Problemas
Marzo 2010

HIPÓTESIS: I/II/III

La impunidad del Estado terrorista sigue

Lo prueban:
▪ La desaparición forzada de Jorge Julio López, el silenciamiento e invisibilización por parte de gobiernos y multimedios, los privilegios otorgados a Miguel Etchecolatz y las investigaciones diseñadas para evitar el cumplimiento con la Memoria, Verdad y Justicia.
▪ La protección a la bonaerense y el desamparo a los testigos que son forzados a revivir sus suplicios por el Estado terrorista para poder juzgar a los genocidas ya que no hay apertura de archivos.
▪ La criminalización de la pobreza y la judicialización de la protesta social que se agrava con la ley anti-terrorista que Néstor Kirchner hizo promulgar en junio de 2007.
▪ La represión a cargo de gendarmería, prefectura y grupos elites.
▪ Los códigos contravencionales, los vallados y el supercontrol que cercenan el espacio público…

 

I.

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

Planteo

Recordemos Yabrán definió poder como impunidad pero ésta no es mera derivación del primero. Ante todo se construye, veamos cómo se fue estructurando la del actual bloque dominante, es decir, la del contubernio de las transnacionales y sus Estados con los socios locales. 

"Dictaduras militares y reorganización de las sociedades
 y de las economías de América latina

 Entre los años 1964 y 1984, casi todos los países latinoamericanos estaban gobernados por dictaduras militares. Pero, a diferencia de aquellas que representaron una continuidad del orden oligárquico construido en el siglo XIX, o de Las que interrumpieron la ampliación de los derechos de los ciudadanos propuestos por los movimientos sociales, en varios países del continente, las dictaduras militares que se desarrollaron a partir de la década de 1960, en países como Brasil, Chile, Uruguay y Argentina, buscaron transformar económica y políticamente las sociedades en las cuales se produjeron.  Las principales características comunes que encuentran ¡os investigadores, al estudiar estas dictaduras, son:  • Su conformación en países con cierto nivel de industrialización (Argentina, Brasil), o países en los que existía cierta estabilidad histórica de las formas democráticas (Uruguay, Chile).  • El haber sucedido a un período de una amplia o intensa movilización de los trabajadores y de los sectores subalternos en general.  • El rol central desempeñado por las Fuerzas Armadas como institución, tanto en los golpes de Estado que instalaron las dictaduras, como en el ejercicio del gobierno.  • La articulación, en torno de los gobiernos dictatoriales, de una coalición que expresó los intereses de las clases económicamente dominantes.  • El ejercicio del gobierno mediante equipos técnicos especializados en diferentes cuestiones, generalmente sin participación previa en partidos políticos (tecnócratas).  • La concepción de un proyecto de reestructuración de la sociedad, sobre nuevas bases económicas y políticas, a través de las cuales buscaron mantener los niveles de beneficio obtenidos por las principales empresas y revertir los avances que se habían hecho en materia de participación en la toma de decisiones de la mayoría de la población.  • La imposición del reordenamiento de la sociedad, en forma autoritaria, lo que exigió el uso permanente de la fuerza.  

 

Las políticas económicas Con el fin de lograr la transformación económica, en los distintos países se aplicaron un conjunto de medidas ligadas al liberalismo, entre las cuales la más importante fue la “apertura de la economía’ para la libre importación y exportación de mercancías, es decir, la eliminación de los aranceles que gravaban la importación de productos extranjeros.  Las dictaduras militares y sus políticas económicas se propusieron —y consiguieron— la consolidación y expansión de un número reducido de empresas nacionales y/o multinacionales, en muchos casos pertenecientes a un mismo grupo, que se hicieron cargo de la producción y se apoderaron de la porción mayoritaria del mercado.  Todas estas medidas económicas fueron posibles mediante el ejercicio de la violencia, la represión de las organizaciones sociales y sindicales —la mayoría de las cuales fueron intervenidas por los militares o directamente clausuradas—, y la violación de todos los derechos humanos.  La política de apertura de a economía llevada a cabo por las dictaduras militares de la década del 70. provocò el cierre de numerosas industrias que no lograron sobrevivir a la llegada masiva de productos importados(...)". Fuente Consultada: Pensar La Historia-Argentina desde una historia de América Latina Capitulo 5  (Voces y Silencios en América Latina)
Fuente: http://www.portalplanetasedna.com.ar/dictadura_latina.htm

Juan J. Calderón (partidodialectico@gmail.com) propone: "(...)Para librarnos de estas cadenas históricas, debemos cambiar nuestra forma y relaciones de producción. No sólo producir la materia prima, sino también convertirla y exportarla, buscando para eso socios europeos y orientales. Debemos dejar de ser subordinados políticos del imperio norteamericano y formar nuestros propios bloques económicos y tratados solidarios entre los pueblos latinoamericanos que permitan el desarrollo endógeno. Crear buenas relaciones bilaterales y multilaterales en Latinoamérica que permitan una fusión entre países pequeños que les permita ser más competitivos ante las exigencias de la globalización. Un ejemplo es la búsqueda del sueño de Morazán ‘la Unión de Centroamérica’ (...)".

Fuente: http://actualidadunah.files.wordpress.com/2009/07/13doctrina-de-la-seguridad-nacional.pdf

 

En consecuencia, cabe preguntarnos: ¿cómo la dictadura desde 1976 hasta 1983 formó parte de la reestructuración neoliberal y neocolonial de América latina que hegemonizó Estados Unidos y porqué la salida de esta impunidad no es la propuesta por Juan J. Calderón?

 

Ideología

Pensemos la «Doctrina Nacional de Seguridad» teniendo en cuenta la explicación de Juan J. Calderón (partidodialectico@gmail.com): "Fue una visión que sostuvo ideológicamente a los gobiernos autoritarios en América Latina principalmente durante los 60s y 70s, aunque en Honduras tuvo su máxima expresión en los 80s.(...)

 

La «Doctrina de Seguridad Nacional» le otorgaba a las fuerzas armadas de los países latinoamericanos un rol principal en la lucha contra el comunismo, y en los hechos esto significó el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos a las dictaduras militares que se expandieron por el continente durante las décadas de 1960 y 1970.

La Doctrina de Seguridad Nacional (DSN) considera a los propios ciudadanos de un país como posibles amenazas a la seguridad. La doctrina fue un producto del pensamiento de la Guerra Fría, que mantuvo al mundo dividido en dos campos antagónicos. Fue ideada por los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos y divulgada mediante el entrenamiento de los distintos ejércitos latinoamericanos, en Panamá.

La doctrina llega a formar una parte importante de la ideología de las fuerzas armadas en América Latina, quienes por primera vez extienden su papel de defensores de las fronteras nacionales con la defensa contra el propio pueblo. Además la doctrina propaga una visión amplia del enemigo: no sólo se consideran terroristas insurgentes a las personas con armas como bombas o revólveres, sino también a las personas que propagan ideas en contra del concepto de la sociedad nacional que tiene el gobierno. Cuando se interpreta al enemigo insurgente de tal manera, se puede fácilmente ordenar a todo el mundo bajo esta definición, según conviene por otros motivos. Además, los insurgentes son considerados subversivos, traidores a la patria y por consiguiente no se los ve como sujetos de derecho sino como seres viles, animales o fuentes de maldad. Por esto la doctrina justifica utilizar los métodos más atroces para tratar y eliminar al enemigo.

Existía la convicción, en ciertas áreas del gobierno estadounidense, de que el bloque comunista (surgido después de la Segunda Guerra Mundial) tenía como principal objetivo el convertirse en la única potencia mundial y reorganizar la sociedad mediante la expansión del comunismo soviético (NSC-68). Sobre esta base se extendió el temor de que surgieran en los países 'subdesarrollados', especialmente en América Latina, focos de resistencia comunista. Los EE.UU. tenían sus intereses latinoamericanos bien protegidos por los gobiernos dictatoriales que habían instalado en épocas anteriores. Pero con la influencia de la revolución cubana de 1959 y el creciente pensamiento comunista o socialista entre los estudiantes, por primera vez surgía la idea de que el pueblo del propio país podía constituir una amenaza a la seguridad nacional.

Precursores

Tiene dos vertientes, la primera de origen norteamericano y la segunda, de origen francés con la lección aprendida por el General D'Allegret tras las derrotas en las guerras de independencia de Indochina y Argelia. Es conveniente añadir que en Argentina, uno de los precursores de la doctrina de la seguridad nacional fue el plan CONINTES, sancionado y puesto en práctica durante el gobierno de Arturo Frondizi en 1958. La sigla significa «CONmoción INTerna del EStado» y consistía en poner a las Fuerzas Armadas y de seguridad a disposición de la represión interna, permitiendo la militarización de los grandes centros urbanos y permitiendo allanamientos y detenciones a los líderes opositores. Durante la dictadura genocida de 1976-1983, los oficiales conocían dicha norma, pero paradójicamente "ignoraban" que fueran parte de la Doctrina de Seguridad Nacional.

Empleando esta doctrina los Estados Unidos consiguen unificar el accionar de las distintas dictaduras genocidas latinoamericanas, instaladas por la CIA, como la de Augusto Pinochet (en Chile), Alfredo Stroessner (en Paraguay), Jorge Rafael Videla, Roberto Viola y Leopoldo Galtieri (en Argentina, 1976-1983), Juan María Bordaberry en Uruguay, el general Banzer (en Bolivia, 1971-1978), la dinastía de los Somozas (en Nicaragua), El Salvador durante sus más sangrientos años de guerra civil y Julio César Turbay Ayala con su famoso Estatuto de Seguridad (en Colombia, 1978-1982). Para implementar la doctrina, los Estados Unidos instalaron la Escuela de las Américas en Panamá. La idea fue de impulsar el equilibrio político en América Latina. Allí, durante casi cuarenta años, las técnicas más salvajes de interrogatorios mediante torturas fueron enseñadas a militares sudamericanos, quienes eran los encargados de efectuar el trabajo sucio de contra insurrección. (...)

 

Juan J. Calderón (partidodialectico@gmail.com) advierte:"Es notable también que las acciones de esta doctrina eran encaminadas al beneficio extranjero, ya que “con el fin de lograr la transformación económica”, en los distintos países se aplicaron un conjunto de medidas ligadas al neoliberalismo, entre las cuales la más importante fue la “apertura de la economía” para la libre importación y exportación de mercancías, es decir, la eliminación de los aranceles que gravaban la importación de productos extranjeros.

 

La incidencia de las Fuerzas Armadas en las cuestiones políticas se redujo notablemente, sobre todo a partir del fin de la denominada Guerra Fría, que significó el fin de las presiones de EE. UU. Para embarcarlas en la lucha contra la “subversión comunista” en cada país. A partir de entonces, EE.UU. ha comenzado a proponer, como nueva hipótesis de conflicto para las Fuerzas Armadas del continente, la lucha contra el tráfico de drogas.

 

Efectos económicos, políticos, sociales y culturales

El propósito de esta doctrina, aunque se venda como una forma de defensa al orden social vigente, ha sido en realidad mantener la dominación y hegemonía de los EEUU sobre los pueblos latinoamericanos y mantener la hegemonía de las oligarquías dominantes nacionales, es decir, seguridad nacional ante el temible cambio. Entiéndase por cambio una redistribución de la riqueza, que permitiera el surgimiento de nuevos burgueses salidos de todos los estratos sociales y que menguara el control de las elites económicas ya existentes.

Este propósito se ha cumplido manteniendo relaciones comerciales asimétricas en que los pueblos latinoamericanos venden materia prima y compran producto terminado. Esto ha ocasionado un desequilibrio en la balanza comercial que ha incidido negativamente en los pueblos latinoamericanos. Esto no ha preocupado a las elites nacionales que por las altas tasas de desempleo en Latinoamérica, se permiten pagar sueldos pírricos por gran producción. Manteniendo sus bolsillos siempre llenos y las políticas siempre favorables por ser el sostén de las tristes economías nacionales.

Las dictaduras militares y sus políticas económicas se propusieron —y consiguieron— la consolidación y expansión de un número reducido de empresas nacionales y/o multinacionales, en muchos casos pertenecientes a un mismo grupo, que se hicieron cargo de la producción y se apoderaron de la porción mayoritaria del mercado.

Todas estas medidas económicas fueron posibles mediante el ejercicio de la violencia, la represión de las organizaciones sociales y sindicales —la mayoría de las cuales fueron intervenidas por los militares o directamente clausuradas—, y la violación de todos los derechos humanos.

La política de apertura de la economía llevada a cabo por las dictaduras militares de la década del 70. Provocó el cierre de numerosas industrias que no lograron sobrevivir a la llegada masiva de productos importados(…)".  Fuente: http://actualidadunah.files.wordpress.com/2009/07/13doctrina-de-la-seguridad-nacional.pdf

 

En consecuencia, el dominio de las transnacionales en asociación con todos los factores locales de poder no se da por simple prepotencia de organización global y modernidad tecnológica. Ante todo, resulta de establecer y actualizar la correlación de fuerzas que les es favorable a su impunidad de expoliación sin límite alguno.

 

Para triunfar en la lucha contra la diversidad popular a la que desposeen y mantener su subordinación, aplicaron los planes de reestructuración multifacética e integral de los países latinoamericanos.


 

Premisas e hipótesis

Tomemos conciencia sobre:

 

1. La criminalidad del poder concentrado local

 

24 DE MARZO: 30º ANIVERSARIO DEL GOLPE DEL '76

TREINTA AÑOS DESPUÉS

La dictadura, el gran negociado de la burguesía nacional

En un número anterior de Prensa Obrera (PO 933), demostramos que el golpe del 76 fue preparado y organizado por el imperialismo y el conjunto de la clase capitalista argentina. En este artículo vamos a explicar cómo en los años de la dictadura se consolidaron los grandes grupos económicos que son hoy la base social del gobierno Kirchner. (...)

 

En agosto de 1975, los grandes grupos capitalistas fundaron la Apege (Asociación Permanente de Entidades Gremiales Empresarias), cuya función política fue promover el golpe de Estado. La Apege estaba integrada por la CEA (Consejo Empresario Argentino), la Sociedad Rural, Carbap, la Cámara de la Construcción, la de Comercio, la de Grandes Tiendas, las cámaras de importadores y exportadores, la de supermercados y las cámaras de bancos. Es decir, el 99,9% de la burguesía nacional y del imperialismo.

Su programa planteaba “la supresión directa de todos los obstáculos legales y de otro orden que traban la producción, afectan la productividad y dificultan la comercialización, entre otras las leyes de contrato de trabajo, control de precios y horarios de comercio”.

Para la “supresión directa” de los “obstáculos legales”, la burguesía necesitaba un completo cambio de régimen. La naturaleza reaccionaria y fascistizante del régimen que pretendía imponer la Apege era clara cuando se refería a “la supresión directa (de los) obstáculos de otro orden”: las comisiones internas, cuerpos de delegados y activistas combativos del movimiento sindical. Las listas de activistas a secuestrar por las fuerzas represivas eran provistas por las propias patronales (y por la burocracia sindical aliada a ella); los “grupos de tareas”, en numerosos casos, actuaron dentro de las propias plantas, con la complicidad de las patronales. Balbín, jefe de la UCR, planteaba la nacesidad de suprimir a la “guerrilla fabril”.

El programa de los “capitanes de la industria”, de la oligarquía y de los banqueros planteaba no sólo la liquidación de toda la legislación laboral sino un auténtico “pinochetazo” económico y social.

 

La burguesía prepara el golpe

Mientras las huelgas obreras crecían, la descomposición del gobierno peronista se aceleraba. La burguesía pasó entonces a la preparación activa del golpe.

La gran burguesía se lanzó a desorganizar por completo la vida económica. Promovió la inflación y el desabastecimiento; la especulación desenfrenada, la fuga de divisas, la cesación de pagos con el exterior y organizó la “huelga impositiva”.

El objetivo de este caos económico planificado era, por un lado, disciplinar detrás del golpismo a la mediana empresa y a la pequeñoburguesía; su objetivo principal, sin embargo, era paralizar a la clase obrera desquiciando sus condiciones de vida materiales hasta extremos intolerables.

El viernes 18 de diciembre de 1975, se levantó un sector ultraderechista de la Fuerza Aérea reclamando que Videla sea designado presidente. El golpe quedó aislado; la dirección de las Fuerzas Armadas entendía que el golpe debe ser “institucional” (encabezado por los jefes de las tres fuerzas). Los altos mandos dudaban, además, sobre las reacciones que podrían provocar. Tanto los partidos como la CGT se abstuvieron de intervenir. Pero ante el temor de que el lunes, con el retorno al trabajo, estallaran huelgas espontáneas, la CGT convocó en la noche del domingo a un paro general. El golpe de Capellini se hundió de inmediato; el golpista Agosti desplazó a Fautario en la jefatura aeronáutica. El gobierno perdió así su último respaldo en las Fuerzas Armadas.

 

El fracaso de Capellini provocó un reflujo del golpismo, que queda anulado pocos días después cuando –en vísperas de la navidad– el ERP atacó el cuartel de Viejo Bueno de Monte Chingolo. La revista The Economist anunciaba que el ministro de economía del nuevo gobierno sería José Alfredo Martínez de Hoz, presidente del Consejo Empresario Argentino y de Acindar. En un “mensaje de navidad” desde Tucumán, Videla le puso fecha: noventa días… el 24 de marzo de 1976.

 

El lock-out de la Apege

Durante los primeros setenta días de 1976, la burguesía nacional –nucleada en la Apege– profundiza el caos económico y arma el “respaldo civil” del golpe.

El 16 de febrero, la Apege convocó a un “lock-out” contra el gobierno. En su proclama admite que “existe un solo camino para que el empresariado deje sin efecto su plan de medidas de fuerza, y ese camino es la rectificación total de la filosofía política, económica y social que ha llevado a nuestra Argentina al borde del caos”. Negro sobre blanco, los grandes capitalistas reclamaban terminar con el régimen político parlamentario y con la legalidad de las organizaciones de las masas.

 

Era una ofensiva de conjunto de la gran burguesía para forzar el golpe. Incluso los sectores organizados en la CGE (la más afín al gobierno peronista) se suman a la “protesta”: después de que su dirección declarara la “libertad de acción”, nueve de sus federaciones, entre ellas la poderosa federación industrial de Córdoba adhieren al paro declarado por los “capitanes de la industria”, la Sociedad Rural y los banqueros. “Colocados entre la ofensiva de la Apege y la belicosa resistencia obrera, (la CGE) se ha plegado, como explotadores que son, al paro del 16”. Una semana después, entre el 21 y 28 de febrero, la propia CGE llama a una “semana de protesta”.

El 16 de febrero la paralización fue total. Según Carlos Túrolo, autor de “De Isabel a Videla”, la masividad del paro de la Apege “fue la prueba de amor que necesitaban los militares para saber que no estaban solos. Ese día prestaron mucha atención y se quedaron tranquilos cuando vieron que cerró desde la industria más grande hasta el kiosko más chiquito”.

 

Frente al paro patronal, la CGT se negó a movilizar a la clase obrera. Una solicitada (del 13 de febrero) no propiciaba ninguna medida de lucha y llamaba a los explotadores a “reflexionar”. Sólo en las fábricas dirigidas por sectores combativos e independientes se realizaron asambleas y se reclamó la ocupación de las plantas en caso de ocupación.

La parálisis de la burocracia sindical frente al lock-out de la Apege convenció a los golpistas de que no tenían nada que tener por ese lado. La única resistencia podía provenir –como efectivamente ocurrió– de las fábricas dirigidas por delegados clasistas. Por eso, entre el lock-out del 16 de febrero y el golpe del 24 de marzo, el terrorismo contra los activistas y delegados batió todos los récords.

 

Con Videla, la Apege en el gobierno

El 24 de marzo de 1976, los militares dan el golpe más anunciado de la historia argentina.
Las asociaciones patronales saludan alborozadamente al nuevo gobierno. El 5 de abril, cuando se reanudan las operaciones en la Bolsa de Buenos Aires, la burguesía “saludó” el ascenso del régimen del terrorismo de Estado con una espectacular suba de las acciones: el 250% en una sola jornada.

Al frente del Ministerio de Economía estaba José Alfredo Martínez de Hoz, presidente del directorio de Acindar y del Consejo Empresario Argentino (CEA). El CEA había sido fundado en 1969 “ante la creciente presencia de los representantes de empresas internacionales en la mesa chica de la Unión Industrial Argentina (…) Reunía a dueños y gerentes de los grupos que crecieron en los ´60 y ´70, a la sombra de los grandes proyectos de obras pública y se fortalecen como proveedores del Estado nacional”.

El CEA estaba integrado por lo más granado de la burguesía nacional: Techint, Acindar, Macri, Fortabat, Garovaglio y Zorroaquín (Banco Comercial del Norte), Pescarmona, Bulgheroni, Clarín, La Nación, Arcor, Astra, Celulosa, Bunge y Born, Aluar, Soldati, Gotelli, Fate, y Pérez Companc. La actual AEA (Asociación Empresaria Argentina) es la continuidad (social y política) de la CEA del golpe videliano.

La Sociedad Rural se quedó con la secretaría de Ganadería. Adeba con el BCRA (...)".
Fuente:
http://andercismo.wordpress.com/2006/03/24/dictadura-militar-argentina-24-de-marzo-1976-2/

Javier Torres Molina (Rebelión), en "Modelo y reorganización laboral del programa económico de la dictadura militar", agrega: "Siguiendo el trabajo de Jorge Schvarzer,  el programa económico de la dictadura centró su esfuerzo en “La modificación de las condiciones de funcionamiento del sistema financiero local y la apertura acelerada de la economía (y sobre todo del las finanzas) (...) Esas maniobras fueron acompañadas por una baja en el salario real (fenómeno considerado ‘natural’ por el equipo económico) y un deterioro de los sectores productivos”, siendo el sector industrial el mayor afectado por esas políticas “pues sufrió el peso de los costos financieros, la competencia externa (a medida de que se levantaban las barreras de importación) y la desaparición de buena parte del sistema promocional puesto en vigor durante medio siglo anterior”

 

Para el mencionado autor, la aplicación del programa económico en cabeza del ministro Martínez de Hoz “logró modificar la estructura del poder económico (y político) en favor de los dueños del dinero y, sobre todo, de aquellos que operan en el mercado financiero”. La política de endeudamiento y fuga de capitales impuso una política de valorización y especulación financiera a través del endeudamiento externo llevado adelante por grandes empresas, bancos y grandes ahorristas que en última instancia tuvieron que ser cancelados a través del propio del Estado. En definitiva, el objetivo de las medidas fue liquidar el poder social y político de la burguesía urbana nacional y del movimiento obrero que se asentaba en una estructura económica y social construida desde fines del ’30 y disciplinar económica y socialmente a toda la sociedad argentina.  

 

El discurso económico  Más allá de los resultados, creemos conveniente señalar algunos de los argumentos que utilizaron quienes fueron los encargados de llevar adelante el modelo económico que aplicó la última dictadura. A pocos días de asumir, el ministro de economía Martínez de Hoz expresaba cuales iban a ser las ideas centrales de su gestión: “Lograr el saneamiento monetario indispensable como base para la modernización y expansión del aparato productivo del país, en todos sus sectores, lo que garantizará un crecimiento no inflacionario de la economía (...) Acelerar la tasa de crecimiento económico (...) Alcanzar una razonable distribución del ingreso, preservando el nivel de los salarios en la medida adecuada a la productividad de la economía”

 

Aplicados a rajatabla los postulados de la corriente monetarista conocida como la Escuela de Chicago, cuyas ideas se asientan en el rechazo a las políticas keynesianas y de intervención del Estado en la economía, y a que la tasa de desempleo puede resultar ser un indicador natural de la marcha de la economía que en todo caso se puede reducir a largo plazo. En definitiva, por fin se pudieron plasmar las políticas de ajuste siendo el programa económico de la dictadura pionero en el mundo en aplicar políticas que más tarde se conocieron como neoliberales. Decimos por fin ya que la implementación de esas políticas no eran nuevas en sus formulaciones, ya que habían sido planteadas con distinto éxito por ministros de economía como Alsogaray o Krieger Vasena, y poco tiempo antes del golpe a través del Rodrigazo con las políticas de ajuste, que fueron derrotadas por la movilización del movimiento obrero, siendo ésa una de las causas que originaron el terrorismo de estado: en 1976 ese modelo económico sólo pudo ser aplicado a través de políticas represivas. Esas ideas permanecieron más que vigentes con el advenimiento de la democracia y a partir de los ‘90 se realizó una profundización de esas políticas, aunque ya no fue necesario el uso de la fuerza. (...)

 

Es decir, que por la aplicación de ese modelo económico, se produjo una expansión de determinados agentes económicos que obtuvieron “cuasi rentas de privilegio”, que según Castellani no son derivadas de innovaciones tecnológicas, sino que “se originan en un conjunto de regulaciones estatales que permiten que las empresas fijen posiciones oligopólicas en sus respectivos mercados”.

Se trató de un grupo selecto de empresas del sector industrial, que la autora denomina complejo económico estatal privado integrado por empresas públicas, privadas y mixtas que operan en el sector petrolero, construcción de obra pública y en algunos servicios como la provisión de gas, electricidad y comunicaciones: “La realización de estas actividades implican, generalmente, la existencia de vinculaciones preferenciales entre el sector público y el privado que permite sostener la expansión de las firmas privadas, gracias a la conformación de contextos privilegiados de acumulación”.

 

Así se fue desarrollando un nuevo marco donde emergieron grandes empresas- la mayoría nacionales- que fueron beneficiarios de las privatizaciones periféricas o con concesiones de obras públicas. Para Schvarzer se consolidó una fracción de la burguesía integrada por “empresas grandes, con tendencia a formar conglomerados en torno a las actividades que brinda el sector público, con precios y mercados determinados en forma externa e independiente de sus costos (...) Empresas que nacen a partir de decisiones del sector público y que crecen en función del espacio dejado por éste con un dinamismo que, objetivamente no depende de ellas”.

Como uno de los datos más salientes del modelo económico que se aplicó durante la dictadura, se puede resaltar la consolidación “de una nueva y poderosa fracción de la gran burguesía argentina” que en los años subsiguientes obtuvo un “inmenso poder económico y político imposible de soslayar”, según expresa Castellani.

Por ejemplo, la rentabilidad de las empresas vinculadas al complejo económico estatal privado aumentó de 7,6 % en 1976 a 24% en el 83. Pero esos datos adquieren aún más relevancia si se tiene en cuenta que el impacto que tuvieron las medidas económicas sobre la actividad industrial. En efecto, en el citado trabajo de Azpiazu, Basualdo y Khavisse se destaca que el PBI industrial de 1983 equivale al 90 % del que se generó una década atrás (1973), fenómeno solo comparable “en casos de destrucción física de los medios de producción (como consecuencia de conflictos bélicos o de grandes catástrofes naturales) o de programas económicos monetaristas como los implementados, también, en otros países del cono sur latinoamericano”, agregando los autores que “la contracción del nivel de actividad industrial constituye la repercusión más relevante de la política económica del régimen militar”.

 

El proceso de reorganización del mercado laboral

“La razonable distribución del ingreso” que había planteado Martínez de Hoz tuvo su correlato en los sectores asalariados.

Aumento de la desocupación, deterioro de la calidad del empleo y menor poder adquisitivo de los salarios son otros de los elementos esenciales a la hora de describir tanto las consecuencias como las causas de la aplicación del modelo económico.

“El mercado de trabajo se caracteriza, a partir de 1976 y más específicamente del segundo trimestre, desde la concreción del golpe militar,- señalan Azpiazu, Basualdo y Khavisse- por la expulsión sistemática e ininterrumpida de trabajadores que solo se revierte en 1983, cuando la ocupación en el sector se incrementa un 3,3% y se alcanza un nivel equivalente a menos de los dos tercios de la dotación personal existente antes del golpe militar de 1976”.

El resultado de las medidas económicas fue un deterioro en la calidad del empleo -más adelante a esa situación se la denominaría flexibilización laboral- que significó la prolongación de la jornada media de trabajo, la disminución del salario real y del costo salarial ambos en casi un 20%, congelamiento de salarios y deterioro del salario real superior al 30%.

Ese golpe a los sectores asalariados por supuesto fue acompañado con la disolución de la Confederación General del Trabajo (CGT), la supresión de las actividades gremiales y del derecho de huelga, las reformas a la Ley de Contratos de Trabajo, la eliminación de las convenciones colectivas en materia salarial.

 

La congelación del salario y la liberalización generalizada de precios significaron sólo en 1976 la pérdida de un tercio de los ingresos de los trabajadores, que si bien en lo sucesivo en algunos sectores se reacomodó el salario, nunca más alcanzaría los niveles anteriores al golpe militar.

En ese contexto, y si se comparan con los ajustes realizados un año antes del golpe, surge como clara diferencia la aplicación del terrorismo de estado como único medio capaz de imponer medidas económicas de ese tipo, que en última instancia tuvieron como principales motivaciones aplicar una redistribución del ingreso en favor de los sectores dominantes de la economía y por lo tanto reduciendo la participación de los asalariados en el ingreso nacional.

Las medidas económicas “generaron un profundo impacto negativo en lo social, no solo reconfigurando económica y socialmente a la clase obrera, y a los asalariados en general, sino también en el desmantelamiento del Estado de compromiso social construido varias décadas atrás”. La disminución de los aportes en los presupuestos de salud, educación, seguridad social, y la transferencia de responsabilidades –y no de recursos- a las provincias y municipios son indicadores de ese proceso, que también castigó a las capas medias.

Rodolfo Walsh en el texto que ya hicimos referencia expresaba: “Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron. Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la ‘racionalización’".

Lamentablemente ese panorama que se describía al cumplirse el primer año de la dictadura militar se ha profundizado proporcionalmente a la cantidad de años en que se continuaron aplicando esas políticas y a las víctimas no sólo hay que medirlas de acuerdo al número de desaparecidos y asesinados, sino en relación a la cantidad de mujeres, hombres, niños, ancianos excluidos y marginados del sistema económico y a las existencia del hambre en un país como Argentina".
Fuente: www.rebelion.org /Argentina / 22-3-09

2. La desertificación para exportar a Europa y China

 

Ubiquémonos en cómo embaucan tanto el oficialismo como la derecha desembozada y los multimedios. Héctor Huergo, en "Boom del biodiésel: exportarán por más de US$ 1.500millones", elogia la destrucción de nuestra soberanía alimentaria (o sustitución de la producción de alimentos por combustibles en escala cada vez mayor) al presentarla del siguiente modo:"Las exportaciones argentinas de biodiésel alcanzaron un récord de 160.000 toneladas en enero último, por un valor de 140 millones de dólares. De mantenerse el ritmo de los últimos meses, se proyectan ventas externas por 1.500 millones de dólares en el 2010. Superará ampliamente el valor de las exportaciones de carne vacuna, lácteos, trigo, frutos y otros rubros agrícolas. (...) De esta manera se consolida como el producto estrella de la canasta exportadora argentina.(...)

 

Pero lo más llamativo es que serán también superiores a las exportaciones de petróleo y sus derivados. La paradoja es que Argentina, sin mucha tradición en el mercado energético, de pronto pasa a jugar un rol decisivo en el mundo de la energía renovable.

El biodiésel se elabora a partir del aceite que se extrae del grano de soja. (...)La abundancia de aceite de soja, que se exporta prácticamente en su totalidad, dio lugar al interés por instalar plantas de biodiésel. (...) El grupo local Vicentin, asociado a la internacional Glencore es hoy el mayor procesador individual de biodiésel del país, con 400.000 metros cúbicos de capacidad. Pero allí nomás están Dreyfus, T6 (sociedad entre Bunge y AGD), Explora, Unitec Bio (Eurnekián), Molinos y ahora Viluco, emplazada en Santiago del Estero.

El principal destino de la producción de biodiésel es la Unión Europea. Allá rige la obligación de mezclar no menos de un 5,75% de biodiesel con el gasoil de petróleo", y Huergo convierte una conminación gubernamental, estatal a no tener otra que usar el agrocombustible en una preocupación de los poderes de reducir el efecto invernadero.
Fuente: Clarín// El País// 23-2-2010

 

Es que sepamos sobre  “Héctor Huergo: vocero de los agronegocios y las multinacionales”, artículo de la Dra. Gómez / AgroDiario, aparecido en http://www.maraustralis.com el 18/11/2008

 

"En los últimos años la transformación de la agricultura llevó a que la actividad que fue creadora de civilizaciones se convierta en un peligro para millones de personas y en un gran negocios para algunos empresarios.

En el año 2007 los cultivos de soja y maíz genéticamente modificados cubrieron alrededor de veinte millones de hectáreas de las tierras del país. Este tipo de semilla integra un modelo productivo que exige la utilización de químicos creados y comercializados por las mismas empresas que crearon las semillas. El hombre hace tiempo robó el monopolio de la creación a Dios y este loro enriquece a Monsanto, Cargill, Nidera y otros. "La creciente expansión de los monocultivos de soja y de maíz RR que este año alcanzarán las veinte millones de hectáreas ha barrido con los cinturones verdes de producción de alimento que rodeaban los pueblos y que eran una natural barrera para los impactos de la agricultura industrial.

Estos corredores verdes estaban generalmente constituidos por montes frutales, criaderos de animales pequeños, tambos y chacras de pequeños agricultores. Ahora los monocultivos llegan a las primeras calles de las localidades y las asperjaciones de venenos propios de los paquetes tecnológicos que acompañan a los monocultivos, a través de fumigaciones aéreas o terrestres, impactan en forma directa e inmisericorde sobre las poblaciones", sostiene el ambientalista Jorge E. Rulli, que junto a su abogado, Osvaldo Fornari realizaran una denuncia ante la Fiscalía de Delitos Ambientales de Argentina durante el mismo año.

En la denuncia se sostuvo que "las máquinas fumigadoras se guardan y se lavan dentro mismo de las zonas urbanas contraviniendo toda norma de prevención; los aerofumigadores suelen decolar de los aeroclubes de las propias localidades y cruzan los pueblos chorreando venenos cuado se dirigen o cuando retornan de sus objetivos sin que la autoridad municipal haga nada para impedirlo; los granos de soja transgénica se almacenan -por razones de comodidad de los cerealeros y sojeros- en enormes silos ubicados generalmente en zonas céntricas de los pueblos, y diseminan con el venteo de los granos partículas tóxicas que afectan el corazón de las pequeñas urbanizaciones".

Quién es Héctor Huergo
Héctor Huergo está en la dirección de Clarín Rural y tuvo un paso por breve por el Inta y, según Alberto J. Lapolla, compañero de facultad de Huergo, "es el principal ideólogo de la transformación del otrora granero del mundo argentino en la republiqueta sojera monsantiana a que nos conduce el monocultivo, arrasando nuestro suelo, nuestra biodiveridad y nuestra soberanía alimentaria", aunque "en los años '70, era el ideólogo de los trotsquistas Posadistas de la Facultad de Agronomía de la Unba".

Lapolla sostiene sus afirmaciones con datos como que "6.200 propietarios concentran casi el 50 por ciento de la tierra y cerca de 20 millones de hectáreas están en manos de las multinacionales", y que Huergo presenta una "consustanciación monsantiana tan profunda que habla de 'chacrers' uniendo a los farmers norteamericanos, con los chacareros argentinos. Basta señalar que los farmers son granjeros, el grueso de los productores de soja en la Argentina de hoy son latifundistas, o empresarios ajenos al campo, los que son minoría en el campo de los EE.UU. A pesar de la contrarrevolución reaganiana de los '80 el promedio de la superficie de las granjas en los EE.UU., es menor a las 200 Has., mientras que en la Argentina actual el promedio se elevó a 538 Has (en 1988 era de 470 Has)."

Sería obvio decir que lo que para muchos es una amenaza para Huergo son oportunidades. "La temperatura del planeta aumenta debido al aumento de gases de efecto invernadero por lo que se adoptan medidas y dentro de esas medidas el impulso a los biocombustibles. A la Argentina esto le ha venido como anillo al dedo este partido lo ganamos 4 a 0 y aún no salimos a la cancha a jugarlo", expresó en oportunidad de concurrir a la Fiesta del Agricultor en Esperanza en 2007, tras lo cual la agrupación medioambiental "paren de fumigar" que "Clarín Rural muestra las bondades de la soja; cómo cosechar más y mejor achicando los espacios de 52 cm. a 35 cm. de distancia entre hileras; cómo sembrar en balcones y macetas de casas; reconoce que de la pulverizadora 'mosquito' sólo el 30 por ciento del agroquímico aplicado llega al objetivo, el resto se pierde por mala regulación o mantenimiento. Imaginen su funcionamiento cercano a zonas urbanas, sin legislación, sin control ni protección de la salud de la población. Pero la culpa es de la mala regulación del "mosquito" o del viento que supera los 20 km/h o de la humedad mayor al 50 por ciento, si la fumigación es área". (fragmento de "La cuenta regresiva..."de Graciela Gómez)

Monocultivo
Las agrupaciones ambientalistas del norte también conocen a Huergo. Roberto Lerf, de Planeta Azul, expresó que le "agarró fiebre al saber que este hombre defiende el monocultivo. El monocultivo lleva a los desmontes, que es como asesinar a la tierra. Nosotros luchamos contra los desmontes. Al no darle descanso a la tierra y utilizar esos químicos se matan todos los organismos vivos. Una tierra utilizada de esa manera no tiene más de cinco años de vida y nosotros no queremos llegar a tener un desierto, como algunas zonas del Chaco", aseguró. Para Carlos Manessi del Centro de Protección de la Naturaleza, Huergo "es uno de los voceros de los agronegocios y aprovecha su espacio para hacer propaganda. Este año se sembraron 18.500.000 de Hs. con soja y se tiraron 250 millones de litros de agroquímicos. Huergo y sus amigos son los responsables de haber impuesto esto. En Avellaneda tiene a uno de sus amigos, Vicentín que por ejemplo tiene su propio glifosato", expresó. Desde Ecos de Romang, Graciela Gómez, preguntó si era una broma para Tinelli al ser consultada sobre la visita del agrónomo, "lo detesto, él es uno de los mayores exponentes del modelo. Siempre ves en Clarín Rural a gentuza de la soja, es el Club del Clan. Tanto él como otros dicen una sarta de mentiras porque quieren justificar lo injustificable, Monsanto pone mucha plata en ese suplemento" y recordó que "como ambientalistas no estamos en contra del desarrollo pero respetando las legislaciones vigentes. Acá no se respetan las normas y por eso vienen las empresas multinacionales. Mirá Brasil, a fines de 1800 abolió la esclavitud y ahora los territorios con soja están peor", finalizó Gómez".

Fuente: http://vocesysilencios-universidad.blogspot.com/2009/07/hector-huergo-voceros-de-los.html / 4-7-09

 

El Grupo de Reflexión Rural (GRR ) sostiene:

"La producción de agrocombustibles
Verdades y mentiras

Acerca de declaraciones de Greenpeace y el rol de las ONG en las estrategias del ordenamiento global corporativo

Esta semana se ha hecho público el comienzo en la Argentina del uso de la mezcla obligatoria de gasolina con etanol y de gasóleo con biodiesel. A propósito de ello, nos llama la atención y nos preocupa que el referente local de la ONG conservacionista Greenpeace, Juan Carlos Villalonga, afirme que “la posible competencia por el uso del suelo con la producción alimentaria, quedó atenuada por la nueva Ley de Bosques (26.331), que frena el avance de la frontera agropecuaria para monocultivos como la soja”. Solo se necesita observar cómo han quedado los mapas de los Planes de Ordenamiento Territorial, para darse cuenta que lo dicho por Villalonga es totalmente falso, ya que en su mayor medida, las provincias han habilitado extensas zonas para el cambio de uso de suelo, lo que implica seguir utilizando las tierras para cualquier tipo de monocultivo e incluso aumentarlas en zonas con ecosistemas boscosos. Aún peor todavía, Villalonga afirma que el agrocombustible de soja, “en los cálculos más optimistas, permite una reducción de emisiones de 31 por ciento promedio” y que “el dato varía mucho según el rendimiento de la cosecha”. El director de la ONG olvida señalar la cantidad de insumos que se emplearán, así como todos los efectos a largo plazo en la tierra utilizada para lograr ese supuesto rendimiento.

Por otro lado, es necesario recordar el prontuario del ingeniero Osvaldo Bakovich, coordinador de Biocombustibles de la Secretaría de Energía de la Nación, ya señalado en un documento del GRR en febrero de 2007, La Génesis de una política Agraria (Stella Semino, Jorge Rulli): “Uno de los ejemplos que nos preocupan (…) es el del proceso de gestación de la ley de promoción de los biocombustibles en la República Argentina. Esta ley fue generada desde el ámbito de las empresas privadas con la colaboración de algunos pocos funcionarios de Estado. Hoy, muchos de aquellos consultores privados de los primeros foros dedicados a diseñar la política nacional sobre biocombustibles son altos funcionarios y deciden las políticas públicas. Uno de aquellos ex consultores, es hoy, nada menos que portavoz de la Secretaria de Energía de la Nación en el tema de biocombustibles, Osvaldo Bakovich, justamente a cargo de la aplicación de la ya promulgada ley de promoción a los biocombustibles. El Ingeniero Osvaldo Bakovich, en su capacidad de consultor privado en el 2003 organiza los primeros talleres dedicados a diseñar, la futura ley de biocombustibles. En el año 2005 fue miembro fundador y uno de los titulares de de la Asociación Argentina de Biocombustibles, la cual trabajó estrechamente con Asociaciones de productores de Soja y Maíz, Bolsa de cereales (Aappresid, Asagir, Maizar, las Bolsas, ACSoja, la Sociedad Rural, FAA, Coninagro, CRA). En 2006, ya como representante de la secretaria de Energía de la Nación Argentina, presentó en el Congreso de Mercosoja 2006, un documento titulado El nuevo paradigma energético: el Biodiesel.”

Debemos decir que, la ley de Biocombustibles, subsidia su propia producción.  Las exportaciones de biodiesel, deben pagar  retenciones del orden de 14% (la soja grano paga el 35 %), pero a su vez tienen un reintegro de 2,5%. Ese diferencial resultante, es precisamente, lo que lo haría más competitivo y evidentemente, representa un subsidio encubierto que responde a políticas de Estado no claramente reconocidas.  Por otra parte, debemos recordar la amenaza que para la producción de alimentos significa siempre la producción de Agrocombustibles. El Dr. Reinaldo R Muñoz. Jefe de Estudios Económicos del INTA Pergamino, ha expresado recientemente refiriéndose al hecho de destinar tierras agrícolas a la producción de agrocombustibles, que: “…puede detonar un conflicto alimentario muy grave con repercusiones aún desconocidas para los países más pobres. En lo mediato pueden traer un encarecimiento generalizado de los alimentos” 

 Una vez más, tenemos como GRR, la obligación de recordar que, desde los años noventa, sufrimos un grave proceso de neocolonización corporativa, que se mantiene y profundiza  un proceso extractivista que se apoya en modelos de agro exportación y agronegocios. La sojización y la Biotecnología son los ejes de las actuales dependencias, a las que se les suma en forma creciente la producción de agrocombustibles. No comprender esta ecuación básica de la realidad argentina, por falta de Conciencia nacional o por ausencia de pensamientos complejos, implica cerrar los ojos a la actual tragedia argentina y hacer el juego a las Corporaciones. Ese es el rol que pareciera se han dado ciertas ONG y muchísimos intelectuales: el de fragmentar las miradas abarcativas y someter los fragmentos a las lógicas de un mercader.

Rebela que sean las grandes ONG como Green Peace, Fundación Vida Silvestre y Proyungas, las que estimulen la generación de agrocombustibles cuando ellas mismas han sido  quienes, en la mayoría de los casos, han participado activamente en los POT (Planes de Ordenamiento Territorial) que habilita la Ley Nacional de Bosques Nativos y han dibujado arbitrariamente y siempre a favor de la voracidad de las corporaciones de los agronegocios, las zonas que pueden desmontarse y entregarse al monocultivo (Soja o caña de azúcar). Ellos mismos avalaron asimismo, las zonas de protección que también van a ser gradualmente modificadas en el incontenible avance de las industrias extractivas y productoras de agrocombustibles, destruyendo las últimas selvas y bosques de las provincias del norte argentino".

Fuente: http://www.grr.org.ar/ 19-2-2010

 

3. La legalización del actual Estado terrorista por Néstor Kirchner

 

El Encuentro Memoria, Verdad y Justicia declara:

"No a la Ley Antiterrorista

El Gobierno de Kirchner hizo aprobar su proyecto de Ley Antiterrorista en tiempo récord.

Tenemos que unirnos contra este avance represivo.



El pasado miércoles 6 de junio de 2007 la Cámara de Senadores del Congreso de la Nación dio media sanción al proyecto de ley antiterrorista, enviado el 20 de diciembre de 2006 por el Poder Ejecutivo Nacional, con 51 votos a favor, correspondiendo a Vilma Ibarra la defensa pública del proyecto en consonancia directa con Cristina Kirchner impulsora del mismo en la Cámara Alta y 1 en contra, del senador del Partido Socialista Rubén Giustiniani.

El proyecto aprobado por el Senado fue girado el mismo 6 de junio a la Cámara de Diputados. Al día siguiente, con mucha celeridad, la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados empezó a juntar firmas para un dictamen favorable al proyecto que crea la figura penal de “asociación ilícita terrorista” y penaliza la financiación del terrorismo.

En la sesión de este miércoles 13 de junio, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto por mayoría y lo convirtió en ley, con los votos del Frente para la Victoria, la UCR y algunos partidos provinciales, con la oposición del ARI, el PS, más los diputados Carlos Tinnirello y Miguel Bonasso, pasando ahora el proyecto a manos del propio Kirchner para su promulgación, la cual se descuenta ya que él mismo la ha redactado y promovido.

La sanción de esta ley tiene como objetivo extender el poder de represión a través de una herramienta legal que aumenta enormemente las atribuciones de las fuerzas policiales, de inteligencia, jueces y fiscales y que es lo suficientemente severa para con los que luchan y lo más abierta posible en cuanto a las acciones que puedan quedar enmarcadas como “terroristas”.


Esta Ley Antiterrorista se enmarca dentro de la doctrina jurídica más retrograda y fascista, reproduciendo la doctrina del “Derecho Penal del Enemigo”, y el “Derecho Penal de Autor”, creando delitos que no penan hechos, sino a sus autores por el sólo hecho de ser un luchador, trabajador, o por pertenecer a una organización política, social, gremial o de derechos humanos. Es en este marco que se utiliza la figura de la asociación ilícita, que ha sido usada tanto por gobiernos de facto como constitucionales para reprimir a los trabajadores y el pueblo.

Esta herramienta represiva trata como un “terrorista” a todo aquél que forme parte (por el sólo hecho de ser parte) de una organización (estudiantil, barrial, política, social, gremial) que luche por reivindicaciones del tipo que sea, que intente mediante la comisión de delitos (los fiscales interpretan siempre que cortar una calle o una ruta es un delito) obligar a un gobierno u organismo internacional (ej. FMI, Banco Mundial, etc.), a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, siempre que la organización (llamada en el proyecto: asociación ilícita terrorista), tenga un plan de acción destinado a la propagación del odio étnico, religioso o político (no podemos saber como se interpretará este requisito, pero la existencia de más de 5.000 personas procesadas penalmente por luchar, nos da un indicio), que esté organizada en redes internacionales (las organizaciones políticas y sociales suelen tener contactos y relaciones con otras organizaciones internacionales) y dispongan de cualquier medio idóneo para poner en peligro la vida o la integridad de un número indeterminado de personas, agravándose la pena para los jefes de la organización.

Se aprecia claramente la vaguedad de los términos utilizados, los cuales permiten una gran amplitud por parte del intérprete sobre que es una organización terrorista, lo cual plantea el serio y fundado peligro de que esta herramienta represiva sea utilizada para limitar, restringir y penalizar a los integrantes de organizaciones obreras y populares y a ellas mismas.

Reprime con prisión de 5 a 15 años, a todo aquel que colabore de alguna manera con cualquier integrante de esta organización “terrorista”, independientemente que esa persona u la organización efectúe acto o hecho alguno.

Esta legislación asimismo es sumamente retrógrada en materia de refugio y asilo político.

La ley amplía las facultades ya de por sí amplísimas de la Unidad de Información Financiera, dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación , para investigar y atacar las fuentes de ingresos de las organizaciones sociales, y políticas populares disponiendo (arts. 4 a 8 de la ley) que se las debe investigar, pudiendo disponer de los servicios de todas las agencias de inteligencia del Estado, teniendo acceso a cualquier tipo de información sobre cualquier persona sin importar el carácter de los datos, solicitar la suspensión de cualquier operación o acto aún antes de su realización cuando existan a su criterio indicios de que se trata de dinero proveniente o con destino a un “integrante” u “organización terrorista”, solicitar la confiscación preventiva de fondos a organizaciones populares.

Por medio de esta ley (la cual se complementa entre otras con la 25.241, 25.246 y los diferentes tratados internacional sobre terrorismo) se profundiza la institucionalización de los infiltrados y provocadores en las organizaciones obreras y populares, así como la incorporación de la figura del arrepentido (art. 9 que hace aplicable la ley 25.241), etc.

Con esta ley el Gobierno de Kirchner dice responder a una exigencia del gobierno de los Estados Unidos y del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que habían adelantado que considerarían a la Argentina como "país no confiable para las inversiones" si no sancionaba una norma que castigue al terrorismo antes del 23 de junio.

Ante las presiones internacionales de Estados Unidos, Israel y distintos organismos internacionales (ONU, GAFI, FMI, entre otros) sobre Argentina y el resto de los países de América Latina, y por la necesidad de contar con una herramienta represiva legal contundente frente a cualquier tipo de protesta popular que atente contra sus objetivos, Kirchner ha manifestado en innumerables oportunidades su compromiso en la lucha contra el llamado “terrorismo”, siendo por su iniciativa que, la República Argentina aprobara el 30 de marzo de 2005 la Convención Interamericana contra el Terrorismo y el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo, así como ha ampliado la capacidad operativa del Departamento Unidad de Investigaciones Antiterroristas perteneciente a la Policía Federal Argentina, organismo creado durante la presidencia de Menem, el cual cuenta con un centro de detención especial –una cárcel al margen de la ley- para “terroristas” ubicada en la calle Cavia al 3300 de esta Ciudad de Buenos Aires.

El Gobierno de Kirchner manipula el atentado a la AMIA para justificar la sanción de la Ley Antiterrorista , cuando es el propio Ejecutivo Nacional quien garantiza la impunidad de los responsables negando la apertura de los archivos secretos de inteligencia existentes sobre el atentado y desviando la investigación según los intereses de los Estados Unidos e Israel. Ni el atentado a la AMIA , ni ningún otro de los crímenes cometidos contra el pueblo argentino se resuelven con esta Ley Antiterrorista, la cual esta al servicio de la impunidad de ayer y de hoy.

Cuando aún se encuentra pendiente la solución de los grandes problemas del pueblo argentino, el Gobierno de Kirchner promueve la aprobación de legislación que desarrolla y legitima el poder de represión en manos de los organismos de seguridad e inteligencia del Estado, a pesar de que el propio Presidente ha reconocido que dentro de los mismos aún trabajan sectores importantes relacionados con la represión de la dictadura.

Mientras tanto continúa desaparecido el compañero Jorge Julio López, secuestrado hace más de 9 meses, siguen las amenazas y secuestros a testigos, querellantes de hechos perpetrados durante el genocidio de la dictadura, se mantienen los indultos y la impunidad para los genocidas y se profundiza la represión a los que luchan, como lo demuestra el fusilamiento del compañero Carlos Fuentealba en Neuquén y la militarización de la provincia de Santa Cruz, donde la ciudad de Las Heras fue ocupada por la Gendarmería y desde hace un año y cuatro meses mantiene como rehenes a seis presos políticos. Del mismo modo siguen detenidos compañeros de organizaciones que confrontan con el gobierno, o permanecen presos a la espera de resolución del juicio de extradición seis campesinos paraguayos que vinieron a la Argentina a solicitar refugio.

Con esta política, el Gobierno no sólo sostiene la impunidad que dice combatir sino que avanza día a día en la represión a las luchas del movimiento obrero y popular".

 

NUESTRA RESPUESTA NO SE PUEDE HACER ESPERAR!


Es por esto que llamamos a unir todos los esfuerzos de los organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, partidos políticos, intelectuales, estudiantes, trabajadores ocupados y desocupados para repudiar e impedir la aplicación de la Ley Anti-Terrorista , así como para luchar por su derogación y la de los tratados internacionales que le sirven de base, coordinando actividades, movilizaciones y todo tipo de acciones políticas".

Espacio Memoria, Verdad y Justicia
Buenos Aires, 13 de junio de 2007

Fuente original: 30anios.org.ar Fuente: http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=1803  /29-6-07

 

El Dr. Salvador María Lozada, presidente de Instituto Argentino para el Desarrollo Económico; presidente honorario de la Asociación Internacional de Derecho Constitucional; ex profesor titular ordinario de la Universidad de Buenos Aires señala:
 

"La sigilosa y terrorífica Ley Antiterrorista /

especial para IADE-Realidad Económica

 

 Mientras politólogos y sesudos periodistas deshojaban metafóricas margaritas ideológicas y escrutaban las crípticas virtudes de los tres candidatos y sus antecedentes poco atractivos, el poder real, el poder en las sombras disponía de la mayoría de senadores y diputados para producir, con robótica diligencia, el hecho consumado.

Mientras se desentrañaba cual de los candidatos obtendría el cargo “municipal y espeso”, como hubiera dicho Rubén Darío, tarima desde la que cualquiera de ellos, al igual que sus predecesores, exhibiría más o menos las mismas inepcias y cometería más o menos los mismos desafueros, el país se encontró con la ley antiterrorista.

Como todo documento, una ley no puede ser juzgada sino en el contexto político social en el que se va a aplicar. En el caso, no puede ocultarse que estas normas terroristas van a ser aplicadas por una judicatura federal, parcialmente integrada todavía por los famosos jueces de la “servilleta”, y que en su totalidad ha perdido independencia desde la modificación del Consejo de la Magistratura en el orden nacional, ya que el Poder Ejecutivo, con su notoria propensión a influir en la justicia, domina ese cuerpo, el referido consejo paradójicamente creado para asegurar aquella independencia, y del que dependen los nombramientos y las destituciones judiciales.

Tampoco se puede omitir que no son normas dictadas desde el interés nacional ni aportan soluciones a problemas de la Argentina contemporánea. Hace más de diez años que no hay un atentado con características terroristas en nuestro país. Ninguna institución, ningún agrupamiento cívico, social, político o protector de los derechos fundamentales de las personas, ha reclamado la creación de este texto ominoso.
Se sabe bien que los problemas de la Argentina son otros: la pobreza desproporcionada, la injusta distribución de la riqueza, la depredación y el déficit educativo, la continuada falta de control soberano sobre los recursos naturales, la inseguridad ciudadana y otros conexos. A ninguno de ellos se refieren estas normas. En cambio, aparecen en un momento de alarmante endurecimiento coercitivo, como el que vivieron los maestros y profesores en Santa Cruz, lo cual crea un clima de significación peculiar para toda nueva legislación represiva.

Estas prescripciones provienen no de adentro sino de afuera. Un afuera que sería ingenuo ignorar está ocupado casi enteramente por la potencia hegemónica. En este sentido, la ley ha sido un “deber”, como se decía antes, una “tarea”, como se dice ahora, destinados al aprecio y la satisfacción de esa hegemonía monitora.

No será la primera vez que el terrorismo sea utilizado como cobertura para otros intereses y otras finalidades. Esto es bien notorio en la siempre repetida mención de la Triple Frontera como una cueva del terrorismo internacional. Tan cierto como que la policía y los servicios de seguridad de tres países custodian y controlan ese enclave, es que nunca se ha podido probar nada que ni remotamente se aproxime al terrorismo. Pero es una aserción retórica, susceptible de ser repetida mil veces más. Es un rótulo que ha permitido poner bases militares en el Paraguay y que permite una custodia cercana del Acuífero Guaraní. Recuérdese que el convenio con el Banco Mundial para “la preservación ecológica” de dicho sistema, está signado por la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, cuatro naciones cuyos gobernantes han permitido que una quinta también lo firme y sea parte del convenio, como si fuera uno de los ribereños de los grandes ríos que terminan en el Plata: los Estados Unidos.

Lo más grave en esta ley, curiosamente, no está en las amenazantes reglas sancionatorias, que aparejan prisión o reclusión de 10 a 20 años. Hay algunas, en todo caso, que muestran cuán arbitrariamente se pueden utilizar algunas descripciones delictuales, como la que dispone esas penas para la acción de “perturbar los servicios del aeropuerto, si ese acto pone en peligro su seguridad”. Está claro que invita al riesgo de que una encendida protesta sindical, o un igualmente áspero reclamo de los usuarios de los servicios del transporte aéreo, como ha ocurrido recientemente, sean objeto de acusación si se alega que esos reclamos desvían al personal de seguridad de sus tareas ordinarias y crean peligro de inseguridad en el aeropuerto. Una resbaladiza disposición, como se ve, que puede terminar con personas inocentes detenidas por “terroristas”, a través de la acción de fiscales y jueces demasiado atentos a no contrariar al Poder Ejecutivo.

Pero lo peor está en las normas procedimentales

El art. 12 de la ley autoriza al P.E. a compartir con otros países información e inteligencia, aun la que posea clasificación de seguridad. Como dice el juego de palabras francés: ce pluriel c’est bien singulier. Sería por demás ingenuo creer que esos “países” serán el Uruguay o el Paraguay. Sin un gran esfuerzo de imaginación es fácil saber que esa disposición está allí para nutrir al país que mantiene la prisión de Guantanamo, universalmente denostada por violación flagrante de los principios y preceptos humanitarios y jurídicos más elementales, las audaces cárceles secretas de Europa Oriental, y que confesadamente ha torturado en Irak. La información e inteligencia será secreta para el pueblo argentino, no para los beneficiarios externos de ese "compartir".

Como si la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE), dotada hoy de un presupuesto descomunal, no fuera suficiente, y no lo fuera también su lamentable ejecutoria como arma del gobernante de turno para espiar a los ciudadanos a quienes sospecha como adversarios o disconformes, hay en la ley un curioso capítulo denominado con la palabra “Herramientas”, término extraño a nuestro leguaje jurídico, obviamente traducción de “Tools” en inglés, lengua en la que vino escrita verosímilmente la pauta a seguir.

Se trata de la creación de una frondosa burocracia secreta, nocturnal e incontrolable de: a) informantes, b) agentes encubiertos, y c) arrepentidos. Es algo ajeno a nuestras tradiciones jurídicas, en las que el principio de la publicidad de los actos estatales es la regla, muy especialmente en el proceso penal. Corresponden a un resabio de la guerra fría, que se recrea y se nos infiere a los que nunca participamos de ella. Y recuerda aquello que decía Kant en “La Paz Perpetua:"...esos actos infernales (asesinos, envenenadores, el uso de la traición, el espionaje) ya viles en si mismos, al ser puestos en circulación, no quedan confinados a la esfera de la guerra...vicios tales, una vez estimulados, no está en la naturaleza de las cosas que se los pueda detener y son llevados al estado de paz, donde su presencia es enteramente destructiva del propósito del Estado en cuestión".

Por la experiencia que tenemos los argentinos, y por la experiencia universal de los actos definidamente ilegales y delictuales cometidos por la CIA, según explícita confesión, ¿qué podemos esperar de los caballeros, y también de las damas, para no discriminar, que se postulen a informantes, agentes encubiertos y arrepentidos, y qué infinitesimal expectativa de rectitud y veracidad podemos esperar? La ley es, además, un factor adicional de corrupción, en un país en la que brilla con fulgor estelar, al declarar no punibles una vasta serie de delitos que los agentes encubiertos pueden cometer sin ser punidos (art.30) entre ellos todos los ilicitos penales contra la propiedad.

¡Que no dejen de resonar en nuestro interior las palabras de Kant¡ No cabe duda alguna.
Esta ley, oscuramente sancionada, concebida a espaldas de la opinión pública y del debate leal y sincero, es una amenaza al derecho de defensa y al debido proceso legal, y es creadora de un grave peligro potencial para todos los ciudadanos.

Pasa a ser ahora un importante objetivo cívico y republicano su derogación lisa y llana, y una tacha de ignominia para quienes la han promovido y votado".

Fuente: http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=1803  /29-6-07

 

 

4. La complementación de la pena de muerte extrajudicial con prisión bajo estado de excepción

 

Elías Neuman y los menores delincuentes

“Bajar la edad es pura demagogia”

El reconocido criminólogo sostiene que el verdadero problema es

el de los menores excluidos y la falta de políticas públicas.

Opina que nadie sale a robar con el Código Penal bajo el brazo.

Fernanda Nicolini - Critica Digital (29.10.2008) entrevista a Elías Neuman, reconocido criminólogo, profesor de la UBA y autor de decenas de libros, es tajante: “Bajar la edad de imputabilidad suena a medida demagógica y sin mayor sustento. Porque ése no es el problema, ni nunca lo fue. El problema es la carencia de políticas criminológicas con respecto a niños y jóvenes”.

–¿Por qué algunas personas creen que sería una solución?
–Porque creen que la pena disuade. Pero el chico o el adulto que va a cometer un delito no lleva el Código Penal bajo el brazo. Voy a poner un ejemplo:
en el país existe la pena de muerte extrajudicial, es el llamado gatillo fácil, que sucede tanto en la calle como dentro de las cárceles. A pesar de que el delincuente sabe que si sale a robar y las cosas resultan mal puede recibir la muerte instantánea, adentro o afuera, sale igual. El problema de fondo es otro.

–¿Cuál?
–El problema con los chicos, algo que el gobernador Scioli debería saber antes de ponerse a hablar de estas cosas, es que son en su mayoría, diría en un 98 por ciento, excluidos sociales. En el sentido de falta de un lugar digno para vivir, falta de educación, de nutrición adecuada y, quien lea las historias clínicas de los presos adultos que están hoy en las cárceles, verá que esas historias te hablan de hogares disociados y eyectores.
El chico no gana la calle o el paco por deporte, es una respuesta al hecho de que tiene una verticalidad terrible sobre sí y sobre todo falta de amor. Entonces cuando los políticos piensan en un programa dicen algo facilongo como “achicamos la edad”. Pero no hablan de la única solución que baja el delito como el pleno empleo, por ejemplo. Quizás es porque cierta gente les dejó de interesar. En el capitalismo industrial, aunque no quiero decir que haya sido muy bueno, el ser humano interesaba porque era un eslabón de la cadena de producción. Hoy no, es un capitalismo financiero y de servicios, entonces ¿qué interesan esas personas?.

–¿En otros países se ha bajado la imputabilidad como medida?
–Hay países que son un aquelarre, como México, donde yo también trabajo. Allí hay 32 estados y cada uno tiene un estatuto de menores y cada cual le pone la edad que quiere, de modo que si cometés un delito en un estado a los 15 años, sos imputable, y si cometés el mismo a poquísimos kilómetros cruzando la frontera, no sos imputable. No cambia nada. Por eso no es con un cambio numérico como se solucionan estas cosas. En un país donde la mayor tragedia es el hambre, éstos no son problemas jurídicos sino sociales. Porque para que se cumplan las leyes, lo primero que hay que hacer son políticas de prevención y no de represión, porque con la represión se llega a un punto en el que lo único que importa es la venganza. Además, la pena de prisión ya no es la que restringe la libertad deambulatoria o locomotiva, la pena de prisión hoy aniquila la identidad y la dignidad de la persona, que es el principal derecho humano. Habría que llamarla pena de martirio.

–Hoy por hoy, cuando un menor de 16 delinque, ¿qué sucede?
–Queda a criterio del juez y puede terminar en uno de los muros de estos reformatorios que en realidad son deformatorios absolutos. Lo que ocurre en ellos es terrible porque allí estos chicos subrayan sus resentimientos. Son verdaderas cárceles de menores, no otra cosa. El encierro implica días calcados, derechos de piso que hay que pagar que muchas veces son escabrosos; es lo más lejos que hay de la reeducación, sólo sirven para sacar de ahí a un delincuente de verdad.

–¿Cuál sería un modelo de reeducación?
–Paradójicamente, en la provincia de Buenos Aires también hay sitios y fundaciones para chicos que funcionan muy bien. Y pongo como ejemplo Pelota de Trapo, en Avellaneda, en donde trabajé. Scioli lo tiene muy cerca y lo puede ir a ver. Hay chicos de la calle que vivieron ahí y hoy son profesores de Computación, estudian Derecho, Psicología. Y a estos chicos nadie les pregunta si delinquieron o no.

–Pero frente a la hipótesis de que se baje la imputabilidad, ¿qué pasaría?
–Nada, no pasaría nada. El delito va a continuar porque, vuelvo a insistir, la pena no disuade. ¿Desde cuándo disuade una pena? Por supuesto que soy partidario de estudiar la temática empezando a pensar de qué chicos se trata: son chicos de abajo y excluidos sociales. Por eso habría que hacer un análisis si la inseguridad social no es en realidad un paradigma del modelo neoliberal. ¿No será que el miedo social es industrializado ahora políticamente para reproducir el sistema? .

 

–¿Y quién se beneficia de esta politización del miedo?

 

–Yo escribí un libro algo surrealista que se llama Los que viven del delito y los otros, la delincuencia como industria. Y ahí estudio: si el delito fuese un hecho normal y no fuera algo disvalioso, imputable y punible, ¿quiénes dejarían de trabajar? En este momento vos no estarías trabajando y yo no estaría hablando. Desaparecería la industria de la seguridad, de las casas en los countries, la policía, los jueces, los abogados. Y si esto es una industria, ¿cuál es la materia prima? Son los chicos, esos mismos chicos a los que se los vacían en los grandes silos que son las cárceles o reformatorios y se los moldea con una proyección de resentimiento absoluta. Por eso después cometen los delitos que cometen. Y esto me lleva a otra pregunta: ¿por qué siempre que se habla de violencia social se enfoca el delito de abajo? Yo no voy a negar que es dramático porque víctima y victimario se ven, gritan, matan, mueren. Pero ¿qué ocurre con los delitos económicos? Yo puedo asegurar que un solo delito de corrupción tiene un coste social y económico para el país ciento de miles de veces más grande que aquel detrimento económico causado por los que están en prisión".

Fuente: http://eldelito.blogspot.com/ 2008/10/entrevista-elas-neuman.html

En consecuencia, es prioritario evaluar que el funcionamiento estatal y socioeconómico no puede responder a los intereses de quienes recurrieron al Estado terrorista y genocida para instaurar el proceso de apoderamiento del país entero. Hoy esta creciente concentración y desnacionalización tanto económica como territorial resulta en desertificación o destrucción de las condiciones de vida y trabajo y pobreza para las grandes mayorías.

 

Se trata de un modelo extractivo con participación protagónica de Estados Unidos pero, también, de la Unión Europea y China que arruina las posibilidades presentes y futuras de vida ▪al quitar agua, alimentos, energía, fertilidad, biodiversidad, hábitat; ▪al desalojar a través de la fuerza o del arrinconamiento; ▪al contaminar, enfermar...

 

De este modo, avanzan la desigualdad social y el exterminio masivo que se imponen con criminalización de la pobreza y judicialización de la protesta social. Ambas se han agravado durante los gobiernos K.

  • Por un lado, es mayor el número de los sometidos a la pena de muerte extrajudicial o gatillo fácil y se ha incrementado el hacinamiento de los jóvenes pobres en cárceles bajo estado de excepción.
     

  • Por otro lado, mientras nos involucraban en la votación que mentían decidía nuestro destino común, el presidente Néstor Kirchner legaliza al Estado terrorista que hoy precisa el capitalismo e imperialismo. Esta ley anti-terrorista  aumenta enormemente las atribuciones de las fuerzas policiales, de inteligencia, jueces y fiscales y es lo suficientemente severa para con los que luchan y lo más abierta posible en cuanto a las acciones que puedan quedar enmarcadas como “terroristas”. También crea delitos que no penan hechos, sino a sus autores por el sólo hecho de ser un luchador, trabajador, o por pertenecer a una organización política, social, gremial o de derechos humanos. Es en este marco que se utiliza la figura de la asociación ilícita, que ha sido usada tanto por gobiernos de facto como constitucionales para reprimir a los trabajadores y el pueblo.

Pero, además, hay que valorar el esquema de gobernabilidad establecido por Néstor Kirchner. Recupera al Partido Justicialista y la CGT para bloquear las luchas reivindicativas de los de abajo. A semejanza de Chile, con la derecha extrema acuerda los negocios con la administración pública y los códigos contravencionales. Estos últimos consolidan el cercenamiento del espacio público que se concreta con su ocupación por fuerzas de seguridad e inteligencia, vallado, cámaras de vigilancia.

 


 

II.

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

Planteo

Consideremos la impunidad de transferencia de bienes e ingresos desde los de abajo hacia las transnacionales y sus socios locales que los destinan a su acumulación en el funcionamiento globalizado del sistema capitalista con centralización en las potencias imperialistas. Ha sido construida por

los gobiernos constitucionales desde 1984 hasta los de Kirchner. Legalizaron y legitimaron ese empobrecimiento criminal del país y su población.

 

Aclaremos leyendo a Antolín Alcántara (Rebelión) en "Nuestra respuesta al capital": "El «capitalismo» es un sistema concebido para acumular y concentrar la riqueza que crea, su reproducción es contraria por tanto a un reparto justo y social de esta riqueza y en la medida en que su propio metabolismo acelera su concentración, como en la actualidad, desaloja de su perímetro o centralidad, a un mayor número de damnificados, poblaciones y países enteros que configuran una periferia subordinada y ajena a las decisiones del capital. (...) 

 

No es un sistema que permita correcciones y tampoco es reversible. Tenemos que reconocer al capital su capacidad funcional y creativa para retroalimentarse. Ha logrado apropiarse de los recursos de la humanidad y en sus momentos de mayor convulsión siempre ha conseguido la adhesión de los Estados para trabajar en su auxilio. Para su beneficio y su metamorfosis, se ha apoderado de los resultados de la ciencia, de la investigación y la inteligencia, se ha hecho dueño de nuestro tiempo, relaciones y emociones. Ha conseguido que consumamos aquello que no necesitamos y despreciemos mucho de lo que nos es útil. Ha transformado nuestra antropología en los ámbitos principalmente operativos y centrales del sistema, donde está fundamentalmente concentrado y ha extinguido culturas, lenguas, pueblos, especies y la soberanía de muchas naciones. Ciertamente es un sistema superior en su extensión destructiva.  Su lógica está organizada para convivir y sobrevivir con las mayores contradicciones de manera pacífica o violenta. Tiene sus propios soportes morales para su justificación, los espirituales y los materiales. Consigue jerarquizar la riqueza y hacer exponencial la pobreza; en su esquizofrenia es posible que la gente enferme por trabajar demasiado, mientras otra multitud enferma por no tener trabajo. Su ciencia darwinista es selectiva, los terremotos destruyen viviendas humildes y aniquilan a los pobres, en tanto los palacios y las mansiones de los ricos permanecen en pie. Logra que su propia fuerza de gravedad desafíe las leyes del universo, el capitalismo precipita con más violencia en su caída a todos aquellos que ocupan los peldaños mas bajos de la escala social, mientras los que están mas arriba, apenas sufren daños.  Se equivocan aquéllos que confían en reformar el capitalismo, buscar su lado más humano y atenuar su agresividad. Este sistema no es reversible en ninguno de sus aspectos. (...)

En nuestro análisis tenemos que valorar la transformación monumental que ha experimentado el capitalismo en los últimos cincuenta años en la relación que representa el capital financiero especulativo y el capital productivo.  En la década de los cincuenta del pasado siglo la movilización de dinero que circulaba en el mundo, correspondía en un 80% a capital productivo, comercio de bienes manufacturados, energía, alimentos, minerales, importaciones, exportaciones; mientras el 20% restante se podría adjudicar al capital financiero. En la actualidad esta proporción es exactamente inversa. Un volumen de capital financiero superior al PIB Mundial que en su lógica de acumulación necesita superarse y revalorizarse todos los días. Lo contrario significaría recesión, crisis y el colapso del sistema. Preguntémonos entonces ¿cuales son sus recursos en la apropiación de capital para satisfacer esta voracidad monstruosa? Sin duda la principal fuente de aprovisionamiento tiene su origen en la riqueza que se crea con el trabajo y en los salarios de los trabajadores, así como en la expoliación por sometimiento de los recursos en los países empobrecidos y colonizados económica o militarmente. La degradación de los derechos en el mundo del trabajo y el empobrecimiento de la clase trabajadora en los últimos 30 años, son consecuencia de esta imparable tendencia de acumulación acelerada".
Fuente: www.rebelion.org /Opinión/18-2-10

"La degradación de los derechos en el mundo del trabajo y el empobrecimiento de la clase trabajadora en los últimos 30 años, son consecuencia de esta imparable tendencia de acumulación acelerada", en Argentina ha sido resultado del «proceso de reorganización nacional» que se inició e impulsó con Estado terrorista.

 

Volvamos a Javier Torres Molina (Rebelión), en "Modelo y reorganización laboral del programa económico de la dictadura militar", cuando se refiere a:

"El discurso económico 

"Más allá de los resultados, creemos conveniente señalar algunos de los argumentos que utilizaron quienes fueron los encargados de llevar adelante el modelo económico que aplicó la última dictadura. A pocos días de asumir, el ministro de economía Martínez de Hoz expresaba cuales iban a ser las ideas centrales de su gestión: “Lograr el saneamiento monetario indispensable como base para la modernización y expansión del aparato productivo del país, en todos sus sectores, lo que garantizará un crecimiento no inflacionario de la economía (...) Acelerar la tasa de crecimiento económico (...) Alcanzar una razonable distribución del ingreso, preservando el nivel de los salarios en la medida adecuada a la productividad de la economía”

 

Aplicados a rajatabla los postulados de la corriente monetarista conocida como la Escuela de Chicago, cuyas ideas se asientan en el rechazo a las políticas keynesianas y de intervención del Estado en la economía, y a que la tasa de desempleo puede resultar ser un indicador natural de la marcha de la economía que en todo caso se puede reducir a largo plazo. En definitiva, por fin se pudieron plasmar las políticas de ajuste siendo el programa económico de la dictadura pionero en el mundo en aplicar políticas que más tarde se conocieron como neoliberales. Decimos por fin ya que la implementación de esas políticas no eran nuevas en sus formulaciones, ya que habían sido planteadas con distinto éxito por ministros de economía como Alsogaray o Krieger Vasena, y poco tiempo antes del golpe a través del Rodrigazo con las políticas de ajuste, que fueron derrotadas por la movilización del movimiento obrero, siendo ésa una de las causas que originaron el terrorismo de estado: en 1976 ese modelo económico sólo pudo ser aplicado a través de políticas represivas. Esas ideas permanecieron más que vigentes con el advenimiento de la democracia y a partir de los ‘90 se realizó una profundización de esas políticas, aunque ya no fue necesario el uso de la fuerza".

 

En consecuencia, ¿cómo -en esencia- se legalizó y legitimó ese creciente empobrecimiento de Argentina y cómo los gobiernos K siguen afirmando esa impunidad de destruir la calidad de vida mayoritaria en aras de la acumulación gran capitalista?

 

 

Ideología

Sepamos que el sistema de pago de los servicios de 'deuda' constituye el motor fundamental del funcionamiento 'democrático' de la transferencia de riquezas a favor del capitalismo central que desmantela al sector público y desampara completamente a las grandes mayorías.

 

Tengamos en cuenta:

 

1. El ocultamiento 'democrático' que la deuda es odiosa, ilegal e ilegítima y aumenta

 

Juan Carlos Giuliani (ACTA), Secretario de Comunicación y Difusión de la CTA, dice : "Desde la dictadura militar hasta nuestros días, los que gobiernan se llenan la boca afirmando que el país “va a honrar los compromisos contraídos con nuestros acreedores” para garantizar la “seguridad jurídica” de los inversionistas. Pretenden imponer la idea de que es políticamente correcto recaudar recursos internos para pagar las deudas contraídas con el exterior. Abonan la teoría del “Estado bobo”, que siempre tiene que pagar sin importar los motivos, sin discutir, informar, ni buscar responsabilidades.

 

La deuda externa de los países de América Latina y el Tercer Mundo está catalogada de odiosa e ilegítima precisamente porque sus pueblos no saben cómo, porqué y con quiénes se contrajeron esos compromisos que, para el destino de nuestras naciones, es algo así como arrojarse al mar con botas de cemento. Un suicidio.

 

Lo primero que hay que honrar es la mayúscula e inmoral deuda interna, para que la mayoría de la población pueda zafar del cepo de indignidad al que es sometida por los grupos de poder que siguen medrando con la expoliación de nuestras riquezas y la fuga de capitales.

 

En 1975, durante el gobierno de María Estela de Perón, la deuda externa ascendía a 7.800 millones de dólares, cifra que trepó a 45.100 millones al retirarse la dictadura militar en 1983. Al finalizar el primer turno de gobierno democrático de Raúl Alfonsín la deuda era de 65.300 millones de dólares; al cabo de dos períodos de Carlos Menem, en 1999, se situaba en 120.000 millones y Fernando De la Rúa la incrementó en 2001 a 146.219 millones de dólares.

 

Aunque no existen datos oficiales fiables, puede aseverarse con alguna certeza que pese al pago al contado de casi 10 mil millones de dólares al FMI realizado en enero de 2006 por la administración de Néstor Kirchner, se calcula que en la actualidad, durante el mandato de Cristina Fernández, el nivel de endeudamiento supera los 180.000 mil millones de dólares (...)". Fuente: http://www.argenpress.info /11-2-2010

 

 

2. El yugo 'democrático' al sistema perpetuo de exacción que es el pago de 'deuda'

 

Miguel Ángel Espeche Gil (COPENOA), en "Argentina: Debate sobre el modelo de endeudamiento. Los deberes del Congreso", plantea: "Que Redrado sí, que Redrado no, que la autonomía del Banco Central, que el destino real de los 6.000 millones de dólares de las reservas sea el que dice el gobierno o la piñata que prepararía para el 2011, son elementos de la actualidad que, con la suerte que a veces acarrea algunas desgracias, tal vez permitan que los argentinos veamos, finalmente, el problema de fondo del país: el endeudamiento, esa carga que crece al ritmo de un millón y medio de dólares por hora. De continuar sin ver el problema seguiremos pagando, indefinida pero concretamente con nuestros nietos y biznietos, impidiéndoles el progreso para siempre.

A veces se habla de la deuda externa, tangencialmente, como ahora, en este triste seudo sainete institucional, como si fuese un problema de la economía y de las finanzas, ajeno a los intereses de la gente. Sistemáticamente se silencian las acciones judiciales que desde 1976 buscan revelar su naturaleza delictiva. Se siguen haciendo pagos de deudas contraídas ilícitamente durante el proceso, que son “deuda odiosa” según el Derecho Internacional, con las excepciones del Ministro Grinspun y del ex Presidente Rodríguez Saa. Este último, en un gesto de sensatez, anunció que suspendería los pagos hasta tanto el Congreso de la Nación, en cumplimiento de su atribución exclusiva de arreglar su pago, le dijese el monto que correspondía abonar. Eso fue lo que los legisladores aplaudieron y no la irresponsabilidad de la que falsamente los culparon los medios de difusión.

 Las deudas hay que pagarlas, las legítimas, no las fraguadas y, claro está, una sola vez, no como ocurre en nuestro país en el que se instaló un sistema perpetuo de exacción, al que se supedita toda decisión estatal desde 1976". Fuente: http://www.argenpress.info/ 18-2-2010

 

3. El reto presidencial a tener mejor propuesta de pago que elude el tratamiento por el Congreso de si corresponde

 

"Carta a los Diputados de la Nación

Buenos Aires, 3 de Marzo de 2010.

 

 Señor/a  Diputado/a de la Nación

 

 Ref.: INFORMACIÓN SOBRE EL TRATAMIENTO DE LA DEUDA PÚBLICA EXTERNA

 

El coordinador, docentes adjuntos e integrantes de los equipos de apoyo transdisciplinarios de  la Cátedra Libre de Deuda Pública Externa de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, tienen el agrado de dirigirse al Señor/a Diputado/a con el objeto de aportarle información con respecto a un tema de fundamental importancia para nuestro país: la Deuda Externa.

 

En diciembre de 2006, organizado por la  cátedra, se llevaron a cabo las “Jornadas sobre Aspectos Jurídicos de la Deuda Externa”, auspiciadas por “The Lutheran World Federation” (Federación Luterana Mundial), en las que se analizaron propuestas hacia la solución del problema de la deuda externa.

 

Entre las personalidades  que participaron se encontraban el Dr. Sandro Schipani, profesor titular de Derecho Romano en la Universidad de Roma, “Tor Vergata”, y el profesor Pierángelo Catalano de la Universidad de Roma, “La Sapienza”, autoridades mundiales en Derecho Romano. Luego de escuchar con atención las distintas exposiciones sobre los trabajos presentados, manifestaron: “los felicitamos por los trabajos, pero lamentablemente les falta el ACTOR”, aclarando que “vuestro gobierno no quiere tomar esa vía”.  Los hechos así lo prueban.

 

El 13 de julio de 2000, el Juez Federal Jorge Ballesteros dictó una sentencia  –única en el mundo en su género- que se encuentra firme, en la que declaró probados  477 hechos ilícitos. Esto ha sido silenciado hasta hoy. No se aplicaron las penas que correspondían a los  responsables que, desde 1976, participaron en la creación de la supuesta deuda argentina. El juez  interpretó que había lugar a la prescripción de las causas penales a raíz de haber transcurrido  18 años, los  que demoró el juicio. No tuvo en cuenta las características de delito continuado que tenían esos ilícitos. El 14 de julio del mismo año el Juez remitió el expediente completo al Congreso para que éste interviniera, puesto que la Constitución de la  Nación le confiere el arreglo de la Deuda Externa en su artículo 75; pero la mayoría parlamentaria nunca se ocupó del tema.

Han transcurrido nueve años y medio y el asunto no ha sido tratado en el Congreso, a pesar de que el entonces Diputado Mario Cafiero escaneó el expediente completo en un CD, que hizo llegar en mano a los entonces 251 diputados.

En junio del año pasado, el Ing. Moisés Resnick Brenner, Presidente de la Comisión de Economía del Centro Argentino de Ingenieros e integrante de nuestra cátedra, realizó una investigación a fin de averiguar qué había pasado con el expediente enviado por el juez y localizarlo. Fue así que encontró dicho expediente,  “mal archivado”,  en uno de los sótanos de un anexo del archivo del Congreso, sito en el subsuelo de la calle Bartolomé Mitre 2085, lo que tomó estado público en “Perfil” del 5 de mayo de 2009 y en la revista “Cuarto Intermedio” del 10 de julio de 2009., cuyas copias se adjuntan.

 

Con todo el material fotocopiado, el 18 de junio de 2009 el Ing. Resnick Brenner presentó dos notas de igual contenido. Una de ellas al Presidente de la Cámara de Diputados, Dr. Eduardo Alfredo Fellner, formando el Expte. AA 223, que está desde el 22 de junio en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. La otra, enviada al Presidente de la Cámara de Senadores, Ing. Julio César Cleto Cobos,  pasó a la Secretaría Parlamentaria donde generó el Expte. 3299/2009, que se remitió a la Comisión de Presupuesto y Hacienda para pasar inmediatamente a la Comisión de Economía Nacional e Inversión  donde se encuentra desde el 19 de junio de 2009. Ambos expedientes han permanecido sin movimiento desde hace ocho meses y medio y corren el riesgo de volver al archivo sin haber sido tratados si no lo solicitare algún legislador. Se adjuntan copias de esas actuaciones.

 

Esperamos que esta información constituya un elemento relevante para las comisiones legislativas recientemente constituidas a fin de facilitar la reconducción del arreglo de la deuda externa por parte del Congreso de la Nación en los términos del artículo 75 de la Constitución.

 

Consideramos que el Congreso Nacional debería disponer la  auditoría  integral de la deuda pública externa teniendo en cuenta además la experiencia y los resultados positivos de la recientemente realizada en la República del Ecuador. para determinar la parte ilegítima e instar al Poder Ejecutivo a formular las reservas pertinentes en cada pago que efectúe y hasta tanto se determine cuál es la deuda legítima que la Nación debe afrontar. Una vez determinado el monto y los títulos que se basan en actos nulos ,(determinados en la causa 14.467) deberán cesar de inmediato los pagos respecto a estos títulos y procederse a deducir las acciones judiciales pertinentes a efectos de la reparación del daño causado al erario público. Asimismo, existiendo otras causas en trámite, se hará constar en la reserva la existencia de éstas a los interesados, a sus efectos.

 

Saludamos al Señor/a  Diputado/a con la mayor consideración

Embajador Miguel Ángel Espeche Gil

Coordinador

por la Cátedra Libre de Deuda Pública Externa de la

Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

Fuente: http://www.argenpress.info/ 12-3-2010
 

En consecuencia, la responsabilidad que Cristina Fernández aduce como central para su estar al frente de la administración pública, su descalificación del no pago de la deuda pública externa hasta tanto no haya auditoría integral e incluso su extorsión a que sólo satisfaciendo a los acreedores el país crece: implican un ejercicio perverso del poder político.

 

▪No respeta a la Constitución en vigencia que guarda las formas señalando al Estado como garantizador de necesidades e intereses populares mientras, como Presidenta, sin ambages privilegia la violación de derechos básicos de los de abajo para llenar las arcas de los gigantescos especuladores financieros.

 

▪No respeta a la Constitución en vigencia que dispone sea el Congreso de la Nación el que lleve a cabo el arreglo de la deuda pública externa.

 

Lo fundamental es que los gobiernos K, como sus antecesores, legalizan y legitiman la condena a achicar cada vez más la canasta familiar a través no sólo de salarios y jubilaciones de pobreza e indigencia sino, también, de un alto IVA que es la fuente principal de la recaudación fiscal, también por la inflación propia al modelo. En otras palabras, para el pago de la estafa -varias veces cancelada- se mantiene la marcada regresividad del régimen tributario; se despoja de conquistas sociales a casi la mitad de los trabajadores ocupados; se pacta, en función de la patronal, los irrisorios aumentos salariales para los trabajadores registrados; y se tortura con condiciones de supervivencia elemental al grueso de los jubilados y pensionados cuyos ANSES y PAMI son vaciados en recursos.

 

 

Premisas e hipótesis

Prestemos atención a las distintas formas de hacer impune el funcionamiento capitalista e imperialista a favor exclusivo de una minúscula minoría de la humanidad:  

1. La conciliación con el poder económico e imperialista

 

Antolín Alcántara, Secretario Confederal de Negociación Colectiva y Salud laboral de la Confederación intersindical Galega, historia a partir de la pregunta:  "¿Qué ha ocurrido desde entonces para producir una inversión tan descomunal en las reglas del capital?  La Segunda Guerra Mundial causa una destrucción y daño cualitativo en los medios, dotaciones e infraestructuras comunes de la civilización y del propio capital (fundamentalmente en Europa) que será necesario reconstruir con urgencia. Asimismo, en la misma etapa histórica cobra fuerza y especial simpatía entre la clase trabajadora la alternativa representada por la Unión Soviética. Estas circunstancias serán determinantes para que el sistema acepte celebrar un pacto de conciliación entre capital y trabajo que reforzará el modelo Keynesiano de manera temporal.

 

Los resultados de este pacto darán forma a lo que conocemos como Estado de Bienestar que mantiene su vigencia hasta aproximadamente finales de la década de los 70 del siglo XX. La crisis del petróleo provoca la inflexión del sistema y el resurgir del liberalismo. El capital productivo no puede dar respuesta a la necesidad apremiante de acumulación y además se hace previsible en ciclos cortos la recurrente sobrecapacidad o saturación de los mercados.  El modelo debe cambiar y debe hacerlo de manera ordenada y programada bajo la doctrina liberal. Los objetivos serán comunes y de aplicación en todos los países. Las reformas laborales que se inician a principios de los años ochenta están amparadas en su discurso en la crisis sucedida en esa etapa. Las primeras medidas comprometen el asalto a las prestaciones públicas capitalizadas durante la etapa de conciliación Keynesiana. Las pensiones decrecen en su cuantía y el acceso a su derecho requiere condiciones mayores, estimulando contrariamente las pensiones privadas para beneficio de las entidades financieras. Se reducen las prestaciones por desempleo y se endurece el derecho a las mismas.

 

Al mismo tiempo, las legislaciones de garantías y derechos en el trabajo son afectadas por diferentes reformas que facilitan el despido y reglamentan un mosaico de innumerables formas de contratación precaria (temporal, parcial, causal, de aprendizaje, prácticas y finalmente ETT). Además de las reformas laborales legislativas aplicadas obedientemente por todos los Gobiernos,  neoliberales o socialdemócratas, siempre justificadas en la competitividad. Se produce otra reforma de alcance universal que provocará la mayor desestructuración en el mundo del trabajo. Comienza la etapa de terciarización del trabajo, algunos lo llamarán Toyotismo. La actividad que hasta entonces se desarrollaba por una sola empresa, en grandes centros de trabajo y con unas condiciones laborales y salariales uniformes, se reconvierte con nuevos modos de subcontratación.

  • Por primera vez en la historia del capitalismo, el mismo trabajo será compensado en derechos y en salarios de manera distinta. Se produce una estratificación a modo de castas entre la clase trabajadora, fijos y eventuales, de la empresa principal o de la subcontrata, salarios más altos y salarios más bajos; la unidad de clase resulta lesionada. El capital logra imponer sus condiciones y el escenario de sobreexplotación es ideal para transferir la mayor cantidad de rentas del trabajo a las rentas del capital y podremos constatar en que dimensión y también concluir que se ha producido una inflexión histórica como resultado de la actuación del capital.
     

  • Por primera vez las generaciones nuevas tienen menos derechos y peores condiciones públicas y en el trabajo que sus generaciones anteriores.  Al mismo tiempo, en otra gran reforma estructural, se produce y se está produciendo todavía, la apropiación de la riqueza del patrimonio público. Las principales empresas estratégicas y con mercado consolidado de muchos países pasan a dominio del capital privado. La incursión en sectores de energía, carburantes, agua, comunicaciones, transporte y servicios públicos concederá al capital un espacio de rentabilidad vital para su vigencia como sistema y son hoy un activo imprescindible en las operaciones financieras.

Contrariamente las condiciones de la clase trabajadora en estas empresas fueron alteradas, disminuidas y precarizadas.  Este ciclo instruido por el liberalismo que afecta de manera universal a la clase trabajadora, en lo referido a disminución de las prestaciones públicas, condiciones de trabajo y privatizaciones no se ha completado. La acometida continúa sencillamente porque el sistema no puede parar, no tiene retroceso. Entonces tenemos que preguntarnos cual ha sido en este tiempo la respuesta de la clase trabajadora ante esta ofensiva tan minuciosa y declarada; o mas bien preguntarnos cual esta siendo la respuesta de sus organizaciones sindicales y de los partidos de izquierda en este tiempo.  En mi país, Galicia, en el año 1980 las rentas del trabajo suponían el 63% del PIB, mientras las rentas del capital apenas representaban el 27%.

 

En la actualidad, treinta años después, con un 70% mas de población asalariada, las rentas del capital son por primera vez superiores a las rentas del trabajo. Es decir, apenas un 20% de la población acumula más riqueza que el casi 80% restante. Un nuevo paradigma desconcertante para muchos, pero una ecuación muy sencilla en la dialéctica del sistema. Esta tendencia se instala de manera parecida aunque menos acelerada en todos los países de Europa. La economía y la capacidad adquisitiva de los salarios y de las familias trabajadoras son hoy enormemente dependientes de una disciplina financiera, desde las hipotecas hasta los créditos menores para cualquier tipo de compra. Refiero este hecho para dejar en evidencia lo empírico en la actualidad del sistema y la consecuencia ya cierta de lo infalible del método de acumulación prevista por el liberalismo, pero en que medida se le ha facilitado el trabajo, y como debemos combatirlo.  

 

La etapa keynesiana ha supuesto de manera general en Europa el adoctrinamiento y la asunción corresponsable de las organizaciones sindicales y de los partidos de izquierda en la gestión del sistema. Durante este tiempo la conquista en los beneficios del denominado Estado de Bienestar, ha sido acompasada por la lucha de los trabajadores y de la sociedad en sus diferentes formas organizadas y por parte de los Estados en la reconstrucción económica de urgencia, en infraestructuras y sectores estratégicos después de la Segunda Guerra Mundial. Al capital se le ha entregado todo para que volviera a resurgir, contrariamente él no ha concedido nada. En esta crisis podemos observar un contraste en la actuación de los Estados comparada con sus respuestas en anteriores crisis. Entonces los Estados acudían al rescate de empresas que comprometían un volumen importante de empleo convirtiéndolas en públicas, contrariamente en la actualidad este hecho no sucede ni se demanda políticamente. Las ayudas públicas son selectivas y dirigidas fundamentalmente al sector financiero y a las grandes empresas.  

En esta etapa se ha instalado en Europa, el modelo de conciliación de clases, perfeccionado en todo este tiempo por un mecanismo de jerarquía vertical, en el que las decisiones cruciales sobre el futuro de los derechos de la clase trabajadora se ha instrumentado a través del Pacto Social. Las cúpulas de las tradicionales organizaciones políticas y sindicales se han apropiado de las decisiones del pueblo, amparados en el modelo representativo, mientras el ejercicio de gobierno se alterna entre la socialdemocracia y la derecha. Los partidos de la izquierda en general han ocupado espacios laterales de poder institucional y han abandonado la lucha social y la movilización en todas sus vertientes. Han declinado su responsabilidad en la lucha de clases, de tal manera que hoy este conflicto ya no forma parte del debate social y las generaciones nuevas de la clase trabajadora no son educados en esta teoría. El enfrentamiento de clases, la lucha de la clase trabajadora, no tiene partido que defienda su discurso y ya no es siquiera un debate menor en los foros parlamentarios.  Las viejas organizaciones sindicales se han reconvertido en agentes y sujetos sociales del sistema. El capital les ha concedido a sus dirigentes un espacio acogedor y repleto de resplandor mediático, el denominado “diálogo social permanente”. Este hecho ha modificado en el tiempo la estructura funcional de los sindicatos, ha neutralizado su respuesta horizontal y participativa, estrangulando la acción sindical, reivindicativa y política.

No ha sido menos importante en esta conversión, la dependencia financiera de las subvenciones del Estado que hoy condicionan la propia supervivencia de su status quo, imponente en medios, dotaciones y recursos disponibles en estas organizaciones sindicales. En definitiva, el capital ha incorporado a su lista de colaboradores a muchos de los principales representantes de la clase trabajadora. Está consiguiendo en esta etapa histórica su mayor grado de acumulación superlativo en un contexto social pacificado.  Si entendemos el capital como un sistema de organización económico en su desarrollo científico, tendremos que considerar que en esta etapa de acumulación vertiginosa necesita de manera estratégica todas estas alianzas; las colaboraciones incondicionales de los Estados y la apropiación de sus riquezas, así como, la pacificación y subordinación de la clase trabajadora, fundamentalmente en su ámbito de centralidad y concentración, porque es aquí donde cobra fuerza y extiende su potencialidad y amplitud. Si estos dispositivos fallan, encuentran resistencia y no se desenvuelven con la celeridad precisa, el sistema tendrá en peligro su metabolismo; y en este momento este riesgo representa una amenaza mayor que en cualquier otra etapa de su evolución. Esto significaría ralentizar su inercia y ya no puede científicamente modificar su velocidad. No es posible reconstruirlo sobre su pasado, deshacer lo hecho, estos ciclos están ya agotados".

 

Antolín Alcántara propone:

 

"Necesitamos organizar una nueva respuesta, nuevos contenidos, nuevas esperanzas, o se impondrá la barbarie.

Nos enfrentamos a una lucha desigual en el que la ciencia y la tecnología son usados por el sistema. Cada nuevo descubrimiento fortalece su posición en su relación de fuerzas contra la humanidad, pero todavía tenemos espacios vitales para el conocimiento, el pensamiento, la empatía y la creación del individuo, que no se puede desagregar de su dinámica social. Los centros de trabajo, las escuelas, las universidades y los lugares de actividad social, son potencialmente constructivos de una respuesta comprometida que se sobreponga a la barbarie. Las nuevas generaciones de la clase trabajadora no conocen otra realidad distinta a la que viven, creen que sus condiciones precarias de trabajo siempre han sido así. No se ha transmitido entre las generaciones de la clase trabajadora la cultura de los derechos y la obligación de luchar por ellos. Tenemos que recomponer este vínculo.

Desde las organizaciones de clase necesitamos politizar todo nuestro trabajo. Esta crisis nos ofrece la oportunidad de convertir cada conflicto en un escenario de luchas de clases, tal como corresponde a su naturaleza. Todo conflicto por la defensa del empleo, de las condiciones de trabajo, por las protecciones y servicios públicos, contra las privatizaciones, debe ser una constante en la lucha política. Nuestro discurso debe abordar abiertamente la lucha de clases, su explicación, el reparto de la riqueza, la justicia social; y debemos hacerlo sin complejos, explícitamente, trascendiendo de lo puramente reivindicativo. ¿Acaso no es este el conflicto central entre capital y trabajo?

En el último año, las organizaciones sindicales del nacionalismo vasco y gallego, hemos trabajado con esta disciplina, lo que explica la dimensión y la dureza de los conflictos vividos, con numerosas huelgas en sectores que superaron los quince días y alguna mas de treinta días. Ambas organizaciones sumamos más de 20.000 delegados representantes sindicales en las empresas. Son el primer frente para el trabajo ideológico y el ejercicio de la praxis. Pensemos que en un contexto social y laboral no precisamente fértil y favorecedor para la acumulación de fuerzas, el hecho de que este número de trabajadores y trabajadoras hayan comprometido su esfuerzo y su propia estabilidad laboral en proyectos de abierto enfrentamiento al sistema, nos permite elaborar y creer en una alternativa sostenida contra el mismo. En el caso gallego, la CIG en sus movilizaciones se pronuncia públicamente por superar el capitalismo y crear el socialismo del siglo XXI. Hoy ya, las organizaciones sindicales de clase, deben ser abierta y reconocidamente un frente político, que trabaje de manera horizontal y conjuntamente con aquellas otras organizaciones de carácter social, críticas en su espacio con el sistema; al mismo tiempo con los partidos de la clase trabajadora influyendo en su política de masas, provocando la audiencia y defensa necesaria de nuestras reclamaciones.

Politicemos pacientemente a la clase trabajadora y su respuesta será la que debilitará este sistema".

Fuente: www.rebelion.org /Opinión/18-2-10

 

2. El logro de gobernabilidad y no, de mejor democracia

 

Alfredo Grande (APE), en UniKornio azul, nos ayuda a comprender el modo en que los K y el progresismo (que opera de exegeta) polarizan para el binomio de la gobernabilidad.  Con los siguientes aforismos implicados comienza contestando al uso del sentido común por ambas partes:

“no me digas quien te critica, porque no te diré quien eres”

“no es tanto problema que pongas palos en la rueda.

El problema es que quieran dinamitar el sulky”

 

 

A continuación presenta el desvío del eje de debate que funda su estrategia de lógica maniquea y de percepción fanática:“No es una pizca de exagerado, hablar de operaciones destituyentes. Las hay, las conocen, las ventilan, las analizan, las promueven o son cómplices por omisión. No lo blanquean porque son golpistas u oportunistas. Y si no hay ni habrá destitución, no es porque la oposición defienda la institucionalidad ni la Constitución, sino porque la gente no come vidrio, y porque en este país ya hemos sufrido demasiado”.

(Sandra Russo. Lo destituyente una vez más).

 

Prosigue dando la palabra a Proyecto Sur cuyo posicionamiento en favor del debate sobre la suspensión del pago de deuda pública externa hasta la auditoría integral impiden desarrollar no sólo aduciendo que los préstamos constituyen la única manera de financiar al Estado sino, también, tratando de englobar a esa fuerza política dentro la oposición oficializada como tal: “De este modo, si simplemente se restablecieran los aportes patronales, se anularan las prebendas a las corporaciones y se impusiera un mínimo gravamen a las transacciones financieras, el Estado tendría aproximadamente 42.000 millones de pesos, equivalentes a unos 11.000 millones de dólares, que casi duplican las reservas del DNU. En esta breve síntesis, esbozada como base para un debate serio y sin exacerbar conflictos, sobre el futuro de la Argentina en el marco de la actual crisis mundial (Zaiat, Página/12, 6/2/10), puede percibirse que Proyecto Sur no es funcional a los neoliberales ni promueve ajustes en los salarios y el gasto social (Bruschtein, Página/12, 6/2/10); más bien es posible preguntar quién es funcional al neoliberalismo. Somos una fuerza política comprometida con el interés nacional y el futuro de las mayorías sociales, en particular el de nuestros chicos y jóvenes condenados a la pobreza y la indigencia; no tenemos compromisos económicos con nadie ni estamos en oferta: nuestra decisión es hacer lo imposible por frenar el saqueo iniciado con la dictadura militar al costo brutal de 30.000 desaparecidos y sus consecuencias, el otro costo brutal en vidas humanas por hambre, miseria y enfermedades curables. Investigar la deuda fraudulenta es una forma más de reconstruir la memoria y revertir en parte aquello que denunciara Rodolfo Walsh en su ya mítica Carta a la Dictadura Militar”.(Alcira Argumedo. El lugar del progresismo en el debate)

 

Por último, Alfredo Grande (APE) explica: "Los males de la democracia no se curan con más democracia, sino con mejor democracia. Y una democracia mejor es lo opuesto a la denominada gobernabilidad, que es reinar con la apariencia de gobernar. Tampoco la versión clientelística permite superar el pasaje de la democracia a la “demos gracias”. La permanente alusión a las gracias otorgadas por las majestades de turno, sostiene un presidencialismo que es la continuación de la monarquía por otros medios. Por lo tanto el debate sobre lo destituyente, que además es un eufemismo encubridor para hablar de golpismo o de oposición legitimada como tal, podría dar paso para pensar por donde pasa lo instituyente en esta democracia institucionalizada y , en algunas áreas, instituida burocráticamente. Las rejas que protegen, aunque no se sepa de quien, al Congreso Nacional, con su sigla estampada a hierro, es más que una metáfora.

 

Al igual que el Fuerte Casa Rosada, son analizadores del corte y quizá también de la fractura, entre el representado y el representante. Siempre me conmovió un párrafo del preámbulo de nuestra ley de leyes: “el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”. Estamos en el horno. Parece un lejano e inesperado antecedente de la “Cobos way of life”: no votar por la positiva. Haber escrito en directo: “gobierna a través de sus representantes”, sin que garantizara que fuera cierto, al menos lo propiciaba. Pero parece que lo ficcional, el “como si”, la apariencia en lugar de la esencia, no es privativa de los tiempos posmodernos. Pero son justamente estos tiempos los que han enseñado que en el mundo de las apariencias, las apariencias no engañan. Enseñan. El territorio de lo mediático está disputado por más de un monopolio, sin dejar de señalar que las corporaciones de la subjetividad, incluyendo a la jerarquía de la Iglesia de Roma, formatean los discos duros y blandos de ciudadanas y ciudadanos hace siglos.

 

Cerebros tan limados que pronto serán denominados “cascos grises”, por ser refractarios a todo forma del pensamiento crítico. Un silogismo berreta domina hoy la producción cultural del oficialismo: “los gorilas me critican; Ud, me critica; Ud. es gorila”. El significante gorila desbordó su territorio inicial, que hasta donde me acuerdo fue creado por el Delfor de La Revista Dislocada. Pienso que se ha metamorfoseado en un ariete descalificador, que ayuda mucho a la gobernabilidad, pero hace daño al acto de gobernar.

 

La delgada línea roja entre “no ser” y “ser anti” es cruzada sin escrúpulo, y como toda cruzada, lo único que importa es arrebatar algún Santo Grial. Pero más allá de los debates de las formas, que algunos son de fondo, pienso que al Frente transversal para la Victoria, votando lo dejé y desapareció. Parece que no se perdió por tan poquito. Y un poder legislativo palaciego no es lo mismo, más bien es lo opuesto, a la movilización popular. La política proyectiva, se empeña en ver la viga en el ojo ajeno, pero ignora la viga en el propio. Por lo tanto, no me interesa seguir caracterizando la maldad de los enemigos, que la conocemos y padecimos y por otra parte, y por la misma parte, nunca votamos, sino me interesa caracterizar la maldad con los amigos. Es decir, con aliados que estuvieron, que ya no están, y que como las obscuras golondrinas, no volverán.

 

No hay peor destituyente que el pago de la deuda, y mucho más si insistimos con honrarla. Porque aunque se la pague, no se la puede honrar. Esa deuda es sangre y hambre, y no se puede honrar pagando lo que se deshonró torturando y asesinando. Además ya se pagó, así que el honor sería seguir pagando y pagando, de honrados que somos. Discutir esto es salir de la transversalidad y entrar en la pura verticalidad. ¿Será el ADN militar del peronismo, como señaló la Presidenta? Si así fuera, sugiero urgente terapia genética. Otro ADN es posible. Y necesario. La lógica militar es la guerra, no la política. Por eso toda hipótesis de conflicto es necesaria, desde un terremoto hasta el consumo de drogas. Esa lógica militar debe ser deshonrada, porque fue esa lógica que sostuvo los mega endeudamientos. El estado de derecho también puede sostener y costear una lógica militar, como sostiene y costea el culto de los Von Wernich. Pero no exageremos, que cuando no hay arrepentidos, no hay perdón que valga. La única forma consistente, coherente y creíble para enfrentar a los demonios de la derecha, es con una lógica clasista.

 

Las clases dominantes saben odiar, como bien señala Eduardo Aliverti en su trabajo ODIO. Pero es necesario señalar que las clases dominadas tienen anestesiado el odio al enemigo explotador, justamente por las lógicas aplacatorias y negadoras de la mediación y el “bien común”. Los explotadores tienen conciencia de clase; los explotados no. ¿Será la ausencia de un ADN socialista? Es posible, y en ese caso solo el trabajo sobre la conciencia y el inconciente individual y social podrá realizar la mutación necesaria. No hubo mayor fracaso de una propuesta transversal de liberación, que hacerla con un conservador mendocino. Quizá no era de liberación, sino, recordando el famoso fallido de Deolindo Bittel, otra de las máscaras de la dependencia. El pago sin reservas o el no pago de la deuda odiosa no sólo es posible. Es necesario. Al menos si con toda sinceridad queremos ganar la batalla cultural, y el festejo del bicentenario es el festejo de una gesta anti imperialista, para que todos los imperios de ayer, hoy y mañana, “escupan su pestífera hiel”, como nuestro glorioso Himno Nacional , señala con profunda precisión. No hay más que leer la letra originaria de la canción patria, para que no haya riesgo que el unicornio pueda perderse, y de azul, quede celeste desteñido”. Fuente: http://www.argenpress.info/ 12-3-2010

 

3. La encerrona en la alternativa señalada como racional y responsable

 

Miguel Ángel Espeche Gil* (COPENOA), en "Argentina: Debate sobre el modelo de endeudamiento. Los deberes del Congreso", nos encamina en la toma de conciencia sobre que: "La deuda externa no es solamente un problema argentino, afecta a muchos países, como, por ejemplo, Ecuador. Veamos cómo hizo su gobierno con las exigencias de pago de los acreedores, muy similares a las que nosotros soportamos.

 

El Presidente Correa decretó una “Auditoria Integral del Crédito Público. O sea averiguar en qué se basaban los acreedores para exigir los pagos que ahogaban a su economía. ¡Qué no dijeron sus opositores! Que avasallaba el derecho de propiedad de los acreedores, que era un demagogo, etcétera, etc.

 

El informe final de la Auditoría, hecho con todas las reglas del arte contable, con la descripción de la documentación encontrada, el análisis de pagos realizados sin base legal por administraciones anteriores, autopréstamos, pagarés repetidos y otras pruebas de defraudaciones y estafas, asombra por su similitud con lo que sucede en la Argentina.

 

En Ecuador la Auditoría la realizó el Poder Ejecutivo, en la República Argentina ya se llevó a cabo, pero en el ámbito del Poder Judicial, y referida al período de la dictadura. Está documentada en la sentencia de la causa Alejandro Olmos dictada en el año 2000. Las acciones penales emergentes de esa causa se dejaron prescribir pero la sentencia está firme, tiene el valor irrevocable de la “cosa “juzgada” y por eso obliga “erga omnes” a los tres poderes del Estado.

 

Esa causa fue enviada por el Juez Ballesteros al Congreso de la Nación y está a la espera de ser analizada. En ella se documentan 477 actos ilícitos sobre los que se montó la estafa de la deuda externa.

 

Pero volvamos al Ecuador, hoy. ¿De qué le sirvió al Presidente Correa el informe de la Auditoría? Para negociar desde la posición de fuerza que le dio revelar el origen espurio de gran parte de la deuda ecuatoriana. Pudo imponer una quita enorme que redujo la deuda a una suma relativamente insignificante que correspondería a la parte lícita que se reclamaba. Los acreedores avasallantes tuvieron que rendirse sin chistar ante la evidencia de que sus pretensiones de cobro eran injustificadas.

La toma de conciencia de estas realidades debe generar la voluntad política de enfrentar el problema en el ámbito del Derecho, que es precisamente el que los acreedores quieren evitar.

El Poder Judicial está haciendo lo suyo en los procesos en trámite de las causas Olmos II y III y en la causa del Megacanje.

El Congreso tiene la oportunidad de retomar el ejercicio de su atribución constitucional de “arreglar la deuda.

 

Hay que estudiar la causa Olmos I antes de que vuelva a los laberintos de su archivo de los que fue rescatada el año pasado gracias a la investigación de la Comisión de Economía del Centro Argentino de Ingenieros.

 

Debe difundirse la vigencia de las leyes 23.062 y 23.864 que explícitamente declararon la nulidad de las deudas contraídas por la dictadura. Esto importa especialmente para los reclamos del legalmente inexistente Club de París.

 

El Ministerio de Economía y el Banco Central deben suministrar la información sobre las comisiones pagadas por cada trato de renovación de deuda desde 1976 (Plan Brady, Blindaje, Megacanjes) y si en todos los casos se llamó a licitación como manda la Ley de Administración Financiera del Estado. Deberá comprobarse si es verdad lo que afirmó el “Wall Street Journal” acerca de los mil millones de dólares pagados por la Argentina en concepto de comisiones hasta el año 2004.

 

Sería conveniente reiterar la declaración de la H. Cámara de Diputados de la Nación, el 26 de octubre de 1996, exhortando, por unanimidad, al Poder Ejecutivo a iniciar gestiones para que la Asamblea General de las Naciones Unidas pida una opinión consultiva a la Corte Internacional de Justicia sobre los aspectos jurídicos de la deuda externa, en particular sobre el carácter usurario del alza unilateral de las tasas de interés decidida por los acreedores en 1980, génesis del actual endeudamiento del tercer mundo.

 

Representantes del Pueblo de la Nación: culminen la obra emancipadora en este año del Bicentenario, escriban una nueva página de la Historia Patria".

*Miguel Ángel Espeche Gil es Titular de la Cátedra Libre de Deuda Pública Externa de la Facultad de Derecho de la UBA. Asesor del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano sobre la deuda externa. Presidente del Encuentro del Pensamiento Nacional. Director del Instituto de Derecho Internacional del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.
Fuente:
http://www.argenpress.info/ 18-2-2010

 

A su vez Juan Carlos Giuliani (ACTA), aporta a la seriedad y responsabilidad del posicionamiento a favor del no pago de la estafa: "Alejandro Olmos –un patriota olvidado- inició la causa sobre la Deuda Externa en 1982 y el trámite judicial demoró 18 años. Recién en el 2000 el juez Jorge Ballesteros emitió un fallo donde plantea la ilicitud de la deuda y habla de la responsabilidad del Fondo Monetario Internacional (FMI) en ese ilícito. No obstante, esa deuda se sigue pagando y refinanciando.

 

En los cajones del Congreso de la Nación duerme desde hace casi una década el instrumento jurídico que permite determinar la responsabilidad política de cada uno de los actores en los sucesos que provocaron el fenomenal endeudamiento externo argentino.

 

El juez Ballesteros declaró el archivo de la causa por la Deuda Externa y remitió copia al Congreso para que adopte las medidas que estime conducentes para la mejor solución en la negociación de la deuda externa de la Nación que “ha resultado groseramente incrementada a partir del año 1976 mediante la instrumentación de una política económica vulgar y agraviante que puso de rodillas el país a través de los diversos métodos utilizados y que tendían, entre otras cosas, a beneficiar y sostener empresas y negocios privados -nacionales y extranjeros- en desmedro de sociedades y empresas del Estado que, a través de una política dirigida, se fueron empobreciendo día a día, todo lo cual, inclusive, se vio reflejado en los valores obtenidos al momento de iniciarse las privatizaciones de las mismas".

 

La doctrina de la Deuda Odiosa fue inventada por los Estados Unidos en 1898, al finalizar la guerra con España por la isla de Cuba. Consiste en la inexigibilidad de las obligaciones que se contraen y pesan sobre el pueblo sin que las mismas hayan significado algún beneficio para éste.

 

Invocar la doctrina de la Deuda Odiosa es un arma jurídica y política de vital importancia para el pueblo argentino. La Deuda Externa fue una alquimia financiera que permitió que nada entrara realmente al país y que, a través del universo virtual de la cibernética, se pudieran transferir dólares a casas matrices o cuentas en el exterior.

 

El aumento incesante del endeudamiento externo no es ajeno al proceso de concentración y desnacionalización de la economía. La Deuda Externa contraída al margen del Congreso, la estatización de la deuda privada realizada por Cavallo durante la última dictadura militar y el persistente y puntual pago a los acreedores externos a costa del sacrificio del pueblo, ameritan separar la paja del trigo.

 

Argentina tiene que actuar en defensa propia: pagar lo que debe en buena ley y desconocer el endeudamiento ilegítimo e ilegal contraído a favor de los grupos económicos dominantes". Fuente:  http://www.argenpress.infol 11-2-2010

 

4. El ocultamiento de la subordinación a la globalización financiera causante de pobreza

 

Nancy Hidalgo (Agencia FeTERA / 10.03.10) informa: "El dirigente gremial, José Rigane, inició la discusión sobre la deuda externa, haciendo un sintético análisis, desde la óptica de los trabajadores, sobre la realidad laboral existente en la Argentina, la misma que es sinónimo de: precarización, trabajo en negro, pobreza, salarios con escaso poder adquisitivo, distorsión de lo que significa no ser un desocupado y señaló la importancia de “generar un debate profundo que termine en un plebiscito vinculante donde el pueblo les indique a los legisladores la forma de definir la política en materia de deuda externa.”

A continuación transcribimos la intervención del compañero José Rigane: En la Argentina existe un evidente agravamiento de la crisis económico-social. Hoy, ostentamos, en forma vergonzante, el incremento del número de pobres e indigentes a lo que se suman: precarización laboral, puestos en negro, desempleo, ensanche de la brecha salarial, inflación que deteriora de manera violenta el bolsillo de los laburantes y que trae como consecuencia la disgregación familiar, la presencia de problemas sicológicos y físicos, que se tornan en un martirio que los trabajadores no pueden afrontar.

Llegar a la ridiculez de establecer que un individuo tiene empleo porque está incluido dentro de alguno de los planes del Gobierno, es sin lugar a dudas, una valoración distorsionada de lo que significa no ser desocupado, de este modo nos estamos autoengañando porque así seguiremos sometidos a las imposiciones del sistema liberal que trata de establecer un parámetro de dignidad, acorde a si uno gana un peso más o un peso menos.

 

Como país no necesitamos endeudarnos más, tenemos superávit comercial y fiscal y una importante acumulación de reservas internacionales, obviamente, comprometidas con normas que las subordinan al régimen del capital; tanto como para cubrir la base monetaria de funcionamiento del capitalismo local, como la garantía sobre títulos públicos emitidos para frenar la inflación por emisión monetaria; sin lugar a dudas, argumento falaz del ideario neoliberal imperante.

Hay que subrayar que uno de los argumentos del Fondo para el pago de deuda se apoya en la necesidad de obtener nuevos créditos internacionales para refinanciar la deuda. El Poder Ejecutivo quiere negociar nuevo financiamiento al tiempo que cancela vencimientos y para eso el Fondo del bicentenario.

Y surge así, lo medular en la discusión, que es la pertenencia de las “reservas”, si éstas son del Estado, entonces los dueños son los ciudadanos de ese Estado y por lo tanto se debe generar un debate profundo que termine en un plebiscito vinculante donde el pueblo les indique a los legisladores la forma de definir la política en materia de deuda externa.

Necesitamos facultar una amplia discusión sobre el uso de los fondos públicos, pues son cuantiosas las necesidades populares insatisfechas, por lo tanto, todos los recursos deben orientarse al objetivo de terminar con la pobreza, la miseria, el desempleo, la flexibilización y la explotación de la fuerza de trabajo".

 

El Secretario de Organización de la CTA y  Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA) prosigue señalando:"El anuncio de constituir un Fondo del bicentenario para el desendeudamiento y la estabilidad, por unos 6.569 millones de dólares, constituye una clara señal del gobierno al poder económico mundial sobre la voluntad de cancelar vencimientos en el corto plazo.

Así también, vemos que el Gobierno ratifica la orientación de reinserción subordinada en el sistema financiero mundial, marcado a fuego con la cancelación anticipada al FMI a comienzos del 2006 y una voluntad votada mayoritariamente por el Parlamento a fines del 2009 para suspender el “cerrojo legal” que impedía la reapertura del canje de la deuda con los acreedores internacionales que no ingresaron al canje en mayo del 2005 (holdouts) por unos 30.000 millones de dólares.

Pasaron 26 años y el régimen constitucional desoye acciones políticas y legales como la iniciada oportunamente por Alejandro Olmos contra autoridades del BCRA y de la Dictadura Militar entre 1976 y 1983, que generó sentencia del Juez Ballestero en el 2000 y apenas suscitó una sesión de discursos sin efectos concretos.

La deuda no sólo no debe ser pagada, sino que debe ser auditada e investigada, retroactivamente al saldo presentado en tiempos de la Dictadura, así como el BCRA no puede, ni debe ser autónomo y se deben establecer políticas económicas para un modelo productivo que contenga las necesidades populares nacionales y regionales y no las del régimen del capital en su etapa de dominio transnacional.

En Argentina se realizaron y realizan juicios contra los dictadores por afectar los derechos humanos, pero no se los juzga por sus actos económicos, sociales e institucionales, más allá del simbólico efecto hasta ahora de la sentencia judicial del 2000. La responsabilidad es de la Dictadura y de los gobiernos constitucionales de estos años que convalidaron y potenciaron la subordinación local al poder económico mundial vía endeudamiento. Es una regularidad que debemos combatir, denunciar y superar en la construcción de una alternativa política popular.

 

Se debe instalar otra discusión en la Argentina, en el camino de los ejes planteados por

  • la democratización de la sociedad;

  • la distribución de la riqueza y el ingreso;

  • la defensa soberana de los recursos naturales.

Si lo que se pretende es aumentar el gasto público, no hace falta utilizar reservas para pagar la deuda; debe decirse en qué se gastará, cuáles son las necesidades a satisfacer y generar el sujeto popular que luche por hacer valer los intereses y necesidades populares insatisfechas.

 

La deuda es ilegítima desde su origen y promovió desde un principio una amplia concentración del ingreso y la riqueza. Ante la continuidad de una hipoteca impagable y ya cancelada varias veces, la sociedad necesita resolver su independencia, más aún en tiempos del bicentenario. Por lo tanto el debate prioritario es si Argentina continúa sometida a la disciplina del sistema mundial en crisis, o repudia la deuda y encara con decisión la construcción de una nueva arquitectura financiera mundial.”

Fuente: web oronegroypf.com.ar /12-3-2010

 

La Presidenta nos sacude que insistirá en enseñar a leer la realidad tal cual es y que atiende al juicio de la historia. Como sus antecesores de la democracia restringida: somete la Argentina a servir a la globalización financiera y expande la miseria, total incluye en los aparatos clientelares. Hay otra alternativa que INFOSUR comunica: “En una enérgica aparición televisiva Fernando Pino Solanas hizo una dura crítica al gobierno nacional. Al referirse a la consulta que el ejecutivo hizo con Daniel Marx (ex mano derecha de Cavallo, procesado penalmente) definió al gobierno con un neologismo: “rederecha”.
 

En el pasaje más destacado Solanas dijo “el país espera una verdadera reforma fiscal convocando a la producción y al trabajo. Un verdadero consejo económico y social que estudie una reforma fiscal. ¿Es posible que el juego o la renta financiera no paguen, que las transacciones bursátiles y financieras no paguen ganancias? Acá no hay voluntad de cambiar. Entonces seguimos con el mismo modelo de endeudar el futuro de los argentinos, que es lo más fácil. El gobierno Kirchner pagó 42.000 millones de deuda. Es el gobierno que mas pagó. Hasta el canal oficial pasa publicidad de la presidenta con Hilary Clinton diciéndole a los argentinos que paguen deuda, y el banco Barclays, inglés, el que representa a los fondos buitres, es el que gobierno nombra para que monitoree el canje de deuda. Y llama a ese señor, que se llama Daniel Marx, que pronto va a estar en un juicio oral. Un traidor a los intereses de la nación, responsable de haber trabajado siempre para los fondos buitres extranjeros en el canje de deuda. ¿O no es responsable con Domingo Cavallo del Megacanje que nos dejó 55.000 millones de dólares de intereses? Ese es el gobierno que después dice defendámonos de la derecha. ¡Son rederecha! Rederecha, de una hipocresía como poca vimos en la historia argentina, y lamentablemente el costo es la deuda interna que sigue sin pagarse. Porque de esto, seguramente el que lo escucha entiende poco. Pero entiendan que los 400 o 500 mil chicos que no pueden entrar a la escuela, el que tiene que esperar 4 meses en el hospital para ser operado, el que está cobrando 900 de jubilación. Esa, es la deuda que se va para afuera, en vez de venir a saldar la deuda interna que tenemos”. Fuente: http://www.argenpress.info/12-3-2010

 

 

5. La reducción de problemas nacionales a locales y a paros o huelgas

 

La Agencia de Comunicación Rodolfo Walsh, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos, en el “Boletín que publicamos el primer sábado de cada mes. Porque la salud va y viene y lo importante sigue siendo la plata, nos propusimos esta construcción tras el sueño y la urgencia de un «completo bienestar psíquico, físico y social en todas las circunstancias» para todos/as. Es nuestro deseo abrir puertas en este largo camino que transitaremos con el aporte de ustedes” de marzo de 2010 la introducción nos interpela a reflexionar sobre:
      

  • "Con el hambre, la miseria y el infortunio social, los microbios como causa de enfermedad, son unas pobres causas”  Ramón Carrillo

     

  • Eso de que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, que la Naturaleza es nuestra propiedad privada, que es desordenada y tenemos que ordenarla…….

 

  • “Los humanos somos mejores de lo que aparentamos. Queremos aprender a despertar cualidades humanas que están dormidas”  Eneko Landaburu
                  

  • La Enfermería, como disciplina de las Ciencias de la Salud, ha sido influenciada por la Tecnología en sus diferentes áreas, sin embargo, el cuerpo humano sigue siendo el primer instrumento para la prestación de los cuidados.

 

Médicos humanos

Del médico contento y satisfecho al médico frustrado e infeliz

El ejercicio médico ha sido siempre un ejercicio profesional duro por el  contacto diario con las miserias orgánicas, psíquicas y sociales. Pero el médico sanador sufría sólo por ese contacto, por sus errores, y por su impotencia para realmente curar en la mayor parte de los casos.

 

Ahora el médico se frustra, quema y se torna infeliz por estas y por otras causas. Cuando el médico deviene un superespecialista, un aspirante a científico bien equipado con la Medicina Basada en Pruebas y al tiempo la atención clínica gira a la prevención, y los pacientes quieren soluciones inmediatas a las naderías, lo esperable es la frustración sin paliativos. El médico se siente sobreformado para las tareas que se le asignan social e institucionalmente. Finalmente le llega todo, desde el niño que acaba de vomitar tras comer como un animal en una fiesta de cumpleaños, a la adolescente que cada fin de semana precisa de contracepción postcoital porque “se nos rompió el condón”, desde el adulto que necesita remedio a una disfunción eréctil indeseable (“empecé una nueva relación, ella es mucho más joven, y no quiero fallar”) a la enésima norma preventiva (“hay que pasar el cuestionario a todos los pacientes para que podamos diagnosticar la depresión antes de que dé síntomas”).

 

Por otra parte, los líderes profesionales no ayudan en mucho, tan perdidos como los profesionales de a pie. Las instituciones sanitarias exigen mediante gerentes y políticos, una actitud complaciente con la población que se da de bruces con las simultáneas exigencias de control del gasto y mejora de la efectividad.

Los indicadores e incentivos tienen pocas veces en cuenta la salud de la población y de los pacientes. La actividad médica se mercantiliza y deja poco espacio al idealismo. Las antiguas y nuevas profesiones sanitarias disputan derechos a los médicos. Los abogados encuentran un filón en las reclamaciones judiciales. Los médicos además de encontrarse sobreformados y abrumados por las naderías en las consultas (agravadas por la burocracia inherente a una gestión poco clínica) responden con una “medicina defensiva” que no defiende sino degrada”. (Fuente: Medicina Crítica)

 

Responsabilidad gubernamental

Hospital que pare, ¿hospital que cierra?

 

AW) Santiago del Estero- Tras 6 meses de conflicto del gobierno local con los trabajadores de la Salud, de los cuales el último mes fue de paro por tiempo indeterminado, detuvieron a dos médicos del Hospital Regional Ramón Carrillo acusados de ser los responsables de la muerte de un paciente, "un absurdo completo" según Jorge Yabkowski, presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) y miembro de la Mesa Nacional de CTA, porque "se culpa de no haber realizado una intervención quirúrgica a médicos clínicos".

 

Tantos desaciertos e injusticia llevaron al titular de FESPROSA a denunciar al gobernador de la provincia por manejarla "como la Catamarca del caso ’María Soledad’  pues inventa causas judiciales y detiene a médicos por estar en huelga".

"Siempre que se toma alguna medida de fuerza se continúa con la atención de los pacientes internados y nunca se levantan las guardias”, explicó al respecto Ana Marchese, representante de FESPROSA en Santiago del Estero.

 

En este sentido, Yabkowski dijo que "lamentamos el deceso del paciente y nos solidarizamos con el dolor de su familia, como hacemos con todos los casos similares, pero tenemos la obligación de aclarar a la población dos verdades fundamentales: 1) Que el paciente tenía un cáncer terminal y estaba internado a fin de seguir sólo un tratamiento de apoyo en el marco de un cuadro muy avanzado. 2) Que el gobierno provincial acordó con el sindicato local -ATSA-, que no participa del paro y al que era afiliado el paciente fallecido- hacer esta denuncia con el objetivo de quebrar la huelga".

 

"Calificamos de aberrante y canallesca la orden del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, de manejar su provincia como si fuera un feudo para encarcelar a estos dos médicos santiagueños, acción acompañada de despidos y descuentos masivos a los huelguistas, pasando por encima incluso del llamado al diálogo de los obispos santiagueños", afirmó Yabkowski.

 

Los detenidos son los doctores Carlos Morales Oliva -cesanteado desde hace un mes por orden de Zamora- y Pascual Llugdar.

"Como FESPROSA denunciara hace diez días, Zamora imputó al Dr. Carlos Morales Oliva por el fallecimiento el 27 de enero del paciente Nicolás Chaparro, quien padecía un cáncer terminal y que estaba internado al sólo efecto de realizar cuidados paliativos. Y a pesar de que la causa está caratulada como homicidio culposo, por lo que no hay justificación para encarcelar a nadie incluso inventando esta causa, el juez Darío Alarcón, por cuenta y orden del poder político, ordenó la detención e incomunicación del Dr. Morales Oliva, un prestigioso clínico respetado y querido por toda la comunidad santiagueña", dijeron.

 

"Este atropello -prosiguieron- se suma a los descuentos masivos de salarios y nuevos despidos de huelguistas. El viernes último la conducción de FESPROSA y de la CTA se entrevistó con el Ministro de Trabajo Carlos Tomada, quien se comprometió a mediar ante el Gobernador Zamora para encontrar una vía de solución al conflicto. La respuesta salvaje es digna de un heredero perfeccionado del juarismo".

"FESPROSA denunciará estos atropellos ante el Poder Ejecutivo Nacional y ante los legisladores de ambas cámaras, reiterando la voluntad negociadora de los trabajadores de la Salud santiagueña y exigiendo el cese de las persecuciones contra los mismos".

Sobre el conflicto, los obispos Francisco Polti, de Santiago del Estero, su auxiliar, Ariel Torrado Mosconi y Adolfo Uriona de Añatuya, elaboraron un mensaje en conjunto en el que expresan su preocupación ante “la situación de la salud de los más humildes de nuestra provincia, por el momento que atraviesan los hospitales ante la falta de insumos y los conflictos laborales”. Llamaron además “a toda la comunidad cristiana a orar al Señor, para que pronto se encuentren caminos de diálogo y de consenso, y así se superen las actuales dificultades”. Asimismo, exhortan a “los involucrados a abrir la mente y el corazón para escuchar a los otros a fin de que, con creatividad, se encuentren las soluciones adecuadas”.

 

Más de 4000 enfermeras, choferes, administrativos y técnicos cobran 660 pesos al mes, que según la canasta básica de alimentos pone a los trabajadores por debajo de la línea de indigencia (pobreza extrema).

Los trabajadores de la Salud cobran los salarios más bajos del país.

De los 8.000 trabajadores del sistema, 5.600 se encuentran en condiciones de precarización laboral. Ninguno de ellos tiene un ingreso que alcance el salario mínimo de 1500 pesos argentinos mensuales para el mes de enero de 2010.  (Fuente: Argenpress)

Fuente : www.agenciawalsh.org / 9-3-2010

                               

6. El eximirse de su responsabilidad gubernamental mediante acusación a trabajadores del sector

 

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info) plantea: "Cada vez que escuche, vea o lea a algún ministro, especialista o dirigente decir que debemos mejorar la “calidad educativa”: desconfíe, siempre desconfíe.

 

Pablo Imen es contundente: “Para el Estado la crisis educativa configura una «crisis de calidad» ocurrida por responsabilidades de la institución escolar y (dicho de modo más o menos eufemístico) por la obsolescencia de docentes llamados a 'reciclarse' para formar sujetos 'empleables' en un mundo globalizado timoneado por la «Sociedad del Conocimiento y la Información»” .

 

La plutocracia es perversa. No hay dudas. No sólo han convertido las escuelas en galpones

sino que pretenden hacernos creer que los docentes y los educandos somos los generadores de lo que denominan “Crisis de calidad”.

 

Hay que seguir discutiendo sobre educación y democracia en este Bicentenario.

 

Simón Rodríguez tiene razón: “Ninguna palabra es inocente”.

 

Darío Balvidares es terminante y también coincide (años y contexto mediante) con el maestro de Bolívar: “La Ley Federal de Educación (reemplazada por la Ley de Educación Nacional 26.206) funciona como la precondición del nuevo colonialismo; su aparición desplaza al concepto de educación a la noción de 'producto' y da muerte a la educación como derecho social. La primera etapa consistió en instalar socialmente mecanismos de carácter psicolingüístico”.

 

En efecto: lo que la plutocracia desea es que pensemos a la educación con sus ideas, categorías y conceptos.

 

Juan Carlos Tedesco en “El nuevo pacto educativo: Educación, competitividad y ciudadanía en la sociedad moderna” destaca un documento de 1995 elaborado por grupos industriales de Europa (Fiat, Pirelli, Shell, Siemens, Bayer, Nestle, Petrofina, Olivetti, Telefónica y otros). Tales empresarios preocupados por la “competitividad de la economía” consideran que la educación debe formar trabajadores y ciudadanos con la capacidad de “el dominio de la lengua, de los fundamentos de las ciencias y las nuevas tecnologías, el pensamiento crítico, la capacidad para analizar problemas (…) trabajar en equipo, tener gusto por el riesgo (…) sentido de la competencia, de servicio a la comunidad y civismo”.

 

María de Pauli en La Empresa Educativa precisa esa neo alianza entre educación, lenguaje y mercado: “Los industriales – nos dice Tedesco – apropiándose del discurso educativo más clásicamente humanista sostienen que tienen necesidad de 'individuos autónomos', capaces de adaptarse a cambios permanentes y de enfrentar sin cesar nuevos desafíos. Una educación fundamental y equilibrada debe producir 'hombres completos' más que especialistas y es con ese espíritu que preconizan una formación polivalente”.

 

En definitiva: que empresarios y funcionarios repitan frecuentemente los conceptos de “calidad y equidad” educativas es obvio. Pero (me parece) que quienes aspiramos a una democracia verdadera deberíamos aprender a descolonizar nuestros pensamientos y emociones.

 

¿Qué significa “calidad educativa” en un país donde 6.300.000 jóvenes menores de 18 años sobreviven empobrecidos?

 

A mediados de junio de 2009 el entonces Ministro de Educación de la Nación Juan Carlos Tedesco presidió la tercera reunión del “Consejo Nacional de Calidad Educativa” creado por al artículo 98 de La ley de Educación Nacional Nº 26.206. Dicho encuentro contó con representantes de los gremios docentes, organismos internacionales, empresarios y organizaciones sociales.

 

Recientemente el actual Ministro de Educación Alberto Sileoni en la apertura del II Congreso Internacional sobre Profesorado Principiante e Inserción Profesional a la Docencia señaló: “Los educadores deben ser militantes porque no enseñamos solo para mejorar la calidad educativa, también enseñamos para incluir, para dar revancha a los que menos tienen. Los docentes deben sentirse y decirse parte de un Estado educador que quiere mejorar la vida de los que más necesitan ”.

 

La plutocracia es perversa. No hay dudas. Su cinismo es mundial.

 

En México la UNESCO ( Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) con su documento “Llegar a los marginados” describe la “Crisis de Calidad” que padece la educación del país Azteca.

 

Vernor Muñoz Villalobos, Relator Especial sobre el Derecho a la Educación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que México “enfrenta dos grandes retos: abatir la exclusión que genera el propio sistema educativo y elevar la calidad”. Para Muñoz Villalobos la deserción y el rezago está relacionado con la capacitación y formación docente que “muchos expertos han calificado como primigenia, irregular e inconsistente”.

La estrategia oficial en México y Argentina es similar: los responsables de la crisis (o ¿devastación?) educativa “somos” los docentes que “burros y porfiados” no enseñamos para la “inclusión”.

Ignacio Lewkowicz en Pedagogía del aburrido afirma: “Hace algún tiempo, a partir de varias experiencias, construimos una metáfora para nombrar situaciones en que la subjetividad supuesta para habitarlas no está forjada: la metáfora del galpón. Un galpón es un recinto a cuya materialidad no le suponemos dignidad simbólica. La metáfora del galpón nos permite nombrar lo que queda cuando no hay institución: una aglomeración de materia humana sin una tarea compartida, sin una significación colectiva, sin una subjetividad capaz común”.

 

Las escuelas del Bicentenario son galpones. Son galpones que la plutocracia utiliza para contener por varias horas a los pibes y jóvenes de la Argentina. Fuera de esos galpones –los que pueden- perviven bajo el consumismo desenfrenado y la era del vacío. El Presidente de Claro Argentina Carlos Zenteno prefigura el futuro de los “galponeros”: “Queremos venderle móviles a los jóvenes. Un niño de 7 u 8 años, que sepa leer o escribir, puede usar un móvil. Porque no es necesario que lo use para comunicarse, puede usarlo con otras aplicaciones ”.

 

Que no piensen pero que sepan emplear un teléfono celular.

Esa es la “calidad educativa” del “Pacto educativo” de Filmus, Tedesco, los K y la UNESCO.

 

Es imprescindible desbrozar el lenguaje que empresarios, gobernantes y colonizadores acordaron establecer.

 

¿Qué tal si en vez de reiterar que debemos mejorar la “calidad educativa”… nos planteamos repensar y reflexionar cómo recrear y reconstituir la “situación educativa” que abordamos todos los días como docentes?

 

La plutocracia procura soterrar que son ellos los multiplicadores de una situación educativa cada vez más opresiva y desubjetivante… De ahí: el discurso permanente de “calidad y eficacia” pedagógicas.

 

Debemos atrevernos a educar más allá del capital, insiste István Mészaros.

 

Pero tampoco debemos olvidarnos de dos compatriotas que tienen mucho de responsables en esta “crisis educativa”: Stella Maldonado (Secretaria General de la CTERA) y Hugo Yasky (Secretario General de la CTA).

 

¿Acaso cuando concurren a las reuniones del Consejo Nacional de Calidad Educativa no podrían llevar (Yasky y Maldonado) el libro El grito Manso de Paulo Freire y leerles al resto de los participantes algunos párrafos del capítulo “Elementos de la situación educativa”? “No hay situación educativa que no apunte a objetivos que están más allá del aula, que no tenga que ver con concepciones, maneras de ver al mundo, anhelos, utopías” escribió Freire en el citado apartado. Y Luis Pagani (Presidente de Arcor y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica) bien resume el horizonte educativo de este Bicentenario: “Hay que fortalecer la capacitación y la educación específica para el trabajo articulando el ámbito de las escuelas con el de las empresas. (…) La vinculación entre escuelas y empresas es parte integral del sistema educativo ”.

 

A los más aptos de los galpones los tendremos en cuenta, asemejan satirizar los hombres de la plutocracia.

 

Yasky, Maldonado y Cía. también (y vale persistir) son responsables de la “crisis de calidad educativa”. José Saramago acierta: “El sindicalismo está domesticado y esa ha sido la gran operación del sistema capitalista: la domesticación ”.

 

Que cada uno al leer estas palabras haga lo que quiera con ellas.

 

Yo –mientras tanto- seguiré pensando en cómo derrotar al amo que los argentinos llevamos dentro.

 

¿Y si lo hacemos juntos no es mejor?".

 Fuente:http://www.argenpress.info/ 12-3-2010

 

En consecuencia, es prioritario evaluar que la democracia restringida es sucesora de la dictadura cívico-militar. Supone un esquema de gobernabilidad del sistema de saqueo que fue sostenido por el bipartidismo pero cuando éste perdió arraigo masivo, fue socorrido por el Frente Grande bajo la conducción de Carlos Chacho Álvarez.

 

A fines de 2001, la rebelión popular expresa crisis de representación política y rechazo al neoliberalismo. A partir de mayo de 2003, el presidente Néstor Kirchner gana amplio consenso identificándose con los reclamos más sentidos. Pero lo cierto es que recompone el esquema de gobernabilidad para la seguridad jurídica de acreedores e inversores o, mejor dicho, los saqueadores.

 

Como en Chile posterior a Pinochet, las posibilidades de éxito en las elecciones y en la instalación de agenda pública quedan dentro del binomio centroizquierda-centroderecha cuya riña no sobrepasa el compromiso de respetar el pacto con el poder económico e imperialista y excluir a las izquierdas sea por estigmatizarlas, sea por aprovechar la falsa creencia de las mayorías que las reivindicaciones no pueden politizarse.

 

Desde diciembre de 1983, existe el pacto con los poderes establecidos (mediante Estado terrorista) que Cristina Fernández de Kirchner acaba de explicitar retando a la oposición oficializada como tal. Se trata de la obligación fundamental de quien asume la presidencia: garantizar el pago de la deuda externa pública (o estafa) a los acreedores. Raúl Alfonsín justifica ese compromiso contraído como imperativo de honrar la deuda y Néstor Kirchner, como desendeudamiento. Ahora, Cristina Fernández simplemente se afirma en que pagará la deuda pública externa, niega toda posibilidad de debate y etiqueta de irresponsable e irracional al no pago de la deuda pública externa. Refuerza la inflexibilidad de su decisión amenazando, como antes de las privatizaciones, que si no puede cumplir con el compromiso de Argentina, nos veremos privado de todo.

 

¿Por qué la señora Presidenta aparece tan arrogante y desdeñosa de nuestra capacidad reflexiva? Sucede que está convencida que el capitalismo seguirá sea como sea y por tanto, de su impunidad. Ante todo, confía en que su matrimonio mantendrá el liderazgo en la gobernabilidad del sistema de saqueo a través de fomentar el reñidero político dentro del binomio que polariza a la mayoría de la población; practicar la conducta del tero; volver inocuas a las luchas de resistencia y consolidar tanto a los aparatos clientelares y las patotas como a los 'feudos' provinciales.

 

Además, preguntémonos acerca de cómo es posible que la señora Presidenta pueda tener la impunidad de ostentar que pervierte el Estado. Resulta increíble la obsecuencia de políticos e intelectuales progresistas o izquierdistas que siquiera chocaron con la explicitación presidencial de afianzar el Estado garante de la satisfacción a los 'acreedores' y del privilegio al crecimiento de los grandes capitales financieros a costa de la pobreza e indigencia mayoritaria. Busquemos la respuesta, por el lado masivo, hay acogimiento en la naturalización que se le inculcó desde décadas. Cristina Fernández actualiza esta modelación de la conducta de los de abajo encubriéndola como insistencia en enseñar la lectura de la realidad tal cual es. Y al último refuerzo de aquel acostumbramiento a un orden verticalista, el matrimonio K lo complementa con escenificaciones épicas y melodramáticas.

 

Lo cierto es que "a partir de finales de 2003 se origina un atascamiento de dinámicas sociales y políticas transformadoras que se habían puesto en marcha en este país latinoamericano y se inicia un nuevo ciclo que se podría describir como "post-neoliberal" (pues el neoliberalismo no desaparece, sino que se reconvierte). Se entra, por tanto, en un momento de impasse, de estancamiento temporal de la política, algo que también podría decirse que ocurre a nivel global (al menos, en los países occidentales). Este impasse genera confusión y perplejidad: no se sabe hacia dónde nos lleva, pero sí se intuye que las herramientas teóricas y discursivas que se usaron en el pasado (incluso en el pasado más reciente; en el pasado, en el caso argentino, de las asambleas barriales de entre 2001 y 2003) ya no sirven para localizar los nuevos "puntos de apertura y conflicto", los intersticios por los que, a día de hoy, se pueden introducir enunciados transformadores.

 

En cualquier caso, el Colectivo Situaciones considera que este impasse no debe concebirse como una derrota ("tampoco es, evidentemente, una victoria"), sino como una oportunidad para reinventarse, para tomar un nuevo impulso y analizar cuestiones que en momentos de mayor tensión política suelen quedar en un segundo plano (por ejemplo, para analizar qué hay que hacer para mantener experiencias de autoorganización a largo plazo).

En opinión de este colectivo debemos enfrentarnos al actual impasse sin recurrir a polarizaciones esquemáticas ni a una visión nostálgica de luchas pasadas. La memoria de esas luchas debe ser un punto de partida para pensar los desafíos del presente, no una especie de referencia ideal (y, por tanto, de límite) que sólo conduce a intentar reproducir literalmente las respuestas que entonces se dieron y a hacer un uso retórico -tan solemne como ineficaz, tan vacío como desmovilizador- de discursos y símbolos, de enunciados y dispositivos de intervención ideados para un contexto histórico muy distinto al actual.

Esto es lo que, según el Colectivo Situaciones, han hecho los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner que han recurrido sistemáticamente al imaginario de las luchas revolucionarias de la década de los setenta (como si la historia fuera reversible y el neoliberalismo no hubiera cambiado el modo en que el Capital impone su dominio). Una estrategia tosca pero eficaz, pues gracias a ella han conseguido, por un lado, dotarse de legitimidad (al subrayar el pasado revolucionario de los actuales dirigentes) y, por otro, sacar fuera del centro del debate público la crítica radical al modelo neoliberal y a la lógica representativa que asumió gran parte de la ciudadanía entre 2001 y 2003.

 

Varios interlocutores locales del taller recordaron que también en España, cuando ha gobernado la izquierda se ha producido este doble proceso de apropiación y desactivación. Por ejemplo, ha habido una apropiación de la memoria de la oposición antifranquista, hasta el punto de que se ha construido un discurso oficial en torno a ésta que obvia que en su seno hubo planteamientos teóricos y prácticos que iban más allá de la crítica al Franquismo (como se analiza en el proyecto Luchas autónomas en el Estado español 1970-1977, coproducido por UNIA arteypensamiento) y que idearon formas de resistencia que huían de la lógica de la representación y apostaban por una democracia directa. Por otro lado, las victorias electorales del PSOE en 1982 y 2004 propiciaron una fuerte desactivación de la movilización ciudadana que había emergido en los años anteriores.

 

Otros participantes del taller indicaron que esto es algo habitual: el poder (entendiendo éste en un sentido amplio) intenta siempre desactivar e instrumentalizar las experiencias y energías sociales que tienen un potencial transformador y desestabilizador. Para ello trata de apropiarse de sus discursos y enunciados -de "fagocitarlos", de "vampirizarlos", algo que hace de modo cada vez más sutil y sofisticado (y, por tanto, difícil de combatir), lo que obliga al antagonismo a repensarse y reinventarse si no quiere quedar atrapado en imágenes y formas que ya han sido asumidas por el sistema.

 

No tiene sentido, por tanto, que los movimientos sociales caigan en una idealización nostálgica de luchas pasadas. Eso puede paralizarles (pues la comparación con el presente les desanima) o, lo que es igual de negativo, puede llevarles a sumergirse en una dinámica onanista que les impide localizar nuevas prácticas colectivas de enunciación en las que se expresa y manifiesta lo común. Por ello, según algunos de los participantes del taller, en momentos de impasse, los colectivos militantes no sólo tienen que permanecer atentos a lo que ocurre a su alrededor, sino también intentar construir espacios de acción y reflexión que posibiliten que sedimenten las energías políticas antagonistas que se generan en periodos de mayor movilización social (...)". Fuente: http://ayp.unia.es/index.php?option=com_content&task=view&id=488

 

Avanzan las luchas de los trabajadores por la salud pública, por la educación pública, por la dignidad salarial y jubilatoria, por la democracia sindical y de los pueblos por la vida, el territorio, los bienes comunes. Se unifican contra el dominio del 'Mercado' y el empobrecimiento, la degradación medioambiental. También se expresan con el PEDIDO DE JUICIO POLÍTICO Y REMOCIÓN A LOS RESPONSABLES DE LA REPRESIÓN EN ANDALGALÁ, CATAMARCA

La megaminería impuesta por la fuerza

Ante la violenta represión a los pobladores de Andalgalá, donde fueron golpeados, baleados y gaseados por un grupo de élite de la policía catamarqueña, Autoconvocados por la Vida de Andalgalá y la asamblea El Algarrobo junto a diversas organizaciones sociales promoverán:

a) la destitución mediante Juicio Político del intendente de Andalgalá José Perea por amenazas de muerte y su complicidad en la represión,

b) el inicio del proceso de remoción del juez de Control de Garantías Rodolfo Cecenarro, quien autorizó la represión.

c) el inicio del proceso de remoción de la fiscal de instrucción Marta Nieva, quien lo ordenó.

d) el inicio del juicio político al Ministro de Gobierno y Justicia de la provincia de Catamarca, Dr. Luis Oscar Javier Silva, quien tiene a su cargo a la policía provincial.

 

Es necesario recordar que el pasado 15 de febrero, un grupo de élite de la policía de Catamarca (grupo Kuntur) reprimió salvajemente a los pobladores en el camino a Agua Rica, entre los que se encontraban ancianos, mujeres y niños resistiendo pacíficamente el inicio de tareas de explotación minera en su región. Inmediatamente la policía reprimió en la plaza central a otros pobladores, sin permitir el acceso de abogados, médicos ni periodistas. Todo ello en un clima previo de intimidaciones públicas y privadas, donde el propio intendente José Perea, amenazó de muerte a quienes impidieran el ingreso a la megaminera Agua Rica, proyecto que pretende operar a 17 kilómetros de Andalgalá, lo que implicaría la defunción del pueblo.

 

Andalgalá no es un ejemplo aislado de la violencia estatal, la cual bajo diversas formas se ha repetido a lo largo del país en los últimos tiempos contra quienes resisten un modelo de producción extractivo y contaminante (megaminería, agronegocios, etc.). De esta manera, nos parece importante también hacer referencia a los hechos recientes de desalojo y militarización en la comunidad mapuche Paichil Antriao y de persecución y quema de Radio FM Arco Iris en Loncopué, Provincia del Neuquén". Fuente: www.anred.org /13-3-2010

 

 


 

 III.

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

Planteo

Analicemos cómo el desarrollo capitalista implica extrema impunidad de los oligopolios para multiplicar sus súper negocios que degradan y destruyen las condiciones de vida digna de todos los pueblos planetarios. Por supuesto, los más afectados somos quienes representamos la gran mayoría humana que tenemos raíces históricas en -y compromisos con- países sometidos al imperialismo.

 

Pedro Rivera Ramos ejemplifica sobre el crecimiento económico y progreso científico-tecnológico del capitalismo en antagonismo irreconciliable con la democracia, la justicia social y la igualdad de oportunidades de ser felices para todos los de abajo. Veamos:

 

El gran negocio transnacional de los medicamentos

por Pedro Rivera Ramos (especial para ARGENPRESS.info)

 

"La producción de medicamentos constituye uno de los componentes más importantes, más sólidos y más poderosos, conque cuentan en la actualidad las gigantescas corporaciones transnacionales, que luego de la reestructuración que hiciesen de su producción de plaguicidas, se autocalificarán como “industrias de las ciencias de la vida”, al pasar a controlar virtualmente todas las actividades esenciales para los seres humanos en todo nuestro planeta.

Así, Syngenta, Monsanto, Bayer y otras, poseen una concentración de intereses y un poder casi absoluto de áreas tan vitales, además del lucrativo mercado farmacéutico, que comprende a las semillas agrícolas, los productos veterinarios, los plaguicidas, la biotecnología y el transporte y distribución de alimentos. Esto explica en gran medida, muchas de las particularidades que hoy rodean y definen a una industria farmacéutica, mucho más identificada con conceptos como rentabilidad económica, acumulación de capital y beneficios, que en curar y salvar vidas humanas.

En un mundo donde un niño menor de diez años muere cada cinco segundos por hambre; más de 60 millones de mujeres dan a luz sin asistencia médica; 2,400 millones de personas carecen del acceso a servicios sanitarios básicos; una tercera parte del planeta, según la OMS, no tienen acceso a los medicamentos esenciales y más de 10 millones de niños mueren anualmente por enfermedades para las que existen tratamientos; la poderosa industria farmacéutica, concentrada en un puñado de empresas de países altamente desarrollados y que monopolizan más del 85% del valor de la producción mundial de fármacos, en buena parte protegidos por un sistema de patentes totalmente injusto, arbitrario y fuera de control, genera utilidades superiores a los 446 mil millones de dólares anuales.

 

Su poder es tal magnitud que imponen sus precios, discriminan en sus ventas, aplastan las producciones locales, sobornan políticos, médicos y autoridades de salud pública, en un negocio donde prevalece cada vez menos la ética y la salud y sí la codicia y el mercantilismo más rampante. De ese modo, lo que realmente le interesa a la gran industria farmacéutica, no es la producción de medicamentos para curar, sino, como bien afirmara el premio Nóbel de medicina de 1993, Richard J. Roberts, en entrevista en mayo del 2008 a la revista Autogestión, que el verdadero interés de éstas empresas por los fármacos es “sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre”.

Más concretamente: clientes, pacientes y usuarios; pero nunca, ni lo suficientemente muertos ni lo suficientemente sanos (...)".

 

En consecuencia, averigüemos ¿cómo el desarrollo capitalista en contra de la humanidad entera se da sólo por complicidad de quienes son parte e impulsan la revolución científico-tecnológica y por qué ya avanza la ruptura ético-política que contribuirá a poner fin a esta impunidad?

 

Ideología

Leamos entrelíneas cómo especialistas en las distintas ciencias y tecnologías perfeccionan sus trabajos sin importarles cuáles necesidades satisfacen, a quiénes benefician y en qué consisten las consecuencias sobre la sociedad, la humanidad y la naturaleza.

 

Pedro Rivera Ramos (especial para ARGENPRESS.info), en "El gran negocio transnacional de los medicamentos", declara: "La pronunciada y cínica orientación del negocio farmacéutico transnacional, se descubre en toda su amplitud cuando advertimos que la venta de drogas para mejoramiento estético, reducir peso corporal, dominar el stress o superar la impotencia, es decir, para gente esencialmente sana, representa una de sus principales preocupaciones investigativas y es la que les genera sus mayores ingresos.

 

Esto demuestra que la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, cuyo más alto volumen de producción y consumo se realiza en los países altamente industrializados, además de estar adaptada a sus condiciones socioeconómicas con niveles de prevención, higiene y alimentación diferentes a los que tienen los habitantes de los países del llamado Tercer Mundo, está dirigida hacia los sectores de la población mundial que disfrutan de ingresos sustanciales o cuentan con dolencias o padecimientos altamente lucrativos.

Por ello no resulta exagerado conocer, que casi el 90% del presupuesto que estas poderosas industrias destinan a la investigación y desarrollo de nuevas drogas, persigue el interés de atender los problemas de salud de sólo el 10% de la población mundial. A esto se añade que otro elemento que exhibe el verdadero móvil del multimillonario negocio farmacéutico, lo encontramos en el impresionante gasto que realizan en sus renglones de comercialización y publicidad.

 Sólo en el área de comercialización admiten sin mucha reserva, que invierten más de tres veces lo que gastan en investigación y desarrollo y que el monto de su publicidad para los países capitalistas desarrollados, ronda el 30% del valor total de sus ventas. Precisamente en el campo de la publicidad emplean “todas las tácticas conocidas en el mundo capitalista: folletería de lujo, publicidad por saturación, muestra gratis, viajes, obsequios, conferencias, control de publicaciones y, lo más importante, visitas reiteradas de vendedores especializados ('representantes' o 'visitadores' médicos)”.

 

La salud, que junto a la educación y a la alimentación, constituyen derechos básicos de cualquier ser humano con total independencia de su nivel de ingreso, aparece, para felicidad y complacencia de la industria farmacéutica transnacional, considerada como una mercancía más en los tratados de libre comercio y en la OMC. Allí se discuten e imponen normativas sobre propiedad intelectual y acceso a los medicamentos, que tienen un efecto dramático y devastador sobre la salud de millones de personas en el mundo y, principalmente sobre pacientes de países pobres con SIDA, Alzheimer, afecciones cardíacas, hipertensión y otras.

 

Las patentes sobre medicamentos, basados muchos de ellos en compuestos bioquímicos y conocimientos tradicionales recogidos o robados en las regiones tropicales y subtropicales, niegan toda la teoría económica liberal fundada en el libre comercio, al sustentarse irónicamente en el proteccionismo y los derechos monopólicos. Este privilegio que limita sensiblemente la competencia entre las empresas, ejerce una fuerte restricción sobre la fabricación y distribución de fármacos genéricos que son producidos por países como India, Brasil y Tailandia y que pueden costar hasta un 50 por ciento menos que los medicamentos patentados.

 

Los genéricos no solamente han demostrado ser más baratos y muy exitosos como equivalentes terapéuticos de los productos de marca, --la experiencia brasileña en el tratamiento del SIDA así lo confirma-- sino que representan un ahorro considerable de divisas para los países pobres. Esto explica las razones que llevaron a los 146 países miembros de la OMC a fines de agosto del 2003, a poner en práctica parcialmente el punto # 17 de la Declaración ministerial de Doha, que recalca que el Acuerdo relativo a los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual, “se interprete y aplique de manera que apoye la salud pública, promoviendo tanto el acceso a los medicamentos existentes como la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos”. Con dos años de retraso y luego de ocho meses de bloqueo por Estados Unidos, el acuerdo alcanzado permite que los países pobres, puedan tener acceso a fármacos de bajo precio para luchar contra las enfermedades únicamente infecciosas.

 

Pero esta decisión, que distó mucho de poner en peligro a las principales patentes farmacéuticas y sus jugosos beneficios, no fue bien recibida por las poderosas empresas que hay detrás. Nada tardaron en la Unión Europea para manipular la normativa aduanera y bajo el supuesto de sospechas de falsificaciones médicas protegidas por propiedad intelectual, obstaculizar hasta por seis meses en aeropuertos de Holanda y Alemania principalmente, el comercio de fármacos genéricos legítimos. De todos modos, incautar o retener remesas médicas legales por presiones de empresas farmacéuticas multimillonarias, es un acto no sólo criminal, sino absolutamente inmoral, y pone de manifiesto la estrecha colusión existente entre estos Estados y sus omnipotentes industrias farmacológicas.

 

Precisamente es este vínculo el que sirve para explicarnos las exageradas exigencias que aparecen en los capítulos de propiedad intelectual de los TLC y que en la mayoría de las ocasiones, rebasan todo lo previsto hasta ahora en las normativas y discusiones en la OMC. En esas tratativas y aprovechándose de la debilidad de los países con los que negocian, terminan por imponerles períodos superiores a los 20 años de vigencia para sus patentes; protección para sus datos de prueba de 5 a 10 años; descartar hasta el uso de la salvaguardia más importante que permite la OMC: las licencias obligatorias.

 

Naturalmente que nadie puede objetar la lucha necesaria contra las falsificaciones o adulteraciones de productos farmacéuticos y todos los países deben adoptar las medidas que consideren indispensables. Con esto se frenaría ampliamente un negocio que logra falsificar el 10% de los medicamentos disponibles en el mercado mundial, generando más de 40 mil millones de dólares al año. Actividad que no sólo representa la distribución y consumo de fármacos ineficaces, sino que además, puede causar víctimas fatales como las casi doscientas personas que en el 2006, fueron envenenadas con dietileneglycol en Panamá o el tráfico de efedrina y medicamentos adulterados descubierto en Argentina en agosto del 2008 y que terminó con un triple homicidio.

 

No obstante, también es preciso exigir responsabilidades a los laboratorios farmacéuticos transnacionales, cuando prefieren escoger las ganancias y el lucro, en lugar de salvaguardar la salud y la vida de los seres humanos. No es necesario explicar mucho esto para saber de lo que hablamos. Allí están los ejemplos con el antiinflamatorio Vioxx (rofexocib) de la empresa Merck, misma que según Peter Gillespie, tenía en Estados Unidos a principios del 2007, “2,300 millones de dólares por conceptos de impuestos no pagados por transferir sus patentes de medicamentos a una compañía fantasma en Bermuda y luego deducir de sus impuestos las regalías que se pagó a sí misma”.

 

Del mismo modo, encontramos el antibiótico Baytril de los laboratorios Bayer, que hace algunos años atrás fue prohibido parcialmente por la FDA (Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos), ya que pese a estar recomendado para uso veterinario, se descubrió que “afectaba sensiblemente la acción de algunos productos con destino similar en los humanos”. También de la Bayer, empresa responsable de varios tóxicos agrícolas, hubo que retirar el Lipobay (Cerivastatina), recomendado para combatir el colesterol, cuando se demostró ser el causante de miles de muertes por infartos. Pfizer, otro poderoso laboratorio farmacéutico, tuvo problemas similares en el 2004 con dos de sus medicamentos estrellas: Celebrex y Bextra (valdecoxib).

 

Estas pocas muestras del comportamiento de la industria farmacéutica, ponen de manifiesto que la lógica mercantil que impera en sus actividades, carece por completo de ética. En ella es muy común la demora en reconocer los efectos secundarios de sus productos y retirarlos del mercado, aún a costa de la vida de las personas; abultar sus costos de investigación y desarrollo para justificar el precio de sus sustancias patentadas; lanzar versiones modificadas de productos existentes, sin que representen ningún adelanto químico significativo; y aprovecharse con mucha efectividad del considerable apoyo económico que les brindan generosamente los Estados altamente desarrollados. En resumen, las transnacionales de los medicamentos están más ligadas a los intereses de Wall Street, que son a su vez los del avasallador mercado, que a las necesidades más apremiantes de toda la Humanidad". Fuente: http://www.argenpress.info/2010/02/el-gran-negocio-transnacional-de-los.html 11-2-10

 

En consecuencia, especialistas e intelectuales están siendo partícipes de los genocidios implícitos en el desarrollo capitalista. Trabajan de acuerdo con ese funcionamiento socioeconómico en antagonismo irreconciliable con las necesidades e intereses de todos los pueblos planetarios. Proceden de ese modo por individualismo, cerrazón vocacional, mentalidad colonizada o analfabetismo político.

 

Ahora, si es que se identifican progresistas e izquierdistas precisan bajarse de creer en su superioridad. Es hora que comiencen a escuchar los saberes de los de abajo y a adentrarse en las situaciones de las grandes mayorías para revisar críticamente su extrañamiento de los verdaderos problemas a resolver por los pueblos para el buen vivir.

 

Premisas e hipótesis

Averigüemos formas de ruptura ético-política de los de abajo que desestabilizan la impunidad genocida y represora del apoderamiento de ciencias y tecnologías por el sistema capitalista. Ejemplos son:

1. La autovaloración como pueblo y la exigencia de compromiso a la universidad pública

 

Pastrana, de la Comunidad Diaguita Calchaquí de Tafí del Valle, se presentó en el Rectorado de la UNT para reclamar a la autoridad máxima de esa institución, el rector Juan Alberto Cerisola, un pronunciamiento de la universidad ante los hechos represivos ocurridos ayer sobre la población de Andalgalá, brutalmente castigada por oponerse al proyecto minero Agua Rica. Este emprendimiento minero fue fuertemente cuestionado por la propia UNT en un estudio interdisciplinario del Informe de Impacto Ambiental de la minera.

Fuente: Prensa Contrapunto
 

16/02/2010. Además, Pastrana señaló que la comisión formada para investigar las pruebas de contaminación aportada por las asambleas y comunidades en la Sesión Extraordinaria del Consejo Superior en diciembre último, aun no se ha activado. El rector Cerisola no recibió a Pastrana y delegó los reclamos en el Secretario General de la UNT, Florencio Aceñolaza.

 

CP: ¿Cómo se relacionan los reclamos dirigidos a la UNT a fines del año pasado con los últimos hechos de brutal represión ocurridos en Andalgalá?
Marcos Pastrana: Está íntimamente relacionado porque este es un reclamo de larga data de las comunidades respecto de la responsabilidad de la Universidad en el tema minero como socia de Alumbrera, y entendiendo que Alumbrera es el muestrario de todos los impactos negativos que puede sufrir una comunidad.
Además, teniendo en cuenta ante la inminencia de la apertura de Agua Rica y los incidentes graves que se han producido ayer en Andalgalá, donde hubo una represión salvaje de parte del grupo Kuntur, Infantería y policía de Catamarca sobre la población, donde golpearon e hirieron indiscriminadamente a mujeres, niños y ancianos, muchos de ellos detenidos luego sin registro alguno; cabe destacar que ya hace un tiempo la UNT se expidió sobre el Estudio de Impacto Ambiental de Agua Rica, y determinó la inviabilidad de este proyecto para la supervivencia tanto del pueblo de Andalgalá como de otras zonas aledañas.
El año pasado hicimos un pedido a la Universidad por el rol que le compete como institución y lo que esperábamos de ella, manifestando que la desatención de todas esas responsabilidades iban a seguir produciendo hechos de violencia de esta naturaleza.
La división social es evidente y no fue negada por el Secretario General de la UNT, Florencio Aceñolaza, que reconoció que existe esa división. Salvo que expresó que en algunos puntos no coincidía en cuestiones técnicas respecto a la minería.
Nosotros como comunidades somos conscientes de que aquí no estamos jugándonos puntos de vista ni quien tiene la razón o no. Hablamos de la supervivencia de los pueblos, de lo que está sucediendo con el agua, con las enfermedades, con nuestras cosechas y producciones y especialmente con nuestro derecho de autodeterminación.

 

CP: ¿Qué lectura hace de la presencia de Aceñolaza en lugar del rector Cerisola?
MP:
Desde una opinión personal, yo creo que buscan hacer correr un poquito más el problema, porque no fui atendido por el señor rector. Pero pienso que si el Secretario General le traslada todo lo que se le ha comunicado, tiene que tomar una resolución. En todo esto hay un proceso que cumplir y nosotros lo hemos cumplido: nos dirigimos al Consejo Superior (CS), expusimos ante el CS; cumplimos en reclamarle y notificarle de los daños producidos, porque ya no venimos a solicitarle nada, sino a reclamar y a notificar de lo que está sucediendo.

 

CP: ¿Cuál fue entonces el reclamo concreto de hoy?
MP:
Primero, queremos que esa comisión que se ha formado para evaluar nuestros pedidos y los impactos ambientales realmente se haga efectiva a través de grupos interdisciplinarios que estudien la situación in situ, que vayan a las comunidades, porque hasta la fecha absolutamente nadie nos ha visitado en las comunidades sobre estos temas, ni hemos tenido conocimiento de que la universidad haya iniciado algún tipo de investigación para controlar o verificar lo que estamos denunciando.
En algún momento se habló de cuál es la responsabilidad de la Universidad; creo que se trata de responsabilidad administrativa, política, institucional, científica, y también financiera porque la UNT está haciendo uso de utilidades provenientes de la minera para hacer refacciones o mejorar cuestiones edilicias de la universidad mientras que esa empresa que provee las utilidades nos causa graves deterioros ya no sólo a nuestras actividades sino ya a nuestra supervivencia. El nivel bajante de las aguas superficiales, el deterioro de las cosechas y las sequías están dentro de las previsiones efectuadas oportunamente sobre el trasvasamiento de cuenca que se está produciendo en Campo del Arenal.

 

CP: ¿Tenía conocimiento el Secretario Aceñolaza de los hechos de represión sucedidos ayer en Andalgalá?
MP:
Dijo que no. Que lo lamentaba, que no pensaba que pudiera suceder esto...´

CP: ¿Qué destaca de lo sucedido ayer en Catamarca?
MP:
Que es la solidaridad entre los pueblos lo único que está movilizando todo esto. Lo de ayer fue un ejemplo en Andalgalá, realmente alentador, respecto al avance de la autovaloración como pueblo, de coraje, de convicción acerca de lo que se está pidiendo...".
Fuente: www.noalamina.org /17-2-2010

2. La afirmación en su dignidad de trabajadores

 

La Agencia de Noticias Red Acción(ANRed) se refiere a:

"Docentes precarizados


La precarización laboral y los contratos basura son moneda corriente en el ámbito privado. El trabajo docente en particular es uno de los más afectados por esta situación. A la alta exigencia de formación y actualización del profesional de la educación se le retribuye con salarios mal pagos, pésimas condiciones de trabajo e incluso persecución laboral a la hora de defender sus derechos.

Así como ANRed ha analizado la situación de los profesores de español para extranjeros , se adentra ahora en la incipiente organización de otro sector de la enseñanza: el del docente de universidades privadas.

 

Universidades privadas en Argentina: el invento menemista

La ley de Educación Superior (LES) de los años '90 permitió a los inversores de la educación privada ganar importantes terrenos. Entre otras medidas, las universidades privadas se integraron al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), y el órgano de evaluación externa CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) validó los títulos de estas universidades en igualdad de condiciones que las universidades públicas. La CONEAU es un organismo que depende de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación. Se creó en 1996, a partir de la LES, con el fin de acreditar las carreras de grado y posgrado y habilitar los títulos otorgados. De esa manera, el sector privado queda equiparado al público, se definen objetivos comunes y se les exigen los mismos requisitos.

La intención de esta política educativa era clara: reducir el gasto estatal y pagar deuda externa, en concordancia con las directivas del Banco Mundial. Así, el organismo internacional tuvo total injerencia en las decisiones acerca del uso del presupuesto educativo de la Nación. Con el mismo objetivo de reducir gastos, el Banco Mundial también exigió que el Estado se encargue exclusivamente de la educación básica y que se transfiera el resto al sector privado.

En este sentido, la implementación de la LES ha dado sus frutos. El Estado recorta el presupuesto de universidades públicas, que funcionan en condiciones paupérrimas y se sostienen gracias al trabajo de docentes "ad-honorem", mientras que las universidades privadas engrosan sus matrículas para acceder a carreras que tienen la misma validez para el sistema académico. Actualmente hay 43 universidades privadas en el país, y su matrícula ha crecido 6,9% en los últimos diez años, mientras que, en el mismo período, sólo creció 1,2% la matrícula de las universidades públicas.

 

Mientras que al docente de universidades privadas se le exige excelencia desde el punto de vista académico, desde una perspectiva laboral lejos está su situación de ser digna. El inciso (c) del Artículo 63 de la LES hace referencia a uno de los criterios que la CONEAU deberá tener en cuenta para habilitar las carreras a dictar en las universidades privadas. Considera para ello: "El nivel académico del cuerpo de profesores con el que se contará inicialmente, su trayectoria en investigación científica y en docencia universitaria". Pero, ¿bajo qué condiciones? ¿qué ley regula la situación en la que trabajarán estos docentes? Al respecto, nada dice la LES y ningún convenio colectivo de trabajo posterior. Por eso mismo, no es casual que, una vez normalizada la situación de las universidades privadas de acuerdo con los criterios de la LES, la precarización de sus docentes vaya en aumento y parece que nada pudiera detenerla.

 

La situación laboral de los docentes universitarios privados

Si bien se regularizó la participación de las universidades privadas en el mundo académico, nada se hizo con la situación de los docentes que quedaron así bajo el azar permitido por la flexibilización laboral.

 

De ese modo, las condiciones laborales en la mayoría de ellas son absolutamente precarias. Dada la ausencia de un estatuto docente que rija los derechos del trabajador de la educación superior en el ámbito privado, hay derechos básicos que no son cumplidos. No existen licencias por enfermedad o por maternidad: docente enfermo, docente que no cobra; en la mayoría de los casos no hay reconocimiento de antigüedad y los contratos son cuatrimestrales, a lo sumo un docente con trayectoria en la institución puede llegar a recibir un honorario en enero que hace a la vez de vacaciones, puesto que la noción histórica de "vacaciones pagas" brilla por su ausencia.

 

En estas condiciones, pensar en un futuro laboral al menos previsible, o planificar la participación a largo plazo en una institución determinada se torna imposible. Tal como afirman algunos docentes "a la hora de jubilarnos tampoco somos reconocidos como docentes, ya que los aportes jubilatorios (en muchos casos discontinuos) entran en una caja general que no habilita para ningún régimen especial como tienen otros docentes de distintas categorías".

 

Cansados de esta situación, los docentes universitarios privados comienzan a organizarse en torno al Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP). Entre ellos se destaca la incipiente organización de los docentes de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) quienes comenzaron a nuclearse a fines del año 2009 con 100 afiliados al sindicato dispuestos a hacer frente a las adversidades cotidianas.

 

UCES: la indecencia, un compromiso

La UCES es una universidad privada aprobada como tal en el año 1991 por el ministro de Educación Antonio Salonia. Actualmente cuenta con siete facultades con sus respectivas carreras de grado y seis áreas que dictan cursos de posgrado. Pese a que la empresa año a año aumenta la matrícula y sus ingresos, los docentes no tienen participación alguna en las ganancias crecientes. Por el contrario, padecen las condiciones de precarización ya mencionadas. Frente a esta situación, a fines del 2009 los docentes forman el DOU (Docentes Organizados en Uces) para poder iniciar reclamos básicos que mejoren sus condiciones laborales.

 

La respuesta de la empresa no tardó en llegar. El 30 de diciembre, la docente Diana Lacal, una de las impulsoras de la organización docente, recibió su aviso de despido. La profesora Lacal hacía 17 años que dictaba las materias Sociología y Teorías de la Comunicación en varias carreras de la universidad. Fue despedida sin causa alguna que diera lugar a la medida aparte de su participación en el grupo de docentes movilizados.

El despido llega en un momento estratégico, puesto que es un tiempo de cierre de la actividad académica. Los docentes no se dejaron amedentrar y no cesaron en la continuidad de los reclamos, aunque debieron sumar ahora una tarea inmediata y urgente: reclamar la reincorporación de la profesora Lacal y denunciar los procedimientos discriminatorios empleados contra la docente despedida.

Fuente: http://www.anred.org/article.php3?id_article=3349 /24-2-2010

 

Prensa de Frente comunica:

Precarización en el Estado provincial

 

LOS TRABAJADORES CONTRA LA PRECARIZACIÓN LABORAL
Vale la pena mostrar que podemos defender nuestros derechos”

Desde hace un año y medio, los trabajadores del Ministerio de la Producción vienen realizando asambleas y actividades reclamando el fin de la precarización laboral. Primero, en 2008, consiguieron un compromiso de las autoridades, en el marco de una reivindicación principalmente salarial. A los pocos meses, ante el incumplimiento, desarrollaron una lucha que incluyó una campaña “para que el ministro Ferré haga como Don Carlos”. Con piquetes y otras medidas consiguieron en junio de 2009 un acuerdo paritario que obligaba al Estado al pase a planta, pero ante un nuevo incumplimiento, hace pocos días volvieron a salir a la calle y finalmente lograron hacer realidad el derecho a un trabajo “en blanco”. Algunos trabajadores que fueron becarios y pasaron a planta nos cuentan sobre esta experiencia.

Precarización en el Estado provincial
“La precarización en este Ministerio se da ya hace varios años, por medio de un método que son las ‘becas’, que nunca funcionó con el fin justificado que tenía en su origen y se dio un pseudo-trabajo, por el cual cumplíamos la misma labor que los demás compañeros de planta y sin embargo no teníamos obra social ni los beneficios de cualquier trabajador en cuanto a sus derechos constitucionales”. El que relata la situación es Guillermo, uno de los trabajadores precarizados que lideró la lucha por el pase a planta y en junio pasado -ante la negativa por parte de UPCN a acompañar las decisiones que surgían de la asamblea- formó con otros trabajadores, casi todos de planta permanente, un cuerpo de delegados de ATE, que hacía varios años no tenía representación y estaba casi sin afiliados.

Pero la pelea contra el trabajo en negro se remonta incluso a un tiempo atrás. Entre agosto y octubre de 2008 se desarrolló un conflicto salarial, conducido por la asamblea, que logró un triunfo parcial en sus reivindicaciones. La demanda era de una bonificación de $600, que se consiguió pero no alcanzó a todos por igual: los becarios, por ejemplo, tuvieron un aumento mucho menor, aunque se consiguió instalar la reivindicación de pase a planta y el Ministerio se comprometió a cumplirla el año siguiente. Sin embargo, avanzado el 2009 no había indicios que se concretara y los precarizados comenzaron a organizarse.

Una lucha con varios escalones
“Se fueron dando reuniones hasta poder concretar asambleas, en las que logramos el apoyo de los compañeros de planta. Y bueno, gracias a eso, después de largas y arduas luchas pudimos concretar el tan ansiado pase a planta”, relata Guillermo. El acuerdo llegó el 25 de junio: tres días antes de las elecciones y con el comienzo de la campaña de “Don Carlos”, que escrachaba al ministro y al gobernador.

En ese momento se firmó un acta de paritaria que obligaba al Estado al pase a planta a partir del 1º de agosto, pero el trámite comenzó a demorarse más de lo previsto, y al comenzar el 2010 todavía no se había hecho efectivo.

En febrero los trabajadores se enteraron que por un problema administrativo los funcionarios querían reiniciar el recorrido del expediente. Ante esa situación, que hacía peligrar lo conseguido ocho meses atrás, nuevamente salieron a la calle a reclamar que el gobernador firmara por fin la resolución. Como no encontraron respuesta, el lunes 22 de febrero, bajo una lluvia torrencial, comenzaron un acampe frente a la puerta del Ministerio, en el centro de La Plata. El acampe duró quince minutos: tras varios llamados desesperados pidiendo que se levante la medida, el Director de Personal bajó a la asamblea y se comprometió, en nombre del ministro, a que el gobernador Scioli firmaría inmediatamente el decreto, que llevó el número de 3297/09.

Balance y el tiempo por venir
Pasadas todas esas idas y vueltas, y con la alegría del final de la odisea, los precarizados no se olvidan de los malos momentos que tuvieron que vivir antes de lograr el objetivo. “Yo voy a hacer referencia a algo que por ahí es lo que menos se dice en las asambleas, que es todo el proceso psicológico emocional por el que pasamos en esta situación”, dice Marcela, que al igual que sus compañeros estuvo casi cinco años trabajando en condición precaria. “Con cada nueva gestión, ves peligrar tu continuidad laboral. Ellos no se dan cuenta, con todos los rumores de pasillo, con todas esas cosas, lo mal que te hacen vivir”. Sobre las medidas de lucha, sostiene que “te quieren trasformar en victimario, cuando en realidad somos víctimas de la situación. A nosotros no nos gusta tener que reunirnos permanentemente para conseguir algo. Sería bueno que no tenga que salir el empleado a pelear por sus derechos, cuando el funcionario sabe que esos derechos existen y que está obligado por su función a cumplir con lo que manda la Constitución, con el derecho laboral y todo tipo de legislación que tenga que ver con eso”.

Martín, otro de los trabajadores que pasaron a planta, coincide con que se trata de “un proceso desgastador, en el que no sabés que te va pasar, donde trabajás como un pseudo-empleado público, firmás expedientes públicos, del Estado argentino. O sea, no solamente no tenés derechos sino que te obligás con cosas que pertenecen a la población, siendo que tu firma no tiene validez. Hemos escuchado el eco de funcionarios que nos han dicho ‘ustedes. firmaron trabajar así, ustedes aceptaron trabajar así’. Nosotros no aceptamos trabajar así, nosotros trabajamos así por necesidad. Es trabajo en negro y punto. Y vos lo aceptás por necesidad. Y después te mantienen así hasta donde el costo les dé”.

- En relación al proceso que obliga al ministerio a pasarlos a planta, ¿rescatan algún elemento positivo?

Martín: Del proceso rescato el apoyo de ATE, el apoyo de la gente de planta, el poco apoyo de UPCN, la verdad que como gremio supuestamente mayoritario, acá dejó mucho que desear. Y como siempre, esta voluntad histórica de la gente, en grupo, de defender los derechos que supuestamente son inalienables, no se pueden tocar, y continuamente en nuestro país se tocan, a diario. Entonces vale la pena mostrarle a los que están arriba que no somos tontos y que podemos hacer valer nuestros derechos. Y acá estamos, en planta. Temporaria.

Marcela: Yo rescato todo lo que dijo él y creo además que todo esto tiene que servir a futuro para generar un cambio dentro del Ministerio. Es decir que estas mayorías que están enquistadas acá y que supuestamente solucionan todo y no solucionan nada, empiezan también a tener su contrapartida, porque creo que eso es verdaderamente democrático. Porque si no entre gallos y medianoches, por ser mayoría, ni siquiera respetan la opinión de sus propios afiliados, porque no la consultan. Esto es como una puerta abierta y no tenemos que permitir que se cierre. No tenemos que dejar ese espacio ahora que se ha abierto para que haya otras voces, otras miradas sobre las cosas, nunca perdiendo de vista lo que sea mejor para todos los trabajadores. Aparte, que esto también haya servido de ejemplo para aquellos que nunca participan de todas estas luchas por miedo. Que vean que no, que cuanto más seamos menos miedo tenemos que tener, porque ya sería una aberración tomar una medida de castigo por estar, en definitiva, defendiendo un derecho. Un derecho que otro no está reconociendo y sabe que ese derecho existe y lo tiene que respetar.

Guillermo: Yo el balance que saco es que el ministerio es una muestra de lo que pasa en la sociedad. La sociedad argentina está inmersa en una crisis política y esta crisis política está relacionada también con una crisis sindical, por la cual los trabajadores ya no tienen esa representación, ese apoyo y defensa de sus derechos. Y que se ha transformado en algo de todos los días, algo cotidiano por lo cual ya no nos preocupamos. Bueno, acá se dio un ejemplo, una renovación en lo que es la construcción de la asamblea y el mandato de esa asamblea ante mayores estamentos. Esa construcción es muy válida para empezar a tomar conciencia de que la fuerza de los trabajadores es el motor de cambio ante los incesantes problemas sociales y económicos que tenemos. Es una herramienta fundamental que está al alcance de todos, que somos nosotros, los partícipes. Lo único que tenemos que dejar de lado es el miedo a la participación, el miedo a las consecuencias que muchas veces ni siquiera existen. Y por eso le digo a los demás trabajadores que tomen sus derechos, que se den cuenta, que se reúnan, participen, que juntos van a poder lograr sus objetivos".

Fuente: http://www.prensadefrente.org/pdfb2/index.php/a/2010/03/09/p5503 09/03/2010

3. El asumirse sujetos colectivos de derechos básicos

 

Sistema Nacional Integrado de Salud

Volver a Carrillo

Arturo M. Lozza nos sitúa:  "Bajo las concepciones del neoliberalismo, las líneas de acción ya no las fijan en realidad las organizaciones políticas como la ONU, la OEA, o la Organización Mundial de la Salud (OMS), sino las del poder económico como el Banco Mundial o el BID que han introducido el concepto de que la salud no es un derecho sino una mercancía, y que sólo la puede recibir aquel que la puede pagar. Para esa concepción, la salud es un bien que se consume y que se vende, es decir, todo lo contrario de la política que impulsaba el Ministro de Salud Pública entre 1946 y 1954, Ramón Carrillo, y todo lo contrario de lo que aspira y necesita el conjunto del pueblo y de lo que proponen los trabajadores de la salud.

El Estado, especialmente a partir de los años 90, se ha ido apartando de sus obligaciones en materia de salud para dejar campo libre al negocio de laboratorios trasnacionales, clínicas privadas, prepagas, distribuidoras de fármacos y gerenciadoras de las obras sociales alrededor de las cuales, el sindicalismo empresario hace su agosto. Los más grandes beneficiarios han sido las multinacionales del medicamento que, al poner en práctica usos desnaturalizadores de la medicina, apelan a trampas y cohechos (lo llaman marcketing) para asegurar mayúsculos negocios.

 

Lo denuncia Ricardo Peidro, secretario General de la Asociación Agentes de Propaganda Médica (AAPM-CTA) y secretario de Derechos Humanos de la CTA: resulta imposible para la industria farmacéutica –nos dice- negar lo evidente: los incentivos, “negocios”, falsos trabajos científicos que muchas veces se utilizan y que no son más que una pantalla para la promoción de medicamentos con mecanismos ligados a la corrupción. Sí –asegura-, la industria farmacéutica entrega incentivos para que se receten más tal o cual medicamento. Estamos hablando de un sector como la industria farmacéutica –añade- donde hay un gran ausente: la regulación y fiscalización del Estado”.

Se hicieron intentos de avanzar con una Ley Nacional para fijar un Código de Ética de Promoción de Medicamentos, que fue aprobada en Diputados pero naufragó en los pasillos del Senado. Ante la incapacidad del Estado, los visitadores médicos en muchos casos son rehenes de esta situación ya que se disciplina a cualquier trabajador que se oponga a estas prácticas con la discrecionalidad de poder despedirlo si no cumple la tarea encomendada. El caso del laboratorio estadounidense Abbott es paradigmático. (...)

Un amplio movimiento
Hace seis años que el Foro Social de Salud y Medio Ambiente de la Argentina viene denunciando situaciones de este tipo y elaborando proyectos para intervenir en el campo de las políticas públicas. Una de ellas, por ejemplo, propone duplicar la inversión en los 1.500 hospitales y en los 6.000 centros de salud dependientes del Estado para garantizar un shock que duplique la oferta pública de servicios gratuitos, con provisión de medicamentos provenientes de la producción estatal. Sin embargo, ni esta ni otras propuestas obtuvieron respuestas.

Por lo tanto, sus integrantes –la CTA, ATE-Salud, CICOP, Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), otras organizaciones sindicales como el gremio de visitadores médicos (AAPM) y movimientos sociales, se reunieron este agosto en la Facultad de Medicina con otras numerosas organizaciones como la Corriente Salvador Mazza, la Comisión de Salud del Movimiento Libres del Sur, la ONG internacional Médicos del Mundo, la Cátedra de Salud y Derechos Humanos de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, el MTR de Florencio Varela y resolvieron lanzar una amplia convocatoria nacional bajo el lema “Volver a Carrillo.

En el cierre de esa trascendente asamblea, Jorge Yabkowski, presidente de la FESPROSA, advirtió acerca de las barreras que se interpondrán: "meterse en el tema de salud, es meterse con la mafia de los laboratorios trasnacionales, las patentes, los seguros privados y los sindicalistas convertidos en empresarios que tienen fuertes intereses en este segmento. La reforma democrática del sistema de salud –agregó- implica un grado de confrontación elevadísimo. No se arregla el sistema de salud sin una batalla política. Por eso, tenemos que ser capaces que las diferentes miradas del campo popular sean posible sintetizarlas en una plataforma en común por la transformación de la salud pública en Argentina, ese es el gran desafío". (...)

La obligación del Estado

El doctor Ramón Carrillo fue el que impulsó el sistema público, gratuito y de acceso universal en la prestación de salud. Duplicó durante su gestión el número de camas públicas en una época en que había mucho menos habitantes que ahora y por lo tanto se necesitaban menos camas que hoy.

“Esta política, aplicada en sus rasgos esenciales, no copiada, es la única que puede convertir a la salud en un derecho de la población, un derecho efectivo y real, tangible, que la gente lo perciba cuando necesite atención médica. Es decir, resolver los determinantes sociales, por un lado, y tener un sistema de salud que responda a sus necesidades sin tener que exigirle ninguna retribución económica.

Ese fue el sistema que quiso y empezó a construir Carrillo, y ese es el sistema que se empeñaron en destruir –y que no han podido por la resistencia de los trabajadores- todos los gobiernos que vinieron después de 1955 con honrosas excepciones como la del doctor Arturo Illia y su ministro Oñativia, que intentaron ponerle freno a las ambiciones de las multinacionales de los medicamentos”, señala Hugo Amor, presidente de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP-CTA).

 

“Nosotros –coinciden en destacar Silvia León (ATE-Salud) y Hugo Amor-queremos un sistema financiado por el Estado al que puedan acceder todos los habitantes de nuestro país. Con lo que nos legó Carrillo –agregan- tenemos hoy una buena base para marchar hacia un Sistema Nacional Integrado de Salud que permita dar este tipo de prestaciones universales”. Fuente: http://www.agenciacta.org.ar/article9091.html/ 9-9-08

 

Por el derecho a la Salud

Campaña de "Volver a Carrillo"

A la Central de Trabajadores de la Argentina le resulta impostergable instalar, en el seno de la sociedad, la discusión de un nuevo modelo sanitario para todo el país. Su Mesa Nacional de Salud, en el marco de la campaña "Volver a Carrillo", dio a conocer un documento donde se aclara: Carrillo sostenía que ”no hay pueblo sano sin justicia social” y es desde esta concepción que creemos imprescindible la generación de nuevos modelos productivos que pongan freno a la concentración económica en manos de unos pocos y a la depredación de nuestros recursos naturales, así como la implementación de políticas públicas integrales que avancen en una distribución equitativa de la riqueza.

 

Por eso “Volver a Carrillo resulta una iniciativa que pretende recuperar los ejes de la concepción de Salud que puso en práctica quien fuera secretario de salud en 1946, convirtiéndose en el primer Ministro de Salud del país en 1949 y que sentó las bases para una política sanitaria cuya prioridad fue la salud colectiva. Introdujo entonces el concepto de la salud pública entendida como una obligación del Estado que involucra no solamente la salud individual, sino esencialmente la salud social, actuando en la prevención de la enfermedad, al asegurar la alimentación, el trabajo y condiciones dignas de vida.

 

Recuperar hoy sus principios rectores, significa, a nuestro entender, avanzar en:

· Ratificar a la Salud como Derecho social, cuyo cuidado es responsabilidad indelegable de los gobiernos.

· Avanzar en la discusión de un Sistema integrado de Salud, sobre la base de la equidad y solidaridad. Fortalecer y expandir el Sistema Público de Salud teniendo a la gratuidad, universalidad y equidad como consignas rectoras del modelo, superando el propósito de curación individual, apuntando a la curación social.

· Recuperar el rol protagónico del estado nacional, perdido definitivamente en la década del 90, como efector y ejecutor de una política nacional de salud. Consolidar una red público/estatal de servicios de todo el país que articule los distintos niveles de atención, actualmente desarticulados.

· Creemos necesario que, en este marco, los nuevos hospitales y Centros de Salud anunciados recientemente, deben ser incorporados al Ministerio de Salud de la Nación.

· Declarar la emergencia social y alimentaria así como la problemática materno infantil, ejes centrales para la formulación de las políticas públicas.

· Implementar una asignación familiar por hijos menores de 18 para todos los trabajadores con o sin trabajo que garanticen la alimentación diaria y la atención sanitaria.

· Creación de una ley de coparticipación federal para la financiación del sistema público de salud en la que la Nación se comprometa a aportar a las provincias como estimulo y ayuda para que cumplan con los fines específicos de la salud pública.

· Promover la protección de un medio ambiente saludable para elevar la calidad de vida de la población.

· Desarrollar una política nacional de medicamentos, sueros y vacunas, que haga base en el acceso al medicamento, uso racional, producción y provisión pública de los mismos con especial hincapié en los productos básicos y estratégicos.

· Implementar políticas activas en la prevención de la enfermedad, a través de equipos de salud interdisciplinarios, en los centros de salud, en los barrios, las escuelas, en los trabajos.

· Desarrollar una política de incorporación de trabajadores de la salud en función de las necesidades de la población para “que no exista en el país trabajadores de la salud sin enfermos ni enfermos sin trabajadores” (solo en la Pcia. de Bs. As. es necesario crear 4.000 nuevos cargos).

· Terminar con la precarización laboral pasando a planta permanente a la totalidad de becarios y otras formas de contratos en los Hospitales y Centros de Salud.

· Promover la dignificación de los trabajadores de la Salud, garantizando trabajo estable, salarios y medio ambiente saludable, promoviendo su capacitación en servicio. Avanzar en una carrera sanitaria para todos los trabajadores del país, cualquiera sea su dependencia (nacional, provincial o municipal).

· Formar profesionales de enfermería con niveles científico, técnico y humanístico de excelencia, que puedan ser responsables de brindar cuidados tanto a las personas sanas como a las enfermas, a lo largo de todo el ciclo vital, reconociendo a la salud como un derecho humano.

· Potenciar la planificación estratégica y participativa de trabajadores y usuarios en todos los niveles de gestión.

Por esto desde la CTA convocamos a todas las organizaciones del sector, pero especialmente a todas aquellas instituciones políticas, culturales y sociales cuya prioridad sea la salud colectiva y pública entendida como un derecho social. Los invitamos entonces, para que a la luz de los conceptos de Carrillo, construyamos un gran movimiento que aporte a la creación de una política nacional de Salud".

Fuente:http://www.agenciacta.org.ar/article8759.html?var_recherche=carrillo /5-8-08

 

4. La denuncia de la política K de desorganizar la resistencia a agro negocios y la propuesta alternativa

 

El Grupo de Reflexión Rural (GRR), en el Informe final de la Campaña Paren de Fumigar que coordinó, señala:  “Desde el año 2005  y hasta el gran encuentro en San Lorenzo y la presentación pública del Informe Pueblos Fumigados en el año 2009, llevamos adelante como GRR y durante cinco años, la Campaña Paren de Fumigar, campaña que trataba de responder a los más que acuciantes y graves problemas de salud y contaminación, que se expresaban como resultado de las aplicaciones de agrotóxicos que acompañaban el proceso de sojización. En ese mismo año, les habíamos dado apoyo en Buenos Aires, a las llamadas madres del Barrio Ituzaingo Anexo de la Ciudad de Córdoba, y a través de ellas pudimos verificar la profundidad y la gravedad de la amenaza que se cernía sobre los pueblos rurales y sobre las periferias de las grandes ciudades, cada vez más asediadas por los monocultivos de Soja modificada genéticamente.

 

Tal como lo expresáramos reiteradamente en nuestros informes, http://grr.org.ar/campanapdf/index.php, lo que hallamos en nuestros recorridos por la geografía lacerada de la sojización, excedió con creces todo cuanto de peor podíamos imaginar, y los datos con que nos encontramos, los testimonios médicos y el anecdotario interminable de muertes, de enfermedades terminales  y deformaciones, nos convenció de estar en presencia de un genocidio naturalizado e invisibilizado por los grandes medios al servicio de las empresas, las  grandes ONG cooptadas por las fuentes de financiación, y en especial, la clase política presuntamente dirigencial, que sin mayores exclusiones, adhería a un modelo de país agro exportador, que incluía los monocultivos, los nuevos rindes en la agricultura industrial y los record de cosechas, como parámetros indiscutibles de modernización y crecimiento.

 

En un primer informe del año 2008 decíamos: “Esta presentación que añade una recopilación de casos y evidencias, y a pesar de tantas dificultades encontradas y de hallar tantas resistencias, expresa la enorme esperanza, no tan sólo nuestra, sino también de todos los pueblos que son víctimas del espantoso flagelo de la fumigación con tóxicos, de que, en ciertos lugares de decisión o al menos donde la autoridad moral se encuentra preservada, haya oídos y disposición para atender estas demandas. Difícilmente pueda hallarse una ocasión más sensible para ejercitar la justicia y aún la compasión, como en aquellos innumerables casos de madres que, luego del embarazo esperanzador paren el fruto de su vientre con malformaciones. No hay ganancias por enormes que ellas sean que puedan atenuar este crimen. Y ese crimen se repite cada día en las provincias argentinas y es consecuencia de la voracidad sin límites en el lucro, del incumplimiento de la ley y de la facilidad para la dirigencia y los dueños del poder de ejercer el mal a distancia. Esta presentación ofrece la oportunidad de tomar conciencia y en especial de hacer algo para detener el genocidio. Quedamos esperando”.

 

 

Lo anterior lo repetimos clara y explícitamente en numerosos documentos emitidos a lo largo de la Campaña, y en primer lugar y por respeto a su investidura, se lo expresamos formalmente a la Presidencia de la República, anticipándole la inexorable justicia humana e institucional, que alguna vez, habrán de sobrellevar no solamente los decisores, sino también, quienes a lo largo de sucesivos gobiernos, respaldaron estas políticas, respecto a estos crímenes que sostienen los éxitos del modelo productivo. Se nos podrá acusar tal vez de no haber puesto un mayor esfuerzo en denunciar las terribles consecuencias de la aplicación de la agricultura química. Vaya en nuestro descargo que los recursos con que nos movimos siempre fueron escasos o inexistentes y que la campaña se basó en el esfuerzo físico e intelectual de un puñado de voluntarios. Por otra parte, es verdad que no estábamos preparados, no imaginamos tampoco quiénes podrían estarlo, para registrar los horrores de que fuimos testigos, en especial los innumerables niños nacidos con deformaciones.

No obstante esas dificultades, caminamos todo el país dando conferencias y proyectando películas, fuimos a cada localidad donde se nos requería, organizamos centenares de grupos locales para resistir las fumigaciones, alentamos colectivos provinciales para conducir la lucha y desde nuestro programa Horizonte Sur en Radio Nacional AM  nos esforzamos por ser siempre la voz de los pueblos fumigados y expresar la profunda y dolorosa verdad que entrañaba el modelo neocolonial impuesto. 

Porque jamás dejamos de considerar las fumigaciones y sus impactos sobre las poblaciones, como la consecuencia de un sistema de Agronegocios instalado a partir de los conceptos de crecimiento, de la prioridad de abastecer con comodities ciertos mercados externos, de la primacía del concepto de escala y de la ecuación costo beneficio, por encima de toda otra razón, y en especial por encima de considerar el arraigo de las poblaciones, el respeto  por sus modos de vida, la preservación de las economías locales y las posibilidades de preservar los paisajes y la sostenibilidad de los agro ecosistemas.

La nuestra fue entonces, y en todo momento, una lucha política. Pretendíamos modificar el modelo rural, detener el creciente despoblamiento del campo y modificar las políticas de crecimiento sustentadas en la exportación y en los pagos de la deuda, llevar los debates sobre la violación de los derechos humanos al presente, en que, como consecuencia de las políticas de Estado para la agricultura, son violados sistemáticamente, y por sobre todo, pretendíamos obligar a que se reconociera el actual status semicolonial de la Argentina y se aceptara dar grandes debates sobre el tipo de país que pretendemos construir. Desde ya que esta lucha que llevamos a lo largo de los años no fue gratuita ni dejó de despertar grandes resistencias y lamentablemente, demasiados esfuerzos para tergiversarla o acallarla. En varias oportunidades quedamos expuestos a los riesgos de demandas jurídicas por parte de los grandes beneficiarios de la sojización o de los funcionarios que los apañaron, también corrimos serios riesgos al ser ocupados alguno de nuestros actos por los sojeros, quienes en las pequeñas localidades se consideran en el propio territorio y se sienten invadidos por quienes cuestionan sus prácticas habituales de producción y contaminación.

En los últimos dos años y en especial desde la llamada “crisis del campo”, estas dificultades se fueron agudizando, en la medida en que el país entró en un proceso de confrontaciones aleatorias y superficiales, se desgarró entre tribus que discutían el modo de apropiarse de los beneficios del modelo, no acerca del modelo mismo, y usaban las viejas consignas patrióticas como distracciones colectivas, con la finalidad de repetir la estrategia del tero y naturalizar las nuevas sumisiones. En esos climas de inmediatez y de simulacros, la Campaña Paren de Fumigar quedó expuesta a los fuegos cruzados de quienes confrontaban sin cuestionar el modelo productivo, y en las propias filas de los militantes ambientales e inclusive de las víctimas de las fumigaciones, fue creciendo ese estado de confusión que, más allá de la victimización de la que se era objeto, obligaba a pronunciarse a favor o en contra del Gobierno.

 

La visita de Marie Monique Robin, si bien significó para muchos la convalidación de lo que veníamos denunciando y le dio a la compaña internacional contra Monsanto un aire del que en la Argentina carecía, significó asimismo, un grave retroceso para la Campaña Paren de Fumigar, tal como se venía llevando en los últimos años.  En principio, porque el discurso de la periodista francesa, se concentraba en Monsanto, mientras oscurecía el accionar de otras corporaciones, en especial aquéllas de origen europeo. También, porque ese discurso hacía énfasis en el Roundup Ready, y si bien resultó efectivo para los propósitos y estrategias que se acostumbra llevar en Europa, en la Argentina no hizo más que provocar una regresión y una fragmentación de las luchas ya que, nuevamente se perdió de vista el modelo agrario en su conjunto y en especial, la necesidad de cambiarlo. Por último, porque ella, tal vez sin mayor claridad en lo que hacía y llevada por intereses de agenda y de conveniencias de la gira, le abrió el amplio territorio de especulación con las víctimas de la fumigación, a ONG financiadas por fundaciones ligadas a los proyectos internacionales de soja responsable como Misereor, y ligadas en la Argentina a Carta Abierta, a la Responsabilidad Social Empresarial, al INTA y en definitiva, al oportunismo político de los tantos que, para aliviar la responsabilidad de los actuales decisores, pretendía ver en la Mesa de Enlace y en el ex Secretario de Agricultura Felipe Solá, a los exclusivos responsables del modelo de sojización, como si desde el 96 en que se habilitaran las primeras semillas transgénicas de Soja RR hasta el presente, no hubiesen pasado varias administraciones y como si la gran tragedia de tener veinte millones de hectáreas sometidas a cultivos industriales y millones de desplazados por la agricultura, pudiera ser puesta al servicio de los mezquinos intereses que  se juegan en las internas políticas partidarias.

 

Pese a todas las dificultades, contra viento y marea, en los últimos meses del año 2009, la Campaña Paren de Fumigar alcanzó su pico de mayor presencia y movilización con el gran Encuentro que en conjunto con la Unión de Asambleas Ciudadanas, realizáramos en la ciudad de San Lorenzo, Provincia de Santa Fe. El país entero se vio obligado a reconocer el modelo basado en la exportación de comodities y de barros con minerales raros, que tiene su salida por ese puerto de San Lorenzo. En la declaración conjunta que entonces emitiéramos, decíamos: San Lorenzo no es una ciudad cualquiera,  es el punto focal de coincidencia de las rutas de la soja, de la minería y de la trata, es el vórtice de un embudo al que denominan modelo de agro exportación y de nueva minería, por donde se desangra cada día la Patria de los argentinos. Y si nos atrevemos desde esta localidad de San Lorenzo a enfatizar las memorias de una Patria común, memorias relegadas y menospreciadas en el imaginario de las políticas públicas y en la formación ciudadana, es porque, precisamente, en estas tierras de San Lorenzo, se produjo el primer combate de los patriotas contra el Imperio español en América del sur. Sentimos que, las presencias fantasmales de aquellos héroes de ayer, nos acompañan hoy en estas luchas que llevamos”.

 

Con el Encuentro de San Lorenzo, la edición de cuatro mil ejemplares del libro Pueblos Fumigados por la Editorial del Nuevo extremo, y la presentación del Informe de la Campaña Paren de Fumigar, a todas las autoridades del Poder Ejecutivo, Senadores y Diputados, así como a la Corte Suprema de Justicia de la Nación,  creemos haber cerrado una etapa luego de cinco años de campaña.

Esa etapa fue de develamiento de una situación extraordinaria, de denuncia institucionalizada de la extrema condición de daño masivo en las personas que causan las fumigaciones, y la promesa de llevar a la Justicia y más específicamente a tribunales, por crímenes de lesa humanidad, a los responsables de estos crímenes, cuando las condiciones para ello se hagan propicias, y eso conlleva el duro reconocimiento de que actualmente se incumplen las leyes que norman el uso de tóxicos de la agricultura, tanto las leyes provinciales cuanto la Ley mayor que es la Constitución Nacional. Es preciso reconocer que esa extrema ausencia de Justicia, se debe a la indiferencia generalizada, a la ignorancia sobre los derechos ambientales o, sencillamente, a la connivencia con el poder de los  sojeros o de los desmontadores, por parte de quienes deberían asegurar a la población argentina  los derechos a un ambiente sano.  En la presentación del informe al público argentino en el transcurso del año 2009, decíamos: “El dossier Paren de Fumigar presenta evidencias científicas que refieren a los daños ocasionados por los agrotóxicos que acompañan a los cultivos de Soja RR. También se exponen presentaciones judiciales, demandas y querellas que han proliferado en ámbitos de la justicia con suerte dispar. Los intereses en juego son demasiado fuertes y las resistencias, la ceguera y la sordera por parte de los más altos funcionarios y legisladores a informarse, tomar conciencia y actuar, hacen el futuro imprevisible. El informe refiere al daño irreparable que producen los agrotóxicos: enfermedades de carácter terminal y muertes que ha ocasionado y una biodiversidad devastada. Se trata  del efecto letal de un tipo de agricultura que merece el apelativo de agrogenocidio. El informe Pueblos Fumigados es un testimonio de sufrimiento colectivo, pero también es un camino para superarlo y una propuesta para generar modelos alternativos en una Sociedad menos tóxica”.

Llegamos de esa manera a una situación límite, una situación tan extrema en que pensamos no tendría mayor sentido que, al menos nosotros, continuemos presentando casos desgarradores de niños con meningocele o explicando que los altos índices de muertes durante el embarazo, se deben a que la propia Naturaleza aborta la vida cuando las deformaciones del feto hacen improbable esa vida… Ni siquiera se necesitan estadísticas, basta recorrer el país como nosotros lo hicimos tantas veces para advertir las consecuencias letales del boom de la soja. Deberían haberse hecho estudios médicos epidemiológicos, tal como hemos reclamado numerosas veces, y respondiendo a los informes de numerosos facultativos y hasta directores de hospitales públicos, preocupados por la cantidad de casos producidos de labios leporinos, situaciones de discapacitación mental o física, leucemia y diabetes en niños, osteoporosis, espina bífida, descenso generalizado de la capacidad espermática, etc.

 

Esos estudios no se hicieron ni se hacen, porque existe una voluntad política de ignorar y de naturalizar las consecuencias de un modelo de sojización, que cuenta con todo el respaldo de la dirigencia política, tanto del Gobierno como de la oposición, tanto de la Iglesia como de los sindicatos, tanto del INTA como del CONICET y también, del grueso de las Universidades. Llegados a ese punto de exposición de los crímenes provocados por el modelo productivo y de las amenazas aún mayores que implicaba la liberación constante de nuevos transgénicos al ambiente y su incorporación a la comida de los argentinos, no fuimos capaces de imaginar como ir más adelante en una Democracia que se cerró en todas sus instancias a darse por enterada de lo que denunciábamos. Estamos convencidos de la absoluta y extendida complicidad, connivencia y cooperación de toda la dirigencia  con las Corporaciones transnacionales de las semillas y de la Biotecnología. Que algunos pícaros al servicio de intereses mezquinos intenten ahora, culpar solamente a la Mesa de Enlace de la sojización, es una burla a la  inteligencia de los argentinos. Es evidente y más allá del accionar voraz e impiadoso de los propios sojeros, la existencia de políticas de Estado que han respaldado y privilegiado el modelo de sojización y las fumigaciones que lo acompañan. También es evidente que esas Políticas de Estado cruzan sin excepción todos los gobiernos habidos desde la Democracia y que esas políticas son absolutamente herederas de los cambios realizados por la dictadura militar y que en su momento Martínez de Hoz anticipara con demoníaca lucidez, que modificarían a la Argentina para siempre…

 

La incorporación reciente de Diputados Nacionales del oficialismo a la Campaña contra las fumigaciones, basándose en denunciar el glifosato, además de centralizar la atención en apenas un aspecto del problema, tiende a extraviar las protestas en inconducentes y exclusivos caminos jurídicos. El accionar de esos diputados o diputadas nacionales, así como de otras Diputadas provinciales, especialmente en provincias como Santa Fe en que el kichnerismo es oposición y no tiene por lo tanto, responsabilidades de gobierno, ha supuesto una clara maniobra para desviar las energías de la protesta y convertirlas paulatinamente en campañas inocuas que, en vez de impugnar al modelo, terminen legitimándolo y haciéndolo aceptable. De esa manera, las víctimas podrían, llegar a ser utilizadas como baza por uno de los bandos en pugna, en la mesa de negociación donde se discute quiénes y cómo manejan las enormes rentas que proporciona el modelo de la soja. De hecho, en un frente con sectores políticos y desde usinas del conformismo y de la política “del pájaro en mano” como la de Carta Abierta, algunos sectores sociales de base alimentados con la gran caja asistencial, y ONG financiadas por fundaciones ligadas a las políticas europeas de certificación,  pretenden reducir la lucha de los pueblos fumigados a denunciar el Glifosato o a discutir tan solo la cantidad de metros que distarían los primeros campos de soja de la última calle de los  pueblos.

 

Estos intentos, en especial si concentran el esfuerzo de las poblaciones sin otras o mayores alternativas, son sencillamente miserables. Lo son, porque se están malversando años de lucha y porque se traicionan las mejores esperanzas en un cambio profundo del modelo agrícola argentino, mientras se lo justifica bajo falsos presupuestos ecologistas. Consignas como “soja para hoy hambre para mañana”, que se reeditan en estos días quizá por falta de imaginación, son confusas respecto al concepto de alimentación y de patrimonios culturales, pero además de banales e inconducentes, son la penosa expresión de una flagrante cobardía intelectual para denunciar los crímenes del modelo impuesto.

 

Modificar el “Paren de fumigar” por el nuevo “paren de fumigarnos”, tal como están haciendo algunos sectores y más allá de la candidez y de las buenas intenciones de muchas de las víctimas, suena como expresión de renuncia a una lucha de conjunto. Se estaría ahora, haciendo gravitar la idea de territorio, de salvarse uno, y en definitiva, de que lo que ocurra más allá, no es el propio problema….Sabemos, sin embargo y pese al paquete de simulacros y de distracciones que corresponden a una  época y a una dirigencia política de izquierda progresista, de dobles discursos y buenas relaciones con las Corporaciones, que, en última instancia, la palabra definitiva en este espacio y en estas luchas, no es de las ONG encubridoras y cómplices, o de ciertos grupos ambientalistas seducidos o ganados por las polarizaciones políticas a la moda, polarizaciones que se alimentan y realimentan desde un pensamiento binario, sino de los mismos pueblos fumigados a los que durante más de cinco años de Campaña, hemos tratado de proporcionar las armas necesarias para comprender y para enfrentar las agresiones a la vida, de que son objeto. Ellos tienen en definitiva la palabra y ellos deben decidir cuáles son los caminos a recorrer en las próximas etapas".

Fuente: www.grr.org.ar / 4-3-2010

 

En consecuencia, es prioritario evaluar que el capitalismo nos extraña de nuestra condición social y por lo tanto, nos conduce a la disociación psíquica de vivir en paralelo con el funcionamiento socioeconómico y político pero, además, nos inculca que -por nuestra salud- no debemos implicarnos demasiado en la situación de los distintos cuando desalienarnos nos exige involucrarnos. Incluso nos ha convencido de que nos tenemos derecho a desarrollarnos como personas íntegras e integrales ni de ser creativos, artistas... Es decir, nos aprisiona cada vez más en las programaciones de nuestras vidas aisladas de la sociedad.

 

Cuando tratamos de explicarnos porqué quienes se identifican progresistas e izquierdistas pueden trabajar y esmerarse en proyectar a favor del modelo extractivo o del matrimonio Kirchner no nos basta la cooptación (por diversos motivos) debido a que comprobamos estrechez mental al quedarse en la descripción de conductas, lógica demasiado adherida a la de la dinámica política e institucional capitalista y soberbia propia a la formación de intelectuales para separarlos de los de abajo.

 

Sin embargo, se están concretando rupturas ético-políticas en forma de:

  • Autovaloración como pueblos y exigencias de compromiso a la universidad pública.

  • Afirmación en su dignidad de trabajadores.

  • Asumirse sujetos colectivos de derechos básicos.

  • Denuncia de la política K de desorganizar la resistencia y la deliberación de la diversidad popular.

  • Esfuerzos por Memoria, Verdad y Justicia y por el debate público de los grandes problemas.

  • Pronunciamientos universitarios con respecto a la megaminería a cielo abierto y al glifosato, etc.