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Interbarrial Octubre 2006 |
Subversión
1. Neoliberal
A. Instauró la expropiación de
bienes e ingresos públicos,
la violación de
todos los derechos humanos, la superexplotación de los trabajadores y la
naturaleza,
la expulsión masiva hasta de la subsistencia...
en beneficio exclusivo de la acumulación del gran capital global y sus socios
locales.
Marcos
Roitman (La
Jornada), en "Treinta
años de neoliberalismo en América Latina",
sintetiza:
Tratados de libre comercio y valoraciones encubren su quehacer.
Han
transcurrido cuatro décadas y sus estrategas,
los que
reparten el poder y producen ideología, siguen impertérritos
ante los resultados obtenidos:
Un sesenta por ciento de la población mundial vive
en condiciones de miseria y pobreza extrema,
aumentando
la desigualdad social y económica.
El deterioro del medio ambiente se acelera,
haciendo peligrar flora y fauna, y transformando en mercancía todo cuanto
está a su alcance: el agua, el viento y el sol.
La violación de los derechos humanos se generaliza.
Se corre un tupido velo sobre el trabajo infantil,
la semi-esclavitud y la siniestralidad laboral.
En esta dinámica, las
enfermedades producidas por el alto grado de toxicidad en
la producción textil, la maquila, la agricultura y la minería se han disparado
en
los 30 años recientes.
El cáncer y las dificultades respiratorias amenazan diariamente la vida de
cientos de miles de trabajadores.
Lugar destacado ocupan
los homicidios laborales, donde la responsabilidad del empresario se encubre
bajo la doctrina de abaratar costos y maximizar beneficios.
El resultado:
muertes sin juzgar, donde se culpa al trabajador y se exonera al empresario, ser
impoluto y generador de riqueza. Son los Slim en México; Fernando Flores y José
Luis Piñera en Chile; Cisneros en Venezuela, o Pelas en Nicaragua.
Pero para el homicidio de
un trabajador, encubierto eufemísticamente bajo la denominación genérica de
accidente laboral, la ley no prevé responsabilidades civiles y penales
subsidiarias.
Los empresarios no irán a la cárcel por un delito de imprudencia temeraria.
El capitalismo neoliberal se construye sobre las manos, los pies, los ojos,
las orejas y los senos amputados a los trabajadores en acto de servicio,
en el tajo, mientras laboraban con peligrosidad y sin la debida protección. Ellos, no otros,
sufragan mansiones y la vida de placer y lujo de
los multimillonarios, prologados por Carlos Fuentes.Son tantas las mediaciones, que se pierden los vínculos existentes entre capitalismo y explotación.
Presenciamos la
destrucción de la ciudadanía.
Asistimos a
una desarticulación del ejercicio democrático. El liberalismo político arraigado
en la teoría de la justicia distributiva y la desigualdad positiva no cumple con
sus promesas.
El mercado no genera
consumidores responsables, solidarios y competitivos.
Tampoco garantiza una movilidad social ascendente.
Ni la educación
es sinónimo de mejora en estatus y calidad de vida. Los más preparados
desempeñan trabajos por debajo de su calificación. Las nuevas tecnologías
requieren robots alegres, de comportamientos simples y disciplinados. El
conocimiento no es buen compañero de viaje, supone crítica.
El estado social de derecho concebido desde el mercado es
un fraude.
Existe una gran distancia entre su teoría y su práctica. Las tesis de Hayek, Von Mises, Rawls y sus acólitos son mitos políticos. Ninguna de las premisas del neoliberalismo se cumple.
No hay país en el mundo donde se practique y se obtengan
los resultados previstos.
La realidad del
neoliberalismo y sus ideas emanadas de la teoría de juegos,
el pensamiento sistémico y la sociobiología,
sólo
pudo imponerse por la fuerza a partir de los años 70 del siglo XX,
y hoy se mantiene por la violencia.
Fracasa en todos los
ordenes: el económico, el político, el social, el cultural.
No hay por donde cogerlo. Reagan, Thatcher, Pinochet, Salinas de Gortari, Felipe
González, Carlos Andrés Pérez, Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Ménem, Berlusconi o
Aznar, tanto monta, monta tanto.
Sean neoconservadores,
democristianos, socialdemócratas, progresistas o de centro, fue su anticomunismo
y la lucha contra el imperio del mal en tiempos de guerra fría su punto de
unión.
La caída del muro de Berlín simbolizó el triunfo ideológico y político de una
generación anti-comunista.
Sin embargo, con el
transcurrir del tiempo, el anticomunismo se ha transformado en
el gran escudo que encubre el fracaso del neoliberalismo. Se trata de alquimia
pura. Convierten plomo en oro.
Si el anticomunismo
modificó el itinerario del pensar y actuar de las sociedades occidentales,
el neoliberalismo destruye ideas, gobiernos, instituciones, organizaciones y
personas cuyo ideario socialista afecte la refundación neo-oligárquica del poder
y ponga en cuestión el orden cultural del capitalismo occidental.
La lucha se realiza en todos los frentes. No hay distingos.
El proceso es complejo. Se trató de evitar el triunfo de
la izquierda a cualquier precio.
Golpes de Estado, guerras, procesos desestabilizadores, bloqueos, invasiones, asesinatos políticos. Sin olvidar
la ilegalización de partidos, las torturas, los encarcelamientos, los acuerdos con la mafia, el cohecho, la corrupción.
El mundo entero. Asia,
Africa, Europa del este, América latina y Oceanía.
Mientras tanto
la Europa comunitaria, los países de la OTAN y los aliados estratégicos, se
emplean a fondo en las transformaciones. El proceso de cambio social se renombra
bajo el apelativo genérico de modernización del estado y liberalización
económica.
El proyecto se construye descalificando la izquierda política y social, a los sindicatos obreros, a los intelectuales y desahuciando el centro de producción del conocimiento y
el debate teórico: a las universidades públicas, ahogándolas financieramente.
Pero todo tiene solución.
Si la realidad es tozuda, se modifica estadísticamente. Datos manipulados y
cifras macroeconómicas avalan el modelo. El cómo lo hacen es simple.
Quienes buscan empleo por primera vez nunca han estado empleados, por ello no
pueden estar en las listas del desempleo. Las triquiñuelas son muchas.
La sociología estadística
aporta los argumentos de la mentira. Pero la población se muere de hambre, la
sanidad se privatiza y los servicios sociales disminuyen.
Los neoliberales
deberían aplicarse el cuento. Al igual que criticaron con vehemencia el
comunismo por
no cumplir con el principio de unidad entre teoría y práctica, deberían ser
coherentes y concluir que tras 500 años de capitalismo en sus diferentes
modalidades, incluido
el neoliberalismo,
su doctrina es un fracaso, ya que no hay congruencia entre su teoría y su
practica.
Con el agravante que lo existente en los países del Este no era por definición
ni comunismo ni socialismo. Cuestión que no sucede con el capitalismo. ya que
sus hacedores no reniegan de éste. Por el contrario, están orgullosos de sus
logros.
Fuente: www.rebelion.org
Economía 28-8-06
B. Aplicó el terrorismo de estado para imponer la
economía de casino que convenía
al desarrollo de la globalización financiera y mediante las democracias
restringidas posibilitó
el sacrificio e infierno de los pueblos en aras de pagar la estafa que es la
deuda externa
y la demolición
tanto del Estado hecho por las conquistas sociales de los trabajadores como
el sistema de producción y el mercado interno
construidos, fundamentalmente, por los pequeños y medianos propietarios.
Pablo Dávalos, en Geopolítica de la deuda externa latinoamericana, advierte:
En la
región ni siquiera se discute la pertinencia de las políticas de estabilización.
Argentina y Brasil pueden deslindar su deuda con el FMI pero,
al mismo tiempo,
sus gobiernos siguen fieles al recetario de la estabilización.(...)
Empero, el tema de la deuda en las
actuales circunstancias quizá sea más estratégico e importante que en la
misma década de los ochenta cuando se suscitó la crisis de
la deuda y se iniciaron los programas de ajuste y de estabilización.
En efecto, las reflexiones sobre la deuda han venido priorizando los aspectos
financieros e incluso macroeconómicos en función del financiamiento al
desarrollo,
pero no veían a la deuda
como el detonante de transformaciones radicales en la estructura del Estado y,
ahora, en la concesión y negociación de
la soberanía territorial inherente a los tratados de libre comercio.
De la misma manera que el manejo de la deuda sirvió como «llave maestra»
para desmontar
el proyecto de industrialización y de un estado regulador,
ahora sirve para
dar consistencia y coherencia a los tratados de libre comercio vinculando
las reformas estructurales con megaproyectos de explotación intensiva de
recursos naturales y de fuerza de trabajo,
en los planes estratégicos del IIRSA y del Plan Puebla Panamá.
Ha
desaparecido, por ejemplo, la visualización de operadores
de reformas neoliberales,
en el mismo sentido y con un alcance tan vasto y profundo como en su momento
cumplieron el FMI y el Banco Mundial,
de la Corporación Andina de Fomento (CAF), del Fonplata y
del BID.
De
hecho, ni la CAF ni el Fonplata aparecen en las reflexiones sobre la deuda
como los nuevos operadores políticos de la reforma
neoliberal.
Un acontecimiento
de vital importancia para la región, porque implica de hecho
la concesión de
la territorialidad y sus recursos a las corporaciones por la presencia de la CAF
como financista del IIRSA,
como es el caso de las reformas a los estatutos internos de la CAF, incorporando
como accionistas tipo «A», a países como EE.UU. y Brasil, ha pasado
desapercibido en el debate teórico.
No se han analizado las consecuencias de que
ahora
la banca privada norteamericana pueda entrar
a financiar los más de trescientos megaproyectos
del IIRSA.
Tampoco se ha profundizado en una vinculación analítica entre los nuevos procesos de endeudamiento multilateral, con el BID y la CAF, con los tratados de libre comercio que EE.UU.
está imponiendo en la región.
Una
mirada más atenta a los procesos recientes da cuenta de que
hay algo más
que coincidencias al hecho de que en las zonas más ricas de biodiversidad
existan
bases militares norteamericanas, proyectos del IIRSA, o del Plan Puebla Panamá y
financiamiento multilateral.
En esa
perspectiva, habría algo más en los discursos autonómicos en las elites de
Zulia, o de Guayaquil, o de Tarija y Santa Cruz, y que estaría relacionado con
esta nueva modalidad de negociar la soberanía estatal.
Por todo ello, a no dudarlo, existe un panorama más denso y complejo que aquel que visualiza la deuda
solamente
como un aspecto contable de la financiación del desarrollo y
del peso que tiene para cualquier país el pago de la deuda.
Ahora
bien, para comprender esas nuevas dinámicas del endeudamiento externo, y
considerar
a la deuda externa como un «operador de
transformaciones políticas» que relaciona a
los tratados de libre comercio con las exigencias de las corporaciones,
es necesario
desprenderse del enfoque financiero y macroeconómico de la deuda, y visualizarlo
como un problema básicamente político.
La deuda externa es esencialmente un fenómeno político
que actúa como dispositivo que permite realizar transformaciones radicales del Estado, y de las sociedades,
y que ahora adecua sus formatos y sus marcos institucionales a los requerimientos del capitalismo.
Una vez que la región ha interiorizado
el discurso de la estabilización como
un discurso propio, y en el que las voces disidentes se han extinguido,
al extremo de
que toda la política económica se ha convertido en variantes sobre el esquema
de estabilización.
Una
vez que la reforma estructural del Estado se ha consolidado, y las sociedades
se han disciplinado gracias a los ejes
transversales de la reforma estructural,
como
la lucha contra la pobreza, la participación local, la lucha en contra de
la corrupción, la descentralización, de tal manera que hasta las voces
críticas terminan utilizando los
mismos esquemas conceptuales del Banco Mundial como, por ejemplo, el
concepto del dólar diario para la definición de pobreza.
Se
hace necesario, para el poder, pasar a una fase más profunda,
aquélla que
tiene que ver con el desmantelamiento de la soberanía territorial de los
estados,
porque
la soberanía codifica el uso, la propiedad y la gestión de los recursos
naturales.
Le es imprescindible,
entonces, desarticular las pretensiones de soberanía que tendrían los estados
sobre sus recursos naturales e incluso sobre su población.
La desarticulación de
la soberanía está relacionada con los tratados de libre comercio
bilaterales que EE.UU. impone a los países de la región.
En efecto, los tratados de libre comercio, gracias a su formato único y que impiden casi por definición cualquier estrategia de negociación, desarticulan la soberanía territorial y abren los territorios para la acción de las corporaciones y del capital financiero.(...)
Fuente: www.rebelion.org
Economía 7-9-06
2. Socialista
A. Es
creación de los pueblos donde
-cada persona tiene clara conciencia de qué hace y por qué se identifica con
esa lucha y construcción;
-cada agrupamiento de la diversidad popular participa en la deliberación,
la toma de decisiones y el control del destino común.
Porque lo nuevo es la conversión de nosotros, los de abajo, en
sujetos revolucionarios.
Significa que en vez de avizorar un modelo de sociedad, país y mundo
comenzamos
por romper con las reglas de juego del capitalismo o sea tratamos de
vincularnos,
comunicarnos, politizarnos respecto a preocupaciones, aspiraciones, creencias
sobre la sociedad, el país y el mundo.
Es poner
fin al escepticismo sobre que los de abajo o los nadie no podemos liberarnos
de la obediencia debida y decidirnos a actuar para transformar la realidad cada
vez más
opresora e insegura.
José
Rigane (Argenpress),
en "Con
tener razón no alcanza",
parte
del imperativo de
percibir
los cambios que han tenido lugar en nosotros como consecuencia del sometimiento
al capitalismo contemporáneo o neoliberalismo:
Años de sistemática
opresión, de culto al individualismo, de cercenamiento de
la convicción y desprecio a la solidaridad han derivado en el estado de
fragmentación y déficit
del sentido unitario que hoy caracteriza a las organizaciones sociales,
al movimiento obrero, partidos políticos, etc.,
a todo lo largo y ancho de la República Argentina.
Es increíble que, aún teniendo propuestas coincidentes,
los actores sociales no seamos capaces de unirnos por la concreción de objetivos comunes
y, en este sentido,
es necesario que reconozcamos la necesidad de 'transformarnos para transformar', como afirma
la Dra. en Filosofía Isabel Rauber.
José Rigane señala:
Nos debemos una reflexión imprescindible.
De treinta años a esta
parte, como producto del ataque sistemático de las políticas liberales y
neoliberales,
impuestas en más de un caso a sangre y fuego,
se ha instalado la cultura de la resistencia.
Ante la penetración
foránea con fines hegemónicos, nuestra sociedad ha desarrollado
la inteligencia de la resistencia, que nos permitió sobrevivir y llegar hasta
acá.
Así respondemos.
Hoy, cuando está latente la posibilidad de que el compañero Julio López, de
La Plata , haya sido secuestrado y/o desaparecido por motivos políticos,
rápidamente
las organizaciones sociales, políticas, de derechos humanos y otras, fuimos
capaces, sin dudar y casi al unísono, de encontrarnos y movilizarnos, codo a
codo,
sin distingos ideológicos, para vencer al miedo y
exigir respuestas a las distintas instancias del gobierno.
Porque hemos aprendido que ante el ataque a cada uno de nosotros, todos tenemos
que asistir en defensa mutua, que es imprescindible juntarse, sin miradas de
reojo ni preeminencia de las necesidades particulares.
Hay un interés común, la vida.
José Rigane argumenta por qué es insuficiente tener razón:
Se habla de los nuevos
tiempos de América Latina y se eleva la mirada hacia Venezuela, Bolivia, México,
Brasil, Uruguay, Chile y también Argentina,
pero eso,
que en términos genéricos puede ser entendido como 'nuevos vientos', no tiene
la misma intensidad en cada país. Hay que decir que en los últimos ocho años en
Latinoamérica
cayeron diez presidentes, como consecuencia de las movilizaciones de los
distintos sectores sociales y políticos que, junto al movimiento obrero,
hemos ganado la calle para decir todos
juntos qué es lo que no queremos más.
En más de un caso el cambio se prolongó y los nuevos tiempos
se instauraron. En la Argentina también hubo crisis, movilizaciones, luchas y se ganó la calle,
para demostrar lo que no queríamos. Así, quedó claro que las políticas del enemigo no tienen más consenso.
Sin embargo,aunque existió la capacidad de decir 'no', de decir 'basta',
no pudimos, no fuimos capaces de establecer,
con la misma unión, qué es lo que queremos.
Sobrevivimos,
resistimos, fuimos capaces de superar la visión y la acción sectorizada, para
alcanzar una perspectiva general de las cosas.
Pudimos
demostrar que las políticas liberales y neoliberales son las culpables, entre
otras cosas, de la desocupación, la indigencia y la entrega del patrimonio
nacional, que hoy pagamos con millones de argentinos en la pobreza, con hambre y
miseria.
Pero todo fue posible a pesar de las
razones que esgrimimos en su momento, que fundamentamos, que fueron bandera de
nuestra resistencia y nuestra militancia:
Desde 1984 en adelante comenzamos a denunciar el proceso
de privatización de
las empresas públicas
con advertencias y razones que hoy nadie dudaría en considerar ciertas. Sin
embargo, la privatización nos pasó por encima.
Denunciamos ese instrumento con que se disfrazó el despido,
el 'retiro voluntario'.
Advertimos, que la salida no era individual: que el taxi, el mercadito, el
kiosco,
el 'micro-emprendimiento', el convertirse en 'empresario' de la noche a la
mañana,
no era el camino. No se nos creyó. No fuimos convincentes.
En 1987 nos expresamos en contra de la flexibilización
laboral. Tomando a España como ejemplo, dimos las razones de nuestra
oposición. Sin embargo, la flexibilización llegó para quedarse.
Entre 1995 y 1996 dijimos que 'la única jubilación segura
es la jubilación del Estado', ante la amenaza de desregularizarla y
establecer un sistema privado.
Sin embargo,
consiguieron la privatización del sistema previsional. Nadie puede decir hoy que
las razones que teníamos eran infundadas.
Con razones advertimos sobre
-la degradación de las vidas, -el desguace de la educación y
la salud pública,
-la pobreza generalizada y todos los perjuicios que obrarían sobre la dignidad de los individuos,
como
producto de políticas que se instalaban con el cuento de que aceptarlas sería despegar hacia el primer mundo.
Y la lista siguió (y
sigue aún hoy), sólo para demostrarnos que, aún teniendo
razón, con nuestra denuncia y advertencia no alcanzó.
La experiencia de los últimos treinta años nos dice que no alcanzó.
José
Rigane
es Secretario de Interior de Central de los
Trabajadores Argentinos (CTA)
y
plantea el desafío actual:
Que el contexto sociopolítico cambie no será producto de la magia y
el devenir espontáneo. Impera la necesidad de
una transformación profunda,
de un trastrocamiento cultural.
Necesitamos saber que
hay que cambiar la cultura, es decir,
vencer la cultura del enemigo,
el pensamiento basado en paradigmas del enemigo, que se instaló en nosotros.
Hay que animarse, hay
que dar el paso hacia delante, hay que vencer el miedo de
no poder y dejar de pensar en resistir, porque algo está claro:
el sistema capitalista,
mediante la expansión criminal de procesos de globalización,
no puede ni tiene por propósito
garantizar el bienestar social, económico, sanitario y ecológico. Su
apuesta no es por la defensa de la vida. Ese sistema sólo nos conduce a la
muerte.
Nosotros, los sectores populares, movimientos territoriales, ONGs, partidos políticos, sindicatos, organizaciones culturales, de derechos humanos, etc.,
debemos
ser capaces de tener la sabiduría y la virtud de elevar
la convivencia política y la unión en busca de lo que queremos: un país y un mundo mejor, defender la vida.
Por eso ¡basta de
resistir! ¡hay que animarse y pasar al frente! Claro que existen diferencias,
que tenemos distintos puntos de vista. Habrá que poner una idea al lado de la
otra,
sin dudas ni desconfianzas, sin miradas de reojo ni mezquindades.
Debemos
entender que nos necesitamos todos y que no alcanza con tener razón, que un
sector solo, por más razones que tenga, tampoco alcanza.
Se trata de crear y desarrollar poder del lado del pueblo. En frente hay un
sistema económico y social que representa la muerte. Nos va la vida en vencerlo.
Fuente: www.rebelion.org
Argentina. El reino del revés
1-10-06
B. Exige a la unidad en diversidad de
los de abajo que organice
la lucha emancipadora
hacia
"la
construcción de un nuevo y verdadero estado democrático, responsable,
respetuoso, sostenible, equitativo, diverso, plurinacional y multicultural"
al decir de Alfredo Sequel.
Alfredo
Seguel
(www.mapuexpress.net),
en
"Los movimientos sociales y el pueblo Mapuche"
nos introduce
en el cuestionamiento
del Estado y el régimen dominante de propiedad.
Alfredo Seguel pregunta:
a) ¿Se puede confiar en quienes gobiernan y legislan?
Cuando
un gobierno y sus parlamentarios se comprometen ante el dolor de familiares, de
personas,
de luchadores sociales mapuche injustamente encarcelados por juicios viciados y
estos, los políticos,
los omnipotentes, después como si nada, no cumplen su palabra ni su firma
empeñada.
b) ¿Se puede creer en quienes dicen mantener el orden y la defensa?
Cuando
la armada de guerra y carabineros son capaces de atacar cobardemente a personas
que sólo defienden sus espacios, para que no los contaminen, para que no
los destruyan más,
cuando levantan el fusil y disparan, o persiguen con la garrota para reprimir y
controlar?; o cuando uniformados van a una casa rural, de una comunidad, de
madrugada, sin portar ni una orden judicial y con armas para matar y asesinan en
el acto a un anciano mapuche de 71 años sin prestarle ayuda humanitario a los
heridos.
c) ¿Dónde estaba esa justicia que tanto se pregona?
Cuando sucedieron los
múltiples
casos que han descubierto los abusos y
las desproporciones de fuerza de agentes de estado,
como es por ejemplo,
el asesinato de un menor de 17 años en noviembre del 2002 (Alex Lemún).
Igualmente, los ataques policiales, con baleo, a una niña de 11 años el 2001
(Daniela Ñancupil);
o la pérdida
de un ojo como consecuencia de un disparo policial (Abraham Santi Calbullanca).
O cuando
ancianas, autoridades ancestrales, mujeres, profesionales, estudiantes, han sido
"pisoteadas" por el uniforme y ninguno de ellos ha sido castigado, sancionado,
por
el contrario,
hasta han sido trasladados y ascendidos de puestos.
Alfredo Seguel prosigue que
podríamos
preguntarnos
¿Cuántas denuncias de autoatentados en los predios de las grandes empresas
forestales han circulado y cuántas de éstas se han investigado?. Ninguna. Han
quedado en
la absoluta impunidad.
¿Se puede creer entonces en esa anhelada justicia?
Cuando el poder fáctico y
la clase política ha regado los campos de las comunidades con cloaca, químicos,
chatarra, desperdicios, basura en general, exponiendo a
los más desposeídos
a contaminación ambiental y sanitaria y que a pesar de los numerosos llamados de
auxilio y de atención de las víctimas, las autoridades ¿no hayan hecho
absolutamente nada para terminar con ello?.
¿Es legal, ético, o moral hacer eso? ¿se puede confiar cuando siguen aprobando
proyectos que continúan reproduciendo el mismo daño fuera de
todo marco legal?¿Hay que seguir creyendo en este tipo de institucionalidad mientras sigue
la expansión de Forestal, celulosas, Represas, aeropuerto y plantas químicas en contra de territorios, recursos naturales donde habitan
las ya sufridas reducciones?
¿Se
puede permitir, que en este País, de tantas riquezas y potencialidades,
recientemente, un dirigente de los sin casa, quien junto a numerosas otras
familias
llevan años
de espera para tener un techo digno, cumpliendo con cada uno de los requisitos
burocráticos con años de ahorro y paciencia intente quemarse a lo bonzo para
exigir justicia?,
mientras, en la otra cara de la moneda, existen en este
mismo País, poderosos que superan o bordean los 3.000 millones de dolares, como
Angelini y los Matte,
principales responsables del saqueo, la destrucción social y ambiental en Chile.
Cabe mencionar que aquéllos sin casa, por su "radical" protesta en la llamada toma de Peñalolén, deben enfrentar la acusación de asociación ilícita, usurpación y desórdenes graves que interpuso la Intendencia de la Región Metropolitana.
El mundo al revés.
Cuando llevamos a cuesta
a un País
estancado en legislaciones sobre los derechos de los Pueblos y de las personas,
con un Estado
que no es capaz siquiera de sacarse aún las ataduras del pasado y permite que
sigan operando instituciones fácticas, como los tribunales militares, los
cuoteos políticos de unos cuantos o leyes especiales para perseguir movimientos
sociales;
o bien,
que no es capaz siquiera de ratificar tratados internacionales o de hacerlos
cumplir,
los que en todo el mundo se ha hecho, pero en Chile no.
¿Se puede confiar en un tipo de democracia así?
Y la prensa, la bendita prensa
comercial, ¿Por qué acalla las verdades?
¿No existen periodistas que se atrevan a romper el cerco
del miedo y del engaño? ¿Obedecer a este tipo de línea editorial? ¿La que ampara
y protege a los mismos que destruyen, usurpan y contaminan?
Con respecto a las Iglesias, las
que hablan de justicia y perdón ¿qué están haciendo por esa llamada paz
al acallar las barbaries? ¿o es que acaso el Dios es distinto dependiendo el
tipo de gente? ¿seguirán administrando la fe y la miseria sin hacer nada por
aquéllos que levantan su voz de protesta ante tanto abuso?
¿O solamente estarán para resignar y conformar el sufrimiento de los "humildes"?.
¿Se
puede creer en el proceso de diálogo que nuevamente ofrecen los gobernantes,
al igual
que lo han hecho los distintos gobiernos hacia atrás, y que nunca llegaron a
nada, pasándose por el aro los diversos acuerdos adoptados?
¿Por qué ahora debiera ser diferente?.
¿No se ha dado cuenta la
clase política y los grupos fácticos de poder que
el descontento y la libertad de las personas
no se controla con fuerza, con represión, ni intervencionismo?
¿Tan miopes son que no
son capaces de enterarse que la gente está despertando en
los movimientos y que se está sacando de encima los tentáculos de los partidos
políticos y las instituciones asistencialistas?
Alfredo Seguel es integrante de la Agrupación Konapewman de Temuco y de los equipos de trabajo CITEM y formula que:
Ante esta realidad, los
movimientos sociales deben ser capaces de construir
su camino autónomo,
de incidencia, de articulación, de crecimiento, de poder, y no detenerse en
instituciones colonialistas y estructuradas que sólo causan dominación.
Tampoco, caer en prácticas "suicidas" ni de "cizañas internas", porque eso quieren algunos, para desbaratar y aislar.
Si no existen señales
desde quienes ostentan el poder de urgentes cambios, profundos, que permitan
la construcción de un nuevo y verdadero
estado democrático, responsable, respetuoso, sostenible, equitativo, diverso,
plurinacional y multicultural,
el descontento y la protesta social seguirán en aumento y tornará en su momento,
con más fuerza, la frase histórica Mapuche:
"No queremos que el estado nos de una mano, queremos que nos la quite de encima".
Fuente: www.rebelion.org
Chile. El laboratorio del neoliberalismo.
Pueblo Mapuche. Cinco siglos de resistencia
17-9-06
C.
Arraiga en un sentimiento de imposibilidad de continuar la vida
sin erradicar
las causas estructurales de su infortunio, su desamparo, su esclavitud,
su impotencia para atender su familia, su desempleo, su desalojo,....
sin hacer posible
la Argentina mirando por las necesidades e intereses populares.
En la Argentina se multiplican agrupamientos con
la voluntad
de justicia social
que está implícita en la lucha contra la impunidad no abstracta
sino
ante las diversas expresiones del sistema que antepone el saqueo
de los poderes establecidos a la vida mayoritaria.
Se inicia en la lucha contra la impunidad de
los que implantaron con terrorismo de estado
a la constante acumulación formidable de riquezas de la gran burguesía local e
imperial
y
la consecuente expansión y profundización de la pobreza mayoritaria.
Se produce la desaparición forzada de Jorge Julio López que junto con
la intensa campaña de ataques e intimidaciones a los militantes y organizaciones de izquierda;
la política del gobierno
de Néstor Kirchner de criminalización tanto de la pobreza
como del reclamo de derechos humanos esenciales y su maccarthismo;
la política del gobierno de Kirchner de
militarizar zonas petroleras e imponer negocios,
además, mediante grupos de choque y los estados provinciales o municipales;
la política de Kirchner de manipular la
movilización por la aparición con vida de López
para transformarla en respaldo a su gobierno, de atrasar la búsqueda, de
irresponsabilizarse delegando en Felipe Solá, de confundir la opinión pública,
etc.;
desafían a profundizar la lucha contra la
impunidad, lo que han llevado a cabo
organismos de derechos humanos y partidos y organizaciones sociales de
izquierda,
de ahí su reagrupamiento como espacio
Memoria, Verdad y Justicia.
En documentar e informar el carácter
exterminador de jóvenes pobres de
las fuerzas de seguridad
en 'democracia' se destaca
CORREPI, Coordinadora contra la
Represión Policial e Institucional.
Junto a la Liga por los Derechos del Hombre y
los partidos y organizaciones sociales de izquierda,
luchan
contra la impunidad de encarcelamiento y procesamiento de quienes reclaman
trabajo, salario y vivienda dignos a la condición humana.
También,
han denunciado y peleado contra la política de hacinamiento en comisarías y
cárceles de jóvenes pobres y mantenerlos en condiciones infrahumanas durante más
de una década
sin procesar e incluso masacrarlos como en el penal de Magdalena.
Pero esta lucha de la militancia fundamentalmente de izquierda en un contexto
socioeconómico y político de abusos y atropellos extremos dan lugar a que surjan
otras expresiones antisistema o
de imposición de mejoras como la huelga de hambre de los presos en cárceles
bonaerenses y federales para agilizar las causas y la lucha de madres, padres y
otros
familiares contra el gatillo fácil.
La Agrupación por el
esclarecimiento de
la Masacre Impune de la AMIA (A.P.E.M.I.A.) y el conjunto de organizaciones
que
llevaron a juicio y cárcel a los ejecutores de los asesinatos de Kosteki y
Santillán
ejemplifican
el compromiso consecuente con una justicia no encubridora y una condena a
los poderes políticos en su carácter criminal.
En el mismo camino, avanza el espacio
Articulación constituido ante la masacre en
Cromañón. En este crimen social se desenmascara el sistema que por dinero mata
y cuyo gobierno-Estado
legaliza, legitima, encubre, se asocia el negocio a costa de vidas o
mutilaciones.
La lucha de familiares, sobrevivientes y
amigos de quienes fueron masacrados
en Cromañón condujo a que estudiantes secundarios, docentes, otros trabajadores
y los componentes populares en general
rompieran con
la naturalización de las condiciones precarias de vida y trabajo.
También, a raíz de lo sucedido en Cromañón,
los gobiernos aprovecharon para
justificar
el cierre de los teatros y otros espacios culturales con escasos recursos.
Pero
los artistas y productores independientes impulsaron iniciativas de recuperación
del espacio público y de asociaciones para desarrollar sus comunicaciones
creativas.
Otras luchas contra la impunidad del sistema de expropiación son
las que libran las organizaciones de campesinos,
los pueblos originarios, los pequeños y medianos productores
y los trabajadores rurales;las de los trabajadores por el salario que cubra la canasta familiar
y no la de la pobreza, por no estar en negro o cobrar parte
del sueldo en negro, por condiciones laborales y edilicias
que no arriesguen la vida o la salud;las llevadas a cabo para acabar con los llamados accidentes
o siniestralidad
que se deben fundamentalmente a la superexplotación y desprotección laborales
para el negocio de empresarios;las de los trabajadores que recuperaron empresas quebradas
y las autogestionan venciendo las presiones y los ataques
de los poderes establecidos;las de poblaciones contra la degradación ambiental, por ejemplo,
en la cuenca del Río Reconquista y en la de Matanza-Riachuelo,
en
Gualeguaychú y Colón.
También,
Autoconvocados de Calingasta en Defensa del Medio Ambiente
organizaron
el
SEGUNDO ENCUENTRO NACIONAL DE ASAMBLEAS CIUDADANAS
(viernes
6 y sábado 7 de octubre de 2006)
en
Barreal, Calingasta, provincia de San Juan
con el objetivo de:
"DETENER EN FORMA URGENTE el daño ambiental y económico que provocan las explotaciones mineras".
En su convocatoria explican:
¿Por qué en San Juan?
Por
decisión unánime del Encuentro de Colonia Caroya en Córdoba,
los días 20 y 21 de julio de 2006, por la Unión de las Asambleas Ciudadanas,
convocamos al 2º Encuentro Nacional en Calingasta.
Desde la
Provincia de San Juan,
los Autoconvocados de Calingasta en Defensa del Medio Ambiente invitamos a
todas las comunidades
afectadas por el saqueo de nuestros recursos naturales por parte de las
trasnacionales y sus socios locales entreguistas,
respaldados por la legislación vigente y los funcionarios de turno.
La
movilización por la defensa de la vida adquiere una dimensión extraordinaria en
la Provincia de San Juan, por dos razones fundamentales:
El daño
ambiental que provocan las explotaciones mineras en curso (Veladero)
y la amenaza
de las que están a punto de iniciar sus actividades (Pascua Lama, El Casposo,
Pachón, Rincones de Araya, Calderón, Calderoncito, los Azules, Las Llaretas,
Yunque, Piuquenes, hasta donde ha informado el gobierno provincial).
Nuestra
Provincia es "cuna" de los ideólogos de la "legislación menemista" vigente,
que aprovechan
su poder para accionar en contra de los intereses nacionales, el Clan GIOJA,
MAYORAL & Co., quienes autoritariamente sentencian a esta tierra
como
"PROVINCIA MINERA" atropellando su identidad y toda posibilidad de expresarse
libremente que le asiste a este y a todos los pueblos.
Fuente: www.anred.org
5/10/06
Las luchas
contra la impunidad de imponer el acaparamiento de riquezas sobre la vida
y dignidad de las mayorías
abarcan a
la que dan las organizaciones de estudiantes y de docentes de izquierda
por la democratización de la Universidad Nacional de Buenos Aires
que
enfrentan a los entramados mafiosos de los poderes establecidos en
la UBA
que la usan para hacer negocios y formar los profesionales conformes con las grandes empresas;
la de los trabajadores no médicos del Hospital Francés que no sólo
reclaman por el pago de sueldos atrasados en cuatro meses
sino, sobre todo,
por la reincorporación de compañeros despedidos,
contra
el desmantelamiento y desalojo de pacientes del hospital que
lleva a cabo
la intervención enviada por Alberto Fernández, Jefe de Gabinete del gobierno de Kirchner, que es uno de los responsables de que
el hospital esté
en convocatoria de acreedores al haber participado del Grupo BaPro
y
para la transformación en hospital público en vez del proyecto
de convertirlo en otro gran negocio de los mismos de siempre;
las de las agrupaciones de docentes de izquierda por la derogación
de la Ley Federal de Educación acorde con el modelo neoliberal,
el rechazo
al proyecto Kirchner-Filmus porque la actualiza según necesidades
de la etapa capitalista y la profundiza con el canje de deuda por educación y por
la convocatoria a un Congreso de Educación que concrete
propuestas identificada con los intereses implícitos en
la soberanía popular.
De modo que
las luchas contra la impunidad del sistema para el reinado del 'Mercado'
es central
en el desarrollo e impulso de la liberación social y nacional.
Dan origen a
una voluntad colectiva de transformar la realidad de Argentina para
hacer posible la justicia social y en ese camino se pone en práctica otro
principio
fundamental
para la construcción del otro país y el otro mundo que es la solidaridad.