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Conflictos
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Del desafío de poner fin al modelo extractivista
Los poderes establecidos nos alejan y extrañan de situarnos en la gravedad de la destrucción de ecosistemas terrestres y acuáticos. Lo hacen mediante el acostumbramiento al capitalismo pero, sobre todo, por formación en percibir, pensar y actuar según un recorte de la realidad e imaginario sociales que nos aíslan de la totalidad contextual en desarrollo.
Lo cierto es que el actual funcionamiento socioeconómico no sólo arrasa la cordillera, los ríos, las biodiversidades, etc. sino que significa etnocidio, expulsión de las poblaciones locales, degradación de la vida de grandes mayorías, desaparición de pequeños y medianos productores y campesinos, aplastamiento de culturas. Significa hambre y desnutrición que refuerzan la falta de futuro en el país si prosigue esta superexplotación tanto de los trabajadores (la informalidad laboral causante de discapacidades, siniestros y envejecimientos prematuros) como de la naturaleza. Ya que hay:
1. Profundización del acaparamiento territorial por el sistema imperialista de agronegocios
Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik (Agencia de Noticias Biodiversidadla), en “Cambio de hábitos: del monocultivo sojero al agroforestal”, comunican:"Hasta el 23 de octubre se estará realizando en Buenos Aires el XIII Congreso Forestal Mundial (CFM), un evento que, como explica el Grupo de Reflexión Rural (GRR), será marcado por la presencia de empresarios, rondas de agronegocios y abundante propaganda a favor de la biotecnología forestal con el apoyo del gobierno argentino y la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
Como cada hoja tiene su contracara, el Grupo de Reflexión Rural (GRR) está aprovechando esta oportunidad para denunciar «la falacia de la reforestación con especies destinadas a un uso industrial, así como el propósito de llevar adelante en nuestros países un nuevo y gigantesco monocultivo al servicio de los mercados globales». Buenos Aires también es el punto de encuentro donde tomará mayor forma una red militante de biólogos, ecologistas y guardaparques denominada Red En Defensa del Monte y de la Selva.
«Es necesario que la lucha por los bosques y por la selva salga del estrecho ámbito de las comisiones provinciales ordenadoras del territorio, para instalarla en las calles», afirmó el grupo en la convocatoria al contraencuentro que finaliza este viernes con un taller sobre «Forestación y Cambio Climático», y que tendrá lugar en la sede que la Universidad Nacional de Luján (UNLu) posee en la ciudad de Buenos Aires. «Las políticas sobre ordenamientos territoriales tal como se ensayan, no hacen sino encubrir y maquillar el saqueo y la devastación creciente de nuestros ecosistemas y supeditan los bienes comunes a criterios de depredación», agregaron.
Para abrir las orejas
Horizonte Sur es el programa que el GRR pone todos los domingos en el aire desde Radio Nacional[3]. Como estaba anunciado, la edición del último fin de semana estuvo dedicada al Congreso Forestal Mundial, con la opinión de activistas ecologistas y miembros del Grupo de Reflexión Rural.
«Estamos presenciando un avance terrible de las multinacionales sobre los territorios argentinos, no es casual que la desertización, la pobreza de suelos que deja la soja, pueda ser una alternativa posible para el monocultivo de árboles. Eso es lo terrible, que aquellas tierras que van perdiendo su riqueza natural por el uso intensivo de agroquímicos y fertilizantes no naturales, puedan después, en su esterilidad, cuando ya no rindan para las cosechas de soja, ser utilizadas para el monocultivo de árboles. También es muy preocupante que se está avanzando, y no es visible, sobre los últimos restos que nos quedan de selvas, montes y bosques en el país», dijo Fernando Rovelli, del GRR Jujuy, durante la emisión del programa.
«Vienen por las forestaciones, vienen por la especulación con los bioplásticos, por un invento que tienen ahora, que es el carbón vegetal (el biochar). Dicen que con eso se va a poder secuestrar carbono; son los residuos forestales que por pirólisis los queman y dicen que después eso puede alimentar los suelos, mezclándolo con la "caca" de los pollos», afirmó Stella Semino, del GRR Dinamarca.
De la región de las yungas, en las provincias de Salta y Jujuy, Oscar Delgado, del Centro de Acción Popular Olga Márquez de Aredes (CAPOMA), habló sobre la responsabilidad de las empresas petroleras con los aludes ocurridos en la región, como ocurrió años atrás, cuando en las cercanías de la ciudad de Tartagal «se derrumbó un cerro completo y sepultó como a treinta familias». Ledesma y Tabacal, los ingenios azucareros más fuertes de la Argentina, también incursionan en la producción de biocombustibles, en especial de bioetanol de caña. En lo forestal, estas empresas también tienen sus intereses, explicó Delgado. «Incluso invaden otras provincias: Ledesma ha comprado ingenios en la provincia de Tucumán para expandirse en la producción de bioetanol, con las mismas prácticas de siempre. Nos estamos enterando que tienen amenazados a los pobladores, que tienen que desalojar esa zona, incluso hay rumores de que han desaparecido a pobladores», agregó.
Al compás del tamboril
Domingo 18 de octubre, 17.00 horas, es el momento en que está prevista la ceremonia de apertura del CFM, cuando un reducido, pero decidido, grupo de manifestantes del GRR y de la Red en Defensa del Monte y de la Selva se acerca a las puertas del predio de la Sociedad Rural Argentina, sede del congreso, a escrachar el encuentro. Mégafono en mano, pasan distintos oradores bajo el imponente cartel que anuncia el convite del negocio forestal. Algunos de los que se van acreditando, se detienen a escuchar. En las banderas que acompañan a los activistas se puede leer: «Ni deforestación, ni monocultivo de árboles; no al agronegocio forestal; por la soberanía alimentaria». Uno a uno, los militantes fueron hablando. Estas fueron algunas de las palabras que se dijeron en ese momento:
Jorge Rulli (GRR): «Compañeros, nos hemos hecho presentes aquí para denunciar este modelo de forestación, como un paso más en el modelo colonial que nos ha impuesto la sojización y la minería con cianuro. Estamos denunciando el agronegocio forestal, la implantación en la Argentina de monocultivos que devastan el territorio, que lo desocupan de sus poblaciones, que borran los paisajes. También estamos aquí para afirmar nuestra decisión de continuar esta lucha a pesar de las enormes dimensiones del compromiso político y de las enormes inversiones que amenazan la conciencia ecológica de los argentinos. Más tarde o más temprano, lograremos de nuevo una patria liberada de las corporaciones trasnacionales».
Fenando Rovelli (GRR): «Compatriotas, estos negocios agroforestales son otra avanzada de las empresas multinacionales sobre el territorio argentino. Hoy más que nunca se ve claro que vienen y pretenden avasallar los últimos relictos de bosques, de selvas y de montes que quedan. Este modelo de monocultivo forestal, este modelo de desierto verde, va a terminar con nuestra diversidad. Hoy, el avance de las corporaciones forestales pretende destruir lo que ha costado construir miles de años. Nada es igual ni parecido al bosque natural, ningún árbol implantado es igual al árbol autóctono, nativo, que creció en su tierra. Tenemos que ser capaces de distinguir que plantar árboles también significa otra forma de dominio, no significa un cultivo para crecer y para engrandecernos. Significa un cultivo para seguir exportando maderas, celulosa, energía y biomasa a los países del norte. Por eso, estamos aquí presentes ante este monstruo de las multinacionales del negocio agroforestal, que pretenden avanzar una vez más como lo hicieron con la soja, como lo hacen con la minería. Hoy el tema es forestación. El único árbol que tiene sentido en la vida de las personas es el árbol que se cría en su lugar y con su gente. A partir de este negocio estamos viendo que el modelo no ha cambiado, sino que se acentúa, y se acentúa sobre la apropiación de las riquezas, se acentúa sobre la pobreza de nuestra gente, se acentúa sobre las comunidades aborígenes, criollas, campesinas, que están dejando su tierra porque son llevados a los márgenes pobres de las ciudades. Hoy, el norte argentino, maravilla en diversidad, se encuentra empobrecido y lo seguirá estando mientras no seamos capaces de ejercer una resistencia efectiva contra este nuevo modelo agroforestal.
Oscar Delgado (CAPOMA): «Hemos llegado acá para hacer escuchar nuestras voces, las voces del campo profundo. Habitantes del monte, del bosque y de la selva que aún queda en nuestro territorio. Los bosques, las selvas nativas, siguen siendo un pan de futuro. Al exterminarnos estos señores con sus negocios planificados, exterminan la vida; esos negocios los planifican, no conociendo el territorio, los planifican con observaciones satelitales, desde oficinas con aire acondicionado. No conocen el territorio, sólo conocen como explotarlo mejor. Destruyen la diversidad biológica y toda la diversidad de nuestras culturas tradicionales, que conocen palmo a palmo ese territorio. Tenemos el derecho de gestionar, de manejar ese territorio para seguir generando futuro; ellos quieren generar ganancia a costa del hambre y de la miseria, tal como lo han demostrado estos trece años de modelo de monocultivos transgénicos, de la soja, del maíz transgénico. Hoy, en el norte argentino, tenemos la provincia de Salta que ha crecido económicamente en gran escala, pero proporcionalmente ha crecido la miseria. Uno de cada tres chicos en Salta está desnutrido, tenemos más del 60% de la pobreza y gran parte tiene la responsabilidad el modelo agropecuario que ha terminado con los montes, generando desastres ambientales. Los montes son nuestros escudos, nuestra defensa en tantos cambios climáticos, cada vez más agudos. Le decimos un rotundo no a estos negocios asesinos y a estos árboles transgénicos, a estas plantaciones transgénicas. Es otra cara más del saqueo, como la minería a cielo abierto, como las petroleras que están devastando nuestros territorios, las papeleras que quieren seguir instalando y que se van a servir de estos árboles transgénicos. Estamos decididos a defender nuestros territorios, los movimientos campesinos estamos decididos a no ceder un palmo más. Nos van a tener que escuchar, quieran o no quieran, porque vamos a defender nuestro futuro y nuestra vida de la especulación, de la muerte y de los cerebros que se sirven de la ciencia y la tecnología para generar dominio y opresión».
Los árboles vienen marchando
Lunes, 19 de octubre, 19.00 horas. En un café del centro
porteño tiene lugar una conferencia de prensa alternativa para escuchar las
voces disidentes al Congreso Forestal Mundial. Indígenas, productores y
especialistas del GRR están listos. La audiencia, otrora entusiasta y presente
ante los debates propuestos en torno a los devenires de la soja y los
agrotóxicos, tarda en llegar. Parece que hacerle entender a la gente el desafío
que supone enfrentarse a los gigantes forestales será una tarea difícil; asociar
que forestar puede traer aparejada la posibilidad del despojo. En la
conferencia, Hugo Serna se presentó a sí mismo como un «pequeñísimo» productor
frutícola. Contó que la provincia de Córdoba conserva, hoy en día, sólo el 3% de
la superficie boscosa que poseía originalmente, «una situación bastante
preocupante», dice. Con la ley de bosques parada en la provincia, «cajoneada»
más bien, Serna explicó que como pequeño productor vive «una realidad bastante
difícil, porque Córdoba es una zona muy productiva y lo que estamos tratando de
hacer entre infinidad de personas, trabajando desde la agroecología o
producciones sustentables, es tratar de preservar zonas que no sean tan
expoliadas o tan degradadas como lo está planteando el modelo productivo
actual». En los últimos incendios que afectaron las sierras de la provincia se
perdieron cientos de miles de hectáreas. «La
idea es cambiar la conciencia
―aclaró el productor
orgánico―,
tener otro tipo de relación con el medio y otro
tipo de relación con la tierra, alejándonos un poco de todo esto tan productivista, y generando otra visión hacia las futuras generaciones».
El modelo
va cambiando de hábitos, pero
la devastación que propone
es la misma. «Es bastante triste lo que va quedando después de un
incendio, pero seguimos esperanzados», concluyó Serna".
Fuente:
http://www.biodiversidadla.org/ 22-10-09
2. Avance en el esquema neocolonial de vaciamiento de la naturaleza
Gian Carlo Delgado Ramos, en "Deuda ecológica y ecología política minera en América latina", nos aclara acerca de la profundización de los esquemas de transferencia de riqueza desde los países periféricos a los centrales del sistema capitalista:“El saqueo colonial entre 1503 y 1660 se calcula, sólo para América latina (AL), en una extracción de metales preciosos del orden de unos 185 mil kilos de oro y unos 16 millones de kilos de plata. Los impactos ecosociales de tal explotación minera, fueron devastadores pero, ciertamente, no podían alcanzar las dimensiones insostenibles que se registran hoy y que son resultado tanto de las dimensiones que ha alcanzado la actividad minera mundial, como del empleo de tecnologías y técnicas altamente rentables a costa de mucha más destrucción.
Tal mecanismo de transferencia de la riqueza natural se ha venido consolidando (...)".
"Una actividad que, lejos de reducirse en términos de tonelaje de minerales extraídos, se ha incrementado año tras año (...)".
Destaca que "el sistema capitalista de producción, desde los inicios de su expansión, se identifica como la existencia de flujos crecientes de transferencia de recursos por la vía de esquemas coloniales de explotación. Más recientemente consiste en el funcionamiento de lo que se ha calificado como "economías de enclave" (aquéllas que transfieren recursos a favor de los acreedores sin generar encadenamientos endógenos relevantes)".
Advierte:
"Poco más de la tercera parte de
las mayores empresas operando en AL están vinculadas, de algún modo,
con el sector extractivo, ello sin incluir aquellas dedicadas al sector
agroindustrial ni al de rastreo de biodiversidad y su conocimiento asociado
con el potencial comercial de aplicaciones farmacéuticas, químicas,
cosméticas, etc. ni al del embotellamiento de agua para su exportación.
Aún más, muchos de los procesos
extractivos vinculados con el sector minero y siderúrgico emplean una
cantidad gigantesca de energía que es aportada a bajo costo con recursos
naturales de esos países saqueados, o sea, que además del costo ambiental de
los procesos extractivos, deben internalizar los de generación de energía.
(...)
Se suma el uso masivo de agua que
requiere dicho sector y que muchas veces genera conflictos por el acceso, el
uso y el usufructo del recurso, que al final del proceso minero es desechado
con altos índices de contaminantes como lo son metales pesados, arsénico,
cloratos, cianuro, entre otros (...)".
Se agravan las consecuencias socioambientales mediante "las diversas infraestructuras que se han emplazado y se tienen planificadas como parte de proyectos de 'desarrollo' de tipo extractivo e industrial-maquilador (autopistas, ferrocarriles de alta velocidad, hidroeléctricas, hidrovías, etc.). Ello es así porque, por un lado, tal infraestructura impacta directamente en los ecosistemas, muchas veces de modo irreversible; y porque, por otro lado, justamente esa infraestructura es la que permite intensificar la explotación de la población y los ecosistemas para facilitar la transferencia de riqueza a favor de los acreedores, particularmente de Estados Unidos, una potencia que históricamente ha mantenido una vasta proyección -incluyendo militar- sobre la región (...)".
Concluye: "La profundización de los esquemas de transferencia de riqueza de la periferia hacia los países metropolitanos, así como la agudización de la devastación ambiental que ésta y otros procesos generan, nos lleva a reflexionar sobre los impactos ambientales y sociales, pero también acerca de sus costos en términos de vidas no solamente humanas.
El debate sobre esta cuestión, con toda la amplitud de aspectos que vincula, se perfila como un asunto de trascendencia que se mantendrá en la agenda latinoamericana, tanto de parte de las elites de poder extranjeras y sus socios regionales (dígase oligarquía) como de los pueblos.
Desde el punto de vista de los movimientos sociales, el debate podría ser reducido (por algunos actores) a un asunto sobre el derecho universal a un medio ambiente sano que es vital pero -en el fondo- lo que está en juego no es sólo eso, sino sobre todo la definición de cómo los pueblos latinoamericanos (y del mundo) han de relacionarse con la naturaleza y cómo han de gestionar su autonomía. (...)
Por lo indicado, se hace necesario hablar de «seguridad ecológica», concepto que se propone para diferenciarlo del de «seguridad ambiental» cuya noción central es la securitización de los recursos y por tanto de la ausencia de justicia social. En sentido inverso, la seguridad ecológica es entendida como la seguridad (ecológica) de los pueblos y de la diversidad de formas de vida con las que compartimos el planeta. Esto es que la biosfera -como primer y último referente de la vida- se torna entonces elemento nodal en la lucha social puesto que obligadamente precisa la satisfacción de las necesidades básicas de los pueblos (lo que incluye su propia identidad y diversidad cultural e histórica), no sólo en el corto-mediano plazo sino, sobre todo, en el largo plazo".
Propone: "abrir la posibilidad de revertir aquellos proyectos ecológica y socialmente negativos depende de cuán sólido se construye el muro social con el que se toparán los diversos proyectos en cuestión, y que sólo son posibles gracias al papel activo de una elite latinoamericana que los avala y -por si fuera poco- los promueve y ejecuta principalmente a favor de la cúpula de poder de los países metropolitanos.
La guerra de clase que la oligarquía latinoamericana mantiene contra sus pueblos es fundamental para mantener la creciente transferencia de excedentes, pero al mismo tiempo también fortalece la lucha por la conciencia social como fundamento para la construcción de una alternativa económica, social y ecológicamente armónica".
Fuente: Realidad Económica Nº 246 de agosto-septiembre de 2009/ www.iade.org.ar
3. Afianzamiento del desarrollo extractivista y productivista bajo distintos gobiernos latinoamericanos
Eric Toussaint (CADTM), en "Salir de un modelo de desarrollo basado en las industrias extractivas y acelerar el proceso de la integración suramericana", sostiene: "Los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador no abandonaron el modelo productivista y extractivo, aunque, regularmente, tienen cuidado en su discurso de distanciarse del mismo. Alberto Acosta lo explica muy bien en una entrevista reciente:
«Los gobiernos de la llamada corriente progresista de América Latina no han discutido ni han puesto en cuestionamiento el modelo extractivista. Ecuador, Venezuela y Bolivia, para citar a los países que están de más avanzada en Suramérica, no han puesto todavía en tela de juicio la validez de un modelo extractivista, siguen creyendo que mediante la extracción de los recursos naturales vamos a encontrar el camino del desarrollo. Eso sabemos que será imposible.
No sólo se trata de usar adecuadamente los recursos, sino de cambiar esa modalidad primario exportadora, que nos ha subordinado en el contexto internacional. […] Es que el IIRSA responde a la lógica del modelo extractivista atado a las demandas de acumulación del capital transnacional. Estos canales interoceánicos no buscan la integración de los pueblos, sino la integración de nuestras economías al mercado mundial. En tanto que suministradores de recursos naturales como petróleo y minería, por ejemplo, también de productos agrícolas, el control de la biodiversidad y las fuentes de agua (son) para el capital transnacional. Y todo esto en el marco de la ampliación de mercados, de la conformación de espacios donde se puedan crear mayores consumidores y no la conformación de la ciudadanía regional y menos de la ciudadanía global. El IIRSA todavía está vigente porque los gobernantes de América Latina de la tendencia progresista como Chávez, Lula, Evo, Correa y Fernández, no están cuestionando el modelo extractivista ni la forma de inserción sumisa en el mercado mundial. »
De hecho, en un gran número de países en desarrollo se asiste a una reafirmación del modelo «desarrollista extractivo productivista». Este fenómeno se debe a la coyuntura internacional excepcionalmente favorable entre los años 2004 y 2008, que se prolongó en el 2009 a pesar de la caída vertical del precio del crudo en el segundo semestre del 2008.
Esto hace recordar el precedente de los años 70 y su brusco final a comienzos de los años 80, cuando se hundieron los precios de las materias primas. Fue entonces cuando explotó el coste de la refinanciación de las deudas contraídas, especialmente para sostener las enormes inversiones en las industrias extractivas, provocando la crisis de la deuda del Tercer Mundo y su secuela de nefastos planes de ajuste estructural.
No es razonable que un gobierno de izquierda se alimente de las falsas esperanzas de unas repercusiones positivas y duraderas de un boom de los bienes primarios. Sobre todo cuando actualmente se tiene en cuenta mucho más que en los años 70 los efectos extremadamente negativos de la sobreexplotación de los recursos no renovables sobre los ecosistemas, y sobre el modo y la calidad de vida de la población (en especial, los pueblos originarios) e incluso, para los que estos argumentos dejan fríos, sobre el equilibrio presupuestario del Estado. En efecto, un período de altos precios en las materias primas genera una gran dependencia en relación con los ingresos que origina su explotación. Con mucha frecuencia, los poderes públicos se endeudan masivamente para invertir en actividades extractivas o para sostener un tren de vida ligado a la euforia de elevados ingresos provenientes de la exportación de bienes primarios. Cuando el precio de éstos baja, el peso del reembolso de la deuda obliga a los gobiernos a comprimir los gastos, con dramáticas consecuencias para los presupuestos sociales.
Por lo tanto, en lugar de recaer en el mito «desarrollista extractivo-productivista», es mejor tener un programa a largo plazo cuyo objetivo sea disminuir la dependencia de las exportaciones y mejor aún, repartir la producción de la riqueza nacional en un círculo virtuoso basado en la satisfacción y la promoción de la demanda interior, lo que implica dar prioridad y garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de toda la población (en detrimento del frenético consumo de lujo de las clases sociales más ricas).
Lo importante es priorizar la integración regional entre los países cuyos gobiernos comparten una misma visión de los cambios estructurales necesarios (en el ámbito de la propiedad, de los derechos sociales, de los derechos de las mujeres, de los derechos de los pueblos originarios, de los derechos culturales, civiles y políticos...), rechazando la lógica capitalista y productivista.
En la parte positiva vemos que Venezuela, Bolivia y Ecuador tienen, junto a Cuba, un papel de aguijón en el ámbito del conjunto de Latinoamérica para favorecer, en diferentes niveles, una mejor integración: ALBA, UNASUR, Banco del Sur, la puesta en marcha de una nueva unidad de cuenta monetaria, el SUCRE, con el fin de reducir la preponderancia del dólar en los intercambios entre los países de la región. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos positivos de los tres países, se está perdiendo un tiempo precioso y el significado dado al proyecto del Banco del Sur no marca ninguna profunda ruptura con las instituciones multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, y el FMI. Y es otra ocasión que puede perderse. (...)
Por una integración regional en ruptura parcial con el mercado mundial capitalista
En este comienzo del siglo, el proyecto bolivariano de integración de los pueblos de la región ha tenido un nuevo impulso. Si se quiere llevar más lejos este nuevo ciclo ascendente es necesario aprender las lecciones del pasado. Lo que le faltó, en particular, a Latinoamérica durante las décadas de 1940 a 1970 fue un auténtico proyecto de integración de las economías y de los pueblos, combinado con una verdadera redistribución de la riqueza en favor de las clases trabajadoras.
Ahora bien, es vital tener conciencia de que hoy en Latinoamérica existe una disputa entre dos proyectos de integración, que tienen un contenido de clase antagónico y que reflejan perfectamente las opciones a las que se debe enfrentar el Banco del Sur.
Como ya se ha mencionado, las clases capitalistas brasileña y argentina (las dos principales economías de América del Sur) son partidarias de una integración que favorezca su dominación económica sobre el resto de la región. Los intereses de las empresas brasileñas, sobre todo, así como de las argentinas, son muy importantes: petróleo y gas, grandes obras de infraestructuras, minería, metalurgia, agronegocios, industrias alimentarias, etc. Para ellas, la construcción europea, que terminó en un mercado único dominado por el gran capital, es el modelo a seguir. Las clases capitalistas brasileña y argentina quieren que los trabajadores de los diferentes países de la región compitan entre sí, para conseguir el máximo beneficio y ser competitivas en el mercado mundial.
Desde el punto de vista de la izquierda, sería un trágico error apoyar una integración latinoamericana según el modelo europeo dominado por el gran capital, con la ilusoria esperanza de darle más tarde un contenido socialmente emancipador. Tal apoyo implica ponerse al servicio de los intereses capitalistas. No hay que entrar en su juego, intentando ser el más astuto mientras se deja que éstos dicten las reglas.
La segunda opción, que se inscribe en el pensamiento
bolivariano, quiere dar un contenido de justicia social a la integración
continental. Esto implica la recuperación del control público sobre los recursos
naturales de la región y sobre los grandes medios de producción, de crédito y de
comercialización. Se debe nivelar por arriba las conquistas sociales de los
trabajadores y de los pequeños productores, reduciendo al mismo tiempo las
asimetrías entre las economías de la región. Hay que mejorar sustancialmente las
vías de comunicación entre los países de la región, respetando rigurosamente el
ambiente (por ejemplo, desarrollando el ferrocarril y otros medios de transporte
colectivos antes que las autopistas). Es necesario dotar, mediante un vasto plan
público, al conjunto de la población de viviendas de calidad gracias a la
renovación de los barrios existentes y a la construcción de otros nuevos. Hay
que apoyar a los pequeños productores privados en numerosas actividades:
agricultura, artesanado, comercio, servicios. El proceso de emancipación social
que persigue el proyecto bolivariano del siglo XXI pretende liberar la sociedad
de la dominación capitalista, apoyando las formas de propiedad que tienen una
función social positiva(...)".
Traducido
por Griselda Pinero y Raúl Quiroz
Fuente original:
http://www.cadtm.org/Salir-de-un-modelo-de-desarrollo#nb3
Fuente:
www.rebelion.org / América Latina/ 15-11-09
En consecuencia, reflexionemos junto a Jorge Rulli (GRR) cuando dice: «Compañeros, nos hemos hecho presentes aquí para denunciar este modelo de forestación, como un paso más en el modelo colonial que nos ha impuesto la sojización y la minería con cianuro. Estamos denunciando el agronegocio forestal, la implantación en la Argentina de monocultivos que devastan el territorio, que lo desocupan de sus poblaciones, que borran los paisajes. También estamos aquí para afirmar nuestra decisión de continuar esta lucha a pesar de las enormes dimensiones del compromiso político y de las enormes inversiones que amenazan la conciencia ecológica de los argentinos. Más tarde o más temprano, lograremos de nuevo una patria liberada de las corporaciones trasnacionales».
Recordemos a Gian Carlo Delgado Ramos cuando destaca que "el sistema capitalista de producción, desde los inicios de su expansión, se identifica como la existencia de flujos crecientes de transferencia de recursos por la vía de esquemas coloniales de explotación. Más recientemente consiste en el funcionamiento de lo que se ha calificado como "economías de enclave" (aquéllas que transfieren recursos a favor de los acreedores sin generar encadenamientos endógenos relevantes)".
Y advierte:
"Poco más de la tercera parte de las mayores empresas operando en América Latina están vinculadas, de algún modo, con el sector extractivo, ello sin incluir aquellas dedicadas al sector agroindustrial ni al de rastreo de biodiversidad y su conocimiento asociado con el potencial comercial de aplicaciones farmacéuticas, químicas, cosméticas, etc. ni al del embotellamiento de agua para su exportación.
Aún más, muchos de los procesos extractivos vinculados con el sector minero y siderúrgico emplean una cantidad gigantesca de energía que es aportada a bajo costo con recursos naturales de esos países saqueados, o sea, que además del costo ambiental de los procesos extractivos, deben internalizar los de generación de energía. (...)
Se suma el uso masivo de agua que requiere dicho sector y que muchas veces genera conflictos por el acceso, el uso y el usufructo del recurso, que al final del proceso minero es desechado con altos índices de contaminantes como lo son metales pesados, arsénico, cloratos, cianuro, entre otros (...)".
Se agravan las consecuencias socioambientales mediante IIRSA "las diversas infraestructuras que se han emplazado y se tienen planificadas como parte de proyectos de 'desarrollo' de tipo extractivo e industrial-maquilador (autopistas, ferrocarriles de alta velocidad, hidroeléctricas, hidrovías, etc.). Ello es así porque, por un lado, tal infraestructura impacta directamente en los ecosistemas, muchas veces de modo irreversible; y porque, por otro lado, justamente esa infraestructura es la que permite intensificar la explotación de la población y los ecosistemas para facilitar la transferencia de riqueza a favor de los acreedores, particularmente de Estados Unidos, una potencia que históricamente ha mantenido una vasta proyección -incluyendo militar- sobre la región (...)".
Concluye: "La profundización de los esquemas de transferencia de riqueza de la periferia hacia los países metropolitanos, así como la agudización de la devastación ambiental que ésta y otros procesos generan, nos lleva a reflexionar sobre los impactos ambientales y sociales, pero también acerca de sus costos en términos de vidas no solamente humanas".
Tengamos en cuenta a Eric Toussaint (CADTM) respecto a que "desde el punto de vista de los movimientos sociales, el debate podría ser reducido (por algunos actores) a un asunto sobre el derecho universal a un medio ambiente sano que es vital pero -en el fondo- lo que está en juego no es sólo eso, sino sobre todo la definición de cómo los pueblos latinoamericanos (y del mundo) han de relacionarse con la naturaleza y cómo han de gestionar su autonomía. (...)los efectos extremadamente negativos de la sobreexplotación de los recursos no renovables sobre los ecosistemas, y sobre el modo y la calidad de vida de la población.
Por lo tanto, en lugar de recaer en el mito «desarrollista extractivo-productivista», es mejor tener un programa a largo plazo cuyo objetivo sea disminuir la dependencia de las exportaciones y mejor aún, repartir la producción de la riqueza nacional en un círculo virtuoso basado en la satisfacción y la promoción de la demanda interior, lo que implica dar prioridad y garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de toda la población (en detrimento del frenético consumo de lujo de las clases sociales más ricas).
Consideremos su apreciación del pensamiento bolivariano en dar un contenido de justicia social a la integración continental.
Del bloqueo a la soberanía popular
El proceso de reorganización neocolonial se implanta -desde mediados de los setenta- mediante Estado terrorista, justamente, para eliminar toda posibilidad de lucha por afirmarnos como sujetos de derechos y de responsabilidades en la constitución de una sociedad con autodeterminación. Es la lucha de clases que lleva a cabo la alianza imperialista con todos los factores locales de poder y que, desde el gobierno de Alfonsín, se continúa en forma de democracia restringida. Se va adecuando tanto a sus planes como a la madurez política de los de abajo. Para impedir la expresión y el desarrollo de esta última ha concretado:
1. La descentralización como refuerzo de los 'feudos' en Argentina al igual que en México
Laura Poy Solano
(La
Jornada), en
"Gobiernan mineras externas a zonas de alta marginalidad",
comunica que
investigadores de la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM)
advirtieron:
"en México, las grandes corporaciones mineras –en su mayoría de capital extranjero– aplican un despojo sistemático de las tierras y del espacio social campesino.
En su afán de apropiarse de los yacimientos, no sólo llevan a la
destrucción de la comunidad y el entorno ambiental, sino a la creación de
decenas de microrregiones gobernadas por y para las grandes empresas mineras
globales
.
Frente a una relación
totalmente asimétrica, donde los consorcios cuentan con recursos económicos y políticos para imponer su poder, ante comunidades cada vez más desprotegidas y atrapadas en la pobreza, el desempleo y la corrupción de autoridades locales, estatales y federales, se favorece que el grueso de los beneficios por la extracción minera se queden en la corporación, mientras que la mayor parte de los costos se quedan en el espacio local.
Régimen político informal
Claudio Garibay Orozco, catedrático del Centro de Investigaciones en Geografía
Ambiental de la UNAM, destacó que
las grandes mineras que operan en el país
han instaurado un régimen político informal y metajurídico de alcance
microrregional gobernado actualmente por corporaciones globales
.
En el territorio nacional –afirmó– “tenemos decenas, y próximamente centenas, de pequeños puntos que identifican una región autonómica de facto, organizada y gobernada por y para la corporación global, donde opera un proceso de despojo del espacio social campesino”.
Al
participar en el foro Ecología política de la minería en México. aspectos
socioeconómicos, legales y ambientales, convocado por el Centro de
Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (Ceiich) de la
UNAM, señaló que -en el país-
asistimos a un proceso de acumulación minera por
desposeimiento campesino
.
La estrategia de las empresas del sector –agregó– es crear un sistema clientelar con la comunidad, a la que le rentan sus tierras por cantidades muy bajas, no superiores a los mil 200 pesos por hectárea, y, aprovechando las condiciones de extrema pobreza, tratan de ganarse la confianza de los pobladores con acciones altruistas, para finalmente imponer un cacique creado de acuerdo con sus intereses.
Por su parte, Gian Carlo Delgado, catedrático del Ceiich, afirmó que en un
contexto de creciente deterioro ambiental, generado por la explotación minera en
el país, se debe evaluar no sólo el saqueo sistemático de los recursos
naturales, al ser una economía basada en la exportación de materia prima no
renovable, particularmente minerales y petróleo, sino considerar la deuda
ambiental que están generando los países desarrollados ante los efectos
devastadores en la extracción de minerales, que en muchos casos son considerados
estratégicos para Estados Unidos"
.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx /2009/03/11/index.php?section=sociedad&article=043n2soc
2. El progresismo contenedor de la rebelión de los de abajo contra el saqueo devastador y el genocidio
El Equipo de
comunicaciones de la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica, en "Izquierda y
minería",
marca: "La falta de
énfasis en la problemática ambiental, es debilidad de algunos gobiernos de
izquierda. Esto les diferencia muy poco del sesgo anti-ecológico de la derecha y
contradice la reivindicación de los derechos humanos, la participación ciudadana
y otros aspectos plausibles del progresismo que avanza en América Latina.
El economista y político ecuatoriano Alberto Acosta critica –por ejemplo– que
gobiernos suramericanos “de avanzada” como los de Venezuela, Bolivia y Ecuador
todavía “no ponen en duda la validez del modelo extractivista”, propio de las
nefastas administraciones neoliberales.
Según este investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
(FLACSO) y expresidente de la Asamblea Nacional de Ecuador, la apertura del
gobierno del presidente Rafael Correa a los proyectos de explotación minera
metálica demuestra con claridad el problema señalado.
Para el también exministro de Energía y Minas, y fundador del gobernante
Movimiento País, la actual crítica de comunidades indígenas y ONG´s
ambientalistas a la “Revolución Ciudadana” que preside Correa se debe a
contradicciones entre la “verde” Constitución y leyes como la de Minería, nociva
al ecosistema ecuatoriano.
El gobierno salvadoreño podría cometer el mismo error, a juzgar por algunas
declaraciones del Ministerio de Medioambiente y Recursos Naturales (MARN) y
actitudes del propio presidente Mauricio Funes, como: continuar la represa El
Chaparral y no emitir un decreto ejecutivo que prohíba la minería, a pesar de
rechazarla públicamente.
El MARN ha dicho a –la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica y al Foro
Nacional del Agua– que ahora no es momento apropiado para impulsar una nueva Ley
de Minería, ni promover normativas que regulen el uso del vital líquido (Ley
General de Aguas y Ley del Subsector de Agua Potable).
Al partir de la correlación de fuerzas en la Asamblea Legislativa dominada por
la derecha, es realista la postura de la cartera ejecutiva en cuestión. Sin
embargo, ésta no es la justificación dada por sus titulares. Uno de ellos, retó
recientemente a representantes ambientalistas: “¡convénzanme de la necesidad de
una Ley del Agua!”. La prioridad del primer gobierno de izquierda es la crisis
económica, no la ecológica.
Deberían ser las dos, sobre todo porque esta última
es irreversible. En materia económica El Salvador es de los países más
vulnerables, dada la herencia de los gobiernos de ARENA, y ambientalmente es el
segundo más degradado, después de Haití.
El presidente Funes y su gabinete deben redefinir o ampliar sus prioridades.
Para esto cuenta con el respaldo de la mayoría de la población que avala su
trabajo en las encuestas y –más decididamente– de las organizaciones ciudadanas,
cuyo conocimiento técnico y experiencia de lucha aportarán significativamente".
Fuente:
http://www.diariocolatino.com /es/2009-10-07/opiniones/72243/
3. La realización de cambios urgidos desde abajo y los falsos enfrentamientos entre los de abajo
NO A LA MINERÍA A GRAN ESCALA- ASAMBLEÍSTAS LOS OBSERVAMOS manifiestan: "¿Al Presidente Rafael Correa lo han atrapado las maquinaciones internas y externas de quienes pretenden profundizar la recolonización del Ecuador? Y otra pregunta acotada a la primera: ¿es que alguna vez dejamos de ser una colonia desde la conquista española del continente?
Con la sola excepción del período bolivariano de 1822 a 1830, pasamos de la genocida expoliación de la España colonial a una solapada pero igualmente nefasta dependencia del imperio británico y, durante todo el siglo XX y hasta nuestros días, compartimos con el resto de países sudamericanos la triste condición de patio trasero de los Estados Unidos.
En el nuevo orden capitalista mundial, sin que los buitres mencionados hayan abandonado la presa abatida, otros carroñeros se han sumado al sangriento banquete. Brasil (sus élites), asume con fuerza su rol de potencia económica regional, en tanto que China y especialmente la “benevolente” Unión Europea, con el apoyo de las financieras multilaterales de siempre: BID, BM, CAF, se ponen de acuerdo en el reparto de nuestros recursos naturales y materias primas, para lo que requieren que los países esclavos comprometan su ahorro interno y los nuevos endeudamientos en el acondicionamiento funcional de la infraestructura continental (carreteras, puertos, aeropuertos, red fluvial, hidroeléctricas, telecomunicaciones) que facilite su extracción y exportación a los mercados mundiales. Triste escenario que se consolida, además, en nombre de la izquierda y la revolución con diferentes apelativos.
¿Será que Rafael Correa, connotado economista, no es capaz de entender a dónde nos conduce su fervor por la iniciación de la minería industrial a gran escala, la ampliación de los monocultivos para la producción de biocombustibles, la construcción con dinero público e incluso con los fondos previsionales de grandes represas hidroeléctricas, la implementación sin debate nacional alguno del IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) propuesta en el 2000 por el campeón del neoliberalismo continental Fernando Henrique Cardoso, ex-presidente del Brasil, y suscrita en el caso del Ecuador por Gustavo Noboa al más puro estilo de Jamil Mahauad?
¿Se dará cuenta, y comprenderá que el pueblo ecuatoriano terminará percatándose que semejante programa de gobierno, más allá de algunas reformas institucionales y políticas para “modernizar” el Estado, no se parece en nada al proyecto político que llevó al poder a su partido en nombre de la patria y la soberanía?
Las recientes declaraciones de Gualaceo, además de irresponsables son peligrosas para la estabilidad política y social del país. El paro preventivo, como tal, fue una advertencia de que las comunidades indígenas y campesinas de las zonas concesionadas a las mineras anglo-canadienses, norteamericanas y europeas, especialmente en el sur del Ecuador, reclaman de la Asamblea Constituyente y del Gobierno una actitud responsable y soberana frente al proyecto de la muerte que pretenden imponernos con mentiras y falsas promesas.
La calificación de “anarquistas” a las organizaciones sociales que participaron, además de las groseras e inaceptables expresiones en contra de los dirigentes del Frente Nacional en Defensa de la Vida y la Soberanía: Salvador Quishpe, Fernanda Campo Mendieta, Tarquino Cajamarca, Marco Ochoa, Aída Astudillo, Franklin Reinoso, Lina Solano, Nidia Solís, entre otros compañeros y compañeras, incitando a un enfrentamiento directo entre ecuatorianos al afirmar, textualmente: “Si ellos son doscientos, nosotros somos doscientos mil”, llevan a un estado de crispación política sin precedentes en la historia reciente. Podría interpretarse como un llamado a la guerra civil. De Álvaro Uribe, Alán García, no sorprenden actitudes o declaraciones parecidas. Pero no lo esperábamos de Correa.
¿Ecuatorianos contra ecuatorianos? El presidente Correa , citado por la prensa, llamó a la población a combatir a los que se oponen a la minería industrial a gran escala, a los que exigen una posición soberana del Ecuador con respecto a sus recursos naturales no renovables, a los que defienden el derecho a la vida.
El Presidente Rafael Correa debe analizar hasta donde lo han llevado sus falsos asesores: el más visible Agustín Paladines; los funcionarios corruptos del Ministerio de Minas y Petróleos, con el “viceministro” José Serrano a la cabeza; los evasores de la justicia César Espinosa, Leonardo Elizalde, Pablo Terán, ex-funcionarios del Ministerio de Energía y Minas y más tarde concesionarios y socios de las mineras extranjeras; los “profesionales” de la ingeniería geológica y afines, incluido el eterno “dirigente” Gustavo Pinto y el tránsfuga de la izquierda Jorge Moreno Ordoñez; entre otros elementos descalificados y enemigos de la patria.
Debe retractarse de esas expresiones inadmisibles en un Jefe de Estado que declara ser humanista y cristiano. No puede declarar una cacería de brujas contra hombres y mujeres animados por una justificada pasión por la patria y su destino.
Rectifique Presidente Correa. Asuma su papel histórico y dialogue con los representantes de los campesinos, los indígenas, los técnicos y profesionales honestos, los jóvenes, las mujeres, en suma, con el pueblo ecuatoriano que creyó en su convocatoria a hacer una revolución ciudadana y a construir un Ecuador nuevo, soberano y equitativo. No pierda esta oportunidad. Bolívar y Alfaro son el mejor ejemplo a seguir, como Usted reiteradamente lo ha dicho. La espada de Bolívar camina por América Latina, como dice la consigna continental, y Usted debe cumplir su palabra y tomarla para combatir a quienes pretenden someternos a una mayor dependencia, sometimiento y miseria. No dude Presidente de asumir su oportunidad, la historia lo observa".
Fuente: http://noalamineria.wordpress.com/2008/04/07/rechazamos-las-declaraciones-antipatrioticas-del-presidente-correa/
4. El entretenimiento general con sobreactuaciones y trampas para confundir e ilusionar
Jorge Eduardo Rulli, en su editorial del domingo 25 de octubre de 2009, reflexiona: "Un tiempo acelerado este tiempo de principios del siglo veintiuno, un tiempo más acelerado todavía el de esta etapa de la vida argentina: etapa llena de imprevistos, de sobreactuaciones y de trampas, espacio de terrenos minados y discursos falsos, tiempo de corporaciones voraces y de administradores ignorantes. En el carrusel de la política argentina cada día trae su propio afán, y mientras nos entretenemos con los titulares mediáticos, con la vorágine de los enfrentamientos tribales y con el desconcierto de los analistas, un diseño melódico obstinado, repite el esquema de una estrategia que nos conduce a nuevas y cada vez peores sumisiones.
El sistema tiene la capacidad de fagocitar conceptos y discursos, puede hacer propia la agenda que ayer fuera nuestra y hacer que las demandas extravíen los significantes que tuvieron para transformarse de subversivos en inocuos o conducirnos a senderos de fondos de saco. Está ocurriendo con ese terrible genocidio que son las fumigaciones que acompañan al modelo de la sojización. Ahora y luego de muchos años de silencio y de complicidades, son variados los exponentes que predican contra el glifosato. Más allá de las polémicas enconadas que el tema suscita, es el nuevo e incierto camino hacia ninguna parte que se nos propone.
Desde que llegó nuestra tan renombrada amiga francesa, no luchamos más contra el modelo del Agronegocio ni contra las Corporaciones, sino contra Monsanto. Luego, y a poco andar, descubrimos asimismo, que el causante de todos los males es el Glifosato, y le damos al bombo con el tema, hasta acallar toda emisión de ideas capaces de generar pensamientos sobre una alternativa posible para salir de la encerrona de los monocultivos y de la biotecnología... Diputados y diputadas que avalan las mismas políticas oficiales que profundizan el modelo de la sojización, encuentran sin embargo amplios espacios parlamentarios y mediáticos, para proponer prohibiciones del herbicida estrella de las sojas transgénicas.
Nos preguntamos si son o si se hacen... Nos preguntamos si piensan que somos tan idiotas como para creerles, para creer que podría prohibirse el glifosato cuando es la piedra basal de un sistema de producción que abarca veinte millones de hectáreas de cultivos, un modelo de agro exportación definitivamente colonial y afirmado en la cooptación de las dirigencias políticas, un modelo que, desde finales de la dictadura ha remodelado al país a capricho y necesidades de las Corporaciones. Sin embargo, les creemos, les creemos, porque estamos tan desesperados y necesitados de una esperanza, que les creemos, tan desamparados estamos como ciudadanos, que algunas víctimas recorren cientos de kilómetros para aplaudir los rostros simpáticos y tramposos del encubrimiento y de la distracción enajenante. Son los tiempos del maquillaje y de los discursos hipócritas y entretenedores, los tramoyistas políticos hacen su agosto en la feria de las vanidades y se aprovechan con descaro de la desesperación de las innumerables víctimas...
El modelo implantado es tan extenso, ha calado en tal profundidad y tiene tantas, pero tantas complicidades, que solo podría salirse de él con una estrategia muy firme y prolongada para cambiar el sistema, una estrategia desarrollada desde el Estado y generada desde un proyecto de país absolutamente diferente al que ahora sirven con absoluto desparpajo, más aún todavía, en el año de Raúl Scalabrini Ortiz. Dejar de ser el país que alimenta a los chanchos de China, requeriría patriotismo y férrea voluntad política, requeriría también recobrar la memoria de ese peronismo que alguna vez fuera, así como recobrar el amor por el propio pueblo que existía en esa Evita de foto retocada, melena al viento y camisa miliciana, que puede hallarse como burla al pasado en los despachos de los funcionarios.
No se ven tales valores ni restauraciones de memorias en el horizonte, pero aún en el caso de haberlos, y dada la profundidad y la extensión del modelo, sería imprescindible una estrategia prolongada de reconversiones productivas, una estrategia que implicaría realizar alianzas con sectores del campo y de la comercialización de granos, para que acompañen una transición lenta, hacia otros modelos productivos. Los actuales enconos y rencillas, las confrontaciones superficiales, ya que lo que está en juego es una riña que encubre toda discusión acerca de los destinos de los argentinos, no hace sino impedir toda posibilidad de tales reconversiones y más allá de los discursos vacíos acerca del glifosato, consolida un espantoso camino hacia nuevas y peores sumisiones globales.
La nueva conducción en el área de agricultura, es sencillamente, el poder desnudo del modelo de la sojización. Un sector de la Iglesia, que expresaría el desprecio más absoluto por los sufrimientos de la Creación, se ha hecho cargo de implementar la nueva etapa de las políticas rurales. Son los mismos que llevaron adelante desde el año 2002, el experimento atroz de alimentar con sojas transgénicas a los niños argentinos. Recuerdo todavía cuando discutí el tema con el actual asesor eminente del ministro, en aquel entonces a cargo de una de las organizaciones eclesiales responsables de implementar en los comedores para indigentes, el apartheid alimentario. Ante mis reclamos, me respondió con énfasis, que la Soja RR estaba autorizada por la Secretaría de Agricultura, y fue tal el modo terminante en que me lo expresó, que me convencí de que no hacia mayores diferencias entre los cerdos y los niños de las barriadas carenciadas.
Y si quedasen dudas acerca de lo que nos deparan los planes que elaboran las empresas y a los que responden con actitud perruna aquellos a los que votamos como nuestros representantes, está el reciente Congreso Forestal Mundial realizado en el predio ferial de Palermo, y que contó con el máximo apoyo de la Mesa de Enlace, de los grandes medios y también y en simultáneo, del Gobierno y de las dirigencias políticas. Cientos de empresas y Corporaciones transnacionales anunciaron oficialmente los nuevos desembarcos forestales sobre las tierras devastadas por la sojización. Algunos funcionarios internacionales anticipan unos veinte millones de hectáreas posibles, en la Argentina, millones de hectáreas implantadas con árboles para madera y para pasta de papel. El monocultivo de eucalipto sucede, de esa manera, a los monocultivos de soja. El monocultivo de Eucaliptos se implanta sobre tierras agotadas en fósforo y en nutrientes, tierras también apelmazadas por el uso terrible de agrotóxicos. Nuevos fertilizantes e insumos bio y nano tecnológicos, se alistan para servir los nuevos modelos forestales del Agronegocio, que en los años próximos inundarán de monotonía y de tristeza, los paisajes argentinos. Modelos de Agronegocios que continuarán despoblando el territorio, aumentando el desempleo rural y haciéndonos extraviar la Soberanía Alimentaria, y que fueron entusiastamente celebrados por nuestro secretario de medio ambiente en la apertura del Congreso.
El mundo globalizado y los mercados globales se disponen a iniciar una nueva etapa de auge del capitalismo, una etapa que les permita dejar atrás la reciente crisis financiera. Lo harán, paradójicamente, en nombre del Cambio Climático y con la extravagante intención de resolver los desórdenes ecológicos que afectan al Planeta y que ellos mismos han provocado. Se disponen a transformar de esa manera, las crecientes amenazas en nuevos y mejores negocios, y aprovecharán la próxima cumbre de las Naciones Unidas en el mes de diciembre en Copenhague, y la nueva administración Obama, que suponen más criteriosa y positiva frente a los cambios que vienen en el mundo, para acordar los nuevos mercados certificados y los mecanismos de supuestos desarrollos limpios que posibilitarán materializar el inmenso mercado de los bonos de carbono. (...)
Se disponen de esta manera a refundar un capitalismo verde y la Argentina y sus organizaciones de sojeros con amplio respaldo gubernamental, están en la primera línea de la ofensiva diplomática que se instituye en función de la próxima cumbre en Dinamarca. Por ello es que levantan la bandera de la Soberanía biotecnológica, excusa pseudo patriótica que encubre el viejo sueño progresista de una Biotecnología nacional que alentaba el ex secretario Chepe con acuerdos de Monsanto y las corporaciones transnacionales, y en que los royalties por patentamientos de semillas genéticamente modificadas, liberados de las actuales leyes de patentamientos, puedan quedar en los propios laboratorios y Universidades que los realicen.
Tenemos entonces en
el horizonte mayor sojización y elaboración de combustibles desde la
agricultura, producciones de carnes en encierro en gran escala con sistemas para
captar el metano meteórico, implantación masiva de pinos y eucaliptos, mercados
certificados para aprovecharse de los mecanismos de bonos de carbono, en
definitiva, nuevos y más fabulosos agronegocios… El carrousel de la política
criolla y el River y Boca con que buscan entretenernos ya no basta para ocultar
semejantes proyectos de neocolonización de la Argentina. En el año dedicado a
Raúl Scalabrini Ortiz, sepamos recuperar aquella brújula básica que nos guiara
por tanto tiempo, y que por encima del circo mediático de izquierdas y derechas,
nos enseñaba que la antinomia era siempre lo nacional frente a lo antinacional.
Sepamos una vez más elegir nuestro destino".
http://horizontesurblog.blogspot.com
Fuente:
www.grr.org.ar / 25-10-09
En consecuencia, los de abajo precisamos desbloquear la soberanía popular por ejercicio cotidiano del ser sujetos de derechos humanos y responsabilidades sociales. Pero hay que dar perspectivas, arraigo y potencial a este ejercicio cotidiano. Para ello, necesitamos ir creando contenidos y sentidos de la soberanía popular en la Argentina, en la América Latina y en el mundo de hoy con rumbos a recuperar el potencial de la humanidad diversa, confraternal y adueñada de hacer posible la libertad e igualdad de oportunidades de desarrollo de todos sus componentes.
De los de abajo a favor de la vida y la dignidad humana
La iniciación en la creación de relaciones recíprocas dentro de la diversidad popular demanda desprenderse de enjuiciamientos discriminatorios e injustos que el capitalismo inculca para dividirnos y podernos dominar. Se trata de asumir las contradicciones que encierran, por ejemplo:
1. Empobrecen, hambrean a los niños y encima, los criminalizan
La Agencia de Noticias Pelota de Trapo comunica el documento de organizaciones sociales:
El Gobernador Daniel Scioli condena a Nuestros Niñas y Niños al Desamparo
"El hambre es un crimen que aniquila el prodigio de la vida. Debe ser detenido. Sí o sí. Los niños y las niñas son el más noble patrimonio de la sociedad argentina. Los niños son de todos, si comen o no comen, si van a la escuela o la abandonan, si lloran más de lo que ríen. Es deber moral y político de toda la sociedad modificar este estado de cosas. La provincia de Buenos Aires -como el resto del país- tiene hoy la responsabilidad política, moral y cultural de dar a cada niño una vida que merezca ser vivida.
El Gobernador Daniel Scioli con sus políticas públicas no está nutriendo,
abrigando, abrazando a nuestros niños, que son los modos de ejercer el amor y la
esperanza. Por el contrario su única y publicitada acción de gobierno es
penalizar a los niños más niños a través de bajar la edad de imputabilidad. Como
si nuestros hijos fuesen los responsables de la pobreza, del hambre
inexplicable, del desempleo, de la degradación de la escuela pública, del
desmantelamiento de nuestros hospitales. Pero domicilian a nuestros niños, con
obstinación furiosa, en los fríos y duros artículos del Código Penal, colocando
la alegría de nuestros pibes en vías de extinción.
Deviene entonces explicable, pero perverso, no pagar las becas, ni los
subsidios, a más de doscientos mil niños y niñas que se encuentran en
Organizaciones Sociales como Hogares, Casas del Niño, Jardines Maternales,
Centros de Día, Centros Juveniles, Centros de Atención Integral y se los condena
a habitar el país del desamparo.
Nuestras Organizaciones, sin otro propósito que la dignidad de la condición
humana, intiman al señor Gobernador a abonar las sumas adeudadas y cumplir los
compromisos adquiridos, dentro de 10 días.
De lo contrario miles y miles de pibes y educadores, rabiosos de ternura,
marcharemos a encontrarnos con su mirada a la Casa de Gobierno “por la sangre
unánime de los que luchan por la vida” ".
Fuente:
www.pelotadetrapo,org.ar /
10-11-09
2. Vacían-destruyen los territorios y encima, se justifican como inversores imprescindibles
Ciudadanos e instituciones de Chile y Argentina se unieron
para luchar contra las minas de oro con cianuro de Pascua Lama y Veladero
Calificaron de "nefasto" el Tratado Binacional Minero Argentino-Chileno, y
acordaron movilizarse conjuntamente contra las grandes empresas mineras durante
la próxima celebración del Día Internacional de la Tierra, el 22 de abril.
LA MINA DE PASCUA LAMA CREÓ UN TERCER PAÍS ENTRE LA ARGENTINA Y CHILE Y QUE EN
ESE TERRITORIO "NO EXISTEN CONTROLES NI ADUANAS".
LAS MINAS DE ORO COMO DE URANIO COMPROMETEN SERIAMENTE LA PROVISIÓN DE AGUA EN
VALLES SEMIÁRIDOS Y DESÉRTICOS.
Mendoza, Argentina, marzo 28 de 2006.- Se realizó en las ciudad de Mendoza el primer Foro Internacional sobre Minería, Ambiente y Salud. Del encuentro participaron 120 representantes de ONGs, universidades, instituciones públicas, grupos vecinales y ciudadanos, de Chile y la Argentina. Entre los muchos resultados del encuentro debe destacarse la creación de la Coalición Argentino-Chilena de Ciudadanos e Instituciones por el No a las Minas de Pascua Lama y Veladero. Pascua Lama, indicó Jennifer Ibarra, organizadora del Foro, '"creó un tercer país ubicado entre la Argentina y Chile donde no existen controles ni aduanas". Agregó además que tanto las minas de oro como de uranio "comprometen seriamente la provisión de agua en valles semiáridos y desérticos".
Javier Rodríguez Pardo, destacado ambientalista de la Patagonia, indicó que esta coalición "sumará los esfuerzos de argentinos y chilenos. ONGs, asambleas, barrios y ciudadanos seguiremos construyendo una muralla de resistencia contra las mineras transnacionales que están saqueando nuestros recursos al amparo de leyes que se hicieron para favorecer el saqueo". Javier Rodríguez Pardo tuvo una destacada actuación en la exitosa lucha del pueblo de Esquel, en Chubut, que le dijo no en un plebiscito a la empresa Meridian Gold. El ecologista chubutense y miembro de la Asamblea Coordinadora Patagónica insistió con el "perverso sisterma de extracción creado para el saqueo de los minerales y de la biodiversidad en los pueblos del sur".
Entre las organizaciones de Chile que participaron del encuentro se hallaba OLCA (Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales), Autoconvocados del Valle de Huasco, Frente Anti Pascualama, Colectivo Resistencia ,entre otros. La delegación chilena fue numerosa.
El Dr. Raúl Montenegro, presidente de FUNAM y premio Nóbel Alternativo 2004:
Destacó que la instalación de minas de oro en la Cordillera es "inmoral" e "inaceptable" porque "destruyen nuestras fábricas de agua y de estabilidad climática" y descargan "volúmenes insensatos de metales pesados y residuos tóxicos en las cuencas altas de los principales ríos que tienen los valles del Huasco en Chile y Jáchal en Argentina".
Vaticinó que la coalición creada entre chilenos y argentinos "multiplicará la lucha que llevan ciudadanos e instituciones de ambos países" .
Mostrará a la sociedad e incluso a los gobiernos "que los estudios de impacto ambiental realizados para Pascua Lama y Veladero son lamentables".
Abordó el impacto ambiental que produce la mina de uranio de Sierra Pintada en San Rafael, Mendoza.
"Lo grave", agregó Jennifer Ibarra, "es que la actividad de Barrick Gold en Chile y la Argentina sólo deja migajas económicas, y crea un gigantesco pasivo ambiental. Pascua Lama y Veladero pueden destruir las fuentes de agua más puras del planeta, y hacer colapsar economías regionales que utilizaban esa agua para riego".
En el Foro se aprobó un documento que resume los resultados del encuentro, y que incluye -entre otros puntos- la denuncia de las presiones recibidas por periodistas y medios de comunicación social para que no difundan los graves problemas ambientales ya observables en Pascua Lama y Veladero. El Foro brindó su apoyo a los trabajadores de prensa, e hizo un llamado a las empresas mineras y a los gobiernos que las apoyan para que "respeten los valores democráticos, la libertad de expresión, y la participación ciudadana".
El documento del encuentro denunció que la actividad minera "ya redujo en una importante superficie la Reserva de la Biosfera de San Guillermo en la provincia de San Juan" y que ahora "amenaza la ampliación de la Reserva Provincial Laguna del Diamante en Mendoza".
El Dr. Raúl Montenegro sostuvo que la actividad minera "es experimental, pues sus modificaciones ambientales y cócteles contaminantes no están contemplados en la legislación vigente, ni tampoco existe capacidad técnica de control". Agregó además que Pascua Lama y Veladero "alteran en forma irreversible zonas andinas que mantenían la estabilidad hídrica, climática y del relieve. Muy pocos parecen preocuparse por la inestabilidad que provocarán las detonaciones y yacimientos sobre los taludes montañosos. Estas mineras remueven montañas completas, alteran los microclimas altoandinos, generan cócteles de sustancias contaminantes que las administraciones locales no pueden detectar, y amenazan las cabeceras de importantes cuencas hídricas en Chile y la Argentina". Agregó que en Argentina "la empresa Barrick Gold presentó estudios de impacto ambiental más rudimentarios que los realizados para Chile" y que la actuación de la Secretaría de Minería y la Secretaría de Ambiente de la Nación "no protegieron ni la salud de las personas, ni la integridad de ecosistemas vitales". Anticipó que varias organizaciones están contemplando la eventual presentación de denuncias penales contra varios funcionarios "por incumplimiento de los deberes de funcionario público".
Finalmente, ciudadanos e instituciones de ambos países calificaron de "nefasto" el Tratado Binacional Minero Argentino-Chileno, y acordaron movilizarse conjuntamente contra las grandes empresas mineras durante la próxima celebración del Día Internacional de la Tierra, el 22 de abril".
3. Condenan al ambiente envenenado, a la sed, a la pobreza y encima, intentan convencernos de que nos benefician
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel por el NO A LA MINA difunde:
Red de convencimiento social
Agencia OPI Santa Cruz
04/11/2009. Sin embargo, todos quienes promueven esta suerte de red de convencimiento social, que van desde los medios, pasando por el gobierno hasta las empresas y sus voceros y la universidad, no dan detalles, no muestran estudios ciertos y la población "debe quedarse" con el discurso oficial.
En estos últimos días hemos leído muchas referencias a la minería en los medios de la provincia de Santa Cruz. Se habla de la presentación de una inversión minera por parte de un grupo empresario peruano-australiano que rondará los 60 millones de pesos en exploración de minerales en Santa Cruz. La operadora es IRL Limited que ya tiene pactado el desarrollo del denominado proyecto San Nicolás, sobre la base de que en el suelo santacruceño existe no menos de medio millón de onzas de oro esperando ser rescatadas del rico suelo patagónico.
Para dejar tranquilo al comercio
También se ha desplegado una estrategia tendiente a apaciguar los ánimos de comerciantes y empresarios de los lugares donde se asientan los emprendimientos mineros, quienes se quejan reiteradamente de que los yacimientos traen los insumos de afuera, inclusive de la vecina provincia de El Chubut, mientras que no se respeta el famoso "compre local", ni se retroalimenta el mercado interno.
Con este fin la Secretaría de Trabajo, representantes de la minera Triton y la Cámara de Proveedores de Servicios Mineros (CAPROMISA) produjeron un encuentro el 29 y 30 de octubre pasado en Gobernador Gregores donde se incorporó al temario un serio compromiso de la empresa explotadora de plata y oro a consumir servicios de un grupo aproximado a los 40 pequeñas y medianas empresas ubicadas en Santa Cruz bajo la consigna de la Cámara que "las alianzas estratégicas entre el Estado y las empresas mineras ayudará a afianzar al empresariado santacruceño y crear miles de puestos de trabajo". Esto, obviamente, corresponde al discurso superficial que se imparte en medio de una andanada de promesas y justificaciones para que la opinión pública abra los brazos a las nuevas empresas que empujan por radicarse en la provincia para iniciar sus actividades extractivas.
Claro ejemplo de la oscura minería
El ejemplo más vivo de que todo esto es sólo una promesa inviable, va de la mano de las palabras del mismísimo Intendente de la localidad de Perito Moreno, pueblo que a 50 kms tiene al complejo minero San José-Huevos Verdes, iniciativa minera la cual en su momento - cuando se abrió la campaña de "concientización" pública - hizo eje fundamental en su mensaje sobre dos aspectos básicos: la mano de obra que traería para el pueblo y las grandes inversiones que llegarían para Perito.
Minera San José emplea en su mayoría gente del norte del país, chilenos y peruanos. Cuando OPI y News estuvieron en la zona conversando con la gente del pueblo, todos se quejaron de la baja o nula incorporación de mano de obra local al complejo minero que extrae oro de las montañas cercanas. El Intendente Bilardo dijo "lo que pasa es que a nosotros los santacruceños nos cuesta meternos adentro de las galerías; yo estuve allí y le digo que no es para nosotros. A la gente de acá le gusta el viento y el frío, por eso es que la empresa tiene que traer gente del norte, que sabe y está acostumbrada a vivir en los socavones a 200 metros bajo tierra, cosa nada fácil para el que no está acostumbrado a trabajar así".
Cualquiera que le haya preguntado a Bilardo por qué Minera Santa Cruz no emplea mano de obra local, recibirá de parte del Intendente este lavado argumento. Mientras tanto, en la campaña previa a la instalación del yacimiento nadie tuvo en cuenta este aspecto de trabajador regional (Perito Moreno/Las Heras/Los Antiguos), por el contrario, se convenció a la población de que el trabajo llovería como Maná y prácticamente desaparecería la desocupación. Una vez instalados, comenzaron a aparecer los problemas: la inadaptabilidad del trabajador local, la experiencia del chileno o del jujeño o el salteño, la especificidad de la mano de obra etc., todos argumentos que llevan a explicar por qué hoy en San José-Huevos Verdes no trabajan más de 6 personas del radio comprendido entre Perito Moreno y Las Heras.
Otros argumentos esgrimidos por la empresa con apoyo irrestricto del gobierno provincial y ni hablar de la Municipalidad que maneja Bilardo, fueron los "beneficios" que traería para Perito Moreno la existencia de la minera en cercanías del pueblo, obviamente se consolidaría el comercio local, se reactivaría el sector productivo, se ampliarían los puntos de abastecimientos de insumos y el comercio en general repuntaría enormemente. Ni hablar de las mejoras en materia energética y comunicaciones.
Hace pocos días, cuando estuvimos por última vez en Perito, no logramos establecer comunicación on-line con nuestro site, debido a que en la ciudad NO HAY INTERNET, situación básica a la hora de evaluar el desarrollo de las comunicaciones que ha tenido el lugar. Recién ahora que Fm News ha comenzado a desarrollar tareas periodísticas con una emisora propia en Perito Moreno, abastecida con una antena satelital autónoma, podemos, desde aquel lugar, conectarnos con el mundo. La pregunta es ¿Qué ha ganado el pueblo en materia comunicacional con la instalación del yacimiento?.
Perito sufre cortes de luz en forma casi permanente y la llegada de la minera no pudo remediar este insufrible defecto de administración y suministro de la empresa Servicios Públicos. Hace poco las autoridades salieron a "vender" con bombos y paltillos el tendido de alta tensión, que en realidad es una necesidad insustituible para Minera San José que requiere (como todo emprendimiento minero) de dos cuestiones fundamentales: agua y energía. "Cuando el gobierno nacional y provincial se llenan la boca hablando de represas y tendidos de redes, interconectado y megausina en realidad lo que hacen es pensar en el marco de las necesidades que tienen las empresas mineras y petroleras, quienes demandan grandes cantidades de energía y agua para mover sus emprendimientos; en algunos casos (muy pocos) el factor residual suele ser colectado por la población", nos refería un Concejal de la localidad.
Planean áreas de sacrificio minero
Para alejar dudas sobre algunas manifestaciones que oportunamente hizo el Gobernador Peralta cuando en sus discursos dio a entender que la minería solo estaría acotada a determinados espacios geográficos de la provincia dentro de lo que se denomina "Proyecto de zonificación minera" que se va a tratar en la Cámara de Diputados próximamente, ha sido el propio presidente de Fomicruz Miguel Ángel Ferro quien se encargó de "aclarar" algunos aspectos de este proyecto que de ninguna manera implica que por fuera del área delimitada la explotación minera esté prohibida.
¿Qué pasó? Sucede que a partir del proyecto empujado por el Poder Ejecutivo, se levantó una marea de opiniones respecto al verdadero alcance de esta iniciativa y se llegó a decir que el gobierno de la provincia intentaba poner límites al desarrollo minero y que, precisamente, Peralta pretendía limitar la actividad a áreas donde no se vieran comprometidas las nacientes de los ríos, los yacimientos arqueológicos etc., con el fin de minimizar el impacto ambiental.
Sin embargo, desde adentro mismo de Fomicruz (Fomento Minero de Santa Cruz) se han encargado de aclarar que el proyecto de zonificación, de ninguna manera significa que en las áreas que no están comprendidas dentro de la zonificación, esté prohibida la minería, sino que fuera del Área de Interés Especial Minero sobre los minerales consignados en el artículo 3º del Código Nacional, la actividad minera existente deberá ajustarse a la explotación subterránea.
Las fuentes consultadas señalan que esta ha sido una "aclaración" exigida por las empresas multinacionales que están prestas a ingresar al negocio de explotación en Santa Cruz; precisamente, tal como lo pudimos averiguar extraoficialmente en la Dirección de Minería de la provincia, son cinco las mineras que se encuentran en condiciones de comenzar a explotar nuevos yacimientos en Santa Cruz.
Como no podía ser de otra manera Fomicruz en la voz de su presidente, aparece en la prensa local como un virtual lobysta de las mineras, insertando en la opinión pública las bondades de la minería y alegando que determinadas "comisiones" encargadas de control y seguimiento de las actividades extractivas, le asegurarán a la provincia de Santa Cruz el cumplimiento de normas de seguridad ambiental; discurso que dista muchísimo de acercarse a la realidad demostrada hasta hoy por las empresas que esculpen la tierra dejando en el suelo irremediables tallados a cielo abierto que nadie se ocupa de reconstituir o envenenando la superficie y las napas freáticas de forma silenciosa, mientras en la opinión pública derraman discursos justificadores de todo tipo.
Universidad comprometida con el despojo
Como si esto fuera poco, desde hace un tiempo se descubrió la estrecha complicidad que tienen algunas Universidades nacionales con las empresas mineras, avalando con "estudios", certificaciones y análisis de impacto ambiental de todo tipo la instalación de yacimientos en distintos puntos del país, mientras que por otro lado las multinacionales aceitan abundantemente los presupuestos de las casa de altos estudios y abonan los bolsillos de muchos Rectores, intermediarios, Decanos y especialistas que han hecho de este "asesoramiento profesional" un verdadero negocio.
La irrupción de las universidades como respaldo científico para los estudios de factibilidad y los análisis previos de impacto socio-económico-ambiental de las mineras, fue pensada en algún momento para que las casas de altos estudios funcionaran como árbitros objetivos, que pudieran realmente determinar desde un punto de vista científico la conveniencia o no de una explotación minera en la provincia. Lamentablemente esto derivó en un acto más de corrupción que ha llevado a varias universidades del país, incluyendo a la UNPA (Universidad Nacional de la Patagonia Austral) con sede en Río Gallegos, a recibir fondos de las mineras, perdiéndose de esta manera el objeto inicial de su inclusión, toda vez que ha pasado a pertenecer a la maquinaria de convencimiento y justificación que utiliza tanto el gobierno como las empresas, para gambetear la resistencia pública previas a la explotación.
La UNPA es acusada de haber recibido fondos de Bajo la Alumbrera en los últimos dos años y ha sido precisamente la CONADU quien ha ratificado el rechazo a la decisión de los Acuerdos Plenarios del CIN Nº 672/2008 y 699/2009, por el cual se impulsó la distribución de fondos a las universidades. El propio ex Rector, hoy diputado nacional Aníbal Billoni, fue duramente cuestionado por docentes de esa casa de estudios en oportunidad de apoyar estos convenios que hoy están en el ojo de la tormenta y ponen un manto de dudas sobre la actividad de la UNPA en estos proyectos y desmerecen su prestigio". Fuente: www.noalamina.org / 5-11-09
4. Estigmatizan, aíslan al intelectual contradictor del poder y encima, lo denuncian de ser destituyente si es conocido
Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info) comienza su nota con la cita:
"Un día, los
intelectuales apolíticos de mi país
serán interrogados por el hombre sencillo de nuestro pueblo.
Se les preguntará, sobre lo que hicieron
Cuando la patria se apagaba lentamente,
como una hoguera dulce, pequeña y sola.
(…) ¿Qué hicisteis cuando los pobres
sufrían, y se quemaban en ellos,
gravemente, la ternura y la vida?
Intelectuales apolíticos de mi dulce país,
no podréis responder nada.
Os devorará un buitre de silencio las entrañas.
Os roerá el alma vuestra propia miseria.
Y callareis, avergonzados de vosotros".
Otto René Castillo
Plantea: "(...) ¿cuándo se comienza a ser un intelectual? ¿Qué cosa da esa categoría? El periodista Ignacio Ramonet, por ejemplo, el director de Le Monde Diplomatique, sin dudas es un intelectual. ¿Lo son también los otros periodistas que trabajan en ese medio? ¿Qué diferencia a un periodista de un intelectual? ¿O no hay diferencias? Aunque exista esa cierta inexactitud en la definición, así sea a tientas intuimos de qué se habla cuando se dice que alguien es un intelectual: es alguien que piensa, que piensa creativamente. Si bien puede tener directa ligazón con lo político, no es un político. La práctica política se relaciona directamente con el poder, en tanto lo intelectual tiene que ver, antes bien, con la búsqueda de la verdad, con la creatividad.
Al hablar del poder tocamos el corazón del asunto: un «intelectual» es alguien que, o funciona como servidor del Amo de turno, o es un contradictor del poder. En esa dinámica se despliega toda su actividad: como “profesional” de la cultura, del hecho civilizatorio en sentido amplio, le toca definirse por una de las dos alternativas: mantiene el orden dado, o lo cuestiona. No hay trabajo intelectual neutro. Hay intelectuales que actúan en la esfera política propiamente dicha, poniendo el cuerpo en forma directa: Lenin, Mao Tse Tung, Fidel Castro, o por el lado del pensamiento no-crítico, fundador y defensor del sistema: los iluministas franceses (Voltaire, Rousseau, Montesquieu, etc.), George Washington, Mario Vargas Llosa, pero esa no es la generalidad. Los intelectuales hacen su aporte modestamente desde un trabajo silencioso, no desde la tribuna pública.
Ahora bien: la idea aquella por la que “la” ciencia hará a un lado a los intelectuales desplazándolos por inservibles, esconde una visión prejuiciosa (ideológica) de las ciencias, idea no crítica por cierto: idea que las asimila a instrumentos a favor de los poderes constituidos, sin cuestionamiento, el saber como servidor del Amo de turno. ¿De qué se ciencia se está hablando? De cualquier actividad que sirva para mantener el orden establecido, desde las modernas tecnologías comunicacionales de manipulación social a la psicología militar, desde las técnicas de mercadeo a eso que en Estados Unidos se llamó alegremente “ingeniería humana”, hoy esparcido por todo el globo. Si ese cúmulo de saberes es lo que reemplazará al pensamiento crítico sobre lo humano, sobre lo social y sobre la historia, la perspectiva es muy preocupante. Y sabemos que esa es la tendencia en marcha, por eso se torna imprescindible seguir levantando voces a favor de un humanismo crítico y cuestionador. Es decir: de una intelectualidad comprometida con la verdad.
Por supuesto que un intelectual puede ser parte vital del sistema. Ahí están los llamados “tanques de pensamiento”, los ideólogos que “piensan” los escenarios del mundo, que diseñan el orden cultural, los engranajes vitales al sistema que, ciencias de por medio, consolidan el estado de cosas. La “ingeniería humana” no es sino eso.
Pero un intelectual también puede optar por otro proyecto. La función del intelectual es ayudar a abrir los ojos. Aunque en esto hay que tener cuidado: tampoco un intelectual es un iluminado que conduce al rebaño de zombies hacia la sabiduría. Esa es la otra versión del intelectual –y lo que alimenta esa visión, igualmente estereotipada y también errónea– de su aureola mágica. Si alguna responsabilidad ética le toca, es la de ayudar a quien no ha tenido la posibilidad de un desarrollo intelectual a poder ver lo que le está vedado. Si la cuota de saber de que dispone le sirve sólo como mero regodeo, supuesto tesoro del que se ufana terminando muchas veces en bizantinas discusiones estériles para demostrar cantidades de saberes en juego, eso justifica ese otro estereotipo que circula socialmente donde se lo ve como “alejado de la realidad, enfrascado en sus propias elucubraciones”. Esa actitud, con un tácito llamado a una “discusión teórica permanente” que esconde una parálisis en la acción concreta, es lo que ha llevado a desconfiar de su importancia, de su utilidad, considerándolo entonces un “vago inservible”.
Pero ni lo uno ni lo otro: así como un pragmatismo ciego sin teoría no puede sino estrellarse contra la pared, un devaneo teórico por el puro goce de especular no aporta nada. En definitiva, tanto uno como otro son inconducentes.
Las ciencias de las que nuestro conferencista se jactaba –aunque no sólo él, sino en buena medida la conciencia término medio que ha creado la modernidad– produce efectos, sin dudas. Si, por ejemplo, consumimos todo lo que consumimos es porque hay saberes técnicos que posibilitan operar y decidir los “gustos” de los consumidores: ¿por qué los logotipos de las marcas más conocidas mundialmente llevan todos, invariablemente, los colores rojo, amarillo y blanco? Un cierto saber técnico (disfrazado de científico) lo certifica. Y no hay dudas que eso es cierto, que produce impactos. En definitiva: que sirve para vender. Utilizar ese conocimiento para mercadear es, en la lógica de nuestro conferencista, lo que marca el rumbo de las ciencias sociales contemporáneas. ¿Lo podemos aceptar? Ahí es donde nace entonces el pensamiento crítico (o si se quiere decirlo de otro modo: la misión de la intelectualidad como contradictora del poder).
Justamente el problema que se le presenta hoy al pensamiento crítico, el que intentan desarrollar los intelectuales en tanto contradictores al sistema, es la forma en que el saber “oficial” de ese sistema va tomando forma. Como dijo Ralph Emerson, podemos estar de acuerdo con que “la tarea más difícil del mundo es pensar”, pensar críticamente se entiende. Sin dudas, puesto que se trata de remar contra la corriente. Eso no es nuevo; siempre ha sido así, y cada pequeño avance en las ideas, en las teorías –¿podremos decir: en la civilización?– costó sacrificios indecibles, pagados con muerte, sufrimiento, escarnio, destierro.
Pero ahora las cosas se complican porque el grado de “impacto” (palabra tan de moda) de esos saberes que recorren el mundo es tan fenomenal (por ejemplo, lo que más arriba presentábamos como demostración de la “infalible” psicología de la percepción, las “ciencias” de nuestro conferencista), y junto a eso la cantidad inconmensurable de datos y más datos que se producen con velocidades vertiginosas es tan inmanejable, que formular visiones globales y críticas de esos procesos se torna muy complicado.
Ser un intelectual crítico en un mundo manejado por poderes descomunales que hacen uso de cada pequeño avance tecnológico (se dice, por ejemplo, que vivimos en guerra perpetua, “guerra de cuarta generación” la llaman los ideólogos de la derecha, guerra psicológico-mediática, aunque no nos demos cuenta), abrir una visión alternativa ante ese “impacto” fabuloso que evidencian las ciencias sociales –ingeniería humana– que no se avergüenzan de ser las sirvientes del Amo de turno, es difícil, entre otras cosas, porque no se dispone de “éxitos” que mostrar desde este lado. Y además, manejar el grado casi infinito de datos e información que recorre el mundo es ya una tarea imposible en términos prácticos.
Pero para quienes siguen apostando por la visión humanista y crítica del mundo, para quienes no se fascinan con esa ingeniería humana tan “exitosa” y de tan alto impacto, algo nos puede dar esperanzas, al mismo tiempo que llena de sentido el trabajo intelectual, hoy cuestionado por este conferencista (y por tanta propaganda que, o lo sataniza, o lo denigra). Permítasenos presentarlo con un breve parangón histórico: la Revolución Francesa de fines del siglo XVIII no fue el origen del mundo moderno, de la burguesía como clase dominante con toda su ideología liberal de libre mercado; fue, por el contrario, la culminación de un proceso que se venía gestando desde siglos atrás, que arranca ya con la Liga Hanseática en el siglo XIII y es desarrollado por toda la intelectualidad europea que comenzó a promover ideas nuevas que posibilitaron el Renacimiento y el surgimiento de la ciencia moderna tal como hoy la podemos conocer.; ideas-fuerza, valga decir, que se fueron transformando en los ideales político-filosóficos que para 1789 logran forma acabada. Pero lo que posibilitó la toma de la Bastilla y el guillotinamiento de la nobleza francesa como símbolo del inicio de una nueva era política, de nuevas relaciones de poder, fue el trabajo intelectual de innumerables pensadores que fueron creando las bases de esa “asalto al poder” dieciochesco.
En ese sentido podemos decir que el experimento socialista, del que conocimos en el siglo XX sólo los primeros balbuceos –extraordinarios en algunos casos, condenables en otros, pero siempre eso: primeros pasos– no es un punto de llegada: es un punto de partida, y sólo el trabajo intelectual de revisión crítica –no el debate estéril para el propio pavoneo, que quede claro–, sólo la lectura constructiva y la reformulación teórica profunda, honesta, buscadora de la verdad, podrá hacer de estos primeros pasos un momento en la construcción de esa sociedad menos injusta que sigue siendo el ideal del socialismo, aunque hoy se lo quiera hacer pasar por fenecido.
En ese sentido, entonces, los intelectuales tienen un gran reto por delante: seguir pensando y dándole forma a esa utopía que nos sigue haciendo caminar. Sin ser la guía, la vanguardia esclarecida –¡pobres de aquellos que se lo creen!–, los intelectuales no son “charlatanes de feria”. Son, por el contrario, bastiones de un pensamiento crítico que no ha muerto ni se puede dejar morir". Fuente: www.argenpress.info / 3-11-09
5. Ocupan Haití con tropas represoras y encima, son reconocidos como independientes de EE.UU.
Aporrea /InSurGente nos informa: "El martes 13 de octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU renovó por un año más la permanencia de sus tropas de ocupación en el país caribeño. La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas para Haití (Minustah) está comandada por el ejército brasilero e integrada por soldados y policías de 18 países. Brasil y Uruguay (con gobiernos supuestamente progresistas) son los que aportan más efectivos a la ocupación. La nueva resolución de la ONU fue adoptada por unanimidad".
Aclara:"Haití está ocupado desde 2004, luego de la caída del presidente Jean-Bertrand Aristide. La misión de la ONU tenía, supuestamente, el objetivo de estabilizar y garantizar la paz. Cinco años después, el pueblo haitiano no conoce paz alguna. Por el contrario, sufre miseria y represión. Las condiciones de vida son cada vez más precarias y se suman infinitas denuncias de violación de los derechos humanos por los “cascos azules” que ocupan el país. Las organizaciones populares denuncian abuso sexual contra las mujeres, invasión de hogares, prisiones arbitrarias y asesinatos. Ni siquiera existe el derecho a la libre manifestación, pues la Minustah actúa, junto a la policía local, como agente represor, así ocurrió en las movilizaciones del último 1º de Mayo.
Quienes se han beneficiado con la mano de obra barata son las multinacionales, principalmente del sector textil. En la actualidad, se están instalando dieciocho zonas francas para abrigar a empresas extranjeras, en su mayoría norteamericanas. El país, donde cerca del 80% la población es pobre y se come bizcocho de barro, se transformó en una verdadera fábrica de esclavos. El salario medio es de US$ 1,75 por día. Lo máximo que un trabajador haitiano puede recibir es US$ 4 diarios. En agosto pasado, soldados de la ONU participaron de acciones represivas contra huelgas de los trabajadores textiles que demandaban aumentos salariales. Mientras tanto, la ONU gasta US$ 600 millones por año en mantener a los más de 7 mil soldados que ocupan Haití.
Para conocer de primera mano la situación actual, reproducimos una entrevista al compañero Franck Seguy, militante haitiano de la ASID (Asociación Universitaria Dessaliniana), organización que actúa en la universidad pública y que está al lado de los trabajadores y sus luchas. Los activistas de la ASID fueron reprimidos por las fuerzas de la Minustah, algunos quedaron presos o heridos durante las recientes manifestaciones de protesta. Esta entrevista ha sido publicada en el Semanario Opiniâo Socialista Nº 392, realizada por Jeferson Choma. www.pstu.org.br. Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa.
¿Qué balance hace la ASID de la ocupación y que piensas de la renovación del mandato de la ONU?
En primer lugar quiero decir que el pueblo haitiano no tiene más ilusiones sobre el papel de la Minustah. Quedó claro para el pueblo que la misión tiene como objetivo el de reprimirlo para garantizar las inversiones del capital transnacional. El discurso de misión de paz, ayuda humanitaria, etc., ya no engaña a nadie. Pasaron cinco años y nada de positivo ha ocurrido. Todos los cambios sucedidos en Haití han sido negativos. La presencia militar ha empeorado las cosas y el pueblo sufre la represión. Toda vez que la ONU vota la renovación, viene con ese argumento de “misión de paz”. Pero Haití no vive una guerra. No hay un conflicto militar de un grupo contra otro. Lo que tenemos en Haití es una misión que asegura los negocios del capital transnacional, reprimiendo al pueblo. La miseria en Haití es tan grande que colocan a los soldados para evitar una explosión.
Para comprobar lo que digo, basta ver los acontecimientos de mayo para acá. La clase trabajadora pasó dos años luchando por el reajuste de su salario. El salario mínimo era de 2 dólares diarios. En 2007 un diputado propuso una ley para reajustar ese salario, pero el proyecto fue demorado dos años en el parlamento. En mayo de este año la ley fue aprobada. El presidente Préval tenía dos posibilidades: derribarla o sancionarla. Cumpliendo su papel de capataz de la burguesía, el presidente recolocó el proyecto en el parlamento para ser revaluado. Todo esto generó una situación de lucha entre los trabajadores. ¿Y cuál fue el papel de la Minustah? Reprimió todas esas luchas. ¿Qué ocurrió después? Una delegación de empresarios brasileros llega a Haití a finales de setiembre para identificar los lugares donde implantar las maquiladoras (industrias textiles que se aprovechan de la mano de obra barata).
Estados Unidos aprobó una ley llamada Hope (Haitian Opportunity for Economic Enhancement) que permite a los productos industriales fabricados en Haití llegar a EEUU sin tributación de impuestos. Esa ley va a beneficiar a los empresarios brasileros que están invirtiendo en Haití, y podrán vender sus mercaderías sin tasas de impuestos en EEUU. La razón de la ocupación militar de Haití es reprimir al pueblo y mantener el salario mínimo barato para beneficiar a los empresarios brasileros.
Recientemente el ex presidente Bill Clinton visitó Haití. En la ocasión, miembros de su delegación hablaron que Haití podría ser una opción “más barata” que China para los empresarios norteamericanos…
Ellos tienen razón. Como se ve, la preocupación de ellos no es por el pueblo sino con los empresarios. La ley Hope beneficia a los empresarios norteamericanos y brasileros, en tanto al pueblo recibe más explotación y represión. El bajo costo de la mano de obra hatiana torna posible que empresas sean desmontadas en EEUU para que sean deslocalizadas en dirección de Haití. Con la crisis económica en su país y que ellos no pueden resolver, Haití acaba por transformarse en una plataforma de exportación. En la mirada de ellos, Haití no es una nación.
Tú hablaste de que la relación entre el pueblo y la Minustah cambió, que las tropas son vistas como portadoras de violencia y de opresión. Esa relación ¿también se transformó en relación al gobierno del presidente René Préval? ¿Cómo se ubica el pueblo hoy?
René Préval fue electo con la ayuda de la Minustah, pero también contó con una fuerte participación del pueblo. En la primera vuelta de las elecciones de 2006, él tenía un 49% entre 34 candidatos. O sea, tenía un fuerte apoyo. Muchas de las personas que votaron a Préval están ligadas al ex presidente Aristides. Hoy, incluso en la clase media que acostumbra tener posiciones reaccionarias, aumenta la percepción de que la Minustah se constituyó en enemigo del pueblo. No obstante, el problema es que la debilidad del movimiento no le permite dirigir y orientar la lucha popular. Esto ayuda mucho al gobierno que, incluso debilitado en su apoyo popular, consigue mantenerse en el poder. La presencia de la Minustah ayuda mucho.
Pero si el sector popular tuviese una organización fuerte, comprometida con las luchas, las cosas podrían cambiar.
En Brasil hay un gran boicot de los grandes medios sobre todo lo que pasa en Haití. (...) Los medios no tienen interés en hablar de lo que ocurre. Tienen interés en hablar de que el ejército brasilero cumple una “misión de paz”. El pueblo brasilero, que no tiene forma de saber qué pasa en Haití, cree que el ejército de Brasil está ayudando a un país que tienen dificultades, que está en una misión humanitaria…Esa es la visión que tiene.
La verdad, infelizmente, sólo es dicha por organizaciones como la Conlutas (Coordinación Nacional de Luchas) y la Intersindical, entre otras. La verdad es que el pueblo haitiano no precisa de la ocupación. Y lo que existe en Haití es una ocupación que incluso desobedece las propias leyes del país.
Por otro lado, los poderes mediáticos y las empresas brasileras que están explotando a Haití, son asociados. Sus intereses son los mismos. Si contasen la verdad, correrían el riesgo de ver al pueblo brasilero manifestarse en solidaridad con el pueblo haitiano, exigiendo el retiro de las tropas. Esa es la principal reivindicación del pueblo haitiano".
Fuente: www.dariovive.org / LatinoAméricAhora-Haití/ 4-11-09
En consecuencia, asumamos una lectura menos lineal y superficial de los hechos para dejar de ser cómplices del capitalismo e imperialismo. En otras palabras, somos manipulables por el sistema debido a que nuestros análisis de situaciones son demasiado reactivos como consecuencia del acostumbramiento a autopercibirnos como pasajeros apurados en la vida de la sociedad y no, como partícipes de su construcción.
Hacernos cargo de que podemos y debemos constituir una sociedad, un país y un mundo confraternales nos lleva a comprender lo imprescindible de relacionarnos entre los de abajo sin anteponer estereotipos discriminatorios de los distintos ni ideas preconcebidas sobre los vínculos y proyectos a establecer.
La unidad de voluntad revolucionaria de la diversidad popular nos reclama disposición a dialogar o a elaborar de mancomún los núcleos temáticos de los problemas fundamentales a resolver conjuntamente.