la «única fe verdadera» del mundo y su única superpotencia.A lo largo de los últimos seis años, el poder global sin parangón de
los EE.UU.,
económico, político y militar, ha permitido a los fundamentalistas cristianos imponer políticas internacionales de salud pública y derechos humanos que han acarreado graves consecuencias para las mujeres en todo el mundo.
Bajo Bush, han conseguido negar la píldora del día después a las mujeres de Kosovo que sobrevivieron a violaciones, y han bloqueado el acceso a los condones y a la educación sexual en el África asolado por el SIDA".
"En la mayoría de los
casos, estas políticas no le han costado votos al Partido Republicano,
pues no incidieron sobre las mujeres en EE.UU., al menos no al principio.
Pero el ataque estadounidense sobre los derechos reproductivos de las mujeres en
el extranjero,
seguido del reciente fallo del Tribunal Supremo, es un crudo recordatorio
de que,
cuando se trata de ideología, no hay política exterior.
La derecha cristiana se esfuerza por restringir los derechos de las mujeres en
la nación,
igual que lo han hecho a nivel internacional;
como parte de una «visión» coherente que incluye mucho más que un mundo sin
abortos.
No tenemos más que
fijarnos en los países donde los fundamentalistas religiosos
se han salido con la suya en política para ver a dónde le gustaría llevarnos a
la derecha cristiana de EE.UU.
Los fundamentalistas de
diferentes religiones se basan en textos diferentes
y actúan en culturas y contextos diversos.
Pero
cuando se trata de su rígida y retrógrada ideología de género,
tienen muchos más puntos en común que diferencias.
La agenda de la derecha
cristiana incluye restringir los derechos de las mujeres
al trabajo,
a la igualdad ante la ley, a la educación y a estar libres de
una serie de abusos de los derechos humanos basados en el género,
entre ellos la violencia doméstica y la violación dentro del matrimonio.
Y la «visión» de la
derecha cristiana va más allá
del ataque a
una noción estrecha de los «derechos de las mujeres».
Apuntan a más militarismo del tipo mesiánico que caracterizó
la respuesta de Bush al 11 de septiembre (que él llamó, inicialmente, una
"cruzada")
y a más políticas económicas neoliberales
que prometen una ruina mayor para los pobres del mundo y para la Tierra".
¿Cómo podemos entonces oponernos a
un movimiento que cuenta ya con millones de seguidores,
y que ha invertido miles de millones en gabinetes, universidades,
medios de comunicación
y en máquinas
de ejercer presión con el fin de
llevar a la práctica su agenda?
En primer lugar,
va a hacer falta algo más que una política monotemática basada en una lectura
estrecha
de la opción reproductiva.
En muchos lugares del mundo, las políticas coercitivas de «planificación
familiar»
que violan los derechos de las mujeres a tener hijos amenazan su libertad de
reproducción
del mismo modo que la falta de acceso al aborto.
En todas partes, los derechos reproductivos deben ir ligados a
los derechos sociales y económicos, de manera que
todos los bebés
dispongan de una vivienda digna, de suficiente alimento y de agua limpia,
de un entorno saludable y pacífico y demás derechos
consagrados por la Convención de Naciones Unidos sobre los Derechos del Niño.
Bush, por más que
alardee sobre los «derechos de los fetos»,
está bloqueando un apoyo unánime a escala mundial a esta Convención.
(Sólo hay otro paí###ás que se niega a ratificarlo:
Somalia, donde hace 16 años que no existe un gobierno).
En segundo lugar,
tenemos que ampliar nuestra comprensión de los «asuntos de las mujeres».
El ataque al derecho al aborto
no es más que un aspecto de una agenda religiosa fundamentalista
que amenaza no sólo la libertad de las mujeres,
sino la paz y la seguridad internacionales, la supervivencia de las culturas
indígenas,
así como las tradiciones políticas democráticas y laicas en todo el mundo.
Todas éstas son cuestiones de mujeres.
En tercer lugar,
necesitamos un nuevo diálogo progresista que dé más juego a las personas
religiosas
que se oponen a las agendas fundamentalistas, nutriéndose de su propia política
basada en la fe.
En pocas palabras, necesitamos una estrategia que reconozca
las conexiones entre
los derechos reproductivos de las mujeres y
toda la gama de derechos humanos,
así como
las que existen entre las mujeres de los EE.UU. y
las mujeres en todo el mundo.
No es que cada uno de
nosotros
deba ocuparse simultáneamente de todas las cuestiones políticas posibles.
Pero siempre que nuestras convicciones nos impulsen a actuar,
actuemos con
la conciencia de cómo nuestra pequeña pieza del rompecabezas se ensambla
en el conjunto del mundo que estamos intentando crear.
Porque puede parecer que
el fallo del Tribunal Supremo sólo tiene que ver
con restringir el derecho al aborto, pero los que llevan años trabajando para
conseguirlo
ven la decisión
como una batalla en la guerra por rehacer todo el mundo a imagen y semejanza de
Jerry Falwell".
Fuente: www.rebelion.org
El Cuarto Reich
13-8-07
En la
Argentina, unas veinte mil mujeres se reúnen como Encuentro Nacional cada año y
ya en
la propia capital provincial (que fue elegida como sede al finalizar el
anterior)
la Iglesia,
en alianza con la derecha más retrógrada, pretende crear
un clima adverso a los talleres de reflexión sobre la diversidad de
experiencias de organización y subjetividades que
las expresan en sus luchas por justicia y libertad.
Expresiones
de la cultura propia a una nueva sociedad se dan en lucha contra
prácticas criminales y aberrantes del sistema capitalista.
En efecto,
componentes populares confrontan con quienes monopolizan poder y riquezas.
Procuran apreciar sentimientos e ideas de los de abajo que los movilice para
realizar
su hermanamiento
constitutivo de la sociedad con voluntad política de garantizar justicia,
libertad e
igualdad de oportunidades a todos sus componentes sin discriminación de tipo
alguno.
Hay movimientos por:
a) "Los abortos son la tercera causa de muerte en el mundo"
Cerigua informa:
"Integrantes de la Red
Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos (RMMDR) indicaron
que el aborto inseguro es la tercera causa de muerte en el mundo,
ya que ocasiona
el deceso de aproximadamente 68 mil mujeres al año por esta causa.
Finalmente, las integrantes
de la agrupación señalaron que
la planificación familiar es un derecho humano y esencial para el empoderamiento
de las mujeres,
ya que este aspecto puede prevenir entre el 20 y 35 por ciento de todas las
muertes maternas.
En el mundo uno de cada diez embarazos termina en aborto inseguro, siendo Asia, África y América Latina las regiones que poseen las cifras más altas.
Según los datos de la
red, se estima que 68 mil mujeres mueren cada año por causa
de abortos mal
practicados,
la mayoría de ellos se reportan en países en desarrollo donde,
debido a la falta de acceso a la planificación familiar, ocurren embarazos no
deseados.
Las participantes de la RRMMDR subrayaron que
el acceso a una anticoncepción segura y efectiva
reduciría
los decesos de mujeres, además si se promueve una atención médica integral en
las áreas pobres
se lograría evitar las complicaciones en el proceso de gestación.
En la actualidad se estima que 211 millones de embarazos ocurren cada año
y cerca de 46 millones de éstos terminan en abortos inducidos,
de los cuales sólo el 60 por ciento se realizan bajo condiciones seguras.
La red destaca que 100 mil muertes maternas se evitarían cada año,
si las mujeres
que no quieren tener hijos e hijas pudieran usar anticonceptivos efectivos,
principalmente la población de 15 a 19 años quienes representan
el sector con más índices de muertes por esta causa.
El Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) señala que
una cuarta parte de todos los abortos realizados en malas condiciones en el
mundo, cada año,
son practicados a jóvenes de entre 15 y 19 años de edad,
lo que suma cerca de 20 millones de abortos anuales".
Fuente: www.rebelion.org
Política internacional
13-7-07
b) "Aborto y pobreza, el peor lazo"
Carmen Barroso (Clarín 22/8/07) explica:
"Por razones que van desde los derechos humanos
hasta la religión,
el aborto genera más desacuerdo político y social
que cualquier otro asunto. Continúa siendo un tema
singularmente emotivo y complicado en muchos países,
pareciendo
a veces que no hay espacio para lograr un consenso
que realmente contribuya a la reducción de número
de muertes y graves problemas de salud
asociados a los abortos provocados en condiciones de riesgo.
La
realidad es que a nivel global millones de mujeres
carecen de acceso a
los servicios de salud reproductiva,
muchas más
tienen poco o ningún control para decidir si se embarazan y
y poca o ninguna información sobre cómo gestionar un aborto seguro.
Como
resultado de ello,
cada año cerca de 19 millones de mujeres no tienen otra
opción más que
someterse a un aborto inseguro.
Muchas de estas mujeres morirán como resultado de ello y muchas quedarán
lesionadas
permanentemente, siendo más afectadas las mujeres
pobres y jóvenes. Esto último
convierte
al aborto en un tema de justicia social.
La relación es clara: la región de América latina y el Caribe
es la región más inequitativa del mundo, en donde
además,
la incidencia de abortos inseguros es mayor.Se calcula que ocurren 4 millones de abortos inseguros
cada año
y estas cifras son mayores para Sudamérica. Alrededor del 70%
de los abortos inseguros en nuestra región ocurren entre
las mujeres de menos de 30 años, elemento central para analizar
y entender algunas de las barreras en el acceso a los servicios.
En la
Argentina,
estimaciones recientes indican que ocurren 460.000 abortos inseguros por año, y
las complicaciones de abortos inseguros representan la
primera causa
(enteramente prevenible) de muerte materna en el país".
Carmen Barroso, Directora Regional de la Federación Internacional de
Planificación
de la Familia advierte:
"A
diferencia de las mujeres que cuentan con los recursos sociales y financieros
para acceder a procedimientos seguros practicados por profesionales de salud
calificados,
las mujeres pobres y jóvenes se someten a condiciones
antihigiénicas a
manos de personas poco calificadas, y en caso
de complicaciones, a
sistemas de salud que las juzgan y las discriminan".
Destaca:
"La legislación restrictiva no sólo es injusta porque condena a
las mujeres con menores recursos sino que, además, vulnera
los derechos humanos
de las mujeres, al limitar la capacidad de tomar decisiones
autónomas sobre sus cuerpos. También es anacrónica
porque
no responde a la realidad actual de las ciudadanas.
Sin
embargo, es importante resaltar que este tipo de legislación
no evita
que las mujeres con embarazos no deseados interrumpan su embarazo,
pero sí afecta su capacidad de conseguir un aborto en condiciones de seguridad,
que
responda a sus necesidades y respete sus derechos,
tal como lo han demostrado diferentes estudios.
Los
países donde existe pleno acceso a servicios de aborto seguro, en conjunto
con políticas públicas integrales que posibilitan el acceso a anticonceptivos y
a educación sexual
desde una edad temprana, mantienen los niveles más
bajos de abortos,
mortalidad materna y daños a la salud de la mujer(...)".
b) "Masculinidad y transversalización de género en la perspectiva de los poderes públicos"
Julián
Isaías Rodríguez Díaz
(Rebelión)
intervino en el debate
«Los Desafíos de la Masculinidad y la Paternidad en la Construcción del
Socialismo del Siglo del XXI».
En esa ocasión, el Fiscal General de la República de Venezuela sostuvo:
"Es indispensable
redefinir, «con una concepción de género», todo nuestro sistema,
el Estado,
la sociedad, Las Constituciones, las leyes y todas las políticas de nuestros
Poderes Públicos.
Decimos «concepción de
género»,
porque ello implica tocar el nervio central de una cultura que
define roles masculinos y femeninos y conforme a esas definiciones:
asigna espacios;
establece lugares;
fija, sitúa y ubica posiciones, absolutamente desiguales.
El enfoque de género
desborda lo fisiológico,
para adentrase en las relaciones que se originan entre lo biológico y lo social.
Precisar el concepto de
género nos ayudará a entender lo que
alguien denominó «las estructuras míticas de pensamiento».
¿Qué es género?
Es la construcción histórica y social, mediante símbolos, de lo femenino y lo
masculino,
partiendo de las diferencias biológicas de los sexos y
articulando esas diferencias con los elementos políticos, económicos y
culturales de la sociedad,
tales como lo institucional, la condición social, la raza, la etnia, la
religión, etc.(...)".
Julián
Isaías Rodríguez Díaz,
en base a la
diferenciación de
la "identidad socializada que Stoller llamó «género» de la del «sexo
anatómico»", dice:
"Son estas conclusiones,
las que nos obligan a visualizar la sociedad desde múltiples variables y a
cuestionar a todos,
quienes durante milenios,
nos han puesto en la cabeza, en el corazón, y en otros lugares del cuerpo,
unas ideas y unos pensamientos en puro masculino�,
sin tomar en cuenta todos los otros espacios de la vida,
a los que la mujer, al igual que el hombre, tiene derecho.
Durante seis mil años, aún, no ha sido posible conceder esa justicia a la mujer.
Aparentemente los sexos
no implican desigualdad, a pesar de que
todo el mundo sabe que «sexo y desigualdad» están y, por algún tiempo más,
estarán estrechamente vinculados a
- la intolerancia,
- la discriminación,
- el sometimiento,
- el dominio y
- la debilidad.
Es la sociedad, y no la
anatomía,
la que ha hecho todo cuanto ha estado a su alcance
para categorizar a las mujeres como inferiores.
Es esa sociedad bárbara,
atrasada, quien dictamina que
«los hombres son de la calle y las mujeres son de la casa».
El poder punitivo fue
orientado desde siempre contra la mujer,
por la religión.
La mujer ha sido largamente maltratada por la Biblia.
Eugenio Zaffaroni comenta, que en los siglos XI y XII,
(en un texto conocido como "El martillo de las brujas")
oficialmente
el papado explicó que la subordinación de la mujer
era consecuencia de su inferioridad genética.
Según el papado había sido creada a partir de una costilla torcida.
Es cierto que la sociedad no construye a todas las mujeres, idénticamente subordinadas,
ni a todos los hombres con los mismos privilegios,
pero es una realidad que «el mandato de esa sociedad»,
casi imperativo,
es que la mujer sea «para el hombre y para sus hijos» y
que el territorio al cual deben estar circunscritas,
sea «esos hijos y esa casa».
Todo esto no es más que
un sistema de creencias,
reiterado durante miles de años,
mediante el cual se ha armado, con un cinismo inmoral, obsceno y descarado,
un comportamiento social que somete, segrega, discrimina y disminuye a las
mujeres.
Es una ideología
excluyente que les atribuye,
en forma explícita e implícita,
mitos para desvalorizarla y para hacerla ver, a través de significantes
menospreciadores,
en roles donde nunca hay fuerza, ni poder.
Y es que «género» no es mujer, ni salud sexual y reproductiva,
�es una categoría
de análisis histórico resultante de las relaciones construidas socialmente, para
afectar la participación igualitaria de las mujeres como sujetos de derechos humanos�.
Es la interrelación cultural entre lo femenino y lo masculino en un tiempo histórico.
Las estructuras de
género, corno lo afirma Stoller, son elaboradas por la sociedad,
construidas por los seres humanos en un momento dado y por lo tanto,
aprendidas por ellos y -sin lugar a dudas- transformables.
La viabilidad de los
derechos humanos de mujeres y hombres, en cada tiempo histórico,
se define, en consecuencia,
a través de las luchas sociales y/o mediante negociaciones políticas.
Género es una categoría
de análisis que va más allá del cuerpo biológico y
que, en sus contenidos, es, eminentemente social.
No se trata de
«cuerpos biológicos» sino de cuerpos en movimiento,
construidos socialmente por relaciones culturales y que, como estereotipos,
se nos transmiten de generación en generación.
En otras palabras, la
sociedad enseña a ser hombre o mujer,
con prescripciones y prohibiciones que, como afirma, Magally Huggins,
"estaban allí cuando llegamos".
Lo grave es que esa
facultad humana de aprender a ser mujer y a ser hombre
es la resultante de
«símbolos»: símbolos sociales que, psicológicamente,
penetran nuestro pensamiento y, a través de él, penetran, también, el
lenguaje.
No nuestro lenguaje, sino
«todo» el lenguaje.
Por ejemplo, se liga a las mujeres con lo reproductivo.
El lenguaje
no es neutral y -por esa
falta de neutralidad- es un factor de sometimiento,
sobre todo
porque reproduce una dominación que, por lo demás, es invisible,
pocos o nadie lo ven, a ratos parece intangible y, sin que nos demos cuenta,
se lo percibe, se lo oye y, lo peor, ese lenguaje se oye y se siente como si
fuera imparcial.
No todos saben que el lenguaje genera realidades,
crea y habilita vida social,
registra la existencia de personas, asuntos y objetos,
y ninguna sociedad vive al margen de él.Por el contrario existe en él.
En efecto, las
acciones de los seres humanos están regidas por el lenguaje.
Genera tanta realidad que algunos aborígenes centroamericanos,
cuenta Miguel Ángel Asturias, sostenían que el mundo nació, no de Dios,
sino de la palabra.
Bastaba nombrar el árbol para que apareciera un árbol
y nombrar el mar para que hubiese mar.
No recuerdo si lo dijo Asturias, pero si no lo dijo lo expreso, así, ante
ustedes:
«la palabra es el poder de nombrar».
El lenguaje crea
las reglas gramaticales, evoca, establece las identidades;
afirma lo que existe y niega lo que no existe;
lo que es natural y lo que no lo es;
lo que es verdad y la que es incierto; lo bueno y lo malo.
Es el lenguaje lo que ha hecho de la voz «hombre» un símbolo para dominar, para excluir, para ocultar y relegar lo femenino.
Los adjetivos, por
ejemplo, si ustedes hurgan la gramática se escriben
siempre en forma masculina
y los libros y los diccionarios simplemente le agregan una «a» entre paréntesis
y con comillas.
Identifican las formas femeninas con una «(a)» adicional, despectiva y
displicente.
En nombre de la
lingüística, apunta Alicia Puleo desde Valladolid,
se obstaculiza el uso de instrumentos conceptuales
que son necesarios para desafiar la subordinación.
Se priva -dice la
catedrática- de
significantes y significados adecuados,
a quienes pretenden transformar las relaciones sociales.
Se olvida que de cada diez pobres, siete son mujeres y
que,
por ello, constituyen el 70% de los mil trescientos millones de pobres del
planeta.
Sólo una, de cada cien mujeres, es propietaria de algo y
esta realidad pareciera pasar inadvertida.
Pero eso no es todo, en el amor «la esclavitud» la venden como excitante, y la servidumbre sexual, como una expresión máxima de erotismo y de sensualidad.(...)
Para el lenguaje patriarcal,
la mujer es un sexo débil, dependiente, frágil, maternal, a quien le gustan las
rosas
y no es apta para los grandes esfuerzos, ni para el trabajo duro.
Algunos hombres
glorifican la sensibilidad de la mujer madre, novia, esposa, amiga y
-¡vaya barbaridad!- esa sensibilidad es cuestionada porque carece de hombría.
Y es que,
para la ideología dominante,
el hombre es solamente un macho brutal,
habitado por la violencia y con la cual, paradójicamente, debe buscar amor a
través del sufrimiento.
El lenguaje, como
decíamos, crea realidades y
registra documentalmente la existencia de un mundo que no deja constancia de lo
femenino,
sino esencialmente de lo masculino. Para ese mundo,
las mujeres no existen, son seres no racionales que nos han enseñado a verlas
a través de cinturas, medidas, orificios o, simple y llanamente, como meros
objetos mercantilizados.
Lo peor es que, la mentalidad de los hablantes, facilita a los niños
esas claves y esos signos, incorporándoles a ellos
esa cultura
que al arraigarlos, les asimila esos valores y logra transmitir y hasta sembrar,
como una herencia perniciosa, el sometimiento y la dominación.
El lenguaje, sin
dudas, cambia la cultura y el pensamiento,
pero a su vez una y otro, también, lo cambian a él.
En materia de derechos humanos, por ejemplo, el principio de igualdad se
entiende como
�el deber de otorgarle a las mujeres los mismos derechos de los cuales gozan los
hombres�.
De esta forma se afianza
el «patriarcado de coerción»,
típico de aquellas sociedades que recluyen a las mujeres al ámbito doméstico
y son penadas con la muerte si no cumplen con su rol,
o se permite el «patriarcado de consentimiento», mediante el cual se naturalizan
las desigualdades.
En este sentido
el capitalismo, en su fase
neoliberal, con su acostumbrado cinismo,
presenta a las mujeres con un estatus de «máxima realización» ocultando,
entre otras cosas, esas jornadas múltiples e interminables que continúan
esclavizándola.
Esta ideología no se resuelve con reacomodos. No se resuelve,
ni reorganizando la familia, ni reorganizando el Estado,
ni reorganizando la educación, porque,
sencillamente,
cuando históricamente se han dado esos reacomodos,
«han pasado de largo» y la opresión ha quedado intacta, inamovible, indemne, flamante, inalterable.(...)
Los conceptos normativos
de género se expresan a través de doctrinas religiosas,
educacionales, científicas, legales y políticas. Cada una de ellas prescribe
sanciones e instala dominios
como métodos de convivencia. Hace con las diferencias discriminaciones y
construye,
desde la subordinación de la mujer, un estilo y una forma de vida.
El género es una forma
primaria de poder
que articula y distribuye el pensamiento, para justificarlo todo.
Afortunadamente, la
sociedad es una forma viva. Ella no se detiene y evoluciona.
Cada tiempo histórico
no es igual a otro, y los procesos sociales políticos, económicos y culturales,
afectan las concepciones de género que circunstancialmente varían.
Por ejemplo,
durante los últimos 50 años, a pesar del patriarcado,
hemos presenciado muestras de cómo las mujeres han venido ocupando espacios,
que antes estuvieron vetados para ellas(...)".
Fuente: www.rebelion.org
Construyendo poder desde abajo
21-8-07
2. El diálogo entre las religiones y el carácter plebeyo de cada una
a) En "Repensar la Religión" Boaventura de Sousa Santos (Visão) relata:
"La
semana pasada se realizó en el Centro de Estudios Sociales de
la Facultad de Economía de Coimbra un coloquio internacional sobre el diálogo
entre
el islamismo y el cristianismo.
Fue una reunión importante por lo que reveló sobre las posibilidades y los
límites
del diálogo intercultural e interreligioso. He defendido que las culturas y las
religiones
son monolíticas al ser miradas desde fuera. Internamente, la diversidad es
enorme,
siendo algunas versiones más abiertas al diálogo que otras.
En el coloquio, tanto
los teólogos y estudiosos cristianos como los islámicos
destacaron algunas de las condiciones que
favorecen el diálogo:
- el cristianismo, el islamismo, y el judaísmo tienen un origen común,
el monoteísmo de Abraham;
- en la base de todas ellas,
hay grupos sociales oprimidos que buscan su libertad a través de la religión;
- los textos sagrados de cada una de estas religiones son, ellos mismos, interculturales y en ellos se funden influencias semitas, griegas, árabes, persas y orientales;
- los textos no pueden ser objeto de fijación dogmática porque son intrínsecamente ambiguos, ya que fueron escritos en contextos sociales y políticos específicos, diferentes de los nuestros, y fueron sujetos a diferentes interpretaciones a los largo de los siglos;
- la historia muestra que el pluralismo es inerte a la experiencia religiosa;
- el centralismo jerárquico del poder eclesiástico en el cristianismo conllevó ciertas soluciones (por ejemplo, el secularismo) que no pueden transferirse mecánicamente a otras religiones donde tal centralismo no existía;
- las relaciones de poder entre culturas y religiones,
principalmente la violencia colonial en que el catolicismo se implicó,
exigen que el diálogo vaya dirigido a la justicia y la descolonización
de las religiones: es posible una teología islámico-cristiana de liberación".
Boaventura de Sousa Santos reflexiona:
"Sin embargo, las posibilidades inmensas del diálogo interreligioso
coexisten
con obstáculos para el diálogo que hoy en día
parecen más extrapolables que nunca.
A principios del siglo
XXI,
las religiones han vuelto a
ser motores de extremismo ideológico y violento.
Los textos sagrados son extirpados de toda su historicidad y
vuelven a ser verdades absolutas y eternas a las que sólo tienen acceso los
dirigentes religiosos.
La teología política (la concepción de religión como agente político) vuelve a
afirmarse
como parte de proyectos geopolíticos que se presentan como teopolíticos.
En vez de la
descolonización de la religión, parece estar en curso su recolonización.
Un ejemplo grotesco de esto son las declaraciones del Papa Benedicto XVI en
Brasil
sobre la supuesta purificación de los indios mediante la conversión
(omitiendo el exterminio que la acompañó).
Esta humillación de los
pueblos indígenas fue, de inmediato,
utilizada para estigmatizar el protagonismo de sus movimientos sociales
en la política de algunos países.
La semana posterior a la conferencia episcopal latinoamericana,
algunos obispos empezaron a alertar a los fieles contra el peligro del
“revanchismo indígena”.
Todo lleva a creer que la confrontación entre conversión y conversación domine
la política de las religiones en las próximas décadas".
Traducido por Àlex
Tarradellas y Juan Vivanco que son miembros de Rebelión,
Tlaxcala y Cubadebate.
Noticia en portugués:
http://www.ces.uc.pt/opiniao/bss/184pt.php
Fuente: www.rebelion.org
Opinión
19-6-07
b)
"El grito del oprimido
ha sido objeto de una intensa reflexión fundamentada
en prácticas solidarias de liberación.
De ellas nació la teología de la liberación. Nunca en la historia del
cristianismo se asignó
un puesto
tan central al pobre, haciéndolo sujeto de su liberación en la medida que se
hace
conciente de lo perverso de su situación y se organiza con otros aliados para
superarla".
Leonardo Boff prosigue:
"La teología de la liberación ha hecho mucho bien a
los oprimidos y marginados pues ha intentado
convencerlos
de que su causa tiene que ver con la causa de Dios
en la historia y que se inscribe en el corazón
del mensaje y de la práctica de Jesús. No sin razón
fue perseguido,
hecho prisionero político, torturado y crucificado.
Y finalmente los ha convencido de que la búsqueda de la liberación,
de la vida y de la poesía tiene una incidencia en la eternidad,
puesto que
el reino de Dios, la gran utopía de las Escrituras judeo-cristianas,
está también formado con esos contenidos.
La Tierra también clama.
La lógica que explota a las clases y somete a los pueblos a los intereses de
unos pocos ricos y poderosos
es la misma que depreda la Tierra y expolia sus riquezas, sin solidaridad
para con el resto de la humanidad y las generaciones futuras.
Esta lógica está quebrando el frágil equilibrio del universo, construido
con gran sabiduría a lo largo de unos 15.000 millones de años de trabajo
de la naturaleza.
Ha roto la alianza de fraternidad y sonoridad del ser humano con la Tierra
y ha destruido su sentido de religación con todas las cosas. El ser humano
de los últimos cuatro siglos se siente solo, en un universo considerado como
enemigo
al que hay que someter y domesticar.
Estas cuestiones cobran hoy una gravedad que no se había dado nunca
anteriormente
en la historia de la humanidad. El ser humano puede ser el satán de la Tierra,
él que
fue llamado a ser su ángel de guardia y celoso cultivador.
Ha demostrado
que, además, de homicida y etnocida, puede transformarse también en biocida y
geocida.
No sólo los pobres y oprimidos deben liberarse.
Hoy deben ser liberados todos los seres humanos.
Todos somos rehenes de un modelo de comportamiento
que nos sitúa,
en contra del sentido del universo,
por encima de las cosas en vez de estar con ellas
dentro de la gran comunidad cósmica.
Por eso,
el autor prolonga las intuiciones de
la teología de la liberación y hace que su validez
y aplicación lleguen hasta las cuestiones que
atañen
a la Tierra, nuestra madre generosa y
nuestra patria/matria común, que en este momento
se halla herida y enferma".
Leonardo Boff concluye la introducción a su libro "Ecología: grito de
la Tierra, grito de los pobres"
afirmando:
"El nuevo paradigma que está naciendo, el de la religación, fundará
una religión universal que sólo será verdaderamente universal si
busca
convergencias entre las diversidades religiosas. Las convergencias
que haya que construir han de tener que ver con la restauración
de lo sagrado que hay en todas las cosas, la recuperación
de la dignidad de la Tierra, el redescubrimiento de la misión
del ser humano,
hombre y mujer, llamado a la celebración del misterio del cosmos y
finalmente, el encuentro con Dios, misterio de comunión y de vida,
en el mismo proceso de cosmogénesis.
Nuestras reflexiones pretenden aportar agua y humus a esta realidad seminal (...)".Fuente: libro Ecología
ediciones Lohlé-Lumen
Buenos Aires, Argentina
1996
Ese nuevo paradigma abarca a
quienes no profesamos religión alguna
pero
-apreciamos la identificación con los sentidos de valoración
de los pueblos e individuos sin discriminación de tipo alguno y
-coincidimos con la lucha emancipadora de la humanidad entera.
Discrepan los Kirchner como lo
evidencia su manejo del doble discurso
que ratifica
la contundencia del carácter antipopular y antinacional de su política
gubernamental.
Sobresalen
en el uso manipulador del lenguaje verbal y no-verbal. Cualidad que responde
a su arte y ciencia de abogados especializados en negocios capitalistas
o sea en
la persecución exclusiva del lucro sin importarles «la sociedad y el país»
que de esa manera construyen. Tales historias personales
los habituó
al cinismo que es fundamental para la manipulación de
las mentes y la opinión pública del capitalismo.
Emanciparnos de la cultura manipuladora
nos desafía a
"crear un terreno cultural común,
un lenguaje común,
modos comunes de razonar entre
personas que no son intelectuales
profesionales, que no han adquirido aún
la costumbre
y la disciplina mental necesarias para
relacionar rápidamente conceptos
aparentemente desconectados o,
la inversa,
para analizar rápidamente, descomponer,
intuir, descubrir diferencias esenciales
entre conceptos aparentemente análogos"
(Antonio Gramsci).
Se trata de proponernos promover
la libertad de deliberación de la diversidad
popular y de relaciones recíprocas
entre los de abajo a lo largo y ancho
del país.
¿Cómo? Antonio Gramsci
nos ayuda a encaminarnos. Nos dice:
crear
una cultura significa "difundir
-críticamente- verdades ya descubiertas,
«socializarlas» por así decirlo y convertirlas,
por tanto,
en base de acciones vitales, en elemento
de coordinación y de orden intelectual
y moral".
El que las mayorías se apropien de pensar
"el presente real de un modo unitario y
coherente
es un hecho «filosófico» mucho más
importante y «original» que una nueva
verdad descubierta por algún «genio»
filosófico...".
¿Por qué nos orienta? Porque necesitamos
elaborar las experiencias de organizaciones de
la diversidad popular que resisten al sistema
de saqueo e injusticia
en sus múltiples expresiones para articular
la unidad de voluntad del pueblo que transforme
el país y confluya a las del continente y
del mundo.
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS
Se preguntarán por qué sintetizar
la confrontación con la concertación de los Kirchner
en una invocación a la «cultura» en abstracto.
Es cierto, la concertación
implica cultura o sea una cosmovisión y concepciones de la condición humana, la
sociedad y
la naturaleza. Pero tal cuadro de situación y marco de referencias están
enmascarados por
el acostumbramiento masivo a no pensarlos
y simplemente aceptarlos como 'las' normas de adaptación a la realidad social.
A fin de orientarnos hacia lo que
crearán los de abajo
al hermanarse en
la construcción de las relaciones sociales e internacionales en beneficio mutuo,
conviene -ante todo- comenzar a cuestionar lo que nos paraliza o vuelve
indiferente
respecto al destino nacional, social e internacional.
Implica darles contenidos
concretos a
los ejes de funcionamiento (actualizados permanentemente para avasallarnos)
de nuestra conciencia rutinaria
que el capitalismo nos inculcó como herramientas de percepción
(análisis y posicionamiento respecto) de nuestra realidad mediata e inmediata y
como
esquemas de gobierno sobre nuestra conducta o vida.
Estamos -nos martillea- ante el desarrollo de:
1. Crecimiento económico y modernidad
Pero, ¿en qué consisten?
Conducen a la extinción de nuestra especie por desertificación, contaminación
ambiental
y destrucción socio-histórica de países y mundo.
Dominique
Guillet
(Ecoportal.net),
en "Siembra
Directa: la no-labranza sigue los pasos de la agroquímica"
señala
que esta práctica:
fue introducida por la agricultura moderna hace unos cuarenta años;
cubre oficialmente 96 millones de hectáreas sobre el planeta (es decir, 4 veces la superficie agrícola de Francia);
empezó con el loable deseo de luchar contra la erosión de los suelos y sin embargo,
se volvió la agricultura más tóxica del mundo (quimeras genéticas + pesticidas a ultranza) y uno se podría preguntar si la lucha contra la erosión no era un gentil pretexto para aumentar, en forma considerable, los beneficios de la mafia que controla la agroquímica y las quimeras genéticas.
La mayoría de las
superficies agrícolas cultivadas en no-labranza son dedicadas a soja y maíz
para la producción de carne y recientemente a soja y maíz como
agro-combustibles.
Cuando el cáncer de los
pesticidas incrementa su influencia sobre todo el planeta,
ya es tiempo de desmitificar la no-labranza química,
verdadera catástrofe (una más) para el medio ambiente y la salud de la
humanidad.
Los orígenes de la no-labranza química
En Norteamérica,los
primeros ensayos de no-labranza química empezaron gracias
al invento del herbicida 2,4-D en los años 40.
En Europa y
Norteamérica,
es el invento del paraquat en 1955 y su comercialización en 1961 que permitió
la expansión de las prácticas de no-labranza.
Recordamos que el paraquat es uno de los herbicidas más peligrosos
y que al principio de octubre 2006, la Declaración de Berna promovía,
bajo la forma de un sitio Web, un “tribunal público” sobre el asunto paraquat.
Este herbicida está actualmente producido por Syngenta.
Las técnicas de
no-labranza
se facilitaron ampliamente gracias a la introducción de la atrazina.
Este herbicida de bajo costo fue introducido en Francia en 1962
pero prohibido en Europa en 2002:
o sea,
40 años de uso de un herbicida juzgado inofensivo por el establecimiento
científico
supeditado a la agro-química, y principal contaminante de las aguas en Francia.
En América Latina,
Brasil fue el pionero en la introducción de las técnicas de no-labranza.
Se reporta que los principios fueron muy lentos por la sencilla razón
que solamente dos herbicidas estaban disponibles en esa época: el 2,4-D y el
Paraquat.
Y algunos tienen la
desfachatez de hablar de agro-ecología y de agricultura permanente
cuando promueven la no-labranza química ¡Qué gran farsa!
La no-labranza en los Estados Unidos, supeditada a la química
En enero 2007,
tuvo lugar -en el estado de Iowa- el 15avo simposio nacional de la “no-labranza”
bajo el patrocinio desde 1993 de la multinacional Syngenta,
una de los líderes de la química pesada (y el tercer consorcio mundial de las
semillas).
Una de las principales conferencias trataba de un tema esencial y de mucha
actualidad,
a saber,
la sin cesar creciente resistencia de las “adventicias” – malezas- a los
herbicidas,
sobre todo el planeta.
Pues claro, la gran
mayoría de los agricultores que practican la no-labranza
funcionan solamente con el esparcimiento de los herbicidas más potentes.
Es un secreto a voces y no es el único. (...)
La soja no-labrada en Argentina
En 2006 y en Argentina,
la superficie cultivada en no-labranza (llamado “siembra directa”)
era de 30 millones de hectáreas.
En 2005, la no-labranza representaba 80% de la soja cultivado,
70% del maíz cultivado, 60% del trigo cultivado y 30% del girasol cultivado.
Argentina posee el 20% de las superficies cultivadas en no-labranza de todo el planeta.
Según el ministerio de
la agricultura, en 2003,
98 % de la soja cultivada es resistente al Roundup de Monsanto;
de hecho, según ciertas ONGs son el 99 % por no decir la totalidad.
En 2007, los campos de
soja cubren un área de 16 millones de hectáreas
por una cosecha esperada de 44 millones de toneladas,
de las cuales 95% serán
exportadas.
Argentina espera llegar a una producción de 100 millones de toneladas de soja.
La implantación de la soja
en Argentina ha sido una catástrofe nacional, en todos sus aspectos.
Provocó:
-
La expulsión de los pequeños
campesinos. En Argentina, la situación es dramática:
mientras que
la superficie en soja se triplicaba, 60 000 granjas desaparecían.
En 1998, había en este país 422.000 granjas y en 2002 sólo quedaban 318.000.
0 sea,
una reducción del 25% en el espacio de 4 años.
Concretamente, quiere decir que
104.000 famillas campesinas han sido desalojadas de sus tierras en sólo 4 años.
Desde 1992 hasta 2005, se calcula que 150.000 campesinos han sido expulsados de sus tierras.
En la región de la
Pampa,
en 7 años el número de granjas pasó de 170.000 a 116 000
mientras que la superficie mediana de una finca pasaba de 243 a 538 hectáreas
(en 2003).
Según el Ministerio de Agricultura, 500 hectáreas de soja generan 1 empleo agrícola y sólo uno.
Existen explotaciones agrícolas de más de 60.000 hectáreas.
-
La deforestación. De
1998 a 2004, son más de 2 millones de hectáreas
que han sido deforestadas para el cultivo de la soja, o sea,
muy exactamente 2.207.529 hectáreas.
Son 207.153 hectáreas destruidas en la provincia del Chaco,
360.505 hectáreas en la provincia de Salta,
629.059 hectáreas en la provincia de Santiago del Estero,
700.000 hectáreas en la provincia de Entre Ríos, etc..
Se estiman que 250.000 hectáreas de selvas son destruidas cada año para el cultivo de la soja.
En menos de 10 años, son
5,6 millones de hectáreas de tierra no agrícola
que fueron sembradas con soja transgénica.
-
La inseguridad alimenticia.
El imperialismo de la soja fue catastrófico
para la seguridad alimenticia de Argentina que antes era un país rico en
alimentos. (...)
En 10 años, las superficies para las alimenticias (distintas a la soja) han disminuido 21%.
- La resistencia de las malezas a los herbicidas.(...)
- El aumento del uso de pesticidas.
* Para la soja Roundup
Ready en no-labranza, en Argentina(...)
¡de la campaña 1996/1997 a la campaña 2003/2004, el uso de glifosato aumentó 56
veces!
De 2000 a 2004, la fumigación de glifosato pasó de 28 millones a 150 millones de
litros.
Esto significa que el glifosato se usa a razón de 10 litros por hectárea.
* Para la soja Roundup
Ready en no-labranza,
constatamos un consumo que crece sin cesar de
- los insecticidas
(las pérdidas de cosechas debidas a
los ataques de los insectos son cada vez más graves);
- los fungicidas (cada vez más problemas de hongos y
otras enfermedades se manifiestan);
- los herbicidas (distintos al glifosato) tales como el 2,4 D y el 2,4 DB14,
en el transcurso de la campaña 2003/2004,
se utilizaron 4200 toneladas de herbicidas además del glifosato,
desde el 2001 al 2004, el uso del 2,4 D aumentó de 10 %,
el Imazethapir de 50 % y el Dicamba de 157 %!
-
El aumento del uso de fertilizantes. La soja Roundup Ready en no-labranza
es menos productiva
que la soja no transgénica y parece perder su capacidad
de fijar el nitrógeno. Los agricultores utilizan así cada vez más fertilizantes
de síntesis".
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
25-6-07
Pero, ¿cómo se impone y por qué?
La seguridad jurídica de
los saqueadores llamados inversores requiere la criminalización
tanto de la pobreza como del reclamo de derechos, criminalización que se agrava
con la ley antiterrorista.
"Se
endurecen las sanciones contra el campesinado paraguayo
ante
la inminente oleada de biocombustibles"
titula
Diego
Segovia
(Rebelión)
a la siguiente nota:
"La semana pasada el
senado paraguayo trató las modificaciones del código penal
que fueran aprobadas ya hace tiempo por la cámara de diputados.
Las mismas, conocidas en una versión previa como
ley antiterrorista,
pretendían endurecer las sanciones contra los movimientos sociales
y otros actores de la sociedad civil mediante la inclusión del
concepto «terrorismo»
en el código, aunque la definición del término dejaba
un amplio margen de arbitrio a jueces y fiscales
para que puedan interpretar lo que es terrorismo y lo que no.
Redunda decir que
estas son derivaciones de la política imperial de
«guerra contra el
terrorismo».
Los senadores que más tenazmente defendieron la necesidad de aprobar la ley
se basaban
en los compromisos internacionales de combatir el terrorismo que Paraguay ha
asumido.
Quizás convenga recordar a los mismos, aquellos compromisos asumidos mucho antes
por el Estado paraguayo como el PIDESC,
por citar sólo uno de los cientos que han sido firmados y ratificados
pero que en la práctica no existe el mínimo interés por hacerlos cumplir.
Lo cierto es que el
senado rechazó
la inclusión de los artículos referidos al terrorismo en el código penal.
Sin embargo,
cabe mencionar que estos eran sólo tres de los más de cincuenta artículos
que debían ser modificados. Entre otras cosas, por medio de las modificaciones
aprobadas
se subió la pena máxima de 25 a 30 años de cárcel,
más diez años de 'gracia' por razones de seguridad,
lo que en la práctica equivaldría a cadena perpetua.
Se endurecieron también las penas por aborto y secuestro, entre otras cosas.
La parte más dura
fue sin duda la que se llevaron las organizaciones campesinas
ya que se aprobaron artículos que hacen
más severas las penas por delito de invasión de inmueble.
Concretamente, se elevó la pena máxima de dos a cinco años de cárcel y
se anuló la posibilidad de exigir medidas sustitutivas a la prisión.
Considérese que, según
el Estatuto Agrario y otras leyes,
las tierras mal habidas durante la dictadura (unas 12 millones de hectáreas
aproximadamente)
deben ser
distribuidas entre las familias campesinas para su trabajo.
Sin embargo, los mismos datos oficiales demuestran que,
en lo que va del proceso de transición, más del 90% de las tierras obtenidas
por los campesinos fue resultado de la ocupación.
Es decir,
menos de un 10% fue tramitado con éxito por la vía legal.
Esto se debe fundamentalmente a la corrupción existente
en las entidades encargadas de llevar a cabo la Reforma Agraria.
Como
resultado,
actualmente hay alrededor de 2000 campesinos imputados judicialmente
por acciones casi siempre relacionadas con la ocupación de tierras mal habidas
(a veces reales, a veces inventadas por fiscales y jueces cómplices del sector
agroexportador),
pero todos gozan de medidas sustitutivas a la prisión.
De ahora en más esto será historia y
las cárceles se poblarán de personas que luchan por una vida digna.
No es casual que en este
momento,
cuando
se está proyectando la construcción de
-plantas de etanol,
-hidrovía Paraguay-Paraná y
-mega puertos
para la exportación de
soja y mucha más infraestructura para agilizar el proceso agroexportador,
se estén endureciendo
las leyes contra el sector de la sociedad que de manera más enfática se opone al
avance de
los monocultivos.
Un campo sin campesinos, sin alimentos ni fauna ni flora silvestre es
el modelo de «desarrollo»
que por órdenes de la burguesía planetaria se está imponiendo en el país.
Quienes quieren seguir bebiendo aguas limpias, respirando aire puro, arraigados a sus tierras ancestrales y practicando la agro ecología
son criminales
y esto, sin escrúpulos, nos lo acaban de demostrar
los honorables senadores.
El rechazo de los
artículos referidos al terrorismo
dejó
un sabor a victoria en los sectores organizados de la sociedad
que venían concientizando a la ciudadanía sobre los peligros
que la aprobación de los mismos conllevaba.
Hay que tener mucho
cuidado, sin embargo, porque paso a paso
(y este ha sido uno más) la lacaya oligarquía nacional
va aniquilando los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y
culturales
de nuestro pueblo y
amenaza con reabrir y engrosar los archivos del terror de nuestra historia,
para defender los privilegios que le son concedidos por el imperio.
Esta vez la lucha
resultó medianamente favorable a la ciudadanía en general
pero el campesinado, y sobre todo aquellos sectores organizados del mismo,
van a sufrir uno de los golpes más duros de estos 18 años de transición
plutocrática".
--
Diego Segovia
Investigador - BASE Investigaciones Sociales
Ayolas 807 esq. Humaitá
Asunción - Paraguay
Tel: 595 21 451 217
Cel: 595 981 165 071
Fax: 595 21 498 306
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
15-8-07
Estamos en una cultura que
expulsa de condiciones de vida y trabajo a una creciente mayoría
mediante la expansión de
-los agro negocios (monocultivos para alimento de animales, combustibles
y pasteras);
-la devastadora explotación hidrocarburífera, minera y pesquera;
-las mega represas y los megaproyectos turísticos e inmobiliarios;
-la degradación medio ambiental y sanitaria, etc..
Y refuerza esta expulsión criminalizando y militarizando la resistencia.
Por lo tanto, el problema no
reside en la distribución equitativa de la riqueza
sino
en la articulación de capacidades y recursos populares para proyectar un país
mirando por las necesidades y aspiraciones de los de abajo.
Se preguntarán cómo unirnos a
deliberar sobre los problemas que nos parecen sectoriales
o locales y en verdad, se relacionan entre sí al ser originados por
el sistema capitalista e imperialista.
Precisamos otra mirada sobre la
realidad que nos permita asumirla en perspectiva
para descubrir
que el presente de muchos será el futuro próximo de todos los de abajo o que
el ayer del despojo de derechos elementales a más de la mitad de la población
por
las privatizaciones, hoy ha devenido en la quita generalizada de alimentos
básicos
por los oligopolios exportadores e intermediarios.
Veamos hacia dónde apunta, por
ejemplo, el publicitado 'desarrollo' de la Mesopotamia
de Argentina y de Uruguay:
"Ha sido en Chile donde «el modelo forestal» introducido a
los países del Sur
-vale decir,
el esquema de plantaciones en gran escala de monocultivos de árboles generalmente con destino a producción de celulosa para exportación-
se ha 'vendido' con mayor fuerza".
Ecoportal.net, en "Chile: las patas cortas de la mentira forestal", señala:
"El
régimen militar de 1973
creó el marco para la introducción de las políticas neoliberales
de desregulación, privatización y apertura económica unilateral
con las cuales
se desarrolla el sector forestal, uno de los pilares de la macroeconomía
chilena.
La actividad forestal es la segunda en importancia en Chile
después de la minería del cobre y figura entre los diez principales productos
que concentran más del 50% del valor total de las exportaciones.
Lo que no se dice
es que si bien las grandes
forestales han contribuido a crear
una macroeconomía descollante, también es cierto que -por otro lado- han
generado
niveles de desigualdad social igualmente descollantes,
y una sustitución de
bosques nativos por plantaciones de monocultivos de árboles exóticos que
ha empobrecido y expulsado de sus tierras ancestrales a
la gente que vivía en y de esas tierras, provocando -al mismo tiempo- un
deterioro
del paisaje y de los factores ambientales, entre ellos en especial el agua.
Los párrafos siguientes,
extractados de un artículo publicado en la revista Enlace
(abril 2007),
muestran claramente los impactos sobre la gente y el ambiente:
En la época del año de mayor demanda de mano de obra,
en la comuna de Los Sauces, Provincia de Malleco, sur de Chile,
la forestal Mininco
sólo da trabajo a 19 personas de la comuna, con salarios muy bajos.En una región donde alguna vez reinaron trigales y bosques nativos
de robles, raulíes y lingues, hoy las plantaciones exóticas de pino radiata
y de eucalipto ocupan casi dos tercios de los suelos cultivables.
En esta comuna
predominantemente rural y con un 20% de población indígena mapuche
se instalaron las más grandes empresas de la industria maderera:
Mininco, Arauco, Cautín, Comaco, Casino y Tierra Chilena, entre otras.Como ocurre en otras partes del país, sus enormes ganancias
se traducen en pérdida de calidad de vida para los lugareños.
El 33,8% de la población vive entre la pobreza y la indigencia.
La actividad agrícola
descendió 22% en los últimos 10 años,
forzando a
poco más de 1.400 personas a emigrar a los pueblos donde
forman cinturones de pobreza en medio de la opulencia de las empresas
forestales.
Una de las razones
es la falta de agua, ya que las plantaciones forestales han resecado los suelos.
Cada verano la municipalidad debe distribuir agua en camiones para el consumo
domiciliario.
Pero -además de la falta de
agua- está el problema de la contaminación con agrotóxicos.
Los vecinos de los sectores rurales Porvenir Bajo y Porvenir Alto sufren graves
problemas
por las fumigaciones que efectúa la forestal Comaco.
Los agrotóxicos,
principalmente herbicidas (glifosato y simazina),
son esparcidos en forma mecánica o manual antes de plantar y
en diversos momentos de la primera etapa de crecimiento de los árboles,
contaminando ríos, esteros y acequias. (...)
Los vecinos denunciaron
que se aplican agrotóxicos hasta en el borde del camino público.
Una acequia que corre paralela al camino arrastra aguas turbias
de sospechoso color blanquecino y en las orillas la vegetación se ve quemada.
En el verano los
camiones de la empresa forestal van y vienen a todas horas
levantando nubes de polvo (con residuos de plaguicidas) que ingresa en las
casas,
daña el pasto del que se alimentan los animales e inutiliza los productos de las
huertas familiares. (...)
En la comunidad mapuche
Lorenzo Quilapi Cabetón, en el sector de Queuque,
de Los Sauces, la mayoría de los jóvenes ha emigrado en busca de trabajo.
"Sufrimos mucho por las forestales", dice Pilar Antileo.
Su familia
ya no tiene huerto, "no se puede plantar sin agua".
Llegaron a tener 150 aves que producían huevos
"para el gasto y algo para la venta,
pero ahora
no se puede porque los zorros que soltaron las forestales
para que se comieran a los conejos [que afectaban a los pinos],
también se comen a las gallinas".
Después de una
fumigación aérea se intoxicaron varias personas
que consumieron hongos silvestres(...).
Hay otros casos de muerte dudosa que la gente asocia a los plaguicidas.(...)
A los impactos
denunciados por RAPAL en ese artículo se suman otros más recientes.
Ahora parecería
que las empresas forestales recurrirán a más venenos aún,
ya que una enfermedad -desconocida hasta ahora- está atacando a
los grandes monocultivos de pino insigne.
Se trataría de un hongo, que ataca las hojas y las va secando hasta dejarlas
como "quemadas".
La paulatina caída de las hojas no sólo resulta en una menor tasa de
crecimiento,
sino que además vuelve a los árboles más susceptibles al ataque de otras
enfermedades,
que eventualmente los llevan a la muerte.
Los primeros ataques del
denominado "daño foliar del pino"
fueron detectados en 2003 pero la alarma cundió recién a fines del año
pasado,
cuando la plaga
pasó de afectar sólo algunos terrenos aislados a cubrir cerca de 100 mil
hectáreas.
La mayoría de las plantaciones dañadas se encuentran en el suroeste de
la Región del Biobío, en la provincia de Arauco,
donde más de la mitad de la superficie está ocupada por plantaciones de pino
insigne.
Una de las principales
empresas plantadoras -Forestal Arauco- ya comenzó a
realizar fumigaciones aéreas que, como no podía ser de otra manera, provocaron
diversos daños en las comunidades cercanas a las plantaciones.
De acuerdo a
informaciones de prensa, "algunos pobladores aseguran que
-una vez que pasaron los aviones- adultos y niños comenzaron a presentar
síntomas
como irritación en los ojos, dolores de cabeza, náuseas, vómitos y diarrea".
Incluso
varios apicultores, aseguraron que "los fungicidas provocaron la muerte de
casi la mitad de sus colmenas de abejas".
Esta es, pues, la amarga contracara del "exitoso modelo forestal chileno":
-destrucción y deterioro del ambiente y
-expulsión, desempleo, enfermedades y muerte para las comunidades locales;
todo eso para
sustentar las ganancias de unas pocas empresas.
El "exitoso"
modelo forestal
tiene una base muy débil, y la mentira de su éxito, las patas cortas... ".
http://www.wrm.org.uy/
Artículo basado en información obtenida de:
"Chile: ¿un caso modelo? Desafíos en los umbrales del siglo XXI",
Claudio Maggi/ Dirk Messner, INEF1,
http://www.meso-nrw.de/modelo.pdf;
"Las plantas de celulosa y el sector forestal.
Visión de la agrupación de ingenieros forestales por el bosque nativo
(AIFBN)",
http://www.ecosistemas.cl/1776/articles-74477_recurso_1.pdf;
"Venenos en las forestales", Revista Enlace, Nº 76, abril de 2007,
http://www.rap-al.org/articulos_files/Enlace_76.pdf
"La misteriosa enfermedad que inquieta a las compañías
forestales.
La otra plaga de Arauco", Nación Domingo, por Darío Zambra (http://ln.fica.cl/muestra_noticia.php?id=3010)
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
18-8-07
2.
Gobiernos-Estados latinoamericanos para criminalizar y condenar como
terroristas
a quienes resisten genocidios silenciados.
El
periodista Nibaldo Mosciatti, jefe de prensa
de la radio Bío-Bío,
invitado por Amnistía a comentar su informe sobre derechos humanos en Chile,
advierte:
"el estado de postración
económica de ciertas comunidades indígenas
no es visualizado por el Estado chileno como una situación que debiera preocupar
desde la perspectiva de los derechos humanos".
Opina:
"Al estar (las comunidades mapuches) confinadas al sur,
las noticias que vienen de allá no tienen mucho impacto,
no se transforman en un tema de debate nacional.
Ocurre en la región de la Araucanía y queda allá".
Añadió: "El poder de las (firmas) forestales
(que han ido desplazando a los grupos indígenas en la región) es tan grande,
que finalmente uno tiene la sensación y la sospecha de que parte del aparato del
Estado
se pone a disposición de ellas,
que es más o menos lo que ocurre en el norte con las grandes mineras,
con pequeñas comunidades en disputa por derechos de agua".
Daniela
Estrada (IPS),
en
"Mapuches lejos de los
derechos y garantías"
informa
sobre ese documento de Amnistía de 466 páginas y comienza señalando:
"Por quinta vez
consecutiva,
los mapuches aparecen como los más discriminados y afectados por el poder en
Chile
en el informe sobre el estado de los derechos humanos en el mundo,
presentando este miércoles por Amnistía Internacional.
"La situación de los pueblos indígenas en Chile sigue siendo grave
en materia de acceso a la justicia y en cuanto a la protección de derechos",
dijo a IPS
Sergio Laurenti, director ejecutivo para este país de
la organización no gubernamental con sede en Londres,
durante un encuentro con medios de comunicación previo a
la presentación oficial del informe 2006.
"Recibimos denuncias regularmente.
Prácticamente todos los días,
estamos escuchando alguna noticia
relacionada con
el maltrato y la discriminación del pueblo mapuche",
puntualizó.
Con más de 600.000
integrantes,
los mapuches conforman la más numerosa etnia del país y
reúnen a 87 por ciento de la población indígena total.
Una quinta parte de ellos vive en la región de la Araucanía,
ubicada a más de 600 kilómetros al sur de Santiago (...)".
Fuente: www.rebelion.org
Chile. El laboratorio del neoliberalismo
27-5-07
A comuneros mapuche el
gobierno de Bachelet les ha aplicado
la ley antiterrorista y están encarcelados por defender sus tierras y cultura.
El Colectivo de
Comunicación de Amigos de la Tierra difunde
una carta
de Moira Millán (Comunidad Mapuche Pillán Mahuiza en Chubut) que finaliza
manifestando:
"Nos duele que las cárceles de Chile se sigan llenando de presos políticos
de nuestro pueblo cuyo único “delito”
ha sidodefender la vida ante tanta
muerte llena de impunidadde las corporaciones -principalmente yanquis- y del gobierno chileno,
pero el dolor se vuelve bronca, y la bronca organizada rebelión,
nuestras voces no acallarán, seguirán estallando en
los oídos de los represores, ¡¡liberar, liberar, al mapuche por luchar!!.
Este
Wiñoy Xipantu alrededor del pillán kexal sentiremos la ausencia de
nuestros lamién porque ¡¡aún no estamos todos, faltan los presos!!,
las malditas cárceles se abrirán tarde o temprano,
cuando
los brazos y manos que dobleguen los barrotes fascistas del gobierno
no sean sólo los del pueblo mapuche, sino los de miles y miles de hombres
y mujeres del mundo
que se nieguen a ser cómplices por omisión, ante este genocidio que
se está instrumentando en Chile contra nuestro pueblo,
nos fortalece la unidad, nos fortalece la dignidad, ¡¡Libertad o Muerte!!
¡¡Libertad o muerte!! ¡¡Por los presos mapuches, por toda nuestra gente!!
El 14 de Febrero de este
año acompañamos un hecho histórico,
la recuperación de tierras usurpadas por Benetton, ahora en manos de
la comunidad mapuche Santa Rosa Leleke, en la provincia de Chubut.
Allí están nuestros lamguén
plantados en sus derechos ancestrales fortalecidos por
los pu newen y acompañados no sólo por nuestro pueblo, sino por muchísimos
compañeros de todo el mundo que han encontrado en esta lucha un ejemplo de
fortaleza y dignidad.
También nos indigna y nos
da bronca como la justicia argentina
nos persigue cada vez que en la práctica reafirmamos nuestro derecho ancestral,
pretende cercenar y boicotear la vida de la comunidad
prohibiéndole hacer fuego, impidiéndole construir, y de este modo mejorar
su calidad de vida,
en días donde al intenso frío hay que responderle con una casita abrigada y
un fogón encendido todo el tiempo.
El viento arrastra las
voces de nuestro pueblo y
el susurro se convierte en un grito libertario,
¡¡la tierra robada será recuperada!!
Y otros lamién
convencidos en sus derechos toman posesión de la mapu de donde fueron
arrancados, como el longko José Collueque en Ruku Luan, a unos 100 kms de
Jacobacci, en la provincia de Río Negro, y en esa misma provincia,
la lamguén Delia Lemunao, en el pantanoso a unos 300 kms de Bariloche.
En Neuquén, la Comunidad de Longko Purran, defiende la vida contra
un monstruo gigante con tentáculos que succiona la sangre negra
de la mapu,
contaminándolos, sembrando enfermedad y muerte, las petroleras avanzan en
su saqueo sobre la tierra de nuestro pueblo, la comunidad denuncia,
pero
la justicia ensordece, sin embargo con toda nitidez entiende las mentiras
en inglés de la Apache Company, y los judicializa. Hoy, el Lonko Martín
Mariqueo me avisó que han salido absueltos de la causa, es una alegría
saber eso, sin embargo la lucha contra las petroleras continúa,
las comunidades mapuches
pagan el altísimo costo del confort de las grandes ciudades,
la tan apreciada calefacción se traduce en una nube negra de
muerte sobre la vida de nuestro pueblo.
La grotesca imagen de pobreza y miseria en
que se encuentran sumergidas las comunidades mapuches
del centro y norte de Neuquén,
en el subsuelo más rico del país,
refleja
los abismos sociales con que se expresa este modelo de
desarrollo capitalista y depredador.
La Comunidad Mapuche de Lonko Purra merece todo nuestro
apoyo y todo nuestro compromiso.
Los mapuches sabemos muy
bien los costos altísimos que se pagan en
la lucha por el derecho a HABITAR, porque de eso se trata cuando peleamos por
la tierra,
no es una cuestión de propiedad o de especulación inmobiliaria,
cuando denunciamos los mega proyectos extractivos, saqueadores y
contaminantes no es por ignorancia
o porque
-como dicen los mediocres funcionarios de turno- “nos oponemos al desarrollo”,
nos oponemos sí, a este modelo de desarrollo, y defendemos un modo de
HABITAR el mundo que
heredamos de nuestros antepasados, por eso recuperar nuestra memoria milenaria,
nuestras celebraciones y preservarlas para nuestros hijos,
perpetuándolas,
ya que si LA GENTE DE LA TIERRA vive como tal el planeta tiene una oportunidad.
Es por eso, en una ocasión tan importante para nuestro pueblo, no quiero
dejar de compartirlo con todos ustedes.
Quiero aprovechar para enviarles un cálido abrazo a todos los amigos, en
especial a los que nos acompañan en cada desafío, un abrazo fraternal
también a todos los pulamguén de todo el territorio mapuche, en especial
con los que participamos entre correrías, defendiéndonos y cuidándonos de
la represión en Chile.
Reciban mi más cariñoso
abrazo y el de mis pulamguén del
Frente de Lucha Mapuche y Campesino:
todos los pueblos originarios de la hoy llamada Argentina que luchan contra el
olvido,
contra la desesperanza, y avanzan silenciosos surcando la historia para
sembrar futuro.
A todos los compañeros de Argentina, piqueteros, luchadores sociales,
artistas intelectuales, músicos, periodistas, artesanos todos los hombres
y mujeres que intentan cada día ser Gente de la Tierra.
Küme Wiñoy Xipantu para todos.
Desde la Cordillera Sur
Puelwillimapu Marici Weu".
Fuente: tierraamiga@lists.riseup.net
tierra@riseup.net
21-6-07
En el sistema
capitalista, las grandes mayorías nacionales de
los países sometidos a la expoliación imperialista somos población sobrante,
desechable...
e incluso
estorbamos en el acaparamiento de riquezas por oligopolios.
Éstos concentran y desnacionalizan tanto la economía como el territorio.
Nos desalojan en contubernio con los gobiernos mediante el Estado y grupos
para-estatales
de la ciudad y el campo comenzando por los más pobres e indefensos.
Metejones con la cultura dominante, prejuicios y miedos que nos mete
hacen posibles nuestra complicidad -por pasividad e indiferencia- con:
1. Genocidios y despojos varios
a) En "Denuncia de los pueblos indígenas.
Argentina: «genocidio» a fuego lento"
Max Seitz
(BBC)
comunica:
"En el
Día Mundial de los Pueblos Indígenas,
que se conmemora este jueves, las comunidades aborígenes de Argentina
han denunciado
lo que califican como un «lento genocidio» de sus integrantes,
debido a una reciente ola de muertes por desnutrición aguda.
En el último mes, once indígenas de la nación toba
han perdido la vida
por la falta crónica de alimento en la provincia de Chaco,
en el noreste argentino.
Las autoridades locales
afirman que están trabajando para paliar esta situación,
pero representantes aborígenes y de organizaciones no gubernamentales (ONG)
advierten que
hacen falta más medidas para enfrentar un problema
que no sólo se ve en territorio chaqueño, sino también en otras partes del país.
"Siento indignación,
bronca, incapacidad de no poder hacer algo.
No tenemos el poder para vencer esto", dice a BBC Mundo,
entristecida,
la dirigente indígena Lucía Rosa Molloja,
de la comunidad kolla, acerca de las noticias provenientes del noreste del país.
La más reciente víctima
de la desnutrición en Chaco fue María del Carmen Moreyra,
una mujer de apenas 46 años.
Rolando Núñez,
del Centro de Estudios Nelson Mandela
-una organización de derechos humanos- la visitó a fines de julio
para comprobar
que se encontraba "en los preludios de un desenlace que fue su
fallecimiento".
"Era
evidente que estaba deshidratada, anémica. Permanecía inmóvil,
desganada, como si estuviese entregada a su destino",
cuenta a BBC Mundo.
Núñez ha denunciado y seguido de cerca las dificultades que enfrentan cotidianamente los más de 50.000 indígenas -la mayoría tobas- que viven en Chaco, el distrito más pobre de Argentina.
Desastre humanitario
El gobierno de la
provincia reconoce que la desnutrición
es un problema
y asegura que está brindando ayuda alimenticia y sanitaria a los afectados.
Pero Rolando Núñez
ve en las recientes muertes de aborígenes,
la demostración de que las medidas han sido insuficientes.
Declara:
"Están cautivos en un verdadero desastre humanitario.
Presentan
los peores indicadores sociales, económicos, sanitarios y educativos
de Argentina. Y como eso no parece cambiar, nosotros sostenemos que estamos ante un genocidio étnico.A algunos les puede resultar exagerado, pero los que conocemos bien esta realidad no podemos decir otra cosa".
Según datos de 2005 del
Instituto de Estadísticas y Censos de Argentina (INDEC),
en el país hay más de 600.000 indígenas y descendientes de aborígenes.
Pero la Asociación
Indígena de la República Argentina (AIRA)
afirma que
la cifra asciende a tres millones.
La mayoría pertenece a las comunidades kolla, wichí, toba, guaraní y mapuche.
Más allá de Chaco
Sea como fuere,
Rogelio Guanuco, un diaguita-calchaquí que preside la AIRA,
explica a BBC Mundo que el flagelo de la desnutrición no es exclusivo de Chaco,
sino que afecta a miles de indígenas en todo el nordeste y el noroeste del país.
Aclara:
"Son las dos regiones que más padecen la falta de alimentación.
Hay un porcentaje muy elevado de muerte de niños y
de madres parturientas por causa de ese problema".
El gobierno nacional
suele enviar ayuda a toda la franja del norte de Argentina,
donde el INDEC reconoce que alrededor del 40% de la población está bajo la línea
de pobreza.
Pero cuando BBC Mundo
Hoy intentó hablar con el funcionario encargado de
asuntos indígenas sobre las recientes muertes en Chaco, no obtuvo respuesta.
Según Rolando Núñez,
del Centro de Estudios Nelson Mandela,
el problema de
la tierra es fundamental para entender la pobreza y la desnutrición
entre los aborígenes argentinos.
Señala:
"Las comunidades fueron desplazadas de sus territorios,
de sus bosques,
al ampliarse las fronteras de la actividad agropecuaria,
lo que las dejó sin sustento y medicinas naturales".
Existimos
La dirigente Lucía
Rosa Molloja dice que el reclamo de los indígenas
se resume
en una mayor disponibilidad de la tierra y
un mejor acceso al trabajo, a la educación y a la salud.
Rogelio Guanuco de la AIRA añade:
- "Queremos que entiendan que existimos y
queremos integrarnos a la sociedad para
tener los mismos derechos que cualquier ser humano".
- "No pedimos privilegios, sino un reconocimiento como el que lograron comunidades
de otras partes del mundo que se establecieron en Argentina.
Ellos tienen sus bibliotecas, sus hospitales, sus escuelas, sus lenguas,
¿y por qué no nosotros que somos de esta tierra?".
Las indígenas argentinos
afirman que sólo así,
y no con programas de ayuda temporarios, pueden vislumbrar un futuro mejor".
Fuente: www.rebelion.org
Argentina. El reino del revés
11-8-07
b) En "Indígenas y 12 de octubre"
Txanba Payés
(Gara)
nos dice que
"a
modo de justificación: permítanme utilizar, los mismos términos que
todos inconscientemente usamos cuando nos referimos a los aborígenes de América
latina.
Se les llamó «indios» por equivocación.
La historia es de todos conocida. Utilizaré en ciertos parágrafos ese término,
aunque no lo comparta. Lo haré por la sencilla razón de que al hablar de ellos
los indios
estamos hablando de quienes vivían en ese continente, antes de la llegada de los
españoles.
El 12 de octubre
significa para miles de indígenas recordar el asesinato de millones de indios.
No es posible
desde la perspectiva del aborigen, del autóctono, celebrar este día.
Y no lo es porque ello supondría celebrar la perfidia a los que lucharon por
su libertad e independencia, desde el norte al sur.
Todavía hoy,
en países latinoamericanos, la lengua, la cultura, y la identidad de
las comunidades originarias
siguen
siendo invisibles
para quienes sustentan el poder, esos pueblos sin estado siguen sin existir,
no se les reconoce en las instituciones ni en sus respectivas leyes.
Se les niega
el derecho a existir como personas y como pueblo.
No corresponde, por tanto, celebrar a bombo y platillo esa fecha que
significa destrucción, sometimiento, expolio
y -desde entonces-
miseria y humillación para miles por no decir millones de personas.
«Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo
la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente. Se les sigue prohibiendo vivir a
su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser»
(Eduardo Galeano, “Ser como ellos”).
¿Qué tendríamos que
celebrar?
Desde el punto de vista de quien asesinó, impuso, sometió y ultrajó la cultura
de los indios,
la celebración
es el día de la hispanidad, con ello lo que busca es negar la masacre de
millones de indígenas,
desde ese punto de vista, pues, para ellos la celebración del 12 de octubre,
es el encuentro de culturas.
Sin embargo,
desde el punto de vista de los pueblos sin estado
originarios de aquel continente con nombre equivocado
el aniversario tendría que ser de luto.
¿A quién beneficia que
se hable en estos días de la hispanidad?
¿Qué se celebra realmente?
Obviamente, los únicos que pueden estar celebrando este día son
quienes asesinaron, sometieron con la espada y en nombre de su dios a miles de
indígenas.
Quien se impuso por las armas y la religión es quien puede realmente tener algo
que celebrar hoy.
El encuentro de culturas
es más bien el triunfo de una cultura sobre otra.
El silencio ensordecedor de millones de indígenas nos debería provocar
el mea culpa, y que
nos solidaricemos con su lucha y sus reivindicaciones.
Como premonición de lo
que iba a constituir el capitalismo en toda América Latina,
el 16 de diciembre de 1492,
Colón dejó escrito en su diario:
«los indios sirven para les mandar y les hacer trabajar,
sembrar y hacer todo lo que fuere menester y que hagan villas y
se enseñen a andar vestidos y a nuestras costumbres».
Otro ejemplo del desprecio con el que vieron y siguen viendo a
los indígenas.
Lo que había en el fondo de esos viajes es ahora harto conocido, lo dice en su diario del «Descubrimiento», en él escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor.
Esos escritos han
llegado hasta nuestros días y lo que en ellos se cuenta no es más que
el punto de vista del vencedor.
Esos escritos nos muestran cómo los españoles vieron y entendieron
si es que llegaron a entender a las comunidades que allí vivían.
Y es ese punto de vista
el que sigue en el subconsciente de miles de latinoamericanos
que reniegan de sus raíces.
La negación de nuestros antepasados y su cultura era tal que hemos llegado a
asumir
que no debemos ser como ellos. Todavía hoy el indio en América latina sigue
siendo
el lumpen,
la peor calaña de la tierra, incultos, vagos, etc..
Cuando ellos nuestros
indios al fin hablen, escriban, juzguen,
¿quién dirá que lo que dicen es mentira? ¿Quién se atreverá a negar su
existencia?
Nadie.
Ni los más acérrimos defensores de una corona rancia y atrasada.
Ni ellos se atreverán a rasgarse las vestiduras, porque
la inocencia de los que asesinaron será la voz, en el presente,
de los millones de indios que asesinaron en nombre de ese dios inexistente.
No es la voz de los
indios la que ha contado, hasta ahora, la historia de América.
Es el punto de vista de los vencedores.
Y según ellos,
las costumbres de los indios han confirmado siempre su posesión demoníaca
o su inferioridad biológica.
Así fue desde los primeros tiempos de la vida colonial y así sigue siendo hasta
nuestros días.(...)
En las vísperas de la
conquista española,
un profeta maya, que fue boca de los dioses, había anunciado:
«Al terminar la codicia, se desatará la cara, se desatarán las manos,
se desatarán los pies del mundo.
Y cuando se desate la boca, ¿qué dirá? ¿Qué dirá la otra voz, la jamás
escuchada?»".
Fuente: www.rebelion.org
Opinión
12-10-06
Incompatibilidades con la vida mayoritaria y el bienestar popular:
a) Crecimiento económico
"Agrocombustibles
y negocios para pocos.
Banqueros y corporaciones
alzan las copas"
titula
la Agencia Periodística del Mercosur (APM) a la nota siguiente:
"Hay
fiesta porque dicen que los productos agrarios seguirán con precios altos,
lo que
perjudicará a los consumidores. Lo admiten los mismos que festejan.
�Los precios de los productos agrícolas se recuperan: buenas noticias para algunos productores,
pero no para los consumidores (de alimentos)�. A confesión de parte relevo de pruebas, reza un viejo dicho leguleyo.
Así se
expresó el jueves último Infobae,
uno de los diarios argentinos más representativos del poder económico y
financiero,
relativamente nuevo en el espacio mediático local pero conservador por
antonomasia.
Qué le restará
decir entonces a los medios contrahegemónicos como APM,
que vienen considerando al
proyecto agrocombustibles como nuevo paradigma de dependencia para los países del Sur.
Esto
es lo que sostiene
también
el «Informe de Situación y Perspectivas de la Agricultura y la Vida Rural en las
Américas 2007»,
que analiza el «desarrollo sostenible» del medio rural en esa región
a través de los cuatro objetivos estratégicos señalados por
los ministros de agricultura en el Plan AGRO 2003-2015:
la competitividad, la equidad, la sustentabilidad y
la gobernabilidad de la agricultura y los territorios rurales.
Según el informe,
publicado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
(IICA),
�en los últimos años, los precios internacionales de los productos agrícolas
han experimentado una fuerte recuperación.
Las
proyecciones del Instituto de Investigaciones en Políticas Agrícolas y
Alimentarias
sugieren que, en el mediano plazo,
los precios que regirán para el maíz y los aceites vegetales serán 50 por ciento
más altos
que los que en promedio se dieron en la década pasada;
el trigo y los productos lácteos serán 40 por ciento más costosos;
las semillas oleaginosas y el azúcar entre 20 y 26 por ciento más caros; y
los precios de las carnes serán entre 12 y 14 por ciento más altos.
Casi todos los análisis coinciden en señalar que la tendencia alcista en
los precios internacionales
de las materias primas agrarias responde a las expectativas abiertas por
el programa de agrocombustibles,
impulsado por el gobierno de Estados Unidos, con el apoyo entusiasta de
su par de Brasil (con Argentina el gran exportador de primarios agrícolas
del Mercado Común del Sur � Mercosur-).
�Esa
conducta de los precios de los bienes agrícolas,
que apuntan a batir marcas históricas,
garantizan un alto ingreso
de divisas y un buen nivel de retenciones (impuestos).
Esto permitiría
descomprimir la dependencia del ingreso de capitales financieros y
aminorar el impacto internacional, como la actual crisis hipotecaria de Estados
Unidos�,
dice el informe.
Sin embargo, el documento omite que esos ingresos,
en su mayor parte,
pasan a engrosar las arcas del sector financiero,
quedando en los Estados un saldo minoritario,
destinado a programas sociales que no atacan
el problema de fondo de la región:
la creciente brecha distributiva y sistemas impositivos que cargan
sobre los sectores con menos recursos, mediante la aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Es por
eso que, en Argentina, por ejemplo, los banqueros descorchan champaña para
brindar.
El titular de Banco Santander Río, Enrique Cristofani dijo el miércoles que
la caída de los mercados bursátiles a nivel global
encuentra al sistema bancario local "muy consolidado".
Según un cable de la agencia privada de noticias DyN,
distribuido el pasado jueves, el presidente de Citibank Argentina, Juan Bruchou
señaló
que si bien falta dinero para los mercados emergentes,
"esto no va a afectar especialmente a la Argentina
porque los precios de las �commodities� siguen muy firmes".
En el mismo sentido, Cristofani estimó que es "importante" diferenciar
lo financiero de lo económico, ya que
"mientras por un lado hay una crisis, por otro, los precios de la soja siguen
subiendo"".
Fuente: www.rebelion.org
Economía 18-8-07
b) Crecimiento de la desigualdad social y la degradación medio ambiental
En "Salvar dos pájaros de un tiro", Gustavo Duch Guillot (La Vanguardia) explica:
"Nuestro planeta y nuestra generación viven conscientemente
-por primera vez en su larga historia-
dos situaciones de magnitudes descomunales:
el avance del calentamiento global del clima y todas sus consecuencias y
el avance de la miseria y del hambre de buena parte de los seres humanos,
fundamentalmente aquéllos que viven en el medio rural.
Si analizamos ambos
problemas, veremos que, en algunos aspectos, la causa de ambos
nace de una misma realidad.
Y si somos capaces de identificarla y de reducirla,
conseguiremos por tanto salvar dos pájaros de un tiro.
Empezando por el cambio climático,
un significativo 32% de la emisión de gases CO2 tiene su origen en
el uso agropecuario de la tierra.
Un 14% de estos gases se
liberan en los procesos propios de la producción
de alimentos de origen agrícola y ganadero en modelos de
producción muy industrializados.
Se dan emisiones de CO2 en el uso de pesticidas y agrotóxicos,
en los fertilizantes y en el uso de maquinaria.
El 18% restante viene
derivado de la deforestación de terrenos
para ampliar las zonas agrícolas en lugares de gran valor biológico
(Amazonas,
bosques centroafricanos, Indonesia...), normalmente para
monocultivos industriales de soja, eucaliptos y últimamente cultivos agrícolas
para producir combustible (palma de aceite, azúcar y más soja y eucalipto).
Este 32% de responsabilidad que se atribuye a la agricultura se debe,
casi en su totalidad, a un mismo modelo agrícola:
el de la agroindustria en manos de grandes corporaciones y con un único
objetivo,
producir beneficios económicos, no alimentos.
Entender así la
agricultura la desliga de los procesos propios de la naturaleza,
convirtiéndose - paradójicamente- en una grave amenaza para nuestro medio
ambiente.
Esta misma agricultura del monocultivo, de la especulación y de
las semillas transgénicas
es la causante del 75% de la pobreza que arrasa nuestro planeta, eliminando puestos de trabajo en el medio rural y
aumentando la migración y creación de bolsas de pobreza en
las ciudades,
favoreciendo el dumping (precios por debajo del coste de producción), concentrado el control de los recursos en pocas manos;
en definitiva,
impidiendo a familias agricultoras, pescadoras o ganaderas
de pequeña escala ganarse la vida.
Los gobiernos y la
sociedad en su conjunto
debemos favorecer un cambio del modelo agrícola.
Hay que hacer
una apuesta decidida y con las inversiones
que sean necesarias en
- recuperar gentes para trabajar en el campo,
- apuntalar modelos agrícolas campesinos ecológicos y respetuosos
con la naturaleza,- favorecer la investigación y progreso de la agroecología,
- proteger el consumo local y de temporada,
- promover un medio rural vivo, etcétera.
Frente al cambio
climático y la pobreza, existe una alternativa beneficiosa para todos.
Está demostrado que
la agricultura campesina puede alimentar a todo el planeta.
Una propuesta que no sólo debemos adoptar por solidaridad con
nuestros vecinos de los países empobrecidos del Sur o
por responsabilidad frente a las futuras generaciones,
sino también
en beneficio directo e inmediato de nosotros mismos,
pues gozaremos de una alimentación de mayor calidad,
mejor gusto, en paisajes custodiados por manos campesinas".
Gustavo Duch, director de
Veterinarios sin Fronteras
tel 616114005
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
20-8-07
El crecimiento de -y basado en-
la concentración y desnacionalización
tanto económica como territorial implica que la inmensa mayoría de la población
es rehén del sistema
-regido por la maximización de la rentabilidad y del corto plazo para los
oligopolios
y -organizado de manera que se destina a países y continentes enteros a ser
vaciados
y arrasados por completo.
Esta situación cuyo carácter
catastrófico se incrementa incesantemente fue producto
de planificación y puesta en práctica del acelerado acaparamiento de riquezas
por
las transnacionales en asociación imprescindible con todos los factores locales
de poder.
Pero, sobre todo,
el contubernio requirió derrotar a los de abajo mediante -primero- terrorismo de
estado y después
democracias restringidas. Ambas formas gubernamentales -la de facto y la
constitucional-
tuvieron el mismo objetivo
la transferencia de riquezas e ingresos hacia la gran burguesía imperialista y
la local.
De modo que
estamos como estamos porque las clases dominantes se valieron
hasta de crímenes de lesa humanidad y de guerra psicológica
para imponernos
un Estado mirando por su Mercado e impunidad de saqueo.
Los Kirchner continúan
consolidando el Estado para la entrega del país e imposición
del despojo y la sumisión a los de abajo, también para la impunidad absoluta
de
los poderes establecidos mediante dictadura genocida.
Al priorizar el alto superávit
fiscal, el Gobierno privilegia el pago de servicios de
la fraudulenta deuda pública
-que, a la vez, aumenta constantemente-
abandonando la inversión en la vida mayoritaria y su calidad.
Perversión institucional que se completa con
subsidios multimillonarios al poder económico e imperial
y recaudación fiscal
en base al elevado IVA y la responsabilidad fiscal de las provincias.
Es decir, sigue sometiendo la Argentina a los dictados del FMI y ratificando
lo programado por el Banco Mundial
como las privatizaciones, los 54 acuerdos bilaterales y la delegación de la
soberanía jurídica
en el CIADI.
En este encuadramiento,
se explica el esquema trazado por los Kirchner para la gobernanza:
facilitar a Macri ser Jefe de Gobierno de la Capital e imponer a Scioli como
candidato a
gobernador de la provincia de Buenos Aires.
De ese modo, justifican -como si fuese propio de esos exponentes de la derecha y
no
de la seguridad jurídica a los 'inversores'- la indispensable intensificación de
la criminalización tanto de la pobreza como de la protesta social ante el modelo
de extrema
injusticia social
y también, con el fin de convencer masivamente que el 2001-2002 fue enterrado
definitivamente.
Aparte, refuerza los feudos provinciales que faciliten la entrega de recursos
naturales y
los dolosos negocios como la trata de personas, el Estado proxeneta, el
narcotráfico...
Emanciparnos de la cultura de disciplinamiento mayoritario
por la fuerza y subyugación
(de aparatos mafiosos, clientelares, mediáticos,
prebendarios, corporativos...)
nos desafía
"a buscar mecanismos de participación y a autogenerar
una ética en favor de la convivencia solidaria y equitativa entre todas
las identidades y sectores sociales que conforman" el país
como expresa
José Llancapán Calfucura miembro del Consejo Indígena Urbano en Chile.
Pero -como aclara Alcira Argumedo- situarnos en rumbos
de nuestro hermanamiento nos lleva a comprender
que
"no se trata de una disyuntiva entre cambios modernizadores y statu quo, entre progreso
y regresión,
entre civilización o barbarie. Estamos ante el antagonismo
de proyectos neocoloniales concentradores y fuertemente
excluyentes,
frente a los proyectos de soberanía nacional y continental;
de integración social, étnica y cultural con consensos
mayoritarios
y una amplia participación, como procesos endógenos
asentados en la trama histórica de cada país. Dos formas
distintas de enfrentar la modernización...".
En consecuencia,
el desafío de construir la autodeterminación social y nacional exige que nosotros, cada uno y el conjunto de los de abajo, al asumir nuestras vidas no sólo nos limitemos a lo próximo
sino, sobre todo,
revisemos nuestras conductas esenciales a ese objetivo de
sociedad, país y mundo o de ampliación-profundización del
espacio público.
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS
Se preguntarán
cómo hace la concertación de los Kirchner para continuar -en lo esencial-
la profundización del subdesarrollo (que la dictadura genocida impulsó y
Menem y Cavallo convirtieron en realidad contundente)
suscitando, al mismo tiempo, la creencia general
de encabezar
un proceso de redención nacional o de antagonismo
con esa reestructuración neoliberal de Argentina.
Resulta que
las privatizaciones nos han ido habituando a un modo de pensar, sentir y vivir
con vínculos afectivos en entornos próximos, con conciencia pragmática de la
sociedad
y sin hermanamiento social, nacional, latinoamericano e internacionalista ni
perspectivas
de otro país y otro mundo.
Pongamos un ejemplo:
Néstor Kirchner habilitó la libre
opción de los trabajadores que aportan al sistema privado
de pasar al sistema jubilatorio Estatal de Reparto.
Parece positivo
pero es una trampa al estilo de su Gobierno. Es un cambio del texto del artículo
30
de la ley 24.241 que es inconstitucional. Como su política de "desendeudamiento"
que legalizó y legitimó el criminal pago succionador de fondos públicos,
permite
a las cinco AFJP que manejan el 80% del formidable negocio, continuar pero, con
la diferencia, de recibir amplio consenso.
Hace 12 años que fueron creadas y
han recaudado 93.000 millones de pesos, o sea,
cuatro veces la cantidad de dinero que el Estado paga en jubilaciones y
pensiones
de todo el Sistema de Seguridad Social.
Ahora,
el 65% del endeudamiento público en el período 1994 a 2001 se debe a que
el Estado transfirió esos aportes a las AFJP. Pero la operación de vaciamiento
de
fondos públicos
se completó con el hecho de que el 67% de lo recaudado por las AFJP fue
'prestado'
a una tasa de interés de 16% al Estado para cubrir el déficit fiscal que su
creación
le produjo de suerte que se han convertido en importantes acreedores
que nos obligan a apretarnos el cinturón cada vez más y hoy son principales
beneficiarios
de la deuda ajustable por inflación, cada punto de ésta aumenta la deuda con CER
en 1.700 millones de pesos.
¿Cómo es posible que la mayoría de los trabajadores respalden esta estafa?
Parten de la falsedad (convalidada
por el gobierno-Estado) que
hay dos sistemas de jubilación. Sin embargo, sólo lo es el público de reparto
porque
las AFJP como modelo de capitalización individual implican un ahorro de
particular que
es colocado en la economía de casino de la globalización financiera.
Por tanto, el beneficio es
incierto y depende de la capacidad de ahorro de cada trabajador
y en especial, del transcurso económico-financiero-bursátil.
En Chile,
después de 20 años de existencia de únicamente el modelo de capitalización
individual,
ningún trabajador ha podido jubilarse.
Los países del llamado primer
mundo no lo tienen implementado. Es que consiste en
un mercado de gigantescas dimensiones en beneficios sólo para los pocos bancos
que se apropian de esos ahorros e intervienen en la globalización financiera.
La mayoría recapacita sobre la
realidad de espacios públicos y da por sentado
que siempre va a ser igual. Menosprecia los derechos implícitos en lo público
como conquistas sociales.
Y considera
inevitable su desmantelamiento por acción de los poderes establecidos
al descreer en la posibilidad de organizar la autodeterminación social y
nacional.
Ejemplifiquemos, en la campaña de
la CTA "Volvé a reparto, todo lo que necesitas saber"
(http://www.volveareparto.com.ar) se afirma:
el sistema público otorga un
beneficio cierto, se sabe de antemano lo que se va a
cobrar y contiene el derecho al 82% móvil y la reactualización del haber
jubilatorio;
las AFJP están dirigidas por
directorios que nadie elige y en los que nadie participa,
por el contrario -en el sistema público- los trabajadores podemos ejercer
nuestro derecho constitucional de administrar los organismos y los fondos
públicos,
además
podemos participar cada vez que hay elecciones para impulsar mejores políticas
en
materia de Seguridad Social.
Son afirmaciones
que nos suenan a embaucamiento por quedarnos en nuestras frustraciones
sucesivas a lo largo de la transformación de la democracia restringida en
oclocracia.
Esta acelerada expropiación
de gobiernos, burocracias y grandes empresarios de lo público, oculta e inhibe
su potencial
impidiendo que se cumpla. Pero puede concretarse por unidad de voluntad de los
implicados.
Ahora, es
fundamental, la toma de conciencia sobre por qué es imperativo percibirse en
sociedad,
en país para ser convencido de la necesidad de elegir el sistema de reparto por
ser solidario
y que sus aportes
como trabajador, en vez de jugarse en la timba financiera y enriquecer a quienes
se los da,
se conviertan en un fondo común para pagar los haberes a los actuales jubilados.
Se preguntarán por
qué el manejo de lo público por los Kirchner pone en evidencia
su posicionamiento en contra de los derechos humanos de la inmensa mayoría de la
población
y su sustanciación en la cultura neoliberal.
1. La
expropiación de lo público por el gobierno de Kirchner ratifica el Estado para
los negocios
de los grandes capitales locales e imperialistas.
Tuvo la oportunidad histórica de
romper con el sometimiento imperialista de Argentina
por transferencia
de una creciente parte de los fondos públicos en forma de pago a los llamados
acreedores
y por funcionamiento socioeconómico en acuerdo con dictados de los organismos
imperialistas
como el FMI, el BM y el BID.
Pero prefirió recomponer y
consolidar el sistema de
-despojo de derechos elementales
(salud y educación pública, seguridad social e infraestructura),
-condena a salarios estatales y jubilaciones de pobreza o miseria y
-achicamiento de los ingresos populares por el tipo de recaudación fiscal.
Es decir, en acuerdo con el FMI,
el gobierno de Kirchner se centró en un alto superávit primario,
prohibiendo hablar de superajuste contra los de abajo y aplicó la
Responsabilidad Fiscal a
las provincias asfixiándolas.
Ahora no sólo eligió seguir
degradando las condiciones de vida y trabajo de las grandes mayorías
sino, también,
les miente poniendo en evidencia que las menosprecia y aún más, los Kirchner son
autoritarios,
dos ejemplos son el uso de la gendarmería tanto en su feudo provincial Santa
Cruz
( gastando 50.000 pesos por día)
como en el Hospital Francés y
el destino de ingresos públicos en sostener un amplio aparato clientelar a favor
de Bielsa y
la presencia de Néstor Kirchner en el cierre de campaña para derrotar
la voluntad mayoritaria puesta en el progresista Binner.
Para justificar el pago de
servicios de la deuda pública, el Gobierno denominó desendeudamiento a
esta política criminal.
Ismael Bermúdez informa que
la deuda pública argentina implica 78% del PBI.
Sin embargo, se agrega el
endeudamiento que el Banco Central contrajo para mantener
el dólar alto
(el otro pilar de la política económica) sin aumentar demasiado la inflación.
"El endeudamiento público total
sumaría 168.000 millones de dólares,
casi el 80% del PBI.
Si bien es un porcentaje menor al de los años 2002/05, se sitúa por encima del
53,7%
que alcanzó cuando estalló la convertibilidad en 2001.
Esos 168.000 millones de dólares crecen a razón de
unos 10.000 millones por año debido a:
el ajuste del CER sobre la deuda en pesos atada a la inflación;
los intereses que se capitalizan y
la nueva deuda que se coloca para hacer frente a los vencimientos
corrientes y nuevos compromisos del Estado.
Que esto es así lo muestran los
números oficiales: tras el canje, en junio de 2005,
y sin la que sigue en default, la deuda pública sumaba 126.466 millones de
dólares
y a pesar
de los pagos efectuados, el 31 de diciembre de 2006 trepaba a 136.725 millones.
10.300 millones de dólares más (...)".
Fuente: revista Caras y Caretas
Año 46 - N° 2.213/ Agosto 2007
info@carascaretas.com.ar
En fin, conviene recordar que
cuando el sistema financiero de Argentina era rechazado
ampliamente por la población con motivos de la confiscación a los pequeños
ahorristas,
el gobierno de Kirchner
prefirió actualizar la ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz,
compensar
a los bancos y pagarles en concepto de 'deuda' a quienes encubrieron con
préstamos
el vaciamiento
hecho por los bancos al transferir todos los grandes capitales hacia el
exterior: el FMI y España.
2) El manejo de lo público hacia el desarrollo social
exige el protagonismo popular
en la toma de decisiones sobre el destino común.
Desde España,
Joan Subirats
(Kaosenlared)
nos introduce en la reflexión sobre el tema
diciendo:
"La participación
ciudadana se ha ido convirtiendo en un concepto que sirve
-tanto para explicar acciones encaminadas a mejorar
la legitimidad de las actuaciones de las instituciones públicas,
como también
expresa la reivindicación de entidades, asociaciones, movimientos y personas
que piden más protagonismo en los procesos de toma de decisiones.
También oímos hablar de
participación ciudadana como
una manera de mejorar la definición y puesta en práctica de
las políticas públicas.
Por todas partes se dice
que la participación ciudadana es la respuesta,
pero no siempre queda clara cuál es la pregunta o el problema
que motiva esta propuesta de respuesta.
Illacrua nos propone
pensar en los próximos quince años, y, en mi caso,
hacerlo tratando de ver el futuro de la democracia participativa en nuestro
país.
¿De dónde venimos?
Podríamos empezar
asumiendo que una parte de la pregunta que buscamos
vendría determinada por relaciones entre poderes públicos y sociedad
que no han sido fáciles en nuestra historia contemporánea.
Los largos años de
autoritarismo comportaron un alejamiento entre
estructuras institucionales, sociedad política, y sociedad civil.
Se fue consolidando
una peculiar dependencia social hacia el Estado que venía acompañada
de una arraigada (y seguramente justificada) desconfianza hacia
un espacio público visto como ajeno.
Y esta tradición ha dejado secuelas en nuestra forma de entender el espacio público,
que es visto
muchas veces como un terreno que, o bien es ocupado por
las administraciones públicas o el mercado, o bien es un terreno de nadie.El país no ha asumido del todo una concepción de la cosa pública que la vea
como
un ámbito de responsabilidad colectiva, ni tampoco hemos acabado de
consolidar una presencia fuerte, estructurada y responsable por parte
de lo que se ha ido llamando sociedad civil. Los pocos años que llevamos de democracia
no han permitido superar estos déficits, a pesar de que los esfuerzos realizados
por reforzar y movilizar el movimiento cívico -en momentos específicos- ha sido bastante significativo.El binomio desresponsabilización social - impotencia institucional
es particularmente peligroso en un momento en que coinciden fenómenos
como los de
globalización económica, mercantilismo exacerbado, estructuras complejas de gobierno multinivel y reducción del margen de acción de los poderes públicos.
Entendemos que los
países que pueden reaccionar mejor
son aquéllos que cuentan con los contrapesos de una sociedad civil fuerte o,
dicho de otra manera,
de una sólida red de vínculos sociales, de tradiciones de responsabilidad cívica
y
de pautas de interacción social basadas en valores como la confianza y
la capacidad de autoorganización social.
Encarando los próximos
quince años, nos encontramos sin poderes públicos
bien preparados para lo que se acerca y
con una sociedad civil todavía no del todo bien arraigada,
poco capaz de
asumir responsabilidades y estructurar mecanismos de vigilancia y control sobre
un espacio público que ha ido fragilizándose.
Es ahora cuando nuestro
handicap histórico de instituciones públicas
usadas
con finalidades privadas y actores sociales que, excepto en periodos históricos
determinados,
más bien han sido débiles, dependientes y con pocos recursos autónomos,
puede pasar factura de forma grave.
Hoy día, tener un
sentido comunitario potente,
una red social bien estructurada y con capacidad de respuesta,
es garantía de futuro, sinónimo de fiabilidad y confianza social".
Joan
Subirats
explica que,
desde
de estas premisas,
"querríamos
contribuir a reflexionar sobre lo que han sido y pensamos que son
las relaciones entre las
entidades y asociaciones y los poderes públicos.
Pensamos que podríamos distinguir tres grandes etapas:
La primera
sería aquélla que se desarrolló a los años 70,
donde se contrapesaba un tejido asociativo muy politizado,
estructurado en el eje antifranquista,
y que mantenía
una posición de enfrentamiento y reivindicación constante ante
los poderes dictatoriales.La segunda
entendemos que es la que se ha extendido entre los momentos finales
de la transición y la terminación del siglo,
donde se produjo, al mismo tiempo, una clara institucionalización
de buena parte del movimiento asociativo y una cierta crisis-repliegue de
las entidades hacia nuevos terrenos de colaboración-conflicto con
las administraciones.La tercera
es la que atravesamos, donde nuevas y viejas entidades y movimientos
buscan y exploran nuevas vías de relación entre ellas y con los poderes públicos,
en un escenario más abierto, donde, si bien sigue predominando la confusión
entre política e instituciones,
empiezan a estar en cuestión muchos de los viejos paradigmas de funcionamiento
y donde todo el mundo ha de aprender a moverse en una nueva época".
Joan Subirats plantea:
- "Queremos resumir las que son, desde nuestro punto de vista,
las principales características,
por una parte
de la manera de entender el ejercicio del poder
en las etapas ya presentadas y,
por la otra,
la manera como las asociaciones y los movimientos se han planteado
las relaciones con las instituciones públicas en estas mismas grandes etapas.
- Creemos que, al margen del evidente cambio producido por el final de
la dictadura,
es también significativo el cambio en la concepción del poder que,
en nuestra opinión, se ha ido desencadenando en los últimos años, avanzando hacia formas
más compartidas de entender el ejercicio de las responsabilidades públicas y que reduce notablemente el espacio para las formas jerárquicas tradicionales.
Términos como
gobernabilidad, gobierno de redes o gobierno relacional,
tratan de describir una realidad donde predomina
la interdependencia entre actores de todo tipo y
la continuidad en las relaciones entre estos actores,
y donde
se buscan formas participativas de tomar decisiones, no aceptando
el papel formalmente superior y jerárquico de las instituciones públicas.
En este contexto donde
tenemos que situar hoy, pensamos,
el tema de la democracia participativa, como respuesta precisamente a
las insuficiencias y promesas incumplidas (Bobbio) de la democracia
representativa. (...)
Está
en juego ir avanzando hacia una
forma de entender el
ejercicio del poder
mucho más vinculada a la
gente, donde las autoridades hacen más de mediadores
que ayudan a
construir colectivamente los
intereses generales que
de administradores legales del monopolio de legitimidad pública.
Y eso quiere decir
aceptar que no existe un monopolio de legitimación y
que las políticas para la gente se han de hacer con la gente;
que no basta con informar, sino que hay que aprender conjuntamente.
Y que todo eso
no sólo no se contradice con la eficacia de la acción pública,
sino que muchas veces es la garantía.
Eso quiere decir
aceptar que el conflicto no es un elemento de distorsión de la vida democrática,
sino una fuente de innovación social y política.
Queremos también poner
en relieve el cambio significativo que,
desde nuestro punto de vista, se ha ido produciendo
en la concepción del espacio
público.
Desde la clásica visión en que el espacio público
se entendía como un espacio a disposición de los que ocupaban las
instituciones,
patrimonializándose el uso y clientelizando las relaciones que se derivaban,
hasta la situación actual donde cada vez es más evidente la necesidad de avanzar
en
una corresponsabilización
colectiva de este espacio público.
La democracia igualitaria
A pesar de estas
tendencias que querríamos ver consolidar,
lo cierto es
que el cambio de época a que asistimos está provocando
una reducción creciente de nuestra capacidad de influir en la acción de
gobierno.
La democracia ha ido
perdiendo su carga de valores y
se ha ido refugiando en el ejercicio de sus reglas de funcionamiento.
Con este creciente desapoderamiento de
la capacidad popular de influir y condicionar las decisiones,
se va perdiendo parte de la legitimidad de una democracia
que sólo
mantiene los ritos formales e institucionales.
Dice Hirschman
que un régimen democrático consigue legitimidad cuando
sus decisiones emanan de una completa y abierta deliberación entre sus grupos,
órganos y representantes,
pero eso es cada vez menos cierto para los ciudadanos y lo es cada vez más para
empresas, corporaciones y lobbies económicos
que escapan de la lógica estado-mercado-soberanía
y aprovechan sus nuevas capacidades de movilidad global.
Los poderes públicos son
cada vez menos capaces de condicionar
la actividad económico-empresarial y, en cambio,
las corporaciones siguen influyendo y presionando en unas instituciones
que no disponen de los mismos mecanismos para equilibrar este juego de los que
disponían antes.
La misma evolución de
los regímenes liberal-democráticos
ha mantenido siempre
fuera del sistema político a sectores sociales que no disponían de
las mínimas capacidades y condiciones vitales para poder ejercer con plenitud su
ciudadanía.
Lo que
está pasando -en los últimos años- es que esta periferia
política no para de crecer.
Y eso es así porque crecen las situaciones de exclusión social
(que comporta siempre procesos de reducción del ejercicio de ciudadanía) y
porque
crece la sensación de inutilidad del ejercicio democrático-institucional
en esta democracia de baja intensidad".
Fuente: www.rebelion.org
España. Opinión
24-8-07
Los poderes públicos, en verdad, están usurpados por el bloque dominante.
Expresión
originaria y progresista de la cultura se dio como comportamiento de la especie
humana
que le permitió evolucionar en
la satisfacción de sus necesidades,
la adaptación a la naturaleza y la acomodación de ésta a su vida social.
En la
Argentina de hoy se ha vuelto patente que el capitalismo se contrapone a este
sentido esencial
de la cultura.
El extraordinario y sostenido crecimiento económico se contrapone con la
situación de colapso
del sector público e infraestructura y con la quita de elementales derechos
humanos a
la inmensa mayoría de la población como la alimentación, la vivienda, el
trabajo, la educación, la salud...
Incluso el gobierno de Kirchner
- criminaliza la pobreza con cárceles donde se hacina a los jóvenes expulsados
de sobrevivir y se los sitúa en condiciones de campo de concentración, con planes
de exterminio por gatillo fácil y paco, con precarios asentamientos ocupados por
fuerzas de seguridad y talleres de explotación esclava...;
- judializa los reclamos salariales y laborables u otros del mismo carácter básico,
emplea los aparatos mafiosos del Partido Justicialista para dominar los conflictos
y si éstos no bastan, los militariza e
hizo aprobar la ley antiterrorista;
- subsidia de modo multimillonario( sin atender el hambre, la desnutrición indígena
e infantil o el calvario de jubilados y trabajadores desocupados e informales)
para que continúen los modelos privatizadores
de la energía y el transporte pese a causar -éstos- infortunio e inseguridad a
las mayorías.
Desde
algunos sectores de izquierda, se propone como solución una distribución justa
de la riqueza
e incluso se conforman con la de ingresos.
No tienen en cuenta que la privación de la canasta de alimentos a
los componentes populares denuncia que
el crecimiento económico no puede basarse en los agronegocios de
transnacionales.
Pero, además,
tampoco puede responder a la exportación petrolera, minera y pesquera.
Ni puede aprovechar la especulación financiera e inmobiliaria y el consumo de
quienes
tienen medio y alto poder adquisitivo.
De ahí el
imperativo de articular todos los actores sociales y económicos de
la diversidad popular
en un proyecto de país y no de factorías exportadoras.
Aquel
sentido progresista de la cultura requirió avance en la organización social y
la organización productiva.
Por eso,
imponer el bien común sobre el apoderamiento de todo por una minúscula minoría
nos desafía a:
Sólo nosotros -los de abajo- podemos organizar la voluntad política de atender a
nuestras necesidades y aspiraciones.
Joan Subirats plantea bajo el subtítulo "Política e instituciones":
"¿Cómo avanzar?
¿A qué déficits
queremos responder cuando hablamos de renovación democrática?
Desde de un punto de vista estrictamente político:
- el primero es entender que la política no se acaba en
las instituciones;- el segundo es que política quiere decir capacidad de dar respuesta a problemas colectivos.
Por lo tanto,
parece importante avanzar en nuevas formas de
participación colectiva y
de innovación democrática
que no se desvinculen del cambio concreto de las condiciones de vida de la
gente.
No tiene demasiado
sentido seguir hablando de democracia participativa,
de nuevas formas de participación política,
si nos limitamos a trabajar en el estrecho campo institucional,
o a cómo mejoramos
los canales de relación-interacción entre instituciones politico-representativas
y sociedad.
Sobre todo cuando estas instituciones parten de un
principio que está lejos de cumplirse,
el principio según el cual todos los ciudadanos tienen las mismas condiciones de
acceso a
cualquier forma de expresión política legalmente establecida, cuando,
por contra, estas condiciones de accesos están socialmente determinadas
y diferencialmente distribuidas.
Para avanzar en la
universalización de la capacidad y
propensión a actuar y pensar políticamente precisamos universalizar
los medios reales
que permitan acceder a esta
concreción histórica del ejercicio de
la ciudadanía que hemos denominado democracia.
Probablemente, a causa
de estas tensiones, muchas veces hace el efecto
que las organizaciones políticas
que apuntan a la transformación social se debaten entre diferentes alternativas
que parecen excluyentes.
Para algunos, si quieres
tener incidencia política y/o sobrevivir como organización,
tienes que trabajar en y desde las instituciones.
Sólo así llegas a amplias capas de la población y cambias realmente cosas.
Para otros, tan sólo es
posible la transformación desde fuera de las instituciones.
Estar «dentro» implica, de hecho, reforzar estas instituciones,
legitimar su manera de hacer y de actuar,
una manera de hacer y de actuar que va perdiendo capacidad de transformación
real.
Desde este punto de vista,
no hay transformación posible dentro de los estrechos límites que marca
el juego democrático-mediático.
La acción política no transforma si se limita a las instituciones.
Es evidente que situarse al margen de las instituciones hace disminuir
las contradicciones internas,
pero también es cierto que la capacidad de incidencia y de difusión de ideas
y mensajes en un escenario mediático muy focalizado en
la interacción entre las elites, puede reducirse significativamente.
Alternativas
La cuestión es saber si
es posible trabajar en el cruce de estas diferentes alternativas,
expresando la «resistencia», la «rebelión» a la fachada de una realidad
que se nos presenta como «la única posible»,
construyendo
«alternativas» a esta realidad, y presionando y tensionando las instituciones
para «incidir»
y alcanzar que modifiquen de forma sustantiva su manera de hacer y de operar,
pero -sobre todo- que avancen en los procesos de cambio de
un sistema que sigue manteniendo fuertes dosis de desigualdad social y de
inequidad política.
Y eso exige
superar el debate sobre la democracia participativa y su relación con la
democracia representativa,
como si sólo se tratara de complementar, mejorar, reforzar la una (la
representativa) a través
de la nueva savia que aportará la otra (la participativa).
Si hablamos de
democracia igualitaria y transformadora estaremos probablemente
marcando un punto de inflexión.
Y uniremos innovación democrática y política con transformación económica y
social.
Sabemos muy bien que la igualdad de voto no resuelve ni
la desigualdad económica
ni la desigualdad cognitiva ni la desigualdad de poder y
de recursos de todo tipo de los unos y los otros.
Si hablamos de democracia
igualitaria estamos señalando la necesidad de
enfrentarnos a estas desigualdades desde de un punto de vista global y
transformador.
Y desde de esta perspectiva
convendría analizar e impulsar nuevas experiencias y procesos participativos en
nuestra casa".
Fuente: www.rebelion.org
España. Opinión
24-8-07
Sólo
articulando nuestras luchas a lo largo del país podremos conseguir sus
respectivos
objetivos y darles una perspectiva de desarrollo del país confraternal.
En un país
fundamentado en la actividad agropecuaria y en América latina,
es central el desafío de otro modo de producción en el campo.
a) Planteo de un problema clave y de soluciones integrales
En
el presente, enfrentamos el plan de invasión de los agro combustibles
o de refuerzo del coloniaje implícito en el modelo sojero.
"Desafío de la humanidad o un nuevo instrumento de dominación:
eso son los biocombustibles.
O los empleamos adecuadamente para revertir el cambio climático,
o los utilizan los poderes económicos trasnacionales
para reconvertir su hegemonía".
Desde
México,
Víctor M. Quintana S.
(La
Jornada), en
"Biocombustibles: criterios
a considerar"
continúa:
"La cuestión no reside en si aceptamos o no los biocombustibles.
Reside en
qué tipo de biocombustibles, bajo qué sistema productivo, decidido y controlado
por quiénes,
con qué relación con nuestros objetivos y valores básicos como nación adoptamos.
Desde la óptica de la
agricultura campesina pueden formularse seis criterios básicos
a tener en cuenta para cualquier decisión sobre los biocombustibles:
1. Soberanía y seguridad alimentarias:
En nuestro país hay 17 millones de personas en pobreza alimentaria;
por otra parte, ya importamos casi la mitad de los alimentos que consumimos.
El derecho a la
alimentación, energía básica de los seres vivos,
es de rango superior al derecho a la energía para las máquinas.
2. Derecho de las familias campesinas e indígenas a
la tierra y a vivir dignamente de su trabajo agrícola:
la experiencia de las naciones, como Argentina, donde se ha impuesto
un monocultivo
dictado por el mercado internacional, como la soja, es muy clara:
quiebra de pequeños y medianos agricultores, desempleo,
devastación de suelos y vegetación, etcétera.Si en México se quieren promover dichos cultivos
ha de garantizarse el respeto y la no presión a
las tierras comunitarias, ejidales y familiares.
3. Sustentabilidad hídrica:
Las empresas interesadas en los biocombustibles no se van a dirigir
a las tierras temporaleras: van sobre las irrigadas.
Y, salvo en contadas
regiones, en México todavía no están generalizados
los sistemas de uso eficiente del agua.
Tenemos muy poca
y agotar ese recurso vital en aras de la producción de combustibles
sería poner en riesgo no sólo nuestra soberanía, sino incluso nuestra viabilidad
como nación.
El cultivo de las
plantas base para biocombustibles debe
estar siempre supeditado no a la disponibilidad,
sino a la sustentabilidad en el manejo del agua.
4. Sustentabilidad de recursos naturales:
Todas las experiencias de cultivo intensivo de soya, palma aceitera, maíz,
y otros vegetales base de biocombustibles nos muestran
que conllevan una considerable devastación de recursos naturales:
No podemos luchar contra el cambio climático agravando la raíz de lo que pretendemos combatir.
5. No uso de transgénicos:
La urgencia por producir cada vez más biocombustibles
dispara la utilización de semillas transgénicas, como el soya o el maíz,
incluso los árboles o pastos transgénicos.
Caer en esta trampa implica dos amenazas:
La primera, ponerse en manos de trasnacionales como Monsanto,
depender de ellas y pagarles patentes por emplear sus semillas.La segunda, peor todavía, es la agresión a las semillas, pastos,
árboles nativos y
a ecosistemas completos por la intrusión de transgénicos
que pueden acabar con la diversidad y extinguir especies animales o vegetales.
No puede permitirse por
ello que el desarrollo de agrocombustibles
se haga con base en plantas y semillas transgénicas.
6. Control comunitario, local y nacional:
A gritos y a sombrerazos en México mantenemos la soberanía nacional
sobre el petróleo,
aunque las comunidades donde se asientan los pozos petroleros son
las últimas beneficiarias de la extracción del crudo,
sino las principales perjudicadas por los daños ambientales
producidos por la actividad extractiva.
Ahora bien,
las principales promotoras de la producción de biocombustibles
son varias empresas trasnacionales.
Por eso otro criterio que debe normar la producción de biocombustibles
en México
es el del control nacional y comunitario sobre los mismos.
Esto quiere decir que no
sean las trasnacionales
quienes se apropien del proceso de producción y distribución de los mismos,
sino que se mantenga dentro del control de la nación.
Pero no basta, es
necesario que las propias comunidades campesinas,
con apoyo del Estado,
cuenten con los mecanismos que les permitan desarrollar y
ejercer un control comunitario sobre la bioenergía
que ellas mismas produzcan, que ellas sean las que decidan las formas,
las cantidades, los usos y los destinatarios de esa energía,
y que ésta se distribuya, en primer lugar, en la propia localidad.
El desenlace del nuevo
ciclo global de alimentos y energías aún no se ha fijado.
Con la fuerza social y criterios como éstos, podemos orientarlo,
no a la reproducción de la lógica y los poderes capitalistas,
sino a una nueva era de justicia y convivencia sustentable".
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
18-8-07
b) Proceso de transformación radical
En el
presente, es imprescindible una reforma(¿revolución?) agraria integral
mirando por la soberanía territorial y la alimentaria
para garantizar la vida y la calidad de vida de la diversidad popular
sin discriminación de tipo alguno.
Desde
Bolivia,
Alfredo
Seguel (Periódico
latinoamericanista Giraluna) explica
en qué consiste:
"El Plan de desarrollo y soberanía alimentaria
A.
El Plan Nacional de Desarrollo establece:
“Soberanía alimentaría basada en la agricultura campesina,
que garantiza
el derecho humano fundamental
que es acceder a una alimentación adecuada y
que dignifique el trabajo de la agricultura familiar campesina.”
Y dicho plan contempla la
participación social, de hecho,
un importante referente social en Bolivia,
es la Federación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa,
la que incluso, por ley, integra la Comisión Agraria Nacional (CAN),
instancia de plena incidencia en el proceso agrario.
“Bartolina Sisa” ve como
parte de su misión
recuperar
la soberanía territorial, alimentaria y la dignidad de las mujeres
campesinas,
indígenas y originarias de Bolivia, y de alcanzar una participación equitativa
de
la mujer en todos los espacios.
Bertha Blanco, secretaria
del instrumento político de esta Federación,
señala que:
“Nosotros teníamos territorios, incluyendo las tierras y los recursos naturales.
La Pachamama (madre tierra) ha sido generosa en compartir sus frutos y
permitir trabajar en ella cultivando.
Pero nos han quitado
nuestros derechos, por las invasiones, los colonialismos, las injusticias.
Ya no era la tierra para quien la trabaja, sino para quien la mercantiliza.
Sin embargo,
ahora estamos recuperando lo que nos corresponde y hay un gran avance para las
mujeres
y, por supuesto, las familias. Todos los pueblos indígenas somos productores y
si vemos lo propio, esto es orgánico y agro-ecológico.
Muchas enfermedades
actuales han llegado por la mala alimentación,
dañando a la persona y al medio natural.
¿Pero por qué?,
si el suelo en Bolivia produce productos de alto valor nutritivo, en proteínas y
minerales.
Somos ricos en ello y no se justifica la pobreza y la mala alimentación,
podemos incluso contribuir a alimentar al mundo sana y nutritivamente”.
Por ello, sostiene,
“existen grandes expectativas con la revolución agraria,
porque al tener territorios para estos fines, con estos criterios de producción,
posibilitaría un importante desarrollo sustentable”.
B.
Las características climáticas de las regiones en Bolivia
son muy diferentes una de la otra, lo que da lugar a
una diversidad
y riqueza en los tipos de cultivos predominantes.
Sólo a modo de ejemplo, En el Altiplano los cultivos son papa,
quinua, avena, haba y cebada.
En el Valle,
el cultivo principal es el maíz, pero también se cultiva el trigo,
la avena y otros cereales, así como variedad de frutas, verduras y hortalizas.
La coca es un importante cultivo de la región subandina del Llano,
donde
se produce además café, cítricos y frutas semi-tropicales.
En los Llanos, los productos típicos son yuca, maíz, maní, algodón,
soya, girasol, caña de azúcar y tabaco, entre otros.
Para el gobierno de Evo
Morales,
la revolución agraria promueve una agricultura orgánica y una Bolivia ecológica,
en convivencia y armonía con el medio ambiente. Junto con ello,
pretende garantizar el abastecimiento de los alimentos a partir de una
producción nacional.
De esta manera, además, renacerían los mercados locales, la agricultura familiar
y la vida campesina.
Mejor alimentación para la niñez y mejoras de la dieta alimentaria de
los bolivianos, son parte de sus proyecciones.
Algunos sectores sociales,
en el marco de la asamblea constituyente, estiman que es fundamental
incorporar
el derecho a la alimentación en la Constitución Política vigente,
conjuntamente con la soberanía alimentaria.
Porque no existiría soberanía nacional sin soberanía alimentaria,
como tampoco existiría sin una seguridad alimentaria,
para que así, la “revolución agraria” sea irreversible en el país".
Fuente: www.rebelion.org
Bolivia
22-7-07
c) Nueva cultura como la organización de nosotros que derrote al bloque dominante
En el
presente, está en nosotros recuperar los ideales humanistas que involucraron,
apasionaron
y orientaron a los pueblos como hacedores de las revoluciones.
Se trata
del aprendizaje mutuo que modifique nuestras conductas en acuerdo con el
objetivo
de una convivencia hermanada.
Alfredo
Seguel (Periódico
latinoamericanista Giraluna) bajo el subtítulo
"Las dificultades de la «revolución agraria»" señala:
Según el senador por Cochabamba, Omar Fernández,
la oligarquía en Bolivia,
con su red política y económica, con sus ataques, intervencionismos y
maquinaciones,
son elementos de obstáculo y de dificultad, pero
superables.
Agrega, que en el marco de
su implementación, han existido
dichos amenazantes y temerarios provenientes de este sector, incluso, dichos al
vacío
como que “si esto se inicia (revolución agraria) va a correr sangre en Bolivia”
o bien,
actos de sabotaje, como la de senadores de derecha que al momento de
definir la legislación de la ley agraria se retiraron de la sala.
“Hubo dificultades desde
este sector, por su vinculo a la oligarquía e
incluso por ser parte de ella, ya que hay varios
que son latifundistas con miles de hectáreas - como el presidente del senado -,
por ello hicieron fallidamente todo lo posible para que no se aprobara esta Ley.
Para Juan Carlos Rojas, director del INRA,
las principales dificultades que podría atravesar este proceso
son acciones de resistencia de los sectores terratenientes,
quienes podrían obstaculizar los cambios de la Ley 3545,
particularmente
en aquellos aspectos relacionados con la reversión y expropiación de tierras
con el objeto de recuperar tierras fiscales para su distribución.
Por su parte, Bertha Blanco
coincide con lo señalado por el Senador y el director del INRA,
pero
deriva la responsabilidad para su éxito, en
los propios movimientos sociales, indígenas y campesinos principalmente, pues,
“a pesar de las dificultades y ciertas diferencias que puedan existir,
tenemos que estar bien fuertes, cohesionados, solidarios entre nosotros.
Necesitamos la paz, vivir bien, tranquilos y en armonía.
Tenemos que trascender a otros lugares, ya no nos mataron,
nuestra raíz sigue viva y creciendo.
Espíritu, identidad, familia, suelo, territorio, soberanía, son las bases de
nuestras proyecciones.
Si esto lo logramos como pueblos, como comunidades,
como organizaciones sociales y familia,
estaremos asegurando importantes logros,
un ejemplo para el mundo, con beneficios para todos”.
Aún queda mucho camino por
recorrer en
la implementación de estas nuevas políticas agrarias para campesinos e
indígenas,
que también alcanza a sectores agropecuarios y ganaderos.
Al parecer la mezquindad,
el acaparamiento, el individualismo, la discriminación,
como males humanos,
están arraigados en los poderes políticos de la mayoría de los países.
En Bolivia, en cambio, existen grandes expectativas y
esperanzas de diversos sectores sociales para que estos “males”
vayan erradicándose.
Queda pendiente aún para ello la consagración de un nuevo Estado: el
revolucionario,
el incluyente,
el participativo, el digno, que distribuye su poder en la toma de decisiones en
las bases sociales.
Es decir,
contrario a muchos otros países limítrofes que siguen
reproduciendo tentáculos de poder e imposición a
los sectores sociales y diversidad de pueblos excluidos".
Fuente: www.rebelion.org
Bolivia
22-7-07
"Ante
la alianza de los gobiernos con las multinacionales y el imperio,
los movimientos sociales
no tienen otra opción que profundizar el combate por alumbrar un mundo nuevo".
Raúl Zibechi (La Jornada), en "Los Sin Tierra apuntan abajo y a la izquierda" relata:
En sus 27 años los
Sin Tierra fueron
adaptándose a las diferentes coyunturas políticas,
pero nunca dejaron de poner en el centro la ocupación de tierras,
la producción y la educación, y fueron realizando una verdadera reforma agraria
desde abajo.
Hoy son medio millón de
familias, 2 millones de personas en 5 mil asentamientos
que ocupan 25 millones de hectáreas, en los que hay mil 500 escuelas.
El Movimiento Sin Tierra
(MST) de Brasil
cuenta con unos 15 mil militantes, tiene decenas de escuelas de formación y
una universidad, la Escuela Florestan Fernandes, y
está siendo capaz de formar a sus propios especialistas y técnicos.
En su quinto congreso,
40 por ciento de las delegadas eran mujeres,
siendo uno de los movimientos del mundo que más promueven
la participación femenina a todos los niveles.
En esta ocasión,
el lema fue "Reforma agraria: por justicia social y soberanía popular",
y los principales debates se focalizaron en la comprensión del
nuevo periodo de la
acumulación de capital en el campo.
Marina dos Santos, de la
dirección nacional, señaló que
es necesario
"buscar nuevas formas de lucha y de enfrentamiento con el latifundio en el campo que no sea solamente la ocupación de tierras",
que se sitúen a la
altura de los desafíos que están planteando el agronegocio y las trasnacionales.
Nuevos métodos de lucha e
incentivar la participación de las mujeres y los jóvenes son algunos de los
objetivos trazados.
Una parte de este viraje
se concretó el 8 de marzo de 2006,
cuando 2 mil mujeres Sin Tierra y de Vía Campesina ocuparon un predio de Aracruz
y
destruyeron sus cultivos experimentales y laboratorios, por lo que fueron
criminalizadas.
El 8 de marzo de este
año volvieron a la carga y focalizaron sus acciones contra
varias trasnacionales del agro y contra usinas de etanol,
coincidiendo con la visita de George W. Bush a Brasil.
Joao Pedro Stédile,
coordinador del Movimiento, sostuvo que
están
ante un nuevo momento en la lucha por la reforma
agraria,
ya que deben enfrentar un enemigo mucho más poderoso:
"Cuando surgió el MST la idea era la reforma agraria en
la concepción clásica,
que consistía en luchar contra el latifundio", en tanto
ahora
"vivimos un periodo donde la hegemonía la tiene
el capital financiero y la agricultura se inserta en esa nueva modalidad". Ya no alcanza
con la posesión de la tierra, sino que resulta imprescindible precisar
el modelo de desarrollo alternativo.
En el análisis de
Stédile,
el capital busca el control
de todo el espacio geográfico,
"el control de la tierra, el agua, de la biodiversidad y
todo lo que tiene que ver con el control tecnológico".
Por esa razón,
entre las principales demandas del MST se destaca ahora
la defensa del medio
ambiente, que es una forma de profundizar su lucha anticapitalista.
Por último,
los Sin Tierra se proponen construir la unidad de los movimientos sociales y
para eso,
impulsan la convocatoria de asambleas populares "en los municipios,
regiones y estados", como señala la Carta del Quinto Congreso.En esta doble lucha por
- frenar el avance de los monocultivos de soya y caña de azúcar y
a la vez,- tejer la unidad de los de abajo,
el MST está consciente de que no puede triunfar sin convocar y movilizar
al grueso del pueblo brasileño.
Aunque recibió algunas muestras de apoyo de un puñado de diputados
de varios partidos, el Movimiento tiene claro, como expresó Gilmar Mauro,
que
"lo que la gente necesita no va a venir de arriba abajo"
y que
"la verdadera reforma agraria sólo es posible derribando el Estado burgués".
Lo anterior está lejos
de ser un viraje ideológico. Es algo más profundo:
la experiencia reciente con el gobierno de Lula, que en los primeros cuatro años
asentó
sólo 85 mil familias frente a una meta inicial de 500 mil,
sumada a la lectura de la nueva realidad,
impone enfilar la barca hacia nuevos rumbos.
Si por arriba se
asiste a la alianza de tres tipos de capital trasnacional
-las petroleras, la industria automotriz y las multinacionales del agro como
Monsanto y Cargill,
apoyados
por y en el aparato estatal para lanzar la carrera de los agrocombustibles-,
por abajo se impone
la unidad de los sectores populares y lo que queda de la izquierda.
Así como el MST
viene haciendo una reforma agraria desde abajo, ahora parece empeñado en
construir un poder popular desde abajo;
de ahí el llamado a crear asambleas populares en todo el país (...)".
Fuente: www.rebelion.org
Brasil 30-6-07
El
subdesarrollo avanza como dependencia creciente de lo que
disponen las potencias imperialistas en contubernio
imprescindible con todos los factores locales de poder
y como
estrangulamiento estructural cada vez más asfixiante y exterminador.
De esta
realidad genocida se desprenden preguntas, por ejemplo,
la siguiente:
¿cómo el bloque dominante convence que su crecimiento económico
es del país entero?
Arriesgo una
respuesta orientadora de qué hacer para revertir esa creencia masiva
o sentido común.
Los supuestos compartidos por las grandes mayorías son:
el progreso y el bienestar han sido alcanzados por los países del capitalismo central;
la
organización económica y mundial que corresponde a la revolución
científico-técnica
es la apropiada por las transnacionales;
los países
que pertenecemos al capitalismo periférico no nos queda otra
que 'atraer' a las transnacionales y adaptarnos a su Mercado;
la política es para los especializados en hacer negocios de espaldas a los de abajo.
Arman una
mentalidad de obediencia debida al statu quo y de castración de la esencia
social
de toda persona.
Emanciparnos de la cultura capitalista
es crucial. Ya que
nos extraña de nuestra condición humana
y conduce
a la extinción de nuestra especie por
propulsar la desertificación y
la degeneración
social e individual en todo el planeta.
En las luchas contra la degradación
de nuestras condiciones de vida y trabajo
a lo largo y ancho del país
existe una concepción distinta a la capitalista
o una confrontación con una acumulación de
riquezas
sin importar generar pobreza, ruina y devastación.
Esas luchas nos llevan a unirnos y organizarnos
pero, también,
a estudiar de modo que vamos formulando o
concretando políticas públicas de solución a
problemas compartidos cada vez más.
Ese proceso de autogestión social se consolida
al constituir poder popular por reestructuración
socioeconómica o unidad de voluntad de
la diversidad popular
en la planificación y puesta en práctica
de la soberanía alimentaria y la territorial.
¿Por qué?
La primera implica independizarse del coloniaje
representado por los oligopolios de los agro
negocios y del Estado que los sirve
y erradicar la pobreza.
La segunda,
confronta con la fragmentación social
y feudalización del país por el bloque dominante,
implica manejo integral e interrelacionado
de la heterogeneidad de eco-regiones
en solidaridad continental
y uso del mismo para el desarrollo social