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Problemas |
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PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS
Introduzco la percepción como el modo humano de ‘situarnos’ en la
realidad circunstancial
o en la que está en desarrollo y por tanto, de la percepción depende
la lógica
con la que manejamos nuestra vida.
El
problema sobre cómo posibilitar la ubicación
correcta en
la realidad social, nacional e internacional
es planteado por Cristina Fernández de Kirchner
-dos
semanas antes de asumir la presidencia-
en forma
de dar batalla en el terreno de la “interpretación y decodificación de
qué es lo que se muestra”. Es decir, decidió establecer –para nosotros, los
de abajo-
“cuál es la Argentina
que nos quieren hacer ver y cuál es la Argentina real”.
En
contraste, GRAIN –en “Paremos la fiebre de los agrocombustibles”-
pregunta:
“¿Dónde se contempla a
los agricultores locales
en este esquema general?”.
Contesta:
“Simplemente no están. Aunque en el discurso se invocan oportunidades para
que las comunidades locales se beneficien de la agricultura de energéticos y
para que las comunidades locales se revitalicen con nuevos mercados,
la revolución
de los agrocombustibles se encamina con paso firme
precisamente en dirección opuesta. Siendo parte de
un sistema
de agricultura de plantaciones controlado
por las corporaciones, los nuevos agrocombustibles
harán trizas los empleos locales, en vez de crearlos.
Baste
con preguntarle a las familias rurales de Brasil:
el reciente aumento de plantaciones de caña de azúcar, soja
y eucalipto
ha provocado la expulsión generalizada de los pequeños productores
de sus tierras, a menudo recurriendo a la violencia.
Entre
1985 y 1996, 5.3 millones de personas fueron desalojadas
de sus tierras
al clausurar 941 mil fincas pequeñas y medianas
y en los últimos años se ha intensificado el índice de expulsión.
En
Brasil,
cada una de la mayoría de las familias rurales
necesita apenas unas pocas hectáreas para vivir.
Por el contrario,
las plantaciones –que ocupan millones de hectáreas- casi no ofrecen trabajo:
por cada 100 hectáreas una plantación típica de eucaliptos crea un puesto de
trabajo,
una plantación de soja dos puestos de trabajo y una de caña de azúcar, diez
puestos
de trabajo.
La situación es muy similar en todo el mundo”.
Fuente:
publicación trimestral Biodiversidad, sustento y cultura
Número 54, octubre de 2007
biodiv@redes.org.uy
carlos@grain.org
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Ideología:
Veamos cómo Cristina Fernández pone en práctica
su compromiso
de enseñarnos a estar bien afirmados en la realidad.
La señora Presidenta destaca:
“La
contaminación y Botnia son una causa nacional.
Yo
le dije a Tabaré Vázquez (presidente de Uruguay)
que el problema lo crearon ellos porque
violaron
el Tratado del Río Uruguay que plantea la consulta previa
para emprendimientos de este tipo.
Nosotros reclamamos ante La Haya y vamos a esperar el fallo”.
Por eso,
Cristina Fernández (¿de?) Kirchner considera que
“sería una locura”
que asambleístas de Gualeguaychú desconozcan la sentencia de ese Tribunal
si el fallo resulta adverso
(Clarín 10-2-08).
Comprobamos
que nos enfrenta falsamente
porque:
·
Al igual que
Uruguay, Argentina está sometida al empobrecimiento
por el contubernio
de todos los factores locales de poder con las corporaciones imperialistas
y sus estados nacionales,
y ha firmado, no con Botnia, pero sí 54 acuerdos bilaterales por los cuales
se legaliza y legitima la ocupación integral de territorios que significa
total impunidad
para expulsar a las comunidades locales, sobreexplotar a trabajadores
y desertificar.
·
Al superar la
lógica de sumisión o resignación,
los asambleístas
son acusados de dejarse arrastrar por la irracionalidad si no aceptan
la ‘justicia’ de los expoliadores
y a nosotros nos advierte que no debemos adherir a una conducta
privada de juicio realista y acertado.
Ambas
atribuciones de nacional y de
locura son imprecisas por perseguir obnubilar
con resonancias de fuerte tono emocional e histórico.
En la referencia
a la primera, escucha a la Asamblea de Gualeguaychú pero le da una acepción
distinta
ya que la hace virar desde enfocar
-el problema como perteneciente a todos los habitantes
del país
y -la solución por hermanamiento entre ambos gobiernos nacionales
contra las corporaciones que destruyen las condiciones de vida digna,
hacia
un simulacro de compromiso a favor de la población
cuando, en verdad, acata el orden de la globalización pirata.
Respecto
a la segunda, cabe preguntarse:
¿es irracionalidad
o perversión de su responsabilidad presidencial
intensificar
el peso de la recaudación fiscal sobre las grandes mayorías hasta arrebatarles
el consumo básico
y usar estos mal habidos fondos públicos
para fabulosos negocios del contubernio en vez de poner fin al desmantelamiento
de la seguridad jurídica de los de abajo?
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Premisas e hipótesis:
La lucha no puede restringirse a la defensa del medio ambiente
porque sería soslayar
nuestro ser parte suya y nuestro poder recuperar el trabajo de la diversidad
popular
que transforme la sociedad en capaz de mejorar las condiciones de vida
mayoritaria
y optimizar
interrelaciones e interacciones tanto con cada eco-región como con
la totalidad heterogénea de las eco-regiones de Argentina, Sudamérica…
Construir esa nueva
sociedad exige, ante todo, atender a la
percepción
de todos los sujetos implicados por la ocupación territorial del
contubernio
para
los intercambios que faciliten proyectos en común
y para la elaboración conjunta de debates
sobre
campañas manipuladoras de la opinión pública
que permitan definir -entre todos- lógicas distintas a las del capitalismo.
Prestar relevancia a cómo
otros sienten, piensan, viven su realidad y la realidad del país-mundo
y qué desean,
es un aprendizaje mutuo de cuestionamientos a prejuicios y hábitos
inculcados
para mantenernos como individuos aislados y desconfiados.
Es un reconocimiento de
que la alteridad negada en su condición
humana y en su potencial de desarrollo,
lo es
no sólo por expulsión, marginación y sobreexplotación
sino, también, por
formación en percepciones discriminadoras y
percepciones muy bloqueadoras de la autoestima.
Pero, al mismo tiempo de
esa alerta para revisar constantemente presupuestos y estereotipos
que inhiben la imprescindible reciprocidad de las relaciones sociales e
internacionales,
importa
superar la visión rutinaria, pragmática e inmediata de la realidad social
que es también individual.
El posicionamiento desde la alteridad negada por el capitalismo
implica
compromiso con la comunicación social, la convivencia cada vez más plena de
los de abajo y
empezar a sacudirse de la indiferencia ante la operación sistémica de hacer
invisibles y naturalizar:
1. El menosprecio gubernamental por la inmensa mayoría de la población
Sólo, desde esta actitud,
se explican:
las políticas de
desalojar, hambrear a un 60% en promedio de menores
y criminalizar a los más pobres
o mejor a los que el capitalismo ha expulsado y despoja de todo;
la política centrada
en aumentar la recaudación fiscal para transferir
esos fondos públicos
hacia el pago de la estafa que denomina deuda
dejando en colapso a la salud pública, la educación pública y
precarizando
tanto a trabajadores estatales como a la gran mayoría de los jubilados;
la política del
llamado des-endeudamiento, cuando la ‘deuda’ pública sigue
en aumento incesante, es un justificativo sarcástico
para privilegiar
a los organismos financieros y bancos acreedores sobre la vida
mayoritaria
no sólo por desmantelamiento del Estado de bienestar sino, también, por
una regresiva política tributaria ya que basa la recaudación en el alto
IVA;
la política de
aumentar los subsidios multimillonarios a los concesionarios
de transportes públicos con el único objetivo de garantizarles alta
rentabilidad
como
lo prueban el estado calamitoso de los trenes, la inseguridad reinante
en los subtes
y las penurias cotidianas de los usuarios.
2. El chantaje de quienes dominan los poderes públicos para el reinado del Mercado
Sólo por tramposas
formulaciones de dilemas existenciales y resoluciones de problemas,
el capitalismo mundializado puede seguir adelante.
Por ejemplo:
a) Plantea binomios indisolubles como
antagonismos irreconciliables:
Ø desarrollo-medio ambiente;
Ø trabajo-medio ambiente.
Alfredo Gutiérrez
(Clarín 19-11-07)
informa:
“El recinto del Senado
fue escenario de uno de los debates más
reveladores
de los últimos años,
en el que salieron a luz disputas de intereses económicos,
encontronazos culturales e históricos y luchas de poder. (…)
El tema fue la ley de
bosques, que busca impedir los desmontes
que se dan en provincias del norte: en los últimos años, la tala
indiscriminada
creció exponencialmente,
para destinar esas tierras a usos más
rentables como plantaciones de soja
o forraje para ganado. Pero la desaparición de bosques provoca
daños a la biodiversidad,
al clima y favorece las inundaciones porque no hay árboles que retengan las
lluvias.
Los senadores de
provincias norteñas presionaron hasta lograr que se incluya
un fondo de “compensación” a las
provincias por el dinero que dejarían
de ganar si frenan los desmontes. (…)
El costado económico
también tuvo un toque ideológico:
“¿Saben
cuanto pagaron por campos boscosos del norte de mi provincia? –dijo
Giustiniani-
donde hoy se siembra soja con una gran rentabilidad?
¡Monedas!
¿Y quién se apropia de esa renta?...esto es lo que hay que
discutir”.
La salteña Sonia Escudero contestó:
“Se nos dice que estamos
deforestando.
Pero
la visión nuestra es que estamos incorporando
a la actividad productiva, generando riqueza
y trabajo,
muchas hectáreas abandonadas mientras la gente
vivía en total pobreza”.
Según ella, “la región más rica
del país quiere detener el desarrollo del
Norte”.
La última respuesta es
una defensa de la expropiación de bienes comunes y de la expropiación a
campesinos
e indígenas. Pero, además, habla desde
las estructuras feudo-mafiosas de esas provincias y el Senado como fiel
representante
de esos contubernios locales con las corporaciones imperialistas para los
agronegocios
y la explotación de minerales e hidrocarburos.
Tergiversa con total
impunidad
porque ese recinto
opera burlando los intereses populares y pactando negocios con el poder
económico e imperial.
La pobreza estructural de
la inmensa mayoría de esas provincias tiene orígenes
en la alianza de terratenientes y sátrapas con monopolios fundamentalmente
extranjeros.
Esa mayoría
está sometida a trabajar en el Estado provincial, desposeída hasta de
derechos civiles
e integrada al aparato clientelar.
Tampoco la destrucción de
los bosques nativos conduce a beneficios económicos
para la ‘gente’ ni esas utilidades persistirán en el largo plazo ni aporta
mayor productividad que esos ecosistemas
ni crea calidad de trabajo y vida.
La alternativa no puede
ser apropiarse de la renta total o parcialmente
porque
las catástrofes socio-ambientales se multiplicarán y la desertificación se
vuelve irreversible.
b) Se
apropia de principios rectores de la izquierda (apreciados por los de abajo)
para manipular la opinión pública.
Al respecto
Romina Picolotti,
secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación,
señala
en su nota Consenso para el uso de los ríos
(Clarín 12-1-07):
“la
actividad que se realiza río arriba afecta a aquellos que se encuentran río
abajo.
De la misma manera,
las acciones que se realicen en una costa
afectan a la costa del vecino.
La experiencia demuestra
que abordar la gestión de las aguas compartidas
desde el enfoque
de la cooperación
garantiza beneficios para el desarrollo humano.
Lo contrario, abordar la políticas de aguas compartidas
desde el enfoque
de la soberanía,
genera conflicto y deriva en un manejo del recurso
produciendo “la muerte del río” y pobreza en las
comunidades ribereñas.
Los fracasos en el ámbito
de la cooperación pueden producir serios perjuicios
sociales y ecológicos
como los ocurridos en el lago Chad, en el mar Aral o en el Riachuelo. (…)
Al abandonar la
cooperación,
todos pierden:
los habitantes de la Cuenca Matanza Riachuelo o los de la Cuenca del Salí
Dulce.
Es por ello, que la única
política de gestión de recursos hídricos compartidos
que conduzca al bienestar de los pueblos ribereños se basa en la
cooperación.
Con tal fin
el Poder Ejecutivo Nacional ha impulsado la creación de de la Autoridad de
Cuenca Matanza Riachuelo… y está promoviendo la firma del Tratado
interjurisdiccional
de la Cuenca del Salí Dulce…”.
Es un cuentito con
moraleja que monta una ficción sobre
la degradación de la naturaleza y el empobrecimiento de la humanidad
para
ocultar a la producción capitalista como causantes esenciales.
¿Qué cooperación puede haber entre expoliadores y oprimidos?
En verdad,
se refiere a conciliación o más precisamente a la subordinación y
resignación
de los de abajo a cierto simulacro de controles y parches estatales.
Tampoco
aporta un análisis ecológico para el manejo integral de las cuencas hídricas
como componentes dinámicos de sistemas más amplios y complejos que
hoy la producción globalizada
está simplificando al extremo de arrasar la cordillera, sus (o nuestras)
fuentes hídricas
e invadir con vastísimos monocultivos exterminadores de la biodiversidad,
además de devastar los mares y océanos.
Es importante la percepción de
cómo los de abajo compartimos el despojo de derechos y bienes-entornos
comunes
por un sistema
mirando en exclusivo hacia el enriquecimiento de los poderes establecidos.
¿Por qué es importante?
Esa percepción cuestiona lo inculcado para dividirnos e incluso enfrentarnos
y por tanto,
baja las barreras que hemos interiorizado y se interponen a la comprensión
mutua.
Nos dispone a
hermanarnos y a conseguirlo por elaboración conjunta de un lenguaje y lógica
en común
que articule nuestra diversidad en el establecimiento de bases estructurales
para
los cambios a realizar en acuerdo con nuestra calidad de vida.
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS
Prosigo en el por qué la percepción es tan importante,
enfocándola
como instrumento para dominar a los de abajo
con base
en la formación escolar y mediática -desde la más tierna edad- de esquemas
mentales
de lógica adaptada al funcionamiento socioeconómico del capitalismo.
La
percepción
es, ante todo, análisis cultural de una persona al abarcar:
sensibilidad apreciadora, atención a lo esencial, memoria afectivo-emocional,
conocimientos teórico-prácticos y compromiso político por cambiar
lo registrado,
delegación en el mal menor por
aceptación como inevitable de lo existente o indiferencia.
Consideremos la siguiente realidad argentina (Clarín 13-10-07):
·
el 5% de la
población de Argentina tiene un ingreso promedio mensual
familiar de 20.876 pesos y se apropia, por tanto, de la cuarta parte
de los ingresos del país mientras quienes están por debajo de la línea de
pobreza
que representan el 30% de la población recibe menos de 1.000 pesos;
·
los gastos de
esa minúscula minoría no figuran en los datos oficiales
que provee la Encuesta Permanente de Hogares de modo
que
el percentil más alto en la relevación corresponde al 15% de
la población que es de clase media alta con ingresos entre
$4.000 y $9.500;
·
las mediciones
oficiales indican que el 10% más rico
experimentó una duplicación de sus ingresos entre mayo de 2002
y el primer trimestre de 2007,
pasó de recibir $3.461 a $6.678 (95% más) mientras el decil
de menos ingresos pasó de un salario promedio de 109 a 337 pesos.
Respecto a la desigualdad social en aumento, sobre todo, desde
la dictadura cívico-militar,
Bernardo Klisksberg
(Clarín 8-11-07)
titula su nota:
“El gran pacto social debe ser contra las
desigualdades”.
Advierte:
“La inequidad de América Latina, donde el 10% más rico
tiene el 48% del ingreso
y el 10% más pobre el 1,6%, es decisiva para entenderla y poder actuar con
efectividad
sobre sus enormes niveles de pobreza (38,5%, 205 millones de personas)”.
Sin embargo,
el real y
efectivo pacto social –en Argentina- es contra los trabajadores
ya que
tiene como exclusivo objetivo: mantener los salarios y
las condiciones laborales en niveles de pobreza y conseguirlo
sin conflictividad social o más precisamente
sin movilización,
organización y lucha por dejar de ser oprimidos.
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Ideología:
Tratemos
de adentrarnos en cómo los grandes empresarios
no sólo
nos imponen su crecimiento económico como si fuese
el del país y el de los de abajo
sino, también,
la percepción de esa acumulación del gran capital como lo mejor que podría
sucedernos
pese a
implicar violación de todos nuestros derechos.
Jaime
Campos, director
ejecutivo de la Asociación Empresaria ‘Argentina’ (AEA),
dijo:
“Consideramos que para preservar el crecimiento
tiene que haber
moderación
a la hora de reclamar salarios, porque se corre un innecesario riesgo
inflacionario”.
Y agregó:
“La inflación le quita previsibilidad a la economía y eso atenta contra
la inversión que necesita Argentina”.
La
cúpula de la AEA transmitió su advertencia a los ministros CarlosTomada,
Julio de Vido y Alberto Fernández de evitar desbordes que generen
“una negativa carrera precios-salarios”.
Daniel Funes de Rioja, en la Unión Industrial ‘Argentina’ (UIA), coincidió
en
el endurecimiento de la política contra los reclamos
salariales
porque estos ahogan las ganancias de sectores intensivos de mano de
obra
y eso puede acelerar una demarcación de precios.
La UIA
exige a los ministros que trabajen para evitar la suba de los costos fabriles
en vez de dibujar las cifras del INDEC
(Clarín 22-2-08).
Es
conveniente tener presente que los grandes ‘empresarios’ locales participaron
de la fuga de capitales contrayendo deuda que fue estatizada por Domingo Cavallo
durante la dictadura genocida
y por el gobierno de Raúl Alfonsín. Se beneficiaron extraordinariamente con
Menem-Cavallo y hoy con los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Desde
mediados de la década de 1970
se origina y profundiza una reestructuración económica y social
en acuerdo
con lo imprescindible al desarrollo del capitalismo mundializado.
Se trata de un proceso
de concentración-desnacionalización tanto económica como territorial
que va, simultáneamente, aumentando la desigualdad en el reparto de
de la riqueza producida por los trabajadores del país y el desmantelamiento del
Estado de bienestar.
Gabriela Benza y Gabriel Calvi
destacan:
·
“Las
políticas económicas implementadas por
la última dictadura cívico-militar
dieron
inicio a una serie de transformaciones en
el patrón de acumulación que significaron
un progresivo divorcio entre crecimiento y desarrollo;
(…) han contribuido
a alterar el reparto del producto social, generando
un proceso de polarización social que se intensifica
recurrentemente incluso en momentos de
bonanza económica”.
·
“Las
crisis distributivas y las eventuales recuperaciones
tienden a
apuntalar, en nuestro país, los niveles de desigualdad
alcanzados durante la etapa precedente. En este sentido,
tales crisis pueden ser tenidas por puntos de inflexión,
a partir de los cuales evoluciona la situación posterior”.
Fuente: revista Realidad Económica Nº 214
agosto-septiembre de 2005, editada por
el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE).
realidadeconomica@iade.org.ar
www.iade.org.ar
¿Qué sucedió durante el gobierno de Néstor Kirchner?
“Con
la reactivación de los últimos años,
la torta
se agrandó en comparación con el desplome precedente,
pero también se ampliaron las porciones que deglute la minoría.
La brecha entre el 10% más
rico y más pobre
pasó de 24,25% veces (mayo 2003) a 27,81 veces
(diciembre 2003)
y luego a 28,94 veces (mayo 2004). Los privilegiados
recobraron su nivel de superconsumo pero
la mitad
del país carga con la cruz del subconsumo”.
Claudio Katz (30 de
julio de 2005), en
“La inflación del modelo”,
aclara
sobre una manera importante de mantener la inequidad
que es la campaña para culpabilizar a los trabajadores de la carestía
y justificar miserables aumentos de salarios:
“Son los
capitalistas y no los trabajadores quienes manejan los precios,
introduciendo demarcaciones para preservar sus beneficios.
Avalar
este traslado como un curso natural de la economía presupone
asumir la visión
de los grandes empresarios, olvidando que el salario no es un costo
para el grueso de la población. Para los trabajadores constituye
un ingreso que disminuye, en términos reales, cuando hay inflación.
El costo
salarial
se ubica, en promedio, un 30% por debajo del nivel vigente
antes de la devaluación. Por eso, es particularmente absurdo
atribuir
la inflación actual al incremento de ese porcentaje. Los capitalistas
han
logrado un ahorro que sólo difiere según la rama, el destino de los bienes
y la productividad de cada firma. Lucran con el retroceso de los salarios reales
que
en promedio se ubican un 13% por debajo de diciembre de 2001. Esta pérdida
es menor entre los trabajadores del sector privado formal, pero se eleva
al 28%
entre los empleados públicos y al 26% entre los informales”.
Claudio Katz destaca que “la inflación actual contiene un fuerte
componente
de
inducción oligopólica, especialmente en combustibles y alimentos.
Para preservar su rentabilidad cercana al 30% anual
-que supera al mejor momento de la convertibilidad-
las grandes compañías ajustan precios ante cualquier asomo de mayores costos.
(…)
Ahora si
se toma en cuenta que la inflación inducida por los formadores de precios
se encuentra,
parcialmente, contrapesada por la competencia entre los propios monopolios,
lo que más gravita sobre la escalada de precios son las tensiones generadas
por el actual modelo exportador.
Este
esquema reaviva el viejo mecanismo de adaptación de los precios internos
al ascenso de las cotizaciones (o el volumen) de las agroexportaciones.
Como
las grandes compañías pueden colocar el mismo producto fuera del país
-obteniendo mayor lucro- trasladan ese adicional al mercado local.
Este alineamiento históricamente socavó la estabilidad de los precios
en la Argentina y opera con plenitud desde la devaluación”.
También,
“el propio gobierno
·
fogonea la
inflación por exportaciones al sostener la cotización del dólar.
El costo
de evitar la revaluación del peso (generada por el reingreso de
capitales y las expectativas en nuevos negocios) es
el surgimiento de la carestía y
como el dólar
tiende, además a devaluarse en escala internacional,
el precio de este sostén es cada vez mayor”;
·
incentiva la
inflación “al dejar nominado en pesos indexables
la mitad del nuevo pasivo, por cada punto de incremento de
los precios
la deuda trepa 1.500 millones de pesos”.
Fuente: revista Realidad Económica Nº 213
julio- agosto de 2005, editada por
el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE).
realidadeconomica@iade.org.ar
www.iade.org.ar
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Premisas e hipótesis:
La lucha del bloque dominante por aumentar la opresión para
enriquecerse cada vez más
la hace parecer como imposición de cordura o moderación del espíritu
conflictivo de
los de abajo
desagradecidos e ignorantes del crecimiento económico gracias a los
‘inversores’.
Frente a los reclamos de
hacedores fundamentales del terrorismo de estado e impunes
en instaurar ese proceso de reorganización nacional para
el progreso
en la apropiación de bienes-entornos comunes y la superexplotación laboral,
el gobierno de ‘los derechos humanos’ aceleró el cierre de las negociaciones
con los camioneros
para establecer el techo del incremento salarial a pedido de esos parásitos
especializados en
succionarnos todo lo que posibilita nuestra vida.
Cristina Fernández
Kirchner
planteó “mesura y cordura”
a Hugo Moyano y al consejo directivo de
la CGT
en las paritarias por mejores salarios y la central de los mafiosos
sindicalistas empresarios
se comprometió a “no tirar más de la
cuerda” porque “ya sabemos que son los trabajadores
los que pierden en la carrera de los precios y salarios”.
Es decir, la Presidenta hasta reprodujo
la expresión de la patronal de moderación
en los aumentos salariales y
se repitió a sí misma
cuando tildó de locura al desconocimiento del fallo de La Haya
por los asambleístas de Gualeguaychú.
El copete, de la nota “Antes de tiempo, se largó la carrera
por la negociación salarial”
de Ismael Bermúdez,
opina que el Gobierno se aseguró la paz laboral para este año.
A. ¿Cómo y quiénes colaboran en esa
función contra el bienestar de los trabajadores
y de los otros componentes populares?
Ismael Bermúdez (Clarín/ ¡ECO/ 24-2-08) comunica:
“Hugo
Moyano adelantó cuatro meses
la paritaria de camioneros
-el acuerdo en curso vencía en junio- y salió a marcar la cancha:
· una suma no remunerativa por “única vez” en dos cuotas hasta junio y
·
un 19,5%
-desde julio y por un año- en tres cuotas, más la incorporación de
$100 no remunerativos anteriores al salario y la extensión de
los vale-almuerzo y vale-traslado acordados a todo el gremio.
Punta a punta, en 16 meses el incremento suma el 23%.
En la misma dirección:
v
el Gobierno -dos días antes-fijó un aumento del 15% en dos cuotas
para los 5,5 millones de jubilados y pensionados;
v
el acuerdo
de los docentes, en su gran mayoría perteneciente
a sindicatos enrolados en la CTA, que
parte de salarios muy bajos
y muy inferiores a los de los camioneros”,
aumenta 24% al salario
de los que se inician pero no, al básico cuyo monto corresponde
al nivel de extrema pobreza o indigencia aproximadamente $700
y del cual derivan asignaciones para jubilación y por antigüedad,
de modo
que el arreglo a nivel nacional sigue privilegiando al sueldo en negro
aun cuando depende de cada jurisdicción.
Bermúdez
(Clarín/ ¡ECO/ 24-2-08)
nos
aclara cómo ese Pacto Social
simplemente ejecuta lo decidido por UIA y AEA.
“El acuerdo de camioneros
dejó satisfecho al sector empresario tanto por
los porcentajes pactados como por la señal política de encauzar las
paritarias. (…)
El martes 19,
la UIA dio a conocer un documento en el que, después de señalar la
recuperación real
del salario fabril, reclamó:
“que las negociaciones
salariales en el sector industrial
durante el año 2008 no excedan la inflación anual
proyectada, más un porcentaje de 2% a 3% de recuperación,
todo
ello otorgado en forma escalonada y en un marco de estricto
respeto a los procedimientos legales establecidos para la resolución
de conflictos.
Subas salariales del
orden del 12%, según las particularidades de
cada rama, representan una medida adecuada para continuar
el proceso de crecimiento sostenido”.
El asesor de la UIA,
Daniel Funes de Rioja, le dijo a ¡Eco que el acuerdo de
camioneros era satisfactorio porque respondía a la realidad de ese sector.
“Pero
para las actividades industriales de bienes transables,
que tienen la competencia
externa, la realidad es muy distinta
y para
mantener el crecimiento y el empleo, el incremento salarial debería ser
del orden del 12%”.
B. ¿Cómo chantajean para proseguir intensificando la superexplotación laboral?
Algunos ejemplos son:
Por un lado, las mentiras (encubiertas por verdades dentro del sistema organizado
en pro
del poder económico) para justificar que condenen a penurias a los
trabajadores:
“ya sabemos que son los trabajadores
los que pierden en la carrera de los precios y salarios”,
dijo José Luis Lingeri (quien
hizo jugosos negocios con Aguas Argentinas y ahora los sigue con AySA)
como vocero
de la CGT en el encuentro con la jefa de Estado;
“para
mantener el crecimiento y el empleo, el incremento salarial debería ser
del orden del 12%”.
Por otro lado, un sector del Gobierno mirando en exclusivo por
los intereses lucrativos del poder económico
“considera que la futura negociación ya no tendría como parámetro
la inflación
del año pasado, sino que –en todo caso- se intentaría la discusión
por productividad”. Alejandra Gallo
(Clarín 18-1-08)
agrega:
“Quiere decir
que, en la práctica, el número referencial no obligatorio
que se le aplique al aumento en los sueldos del 2008
permitiría acuerdos hacia abajo o hacia arriba,
no sólo
según los sectores. Esta vez, será también por empresa.
En la era
Cristina K, el sueldo mínimo sería diferencial por regiones.
El Gobierno
apuntaría a las provincias donde el crecimiento sostenido de estos últimos
cinco años no derramó. (…) Es un pedido que algunos empresarios, como
los de comercio o de servicios, venían transmitiendo desde viejas
negociaciones salariales”.
Es importante la percepción de
cómo los factores locales de poder se unen y especializan en funciones que
hacen
al sistema capitalista mundializado avanzar en la producción esencialmente
desertificadora
y el reparto
de la riqueza en forma cada vez más tramposa e injusta para los
trabajadores.
Se trata de
percibir que si –en la Argentina- la porción del PBI sustraída por los
monopolios es 29 veces mayor
que la recibida por los más pobres es debido a una organización planificada
para mantener:
el 40% de los trabajadores ocupados sin derechos laborales y con salarios de miseria;
los salarios
mayoritarios de los trabajadores registrados en la línea de pobreza al
no cubrir
la canasta familiar;
las condiciones
precarizadas de vida y trabajo de los empleados por el Estado, quienes
–a la vez-
deben poner la cara por la irresponsabilidad gubernamental de desatender
y desamparar a la población.
Simultáneamente, es importante percibir que el
gran empresariado, el Gobierno y la cúpula de la CGT
pactan
cumplir con sus funciones no sólo en la organización planificada para la
expoliación laboral y popular
sino, también, en la imposición de derrota y sumisión a la clase
trabajadora.
¿Por qué es importante percibir cuál es el
contenido y sentido de esta ‘paz social’?
Porque
esta última es la seguridad jurídica o el clima de súper negocios para los
saqueadores
–eufemísticamente denominados ‘inversores’- que componen transnacionales o
están transnacionalizados.
Y ponerle fin
dispone a hacer posible el viraje desde la actual lógica del capital a la
del trabajo. Consiste en adueñarnos
del trabajo de todo el país que cree la sociedad consustanciada con la
construcción del bienestar
de todos sus integrantes sin discriminación de tipo alguno y del desarrollo
conjunto en armonía.
Implica
una organización de la diversidad popular en torno a un proyecto de
autodeterminación del país
y de integración regional e internacional en beneficio de la humanidad
entera.
Es un programa a corto y largo plazos que debe ser producto de la
deliberación pública
para constituir
la democracia directa e indirecta en contraposición con la fachada de
democracia que
oculta el reinado de los oligopolios esencialmente imperialistas.
Sin embargo,
poder concretar ese proyecto requiere de la independencia de clase de los
trabajadores
cuya actual sumisión a la superexplotación y a las conducciones sindicales
de tanto la CGT como la CTA conserva
el crecimiento económico
de los grandes capitales a expensas de la vida con sobrecarga agotadora y
estresante
o desamparada y perseguida de
la inmensa mayoría de la población de Argentina.
En
consecuencia es prioritario promover la toma de conciencia superadora de
la actual neoesclavitud y
la organización de la unidad y lucha de los trabajadores para
liberarse de quienes los mantienen sometidos a la opresión que deriva
en la de toda la diversidad popular.
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS
Vuelvo a contenidos y sentidos de nuestra percepción que nos
extrañan
de la realidad social, nacional e internacional y permiten el avance expoliador
del capitalismo.
Poner
fin a nuestra condición de oprimidos y estafados exige
que nos involucremos políticamente y dejemos de ser espectadores
de una sociedad y un mundo
manejados por quienes sólo buscan acumular capital.
Para
ello
comencemos a cuestionar el triunfalismo
del Gobierno y otros poderes establecidos.
Daniel Muchnik (Clarín 25-2-08) comenta:
“hay
una tendencia cierta a la recesión en buena parte de los países desarrollados,
por lo que podría darse un proceso de estancamiento con inflación.
¿La
Argentina está a salvo de estas realidades?
El tiempo lo dirá. Pero el triunfalismo
que se observa en muchos funcionarios
y analistas hace recordar a los noventa, cuando
todos juntos,
con mínimas excepciones, confirmaban que la convertibilidad duraría 100 años.
La
Argentina
tiene agujeros por el costado financiero, por el comercial, por la crisis
energética,
por la inflación y por la escasa inversión. En
2008 hay vencimientos de deuda
por U $$ 6.500 millones.
Los
datos que llegan de afuera hablan de un panorama abierto para que
se complique la economía. Sería bueno que, en lugar de pontificar, los
funcionarios
se
concentraran en administrar una realidad que golpea cada vez más a naciones
que parecían invulnerables”.
Thomas Palley
(Clarín/ECO/ 17-2-08)
nos permite acercarnos más
al origen
de este problema del capitalismo mundializado que nos ataca a todos:
“Rebajas sustantivas de las tasas de interés, sumadas a
un plan de estímulo económico que ha unido a republicanos
y demócratas
demuestran que quienes diseñan las políticas en los Estados Unidos
están decididos a impedir una recesión
que aparece como
la consecuencia
del aumento de los defaults hipotecarios y la caída de los precios
de las viviendas.
Pero
hay un problema más profundo al que no se ha prestado atención:
la economía estadounidense depende de la
inflación de
los precios de los activos y del aumento de la deuda
para alimentar el crecimiento.
En eso hay una profunda contradicción:
Se trata
de
una contradicción con implicancias
internacionales.
El crecimiento de muchos países depende del consumo estadounidense
y de las inversiones
en globalización industrial para abastecer su consumo.
Si la economía de burbuja
de los Estados Unidos ya no da para más,
el crecimiento mundial
se desacelerará bruscamente.
No está claro que otros países puedan proveer motores de crecimiento alternativo”.
Julio Sevares (Clarín 23-8-07) sostiene:
“Las turbulencias y las crisis son consecuencias
de
la desregulación y liberalización financiera
de las últimas décadas y del desarrollo de
técnicas que permiten manipular el dinero
con mayor velocidad y opacidad.
Esto genera
un escenario inestable, en el cual las crisis
no son episodios aislados sino constitutivos”.
Concluye:
“Ahora que
el castillo de naipes vuelve a caer, la gran pregunta es
si las medidas de respuesta lograrán contener
las consecuencias de la falta de restricciones
al juego financiero”.
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Ideología:
Debemos apercibirnos que los poderes dominantes hoy son
los establecidos mediante terrorismo de estado
aplicado por
Esto
sucede aquí como en la gran mayoría de los países condenados al subdesarrollo
por el capitalismo.
En tanto
“los bancos centrales de
Europa y Estados Unidos
están inyectando fuertes sumas de dinero
(cientos de miles de millones) para mantener
la liquidez del sistema financiero,
a sabiendas
incluso de que muchas instituciones nunca
podrán devolver esos descuentos o préstamos
o salvavidas o socorros sofocantes.
El dinero de
los depositantes
-que no es de los banqueros, por supuesto-
y de los contribuyentes
-que no es el de los Gobiernos- se
está
destinando al salvataje de grupos privados
que lucraron con las tasas de interés y las hipotecas.
Ahora, al revelarse los
préstamos irresponsables
que otorgaron, reclaman la <ayuda> de los Bancos Centrales
y de los Estados.
El pedido de ayuda urgente es atronador e
insistente”.
Daniel Muchnik (Clarín 21-1-08) prosigue:
“¿Y la economía de mercado? ¿En qué quedó?
¿Y las diatribas contra el intervencionismo estatal, que ahoga la iniciativa privada?
¿Adónde
se refugió la famosa “mano invisible” que oficiaría de elemento equilibrador
de las fuerzas económicas y sociales?
Fue la
“libertad del mercado”, la “apertura irrestricta de la economía”,
el desguace del Estado por su mentada “ineficiencia”,
la “privatización
de los activos del Estado”, la ola ortodoxa y avasalladora que llegó del Norte
del
planeta y que se constituyó como paradigma en las
naciones periféricas.
Los gobiernos
en la Argentina, a partir del golpe militar de 1976
se aferraron
a esa ideología y la aplicaron a rajatabla en los noventa
dando vuelta como una media la estructura productiva,
creando masas de desocupados y empresas quebradas.
Hoy no
se conocen ni editoriales ni declaraciones de los partidarios
de las economías desreguladas
en contra del intervencionismo estatal que
recorre Estados Unidos
y Europa. (…)
Como
siempre, el Republicano George Bush se preocupó de las empresas
en un paquete de medidas que incluye reducciones impositivas,
también
respaldado por algunos dirigentes del Partido Demócrata.
Ofrece, del mismo modo, exenciones fiscales a los particulares.
Es
importante, pese a todo, su olvido de impulsar
imprescindibles
programas sociales
para los que nada o poco tienen o para los desocupados o
para frenar la inflación, ya en las alturas. Hay millones de
desamparados
sin destino y vastos sectores de clase media paralizados por el miedo (…)”.
¿Hoy, en Argentina, qué sucede durante los gobiernos K?
Por ejemplo,
desde el poder económico y mediático se martillea el razonamiento dogmático
de
quienes como
Claudio Molina (Clarín//
Rural// 19-1-08)
expresa:
“Los
biocombustibles han llegado para quedarse y representan la alternativa
más eficiente que hoy disponemos para coadyuvar a resolver la problemática
que en el transporte generan los combustibles fósiles (…)”.
Pero
“¿Qué esconde el negocio del biodiésel?”
Matías Longoni (Clarín 25/2/ 08) plantea:
“El
crecimiento del negocio del biodiésel en el país es apabullante.
En 2007
se produjeron unos 200.000 metros cúbicos
del combustible derivado de la soja
y se lo exportó por U$$ 320 millones. Sin embargo, esas cifras quedarán chicas
frente a lo que se viene:
una
oleada de proyectos que podrían elevar la
capacidad de producción
entre 3 y 5 millones de metros cúbicos en pocos años”.
Ahora, al igual que todo el aplaudido crecimiento económico, se
contrapone
con los intereses de la diversidad popular y del país entero.
“Un estudio de los economistas Jorge Schvarzer y Andrés Tavosnanska,
del
Centro de Estudios de la Situación y las Perspectivas de la Argentina (CESPA)
que depende de la UBA, pone de manifiesto (…):
“Más allá de las intenciones que manifiesta la Ley de Biocombustibles, de contribuir
a la
participación de las Pymes y los productores rurales
las grandes inversiones
están moldeando una industria del biodiésel concentrada en manos de las empresas
aceiteras”,
apuntan los economistas de la UBA. Sus proyecciones hablan de que tan sólo
una decena de firmas explicará 88% de la producción de biodiésel. Y que todas
apuntan al exterior”.
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Premisas e hipótesis
La
percepción de acontecimientos y procesos de otros países e internacionales nos
ayudan
a analizar nuestra realidad tal cual es y no como la que los de arriba quieren
que nosotros
la interpretemos.
Veamos
la noticia sobre el asesinato de Raúl Reyes y la simultánea masacre de
guerrilleros colombianos
por el ejército de su país mientras dormían porque nos permitirá aclarar por qué
debemos mutar
nuestra indiferencia o nuestra simpatía respecto a ese operativo del gobierno de
Uribe por
el compromiso con
cambios radicales en el país, el continente y el mundo.
A. Partamos de:
la
visión estereotipada que tiene la mayoría por adoctrinamiento o domesticación
capitalista.
Reside en que la clasificación de “terroristas” conduce a la reacción de
posicionamiento a favor
del sistema opresor
sea por desinterés en ir más allá de los datos difundidos masivamente sea por evaluación del ‘éxito’ de Uribe.
Pero “la
guerra contra el eje del mal” (que el imperialismo liderado por EE.UU.
impone a toda la humanidad)
califica de
“terroristas” a quienes defienden bienes-entornos comunes y condiciones
dignas de vida y trabajo.
Incluso en nombre de la seguridad hemisférica e individual se criminaliza la
pobreza,
es decir,
el sistema capitalista mundializado de hoy expulsa a buena parte de la humanidad
y de la población de Argentina
hasta de sobrevivir y encima de legalizar ese genocidio, lo legitima creando
consenso amplio sobre el carácter delictivo
de ellos: los despojados de todo.
En
sintonía,
el gobierno de los derechos humanos de Néstor Kirchner hizo promulgar la
ley contra ‘terrorismos o terroristas’
a mediados del año 2007 aprovechando el clima electoral en torno a la falsa
opción en Capital Federal.
A consecuencia
de esa Ley pueden ser penados como tales quienes reclaman contra políticas
gubernamentales tales como
la minería a cielo abierto u otros emprendimientos que producen contaminación e
inundaciones
o como
la superexplotación laboral, la liquidación de la militancia de base en la lucha
gremial y el descuido total
de la infraestructura socioeconómica para la inmensa mayoría de la población.
Ahora,
la masacre planificada (cuya responsabilidad fue asumida por Uribe y
para peor ensalzando ese crimen de lesa humanidad como lo correcto)
tuvo el objetivo
de asestar un golpe grave a las FARC e intentar acabar con el canje humanitario
de prisioneros
y la liberación de Ingrid Betancourt que tenían a Raúl Reyes como uno de los
principales protagonistas.
Además, perseguía desacreditar la marcha contra el terrorismo de estado del
gobierno de Uribe y
los paramilitares a realizarse el siguiente jueves.
Peor aún,
James J. Brittain y R.
James Sacouman
(CEPRID),
en “La Colombia de Uribe está desestabilizando a América Latina”
informan:
“Un par
de semanas después de que los estados ecuatoriano y venezolano llamaron a que
el gobierno colombiano
respetara la necesidad de paz y negociación con las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia,
Ejército del Pueblo (FARC-EP),
la administración de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) apoyó un asalto armado
extensivo por tierra y aire
contra el movimiento insurgente - no dentro de las fronteras de Colombia
sino en el territorio soberano del suelo ecuatoriano.
El 1 marzo de 2008, el estado colombiano
-bajo el mandato de Uribe y el vice-presidente Francisco Santos Calderón
(y su primo el ministro de defensa Juan Manuel Santos),
ejecutaron ilegalmente
una campaña dentro de Ecuador, que resultó en las muertes de Raúl Reyes, Julian
Conrado,
y quince otros combatientes asociados con las FARC-EP.
Tales acciones son una muestra clara de la
negación abierta del estado colombiano
(apoyado por EEUU)
de los códigos internacionales de conducta, ley, y justicia social”.
Los
sociólogos canadienses en la Universidad de Acadia en Nueva Escocia,
que han estado investigando la guerra civil y
economía política colombianas a lo largo de la última década, advierten:
“Las
acciones del Sábado 1 Marzo tuvieron lugar
días antes de una gran demostración internacional programada
para el 6 de Marzo de 2008,
promovida por el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE),
la Confederación Sindical Internacional (CSI), y numerosas organizaciones
sociales de justicia.
El 6 de Marzo ha sido postulado como un día internacional
de protesta contra
las torturas, asesinatos y desapariciones
perpetrados por el estado colombiano, sus aliados dentro de
las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y
las Águilas Negras recientemente reformadas.
Recientemente, el consejero político principal del
presidente Uribe,
José Obdulio Gaviria, proclamó que
la protesta y los protestantes deberían ser criminalizados.
Además,
los paramilitares en el suroeste del departamento del Nariño
(no lejos de donde las incursiones ilegales se llevaron a cabo en Ecuador),
han amenazado con atacar cualquier organización o persona asociada
con las actividades programadas para el Jueves.
La administración de Uribe y Santos está utilizando el asesinato del comandante
Raúl Reyes y otros
como método
para disuadir activistas y gentes socialmente concientes dentro y fuera de
Colombia de participar en
los eventos del 6 de Marzo. Muchos medios de comunicación controlados por o
conectados con el estado,
como El Tiempo (que tiene nexos antiguos con la familia Santos),
han estado exhibiendo las fotografías del cuerpo abaleado y mutilado de Raúl
Reyes
por todos los medios de comunicaciones del país.
Tal propaganda es claramente una herramienta para intimidar
sicológicamente
a los que se preparan
para hacer demostraciones en contra de las atrocidades perpetradas por
el estado a lo largo de los últimos siete años (…)”.
Traducción por Óscar Suescun
Fuente:
www.rebelion.org
Colombia. El Israel de América – crimen de guerra e invasión
18-3-08
B. Consideremos:
el
terrorismo de estado del gobierno de Uribe que se une indisolublemente con los
paramilitares
en la guerra contra campesinos y pueblos originarios,
amén de
hacerlo con bien documentado carácter de narcopolítica, presta otro servicio a
la alianza
de la oligarquía de Colombia con Estados Unidos y Europa para hacer posible
la explotación de agrocombustibles.
Octavio Rosas Landa comunica:
“Colombia
es el quinto productor mundial de aceite de palma y el gobierno de
Uribe busca, afanoso, mecanismos
para
que,
desde la bolsa de valores de Nueva Cork, pretenden controlar corporaciones como
Citigroup o Chase Maniatan, vinculadas a los nuevos entrepreneurs armados
y a transnacionales
bien conocidas en toda América Latina como Cargill, Archer Daniela-Midland,
etcétera”.
Relata:
“Desde
2005 (año en que el Estado colombiano decretó oficialmente el fin del conflicto
paramilitar),
las agroempresas están sirviendo para legitimar la posible apropiación de seis
millones de hectáreas
del territorio colombiano por parte de los mismos paramilitares a quienes el
gobierno de
Álvaro Uribe
dio reconocimiento como agrupaciones políticas. Éstos forman parte del proyecto
Asociaciones Productivas mediante el cual (los responsables de los genocidios,
desapariciones,
desplazamientos y despojos a comunidades campesinas, indígenas y negras)
podrán reciclarse
como flamantes “agroempresarios verdes”.
Octavio Rosas Landa destaca:
“Los propios jefes paramilitares han admitido que Colombia
desconoce aún los miles y miles de muertos que tiene
y
buena parte de la población del país
se ha insensibilizado a la tragedia.
Rebautizados por el gobierno colombiano como
“sediciosos” o paramilitares buenos
porque
se supone que la motivación para sus acciones mercenarias
tuvo un carácter social con maquillaje de “combate al terrorismo”
o “autodefensa”.
Los
paramilitares son financiados por agencias de cooperación internacional europeas
mediante esquemas de reconversión y legitimación social y política.
La
cooperación española ya tiene listo el borrador de un programa de Fondos Canasta
con el objetivo de donar recursos que sirvan para crear asociaciones productivas
(de plantaciones de palma africana, por ejemplo)
entre las víctimas y los victimarios.
En otras palabras,
el Estado español financiará un programa mediante el cual, las comunidades
masacradas
y desplazadas recibirán bimestralmente un subsidio de 600.000 pesos colombianos
(unos 330 dólares)
de los cuales
los
campesinos deberán reservar una parte (260 mil pesos ó 140 dólares) para pagar
la asociación con quienes los han asesinado.
Es éste
el modo como el gobierno de Uribe pretende reconciliar a la sociedad colombiana:
que los agredidos reciban en su casa al agresor y financien ellos mismos la
explotación
de su territorio y de su fuerza de trabajo.
De justicia y reparación del daño a las comunidades ni hablar. Y si las
comunidades se oponen,
de inmediato,
se las tilda de terroristas, de oponerse a la reconciliación social.
El
gobierno de Uribe promueve intensamente la apropiación de tierras que considera
“improductivas”
debido a estar
en posesión de comunidades negras, indígenas o campesinas.
Al
amparo
del llamado Estatuto Rural, aprobado este año, esas tierras las traspasa a los
supuestamente arrepentidos
paramilitares (para “reincorporarlos”) y que establezcan plantaciones de
palma africana y se integren al
boom global
de los agrocombustibles, justo en las tierras de aquéllos a quienes durante años
se han dedicado a asesinar.
Desde
fines de los noventa,
una nueva oleada de violencia paramilitar, aunque esta vez disfrazada de
alternativa económica sustentable,
ha dejado un saldo de casi 4 millones de desplazados forzados en el país”.
Octavio Rosas Landa señala que:
“Representantes de distintas comunidades y organizaciones
indígenas,
campesinas, afrodescendientes y sociales colombianas se han reunido en
Bogotá
para reflexionar sobre los impactos y las luchas que realizan contra
las plantaciones de palma africana y caña destinadas a producir
agrocombustibles.
Al
encuentro asistieron organizaciones de Paraguay, Nicaragua, República
Dominicana, España, Reino Unido,
Estados Unidos, México, Australia, Indonesia, Uruguay y Ecuador.
Fueron convocadas
por la Comisión Intereclesial Justicia y Paz a participar en
el Semanario “Crisis planetaria, derechos humanos y agro combustibles”.
(…)
Las
organizaciones se han manifestado contra estos combustibles
por
En una plantación típica,
cada palma requiere casi 35 litros diarios de agua y en cada hectárea se
plantan,
en promedio,
139 palmas de modo que una hectárea de palma aceitera consume
al menos 4.753 litros de agua por hectárea diariamente.
En un año, las 303 mil hectáreas de palma en Colombia, habrán gastado
más de 525 mil millones de litros de agua.
Esa agua podría abastecer a casi la mitad de la población
de Colombia durante 50 días, en vez de destinarla a alimentar a los autos (…)”.
Fuente:
Biodiversidad, sustento y culturas
Número 54, octubre de 2007
biodiv@redes.org.uy
carlos@grain.org
C. Apreciemos historias hermanas:
Aloia
Álvarez Feáns
(Ecoportal.net) entrevista a Héctor Mondragón
de
Convergencia Campesina, Negra e Indígena de Colombia.
Héctor Mondragón sostiene a través de las respuestas a las preguntas:
1.
“Las
luchas agrarias en Colombia se caracterizan por la violencia gigantesca
que sufren el campesinado, los afrocolombianos y las comunidades indígenas.
En los últimos 26 años
hemos sufrido una violencia terrible cuyo resultado ha sido la paulatina pérdida
de
todos los derechos que se habían conquistado en 80 años.
Este retroceso
se ha consolidado con la Ley 11.52 de este año,
impulsada por el actual gobierno, una ley que liquida definitivamente
las conquistas que se hicieron en 1936.
Además,
da un gran golpe a los pueblos indígenas, que habían logrado
el reconocimiento de sus derechos en la Constitución de 1991 y en el Convenio
169 de la OIT.
Esta ley, si bien no significa el despojo total de sus derechos como en el caso
de los campesinos,
da el primer golpe grave a ese conjunto de derechos.
El gobierno actual es rabiosamente antiindígena, porque se ha encontrado con
que los indígenas todavía tienen derechos
y son un obstáculo para sacar adelante sus políticas.
El CECOIN hizo un estudio sobre la violación de Derechos Humanos indígenas entre
1970 y 2006 y
lo que se ve es un incremento muy grande de la violencia contra ellos a partir
del gobierno Pastrana
y mucho más en el gobierno de Uribe.
Mientras en la etapa anterior la violencia se concentraba sobre los
sindicalistas
ahora
se está concentrando en los indígenas, que es el sector que
mayores movilizaciones ha llevado a cabo en los últimos años”.
2.
La reivindicación indígena y campesina actual se orienta
fundamentalmente
al combate contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU., las políticas
neoliberales y
los grandes megaproyectos,
que afectan la vida de la gente del campo. Grandes megaproyectos como el Plan
Puebla Panamá o
el IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional
Suramericana)
caen
aplastantemente sobre la gente sin que ésta tenga posibilidad de opinar.
Lo mismo sucede con las prioridades económicas gubernamentales.
En este momento,
Colombia ha determinado que la prioridad del desarrollo agropecuario son los
agrocombustibles,
en particular los dos cultivos de los grandes propietarios, la palma africana y
la caña de azúcar.
De esa forma, todo lo que son recursos de crédito, exenciones de impuestos,
apoyos del Estado...
se vuelca
a favor de estos grandes propietarios y de los grandes empresarios que procesan
el azúcar o el aceite,
en perjuicio, primero, de los campesinos e indígenas y, segundo, de la población
de las ciudades, que necesita comer.
Colombia es un país con un gran déficit alimentario, pero -para el gobierno-
la producción de alimentos no es una prioridad.
Tienen un plan que llaman Visión 2019, en el que dicen que de lo que
se trata es de tener dinero para importar alimentos,
que es para lo que está diseñado el TLC.
La realidad es
que en este momento, a pesar de la tremenda violencia que
se ha ejercido contra el campesinado, éste sigue produciendo
la mayor parte de los alimentos del país.
Toda la realidad terrible
que vivimos tiene que ver con que ese sector que produce la mayoría de los
alimentos del país
es perseguido y discriminado, se quieren deshacer de él, pero al mismo tiempo lo
necesitan.
Los grandes propietarios,
que tienen el 61 por ciento de la tierra, sólo tienen el 9 por ciento del área
sembrada del país;
mientras los pequeños propietarios, con el 14 por ciento de la tierra,
tienen el 43 por ciento del área sembrada,
es decir, son los que mantienen la producción agrícola”.
3.
El objeto de la concentración de la propiedad de la tierra es
la especulación con los precios.
A los grandes propietarios
no les interesa la producción agrícola, pero tienen gran interés en los
megaproyectos,
que valorizan las tierras que le han quitado a los campesinos.
Y esta cuestión de los megaproyectos también tiene que ver con
los modelos de propiedad de la tierra.
Toda esta lucha no es sólo por la propiedad de la
tierra,
es una lucha entre dos modelos económicos y la disponibilidad de la tierra es
parte de ambos modelos”.
4.
El narcotráfico no es la causa del conflicto sino una de sus
consecuencias.
Por un lado,
la mafia nace precisamente porque Colombia es un país en el que la violencia ha
surgido
como forma de eliminar los movimientos sociales,
ha habido una tolerancia hacia las máquinas de muerte que ha sido aprovechada
por la mafia.
Por otro lado,
el despojo de tierras de los campesinos, el frecuente desplazamiento por razones
de violencia
y la política de libre importación seguida por los gobiernos neoliberales
causaron
situaciones de crisis en el sector productivo agropecuario y llevaron a
la pérdida de rentabilidad en muchos cultivos.
Así que la población campesina desplazada por la violencia o la ruina se fue a
la selva a
sembrar coca.
¿Por qué? Porque cualquier producto era una solución para esos campesinos en la
miseria.
Una vez aparece el narcotráfico se convierte en un poder más, ligado al
tradicional.
Hoy esto se ve en el fenómeno de la parapolítica,
porque
todos estos personajes políticos acusados de paramilitarismo están financiados
por
el narcotráfico. Los sectores en guerra, en particular los paramilitares,
han hecho de éste una fuente de financiamiento.
Así el narcotráfico pasa a ser parte del conflicto, pero no puede decirse que
sea su causa,
hay guerra por la coca como hay guerra por otros recursos”.
5.
El primer efecto del
desplazamiento
es la concentración de la propiedad de tierra
y
el segundo es la inestabilidad que supone
para esta población desplazada:
los que van a dar a las ciudades, que son buena parte,
están expuestos a la indigencia, la prostitución o la delincuencia.
Desde un punto de vista más general y a largo plazo,
toda esta masa de desplazados se convierte en mano de obra barata.
La máquina de muerte ha sido usada para hacer la violencia en el campo,
pero en un determinado momento,
cuando los trabajadores lograron hacer un sindicato unitario, la CUT,
se lanzó contra ellos esta máquina de violencia y
se hizo un verdadero genocidio contra los sindicalistas.
Hoy quien sufre más muertos dentro del movimiento sindical son los maestros,
porque, al igual que los indígenas, todavía tienen derechos.
En los últimos 20 años en Colombia se han dado el 80 por ciento de
los asesinatos de sindicalistas en todo el mundo. Así como en el campo
tenemos una cosecha del terror con la pérdida de los derechos,
en el sector obrero tenemos una pérdida total de los derechos
por la liquidación total del liderazgo sindical.
Esta violencia contra el movimiento sindical se relaciona con
la pérdida de la capacidad de lucha de los trabajadores,
porque hay 3 millones de desplazados, que aceptan cualquier salario.
El desplazamiento ha aumentado la miseria,
no sólo de los desplazados sino del conjunto de los trabajadores (…)”.
Héctor Mondragón reflexiona:
“La cosecha del terror
significa haber aislado a Colombia
de todos los procesos que se están dando en América Latina.
En un lugar donde los derechos de los trabajadores están demolidos,
donde
han quitado la tierra a los campesinos, donde se ha asesinado a miles de líderes
indígenas,
¿de dónde vamos a sacar una izquierda como la ecuatoriana o la boliviana? No
podemos,
vivimos procesos inversos así que los resultados son inversos.
En Colombia hay una
emergencia de la ultraderecha que se expresa en el gobierno de Uribe
y en su “acuerdo de paz”
con los paramilitares en el que
el objetivo
es convertir en institución lo que antes era crimen.
La parapolítica es eso, que ellos son el gobierno.
Hace unos días estuvo aquí el vicepresidente Santos diciendo que el paramilitarismo es una cosa del pasado...
Decir que no existe
paramilitarismo es una gran mentira, claro que sigue habiendo.
Pero el problema no es éste,
hay algo mucho más importante y es que los resultados económicos del
paramilitarismo están vigentes;
es decir,
los beneficios económicos que le dieron a las empresas que los financiaron, como
la Chiquita Brands,
están ahí. Lo que ellos lograron para su negocio es un hecho, era un negocio
financiarlos
para así controlar la lucha de los trabajadores bananeros.
Todas las conexiones de las empresas con el paramilitarismo están vigentes,
sus resultados están vigentes”.
Aloia Álvarez Feáns pregunta:
-¿Cómo es posible que la Unión Europea, y en concreto el gobierno español, que
se autoerigen en adalides de la defensa de los Derechos Humanos, no lo vean?
Héctor Mondragón dice:
“Es lo mismo que
preguntarse por qué las empresas transnacionales apoyaron el paramilitarismo...
porque les convenía económicamente.
No podemos negar que en el gobierno actual de los EE UU y de la UE quien pesa
son estas empresas.
En una situación como la de América Latina,
en la que los movimientos sociales y algunos gobiernos cuestionan ese poderío de
las transnacionales,
se ve que
el modelo de impunidad colombiano
es exportable a otros lugares, porque les interesa a las empresas
transnacionales para poner orden,
para acallar a los movimientos populares. En el caso de que estos movimientos
cobren más fuerza
y se extiendan por toda América Latina, esta máquina de muerte se puede
exportar.
Pienso que en el cálculo de
las transnacionales está el utilizar a Colombia
como punta de lanza contra el movimiento popular de América Latina.
Así que lo
que influyan las multinacionales en los gobiernos europeos va a ser que
lo que influya en hacerlos apoyar esta solución, que es apoyar el uribismo,
el modelo de impunidad.
Los movimientos sociales
europeos deben ser muy claros con sus gobiernos,
o se apoya este modelo de impunidad para
sacar adelante los intereses de las transnacionales o
se adopta una posición real de defensa de los Derechos Humanos”.
Por último, Aloia Álvarez Feáns plantea: “El proceso de paz con las FARC y el ELN, ¿es un proceso muerto?”
Héctor Mondragón contesta:
“Sé que con el ELN hay conversaciones, que espero que se profundicen y
se sostengan.
Con las FARC no hay ningún proceso,
sólo la mediación que están llevando a cabo Piedad Córdoba y el presidente de
Francia...
Pienso que en Colombia la
situación con la guerrilla tiene que resolverse por una negociación
pero pienso que es mucho más importante que se reconozca que
el origen de la violencia
tiene que ver con el problema de la tierra.
Eso es lo único que puede crear las condiciones para que en Colombia haya paz”.
Entrevista publicada en
el nº 29 de la revista Pueblos de diciembre 2007-
www.restapueblos.org
Fuente:
www.rebelion.org
Ecología social
10-3-08
Es importante la percepción de cómo los estados
imperialistas con hegemonía de Estados Unidos
se apoderan
tanto de nuestras economías como de nuestros territorios en América latina
valiéndose de
democracias diseñadas y gobernadas en acuerdo con instituciones regionales e
internacionales
mirando en exclusivo por maximizar la rentabilidad de los oligopolios
globalizados.
Pero, además, es crucial la percepción de que
nuestros actuales poderes públicos
son producto de la reestructuración neoliberal -desde los setenta- que permitió
el terrorismo de estado
y la correlativa puesta en práctica del sometimiento a la globalización
financiera.
Una vez que José Martínez de Hoz estableció
-el funcionamiento bancario
a favor
tanto de la concentración como de la desnacionalización económica y junto a
Domingo Cavallo,
-la gran estafa como si fuese deuda externa,
las ‘democracias’
no sólo legalizaron y legitimaron esas bases del Estado neocolonial sino
que lo adecuaron mejor a la consolidación del subdesarrollo (o desarrollo en
función
únicamente de la globalización financiera y productiva)
mediante
el creciente e incesante pago de la ‘deuda’ que demuele
el Estado de bienestar y mediante las llamadas privatizaciones.
¿Por qué es importante esa percepción de nuestra
historia y la de Colombia?
Nos dispone
a la lógica de que el cumplimiento real y efectivo de Memoria, Verdad y
Justicia
nos exige el compromiso con un programa antiimperialista y anticapitalista o
la creación
de la unidad de voluntad de la diversidad popular para