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Conflictos
Junio 2006 |
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De la nacionalización
a. En contra de la impunidad del imperialismo ecológico
La concentración y
desnacionalización tanto económica como territorial arrasa con
las condiciones de vida, producción, trabajo y cultura de la diversidad popular.
¿Cómo avanzan las transnacionales?
Ante este avance, las poblaciones
de América Latina se
movilizan principalmente contra
la degradación ambiental y por sus condiciones de vida.
Pero
"los grandes proyectos de las empresas transnacionales están basados en
el saqueo de recursos naturales, además que en la destrucción del medioambiente, a una escala nunca vista hasta ahora";
"la proliferación de estas operaciones económicas es favorecida por planes que fomentan
las exportaciones, fundamentalmente de materias primas,
con miras 'al crecimiento y el desarrollo' de una región que tiene
vastas riquezas minerales,
la mayor reserva de biodiversidad,
un tercio del agua dulce y cerca de un tercio de los bosques del planeta".
Ricardo Cifuentes Villarroel (rcci.net/globalizacion) continúa:
"La
situación se identifica en los últimos quince años con una globalización
financiera y corporativa,
que ha asumido una posición central en todos los negocios internacionales.
Este mercado global entre empresas transnacionales define el rumbo de una
acumulación: fuerte en el centro y débil en las periferias,
desarrollando un estilo colonial en la explotación de los recursos.
Estas operaciones, dominadas por el capital transnacional y su búsqueda exclusiva de ganancias inmediatas, distorsionan las cifras del producto bruto de cada país,
al incluirse
la explotación de recursos en el rubro correspondiente a la producción nacional.
El
proceso está marcado por la entrega abierta de territorio, exenciones
tributarias, facilidades en las concesiones de aguas y de explotaciones mineras,
servicios baratos generalmente provistos por fondos públicos, desprotección de
la fuerza de trabajo, del medio ambiente y
de la salud y el modus vivendi de muchas comunidades.
Este
proceso se está dando de modo similar en diferentes países latinoamericanos,
conformando en algunos casos verdaderos modelos de operación,
donde las transnacionales,
con una inversión mínima se llevan recursos de enorme valor, dejando un saldo de
contaminación y destrucción del medio ambiente y un empeoramiento de las
condiciones económicas y de salud de las poblaciones afectadas directa o
indirectamente por su accionar.
Como el objetivo básico es incrementar el capital, el mundo corporativo impulsa
preferentemente el desarrollo de industrias que garanticen las mayores
ganancias,
como los monocultivos agroindustriales y la minería.
Más aún,
dentro de cada una de estas actividades se da prioridad al tipo de producción
más rentable. Así, los monocultivos se orientan hacia la exportación de alimento
animal o de celulosa, y la actividad minera muestra una tendencia a centrarse en
la extracción de oro y uranio.
Frente a esta arremetida de las transnacionales que operan en el ámbito de la
extracción de recursos, los gobiernos locales no han hecho la inversión
necesaria en educación, capacitación, ciencia y tecnología para crear
capacidades orientadas a la obtención de un potencial valor agregado dirigido a
un «desarrollo hacia adentro».
Mas bien,
las nuevas promociones de técnicos y profesionales pasan a constituir otro
aporte nacional
al éxito de la inversión extranjera, al entrar de lleno al juego de la
'competitividad' de los países, medida en términos del crecimiento de las
exportaciones de las empresas transnacionales.
Todos los componentes de la ecuación:
grandes corporaciones en busca de la máxima rentabilidad,
organizaciones económicas intergubernamentales instrumentalizadas por el gran capital para la obtención de
sus fines,gobiernos y políticos locales obsecuentes,
legislaciones débiles o inexistentes,
desinformación y ausencia de espacios
de participación ciudadana real
contribuyen a fortalecer la salida vertiginosa de los recursos de América Latina.
Se
establece así una suerte de destino manifiesto en el servicio a los intereses
corporativos, cuya orientación es totalmente opuesta al desarrollo, al
mejoramiento de la calidad de vida,
la justicia social, la sustentabilidad.
Por el
contrario, y pese al ambiguo y autocomplaciente discurso macroeconómico de
gobiernos y elites nacionales,
en buena parte de la región se vive un constante deterioro de las condiciones
económicas y sociales de sectores mayoritarios de la población, incluso en
países que se presentan como paladines de esta cruzada neoliberal. El caso de
Chile es paradigmático, con su sorprendente y siempre creciente desigualdad en
la distribución del ingreso".
¿De qué lado están gobiernos y 'clase política'?
Ricardo
Cifuentes Villarroel
responde:
"Las elites políticas hacen frente común con las empresas en las operaciones de
blanqueo de imagen y en la represión de las protestas a través de paramilitares
o mercenarios
(práctica habitual en África y situación cada vez más común en países
latinoamericanos como Colombia, Ecuador y Perú).
Sin embargo, la reacción de las comunidades ha ido en aumento al conocerse el real impacto de estos proyectos sobre su salud, sus patrimonios ambientales, sus culturas y sus economías. Comienza a saberse que estas operaciones industriales generan falsas expectativas de empleo y ni siquiera aportan ingresos a los gobiernos nacionales, ya sea en impuestos o regalías.
A las movilizaciones indígenas y campesinas en Brasil, Bolivia, Colombia, Guatemala y Ecuador, que se han enfrentado por años a las compañías mineras, petroleras y forestales, se agregan ahora las protestas de sectores ciudadanos que rechazan la instalación de megaproyectos destructivos del medio ambiente en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.
La
gente también está reaccionando contra las políticas que por un lado impiden que
la población tenga acceso a los recursos vitales y por otro los entregan
al negocio transnacional, como sucede con la privatización del agua y la
concesión a privados de los mares territoriales y bordes costeros.
Se suma a lo anterior una oposición cada vez más fuerte a
los tratados de libre comercio bajo los términos de
las corporaciones transnacionales,
que facilitan el saqueo y la destrucción de recursos al disminuir aún más las débiles regulaciones nacionales.
La
reacción frente a las protestas es asumida indistintamente por las empresas o
los gobiernos, por separado o en conjunto. Son numerosos y repetidos los casos
de abusos a los derechos humanos cometidos para facilitar la instalación y
desarrollo de estos negocios.
Estos atropellos
van desde la persecución de opositores individuales hasta la represión masiva y
el desplazamiento de comunidades. Estos últimos años, se han reportado casos
graves de
esta índole en Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Paraguay y Perú.
Pero la
represión puede tomar otras formas, como en Chile, donde se echa mano a
leyes antiterroristas para encarcelar a dirigentes de comunidades indígenas que
defienden
sus derechos territoriales frente a la expansión de las empresas forestales.
La mayoría de éstas
se halla involucrada en denuncias por participar en acciones represivas contra
comunidades indígenas, por conflictos de tierra o destrucción de bosques.
Afianzadas en la región durante los regímenes dictatoriales de
la segunda mitad del siglo veinte, estas industrias no constituyen
una fuente importante de empleo. Más bien prescinden de la población, excepto como mano de obra barata ocasional. Su accionar destructivo del entorno promueve el despoblamiento de las zonas donde operan".
Ricardo
Cifuentes Villarroel
aclara el entrelazamiento de intereses:
"Entre 1994 y 2001, el Banco Mundial, a través de su Corporación Financiera
Internacional (CFI), otorgó préstamos por más de 790 millones de dólares para
proyectos mineros en Bolivia, Brasil, Chile, México, Perú y Venezuela (a Anglo
American, BHP-Billiton, Barrick Gold, Mitsubishi, Mitsui, Newmont, Pan American
Silver y Rio Tinto, entre otras).
En Aracruz y Bahia Sul hay participación del Banco Mundial, a través de la CFI (http://www2.ifc.org/ogmc/eirprojects.htm,
acceso 8 de noviembre de 2004).
Por otro lado, desde 1988 hasta 2005 el Organismo Multilateral de Garantía de
Inversiones (MIGA) había girado garantías por un total de US$1.110,6 millones a
proyectos mineros en general. Los nombres de las empresas señaladas
anteriormente se repiten entre
los beneficiados.
La magnitud alcanzada por estas instalaciones productivas resulta posible
gracias a
la participación interesada de la elite política,
que
facilita concesiones y encubre la inmensa contaminación ambiental, a la vez que
abandona
su rol cautelar de los derechos económicos y sociales de los sectores
mayoritarios de
la población.
Ya no
es la clásica corrupción ligada al indebido enriquecimiento personal o de
pequeños grupos. Ahora se trata de elites políticas
nacionales integradas al tejido de las transnacionales,
con sus funcionarios saliendo y entrando de puestos públicos a privados
(en directorios de empresa, agencias de lobby o de asesorías)
o a cargos en organismos intergubernamentales, colocando a sus familiares y
correligionarios en puestos de poder, obteniendo financiamiento para los
partidos políticos, recibiendo honores y participación en fundaciones u otras
plataformas para seguir en el negocio.
Todo se enmarca en una legalidad ad hoc, diseñada en muchos casos por juristas y
economistas vinculados a las pasadas dictaduras militares y luego ampliada y
perfeccionada
por las corporaciones y los gobiernos civiles.
En las
negociaciones previas y en la puesta en marcha de cada industria opera el arte
de
la no transparencia, fenómeno ya documentado en el caso de las petroleras a
nivel mundial.
La aplicación de políticas neoliberales coordinadas e impuestas a través
del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Organización Mundial de
Comercio, en connivencia con las redes políticas locales,
crea
un ambiente favorable para estos proyectos, traducido en débiles obligaciones
laborales, ambientales y de fiscalización, grandes facilidades financieras y
amplia disponibilidad de mano de obra barata.
Tales condiciones permiten a las empresas operar con un ostensible desprecio por
las comunidades a las que afectan y utilizar procesos destructivos y contaminantes rechazados en países desarrollados.Esta situación se ha ido enraizando profundamente hasta constituirse en el modelo natural de hacer las cosas, que origina un convencimiento gubernamental reforzado por los dogmas neoliberales predominantes en la clase política.
Los países latinoamericanos deben «crecer hacia fuera», en brazos corporativos.
Se trata de «la única vía posible de crecimiento», afirman a coro
el sector empresarial y los políticos. Este desastre se ha constituido así en sistema,
y el avance de una crítica se hace difícil ya que debe enfrentar a
la totalidad de las fuerzas involucradas en este exitoso esquema de explotación colonial y de alienación, quizás el más perfecto de
la historia.
La información disponible nos dice que en la región nos encontramos con una pérdida brutal de recursos naturales y humanos, con una gigantesca distorsión en el desarrollo y con un proyecto destinado a causar situaciones de pobreza y deterioro ambiental irreversibles".
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
6-10-06
b. En favor de la vida y dignidad de los pueblos
El
problema de las plantas de celulosa en Uruguay me permite la aproximación al
concepto de
«nacionalización»
como organización y lucha contra el avance imperialista en nuestros países
debido a la alianza que establecieron con todos los factores locales de poder.
De ahí que
requiera plantearse desde la autodeterminación de cada pueblo, la
confraternización entre ambos pueblos y la independencia de clase de los
proletariados en las dos orillas.
Es un
conflicto de suma gravedad por implicar proyectos neocoloniales de país y
región,
mayor concentración y desnacionalización tanto económica como territorial,
cambios ecológicos irreversibles
y degradación de las condiciones de vida y trabajo.
Ricardo Cifuentes Villarroel advierte:
"La
operación de cada planta de celulosa requiere de cientos de miles de hectáreas
de plantaciones, conocidas ya como «desierto verde»
porque
han significado la destrucción de una superficie similar o mayor de bosque
nativo con
la correspondiente pérdida de biodiversidad en flora y fauna, la contaminación y
el agotamiento de cauces de agua. Además, la cantidad de agua que precisa cada
una de estas fábricas en sus procesos es tan enorme que tienen que instalarse
junto a grandes ríos para aprovechar
el recurso y luego desecharlo seriamente dañado.
Empresas y gobiernos presentan en sus campañas a los monocultivos de árboles
como 'forestación'. Sin embargo, los estudios confirman los efectos negativos de
esta actividad
al registrar destrucción de bosque nativo, disminución de biodiversidad y
fuentes de agua, problemas de salud a comunidades vecinas, contaminación de agua
y degradación de suelos".
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
6-10-06
En el caso de Uruguay se
destruye la eco-región de pradera con su característica biodiversidad
que hace a la armonía de funcionamiento y evolución de esa totalidad
socio-natural.
Carlos
Pérez Arrarte (l
espectador - comcosur)
se refiere a cómo se altera el ciclo hidrológico
al explicar:
"Los trabajos hoy
muestran que el rendimiento hídrico de las cuencas con pasturas del tipo de las
que tiene Uruguay, al forestarlas con plantaciones, se reduce entre 50% y 70%".
Es catastrófico porque
"el rendimiento hídrico de las cuencas es el agua que sale del sistema en dos
vertientes.
Por un lado, alimenta los arroyos y los cauces superficiales, la correntía. Y
por otro alimenta las napas subterráneas, es el agua que entra al suelo, las
plantas no la utilizan, sigue hacia abajo y alimenta las napas".
Los monocultivos como
fábricas de celulosa para las pasteras aumentan la concentración y
extranjerización de las tierras.
Así "la cuenca del
Tacuarembó en el año 2000 tenía el 25% forestado, ahora tiene el 35% y
rápidamente va a ir al 50%, este efecto hidrológico va a ser cada vez más
notorio,
por ejemplo,
si se avanza con los proyectos de Stora Enso y a esto se suman Wayerhouser y
Colombade en Tacuarembó. En este momento hay enormes inversiones de fondos de
inversión estadounidenses que están comprando tierras por miles de hectáreas. El
fondo de pensión de los bomberos de Nueva York está comprando miles de hectáreas
en Tacuarembó y Rivera para forestar.
Lo que estamos queriendo decir es que debemos adelantarnos a
los problemas. Ahora que ya sabemos que esos problemas están en
la línea, deberíamos tomar medidas precautorias para ordenarlos antes de tener las cosas ya en forma irreversible.
Pero permítame darle
un ejemplo que me parece gráfico y que tal vez sea interesante para
la gente de la zona metropolitana.
A raíz de que la forestación tiene ese efecto sobre el ciclo hidrológico es muy
importante
no forestar
-desde nuestra perspectiva, y es muy aceptado entre los agrónomos- lo que se
conoce como las cuencas altas de los ríos: el origen de cualquier río. En esas
cuencas generalmente hay
una serie de vertientes que son muy importantes porque son las que aseguran que
el río fluya todo el año, aun en las épocas de sequía cuando no hay agua de
lluvia.
Por ejemplo, el río
Santa Lucía es enormemente estratégico porque abastece el 70% de
la población del país de agua potable. Ese río debería ser sagrado para
nosotros, tanto porque buscar otras soluciones implicaría enormes inversiones
como porque es un bien. Y requeriríamos tener una alta calidad y seguridad de
abastecimiento.
Sin embargo, desde
hace años estamos forestando toda la cuenca alta del río Santa Lucía, que se
encuentra en una parte de los cerros de Minas muy importante. El país está
forestando suelos de aptitud forestal, pero que están sobre la naciente del río
Santa Lucía, que son
las que en verano aseguran que el río produzca el agua que requerimos para el
consumo de
la población.
Desde nuestra perspectiva, debería haber áreas donde estuviera prohibido forestar por ser de gran sensibilidad natural y social para el país".
Carlos Pérez Arrarte propone:
"Deberíamos hacer un
ordenamiento territorial mucho más rico. Hay elementos de sobra para hacerlo.
Hay zonas que no se pueden forestar porque son áreas muy sensibles por razones
naturales, económicas o sociales. Y en otras áreas,
se podría hacer
lo que se hizo, por ejemplo, en Sudáfrica a principios de los 90: se definió
para
cada microcuenca del país porcentajes máximos de forestación, de forma de
permitir que hubiera áreas en las que el ecosistema pudiera funcionar de acuerdo
con su vocación ecológica. Por ejemplo, en determinada microcuenca sólo se podía
forestar hasta el 50% de su superficie total.
En Uruguay, se requiere afinar trabajos,
los técnicos están en capacidad de hacerlo,
para definir
en todo el país esos coeficientes máximos de
forestación que permitan
la sustentabilidad de toda la sociedad.
Algunas organizaciones ambientales, por ejemplo el movimiento Guayubira,
están planteando que deberíamos hacer una moratoria de las
plantaciones, parar las plantaciones en este momento, antes de que el problema
se siga agravando.
Si hay empresas que van a plantar 100.000 hectáreas en los próximos dos
años y otras que van a plantar cantidades variables, al ritmo actual deberíamos
tomar una medida precautoria de decir:
'Vamos a mirar qué estamos haciendo y después que tengamos
la cabeza clara y hayamos acordado en el país un esquema de desarrollo para el sector, abrimos de vuelta la compuerta'".Fuente: www.rebelion.org
Millones de columnas
31-7-06
La
moratoria de los monocultivos para
hacer un ordenamiento
territorial mucho más diversificado
y mirando a atender las necesidades e intereses populares
es un desafío
para Argentina y Uruguay que
precisan de reforma agraria integral y defender, desarrollar
la soberanía alimentaria que esos agronegocios destruyen;
deben poner fin a su destino de factorías agro exportadoras
y construir países emancipados de sus opresores.
Por eso,
en ese camino de hacer posible lo que parece imposible es fundamental
instalar y multiplicar
la deliberación pública sobre qué cambios rumbean hacia el bienestar común y
cómo concretarlos partiendo de socializar las experiencias de las organizaciones
sociales y políticas en cada país.
¿Por qué
articular esas luchas desde la posición del proletariado con independencia de
clase?
Si bien el conflicto surge como degradación medioambiental,
el trasfondo
está hecho del crecimiento económico que es el de las transnacionales sin
interés alguno por
la población de nuestros países y por eso, extreman tanto el deterioro como la
reducción de
las posibilidades de trabajo y
del carácter de nuestros gobiernos sin otra
preocupación que aprovechar los cargos públicos para enriquecerse.
Entonces,
las soluciones no provendrán de quienes representan a, o participan de,
las transnacionales
ni de quienes, en vez de garantizar condiciones dignas de vida y trabajo,
entregan
no sólo bienes e ingresos públicos sino, también, poblaciones del presente y
futuro.
Arrancarán de cambios culturales e ideológicos que rompan con la obediencia
debida
al 'orden'
impuesto por un modo de producción esclavizante y destructor de la sustentación
de
toda sociedad que es la naturaleza.
Esas
nuevas relaciones sociales exigen otro posicionamiento de la diversidad de
trabajadores
que de resignados o acostumbrados a las reglas de juego pasen a crear la
voluntad colectiva
de emanciparse del contubernio conformado por gobierno-Estado, CGT y UIA
y que
de estar al servicio de las ciencias, las tecnologías, la educación, el
periodismo...el negocio
en la salud que paga e instituye el bloque dominante pasen a
esmerarse en contribuir a la batalla de proyectos e ideas que orienten a los
pueblos
hacia su poder de transformaciones radicales.
De la nacionalización
a. Contra la impunidad de factorías exportadoras
"Desde hace tiempo, numerosos pobladores cordilleranos a lo largo de
los Andes, desde Ecuador a la Argentina, se han acostumbrado a escuchar nombres extranjeros como Barrick Gold, Pacific Rim Mining y Patagonia Gold.
Son los de grandes compañías mineras multinacionales cuyas sedes centrales se encuentran en Canadá, con oficinas también en
Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia, a las que se suman otras como Freeport Mac Moran, BHP Billiton, Newmont, Placer Dome y
Río Tinto, entre otras igualmente destructivas como aquéllas, y pronto veremos por qué lo de destructivas".
Carlos Machado explica:
"Lo cierto es que en
todos los países afectados –Ecuador, Perú, Chile y Argentina- ya se vienen
registrando desde hace algún tiempo, especialmente en las poblaciones aledañas a
los emprendimientos mineros, diversas expresiones de protesta frente a
dos cuestiones muy graves ligadas a esas explotaciones:
- el saqueo indiscriminado de incontables recursos metalíferos, principalmente oro, plata y cobre, sin pagar prácticamente nada,
avalado por
la desidia, las facilidades otorgadas cual un regalo para ello por los gobiernos y hasta, en muchos casos, la complicidad de éstos vía sobornos o directamente asociaciones con las empresas, por lo general a espaldas del conocimiento público;
- la contaminación y envenenamiento, por los materiales empleados, de todas las zonas circundantes, con extensión en algunas hacia los océanos a través de las cuencas acuíferas, por lo que permanecerán afectadas por largos años personas, flora, fauna y hasta la geografía de cada lugar, ya que incluso desaparecerán en las zonas de explotación glaciares y cerros enteros, peligrando en algunos casos también eco-regiones y parques nacionales declarados por la UNESCO “patrimonio de la humanidad”.
Carlos Machado pregunta y contesta:
"1) ¿Vale más el oro que la vida?
Si aún no comenzó a hacerlo, pronto lo hará. En la provincia de San Juan la Barrick Gold ya prácticamente ha terminado con todos los pasos preparatorios para empezar con la explotación minera propiamente dicha.
Esos pasos fueron:
- dinamitar cerros y peñascos para abrir espacios destinados a la instalación de la mina y la apertura de caminos de hasta 35 metros de ancho para
el tránsito de transportes pesados (luego se seguirán volando cerros para
la extracción de los metales);
- se hizo lo mismo con glaciares cercanos para abastecer la gran cantidad de agua necesaria para lixiviar las rocas extraídas durante las 24 horas del día, con el agregado del desvío de ríos para el mismo fin y la instalación de toda la maquinaria necesaria y los campamentos para alojar al personal.
Trabajar para la Barrick
Gold en los yacimientos de Pascua Lama y Veladero, por ejemplo, es una verdadera
odisea.
La escasez de empleo es el arma extorsiva utilizada por la multinacional
canadiense, aunque
es incapaz de ocultar daños ambientales, enfermedades y muertes ocurridas a
cinco mil metros de altura en el límite cordillerano entre Argentina y Chile.
Pobladores de
departamentos sanjuaninos cercanos a la zona de explotación tenían conocimiento,
hace dos años, de que habían perdido la vida unos quince trabajadores.
Sin embargo,
al pretender exigir datos más concretos, nombres y circunstancias, comenzaban
los inconvenientes para presentar las denuncias: silencio de la empresa
ocultando información; traslado de enfermos y víctimas hacia establecimientos
ubicados fuera de la provincia de
San Juan o alejados de la zona minera; y la soledad de los trabajadores, sin
testigos familiares y sin control oficial alguno. Estas son algunas de las
razones de la impunidad con que opera Barrick Gold".
"2) ¿En qué consiste el envenenamiento que perjudicará a todos
los pobladores, sus cultivos, la flora y fauna del lugar?.
En que las empresas
mineras utilizan cianuro y arsénico para lixiviar las rocas y separar el oro,
la plata o el cobre, según el caso, además de químicos industriales, como el
anhídrido sulfuroso, y otros metales pesados.
Todo ello se acumula tanto en el ecosistema como en el cuerpo humano. Esos
venenos permanecerán diseminados en las altas cumbres por años, y bajarán con el
agua que viene de los glaciares y las lluvias alcanzando los lugares poblados,
los cultivos y hasta las cuencas hídricas que desembocan en ambos océanos.
El dinamitado de los
cerros y la molienda de las rocas, reducidas a micrones, producirán además
vapores y polvos tóxicos que quedarán suspendidos en el aire y a merced de los
vientos,
lo cual
generará patologías respiratorias, dermatológicas, intestinales, renales y
reproductivas, aparte de varios tipos de cáncer. Ello gracias a la aspiración de
minerales liberados por las explosiones como plomo, uranio, arsénico, cromo,
zinc, azufre, cobalto, mercurio, asbesto, manganeso y muchos otros que coexisten
en el lugar explotado, ya que se trata de yacimientos polimetálicos diseminados
en extensiones kilométricas.
Pero no sólo se destruyen
los paisajes y se elimina la flora y el hábitat de la fauna, sino también el
suelo y el subsuelo, ya que donde había montañas quedarán gigantescos pozos,
aumentando tremendamente la erosión y provocando el drenaje ácido alrededor de
la mina.
Ese material contaminante
también va a correr por las napas subterráneas y los cursos de agua que bajan
desde
los glaciares a los distintos poblados –los cursos que queden, en realidad,
porque otros serán desviados hacia las minas, sustraídos directamente a quienes
siempre se abastecieron de ellos- y, como se dijo, puede llegar, por las
naturales conexiones acuíferas, a los ríos que desembocan en ambas costas, el
Atlántico y el Pacífico.
Tal es el panorama que aguarda a los habitantes de las zonas aledañas y cercanas a las minas en explotación. Ocurrirá mientras las multinacionales canadienses extraen
el oro, la plata, el cobre y otros metales, y años después de que se hayan ido con su botín perdurarán entre las ancestrales poblaciones allí radicadas los daños a
la salud, la pérdida de sus cultivos y la desaparición de la fauna autóctona y
el paisaje que, se pensó alguna vez, sería eterno".
La lucha contra las mineras es reprimida
Carlos Machado relata:
"Al mejor estilo mafioso, las empresas mineras cuentan con el amparo de funcionarios que actúan como lobbistas de las transnacionales
y que controlan los medios de información, extendiendo un manto de miedo
sobre
una población prácticamente imposibilitada de expresarse,
además de la inacción de una justicia también a su servicio.
En algunas poblaciones
donde se realizan asambleas vecinales en plazas públicas, pueden verse
camionetas de la Barrick Gold y hasta la de la municipalidad local,
con el propio intendente a bordo, dando vueltas alrededor de los autoconvocados,
enviándoles un “mensaje”.
Es justo aclarar que muchos de esos móviles municipales han sido “generosamente”
donados por la multinacional, además de alguna que otra ambulancia y, por
supuesto, algo de dinero.
Incluso se llega al
extremo de que las fuerzas policiales o la Gendarmería, digitadas obviamente por
los funcionarios corruptos, repriman a los vecinos que pretenden realizar una
marcha
o una asamblea,
como acaba de ocurrir hace pocos días en la ciudad de Andalgalá, en la provincia
de Catamarca, durante uno de esos encuentros donde los asistentes, entre quienes
se encontraba un diputado nacional, fueron dispersados a bastonazos y disparos
con balas de goma cuando
se dirigían a un centro deportivo donde autoridades del gobierno provincial iban
a realizar
un acto a favor de los proyectos mineros,
con la presencia del secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral.
Había que impedir a toda costa que estos pocos personajes fueran molestados
–ellos o
sus conciencias- por la voz de los muchísimos perjudicados por esos
proyectos(...)".
Fuente: www.ecoportal.net
A su vez, Javier Rodríguez Pardo finaliza su nota "El director de minería miente o peca de ignorancia supina", formulando la propuesta:
"Vistas las opiniones
recogidas por este medio, le propongo realizar un debate público. Creemos que la
realidad que vive la provincia de La Rioja lo hace imprescindible. Unos y otros
frente a frente, ante los medios de difusión de la provincia y ante el pueblo.
De nuestro lado
ofrecemos ingenieros, biólogos, geólogos e investigadores de las distintas
disciplinas.
Si la propuesta le parece razonable concertemos el debate. El pueblo de La Rioja
lo merece. Sostenemos que
la manera correcta de discutir esto es mediante un debate público y que el
pueblo participe del mismo. Será el espacio propicio para decirle también cuál
es la minería que queremos.
Creo oportuno contestarle al señor Navarro que ratifico el título de la nota anterior: Por donde pasa esta minería deja más hambre y desolación. Catamarca, Bolivia, Perú están a la vista como ejemplo de cientos de sitios devastados. En su réplica sobre los distintos métodos de explotación, que no ignoramos, omitió nombrar a la Bahía de Chañaral, en Chile, contaminada con relaves (minería por flotación), perjudicando gravemente playas y vida marina (tardará doscientos años en recuperarse), provocando el éxodo de sus habitantes.
Señor Navarro: no aparto de mi memoria las palabras del vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Minería de Malargüe: ¨¿Qué le dejó la minería a Malargüe? Nada. ¡Cuatro prostíbulos!¨, expresión que impactó duramente en un foro con presencia de autoridades y empresarios mineros. Algunos lo aplaudimos de pie".
Fuente: www.lafogata.org
Argentina: la lucha continúa
29-10-06
El Colectivo de
comunicación de Amigos de la Tierra
en
"Los campesinos existen.
Y resisten"
recoge reflexiones de
Diego Montón de Mendoza y David Sosa de Córdoba
sobre
el encuentro «¡Por Territorio, Trabajo y Justicia YA!»
que se realizó en Mendoza del 28 al 30 de octubre.
Diego Montón
informa que el encuentro fue convocado
desde
el Movimiento Nacional Campesino e Indígena.
Aclara:
"el objetivo principal era juntarnos para reflexionar y
debatir sobre la situación del campo y el modelo de desarrollo actual y
fijar algunos horizontes comunes.
Las expectativas las
sobrepasamos porque salieron muchas cosas en común,
entre ellas
la idea de difundir y solidarizarnos con todas las luchas campesinas e indígenas
que están habiendo en el país, trabajar juntos para que
- el Estado tenga políticas específicas
del sector campesino e indígena y
- los programas de desarrollo y las líneas de subsidios lleguen directamente a
las organizaciones y no a través de intermediarios, instituciones burocráticas que lo que generalmente hacen es filtrar los recursos y
condicionar las decisiones de las comunidades".
A su vez, David Sosa
esclarece
por qué se proponen
la comunicación con
los otros componentes populares.
Dice: "Hay gente que
todavía no sabe que existen los campesinos, que vean que
somos de distintas provincias y hoy nos tocó estar aquí en Mendoza.
Aquí
estamos, que se conozca la realidad campesina que hoy está siendo muy caótica".
Cita parte de la Convocatoria al Encuentro:
“Desde nuestras comunidades y organizaciones venimos de una historia de
resistencia activa y lucha sistemática contra este modelo
que nos excluye y que pretende transformarnos en postales del pasado como signo del atraso. Sin embargo, estamos convencidos de que nuestras comunidades
son la reserva moral y ética de nuestro pueblo, y que
nuestros sistemas productivos son más sabios y humanos que
los que pretenden imponer hegemónicamente.”Para contactar con:
Movimiento Nacional Campesino Indígena
encuentrocampesinoindigena@gmail.com
0261 4905037 y con
Tierra Amiga / Colectivo de comunicación de Amigos de la Tierra
tierra@amigos.org.ar / Tel: 4773 5947 / Cel: 15 6373 0673Fuente: tierraamiga@lists.riseup.net
www.amigos.org.ar
30/10/06
Por Minga Informativa leemos:
Declaración final del Encuentro Nacional Campesino Indígena
Durante
los días 28, 29 y 30 de octubre de 2006, más de 600 delegados de organizaciones
campesinas e indígenas de Argentina nos encontramos para intercambiar, debatir y
reflexionar sobre nuestra realidad y nuestras prácticas.
Al concluir estas intensas jornadas
declaramos:
Que vemos a diario
la tala y quema indiscriminada de bosques, el avance de la
desertificación, la contaminación del agua,
los desalojos violentos y fraudulentos de las familias campesinas e indígenas,
la explotación de nuestros compañeros y compañeras en los obrajes y fincas,
el éxodo a las ciudades,
el uso indiscriminado de agro tóxicos, los suelos arruinados, las inundaciones
consecuencia de los desmontes,
la concentración de la tierra en pocas manos, y
a millones de argentinos y argentinas, en su mayoría niños y niñas que hoy no pueden acceder a una alimentación básica ya que el modelo de nuestro país, en la actualidad, no produce alimentos para la población.
Que estamos unidos
en defensa de nuestros derechos y
queremos cambiar
la realidad para lograr una Reforma Agraria Integral y
la Soberanía Alimentaria de nuestro pueblo.
Luchamos por la tierra y el territorio, contra la injusticia y un enemigo común: los valores del Capitalismo.
Luchamos a favor de una vida digna que incluya la vivienda, salud, educación, producción y comercialización justa, la comunicación para todos y que sea respetada la vida campesina indígena, permitiéndonos permanecer en el campo.
Luchamos por
una producción que contemple el cuidado del monte, el ambiente
y los bienes naturales,
usando semillas criollas, con trabajo comunitario, priorizando los derechos de
los niños y niñas por sobre todo. Con tecnologías apropiadas al servicio del
hombre y no del capital. Donde exista una verdadera integración de la mujer con
igualdad de derechos.
Soñamos entre todos y todas construir un nuevo poder, que sea
popular y desde las bases, donde participen las familias y las comunidades, con
autonomía e independencia,
y que contribuya a
una alternativa política democrática y participativa en conjunto con otros
sectores del pueblo.
Amamos la tierra y la naturaleza, nos sentimos parte de ella.
Nuestro compromiso
es por un cambio social que contemple la recuperación de tierras
de familias desalojadas, la vuelta al campo de familias excluidas, y el acceso a
la tierra y el agua por parte de quienes quieran trabajarla. Donde no existan
más desalojos, cultivos transgénicos, ni empresarios explotadores.
Nos comprometemos
a trabajar en conjunto para:
Exigir leyes que contemplen la realidad campesina indígena, formar docentes campesinos indígenas y barriales, así como una universidad que revalorice los saberes populares.
Nuestro trabajo será
fortalecer las organizaciones y generar nuevas;
promocionar una red de economía centrada en el trabajo;
difundir la realidad que atravesamos los campesinos indígenas dando a conocer nuestras luchas, nuestras acciones,
instalando
el debate sobre la reforma agraria y la Soberanía alimentaria
en nuestra sociedad y
aportando a una integración Latinoamericana.
Nos proponemos que
el estado y sus instituciones reconozcan a
las organizaciones campesinas e indígenas como actores prioritarios
para
el desarrollo de políticas públicas, la implementación de programas proyectos y
la ejecución y control de inversiones en el sector con asistencia directa a las
organizaciones
sin intermediarios de ningún tipo.
Para esto
invitamos a más organizaciones a sumarse, a movilizar juntos en
las ciudades y en
el campo,
a intercambiar semillas y productos, a encontrarnos, a realizar pasantías e
intercambios,
a formarnos, a sumar más jóvenes y recuperando nuestra historia reforzar
los valores campesinos indígenas como base de la nueva sociedad.
Reforma agraria y Soberanía Alimentaria
Territorio, trabajo y justicia!!Fuente: www.rebelion.org
Construyendo poder desde abajo
31-10-06
De la nacionalización
a. Contra la impunidad del actual crecimiento económico
1. La apropiación del destino humano por oligopolios
Ecologistas en Acción (Rebelión) advierten:
"En los últimos años
estamos asistiendo a un alarmante proceso de concentración de
la agroindustria.
En un extremo de la cadena alimentaria, más del 70% del mercado mundial de
pesticidas está en manos de 6 gigantes agroquímicos y se prevé que dentro de
unos años sólo quedarán 3. Estas mismas compañías agroquímicas
- acaparan gran parte de las ventas mundiales de semillas;
- consiguieron un lucrativo mercado cautivo con la venta de variedades transgénicas resistentes a sus propios herbicidas
(más del 80% de los cultivos transgénicos del mundo son variedades resistentes a un herbicida);
- tienen ahora el objetivo de consolidar este mercado, desarrollando una segunda generación de semillas manipuladas para “suicidarse”
que obligarán al agricultor a comprar semilla todos los años, o cuyas características “ventajosas” sólo se expresarán cuando
se apliquen determinados productos químicos en los campos de cultivo.
En el otro extremo de la cadena, las 10 mayores empresas del sector de la alimentación controlan una cuarta parte del negocio de la bebida y de los alimentos elaborados, y 10 grandes cadenas de distribución la cuarta parte de las ventas de alimentos a nivel mundial.
De seguir así, en unos
pocos años media docena de empresas transnacionales controlarán
la producción de alimentos desde la semilla a la mesa.
En su informe “Situación de la Inseguridad Alimentaria, 2004”, la FAO reconocía
el riesgo de marginalización de los agricultores y de aumento de la pobreza que
supone este monopolio mundial, en el que la industria no sólo vende los insumos
(semillas y agroquímicos) y fija las condiciones de producción,
sino que -además- se queda con la mayor parte de los beneficios de la venta de
alimentos".
Ecologistas en Acción señalan otro amenaza contra la humanidad:
"La
investigación agrícola está pasando a ser controlada crecientemente por el
sector privado. Consecuentemente,
una creciente proporción del I+D público, tradicionalmente más preocupado por
las necesidades del agricultor, se está orientando hacia tecnologías
relacionadas con el procesamiento de
los alimentos y hacia una mejora genética de los cultivos dominada por los
intereses de
la agroindustria, y vinculada a un sistema de producción agrícola enormemente
destructivo,
no sólo a nivel ecológico, sino en términos de salud humana y de seguridad
alimentaria.
Una investigación cautiva, cuyas prioridades vienen fijadas por intereses industriales y cuya dependencia de la financiación privada es cada vez más acusada, resulta asimismo una evidente amenaza para la seguridad alimentaria".
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
17-10-06
2. La necesidad de un modelo civilizatorio nuevo
Respecto a
"Un
modelo de agricultura basado en el monocultivo, la exportación y el lucro"
Elizabeth
Bravo,
bióloga ecuatoriana integrante de la organización
ambientalista Acción Ecológica,
entrevistada por Silvia Adoue de la Agencia Noticias del Planalto
de San Pablo (Brasil) explica:
"Estados Unidos aprovechó la guerra para comenzar a producir soya, ya había
comenzado a producir poco a poco, pero fue durante la 2º Guerra Mundial que se
dispara el negocio de soya y se crea la asociación de soyeros americanos.
La
asociación de soyeros americanos, lo que hacen es construir toda una cultura en
torno de
la soya, no solamente en EUA, sino en todo el mundo.
La soya en el Cono Sur es el eje central de los agronegocios, especialmente la
parte sur, en Brasil.
La soya
forma parte de toda una cadena que tiende a beneficiar
fundamentalmente a empresas extranjeras.
Mucho se dice por ejemplo que la economía de Argentina y de otros países
ha crecido debido a la soya. Por ejemplo, el grupo más poderoso en Bolivia, son
los soyeros
que se llaman de Santa Cruz.
Pero si
vemos y analizamos toda la cadena productiva de la soya, nos damos cuenta que
las grandes ganancias y el control está en manos de empresas que no son
originarias
de esos países. Y cuando más vamos subiendo la cadena productiva las ganancias
se van haciendo mucho más grandes.
Es decir, los países como Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia que han adoptado
el modelo de la soya,
lo que reciben, con lo que se quedan es con un poco de dinero, con las migajas de las empresas y con todos
los impactos sociales, ambientales y también culturales".
Elizabeth Bravo sostiene: "la alternativa es una alternativa al funcionamiento del sistema capitalista, obviamente, porque el sistema capitalista se basa en la generación de cada vez mayores de ganancias a cualquier costo. Pero, cómo salir del modelo es una cuestión que debemos ir pensando en cada comunidad, en cada país. No pueden existir, creo yo, recetas".
Fuente: www.noticiasdoplanalto.net
www.rebelion.org
Ecología social
6-11-06
3. Las consecuencias en Argentina
Silvana Buján indica:
"La soja ha desembarcado en Argentina hace década y media, de
la mano de un poderoso aparato de prensa, que la ubicó en el sitio del “alimento ideal”.
Su cultivo implica un gravísimo problema ambiental para los ecosistemas en los que se implanta, provocando la pérdida de biodiversidad, el empobrecimiento de los suelos, la reducción del monte nativo, y el aumento de las escorrentías debido a la falta de retén natural.
Y ha generado un
histórico éxodo rural. Dirá el Foro por la Tierra y la alimentación que se trata
de “un modelo que ya ha expulsado más 200.000 agricultores, trabajadores rurales
y
sus familias.
Una agricultura que es sólo un paso de mediación en la reproducción del capital
financiero,
el cual invierte en el recurso tierra extrayéndole todo su potencial rentable
hasta agotarlo; expulsa a los agricultores, y se va hacia nuevos destinos más
lucrativos, dejando un desierto a sus agricultores,
y se va hacia nuevos destinos más lucrativos, dejando devastación a sus
espaldas”(...)".
Perjudica a la salud, no
sólo por las fumigaciones.
En efecto:
"El consumo de soja en Argentina se presenta como la solución
al hambre y se promociona como el alimento perfecto.
Pero
la dura realidad la revela como una trampa: los niños pequeños alimentados a
soja
no podrán asimilar hierro, calcio o zinc, y su sistema hormonal será
desequilibrado.
Su desarrollo intelectual será menor que el resto de los niños.
Las embarazadas que consumen soja como dieta base, tendrán problemas en el
sistema hormonal de su bebé y de ellas mismas.
Y los adultos, que creímos en el espejismo de la soja (transgénica o no)
incorporamos
dosis hormonales fortísimas y nos exponemos a la baja de las defensas y a
complicaciones de alergias.
En verdad: somos las víctimas de la necesidad de las multinacionales de ubicar
la soja con la que el primer mundo alimenta al ganado. Un cultivo que avanza imparable sobre el monte nativo y las producciones biodiversas".
Silvana Buján informa:
"El Foro de Nutricionistas en Julio de 2002, alertó al gobierno nacional (que los había consultado junto a especialistas de distintas instituciones como la FAO; UNICEF; Universidades Nacionales; Ministerios; INTA, Sociedad Argentina de Pediatría, Caritas, otros) que
¨en
cuanto al uso de la Soja, se recomienda puntualizar cuál es su real valor
nutricional,
su uso adecuado como complementación en el marco de una alimentación variada y
completa, y la recomendación de no denominar a la bebida obtenida de la soja
(jugo)
como 'leche'
[leche de soja], pues no la sustituye de ninguna manera. (...) es deficitaria en
muchos nutrientes, y por su alto contenido de fitatos interfiere en la absorción
del hierro y del zinc; tampoco es una buena fuente de calcio. (...)
La utilización de soja
debe contemplar el impacto ambiental y social, los requerimientos de
capacitación para su adecuada utilización, la dificultad de su incorporación en
el contexto de
la cultura alimentaria y las consideraciones nutricionales que desaconsejan el
uso en niños menores de 5 años y especialmente en menores de 2 años¨.
"Este
fue el consejo que recibió el gobierno nacional . Jamás fue difundido
públicamente.
Muy por el contrario,
se celebró el plan “Soja solidaria” , consistente en la distribución de soja
para alimentación en comedores infantiles
y para pauperizados, sometiendo a las personas a una dieta empobrecida y
riesgosa".
Silvana Buján reflexiona a partir de la pregunta:
"¿Por qué se está alimentando a la gente con comida para ganado?
La Argentina, como país
agrícolo-ganadero de cosechas récord, no puede alimentar a
sus pobladores.
Esto es posible gracias a un modelo agroalimentario implantado en las últimas
dos décadas, en el que las grandes empresas transnacionales y la industria
semillera dependiente de agrotóxicos llevó al país a “producir para exportar”
commodities sin valor agregado,
operación que
no se traduce en alimentos de calidad suficientes para alimentar a nuestra
población.
Un esquema de producción
que reduce la mano de obra y degrada el ambiente hasta el límite de dejarlo
estéril.
En resumen, como dice
el Grupo de Reflexión Rural y el Foro de Ecología política:
una agricultura sin agricultores,
arrasadora de bosques, montes y selvas nativas,
con expulsión de comunidades campesinas,
en el afán de extender la frontera sojera hacia regiones
que no resisten muchos ciclos de cultivo sin degradarse".
Fuente:
www.eco-sitio.com.ar
www.rebelion.org
Ecología social
19-9-06
1. La lucha en Sudamérica por la agricultura con agricultores y la unidad ciudad-campo
Flavia Fascendini señala que
"actuar
ante las graves consecuencias generadas por la intensificación del monocultivo
agroindustrial de la soja transgénica,
es desde hace una década la consigna de distintos movimientos ecologistas y
contestatarios que se movilizan contra el denominado modelo de la «Soja
sustentable» en Argentina.
Tejiendo fuertes alianzas con movimientos de Latinoamérica que comparten la
misma lucha,
realizaron
dos grandes eventos, el Foro Social de Resistencia a los
Agronegocios y
el Encuentro por la Biodiversidad contra el Modelo Sojero
en América Latina,
que representaron
una alternativa y una respuesta a lo que se estaba discutiendo en otros dos
eventos promocionados por la Conferencia Mundial de la Asociación Internacional
de Management de Agronegocios y el Congreso de Soja del Mercosur.
El
Foro Social de Resistencia a los Agronegocios, planteado como un espacio
de intercambio entre organizaciones de diferentes países del Cono Sur que luchan
contra el modelo de monocultivos industriales, fue organizado por
el Grupo de Reflexión Rural (GRR) y
el Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS),
con la convocatoria de decenas de organizaciones extranjeras, entre ellas,
Acción Ecológica de Ecuador, GRAIN, BaseIS de Paraguay, Bolivia Libre de
Transgénicos, FBOMADE de Bolivia, Terra de Direitos de Brasil y la Red por Una
América Libre de Transgénicos.
La propuesta de los organizadores del Foro fue:
"Queremos convocar a una plataforma amplia de organizaciones y movimientos para cuestionar el MERCOSUR de los monocultivos que nos impone el mercado global,
coordinar estrategias de campañas de resistencia a nivel regional y romper la división campo-ciudad en lo público y político.Queremos mostrar la cara política del agronegocio y denunciar
los devastadores proyectos de país y sociedad que implican para
el presente y las futuras generaciones".
Flavia Fascendini relata:
"Con
posterioridad a ese evento, del 27 al 30 de junio, la ciudad de Rosario en la
provincia de Santa Fe fue escenario del Encuentro por la Biodiversidad contra el
Modelo Sojero
en América Latina,
un espacio para intercambiar experiencias e información y organizarse para
luchar por
una alternativa social, agrícola, económica, cultural y política radicalmente
distinta, que rechaza el modelo sojero, la economía de monocultivo y sus
consecuencias.
"Es
indiscutible que la producción agroindustrial de soja a gran escala con fines de
exportación conlleva
graves consecuencias para el medio ambiente y la salud
de nuestras comunidades y ecosistemas.
Presenciamos la destrucción de la tierra fértil, el desmonte de los bosques
nativos,
la contaminación de la tierra y el agua con agrotóxicos, las fumigaciones con
glifosato de
los campos, la pérdida de biodiversidad, el desalojo de miles de campesinos
agricultores,
las inundaciones, los efectos catastróficos en los ríos y el clima
y, por supuesto,
la inequidad social, la pobreza, la malnutrición y la pérdida de nuestra
soberanía alimentaria. Todo eso, como resultado del fortalecimiento e
intensificación de
la sojización de América Latina",
manifestaron en un
comunicado
los organizadores del encuentro".
Fuente:www.eco-sitio.com.ar
www.rebelion.org
Ecología social 17-10-06
2. El desafío a la unidad en diversidad de la soberanía alimentaria
"Cuando se habla de lucha contra el hambre, hasta ahora se ha venido utilizando el concepto promovido por la FAO
de seguridad alimentaria,
es decir, una estrategia que pretende asegurar para mujeres y hombres una cantidad suficiente de alimentos todos los días.
El mismo término
es -también- utilizado habitualmente en países en que la alimentación está asegurada, para definir las medidas y políticas necesarias para asegurar, no la cantidad de alimentos, sino su salubridad e higiene".
Gustavo
Duch Guillot,
director de Veterinarios sin Fronteras,
prosigue:
"Volviendo al grave problema de la falta de alimentos para muchas personas
(cada día más de 100.00 mueren por ello),
el término seguridad alimentaria no contempla quién produce los alimentos,
ni cómo, ni dónde.
Como estrategia de combate es muy simplista, de forma que podríamos
dar por válida cualquier medida que asegure la alimentación de las personas:
desde
dejar caer botes de leche en polvo en paracaídas hasta favorecer con subvenciones la exportación de alimentos de nuestras agroindustrias.
Y por cierto, ejemplos como éstos -en muy pocos casos- son ideas acertadas.
Recordemos que la
población más afectada por la pobreza y en consecuencia,
con una deficiente nutrición, es precisamente la rural.
Por ello,
los propios campesinos de los países empobrecidos
propusieron en 1996 una nueva estrategia mucho más amplia que la seguridad
alimentaria. Desde entonces ellos hablan de
«soberanía alimentaria»,
consigna capaz de incluir a millones de familias campesinas de todos los
rincones del planeta.
Un
foro de organizaciones junto con los representantes del pequeño campesinado de
todo
el mundo, agrupados en la plataforma Vía Campesina, nos reunimos en junio de
2002 en Roma
y adoptamos la definición formal de soberanía alimentaria:
"La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos, comunidades y países
a definir sus propias políticas agrícolas, pastoriles, laborales, de pesca, alimentarias y agrarias que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias exclusivas".
Es decir, se reconoce el derecho de las poblaciones campesinas
- a la producción de alimentos y
- al acceso a los recursos necesarios para producirlos: tierra, agua y semillas, que aseguren las capacidades propias de alimentarse y vivir del medio rural.
Porque la falta de acceso
a las tierras fértiles o al agua de riego y
la invasión de las semillas comerciales
son, seguramente, las tres causas principales de la pobreza en el medio rural.
Este nuevo paradigma
contrasta con otra tendencia actual
promovida por la Organización Mundial del Comercio, las agroindustrias y
algunas ONG,
que
colocan el comercio internacional de alimentos como la solución para los países
empobrecidos. Pero ya son muchos los años y experiencias que demuestran que el
comercio internacional de alimentos sólo tiene sentido cuando la alimentación
local está asegurada.
La soberanía alimentaria defiende, en primer lugar, el derecho a
-producir localmente para la población de la zona,
-potenciar el autoconsumo y los mercados locales a partir de
sistemas agrícolas
no pensados como producción de bienes económicos
(como los monocultivos), sino como producción de alimentos.
Una agricultura que
requiere de muy pocos insumos externos,
sustentada en el uso de semillas locales (con gran variación y adaptabilidad a
cada ecosistema) y diversificada.
Sistemas agrícolas que se demuestran más capaces de producir mayor cantidad de
alimentos y dinamizar las economías rurales que los sistemas industrializados,
capaces sólo de generar más beneficios económicos para las pocas personas que
los controlan".
Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
7-10-06
Es un
desafío y compromiso que implica cambios morales e intelectuales en la
diversidad de
sectores y componentes de los de abajo, a la vez, de plantear otras industrias,
ciencias,
tecnologías, instituciones de educación y salud, etc.