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ENFOQUE / ORGANIZACIÓN / UNIDAD

 


Como en el mito de Sísifo, la Argentina trabaja y trabaja para hundirse cada vez más.
 


Enfoque  ((VOLVER))

De razones para emancipar el «trabajo» y posibilitar la justicia social

El «trabajo» se originó como organización social para el uso transformador de la naturaleza en la satisfacción de las necesidades de la población humana local.

Hoy, en los países sometidos a hacer posible el creciente acaparamiento de riquezas por oligopolios globalizados, no sólo la producción expulsa de la supervivencia o del bienestar a las grandes mayorías de esas naciones sino que las enferma, las mata y destruye su futuro.

 

­ Comprobemos los proyectos de 'desarrollo' del contubernio entre el gobierno K y los grandes capitales imperialistas y locales:

 

1. Demolición del país por el "boom" minero

En nombre de 'dar' trabajo (que es de alto riesgo e inestable) destruye la Cordillera que es fundamental como fábrica de agua dulce de la Argentina (del 70%), eje regulador climático y asiento de distintas biodiversidades creadoras de equilibrio ecológico.

 

Las transnacionales mineras consumen millones de litros diarios de agua, la envenenan y se la quitan a las poblaciones (La Alumbrera usa el 50% del agua dulce de la provincia de Catamarca y gratis) así también eliminan producciones locales generando desempleo e intensificando la desigualdad de distribución energética al usarla gratis y en gigantesca medida, por ejemplo, el 78% de la provincia de Catamarca donde se pretende instalar Aguas Ricas que triplica el tamaño de La Alumbrera.

 

Es un funcionamiento económico y estatal para el exclusivo y excluyente enriquecimiento de empresas que extraen minerales metalíferos sin control alguno depredando toda la riqueza del país y la sociedad. Sólo dejan catástrofe socio-ambiental y sin embargo, el Gobierno "de los derechos humanos":

 Sigue la información:


"A través del decreto 1837/08, publicado el 10 de noviembre en el Boletín Oficial, Cristina Kirchner rechazó la norma que impulsaba la creación de un inventario nacional de Glaciares, que significan un 75% de la reserva hídrica. Para dar un ejemplo, el Perito Moreno tiene un frente de 5 kilómetros de longitud y más de sesenta metros de alto, una superficie similar a la de Capital Federal.

La ley 26.418 prohibía que en los hielos y en su entorno se realicen actividades que puedan afectar su condición natural o que impliquen su destrucción o traslado o interfieran en su avance, como por ejemplo la exploración y explotación minera o petrolífera.

Sobre este tema, el geólogo Jorge Rabassa, experto del laboratorio de Geología del Cuaternario del Caddic-Ushuaia e investigador del Conicet, le explicó a Críticadigital que el veto "parece estar hecho a medida de las mineras. En especial las que extraen oro de los glaciares de alta montaña como Barrick Gold. Estas explotaciones traen contaminación de las aguas por el cianuro que se usa para separar el mineral, indispensable para los agricultores en zonas donde el riego es primordial como Mendoza, La Rioja y San Juan".

En ese sentido, Barrick Gold tiene dos proyectos millonarios para la extracción de oro de la Cordillera de Los Andes. Se trata de las excavaciones de Pascua Lama, compartida por San Juan y Chile, y en Famatina, La Rioja.

Según el texto del decreto-veto, la Secretaria de Minería dependiente del Ministerio de Planificación Federal de Julio De Vido, entiende que una ley Nacional “no puede fijar prohibiciones absolutas, sino establecer parámetros mínimos que las provincias cumplirán pudiendo determinar mayor rigidez aún, de acuerdo a su especial situación ambiental”. (...)

La iniciativa para proteger a los glaciares, incluido el Perito Moreno y los otros 354 que pertenecen al Parque Nacional Los Glaciares, había sido aprobada por una amplia mayoría en el Congreso, por unanimidad en Diputados y con sólo 3 oposiciones en el Senado. Ahora volverá al Palacio Legislativo para su nuevo tratamiento (...)".
Fuente: www.noalamina.org/12-11-08

 

Para peor, se echa abajo equilibrios climático e hídrico. Leamos:

"IMPORTANCIA DE LOS GLACIARES

Aunque los glaciares son sólo reducidas reliquias de las extensiones glaciales de antaño- todavía juegan un papel importantísimo en nuestros días:

Fuente: http://www.hielosur.com/site/glaciares.htm

 

2. Agravación de la desertificación por los agro negocios

 

En nombre del desarrollo de las economías regionales más empobrecidas y de los pequeños y medianos propietarios, al igual que en los noventa bajo gestión de Menem, el gobierno K entrampa con la igualdad de oportunidades cuando la agro-exportación hace a la concentración-desnacionalización tanto económica como territorial.

ð Partamos de la siguiente información:

El Gobierno reglamentó la ley de producción de bioetanol y anunció la puesta en marcha de una serie de incentivos para promover inversiones por 500 millones de dólares en las regiones del NOA y NEA.

Las medidas para este fomento fueron anunciadas en el ministerio de Economía durante un acto que encabezaron la presidenta Cristina Kirchner y el súper ministro Julio de Vido, quien aclaró:  

Julio de Vido indicó que alrededor de 200 millones recalarán en las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy de donde se espera una producción anual de bioetanol proveniente de la caña de azúcar de 300.000 metros cúbicos anuales. En la región del NEA, las inversiones serán de US$ 300 millones y la producción de bioetanol derivada de maíz y sorgo llegará a 310.000 metros cúbicos anuales. Fuente: Clarín// El País// 14-11-08

 

ð Tengamos en cuenta la conferencia del ingeniero agrónomo Adolfo Boy-GRR

Adolfo Boy – GRR, en "Porqué No existe Soja Responsable"*, explica que "para entender nuestra oposición, bastaría con leer nuestros documentos, pero creo que hoy es conducente releer a nuestro amigo Brewster Kneen en Cargill el Gigante Invisible: en 1995, un directivo de Cargill expresaba “Hay una creencia equivocada de  que la mayor necesidad agrícola del mundo en vías de desarrollo es alcanzar la capacidad de producir  comida para el consumo local. Esto es un error... Los países deben producir lo que ellos mejor hacen, y comerciarlo... La agricultura de subsistencia... encamina al mal uso de recursos y daña al medio ambiente".


Esta idea subyace en nuestros científicos, institutos tecnológicos y universidades, si bien en este caso B.K. cita al  vicepresidente  de Cargill, sosteniendo: 

Romper el ciclo de pobreza significa cambiar de la agricultura de subsistencia a la agricultura mercantilizada. La agricultura de subsistencia evita que crezca el ingreso  de los campesinos; deja a las poblaciones fuera del sistema del comercio de los alimentos y por consiguiente los hace  más vulnerables a los desastres  naturales,  dañando el medio ambiente a través del uso indiscriminado de recursos de las frágiles tierras.

Bastaría con desmenuzar estos conceptos para entender quiénes diseñaron esta republiqueta sojera y ver la distancia a la idea que proponemos de la «Soberanía Alimentaria» que es “el derecho de los pueblos a una alimentación y a un medio ambiente sano, a decidir qué alimentos quieren consumir y cómo se tienen que producir, a definir su propia política agraria y alimentaria, con pleno acceso a la tierra, al agua y a las semillas”.

Sentar a los pequeños productores a la Mesa Redonda de la Soja Responsable es proponerles que se asocien con quienes tarde o temprano los harán desaparecer.

 

Pero dicho pronóstico vale también para la realidad de los que hoy se “autodenominan” pequeños productores, ya que este modelo “NO PERDONA” el ser pequeño, y no perdonará tampoco los intentos de la Subsecretaría de Desarrollo Rural, recientemente confirmada como “moneda de cambio” en las negociaciones de las 4 entidades del agro con el gobierno.

Para decirlo más exactamente todo intento de recuperación de la Soberanía Alimentaria, de producciones sanas, locales, de bajo insumo, para consumo local, todo será en vano si no se desactiva el modelo y decimos desactivar pues hoy TODO EL ESTADO apoya, fogonea este modelo que las multinacionales de las semillas y el comercio de granos han impuesto. Volviendo al Gigante Invisible, allí se documenta que “Cargill nunca, en toda su historia, ha temido decirle a los gobiernos, a cualquier  nivel, lo que deben hacer, tanto privada como  públicamente. A veces esto se traduce en  términos de desarrollo económico, a veces en condiciones humanitarias, y a menudo simplemente como un desnudo interés propio".

 

La Mesa Redonda de la Soja Responsable se actualiza y promueve la producción de soja genéticamente modificada como "soja responsable", de manera que nos imaginamos a pequeños agricultores de subsistencia, impulsados a ganar escala, a ser “competitivos”, utilizando grandes cantidades de agrotóxicos, relegando sus producciones de autosuficiencia, perdiendo la biodiversidad y la Soberanía Alimentaria.

 

Con “la imagen de los derechos humanos de pequeños campesinos” los Bancos Holandeses (En Holanda, la soja será transformada en ración animal), las multinacionales del comercio de cereales, con una serie de ONG cooptadas por los agronegocios, afianzan su plan de establecer  un estándar global para la soja transgénica, de manera de tranquilizar a los consumidores del primer mundo que están muy preocupados por la deforestación y el cambio climático, pero exigen alimento barato para sus animales en confinamiento y agrocombustibles “ecológicos” para no abandonar la sociedad del derroche energético.

Los campesinos que hoy luchan por permanecer en sus tierras, serán tentados con el dinero fácil de la exportación de soja. Seguramente no se les mostrará que, desde la semilla, hasta el último insumo los hará dependiente de la “cadena alimentaria” a la cual quedarán encadenados, ya que esa soja debe ser certificada según los criterios de los clientes europeos y que sólo quienes manejan la “cadena” serán los compradores, de un producto que NO ES ALIMENTO para humanos, el que deberán comprarlo en la góndola.

Pero se trata de que se permita a Cargill cumplir con su rol:La seguridad alimentaria se traduce a menudo equivocadamente como una demanda para la autosuficiencia alimentaria. No tiene que significar que cada país produce sus propios comestibles básicos en su totalidad.

De hecho, un sistema de comercio abierto tiene tres ventajas indiscutibles por encima de la autosuficiencia... Primero, el comercio reduce los riesgos de la cosechas  deficitarias... Segundo, el comercio baja el costo de la comida dando acceso a los consumidores a los productores eficaces... Tercero, el comercio levanta los ingresos y mejora las dietas a través de la ventaja comparativa.”

Más concreto imposible, B.K. afirma:” El archienemigo  de Cargill es la agricultura de subsistencia, el auto-abastecimiento, la auto-dependencia, o como quiera llamarse a cualquier alternativa a estar incorporado a su creciente sistema de dependencia global. Si usted tiene o desea un ingreso monetario seguro y adecuado, y está entre los decrecientes números de granjeros industriales, la política de Cargill puede que sea su política actual. Para la mayor parte de la población del mundo, la política de producción industrial de Cargill  es primero, el camino a la dependencia y luego a la inanición por  falta  poder adquisitivo.

 

Más allá de los peligros que mencionamos contra la RTRS, queremos poner en descubierto la mentalidad del stablishment científico tecnológico nacional, que imagina a las producciones familiares regidas por protocolos y BPA y BPM, hasta produciendo bioproductos -ej. biocombustibles, biofármacos, bioplásticos, fermentaciones industriales- ya que se presentan fuertes oportunidades de interrelación con actores externos, anadonando su función social de velar por la soberanía alimentaria y se la impulsará a abandonar la autoproducción de alimentos para que, como publicó CLARIN Rural (12 de mayo 2007, pág. 20).  Anunció Romina Picolotti…la jatropha,… una oleaginosa de origen asiático…se están haciendo experiencias en Santiago del Estero y en otra provincias del Noroeste y Nordeste…Con la idea de que el casos típicos de PAF de subsistencia se la abandone con la ilusión de: generación de empleos y eventual aumento de la renta en condiciones de sustentabilidad.

 

Se ignora que en las tierras que se propulsa el cultivo de jatropha, hay producción familiar de cabras, aves de corral, miel.

Con frecuencia las instituciones de ciencia y tecnología reconocen el sector de la agricultura familiar y la necesidad de apoyo que éste tiene para lograr sustentabilidad en sus sistemas productivos, contribuyendo a una sociedad más equitativa, pero surge el cuestionamiento si DICHO RECONOCIMIENTO  está hecho bajo la perspectiva del respeto a las características únicas de la PAF y su agricultura de procesos o se la quiere transformar en “competitiva” con la agroindustria de escala, condenandola así a su desaparición.

 

Es llamativo que dentro mismo del INTA se manifiestan estas contradicciones, por ejemplo con referencia a los agrocombustibles, el Dr. Reinaldo R Muñoz. Jefe Estudios Económicos INTA Pergamino, expresa:

Las cifras del consumo de alimentos y el consumo de petróleo mundial resultan muy diferentes y a pesar de la dificultad de medirlas en volumen o en toneladas, las primeras resultaron fuertemente superadas por el consumo de petróleo. La carga para la agricultura de generar energía parece muy pesada y las medidas de promoción de bio combustibles en los países líderes pueden detonar un conflicto alimentario muy grave con repercusiones aún desconocidas para los países más pobres. En lo mediato pueden traer un encarecimiento generalizado de los alimentos.

Los bio combustibles no deberían ser tomados como la solución al problema energético y ambiental, sino como partes de un complejo proyecto humano y energético en cuyas soluciones los países lideres aún no están de acuerdo.

También el biodiesel será destino de la supuesta soja responsable, siempre y cuando pague menos derecho de exportación…con más ganancia para los agronegocios".

*Conferencia Prensa Contra la Mesa Redonda de la Soja Responsable - 22 de abril 2008
Fuente: http://www.grr.org.ar

 

ð Consideremos el documento con motivo del 47 aniversario del INTA (diciembre de 2003)

Buenos Aires (Télam/ DyN).- El crecimiento desordenado del cultivo de la soja en el país, que se siembra sin alternancia con otros granos, consume los nutrientes y el agua de la tierra y representa una amenaza para el futuro de la agricultura argentina, advirtió un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

“ De no mediar una estrategia concertada a mediano plazo la situación (del monocultivo de soja) tenderá a deteriorarse como consecuencia directa del proceso desordenado de agriculturización”, precisó el documento presentado por el presidente del INTA, Carlos Vuegen, al cumplirse el 47 aniversario de la institución.

El denominado “monocultivo” consiste en la siembra de “soja sobre soja” sin alternar el uso del suelo, entre una y otra temporada, con el cultivo de otros granos o con la práctica de la ganadería.

El informe, titulado “El INTA ante la preocupación por la sustentabilidad a largo plazo de la producción agropecuaria argentina”, advierte que esta metodología provoca “erosión, pérdida de materia orgánica, balance negativo de nutrientes, desertificación y reducción de la biodiversidad”.

A los daños ambientales agrega “los efectos sociales tales como el despoblamiento del medio rural por falta de oportunidades de empleo y la sustitución de actividades intensivas en mano de obra por otras extensivas” con menos requerimientos de trabajadores. Los altos precios obtenidos por la soja en los últimos años a nivel internacional hacen que su cultivo garantice una “alta rentabilidad” que influye en la decisión del productor.

 

Fuente de riqueza y divisas

Entre enero y octubre de 2003 la certificación de exportaciones de soja sumaron 17.991.759 toneladas, por un valor de 2.370 millones de dólares, según informó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

La rentabilidad no alcanza sólo a los productores, sino que además significa una fuerte inyección para el Estado, que retiene el 20% de valor de las exportaciones.

Las exportaciones de poroto de soja en los primeros diez meses de este año, sumaron 9.010.012 toneladas, registrando un crecimiento del 57% respecto a 2002. De ese total, 6.432.076 toneladas se enviaron a China por un total de 1.352 millones de dólares, un 128% más que el año anterior.
De acuerdo con los datos registrados por el SENASA, la certificación de exportación de aceite de soja alcanzó las 2.231.199 toneladas por la suma de 378.268.000 dólares, donde China también se destacó como el principal comprador.

No obstante, el INTA cree que las “señales del mercado” no guardan relación con “las dimensiones social y medioambiental” igualmente importantes en el diseño de una agricultura sustentable, puntualizó el documento.

La combinación siembra directa más el monocultivo de soja (transgénica) tolerante a glifosato no constituye en la región pampeana una alternativa sustentable a los planteos que incluyen rotaciones”, agregó el INTA.

En cuanto al proceso de agriculturización en el noreste y noroeste del país “atribuible en su casi totalidad a la expansión del monocultivo de soja”, la entidad oficial dijo que resulta “incompatible con la sustentabilidad de la producción agropecuaria en esas regiones” .

También mencionó los “contratos de arrendamiento por un año” de duración que son utilizados en “más del 50% del área agrícola del país” obligando a obtener el máximo beneficio en una sola campaña y constituyen “restricciones” a la adopción de un modelo productivo “sustentable en el mediano plazo”.
El informe advirtió que los altos precios internacionales de la soja no serán permanentes.
Si “luego de la sequía que lo afectó este año” Estados Unidos, primer productor mundial, retoma sus “niveles normales” de producción y Brasil, segundo productor mundial, aumenta sus cosechas con la incorporación de la soja transgénica, “la caída del precio puede ser importante”.

Fuente: Río Negro (Río Negro - Argentina)
Diciembre 09, 2003/ http://www.eco2site.com/news/Dic-03/soja.asp

 

ð Evaluemos más consecuencias de la monocultura

Hernán L. Giardini, en “Soja transgénica: agricultura sin agricultores”, señala:

En la década de los noventa, "productores desesperados por la crisis del campo fueron ganados a fuerza de campañas publicitarias y marketing para que acepten las nuevas semillas genéticamente modificadas y nuevas tecnologías para la agricultura, a través de ejércitos de consultores y lobbistas.


Avanzando sobre los bosques nativos. La importante adaptación del cultivo está produciendo un fuerte impacto ambiental sobre millones de hectáreas (cientos de miles por año) que son transformadas para la siembra. El país está perdiendo rápidamente su diversidad biológica y su diversificación social y cultural sobre la mitad de la superficie.


La tremenda tasa de transformación de nuestros bosques nativos en el norte de Argentina para la ampliación de la superficie agrícola (en la mayoría de los casos para el monocultivo de soja transgénica) no tiene precedentes en la historia.
La Selva de Yungas, el Parque Chaqueño, el Monte y la Mesopotamia están directamente amenazados y bajo una enorme presión de transformación que para el caso de las Yungas Pedemontanas de hecho, al ritmo actual de desmonte, podrían llevarlas a la extinción en poco tiempo.

Se calcula que en Argentina, por año, se desmontan más de 250.000 hectáreas de bosque nativo, principalmente en el Chaco Seco, donde se produce el 70% de la deforestación por la expansión agrícola. En los últimos años, Salta, Santiago del Estero y Chaco, son las provincias más afectadas por la altísima tasa de deforestación impulsada por el boom de la soja.

Con este fenómeno cientos de campesinos e indígenas son constantemente desalojados por las topadoras y en muchos casos las provincias otorgan permisos para desmontar en zonas tradicionalmente habitadas.


Los bosques juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos. Y de éstos obtenemos una serie de bienes y servicios indispensables para nuestra supervivencia: alimentos vegetales y animales, maderas y medicamentos.
El reciente desastre ambiental en Tartagal y las inundaciones de Santa Fe, nos muestran algunas de las consecuencias de la desaparición de la superficie forestal en la zona: pérdida de biodiversidad, desertificación e inundaciones.


Actualmente el monocultivo de soja transgénica representa cerca del 54% de la producción agrícola argentina: unas 43 millones de toneladas anuales. Pero los grandes productores y el Gobierno Nacional pretenden llevar la producción de granos a 100 millones de toneladas, lo que implicaría un avance de la frontera agrícola que destruiría a la mitad de los bosques nativos existentes. Con la introducción de la soja transgénica, sólo entre 1998 y 2002 el área forestal se redujo en más de 900.000 hectáreas.


Llenando de químicos a la tierra. La soja transgénica es el principal responsable del crecimiento del consumo de agroquímicos en Argentina. El cultivo demanda alrededor del 46% del total de pesticidas utilizados por los agricultores.


El masivo uso del glifosato en soja, ha favorecido la aparición de malezas tolerantes (que ya suman aproximadamente diez y continúan apareciendo) y que estarían indicando el punto de inflexión, de quiebre, en la aparente imposibilidad de existencia – según afirmaban enfáticamente las empresas – de una tolerancia al herbicida. Al utilizarlo de forma continua en el ecosistema, lo que han favorecido es un importante cambio en el patrón de uso del glifosato, cuyos impactos comienzan a detectarse en Argentina.


El riesgo relativo de contaminación por agroquímicos, se concentra claramente en las áreas donde los cultivos anuales de cosecha como la soja se expandieron con mayor intensidad.

Otro aspecto vinculado directamente con la fuerte implantación del modelo sojero-exportador es la pérdida de nutrientes, de estructura y la estabilidad de los elementos constitutivos del suelo. Argentina extrae y exporta junto con sus granos alrededor de 3.500.000 toneladas de nutrientes que, dadas las prácticas intensivas de la agricultura, ya no puede reponer bajo su clásico sistema de rotaciones agrícola ganaderas, abonos verdes y largos períodos de descanso, que facilitaban una reposición importante y mantenían el balance por los nutrientes perdidos.

Más tierra para menos hombres. El ingreso de este cultivo representó una fuerte pérdida de nuestra diversidad productiva y produjo una fuerte concentración de la tierra. Se calcula que la producción de soja transgénica da trabajo a sólo una persona cada 500 hectáreas, lo que implica la pérdida de cuatro de cada cinco puestos de trabajo en la agricultura. De la mano de este fenómeno, desaparecieron más de 180.000 productores agropecuarios y hoy sólo el 10% de la población nacional pertenece de alguna manera al sector agropecuario.


El modelo transgénico también ha producido importantes impactos sociales: Mientras en el país hay 127.565 familias de pobres rurales, el proceso de acumulación rentista y concentradora, con búsqueda de nuevas tierras, crece tanto en la región pampeana como extra-pampeana.
Muchos capitales extranjeros se instalan esporádicamente para acelerar el circuito extractivo de ganancias y otros tantos se utilizan en "fondos de inversión", que desplazando al productor tradicional arriendan (alquilan) campos en ciclos muy cortos, de menos de un año, que no hacen más que acelerar el proceso de destrucción del suelo.


Todos los sectores, salvo la soja que crece, se vieron afectados: en el sector lácteo desaparecieron casi el 30% de los tambos, y el consumo promedio de leche bajó también de 230 a 180 litros. Además, el cultivo de arroz se redujo en más del 44%, el de maíz un 26%, el de girasol un 34%, y 12 veces la producción de algodón.


Los pequeños y medianos agricultores ven constantemente amenazada su permanencia o el acceso a la tierra, a la estabilidad de la familia rural y a su economía regional. El modelo actual lleva directamente a una agricultura industrial y sintética, sin agricultores.

Son estos mismos excluidos los que terminan viviendo en las periferias de las ciudades y sobreviven con planes asistenciales, y a quienes luego se pretende alimentarlos con los productos derivados de la soja transgénica o directamente con los granos, en planes promovidos por las grandes corporaciones impulsoras de los transgénicos, como el irresponsable plan de promoción conocido como "Soja Solidaria" durante la crisis económica de 2002.

Hacia una agricultura sustentable. Es claro entonces, lo importante que debió haber sido para la Argentina evaluar -antes- todos estos impactos derivados de un paquete tecnológico de alta intensidad. No es suficiente analizar sólo meros formalismos técnicos a pocos factores ambientales sin realizar una evaluación de impacto ambiental integrado en cada uno de los ecosistemas de las diferentes eco-regiones que Argentina posee. Además el Estado y las empresas promotoras fueron claramente advertidos de estos impactos por investigadores independientes y organizaciones no gubernamentales tanto del país como del exterior. Lamentablemente, para el ambiente y la sociedad argentina, claramente impactada luego de diez años de soja transgénica, los daños y efectos directos e indirectos son una cuestión tangible e incontrastable.


Es claro que en materia agropecuaria y de desarrollo social, Argentina ha perdido el rumbo de protección y fortalecimiento de su soberanía alimentaria. Pero puede decidir cambiar y recuperar el camino perdido apuntando al desarrollo de una agricultura familiar sustentable.


La Argentina, rica aún en recursos naturales y recursos humanos, cuenta con todos los elementos para recuperarse. Lamentablemente, el modelo de la soja transgénica, ante la falta de las regulaciones oficiales, esta reduciendo literalmente la rica diversidad productiva del país.


Para todos, el lamentable ejemplo argentino de reconversión y especialización monoproductiva de los ´90 es un riesgoso modelo a no ser seguido, dados los importantes daños ambientales, sociales y culturales que el país ha sufrido y del que debe salirse rápidamente, promoviendo una verdadera política de promoción de desarrollo agropecuario sustentable, y por ende, con inclusión social".

 Publicado originalmente en el sitio de ARGENPRESS. Reproducido en Plataforma Soja el 14 de febrero de 2007

 

ð Apreciemos cómo los agro-combustibles hambrean sin solución energética y sólo satisfacen a súper negocios

Carmelo Ruiz Marrero (especial para Claridad) explica a partir de la pregunta:

"¿Compiten los cultivos biocombustibles con la producción de alimentos?
De eso ya no queda ninguna duda, ya ni siquiera es un tema serio de discusión. El pasado mes de julio salió a la luz un estudio confidencial del Banco Mundial, dirigido por el economista Don Mitchell, que concluyó que los biocombustibles son responsables de 75% del alza mundial en los precios de los alimentos este año.

Cuando está lleno, el tanque de gasolina de un carro contiene el número de calorías que mantendrían funcionando un cuerpo humano adulto por aproximadamente un año. Además, se requieren 22 libras de maíz para hacer un galón de etanol. Por lo tanto, no es difícil de creer que cada vez que se llena un tanque de carro con etanol se le está dejando a una persona sin comer por un año. De cualquier modo, no hace falta un doctorado para saber que un acre de terreno sembrado para biocombustible es un acre que no está produciendo alimento".

 

Destaca que hay:

Cuando son confrontados con estos datos, los entusiastas de la agroenergía argumentan que “Quizás los biocombustibles no sean más que una gota en el balde de la demanda energética, pero hagamos que ese balde sea más pequeño, reduciendo nuestro consumo energético.” El problema con ese argumento es que estos cultivos nada tienen que ver con reducir la demanda energética. Ningún gobierno o corporación invirtiendo en agrocombustibles ha dicho una sola palabra acerca de reducir el consumo.

Los números claramente demuestran que para hacer mella en la demanda energética global, el grueso de la producción de cultivos energéticos debe ser en el Sur global, el llamado Tercer Mundo. La revolución de los agrocombustibles no será en Canadá o Siberia. Sólo en el sur del mundo, en África, América Latina y el Sureste de Asia, hay suficiente tierra, luz solar y mano de obra barata.

Las implicaciones para la seguridad alimentaria del Sur global son estremecedoras. La apropiación de vastas extensiones de terreno para cultivos energéticos será sin duda una continuación del modelo agroexportador colonial, el mismo modelo socialmente retrógrado, feudal, destructivo del ambiente y explotador que progresistas y ambientalistas en el Norte y el Sur del mundo tanto han trabajado por erradicar.


He conocido ambientalistas ilusos que creen que la exportación de biocombustibles de Sur a Norte puede ser un motor de desarrollo social y ecológicamente sustentable. Ellos hablan de biocombustibles producidos en pequeñas fincas familiares que serán una importante fuente de ingreso para comunidades rurales- hablan de comercio justo, esquemas de certificación y responsabilidad social empresarial. Pero la dura realidad es que no hay sitio para las pequeñas fincas familiares en la revolución agroenergética. Sólo los monocultivos enormes que se extienden de horizonte a horizonte pueden lograr las economías de escala que se necesitan para este proyecto. Los inversionistas globales y acreedores multilaterales como el Banco Mundial han sido muy claros respecto a esto.

Los monocultivos de gran escala, conocidos como agricultura industrial o el modelo de la Revolución Verde, promovidos en el Sur global en la segunda mitad del siglo XX por el gobierno de EE.UU., agencias de la ONU y las fundaciones Ford y Rockefeller, han repetidamente demostrado ser ecológicamente desastrosos, propensos a la erosión, destructivos de la biodiversidad y toda una calamidad para las comunidades rurales. No pueden ser manejados de manera sustentable, siempre necesitan grandes insumos energéticos, y siempre requieren de pesticidas y herbicidas tóxicos.

La poca legitimidad que le quedaba a la Revolución Verde recibió el golpe de gracia el pasado mes de abril con la publicación del informe IAASTD (http://agassessment.org/), un estudio de cuatro años de la agricultura mundial patrocinado por agencias de la ONU y el Banco Mundial. El estudio realizado por sobre 400 expertos, es a la agricultura lo que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático es al calentamiento global. El informe IAASTD, endosado por 58 gobiernos, advierte que la agricultura industrial ha degradado los recursos naturales de los cuales depende nuestra supervivencia, amenaza los recursos de agua y energía y entorpece los esfuerzos por combatir el calentamiento global.

Es muy triste ver algunos ambientalistas acudiendo al modelo obsoleto y destructivo de la revolución verde, ignorando todas las críticas que se le han hecho, y para colmo en nombre de combatir el cambio climático.
Fuente: www.ecoportal.net / 13-11-08

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­ Cuestionemos 'el progreso' del capitalismo-imperialismo y veamos el desarrollismo como recolonización

 

1. "Estamos viviendo una encrucijada de la historia y todavía podemos elegir qué camino vamos a recorrer"

 

El Foro de Resistencia a los Agronegocios titula “La Era de los Biocombustibles y la Reproducción del capitalismo” y explica razones para esta caracterización:

  1. En América Latina, y en especial en los países del Cono Sur, el modelo de los agronegocios domina los criterios de inserción de nuestra región al mercado global, de la integración y uso de nuestros territorios y además es hoy el principal vector de los conflictos socio-ambientales.

    Este proyecto de control territorial está concretizado y visibilizado en el mega plan de IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana), con la construcción de una red de hidrovías, carreteras, ferrocarriles, puertos, hidroeléctricas, etc. Está destinado a promover y aumentar la agro exportación, y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), agencias internacionales, gobiernos, bancos y por la iniciativa privada. El recién lanzado “Programa de Aceleración del Crecimiento” del gobierno de Brasil también es un ejemplo de esto”.
     

  2. “En el centro de la discusión está el papel fundamental de los biocombustibles para mantener esta misma forma de sociedad, substituyendo progresivamente el petróleo que se acaba, no apenas como combustible, sino como insumo base para toda la industria (ej.: plásticos, química, textil, etc.). Con la posibilidad de la agroenergía, las bases de reproducción del capitalismo están siendo redefinidas para su mantenimiento. Toda posibilidad real de continuidad del capitalismo depende – fundamentalmente – de energía para el proceso industrial de producción y de circulación de las mercancías”.
     

  3. En el constante avance de la concentración y centralización capitalista, "los biocombustibles se presentan como una nueva forma de integración de la producción agrícola a la industria, no apenas las cadenas dominadas por el agronegocio (Cargill, ADM, Bunge, Monsanto, Novartis, Syngenta, etc.) sino incorporando estas empresas a los agro-petro-negocios (ex: Petrobrás no Brasil, Repsol-YPF Argentina), mediados en América del Sur por una fuerte acción e intervención de los Estados en el modelo corporativo, apoyado globalmente, entre otros, por la Shell, Total, Exxon Mobil e British Petroleum. Éste es el proyecto en curso y traerá con él una nueva geopolítica y militarización para asegurar el control de estos territorios, y de los territorios de los pueblos indígenas, como ocurre hoy con el petróleo en nuestra región. (Ej. Ecuador, Colombia).

Es justamente la escala territorial de éste nuevo frente del agronegocio que precisa mucho ser tenida en consideración, una vez que la propia FAO estima que “en los próximos 15-20 años debemos ver a los biocombustibles produciendo el 25% del total de la demanda mundial de energía”. Sin embargo, esta previsión no es acompañada de ninguna estimativa oficial de la FAO sobre la extensión o localización de las tierras que serán ocupadas con la producción de estos nuevos cultivos.

 

En el caso de Brasil, el país tiene el mayor programa oficial en agroenergía: marco legal, plano estratégico de financiamiento y promoción, toda una arquitectura institucional pública de promoción e integración de los productores al modelo de los biocombustibles como forma de ‘resolver la generación de empleo y renta, mantener a los hombres en el campo y «desarrollar» el medio rural". Con ello Brasil pretende liderar el mercado mundial de biocombustibles, además de ser el principal promotor de este modelo en otros países del Mercosur, para lo que cuenta con una estimativa oficial de 100 millones de hectáreas de área disponible para el avance de los cultivos energéticos (sobre todo caña de azúcar, soja y otras oleaginosas, palma africana y “bosques energéticos”).

En éste número, ya estarían descontadas las áreas protegidas, parques nacionales y las tierras ya ocupadas con cultivos agrícolas.

Otra estimativa es más escalofriante:

"considerando el área de expansión sobre los Cerrados, la integración ganadería-agricultura, las zonas pastoriles degradadas, áreas de reforestación y las áreas actualmente marginadas, suman cerca de 200 millones de hectáreas las nuevas áreas para agricultura de energía, sin competir con la agricultura de alimentos y con impactos ambientales limitados o socialmente aceptados "(Plan Nacional de Agroenergía 2006-2011, p. 50).

Frente a éste escenario, queremos abrir una discusión sobre esta nueva forma de integración del campo y de la agricultura a las necesidades de manutención del capitalismo internacional, que coloca en cuestión el futuro de la lucha por la tierra, el sentido social de la bandera de la reforma agraria, la Soberanía Alimentaria, la sumatoria del movimiento ambientalista y ecológico y la fuerza política que tienen, en pleno siglo XXI, los movimientos campesinos.

Estamos viviendo una encrucijada de la historia y todavía podemos elegir qué camino vamos a recorrer".

Fuente: http://www.resistalosagronegocios.info/index.html

 

2. Afirmémonos contra "la estrategia de perpetuar el colonialismo, camuflado bajo la promesa del desarrollo" 

"Que gran parte del planeta vive bajo límites intolerables de pobreza es un hecho incuestionable. Pero las soluciones que se proponen en innumerables e interminables congresos mundiales, conferencias internacionales, encuentros en la cumbre, simposios universales, o cualquiera que sea el término mediático del momento, pasan siempre por la imitación e imposición de los modelos europeos, extremadamente dependientes de las "leyes del mercado" y la tecnología, y que supone enormes inversiones (financiadas por organismos internacionales a cambio de cumplir planes neoliberales de reestructuración de la economía) y la implantación de pautas sociales, culturales y de consumo en la mayor parte de los casos alejadas de sus formas de vida tradicionales.
Las razones por las que todas las soluciones ignoran completamente cualquier otro tipo de medidas y modelos económicos son múltiples (el carácter 'natural' de la economía de mercado y de la integración del Tercer Mundo en las esferas internacionales) pero todas coinciden en usar como prueba argumentativa el 'éxito' del modelo en Occidente.

Sin embargo, un análisis de la situación no basado en una comunión acrítica con las ideas del libre mercado o los intereses de corporaciones occidentales, apunta a una estrategia clara e intencionada: perpetuar la situación económica creada por el colonialismo, camuflándola bajo la promesa del desarrollo".

Rafael Carrasco Quesada plantea en:

"La implantación del desarrollo

Este proceso de implantación del modelo de desarrollo se realiza a través de métodos de eficacia probada: destrucción de las economías locales, estrechando al máximo los lazos de dependencia con la antigua metrópoli; favorecimiento de la conversión de elites locales al "desarrollismo", que pasan, convenientemente armadas, a actuar como representantes de las potencias desarrolladoras (los ejemplos son innumerables: Argentina, El Salvador, Chile…); respaldo a golpes de Estado, con el fin de derrocar a gobiernos no favorables, con ayuda de las elites mencionadas anteriormente (tristemente, los ejemplos son también innumerables: Chile, Venezuela, Haití…); intervención militar directa, cuando ninguna de las anteriores medidas ha funcionado. Pero sin duda el método que ejemplifica a este nuevo tipo de colonialismo es el sistema de préstamos con el apelativo de "ayudas", concedidos a las elites pro-desarrollo cuando llegan al poder, y que a cambio pone completamente a disposición de las potencias mercados y recursos naturales y humanos, y que debe ser usado para proyectos que potencien el desarrollo económico, y devuelto en dólares.

 

Como afirma Goldsmith, no hay razones de peso para defender que los préstamos exteriores, incluso a bajo interés, se traduzcan en crecimiento económico, y mucho menos en erradicación de la pobreza, ni que la deuda puede pagarse aumentando las exportaciones. Entre los países de reciente industrialización, sólo Corea del Sur aceptó préstamos considerables para su salida del subdesarrollo; sin embargo, países típicamente ejemplificados por su rápido ascenso al primer mundo, como Taiwán o Singapur, no recurrieron a enormes préstamos internacionales para conseguirlo [4].

Gran parte de este dinero usualmente se emplea en comisiones a miembros de las elites (de nuevo, innumerables ejemplos: Saddam, Suharto, Marcos), armamento para mantener la represión, y proyectos, en la mayoría de los casos, inviables, contratados a empresas extranjeras. Muchos de los países que recibieron estos préstamos en los 70 fueron dictaduras militares, como Filipinas, El Salvador, Chile o Uruguay, préstamos supuestamente destinados al desarrollo pero en su mayor parte utilizados para financiar operaciones de "contrainsurgencia". De esta manera, países ahora democráticos o en proceso de democratización se encuentran en la terrible situación de tener que destinar gran parte de su PIB a devolver la deuda que sus dictadores contrajeron y gastaron en las armas para su represión. Numerosos analistas económicos y políticos utilizan el término "préstamo inmoral" para denominar esta práctica de "ayuda al desarrollo".

 

El país receptor suele ver su deuda aumentada hasta el punto de destinar gran parte de su PIB a su pago, y ver su economía intervenida por organismos internacionales al servicio de intereses pro-desarrollo, como el FMI o el Banco Mundial, hasta llegar a la situación de sobreendeudamiento, en la que la deuda de un país sobrepasa su capacidad de pagarla en el futuro. Por cada dólar que se envía en ayuda al África subsahariana, 1,5 se destinan a cubrir el pago de la deuda (Noreen Heertz, The Debt Threat: How Debt is Destroying the World).

 

La deuda media en Latinoamérica supone el 177 por ciento de su producto interior bruto (WEO, 2006) y ha sido pagada 8 veces.

 

Una vez que se ha alcanzado esta situación de sobreendeudamiento, el país endeudado se convierte en una colonia de hecho de los países prestamistas, que exigen concesiones económicas de todo tipo, y someten sus débiles economías a drásticas reconversiones, a cambio de exiguas facilidades en el pago de la deuda. La capacidad de las instituciones financieras globales para imponer fuertes sanciones económicas a los países morosos, aniquilando su única fuente de ingresos (la exportación de materias primas), son motivación más que suficiente para que los países endeudados no se retrasen en el pago de una deuda cuyos intereses ya sobrepasan cualquier capacidad de devolución posible.

La intervención directa de las corporaciones transnacionales, que ejercen el control directo de los recursos en lugar de los Estados nacionales (como en la época de colonialismo formal) elimina cualquier tipo de responsabilidad y transparencia en la gestión de los mismos, al mismo tiempo que evita las contradicciones que supone defender la democracia y la igualdad de los pueblos, mientras se condena a la dependencia y la pobreza a la mayor parte de ellos.

Un factor novedoso es la introducción del elemento humanitario, por el que las ONG se erigen en intermediarias entre el país receptor y la ayuda internacional, normalmente en el papel de consultores, con salarios desorbitados para el país receptor, y poco conocimiento del terreno y sus idiosincrasias culturales.

 

De igual modo, las campañas de ayuda humanitaria tras desastres naturales o conflictos bélicos, antes dirigidas por la ONU con ayuda de ONG, son ahora gestionadas por compañías privadas subcontratadas por los países cooperantes. Bajo la pretensión de reconstruir la zona, la cooperación se transforma rápidamente en una completa reconversión de la economía local, privatizando recursos públicos, y reconstruyendo prácticamente desde cero los países afectados (creando literalmente nuevos territorios) siempre en beneficio de los países "solidarios" o de las corporaciones que estos representan.

Shalmali Guttal, un investigador de Bangalore que trabaja para la ONG Focus on the Global South comenta: "Antes teníamos colonialismo vulgar.

Ahora tenemos este colonialismo sofisticado, que ellos llaman reconstrucción" . Naomi Klein llama a esta nueva estrategia "capitalismo de desastre".

Los casos son tan numerosos como recientes: Afganistán, Irak, Haití, los afectados por el tsunami de 2005, como Sri Lanka o Tailandia... y no sólo afecta a los países subdesarrollados, como el caso del huracán Katrina en EE.UU. Durante la campaña de ayuda humanitaria a los afectados por las inundaciones en Myanmar, y ante la resistencia de la Junta Militar a permitir la entrada a los cooperantes internacionales, la presión internacional fue escalando exponencialmente hasta el punto de conjugar la idea de una intervención militar "justificada" en el país. El hecho de que Myanmar sea la última zona del sudeste asiático en la que las corporaciones no acampan a sus anchas es sin duda una mera coincidencia.

La conclusión es simple: en cualquiera de sus nuevas formulaciones, «el desarrollo es una forma de colonialismo», ya que comparte sus objetivos y métodos, implementado por compañías multinacionales, elites locales e instituciones globales opacas y no democráticas como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, e impuesto, si es necesario, por la fuerza de las armas. Un análisis comparativo de un número significativo de actuaciones específicas de ambos sistemas de control económico en países en vías de desarrollo debería arrojar evidencia más que suficiente para establecer la validez de esta afirmación".
Este artículo fue publicado originalmente en la versión escrita de la Revista Pueblos en su número 34, de Septiembre de 2008.
http://www.revistapueblos.org
Fuente:
www.ecoportal.net /
3-11-08

 3. Nacionalicemos el sistema agroalimentario echando al capital especulativo fuera del control territorial y a los oligopolios

 

Paul Nicholson Solano y Ainhoa Iturbe Suberbiola (Gara), en "Agricultura campesina y soberanía alimentaria frente a la crisis global", reflexionan:

 

"El mundo entero está en crisis, una crisis de dimensiones múltiples, una crisis de alimentos, de energía, del clima y de las finanzas. Las soluciones que nos ofrecen desde el poder -más libre comercio, semillas transgénicas...-  ignoran que la crisis es producto del sistema capitalista y del neoliberalismo y sólo profundizarán sus impactos. Para encontrar soluciones reales más bien hay que mirar hacia la soberanía alimentaria que propone la Vía Campesina.

En las últimas décadas hemos visto el avance del capital financiero y de las empresas transnacionales sobre todos los aspectos de la agricultura y del sistema alimentario de los países y del mundo.

Desde la privatización de las semillas y la venta de agrotóxicos hasta la compra de la cosecha, el procesamiento de los alimentos y su transporte, distribución y venta al consumidor, todo está ya en manos de un número reducido de empresas. Los alimentos han pasado de ser un derecho de todos y todas a ser una mercancía más. Se están homogeneizando nuestras dietas en todo el mundo con alimentos que son malos para la salud, tienen precios fuera del alcance de la gente, y estamos perdiendo las tradiciones culinarias de nuestros pueblos.

 

A la vez, estamos viendo una ofensiva del capital sobre los recursos naturales, como no se había visto desde tiempos coloniales. La crisis de la tasa de ganancia del capital los lanza a una guerra privatizadora de despojo contra nosotros y nosotras, campesinos e indígenas, un robo privatizador de la tierra, el territorio, los bosques, la biodiversidad, al agua y la minería. Los pueblos rurales y el medio ambiente están siendo agredidos.

La siembra de agrocombustibles en grandes monocultivos industriales es parte de este despojo, justificado falsamente con argumentos sobre las crisis energética y climática. La realidad detrás de estas últimas facetas de la crisis tiene mucho más que ver con la matriz actual de transporte a larga distancia de bienes, individualizado en automóviles, que con otra cosa.

Ahora, el surgimiento de la crisis de alimentos y la crisis financiera hace que todo se agudice. La misma crisis financiera y las crisis de alimentos están vinculadas a la especulación del capital financiero con los alimentos y la tierra, en detrimento de la gente.

El capital financiero está más desesperado, asaltando los erarios públicos para sus rescates, los cuales van a obligar a todavía mayores recortes presupuestarios en los países y mayor pobreza y sufrimiento.

El hambre en el mundo sigue su ritmo de crecimiento. La explotación y todas las formas de violencia, en especial contra las mujeres, aumentan. Con la contracción económica en los países ricos crece la xenofobia en contra de los trabajadores y trabajadoras migrantes, con creciente racismo y represión, y el modelo dominante ofrece cada vez menos oportunidades para la juventud en el campo.

 

En síntesis, todo va de mal en peor. Sin embargo, como toda crisis, genera oportunidades:

Está quedando claro que las corporaciones transnacionales son los verdaderos enemigos que están detrás de aquéllos. Está quedando claro que los gobiernos neoliberales no sirven a los intereses de sus pueblos. Y que el régimen mundial de alimentos controlados por las empresas transnacionales no es capaz de alimentar a la gran masa de personas en este planeta, mientras que la soberanía alimentaria basada en la agricultura campesina local es más necesaria que nunca.

 

Frente a esta realidad, en Vía Campesina defendemos la soberanía alimentaria. Echando al capital especulativo fuera de los alimentos, y renacionalizando la producción y las reservas de alimentos se ofrecería la única salida a la crisis alimentaria. Sólo la agricultura campesina alimenta a los pueblos, mientras que el agronegocio produce productos de exportación y agrocombustibles para alimentar a los automóviles en lugar de los seres humanos. La soberanía alimentaria basada en la agricultura campesina ofrece la solución a las crisis.

 

Frente a las crisis energéticas y climáticas: La diseminación de un sistema alimentario local, que no se basa ni en la agricultura industrial ni en el transporte a larga distancia, eliminaría hasta un 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero. La agricultura industrial calienta el planeta, y la agricultura campesina lo enfría. Un cambio en el patrón de transporte humano hacia el transporte colectivo y otro en los patrones de consumo son los pasos adicionales necesarios para hacer frente a las crisis energéticas y climáticas.

 

La agricultura campesina sostenible: Sólo la producción campesina agroecológica puede desvincular el precio de los alimentos del precio de petróleo, recuperar los suelos degradados por la agricultura industrial y producir alimentos sanos y cercanos para nuestros pueblos".

 

(*) Paul Nicholson Solano y Ainhoa Iturbe Suberbiola, Delegados de EHNE en la V Conferencia de La Vía CampesinaFirman también el artículo Mikel Kormenzana Okeranza e Iñigo Etxebarria Elosegi, igualmente delegados de EHNE en la V Conferencia de La Vía Campesina, celebrada en Mozambique del 19 al 22 de octubre de 2008.

Fuente: www.rebelion.org/Ecología social/ 1-11-08

 

 


En consecuencia, a 25 años de 'democracia', sigue aumentando la injusticia social en forma de mayor: ▪sometimiento a hacer avanzar el reinado de los grandes capitales imperialistas; ▪despojo hasta de la economía de subsistencia; ▪destrucción de la habitabilidad del país; ▪genocidio silencioso y discapacidad laboral.
 

De modo que no se trata de distribuir equitativamente, lo esencial es el cambio en el uso y control sobre la heterogeneidad territorial e integración continental. De ahí la importancia de la reforma agraria mirando a la soberanía alimentaria y al poblamiento de todas las provincias con apertura de condiciones dignas de vida y trabajo para todos los pueblos e inmigrantes sin discriminación de tipo alguno.

Implica un «trabajo» completamente distinto al actual no sólo por respetar derechos humanos e identidades de quienes lo realizan sino, también, por no despilfarrar esfuerzos y recursos como las automotrices y la construcción para exclusivo beneficio lucrativo de oligopolios que, a la vez, incrementan la dependencia del país.
 

 

 


Organización  ((VOLVER))

De sociedad y Estado a favor del saqueo a los de abajo o en contra de la justicia social

El «trabajo» supone una organización de los de abajo que hoy se les impone para sobreexplotar su condición de trabajadores y la naturaleza en beneficio exclusivo de la acumulación de riquezas e ingresos de grandes capitales transnacionales y transnacionalizados.

Este funcionamiento económico-social es implantado con la violencia del Estado (aun cuando sea 'democrático') porque no implica un uso transformador de la naturaleza para atender las necesidades populares y cuidar tanto por la salud pública como por el medioambiente, al contrario es para producir

Este funcionamiento socioeconómico:

1. Es genocida

 

Los gobiernos llegan a dar la espalda a:

"El hambre entre los chicos argentinos que no sólo es un tremendo problema que no se resuelve sino que además se está transformando en un drama que crece sin parar".

Mariana Iglesias informa que, "según la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), el año pasado 1.080.000 chicos pasaron hambre. Calculan que este año afectaría a 1.200.000 chicos.

"En el 2007 se estima que un 9% de la infancia urbana experimentó episodios de hambre", dice el informe, basado en las respuestas de padres de más de mil hogares de las diez ciudades más grandes de la Argentina.

 

En Argentina viven 12 millones de niños y adolescentes de entre O y 17 años. En 2007, el 60,77% vivía en hogares vulnerables en términos socioeconómicos en cuanto al clima educativo y las condiciones materiales del entorno más próximo. El derecho a una vivienda y un medio ambiente adecuado para la vida y el desarrollo de la infancia también se vieron vulnerados en el 53% de los chicos (6.360.000): 2.500.000 chicos hacinados (más de tres por pieza) y 1.680.000 con saneamiento inadecuado (hogares sin baño, agua potable e inodoro con descarga).

 

Todas las cifras del Boletín del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia son fuertes. Hablan de chicos que pasan hambre, viven hacinados, sin agua potable, con diferencias de crianza abismales con sus pares ricos. "En 2007, la mitad de los niños y adolescentes no contaba con los recursos necesarios y adecuados para su desarrollo e integración social. Las condiciones deficitarias de habitabilidad, las restricciones en el acceso a la alimentación y la vestimenta, más las dificultades en el acceso a la atención de la salud, configuraron contextos de vida empobrecidos, evidenciados en otros indicadores significativos al desarrollo humano de la infancia, como los estímulos emocionales e intelectuales en la socialización y formación", dice Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro del Observatorio de la Deuda Social Argentina y Fundación Arcor.

 

Si las comparaciones son odiosas, en este caso, son obscenas. El 86% de los chicos del 10% de los hogares más pobres tiene problemas de habitabilidad, número siete veces mayor que el 10% más rico. Los chicos del 10% de los hogares más pobres tienen tres veces más chances de no ir al jardín de infantes. Los adolescentes pobres registraron 9 y 25 veces más posibilidades de abandonar o atrasarse en los primeros años de EGB y los últimos del Polimodal.

 

"Los estudios del Barómetro evidencian que estos déficit y desigualdades tienden a profundizarse en Argentina y revelan violaciones a derechos exigibles              -concluye Tuñón-. Esperamos que estos datos interpelen a los actores e instituciones encargados de velar por su cumplimiento".
Fuente: Clarín//Sociedad// 15-11-08

 

165 mil menores de cinco años están desnutridos.

 

En un país con capacidad de producción de alimentos, se hambrea a niños discapacitándolos mental y físicamente. No hay intención alguna de solución. Al revés, el Movimiento Nacional de Chicos del Pueblo que realiza la campaña "el hambre es un crimen" ha sufrido el quinto atentado.

 

2. Sostiene la sociedad exclusiva y excluyente mediante represión

 

El 21 de febrero de 2008, el Movimiento Nacional de Chicos del Pueblo comunica la convocatoria a la campaña:

 

El Hambre es un crimen

Ni un Pibe Menos

 

"El Hambre es un crimen. Hay que detenerla. Sí o sí. Porque en nuestro país no faltan ni alimentos, ni platos, ni madres, ni médicos, ni maestros, faltan en cambio la voluntad política, la imaginación institucional, la comprensión cultural y las ganas de construir una sociedad de semejantes que asegure a nuestros hijos las oportunidades vitales para que puedan crecer con dignidad. Es imperativo terminar con un sistema económico -que en la mayoría de los casos- no da hijos sino hambre, que no da futuro sino Paco, que talla caricias olvidadas en cuerpos olvidados.

 

Niños hermosos nacen a la muerte aunque ya todos sepamos que la infancia es el principal recurso natural no renovable de nuestro país, ya que la mayoría de las capacidades humanas quedan -de alguna manera- determinadas durante los primeros años de vida cuando los niños están haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos.

La infancia es por lo tanto la gran oportunidad de la sociedad para mejorarse a sí misma en lo biológico, en lo cultural, en lo económico, incluso en lo político. La infancia es el terreno más fértil para sembrar inteligencia, trabajo, creatividad, justicia y democracia.
Sin embargo, los niños se nos mueren de hambre por decenas cada amanecer. Se nos mueren “acabaditos de nacer” mientras los padres
lloran por los días hermosos, cuando la vida era azul.

Sin una infancia sana, amasada y entera es impensable una Argentina mejor. Porque un país que mutila a sus niños es un país que se condena a sí mismo.
¿Cuánto tendrán que andar nuestros hijos pobres, para no morirse de hambre, como goteras vivas que
desangra las estrellas? Entre dolores y silencios hay una calle por donde marchan los niños hacia una primavera que se domicilia en los extremos del viento borrando de los calendarios la contribución de sangre a la acumulación capitalista.
Pero nuestros PIBES vencerán porque son
el golpe temible de un corazón no resuelto: Con ternura y airosos como alas".

Alberto Morlachetti
Coordinador Nacional
 

 

El 13 de noviembre del 2008, la Red El Encuentro, RED DE CENTROS COMUNITARIOS emite el comunicado de prensa:

 

NO A LA INJUSTICIA, NO A LOS APRIETES, NO A LA IMPUNIDAD.

SÍ A LA VIDA, SÍ A LA DIGNIDAD.

 

El hambre es un crimen, como muchos otros que se cometen impunemente en esta sociedad. Bajar la edad de imputabilidad de los pibes es una aberración, es no comprender a los pibes como sujetos de Derecho, como futuro y como presente, como proyección de sueños, como compañeros de la vida.

Los que así lo entendemos no bajamos los brazos ante la injusticia. Nos organizamos, luchamos y marchamos… como Viviana, una joven educadora de nuestra red, con la fortaleza y la convicción de la dignidad, no dejando que la historia sea algo ajeno. A ella, el miércoles 12 de noviembre en pleno acto contra la Baja en la Edad de Imputabilidad, a metros de Casa de Gobierno de la provincia, en La Plata (más específicamente en la puerta de la Secretaría de Prensa), un auto azul la esperaba para someterla a la tortura física y psicológica como si los 25 años de democracia hubieran sido en vano. La golpearon, le hicieron cortes en las manos y el vientre, a la vez que le gritaban: "si le gusta la joda, a nosotros nos gusta más", y que "dejen de joder".

Este es el quinto atentado que sufrimos los compañeros del Movimiento Nacional Chicos del Pueblo y nos preguntamos: HASTA CUANDO vamos a seguir expuestos a tremenda impunidad, con un gobierno que no da señales de vida o que cuando las da es con más mano dura, enfrentando las consecuencias de la injusticia y no sus causas.

Bajar la edad de imputabilidad no es una solución real, además viola todos los tratados internacionales y la Convención Internacional de los Derechos del Niño, la Niña y los Adolescentes, que en Argentina tiene rango constitucional.

Repudiamos con fuerza y bronca todas las prácticas que nos remiten a un pasado que no olvidamos, ni a sus responsables que no perdonamos.

Acompañamos, valoramos y enaltecemos a Viviana, y en ella a todas las personas que día a día luchamos por un mundo de Justicia, Dignidad e Igualdad.

02320-426786/430677 redelencuentro@telered.com.ar

 

El 14 de noviembre la Agencia de Noticias Red Acción difunde otro comunicado en repudio a la agresión.

 

Justicia Ya! La Plata, comunicado de prensa (13 de noviembre):

"Repudiamos el salvaje atentado perpetrado contra una militante de la organización Pelota de Trapo de José C. Paz y de la Red de los Chicos del Pueblo. La compañera fue secuestrada por dos hombres y una mujer, salvajemente golpeada y cortada con un arma blanca y luego arrojada en cercanías del bingo platense.

Cabe destacar que este hecho se produce a plena luz del día, en la esquina de la gobernación bonaerense y en el marco de una marcha contra la baja de edad de imputabilidad propuesta por Scioli. La denuncia fue recibida por la fiscal Betina Laki de la fiscalía Nº11, que caratuló la causa como "privación ilegal de la libertad".

Hacemos responsables al gobierno provincial de Daniel Scioli y al gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner de la inmediata investigación y condena a los responsables materiales e ideológicos del atentado".

 

Justicia Ya! La Plata

Asociación Anahí; Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos; Central de Trabajadores Argentinos (CTA) La Plata-Ensenada; Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Prov. de Bs. As.; Centro de Abogados por los Derechos Humanos (CADHU); Centro por los Derechos Humanos Hermanos Zaragoza; Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH); Comité de Acción Jurídica (CAJ); Comité de Defensa de la Ética, la Salud y los Derechos Humanos (CODESEDH); Familiares de Desaparecidos, La Plata; Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA); H.I.J.O.S. La Plata; La Ciega; Liberpueblo; Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH); Madres de Plaza de Mayo, La Plata; Unión por los Derechos Humanos, La Plata.

Fuente: www.anred.org/14-11-08

 

En la Argentina se está secuestrando y torturando

a los militantes sociales

 

Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, FeTERA - CTA comunica:

 

"Por quinta vez en un lapso de pocos meses, un militante, en este caso una compañera, del Movimiento Chicos del Pueblo,  ha sido secuestrado por desconocidos, que golpean a sus víctimas, amenazan sobre ataques a su organización, o como en el día de ayer, y frente a la presencia de la policía, el secuestro es seguido de cortes, en piernas y brazos, además de golpes, insultos y amenazas.

"Los Chicos del Pueblo", no son las únicas víctimas directas de estos ataques.

Desde el secuestro del compañero Micheli, pasando por los secuestros y torturas sufridos por dirigentes y militantes de la CTA, además de los robos de computadoras y asaltos a sedes gremiales.

Estamos sufriendo una política de agresión, las organizaciones de la CTA, que enfrentamos el Modelo Neoliberal, somos blanco cada vez más reiterado de una violencia, que pretende desalentar nuestra lucha.

Las denuncias realizadas al Ministerio del Interior, pese a lo reiterado de la situación, no han tenido resultados aclaratorios.

Desde la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, repudiamos este nuevo hecho de violencia contra nuestros compañeros; nos solidarizamos nuevamente con el Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo y  alentamos una masiva participación en la Marcha Contra el Hambre, a realizarse el próximo 12 de diciembre entre Parque Rivadavia y la Plaza de Mayo".

 

3. Se consolida inculcando una cultura antisocial

 

Juan S. Pegoraro, en mayo de 2003, aclara sobre:

Causas y causalidad de la inseguridad 

"Una característica actual de las sociedades capitalistas occidentales es la inclusión cultural de casi toda la población y al mismo tiempo una política de exclusión y marginación social que Jock Young (2001) llama canibalismo y bulimia, y una creciente violencia delictiva.

Ambas características han sugerido la imperiosa necesidad de explicaciones causalistas basada de naturaleza individual revitalizando teorías bio-psicologistas y de la medición de coeficientes mentales –“I.Q”- (Eysenk, 1973; Murray, 1992; Murray y Herrnestein 1994; Wilson, 1997).

Estas explicaciones son irradiadas desde poderosas fundaciones norteamericanas como la Heritage, la Rockefeller, así como departamentos académicos de universidades como Harvard, Columbia, Los Angeles. Así acompañan teóricamente las políticas económicas neoliberales de mercado justificando la exclusión social por las características o naturaleza de los “perdedores” y el delito en la maldad irreducible de seres asociales y amorales lo que ha disparado exponencialmente la población carcelaria en EE.UU. (actualmente hay casi 2 millones de personas encarceladas y 4 millones más bajo control de agencias penales) y en todos los países capitalistas occidentales. 

Ahora bien, de lo dicho sobre la existencia de un orden social se desprende que el miedo y la inseguridad son vividos y sufridos con diferencias apreciables entre las clases sociales, grupos, comunidades; las clases subalternas no sólo sienten la inseguridad social y política de cara al sometimiento que padecen, sino también la inseguridad intraclase, fenómeno no nuevo, es cierto, pero que en los últimos 20 años se ha tornado dramático. 

 

Como sostiene Lois Wacquant (2001) en una investigación realizada en ghetos de Detroit se han roto los lazos sociales comunitarios que siempre estuvieron presentes sosteniendo formas de solidaridad a su interior (Lewis, 1964; Valentine, 1976; Wacquant, 2001; Lomnitz, 1983; Auyero, 1997); la ruptura de la solidaridad interna en ellos ha sido sustituida por otras características como la “despacificación, desdiferenciación e informalización”. 

 

La exclusión social -más la prédica individualista- generó en esos lugares como en nuestras poblaciones villeras o fabelas o vecindades o chabolas, una desafiliación (Castel, 1995) y además la mayoritaria existencia de "inútiles para el mundo", supernumerarios rodeados de una cantidad de situaciones caracterizadas por la precariedad y la incertidumbre del mañana. 

Los pobres siempre han vivido en la inseguridad y en el miedo, pero ahora producto de una guerra social que desataran los grandes grupos económicos que han producido una sociedad tremendamente polarizada, aparecen ciertas formas de resistencia larvada de los sectores desposeídos que atacan a sectores de clase media y alta.

 

Pero claro, ésta es una parte de la problemática de la inseguridad ya que como decíamos se omite considerar la violencia generalizada entre los propios pobres y excluidos sociales que se victimizan entre sí, producto en gran medida de la desesperación, la degradación social y de los efectos de la marginación, la frustración y el desamparo; y en este caso el sistema penal, y más aún la policía, se mantiene al margen y hasta facilita la sordidez de estos actos intraclase que le permite solapar otros delitos que producen un daño social mayor como aquellos llamados delitos del poder (Pegoraro, 2002), en especial los económicos (...)".
Fuente: www.argumentos.fsoc.uba.ar/n02/articulos/inseguridad_pegoraro.pdf -mayo 2003

 

4. Pervierte la política al desviar de los debates básicos

 

Las fábricas del hambre

 

 Miguel A. Semán, en "Las fábricas del hambre", advierte:

(APe).- La suba del precio de los alimentos durante el año 2007 sumó 119 millones de personas al ejército del hambre, con ellos ya van reclutados casi 1.000 millones de personas en todo el planeta. En América Latina y el Caribe la cifra que había caído de 53 a 45 millones entre los años 90 y 2.005, como consecuencia del alza de los precios del trigo, el maíz, los lácteos y el arroz trepó a 51 millones en 2.007. Lo increíble es que el incremento no está ligado a la falta de alimentos ya que la región produce, en promedio, un 40% más de lo que necesita.

Aquella inflación mundial de un año atrás provocó la algarabía de países productores como Argentina y Brasil, que engordaron sus reservas sin que decreciera su población de hambreados. En esos tiempos de bonanza el presidente Lula dijo que el aumento del precio de los alimentos debía recibirse con alegría porque significaba que los pobres del mundo habían empezado a comer. Es una pena que no les haya avisado que había llegado la hora de la comida a los 32 millones de chicos que en su país viven en familias con un ingreso inferior a 40 dólares al mes.

La misma escalada alcista, de precios y pobres, provocó, como coletazo en la Argentina, la lucha entre el gobierno y los productores rurales por los excedentes de esa renta excepcional. Los dos bandos en guerra sin darse cuenta apelaron al mismo discurso autista. El mundo necesita lo que nosotros tenemos, dijeron, como si no estuvieran hablando de hambre y de comida. Unos y otros creían que nadaban en un océano de dólares y soja ubicado a millones de años luz de los pre-cadáveres del Chaco, los desnutridos de La Rioja y los pibes malditos del conurbano bonaerense.

La misma distancia, pero para el otro lado, que los separaba de los monopolios exportadores de cereales cuyas ganancias permanecieron intactas.

Hoy, como consecuencia de la crisis financiera internacional, los precios de los alimentos bajan. Sin embargo los costos de la caída también los pagarán los pobres. Ahora, porque en vez de inversión y aceleramiento de las economías, habrá desconfianza de los inversores, recesión y desempleo. Los mercados, dicen los economistas, hoy tienen un comportamiento irracional porque actúan dominados por el pánico.

Lo dicen tan sueltos de cuerpo como si ayer, cuando los movía el motor del lucro sin límites, hubiesen sido racionales.

Se necesita, según la FAO, una inversión de 30.000 millones de dólares anuales, durante diez o quince años, para solucionar el problema del hambre en el mundo.

El gobierno de Bush puso 700.000 millones sobre la mesa y ya perdimos la cuenta de lo que gastó Europa para que sus gigantes de papel no se derrumben unos a otros como en una danza de borrachos.

Mucho menos reclama el hambre para dejar de ser. Hace tres meses la Municipalidad de Chilecito, a 200 kilómetros de la ciudad de La Rioja, detectó 400 casos de chicos desnutridos. Los funcionarios admitieron que esos 400 chicos habían desbordado el sistema. Hace unos años les llegaban módulos alimentarios de la Nación. Los módulos con el tiempo pasaron a ser tickets y los tickets de cincuenta pesos, para la compra de carne y leche, con la inflación pasaron a ser nada.

El hambre no es un fenómeno de la naturaleza, como algunos creen. Tampoco es una enfermedad, ni una consecuencia indeseada del clima. Es una invención humana tan letal y temible como las armas químicas que Bush y sus aliados decían buscar en Irak. Como todo instrumento de destrucción masiva se aplica de manera racional y selectiva sobre determinadas regiones del planeta y apunta al exterminio de las razas y los sectores sobrantes de la población mundial.

Si no fuera así no se explicaría que 2 millones y medio de niños en la Argentina no alcancen a cubrir sus necesidades de alimentación, salud, vestimenta y educación y que 400.000 de ellos sean indigentes. Que en medio de este panorama los índices oficiales proclamen el descenso de la pobreza y la mentira sirva de fundamento para la reducción de los programas alimentarios. Y que todo esto pase, además, en el quinto país exportador de cereales del mundo.

Para algunos se trata nada más que de una paradoja. Nosotros seguimos diciendo que es un crimen. Un negocio tan macabro y colosal como la guerra. Quizás por eso en medio de la crisis las potencias del mundo hayan corrido a rescatar a los fabricantes del hambre en vez de tenderles una mano a los hambrientos".
Fuente: http://www.pelotadetrapo.org.ar/13-11-08

 

5. Induce a enfoques de nación que bloquean cambios sociales

 

 Forestación y plantas de celulosa

Un modelo calcado país a país

 

Víctor L. Bacchetta entrevista a Ricardo Carrere:

"El grupo Guayubira nuclea a personas y organizaciones preocupadas por la conservación del monte indígena y por los impactos socioambientales del modelo forestal vigente en Uruguay. Guayubira procura fomentar la información y la investigación sobre estos temas y no realiza acciones espectaculares de ningún tipo, pero algunos lo señalan como el grupo más radical en contra de la forestación y dedican artículos enteros con el objetivo de descalificarlo.

 

El técnico forestal Ricardo Carrere fue uno de los fundadores de Guayubira en 1997 y cuenta con una larga experiencia sobre esta problemática en Uruguay y en el resto del mundo, ya que desde 1996 se desempeña como Coordinador Internacional del World Rainforest Movement / Movimiento Mundial por los Bosques, una red de personas y grupos presente en 131 países.
 

- Luego del triunfo del Frente Amplio, Guayubira le pidió una entrevista al presidente electo que nunca se concretó. No obstante, las nuevas autoridades de la Dinama se mostraron abiertas inicialmente a reunirse con las organizaciones ambientalistas, aunque esto se fue modificando después. ¿Cómo es actualmente la relación de ustedes con el gobierno?

Ricardo Carrere- Quizás puede haber culpa de ambas partes, pero de hecho hay una ruptura del diálogo. Un diálogo que, en realidad, nunca existió.

El Estado en conjunto no ha entendido aún que el futuro bienestar de nuestro pueblo depende de la cuestión ambiental. Sigue anteponiendo la inversión y el empleo al cuidado ambiental. Las organizaciones mal llamadas -a mi entender- ambientalistas son vistas como un problema; su voz debe ser escuchada, porque no hay más remedio, pero sus opiniones no son tenidas en cuenta. Es una especie de diálogo de sordos. Venimos planteando desde hace años los impactos del modelo forestal, pero no se escucha, se sigue aplicando básicamente el mismo modelo. El problema central de nuestra relación con el Estado es que para ellos es una pérdida de tiempo y se sienten atacados por nosotros. Y para nosotros también es una pérdida de tiempo porque no se logra prácticamente nada.
 

- ¿En qué sentido puede haber responsabilidad de ambos lados?

R C- Por ejemplo, cuando nos reuníamos con la Dinama sacábamos un comunicado planteando lo que había pasado en la reunión. Creo que esto fue percibido como un ataque; dar a luz pública lo discutido en un ámbito supuestamente privado. Para nosotros, nuestra función y la función del Estado también es la transparencia, lo que se discuta y se diga es motivo de difusión pública. Quizás fue un error si fue percibido por la otra parte como un ataque solapado, pero también depende de la óptica con que se mire. Para nosotros la transparencia es importante y lo que se maneja en el Estado debe ser conocido por la opinión pública, incluyendo las opiniones sobre lo que se está haciendo y lo que no se está haciendo.
 

- ¿Cómo influyó la agudización del conflicto con Argentina en las actividades de Guayubira, tanto en la relación con el gobierno como con la prensa en general?

R C- Influyó enormemente, porque un problema interno del Uruguay, el modelo de desarrollo que incluye la forestación y las fábricas de celulosa, que debería ser discutido sobre todo en el ámbito interno, se convirtió en un conflicto externo en el cual, supuestamente, todos los uruguayos bien nacidos debían apoyar al gobierno contra los argentinos. Nosotros quedamos aislados en todo sentido. La prensa, en particular la televisión, ha estado trasmitiendo casi a diario información sobre las fábricas de celulosa, pero a nosotros no se nos brinda acceso. Accedíamos al principio, sobre todo en Canal 5, pero a partir del conflicto con Argentina se cerraron todos los canales. La información sobre las fábricas de celulosa ha sido siempre en un solo sentido. Lo mismo ocurre en gran parte de la prensa escrita, con muy pequeños espacios para otros planteos.
 

- ¿Hubo cambios en las organizaciones sociales?

R C- También, pero aquí se dieron tres posiciones diferentes. Algunos pocos que se manifestaron en contra del corte de los puentes. Otros se colocaron en el extremo opuesto, el apoyo irrestricto a Gualeguaychú. Y nosotros no nos manifestamos ni a favor ni en contra del corte de los puentes porque entendemos que la instalación de las plantas de celulosa es un problema que debemos discutir internamente en Uruguay. O sea que hubo separaciones entre quienes nos oponemos al modelo forestal por tener estrategias diferentes sobre este tema. En definitiva, el corte de los puentes fue un desastre para nosotros, pero no nos pronunciamos públicamente porque es una medida que toma un pueblo hermano en defensa de lo que ellos consideran sus intereses.

 

- Ustedes tienen relaciones con organizaciones de otros países con modelos de forestación similares. ¿Cuáles son las coincidencias y diferencias entre estos procesos?

R C- Es un modelo calcado país por país. Uno va a Chile, a Argentina, a Ecuador, a Colombia, en todos es el mismo modelo, la diferencia solamente está en si hay más o menos represión. En el caso de Chile hay una represión brutal, aplican la ley antiterrorista contra los mapuches que están tratando de recuperar sus territorios ocupados por unas empresas forestales que están invirtiendo también en Uruguay. En Colombia, la represión es mucho mayor que en Chile, porque ahí operan grupos paramilitares. En Misiones y Corrientes, en Argentina, es el mismo modelo. En Ecuador es igual. En Brasil, en Espíritu Santo, Bahía, Minas Gerais, Río Grande del Sur también. Y tiene los mismos impactos en todos lados. También he estado en Sudáfrica, en Swazilandia, en Tailandia, en Indonesia y es exactamente igual. Yo voy a estos países y tengo una serie de preguntas para hacer, pero ya conozco las respuestas de antemano. Les pregunto a los campesinos en Tailandia si la forestación con eucaliptos afectó el agua y la respuesta es "sí, terminó con el agua". Les pregunto si pueden cazar y me responden "no, la caza desapareció".

 

- En los países donde se inició más tempranamente la forestación con monocultivos, ¿se han reconocido esos impactos y se han tomado medidas al respecto?

R C- El problema es que es un modelo excluyente. Por ejemplo, en Chile se ha forestado en la Octava y la Novena Región. La Octava Región estaba ocupada por unos latifundios de tipo feudal, con campesinos en su interior como medianeros, que producían parte para el dueño del fundo y parte para sí mismos. Llegan las empresas forestales y los expulsan, la Octava Región está hoy tapada de forestación, pero sin gente. No hay resistencia porque la población se tuvo que ir del lugar. Lo mismo ocurrió en Sudáfrica, hace años que echaron a la gente de las zonas forestadas. En Chile, en la Novena Región es diferente porque la habitan los mapuches, que están luchando por su territorio y no se quieren ir. Lo que sucede con la forestación es que, como expulsa a las poblaciones, a la larga, los que quedan no pueden resistir.

 

- ¿En Sudáfrica no se tomaron algunas medidas de limitación de la forestación?

R C- Sí y no. Sudáfrica es un país muy grande con distintos ecosistemas en donde la principal limitante es el agua. La forestación se instaló en donde hay más agua y empezó a impactar sobre el agua. Dentro del sector dominante sudafricano había distintos actores, por ejemplo cultivadores de caña de azúcar, que necesitaban el agua. Se generó entonces un conflicto por el agua entre la forestación y otras actividades de los grupos dominantes. Finalmente, el país hizo un estudio que demostró fehacientemente el impacto de la forestación sobre el agua. La legislación sudafricana estableció entonces que en una parte del país no se puede forestar porque el agua es insuficiente, que en otra parte se puede forestar hasta un límite en que el agua disminuya un 5% y en el resto del país se admite que el agua disminuya hasta un 10%. Esta legislación está siendo criticada hoy porque la forestación cambió, los árboles de ahora han sido seleccionados para crecer más rápido y si crecen más rápido consumen más agua. Entonces hoy existen nuevos conflictos por el agua porque, si bien se está forestando de acuerdo con la ley, la ley está perimida y se está luchando por modificarla. Sudáfrica es el único país del mundo que reconoce, en base a sus estudios de décadas, que la forestación impacta sobre el agua.

 

- Todo indica que se pretende llegar a los cuatro millones de hectáreas forestadas, alimentando a cinco o seis plantas de celulosa. ¿Qué significa esta perspectiva para el Uruguay?

R C- Nosotros participamos en una iniciativa para la suspensión de la forestación y exigimos que se hagan los estudios correspondientes para realizar un balance de este proceso. Ya tenemos alrededor de un millón de hectáreas forestadas y hay cosas que es imposible no ver. Uno puede discutir las cifras del empleo en el sector forestal, pero lo que no se puede discutir es que esos empleos, cuando existen, no existen en el campo. Esa gente es contratada en los suburbios de las ciudades o en los pequeños pueblos, no vive en el campo.

El vaciamiento del campo es uno de los procesos que rompen los ojos. No caben dudas de que hay un proceso de concentración de la tierra en dimensiones nunca vistas, habría que remontarse a la Colonia para encontrar estancias de 180.000 hectáreas. Y sigue avanzando un modelo de concentración y, en muchos casos, de extranjerización de la tierra. Después hay unos impactos mal llamados ambientales, porque son sociales, como la desaparición del agua. El agua es un bien social, no es un impacto ambiental aislado, priva a la gente del campo que vive del agua e impide otras producciones y, otra vez, obliga a la gente a irse. No puede ser que el Estado siga negando esta realidad.

Hay que hablar también de la desaparición de flora y fauna, de la aparición de plagas. El paisaje desaparece como valor cultural y como recurso turístico. Frente a estos impactos, vamos a parar. Olvidemos los suelos de prioridad forestal, es un criterio basado en un estudio de décadas atrás. No son suelos improductivos, pero además son suelos criadores, que tienen agua para cuando viene la sequía. Se está rompiendo también el ciclo ganadero que es una de las producciones principales del país. No puede ser que se siga con ese criterio del suelo, que ignora el tema agua, cuando hay estudios científicos que advierten sobre los riesgos de desertificación. Una producción que genera todos estos impactos, obviamente no le sirve al país presente y menos al país futuro". Fuente: www.ecoportal.net/10-11-08

 


En consecuencia, a 25 años de 'democracia', sigue aumentando la injusticia social por la creciente concentración y desnacionalización tanto económica como territorial. Se trata de una organización totalitaria del quehacer social y nacional  para posibilitar su  empotramiento a estar volcada hacia el exclusivo beneficio de quienes se han adueñado del país y el mundo.

La condición esencial para la gobernabilidad de este sistema de saqueo e impunidad que es el capitalismo consiste en: ▪mantener y procurar la división de los abajo en grupos contrapuestos entre sí o centrados en sus reivindicaciones inmediatas; ▪fragmentar el país hasta reducirlo a municipios para el supercontrol sobre la población y ▪construir un imaginario social de estar bajo Gobierno defensor de los derechos humanos, popular y nacional.

 

En esta situación, cabe asumirse «nación» en el sentido de crear los vínculos interculturales de comprensión y aprendizaje mutuos hacia la conformación de la unidad de voluntad emancipadora de la diversidad popular a lo largo y ancho de Argentina.

Pero el territorio no tiene límites geográficos y además con los países hermanos compartimos el mismo modelo de producción devastadora y deformadora. Sólo usando el continente en forma cooperativa y complementaria podemos salir del subdesarrollo o del empobrecimiento mayoritario, del desmantelamiento del Estado social, de los desequilibrios ecológicos...

 

Por ejemplo, atender a cómo los monocultivos de exportación y las represas afectan las fuentes hídricas es descubrir que están interconectadas e incluso con las de territorios lejanos, así como lo están otras condiciones fundamentales a la fertilidad y habitabilidad. De modo que las alternativas entre Uruguay y Argentina deben buscarse en aprovechar lo compartido de un modo confraternal y esto surgirá de deliberaciones conjuntas entre los de abajo.
 

 

 


 

Unidad   ((VOLVER))

 

De afirmación de la vida y la dignidad de la diversidad popular

El «trabajo» reduce cada vez más la identidad de quien lo concreta y el potencial democrático de los colectivos laborales debido al sistema totalitario que lo controla. El propio gobierno de los Kirchner sigue con el desmantelamiento del Estado social y con la súper explotación laboral.

 

A) Son los trabajadores de la Asociación de Trabajadores del Estado que resisten a esa desprotección total de la población y el avance de la mercantilización proponiendo alternativas. Por ejemplo:

 

1. Los trabajadores del INDEC

 

"Los trabajadores del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos estamos empeñados en una lucha para que no se le mienta al pueblo. Buscamos la solidaridad de toda la sociedad.

Porque, entre otras cosas:

 Las mentiras y los índices truchos afectan en forma directa a los trabajadores y a los sectores más vulnerables de la sociedad, ya que a partir de las subas del índice de precios se negocian nuestros salarios en las paritarias.

 Esta manipulación trae aparejada una posterior subvaloración de la pobreza y la indigencia, que se miden por debajo de la realidad.

 El cálculo del incremento del Producto Bruto Interno, que refleja la riqueza general del país, se sobrevalora, presentando una situación "mejorada" respecto de la que efectivamente existe.

El gobierno engaña al pueblo al presentar su dibujo como una "batalla" contra los sectores financieros que pretenden un incremento de los bonos de la deuda.

Pero NO fueron los trabajadores y el pueblo en general quienes decidieron atar algunos de los bonos de la deuda a la inflación. Fue una decisión gubernamental con la que nada tuvimos que ver, como tampoco fuimos los trabajadores y el pueblo en general los que tomamos una deuda que sin embargo estamos pagando, también por decisión gubernamental. La deuda se la sigue engrosando, aun con índices dibujados, y esta manipulación que afecta las discusiones salariales y "baja" artificialmente el número de pobres no frenó ese endeudamiento, ni tampoco puso freno a la acción de los sectores financieros.

En tanto, para el desmantelamiento del Instituto se valen de represalias, despidos, desplazamientos, sumarios, causas judiciales, discriminación salarial y contractual junto a todo tipo de persecución y amenazas a los trabajadores que se vienen oponiendo a la Intervención en el organismo.

 

Por eso para terminar con la mentira en el INDEC los trabajadores reafirmamos:

 Fuera la Intervención y la patota

 Basta de represalias y persecuciones contra los trabajadores

 Volver a los procedimientos metodológicos anteriores a la Intervención, para desde allí avanzar en los futuros cambios. Recuperación del Sistema Estadístico Nacional".

También aclaran su propósito de que "la sociedad conozca los alcances de este conflicto, nos llevó a sumar adhesiones y voluntades para que no decaigamos en la resistencia, por eso los instamos cros. trabajadores a hacer suya esta Campaña por el Millón de Firmas para recuperar la dignidad de este organismos, como así también la de los trabajadores que rechazamos con la lucha organizada amenazas y persecuciones de la patronal".
Fuente: http://www.agenciacta.org.ar

2. Los trabajadores de los Institutos Nacionales de Salud

 

Red Eco Alternativo señala:  "Los trabajadores del Instituto Nacional de Medicamentos, de Alimentos, ANMAT, CENARESO, Instituto Malbrán, Instituto Fatala Chaben, Institutos de Genética Médica, Epidemiología y Rehabilitación denuncian que desde la Jefatura de Gabinete existe un doble discurso, ya que por un lado dicen preocuparse por los controles de medicamentos, precursores químicos, alimentos y brotes de enfermedades infectocontagiosas, y por el otro lado llevan a cabo políticas dentro de estas instituciones que las torna inviables para cumplir estas tareas.
Aseguran además que la desidia  para modernizar las estructuras de los organismos, y la ausencia de una política de salud planificada, hacen que el personal altamente capacitado con que cuentan estas instituciones, (al tener salarios devaluados, carreras sin perspectivas de progreso, e instituciones con estructuras perimidas) cumpla con sus funciones en condiciones de maltrato, o directamente prefiera cambiar de trabajo.
En tanto, mañana realizarán una nueva asamblea, en el Inst. Malbrán (Av. Vélez Sarsfield 563), en donde resolverán los pasos a seguir. No descartan continuar con las medidas de fuerza en caso de que las respuestas sigan sin llegar".
Fuente: www.redeco.com.ar/29-10-08

 

El día 17 de noviembre, a través de la Agencia de Noticias de la CTA, la Asociación de Trabajadores del Estado comunica:

"Debido a un paro por tiempo indeterminado que comenzó en el día de hoy en los Institutos Nacionales de Salud, el país queda en emergencia sanitaria.

La emergencia nacional responde al hecho de que se dejan de producir y controlar vacunas, se suspende la inspección y pesquisa de medicamentos ilegítimos y de laboratorios productores de medicamentos, inspección de establecimientos productores de alimentos, control de alimentos para celíacos y de alimentos y leches de planes sociales, etc.

La medida de fuerza se lleva a cabo desde este lunes en los Institutos Nacionales de Salud como el Instituto Nacional de Medicamentos; el Instituto Malbrán, el Instituto Nacional de Alimentos y el CENARESO.

También se paralizan las redes de las principales enfermedades infectocontagiosas del país (Hepatitis, Virus respiratorios, Influenza, Virosis Congénitas y Perinatales, Gastroenteritis Virales y Bacterianas, Micología, Resistencia a Antibióticos, Dengue, Papiloma, Transmisión Sexual, Síndrome Uremico Hemolítico, Leptospirosis y Fiebre Amarilla entre otras), y la producción y distribución de Reactivos para Chagas.

Los científicos manifiestan que se llega a esta situación por la denigración de la condiciones laborales, la desidia para modernizar las estructuras de los organismos, y la ausencia de una política de salud planificada, que hace que el personal profesional y técnico altamente capacitado con que cuentan estas instituciones, (al tener salarios devaluados, carreras sin perspectivas de progreso, e instituciones con estructuras perimidas) cumpla con sus funciones en condiciones de maltrato, o tienda a emigrar.

Reclaman desde hace 19 semanas la apertura de paritarias en el sector salud, la aprobación de una carrera sanitaria para dejar de ser considerados empleados administrativos, y estructuras institucionales nuevas para desarrollar eficientemente su tarea y desprecarizar a los trabajadores contratados.

También aclaran que un comité de científicos de todas las instituciones determinara los casos de emergencia en los que se continuará trabajando".

Fuente: http://www.agenciacta.org.ar/article9772.html

 

B) Son los docentes que luchan -en muchas provincias y en la ciudad de Buenos Aires- por la educación pública.

La Asociación Gremial Docente de la UBA brega por cambios, entre los cuales están los explicitados en "la Declaración de nuestra Mesa Ejecutiva en relación a la reciente Asamblea Universitaria y los Estatutos de la UBA. Cabe resaltar que la misma no trató ni incorporó en su orden del día el tratamiento de la democratización de su Gobierno, demanda y aspiración que motivara el reclamo de su convocatoria.
 

DOS MODELOS DE UNIVERSIDAD EN CONFRONTACIÓN

El viernes 17 de octubre se reunió la Asamblea Universitaria para tratar la modificación del Estatuto. En el restrictivo orden del día, aprobado por el CS, y en el cual se dejó de lado el debate sobre el Gobierno Universitario, existían dos propuestas principales de reforma: la oficial y la de nuestro gremio. La convocatoria realizada con apenas 9 días de anticipación, la sorpresa de un proyecto “oficial” remitido a los consejeros con menos anticipación aún y el despliegue de un enorme dispositivo de seguridad policial (que incluyó el vallado completo del Colegio Nacional Buenos Aires, más patrulleros y carros hidrantes) marcaron la impronta de este intento de reforma cuya forma y metodología se condice con su contenido.

Así se expresaron dos modos diametralmente diferentes de ver la UBA y su futuro. El proyecto oficial, aggiornando la retórica, avanza hacia la inconclusa reforma del modelo de la menemista Ley de Educación Superior: vulnera la autonomía, abre puertas a una mayor mercantilización y excluye aún en el papel derechos que estaban vigentes.
La propuesta de estatuto de la AGD plantea convertir en derechos de los docentes y toda la comunidad académica, las demandas democráticas y de renovación ante los cuales el oficialismo engañosamente claudica.

Un aspecto troncal del proyecto de la AGD consiste en hacer posible la mínima base que requiere una institucionalidad democrática: dotar a todos los docentes de la UBA de “ciudadanía política”, esto es, el derecho elemental a participar, a tener representación en el cogobierno, a elegir y ser elegido, incluyendo por cierto en ello a los docentes del CBC y de los Colegios de la UBA. Esto no sólo no es contemplado en el proyecto oficial, sino que ni siquiera se ha puesto en discusión el hecho de que casi el 80% de los docentes esté excluido del sobre representado y progresivamente reducido núcleo de profesores regulares sobre la que reposa el actual cogobierno. Mientras que se ha postergado el tratamiento del Título del Estatuto que hace al cogobierno y convalidado el relegamiento de la mayoría de los docentes a la categoría de auxiliares, la AGD propuso la conformación de un claustro único docente (que además rige actualmente en la mayoría de las universidades nacionales).

El proyecto presentado por la AGD propone además:

· Carrera Docente. Como sistema que articula el derecho gratuito a la formación, capacitación y perfeccionamiento -en horario laboral- con un régimen de ingreso y promoción académica por medio de evaluaciones periódicas y concursos garantes de la estabilidad laboral y de la calidad académica. Y rompiendo con el manejo punteril de nombramientos y concursos.


· Jubilación. Regida por las leyes vigentes para el personal civil del Estado; monto de haber jubilatorio móvil no inferior al 82% del sueldo en actividad. Extensión de los mismos derechos para el personal no-docente.

· Ad-honórem. Explícita exclusión de la posibilidad de desempeñar las tareas enseñanza e investigación sin percibir el salario correspondiente, o bajo el eufemismo del carácter Ad-honorem (los que sólo enseñan por “honor”) rompiendo con el congelamiento de planta y de ascensos.

El proyecto oficial
EXCLUYE O ELIMINA DELIBERADAMENTE estas cuestiones nodales, y avanzó de modo relativamente explícito en adecuar el Estatuto de la UBA a la Ley de Educación Superior y a la Ley de Administración Financiera de Menem-Cavallo (se copia fragmentos idénticos), contrariando así la autonomía(...)". Fuente:
http://www.agduba.org.ar/index.php?id=crisisuba.php#sobreasambuniv

C) Son los profesionales de la salud que han constituido la CICOP en la provincia de Buenos Aires para unir a los 77 hospitales públicos por el funcionamiento adecuado a la asistencia médica y prevención de enfermedades en las grandes mayorías de la población.

En tanto, el gobierno K ayuda a sostener las obras sociales que no sólo son la caja de los sindicalistas empresarios sino que nuestros aportes forzosos de trabajadores van a financiar las prepagas. Es decir,  varias vías convergen a la privatización del sector público. El gobierno lo desfinancia y al mismo tiempo subsidia directa e indirectamente a la educación privada y a la medicina privada.

La lucha por la salud pública ha dado origen a una federación de los profesionales de la salud que abarca ya varias provincias. Además:

La Mesa Nacional de Salud de la Central de Trabajadores de la Argentina, en el marco de la campaña "Volver a Carrillo", dio a conocer un documento que reza textualmente: "Modelo sanitario que, entendemos, debe estar sustentado sobre una concepción integral de la salud, en el marco de un proceso histórico y dinámico, influenciado por la realidad política y social de cada momento...".
Fuente: Publicado por Anahí para EL RINCÓN DE ANAHÍ el 8/06/2008

 

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Falta la articulación política de la Unión de Asambleas Ciudadanas con estas luchas implicadas en la Constituyente Social, también con la Red de Medios Alternativos, con el Movimiento Nacional Campesino Indígena, con...los organismos de derechos humanos, con todos los que marcharemos en Plaza de Mayo: el 10 de diciembre.

En búsqueda de cauces hacia otra sociedad, otro país, otro continente y otro mundo posibles, los hallo en:

1. Las nuevas formas de hacer política

Jorge Alonso*, en Todos los poderes contra la autonomía zapatista", explica sobre:

"Las nuevas formas de hacer política

Gilberto López y Rivas, con larga experiencia en el estudio de las autonomías, ha reflexionado sobre la propuesta para una nueva democracia por medio de la autonomía. Está convencido de que los zapatistas han trascendido el autogobierno y lo han profundizado a partir del "mandar obedeciendo", de la rotación de cargos de autoridad, de la revocación del mandato, de la participación planeada y programada -en donde intervienen mujeres y jóvenes y no sólo los adultos varones-, de la reorganización equitativa y sustentable de la economía, de la adopción de una identidad política anticapitalista y de la búsqueda de alianzas.

Los zapatistas han realizado un cambio cualitativo de las autonomías apropiándose de su territorio al extender el poder desde abajo.
Esto ha implicado una ruptura con las viejas formas de la política.

Los zapatistas han visto a la política como algo tan serio que no puede ponerse en manos de los políticos profesionales y han creado otra forma colectiva de hacer política. Impulsan una red multiétnica de comunidades, regiones y pueblos diversos.
Se preocupan por ir más allá de los conflictos intercomunitarios por linderos y recursos, dando respuestas unidas ante los embates de los estados y de las organizaciones capitalistas.
Van conformando un sujeto autonómico que garantiza la cohesión interna por medio de la construcción de consensos, de una auténtica democracia verdaderamente participativa, tratando de superar divisiones étnicas y políticas, luchando contra la corrupción y los intentos de cooptación por parte del Estado. Este nuevo sujeto impulsa la movilización de pueblos y comunidades en la defensa de sus derechos y de sus demandas.

López y Rivas enfatiza que este tipo de autonomía está lejos de los estereotipos de autarquía que se les ha querido endilgar. Los procesos autonómicos producen cambios sustanciales, rechazan la aculturación modernizante y el repliegue tradicionalista y defienden de veras el bien común, la solidaridad y el respeto a la naturaleza, trasponiendo los límites de la etnicidad. Es ésa la autonomía que los poderosos, con el Estado mexicano a la cabeza, quisieran destruir completamente atacando a los zapatistas.

Zapatistas: constantes en la vía pacífica

El filósofo Luis Villoro ha insistido en que la democracia que quieren los zapatistas es una en la que no quepa la violencia ni la represión. Y efectivamente, han ido consolidando un proyecto de construcción de un mundo en el que quepamos todos. Con el grito "Ya basta" irrumpieron militarmente en 1994, pero pronto aceptaron el llamado de grandes sectores de la sociedad civil nacional e internacional para que en lugar de hacer hablar a las armas dieran espacio al intercambio de las palabras. Emprendieron el camino del diálogo, consiguieron la firma de los Acuerdos de San Andrés en 1996, pero fueron traicionados por el gobierno. Intentaron todas las vías institucionales hasta que en 2001 el Estado mexicano en su totalidad -con el acuerdo de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial- los ignoró con la tramposa Ley Indígena, que daba la espalda a lo fundamental de los acuerdos de San Andrés.

Desde entonces optaron por construir, por su cuenta, espacios de autonomía. Fuera de las primeras semanas de enero de 1994, todo su caminar ha sido en la vía pacífica. Su decisión ha sido radical en cuanto a la construcción de una nueva convivencia social, en donde se respete la dignidad, haya participación de todos, se consiga una democracia de fondo y se busque la justicia.

Los zapatistas han sido heroicos en la adopción de la vía pacífica. Pero todos sabemos que existe la legítima defensa. Los poderes opresores los han estado agrediendo con la finalidad de arrinconarlos a la única salida de la legítima defensa. La situación es muy crítica. Pero todavía podemos impedir que se arranque de la tierra esa vital planta que es el zapatismo".

Sucede que hay:

"Tanta movilización militar en Chiapas contra las comunidades zapatistas como no se había visto en muchos años. Ejército, Policías y paramilitares están cercando a las comunidades autónomas, provocándolas, intimidándolas, fabricando incidentes entre indígenas y campesinos. No son hechos aislados, hay un incremento alarmante de la presión armada y una notable despreocupación de los poderes responsables de detenerla. Éste es un recuento de lo ocurrido en los siete primeros meses del año. Es también un llamado de alarma y la convocatoria a una solidaridad que no baje la guardia.(...)

Es urgente, el tiempo se acaba

Todo este recuento ha tenido por objeto sensibilizar a quienes están interesados en los derechos humanos y a quienes se preocupan porque no se conculque la dignidad humana para que encuentren las formas de detener las graves agresiones que injustamente están padeciendo las ejemplares comunidades zapatistas.

Si fueran masacradas, el retroceso histórico sería muy severo y se abriría el camino para que los intentos de búsqueda de una vida mejor para la mayoría de las personas sean cruelmente reprimidos. Hay que impedir el proyecto depredador de los poderes opresivos levantando la voz, exhibiéndolos mundialmente, e imaginando y poniendo en acción medidas que garanticen la expresión pacífica de la autonomía zapatista. Y hay que apurarse porque el tiempo se acaba".

* Revista Envío Nº 317, Managua, agosto 2008
  lafogata.org/ zapatismo/ 18-9-08

2. La soberanía alimentaria como alternativa global a la crisis del capitalismo

 

En "Vía Campesina propone la soberanía alimentaria como alternativa global a la crisis", Breno Bringel (Komité de Apoyo al MST) informa:

"
Entre el 16 y 23 de octubre se celebró la V Conferencia Internacional de Vía Campesina en Mozambique.

El encuentro, que contó con la presencia de unos 600 líderes campesinos de todos los continentes, estuvo marcado por una palabra clave de rabiosa actualidad: la «soberanía alimentaria», término acuñado por la propia Vía Campesina en 1996.

También se discutió sobre la multidimensionalidad de la actual crisis global, que va mucho más allá de la crisis financiera (crisis alimentaria, climática, energética y de la biodiversidad, de las cuales las comunidades campesinas son las primeras víctimas directas) y se reafirmó la apuesta por la soberanía alimentaria como la principal alternativa política global.

Una alternativa que hace frente a las políticas del Estado y de las empresas transnacionales, pero que también sirve para crear políticas basadas en las experiencias específicas de las propias organizaciones campesinas para responder a cuestiones sociales concretas y que sostienen esta alternativa, como las reglas de comercio justo, los modelos agroecológicos de producción y el protagonismo de los jóvenes y las mujeres. Como las diferentes estrategias de lucha, cooperación y conflicto que, según las diferentes coyunturas y lugares, buscan una mejora de la calidad de vida de las poblaciones campesinas.

Plan de acción conjunto

A pesar de la diversidad de experiencias y movimientos campesinos reunidos en Mozambique, se asumió un plan de acción conjunto para los próximos cuatro años donde se identificó claramente un enemigo común : las empresas transnacionales. La lucha contra la revolución verde (y particularmente contra el AGRA en África), los agrotóxicos, los transgénicos, el monocultivo, los agrocombustibles, la explotación de los trabajadores agrícolas, la especulación, la represión y criminalización de los movimientos fueron compromisos comunes asumidos por los miembros de Vía Campesina.

Para ello, se propuso seguir luchando con movilizaciones, marchas y protestas que busquen daños económicos y morales a las transnacionales e incidencia en las agendas políticas. Una batalla ideológica de denuncia de sus actividades, acciones internas de formación y movilización de las bases sociales, la articulación con los movimientos urbanos y la profundización de la coordinación internacional con alianzas tácticas y estratégicas. Una de las cuestiones centrales consiste, tal y como reivindica Vía Campesina, en pensar que:

la agricultura campesina no es sólo un modelo económico de producción sino un modo de vida, que abarca aspectos sociales y ambientales, la igualdad de género, la calidad de la alimentación, la preservación y difusión del conocimiento y saberes autóctonos y las manifestaciones culturales. La lucha de los movimientos campesinos no puede ser, por tanto, solamente una lucha por la tierra, sino una lucha por el territorio.

En el caso mozambiqueño, por ejemplo, los campesinos no tienen un problema de tierra, que pertenece al Estado y es cedida a las familias bajo una serie de condiciones. No obstante, se enfrentan a la escasez de otro tipo de recursos, materiales y simbólicos, que les impiden llevar a cabo la agricultura familiar.

De este modo, la lucha campesina pasa por desafiar todo aquello que define el espacio desde arriba, que impone un modelo de agricultura capitalista que no tiene en cuenta las dimensiones socio-ambientales y culturales de la cuestión agraria. Vía Campesina ofrece una de las principales ‘vías’ para salir de las múltiples crisis : no la inyección de capital estatal en bancos y empresas en bancarrota, sino la inyección de procesos sostenidos, basados en la unidad de la lucha social en el campo, que lleven a la apropiación de los recursos naturales por los propios campesinos".
Fuente: www.rebelion.org/Otro mundo es posible/ 7-11-08

 


En consecuencia, a 25 años de 'democracia', sigue aumentando la injusticia social por la subsunción de los trabajadores a la patronal hasta el extremo de cavar su propia fosa y el crecimiento de la población que sobramos, estorbamos,...
 

De ahí la importancia de dar perspectivas políticas a las resistencias, a las reivindicaciones, a los proyectos sectoriales e identatarios, a las multisectoriales... Es decir, erguirse en el encuentro de sentidos y contenidos de actividades hacedoras de una convivencia más representativa de nuestra diversidad popular.