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Otro país-mundo Octubre 2010
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Otro país-mundo
requiere
«La reforma agraria integral»
"Como respuesta decidida y valerosa frente a la transnacionalización del capital y sus efectos perversos": muerte y esclavitud por hambre y desertificación o destrucción de las condiciones de vida y trabajo tanto del presente como del futuro. Implica "terminar con el capitalismo".Desafío que "pasa a ser no sólo un objetivo social, sino un paso necesario para la sobrevivencia de la humanidad y el planeta". La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo continúa: "necesitamos acabar con el modelo agrícola industrial, agroexportador e híper concentrado, responsable principal de la crisis climática. Nos comprometemos a levantar e impulsar con fuerza la posición de la Vía Campesina, en cuanto a que la agricultura campesina es la vía más segura y efectiva para enfriar el planeta y reconstituir los equilibrios naturales.(...)
Los proyectos REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal), son una profundización de los procesos de privatización de los territorios que pretenden incorporar los bosques y otros ecosistemas a los mercados internacionales. Para ello eliminan y desconocen los derechos de los pueblos y comunidades sobre sus tierras y territorios, imposibilitando además la soberanía alimentaria y otros derechos colectivos. La ambición del capital no se detiene. Ha impuesto leyes, regulaciones y programas que buscan privatizar la vida, las semillas y el conocimiento.(...)
En los últimos años se suma un nuevo fenómeno de acaparamiento de tierras por parte de empresas estatales, transnacionales del agronegocio y transnacionales financieras. El acaparamiento de tierras viola los derechos humanos, porque roba a las comunidades campesinas las posibilidades de alimentarse y alimentarnos ahora y en el futuro". Frente al negocio de matar y esclavizar por hambre de las grandes mayorías: "Reafirmamos la lucha por una Reforma Agraria integral y por la Soberanía Alimentaria como pilares centrales de nuestro proyecto de futuro".
Completemos la lectura sobre lo que afirma el:
V Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo
Quito, Ecuador, 8 al 16 de octubre del 2010
Declaración de Quito
Luego de 518 años de resistencia a la invasión, el despojo y la explotación, hemos llegado a la tierra de Eloy Alfaro, de Tránsito Amaguaña y de Manuelita Sáenz. Hemos transitado por los caminos de América plenos de mística y fuerza, luchando, movilizándonos y debatiendo, levantando nuestras banderas, fortaleciendo nuestras organizaciones y ampliando nuestras alianzas. A los pies del Pichincha, en la mitad del mundo, hemos realizado nuestro V Congreso después de un año de esfuerzo organizativo y movilizador
Aquí estamos las y los continuadores históricos de los procesos sociales que surgieron con la Campaña de 500 años de Resistencia Indígena, Campesina, Negra y Popular. Aquí estamos casi un centenar de organizaciones del campo de toda América, representadas en más de mil delegadas y delegados, que surgimos de los procesos de unidad que desde los sectores populares venimos construyendo como una respuesta decidida y valerosa frente a la transnacionalización del capital y sus efectos perversos.
Nuestro V Congreso se ha caracterizado por la mayor participación de mujeres y jóvenes y los importantes aportes de organizaciones de pueblos originarios y afrodescendientes, reflejo de los mayores niveles de convergencia y de las fuertes luchas que han dado los pueblos originarios de todo el continente en los últimos años. Valoramos especialmente el aporte a todas nuestras luchas que ha significado incorporar la visión del «sumak kawsay o buen vivir».
Los trabajos del Congreso construyeron una mirada colectiva del contexto en que desarrollamos nuestras luchas. Estamos viviendo una etapa de ascenso de las luchas sociales en América Latina. El fortalecimiento de las organizaciones campesinas, populares y de pueblos originarios y afrodescendientes ha provocado simultáneamente el surgimiento de gobiernos progresistas y el recrudecimiento de las agresiones desde el imperio. Las derechas del continente, el gobierno de Estados Unidos y los grandes capitales despliegan una contraofensiva con nuevas formas de colonialismo, despojo y represión, que combinan las estrategias políticas con las formas más crudas de militarización y agresión armada.
El Congreso con entusiasmo celebró el triunfo de las luchas sociales en Bolivia y Ecuador, que han comenzado profundos procesos de transformación nacional y han permitido la adopción de Constituciones nacionales revolucionarias. Saludamos a las organizaciones del Ecuador que se movilizaron decididamente y derrotaron un intento de golpe en este país. Nos solidarizamos con la resistencia popular en Honduras, que a pesar de la continuidad del golpismo ha logrado un apoyo mayoritario a una Asamblea Constituyente.
Nos solidarizamos también con la lucha del pueblo Mapuche y con quienes después de casi tres meses de huelga de hambre lograron doblarle la mano al Estado chileno y ampliar los sectores sociales decididos a luchar hasta lograr la revocación de una ley antiterrorista espuria. Nos solidarizamos con el valeroso pueblo de Haití, que se ha movilizado masivamente contra la ocupación militar, el saqueo y la imposición de semillas transgénicas, a pesar de las tremendas dificultades posteriores al terremoto. Nos solidarizamos también con el pueblo colombiano, que sufre y resiste sin rendirse las agresiones sistemáticas y criminales del Estado y el paramilitarismo y exigimos la solución política y negociada del conflicto social y armado.
Reiteramos nuestra permanente solidaridad con la Revolución Cubana y el pueblo cubano que ha resistido 50 años de bloqueo por parte de Estados Unidos, y exigimos la liberación de los cinco revolucionarios cubanos mantenidos prisioneros por el imperio
La agricultura, el agua, la alimentación y nuestros bienes naturales son hoy objetivo central del gran capital financiero. Mediante grandes inversiones han acelerado la concentración de la producción, procesamiento y comercialización agrícolas, y ha profundizado la dependencia frente a los agrotóxicos y otros insumos industriales.
El resultado es la expulsión masiva y por la fuerza de pueblos originarios y campesinos, la extranjerización de la tierra, la pérdida de soberanía nacional y popular, así como la destrucción de la Madre Tierra. Frente a eso, nuestro Congreso levantó con decisión su lema central: “Contra el saqueo del capital y del imperio, por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos, América lucha” y reafirmó nuestra decisión de defender el planeta, la agricultura campesina y la dignidad y buen vivir de los pueblos.
La crisis climática producida por los modelos de producción y consumo impuestos por el capitalismo deja sentir sus peores consecuencias sobre los pueblos del mundo y especialmente sobre quienes vivimos y producimos en el campo. Terminar con el capitalismo pasa a ser no sólo un objetivo social, sino un paso necesario para la sobrevivencia de la humanidad y el planeta. Necesitamos acabar con el modelo agrícola industrial, agroexportador e hiperconcentrado, responsable principal de la crisis climática. Nos comprometemos a levantar e impulsar con fuerza la posición de la Vía Campesina, en cuanto a que la agricultura campesina es la vía más segura y efectiva para enfriar el planeta y reconstituir los equilibrios naturales.
Los proyectos REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal), son una profundización de los procesos de privatización de los territorios que pretenden incorporar los bosques y otros ecosistemas a los mercados internacionales. Para ello eliminan y desconocen los derechos de los pueblos y comunidades sobre sus tierras y territorios, imposibilitando además la soberanía alimentaria y otros derechos colectivos.
La ambición del capital no se detiene. Ha impuesto leyes, regulaciones y programas que buscan privatizar la vida, las semillas y el conocimiento. La investigación científica y tecnológica ha quedado progresivamente bajo dominio del capital y en la agricultura se ha impuesto un modelo tecnológico único que fomenta la dependencia e ignora los saberes y técnicas populares y agroecológicas. El mundo y los campesinos vemos con horror cómo se utilizan o tratan de imponer leyes y tecnologías de la destrucción y el despojo, como la privatización de las semillas, los cultivos transgénicos, semillas Terminator, la biología sintética y la geoingeniería.
Seguiremos defendiendo nuestras semillas contra la privatización y la destrucción, y las multiplicaremos para que circulen libremente y sirvan de base para la Soberanía Alimentaria
América Latina sufre de altos niveles de desigualdad y de concentración de la tierra. Esto es resultado de procesos históricos desde la invasión colonial y la constitución de los Estados nacionales, varias décadas de neoliberalismo y de procesos de contra-reforma agraria que han provocado concentración y reconcentración de la tierra. En los últimos años se suma un nuevo fenómeno de acaparamiento de tierras por parte de empresas estatales, transnacionales del agronegocio y transnacionales financieras. El acaparamiento de tierras viola los derechos humanos, porque roba a las comunidades campesinas las posibilidades de alimentarse y alimentarnos ahora y en el futuro.
Reafirmamos la lucha por una Reforma Agraria integral y por la Soberanía Alimentaria como pilares centrales de nuestro proyecto de futuro. Reconocemos avances como los logrados en Bolivia, donde se reconoce legalmente la propiedad colectiva de las comunidades campesinas y de pueblos originarios y limita la concentración de la tierra. Sin embargo, vemos que en términos generales se ha retrocedido en el respeto al derecho a la tierra y el territorio en América Latina.
Vivimos y sufrimos la capacidad de destrucción y devastación del capitalismo. Sin embargo, la fuerza de nuestras luchas, las formas de unidad que vamos construyendo, el revalorar nuestros aportes, nuestras visiones y culturas, el resurgimiento de la vida que vemos en nuestros triunfos, nos llevan a asegurar que nuestras luchas y quehacer nos permitirán desmantelar el capitalismo y construir un campo y un mundo que garanticen la dignidad y el buen vivir para todas y todos.
Contra el saqueo del capital y del imperio, ¡América lucha!
Por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos, ¡América lucha!
Fuente: http://movimientos.org/cloc/show_text.php3?key=18357
Podemos preguntarnos: I., II. y III.
I. ¿Por qué la «soberanía alimentaria» exige -acabar con el modelo agrícola industrial, agroexportador e híper concentrado y recuperar la agricultura campesina e indígena?
A) El capitalismo progresa mediante aumento del hambre y la pobreza extrema
◊ Tierra de hambre
Por:
Martine Bulard
Los
Objetivos de Desarrollo del Milenio son una ilusión: el hambre y la pobreza
extrema siguen en aumento. Y si bien la UNCTAD matiza su enfoque sobre el
comercio y el desarrollo, los especuladores siguen ganando.
“Por primera vez en la historia, más de 1.000 millones de personas se van a la cama con hambre cada noche.” Esta constatación abrumadora no fue realizada por un militante de los derechos humanos, sino por Robert B. Zoellick, presidente del Banco Mundial, quien además precisa que el Objetivo de Desarrollo del Milenio –erradicar el hambre de aquí a 2015– “no será cumplido” (1). Tras un claro retroceso durante la última década, la pobreza y la desnutrición han vuelto a aumentar a partir de 2008. Sólo para el año 2010, los expertos del Banco Mundial prevén que 64 millones de personas suplementarias (el equivalente a la población francesa) se hundirán en la extrema pobreza.
Así, renacen imágenes que creíamos archivadas en el desván de los malos recuerdos, como los motines del hambre en Mozambique, los pasados 1 y 2 de septiembre. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) se ve forzada a un balance con forma de eufemismo: “La seguridad alimentaria sigue siendo un problema acuciante en muchos países en desarrollo” (2).
Factores naturales acentúan estos desequilibrios. El violento monzón en India y las inundaciones en Paquistán devastaron las cosechas de arroz y de té, cuyas cotizaciones aumentaron en más de un tercio en pocos meses. Los incendios destruyeron los campos de trigo en Rusia (Mandrillon, pág. 30), reduciendo la cosecha e impidiendo la siembra; lo que tendrá consecuencias en la próxima temporada.
Pero la actual explosión de precios se debe, más que a la naturaleza, a la especulación. Las materias primas se han convertido en el nuevo terreno de juego de los organismos de inversiones, que disponen de enormes cantidades de dinero líquido ofrecidas gratuitamente (o casi) por los bancos centrales. Tras haber apostado por el mercado inmobiliario, los aprendices de brujo de las finanzas se vuelcan a los productos de base (metales no ferrosos) y las materias primas agrícolas.
Así, a mediados de septiembre, uno de los célebres hedge fund de Londres, Amajaro, compró el equivalente a un cuarto del stock europeo de cacao. Unos días más tarde, la tonelada de esta haba pulverizaba todo los récords. Este fenómeno se extiende al trigo, al arroz, a la soja…Ciertos dirigentes europeos se mostraron emocionados. Algunos llegaron incluso a evocar la necesidad de una regulación. Ya se había escuchado esta música durante la crisis de las subprimes y nada cambió. Más aun, las pocas reglas (llamadas Basilea III) instituidas para limitar los apetitos especulativos de los bancos son elogiadas por… los círculos financieros. The Wall Street Journal, que sabe del tema, es claro: “Los inversores bancarios adoran Basilea III” (13-9-10). Seguirán yendo de una inversión a otra.
Las consecuencias son tanto más graves para los países en desarrollo cuanto que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial los empujaron a priorizar los mercados externos y a abandonar los cultivos locales. A regañadientes, la UNCTAD reconoce hoy que “para aplicar una estrategia de crecimiento sostenible hay que basarse más en la demanda interna” y lanza un llamado a “reconsiderar el modelo de desarrollo basado en las exportaciones”. Más vale tarde que nunca. Lástima que no se vaya más allá de los encantamientos, que pueden alimentar las ilusiones pero seguramente no el planeta".
1 Robert B. Zoellick, “Apretar el paso para erradicar la pobreza”, El País, Madrid, 19-9-10.
2 Esta cita, como las siguientes, han sido extraídas de UNCTAD, Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, 2010, Ginebra y Nueva York, 2010.
*Jefa de redacción de Le Monde diplomatique, París.
Traducción: Pablo Stancanelli
http://www.eldiplo.info/mostrar_articulo.php?id=1185&numero=94 Fuente: Le Monde diplomatique/ el Dipló/ octubre 2010
Por Juan Carlos Morales González -Vértices Colombianos (04 de noviembre de 2007)
"De ahí que la actual situación pone en el centro del debate internacional las siguientes cuestiones.
En primer lugar, la necesidad de contribuir a una mayor toma de consciencia acerca del desarrollo mundial (y dentro de ella, la del hambre por ser una de sus aristas más sensibles) como el problema global más importante de nuestro tiempo.
En segundo lugar, en la medida en que los organismos internacionales se encuentran sometidos a un fuerte control por parte de las potencias occidentales, las cuales boicotean la discusión de aquellas cuestiones que no son de su interés o distorsionan el curso de las negociaciones, resulta urgente continuar fortaleciendo la argumentación teórica y las medidas encaminadas a una efectiva realización del Derecho a una Alimentación Adecuada tanto a nivel nacional como mundial.
En tercer lugar, la realización del Derecho a una Alimentación Adecuada no debe limitarse a la consecución de medidas encaminadas a que cada ciudadano del planeta disponga de una cantidad conveniente y asequible de alimentos con los cuales satisfacer sus necesidades alimentarias, sino que, también, estos alimentos deben ser de una calidad adecuada.
En cuarto lugar, debe insistirse en que sin una plena realización del Derecho a una Alimentación Adecuada no se podrá alcanzar la seguridad alimentaria, siempre y cuando entendamos esta última como “el acceso por todas las personas en todo momento a los alimentos necesarios para una vida sana y activa (...) Alcanzar la seguridad alimentaria significa garantizar que se disponga de suficientes alimentos, que los suministros sean relativamente estables y que quienes los necesiten pueda obtenerlos”.
El aspecto del acceso a los alimentos debe tomar en consideración cuestiones como las siguientes: a) la gestión sostenible de los recursos naturales y b) la necesidad de evitar la discriminación en el acceso a los alimentos o a los recursos para la obtención de los mismos (derechos de la mujer, derecho a la herencia, derecho a la tierra y otros).
En quinto lugar, y relacionado con el anterior, el Derecho a una Alimentación Adecuada no será realizado si su consecución no avanza conjuntamente con el logro de todos los derechos humanos.
En sexto lugar, el desarrollo de las concepciones teóricas relacionadas con el Derecho a una Alimentación Adecuada, visto éste como un eje sistémico que contemple aspectos económicos, sociales, políticos, ambientales, éticos y otros, será de una enorme importancia para confrontar las construcciones ideológicas que se defienden en algunos organismos internacionales (OMC por ejemplo) y que tratan de presentar toda defensa de la salud, de la calidad de los alimentos, etc., como elementos contrarios al libre comercio y la “libertad”.
De ahí que, ante el creciente reconocimiento de que la globalización neoliberal trae más aspectos negativos que positivos, consideremos que la lucha en pro de la plena realización tanto de un Derecho a una Alimentación Adecuada, como del Derecho al Desarrollo, pueden ser importantes elementos a utilizar en los trabajos que ya se emprenden para la estructuración de una alternativa al actual modelo económico.
En séptimo lugar, la extrema sensibilidad del tema de la alimentación lo hace apropiado para que en el seno de la ONU se comience un proceso de revisión y/o complementación de las diversas insuficiencias presentes en los documentos acerca de los derechos humanos, que no toman en consideración los efectos adversos que sobre el respeto de éstos ocasionan las actividades de las corporaciones transnacionales. Así, una de las ideas pendientes es la elaboración de un Código de Conducta, que debió comenzarse a crear luego de finalizada la Cumbre Mundial sobre la Alimentación.
En nuestra opinión, el Derecho a una Alimentación Adecuada contribuirá a imprimirle un viraje a las estrategias nacionales, regionales y mundiales de desarrollo que las alejen de las aproximaciones tecnoeconómicas que las han caracterizado en las últimas décadas (y que, incluso, han permeado a los organismos regionales e internacionales) y coadyuvará a que éstas pongan más énfasis en los aspectos sociales, éticos y morales del desarrollo. En correspondencia con la necesidad de continuar denunciando la gravedad de la situación mundial en materia de hambre o desnutrición que viven millones de personas en todo el planeta, de ampliar la investigación de las reales causas de estos flagelos y de poner de manifiesto tanto la naturaleza multidimensional de aquellos fenómenos como de las estrategias que deben ser adoptadas para erradicarlos, el trabajo que se presenta a los lectores es una obra muy rigurosa.
El M.Sc. y Dr. Juan Carlos Morales González ha trazado un profundo análisis de la problemática del hambre a nivel mundial, el que se caracteriza por un cierto número de méritos. Este trabajo realiza un abordaje multifacético del hambre y la desnutrición, pues en éste quedan vinculadas las dimensiones económica, política, social y otras, lo cual constituye una excelente muestra de los enfoques que deben realizar en la actualidad los científicos sociales con vista a estudiar los problemas que nos aquejan. Sólo tal tipo de aproximación a una determinada problemática, permite llegar a sus verdaderas causas, explicarlas adecuadamente y sugerir las medidas más acordes para su solución.
El libro es el fruto de una minuciosa investigación desarrollada por el autor con la cual perseguía no sólo estudiar los actuales aspectos del hambre y la desnutrición que padecen millones de personas en todo el mundo, sino que también buscaba descentrar las raíces históricas de esta calamidad. La rigurosidad y multidimensionalidad con la que el autor acometió la tarea no constituyeron elementos que le impidieran presentar sus resultados de una forma amena y asequible a cualquier lector que se aproxime a esta obra. No obstante, el autor no ha hecho concesiones a una vulgarización de la temática. Además de una sólida argumentación teórica de sus consideraciones, los lectores encontrarán en la obra del Dr. Morales González una aceptable cantidad de datos que les permitirán apreciar en toda su crudeza la extensión planetaria del hambre y la gravedad alcanzada por la desnutrición. En este sentido, consideramos que esta obra es un adecuado aporte a la divulgación y estudio de tan importante y execrable flagelo que, a pesar de las numerosas estrategias, compromisos, análisis, declaraciones y conferencias internacionales que se le dedican, sigue siendo una realidad latente e indicativa de la naturaleza injusta e irracional del actual sistema de relaciones económicas y políticas internacionales".
Dr. Silvio Baró
Herrera
Profesor Titular Universidad de La Habana
Profesor Titular Instituto Superior de Relaciones Internacionales – Cuba
Investigador Titular Centro de Estudios sobre África y el Medio Oriente – Cuba
Marzo del 2006
Por Michael R. Krätke (SIMPERMISO.info)*
"Comerciar con el hambre: los inversores apuestan por la subida de las materias primas en las bolsas a futuros. La apuesta tiene consecuencias: el mundo se enfrenta a la próxima crisis de alimentos.
La historia algunos ya la conocen: un ambicioso joven dramaturgo quiere escribir una obra sobre los codiciosos héroes del mundo de las finanzas. El escritor quiere entender qué es lo que motiva a su héroe. Pero nadie puede explicarle qué es lo que decide el curso de los parqués bursátiles. La bolsa de cereales de Chicago se demuestra como algo incomprensible, cada razón presentada es una "montaña de grano" a través de la cual no se consigue ver ni tan siquiera a los propios actores implicados. El autor, Bertolt Brecht, se dio por vencido; y comenzó a estudiar a Marx. Entonces fue cuando, en sus propias palabras, comprendió de verdad su propia obra. Todo ello ocurre en 1928, el año inmediatamente anterior al comienzo de la Gran Depresión.
Los negocios en bolsa pueden llevar a la muerte. Porque en el mercado de valores se comercia también con alimentos y se determina el precio de los mismo para miles de millones de personas. En nuestras latitudes la pobreza no equivale a morirse literalmente de hambre. Pero para más de mil millones de personas la malnutrición es algo muy real. Igual de real que la enorme cantidad de alimentos que se producen anualmente, suficientes para alimentar a mucha más gente de la que existe en la población mundial actual. A pesar de todo ello se adivina en el horizonte que la próxima crisis mundial será de otro tipo: una crisis de alimentos.
Una vez más. Hace unos pocos días miles de personas protestaron en la capital mozambiqueña de Maputo contra el aumento del precio del pan y de la energía. La policía disparó contra los manifestantes. Hubo al menos diez muertos. Ya en el 2007 y en el 2008 aumentaron dramáticamente los precios de los alimentos. Se duplicaron y triplicaron para el trigo, el arroz y el maíz, que alcanzaron, en parte, su precio más alto desde hacía 30 años. El precio del arroz, por ejemplo, aumentó casi un 180% en menos de dos años. Todos prestan atención a la crisis financiera y bancaria mientras entre bastidores da comienzo una crisis de alimentos de una dureza inimaginable. Al menos 120 millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza. Gracias a la globalización muchos países del Sur han dejado de exportar alimentos y deben importarlos. La hambruna hace estallar los motines: ya se han registrado revueltas en más de 30 estados.
Mientras en Alemania se jura y perjura que la economía se recupera, los precios para el café, el cacao, el azúcar y los productos lácteos se disparan al alza en todo el mundo. Lo mismo vale para los mercados de futuros de cereales, soja y arroz. Los principales centros comerciales se encuentran en Nueva York (NYMEX/COMEX) y en Chicago, donde opera la Cámara de Comercio de Chicago (CBOT, por sus siglas inglesas) fundada en 1848, y la Chicago Mercantile Exchange (CME), fundada en 1898. En Europa los alimentos y materias primas se comercian en las bolsas de futuros de Londres, París (Matif), Ámsterdam y Frankfurt am Main (Eurex), también en Mannheim y, desde 1998, incluso en Hannover. Por doquiera se comercia con productos agrarios, pero no de manera presente y al natural, sino a mucha distancia y en unidades estandarizadas. Los contratos de compraventa se fijan para una fecha determinada en el futuro y reciben justamente ese nombre: "futuros". Así se puede, por ejemplo, comerciar con cereales antes de que sean cosechados: un negocio especulativo con los ingresos y precios de los productos agrícolas de los próximos meses.
A finales de 2007 los principales actores de los mercados financieros (no solamente de los hedge fonds) huyeron en estampida de los desequilibrios causados por la crisis financiera y los títulos tóxicos sin ningún valor para adentrarse en la especulación con alimentos y materias primas. Las bolsas de mercancías a futuros se vieron de súbito abarrotadas y la consecuencia fue una explosión del precio de las materias primas y del petróleo. Inevitablemente, aumentaron los precios de todas las mercancías con las que se comercia en las bolsas de valores normales. Fondos como los creados por los bancos se llevaron otro potosí a pesar de la crisis. En Alemania el Deutsche Bank se publicitaba a los inversores anunciando brillantes prospectivas de ganancias gracias a los precios al alza de los productos agrícolas.
La ministra alemana de agricultura, Ilse Aigner (CSU), ha anunciado recientemente que quiere poner en marcha una campaña contra la especulación abusiva en los mercados agrarios en la cumbre agraria en enero de 2011 en Berlín y también en la cumbre del G-20 en junio de 2011. Pero Aigner traiciona sus propias promesas rápidamente, pues hasta la fecha no cuenta ni con propuestas ni con conceptos. El tema es para ella "muy complejo". Y uno quisiera añadir: y el gobierno federal se lo toma más bien con calma. Porque en septiembre de 2010 se disipó nuevamente el pánico a una amenazadora bancarrota estatal en Grecia, España o Portugal, de modo que el precio tanto de los empréstitos del estado como del interés bajó en picado. Pero incluso así los especuladores, tras tomar sus botines a los cada vez más endeudados estados, retornaron a las bolsas de futuros para sobrevivir a base de comerciar con alimentos y materias primas. Los chinos o los brasileños experimentan pequeños milagros económicos en sus respectivos países. Una buena y abundante comida es un símbolo importante de estatus social, mucho más importante aún que el automóvil. Una razón más para ver lucrativas posibilidades de inversión que sobre todo que proporcionen ganancias rápidas: los agrofuturos satisfacen plenamente este objetivo.
En el 2007 y el 2008 hubo malas cosechas de cereales en Australia, uno de los mayores exportadores de grano del mundo. En el 2010 hubo una sequía catastrófica en Rusia. Las pérdidas de cosechas han disparado el precio el pan más del 20% en Rusia. Si el gobierno en Moscú restringirá o no el comercio -el primer ministro Vladimir Putin prolongó de inmediato la prohibición de exportación de grano-, es algo que preocupa a los especuladores en júbilo. No se comercia con todos los alimentos en las bolsas a futuro, pero sí con los más importantes para la nutrición de la población mundial, como el trigo, el arroz, la soja y el maíz.
Las autoridades reguladores de la Commodity Futures Trade Comission (CFTC), que centran su atención en las bolsas de futuros de los EE.UU., han constatado repetidamente que la determinación del precio en los agrofuturos ya no tiene nada que ver con la oferta y la demanda ni las estimaciones de cosecha y ventas. Las manías de los mercados hacen fluctuar los precios radicalmente. Aunque la producción de alimentos apenas crezca o se estanque, las cifras de los agrofuturos se multiplican y se multiplican. Si hace un par de años se comerciaba todavía con unas 30.000 acciones de futuros en trigo al día en Chicago, hoy han subido ya a más de 250.000.
Obviamente especulan con ellas los grandes señores del capital como el Deutsche Bank o el BN Paribas, pero no, claro está, con su propio nombre, sino a través de fondos especiales creados a tal efecto, que especulan con todo un paquete de productos agrarios. Sus resultados se han incrementado meteóricamente en los dos últimos años. Cuantos más especuladores se encaminan a los parqués, más demoledores son los efectos de su actividad en los precios de los alimentos. Sólo el dos por ciento de los agrofuturos negociados conducen a una transacción real de las mercancías -esto es: a la entrega de la mercancía a cambio de dinero antes de que expire la fecha del contrato. Todo lo demás es pura especulación -con el incremento o la caída de precios -y sólo sirve al enriquecimiento.
El índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas inglesas) ha calculado una cesta con los alimentos más importantes del planeta Tierra, de los cuales -aunque no todos se comercian en las bolsas- aumentan sus precios sin tocar aparentemente techo. Así, en los países más pobres aumentaron del 2007 al 2009 los precios de los alimentos entre un 30 y un 37% y en el 2008 de nuevo entre el 37 y el 40%. Le sigue una cierta recuperación en el verano de 2009, pero desde diciembre de 2009 la tendencia del índice de la FAO apunta nuevamente hacia un incremento.
Los expertos de la FAO advierten cifras en mano del estallido de la próxima crisis de hambre, a la que apenas se podrá poner freno. Porque la especulación prácticamente sin riesgos en las bolsas de futuros es un negocio multimillonario para el que se necesita todavía menos capital neto que en el comercio de acciones. El negocio corrompe la existencia de una producción sostenible, porque en todo el mundo los campesinos intentan seguir el baile de San Vito de las bolsas para poder conseguir al menos los restos. Malas noticias, pues, para los pobres de este mundo: ellos pagan la cuenta del rallyen las bolsas a futuros. Y lo hacen con millones de hambrientos, con decenas de miles de muertos".
Michael R. Krätke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de política económica y derecho fiscal en la Universidad de Ámsterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedrático de economía política y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido.
*Traducción para www.sinpermiso.info: Angel Ferrero
Fuente: http://www.permahabitante.com.ar/crisis-alimentaria.php 16 / 09/ 2010
B) La agricultura campesina e indígena respeta culturas en armonía con la naturaleza
Los agronegocios no sólo expulsan a campesinos e indígenas sino que impiden el desarrollo de la soberanía alimentaria conque conducen a hambrear a las grandes mayorías y desertificar. En cambio, la agricultura campesina e indígena:
1. Permite alimentar a la humanidad y restablecer los equilibrios ecológicos
La agricultura campesina puede enfriar el planeta
Por GRAIN (Alai-amlatina)
"Hay
una crisis climática que nos afecta a todos, pero que está golpeando
especialmente a los pueblos del campo. Ya casi no es posible
predecir las lluvias, llueve cuando no corresponde, pasamos fácilmente de
inundaciones a sequías, sufrimos olas de calor o frío extremo, hay tormentas de
viento que antes no se daban, el granizo es más frecuente, el agua es cada vez
más escasa, etc. Esto es lo que llaman “cambio climático” o “calentamiento
global”. Y su efecto es cada vez mayor, haciendo más difícil vivir y producir en
el campo. Si esta contaminación sigue el clima estará tan alterado que la vida
de todos se hará realmente difícil.
Esta crisis o
cambio climático se debe a que el aire está contaminado con una serie de gases a
los que se les llama “gases invernadero” y que se producen
por utilizar petróleo o gasolina, quemar los bosques, destruir los suelos,
acumular basuras, criar animales en grandes granjas industriales, etc. Los
países del mundo se comprometieron a reducir la contaminación, pero han hecho
poco o nada. En diciembre de 2009 los compromisos debían ser renovados en una
reunión de los gobiernos llevada a cabo en Copenhague, pero salieron de allí sin
comprometerse a nada. Por ello, el presidente Evo Morales llamó a una Cumbre de
los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra. Miles de
asistentes provenientes principalmente de organizaciones populares discutieron
sobre las verdaderas causas del cambio climático y propusieron soluciones
reales. En diciembre de este año (2010) los gobiernos se reunirán nuevamente en
Cancún, México. Diversos movimientos sociales, incluidas la CLOC y la Vía
Campesina, se preparan para realizar manifestaciones populares para exigir que
los gobiernos ataquen las verdaderas causas de los problemas del clima y pongan
en marcha soluciones reales.
¿Cuáles son las
verdaderas causas de la crisis climática?
La Cumbre de los Pueblos concluyó que es el
capitalismo,
debido a las formas de producción y consumo que promueve y a que pone las
ganancias por sobre el bienestar de las personas y de la Madre Tierra en
general. La Vía Campesina viene diciendo lo mismo desde el año 2007. También ha
dicho que el sistema agrícola-alimentario industrial y el modelo agroexportador
que se impone en el mundo es una grave causa de la contaminación que cambia el
clima. La Vía Campesina también ha dicho claramente que las campesinas y
campesinos del mundo están enfriando el planeta.
El año 2009 GRAIN hizo un estudio para determinar cuánta contaminación producía
la gran agricultura y cuánto podían enfriar el planeta las y los campesinos del
mundo. Los resultados confirman con creces lo dicho por la Vía Campesina.
El uso de fertilizantes, pesticidas, maquinarias y la destrucción de los suelos provocan algo más de la décima parte de los gases invernadero. Una de las principales causas de la destrucción de los suelos es que ya no se devuelve la materia orgánica al suelo.
La producción animal en grandes granjas y concentraciones es otra gran fuente de contaminación: muchos autores dicen que cerca de la quinta parte de los gases invernadero provienen de allí. Esto se debe a que las grandes granjas de crianza producen miles de toneladas de guano y orina que no pueden devolverse al suelo por ser demasiada cantidad. Al acumularse en grandes concentraciones producen toneladas de metano, uno de los gases más contaminantes.
Otra fuente de metano son las vacas que comen en exceso o comen muy poco. En las granjas industriales las vacas comen a destajo y, en la medida que las familias campesinas tienen menos tierra, sus vacas comen cada vez peor. Los procesos simultáneos de concentración de la producción animal y la pérdida de tierras por parte de campesinos, pastores y pueblos indígenas provocan entonces calentamiento global.
La deforestación es otra gran fuente de contaminación. La destrucción de los bosques y los suelos que antes protegían los bosques provoca también casi un quinto de los gases que contaminan y alteran el clima. La mayor causa de deforestación actualmente es la expansión de las grandes plantaciones forestales para producir celulosa, las plantaciones de caña de azúcar y palma aceitera para agrocombustibles y la expansión de los monocultivos de soja para alimentar a los animales criados en las grandes granjas.
La contaminación sigue adelante con el procesamiento, comercialización y exportación e importación de alimentos. Alrededor de un tercio de todo el transporte terrestre es para llevar alimentos de un extremo del mundo al otro. El procesamiento industrial de alimentos, los envases y la refrigeración en el transporte, en los supermercados y en la casa producen más de un sexto de todos los gases con efectos sobre el clima. Y todo ello no le agrega nada a la calidad de nuestra alimentación. Por el contrario, el procesamiento industrial nos llena de conservantes, saborizantes, antioxidantes y colorantes que son una amenaza seria para nuestra salud y especialmente la de los niños. Este es un sistema que, por ejemplo, hace que comamos carne y frutas que pueden tener más de un año de antigüedad.
Por último, los grandes depósitos de basuras -que aumentan mientras más alimentos envasados compremos- producen cerca del 5% de todos los gases invernadero.
Si sumamos todas estas fuentes
de gases contaminantes, nos encontramos con que al menos la mitad de los gases
invernadero provienen del sistema de producción agrícola y alimentario
industrial.
Las alternativas
¿De
qué forma la agricultura campesina puede enfriar el planeta? Si la
agricultura campesina volviese a ser la agricultura predominante en el mundo,
una primera forma de enfriar el planeta sería devolviendo la materia orgánica al
suelo. Nada más haciendo eso, la contaminación con gases invernadero se
reduciría al menos un tercio. Con ello además mejorarían los suelos y además los
fertilizantes serían innecesarios, porque la materia orgánica que hoy se pierde
tiene más nutrientes que todos los fertilizantes que actualmente se consumen.
Una segunda forma
de enfriar el planeta sería recuperando todas las prácticas campesinas para
hacer una agricultura sin pesticidas, fungicidas o herbicidas
Una tercera forma
de reducir la contaminación es desconcentrando la producción animal. Si se
apoyara nuevamente la producción integrada y en pequeña escala de cultivos y
animales, los animales no producirían montañas contaminantes de guano, sino el
guano necesario para fertilizar el suelo. Tampoco necesitarían transportar
alimentos para los animales de un extremo del mundo al otro.
Fomentar los
mercados locales y más pequeños sería otra manera muy importante de enfriar el
planeta. Con ello, comeríamos alimentos más frescos,
necesitaríamos menos refrigeración y no se gastarían cantidades absurdas de
petróleo en llevarlos al otro lado del mundo. Otro cambio importante es que los
mercados locales nos permitirían deshacernos de tanto envoltorio y envase
plástico y de procesamientos innecesarios. Por último,
eliminar las
plantaciones, proteger e incluso recuperar los bosques sería otro aporte
extremadamente importante al enfriamiento del planeta.
Si sumamos todo esto, nos encontramos con que la agricultura campesina e
indígena podría reducir los gases invernadero hasta un 75%. Con ello, sería
posible exigir a los otros sectores productivos que eliminen la contaminación
restante e incluso se comience a limpiar la atmósfera de los contaminantes que
se han ido acumulando. El planeta, efectivamente, podría ser enfriado.
Pero para que la
agricultura campesina e indígena pueda hacer su gran aporte se necesitan otras
condiciones. Se necesita, sobre todo, que la tierra esté en manos de los pueblos
campesinos e indígenas. Por lo mismo, la Reforma Agraria y la restauración de
los territorios indígenas se hace hoy más urgente que nunca, como una forma
fundamental de asegurar el futuro de la humanidad y de la Madre Tierra.
Necesitamos formas de investigación, apoyo técnico y crediticio que no amarre a
las familias del campo a los agrotóxicos ni a los grandes poderes
comercializadores o exportadores. Necesitamos el fin de los tratados de libre
comercio para que la agricultura pueda cumplir su papel social fundamental de
alimentarnos sanamente. Necesitamos terminar con las políticas que atentan
contra las y los pequeños productores y que dejan a las y los jóvenes sin
posibilidades de vivir de la agricultura.
En otras palabras,
necesitamos soberanía
alimentaria y comunidades indígenas y campesinas que puedan vivir dignamente de
su insustituible trabajo de alimentar a la humanidad".
GRAIN es una
organización no gubernamental que promueve el manejo y uso sustentable de la
biodiversidad agrícola con sede en Barcelona, España.
http://www.grain.org
Artículo publicado en América Latina en Movimiento (ALAI), No. 459, "Nuevas
tendencias en el agro".
http://alainet.org/publica/459.phtml
Fuente: http://www.rebelion.org/ Ecología social/ 15-10-2010
2. Necesita de una reforma agraria integral y la restauración de los territorios indígenas
La Corriente Marxista Internacional entrevista a Edwin Arce, dirigente nacional del MST de Bolivia:
CMI: El MST se ha movilizado en junio por una verdadera reforma agraria nosotros también criticamos los límites de la negociación previa a la aprobación de la nueva CPE que han constitucionalizado el latifundio que impide la verdadera reforma agraria, una política de soberanía alimentaria y sigue siendo un factor de distorsión en la economía campesina. ¿Cuál debería ser según el MST el contenido de una verdadera reforma agraria?
EA: Bueno nosotros los Movimientos de Trabajadores Campesinos Indígenas Sin Tierra de Bolivia creemos que una reforma agraria verdadera se hace atendiendo las necesidades de la gente del campo que vive trabajando en la tierra. Para ello una reforma agraria verdadera consiste en una distribución de la tierra garantizando su uso y la capacidad del suelo de manera sostenible y también en la reforma agraria verdadera es que darle mejores condiciones a las familias que se asientan en los territorios que legalmente son titulados por el Estado y eso implica nosotros en la 3545 hemos implementado los artículos que están especificados en el marco del asentamiento humano. El programa de asentamiento humano significa los servicios básicos para garantizar una reforma agraria verdadera que seria: dar todos los servicios básicos para que las familias puedan vivir en el lugar, el tema de agua, la seguridad jurídica, los estudios, también el desarrollo integral productivo, sostenible y todo lo que son los accesos de comunicación vía terrestre y vías comunicacional telefónica. Entonces todo esto están dentro de la Ley 3545 y establecidas en el marco del programa de asentamiento humano que garantiza a todas las familias en estos asentamientos, también una reforma agraria verdadera se hace en un control del bosque, de la Madre Tierra, el respeto a la madre tierra a su vocación en el uso adecuado, planificado donde ya las tierras de manera comunitaria son tituladas permiten hacer una planificación territorial para dar un uso sostenible para que esta Madre Tierra pueda servir, pueda seguir dando, atendiendo las demandas las necesidades de alimentación para las futuras generaciones. Esos son una reforma agraria verdadera en síntesis que se ha venido demandando. En si el MST es una organización que lucha para acceder al territorio como así lo dice su nombre pero no solamente para eso si no para dar mejores condiciones el acceso a la tierra.
CMI: La lucha ha pasado por fuertes momentos de tensión en un momento la marcha del MST amenaza con bloquear la carretera principal del país La Paz - Cochabamba – Santa Cruz. Otra reivindicación era la solución del problema de las Trillizas donde unas comunidades del MST que tenia tierra regularmente titulada ha sido desalojada por matones de los latifundistas. ¿En que ha quedado esta lucha?
EA: Ha sido un proceso muy fuerte para el MST en la región de San Ignacio de Velasco donde la derecha netamente domina la zona y ahí están los grandes ganaderos, madereros, latifundistas que dominan a la gente humilde que siempre estaban acostumbrados, pero el MST ha entrado con la legalidad a la zona haciendo una demanda el 2006 en donde ha podido concretizar sus demandas legales con un titulo ejecutorial en 2008 y entonces pero han sido desalojados estas familias de sus territorios de manera ilegal e ilegitima también, entonces es por eso que nosotros hicimos una movilización grande tanto por las Trillizas y también para reconducir la reforma agraria por que esa marcha se llama la Segunda Marcha por una Reforma Agraria Verdadera que no había estado siendo aplicado. Nosotros con la movilización pudimos hacer entrar en un dialogo sincero posiblemente ya que algunos acuerdos ya se han venido cumpliendo pese que algunos otros acuerdos todavía no están pero varios de ellos como por ejemplo el de las Trillizas donde [las comunidades] han podido retornar el 3 de septiembre a sus territorios y poder vivir. En estos momentos también estamos superando los diferentes problemas que habíamos tenido, supuestos problemas porque en realidad nunca han habido conflictos entre pobres. Entonces todas esas cuestiones también estamos afinando en estos días hay reuniones que han sido programadas y que se ha superado esta situación y que se están haciendo respetar la legalidad del titulo ejecutorial de las Trillizas y con eso por lo menos vamos a marcar un paso mas como MST para decir que la reforma agraria es posible con un movimiento social que se mueve en base a sus necesidades y también en sus derechos plenos establecidos en la CPE.
CMI: En el agro del oriente ha empezado un proceso de rearticulación de movimientos sociales que son entre los fundadores del MAS hablamos, hablamos del Bloque de Oriente que se ha reorganizado en el cual figuran la CIDOB, el MST, las Bartolinas Sisas, etc. Esta reunión ha sido presentada como un momento de recuperación del espíritu critico de los organizadores ¿Cual es su balance?
EA: Realmente el Bloque Oriente es una organización que ha surgido en base a una lucha revolucionaria en contra de la ultra derecha que ha venido gobernando, dominando a nuestro país y se ha unificado a todos los sectores sociales, sectores urbanos y rurales todas las organizaciones sociales, pequeñas y grandes se han unido y han articulado lo que es el Bloque Oriente para poder hacer el frente. Pero como hemos visto en la medida que hemos avanzado en el proceso de cambio, nos hemos dado cuenta de que mucho nos hemos perdido también en lo que han sido las campañas electorales, que el Bloque Oriente estaba medio congelado por los procesos electorales pero ya con un llamamiento de todas las organizaciones sociales hemos podido nuevamente recapitular lo que es el Bloque Oriente de lo que era antes contestataria y propositivo ante la coyuntura que demande. Entonces nos hemos dado cuenta en nuestros análisis de que la derecha ya no nos esta jugando como nos jugaba anteriormente de frente, si no que ahora esta jugando sucio se están infiltrando a nuestras bases sociales en nuestra comunidades en nuestros territorios y ahora están intentando dividir a nuestra organizaciones pero para nosotros hemos hecho un gran pacto social como organizaciones sociales para defender a nuestras organizaciones pequeñas y grandes respetando su estructura orgánica en cada una de las regiones y también defender y también para poder procesar a aquellos que se hacen pasar por dirigentes o aquellos que se les ha dado la oportunidad de ser dirigentes y han utilizado la organización para los fines personales. Es por eso que el Bloque de Oriente nuevamente se articula para vivir un momento estructural del departamento, porque vamos a trabajar ya con las leyes departamentales donde nuestro departamento ya existe un gobernador que nosotros tenemos que plantear a nuestros asambleístas departamentales para que puedan plantear en su congreso entonces es por eso que nosotros tanto propositivo porque nosotros nos planteamos, proponemos leyes y propuestas y también contestatarias porque cualquier coyuntura que afecte a nuestras organizaciones nosotros vamos a responder también en ese sentido las organizaciones sociales nos levantamos nuevamente.
CMI: ¿Cuál es la perspectiva y cuales son las expectativas del MST frente al actual proceso de cambio?
EA: Bueno el proceso de cambio se ha dado ya desde el 2006 que bien hemos entrado a un proceso histórico estructural nacionalizando recuperando nuestra riqueza, nuestros territorios inclusive. Pero autocríticamente también creemos que todavía no estamos en capacidad, es decir que tiene mucho futuro este proceso de cambio por lo mismo que muchos líderes se han prestado a nombre del proceso de cambio para desprestigiar el movimiento político revolucionario que ha nacido en nuestro país. Vemos también que hay intereses personales de otros sectores que no permiten que los sectores sociales puedan llegar con su planteamiento y puedan conducir este proceso de cambio y también autocríticamente que las organizaciones sociales nosotros pareciera que hemos pensado, una vez que hemos llegado al gobierno y ya esta, pero sin embargo el proceso de cambio nosotros tenemos que seguir impulsando y con propuesta, con ideas, con planteamientos. Entonces nosotros tenemos que seguir construyendo por eso es que un proceso de cambio no había sido fácil, no había sido simplemente llegar al gobierno y no ha sido tener solamente un 65% de asambleístas o de congresistas del Estado Plurinacional porque no nos sirve de nada si el pueblo no somos tomados en cuenta en lo que es en nuestras organizaciones, nuestras opiniones, nuestras propuestas en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Por eso un proceso de cambio nosotros creemos que todavía tienen que escuchar a las bases sociales, a los sectores sociales sus planteamientos sus ideas que siempre han sido las ideas de construir y seguir construyendo. También hay un gobierno socialista que tiene que escuchar a las bases donde están pidiendo ser escuchados para poder ser emitidas sus demandas. Todavía vemos que está cuartado nuestro derecho a nuestra expresión teniendo a un gobierno a favor, hay medios que están en contra del proceso de cambio, medios que están desprestigiando, están desprestigiando a las informaciones. Va a ser todavía complicado por que lo entendemos en estos años mas que nos quedan, en estos 4 años mas de gobierno todavía al compañero Evo. Tenemos que reconducir este proceso de cambio antes que sea tarde. http://www.corrientemarxista.org/internacional/8-america-latina/271-bolivia-entrevista-exclusiva-con-edwin-arce-dirigente-nacional-del-mst.html
Fuente: http://www.rebelion.org/ Bolivia/ 15-10-2010
3. Atesora las semillas nativas que oligopolios acaparan y destruyen
Las leyes de semillas aniquilan la soberanía y autonomía alimentaria
Por Grupo Semillas
Desde los orígenes de la agricultura, las semillas son un componente fundamental de la cultura, los sistemas productivos, la soberanía y la autonomía alimentaria de los pueblos. Debemos fortalecer los procesos de recuperación y usos de las semillas nativas y los sistemas tradicionales basados en el manejo de la biodiversidad, porque el día que dejemos perder las semillas campesinas, quedaremos en manos de las transnacionales que nos dirán qué podemos sembrar y comer. No podemos aceptar que las semillas se privaticen y que sean controladas por unas pocas empresas y mucho menos permitir que se criminalice su uso y su producción.
"Desde los orígenes de la agricultura, las semillas son un componente fundamental de la cultura, los sistemas productivos, la soberanía y la autonomía alimentaria de los pueblos. Las semillas son el resultado del trabajo colectivo y acumulado de cientos de generaciones de agricultores, que las han domesticado, conservado, criado, utilizado e intercambiado desde épocas ancestrales. Múltiples grupos humanos en diferentes regiones han mejorado y adaptado variedades a un amplio rango de ambientes, condiciones climáticas, sanitarias, de suelos, y a requerimientos culturales, productivos y socioculturales. Es fundamental que las semillas caminen libremente de la mano de los campesinos sin un dueño definido, porque son patrimonio colectivo de todos los pueblos. Por ello, para los pueblos y las comunidades locales es inaceptable que cualquier forma de vida y específicamente las semillas, pueda ser controlada monopólicamente mediante patentes o protección de obtentores vegetales.
Las semillas como instrumento de control y dominación
En las últimas décadas las empresas biotecnológicas identificaron el enorme valor que tienen las semillas en el control de la agricultura mundial. Son conscientes de que quién controle las semillas y sus paquetes tecnológicos asociados, va a controlar los sectores productivos y el sistema alimentario. Se calcula que el posible valor de mercado de todos los alimentos que consume la humanidad es más grande que el mercado conjunto del petróleo y de la industria automotora. Gran parte de ese mercado potencial no está aún en manos del capital y hoy el objetivo del capital es primero, forzarnos a comprar los alimentos y luego, por supuesto, controlar ese mercado de alimentos. (GRAIN, 2010) (1).
Actualmente el mercado de semillas comerciales está controlado por un puñado de empresas transnacionales, El Grupo ETC (2008) (2), calcula que diez empresas controlan el 77% del mercado de semillas. De éstas sólo tres —Monsanto, Dupont y Syngenta—, controlan 47% del mercado. Además 82% de estas semillas están patentadas: 79% corresponde a cultivos agrícolas, 17% a vegetales y flores y 4% a pastos y leguminosas forrajeras.
En muchos países del Sur se están modificando las leyes de semillas, adecuándolas a las necesidades de la industria y el comercio, que buscan entregar a un puñado de empresas el control de toda la cadena de la agricultura y la alimentación. Incluyen normas de protección de variedades vegetales y patentes; normas de control y certificación obligatoria de la agricultura orgánica, de registro y certificación de semillas y normas de bioseguridad que facilitan el comercio de semillas transgénicas. Son leyes que buscan regular la comercialización de semillas, y que definen cuáles semillas se pueden vender y cuáles no. En el fondo lo que pretenden es romper el sistema de semillas nativas conservadas por milenios y que han generado la autonomía de los pueblos, buscan que las variedades tradicionales no puedan circular libremente, aniquilan la diversidad genética en el mercado y generan pérdida del poder de los agricultores (GRAIN, 2005) (3)
Las leyes de semillas acaban con la agricultura local y la soberanía alimentaria
El gobierno de Colombia, en su afán de cumplir con los requisitos impuestos por Estados Unidos y la Unión Europea en el marco de los Tratados de Libre Comercio que desesperadamente quiere suscribir, está adecuando la legislación nacional en todos los ámbitos del comercio, para crear las condiciones que requieren los inversionistas. Uno de los ejes fundamentales en estas negociaciones es la adecuación y homologación de las normas de propiedad intelectual que se aplican en los países del Norte. Son de especial interés las leyes de propiedad intelectual sobre la biodiversidad en países megadiversos. A las transnacionales les interesa poder ampliar el control monopólico de las semillas y de toda la cadena productiva agrícola.
Desde hace varios años el país viene adecuando estas normas de propiedad intelectual e implementa normas de certificación de semillas, sanitarias, para el control de la producción agroecológica y normas de bioseguridad para cultivos transgénicos, adecuándolas a los estándares legales implementados en Estados Unidos y la Unión Europea.
Entre estas normas se destacan:
* La Decisión 345/93 de la Comunidad Andina (Can), sobre el Régimen Común de Derechos de Obtentores Vegetales: Esta norma protege los derechos de los fitomejoradores, mediante la aplicación de los lineamientos de la Unión para la Protección de Obtentores Vegetales (UPOV)
* La Ley 1032/2006, que modifica el artículo 306 del Código Penal: se refiere a la usurpación de derechos de propiedad industrial y derechos de obtentores de variedades vegetales. Dice: el que fraudulentamente usurpe derechos de obtentor de variedad vegetal, protegidos legalmente o similarmente confundibles con uno protegido legalmente, incurrirá en prisión de 4 a 8 años y multa de 26.6 a 1500 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Esta norma que ha pasado casi desapercibida en el país, es extremadamente lesiva, puesto que pretende que todos los agricultores utilicen sólo semillas registradas y certificadas y finalmente volver las semillas criollas (nativas) ilegales y criminalizar su uso.
* La Resolución 187/2006 del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Reglamenta la producción, procesamiento, certificación, comercialización y control de la producción agropecuaria ecológica. Esta norma pretende controlar y establecer restricciones para que los agricultores agroecológicos y orgánicos no puedan seguir controlando autónomamente la cadena productiva, la producción, el procesamiento y la comercialización de sus productos. Se establecen condiciones a los productores agroecológicos irrealizables e inaceptables, que los obliga a registrarse en el ICA y a que sean certificados por una entidad autorizada. Se pretende con esta norma quitarle el control a los pequeños agricultores del mercado de la producción agroecológica y orgánica y entregarle su control a las empresas certificadoras y comercializadoras.
* El decreto 4525/2005. Reglamenta la implementación en Colombia del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad. Es una norma que le facilita a las empresas la entrada de semillas y alimentos transgénicos en el país. Entre los aspectos críticos se destacan: Crea tres Comisiones Técnicas Nacionales de Bioseguridad (CTNBio), que aprueban de forma independiente el uso y comercialización de OGM, asignados a cada uno de los tres Ministerios: Ministerio de Agricultura (OGM de uso agrícola, pecuario y forestales); Ministerio de Ambiente (OGM de uso ambiental) y Ministerio Protección Social (OGM de uso para la salud y para alimentación humana). Las evaluaciones de riesgo que deberían hacer las autoridades, son realizadas por el solicitante, convirtiendo al interesado en “en juez y parte”. Y en el proceso de aprobación de esta norma no fueron consultadas las comunidades indígenas ni las afrocolombianas.
La Resolución 970/2010, del ICA. Una estocada mortal a las semillas criollas.
Recientemente, el ICA expidió esta norma sobre semillas 4, la cual ha pasado desapercibida en el país y especialmente en las comunidades locales, que aun no han dimensionado el impacto de esta resolución y de otras normas que se relacionan con el control de las semillas. El gerente del ICA ha dicho en su comunicado oficial, que la Resolución fue sometida a “consulta pública”, lo cual es falso puesto que el ICA no tiene cómo sustentar que se haya realizado consulta previa a los pueblos indígenas y comunidades negras. La Constitución y las leyes vigentes en el país obligan a que en actos legislativos y administrativos que puedan afectar los territorios y la cultura de estas comunidades debe realizarse consulta previa.
Aspectos críticos de la Resolución sobre semillas
A primera vista esta norma no genera una preocupación y en una lectura rápida queda la impresión que sólo es una reglamentación más que se aplica a semillas de las empresas que producen y comercializan semillas certificadas en el país. Extrañamente, pese a que en todo el texto no menciona las semillas nativas y criollas, lo que llevaría a un lector desprevenido a pensar que esta norma no pretende regular este tipo de semillas, en realidad sí se aplica a estas semillas y se convierte en un claro instrumento para criminalizar el uso de las semillas campesinas. Veamos con detalle el trasfondo de esta perversa norma.
El objetivo de esta resolución es reglamentar y controlar la producción, importación, exportación, almacenamiento, comercialización y transferencia a título gratuito y/o uso de la semilla sexual, asexual, plántulas o material micropropagado de todos los géneros y especies botánicos para siembras de cultivares obtenidos por medio de técnicas y métodos de mejoramiento convencional, incluyendo los OGM, con el fin de velar por la calidad de las semillas y la sanidad de las cosechas.
El campo de aplicación son todas las personas naturales o jurídicas que investiguen mejoramiento genético, evalúen cultivares, produzcan, acondicionen, importen, exporten, almacenen, comercialicen, transfieran a título gratuito y/o usen semillas, plántulas o material micropropagado de todos los géneros y especies botánicos para siembra. Esta norma se presenta como una reglamentación orientada a mejorar la calidad y sanidad de las semillas certificadas, registradas y protegidas, utilizadas en el país. Pero en realidad su alcance e impacto va más allá de la calidad de las semillas, puesto que lo que se pretende es entregarle el control de todo el sistema de semillas a las grandes empresas, y especialmente se constituye en un instrumento para ilegalizar el uso, manejo, intercambio y comercialización de semillas nativas y criollas.
Para el ICA, las semillas nativas y criollas no existen. La norma define siete tipos de semillas, todas ellas obtenidas a partir de programas de fitomejoramiento convencional, pero desconoce la existencia de semillas producidas y mejoradas por los agricultores o campesinos. No se reconoce el papel que han desempeñado las numerosas generaciones de gente campesina en el desarrollo de la agrobiodiversidad; aspectos que la FAO ha reconocido claramente en los “derechos del agricultor”, mediante la Resolución 5/89/FAO.
Sólo son legales las semillas certificadas
El ICA considera que las únicas “semillas legales” son las registradas y certificadas; es decir, por deducción todas las demás semillas que los agricultores, campesinos e indígenas producen, utilicen, intercambien y comercialicen son ilegales. Esta norma busca crear el escenario para criminalizar el uso, producción y comercialización de las semillas que poseen los agricultores. El ICA considera que sólo existen dos sistemas para la producción y comercialización de semillas. Certificada: semilla de origen sexual y asexual destinada a comercialización. Seleccionada: Semilla con un sistema de producción sin supervisión del ICA, pero cuya comercialización es supervisada por el Instituto.
Los productores de semillas están obligados a cumplir con los requisitos de calidad de las semillas en todo el proceso, de la producción a la comercialización. Sólo puede comercializarse semillas en los empaques con rótulos y etiquetas de las empresas. La norma impone el concepto de semilla de buena calidad y certificada. Debe ser uniforme, es decir igual e invariable y además estable, que no cambia en el tiempo. Pero una semilla que sea toda igual no significa que sea mejor.
Registro Nacional de cultivares nacionales
Se crea el “Sistema de información de cultivos”; manejado por el ICA. En el Sistema de Registro de Cultivares debe registrarse toda persona natural o jurídica que se dedique a la producción, importación, exportación, almacenamiento, fitomejoramiento, transferencia, uso de semillas y del producto de su cosecha. El productor debe inscribir los cultivares comerciales y reportar semestralmente a esta entidad la información sobre el material a sembrar, área, ubicación, categoría de la semilla, producción y venta de semillas y deben seguir las recomendaciones técnicas para la siembra y manejo de las semillas para cada subregión agroecológica. Debe cumplir con la reglamentación sobre bioseguridad, en el caso de ser cultivares modificados genéticamente. Esto significa que el gobierno pretende regular todas las semillas en el país, tanto las certificadas y patentadas, como también las semillas criollas, nativas, que están por fuera del mercado formal.
Se prohibe producir semillas sin autorización del ICA
Esta resolución establece prohibiciones señalando claramente que no se pueden registrar cultivares cuyos nombres induzcan a error o a confusión sobre su lugar de origen, o con otros materiales que ya se encuentren en el mercado, o que presenten similitud con variedades protegidas o registradas. Igualmente se prohibe almacenar y realizar tratamiento de semillas con insumos no aprobados.
Estas prohibiciones son inaceptables para los agricultores, puesto que muchas de las semillas criollas y nativas pueden presentar características fenotípicas similares a las semillas protegidas y en algunos casos se podrían confundir con las variedades protegidas. Esto podría tener implicaciones judiciales y los agricultores ser penalizados con multas exorbitantes o incluso con la cárcel, como lo determina la Ley 1032/2006, que dice que la sanción se aplica al uso de “variedades protegidas legalmente o similarmente confundibles con una protegida legalmente”.
El ICA establece que el agricultor interesado en reservar semillas de su propia cosecha para sembrarlas en su misma explotación, debe solicitar autorización al ICA. Esta reserva de semillas sólo podrá ejercerse por una sola vez en el ciclo agrícola indicando la ubicación y el área del predio, la cual debe tener máximo de cinco hectáreas. Debe tener en el predio una distancia mayor a mil metros respecto del predio donde otro agricultor esté usando el mismo género o especie vegetal, y utilizarla para su propio uso y no puede entregarla a terceros bajo ningún título. Debe demostrar que en la explotación en su último cultivo sólo ha usado semilla legal, certificada o seleccionada. Esta autorización para reservar semillas no procede para especies o géneros frutícolas, ornamentales, forestales y semillas modificadas genéticamente u obtenidas por mutaciones. Estas restricciones hacen imposible que los agricultores puedan conservar, mejorar, usar, intercambiar y comercializar sus semillas, lo que es una clara violación del derecho del agricultor y rompe con el derecho consuetudinario que ancestralmente han ejercido los agricultores sobre sus semillas.
¡Escondan las semillas que llegó la policía!
Se establece que toda persona natural o jurídica estará en la obligación de permitir la inspección o el ingreso a cualquier inmueble de los funcionarios del ICA o a aquéllos debidamente acreditados para ejercer el control de todas las actividades realizadas con las semillas en el país. El ICA podrá cancelar el registro cuando se compruebe que el cultivar ha perdido su estabilidad, homogeneidad o cuando sus características y su comportamiento agronómico constituyan riesgos en el equilibrio ambiental, sanitario y económico. En estos casos se impondrán medidas de control y sanciones, de conformidad con lo establecido en el Capítulo X del Decreto 1840 de 1994, sin derecho a indemnización alguna.
¿Qué podemos hacer frente a estas perversas normas de semillas?
Respecto a cómo podemos enfrentar estas leyes de semillas, GRAIN, 2010, señala: “No es fácil para los Estados implementar estas leyes porque es mucha la gente a la que tienen que controlar: gente que lleva siglos resistiendo, batallando y produciendo comida. Por lo tanto estas leyes, a pesar de lo terribles que son, son aún sólo papel y letra y seguirán siéndolo en la medida que sigamos produciendo alimento de manera independiente. En la medida que soltemos la producción de alimentos y dejemos que esa producción sea controlada por las transnacionales, estas leyes van a ser sumamente reales.
La pelea va a ser dura, pero por otro lado no hay que olvidar que el ataque es así de feroz e implacable porque la capacidad que hoy día tienen los pueblos campesinos e indígenas del mundo de seguir produciendo comida es sumamente importante. Si la comida que producen los pueblos campesinos e indígenas fuese marginal, no se necesitarían estas leyes, dejarían que las comunidades campesinas e indígenas murieran por sí solas. La intensidad del ataque tiene que ver con la importancia de lo que todavía mantienen en sus manos las comunidades indígenas y campesinas. Por eso hoy en día es más importante que nunca mantener las semillas propias y todos los sistemas colectivos que permiten que esa semilla se mantenga viva y se mantenga caminando”.
Para enfrentar estas normas regresivas, debemos fortalecer los procesos de recuperación y usos de las semillas nativas y los sistemas tradicionales basados en el manejo de la biodiversidad, porque el día que dejemos perder las semillas campesinas, quedaremos en manos de las transnacionales que nos dirán qué podemos sembrar y comer. No podemos aceptar que las semillas se privaticen y que sean controladas por unas pocas empresas y mucho menos permitir que se criminalice su uso y su producción. Los agricultores y agricultoras de todo el país debemos hacer todo lo contrario de lo que imponen estas leyes. Frente a la privatización y monopolización, tenemos que garantizar que las semillas no tengan un solo dueño y que caminen con los agricultores; frente a las semillas homogéneas, mantendremos toda la diversidad de semillas en nuestras parcelas.
Es evidente que esta norma viola los derechos que la Constitución de Colombia, los tratados internacionales y las leyes le conceden a las comunidades indígenas y negras sobre sus territorios, recursos y bienes culturales. Es una clara violación a los derechos de los agricultores y de las comunidades indígenas y negras, por la no realización de la consulta previa, antes de su aprobación, lo que hace que sea una norma inconstitucional, y claramente cabria una acción judicial para derogarla.
No podemos dejar que se impida el flujo horizontal de las semillas entre los agricultores y que se rompa la relación de interdependencia entre los pueblos con sus semillas puesto que ellas son fundamentales como el aire que respiramos, es así como las consideran los pueblos ancestrales andinos que sabiamente dicen: “las semillas nos crían a nosotros y nosotros criamos a las semillas”.
Grupo Semillas, Colombia. www.semillas.org.co - Revista Grain - http://www.grain.org
Referencias:
(1) GRAIN, “Leyes para acabar con la agricultura independiente”, Biodiversidad, sustento y culturas, número 64, abril de 2010.
(2) Grupo ETC, De quién es la naturaleza. el poder corporativo y la frontera final en la mercantilización de la naturaleza. Communique Nº 100, noviembre de 2008, 48 p.
(3) GRAIN, “Las leyes de Semillas: Imponiendo un apartheid agrícola”. Biodiversidad, sustento y culturas, número 45, 1-4, octubre de 2005.
(4) Resolución 970 de 2010. Diario Oficial número. 47 648 del 11 de marzo de 2010. Instituto Colombiano Agropecuario. “Por medio de la cual se establecen los requisitos para la producción, acondicionamiento, importación, exportación, almacenamiento, comercialización y/o uso de semillas para siembra en el país, su control y se dictan otras disposiciones”.
Fuente: www.ecoportal.net / 05-10-10
II. ¿Cómo es conducido e implantado el arrasamiento de la «soberanía alimentaria» o la invasión y ocupación territorial por el sistema imperialista de agronegocios?
C) Las IFls promueven el capitalismo sacrificando a casi toda la humanidad
Por Organizaciones de la sociedad civil
"El BM ha servido desde su creación de instrumento de promoción de los intereses del Norte global, las transnacionales y las elites financiera y política, los mismos responsables de impulsar y beneficiarse de un modelo económico que empobrece a las grandes mayorías, expolia a la naturaleza, genera el calentamiento climático y socava la soberanía de los pueblos.
El Banco Mundial, al igual que las demás Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), desde su creación, ha servido de instrumento de promoción de los intereses del Norte global, las transnacionales y las elites financiera y política; que son los mismos responsables de impulsar y beneficiarse de un modelo económico que empobrece a las grandes mayorías, expolia a la naturaleza, genera el calentamiento climático y socava la soberanía de los pueblos.
Por eso, desde hace varias décadas ha sido el blanco de fuertes denuncias y movilizaciones que apuntan al retiro de nuestros países del BM y de sus instituciones fraternas (los bancos regionales de desarrollo, el CIADI y el Fondo Monetario Internacional) y a una transformación profunda del sistema que fomentan. Pero este mismo Banco ahora ha encontrado en la confluencia de las crisis sistémica, económica, alimentaria, energética, climática y del modelo extractivista, un nuevo discurso y abundantes recursos para consolidar un rol como abanderado de la transición a un capitalismo "verde". Ha incorporado en su léxico las "preocupaciones ecológicas" y una supuesta prioridad para el "desarrollo sustentable", y con eso busca seguir imponiendo su definición sobre el problema y sus soluciones. No podemos dejar que el Banco Mundial tergiverse la defensa de los derechos de las personas, los pueblos y de la Naturaleza misma, para continuar priorizando los mismos. intereses de siempre. Llamamos a movilizarnos contra el Banco Mundial, por la reparación y resarcimiento de la Deuda Ecológica.
La crisis climática es una realidad que vivimos y que afecta en mayor medida a las poblaciones del Sur Global cada vez más vulnerable como consecuencia del propio desarrollo de los países industrializados del Norte y del modo de producción y de consumo que generan, entre otros problemas locales y globales, el calentamiento climático. Con la complicidad de los gobiernos y las elites del Sur, son las comunidades trabajadoras, pueblos originarios, campesinos, pescadores y mujeres que se ven obligados a pagar la mayor parte de las consecuencias y los costos de esta crisis que no causaron.
En el mismo sentido, las respuestas que se vienen formulando desde los centros de poder son falsas soluciones que más bien ignoran las causas del problema, contribuyen a empeorarlo y aumentan la deuda climática de los estados del Norte, las corporaciones transnacionales y las Instituciones Financieras Internacionales. Estos ven en el cambio climático una oportunidad para salir de la crisis económica, reforzar el capitalismo y seguir lucrando.
Así, se reduce la crisis civilizatoria a una crisis ecológica y la crisis ecológica a una crisis climática y ésta a una falla del mercado. La destrucción ecológica se convierte en el nuevo impulso para el crecimiento económico de las elites. Los problemas ambientales y sociales derivados son caracterizados como una cuestión meramente tecnológica o de falta de claridad en la adjudicación de derechos de propiedad. Frente a los cuales se plantean soluciones de mercado, como los nuevos productos financieros "verdes", la creación y venta de servicios ambientales y la mercantilización de la Naturaleza.
EL ROL DEL BANCO MUNDIAL EN EL CLIMA
La estrategia del Norte, frente al reconocimiento ya ineludible del problema del calentamiento climático, es mantener la impunidad, ahorrarse dinero y evitar cualquier cambio en el estilo de vida y consumo, buscando transferir la responsabilidad al Sur, a de través la promoción y el apoyo a las falsas soluciones como el mercado de carbono, las hidroeléctricas, la energía nuclear, los agrocombustibles y la venta de tecnologías. En este esquema, el rol que las elites buscan consolidar para el Banco Mundial es clave, similar al que jugó en los años setenta, cuando propagó un modelo de desarrollo en base al endeudamiento externo, y en los ochenta y noventa cuando aprovechó esa deuda para imponer el ajuste estructural, las privatizaciones y la apertura neoliberal.
Por un lado, la creación del mercado de carbono abrió la puerta para que las IFIs, y en especial el Banco Mundial, expandieran su rol y fortalecieran su capacidad de intervención y condicionamiento sobre los países prestatarios. Permitió generar todo un programa nuevo de financiamiento para proyectos integrados al mercado de carbono, a través de iniciativas como los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), Cap and Trade y el Programa de Reducción de Emisiones procedentes de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD). Estas permiten a los países del Norte y sus transnacionales compensar ficticiamente parte de sus emisiones de gases de efecto invernadero financiando proyectos en el Sur que teóricamente reducen las emisiones. Aumentando la deuda financiera ilegítima así como también las deudas ecológicas y sociales. El mercado de carbono favorece además la especulación y el lucro a partir del cambio climático, fomentando nuevos "derivados" que nada tienen que ver con el impacto climático pero sí con la posible creación de nuevas burbujas especulativas similares a la del mercado inmobiliario que explotó en 2007/2008.
Hoy el Banco Mundial administra 12 fondos de carbono de la Unidad de Financiamiento de Carbono, con un valor aproximado de US$2,5 mil millones, que hasta ahora han involucrado principalmente países como China, India, Brasil, México y Colombia.
Entre los fondos más importantes están:
-Fondo de Biocarbono: se centra en proyectos forestales y de uso de la tierra, y el
-Fondo de Carbono de Desarrollo Comunitario: se centra en proyectos en países menos desarrollados.
Además, el Banco Mundial maneja distintos fondos de inversión, como por ejemplo:
-Fondo de Tecnología Limpia (para proyectos de mitigación, o reducción de emisiones);
-Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) (para mitigación - REDD);
-Programa de Inversión en Bosques (para mitigación - REDD);
-Programa Piloto de Resistencia Climática (para adaptación);
-Programa de Ampliación de la Energía Renovable para los Países de Bajos Ingresos (para mitigación - general);
-Fondo Estratégico sobre el Clima (adaptación, mitigación - REDD, mitigación - general);
-Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés) que tiene dos fondos fiduciarios financiando proyectos de adaptación y mitigación.
En las negociaciones de clima actualmente en curso, los gobiernos del Norte han buscado reforzar este rol para el Banco Mundial. Investigaciones recientes señalan que de los US$ 30 mil millones de financiamiento "rápido" que fueron prometidos en diciembre 2009 en el llamado "Acuerdo de Copenhague", hasta ahora han sido comprometidos efectivamente apenas US$ 7.9 mil millones de los cuales el 42% (US$ 3.3 mil millones) serán canalizados a través del Banco Mundial y el 47% (US$ 3.7 mil millones) se aplicarán a través de préstamos.
En comparación, menos del 1% ha sido comprometido para el Fondo de Adaptación que administra Naciones Unidas. Es el principal canal establecido por la Convención Marco de NN.UU. sobre el Cambio Climático, para apoyar a los países a prevenir y hacer frente a las consecuencias del calentamiento global.
MÁS DE LO MISMO
Mientras tanto el Banco Mundial continúa financiando un modelo de desarrollo que contribuye al calentamiento climático, incluyendo fuertes inversiones en combustibles fósiles y el agronegocio:
*Entre 1992 y 2004 aprobó más de US$ 11 mil millones en préstamos para más de 120 proyectos de combustibles fósiles, representando el 20% de las emisiones globales actuales.
*Sólo entre 2007 y 2008 el Banco Mundial financió otros US$ 7.3 mil millones en proyectos de combustibles fósiles (sin incluir los préstamos para políticas y agentes financieros intermediarios del sector de combustibles fósiles). En ese último período el Banco Mundial también financió US$ 5.3 mil millones para energía renovable y eficiencia energética. Como es de esperar, la construcción de la "nueva" Estrategia Energética del Banco Mundial para 2011 tampoco presenta ningún cambio. Entre otros aspectos plantea fomentar las inversiones del sector privado enfocadas en la producción de energía y no en el consumo. Para el Banco Mundial, la energía limpia continúa siendo las hidroeléctricas, los agrocombustibles, la energía nuclear (mismo afirmando que no va financiarla) y el mercado de carbono.
Al desarrollar estas políticas, el Banco Mundial continúa ignorando, entre otras cuestiones:
*Las sugerencias de la Comisión Mundial de Represas, que acaban de cumplir 10 años de olvido, sobre los impactos económicos, sociales y ecológicos negativos de las presas. Las hidroeléctricas no son fuentes de energía limpia: además de contribuir para la deforestación y la expulsión de poblaciones de sus territorios, son grandes emisoras de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
*Las advertencias de la FAO sobre los impactos negativos de los agrocombustibles sobre la seguridad y soberanía alimentaria y la deforestación.
*Las últimas décadas de presión, movilización y crítica de millones de organizaciones y personas que reclaman el cierre de esta institución ilegítima e injusta.
BANCO MUNDIAL FUERA DEL CLIMA
El Acuerdo de los Pueblos, desarrollado en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en abril 2010 en Cochabamba, como respuesta al fracaso de Copenhague, afirma que el mínimo de financiamiento necesario para enfrentar el cambio climático debe ser un 6% del Producto Bruto Global.
Los fondos deben ser públicos, nuevos, adicionales y no reembolsables, eliminando el mercado de carbono y sin ningún rol para el Banco Mundial o los bancos de desarrollo regionales. Señala también que es un paso indispensable hacia la posibilidad del equilibrio y la equidad climática resarcir y reparar la deuda ecológica y climática del Norte para con el Sur y todo el planeta. Los fondos no deben ser entendidos en función del cambio climático, sino en función de la búsqueda de un camino hacia una sociedad no-petrolera, pues son los combustibles fósiles los principales causantes del problema.
Conociendo las consecuencias históricas que las deudas ilegitimas han acarreado al Sur global, llamamos a organizar en todas partes acciones que evidencien el papel del Banco Mundial y fortalezcan la resistencia a las falsas soluciones que promueve la crisis climática, incluyendo sobre todo el fomento del mercado de carbono en sus diversas formas y las consecuencias de esta alianza para los derechos de los pueblos y de la naturaleza.
"La humanidad está frente a una gran disyuntiva: continuar por el camino del capitalismo, la depredación y la muerte, o emprender el camino de la armonía con la naturaleza y el respeto a la vida" (Acuerdo de Cochabamba)
Primeras firmas: Jubileo Sur/Américas- Amigos de la Tierra América Latina y Caribe, ATALC- Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI- Alianza Social Continental- Alianza de los Pueblos Acreedores de la Deuda Ecológica- Latindadd- World Rainforest Movement- Foro Boliviano sobre Medioambiente y Desarrollo, FOBOMADE- Voces Ecológicas (Panamá)- Movimiento Social Nicaragüense "Otro Mundo es Posible"- Jubileo Sur/México, Marea Creciente (México)- Acción Ecológica, Centro de Derechos Económicos y Sociales, CDES (Ecuador)- Bloque Popular Hondureño, COPINH (Honduras)- Diálogo 2000, Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos, Mopassol (Argentina)- Mesa Mujeres y Economía (Colombia)- PAPDA (Haití)- CTC (Venezuela)- Red de Acción Ciudadana Frente al Libre Comercio e InversiónSinti Techán (El Salvador)- Jubileu Sul Brasil, Instituto de Políticas Alternativas para el Conosur, PACS, Centro de Pesquisa e Assesoria, ESPLAR, Red Brasil sobre Instituciones Financieras Multilaterales, Forum da Amazonia Occidental, FAOC, Centro de Defensa dos Dereitos Humanos e Educación Popular do Acre, CDDHGP, Instituto Brasilero de Análisis Sociales y Económicos, IBASE, Forum da Amazonia Oriental FAOR, Comité Metropolitano do Movimiento Xingu Vivo para Sempre, Rede Alerta contra o Deserto Verde, Amigos da Terra. Marcha Mundial das Mulheres (Brasil)
Contacto:
jubileosur@gmail.com
www.jubileosuramericas.org
www.semanadeuda.wordpress.com
14-10-2010
D) La 'democracia' aplica Estado terrorista para posibilitar el robo de tierras
◊Colombia, en emergencia social. Concentración de la tierra, desplazamiento y desempleo
Por Equipo desde abajo Edición 119 (19 de Enero de 2007)
"La muerte por hambre es el nítido reflejo de la desigualdad que padece Colombia, un país de profundos contrastes, donde 25 millones viven en pobreza y un sector minoritario se ufana de contar con ciudades donde hay decenas de centros comerciales en los que “puede comprar como en Estados Unidos o cualquier país de Europa” . Riqueza en pocas manos y pobreza multiplicada que ubica al país en el puesto 11 entre los más desiguales del mundo. Es esa realidad, esa pobreza y la ausencia de políticas estatales que tengan en su foco a los negados –y no el simple descuido de los padres–, la que impide a miles de niños acceder a las proteínas y micronutrientes que requieren para crecer en óptimas condiciones.
Hambre multiplicada
La situación que padecen millones de colombianos es de horror: El hambre, claramente asociada a la pobreza, se multiplica sin parar. Entre 1980 y 2006, período en el cual se impuso el neoliberalismo en el país, los subnutridos se multiplicaron hasta alcanzar la escandalosa cifra de seis millones trescientos mil colombianos. Pero la crisis se profundiza: 110 mil colombianos ingresan, año tras año, a las estadísticas de hambrientos crónicos.
Los niños son los que llevan la peor parte por la implementación de un modelo económico que no repara en sus consecuencias ni crueldades. Modelo que concentra la tierra en pocas manos, extiende latifundios ociosos o dedicados al ganado, desmotiva la producción de cereales (producto alimentario por excelencia), presiona con múltiples manifestaciones violentas el desplazamiento de los campesinos, dejando la tierra sin quien la trabaje, o en el mejor de los casos los obliga a concentrarse en monocultivos para la exportación. Las consecuencias de este modelo no se dejan esperar: 990 mil de los menores de 5 años que habitan en el país, presentan algún grado de retrazo físico, si se les constata con los promedios esperados. Dos tercios de ellos tienen retrazo respecto a la estatura, lo cual es un indicativo de la cronicidad de su desnutrición. Nueve de cada 100 niños nacen con peso inferior al que le correspondería, si sus madres contarán con alimentación óptima. Es decir, sus madres sufren hambre o nutrición insuficiente. Dieciocho de cada mil nacidos mueren al momento del parto. De los menores de cinco años, 21 por mil también mueren al año. Como si fuera poco el hambre oculta, reflejada en la ausencia de micronutrientes, como el yodo, genera retrasos mentales severos en muchos de estos infantes. Pero en sectores de la población con mayor edad, también se manifiestan complicaciones por falta de una alimentación adecuada. Por ejemplo, en Bogotá, sus habitantes consumen solamente el 45 por ciento de las necesidades calóricas que requieren cada día. Es decir, muchos niños asisten a la escuela con la mitad de la energía que requieren para su funcionamiento normal, lo que de igual manera le sucede a los adultos, en su trabajo cotidiano.
Desplazamiento y hambre
Pero esta realidad se agrava en el caso de las familias desplazadas. El padre y la madre de la niña muerta en Bogotá lo eran. Indígenas expulsados de su terruño y costumbres, sobreviviendo lejos del Putumayo, sin posibilidades de trabajo ni de una cotidianidad digna. Pero no es sólo su caso. El 93 por ciento de los hogares de familias desplazadas está por debajo de la línea de indigencia, y se alimenta con una dieta escasa, que no le garantiza las proteínas y micronutrientes esenciales para reproducir sus energías. El 14 por ciento de los niños desplazados, menores de cinco años, evidencian serios retrasos en su peso.
En medio de esa negación, las madres padecen con rigor las consecuencias del modelo: el 70 por ciento de las mujeres desplazadas, gestantes, padece anemia. Pero además, el 23 por ciento de estas mujeres tiene un bajo peso (para su edad y condición biológica), y por lo tanto gestan infantes con altísimo riesgo de complicaciones perinatales.
Ante esta realidad, tan catastrófica como varios terremotos u otros fenómenos naturales de gran contundencia, como los que motivan en cualquier país la declaración de emergencia social, es evidente que se necesita declarar para toda Colombia una emergencia del primer nivel, por medio de la cual se muevan todos los recursos y energías para que nunca más muera otra criatura por física hambre, y para que ninguno de los habitantes del país sufra alguna de las características de la ausencia de una alimentación adecuada.Sin duda alguna, no puede llevar el título de democrático un país donde aún mueren sus hijos por pobreza y desigualdad social.
◊Colombia: La tierra, humus para la paz
Por Sergio Ferrari
“Para las comunidades colombianas el territorio es el lugar y el cuerpo donde las comunidades campesinas, las minorías étnicas y las mujeres, tejen su vida colectiva, cultural, económica, social y política. El territorio es un horizonte mucho más amplio que el concepto de la tierra, que se refiere al espacio físico delimitado, ubicado en una zona rural, que puede ser explotado económicamente. El territorio comprende por supuesto a la tierra, pero va más allá, ya que también incorpora todo el patrimonio inmaterial que se desprende de las comunidades mismas que lo han habitado y conservado, lo van cantando en canciones y puesto en historias, lo han hecho parte de sus usos y costumbres, de sus lenguas y dichos populares.
P: ¿Por qué la tierra juega un papel tan importante en la Colombia actual?
R: El control de los recursos naturales que se encuentran en los territorios de las comunidades y el acceso y apropiación de sus tierras son los botines de la guerra en Colombia. La tierra y sus recursos están siendo acumulados y explotados por grandes elites y poderes regionales que controlan verdaderos ejércitos privados. En este contexto de conflicto armado y despojo de tierras, se desarrollan grandes inversiones privadas, en muchos casos en correspondencia con intereses multinacionales, lo que evidentemente agudiza el panorama. Las 31 comunidades y organizaciones que integran la Red de Iniciativas y Comunidades de Paz desde la Base, no sólo han sido víctimas de la violencia y el conflicto armado sino principalmente del despojo de sus tierras y los recursos que existen en sus territorios. En este sentido, incluso representantes del nuevo Gobierno han identificado esta problemática como la piedra angular del conflicto armado.
Ambientar la paz desde el territorio
P: Podría darnos un ejemplo concreto para comprender mejor tales afirmaciones...
R: El despojo de tierras a las comunidades campesinas de El Garzal, al sur del Departamento de Bolívar. Estas comunidades, que han permanecido por más de 50 años en sus tierras dedicándose de manera exclusiva a la producción alimentaria, en los últimos diez años han sido objeto de presiones ilegales, amenazas y desapariciones forzadas. Han sido incluso víctimas del uso de la justicia y de las autoridades locales, quienes buscan desplazar a más de 300 familias campesinas y despojarlas de manera definitiva con el objetivo de entregar sus parcelas a un antiguo comandante paramilitar que dominó pública y abiertamente la región del Magdalena Medio durante más de 7 años. Dicho personaje, sin embargo, jamás se desmovilizó ni se entregó a la justicia sino, por el contrario, permaneció en la vida civil y fundó una compañía palmicultora. Es esta empresa la que promueve todas las acciones legales e ilegales para obtener las tierras de El Garzal e iniciar la siembra de palma africana para la producción de agro-combustibles. La palma africana en la región debería alcanzar, según las políticas agrarias del Gobierno, las 300.000 hectáreas para 2019. Esta compañía ha obtenido también el apoyo del Programa Presidencial de Acción Social, que presenta a dicha empresa como un modelo de desarrollo alternativo en la región. De ahí mi afirmación que si la tierra y los recursos del territorio de las comunidades en Colombia no son protegidos del despojo por el Estado colombiano, no podrá construirse una paz sostenible. El despojo de las tierras continuará siendo el principal motor del desplazamiento forzado, de las violaciones a los derechos humanos y del recrudecimiento del conflicto armado. Por esta razón desde el Programa SUIPPCOL nos hemos comprometido en el apoyo a comunidades como El Garzal en la lucha pacífica y legal contra el despojo como una de las formas más eficaces para ambientar la paz desde la tierra y el territorio.
El territorio, la misma “Madre Tierra”
P: En otros países de América Latina, los movimientos sociales ponen el énfasis en la tierra y en la reforma agraria como principal bandera reivindicativa y estratégica. Pero se refieren mucho menos al concepto del territorio. ¿Qué significa, en vuestra percepción colombiana, cuándo hablan de territorio?
R: En general, se presenta al territorio como el lugar y el cuerpo donde las comunidades campesinas, las minorías étnicas y las mujeres, tejen su vida colectiva, cultural, económica, social y política. El territorio es un horizonte mucho más amplio que el concepto de la tierra, que de manera casi exclusiva se refiere al espacio físico delimitado, ubicado en una zona rural, que puede ser explotado económicamente para la producción o explotación del recurso allí inscrito. El territorio comprende por supuesto a la tierra, pero va más allá, ya que también incorpora todo el patrimonio inmaterial que se desprende de las comunidades mismas que lo han habitado y conservado, lo van cantando en canciones y puesto en historias, lo han hecho parte de sus usos y costumbres, de sus lenguas y dichos populares. Las reivindicaciones actuales en Colombia cada vez más no sólo se dirigen a la reforma agraria y al acceso y democratización de la tierra, sino que además exigen el reconocimiento de un estatus especial político y jurídico del territorio y de los derechos que de allí se desprenden. Estos estatutos incluso han sido recogidos en instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del
Trabajo y la Declaración de Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas.
P: ¿Con el nuevo Gobierno de Manuel Santos qué expectativas existen en relación a la tierra y el territorio?
R: El Gobierno actual ha dado un cambio en relación al anterior en lo que se refiere a la política agraria. Venimos de ocho años de absoluta negación por parte del conjunto del Estado de temas como el despojo o la altísima concentración de la tierra -que ubica a Colombia en el puesto 15 del mundo en inequidad en la propiedad de la tierra. Más grave aún fue la ausencia de una reparación y devolución de las tierras arrebatadas a los casi 4 millones de desplazados. Hoy, el nuevo Gobierno, por el contrario ha anunciado como uno de los temas fundamentales a resolver el despojo de tierras y la restitución a las víctimas a través del lanzamiento del proyecto de ley de Restitución de Tierras Despojadas. Sin embargo, las buenas intenciones no implican necesariamente una modificación fundamental en la política global agraria y en las visiones económicas más profundas. Las comunidades creen que con estas políticas se busca hacer más eficaz los modelos económicos agroindustriales y extractivos que han sido diseñados e implementados durante los últimos ocho años y que precisamente generan inequidad, concentración de la tierra y abandono de la economía campesina. Para el Gobierno nacional y para las organizaciones y comunidades en Colombia un reto fundamental es: no sólo asegurar el debate sobre los aspectos fundamentales de la restitución y la formalización del acceso a la tierra, sino también abrir una verdadera concertación sobre el modelo económico que asegure la permanencia de las comunidades campesinas, indígenas y afro-descendientes y la soberanía alimentaria de la nación.
“Nuestro ecosistema pertenece a la humanidad”
P: SUIPPCOL impulsa en la segunda quincena de octubre una campaña de sensibilización en Suiza sobre estas temáticas. ¿Cuál es su mirada sobre estas iniciativas solidarias provenientes de la comunidad internacional?
R: La solidaridad internacional directa juega un papel fundamental para la promoción de reivindicaciones legales y legítimas de las comunidades en Colombia a favor de su tierra y territorio. La Campaña en Suiza intenta promover un acercamiento entre la sociedad civil helvética y las comunidades y organizaciones que resisten al despojo y a la explotación irracional de sus recursos. Es importante que se entienda también como un aporte internacional para preservar estos territorios y ecosistemas, que por su valor en términos ambientales y alimentarios, deberían interesar al mundo entero, porque pertenecen a la humanidad entera. A través de esta Campaña queremos promover una iniciativa para convertir estos territorios en lugares protegidos por la sociedad civil suiza y por las demás organizaciones, pueblos y personas en el mundo que estén interesadas en esta construcción de la paz desde el territorio. Sin lugar a dudas, ello constituiría un paso fundamental para la preservación de la tierra y el territorio en Colombia. Y por ende, para la construcción de una paz sostenible y duradera. Pues los problemas que confrontamos en mi país sólo podrán resolverse a través del papel protagónico de la sociedad civil colombiana – especialmente de las comunidades y organizaciones que enfrentan día a día esta realidad. Pero en un hermanamiento activo con otros pueblos, organizaciones y personas de buena voluntad en el resto del mundo.
Sergio Ferrari, colaboración de prensa de E-CHANGER, ONG de cooperación solidaria presente en Colombia y miembro de SUIPPCOL
Retrato
Rafael Figueroa Rincón, 30 años, abogado es el Coordinador de la Estrategia de Incidencia en Tierra y Territorio del programa SUIPPCOL desde hace más de un año. Desde hace siete años, investiga y actúa en el sector de los Derechos de las Minorías Étnicas y los Derechos a la Tierra y el Territorio. Acompañó a varias comunidades y organizaciones afro-colombianas, indígenas y campesinas del país, especialmente en las regiones del Chocó, Guajira, Bolívar, Córdoba, Cauca, Magdalena Medio, Caquetá y Nariño. Actualmente su principal tarea consiste en apoyar a la Red de Iniciativas y Comunidades de Paz desde la Base. En su intento por frenar el despojo de sus tierras y territorios promovido por grupos paramilitares, poderes regionales económicos y políticos y los grandes proyectos extractivos, agroindustriales y multinacionales. Las dos principales acciones de dicha estrategia son la incidencia política y la acción legal. (Sergio Ferrari)
La reivindicación del territorio
El territorio ha sido definido de diversas formas por los diferentes sectores de la Red de Iniciativas y Comunidades de Paz desde la Base que acompaña SUIPPCOL.
Para las comunidades indígenas, el territorio va más allá de la frontera, de los límites que trascienden las montañas, los ríos, los páramos. El territorio es el espacio de vida, de sobrevivencia social y cultural – es la pacha mama, la madre tierra. Es su mundo donde el hombre se relaciona con los espíritus de las plantas, de los animales y todo ser que se mueve en el ambiente.
Para las comunidades negras del Pacífico colombiano, el territorio tiene significado en el marco de una relación particular entre comunidad, ser humano y naturaleza, en la cual ésta no es simplemente el entorno que rodea al ser humano, sino que tanto el individuo como la comunidad son sujetos que hacen parte de la naturaleza.
Para las comunidades campesinas el territorio es un espacio y escenario de cohesión, movilización y transformación social donde han generando experiencias autónomas y endógenas de desarrollo, que integran elementos estratégicos de defensa del espacio y de sus recursos naturales, así como nuevas formas de organización social para ejercer poder y control de sus áreas.
Las mujeres organizadas consideran su propio cuerpo como el primer territorio. Y denuncian que el mismo está atravesado por distintas formas de la violencia y la guerra. De allí la necesidad de reconocer e identificar las distintas violencias contra el cuerpo para poder recuperarlo en tanto territorio reconocido, autónomo y como espacio de convivencia cotidiana (Sergio Ferrari)
Fuente: http://www.ecoportal.net/content/view/full/96095/ 14-10-2010
"América Latina no acepta más ataques a la democracia ni intentos de burlar la voluntad popular que se manifiesta en las urnas. La Argentina estará al frente de la defensa de la democracia y los Derechos Humanos conjuntamente con los países hermanos de Unasur y Mercosur" afirmó Néstor Kirchner como Secretario General de la Unasur (30-09-2010)
◊Colombia: desde las fosas comunes a la consolidación del gran capital
Por Azalea Robles
Desde la posesión del nuevo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos -dueño de los principales mass-media y gran latifundista- hemos asistido a una gran operación mediática que busca presentar “diferencias” entre la administración de Santos y la de Álvaro Uribe, vinculada al paramilitarismo, a la tortura y a las violaciones de los derechos humanos. La estrategia es hacer creer que Santos se desmarca de esos niveles de barbarie. Sin embargo, cabe recordar que fue ministro de defensa de Uribe y responsable de los mal llamados “falsos positivos”, es decir, ejecuciones extrajudiciales practicadas por el ejército de Colombia. Asimismo, el gobierno de Santos promueve la “Ley de Tierras”, que busca legitimar el despojo: los millones de hectáreas de tierras robadas a víctimas y desplazados por el terrorismo de Estado están a punto de ser legalizados a manos del gran capital..
En los hornos crematorios, los criaderos de caimanes y las fosas desaparecieron a muchas víctimas de la contra-reforma agraria en Colombia” (Sobreviviente del terrorismo de Estado colombiano)
"Desde la posesión del nuevo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dueño de los principales mass-media y gran latifundista, hemos asistido a una gran operación mediática que busca presentar “diferencias” entre la administración de Santos y la administración de Uribe. La administración de Uribe quedó públicamente evidenciada como una administración llena de paramilitarismo, de tortura, de violaciones a los derechos humanos... Y la estrategia es hacer creer que Santos se desmarca de esos niveles de barbarie: algo que pretenden lograr con el monopolio de los mass-media. Sin embargo cabe recordar que Santos fue ministro de defensa de Uribe y responsable de los mal llamados “falsos positivos”: ejecuciones extrajudiciales practicadas por el ejército de Colombia. Los militares raptan a jóvenes, los disfrazan de guerrilleros y los asesinan, luego los presentan como “guerrilleros dados de baja en combate”. Este crimen lo ejecutan los militares para “mostrar resultados” en su guerra anti-insurgente, y también para asesinar a los civiles que “incomodan” (léase sindicalistas, maestros, líderes campesinos, etc.)
Los mass-media se encargan de difundir la mentira, ya que en Colombia los medios de difusión masiva dan por cierto lo que les dicen sus fuentes militares... La mediatización de los muertos que son supuestos guerrilleros es macabra: muestran cuerpos alineados, semidesnudos, tirados en el suelo... De esta forma se moldea a la opinión pública en la deshumanización de los guerrilleros. La directiva presidencial 029 impulsa los “falsos positivos” al estimular a los militares a “presentar cadáveres”, ya que reciben prebendas económicas o permisos por cadáveres presentados.
Las organizaciones de víctimas denuncian más de 5000 casos de “falsos positivos”. La Fiscalía está investigando unas 2.000 ejecuciones extrajudiciales cometidas directamente por miembros de las fuerzas de seguridad del Estado colombiano, pero reina la impunidad. Los “falsos positivos” son crímenes de lesa humanidad y evidencian hasta qué punto los montajes, las mentiras y los crímenes integran el Estado colombiano, que entra en la categoría conceptual de Estado Terrorista. Es una triste y verificable evidencia, aunque el grado de horror la haga parecer inverosímil; la ONU y otros organismos saben de estas prácticas y siguen complacientes con el Estado colombiano.
Los “falsos positivos” son asesinatos reales que sirven para crear realidad virtual. Los mass-media tienen un rol particularmente bélico en Colombia, al actuar como legitimantes de un régimen genocida, llegando al punto de ocultar fosas comunes gigantescas, como lo han tratado de hacer con la mayor fosa común del continente americano, ubicada detrás de la base militar de la Fuerza Omega en la Macarena, Meta, que contiene al menos 2000 cadáveres, y que ha sido denunciada por observadores internacionales, ONGs, de Derechos Humanos y por familiares de víctimas de desaparecidos. Los Mass-media ocultan los crímenes del Estado colombiano y se prestan para todos los montajes que preconicen los militares, como la mediatización de muertos campesinos disfrazados de guerrilleros.
La construcción de una realidad virtual, que opera como una escenografía que tapa la realidad objetiva, es un componente fundamental de la guerra en Colombia. Y en este texto queremos tratar una falsimedia clave, ya que busca engañar acerca de una de las cuestiones más fundamentales de la iniquidad y la guerra en Colombia: la cuestión de la tierra.
Para limpiar la imagen del gobierno de Santos, los mass-media buscan hacer creer en Colombia y el mundo que Santos “devolverá la tierra a los desplazados” y “operará una reforma agraria”. Nada más alejado de la realidad, aunque las apariencias se basen en andamios puestos ad-hoc para basar la propaganda. El argumento de este gobierno de “la reparación a las víctimas”, a las que dice que se les devolverían las tierras usurpadas, ha sido denunciado como una utilización cínica de los desplazados, por organizaciones de víctimas como el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, y por opositores como el senador Robledo.
Concretamente lo que busca la Ley de Tierras de Santos es legalizar el despojo de las tierras. Es la consolidación de la contra-reforma agraria.
Los millones de hectáreas de tierras robadas a las víctimas y desplazados por el Terrorismo de Estado en Colombia están a punto de ser legalizados a manos del gran capital, mediante una maroma leguleya muy astuta del actual gobierno de Juan Manuel Santos.
Es el mismo cinismo que fue aplicado en Colombia mediante los famosos "diálogos de Ralito ’entre’ gobierno y paramilitares", algo que fue popularmente calificado de monólogo, dada la realidad de la Estructura paramilitar como Herramienta de guerra sucia del propio Estado. El paramilitarismo es la herramienta de guerra sucia del Estado colombiano y recibe también financiación y asesoría de multinacionales y latifundistas; es una herramienta implementada para eliminar opositores y desplazar a inmensas cantidades de personas de zonas de alto interés económico.
Hoy en día son más de 6 millones de hectáreas de tierras que han sido arrebatadas a las víctimas y desplazados; en Colombia hay más de 4,5 millones de desplazados. El MOVICE y otras fuentes hablan de más de 10 millones de hectáreas usurpadas, el gobierno habla de 3,5 millones de hectáreas.
La ley de Tierras de Santos contiene varias artimañas, veamos concretamente en qué consiste la norma:
La norma dice que en ciertas zonas del país escogidas por el gobierno se tramitarán restituciones de tierras, en un lapso limitado.
Si la persona despojada no quiere la tierra, el Estado le propone un título de tesorería que terminará en una venta baratísima de su tierra.
Según investigaciones la gran mayoría de los desplazados (hasta el 80%) temen regresar a sus tierras, dado que las regiones han sido consolidadas por el paramilitarismo, y reina un régimen del Terror.
Lo anterior evidencia que lo que es mostrado como la restitución de los predios de tierra a las personas despojadas mediante la violencia, esconde justamente el despojo definitivo de estas personas.
La Ley de Tierras se presenta en los mass-media como lo que no es.
En Colombia debe haber restitución de tierras a los desplazados; pero la Ley de Tierras de Santos no busca eso. Primero: No en todo el país se aplicará la ley, sólo en los territorios que el gobierno decida (zonas de consolidación paramilitar-militar). Con lo cual los desplazados no podrán efectivamente ir a vivir en zonas dominadas por sus victimarios. Segundo: La política agropecuaria de este gobierno es la continuidad de la política del gobierno de Uribe, en cuanto a que es una política neoliberal, que promueve el latifundio, el capital extranjero, la mega minería, los mono-mega-cultivos, la desprotección del campesinado y del sector nacional del agro frente a los productos subsidiados de USA y UE: una política de aniquilación de la soberanía alimentaria.
Se va a desmontar a la UAF (Unidad Agrícola Familiar) para montar grandes plantaciones en la altillanura. Se entregarán más tierras a multinacionales extranjeras. El Banco Mundial promueve la concentración de tierras y preconiza la titulación como etapa previa a la constitución de dichos monopolios. La titulación de tierras está siendo promovida por el gobierno ahora, cuando siempre la desechó; obviamente ahora la motivación es lograr traspasar las tierras de las manos campesinas a las manos del gran capital. El Banco Mundial preconiza: "Hay que promover la movilidad de los derechos de propiedad".
La política agropecuaria del gobierno de Juan Manuel Santos de fomentar el latifundio y el ‘libre comercio’ conlleva la ruina agraria: más empobrecimiento, más desplazamientos masivos de poblaciones, más hambre y miseria, en un país cuya mayoría de la población vive ya en condiciones de miseria.
El 68% de la población de Colombia vive en la pobreza e indigencia. La concentración de la riqueza es escandalosa: Colombia es el 11º país con más desigualdad social del mundo (puesto número 11 de coeficiente GINI de desigualdad), y es el país más desigual del continente americano. Hablamos de que hay, según las cifras más clementes, 8 millones de indigentes y 20 millones de pobres. Mueren anualmente más de 20 mil niños menores de 5 años por desnutrición aguda (cifras de UNICEF), de cada 100 madres desplazadas gestantes, 80 padecen desnutrición crónica. Simultáneamente, y correlativamente a esta miseria, un solo banquero, Sarmiento Angulo, controla el 42% del crédito nacional y declaró ganancias de 1.250 millones de dólares en el último bimestre de 2009.
Esta injusticia social y miseria se va a profundizar con la política agropecuaria del gobierno de Santos, que seguirá con los TLC y el ‘libre comercio’. El Artículo 53, referente a la política agraria de la administración de Santos, habla de promover la gran producción empresarial. Se apuntala el modelo del gran latifundio y la minería de extracción multinacional.
Con la Ley de Tierras de Santos se trata de oficializar cambios de propiedad: y ya no (únicamente) por la vía del despojo, sino por la vía...digamos "licita". Ahí está el cinismo. Después de centenares de masacres, y de haber creado zonas del terror militar-paramilitar, zonas de no retorno, se busca crear una situación de no retorno jurídica. Se ha ocultado la terrorífica realidad acerca de la Ley de Tierras de Juan Manuel Santos. Es una ley que va también a desmantelar las escasas últimas leyes de protección al pequeño campesinado, como la UAF (Unidad Agrícola Familiar). La UAF es una ley que limita los predios, limita las dimensiones descomunales.
Así se expresó el senador Jorge
Enrique Robledo acerca de este tema, en el debate del proyecto de ley de
tierras, en plenaria del Senado, septiembre de 2010:
“El presidente Uribe se lamentaba por no poder montar haciendas en los llanos
orientales de 45.000 hectáreas; se quejaba de no poder eliminar la UAF, que es
una medida del mundo campesino, una medida relativamente pequeña de tierra y que
le estorbaba decía el doctor Uribe (...) En el artículo 69 (referente a la
política agraria de la administración de Santos) se dice que se desmontará a
UAF”
Hay que denunciar esta Ley de tierras cómo lo que es: una etapa fundamental del despojo, la legalización sin vuelta atrás por la vía jurídica.
El Terrorismo de Estado en Colombia y el modelo extractivista de saqueo al medio ambiente y de despojo contra campesinos, indígenas y afro-descendientes se consolida con Santos, no en vano algunos lo denominan “el nuevo gerente de los intereses USA y UE en Colombia”. Persiste el Terrorismo de Estado como la garantía de eliminar opositores al saqueo.
Terrorismo de Estado en Colombia es:
· Sólo en los 3 últimos años, han sido desaparecidas más de 38.255 personas por el Terrorismo de Estado en Colombia. Se estiman ahora en 250.000 personas desaparecidas (secuestradas y torturadas) por el Terrorismo de Estado, bajo la lógica de “disuadir la reivindicación por el terror” (El Estado busca que el terror perdure al desaparecer el cuerpo, pues prolonga así la angustia en los sobrevivientes).
· La eliminación física de todo un partido político: la Unión Patriótica (UP). Más de 5.000 personas de la UP asesinadas por el Estado.
· Más de 4,5 millones de personas desplazadas de sus tierras mediante las masacres de los militares y sus paramilitares, dentro de la Estrategia Estatal de “tierra arrasada”, para vaciar el campo de población y ofertar así a las multinacionales terrenos de alto interés económico, baldíos de reivindicaciones y habitantes.
·
10
millones de hectáreas de tierra han sido así robadas a las víctimas y
desplazados y ofertadas a multinacionales, gran latifundio y nuevos gamonales
paramilitares, el escándalo del “agro ingreso seguro”, viene a consolidar este
robo a las víctimas.
Más de 2.704 sindicalistas asesinados. El 60% del total de sindicalistas
asesinados en el mundo son asesinados en Colombia por las herramientas del
Terrorismo de Estado.
·
La
mayor fosa común de Latinoamérica, un hallazgo dantesco, que sin embargo aún
no suscita el repudio
internacional que se merece el régimen colombiano: más de 2000 cadáveres de
desaparecidos por la fuerza Omega del "Plan Colombia".
Empleo de una Herramienta Paramilitar para inyectar el Terror en la población, con el fin de acallarla, docilizarla y desplazarla, una herramienta de horror que practica violaciones masivas, descuartizamientos con moto-sierra, empalamientos y horrores escalofriantes: Terrorismo de Estado. Un Informe de la Fiscalía de Justicia y Paz de febrero 2010 indicaba que los paramilitares aseguran haber perpetrado 30.470 asesinatos en unos 15 año y el drama se vislumbra aún más dantesco. Varios paramilitares han testificado acerca de la naturaleza estratégica de la Estructura paramilitar para el propio Estado colombiano, y dado decenas de nombres de generales, empresarios, multinacionales, políticos fomentadores de paramilitarismo y aún no hay la merecida y urgente condena internacional del Estado colombiano, que, impune, continúa con esta practicas genocidas.
· Miles de fosas comunes con miles de cadáveres de colombianos masacrados por el paramilitarismo del Estado: los paramilitares han dado algunas coordenadas de las fosas con el fin de poderse así acoger a la “Ley de Justicia y Paz”, ley confeccionada bajo la dirección de uno de sus mayores promotores: Uribe. Una Ley que les consigue la impunidad si muestran “arrepentimiento”. Ya en abril 2007, cuando se cumplía el primer año de búsqueda de fosas comunes, la Fiscalía había recibido 3.710 denuncias de sitios en donde hallarlas; pero la mayoría no se había podido explorar, según el Estado, por “falta de recursos”. Los familiares de miles víctimas esperan que se efectúen los análisis de ADN a los cadáveres y restos encontrados, pero el Estado justifica su inoperancia aduciendo “desbordamiento” y “falta de recursos”... recursos que si tiene a la hora de costear a militares y paramilitarismo.
· Hornos Crematorios y criaderos de caimanes de la herramienta paramilitar del Estado y multinacionales, donde los paramilitares han desaparecido a miles de personas.
· Miles de ejecuciones extrajudiciales, entre ellas el escándalo de los “falsos positivos”: los militares raptan a muchachos jóvenes, los disfrazan de guerrilleros y los asesinan, y presentan los cadáveres como “guerrilleros dados de baja en combate”. Los mass-media se encargan de difundir el montaje.
·
Más
de 7.500 presos políticos, muchos de ellos víctimas de montajes judiciales,
práctica común contra luchadores sociales
Centenares de auto-atentados, otro tipo de “falsos positivos”, por parte
de las fuerzas policiales y militares que han puesto bombas en pleno Bogotá para
poder así crear la base para montajes mediáticos de desprestigio contra las
guerrillas. Estos auto-atentados fueron preconizados por el Departamento
Administrativo de Seguridad (DAS) como consta en documentos desclasificados.
· Las violaciones de derechos humanos se profundizan en lo que se evidencia como un país ocupado: en Colombia se han implantado 7 bases militares estadounidenses y el Estado colombiano les ha otorgado a los marines total inmunidad para todos los crímenes que cometan en Colombia. Ya hay varios casos de niñas raptadas en las bases militares y violadas durante semanas, que están en la impunidad total, pues los marines tienen “carta blanca” para violar, torturar y asesinar en Colombia.
La violencia de la arremetida del gran capital, en su ansia por no perder a Colombia como valiosa “bodega de recursos”, ha implantado y mantenido a ese engendro que es hoy el Estado colombiano.
Hace años que ese Estado criminal no existiría sin la “ayuda” descomunal de USA y UE, sin haber endeudado al pueblo colombiano para sufragar los gastos militares, y sin su Estrategia paramilitar de Terrorismo de Estado. Sin sus apoyos militares y mediáticos, el Estado colombiano no hubiera podido perpetrar tanta barbarie; y el pueblo colombiano hubiera logrado su verdadera independencia, su emancipación de tanta codicia, muerte y dolor".
Fuente original y notas en: http://azalearobles.blogspot.com/20... Fuente: www.anred.org / 17-10-2010
III. ¿Por qué la Argentina -bajo gestión K- legaliza y promueve el arrasamiento de la «soberanía alimentaria» si la presidenta Cristina Fernández lanzó el plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2016 destacando que tiene por objetivo "repotenciar el rol de Argentina" a nivel local y en el mundo "como gran productor de alimentos con mucho valor agregado de origen"?
E) El plan agroalimentario para servir a las transnacionales
1. La especialización en el MERCOSUR agroalimentario
Dinámicas recientes de las industrias agroalimentarias en el Mercosur: perspectivas, desafíos
Por Graciela E. Gutman y Pablo Lavarello
"Las industrias agroalimentarias (IAA), junto a los sectores productivos, comerciales y de servicios estrechamente vinculados a las mismas, conforman uno de los sistemas económicos más relevantes de los países del Mercado Común del Sur –Mercosur–, con fuerte influencia en la definición de sus perfiles de especialización y de inserción internacional. Este sistema abarca la producción primaria, los proveedores de insumos, bienes de capital y de servicios para el agro y la industria, las diversas instancias de transformación industrial, las etapas logísticas, de distribución y comerciales, y las infraestructuras de apoyo tecnológico y de servicios. El bloque regional, así como cada uno de los principales países que lo integran, son exportadores netos de alimentos. Su posición en los mercados mundiales se vio fortalecida en años recientes gracias a los sostenidos aumentos en la producción y la productividad registrados en varios de los principales complejos agroalimentarios, y a la evolución favorable de los mercados mundiales. Ello ha sido resultado de importantes procesos de reestructuración productiva y de innovaciones tecnológicas y organizativas, junto al sostenido aumento de los precios de los principales commodities que conforman la canasta de exportaciones regionales, impulsado por el surgimiento de nuevos países demandantes, notablemente China y los países del Este asiático. En el marco de importantes cambios en los contextos regulatorios y competitivos nacionales e internacionales, las fuertes transformaciones registradas en estas producciones en las últimas dos décadas han sido lideradas por nuevas y antiguas grandes empresas transnacionales presentes en la región (oligopolios mundiales de los agronegocios), modificando las formas de governance de estos complejos. Nuevos flujos de comercio y principalmente de inversiones extranjeras directas (IED), la creciente mundialización de mercados, estrategias y estándares de calidad y seguridad, las pujas redistributivas internas, la competencia interempresarial acrecentada y la cada vez más urgente necesidad de integrar al desarrollo económico a poblaciones y regiones desplazadas, abren varios interrogantes en relación con las estrategias agroalimentarias de la región y, más en general, con sus estrategias económicas y sociales. Centrando el análisis principalmente en la evolución de los agroalimentos en Argentina y Brasil, este documento presenta algunos elementos relevantes del diagnóstico sectorial (primer punto), las grandes tendencias de los agronegocios a escala internacional (segundo punto), y sus impactos sobre los agronegocios de la región (tercer punto).
El Mercosur agroalimentario Los sistemas agroalimentarios constituyen un conjunto heterogéneo de actividades tanto dentro de cada país como entre ellos. En los países subdesarrollados, esta heterogeneidad es mayor debido a su herencia semicolonial, que aún se expresa en la coexistencia de actividades exportadoras de materias primas indiferenciadas y de producción de alimentos para el abastecimiento del mercado interno.
La especialización de los países miembros del Mercosur se basa en diversos tipos de productos agroalimentarios o agroindustriales, según los recursos naturales disponibles y el desarrollo agroindustrial de cada complejo productivo.
Argentina se especializa en la producción de oleaginosas (soya y girasol), cereales (trigo y maíz principalmente), lácteos, carnes y sus derivados. Uruguay es proveedor de carnes y, más recientemente, de lácteos, arroz y otros alimentos, y Paraguay, con un desarrollo relativo menor en el sector, exporta carnes, oleaginosas y azúcar. Brasil, con una extensión continental, tiene diversas especializaciones geográficas: regiones productoras de carnes y de lácteos, otras especializadas en oleaginosas (principalmente soya), otras en cítricos (jugos concentrados congelados de naranja –FCOJ–), y otras en productos subtropicales (principalmente café y azúcar); es, por lo demás, el primer productor mundial de café, FCOJ, azúcar y etanol y el segundo productor de carne bovina y de granos y harinas de soya.
Las heterogeneidades presentes en los sistemas agroalimentarios de los diferentes países se encuentran estrechamente asociadas a sus diferentes dotaciones de recursos naturales, al grado de desarrollo relativo de cada uno, y a las diferentes formas de articulación intersectorial de sus sistemas agroalimentarios. El peso relativo de las actividades agrícolas es diferente en estos países, aumentando en aquellos con una base industrial menos desarrollada. La participación del PBI agrícola en el PBI total en Uruguay (6,2 por ciento) es sensiblemente mayor que en países con mayores grados de diversificación (Brasil, 4,3 por ciento; Argentina, 4,6 por ciento). Esta relación inversa entre especialización agropecuaria y desarrollo es mucho menos marcada cuando tomamos en cuenta las actividades agroindustriales y de alimentos en su conjunto. La participación de los sistemas agroalimentarios (incluyendo producción primaria y procesamiento industrial) en el PBI es del 34,8 por ciento en Uruguay, del 32,2 por ciento en Argentina y del 26,6 por ciento en Brasil (IICA, 2004), lo que pone en evidencia la importancia de los sistemas agroalimentarios en los procesos de desarrollo, a medida que se avanza en encadenamientos desde la agri- cultura hacia actividades industriales, comerciales, de distribución y de servicios.
La articulación productiva de los complejos agroalimentarios asume formas diferentes según cual sea la modalidad de inserción nacional/internacional de dichos sistemas. La integración nacional de los sistemas agroalimentarios entre sí y con otros sistemas productivos es mayor en Brasil que en Argentina y Uruguay: el 53 por ciento de la producción de los complejos agroalimentarios brasileños es utilizado como insumo intermedio por otras actividades no agroindustriales. En Argentina y Uruguay los encadenamientos entre complejos productivos son menores, alcanzando el 44 por ciento y el 42 por ciento respectivamente (IICA, 2004). Mientras que Brasil presenta un mayor grado de industrialización «aguas abajo» de la producción agropecuaria, los complejos agroalimentarios en Argentina y Uruguay se integran mayormente en la producción de alimentos de consumo o en cadenas globales de valor en sus etapas primarias o de primera transformación industrial.
Desde la puesta en marcha del Mercosur, en la segunda mitad de la década de los noventa, la inserción internacional del mismo ha asumido un doble rol: i) por un lado, una inserción intrarregional como proveedores de alimentos reforzando las complementariedades y articulaciones productivas entre los sistemas productivos de los países miembros; ii) por otro lado, una inserción como exportadores de materias primas a escala mundial, que está sujeta a la lógica de la globalización de las cadenas de valor impulsada por la acción conjunta de los procesos de trasnacionalización y de liberalización multilateral, y por los acuerdos interregionales. El primer tipo de orientación exportadora ha sido facilitado por el establecimiento de un arancel externo común (AEC), que en el caso de los productos agroalimentarios es del 12,9 por ciento en promedio.
Si bien frente a las sucesivas crisis resultantes de las experiencias de apreciación cambiaria de los años noventa se han producido diferentes alteraciones del AEC y fundamentalmente de medidas no tarifarias (salvaguardias, medidas antidúmping), el Mercosur ha permitido diversas oportunidades de complementación y articulación a escala nacional/regional. Algunos ejemplos resaltantes de estos procesos son los siguientes (Gutman, 2005):
• En el complejo lácteo (excendentario en Argentina y Uruguay, deficitario en Brasil), el AEC del Mercosur y la dinámica expansiva de los mercados internos en buena parte de los años noventa permitió la reorientación de las exportaciones argentinas y uru- guayas hacia Brasil (entre el 60 por ciento y el 80 por ciento de las exportaciones de leche en polvo argentinas), posibilitando un desarrollo complementario de las producciones nacionales. La crisis de fines de los noventa cambia esta dinámica, mostrando una reorientación de las exportaciones fuera de la región. • En el complejo trigo, excedentario en Argentina y deficitario en Brasil, el mercado regional posibilitó una fuerte complementariedad entre ambos países, que se profundiza a pesar de los intereses de las filiales brasileras de las grandes empresas internacionales del comercio mundial por sustituir el aprovisionamiento regional. Entre el 65 por ciento y el 70 por ciento de las exportaciones argentinas de granos de trigo, y un 50 por ciento de las exportaciones de harina de trigo se orientan, en la segunda mitad de los noventa, a Brasil.
En contraste con esta lógica de complementación y articulación dentro del Mercosur, en años recientes se consolida una inserción de la región como proveedora mundial de materias primas.
El Mercosur se conformó como un bloque de «regionalismo abierto»: la liberalización comercial intrarregional se efectuó en forma paralela a la liberalización multilateral de las cuatro economías, y se desarrollaron iniciativas de acuerdos comerciales de la región con otras regiones comerciales, como es el caso de las negociaciones con la Unión Europea y con el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En un grupo importante de complejos, el Mercosur se ha revelado altamente competitivito internacionalmente: oleaginosas, cereales, carnes, azúcar. Su inserción como exportador agroindustrial se explica tanto por la disponibilidad de recursos naturales, como por el desarrollo de ventajas competitivas a partir de la introducción de nuevos paquetes tecnológicos y de importantes economías de escala en la transformación y logística de exportación. El caso paradigmático de inserción exportadora del Mercosur es el del complejo soya, en el cual Argentina, Brasil y Paraguay son grandes productores primarios. Brasil es el segundo productor mundial y posee las mayores potencialidades de expansión del cultivo.
El complejo soya en Argentina y Brasil El complejo oleaginoso está fuertemente internacionalizado, impulsado por el aumento de la competencia en los mercados mundiales, los bajos márgenes industriales, y la disputa por nuevos mercados emergentes. La internacionalización se manifiesta en las estrategias de las grandes firmas globales que participan en la molienda de granos y en el comercio internacional, en relación con el aprovisionamiento de materia prima, y en las inversiones en plantas industriales y en infraestructura logística. La rápida expansión del cultivo de soya y de las industrias de la molienda en la década de los setenta en Brasil y en Argentina fue provocada por las oportunidades comerciales abiertas con el embargo de Estados Unidos a las exportaciones de harinas de soya a la entonces Unión Soviética. El subsiguiente desarrollo del complejo en los ochenta y noventa se sustentó en las ventajas comparativas y competitivas de ambos países, que los colocan hoy en el primer lugar del ranking de exportadores mundiales. Argentina y Brasil presentan, sin embargo, rasgos diferenciales en sus senderos de desarrollo. Brasil consolidó un complejo nacional competitivo basado en carnes blancas y en granos/aceites y harinas de soya, avanzando en el procesamiento de productos industriales derivados de la soya, de mayor valor agregado. La expansión de la producción a los cerrados occidentales posibilitó el acceso a tierras de bajo costo y la ampliación de las escalas de producción. La producción pasó de 27 millones de toneladas en 1997/1998 a 52 millones en 2003/2004, y a 63-64 millones en el 2005. Las mayores debilidades en la competitividad sistémica del complejo se registran en las infraestructuras logísticas y en los costos variables. El tema de la soya transgénica está en el centro de la reformulación estratégica del complejo. La esperada liberación del cultivo de organismos genéticamente modificados, si bien aumentaría la competitividad del complejo al reducir costos, podría comprometer, en opinión de algunos autores, las estrategias de diferenciación, identidad preservada y trazabilidad que se están implementando. Argentina basó el desarrollo de la soya en la producción de commodities para el mercado externo y, ya en los noventa, en la rápida y masiva difusión de la soya transgénica (RR) –con el paquete tecnológico asociado de agroquímicos, fertilizantes y siembra directa– que actualmente cubre más del 95 por ciento del área sembrada. La difusión de la soya RR a partir de 1996 y el uso generalizado del nuevo paquete agronómico logró superar los impactos de la caída de los precios internacionales, posibilitando una rebaja sustancial de los costos, que impulsa y consolida las ventajas competitivas del país.
El complejo soya en Argentina presenta fuertes ventajas competitivas sistémicas, con la integración a la cadena de valor de las grandes empresas aceiteras de modernas infraestructuras logísticas (hidrovía del Paraná, puertos privados, depósitos, ferrocarriles) y comerciales. La producción de soya se multiplicó por 2.5 en los noventa; en el 2005 alcanza a los 35 millones de toneladas. Los grandes capitales del oligopolio mundial del comercio internacional de granos y de la molienda se articularon con el emer- gente oligopolio «genético-químico», logrando coordinar las complementariedades entre innovaciones tecnológicas y organizacionales. Ambos países enfrentan actualmente varios desafíos provenientes de los nuevos desarrollos biotecnológicos y de las estrategias en mercados emergentes (China, India). (…)
Estrategias de las empresas agroalimentarias transnacionales y multilatinas en la región Las nuevas lógicas competitivas globales son difundidas en la región por un número reducido de grandes empresas transnacionales, seguidas por grandes empresas y grupos económicos nacionales presentes en las etapas estratégicas de los sistemas agroalimentarios, las que se constituyen en los nodos articuladores de los complejos. Entre las mayores transnacionales agroalimentarias presentes en las IAA se encuentran (en orden de importancia según el monto de ventas totales en 2004): Nestlé (Suiza, diversificada); Unilever (Reino Unido, diversificada); Archer Daniels Midland Co. (EE.UU., productos agrícolas); Kraft Foods (EE.UU., productos alimenticios y bebidas sin alcohol); PepsiCo (EE.UU., bebi- das sin alcohol); Tyson Foods Inc. (EE.UU., carnes procesadas); Coca Cola (EE. UU., bebi- das gaseosas); Bunge (EE. UU., productos agrícolas); Sara Lee Co (EE.UU., carnes procesadas y productos de panadería); Con Agra Foods (EE.UU., diversificada); Danone (Francia, lácteos y galletitas) (v. Cepal, 2005). Se asiste en la región a una doble estrategia de estas grandes empresas:
Trasnacionales con estrategias integradas globalmente de exportación de materias primas , que buscan en la región el abastecimiento de materias primas (estrategias de originación). En el marco de alianzas entre grandes oligopolios mundiales de semillas, agroquímicos y del comercio mundial de granos, estas empresas difunden nuevos paque- tes tecnológicos en el sector primario, y avanzan en el desarrollo de infraestructuras logísticas y de capacidades industriales de molienda. Nuevamente el caso paradigmático es el de la soya, que en Argentina basó su expansión en la difusión de la semilla RR, genéticamente modificada para resistir al herbicida glifosato. ADM, Cargill, Dreyfus y Bunge son las em- presas representativas de esta estrategia.
Trasnacionales con estrategias integradas regionalmente de especialización y búsqueda de mercados dinámicos ante el estancamiento de la demanda de alimentos en sus países de origen. Frente a la acrecentada competencia de la GD, estas empresas desarrollan nuevas estrategias productivas, tecnológicas y comerciales, profundizando la diferenciación entre las empresas del segmento de producción de bienes (como es el caso, en el complejo lácteo, de Bongrain, Parmalat y Saputo/Molfino) y las gerenciadoras de marcas, tales como Nestlé, Danone y Kraft. Las empresas de este último estrato mostraron inicial- mente estrategias multidomésticas; actualmente están en transición hacia estrategias especializadas de nivel regional (v. Gutman y Lavarello, 2003).
La conformación del bloque regional impulsó por otra parte, un aumento de los flujos de inversiones intrarregionales, particularmente entre Brasil y Argentina, dando lugar al surgimiento de otro tipo de empresas transnacionales, las empresas multinacionales latinoamericanas (EML), llamadas también «multilatinas o traslatinas». Los flujos totales de las inversiones bilaterales aumentaron entre 1990 y 1997 de 2,2 a 6 billones de dólares, correspondiendo a Argentina el 78 por ciento de los mismos. Básicamente estas inver- siones se realizaron a través de la adquisición de empresas locales (v. Azevedo y otros, 2004). El accionar de las EML no difiere mucho del de las transnacionales: sus inversiones cubren un abanico de situaciones que van desde la realización de alianzas con empresas de otros países para la distribución de sus productos, hasta la instalación en ellos de plantas productoras. La expansión de estas firmas obedeció tanto a estrategias ofensivas (búsqueda de economías de escala, ventajas en conocimientos de los mercados regionales y canales de distribución), como a estrategias defensivas (ocupar espacios claves antes que la competencia, evitar ser absorbidas por las empresas transnacionales). Sus inversiones externas estuvieron estimuladas adicionalmente por la valorización de las monedas Se observa asimismo una cierta especialización sectorial de las EML, basada en las ventajas comparativas y competitivas ya adquiridas; tal es el caso, por ejemplo, de las empresas lácteas argentinas que se expanden a Brasil, o de las empresas brasileras de aves y de cerveza que invierten en Argentina. Distinto es el de las empresas multiproducto/multisector y de las gerenciadoras de marcas, como ocurre en la producción de galletitas y golosinas, sectores en los que se observa una fuerte competencia con las firmas transnacionales. La expansión de las EML en las industrias de alimentos y bebidas muestra diferencias con las que invierten en las industrias básicas, ya que se ven forzadas a vincularse con las empresas mundiales que dominan los mercados específicos, en distintos tipos de asociaciones: i) algunas EML, como Bimbo y Arcor, han podido competir con las firmas transnacionales especializándose en mercados regionales y nichos de mercado; ii) otras, manteniendo un control mayoritario del capital social, se han integrado estrechamente a las redes de empresas transnacionales mundiales, como es el caso de Coca-Cola-Femsa; iii) numerosas EML se han integrado formalmente a las redes de transnacionales mundiales que poseen una clara participación mayoritaria en el capital social de las mismas, como es el caso de las que operan en la industria cervecera. En muchos casos, esta trayectoria configura situaciones de «estrellas fugaces», empresas nacionales que se expandieron e internacionalizaron en la región, para luego ser absorbidas por empresas transnacionales (v. Cepal, 2005). De esta forma, desde la década de los noventa se asiste a la consolidación de estos tres tipos de empresas internacionales, con estrategias muchas veces similares en la región; fenómeno que se expresa en el periodo más reciente en nuevas alianzas y joint- ventures entre algunos de estos grandes grupos económicos.
Las modalidades de acumulación de estas empresas variaron en las distintas etapas del ciclo económico que caracterizaron a estos años, a saber:
1. El período de expansión de la producción y la demanda de alimentos (1990/1997). En estos años, la expansión de las empresas transnacionales en la región se asentó principalmente en la adquisición de empresas locales con marcas reconocidas, una red de proveedores eficientes y canales desarrollados de comercialización y distribución. La opción por la adquisición otorga a las empresas una ventaja temporal y el ahorro del costoso proceso de aprendizaje de las condiciones locales de proveedores y clientes. A diferencia de lo ocurrido en décadas anteriores –en las que las transnacionales invertían en cada uno de los países de la región en forma aislada, en el marco de una estrategia multidoméstica– en los años noventa, especialmente a partir de la conformación del Mercosur, muchas transnacionales agroalimentarias desarrollaron estrategias de acceso al mercado a escala regional, interrelacionando los mercados, otorgando a las filiales mayor autonomía relativa de decisión en algunas áreas productivas y comerciales, y promoviendo de esta forma el comercio intrafirma cuando la naturaleza de los productos lo posibilitaba. La búsqueda simultánea de acceso al mercado y eficiencia caracterizó a las estrategias durante el período.
2. El período de estancamiento y crisis (1988-2003). Desde fines de los noventa en adelante (crisis y devaluación primero en Brasil y luego en Argentina, cambios en las variables macroeconómicas), las tendencias expansivas en la producción y el consumo se interrumpieron. Ello se reflejó en las modalidades de inversión y en las estrategias de las transnacionales y de las EML en la región. Las IED cayeron abruptamente: en Argentina, fueron prácticamente nulas en 2001 y negativas en 2002; en Brasil, la IED cayó más del 40 por ciento durante 2000-2001 (Belik y Rocha dos Santos, 2002). La modalidad de expansión de las empresas transnacionales en estos años de crisis se basó, mucho más que en períodos anteriores, en la conformación de alianzas estratégicas, así como en la reestructuración de sus inversiones a escala regional y de su cartera de marcas. La crisis afectó asimismo a las EML, tanto con relación a la gestión de sus pasivos en monedas locales y en dólares, como a sus inversiones a escala regional. Las mayores EML de Argentina debieron realizar fuertes ajustes para enfrentar la crisis y, dependiendo de la evolución de los precios relativos reales en Brasil y Argentina resultantes de la crisis y las devaluaciones, mo- vieron inversiones de un país a otro y reestructuraron sus activos productivos y comerciales 3. El período de recuperación (2003 hasta la fecha) Después de una caída en el flujo de IED entre el año 2000 y el 2003, los países del Mercosur registraron un fuerte aumento de estas inversiones, en especial Argentina (125 por ciento) y Brasil (79 por ciento). En estos años, las actividades manufactureras volvieron a ser los principales sectores de ingreso de IED, mientras que las actividades relacionadas con los servicios siguieron registrando la retirada de las inversiones extranjeras, continuando la tendencia iniciada a principios del decenio de 2000.
Perspectivas y desafíos para los sistemas agroalimentarios
en el Mercosur
Las producciones
agroalimentarias del Mercosur conforman complejos productivos dinámicos con
fuerte presencia en los mercados internos e internacionales, y grandes
potencialidades de expansión. Sin embargo, los cambios recientes en las formas
de competencia a escala
internacional, las innovaciones tecnológicas mayores y la expansión de los
mercados de materias primas indiferenciadas refuerzan el patrón de
especialización e inserción internacional
de la región, heredado luego de tres décadas de experiencias de liberalización
(acompañadas en algunos países de procesos de apreciación cambiaria). Uno
de los principales desafíos que plantea esta modalidad de especialización es el de
implementar opciones estratégicas nacionales y regionales con objetivos de
mayores niveles
de integración y desarrollo económico y social, en presencia de un sistema agroalimentario
regional fuertemente trasnacionalizado, en el que predominan las lógicas globales
de acumulación.
Recapitulando: el contexto internacional actual, caracterizado por un crecimiento de la demanda de los países asiáticos y el lento y asimétrico proceso de liberalización, revaloriza la inserción de la región como proveedora internacional de commodities. Sin embargo, desde una perspectiva de desarrollo sustentable, dicha inserción presenta límites:
• La especialización en exportaciones de commodities se traduce en una alta fragilidad frente a las variaciones en los términos de intercambio, los que han sido favorables en años recientes, pero si esta tendencia se revierte pondría en riesgo los procesos de crecimiento, con potenciales implicancias sobre la estabilidad institucional de la región.
• Tanto en las industrias de commodities como en la de alimentos de consumo final, las empresas locales se insertan como difusoras y adaptadoras de nuevas tecnologías desarrolladas en el exterior, restringiendo los posibles efectos sistémicos hacia el resto de las actividades agroalimentarias y no agroalimentarias, y limitando las posibilidades de desarrollos tecnológicos propios a escala regional.
• Los desafíos asociados a las nuevas generaciones de innovaciones tecnológicas y biotecnológicas exigen, por su parte, el desarrollo y fortalecimiento de las infraestructuras públicas y privadas en ciencia y tecnología y un entramado institucional (sistemas de certificación y control de la calidad, sistemas de identidad preservada) y operativo/organizativo (diferenciación de la producción, segregación, logística especializada) que requiere políticas públicas articuladas con la institucionalidad privada, así como el desarrollo de un nuevo tipo de alianzas estratégicas entre empresas nacionales, regionales y transnacionales, procesos estos difícilmente alcanzables dentro del actual patrón de especialización. La fuerte competencia sistémica y la persistencia de barreras al ingreso para los productos de mayor elaboración en los mercados agroalimentarios mundiales, refuerzan la necesidad de la creación y diversificación de mercados intrarregionales dinámicos, a partir de la construcción de especializaciones y complementariedades en el ámbito de un mercado ampliado regional, sustentadas en la densificación de tramas productivas y tecnológicas locales, y la ampliación del mercado interno a través de la mejora en la distribución del ingreso. Los logros alcanzados en esta dirección en algunos complejos agroalimentarios de la región, si bien limitados y no exentos de dificultades, marchas y contramarchas, pueden constituir un punto de partida para el necesario rediseño y consolidación de una institucionalidad regional acorde con dichos objetivos. En otras palabras, la articulación entre una expansión del mercado regional ampliado y la inserción exportadora, enmarcada en objetivos de desarrollo, constituye uno de los desafíos centrales para disminuir la vulnerabilidad externa y la heterogeneidad estructural al interior de las tramas agroalimentarias".
Cuadernos del CENDES Universidad Central de Venezuela
(cupublicaciones@cendes.ucv.ve )
ISSN (Versión impresa): 1012-2508
Caracas, Venezuela
septiembre-diciembre, año2006 /vol. 23, número 063 pp. 59-83
Fuente: Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/html /403/40306303/40306303.html
2. La presentación K del plan agroalimentario y agroindustrial como nacional, federal y popular
El 14 de mayo de 2010, la presidenta Cristina Fernández dijo en el acto de presentación del Plan estratégico agroalimentario y agroindustrial 2010-2016: "(...)Ayer estuve en Victoria, provincia de entre Ríos, conmemorando el Bicentenario de esa ciudad y allí sostuve que en los últimos 200 años dividimos y restamos y que era la hora en este Bicentenario de comenzar a sumar y multiplicar, que esa es la verdadera operación, un poco lo que planteaba Freddy Nicholson como titular de una de las empresas agroindustriales más importantes del país cuando habló de esta Argentina de los bandazos, donde desde el Estado omnipotente, empresario, pasamos al mercado libre y sin controles de ninguna naturaleza en un antagonismo que realmente no tiene sentido y mucho menos luego de los acontecimientos que sacuden el escenario mundial. Tiene razón, lo hemos sostenido siempre, no es Estado o mercado, es Estado y mercado, cada uno cumpliendo los roles esenciales en la actividad política, económica y social de una nación.
Pero también hubo otros bandazos y otras discusiones de divisiones y restas, si Argentina debía ser un país agroexportador, si debíamos industrializar, si solamente mercado interno, si solamente exportaciones, y no se trata de eso, se trata de mercado interno y una fuerte política de exportación, se trata de agroindustria, en este caso, con altísimo valor agregado en origen además para evitar esas migraciones masivas que se dan desde las zonas marginales del país, porque las han convertido en marginales precisamente por un desarrollo absolutamente inequitativo, que estamos comenzando a revertir y allí sí el rol del Estado es fundamental porque sin infraestructura es imposible quitarle marginalidad al interior del país.
Ayer recibí a un importante grupo empresario, lo puedo decir porque lo anunciaron públicamente, Albanesi, anunciando inversiones en el marco energético por 730 millones más a los muchos cientos de millones que tiene invertidos. Y van a ser en las provincias de Santiago del Estero, de Tucumán, van a finalizar una parte en Córdoba y también en La Rioja. Como vemos el desplazamiento de la frontera agropecuaria ha comenzado a permitir también la radicación de inversiones. Ni qué hablar de una de las más importantes y estructurales inversiones que está haciendo el Estado argentino que es la línea de alta tensión de 500 NEA-NOA, que se está anticipando a la demanda y está proveyendo de energía a toda la zona NEA-NOA, con la cual todavía tenemos una inmensa deuda los que vivimos en el centro del país, el centro rico del país, que es precisamente que cuatro provincias argentinas aún no cuentan con suministro de gas, esto es que no tienen la facilidad que tenemos en otras zonas del país de encender la hornalla sin depender de la garrafa o el tubo de gas. Estos han sido algunos de los elementos que han promovido o que han tenido como resultado un desarrollo absolutamente inequitativo del país. La inversión en materia de energía, en materia de infraestructura vial es clave precisamente para poder revertir esta situación y allí sí es el rol del Estado. Evidentemente si el Estado no garantiza la colocación de esa energía nadie va a poder ir allí a invertir.
Este plan que hoy estamos presentando tiene también otra gran virtud que habla de 200 años que hemos perdido en este sentido y que ha sido la articulación de nuestras universidades con el sector productivo económico, como sucede en todos los países desarrollados del mundo. Normalmente la universidad siempre constituyó una suerte de isla no vinculada con el sector económico e inclusive criticada desde algunos centros o claustros como que era contaminar la universidad vincularla al sector económico y productivo, esto es con la generación de riqueza. Lo cual revela una cierta visión que por suerte la firma de este acuerdo y muchísimas otras intervenciones y desarrollos que hoy tienen nuestras universidades con el sector económico nos da la clara pauta de que estamos dejando atrás un pasado de divisiones y restas para precisamente ponernos en esto de sumar y multiplicar. Son 43 universidades las que participaron ayer, me llamó el Ministro muy contento a la noche, cuando había una participación de más de 600 personas entre provincias y profesionales; las 23 provincias argentinas han decidido participar también en el desarrollo de este plan, por eso su nombre de federal, sería imposible además desarrollar un plan de esta naturaleza sin la activa participación de las provincias. Es entonces la articulación aquí entre conocimientos, ciencia y tecnología, que se da a través del Ministerio de Educación, de las universidades, de nuestro Ministerio de Ciencia y Tecnología, el sector estatal especifico que es el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, también creado durante nuestra gestión, las más de 43 universidades nacionales que participan en este plan período 2010-2016 y, por supuesto, más de 150 cámaras empresarias que están participando en el desarrollo de este plan, que tiene por objeto esencial repotenciar el rol de Argentina, no ya solamente aquí en la región sino en el mundo como gran productor de alimentos, pero además con mucho valor agregado y además hacerlo en origen, una de las premisas fundamentales del plan".
Fuente: http://www.casarosada.gov.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=7190&Itemid=66
F) La descentralización conforme al BM en favor de la recolonización de Argentina
◊La herencia de extranjerización de los recursos naturales
disfrazada de concesiones y una ley que debe ser un comienzo
Fenómenos silenciosos
Por Carlos Leyba (Revista Debate)
"En este mes, el gobernador de la provincia de Río Negro, el radical kirchnerista Miguel Saiz, viajará a la República Popular China para lograr un acuerdo de financiamiento e inversiones por cien millones de dólares. Su proyecto consiste en obtener fondos para irrigar, con caudal del río Negro, doscientas mil hectáreas que -en el marco de este acuerdo- estarían destinadas a la producción (incluso de soja) para abastecer al mercado chino.
Desde la perspectiva china, es un eslabón más en la cadena de búsqueda de ese gobierno para obtener disposición de tierras que le permitan ampliar su “frontera agropecuaria”.
China ha sufrido el agotamiento de parte del recurso territorial. Según informes de la Unesco, la superficie afectada es de, aproximadamente, más de un cuarto de la tierra del país. La desertificación avanza 2,5 mil kilómetros cuadrados por año; y cuatrocientos millones de personas, de una población de 1.300 millones, sufren las consecuencias de esa degradación, que es causada por el uso irracional del suelo, la mala gestión del agua y -según la Unesco- de las explotaciones mineras y petroleras excesivas (atención 1). El clima aporta lo suyo, sumado a la ausencia de una efectiva política ambiental (atención 2), han generado esta gravísima situación. En consecuencia, China ha privilegiado la expansión de “su frontera”, realizando, por ejemplo, compras de vastas extensiones en África. Precisamente este acuerdo respondería a la lógica de esta expansión extraterritorial de la “frontera agropecuaria china”. En segundo lugar, este convenio de financiamiento e inversión, que se propone explorar en China el gobernador de Río Negro, podría estar asociado a la compra china de las extensiones a irrigar en ese territorio y a la radicación en ellas de familias de colonos chinos.
Algunas aclaraciones. La Argentina cuenta desde hace años -y particularmente revitalizado a partir de la presidencia de Néstor Kirchner- con el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap), que es el instrumento de inversión pública del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca que conduce Julián Domínguez. Sólo para mencionar su potencial de apoyo y ejecución en materia de riego, podemos señalar que, por ejemplo, cuenta entre sus obras con 385 kilómetros de canales construidos y 282 kilómetros de drenes rehabilitados.
En otras palabras, en el país hay potencial de realización, financiación e inversión en obras vinculadas al riego, y, además, un programa nacional específico para hacerlo en “moneda blanda”. Más de una provincia ha dispuesto de sumas superiores a cien millones de dólares para sus proyectos vinculados al desarrollo rural, que cuentan, a través del Prosap, con el financiamiento del Banco Mundial, del BID y de otros organismos multilaterales. Es que esas agencias reconocen que la cuestión del incremento de la producción alimentaria es una prioridad que ha encontrado en el país una definición muy sólida y eficiente, cuyos resultados están a la vista. Hay más.
Uno de los grandes problemas de la Argentina es la continua concentración de población en la Ciudad de Buenos Aires y los partidos del Gran Buenos Aires. Más de un tercio de los habitantes vive allí; y gran parte de quienes allí viven también es emigrada del interior del país.
Esta situación compleja, sino crítica, contrasta, por una parte, con el gran desierto argentino -medido por la baja densidad de población por kilómetro cuadrado que caracteriza a la región a la que pertenece Río Negro-, que es el agobio de un país vacío de enormes riquezas potenciales, como lo atestigua esta iniciativa que se ofrece a otros y no a los argentinos. Pero, en realidad, no es un desierto sino dos: el físico y el de idea de integración nacional, que duele más cuando se protagoniza en provincias que son hijas de la construcción del espacio argentino por la voluntad política de la Nación. Por la otra parte, contrasta con la huida -no por falta de recursos naturales sino por falta de proyectos de inversión y de infraestructura productiva- de los habitantes del interior histórico hacia las grandes concentraciones urbanas en busca de la deriva residual de una riqueza extremadamente concentrada.
La situación descrita, harto conocida, denuncia por sí sola la ausencia de una política territorial y demográfica que, si bien debe ser prioritariamente de diseño nacional, debe también ser parte de la demanda federal de las provincias que reclaman el proceso de inclusión regional al que ha renunciado nuestro país hace años, dejando vacío un territorio integrado hace más de cien años y vaciando poblacionalmente el territorio que hizo nacer a la patria. Éstos son hechos, datos e historias personales de una gran frustración nacional.
En ese contexto, con la demanda de inclusión por trabajo que vive nuestra Nación, con un diagnóstico apropiado acerca de las repercusiones de la estrategia de un país con el que debemos fortalecer las relaciones en el marco de nuestras decisiones tácticas nacionales y no de espejo, resulta inexplicable que una provincia que requiere -como se desprende de las acciones manifiestas de su gobernador- de asistencia financiera y de inversión para la habilitación por el riego de tierras aptas para la producción agropecuaria, no acuda en primer término a las fuentes locales que acabamos de describir, a los inversores locales, cuya capacidad económica y tecnológica está a la vanguardia del planeta; y pueda someter a la región a la profundización del proceso de extranjerización de la tierra, sumada a la tendencia a la especialización orientada por el mercado internacional.
Sabemos que, felizmente, sectores del oficialismo y de la oposición están trabajando en un proyecto que termine con la extranjerización de la tierra rural. La acción del gobernador de Río Negro es un timbre de alarma que debe acelerar este proceso para evitar lo que puede ser irreversible. Como todos sabemos, la extranjerización es una hipoteca colectiva: recibimos algo por lo que nos pertenecía y deberemos pagar sin límite de tiempo por ello en forma de remesas. La inversión extranjera acompañada de tecnología es otra cosa, en la medida en que recibimos algo que no teníamos y que trae aparejada a una transferencia de tecnología de la que no disponíamos. En materia de producción agraria somos exportadores netos no sólo de producción sino de tecnología. Es imperioso que se tome conciencia que ésta es la punta de un iceberg cuyas consecuencias pueden ser realmente muy graves a mediano plazo. La extranjerización de los recursos naturales, disfrazada de concesiones por más de una generación, es una de las herencias más nefastas que dejó el neoliberalismo en el país. Se ha instalado en el corazón de la cultura nacional, y hoy, a pesar de su aparente ocaso, se palpa en decisiones o manifestaciones como las del gobernador de Río Negro, o en la defensa de la minería con pocos límites que otros gobernadores postulan.
Celebramos que, el miércoles, el Senado haya sancionado una ley que detiene el avance del proceso de agotamiento de los recursos hídricos procedentes de los glaciares. Detiene, porque el artículo 17 del texto de Diputados fue eliminado y, por lo tanto, no queda desde ahora prohibida la iniciación de nuevos yacimientos en la zona protegida. Estamos a la espera de más definiciones: las mineras podrán continuar con sus emprendimientos mientras se realice el inventario de las zonas protegidas a partir de lo cual lo protegible será protegido. En el presente, ¿ganaron las mineras? Lo único cierto es que la pérdida del futuro será de ellas y la ganancia para la sociedad dependerá de la celeridad del inventario. Es mejor que lo que había. Pero no todo lo necesario para garantizar el agua que, hasta la explosión de la minería, teníamos sin discusión. Nadie olvide que la minería, básicamente extranjera, es la actividad que más beneficios y privilegios fiscales ha recibido de Carlos Menem y de quienes hasta la fecha lo han sucedido. ¿Qué cambió? Esta ley es un cambio que debemos agradecer a muchos y a los que militaron por ella, Miguel Bonasso y Daniel Filmus.
Los recursos naturales, la tierra, la minería, la energía están para ser explotados. Pero del modo de su explotación depende que el beneficio no se convierta en una carga irreversible. Dice bien del gobernador de Río Negro, su preocupación por el desarrollo de las tierras aptas. Dice mal su ocupación por la asociación de ese desarrollo a la predominante demanda china. Detrás de esta posición, aunque no lo parezca, está presente la dominante cortoplacista que ganó el escenario público, el inmediatismo, el atajo, que tanto daño ha causado en nuestra economía y a nuestra sociedad, instalando desde el poder el prestigio del “milagro” de un verano, por largo que fuere, en sustitución de la construcción política de un proyecto nacional.
En definitiva, el acuerdo con el que ejemplificamos un activismo inmediatista es una versión corregida y aumentada de la pasividad inmóvil frente a la sojizacion dominante, que no es la consecuencia de un proyecto diseñado para maximizar el potencial de la Nación ni tampoco una condena de la naturaleza que nos compele a ese grado de especialización. No. Esa pasividad es la consecuencia de la adaptación a la demanda mundial derivada de las decisiones estratégicas del gobierno chino. Esas decisiones, si no se modulan con un proyecto alternativo propio -que es el único que puede maximizar el bienestar colectivo, presente y futuro- generan una articulación no maximizadora de la estructura productiva y, lo que es más grave, un mecanismo de pensamiento publico de adaptación que termina posponiendo el interés nacional al efectismo oportunista del éxito inmediato con costos sistémicos desatendidos. Esto pone de relieve lo difícil que es aceptar que en la historia, la mayoría de las veces, los costos superiores surgen de lo que no se hace. En nuestro país, el inventario de lo que no se hace hoy es una parte sustantiva de la agenda del proyecto nacional e, inevitablemente, la causa de los lamentos del futuro.
Fuente: http://www.revistadebate.com.ar//2010/10/01/3250.php Argentina/ 05-10-2010
◊Colonias del Siglo XXI: alimentos, especulación y arrebato territorial
De la Fiebre del Oro a la Fiebre de Tierras y el avance del modelo sojero en la Patagonia Argentina
"El gobierno de Río Negro gestiona inversiones para agronegocios, en este caso de China, con una superficie inicial de 200.000 hectáreas. Organizaciones sociales y políticas provinciales y nacionales, estudiantes, investigadores, productores y vecinos de las localidades comprendidas en estos nuevos “mapas del poder transnacional”, ya han marcado las razones del rechazo. El gobierno provincial, sin embargo, insiste en replicar el libreto de las agencias internacionales de crédito como el BID y el Banco Mundial, o de instituciones como el INTA y el CONICET, sumamente enredadas con las corporaciones de la alimentación, con el manejo privado de cuencas y energía y el mercado de semillas. Además, actúan por delegación, sustrayendo a la propia población del proceso productivo/creativo y se usa el secreto respecto a las negociaciones.
Es por ello que consideramos estratégico proponer los siguientes ejes para un debate más amplio:
Dentro del modelo extractivista y las reestructuraciones globales asociadas a los agronegocios, la Patagonia es nuevamente presentada como un lugar lleno de “riquezas” fronterizas. Las fuerzas políticas nacionales deberían reconsiderar el significado de ese término, “riqueza”, pues remite al cálculo distante y a la aplicación de métodos puramente extractivos, a la supuesta inevitabilidad de “explotar los bienes comunes” como si fueran “recursos” propios, para y del capital transnacional, con la mayor rentabilidad, y a subordinar territorios a los caprichos de los grandes centros de consumo, a crear otro patio trasero que se explota y se contamina sin considerar la multiplicidad de consecuencias sociales y ambientales asociadas, a corto y largo plazo. Estos nuevos cercamientos van más allá de correr alambrados para apropiarse de la tierra fértil que queda en el mundo. Sólo en África, calcula la ONU, se han entregado al control externo más de 50 millones de hectáreas, casi una vez y media la Provincia de Buenos Aires. Igual proceso ocurre en América Latina. Es ahora el gobierno de una provincia de la Patagonia el que intenta agregar territorio a esos espacios del capital transnacional.
A partir del golpe militar del 76 con Martínez de Hoz a la cabeza y particularmente en los últimos veinte años, nuestro país ha sufrido a escalas nunca antes vistas, la presión de gobiernos y corporaciones para “integrar” a la Argentina a las exigencias de los mercados globales. Esas sujeciones de nuestra economía, que con tanta liviandad presentan técnicos y funcionarios gubernamentales como “demandas del mercado”, son importantes para comprender las consecuencias habidas en todos los planos de la vida nacional. Desde los despoblamientos territoriales a las urbanizaciones de miseria en que se concentran los desarraigados del campo, desempleados de la agricultura y de la industria. Desde las modificaciones en los hábitos alimentarios de los argentinos a la reproducción de partidos políticos sin ideales que tengan relación con un Proyecto Nacional, ni mayores diferencias programáticas, que se turnan en la administración de la cosa pública, mientras el verdadero poder reside en las corporaciones con sus hombres de confianza que ocupan altos puestos de gobierno y diseñan las Políticas de Estado.
Se trata fundamentalmente de un modelo de agroexportación de commodities transgénicas, en un principio destinado a proveer forrajes para las producciones de carnes en encierro tanto en Europa como en China, así como harinas y subproductos industriales de la producción de aceites. Ese modelo se complementó con un sistema de agronegocios que modificó radicalmente el espíritu del productor tanto como el del consumidor. La imagen ganadora del agronegocio logró cambiar los modos de hacer agricultura, impulsando la escala y el uso masivo de insumos, a la vez que desarraigando al agricultor de su tierra, sujetándolo a la búsqueda de rindes mayores y de máximas ganancias. Con la instalación de un sistema de cadenas agroalimentarias e hipermercadismo, se apropiaron asimismo de la mesa de los argentinos, modificaron las pautas alimentarias de la población, supeditaron el consumidor a los nuevos gustos y a los nuevos sistemas de venta, e impusieron la comida chatarra, que en el país se desconocía, comidas industrializadas y basadas en pastas básicas de sojas y maíces transgénicos con añadidos químicos. En realidad lo que en su momento denominamos con buena capacidad de síntesis, como una agricultura sin agricultores, fue el comienzo de un arrebato masivo del territorio por parte de las corporaciones, que culmina actualmente, en la desolación de un pueblo privado de sus suelos y del arraigo a la tierra…
Un momento decisivo de este proceso en constante crecimiento, se produce durante la llamada Crisis del Campo en el transcurso del año 2008. Mientras los medianos y grandes sojeros cortan rutas, sitian de alimentos casi un mes a medianas y grandes ciudades y se desgastan en un enfrentamiento contra el Gobierno de Néstor Kirchner, el resto del complejo sojero/aceitero exportador, incluyendo a los grandes grupos de inversión y de siembra y a los propietarios con tierras en ambas márgenes del Río Uruguay, no solamente mantienen su poder exportador, aún más todavía, lo acrecientan, y además, aprovechan la crisis para realizar un crecimiento exponencial, hacia todo el Cono Sur. De hecho la llamada Crisis del Campo expresa una gigantesca reconfiguración del poder sojero de la Argentina y su extensión a Uruguay, sur de Brasil, Paraguay y además, Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Todos hablaron de los grupos de siembra, nadie frenó su poder [1].
La crisis financiera de 2008 dejó al desnudo, más que ninguna otra de las anteriores, los espejismos y las caóticas improvisaciones que rigen en la economía mundial, que es incapaz de sostener una economía social y ambientalmente sustentable. Sus capitanes y subalternos, por el contrario, proponen acelerar el curso de las acciones y hacer más de lo mismo a mayor velocidad. La capacidad de reacción social es puesta a prueba porque además de la trama subterránea y los simulacros de “participación”, como las audiencias públicas previstas que el régimen extractivo logró imponer, o con proyectos como el PEA, Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal, se produce una oleada especulativa a nivel mundial mucho más profunda. El PEA, precisamente, tiene como meta aumentar el volumen de exportaciones de agrocombustibles y forrajes, a la vez que impulsar la ingesta de soja genéticamente modificada por parte de la población, en especial los sectores más pobres. Pensemos que las extensiones anunciadas de los territorios agrícolas dedicados a la producción de soja, en especial para agrocombustibles, inevitablemente avanzarán sobre zonas fértiles dedicadas a alimentar a la propia población, poniendo en riesgo de esa manera mucho más que ahora, la capacidad del país de alimentar a los argentinos.
Derrumbado el mercado inmobiliario, los negociantes de los mercados globales salen a buscar nuevos objetos de especulación, especialmente tierras fértiles, agua y alimentos, además del oro, metales estratégicos y cuencas hidrocarburíferas. Son capitales de inversión privados, un puñado de corporaciones, pero también gobiernos de países que no sólo buscan dar respaldo tangible a sus divisas vacías de valor sino que, adictos a las fábulas de “crecimiento”, descubren ahora que no pueden alimentar a su propia población y salen a buscar tierras en propiedad o arriendo. El mismo Banco Mundial reconoce los riesgos de estas aventuras:
Muchas inversiones [...] no pudieron cumplir las expectativas y en vez de generar beneficios sustentables, contribuyeron a la pérdida de propiedades y dejaron a la gente de la localidad peor que antes de las inversiones. De hecho, pese a que se ha hecho el esfuerzo de cubrir un amplio espectro de situaciones, los estudios de caso confirman que en muchas ocasiones los beneficios fueron menos que lo que se esperaba o no se materializaron en lo absoluto [2]
Esa misma institución, en clara contradicción de términos, sugiere en el mismo documento un “prometedor horizonte para negocios” de esta categoría. En términos similares se expresa el relator de la ONU Olivier de Schutter quien, en un reciente informe (http://www.srfood.org/index.php/es), reconoce que se están vulnerando los Derechos Económicos, …
A partir de 2009, en el país, comienzan a producirse agrocombustibles en una escala importante, cuyas bondades intenta publicitar la llamada ley Falcó, senador por Río Negro (Ley 26.093/2006, Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y uso sustentables de biocombustibles). Esa estrategia coincide con posteriores declaraciones del Sr. Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, quien pretende garantizar la recuperación financiera de ese continente por medio de la compra o arriendo de inmensas superficies destinadas a la producción de combustibles de origen vegetal. Por supuesto no en zonas rurales de Europa, sino en África, Asia y América Latina, que deben ceder tierras fértiles antiguamente destinadas a producir alimentos a cambio ahora de monocultivos destinados a la agroexportación. En una vena similar se encuentran los “empleos verdes” y la segunda Revolución Verde, dependiente de tecnologías transgénicas, grandes capitales, agrotóxicos e insumos en gran escala.
Esa negación de la Soberanía Alimentaria cierra con un plan continental de infraestructura, el IIRSA [3] directamente asociado, en su aspecto discursivo a nivel continental, al lenguaje domesticador de “Responsabilidad Social Empresaria-RSE” (antes de eso fue la Alianza para el Progreso), “Soja Responsable” y, para el caso que nos ocupa, Inversiones Agrarias “responsables”[4] donde la aplicación de normas “éticas” como no cabía esperar de otra manera, resulta voluntaria [5].
Pese a todas las advertencias habidas, y dando crédito a las leyendas del crecimiento exponencial como algo inevitable, “natural”, obligatorio, estadístico, competitivo y principalmente subsidiado (de otra manera no sería posible), se incorporan constantemente, más y más espacios (“agrandar la torta”, en la jerga de los liberales del Siglo 19 y neo-liberales del Siglo 20) dedicados a la producción de commodities. A esto se agregan la aceptación de qué producir, cómo hacerlo y en qué condiciones… negando la consideración de las consecuencias y ramificaciones de cada caso, que quedan en el plano discursivo o en promesas de manejo y remediación tecnocrática.
Ya han sido suficientemente comprobados, y el GRR ha dado cuenta de ello desde hace más de una década, las consecuencias producidas por los monocultivos de soja transgénica, por el uso masivo de agrotóxicos y, fundamentalmente, por el modelo extractivo y agroexportador. Y añadiríamos que, estamos convencidos que, no es a través de la prohibición de uno de los agrotóxicos usados, o mediante la delimitación de áreas restrictivas, como puede desarmarse este modelo, todo lo contrario, cuando la conciencia de la población está madura para comprender la situación de las dependencias coloniales, esas propuestas que suelen no ser inocentes, pueden convertirse en frustrantes caminos sin salida. La economía se limita de esta manera, en nuestra sociedad neocolonizada, a un mero productivismo y extractivismo que, para muchos condicionados por lo pequeño y por ideologísmos, se reduce a pugilatos entre patrones y sindicatos, o entre gobierno central y gobiernos locales, tironeos por el reparto de “regalías”, fondos sojeros y retenciones..., sin que se nos permita preguntarnos, cómo se obtuvo la renta o si ésta refleja las pérdidas de la situación laboral o las consecuencias ambientales que hipotecarán el futuro de los argentinos aún no nacidos.
Los modos de producir, industrializar, prestar servicios, transportar o comercializar mercancías no son separables del orden social que los acompaña y justifica. El modelo actual genera éxodo rural, inseguridad en las ciudades, persecución y enfermedades para los habitantes del campo, hace dependiente a la población de improbables rentas (regalías, retenciones, impuestos), a la multiplicación de trabajos asociados a tecnologías que requieren de permanente subsidios (TICs-Tecnologías de la Información y la Comunicación), turismo, espectáculos, prestación de servicios, hipermercadismo, especulación financiera, drogas, casinos, trata de personas. Para el caso de la soja y la trata de personas [6], nuevos tipos de delincuencia, etc.. A esto se suma una histórica descalificación del trabajo físico, sea en talleres propios, en ferias y mercados locales, en trabajos rurales o construcción biodinámica, que hoy empiezan a revalorizarse por algunos sectores contestatarios, como modos novedosos de impugnar los modelos implantados.
De todos modos, sería más que ingenuo juzgar el modo de producción asiático que se abre paso hacia la Patagonia en términos de “rindes” por hectárea, contaminación como consecuencia de las fumigaciones o uso abusivo del agua de riego. La instalación de un territorio para la producción de Soja RR por los Chinos sin mayores mediaciones, significa un riesgo incomparablemente mayor que los simples impactos producidos por una agricultura química y a una gran escala. Este proyecto, de concretarse, significaría la conformación de un enclave en el propio territorio patagónico, a niveles similares a los que tanto la propia China como diversos países europeos, llevan adelante actualmente en el continente africano, comprando y apropiándose de inmensos territorios vaciados de sus poblaciones, para usarlos como granjas de producción intensiva de alimentos o forrajes, o sea como enormes retaguardias alimentarias y para la producción de agrocombustibles para sus automotores y transporte aéreo. En definitiva, que con este acuerdo del gobierno rionegrino, el modelo instalado de producción de commodities transgénicas se profundiza como en una vuelta de tuerca, hacia nuevos horizontes de neocolonizacion y pérdida de la Soberanía Nacional.
Los partidos políticos, los funcionarios y muchas fuerzas sociales que participan o se involucran en estas decisiones, no consultan, no debaten ni comparan antes de tomar o suscribir disposiciones de tal magnitud, trátese de agronegocios, pesca, hidrocarburos, o minería que afectan decididamente la Soberanía Nacional. En cambio, recurren a los simulacros participativos, en este caso, temerosos de la política entendida como aprendizaje relevante y manejo de la cosa pública, y responden a la movilización social, descalificando o criminalizando las propuestas que se les oponen.
Lamentablemente, la pesada herencia de la última Reforma Constitucional dejó a nuestra Patria sin potestad sobre el suelo y el subsuelo, es decir sobre los bienes comunes a todos los argentinos, quedando en manos de los gobernadores y grupos de poder provinciales el disponer indiscriminadamente del destino nacional en beneficio de negociados como el que nos ocupa actualmente en la provincia de Río negro. Estos atrapamientos o encierros de las luchas políticas, son la consecuencia de los modelos coloniales vigentes, dependencias globales que convierten en inocuos y frustrantes los esfuerzos parciales. Ello quedó claramente expuesto en la Ley de Bosques nativos y en la última Ley de Glaciares, leyes que fueron aprobadas entre forcejeos de las Cámaras legislativas con los barones provinciales, fragmentando una vez más, el cuerpo político y social de la Nación, que continúa careciendo de un Proyecto y de un liderazgo que la unifique y le marque un destino".
Fuente: www.grr.org.ar
14octubre de 2010
G) La promoción criminal a la fuente de divisas de la soja transgénica y de su compra por China
"Los principales cultivos del país evidencian una escalada de precios que, según parece, se mantendrá al menos en el corto plazo. La soja volvió a negociarse en el mercado local en niveles record de precio con importantes volúmenes operados. El precio de la oleaginosa trepó ayer a 1140 pesos en el mercado granario rosarino, impulsada por el buen desempeño que experimentó en Chicago. Lo mismo sucedió con otros granos. La mala performance que obtuvo el sector en los Estados Unidos (una cosecha menor a la esperada, frente a un aumento de la demanda) y la vuelta de China como comprador de los productos agropecuarios argentinos benefició esas exportaciones. A eso se suma una alentadora estimación para la cosecha local(...)".
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-154867-2010-10-13.html
Del monocultivo a la monocultura
Por Emiliano Bertoglio (Rebelión)
"El crecimiento exponencial del cultivo de soja transgénica supone el desmontaje implacable de numerosas prácticas socio-económicas de pequeña escala, sinónimos de autogestión de la existencia, de identidades culturales regionales, de diversidad biológica y cultural. Todo andamiaje productivo –así como las relaciones de producción que le son inherentes- es igualado hoy al dominante".
En efecto, el crecimiento a favor exclusivo de quienes dominan el sistema de agronegocios:
1. Se realiza por inculcación de la lógica e ideología capitalista
"Todo monocultivo somete a los pueblos a la dependencia económica, a la par que los desarticula como tales.
A lo largo y a lo ancho de Argentina la expansión progresiva de las nuevas tecnologías agrícolas promotoras del monocultivo de soja transgénica allana geografías, prácticas tradicionales, modelos de subsistencia, flora y fauna autóctonas, empobrece la tierra, y prescinde del hombre y de sus saberes diversos:
Año tras año se suceden los anuncios de cosecha récord, dando por descontado que ello es sinónimo de desarrollo para el país. En la defensa –propuesta o no- de los intereses del gobierno nacional, de los grandes terratenientes, de los empresarios del rubro y de los propios medios de comunicación que representan, hay algo que las voces de los noticieros no dicen, tan preocupadas por dejar en claro sólo el valor de las toneladas de oleaginosas exportadas: se ha pasado de siete millones de hectáreas de soja en 2003, a 20 millones en 2009-2010. “Se calcula que en toda Argentina hay aproximadamente 31 millones de hectáreas de uso agrícola, lo que quiere decir que la soja ya ocupa este año cerca del 64% de la superficie cultivable total”.
Esta ampliación de las áreas labradas implica la homogeneización de la producción y de las relaciones de producción al “parámetro soja”, con el consecuente silenciamiento de andamiajes simbólicos tradicionales y sus prácticas, destrucción de espacio nativo, concentración de latitudes fértiles.
La imposición de la razón moderna se reedita con este rostro. Dentro de ella “el crecimiento económico es un objetivo racional incuestionable” que no reconoce medios inválidos. La extensión y auto-legitimación de esta lógica genera la no existencia de lo que no encaja en sus límites racionales, acusado de improductivo: la naturaleza no traducible a mercancía es esterilidad, y el trabajo no alineado es pereza o descualificación profesional.
En vastos horizontes de Argentina se impone el color monótono de la producción genéticamente modificada, implantada industrialmente. Por un lado, este sistema imperante es no-cultura, resultante de la negación de las gentes diversas en la tierra, de la ruptura de lo ancestral, de la simplificación de la existencia a variables cuantificables, del vaciamiento de la vida misma. Y, por otro lado y paralelamente, es supremacía extendida de la cultura de lo mercantil, concentración excesiva de suelos, radical separación entre hombre y entorno biológico, importancia del espacio en tanto valor productivo-económico individual, alteración de las condiciones intrínsecamente naturales (manipulación genética). Así se va del monocultivo a la monocultura. Semejante matriz de estandarización se encarna tanto hacia el interior de las propias fronteras de la región argentina tradicionalmente agro-exportadora –la pampa-, como en entornos que exceden a ésta (proceso manifestado en la avanzada indetenible del modelo hacia nuevas regiones). Con todo, frente a la creciente homogeneización, esta diferenciación espacial es ya meramente analítica antes que cierta".
2. Incrementa la monopolización de tierras y la vuelve aceptable al promover el racismo y la discriminación
"Puertas adentro
Con los procesos políticos y económicos de las décadas recientes en la zona pampeana “se fragmenta el espacio rural, y el campo, además de atravesar procesos de despoblamiento también es ‘vaciado’ de actores y relaciones sociales históricas, concentrándose básicamente en sus funciones productivas y generando una redefinición de su entramado asociativo”3.
La falta de apoyo al sector durante los años noventa, y luego las nuevas tecnologías en semillas y agroquímicos que ayudaron a prescindir de horas y procesos de trabajo, se tradujeron en des-ruralización.
Las familias asalariadas fueron expulsadas del medio rural, antiguo espacio de la vida.4 “[…] cada vez hay menos productores rurales en Argentina. Según datos de 2009, en todo el país hay censados 276.581 productores agrarios, la mitad de los que había registrados en 1969, cuando llegó la primera soja”5. “[…] en los últimos 15 años han desaparecido 100.000 productores pobres y campesinos, que hoy pueblan las villas miserias de los centros urbanos”6.
Los réditos que aporta el mercado internacional de oleaginosas hacen que se socaven y desestimen otras formas de sustento, las cuales sí necesitan del factor humano. Dejan de producirse cultivos diferentes (maíz, sorgo, algodón, legumbres, etc.), ganado (vacuno, porcino, ovino), tambo otras y actividades como la horticultura, la fruticultura o la apicultura7.
Las holgadas ganancias se traducen a una renta agraria sojera excesiva. Ésta favorece además la concentración de tierras a manos de pooles de siembra (grupos de inversores), quienes alquilan las extensiones fértiles en detrimento de muchos medianos o pequeños propietarios de tierras que prefieren arrendar su tierra antes que habitarla y trabajarla. En la pampa argentina 6.200 terratenientes poseen el 49 por ciento de la tierra8.
Con esto se uniforma también la concepción de la economía agraria en tanto capitalización privada de un pequeño sector excluyente.
Los pequeños
poblados que se sostenían con las ganancias generadas por el peón o el pequeño
productor también se encuentran en riesgo.
“Hay más de 60 municipios en peligro de extinción en la provincia de Santa Fe”.9
(He aquí, en este apartado, la contra cara de lo que la
sociología citadina frecuentemente estudia como creciente urbanización,
exclusivamente preocupada por el crecimiento de las urbes.
Se
desconoce así no sólo el origen de dicho fenómeno, sino también y
fundamentalmente la desarticulación del espacio rural.)".
3. Expropia tierras para la expansión de la agroexportación a costa de destrucción de las sociedades y la naturaleza
"Pampeanización
Mientras tanto, hacia el exterior de las ahora desdibujadas fronteras agrícolas tradicionales de Argentina, el proceso de homogeneización adquiere una fuerza mucho más violenta y repentina. Los desalojos y desplazamientos de comunidades aborígenes y campesinas, así como las apropiaciones de sus tierras, no se resuelven con procedimientos o estrategias sutiles: los pueblos originarios no venden sus tierras ni se van a las ciudades en busca de “comodidades y confort”, tal se argumenta para el caso de los productores o peones pampeanos.
Las opulentas ganancias que promete el cultivo de la soja y la generación de especies más resistentes a condiciones poco favorables han llevado a colonizar –a pampeanizar- zonas hasta ahora inexploradas, como algunas partes de Chaco, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, el norte de Córdoba, entre otras.
Por caso, “En los últimos doce años, la superficie de las tierras fiscales existentes en la provincia de Chaco ha disminuido de 3.900.000 a 660.000 hectáreas. Pero estas tierras no fueron otorgadas, de acuerdo a la Constitución provincial, a las comunidades indígenas o a criollos que desarrollan actividades rurales, sino que fueron vendidas (en ocasiones con los propios indígenas adentro) a empresarios madereros y sojeros, principales responsables de la drástica reducción de los montes ocurrida durante la última década […] El monte ya no es el antiguo vergel de recursos que brindaba alimentos y medicinas, que permitía la vida y la hacía posible. Van desapareciendo los árboles que han acompañado las tradiciones y los mitos del pueblo toba. Hay menos lapachos, menos algarrobos, menos itines, menos quebrachos. Disminuyen las especies animales y vegetales, no hay más marisca, se restringe la pesca. Las abejas, que tradicionalmente han formado parte sustancial de la economía y la alimentación toba, huyen a otros sitios a causa del desmonte. La depredación avanza y la gente no tiene sustento”10.
La agricultura que promete generar alimentos para todos quienes habitan el bendito suelo argentino deja a la geografía hecha páramo y desolación. Lejos de servir a las mayorías, el noventa y cinco por ciento de la soja que se produce a nivel mundial se utiliza para alimentar el ganado de Europa y Asia11".
4. Enfrenta la lucha de los pueblos, campesinos e indígenas
"En busca de la tensión transformadora
Este es el paisaje que se impone hoy en Argentina, monoproductivo y monocultural. Sin embargo, el espacio agrario ha sido históricamente y es incluso hoy un terreno de disputas y de luchas entre el pequeño campesinado, el mercado y el Estado (o el poder colonial-feudal, antes de los Estado-nación).
El mañana se escribe en clave de resistencia y creación. No pocos sostienen que el foco de las luchas antiimperialistas (anti Estados y anti mercado) se halla hoy en la ruralidad y en el campesinado de la periferia12.
Ahora, ¿puede seguir considerándose tierra –y, por lo tanto, espacio de rebeldía y vida- a los inmensos llanos de la patria sojera, al campo vaciado?
Mientras tanto, en donde los hombres aún habitan, son ellos los que levantan la voz y el puño para que la tierra siga incluyendo a las gentes.
Están en los puntos de sutura entre las regiones amenazadas por la pampeanización vecina y las propias extensiones “sojizadas”. Pero también en el propio corazón del sistema, con quienes quedan dentro de las latitudes asaltadas por el monocultivo e, incluso, con los elementos urbanos de pensamiento decolonializado. Son los que piden una ley de bosques justa y respetuosa de lo natural, son los pequeños productores que luchan por defender las prácticas de una economía alternativa, es la civilidad que se moviliza contra las fumigaciones asesinas o por una alimentación sana. Al fin y al cabo todas las fuerzas totalizantes de la historia han mostrado tarde o temprano sus fisuras. Fueron estas grietas las que imposibilitaron su perpetuidad".Fuente: www.rebelion.org /Argentina/ 21-07-2010
5. Produce transformaciones devastadoras e irreversibles
Por ejemplo: Gustavo Spedale (Coordinadora Córdoba en Defensa del Agua y la Vida) se refiere al denominado plan "Integración de la Infraestructura Regional en Sur América" (IIRSA) que un sector imperialista, ha implementado sigilosamente en 12 países de Sur América, ha cobrado inusitada fuerza ejecutiva en Argentina a partir de la crisis capitalista global.
La presidenta Cristina Kirchner sin nombrarlo, ha tomado la ejecución del plan IIRSA como eje del intento del salvataje capitalista Argentino.En alocada carrera provincia por provincia, anuncia e inaugura obras de infraestructura, que las corporaciones transnacionales consideran bastiones para el saqueo de nuestros bienes naturales comunes.Los gobernadores de la región centro apresuran las obras que tienen como eje la Hidrovía Paraná Paraguay y obras conexas.
Este "ordenamiento" territorial "ordenado" por las transnacionales, pasa inadvertido para la oposición política e incluso para algunas izquierdas; desde estos sectores son escasas las menciones a tan evidente plan de saqueo. La fragmentación de la información y el adelantamiento de elecciones legislativas, contribuyen a que organizaciones políticas de oposición entren en una dinámica de acusaciones cruzadas, que aportan a sacar de la agenda pública el significado y profundidad de la IIRSA ; confundiendo un plan estratégico de ordenamiento territorial dictado por el imperialismo norteamericano, con oportunismo electoral gubernamental basado en la obra pública. (...)
IIRSA
será
integrado a su similar Mesoamericano (áreas de México y América Central); el
plan Puebla Panamá (PPP) y conectado por el nuevo canal interoceánico de
Atrato-Cacarica-San Miguel, que estará en manos de los Estados Unidos en la
frontera de Colombia y Panamá( el actual canal está en manos de China ).
Resulta el mayor intento de ordenamiento territorial
recolonizador, que se haya desarrollado en el mundo, tendiente a
reoriginar una acumulación del capitalismo, pero esta vez en su etapa senil, por
lo tanto más brutal.
Ejes en territorio Argentino
-Eje de la Hidrovía Paraguay-Paraná , una nueva versión de la antigua ruta El Dorado, que intentaron utilizar los conquistadores españoles para llevarse el oro y la plata, hace cuatro siglos. Hidrovía que se conecta al potencial que tiene el acuífero Guaraní, la tercera reserva de agua subterránea más grande del mundo, que actúa como nodo hídrico referencial de la región productiva mas "fuerte" del Mercosur.
-Eje del Sur (Talcahuano-Concepción/Chile-Neuquén-Bahía Blanca/Argentina)
-Eje Interoceánico Capricornio (Antofagasta/Chile-Jujuy/Argentina-
Mega proyecto de
hidrovía para unir las cuencas del Orinoco, el Amazonas y el Plata, a través de
la interconexión de 17 ríos, que permitiría el transporte fluvial entre el
Caribe y el Río de la Plata con 50.000 Km. navegables de Norte a Sur.
Asunción/Paraguay-Porto Alegre/Brasil)
·Eje Andino (Venezuela-Colombia-Ecuador-Perú-Bolivia)
·Eje del Amazonas (Colombia-Ecuador-Perú-Brasil)
·Eje Interoceánico Central (Perú-Chile-Bolivia-Paraguay-Brasil)
.Eje del Escudo
Guayanés (Venezuela-Brasil-Surinam-Guyana)
.Eje Amazónico del Sur ( Perú-Brasil-Bolivia
.Ejes Marítimos del Atlántico y Pacífico (todos los países).
Esta segunda conquista de Sur América, a diferencia de la primera, prescinde de carabelas, mulas y ejércitos; remplazados por complejas y sofisticadas redes de transporte, energía y telecomunicaciones, que mediante "grandes canales multimodales", interconectarán vías fluviales, carreteras, aeropuertos, represas, ductos, poliductos, acueductos, puertos fluviales y marítimos, combinando múltiples "modos" de transporte, aplicados a la extracción y el comercio a escala global .
Los modernos Jesuitas, ya no portarán cruces ni biblias.
Poderosas fundaciones de las transnacionales como AVINA, financian un nutrido menú de fundaciones y ONGs, tentando con generosas becas, premios subvenciones, figuración mediática desde "intelectuales post modernos a desarrollistas progres", cubriendo un arco social que va desde el ex "temible" piquetero, hoy diputado y líder socio AVINA "Toti" Flores[12], que mansamente cocina pan dulce por TV con Maru Botana, al ex teólogo de la liberación y ecólogo Leonardo Boff[13], devenido en místico predicador de Boff en gira con AVINA las pretensiones sub-imperialistas de Brasil al servicio de Lula y fervoroso defensor de la teoría del derrame de las retenciones de la soja kirchnerista .
La designación de los "nuevos evangelizadores" ya no corre por cuenta del Vaticano, sino por aparatos mediáticos de conglomerados transnacionales como "Grupo Nueva" o VIVA Trust, fideicomisos del suizo Stephan Schmidheiny, fundador e inspirador de AVINA y su similar ASHOKA[14] y dueño de una de las 200 mayores fortunas del mundo, heredero de Nestlé (Líder mundial en el mercado de aguas envasadas, leche en polvo) y accionista de empresas como Eternit, hoy Amanco, ex fabricante de caños cancerígenos de asbesto cemento o la maderera Terranova-Massisa. Bajo estas coberturas, aparecen "congregaciones" como la Fundación los Grobos, conducidas por monjes de "la religión biotecnológica" como el designado Líder socio AVINA, autodenominado "sin tierra" (por sus negocios de pool agrofinancieros) y "rey de la soja"; Gustavo Grobocopatel[15], que bajo ropajes científicos, expande sus biblias de organismos genéticamente modificados y venenos agro tóxicos a lo largo y ancho de Sur América.
El Imperialismo sólo concibe la participación de la difusamente llamada "sociedad civil", bajo estos "corsés de círculos virtuosos", que nos venden en celofán; sus curiosos "desarrollos sustentables", excluyentes de cualquier razonamiento político, al tiempo que sus organizaciones comerciales y civiles se aseguran mayores mercados, más estables y alejados de todo peligro de resistencia social.
La participación social es sólo tolerada bajo mediación de sus fundaciones y ONGs. A lo demás: ¡¡¡ garrote !!! (...)
Felipe II en 1569 creó los tribunales de la Inquisición en América y bajo dictaduras o democracias estuvieron siempre presentes, (Plan Cóndor) respondiendo a diferentes amos imperiales, esos tribunales también están presentes en esta megaempresa colonial, no otra cosa es la vigente ley antiterrorista, aprobada por el Congreso argentino, impulsada por los Kirchner a solicitud de Bush.
Algunos de sus
efectos son:
-La deportación de Argentina de los seis campesinos paraguayos, que luchaban por
la defensa de los bienes naturales en su país y los dos años presos por
solicitar asilo en Argentina. -Los dos Prisioneros Políticos en Neuquén, de
origen chileno que luchaban por los derechos del pueblo mapuche, Freddy
Fuentevilla Saa y Marcelo Villaroel Sepúlveda, a quienes se les rechazó el
pedido de asilo, y el Gobierno Argentino libró orden de expulsión.-El ciudadano
de origen peruano, detenido en Córdoba Mario Liñán Vázquez, que espera la
extradición en la cárcel de Bower (Córdoba) a pesar que ya fue juzgado dos veces
en Perú y resultó absuelto. -Los miles de luchadores populares, pueblos
originarios y sectores obreros, que son arrestados, perseguidos o vigilados,
como victimas de la judicialización de la protesta social.
-El secuestro
del presidente de Haití por tropas norteamericanas y la intervención militar
posterior del país, por un ejercito cipayo, donde participan tropas
latinoamericanas incluso Argentinas, bajo el mando de Brasil, con la cobertura
de las Naciones Unidas.
Estas, son sólo
muestras de la inquisición global que rige en nuestros territorios.
Tampoco se han descuidado las fuerzas militares que custodiarán conquistas y
nuevas fronteras, por ello se reactivó desde julio del 2008 la poderosa 4ª flota
de EEUU que patrullará ríos interiores y territorios de América del Sur y el
Caribe. Al tiempo, se consolidan enclaves terrestres como la base norteamericana
de Mariscal Estigarribia de Paraguay, cercana a Bolivia y a la estratégica
triple frontera (Paraguay, Argentina y Brasil), sobre el acuífero Guaraní.
Joseph Kernan[23],
comandante en jefe de la flota, precisó que las naves llegarán hasta el
intrincado sistema de ríos de América del Sur, navegando en las "aguas
marrones" más que en las tradicionales "aguas azules". La Cuarta
Flota está compuesta por un portaviones nuclear y equipada con submarinos,
fragatas
misilísticas, sistemas de defensa aérea, docenas de aviones bombarderos F-14,
lanzadores de misiles y el grupo de comandos de elite SEAL.
Según declara Estados Unidos, todo el armamento y las tropas asentadas en las
regiones Latinoamericanas y el Caribe, sólo son para "ayuda humanitaria".
La claves de penetración en territorios y "aguas marrones" del eje Hidrovía Paraná Paraguay y la actuación de los Marines asentados en la base Norteamericana de Mariscal Estigarribia[24]., la dio el embajador de Estados Unidos en Argentina; Earl "Tony" Wayne, en su visita el 13 de agosto del 2008 al Chaco, donde anuncio junto al gobernador kirchnerista Capitanich: "...Chaco fue elegido por el gobierno Argentino para trabajar junto a la Embajada Norteamericana en un programa de asistencia humanitaria que involucra a seis municipios: San Martín, Sauzalito, Villa Ángela, Puerto Tirol, Barranqueras y Tres Isletas..."
Embajada de Estados Unidos en Argentina http://spanish.argentina.usembassy.gov/evento_chaco.html "...Los ríos son un canal de penetración muy distinto al que se estaba utilizando cuando se hacían los ejercicios directamente en tierra y permiten además no sólo la utilización de fuerzas anfibias sino la definición de actividades tanto en agua como en tierra, matando dos pájaros de un tiro. En esta situación se encuentra la zona del río Paraná. Curiosamente, cuando se trata de ejercicios ribereños, es más fácil evadir la aprobación de los Congresos de los países limítrofes porque el río aparece como territorio relativamente neutro. Es como si se estuviera ante una legislación ausente o vacía ya que se refiere a un territorio fluido y no fijo...", aclara Ana Esther Ceceña (Los paradigmas de la militarización en América Latina http://alainet.org/active/10216&lang=es )
El humanismo norteamericano, será financiado y supervisado por el Comando Sur de los Estados Unidos con asiento en Miami, el mismo que dirige las operaciones militares suramericanas de la cuarta flota. Cabe consignar que el humanitario embajador Wayne Entre 1989 y 1991, ocupó el cargo de Director de Asuntos Regionales para el Embajador Extraordinario y Plenipotenciario para la Lucha contra el Terrorismo y también analista sobre China en el Departamento de Inteligencia e Investigación (...)".
*gustavospe@gmail.com
**www.tinkuyaku.org
Fuente:
http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2009/04/08/iirsa-crisis-capitalista-regi-n-centro-invasi-n-conquista-y