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Conflictos
Noviembre 2007 ENFOQUE / ORGANIZACIÓN / UNIDAD
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De razones para emancipar el «trabajo» y posibilitar la justicia social
El «trabajo» se originó como organización social para el uso transformador de la naturaleza en la satisfacción de las necesidades de la población humana local.
Hoy, en los países sometidos a hacer posible el creciente acaparamiento de riquezas por oligopolios globalizados, no sólo la producción expulsa de la supervivencia o del bienestar a las grandes mayorías de esas naciones sino que las enferma, las mata y destruye su futuro.
Comprobemos los proyectos de 'desarrollo' del contubernio entre el gobierno K y los grandes capitales imperialistas y locales:
1. Demolición del país por el "boom" minero
En nombre de 'dar' trabajo (que es de alto riesgo e inestable) destruye la Cordillera que es fundamental como fábrica de agua dulce de la Argentina (del 70%), eje regulador climático y asiento de distintas biodiversidades creadoras de equilibrio ecológico.
Las transnacionales mineras consumen millones de litros diarios de agua, la envenenan y se la quitan a las poblaciones (La Alumbrera usa el 50% del agua dulce de la provincia de Catamarca y gratis) así también eliminan producciones locales generando desempleo e intensificando la desigualdad de distribución energética al usarla gratis y en gigantesca medida, por ejemplo, el 78% de la provincia de Catamarca donde se pretende instalar Aguas Ricas que triplica el tamaño de La Alumbrera.
Es un funcionamiento económico y estatal para el exclusivo y excluyente enriquecimiento de empresas que extraen minerales metalíferos sin control alguno depredando toda la riqueza del país y la sociedad. Sólo dejan catástrofe socio-ambiental y sin embargo, el Gobierno "de los derechos humanos":
Lo promociona.
La
Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC),
espacio de articulación de 300 organizaciones militantes de Argentina, hizo
visible -y acortó- el Seminario Internacional Argentina Oro 2008, una ronda de
negocios que reúne a empresas internacionales, gobiernos provinciales y
funcionarios nacionales que impulsan la actividad criminal. Bajo la consigna
“El agua vale mucho más que el oro” se realizó ayuno, discusión y
difusión de las razones para el NO A LA MEGAMINERÍA y escrache al Seminario
durante la semana
del 3 al 7 de noviembre.
También inició la campaña de recolección de firmas
en su sitio
www.noalamina.org
Lo antepone al presente y futuro de Argentina. La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel ( con datos del diario Crítica de la Argentina) informa el día 12 de noviembre de 2008, "la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner vetó la ley de protección de los glaciares y ambientes lindantes recientemente sancionada por ambas cámaras del Congreso. Así lo determinó con el Decreto 1837/08 publicado antes de ayer en el Boletín Oficial. Según los considerandos y con toda desfachatez se privilegian los intereses de algunos grupos económicos por sobre cuestiones vitales cediendo vergonzosamente ante las presiones de los grandes capitales mineros. También aducen que gobernadores de la zona cordillerana -sin especificar quiénes- se oponen porque «repercutiría negativamente en el desarrollo económico y en las inversiones que se llevan a cabo en dichas provincias». A buen entendedor...".
Sigue la información:
"A través del decreto 1837/08, publicado el 10 de noviembre en el Boletín
Oficial, Cristina Kirchner rechazó la norma que impulsaba la creación de un
inventario nacional de Glaciares, que significan un 75% de la reserva hídrica.
Para dar un ejemplo, el Perito Moreno tiene un frente de 5 kilómetros de
longitud y más de sesenta metros de alto, una superficie similar a la de Capital
Federal.
La ley 26.418 prohibía que en los hielos y en su entorno se realicen actividades
que puedan afectar su condición natural o que impliquen su destrucción o
traslado o interfieran en su avance, como por ejemplo la exploración y
explotación minera o petrolífera.
Sobre este tema, el geólogo Jorge Rabassa, experto del laboratorio de Geología
del Cuaternario del Caddic-Ushuaia e investigador del Conicet, le explicó a
Críticadigital que el veto "parece estar hecho a medida de las mineras. En
especial las que extraen oro de los glaciares de alta montaña como Barrick Gold.
Estas explotaciones traen contaminación de las aguas por el cianuro que se usa
para separar el mineral, indispensable para los agricultores en zonas donde el
riego es primordial como Mendoza, La Rioja y San Juan".
En ese sentido, Barrick Gold tiene dos proyectos millonarios para la extracción
de oro de la Cordillera de Los Andes. Se trata de las excavaciones de Pascua
Lama, compartida por San Juan y Chile, y en Famatina, La Rioja.
Según el texto del decreto-veto, la Secretaria de Minería dependiente del
Ministerio de Planificación Federal de Julio De Vido, entiende que una ley
Nacional “no puede fijar prohibiciones absolutas, sino establecer parámetros
mínimos que las provincias cumplirán pudiendo determinar mayor rigidez aún, de
acuerdo a su especial situación ambiental”. (...)
La iniciativa para proteger a los glaciares, incluido el Perito Moreno y los
otros 354 que pertenecen al Parque Nacional Los Glaciares, había sido aprobada
por una amplia mayoría en el Congreso, por unanimidad en Diputados y con sólo 3
oposiciones en el Senado. Ahora volverá al Palacio Legislativo para su nuevo
tratamiento (...)".
Fuente:
www.noalamina.org/12-11-08
Para peor, se echa abajo equilibrios climático e hídrico. Leamos:
"IMPORTANCIA DE LOS GLACIARES
Aunque los glaciares son sólo reducidas reliquias de las extensiones glaciales de antaño- todavía juegan un papel importantísimo en nuestros días:
ocupan el 10% de las tierras emergidas;
suponen el 90% del agua dulce del planeta (dato interesante en un mundo cada vez con menos agua potable y más contaminada);
contribuyen, con las corrientes de aire y agua que crean, a equilibrar el clima de la tierra, que sin ellos sería asfixiante;
fueron ellos los que antaño excavaron, transportaron y pulverizaron minerales de todo tipo que después, por las violentas tempestades que soplaron desde sus masas heladas, se distribuyeron por diferentes regiones del globo (China, América del Norte, Europa central, pampas argentinas...) creando suelos muy fértiles para la agricultura aun cuando, en la Patagonia Austral, la formación de los suelos se debió principalmente a los procesos magmático-eruptivos ocurridos en la actual zona andina;
revisten gran importancia los glaciares que fluyen del HPS y desprenden sus témpanos en los extensos y profundos lagos patagónicos y los fiordos del Pacífico porque: son grandes reservas de agua fresca, recurso natural utilizable para riego, energía hidroeléctrica, etc., esenciales para el desarrollo económico de la Patagonia;
representan una fuente de ingresos cada vez mayor por el creciente desarrollo turístico en la región;
aportan datos novedosos para estudios de cambio climático global y contribuyen al conocimiento sobre dinámica y procesos de desprendimiento de glaciares en agua dulce y marina;
contribuyen al aumento global del nivel del mar, Aniya (1999) ha estimado que ambos campos de hielo, que suman 17.200 km2, perdieron unos 825 ± 320 km3 de hielo desde 1945 hasta 1996, esto implica una contribución al aumento del nivel del mar de 1.93 ± 0.75 mm en 51 años, o sea el 3.6 % del cambio total del nivel del mar".
2. Agravación de la desertificación por los agro negocios
En nombre del desarrollo de las economías regionales más empobrecidas y de los pequeños y medianos propietarios, al igual que en los noventa bajo gestión de Menem, el gobierno K entrampa con la igualdad de oportunidades cuando la agro-exportación hace a la concentración-desnacionalización tanto económica como territorial.
ð Partamos de la siguiente información:
El Gobierno reglamentó la ley de producción de bioetanol y anunció la puesta en marcha de una serie de incentivos para promover inversiones por 500 millones de dólares en las regiones del NOA y NEA.
Las medidas para este fomento fueron anunciadas en el ministerio de Economía durante un acto que encabezaron la presidenta Cristina Kirchner y el súper ministro Julio de Vido, quien aclaró:
"se verán beneficiados desde los pequeños productores hasta las pymes de las economías regionales si garantizan una colocación mínima del 20% de la producción destinada al bioetanol";
"gozarán de beneficios fiscales -todos los proyectos de elaboración de bioetanol- como la devolución anticipada de IVA y la amortización acelerada del impuesto a las Ganancias y además no pagarán los impuestos correspondientes a los combustibles líquidos y al Fondo Hídrico de Infraestructura" y
cuentan con el aliciente clave de que a partir del año 2010, todas las naftas tendrán que incorporar como mínimo, un 5% de bioetanol y para el caso del gasoil, las normas establecen que deberá agregarse una mezcla similar de biodiesel.
Julio de Vido indicó que alrededor de 200 millones recalarán en las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy de donde se espera una producción anual de bioetanol proveniente de la caña de azúcar de 300.000 metros cúbicos anuales. En la región del NEA, las inversiones serán de US$ 300 millones y la producción de bioetanol derivada de maíz y sorgo llegará a 310.000 metros cúbicos anuales. Fuente: Clarín// El País// 14-11-08
ð Tengamos en cuenta la conferencia del ingeniero agrónomo Adolfo Boy-GRR
Adolfo Boy – GRR, en "Porqué No existe Soja Responsable"*, explica que "para entender nuestra oposición, bastaría con leer nuestros documentos, pero creo que hoy es conducente releer a nuestro amigo Brewster Kneen en Cargill el Gigante Invisible: en 1995, un directivo de Cargill expresaba “Hay una creencia equivocada de que la mayor necesidad agrícola del mundo en vías de desarrollo es alcanzar la capacidad de producir comida para el consumo local. Esto es un error... Los países deben producir lo que ellos mejor hacen, y comerciarlo... La agricultura de subsistencia... encamina al mal uso de recursos y daña al medio ambiente".
Esta idea subyace en nuestros científicos, institutos tecnológicos y
universidades, si bien en este caso B.K. cita al vicepresidente de Cargill,
sosteniendo:
Romper el ciclo de pobreza significa cambiar de la agricultura de subsistencia a la agricultura mercantilizada. La agricultura de subsistencia evita que crezca el ingreso de los campesinos; deja a las poblaciones fuera del sistema del comercio de los alimentos y por consiguiente los hace más vulnerables a los desastres naturales, dañando el medio ambiente a través del uso indiscriminado de recursos de las frágiles tierras.
Bastaría con desmenuzar estos conceptos para entender quiénes diseñaron esta republiqueta sojera y ver la distancia a la idea que proponemos de
la «Soberanía Alimentaria» que es “el derecho de los pueblos a una alimentación y a un medio ambiente sano, a decidir qué alimentos quieren consumir y cómo se tienen que producir, a definir su propia política agraria y alimentaria, con pleno acceso a la tierra, al agua y a las semillas”.Sentar a los pequeños productores a
de la Mesa Redondaes proponerles que se asocien con quienes tarde o temprano los harán desaparecer. la Soja Responsable
Pero dicho pronóstico vale también para la realidad de los que hoy se “autodenominan” pequeños productores, ya que este modelo “NO PERDONA” el ser pequeño, y no perdonará tampoco los intentos de
la Subsecretaría de Desarrollo Rural, recientemente confirmada como “moneda de cambio” en las negociaciones de las 4 entidades del agro con el gobierno.
Para
decirlo más exactamente
todo intento de recuperación de
La
Mesa Redonda de
Con “la imagen de los derechos humanos de pequeños campesinos” los Bancos Holandeses (En Holanda, la soja será transformada en ración animal), las multinacionales del comercio de cereales, con una serie de ONG cooptadas por los agronegocios, afianzan su plan de establecer un estándar global para la soja transgénica, de manera de tranquilizar a los consumidores del primer mundo que están muy preocupados por la deforestación y el cambio climático, pero exigen alimento barato para sus animales en confinamiento y agrocombustibles “ecológicos” para no abandonar la sociedad del derroche energético.
Los campesinos que hoy luchan por permanecer en sus tierras, serán tentados con el dinero fácil de la exportación de soja. Seguramente no se les mostrará que, desde la semilla, hasta el último insumo los hará dependiente de la “cadena alimentaria” a la cual quedarán encadenados, ya que esa soja debe ser certificada según los criterios de los clientes europeos y que sólo quienes manejan la “cadena” serán los compradores, de un producto que NO ES ALIMENTO para humanos, el que deberán comprarlo en la góndola.
Pero se trata de que se permita a Cargill cumplir con su rol:” La seguridad alimentaria se traduce a menudo equivocadamente como una demanda para la autosuficiencia alimentaria. No tiene que significar que cada país produce sus propios comestibles básicos en su totalidad.
De hecho, un sistema de comercio abierto tiene tres ventajas indiscutibles por encima de la autosuficiencia... Primero, el comercio reduce los riesgos de la cosechas deficitarias... Segundo, el comercio baja el costo de la comida dando acceso a los consumidores a los productores eficaces... Tercero, el comercio levanta los ingresos y mejora las dietas a través de la ventaja comparativa.”
Más concreto imposible, B.K. afirma:” El archienemigo de Cargill es la agricultura de subsistencia, el auto-abastecimiento, la auto-dependencia, o como quiera llamarse a cualquier alternativa a estar incorporado a su creciente sistema de dependencia global. Si usted tiene o desea un ingreso monetario seguro y adecuado, y está entre los decrecientes números de granjeros industriales, la política de Cargill puede que sea su política actual. Para la mayor parte de la población del mundo, la política de producción industrial de Cargill es primero, el camino a la dependencia y luego a la inanición por falta poder adquisitivo.
Más
allá de los peligros que mencionamos contra
Se ignora que en las tierras que se propulsa el cultivo de jatropha, hay producción familiar de cabras, aves de corral, miel.
Con
frecuencia las instituciones de ciencia y tecnología reconocen el sector de la
agricultura familiar y la necesidad de apoyo que éste tiene para lograr
sustentabilidad en sus sistemas productivos, contribuyendo a una sociedad más
equitativa, pero surge el cuestionamiento si DICHO RECONOCIMIENTO está hecho
bajo la perspectiva del respeto a las características únicas de
Es llamativo que dentro mismo del INTA se manifiestan estas contradicciones, por ejemplo con referencia a los agrocombustibles, el Dr. Reinaldo R Muñoz. Jefe Estudios Económicos INTA Pergamino, expresa:
Las cifras del consumo de alimentos y el consumo de petróleo mundial resultan muy diferentes y a pesar de la dificultad de medirlas en volumen o en toneladas, las primeras resultaron fuertemente superadas por el consumo de petróleo. La carga para la agricultura de generar energía parece muy pesada y las medidas de promoción de bio combustibles en los países líderes pueden detonar un conflicto alimentario muy grave con repercusiones aún desconocidas para los países más pobres. En lo mediato pueden traer un encarecimiento generalizado de los alimentos.
Los bio combustibles no deberían ser tomados como la solución al problema energético y ambiental, sino como partes de un complejo proyecto humano y energético en cuyas soluciones los países lideres aún no están de acuerdo.
También el biodiesel será destino de la supuesta soja responsable, siempre y cuando pague menos derecho de exportación…con más ganancia para los agronegocios".
*Conferencia
Prensa Contra
Fuente:
http://www.grr.org.ar
ð Consideremos el documento con motivo del 47 aniversario del INTA (diciembre de 2003)
Buenos
Aires (Télam/ DyN).- El crecimiento desordenado del cultivo de la soja en el
país, que se siembra sin alternancia con otros granos, consume los nutrientes y
el agua de la tierra y representa una amenaza para el futuro de la agricultura
argentina, advirtió un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA).
“ De no mediar una estrategia concertada a mediano plazo la situación (del
monocultivo de soja) tenderá a deteriorarse como consecuencia directa del
proceso desordenado de agriculturización”, precisó el documento presentado
por el presidente del INTA, Carlos Vuegen, al cumplirse el 47 aniversario de la
institución.
El
denominado “monocultivo” consiste en la siembra de “soja sobre soja”
sin alternar el uso del suelo, entre una y otra temporada, con el cultivo de
otros granos o con la práctica de la ganadería.
El informe, titulado “El INTA ante la preocupación por la sustentabilidad a
largo plazo de la producción agropecuaria argentina”, advierte que esta
metodología provoca “erosión, pérdida de materia orgánica, balance negativo
de nutrientes, desertificación y reducción de la biodiversidad”.
A los daños ambientales agrega “los efectos sociales tales como el
despoblamiento del medio rural por falta de oportunidades de empleo y la
sustitución de actividades intensivas en mano de obra por otras extensivas”
con menos requerimientos de trabajadores. Los altos precios obtenidos por la
soja en los últimos años a nivel internacional hacen que su cultivo garantice
una “alta rentabilidad” que influye en la decisión del productor.
Fuente de riqueza y divisas
Entre
enero y octubre de 2003 la certificación de exportaciones de soja sumaron
17.991.759 toneladas, por un valor de 2.370 millones de dólares, según informó
el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
La rentabilidad no alcanza sólo a los productores, sino que además significa una
fuerte inyección para el Estado, que retiene el 20% de valor de las
exportaciones.
Las exportaciones de poroto de soja en los primeros diez meses de este año,
sumaron 9.010.012 toneladas, registrando un crecimiento del 57% respecto a 2002.
De ese total, 6.432.076 toneladas se enviaron a China por un total de 1.352
millones de dólares, un 128% más que el año anterior.
De acuerdo con los datos
registrados por el SENASA, la certificación de exportación de aceite de soja
alcanzó las 2.231.199 toneladas por la suma de 378.268.000 dólares, donde China
también se destacó como el principal comprador.
No obstante, el INTA cree que las “señales del mercado” no guardan relación con “las dimensiones social y medioambiental” igualmente importantes en el diseño de una agricultura sustentable, puntualizó el documento.
“ La combinación siembra directa más el monocultivo de soja (transgénica)
tolerante a glifosato no constituye en la región pampeana una alternativa
sustentable a los planteos que incluyen rotaciones”, agregó el INTA.
En cuanto al proceso de agriculturización en el noreste y noroeste del país “atribuible
en su casi totalidad a la expansión del monocultivo de soja”, la entidad
oficial dijo que resulta “incompatible con la sustentabilidad de la
producción agropecuaria en esas regiones” .
También mencionó los “contratos de arrendamiento por un año” de duración
que son utilizados en “más del 50% del área agrícola del país” obligando a
obtener el máximo beneficio en una sola campaña y constituyen “restricciones”
a la adopción de un modelo productivo “sustentable en el mediano plazo”.
El informe advirtió que los altos precios internacionales de la soja no serán
permanentes.
Si “luego de la sequía que lo afectó este año” Estados Unidos, primer
productor mundial, retoma sus “niveles normales” de producción y Brasil,
segundo productor mundial, aumenta sus cosechas con la incorporación de la soja
transgénica, “la caída del precio puede ser importante”.
Fuente: Río Negro (Río Negro -
Argentina)
Diciembre 09, 2003/
http://www.eco2site.com/news/Dic-03/soja.asp
ð Evaluemos más consecuencias de la monocultura
Hernán L. Giardini, en “Soja transgénica: agricultura sin agricultores”, señala:
En la década de los noventa, "productores desesperados por la crisis del campo fueron ganados a fuerza de campañas publicitarias y marketing para que acepten las nuevas semillas genéticamente modificadas y nuevas tecnologías para la agricultura, a través de ejércitos de consultores y lobbistas.
Avanzando sobre los bosques nativos. La importante adaptación del cultivo
está produciendo un fuerte impacto ambiental sobre millones de hectáreas
(cientos de miles por año) que son transformadas para la siembra.
El país está
perdiendo rápidamente su diversidad biológica y su diversificación social y
cultural sobre la mitad de la superficie.
La tremenda tasa de transformación de nuestros bosques nativos en el norte de
Argentina para la ampliación de la superficie agrícola (en la mayoría de los
casos para el monocultivo de soja transgénica) no tiene precedentes en la
historia.
La Selva de Yungas, el Parque Chaqueño, el Monte y la Mesopotamia están
directamente amenazados y bajo una enorme presión de transformación que para el
caso de las Yungas Pedemontanas de hecho, al ritmo actual de desmonte, podrían
llevarlas a la extinción en poco tiempo.
Se calcula que en Argentina, por año, se desmontan más de 250.000 hectáreas de bosque nativo, principalmente en el Chaco Seco, donde se produce el 70% de la deforestación por la expansión agrícola. En los últimos años, Salta, Santiago del Estero y Chaco, son las provincias más afectadas por la altísima tasa de deforestación impulsada por el boom de la soja.
Con este fenómeno cientos de campesinos e indígenas son constantemente desalojados por las topadoras y en muchos casos las provincias otorgan permisos para desmontar en zonas tradicionalmente habitadas.
Los bosques juegan un papel fundamental en la regulación climática, el
mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos.
Y de éstos obtenemos una serie de bienes y servicios indispensables para nuestra
supervivencia: alimentos vegetales y animales, maderas y medicamentos.
El reciente desastre ambiental en Tartagal y las inundaciones de Santa Fe,
nos
muestran algunas de las consecuencias de la desaparición de la superficie
forestal en la zona: pérdida de biodiversidad, desertificación e inundaciones.
Actualmente el monocultivo de soja transgénica representa cerca del 54% de la
producción agrícola argentina: unas 43 millones de toneladas anuales. Pero los
grandes productores y el Gobierno Nacional pretenden llevar la producción de
granos a 100 millones de toneladas, lo que implicaría un avance de la frontera
agrícola que destruiría a la mitad de los bosques nativos existentes.
Con la
introducción de la soja transgénica, sólo entre 1998 y 2002 el área forestal se
redujo en más de 900.000 hectáreas.
Llenando de químicos a la tierra. La soja transgénica es el principal
responsable del crecimiento del consumo de agroquímicos en Argentina. El cultivo
demanda alrededor del 46% del total de pesticidas utilizados por los
agricultores.
El masivo uso del glifosato en soja, ha favorecido la aparición de malezas
tolerantes (que ya suman aproximadamente diez y continúan apareciendo) y que
estarían indicando el punto de inflexión, de quiebre, en la aparente
imposibilidad de existencia – según afirmaban enfáticamente las empresas – de
una tolerancia al herbicida. Al utilizarlo de forma continua en el ecosistema,
lo que han favorecido es un importante cambio en el patrón de uso del glifosato,
cuyos impactos comienzan a detectarse en Argentina.
El riesgo relativo de contaminación por agroquímicos, se concentra claramente en
las áreas donde los cultivos anuales de cosecha como la soja se expandieron con
mayor intensidad.
Otro aspecto vinculado directamente con la fuerte implantación del modelo sojero-exportador es la pérdida de nutrientes, de estructura y la estabilidad de los elementos constitutivos del suelo. Argentina extrae y exporta junto con sus granos alrededor de 3.500.000 toneladas de nutrientes que, dadas las prácticas intensivas de la agricultura, ya no puede reponer bajo su clásico sistema de rotaciones agrícola ganaderas, abonos verdes y largos períodos de descanso, que facilitaban una reposición importante y mantenían el balance por los nutrientes perdidos.
Más tierra para menos hombres. El ingreso de este cultivo representó una fuerte pérdida de nuestra diversidad productiva y produjo una fuerte concentración de la tierra. Se calcula que la producción de soja transgénica da trabajo a sólo una persona cada 500 hectáreas, lo que implica la pérdida de cuatro de cada cinco puestos de trabajo en la agricultura. De la mano de este fenómeno, desaparecieron más de 180.000 productores agropecuarios y hoy sólo el 10% de la población nacional pertenece de alguna manera al sector agropecuario.
El modelo transgénico también ha producido importantes impactos sociales:
Mientras en el país hay 127.565 familias de pobres rurales, el proceso de
acumulación rentista y concentradora, con búsqueda de nuevas tierras, crece
tanto en la región pampeana como extra-pampeana.
Muchos capitales extranjeros se instalan esporádicamente para acelerar el
circuito extractivo de ganancias y otros tantos se utilizan en "fondos de
inversión", que desplazando al productor tradicional arriendan (alquilan) campos
en ciclos muy cortos, de menos de un año, que no hacen más que acelerar el
proceso de destrucción del suelo.
Todos los sectores, salvo la soja que crece, se vieron afectados: en el sector
lácteo desaparecieron casi el 30% de los tambos, y el consumo promedio de leche
bajó también de 230 a 180 litros. Además, el cultivo de arroz se redujo en más
del 44%, el de maíz un 26%, el de girasol un 34%, y 12 veces la producción de
algodón.
Los pequeños y medianos agricultores ven constantemente amenazada su permanencia
o el acceso a la tierra, a la estabilidad de la familia rural y a su economía
regional. El modelo actual lleva directamente a una agricultura industrial y
sintética, sin agricultores.
Son estos mismos excluidos los que terminan viviendo en las periferias de las ciudades y sobreviven con planes asistenciales, y a quienes luego se pretende alimentarlos con los productos derivados de la soja transgénica o directamente con los granos, en planes promovidos por las grandes corporaciones impulsoras de los transgénicos, como el irresponsable plan de promoción conocido como "Soja Solidaria" durante la crisis económica de 2002.
Hacia una agricultura sustentable. Es claro entonces, lo importante que debió haber sido para la Argentina evaluar -antes- todos estos impactos derivados de un paquete tecnológico de alta intensidad. No es suficiente analizar sólo meros formalismos técnicos a pocos factores ambientales sin realizar una evaluación de impacto ambiental integrado en cada uno de los ecosistemas de las diferentes eco-regiones que Argentina posee. Además el Estado y las empresas promotoras fueron claramente advertidos de estos impactos por investigadores independientes y organizaciones no gubernamentales tanto del país como del exterior. Lamentablemente, para el ambiente y la sociedad argentina, claramente impactada luego de diez años de soja transgénica, los daños y efectos directos e indirectos son una cuestión tangible e incontrastable.
Es claro que en
materia agropecuaria y de desarrollo social, Argentina ha perdido el rumbo de
protección y fortalecimiento de su soberanía alimentaria. Pero puede decidir
cambiar y recuperar el camino perdido apuntando al desarrollo de una agricultura
familiar sustentable.
La Argentina, rica aún en recursos naturales y recursos humanos, cuenta con
todos los elementos para recuperarse. Lamentablemente, el modelo de la soja
transgénica, ante la falta de las regulaciones oficiales, esta reduciendo
literalmente la rica diversidad productiva del país.
Para todos, el lamentable ejemplo argentino de reconversión y especialización monoproductiva de los ´90 es un riesgoso modelo a no ser seguido, dados los
importantes daños ambientales, sociales y culturales que el país ha sufrido y
del que debe salirse rápidamente, promoviendo una verdadera política de
promoción de desarrollo agropecuario sustentable, y por ende, con inclusión
social".
Publicado originalmente en el sitio de ARGENPRESS. Reproducido en Plataforma Soja el 14 de febrero de 2007
ð Apreciemos cómo los agro-combustibles hambrean sin solución energética y sólo satisfacen a súper negocios
Carmelo Ruiz Marrero (especial para Claridad) explica a partir de la pregunta:
"¿Compiten
los cultivos biocombustibles con la producción de alimentos?
De
eso ya no queda ninguna duda, ya ni siquiera es un tema serio de discusión. El
pasado mes de julio salió a la luz un estudio confidencial del Banco Mundial,
dirigido por el economista Don Mitchell, que concluyó que los biocombustibles
son responsables de 75% del alza mundial en los precios de los alimentos este
año.
Cuando está lleno, el tanque de gasolina de un carro contiene el número de calorías que mantendrían funcionando un cuerpo humano adulto por aproximadamente un año. Además, se requieren 22 libras de maíz para hacer un galón de etanol. Por lo tanto, no es difícil de creer que cada vez que se llena un tanque de carro con etanol se le está dejando a una persona sin comer por un año. De cualquier modo, no hace falta un doctorado para saber que un acre de terreno sembrado para biocombustible es un acre que no está produciendo alimento".
Destaca que hay:
"Recolonización
Cuando son confrontados con estos datos, los entusiastas de la agroenergía argumentan que “Quizás los biocombustibles no sean más que una gota en el balde de la demanda energética, pero hagamos que ese balde sea más pequeño, reduciendo nuestro consumo energético.” El problema con ese argumento es que estos cultivos nada tienen que ver con reducir la demanda energética. Ningún gobierno o corporación invirtiendo en agrocombustibles ha dicho una sola palabra acerca de reducir el consumo.
Los números claramente demuestran que para hacer mella en la demanda energética global, el grueso de la producción de cultivos energéticos debe ser en el Sur global, el llamado Tercer Mundo. La revolución de los agrocombustibles no será en Canadá o Siberia. Sólo en el sur del mundo, en África, América Latina y el Sureste de Asia, hay suficiente tierra, luz solar y mano de obra barata.
Las implicaciones para la seguridad alimentaria del Sur global son estremecedoras. La apropiación de vastas extensiones de terreno para cultivos energéticos será sin duda una continuación del modelo agroexportador colonial, el mismo modelo socialmente retrógrado, feudal, destructivo del ambiente y explotador que progresistas y ambientalistas en el Norte y el Sur del mundo tanto han trabajado por erradicar.
He conocido ambientalistas ilusos que creen que la exportación de
biocombustibles de Sur a Norte puede ser un motor de desarrollo social y
ecológicamente sustentable. Ellos hablan de biocombustibles producidos en
pequeñas fincas familiares que serán una importante fuente de ingreso para
comunidades rurales- hablan de comercio justo, esquemas de certificación y
responsabilidad social empresarial. Pero la dura realidad es que no hay sitio
para las pequeñas fincas familiares en la revolución agroenergética. Sólo los
monocultivos enormes que se extienden de horizonte a horizonte pueden lograr las
economías de escala que se necesitan para este proyecto. Los inversionistas
globales y acreedores multilaterales como el Banco Mundial han sido muy claros
respecto a esto.
Un modelo obsoleto
Los monocultivos de gran escala, conocidos como agricultura industrial o el modelo de la Revolución Verde, promovidos en el Sur global en la segunda mitad del siglo XX por el gobierno de EE.UU., agencias de la ONU y las fundaciones Ford y Rockefeller, han repetidamente demostrado ser ecológicamente desastrosos, propensos a la erosión, destructivos de la biodiversidad y toda una calamidad para las comunidades rurales. No pueden ser manejados de manera sustentable, siempre necesitan grandes insumos energéticos, y siempre requieren de pesticidas y herbicidas tóxicos.
La poca legitimidad que le quedaba a la Revolución Verde recibió el golpe de gracia el pasado mes de abril con la publicación del informe IAASTD (http://agassessment.org/), un estudio de cuatro años de la agricultura mundial patrocinado por agencias de la ONU y el Banco Mundial. El estudio realizado por sobre 400 expertos, es a la agricultura lo que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático es al calentamiento global. El informe IAASTD, endosado por 58 gobiernos, advierte que la agricultura industrial ha degradado los recursos naturales de los cuales depende nuestra supervivencia, amenaza los recursos de agua y energía y entorpece los esfuerzos por combatir el calentamiento global.
Es muy triste ver algunos ambientalistas acudiendo al
modelo obsoleto y destructivo de la revolución verde, ignorando todas las
críticas que se le han hecho, y para colmo en nombre de combatir el cambio
climático.
Fuente:
www.ecoportal.net / 13-11-08
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Cuestionemos 'el progreso' del capitalismo-imperialismo y veamos el desarrollismo como recolonización
1. "Estamos viviendo una encrucijada de la historia y todavía podemos elegir qué camino vamos a recorrer"
El Foro de Resistencia a los Agronegocios titula “La Era de los Biocombustibles y la Reproducción del capitalismo” y explica razones para esta caracterización:
“En América Latina, y en
especial en los países del Cono Sur,
el modelo de
los agronegocios domina los criterios de inserción de nuestra región al
mercado global, de la integración y uso de nuestros territorios y
además es hoy el principal vector de los conflictos socio-ambientales.
Este proyecto de control territorial está
concretizado y visibilizado en el mega plan de IIRSA (Iniciativa para la
Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana), con la
construcción de una red de hidrovías, carreteras, ferrocarriles, puertos,
hidroeléctricas, etc. Está destinado a promover y aumentar la agro
exportación, y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID),
agencias internacionales, gobiernos, bancos y por la iniciativa privada. El
recién lanzado “Programa de Aceleración del Crecimiento” del
gobierno de Brasil también es un ejemplo de esto”.
“En el centro de la discusión está
el papel
fundamental de los biocombustibles para mantener esta misma forma de
sociedad,
substituyendo progresivamente el petróleo que se acaba, no apenas como
combustible, sino como insumo base para toda la industria (ej.: plásticos,
química, textil, etc.). Con la posibilidad de la agroenergía, las bases de
reproducción del capitalismo están siendo redefinidas para su mantenimiento.
Toda posibilidad real de continuidad del capitalismo depende –
fundamentalmente – de energía para el proceso industrial de producción y de
circulación de las mercancías”.
En el constante avance de la concentración y centralización capitalista, "los biocombustibles se presentan como una nueva forma de integración de la producción agrícola a la industria, no apenas las cadenas dominadas por el agronegocio (Cargill, ADM, Bunge, Monsanto, Novartis, Syngenta, etc.) sino incorporando estas empresas a los agro-petro-negocios (ex: Petrobrás no Brasil, Repsol-YPF Argentina), mediados en América del Sur por una fuerte acción e intervención de los Estados en el modelo corporativo, apoyado globalmente, entre otros, por la Shell, Total, Exxon Mobil e British Petroleum. Éste es el proyecto en curso y traerá con él una nueva geopolítica y militarización para asegurar el control de estos territorios, y de los territorios de los pueblos indígenas, como ocurre hoy con el petróleo en nuestra región. (Ej. Ecuador, Colombia).
Es justamente la escala territorial de éste nuevo frente del agronegocio que precisa mucho ser tenida en consideración, una vez que la propia FAO estima que “en los próximos 15-20 años debemos ver a los biocombustibles produciendo el 25% del total de la demanda mundial de energía”. Sin embargo, esta previsión no es acompañada de ninguna estimativa oficial de la FAO sobre la extensión o localización de las tierras que serán ocupadas con la producción de estos nuevos cultivos.
En el caso de Brasil, el país tiene el mayor programa oficial en agroenergía: marco legal, plano estratégico de financiamiento y promoción, toda una arquitectura institucional pública de promoción e integración de los productores al modelo de los biocombustibles como forma de ‘resolver la generación de empleo y renta, mantener a los hombres en el campo y «desarrollar» el medio rural". Con ello Brasil pretende liderar el mercado mundial de biocombustibles, además de ser el principal promotor de este modelo en otros países del Mercosur, para lo que cuenta con una estimativa oficial de 100 millones de hectáreas de área disponible para el avance de los cultivos energéticos (sobre todo caña de azúcar, soja y otras oleaginosas, palma africana y “bosques energéticos”).
En éste número, ya estarían descontadas las áreas protegidas, parques nacionales y las tierras ya ocupadas con cultivos agrícolas.
Otra estimativa es más escalofriante:
"considerando el área de expansión sobre los Cerrados, la integración ganadería-agricultura, las zonas pastoriles degradadas, áreas de reforestación y las áreas actualmente marginadas, suman cerca de 200 millones de hectáreas las nuevas áreas para agricultura de energía, sin competir con la agricultura de alimentos y con impactos ambientales limitados o socialmente aceptados "(Plan Nacional de Agroenergía 2006-2011, p. 50).
Frente a éste escenario, queremos abrir una discusión sobre esta nueva forma de integración del campo y de la agricultura a las necesidades de manutención del capitalismo internacional, que coloca en cuestión el futuro de la lucha por la tierra, el sentido social de la bandera de la reforma agraria, la Soberanía Alimentaria, la sumatoria del movimiento ambientalista y ecológico y la fuerza política que tienen, en pleno siglo XXI, los movimientos campesinos.
Estamos viviendo una encrucijada de la historia y todavía podemos elegir qué camino vamos a recorrer".
Fuente: http://www.resistalosagronegocios.info/index.html
2. Afirmémonos contra "la estrategia de perpetuar el colonialismo, camuflado bajo la promesa del desarrollo"
"Que gran parte del planeta vive bajo límites intolerables de pobreza es un hecho incuestionable. Pero las soluciones que se proponen en innumerables e interminables congresos mundiales, conferencias internacionales, encuentros en la cumbre, simposios universales, o cualquiera que sea el término mediático del momento, pasan siempre por la imitación e imposición de los modelos europeos, extremadamente dependientes de las "leyes del mercado" y la tecnología, y que supone enormes inversiones (financiadas por organismos internacionales a cambio de cumplir planes neoliberales de reestructuración de la economía) y la implantación de pautas sociales, culturales y de consumo en la mayor parte de los casos alejadas de sus formas de vida tradicionales.
Las razones por las que todas las soluciones ignoran completamente cualquier otro tipo de medidas y modelos económicos son múltiples (el carácter 'natural' de la economía de mercado y de la integración del Tercer Mundo en las esferas internacionales) pero todas coinciden en usar como prueba argumentativa el 'éxito' del modelo en Occidente.Sin embargo, un análisis de la situación no basado en una comunión acrítica con las ideas del libre mercado o los intereses de corporaciones occidentales, apunta a una estrategia clara e intencionada: perpetuar la situación económica creada por el colonialismo, camuflándola bajo la promesa del desarrollo".
Rafael Carrasco Quesada plantea en:
"La implantación del desarrollo
Este proceso de implantación del modelo de desarrollo se realiza a través de métodos de eficacia probada: destrucción de las economías locales, estrechando al máximo los lazos de dependencia con la antigua metrópoli; favorecimiento de la conversión de elites locales al "desarrollismo", que pasan, convenientemente armadas, a actuar como representantes de las potencias desarrolladoras (los ejemplos son innumerables: Argentina, El Salvador, Chile…); respaldo a golpes de Estado, con el fin de derrocar a gobiernos no favorables, con ayuda de las elites mencionadas anteriormente (tristemente, los ejemplos son también innumerables: Chile, Venezuela, Haití…); intervención militar directa, cuando ninguna de las anteriores medidas ha funcionado. Pero sin duda el método que ejemplifica a este nuevo tipo de colonialismo es el sistema de préstamos con el apelativo de "ayudas", concedidos a las elites pro-desarrollo cuando llegan al poder, y que a cambio pone completamente a disposición de las potencias mercados y recursos naturales y humanos, y que debe ser usado para proyectos que potencien el desarrollo económico, y devuelto en dólares.
Como afirma Goldsmith, no hay razones de peso para defender que los préstamos exteriores, incluso a bajo interés, se traduzcan en crecimiento económico, y mucho menos en erradicación de la pobreza, ni que la deuda puede pagarse aumentando las exportaciones. Entre los países de reciente industrialización, sólo Corea del Sur aceptó préstamos considerables para su salida del subdesarrollo; sin embargo, países típicamente ejemplificados por su rápido ascenso al primer mundo, como Taiwán o Singapur, no recurrieron a enormes préstamos internacionales para conseguirlo [4].
Gran parte de este dinero usualmente se emplea en comisiones a miembros de las elites (de nuevo, innumerables ejemplos: Saddam, Suharto, Marcos), armamento para mantener la represión, y proyectos, en la mayoría de los casos, inviables, contratados a empresas extranjeras. Muchos de los países que recibieron estos préstamos en los 70 fueron dictaduras militares, como Filipinas, El Salvador, Chile o Uruguay, préstamos supuestamente destinados al desarrollo pero en su mayor parte utilizados para financiar operaciones de "contrainsurgencia". De esta manera, países ahora democráticos o en proceso de democratización se encuentran en la terrible situación de tener que destinar gran parte de su PIB a devolver la deuda que sus dictadores contrajeron y gastaron en las armas para su represión. Numerosos analistas económicos y políticos utilizan el término "préstamo inmoral" para denominar esta práctica de "ayuda al desarrollo".
El país receptor suele ver su deuda aumentada hasta el punto de destinar gran parte de su PIB a su pago, y ver su economía intervenida por organismos internacionales al servicio de intereses pro-desarrollo, como el FMI o el Banco Mundial, hasta llegar a la situación de sobreendeudamiento, en la que la deuda de un país sobrepasa su capacidad de pagarla en el futuro. Por cada dólar que se envía en ayuda al África subsahariana, 1,5 se destinan a cubrir el pago de la deuda (Noreen Heertz, The Debt Threat: How Debt is Destroying the World).
La deuda media en Latinoamérica supone el 177 por ciento de su producto interior bruto (WEO, 2006) y ha sido pagada 8 veces.
Una vez que se ha alcanzado esta situación de sobreendeudamiento, el país endeudado se convierte en una colonia de hecho de los países prestamistas, que exigen concesiones económicas de todo tipo, y someten sus débiles economías a drásticas reconversiones, a cambio de exiguas facilidades en el pago de la deuda. La capacidad de las instituciones financieras globales para imponer fuertes sanciones económicas a los países morosos, aniquilando su única fuente de ingresos (la exportación de materias primas), son motivación más que suficiente para que los países endeudados no se retrasen en el pago de una deuda cuyos intereses ya sobrepasan cualquier capacidad de devolución posible.
La intervención directa de las corporaciones transnacionales, que ejercen el control directo de los recursos en lugar de los Estados nacionales (como en la época de colonialismo formal) elimina cualquier tipo de responsabilidad y transparencia en la gestión de los mismos, al mismo tiempo que evita las contradicciones que supone defender la democracia y la igualdad de los pueblos, mientras se condena a la dependencia y la pobreza a la mayor parte de ellos.
Un factor novedoso es la introducción del elemento humanitario, por el que las ONG se erigen en intermediarias entre el país receptor y la ayuda internacional, normalmente en el papel de consultores, con salarios desorbitados para el país receptor, y poco conocimiento del terreno y sus idiosincrasias culturales.
De igual modo, las campañas de ayuda humanitaria tras desastres naturales o conflictos bélicos, antes dirigidas por la ONU con ayuda de ONG, son ahora gestionadas por compañías privadas subcontratadas por los países cooperantes. Bajo la pretensión de reconstruir la zona, la cooperación se transforma rápidamente en una completa reconversión de la economía local, privatizando recursos públicos, y reconstruyendo prácticamente desde cero los países afectados (creando literalmente nuevos territorios) siempre en beneficio de los países "solidarios" o de las corporaciones que estos representan.
Shalmali Guttal, un investigador de Bangalore que trabaja para la ONG Focus on the Global South comenta: "Antes teníamos colonialismo vulgar.
Ahora tenemos este colonialismo sofisticado, que ellos llaman reconstrucción" . Naomi Klein llama a esta nueva estrategia "capitalismo de desastre".
Los casos son tan numerosos como recientes: Afganistán, Irak, Haití, los afectados por el tsunami de 2005, como Sri Lanka o Tailandia... y no sólo afecta a los países subdesarrollados, como el caso del huracán Katrina en EE.UU. Durante la campaña de ayuda humanitaria a los afectados por las inundaciones en Myanmar, y ante la resistencia de la Junta Militar a permitir la entrada a los cooperantes internacionales, la presión internacional fue escalando exponencialmente hasta el punto de conjugar la idea de una intervención militar "justificada" en el país. El hecho de que Myanmar sea la última zona del sudeste asiático en la que las corporaciones no acampan a sus anchas es sin duda una mera coincidencia.
La conclusión es simple: en cualquiera de sus nuevas formulaciones, «el desarrollo es una forma de colonialismo», ya que comparte sus objetivos y métodos, implementado por compañías multinacionales, elites locales e instituciones globales opacas y no democráticas como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, e impuesto, si es necesario, por la fuerza de las armas. Un análisis comparativo de un número significativo de actuaciones específicas de ambos sistemas de control económico en países en vías de desarrollo debería arrojar evidencia más que suficiente para establecer la validez de esta afirmación".
Este artículo fue publicado originalmente en la versión escrita de la Revista Pueblos en su número 34, de Septiembre de 2008. http://www.revistapueblos.org
Fuente: www.ecoportal.net / 3-11-08
3. Nacionalicemos el sistema agroalimentario echando al capital especulativo fuera del control territorial y a los oligopolios
Paul Nicholson Solano y Ainhoa Iturbe Suberbiola (Gara), en "Agricultura campesina y soberanía alimentaria frente a la crisis global", reflexionan:
"El mundo entero está en crisis, una crisis de dimensiones múltiples, una crisis de alimentos, de energía, del clima y de las finanzas. Las soluciones que nos ofrecen desde el poder -más libre comercio, semillas transgénicas...- ignoran que la crisis es producto del sistema capitalista y del neoliberalismo y sólo profundizarán sus impactos. Para encontrar soluciones reales más bien hay que mirar hacia la soberanía alimentaria que propone la Vía Campesina.
En las últimas décadas hemos visto el avance del capital financiero y de las empresas transnacionales sobre todos los aspectos de la agricultura y del sistema alimentario de los países y del mundo.
Desde la privatización de las semillas y la venta de agrotóxicos hasta la compra de la cosecha, el procesamiento de los alimentos y su transporte, distribución y venta al consumidor, todo está ya en manos de un número reducido de empresas. Los alimentos han pasado de ser un derecho de todos y todas a ser una mercancía más. Se están homogeneizando nuestras dietas en todo el mundo con alimentos que son malos para la salud, tienen precios fuera del alcance de la gente, y estamos perdiendo las tradiciones culinarias de nuestros pueblos.
A la vez, estamos viendo una ofensiva del capital sobre los recursos naturales, como no se había visto desde tiempos coloniales. La crisis de la tasa de ganancia del capital los lanza a una guerra privatizadora de despojo contra nosotros y nosotras, campesinos e indígenas, un robo privatizador de la tierra, el territorio, los bosques, la biodiversidad, al agua y la minería. Los pueblos rurales y el medio ambiente están siendo agredidos.
La siembra de agrocombustibles en grandes monocultivos industriales es parte de este despojo, justificado falsamente con argumentos sobre las crisis energética y climática. La realidad detrás de estas últimas facetas de la crisis tiene mucho más que ver con la matriz actual de transporte a larga distancia de bienes, individualizado en automóviles, que con otra cosa.
Ahora, el surgimiento de la crisis de alimentos y la crisis financiera hace que todo se agudice. La misma crisis financiera y las crisis de alimentos están vinculadas a la especulación del capital financiero con los alimentos y la tierra, en detrimento de la gente.
El capital financiero está más desesperado, asaltando los erarios públicos para sus rescates, los cuales van a obligar a todavía mayores recortes presupuestarios en los países y mayor pobreza y sufrimiento.
El hambre en el mundo sigue su ritmo de crecimiento. La explotación y todas las formas de violencia, en especial contra las mujeres, aumentan. Con la contracción económica en los países ricos crece la xenofobia en contra de los trabajadores y trabajadoras migrantes, con creciente racismo y represión, y el modelo dominante ofrece cada vez menos oportunidades para la juventud en el campo.
En síntesis, todo va de mal en peor. Sin embargo, como toda crisis, genera oportunidades:
oportunidades para el capitalismo, que las usa para
reinventarse y encontrar nuevas fuentes de ganancias;
oportunidades para los movimientos sociales, entre las últimas se ubica el hecho que las tesis del neoliberalismo están quedando sin legitimidad con los pueblos, y el hecho de que las instituciones financieras internacionales (Banco Mundial, FMI, OMC) están mostrando su incapacidad de administrar la crisis (además de estar entre las causas de la misma), creando la oportunidad para eliminarlos y construir otras instituciones de regulación de la economía global que sirvan a otros intereses.
Está quedando claro que las corporaciones transnacionales son los verdaderos enemigos que están detrás de aquéllos. Está quedando claro que los gobiernos neoliberales no sirven a los intereses de sus pueblos. Y que el régimen mundial de alimentos controlados por las empresas transnacionales no es capaz de alimentar a la gran masa de personas en este planeta, mientras que la soberanía alimentaria basada en la agricultura campesina local es más necesaria que nunca.
Frente a esta realidad, en Vía Campesina defendemos la soberanía alimentaria. Echando al capital especulativo fuera de los alimentos, y renacionalizando la producción y las reservas de alimentos se ofrecería la única salida a la crisis alimentaria. Sólo la agricultura campesina alimenta a los pueblos, mientras que el agronegocio produce productos de exportación y agrocombustibles para alimentar a los automóviles en lugar de los seres humanos. La soberanía alimentaria basada en la agricultura campesina ofrece la solución a las crisis.
Frente a las crisis energéticas y climáticas: La diseminación de un sistema alimentario local, que no se basa ni en la agricultura industrial ni en el transporte a larga distancia, eliminaría hasta un 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero. La agricultura industrial calienta el planeta, y la agricultura campesina lo enfría. Un cambio en el patrón de transporte humano hacia el transporte colectivo y otro en los patrones de consumo son los pasos adicionales necesarios para hacer frente a las crisis energéticas y climáticas.
La agricultura campesina sostenible: Sólo la producción campesina agroecológica puede desvincular el precio de los alimentos del precio de petróleo, recuperar los suelos degradados por la agricultura industrial y producir alimentos sanos y cercanos para nuestros pueblos".
(*) Paul Nicholson Solano y Ainhoa Iturbe Suberbiola, Delegados de EHNE en la V Conferencia de La Vía CampesinaFirman también el artículo Mikel Kormenzana Okeranza e Iñigo Etxebarria Elosegi, igualmente delegados de EHNE en la V Conferencia de La Vía Campesina, celebrada en Mozambique del 19 al 22 de octubre de 2008.
Fuente: www.rebelion.org/Ecología social/ 1-11-08
En consecuencia, a 25 años de 'democracia', sigue aumentando la injusticia
social en forma de mayor: ▪sometimiento a hacer avanzar el reinado de los
grandes capitales imperialistas; ▪despojo hasta de la economía de
subsistencia; ▪destrucción de la habitabilidad del país; ▪genocidio
silencioso y discapacidad laboral.
De modo que no se trata de
distribuir equitativamente, lo esencial es el cambio en el uso y control
sobre la heterogeneidad territorial e integración continental. De ahí la
importancia de la reforma agraria mirando a la soberanía alimentaria
y al poblamiento de todas las provincias con apertura de condiciones dignas
de vida y trabajo para todos los pueblos e inmigrantes sin discriminación de
tipo alguno.
Implica un «trabajo» completamente distinto al actual no sólo por respetar
derechos humanos e identidades de quienes lo realizan sino, también, por no
despilfarrar esfuerzos y recursos como las automotrices y la construcción
para exclusivo beneficio lucrativo de oligopolios que, a la vez, incrementan
la dependencia del país.
De sociedad y Estado a favor del saqueo a los de abajo o en contra de la justicia social
El «trabajo»
supone una organización de los de abajo que hoy se les impone para sobreexplotar
su condición de trabajadores y la naturaleza en beneficio exclusivo de la
acumulación de riquezas e ingresos de grandes capitales transnacionales y
transnacionalizados.
Este funcionamiento económico-social es implantado con la violencia del Estado
(aun cuando sea 'democrático') porque no implica un uso transformador de la
naturaleza para atender las necesidades populares y cuidar tanto por la salud
pública como por el medioambiente, al contrario es para producir
forraje o agrocombustibles de exportación y extraer minerales e hidrocarburos arrasando los territorios;
vehículos de alto consumo energético para la exportación;
construcciones e infraestructura para los súper negocios.
Este funcionamiento socioeconómico:
1. Es genocida
Los gobiernos llegan a dar la espalda a:
"El hambre entre los chicos argentinos que no sólo es un tremendo problema que no se resuelve sino que además se está transformando en un drama que crece sin parar".
Mariana Iglesias informa que, "según la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), el año pasado 1.080.000 chicos pasaron hambre. Calculan que este año afectaría a 1.200.000 chicos.
"En el 2007 se estima que un 9% de la infancia urbana experimentó episodios de hambre", dice el informe, basado en las respuestas de padres de más de mil hogares de las diez ciudades más grandes de la Argentina.
En Argentina viven 12 millones de niños y adolescentes de entre O y 17 años. En 2007, el 60,77% vivía en hogares vulnerables en términos socioeconómicos en cuanto al clima educativo y las condiciones materiales del entorno más próximo. El derecho a una vivienda y un medio ambiente adecuado para la vida y el desarrollo de la infancia también se vieron vulnerados en el 53% de los chicos (6.360.000): 2.500.000 chicos hacinados (más de tres por pieza) y 1.680.000 con saneamiento inadecuado (hogares sin baño, agua potable e inodoro con descarga).
Todas las cifras del Boletín del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia son fuertes. Hablan de chicos que pasan hambre, viven hacinados, sin agua potable, con diferencias de crianza abismales con sus pares ricos. "En 2007, la mitad de los niños y adolescentes no contaba con los recursos necesarios y adecuados para su desarrollo e integración social. Las condiciones deficitarias de habitabilidad, las restricciones en el acceso a la alimentación y la vestimenta, más las dificultades en el acceso a la atención de la salud, configuraron contextos de vida empobrecidos, evidenciados en otros indicadores significativos al desarrollo humano de la infancia, como los estímulos emocionales e intelectuales en la socialización y formación", dice Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro del Observatorio de la Deuda Social Argentina y Fundación Arcor.
Si las comparaciones son odiosas, en este caso, son obscenas. El 86% de los chicos del 10% de los hogares más pobres tiene problemas de habitabilidad, número siete veces mayor que el 10% más rico. Los chicos del 10% de los hogares más pobres tienen tres veces más chances de no ir al jardín de infantes. Los adolescentes pobres registraron 9 y 25 veces más posibilidades de abandonar o atrasarse en los primeros años de EGB y los últimos del Polimodal.
"Los
estudios del Barómetro evidencian que estos déficit y desigualdades tienden a
profundizarse en Argentina y revelan violaciones a derechos exigibles
-concluye Tuñón-. Esperamos que estos datos interpelen a los actores e
instituciones encargados de velar por su cumplimiento".
Fuente: Clarín//Sociedad// 15-11-08
165 mil menores de cinco años están desnutridos.
En un país con capacidad de producción de alimentos, se hambrea a niños discapacitándolos mental y físicamente. No hay intención alguna de solución. Al revés, el Movimiento Nacional de Chicos del Pueblo que realiza la campaña "el hambre es un crimen" ha sufrido el quinto atentado.
2. Sostiene la sociedad exclusiva y excluyente mediante represión
El 21 de febrero de 2008, el Movimiento Nacional de Chicos del Pueblo comunica la convocatoria a la campaña:
El Hambre es un crimen
Ni un Pibe Menos
"El Hambre es un crimen. Hay que detenerla. Sí o sí. Porque en nuestro país no faltan ni alimentos, ni platos, ni madres, ni médicos, ni maestros, faltan en cambio la voluntad política, la imaginación institucional, la comprensión cultural y las ganas de construir una sociedad de semejantes que asegure a nuestros hijos las oportunidades vitales para que puedan crecer con dignidad. Es imperativo terminar con un sistema económico -que en la mayoría de los casos- no da hijos sino hambre, que no da futuro sino Paco, que talla caricias olvidadas en cuerpos olvidados.
Niños hermosos nacen a la muerte aunque ya todos sepamos que la infancia es el principal recurso natural no renovable de nuestro país, ya que la mayoría de las capacidades humanas quedan -de alguna manera- determinadas durante los primeros años de vida cuando los niños están haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos.
La infancia es por lo tanto la gran oportunidad de la
sociedad para mejorarse a sí misma en lo biológico, en lo cultural, en lo
económico, incluso en lo político. La infancia es el terreno más fértil para
sembrar inteligencia, trabajo, creatividad, justicia y democracia.
Sin embargo, los niños se nos mueren de hambre por decenas cada amanecer. Se nos
mueren “acabaditos de nacer” mientras los padres
lloran por los días hermosos, cuando la vida era azul.
Sin una infancia sana, amasada y entera es impensable una
Argentina mejor. Porque un país que mutila a sus niños es un país que se condena
a sí mismo.
¿Cuánto tendrán que andar nuestros hijos pobres, para no morirse de hambre, como
goteras vivas que
desangra las estrellas?
Entre dolores y silencios hay una calle por donde marchan los niños hacia una
primavera que se domicilia en los extremos del viento borrando de los
calendarios la contribución de sangre a la acumulación capitalista.
Pero nuestros PIBES vencerán porque son
el golpe temible de un
corazón no resuelto: Con ternura y airosos como alas".
Alberto Morlachetti
Coordinador Nacional
El 13 de noviembre del 2008, la Red El Encuentro, RED DE CENTROS COMUNITARIOS emite el comunicado de prensa:
NO A LA INJUSTICIA, NO A LOS APRIETES, NO A LA IMPUNIDAD.
SÍ A LA VIDA, SÍ A LA DIGNIDAD.
El hambre es un crimen, como muchos otros que se cometen impunemente en esta sociedad. Bajar la edad de imputabilidad de los pibes es una aberración, es no comprender a los pibes como sujetos de Derecho, como futuro y como presente, como proyección de sueños, como compañeros de la vida.
Los que así lo entendemos no bajamos los brazos ante la injusticia. Nos organizamos, luchamos y marchamos… como Viviana, una joven educadora de nuestra red, con la fortaleza y la convicción de la dignidad, no dejando que la historia sea algo ajeno. A ella, el miércoles 12 de noviembre en pleno acto contra la Baja en la Edad de Imputabilidad, a metros de Casa de Gobierno de la provincia, en La Plata (más específicamente en la puerta de la Secretaría de Prensa), un auto azul la esperaba para someterla a la tortura física y psicológica como si los 25 años de democracia hubieran sido en vano. La golpearon, le hicieron cortes en las manos y el vientre, a la vez que le gritaban: "si le gusta la joda, a nosotros nos gusta más", y que "dejen de joder".
Este es el quinto atentado que sufrimos los compañeros del Movimiento Nacional Chicos del Pueblo y nos preguntamos: HASTA CUANDO vamos a seguir expuestos a tremenda impunidad, con un gobierno que no da señales de vida o que cuando las da es con más mano dura, enfrentando las consecuencias de la injusticia y no sus causas.
Bajar la edad de imputabilidad no es una solución real, además viola todos los tratados internacionales y la Convención Internacional de los Derechos del Niño, la Niña y los Adolescentes, que en Argentina tiene rango constitucional.
Repudiamos con fuerza y bronca todas las prácticas que nos remiten a un pasado que no olvidamos, ni a sus responsables que no perdonamos.
Acompañamos, valoramos y enaltecemos a Viviana, y en ella a todas las personas que día a día luchamos por un mundo de Justicia, Dignidad e Igualdad.
02320-426786/430677 redelencuentro@telered.com.ar
El 14 de noviembre la Agencia de Noticias Red Acción difunde otro comunicado en repudio a la agresión.
"Repudiamos el salvaje atentado perpetrado contra una militante de la organización Pelota de Trapo de José C. Paz y de la Red de los Chicos del Pueblo. La compañera fue secuestrada por dos hombres y una mujer, salvajemente golpeada y cortada con un arma blanca y luego arrojada en cercanías del bingo platense.
Cabe destacar que este hecho se produce a plena luz del día, en la esquina de la gobernación bonaerense y en el marco de una marcha contra la baja de edad de imputabilidad propuesta por Scioli. La denuncia fue recibida por la fiscal Betina Laki de la fiscalía Nº11, que caratuló la causa como "privación ilegal de la libertad".
Cuando hace más de dos años que Julio López no aparece (y lo están "buscando" todas las fuerzas de seguridad).
Cuando la única respuesta ante la pobreza y la marginación son leyes mas duras y más represión.
Cuando se sigue criminalizando la protesta social y procesando luchadores, hechos como éste, lamentablemente, cada vez nos sorprenden menos.
Hacemos responsables al gobierno provincial de Daniel Scioli y al gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner de la inmediata investigación y condena a los responsables materiales e ideológicos del atentado".
Asociación Anahí; Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos; Central de Trabajadores Argentinos (CTA) La Plata-Ensenada; Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Prov. de Bs. As.; Centro de Abogados por los Derechos Humanos (CADHU); Centro por los Derechos Humanos Hermanos Zaragoza; Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH); Comité de Acción Jurídica (CAJ); Comité de Defensa de la Ética, la Salud y los Derechos Humanos (CODESEDH); Familiares de Desaparecidos, La Plata; Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA); H.I.J.O.S. La Plata; La Ciega; Liberpueblo; Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH); Madres de Plaza de Mayo, La Plata; Unión por los Derechos Humanos, La Plata.
Fuente: www.anred.org/14-11-08
En la Argentina se está secuestrando y torturando
a los militantes sociales
Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, FeTERA - CTA comunica:
"Por quinta vez en un lapso de pocos meses, un militante, en este caso una compañera, del Movimiento Chicos del Pueblo, ha sido secuestrado por desconocidos, que golpean a sus víctimas, amenazan sobre ataques a su organización, o como en el día de ayer, y frente a la presencia de la policía, el secuestro es seguido de cortes, en piernas y brazos, además de golpes, insultos y amenazas.
"Los Chicos del Pueblo", no son las únicas víctimas directas de estos ataques.
Desde el secuestro del compañero Micheli, pasando por los secuestros y torturas sufridos por dirigentes y militantes de la CTA, además de los robos de computadoras y asaltos a sedes gremiales.
Estamos sufriendo una política de agresión, las organizaciones de la CTA, que enfrentamos el Modelo Neoliberal, somos blanco cada vez más reiterado de una violencia, que pretende desalentar nuestra lucha.
Las denuncias realizadas al Ministerio del Interior, pese a lo reiterado de la situación, no han tenido resultados aclaratorios.
Desde la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, repudiamos este nuevo hecho de violencia contra nuestros compañeros; nos solidarizamos nuevamente con el Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo y alentamos una masiva participación en la Marcha Contra el Hambre, a realizarse el próximo 12 de diciembre entre Parque Rivadavia y la Plaza de Mayo".
3. Se consolida inculcando una cultura antisocial
Juan S. Pegoraro, en mayo de 2003, aclara sobre:
Causas y causalidad de la inseguridad
"Una característica actual de las sociedades capitalistas occidentales es la inclusión cultural de casi toda la población y al mismo tiempo una política de exclusión y marginación social que Jock Young (2001) llama canibalismo y bulimia, y una creciente violencia delictiva.
Ambas características han sugerido la imperiosa necesidad de explicaciones causalistas basada de naturaleza individual revitalizando teorías bio-psicologistas y de la medición de coeficientes mentales –“I.Q”- (Eysenk, 1973; Murray, 1992; Murray y Herrnestein 1994; Wilson, 1997).
Estas explicaciones son irradiadas desde poderosas fundaciones norteamericanas como la Heritage, la Rockefeller, así como departamentos académicos de universidades como Harvard, Columbia, Los Angeles. Así acompañan teóricamente las políticas económicas neoliberales de mercado justificando la exclusión social por las características o naturaleza de los “perdedores” y el delito en la maldad irreducible de seres asociales y amorales lo que ha disparado exponencialmente la población carcelaria en EE.UU. (actualmente hay casi 2 millones de personas encarceladas y 4 millones más bajo control de agencias penales) y en todos los países capitalistas occidentales.
Ahora bien, de lo dicho sobre la existencia de un orden social se desprende que el miedo y la inseguridad son vividos y sufridos con diferencias apreciables entre las clases sociales, grupos, comunidades; las clases subalternas no sólo sienten la inseguridad social y política de cara al sometimiento que padecen, sino también la inseguridad intraclase, fenómeno no nuevo, es cierto, pero que en los últimos 20 años se ha tornado dramático.
Como sostiene Lois Wacquant (2001) en una investigación realizada en ghetos de Detroit se han roto los lazos sociales comunitarios que siempre estuvieron presentes sosteniendo formas de solidaridad a su interior (Lewis, 1964; Valentine, 1976; Wacquant, 2001; Lomnitz, 1983; Auyero, 1997); la ruptura de la solidaridad interna en ellos ha sido sustituida por otras características como la “despacificación, desdiferenciación e informalización”.
La exclusión social -más la prédica individualista- generó en esos lugares como en nuestras poblaciones villeras o fabelas o vecindades o chabolas, una desafiliación (Castel, 1995) y además la mayoritaria existencia de "inútiles para el mundo", supernumerarios rodeados de una cantidad de situaciones caracterizadas por la precariedad y la incertidumbre del mañana.
Los pobres siempre han vivido en la inseguridad y en el miedo, pero ahora producto de una guerra social que desataran los grandes grupos económicos que han producido una sociedad tremendamente polarizada, aparecen ciertas formas de resistencia larvada de los sectores desposeídos que atacan a sectores de clase media y alta.
Pero
claro, ésta es una parte de la problemática de la inseguridad ya que como
decíamos se omite considerar la violencia generalizada entre los propios pobres
y excluidos sociales que se victimizan entre sí, producto en gran medida de la
desesperación, la degradación social y de los efectos de la marginación, la
frustración y el desamparo; y en este caso el sistema penal, y más aún la
policía, se mantiene al margen y hasta facilita la sordidez de estos actos
intraclase que le permite solapar otros delitos que producen un daño social
mayor como aquellos llamados delitos del poder
(Pegoraro,
2002),
en especial los económicos (...)".
Fuente:
www.argumentos.fsoc.uba.ar/n02/articulos/inseguridad_pegoraro.pdf -mayo 2003
4. Pervierte la política al desviar de los debates básicos
Las fábricas del hambre
Miguel A. Semán, en "Las fábricas del hambre", advierte:
(APe).-
La suba del precio de los alimentos durante el año 2007 sumó 119 millones de
personas al ejército del hambre, con ellos ya van reclutados casi 1.000 millones
de personas en todo el planeta. En América Latina y el Caribe la cifra que había
caído de 53 a 45 millones entre los años 90 y 2.005, como consecuencia del alza
de los precios del trigo, el maíz, los lácteos y el arroz trepó a 51 millones en
2.007. Lo
increíble es que el incremento no está ligado a la falta de alimentos ya que la
región produce, en promedio, un 40% más de lo que necesita.
Aquella inflación mundial de un año atrás provocó la algarabía de países
productores como Argentina y Brasil, que engordaron sus reservas sin que
decreciera su población de hambreados. En esos tiempos de bonanza el presidente
Lula dijo que el aumento del precio de los alimentos debía recibirse con alegría
porque significaba que los pobres del mundo habían empezado a comer. Es una pena
que no les haya avisado que había llegado la hora de la comida a los 32 millones
de chicos que en su país viven en familias con un ingreso inferior a 40 dólares
al mes.
La misma escalada alcista, de precios y pobres, provocó, como coletazo en la
Argentina, la lucha entre el gobierno y los productores rurales por los
excedentes de esa renta excepcional. Los dos bandos en guerra sin darse cuenta
apelaron al mismo discurso autista. El mundo necesita lo que nosotros tenemos,
dijeron, como si no estuvieran hablando de hambre y de comida. Unos y otros
creían que nadaban en un océano de dólares y soja ubicado a millones de años luz
de los pre-cadáveres del Chaco, los desnutridos de La Rioja y los pibes malditos
del conurbano bonaerense.
La misma distancia, pero para el otro lado, que los
separaba de los monopolios exportadores de cereales cuyas ganancias
permanecieron intactas.
Hoy, como consecuencia de la crisis financiera internacional, los precios de los
alimentos bajan. Sin embargo los costos de la caída también los pagarán los
pobres. Ahora, porque en vez de inversión y aceleramiento de las economías,
habrá desconfianza de los inversores, recesión y desempleo. Los mercados, dicen
los economistas, hoy tienen un comportamiento irracional porque actúan dominados
por el pánico.
Lo dicen tan sueltos de cuerpo como si ayer, cuando los movía el motor del lucro sin límites, hubiesen sido racionales.
Se necesita, según la FAO, una inversión de 30.000 millones de dólares anuales, durante diez o quince años, para solucionar el problema del hambre en el mundo.
El gobierno de Bush puso 700.000 millones sobre la mesa y ya perdimos la cuenta de lo que gastó Europa para que sus gigantes de papel no se derrumben unos a otros como en una danza de borrachos.
Mucho menos reclama el hambre para dejar de ser. Hace tres meses la Municipalidad de Chilecito, a 200 kilómetros de la ciudad de La Rioja, detectó 400 casos de chicos desnutridos. Los funcionarios admitieron que esos 400 chicos habían desbordado el sistema. Hace unos años les llegaban módulos alimentarios de la Nación. Los módulos con el tiempo pasaron a ser tickets y los tickets de cincuenta pesos, para la compra de carne y leche, con la inflación pasaron a ser nada.
El hambre no es un fenómeno de la naturaleza, como algunos creen. Tampoco es una enfermedad, ni una consecuencia indeseada del clima. Es una invención humana tan letal y temible como las armas químicas que Bush y sus aliados decían buscar en Irak. Como todo instrumento de destrucción masiva se aplica de manera racional y selectiva sobre determinadas regiones del planeta y apunta al exterminio de las razas y los sectores sobrantes de la población mundial.
Si no fuera así no se explicaría que 2 millones y medio de niños en la Argentina no alcancen a cubrir sus necesidades de alimentación, salud, vestimenta y educación y que 400.000 de ellos sean indigentes. Que en medio de este panorama los índices oficiales proclamen el descenso de la pobreza y la mentira sirva de fundamento para la reducción de los programas alimentarios. Y que todo esto pase, además, en el quinto país exportador de cereales del mundo.
Para algunos se trata nada más que de una paradoja. Nosotros seguimos diciendo que es un crimen. Un negocio tan macabro y colosal como la guerra. Quizás por eso en medio de la crisis las potencias del mundo hayan corrido a rescatar a los fabricantes del hambre en vez de tenderles una mano a los hambrientos".
Fuente: http://www.pelotadetrapo.org.ar/13-11-08
5. Induce a enfoques de nación que bloquean cambios sociales
Forestación y plantas de celulosa
Un modelo calcado país a país
Víctor L. Bacchetta entrevista a Ricardo Carrere:
"El grupo Guayubira nuclea a personas y organizaciones preocupadas por la conservación del monte indígena y por los impactos socioambientales del modelo forestal vigente en Uruguay. Guayubira procura fomentar la información y la investigación sobre estos temas y no realiza acciones espectaculares de ningún tipo, pero algunos lo señalan como el grupo más radical en contra de la forestación y dedican artículos enteros con el objetivo de descalificarlo.
El
técnico forestal Ricardo Carrere fue uno de los fundadores de Guayubira en 1997
y cuenta con una larga experiencia sobre esta problemática en Uruguay y en el
resto del mundo, ya que desde 1996 se desempeña como Coordinador Internacional
del World Rainforest Movement / Movimiento Mundial por los Bosques, una red de
personas y grupos presente en 131 países.
- Luego del triunfo del Frente Amplio, Guayubira le pidió una entrevista al presidente electo que nunca se concretó. No obstante, las nuevas autoridades de la Dinama se mostraron abiertas inicialmente a reunirse con las organizaciones ambientalistas, aunque esto se fue modificando después. ¿Cómo es actualmente la relación de ustedes con el gobierno?
Ricardo Carrere- Quizás puede haber culpa de ambas partes, pero de hecho hay una ruptura del diálogo. Un diálogo que, en realidad, nunca existió.
El Estado en conjunto
no ha entendido aún que
el futuro bienestar de nuestro pueblo depende de la
cuestión ambiental. Sigue anteponiendo la inversión y el empleo al cuidado
ambiental. Las organizaciones mal llamadas -a mi entender- ambientalistas son
vistas como un problema; su voz debe ser escuchada, porque no hay más remedio,
pero sus opiniones no son tenidas en cuenta. Es una especie de diálogo de
sordos. Venimos planteando desde hace años los impactos del modelo forestal,
pero no se escucha, se sigue aplicando básicamente el mismo modelo. El problema
central de nuestra relación con el Estado es que para ellos es una pérdida de
tiempo y se sienten atacados por nosotros. Y para nosotros también es una
pérdida de tiempo porque no se logra prácticamente nada.
- ¿En qué sentido puede haber responsabilidad de ambos lados?
R C- Por
ejemplo, cuando nos reuníamos con la Dinama sacábamos un comunicado planteando
lo que había pasado en la reunión. Creo que esto fue percibido como un ataque;
dar a luz pública lo discutido en un ámbito supuestamente privado. Para
nosotros, nuestra función y la función del Estado también es la transparencia,
lo que se discuta y se diga es motivo de difusión pública. Quizás fue un error
si fue percibido por la otra parte como un ataque solapado, pero también depende
de la óptica con que se mire. Para nosotros la transparencia es importante y lo
que se maneja en el Estado debe ser conocido por la opinión pública, incluyendo
las opiniones sobre lo que se está haciendo y lo que no se está haciendo.
- ¿Cómo influyó la agudización del conflicto con Argentina en las actividades de Guayubira, tanto en la relación con el gobierno como con la prensa en general?
R C-
Influyó enormemente, porque un problema interno del Uruguay,
el modelo de
desarrollo que incluye la forestación y las fábricas de celulosa, que
debería
ser discutido sobre todo en el ámbito interno, se convirtió en un conflicto
externo en el cual, supuestamente, todos los uruguayos bien nacidos debían
apoyar al gobierno contra los argentinos. Nosotros quedamos aislados en todo
sentido. La prensa, en particular la televisión, ha estado trasmitiendo casi a
diario información sobre las fábricas de celulosa, pero a nosotros no se nos
brinda acceso. Accedíamos al principio, sobre todo en Canal 5, pero a partir del
conflicto con Argentina se cerraron todos los canales. La información sobre las
fábricas de celulosa ha sido siempre en un solo sentido. Lo mismo ocurre en gran
parte de la prensa escrita, con muy pequeños espacios para otros planteos.
- ¿Hubo cambios en las organizaciones sociales?
R C- También, pero aquí se dieron tres posiciones diferentes. Algunos pocos que se manifestaron en contra del corte de los puentes. Otros se colocaron en el extremo opuesto, el apoyo irrestricto a Gualeguaychú. Y nosotros no nos manifestamos ni a favor ni en contra del corte de los puentes porque entendemos que la instalación de las plantas de celulosa es un problema que debemos discutir internamente en Uruguay. O sea que hubo separaciones entre quienes nos oponemos al modelo forestal por tener estrategias diferentes sobre este tema. En definitiva, el corte de los puentes fue un desastre para nosotros, pero no nos pronunciamos públicamente porque es una medida que toma un pueblo hermano en defensa de lo que ellos consideran sus intereses.
- Ustedes tienen relaciones con organizaciones de otros países con modelos de forestación similares. ¿Cuáles son las coincidencias y diferencias entre estos procesos?
R C- Es un modelo calcado país por país. Uno va a Chile, a Argentina, a Ecuador, a Colombia, en todos es el mismo modelo, la diferencia solamente está en si hay más o menos represión. En el caso de Chile hay una represión brutal, aplican la ley antiterrorista contra los mapuches que están tratando de recuperar sus territorios ocupados por unas empresas forestales que están invirtiendo también en Uruguay. En Colombia, la represión es mucho mayor que en Chile, porque ahí operan grupos paramilitares. En Misiones y Corrientes, en Argentina, es el mismo modelo. En Ecuador es igual. En Brasil, en Espíritu Santo, Bahía, Minas Gerais, Río Grande del Sur también. Y tiene los mismos impactos en todos lados. También he estado en Sudáfrica, en Swazilandia, en Tailandia, en Indonesia y es exactamente igual. Yo voy a estos países y tengo una serie de preguntas para hacer, pero ya conozco las respuestas de antemano. Les pregunto a los campesinos en Tailandia si la forestación con eucaliptos afectó el agua y la respuesta es "sí, terminó con el agua". Les pregunto si pueden cazar y me responden "no, la caza desapareció".
- En los países donde se inició más tempranamente la forestación con monocultivos, ¿se han reconocido esos impactos y se han tomado medidas al respecto?
R C- El problema es que es un modelo excluyente. Por ejemplo, en Chile se ha forestado en la Octava y la Novena Región. La Octava Región estaba ocupada por unos latifundios de tipo feudal, con campesinos en su interior como medianeros, que producían parte para el dueño del fundo y parte para sí mismos. Llegan las empresas forestales y los expulsan, la Octava Región está hoy tapada de forestación, pero sin gente. No hay resistencia porque la población se tuvo que ir del lugar. Lo mismo ocurrió en Sudáfrica, hace años que echaron a la gente de las zonas forestadas. En Chile, en la Novena Región es diferente porque la habitan los mapuches, que están luchando por su territorio y no se quieren ir. Lo que sucede con la forestación es que, como expulsa a las poblaciones, a la larga, los que quedan no pueden resistir.
- ¿En Sudáfrica no se tomaron algunas medidas de limitación de la forestación?
R C- Sí y no. Sudáfrica es un país muy grande con distintos ecosistemas en donde la principal limitante es el agua. La forestación se instaló en donde hay más agua y empezó a impactar sobre el agua. Dentro del sector dominante sudafricano había distintos actores, por ejemplo cultivadores de caña de azúcar, que necesitaban el agua. Se generó entonces un conflicto por el agua entre la forestación y otras actividades de los grupos dominantes. Finalmente, el país hizo un estudio que demostró fehacientemente el impacto de la forestación sobre el agua. La legislación sudafricana estableció entonces que en una parte del país no se puede forestar porque el agua es insuficiente, que en otra parte se puede forestar hasta un límite en que el agua disminuya un 5% y en el resto del país se admite que el agua disminuya hasta un 10%. Esta legislación está siendo criticada hoy porque la forestación cambió, los árboles de ahora han sido seleccionados para crecer más rápido y si crecen más rápido consumen más agua. Entonces hoy existen nuevos conflictos por el agua porque, si bien se está forestando de acuerdo con la ley, la ley está perimida y se está luchando por modificarla. Sudáfrica es el único país del mundo que reconoce, en base a sus estudios de décadas, que la forestación impacta sobre el agua.
- Todo indica que se pretende llegar a los cuatro millones de hectáreas forestadas, alimentando a cinco o seis plantas de celulosa. ¿Qué significa esta perspectiva para el Uruguay?
R C- Nosotros participamos en una iniciativa para la suspensión de la forestación y exigimos que se hagan los estudios correspondientes para realizar un balance de este proceso. Ya tenemos alrededor de un millón de hectáreas forestadas y hay cosas que es imposible no ver. Uno puede discutir las cifras del empleo en el sector forestal, pero lo que no se puede discutir es que esos empleos, cuando existen, no existen en el campo. Esa gente es contratada en los suburbios de las ciudades o en los pequeños pueblos, no vive en el campo.El vaciamiento del campo es uno de los procesos que rompen los ojos. No caben dudas de que hay un proceso de concentración de la tierra en dimensiones nunca vistas, habría que remontarse a la Colonia para encontrar estancias de 180.000 hectáreas. Y sigue avanzando un modelo de concentración y, en muchos casos, de extranjerización de la tierra. Después hay unos impactos mal llamados ambientales, porque son sociales, como la desaparición del agua. El agua es un bien social, no es un impacto ambiental aislado, priva a la gente del campo que vive del agua e impide otras producciones y, otra vez, obliga a la gente a irse. No puede ser que el Estado siga negando esta realidad.
Hay que hablar también de la desaparición de flora y fauna, de la aparición de plagas. El paisaje desaparece como valor cultural y como recurso turístico. Frente a estos impactos, vamos a parar. Olvidemos los suelos de prioridad forestal, es un criterio basado en un estudio de décadas atrás. No son suelos improductivos, pero además son suelos criadores, que tienen agua para cuando viene la sequía. Se está rompiendo también el ciclo ganadero que es una de las producciones principales del país. No puede ser que se siga con ese criterio del suelo, que ignora el tema agua, cuando hay estudios científicos que advierten sobre los riesgos de desertificación. Una producción que genera todos estos impactos, obviamente no le sirve al país presente y menos al país futuro". Fuente: www.ecoportal.net/10-11-08
En consecuencia, a 25 años de 'democracia', sigue aumentando la injusticia
social por la creciente concentración y desnacionalización tanto económica
como territorial. Se trata de una organización totalitaria del quehacer
social y nacional para posibilitar su empotramiento a estar
volcada hacia el exclusivo beneficio de quienes se han adueñado del país y
el mundo.
La condición esencial para la gobernabilidad de este sistema de saqueo e
impunidad que es el capitalismo consiste en: ▪mantener y procurar la
división de los abajo en grupos contrapuestos entre sí o centrados en sus
reivindicaciones inmediatas; ▪fragmentar el país hasta reducirlo a
municipios para el supercontrol sobre la población y ▪construir un
imaginario social de estar bajo Gobierno defensor de los derechos humanos,
popular y nacional.
En esta situación, cabe
asumirse «nación» en el sentido de crear los vínculos interculturales de
comprensión y aprendizaje mutuos hacia la conformación de la unidad de
voluntad emancipadora de la diversidad popular a lo largo y ancho de
Argentina.
Pero el territorio no tiene límites geográficos y además con los países
hermanos compartimos el mismo modelo de producción devastadora y
deformadora. Sólo usando el continente en forma cooperativa y complementaria
podemos salir del subdesarrollo o del empobrecimiento mayoritario, del
desmantelamiento del Estado social, de los desequilibrios ecológicos...
Por ejemplo, atender a cómo los monocultivos
de exportación y las represas afectan las fuentes hídricas es descubrir que
están
interconectadas e incluso con las de territorios lejanos, así como lo están otras condiciones fundamentales a la
fertilidad y habitabilidad. De modo que las alternativas entre Uruguay
y Argentina deben buscarse en aprovechar lo compartido de un modo
confraternal y esto surgirá de deliberaciones conjuntas entre los de abajo.
De afirmación de la vida y la dignidad de la diversidad popular
El «trabajo» reduce cada vez más la identidad de quien lo concreta y el potencial democrático de los colectivos laborales debido al sistema totalitario que lo controla. El propio gobierno de los Kirchner sigue con el desmantelamiento del Estado social y con la súper explotación laboral.
A) Son los trabajadores de la Asociación de Trabajadores del Estado que resisten a esa desprotección total de la población y el avance de la mercantilización proponiendo alternativas. Por ejemplo:
1. Los trabajadores del INDEC
"Los trabajadores del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos estamos empeñados en una lucha para que no se le mienta al pueblo. Buscamos la solidaridad de toda la sociedad.
Porque, entre otras cosas:
Las mentiras y los índices truchos afectan en forma directa a los trabajadores y a los sectores más vulnerables de la sociedad, ya que a partir de las subas del índice de precios se negocian nuestros salarios en las paritarias.
Esta manipulación trae aparejada una posterior subvaloración de la pobreza y la indigencia, que se miden por debajo de la realidad.
El cálculo del incremento del Producto Bruto Interno, que refleja la riqueza general del país, se sobrevalora, presentando una situación "mejorada" respecto de la que efectivamente existe.
El gobierno engaña al pueblo al presentar su dibujo como una "batalla" contra los sectores financieros que pretenden un incremento de los bonos de la deuda.
Pero NO fueron los trabajadores y el pueblo en general quienes decidieron atar algunos de los bonos de la deuda a la inflación. Fue una decisión gubernamental con la que nada tuvimos que ver, como tampoco fuimos los trabajadores y el pueblo en general los que tomamos una deuda que sin embargo estamos pagando, también por decisión gubernamental. La deuda se la sigue engrosando, aun con índices dibujados, y esta manipulación que afecta las discusiones salariales y "baja" artificialmente el número de pobres no frenó ese endeudamiento, ni tampoco puso freno a la acción de los sectores financieros.
En tanto, para el desmantelamiento del Instituto se valen de represalias, despidos, desplazamientos, sumarios, causas judiciales, discriminación salarial y contractual junto a todo tipo de persecución y amenazas a los trabajadores que se vienen oponiendo a la Intervención en el organismo.
Fuera la Intervención y la patota
Basta de represalias y persecuciones contra los trabajadores
Volver a los procedimientos metodológicos anteriores a la Intervención, para desde allí avanzar en los futuros cambios. Recuperación del Sistema Estadístico Nacional".
También aclaran su propósito de que "la sociedad conozca los alcances de este conflicto, nos llevó a sumar adhesiones y voluntades para que no decaigamos en la resistencia, por eso los instamos cros. trabajadores a hacer suya esta Campaña por el Millón de Firmas para recuperar la dignidad de este organismos, como así también la de los trabajadores que rechazamos con la lucha organizada amenazas y persecuciones de la patronal".
Fuente: http://www.agenciacta.org.ar
2. Los trabajadores de los Institutos Nacionales de Salud
Red Eco Alternativo señala: "Los trabajadores del Instituto Nacional de Medicamentos, de Alimentos, ANMAT, CENARESO, Instituto Malbrán, Instituto Fatala Chaben, Institutos de Genética Médica, Epidemiología y Rehabilitación denuncian que desde la Jefatura de Gabinete existe un doble discurso, ya que por un lado dicen preocuparse por los controles de medicamentos, precursores químicos, alimentos y brotes de enfermedades infectocontagiosas, y por el otro lado llevan a cabo políticas dentro de estas instituciones que las torna inviables para cumplir estas tareas.
El día 17 de noviembre, a través de la Agencia de Noticias de la CTA, la Asociación de Trabajadores del Estado comunica:
"Debido a un paro por tiempo indeterminado que comenzó en el día de hoy en los Institutos Nacionales de Salud, el país queda en emergencia sanitaria.
La emergencia nacional responde al hecho de que se dejan de producir y controlar vacunas, se suspende la inspección y pesquisa de medicamentos ilegítimos y de laboratorios productores de medicamentos, inspección de establecimientos productores de alimentos, control de alimentos para celíacos y de alimentos y leches de planes sociales, etc.
La medida de fuerza se lleva a cabo desde este lunes en los Institutos Nacionales de Salud como el Instituto Nacional de Medicamentos; el Instituto Malbrán, el Instituto Nacional de Alimentos y el CENARESO.
También se paralizan las redes de las principales enfermedades infectocontagiosas del país (Hepatitis, Virus respiratorios, Influenza, Virosis Congénitas y Perinatales, Gastroenteritis Virales y Bacterianas, Micología, Resistencia a Antibióticos, Dengue, Papiloma, Transmisión Sexual, Síndrome Uremico Hemolítico, Leptospirosis y Fiebre Amarilla entre otras), y la producción y distribución de Reactivos para Chagas.
Los científicos manifiestan que se llega a esta situación por la denigración de la condiciones laborales, la desidia para modernizar las estructuras de los organismos, y la ausencia de una política de salud planificada, que hace que el personal profesional y técnico altamente capacitado con que cuentan estas instituciones, (al tener salarios devaluados, carreras sin perspectivas de progreso, e instituciones con estructuras perimidas) cumpla con sus funciones en condiciones de maltrato, o tienda a emigrar.
Reclaman desde hace 19 semanas la apertura de paritarias en el sector salud, la aprobación de una carrera sanitaria para dejar de ser considerados empleados administrativos, y estructuras institucionales nuevas para desarrollar eficientemente su tarea y desprecarizar a los trabajadores contratados.
También aclaran que un comité de científicos de todas las instituciones determinara los casos de emergencia en los que se continuará trabajando".
Fuente: http://www.agenciacta.org.ar/article9772.html
B) Son los docentes que luchan -en muchas provincias y en la ciudad de Buenos Aires- por la educación pública.
La
Asociación Gremial Docente de la UBA
brega por cambios, entre los cuales están los explicitados en
"la
Declaración de nuestra Mesa Ejecutiva en relación a la reciente Asamblea
Universitaria y los Estatutos de la UBA. Cabe resaltar que la misma no trató ni
incorporó en su orden del día el tratamiento de la democratización de su
Gobierno, demanda y aspiración que motivara el reclamo de su convocatoria.
C) Son los profesionales de la salud que han constituido la CICOP en la provincia de Buenos Aires para unir a los 77 hospitales públicos por el funcionamiento adecuado a la asistencia médica y prevención de enfermedades en las grandes mayorías de la población.
En tanto, el gobierno K ayuda a sostener las obras sociales que no sólo son la caja de los sindicalistas empresarios sino que nuestros aportes forzosos de trabajadores van a financiar las prepagas. Es decir, varias vías convergen a la privatización del sector público. El gobierno lo desfinancia y al mismo tiempo subsidia directa e indirectamente a la educación privada y a la medicina privada.
La lucha por la salud pública ha dado origen a una federación de los profesionales de la salud que abarca ya varias provincias. Además:
La Mesa Nacional de Salud de la Central de Trabajadores de la Argentina, en el marco de la campaña "Volver a Carrillo", dio a conocer un documento que reza textualmente: "Modelo sanitario que, entendemos, debe estar sustentado sobre una concepción integral de la salud, en el marco de un proceso histórico y dinámico, influenciado por la realidad política y social de cada momento...".
Fuente: Publicado por Anahí para EL RINCÓN DE ANAHÍ el 8/06/2008
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Falta la articulación política de la Unión de Asambleas Ciudadanas con estas luchas implicadas en la Constituyente Social, también con la Red de Medios Alternativos, con el Movimiento Nacional Campesino Indígena, con...los organismos de derechos humanos, con todos los que marcharemos en Plaza de Mayo: el 10 de diciembre.
En búsqueda de cauces hacia otra sociedad, otro país, otro continente y otro mundo posibles, los hallo en:
1. Las nuevas formas de hacer política
Jorge Alonso*, en Todos los poderes contra la autonomía zapatista", explica sobre:
"Las nuevas formas de hacer política
Gilberto López y Rivas, con larga experiencia en el estudio de las autonomías, ha reflexionado sobre la propuesta para una nueva democracia por medio de la autonomía. Está convencido de que los zapatistas han trascendido el autogobierno y lo han profundizado a partir del "mandar obedeciendo", de la rotación de cargos de autoridad, de la revocación del mandato, de la participación planeada y programada -en donde intervienen mujeres y jóvenes y no sólo los adultos varones-, de la reorganización equitativa y sustentable de la economía, de la adopción de una identidad política anticapitalista y de la búsqueda de alianzas.
Los zapatistas han realizado un cambio cualitativo de las autonomías apropiándose de su territorio al extender el poder desde abajo.
Esto ha implicado una ruptura con las viejas formas de la política.
Los zapatistas han visto a la política como algo tan serio que no puede ponerse
en manos de los políticos profesionales y han creado otra forma colectiva de
hacer política. Impulsan una red multiétnica de comunidades, regiones y pueblos
diversos.
Se preocupan por ir más allá de los conflictos intercomunitarios por
linderos y recursos, dando respuestas unidas ante los embates de los estados y
de las organizaciones capitalistas.
Van conformando un sujeto autonómico que
garantiza la cohesión interna por medio de la construcción de consensos, de una
auténtica democracia verdaderamente participativa, tratando de superar
divisiones étnicas y políticas, luchando contra la corrupción y los intentos de
cooptación por parte del Estado.
Este nuevo sujeto impulsa la movilización de
pueblos y comunidades en la defensa de sus derechos y de sus demandas.
López y Rivas enfatiza que este tipo de autonomía está lejos de los estereotipos
de autarquía que se les ha querido endilgar. Los procesos autonómicos producen
cambios sustanciales, rechazan la aculturación modernizante y el repliegue
tradicionalista y defienden de veras el bien común, la solidaridad y
el respeto
a la naturaleza, trasponiendo los límites de la etnicidad. Es ésa la autonomía
que los poderosos, con el Estado mexicano a la cabeza, quisieran destruir
completamente atacando a los zapatistas.
Zapatistas: constantes en la vía pacífica
El filósofo Luis Villoro ha insistido en que la democracia que quieren los zapatistas es una en la que no quepa la violencia ni la represión. Y efectivamente, han ido consolidando un proyecto de construcción de un mundo en el que quepamos todos. Con el grito "Ya basta" irrumpieron militarmente en 1994, pero pronto aceptaron el llamado de grandes sectores de la sociedad civil nacional e internacional para que en lugar de hacer hablar a las armas dieran espacio al intercambio de las palabras. Emprendieron el camino del diálogo, consiguieron la firma de los Acuerdos de San Andrés en 1996, pero fueron traicionados por el gobierno. Intentaron todas las vías institucionales hasta que en 2001 el Estado mexicano en su totalidad -con el acuerdo de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial- los ignoró con la tramposa Ley Indígena, que daba la espalda a lo fundamental de los acuerdos de San Andrés.
Desde entonces optaron por construir, por su cuenta, espacios de autonomía. Fuera
de las primeras semanas de enero de 1994, todo su caminar ha sido en la vía
pacífica. Su decisión ha sido radical en cuanto a
la construcción de una nueva
convivencia social, en donde se respete la dignidad, haya
participación de
todos, se consiga una democracia de fondo y se busque la justicia.
Los zapatistas han sido heroicos en la adopción de la vía pacífica. Pero todos
sabemos que existe la legítima defensa. Los poderes opresores los han estado
agrediendo con la finalidad de arrinconarlos a la única salida de la legítima
defensa. La situación es muy crítica. Pero todavía podemos impedir que se
arranque de la tierra esa vital planta que es el zapatismo".
Sucede que hay:
"Tanta movilización militar en Chiapas contra las comunidades zapatistas como no se había visto en muchos años. Ejército, Policías y paramilitares están cercando a las comunidades autónomas, provocándolas, intimidándolas, fabricando incidentes entre indígenas y campesinos. No son hechos aislados, hay un incremento alarmante de la presión armada y una notable despreocupación de los poderes responsables de detenerla. Éste es un recuento de lo ocurrido en los siete primeros meses del año. Es también un llamado de alarma y la convocatoria a una solidaridad que no baje la guardia.(...)
Es urgente, el tiempo se acaba
Todo este recuento ha tenido por objeto sensibilizar a quienes están interesados en los derechos humanos y a quienes se preocupan porque no se conculque la dignidad humana para que encuentren las formas de detener las graves agresiones que injustamente están padeciendo las ejemplares comunidades zapatistas.
Si fueran masacradas, el retroceso histórico sería muy severo y se abriría el camino para que los intentos de búsqueda de una vida mejor para la mayoría de las personas sean cruelmente reprimidos. Hay que impedir el proyecto depredador de los poderes opresivos levantando la voz, exhibiéndolos mundialmente, e imaginando y poniendo en acción medidas que garanticen la expresión pacífica de la autonomía zapatista. Y hay que apurarse porque el tiempo se acaba".
* Revista Envío Nº 317, Managua, agosto 2008
lafogata.org/ zapatismo/ 18-9-08
2. La soberanía alimentaria como alternativa global a la crisis del capitalismo
En
"Vía Campesina
propone la soberanía alimentaria como alternativa global a la crisis",
Breno Bringel
(Komité de Apoyo al MST) informa:
"Entre el 16 y 23 de
octubre se celebró la V Conferencia Internacional de Vía
Campesina en Mozambique.
El encuentro, que contó con la presencia de unos 600 líderes campesinos de todos los continentes, estuvo marcado por una palabra clave de rabiosa actualidad: la «soberanía alimentaria», término acuñado por la propia Vía Campesina en 1996.
También se discutió sobre la multidimensionalidad de la actual crisis global, que va mucho más allá de la crisis financiera (crisis alimentaria, climática, energética y de la biodiversidad, de las cuales las comunidades campesinas son las primeras víctimas directas) y se reafirmó la apuesta por la soberanía alimentaria como la principal alternativa política global.
Una alternativa que hace frente a las políticas del Estado y de las empresas transnacionales, pero que también sirve para crear políticas basadas en las experiencias específicas de las propias organizaciones campesinas para responder a cuestiones sociales concretas y que sostienen esta alternativa, como las reglas de comercio justo, los modelos agroecológicos de producción y el protagonismo de los jóvenes y las mujeres. Como las diferentes estrategias de lucha, cooperación y conflicto que, según las diferentes coyunturas y lugares, buscan una mejora de la calidad de vida de las poblaciones campesinas.
Plan de acción conjunto
A pesar de la diversidad de experiencias y movimientos campesinos reunidos en Mozambique, se asumió un plan de acción conjunto para los próximos cuatro años donde se identificó claramente un enemigo común : las empresas transnacionales. La lucha contra la revolución verde (y particularmente contra el AGRA en África), los agrotóxicos, los transgénicos, el monocultivo, los agrocombustibles, la explotación de los trabajadores agrícolas, la especulación, la represión y criminalización de los movimientos fueron compromisos comunes asumidos por los miembros de Vía Campesina.
Para ello, se propuso seguir luchando con movilizaciones, marchas y protestas que busquen daños económicos y morales a las transnacionales e incidencia en las agendas políticas. Una batalla ideológica de denuncia de sus actividades, acciones internas de formación y movilización de las bases sociales, la articulación con los movimientos urbanos y la profundización de la coordinación internacional con alianzas tácticas y estratégicas. Una de las cuestiones centrales consiste, tal y como reivindica Vía Campesina, en pensar que:
la agricultura campesina no es sólo un modelo económico de producción sino un modo de vida, que abarca aspectos sociales y ambientales, la igualdad de género, la calidad de la alimentación, la preservación y difusión del conocimiento y saberes autóctonos y las manifestaciones culturales. La lucha de los movimientos campesinos no puede ser, por tanto, solamente una lucha por la tierra, sino una lucha por el territorio.
En el caso mozambiqueño, por ejemplo, los campesinos no tienen un problema de tierra, que pertenece al Estado y es cedida a las familias bajo una serie de condiciones. No obstante, se enfrentan a la escasez de otro tipo de recursos, materiales y simbólicos, que les impiden llevar a cabo la agricultura familiar.
De este modo,
la lucha campesina pasa por desafiar todo
aquello que define el espacio desde arriba, que impone un modelo de agricultura
capitalista que no tiene en cuenta las dimensiones socio-ambientales y
culturales de la cuestión agraria. Vía Campesina ofrece una de las principales
‘vías’ para salir de las múltiples crisis : no la inyección de capital estatal
en bancos y empresas en bancarrota, sino la inyección de procesos sostenidos,
basados en la unidad de la lucha social en el campo, que lleven a la apropiación
de los recursos naturales por los propios campesinos".
Fuente: www.rebelion.org/Otro
mundo es posible/ 7-11-08
En consecuencia, a 25 años de 'democracia', sigue aumentando la injusticia
social por la subsunción de los trabajadores a la patronal hasta el extremo
de cavar su propia fosa y el crecimiento de la población que sobramos,
estorbamos,...
De ahí la importancia de dar
perspectivas políticas a las resistencias, a las reivindicaciones, a los
proyectos sectoriales e identatarios, a las multisectoriales... Es decir,
erguirse en el encuentro de sentidos y contenidos de actividades hacedoras
de una convivencia más representativa de nuestra diversidad popular.