Correspondiente a la primera hipótesis
"Despolitizar y despolitizarnos" exigen los opresores
que, a la vez, instauran de facto a
los 'neutrales e idóneos' tecnócratas.
Hasta convencieron
del carácter profesional de Jorge Rafael Videla.
Por esta senda, marcha Felipe de la Balze.
En "Debemos despolitizar la administración pública" (Clarín
9/11/03)
afirma que
necesitamos
de:
" un aparato estatal
moderno que limite el ejercicio del poder por los políticos
y ponga coto a los excesos potenciales de los intereses sectoriales";
"un cuerpo permanente de
altos funcionarios
idóneos, honestos y leales, bien remunerados
y comprometidos con el interés nacional";
"una dirigencia
política que se anime a convivir con un grupo de
altos funcionarios
permanentes, calificados y bien pagos";
"una carrera
administrativa desvinculada de la política partidista, esta última
pertenece
a los políticos y es ejercida a través del Poder Ejecutivo y Legislativo
mientras la primera
asegura la gestión eficaz del aparato estatal y facilita la instrumentación de
planes de largo plazo".
El Estado
es, en gran parte, el botín del que gana las elecciones y
sus cimientos están corroídos por
décadas de clientelismo, amiguismo y nepotismo;
resulta incapaz de cumplir con sus funciones fundamentales
debido a, por ejemplo, en la DGI existen más de 600 normas,
lo que hace muy difícil liquidar impuestos y controlar que se paguen,
hay una alta evasión impositiva.
"Con un aparato estatal
moderno será más fácil
-identificar los desarmaderos de coches,
-reducir la corrupción policial,
-mejorar la educación pública,
-restaurar la excelencia de nuestras universidades,
-ayudar a los indigentes,
-entrenar a los desempleados,
-eliminar trámites redundantes,
-regular los servicios públicos y sobre todo, restablecer la primacía de la
ley".
Construir "un aparato estatal moderno"
es innecesario porque
ya existe,
lo comenzó la dictadura del '76 y
se consolidó en los '90.
Norberto Zeller y Ana Rivkin precisan:
"Desde los '90, la
administración se fue poblando con un numeroso contingente de personal
contratado,
cuyos salarios -financiados con créditos de organismos internacionales- son
mucho más altos que
los del personal de planta permanente,
y no están necesariamente transparentados
a través de los rubros presupuestarios que computan el gasto en personal.
Esta modalidad expresa un sesgo
muy fuerte de la reforma:
la presencia de planteles tecnocráticos que conforman
una suerte de ¨enclaves¨ en la administración,
con condiciones y controles muy diferentes a los del resto del personal
y
que responden -exclusivamente- a las más altas autoridades políticas de
turno(...)".
Enfocar no sólo al Estado "Hood Robin" y
al Estado policial
sino, sobre todo, al Estado de derecho es
apreciar a la diversidad de trabajadores
del sector público en lucha y esfuerzo por
el desarrollo del mismo.
En efecto, los "
planteles tecnocráticos" hacen a la
continuidad y profundización del modelo neoliberal.
Por lo tanto, han tomado partido a favor del gran capital y en contra de las
necesidades e intereses populares.
Sin embargo, también,
el Estado se compone de
quienes, a partir de los '90, sufrieron
una "fuerte tendencia hacia la
contracción del empleo y la flexibilización laboral,
un aumento de la heterogeneidad contractual y salarial,
una reducción constante del empleo permanente,
un incremento de la distancia en la pirámide salarial y
una tendencia progresiva a la utilización del tiempo parcial en los contratos de
trabajo".
Norberto Zeller y Ana Rivkin continúan:
"A ello se suma la
proliferación, en los últimos años, de
las pasantías universitarias y
los contratos por tiempo determinado,
que marca una tendencia hacia el reemplazo del empleo permanente por
formas contractuales
que cuestionan derechos básicos conquistados por los trabajadores argentinos".
Fuente: Le Monde Diplomatique/el Dipló/agosto 2003
www.eldiplo.org
Imponer el sistema de saqueo
como funcionamiento adecuado a
los 'inversores' y 'acreedores' es misión
del Estado neocolonial y supone alianzas criminales.
Hernán Scandizzo (herscan@yahoo.com.ar),
en "Las Petroleras y el Nuevo Desierto",
señala:
“Aliarse con las petroleras es gobernar”, podría ser la frase de cabecera
de Sobisch.
Una alianza estratégica como la que hacen las corporaciones para compartir
recursos,
con el fin de incrementar su competitividad, sin llegar a fusionarse.
Una alianza estratégica que, en el 2000,
significó prorrogar -por 10 años- a Repsol YPF
el contrato de concesión de un yacimiento que vencía en 2017
y en 2003 se consolidó como forma de gobierno.
El gobernador de Neuquén
-se propone prorrogar los contratos de concesión de
la explotación de yacimientos de gas y petróleo a las empresas que vienen
operando en la provincia,
como lo hizo hace tres años con Repsol, para
alentarlas a que realicen nuevas inversiones;
-reiteró su “apoyo político” y “garantías
jurídicas”, el 27 de abril de 2004, en un almuerzo del Club del Petróleo
organizado por
las empresas Pioneer Natural Resources Argentina y Pan American Energy
en el Marriott Plaza Hotel de Buenos Aires.
Desde mediados de la década pasada, las denuncias y acciones contra petroleras
fueron en aumento:
presentaciones ante la justicia, manifestaciones, cortes de ruta y caminos internos de yacimientos, escraches.En la actualidad,
el conflicto más candente es en Logko Puran,
donde la apertura de locaciones movilizó a la comunidad en diciembre pasado y
obtuvo como respuesta primera la represión policial y
luego una mesa de diálogo con la empresa - que hasta el momento no avanzó -.
La coyuntura para quienes viven en la boca del pozo no es la mejor,
a la ‘alianza estratégica’ en el plano provincial,
se suma la decisión del Ejecutivo Nacional de
transformar la Patagonia en un gran polo energético,
apostando al desarrollo gasífero-petrolero, minero e hidroeléctrico.
Fuente:
http://argentina.indymedia.org/news/2005/04/281720.php
Golpear, herir, encarcelar...matar
es la función del Estado policial.
Practicar terrorismo para mantener
el paraíso de los poderes establecidos.
Alerta Argentina (15/9/
05)
Ocho
detenidos y un herido grave es el saldo de la represión que hoy, a las 17hs,
la policía provincial llevó a cabo en Mosconi.
Un
grupo de trabajadores se presentó esta tarde ante las oficinas de Contreras Hnos
-contratista de la multinacional Pan American Energy- para cumplir con la
revisación médica,
según lo convenido esta semana con la empresa
que se había comprometido a otorgar 100 puestos de trabajo.
La
cita se convirtió en una cacería en donde la policía golpeó salvajamente y
detuvo a 8 personas.
Un muchacho que pasaba por el lugar, que hace pocos meses había sufrido una
convulsión cerebral,
fue víctima de los palos y
ahora se encuentra internado en el hospital zonal de Tartagal en grave estado.
La
charla telefónica con Hippy Fernández, de la UTD de Mosconi, fue interrumpida
abruptamente porque a las 21.30 la policía volvía a reprimir en la ruta 95.
Contacto sede
UTD 03875-481094
Fuente:
www.anred.org
Desentenderse -el Estado- de proveer y prever las necesidades públicas o
de garantizar el acceso universal a
las redes de servicios, conduce a quelos servicios públicos se conviertan en
industrias reguladas según Mairal (1993).
Andrea López y Ruth Felder explican
"la noción de industrias reguladas
convalida la lógica mercantil
que supone que
los receptores son clientes o consumidores que ingresan al servicio en la
medida en que puedan pagarlo y
restringe las competencias del Estado al ejercicio del poder de policía.
Subsidiar al gran capital
transnacional y transnacionalizado,
es función fundamental del
Estado "Hood Robin".
Para la privatización de las
empresas estatales, sucedió como relatan
Andrea López y Ruth Felder:
" La
falta de inversión y la adecuación de dichas empresas a
los intereses de aquellos grupos y corporaciones con
mayor capacidad de presión,
dio como resultado la situación de ineficiencia generalizada que presentaban
las empresas estatales y
derivó en
una profunda deslegitimación del accionar del estado como
asignador eficiente de los recursos de utilidad pública y
por lo tanto, de su rol de garante de la equidad social".
"Desprenderse de las empresas públicas implicaba, a la vez, acabar con
la inflación,
la deuda externa,
el exceso de burocracia y
la falta de productividad".
Fuente:
Realidad Económica nº 163 de abril/mayo 1999,
editada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico(IADE)
www.iade.org.ar
Andrea López explica que si
bien "la crisis de la hiperinflación garantizó la incorporación
en la agenda pública de la cuestión estatal,
fue facilitada -desde mediados de los '80- por una activa campaña de desprestigio del Estado
que se motorizó desde los medios de comunicación, grupos empresarios, organismos internacionales de crédito y el núcleo de técnicos y consultoras que tuvieron a su cargo el ¨rediseño¨ del Estado".
Fuente: Le Monde Diplomatique/el Dipló/agosto 2003 www.eldiplo.org
Entonces, la lucha de los
trabajadores y los otros sectores populares
por hacer valer sus derechos y conquistar la libertad política,
requiere la participación de quienes están en los medios de comunicación, las
ciencias, las artes, las tecnologías, la medicina, la educación, es decir,
en las distintas profesiones y situaciones
y su decisión de asumir sus tareas o su vida con vocación confraternal.
"Una propuesta genuina de ¨refundar¨
(y no meramente ¨reformar¨) el Estado,
no puede eludir la pregunta:
¿qué Estado para qué proyecto de país?
Mabel Thwaites Rey
sostiene:
No es lo mismo, por caso,
-plantear que el Estado
debe intervenir lo menos posible en la economía y en la vida social para dejarle
las manos libres al mercado, que
-considerar irrenunciable la
necesidad de ampliar las esferas de decisión y gestión públicas.
Por eso,
la cuestión del Estado no es 'técnica',
sino profundamente política.
Los aspectos técnicos que involucran saberes especializados en
definir los mejores medios para conseguir determinados fines,
son muy importantes pero no suplantan a las
elecciones políticas y además no son neutrales.(...)Es preciso revertir la tendencia privatista a ultranza,
desmercantilizar(es decir, eliminar la idea de lucro
como único motor eficaz
para lograr un funcionamiento efectivo de
tareas sociales básicas:
salud, educación, servicios públicos, prestaciones sociales) y
generar una ampliación significativa de
los derechos universales de ciudadanía.
Ello no supone ensanchar el dominio burocrático del Estado, sino implementar
formas de gestión de lo público que articulen los recursos del Estado(y ¨en el Estado¨) con las demandas y necesidades reales de los ciudadanos
y sobre todo, con las
potencialidades de la sociedad para
decidir, gestionar y controlar.
También es indispensable
desterrar la histórica asociación entre gestión pública y descontrol del gasto,
por ausencia de criterios mínimos en la definición de costos en la producción de
bienes y servicios.
Una gestión pública eficiente y
con sentido social debe
-y puede, si hay voluntad política-
garantizar la recaudación de los recursos necesarios
mediante un sistema tributario progresivo y
una asignación austera y apropiada de los mismos".
El Estado de
derecho reclama tomar partido por la dignidad humana de
cada uno y todos los que vivimos en la Argentina
pero
desde una revisión crítica de la soberbia o uso individual de su cuota de poder
para
posibilitar la gestión pública
más atenta a necesidades e intereses populares y
promover
"las potencialidades de la sociedad para
decidir, gestionar y controlar".
Mabel Thwaites Rey evalúa
que, en la refundación del Estado como poder político del pueblo,
"maestros, profesores, profesionales y trabajadores de la salud, científicos,
recaudadores de impuestos, inspectores de diverso tipo, investigadores,
empleados de registros civiles, etc.,
conforman los 'núcleos duros' de la actividad estatal y
es -a partir de ellos- que pueden implementarse los cambios necesarios".
Porque "resultaría
revolucionario iniciar un diagnóstico a partir de darle voz genuina a
quienes protagonizan el hacer diario del Estado".
Aprecio por las
personas y valoración de sus capacidades que suscitará el compromiso de los
trabajadores con la transformación a favor de necesidades e intereses
populares.
También, porque la participación motivada por el reconocimiento social y
dispuesta al diálogo como construcción conjunta hará a un modelo de gestión más
flexible y horizontal,
en el que todos los saberes aporten.
"Para lograr una administración pública al servicio de la sociedad es preciso que emerjan y se consoliden nuevas formas de hacer política que arraiguen en la participación activa y permanente de los ciudadanos en las definiciones que hacen a la cosa pública.
Para ello
se requiere abrir las organizaciones políticas y estatales a la sociedad,
transparentando y simplificando sus actividades, de modo tal de lograr una
alianza estratégica entre los servidores públicos meritorios -electos o
designados- y los ciudadanos.
En este sentido,
hay que rechazar la idea de transformar a los ciudadanos en
meros clientes de un organismo público.(...)
Son los ciudadanos
como tales, usen o no cada servicio público,
quienes tienen el derecho( y
una vez habilitado éste, el deber)
de velar por su prestación eficiente y el equilibrio justo entre todas las áreas
del Estado.(...)
Pero
la cuestión de la participación ciudadana en la toma de decisiones implica
apostar a las organizaciones sociales intermedias
como interlocutores válidos en
la formulación, implementación y evaluación de políticas.
No se trata sólo de 'oir al público', sino de facilitar
su real participación democrática,
abriendo todo lo posible
los mecanismos de control y
los canales de participación.
En conclusión:
no hay refundación del Estado posible sin
una simultánea y profunda transformación de la sociedad".
Fuente: Le Monde Diplomatique/el Dipló/agosto 2003
www.eldiplo.org
"Ciudadano",
palabra maldita para la mayoría de la izquierda, me resulta insustituible para
definir
las condiciones básicas de la sociedad a la plebeya:
todo habitante
de la Argentina e inmigrante que quiera o necesite vivir aquí, tiene derecho a
disponer
lo esencial a la vida humana de nuestra época y el Estado tiene la obligación
de garantizarlo así como
el sector o la diversidad popular de reclamarlo;
todo adulto debe
romper con
-la posición de espectador de la historia social e internacional,
-la delegación de los cambios radicales en dirigentes de partidos políticos,
-la desconfianza en la soberanía popular,
-las reglas de juego impuestas a su profesión por el sistema y las
ciencias-tecnologías dominantes;
todo periodista,
dirigente de un partido político e intelectual
de izquierda
precisa diferenciarse no sólo por los contenidos que elabora sino, también,
por la reciprocidad de las relaciones y comunicación que establece con la
gente o la militancia.
Correspondiente a la segunda hipótesis
Los poderes establecidos y
sus intelectuales luchan por
restaurar
la obediencia debida de
lo que llaman ciudadanía social.
En "Superar la ¨anomalía
argentina¨"(Clarín 6/9/05),
Julio Godio se refiere a la
Argentina como "la Australia (o Canadá) que no fue".
Aclara:
"Para que Argentina y Australia pudiesen recorrer el
largo camino de transformarse en economías integradas verticalmente
se requería de una condición:la existencia de un partido político y un sistema de partidos
que asegurasen la centralidad política.(...)
Argentina no
lo logró. En esta
incapacidad política reside una de las causas principales
de nuestra posterior larga decadencia e incapacidad para
construir una gobernabilidad democrática estable.
La centralidad política se
refiere siempre a la existencia de algún partido
capaz de asociar a la mayoría de la población con
un proyecto político-económico y social
fundacional de larga duración que garantice crecimiento sustentable
con constante elevación de
los estándares sociolaborales y culturales".
"Desde 1955 hasta la fecha
ninguno de los partidos políticos mencionados ha logrado establecer
una nueva centralidad política de larga duración
en el contexto de la globalización mundial".
Desde la Universidad, que requiere cambios radicales (para descolonizarse
y ser del pueblo,
para -y con- el pueblo),se procura la gobernabilidad del
sistema avasallador, devastador, expoliador y hambreador dando por única alternativa a la "globalización mundial".
"La crisis global (económica,
social y política) que se ha iniciado en diciembre de 2001 y
que no ha finalizado instaló la demanda de una nueva gobernabilidad democrática,
ahora ya no centrada en el imperfecto y asimétrico bipartidismo PJ-UCR, que ha
terminado,
sino en un compromiso democrático entre el PJ y la
oposición,
con capacidades políticas para cohesionar y movilizar la sociedad.
Pero la nueva gobernabilidad
sólo puede instalarse a partir de la ¨autorreforma¨ del PJ.
El kirchnerismo se ha planteado liderar hoy esa
búsqueda de autorreforma".
Julio Godio, sociólogo -Director del Instituto del Mundo del Trabajo-, pese a su especialización
no se preocupa de problemas tan fundamentales como
-el alto índice de desempleo y de subocupación,
-el avance del trabajo en negro que involucra a la mitad de los trabajadores ocupados y
-los salarios y jubilaciones-pensiones de la gran mayoría por debajo de la línea de pobreza
cuando los oligopolios tienen ganancias extraordinarias, encima, en un período de crecimiento sostenido
y el Estado posee formidable superávit.
Ha tomado el camino contrario a la
liberación popular y defiende la gobernabilidad del sistema de saqueo.
Por eso, habla de
un partido político que
subordine a la diversidad popular detrás del proyecto capitalista e
imperialista que es la globalización;
un compromiso democrático entre
el PJ y la oposición (aún más, lo subraya), es decir, la teatralización
para el embaucamiento de la mayoría mientras, por ejemplo,
el Gobierno condona la deuda del Correo (la carga sobre las espaldas
populares) a Macri y le otorga el negoción del Belgrano y
como toda la oposición 'seria' nada programa para solucionar los problemas
populares;
una "¨autorreforma¨ del PJ"
y que
"el kirchnerismo se ha planteado liderar hoy esa
búsqueda de autorreforma" cuando
es patente a qué alianzas mafiosas y régimen despótico privilegia.
Pareciera que Julio Godio
desprecia demasiado la capacidad mayoritaria de interpretar la realidad social.
Pero,
en "La preocupación de los medios por la yuxtaposición de conflictos
laborales y sociales"
Julio Godio esclarece:
" el clima de ¨protesta social
obrera¨ se está generalizando.
La protesta crece,
en un contexto en el que los principales partidos políticos
(PJ, Recrear, Compromiso para el Cambio, ARI y UCR)
ya se han lanzado hacia las elecciones nacionales de octubre de 2005.
Las movilizaciones obreras y los partidos políticos van por carriles distintos,
en un país que objetivamente necesita de
la cooperación entre empresarios, sindicatos y gobierno.
Sólo pequeños partidos de
izquierda (PC, PCR, PO y otros) que han hecho base entre los desocupados,
ahora intentan,
sin todavía grandes resultados,
capitalizar el descontento y las movilizaciones de los trabajadores asalariados
ocupados sindicalizados.
El fantasma de posibles huelgas
generales o estallidos populares apoyado en conflictos laborales (fenómenos
tradicionales en la historia argentina contemporánea) sin control gubernamental,
está preocupando seriamente a los grandes medios de comunicación.
También, obviamente, que se genere una convergencia entre las huelgas y los movimientos piqueteros.(...)
El gobierno apuesta a
solucionar pacíficamente los conflictos laborales y sociales.
Pero no le será fácil .
Por eso,
no debería descartarse que
los conflictos "obreros" y los conflictos "piqueteros",
aunque no converjan políticamente,
puedan producir fuertes conmociones políticas y
obligar al gobierno a
utilizar con, limitaciones y en forma selectiva,
la represión estatal".
Fuente:
www.lafogata.org (la lucha continúa
Al formular la segunda hipótesis, expreso:
En la Argentina de hoy, el Gobierno y
la oposición -a favor del sistema- quieren
echar de calles, puentes, rutas, ... y Plaza de Mayo
a la movilización que levanta
las consignas fundamentales, en las condiciones actuales, para
la lucha contra el capitalismo e imperialismo.
Ahora, la
causa principal que haya crecimiento incesante de
-la brecha entre los más ricos y los más pobres y
-la profundidad de la pobreza e indigencia
es la situación de sometimiento de los trabajadores a la patronal del sector privado y estatal.
Los poderes establecidos se empeñan en
restringir la lucha de los
trabajadores a pequeños grupos y aislarlos de la sociedad;
encerrar la energía de la lucha
política en reaccionar contra el Estado policial
y en llevar adelante la contienda electoral o la actividad parlamentaria;
imponer el
enfoque burocrático del conflicto donde haya
"cooperación
entre empresarios, sindicatos y gobierno" como indica Godio.
Carlos "Chacho" Álvarez (Clarín 18/9/05) ilustra sobre lo último:
"El trabajo que llevó adelante el Ministerio de Educación,
junto con
-los gremios docentes, -los gobiernos provinciales,
-los profesionales y expertos del área educativa,
-las organizaciones no gubernamentales y
-un sector del empresariado
y que, luego, fue enviado al
Parlamento para elaborar acuerdos entre los partidos,
abre una perspectiva trascendente para conciliar
visiones
sobre temáticas que presentan un nivel importante de coincidencias previas y
resultan
fundamentales para
reconstruir y fortalecer la ciudadanía social".
Se trata de la Ley de Financiamiento
Educativo que
prevé aumentar -recién para el 2010- el presupuesto de Educación, Ciencia y
Tecnología del 4 al 6% del PBI.
Hoy lo real y efectivamente se cumple es
"la cooperación entre empresarios, sindicatos y gobierno" o la
conciliación de visiones
como Godio y "Chacho" exhortan respectivamente.
¿Quiénes concilian?
Avelino Porto y Alfredo van Gelderen promotores e impulsores de la educación adecuada al modelo neoliberal y la CTERA que frente a las luchas reivindicativas de los docentes del país, en vez de nacionalizarlas, las entrega a este gran engaño;
La CGT con la conducción nacional de CTA, también, ambas acuerdan en despojar a los trabajadores de su poder de lucha sindical,
se diferencian sólo en las formas.
¿Qué "sector
del empresariado"
apoyó?
El mayor exportador mundial de caramelos y los principales productores locales
de soja.
Son emblemas del futuro neoliberal y del hundimiento definitivo de Argentina en
el subdesarrollo.
Claro, el gobierno de Kirchner ha decidido que el Estado invierta -o sea,
nosotros- en
investigaciones de biotecnología
y quita presupuesto y salarios a las universidades públicas.
Todo esto queda impune y agrava la situación de la inmensa mayoría.
La gran mayoría de Argentina tiene
condiciones de vida y trabajo que
le plantean salir de
esa pobreza e inseguridad jurídica y
de la ruina del país.
La movilización
popular
-abre el espacio público,
-pone en contraste su democracia con la que multiplica vallados y
descomunales operativos de las fuerzas de seguridad e inteligencia;
e
-instala
interpelaciones a los indiferentes,
conflictos con los conformistas
y vínculos
tendientes a
analizar, cuestionarse, discutir,
compartir, solidaridarse, re-unirse,...
Es una ruptura con el mandato e inducción
del sistema de pensarse individuo, familia, amigos, vecinos, colegas, compañeros..Es confrontar con
la criminalización de la protesta social
que intenta impedir
la unidad de voluntad de los trabajadores y
otros sectores populares en pro de sus derechos
que son los del país.
Correspondiente a la tercera hipótesis
La alianza del Gobierno con los feudos provinciales,
los grandes medios e intelectuales de renombre,
la CGT y la CTA pretende repetir una vez más
el cuento
que es cuestión de sacrificarse hoy,
para una promesa de futuro,
cuyo incumplimiento es más que seguro
como la historia lo prueba, máxime cuando hoy
hay dinero para ese financiamiento educativo
y el presupuesto 2006 no lo reglamenta.
De concretarse la Ley de
Financiamiento Educativo en el 2010, la luz al final del tunel resultaría un
espejismo
porque sería retornar a los valores del 2001 antes de la devaluación a favor de
los grandes exportadores.
Ahora, todas esas fuerzas han
acordado
seguir posibilitando
la gobernabilidad que consiste en disgregar, frenar y encarrilar el protagonismo
popular.
Lo ilustra Carlos "Chacho" Álvarez (Clarín 18/9/05) que exclama ¡al fin!
"una acción estratégica y
cooperativa, entre el Estado y los distintos actores de la sociedad civil,
comienza a darle sentido al reclamo de
construcción de consensos en algunos temas centrales,
pensados en términos de proyecto y de futuro";
"nos muestra un camino y una
metodología en la definición de prioridades(...)
y sobre todo,
en la apuesta a plasmar los acuerdos alcanzados en una ley
que funcione como base de una política de Estado,
es decir,
garantiza su continuidad en el tiempo independientemente
del partido al cual
le corresponda gobernar";
"ya no como iniciativa de un
partido en detrimento de otro sino
en la elevación de la calidad del funcionamiento del sistema político en su
conjunto,
en tanto está comprobado que ni un solo sector ni una figura en particular,
por más novedosa que sea,
puede reconstruir el entusiasmo, el interés de los
jóvenes
o el mayor involucramiento de
la sociedad en las cuestiones político-partidarias".
Otra anticipación a qué
ciudadanía social apuntan Álvarez y Godio basta tener en cuenta experiencias
como
el Congreso Pedagógico durante la gestión de Alfonsín y
la nefasta aplicación de la reforma educativa en la provincia de Buenos Aires
bajo la conducción de la actual vice gobernadora Graciela Giannettasio.
Frente a este proyecto que se disfraza de nueva política es fundamental ampliar y profundizar la
movilización (en sus distintas variantes) de los trabajadores y otros sectores populares que ponen
fin a la catastrófica obediencia debida y resignación.
¿En qué consiste ampliar y profundizar la movilización, o el conflicto, de modo proletario?
Por ejemplo,
la lucha de las organizaciones piqueteras y la de los campesinos, pueblos
originarios y
poblaciones contra las transnacionales mineras
son claves para la transformación radical de Argentina porque
la primera se yergue contra la
exclusión social y apartheid en avance si
no se demuele el sistema de saqueo;
la segunda se rebela contra el despojo de tierras, la destrucción de cultivos, la desertización, las enfermedades crónicas o fatales y el arrasamiento de sus culturas.
En consecuencia,
no es un problema de ellos, de quienes hoy sufren ese plan de exterminio.
Expresan
la incompatibilidad central del sistema que crece acaparando todos los recursos
de vida y
percibe a
las mayorías de Argentina como población sobrante.
El reclamo de trabajo genuino
atañe a los cartoneros, a la mitad de los trabajadores ocupados que están en
negro, a los cuentapropistas, a los subocupados, a los ocupados en blanco con
salarios por debajo de la línea de pobreza,
a los jubilados y a los trabajadores del sector público.
El trabajo genuino significa, también,
-construcción de la imprescindible infraestructura socioeconómica del país e impulso al desarrollo de las economías regionales, con lo cual
todos los sectores populares se ven beneficiados;-puesta en práctica de la jornada laboral de seis horas que libera tiempo a disposición del trabajador mejorando su calidad de vida.
Pero
el bloqueo medular para ese cambio radical es que
muchas capas de la población son engañadas y ponen la realidad de patas para
arriba.
Trabajadores movilizados por sus reivindicaciones
llegan a declarar:
"nos golpearon como si fuésemos piqueteros" o "con los piqueteros dialogan y
para nosotros, sólo palos".
Durante la Convertibilidad, el
despido en masa de las empresas estatales y
el desempleo por quiebra de las pymes
se los utilizó en el terrorismo que se aplicó para el sometimiento de los
trabajadores.
De ese incluir a los trabajadores desocupados para el chantaje sobre los
ocupados,
se ha virado a echarlos
de la ciudad y a justificar la represión sobre ellos.
No se los relaciona con los
expulsados del país y estos últimos, tampoco, preocupan
ni los desarraigados
campesinos sacados fuera de sus tierras para terminar agrandando los
asentamientos precarios
en torno de las ciudades.
Lo que está faltando es conciencia de sociedad y país sin destino
en tanto rija el modelo exportador y reprimarizador o introductor de industrias sucias
que lucra
-liquidando totalmente las conquistas sociales,
-degradando las condiciones de vida y de trabajo de las mayorías.Esencialmente,
el contubernio de la gran burguesía transnacionalizada con las imperiales progresa aniquilando las oportunidades de desarrollo o de supervivencia de todos los sectores populares.