Contextos

Mayo 2006

I / II / III


Febrero 2006
Marzo 2006
Abril 2006


I. ((VOLVER))

Correspondiente a la primera hipótesis

"Con una inversión millonaria, financiada con créditos del 
Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
el gobierno de Córdoba
se ha propuesto despejar la capital de asentamientos y
trasladarlos a la periferia,
construyendo inmensos barrios
de
viviendas sociales a los que denomina ¨ciudades¨
con el argumento de mejorar la calidad de vida de los pobres
porque habitarán en casas de material".

Guillermo Posada señala que de esa manera:

¨El resultado es una ciudad partida, con la pobreza geográficamente concentrada
en áreas periféricas que pasan a constituirse -en palabras de Loïc Wacquant-
en verdaderos 'territorios de relegación'.
La situación
tiene su punto de partida en la inequidad social,
pero
el nuevo modelo de ciudad, a su vez, reproduce y potencia las desigualdades existentes¨,
 
describe el periodista Roberto Reyna

Guillermo Posada opina:

"Esta lógica del proceso social pareciera conjugarse con 
la política de seguridad del gobierno de De la Sota,
que impone 
la detención de los jóvenes estigmatizados como pobres y de tez oscura, basándose en la aplicación del código de faltas".

Esas miles de viviendas "se encuentran poco conectadas con la infraestructura ciudadana,
tanto en lo que se refiere al transporte público  
como al sistema cloacal o al servicio de recolección de residuos.(...)

Esta situación puede afectar gravemente en el futuro la salud de la población,
sobre todo en lo que se refiere a las plantas cloacales,
que son autónomas y están generalmente colapsadas.
Cuando
las redes revientan se contaminan las napas freáticas, 
pero de hecho estas napas ya estaban saturadas por otros barrios antes que se iniciase el plan.

Sin embargo,
todavía es más grave que los pobladores han perdido sus redes de subsistencia,
lo que conlleva una dependencia más directa del asistencialismo estatal
.(...)

Sólo las villas, donde existía una organización interna,
fruto del trabajo de las organizaciones populares y
los comedores comunitarios 
y
donde la identidad se halla fuertemente arraigada,
han resistido con éxito los traslados.

Para todo el resto, la aglomeración en los nuevos barrios ha significado un trauma de difícil elaboración.
Aislados, lejos de donde podían ganarse el sustento y presionados por un contexto
donde 
cada sector se las arregla como puede, los beneficiarios del programa perdieron las redes de solidaridad
que quedaban en pie".

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ febrero 2006
www.eldiplo.org.
secretaria@ eldiplo.org.

A su vez, 
Horacio Cao
(tesis de doctorado publicada en www.ag.org.ar) habla de 

la ciudadanía de baja intensidad en el área periférica
Nuevo Cuyo, Noroeste Argentino (NOA) y Nordeste Argentino (NEA).

Destaca que importantes segmentos de la población de esas provincias 
están despojados de

  1. derechos civiles y políticos por estar sujetos a las arbitrariedades
    tanto del Estado como de cualquier instancia situada en 
    la cima
    de la jerarquía económica, social o política;
     

  2. derechos sociales al componer "sociedades que no les pueden
    garantizar bienes esenciales y
    donde
    las políticas de promoción y asistencia del sector público
    fortalecen un cierto patrón de dominación en vez de
    actuar como paliativo o remedio de estas carencias".

Enfatiza que esta realidad se refuerza por la persistencia de las denominadas 
sociedades tradicionales
cuyas características fuertemente represivas son:

"situaciones de patronazgo de tono semifeudal;
intensa influencia católica;
tendencia hacia la cristalización de la estructura social  y
establecimiento de relaciones predominantemente de
subordinación más que de oposición
por
creencia en que quien lidera la sociedad tiene 
un poder desconocido y por tanto, ilimitado...".

Fuente: Realidad Económica nº 216, noviembre/ diciembre 2005,
editada por el Instituto Argentino para 
el Desarrollo Económico(IADE)    
realidadeconomica@iade.org.ar www.iade.org.ar

Durante el gobierno de Néstor Kirchner se ha agudizado la judialización y criminalización de la pobreza
llegando a 
un asesinato por gatillo fácil cada dos días y 
al Código Contravencional en la ciudad autónoma de Buenos Aires
que expulsa a los más desposeidos
de las plazas, calles...y los parques, barrios que, a la vez, son ocupados por fuerzas de seguridad,
enrejados y usurpados para negocios privados.


 II.  ((VOLVER))

Correspondiente a la segunda hipótesis

"Mientras se cerraron la mayoría de las paritarias ¨grandes¨
y a pesar de las mejoras salariales,
todavía
la mitad de los 14.127.000 de trabajadores ocupados
gana menos de $600 pesos por mes" 
cuando 
la canasta familiar está en $2.200.

Ismael Bermúdez (Clarín 22/4/06) informa sobre los datos divulgados el día anterior por el INDEC:
"El cuadro oficial de ingresos de los trabajadores ocupados 
marca
fuertes diferencias según tipo de empleo y relación laboral:

Gabriela Benza y Gabriel Calvi sostienen que:

"El nuevo patrón distributivo que hoy caracteriza a
la sociedad argentina
es el emergente de 
la progresiva consolidación de las reformas estructurales
que
inició la dictadura militar de 1976-1983
y
profundizaron las políticas implementadas por 
los ulteriores gobiernos constitucionales".

Explican que el deterioro distributivo durante los últimos treinta años se incrementa 
"a través de ciclos 
que operan de modo recurrente consolidando los niveles de desigualdad inmediatamente anteriores
a las crisis distributivas que los separan.

Pero,
si bien la evolución de estos ciclos está dictada por los avatares de la coyuntura,
las particularidades que asume cada uno de ellos
dependen 
del nivel de profundización alcanzado por el proceso de transformación estructural de la economía".

Es decir,
"las crisis distributivas y las eventuales recuperaciones tienden a apuntalar,
en nuestro país,
los niveles de desigualdad alcanzados durante la etapa precedente.
En este sentido,
tales crisis pueden ser tenidas por puntos de inflexión que consolidan nuevos pisos distributivos,
a partir de los cuales evoluciona la situación posterior".

En el ciclo de desigualdad 1974-1981 se produce un importante deterioro salarial que se
agravó mucho entre 1980 y 1981.
El equipo económico de José Martínez de Hoz 

"...desplegó, desde 1977 hasta 1981, un conjunto de medidas
que,
con el objetivo manifiesto -nunca concretado- de contener la inflación,
contribuirían a
transformar radicalmente el perfil de la estructura productiva local.

Reforma financiera, restricción monetaria, apertura comercial 
y
un sistema de devaluaciones programadas del tipo de cambio (tablita)

se erigirían como pilares del nuevo ordenamiento económico".

A principios de los ochenta ocurre una fuerte reversión de los flujos de capital
que evidencia la alta vulnerabilidad externa a consecuencia de la reestructuración económica y social.

"Los principales emergentes de la etapa dictatorial

No obstante las grandes expectativas generadas en torno de la transición democrática,
en el ciclo de desigualdad entre 1983 y 1989",
el gobierno de Alfonsín
legitima el enorme endeudamiento externo y de ese modo progresivamente entrega el país
a seguir políticas económicas en favor exclusivo de los intereses representados por los organismos
financieros internacionales y los pertenecientes a los enormes grupos locales.

El deterioro distributivo constante 
se asocia con 

la inflación persistente que contribuye a la caída del salario real, 
el incremento sensible de la subocupación horaria y la triplicación de la desocupación.

"Los años '90 profundizarán las tendencias regresivas establecidas
y
el crecimiento económico registrado en buena parte de la década,
no tendrá mayores efectos sobre el bienestar de la  población.

El explosivo aumento del desempleo y la subocupación horaria se erigen, 
durante esta década,
como principales emergentes de una economía con escasa capacidad de absorción de mano de obra...".

Gabriela Benza y Gabriel Calvi indican:

"La explosiva combinación de reformas estructurales con políticas de estabilización
centradas sobre el anclaje del tipo de cambio
exponenciaron ampulosamente la herencia del período dictatorial.

Endeudamiento masivo,
desindustrialización y extranjerización
quedaron ocultos
detrás de la publicitada estabilidad de precios y el crecimiento económico.

La progresiva exclusión de vastos sectores de la población
fue
el principal síntoma de las características que asumiría
en adelante
el ahora consolidado ¨modelo de desarrollo¨".

Fuente: Realidad Económica nº 214, agosto/ septiembre 2005,
editada por el Instituto Argentino para 
el Desarrollo Económico(IADE)    
realidadeconomica@iade.org.ar www.iade.org.ar

El ¨modelo de desarrollo" que considera a las grandes mayorías
como población sobrante
requiere de un fragmentado o feudalizado Estado nacional que haga posible
la multiplicación de las zonas francas.

Hacia mediados de los setenta, como en casi toda América latina,
la alianza nacional 
de todos los factores locales de poder con los estados imperialistas
refuerza el entramado semifeudal y mafioso de 
los partidos mayoritarios con quienes concentran los medios de producción de las distintas provincias.

La continuidad institucional a partir de 1983 permite 
revalorizar los estados provinciales
en acuerdo con

la gobernabilidad del sistema de saqueo y 
el proceso de descentralización de los sistemas públicos 
para su privatización.

 
Horacio Cao(www.ag.org.ar) formula características cruciales de las administraciones públicas del área periférica:

  1. "El gasto público -en el conjunto de estas provincias- tiene una participación que 
    es
    el doble de la que se encuentra en el área central.
    Este elemento cobra mayor significación en virtud que, como vimos, 
    un importante segmento de la economía
    tiene poco contacto con
    el grueso de la base productiva de cada provincia.
    De este modo,...
    buena parte de las oportunidades de negocios para los actores regionales están ligados al
    accionar de la administración pública provincial(...).
     

  2. El empleo público per cápita en el área central es ostensiblemente menor que en las periféricas,
    donde ocupa un lugar mayoritario.
    Asimismo
    es de destacar la existencia de una brecha cada vez mayor entre 
    el sistema privado y el sistema público.
    En el primero, rigen reglas cada vez más ¨salvajes¨, tendencias a precarización y superexplotación
    de la fuerza de trabajo.
    En el sector público, se mantienen las condiciones de trabajo y la duración de la jornada laboral,
    con ventajas o situaciones de hecho de verdadero privilegio(...)
    alcanzadas en el marco del uso político-partidario con un criterio ¨clientelar¨(...).
     

  3. La desestructuración en el funcionamiento de las administraciones públicas del área periférica
    (...) por un creciente desempeño a partir del amiguismo, el conocimiento personal, 
    las constelaciones de poder e influencia, etc.".

Fuente: Realidad Económica nº 216, noviembre/ diciembre 2005,
editada por el Instituto Argentino para 
el Desarrollo Económico(IADE)    
realidadeconomica@iade.org.ar www.iade.org.ar


 III.  ((VOLVER))

Correspondiente a la tercera hipótesis

1)"Una nueva etapa de Argentina 
se inicia hacia mediados de los '70. 
Involucra un recambio de 
los actores políticos hegemónicos 
y
el despliegue de 
nuevos instrumentos 
de política económica y social,
conocidas como de 
ajuste estructural
".

Horacio Cao (www.ag.org.ar) explica:

"Estas políticas implicaron el paulatino desmonte de las estructuras regulatorias
que
sostenían las economías regionales.

A esta situación se le agrega la reducción en la demanda de estas producciones
debido a la baja
en los ingresos de los asalariados y a la apertura a bienes competitivos desde el exterior.

Como resultado de estos hechos,
en el área periférica,
se produce la desaparición del 35% 
de las unidades productivas
entre los censos agropecuarios 
1969 - 2002 y
la reducción del 40% de la mano 
de obra rural utilizada
entre los censos agropecuarios 
1969 - 1988.

El proceso de desguace de los sistemas regulatorios puede dividirse en varias etapas,
caracterizándose la que se desarrolla a lo largo de los '90
como
la que produjo su desestructuración final.

En tal década, se disuelven los diferentes organismos que lideraban estos sistemas(...)
como así también
se privatizaron o liquidaron empresas estatales que eran pilares en
la reproducción de las economías regionales(Cavic, Giol, Las Palmas, Compañía Nacional Azucarera SA,
etcétera).

En un principio, los principales partidos opositores cuestionaron estas medidas
pero, con el correr del tiempo y en particular a partir de la crisis de fines de 1994(efecto tequila),
la oposición
buscó otros terrenos en donde confrontar con el gobierno.

Así, el Frente Grande 
-que en los primeros años de los noventa reclamó cambios de fondo en el andamiaje económico-
durante la campaña presidencial de 1995 y ya devenido en Frente País Solidario(FREPASO),
varió su postura y
apoyó las características globales del modelo económico.

De igual manera,
en la medida que Fernando de la Rúa fue quedando como la principal figura electoral de 
la Unión Cívica Radical(UCR) y que la Alianza UCR - FREPASO ocupó casi
exclusivamente el rol opositor,
se consolidó la percepción general que no había alternativa a las políticas de ajuste estructural.

En este escenario, las medidas solicitadas por
actores que históricamente habían sido defensores de
las economías regionales
-como por ejemplo la Federación Agraria Argentina-
fueron percibidas como inviables por una amplia mayoría
del arco político y
las organizaciones que las sustentaban fueron confinadas

al aislamiento político(...)".

 Horacio Cao destaca que "a partir de mediados de los setenta, el proceso de migración de
la población desde la periferia hacia el centro del país tiende a detenerse,
surgiendo otro que
concentra la población de áreas rurales y de ciudades intermedias en las capitales provinciales.

Este fenómeno tiene -como origen- el efecto combinado del eclipse de la Pampa Húmeda
como elemento atractor de población y
la quiebra de las economías regionales que sostenían el interior de las provincias pertenecientes
al área periférica".

Fuente: Realidad Económica nº 216, noviembre/ diciembre 2005,
editada por el Instituto Argentino para 
el Desarrollo Económico(IADE)    
realidadeconomica@iade.org.arwww.iade.org.ar

2) Una situación contradictoria
en la Argentina exitosa y dependiente 
respecto a la exportación agraria,

la población 
con actividad agropecuaria 

pasó
de 1.600.000 a 900.000 personas.

Walter Alberto Pengue destaca 
que 
el pensamiento de la agroindustria y de los economistas neoliberales 

Mientras en las últimas dos décadas, la tendencia del
PBI agropecuario de 

la mayoría de los países latinoamericanos fue positiva y 
creciente en algunos de los productos exportables
(soja, maíz, carnes, trigo),
la pobreza y la indigencia pasaron de 73 a 78,2 y
de 39,9 a 47 millones de personas, respectivamente
.(...)

  En Argentina, los datos disponibles, menos actualizados que en Brasil, muestran 
la importancia de las pequeñas explotaciones agropecuarias.

Estas unidades de base agrícola familiar, a principio de los noventa aún aportaban el 27% de los cereales;
26% de oleaginosas; 13% de legumbres; 36% de hortalizas; 42% de aromáticas; 19% de frutales;
18% de bovinos; 42% de porcinos y 49% de caprinos.

Esta producción familiar agropecuaria constituye un heterogéneo universo que incluye
desde
familias que producen para el autoconsumo hasta
unidades muy capitalizadas.(...)".

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ mayo 2005
www.eldiplo.org.
secretaria@ eldiplo.org