|
Conflictos Ver: Octubre 2005 ENFOQUE / ORGANIZACIÓN / UNIDAD
|
![]() |
La reforma agraria según el Movimiento Sin Tierra de Brasil(MST)
Desde quien fue uno de los que construyó el MST a partir de la realidad,
aclaraciones sobre el proyecto.
"Algunos confunden la defensa que hacemos de
la reforma agraria
como una especie de vuelta al pasado.
Identifican nuestra lucha con
el atraso".
En la entrevista realizada por Bernardo ManÇano Fernandes en 1998,
Joao Pedro Stedile aclara:
defendemos el desarrollo rural como una vía para
mejorar la vida de todos, no significa que estemos
contra la aglomeración social;
estamos a favor de la formación de agrovillas;
proponemos llevar la industria hacia el
interior, en primer término, llevar la agroindustria porque
está más vinculada al día a día de la producción de alimentos, al medio rural,
también están otros
tipos de industrias que utilizan materias primas de la agricultura.
"Las experiencias de Israel y de China demuestran
que es posible desarrollar el medio rural de una forma
homogénea y llevar el desarrollo a las poblaciones más pobres.
Son dos ejemplos
de dos sistemas económicos diferentes que muestran la posibilidad de pensar un
modelo de desarrollo
distinto al que el neoliberalismo intenta imponer en el Brasil".
Desde 1995 a 1997,
¿cómo se enfoca el modelo neoliberal
-en Brasil- respecto al medio rural?
Joao Pedro Stedile refiere que el gobierno de Fernando Henrique Cardoso
se basa en dos premisas para
su política:
el problema agrario no existe y por lo tanto, los latifundios no obstaculizan el desarrollo del capitalismo en Brasil;
el modelo económico(que se pone en práctica) subordina completamente
la nación
al capitalismo internacional, para ello,
abre el mercado a los productos extranjeros y
entrega la economía al dominio del capital financiero.
"En ese modelo,
la agricultura resulta marginada. La burguesía ya no ve en la agricultura un
centro de acumulación.
Así, el gobierno no tiene ningún plan de desarrollo del medio rural y mucho
menos de desarrollo agrícola.
Argumenta que ya dio lo que tenía que dar.(...)
El gobierno trabaja en la perspectiva que, en este modelo económico cuyo
centro es el capital financiero,
nuestra economía se encamine hacia el modelo norteamericano.
O sea,
grandes propietarios productores de granos para la exportación y pequeñas
unidades de producción
(la agricultura familiar), altamente especializadas y con uso intensivo de
capital, ya no de mano de obra,
integradas a los enormes complejos agroindustriales.
Otra característica de ese modelo norteamericano es la reducción, a un ritmo
de 5% al año, de
la población económicamente activa empleada en la agricultura, de modo que -en
un plazo de ocho años-
lleguemos a un índice de sólo 4% de la población rural".
Desde la prensa, desde
el debate académico
y hasta
entre organizaciones sociales,
"hay
varios conceptos alrededor de la cuestión agraria
y cada quien los usa como quiere".
Para facilitar la comprensión sobre el tipo de reforma acerca del cual se habla,
Joao Pedro Stedile
plantea los siguientes conceptos:
El primer concepto de reforma agraria o la de tipo clásico,
se refiere a la realizada por
las burguesías industriales
a fines del siglo XIX y hasta después de la Segunda Guerra Mundial.
Su principal objetivo fue democratizar la propiedad de la tierra
mediante
su distribución entre los campesinos, con lo cual estos se transformaban en
pequeños productores autónomos.
Esto genera un enorme mercado interno productor de mercancías agrícolas y
al mismo tiempo,
un enorme mercado consumidor formado por campesinos que, al disponer de una
renta monetaria,
compran bienes de origen industrial.
Las reformas agrarias clásicas tuvieron tres características fundamentales:
se realizaron de forma masiva, o sea,
afectaron a todas las grandes propiedades del país;
se impusieron, en algunos lugares, límites al tamaño máximo de la propiedad
como Francia y Estados Unidos;
fueron rápidas, es decir, se realizaron en uno o dos años.
Este tipo de reforma agraria sólo afectaba la estructura de la propiedad de
la tierra.
Pero
fue extremadamente eficiente para aquella etapa del capitalismo y
en todos los países donde se llevó a cabo produjo un enorme efecto
multiplicador,
al fomentar
un acelerado proceso de desarrollo industrial.
Desde la colonización, en Brasil, se impuso un capitalismo dependiente,
basado sobre
la agricultura de exportación, que se constituyó -a su vez- sobre la base de la
gran propiedad.
Y un capitalismo dependiente, colonial, exportador, no
requiere de una reforma agraria,
de dividir la tierra para generar crecimiento económico.
El segundo
concepto de reforma agraria,
lo ejemplifica,
la política adoptada por los gobiernos federales de Brasil, con mayor o menor
intensidad,
desde los gobiernos militares.
Es una política de asentamientos sociales para evitar
que los conflictos a propósito de la tierra
se transformen en conflictos políticos,
el gobierno federal y en ocasiones incluso gobiernos estaduales deciden
conseguir algunas áreas, sea de terrenos públicos, sea de tierras negociadas o
confiscadas y asentar familias.
Es una política de asistencia social que intenta apenas
librarse del problema de los sin tierra
y no resuelve
el problema de la concentración de la propiedad de la tierra en el Brasil.
El tercer concepto
de reforma agraria
es el utilizado por los movimientos sociales, la CONTAG, el MST,
las entidades que participan en el Foro Nacional de Reforma Agraria, en fin, las
fuerzas progresistas.
Consiste en considerar que el Brasil enfrenta un grave problema agrario que
es
la concentración de la propiedad de la tierra y que, por tanto,
para resolver ese problema es necesario llevar a cabo
un amplio programa de confiscaciones de tierras de forma rápida y regionalizada,
y distribuirla a todas las familias sin tierra.
Desde el Movimiento Sin Tierra,
se propone soluciones a
la pobreza y desigualdad social.
"Vimos que hay dos problemas estructurales en el medio rural brasileño:
la pobreza y la desigualdad social.
Por tanto, los objetivos estratégicos del MST
están vinculados a la lucha por
la eliminación de la pobreza y las desigualdades sociales.
Y para alcanzarlos
entendemos que, en el medio rural, es necesario
comenzar por la distribución de propiedad de la tierra.(...)
Por otro lado, dado que la etapa de desarrollo del capitalismo en el medio
rural es avanzada,
Existe una enorme concentración oligopólica del mercado
agrícola, las agroindustrias, etc.
De modo que -para alcanzar nuestros objetivos- también,
se requiere democratizar el capital.
Significa crear condiciones para que los campesinos asentados tengan acceso al capital,
en resumen,
a los medios de producción acumulados.
Dispongan de crédito subsidiado para
-desarrollar la producción agrícola,
-instalar sus propias agroindustrias,
-tener sus mecanismos de acceso al mercado y la comercialización.
De ahí nuestra propuesta de cooperativas en las agroindustrias y en la comercialización.
Y finalmente creemos que, en nuestra realidad, la
reforma agraria tiene que darse aparejada
con la democratización de la educación.
No es posible viabilizar la democratización de la tierra y del capital con una
multitud de analfabetos.
Por otro lado -en la sociedad moderna- el conocimiento, la cultura y la
información son poder.
Y es necesario que
todos los campesinos tengan acceso a esos conocimientos.
Así, de modo resumido, decimos que
nuestra reforma agraria es
una lucha contra tres barreras:
la del latifundio,
la del capital y
la de la ignorancia".
Fuente:
libro "Brava Gente, la trayectoria del MST y de la lucha por la tierra
en el Brasil "-1a ed.-Ciudad Autónoma de Buenos Aires;
Asociación Madres de Plaza de Mayo; Rosario: Ediciones América Libre,
2005(Colección En Movimiento)
editorial@madres.org
La construcción del Movimiento Sin Tierra
"Lo principal es decidir si esa propuesta representa o no una solución verdadera para
la pobreza y la desigualdad social
que afligen a millones de brasileños en el medio rural.
No debemos imaginar soluciones milagrosas, como si
bastara con nuestro voluntarismo,
o con la defensa de una tesis correcta,
para que se produzcan.
Su viabilidad va a
depender,
fundamentalmente, de
la correlación de fuerzas
existente en la sociedad".
Y Joao Pedro Stedile advierte:
"la correlación de fuerzas se va alterando
con
la capacidad de los trabajadores de
aumentar cada vez más
su experiencia de
organización y movilización".
El MST es un movimiento social en el que
participan muchas personas en muchos frentes de actividad
y es de ámbito nacional(...).
La idea de la Marcha
Nacional a Brasilia tuvo el mismo origen que la idea de las caminatas,
actividad que veníamos haciendo desde hacía muchos años.
La primera gran caminata que realizamos fue con las familias acampadas en la
Hacienda Annoni de
Sarandí a Porto Alegre.
Fueron más de trescientos kilómetros de caminata, lo que motivó una repercusión
muy grande.
La idea de la caminata
no es nueva ni es original del MST, ni de las organizaciones campesinas o de los
trabajadores.
Si estudiamos
la historia de los pueblos, vemos que siempre ha habido caminatas.
En las luchas
más nobles de la humanidad, siempre hubo caminatas masivas y largas.
Es un gesto colectivo que ya es histórico.(...)
La Marcha, mucho más que una idea en sí,
formaba parte de
una contratáctica
para
enfrentarnos a la táctica del gobierno de Fernando Henrique Cardoso
que era la de aislarnos.
Apostó a que el Movimiento
sólo tenía proyección en la sociedad por nuestra propaganda,
por los espacios que ocupábamos en los medios masivos de comunicación.
Nombró como ministro de reforma agraria a Raul
Jungmann, él y sus marketing-men planearon
una disputa con nosotros como la que hacen dos marcas de detergente.
Pero,
cualquier sociólogo sabe que los conflictos sociales no se
resuelven con propaganda.
Cuando existe un conflicto
existe la organización social.(...)
No podíamos quedarnos esperando a que la táctica
de ellos fracasara.
Teníamos que llevar adelante iniciativas
que
le mostraran a la sociedad que un problema social sólo se
resuelve mediante
la adopción de medidas políticas.
No lo lograríamos con marketing
ni con generosos presupuestos de
publicidad en los medios de comunicación.
Si conseguíamos concretar el objetivo fundamental de la Marcha,
tendríamos de nuestro lado a la sociedad y
ella nos defendería de
la ofensiva que el gobierno desencadenaría contra nosotros.
El objetivo fundamental de
la Marcha era dialogar con la sociedad y enfrentar la ofensiva de
Fernando Henrique Cardoso.
Para eso recorrimos un largo trayecto en un período de más de dos meses.
No fuimos en ómnibus, fuimos caminando, y en cada pueblecito por el que
pasábamos,
le explicábamos a la población el sentido de la lucha, en un trabajo de
concientización política.
Ese fue el sentido de la Marcha.
Para nosotros, la llegada a Brasilia era sólo una consecuencia.
El objetivo principal era tener contacto con la población
durante el trayecto, no con el gobierno.
Tanto es así que cuando organizamos la logística
de la Marcha,
originalmente,
pensamos en hacer cinco columnas.
Después, evaluamos que era inviable y que íbamos a
exponer a los compañeros a un sacrificio muy grande.
Porque las dos columnas desechadas tendrían que atravesar regiones inhóspitas,
despobladas.
Y si el objetivo era hablar con la población,
¿por qué íbamos a caminar doscientos cincuenta kilómetros por zonas sin
población?
El objetivo era hablar con el pueblo.
No tenemos la red Globo
ni
la Folha de Sao Paulo en las manos.
Sin embargo,
tenemos gente, creatividad y voluntad.
Entonces,
hicimos la Marcha para establecer un
canal de comunicación con la población,
en un momento en que el gobierno de Fernando Henrique inteba aislarnos de
la sociedad.
No teníamos que irnos a meter en una audiencia con
el presidente.
Ese no era el objetivo.
Tampoco nos preocupaba presentar una lista de reivindicaciones al gobierno.
Por el contrario,
evaluamos que la presentación de una lista de reivindicaciones
disminuiría
el significado de aquella acción política.
Si presentábamos una reivindicación, era la de la
reforma agraria del MST.
Y si íbamos a presentar una lista de reivindicaciones puntuales,
no había necesidad de hacer tres columnas, cada una de las cuales caminaría mil
kilómetros,
para
culminar con una manifestación gigantesca en Brasilia.
El objetivo fue conversar
con la población y romper el aislamiento que el gobierno trataba de imponernos.
Y fue un éxito total.
El presidente nos quería recibir el día de llegada
de la Marcha.
Como estaba previsto en la programación original, reservamos ese día para
un gran acto político contra la política neoliberal del
gobierno de Fernando Henrique.
Por eso, le avisamos que la audiencia tenía que
celebrarse el día 18, es decir,
el día siguiente a la llegada.
De manera coherente con los propósitos de la Marcha,
el documento que le entregamos a Fernando Henrique no
contenía ninguna reivindicación específica.
Era un documento que
criticaba la política neoliberal y que no se limitaba a la cuestión de la
reforma agraria.
La intención, repito, no era negociar con Fernando Henrique.
Con el apoyo que recibimos de la población durante
toda la Marcha y
principalmente, a la llegada,
queríamos hacer una crítica contundente
contra
la política neoliberal.
Ese fue el clima de la audiencia. Por eso, no
restringimos la asistencia sólo a los miembros del MST.
Estuvieron presente la cantante Beth Carvalho y representantes de los pueblos
indígenas,
de los trabajadores del petróleo -que han sido duramente reprimidos por el
gobierno de Fernando Henrique-,
de las Iglesias y de los movimientos populares y sindicales.
Era la sociedad reunida contra la política neoliberal".
Fuente:
libro "Brava Gente, la trayectoria del MST y de la lucha por la tierra
en el Brasil "-1a ed.-Ciudad Autónoma de Buenos Aires;
Asociación Madres de Plaza de Mayo; Rosario: Ediciones América Libre,
2005(Colección En Movimiento)
editorial@madres.org
El capitalismo arrasa todos los derechos populares y el país
El comando despótico del gran capital sobre el trabajo se construyó sobre la matanza de quienes se
destacaron en la lucha por los derechos humanos de la diversidad de Argentina o por la liberación nacional y social.
En simultáneo al terrorismo de Estado contra la militancia social y política de
izquierda( sobre todo contra la perteneciente al proletariado industrial),
la alianza de los factores locales de poder con las
burguesías imperialistas lanzó una guerra psicológica de maceración ideológica y
de infiltración de la creencia en participar tanto de la timba financiera como
del negocio importador.
A partir de la dictadura cívicomilitar se establece
un sistema de transferencia de recursos desde
los sectores populares hacia
el llamado primer mundo y los grupos económicos locales.
Se avanza en el modelo neoliberal
de
-redistribución del ingreso contra los trabajadores, el -crecimiento oligopólico en ramas industriales mientras otras son llevadas a la ruina por el
-predominio de la economía financiera, agropecuaria y de servicios.
Este proceso de desarticulación,
destrucción de la producción de Argentina y de despotismo sobre
los trabajadores
se consolida durante la Convertibilidad.
Eduardo Basualdo dice:
durante la vigencia de la
Convertibilidad:
Se
desencadena un proceso en el cual la expulsión de la mano de obra, y
la consecuente
desocupación y subocupación,
opera
en el sentido clásico del ejército industrial de reserva y
además, como
masa marginal e incluso como población excedente sin
posibilidad alguna de reinsertarse
tanto en el mercado de trabajo formal -vinculado con el funcionamiento del
capital predominante o
a los sectores más débiles del empresariado-, o informal.
Este nuevo avance del capital sobre el trabajo
está directamente vinculado con
el proceso de desindustrialización inducido
a partir de
la apertura externa asimétrica del mercado de bienes.
También, ese avance del
capital sobre el trabajo se da por
la acentuada expulsión de trabajadores de los servicios públicos privatizados
que se lleva a cabo con
endeudamiento externo estatal...
El factor estructural
fundamental en la generación del desempleo es la desindustrialización,
pero
el notable incremento de la desocupación durante la vigencia de la
Convertibilidad
se facilita e incentiva por
la denominada "desregulación del mercado de trabajo" que
impulsan los organismos financieros internacionales
y la fracción dominante local.(...)
La disolución del mercado de trabajo
fue clave para
la consolidación del proyecto dominante.
La disolución del mercado de
trabajo no resultó de la libre actividad del poder económico,
sino del
despliegue de una
política sistemática.
Se
remueven drásticamente
los factores económicos e institucionales
que limitaban un mayor avance del capital sobre el trabajo
por
despliegue de una política sistemática.
En efecto, a lo largo de la década, mediante decretos del Poder Ejecutivo
se replantean las normas sobre la determinación salarial
(se elimina la indexación salarial, se descentraliza la negociación colectiva y
se vinculan las variaciones salariales a la evolución de la productividad);
se limita el derecho de huelga;
se altera el régimen de vacaciones;
se privatiza el sistema de prevención de accidentes de trabajo;
se ponen en vigencia diversas formas de contratos temporarios que disminuyen el costo para los empresarios(los denominados "contratos basura");
se reducen los aportes patronales a la seguridad social y
las asignaciones familiares;
se disminuyen las indemnizaciones por despido; etcétera.
Todas estas políticas consolidan una notable precariedad
en el mercado de trabajo y
un salto cualitativo en
las condiciones de explotación laboral
que es generalizado
pero
reconoce como epicentro a las
grandes empresas oligopólicas,
sustento de
los sectores dominantes en
la Argentina.
Fuente: Realidad Económica
nº 200, noviembre/ diciembre 2003,
editada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico(IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar;
www.iade.org.ar
En la actualidad, se prosigue
afianzando el Estado mirando por la acumulación del gran capital que
desindustrializa,
desmantela el sector público, absorbe patrimonios e ingresos populares, vacía de
recursos naturales y
produce degradación ambiental.
El modelo exportador y reprimarizador
desintegra totalmente el país y aniquila todo bienestar de las mayorías.
Su crecimiento económico se basa en la superexplotación laboral, en el
encarcelamiento-drogadicción-masacre de una población que considera sobrante y
en la extensión del sector informal.
Por añadidura,
centrar el crecimiento económico en la exportación
conduce, por ejemplo, a
-la producción en escala que
elimina a los pequeños y medianos propietarios,-la expansión de la extranjerización territorial y
-la reducción de la red ferroviaria a líneas usadas para transportar las mercaderías de oligopolios;
considerar que el crecimiento económico es el del gran capital local e imperialista implica
la despreocupación total por las necesidades populares, o sea,
no importa
el hambre, la sed, la quita de todos los servicios públicos,
el despojo de vivienda, la violencia de
arrebatar los medios de producción o subsistencia;
la desertización social, económica y territorial.