Interbarrial
«La reforma agraria integral»
es imprescindible para otro trabajo y otra sociedad
Porque es recuperar el trabajo como expresión de culturas comunitarias e interrelacionadas que transformen territorios en acuerdo con sus necesidades de vida y en adaptación a la naturaleza. Es, también, reconquistar relaciones entre los de abajo del país, el continente y el mundo que sean en beneficio mutuo.
«La reforma agraria integral» atiende, al mismo tiempo, otros atributos esenciales al desarrollo tanto del trabajo como de la sociedad. Son:
la autorrealización de las personas en su ocupación laboral por participar en qué y cómo hacer, además de poder constatar que reditúa en mejoramiento del presente-futuro de todos los de abajo;
la optimización de la convivencia entre la diversidad de identidades por construcción conjunta, e igualitaria en oportunidades de decidir, de las condiciones de vida y trabajo que las hace felices y hermanadas.
Pero, para esos cambios radicales, cabe erradicar la monopolización tanto de la economía como del territorio que caracteriza al capitalismo y a sus Estados locales e imperialistas.
Tengamos en cuenta que: "en Colombia el problema del desplazamiento forzado trascenderá la existencia de las guerrillas -en caso que se dé un proceso de paz verdadero-, porque los sectores narco-para-oligárquicos utilizan la violencia como forma de adueñarse de tierras ajenas. La lucha por la tierra es una constante en América latina y sólo una profunda reforma agraria, con apoyo real de todos los sectores sociales, nos permitirá superar las arraigadas costumbres de la narco-para-oligarquía",(http://www.prensaindigena.org.mx/nuevositio/2009/05/04/colombia-plan-colombia-y-desplazamiento-forzoso).
Asumamos que el capitalismo:
A) Nos despoja de derechos y arrasa con la vida
Comparto con
Jorge Echazu Alvarado
(Rebelión)
que
"la carta remitida por el presidente
Evo Morales a la IV Cumbre
Continental de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas, constituye un documento
histórico que vale la pena analizar para indagar si efectivamente es un
instrumento subversivo y atentatorio contra la soberanía del estado peruano.
La Carta, por el contrario tiene el carácter de un mensaje de humanidad, de defensa de la vida, de la tierra, de los recursos naturales, de las naciones y pueblos que viven en consonancia con la naturaleza y por ello mismo, no puede confundirse con un instrumento sectario.
Copiamos algunos párrafos que constituyen, en realidad verdaderas enseñanzas de respeto a la supervivencia del género humano y de nuestro planeta.
«Hoy en día, sentimos los efectos devastadores del sistema capitalista transnacional neoliberal que destruye aceleradamente nuestro planeta….
El sistema capitalista, imperialista y colonial, se basa en formas de vida de dominación, sometimiento y subordinación de unos sobre los otros. Por eso, hermanas y hermanas, para preservar el planeta, la vida y la propia especie humana, debemos enfrentar al capitalismo….» .
La censura del capitalismo y de su forma imperial tiene un carácter general, teórico y político y no tiene nada que ver concretamente con el Gobierno peruano. Es pues una postura muy digna de anticapitalismo y anti-imperialismo que caracteriza a nuestro gobierno y al proceso de cambio que representa en estos momentos Evo Morales. Vincular estos puntos de vista tan generales y al mismo tiempo tan nobles con una coyuntura política de un país determinado es realmente una verdadera aberración.
«Nos dijeron que hubo descubrimiento cuando hubo una invasión, que hubo una conquista cuando hubo un genocidio…..La historia oficial ha pretendido que olvidemos que durante esos siglos resistimos y nos rebelamos. Nosotros somos herederos de los Amaru, las Bastidas, los Apaza, los Katari, las Sisas y tantos otros….»
Como un avanzado catedrático de historia crítica Morales, destaca la lucha centenaria de los pueblos de nuestra Abya Yala contra el agresor extracontinental. ¿Quién podría objetar estos razonamientos históricos que son la expresión más cabal de las luchas liberadoras de los indígenas de todo nuestro continente? ¿Qué tienen que ver estos párrafos singulares y profundos con el miserable gobierno peruano de Alan García?
«No olvidemos que para la liberación de nuestros pueblos, debemos reconocer que la tierra no nos pertenece, sino más bien nosotros pertenecemos a la tierra….»
A propósito de este párrafo, ¿cómo no recordar la célebre carta del Cacique Piel Roja Seattle, dirigida al Presidente norteamericano Pierce cuando le dice que “la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra”? (*)
A continuación tenemos los párrafos más criticados pero que constituyen la posición ideológica propia del presidente en cuanto al problema político:
«Nos toca ahora garantizar nuestros derechos y los derechos de la Madre Tierra a través de la toma democrática del poder….»
¿Se puede sostener con la mínima seriedad que el documento del Presidente es subversivo, cuando está planteando precisamente aquello de la toma del poder por las vías democráticas? Por otro lado, ¿tiene algo que ver esta declaración democrática con los conflictos del genocida García con su propio pueblo.
Finalmente esta histórica Carta del Presidente, concluye con una declaración revolucionaria y de profundo contenido democrático, porque la verdadera revolución es el hecho democrático más profundo en la historia de los pueblos:
«Este es el momento para que todos sepan que nuestra lucha no termina, que de la resistencia pasamos a la rebelión y de la rebelión a la revolución. Este es el momento de la segunda y definitiva independencia….»
Evo Morales, emulando con el viejo Fidel que cuando tomaba al poder en Cuba en 1959, anunciaba para América Latina su segunda y definitiva independencia, proclama ahora nuevamente a medio siglo de distancia, la aspiración suprema de nuestros pueblos
Efectivamente América Latina, el Caribe y las Antillas, esperan su Segunda Independencia, ya que la primera, la del siglo XIX, ha sido embargada y confiscada por una patria del criollo y el mestizo que la desnaturalizaron por completo.
Suscribimos entusiastamente la «Carta del Presidente» constatando que el ridículo y miserable gobierno peruano del genocida Alan García está escupiendo a la luna cuando se siente aludido directamente por la memorable Carta.
La Carta esta ubicada a miles de kilómetros de altura con respecto a ese engendro de la maldad y el crimen que representa el actual régimen peruano". Fuente: www.rebelion.org / Mundo :: Masacre en Perú. Junio 2009/ 14-6-09
B) Se apropia de bienes comunes a través de 'democracias' o guerras
Sam Urquhart (Znet), en "La trascendencia global de la protesta en la Amazonía peruana" (nota traducida del inglés para Rebelión por Germán Leyens), dice:
"La región del Amazonas de Perú ha sido aislada, después de la muerte de posiblemente 40 manifestantes indígenas y de 20 policías durante un intento de dispersar un bloque de carretera el viernes pasado. Algunos informes estiman la cantidad de muertos en hasta 250, y más de 100 desaparecidos en la peor violencia que haya visto la región del Amazonas desde el clímax de la insurgencia de Sendero Luminoso en los años ochenta.
Pero mientras aumenta la cantidad de muertos, y la Amazonía es militarizada, la resistencia aumenta en todo Perú contra una serie de leyes hechas para abrir la selva a la inversión en energía y para desbaratar las propiedades de tierras indígenas.
El 6 de junio, se informa que helicópteros del ejército peruano dispararon contra un bloqueo pacífico. La mayoría de los muertos fueron manifestantes indígenas, parte de un contingente en el bloqueo en la provincia Bagua que ascendía a miles – todos ellos para oponerse a la expansión de la exploración energética y de la tala de árboles en la región del Amazonas de Perú. Y parece que muchos de ellos no sólo eran pacíficos, sino que estaban dormidos.
Como informó la ONG Amazon Watch: “Aproximadamente a las 5 de la mañana, la policía militar peruana realizó una violenta incursión” durante la cual “varios miles de indígenas aguarunas y huambisas fueron dispersados por la fuerza mediante gas lacrimógeno y munición de guerra.” En un brutal ataque, los helicópteros lanzaron gas lacrimógeno desde la altura mientras la policía atacaba a los manifestantes – disparando contra algunos al hacerlo. La ONG también informa que “mientras mataban y herían a manifestantes desarmados, algunos se opusieron a la policía, les arrebataron sus armas y contraatacaron en autodefensa lo que llevó a la muerte de varios agentes de la policía.”
Doctores en Bagua afirman que se obstruyó la evacuación de las víctimas. Como el doctor José Sequén Reyes dijo a El Mundo: “Durante gran parte de la mañana,… la policía no permitía el paso de las ambulancias para la evacuación” La corresponsal de El Mundo, Beatriz Jiménez también informó que: “El dirigente amazónico Zebelio Kayap, desde la zona del conflicto denuncia que los cuerpos de los fallecidos están siendo «desaparecidos» por efectivos policiales de la Dirección de Operaciones Especiales. También que la policía impide el paso de la ciudadanía para recoger los heridos y trasladarlos a las ciudades cercanas y que tampoco deja recoger los cadáveres desperdigados.” Afirmaciones que son respaldadas por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú que publicó esas denuncias de brutalidad policial en su blog diciendo que: “se han recibido denuncias extraoficiales sobre la posible quema de cadáveres por parte de efectivos policiales.”
Amazon Watch manifestó al respecto el 8 de junio que “numerosos testigos presenciales informan que Fuerzas Especiales de la policía del Perú han estado eliminando los cuerpos de manifestantes indígenas que fueron muertos,” en lo que el portavoz de Amazon Watch, Gregor McClennan, llama “un aparente intento del Gobierno de subestimar el número de indígenas muertos por la policía.”
Más de cien manifestantes siguen detenidos mientras, según McClennan, “testigos presenciales también confirman que la policía sacó por la fuerza a algunos de los manifestantes heridos de los hospitales, llevándolos a destinos desconocidos.” Aumentan los temores de que otros bloques, como el que tiene lugar en las afueras de la localidad de Yutimaguas, podrían ser objeto de una represión similar, ya que una atmósfera de miedo e intimidación se extiende por la Amazonía peruana.
Como lo señala una declaración publicada el 5 de junio por la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de los Andes (CAOI): “El gobierno aprista de Alan García Pérez ha desatado una represión sangrienta en la Amazonía Peruana la madrugada de hoy.” Para la CAOI, las muertes en Bagua constituyen la respuesta dictatorial luego de 56 días de lucha pacífica indígena y de supuestos diálogos y negociaciones, que terminan en las balas de siempre, las mismas de más de 500 años de opresión.” (...)
Apertura de la Amazonía
El ritmo de la movilización y de la resistencia indígena en Perú se ha acelerado durante los últimos tres años desde que Alan García llegó por segunda vez al poder como presidente de Perú. García se lanzó a una estrategia económica de doble vía que ha enajenado a amplios sectores de la sociedad peruana, pero sobre todo a los 14 millones de indígenas del país.
Por una parte, García ha hecho aprobar un Acuerdo de Libre Comercio con EE.UU., promulgando varios “decretos” a fin de remodelar la economía para ajustarse a los términos del acuerdo. Por la otra, ha promovido agresivamente la apertura de la Amazonía a la exploración y el desarrollo energético, una estrategia que plantea una amenaza inmediata al modo de vida indígena y a las ecologías nativas.
Como informó un estudio publicado en 2008, García ha destinado más de un 70% de la Amazonía peruana a firmas petroleras como Pluspetrol de Argentina, y Perenco de Francia. Tales acuerdos también han sido obtenidos sin consultar a las comunidades indígenas que serán afectadas. De hecho, Alan García ha pasado por sobre las preocupaciones por los derechos indígenas diciendo que “Tenemos que entender que cuando hay recursos como el petróleo, el gas y la madera, no pertenecen sólo a la gente que ha tenido la suerte de haber nacido allí.”
Los decretos que García promulgó a fin de preparar a Perú para la integración con la economía de EE.UU. van a facilitar considerablemente la expropiación de tierras indígenas.
El Decreto 1064, por ejemplo, apuntaba a pasar por alto a las comunidades locales, permitiendo que compañías con concesiones amañaran cambios a los permisos de zonificación en la Amazonía con el gobierno central de Perú, evitando potencialmente toda forma de consulta local. Amazon Watch señala que eso coloca a Perú en contravención con la regulación 169 de la OIT que exige que los gobiernos “consulten con los pueblos indígenas antes de firmar contratos y de establecer cualesquiera proyectos de desarrollo que los afecten” – algo que “nunca ha sucedido, pero que siempre ha habido un requerimiento de que las compañías por lo menos negocien un arreglo financiero con una comunidad antes de llegar al lugar.”
El Artículo 7 del Decreto 1064 también apunta a “[reclasificar] los derechos comunales a la tierra como subordinado a la propiedad individual y privada” mientras que “sub-cláusulas del artículo 7 dan el favor en cualquier conflicto a individuos y compañías, y a colonos que han invadido territorio indígena.” Se suponía que esto funcionara en conjunto con el decreto 1089, que expandía el papel del servicio COFOPRI [Organismo de Formalización de la Propiedad Informal], cuya política “ha sido promover títulos de propiedad individuales a la tierra, ofreciendo créditos a individuos que renuncien a su tierra comunal a favor de títulos individuales.” Los decretos 1015 y 1073, además, facilitarían el fraccionamiento de tierras comunales indígenas al requerir una simple mayoría en las comunidades, en lugar de dos tercios como era el caso previamente.
Tal vez el más controvertido de todos, el decreto 1090 apuntaba a reducir drásticamente la cantidad de Amazonía cubierta por el sistema de protección del patrimonio forestal del Perú, “liberando” unas 45 millones de hectáreas para el desarrollo económico (incluyendo cerca de un 60% de las selvas de Perú). Esta determinación ha provocado resistencia. Los pueblos indígenas han luchado hace tiempo contra firmas energéticas. Los achuar, por ejemplo, han llevado ante los tribunales en Los Ángeles al gigante estadounidense Occidental Petroleum por la contaminación de su tierra. Pero esa resistencia nunca ha sido unificada.
Como me dijera el experto en Latinoamérica John Crabtree de la Universidad Oxford: “Perú, a diferencia de Bolivia y Ecuador, carece de un poderoso movimiento indígena que una a los grupos favorables a los indígenas en las tierras altas y en la selva de la Amazonía.” Los grupos en la Amazonía han estado frecuentemente divididos y “siempre han tendido a concentrarse en su propia realidad en lugar de formar alianzas con otros,” pero esto podría estar cambiando debido a la “Ley de la Selva” de García (decreto 1090).
Los últimos dos años han visto una profundización de la cooperación entre pueblos dispares en la Amazonía peruana. En agosto de 2008, encabezados por el agrupamiento indígena AIDESEP (Asociación Interétnica por el Desarrollo de la Selva Peruana), los manifestantes bloquearon algunas de las más importantes vías fluviales y arterias de transporte de Perú. Un puente en Bagua fue ocupado, separando a la Amazonía peruana de la costa, provocando choques en los que más de 800 manifestantes se enfrentaron a la policía con decenas de heridos. En el sur del país, manifestantes rodearon y bloquearon la instalación de gas natural Camisea, así como otras plataformas de perforación y un proyecto de represa hidroeléctrica, extendiendo la lucha contra las reformas de García a todo el país.
Portavoces de los manifestantes exigieron la cancelación de más de 30 decretos, y una consulta sustantiva sobre proyectos específicos. Como dijera el portavoz de AIDESEP, Alberto Pizango, los manifestantes se estaban “movilizando por el derecho a la vida, el derecho a conservar su territorio y a defender el entorno – la selva tropical amazónica que es el pulmón del mundo.”
En un determinado momento, el gobierno trató de conducir a los dirigentes de AIDESEP a un 'diálogo' sobre temas del desarrollo, pero las protestas continuaron cuando el gobierno convirtió su cese en una condición previa para conversaciones. Voces en los medios comenzaron a hacer absurdas comparaciones entre los manifestantes indígenas y Sendero Luminoso, un brutal grupo maoísta activo en los años ochenta y a comienzos de los noventa.
La situación escaló, y los activistas indígenas se negaron a echar marcha atrás. El gobierno no había logrado cooptar a sus representantes, o lanzar una respuesta efectiva a las protestas que habían sido casi totalmente no violentas y que gozaban de apoyo en todo Perú. De modo que cuando García declaró un estado de emergencia el 19 de agosto, en lugar de lograr eliminar las protestas mediante acciones policiales, llevó al enardecimiento de los activistas.
Un dirigente de AIDESEP, Alberto Pizango, calificó la proclamación de “declaración de guerra abierta.” Pero los peruanos indígenas no se rindieron. Lejos de ello, de hecho. Como relató la periodista Sandra Cuffe: “Las ocupaciones, bloques y protestas continuaron; y otros se sumaron por solidaridad. Un Comité de Lucha provincial en La Convención (Cusco) incluyendo una Federación de Trabajadores Agrícolas anunció acciones indefinidas en apoyo a las comunidades en la Amazonía, incluyendo bloques de carreteras y del transporte inter-provincial.”
El 20 de agosto, AIDESEP se reunió con el presidente del Congreso de Perú, Javier Velásquez Quesquén, quien aceptó convocar a una sesión plenaria extraordinaria para discutir los decretos contenciosos. Al llegar el 22 de agosto, el Congreso había aprobado el decreto legislativo 2440, que revocó los decretos 1073 y 1015 de García. La presión de los movimientos indígenas había derribado dos de los decretos más controvertidos – que tenían que ver con cambios de la propiedad de la tierra – pero muchos seguían en pie.
A pesar de todo, como dijera Alberto Pizango:
“El pueblo de Perú, indígena o no, ha demostrado una vez más que es posible reclamar nuestros derechos a la vida, a la dignidad, y a un desarrollo duradero y sostenible. Es un nuevo amanecer para los Pueblos Indígenas del país.” (...)
Defensores de la tierra
Al decidirse por la militarización del conflicto con manifestantes indígenas, García no sólo ataca los cuerpos físicos de peruanos indígenas. Su gobierno se ha lanzado a desafiar, y potencialmente desmantelar, una constelación de culturas diversas, pero relacionadas, todas las cuales ven el «desarrollo» y el «entorno» de modos marcadamente ajenos a los estrategas corporativos y a los políticos neoliberales.
Como lo describe Ricardo Carrere, coordinador del Movimiento mundial por los bosques tropicales (WRM): “si se quiere hacer algo respecto al cambio climático, hay que detener la extracción de petróleo y la realidad muestra que la única gente del mundo que hacer realmente algo por proteger al mundo contra el cambio climático son los pueblos indígenas que dicen «no más petróleo».”
Según Carrere, los pueblos indígenas se levantan contra fuerzas que son incompatibles con la sostenibilidad medioambiental y la justicia social. Se oponen a una “lógica económica que significa que tenemos que destruir” y ofrecen un modelo diferente de desarrollo, que “tiene que ser descentralizado, que haga volver a la tierra a la gente de las ciudades, donde puede tener un mejor modo de vida,” y exige que “se necesita un cambio muy profundo en todos los países.”
Si, como señala Carrere, “nos empobrecemos con cada barril de petróleo que exportamos,” nos estamos enriqueciendo con cada persona indígena que se alza por sus tierras y sus derechos contra firmas energéticas. No son sólo ejemplos locales de resistencia, sino acciones de importancia global.
También representan la continuación de siglos de resistencia anticolonial. Como dice Stephen Corry de Survival, “las protestas muestran que la era colonial ha terminado por llegar a su fin. Los indígenas del Amazonas ya no están dispuestos a tolerar el tratamiento ilegal y brutal que se ha hecho rutinario. Eso se acabó.”
Por ello las protestas en Perú tienen una importancia global – tanto en términos de la resistencia contra leyes de inversión neocoloniales y en términos de sostenibilidad ecológica. La matanza de Bagua se dirige a todos nosotros. Como lo expresa elocuentemente el portavoz de los indios yanomani, Davi Kopenawa Yanomami:
“Debemos escuchar el grito de la tierra que pide ayuda. La tierra no tiene precio. No puede ser comprada, o vendida o cambiada. Es muy importante que los pueblos blanco, negro e indígena luchen juntos por salvar la vida de la selva y de la tierra. Si no luchamos juntos ¿cuál será nuestro futuro? Nuestros hijos necesitan la tierra y la naturaleza viva y erguida. Nosotros, indígenas, queremos respeto para nuestros derechos. Podéis aprender con nosotros y nuestros chamanes. Es importante no sólo para los yanomami sino para el futuro de todo el mundo.”
Y ponerse de pie es el único remedio efectivo. En medio del derramamiento de sangre en Bagua, el Congreso de Perú actuó esta semana para suspender dos de los decretos de García – los que tienden a abrir la región de la Amazonía peruana a las firmas de la energía y de la minería. La suspensión es temporal (García tiene quince días para firmarlos antes de que sean enviados de vuelta al Congreso, que puede o no enfrentarlo) pero la resistencia crece.
Hoy, 20.000 o más estudiantes, sindicalistas y defensores de los derechos humanos se unieron a los manifestantes indígenas en Lima gritando “la selva no está en venta” y exigiendo una investigación de los acontecimientos en Bagua. Un movimiento sin precedentes está vinculando a los pueblos de la selva peruana con las selvas de sus ciudades, pero queda por ver si Alan García se retractará".
http://www.zmag.org/znet/viewArticle/21681 Fuente: www.rebelion.org / Mundo/ 15-6-09
C) Nos hunde en «inseguridad» de vida
Permítanme reflexionar juntos
acerca de:
1. La lógica del capitalismo
La Agencia de Comunicación Rodolfo Walsh nos brinda la oportunidad de leer
"La irreprochable lógica capitalista", de José Carlos Escudero.
El prestigioso médico sanitarista sostiene: "La gripe porcina revela nada menos que un cuestionamiento central a la forma que tiene el capitalismo globalizado para alimentar a la población del planeta. Esto es parte de una visión del mundo que, en aras de la rentabilidad capitalista a corto plazo, compromete el futuro ecológico y alimentario de todos nosotros.
En las últimas décadas, bajo la égida intelectual del neoliberalismo y con generosos créditos internacionales se ha estado reemplazando en todo el mundo a una agricultura de pequeñas propiedades, en general manejada por campesinos dueños de la tierra, muy mano de obra y poco capital, energía y tecnología intensiva , productora de alimentos de consumo humano directo, por una nueva agricultura donde la rentabilidad económica inmediata es el único criterio que piden los inversores del capital. De este modo, los países han tendido a disminuir la producción de comida para humanos y aumentar las de “commodities” que se venden en el Mercado Global, cultivadas industrialmente. Así, expulsan campesinos del primer tipo, dejan de producir los alimentos que comemos habitualmente por otros, más caros y no necesariamente mejores como las carnes.
Los países que han permitido este modelo descubren que pierden seguridad y soberanía alimentarias y que deben aceptar prácticas tan antiecológicas como los “paquetes de semillas modificadas“ que son muy dependientes de fertilizantes y plaguicidas tóxicos. Lo producido va, en general, a engordar animales -cerdos, vacas, pollos- en condiciones tan antihigiénicas que configuran un caldo de cultivo para nuevos gérmenes dañinos que pasan a enfermar a humanos. En mi país, Argentina la soja ha desplazado campesinos, reducido la producción de leche, trigo, maíz y arroz, sus fertilizantes y plaguicidas intoxican a humanos y destruyen equilibrios ecológicos. La soja argentina se exporta: es un importante insumo para alimentos balanceados de animales que al ser sacrificados producirán un alimento con excesivas cantidades de proteínas y grasas saturadas, con un costo mayor, con una peligrosa falta de residuos y pérdida de dos tercios de la energía alimentaria total. ¿Una locura? Quizás, pero también una irreprochable lógica capitalista".
Fuente: www.agenciawalsh.org /8-6-09
2. El uso del etnocidio para vaciar y devastar territorios o construcciones culturales
Por petróleo, minerales, agrocombustibles...se llega a arrasar a:
"La selva amazónica, cuyo desarrollo tardó más de 22 mil años, es una obra natural de bellezas difícilmente imaginables. Pero lo que más importa resaltar aquí es su importancia ecológica.
Esta selva, en su intercambio de gases con la atmósfera, libera el 50% del oxígeno necesario para la vida de los seres humanos y de las demás especies animales; además es la generadora de las corrientes de calor que, expandiéndose hacia el norte y hacia el sur, consiguen templar el clima del planeta.
En 1982, de un relevamiento de flora y fauna se obtuvieron los siguientes datos: en un espacio de 10 Km2 hay 760 especies de árboles, 125 clases de mamíferos, 400 tipos de aves, 100 de reptiles y 60 de anfibios, entre otras. Por otra parte, el Río Amazonas, de 7 millones de metros de longitud, es el mayor sistema hidrográfico del planeta: contiene las dos terceras partes del agua dulce disponible y lo habitan 200.000 especies de peces.
Dicho esto, es fácil medir la importancia que tiene este ecosistema para la vida de todos los seres que habitamos el tercer planeta. Sin embargo estas estimaciones no parecen hacer mella en el espíritu de codicia de las multinacionales y en el indolente de los lugareños, pues todos a una colaboran para continuar la destrucción de este tesoro de valor incalculable (para no hablar de la generalizada dilapidación de los recursos naturales en todo el planeta): la construcción de la Ruta Transamazónica, a más de haber demandado la destrucción del hábitat natural de cientos y miles de especies, es ahora un camino seguro para quienes se internan para seguir destruyendo; los incendios provocados por granjeros y hacendados en busca de tierras cultivables han llegado a liquidar 80 mil Km2 de jungla por año, con su consiguiente contaminación de 620 millones de toneladas de gases carbónicos, etc.
Todo esto, a más de ser inútil (el suelo del Amazonas es paupérrimo para la siembra común), representa poco menos que un suicidio. La salud del planeta está ya en pésimas condiciones. Ya no es sólo el efecto invernadero provocado por los gases o el enrarecimiento del aire, sino que el mismo Río Amazonas –la mayor reserva de agua dulce– se ve hoy contaminado por el abuso de herbicidas, plaguicidas y fertilizantes, además de los desperdicios imputrescibles que se arrojan en él.
Los grupos ecologistas están intentando detener por todos los medios la degradación, no sólo del Amazonas, sino de todos los recursos naturales; pero, aunque quisieran, no pueden hacer milagros. Por lo mismo, aquí se intentará hacer un pequeño review y, si se quiere, análisis del problema, y, dentro de lo posible, proponer soluciones. Todo esto con el objeto de despertar conciencias, para que no lleguemos al punto de hacer irreversible el daño". Introducción del trabajo realizado por: Darío Ramírez (dario75tma@yahoo.com)
Fuente: http://www.nodo50.org/pazamazon/ppa_region_amazonica.htm
Para adentrarnos en cómo luchan los pueblos indígenas recurro a la Agencia de Noticias Red Acción que da a conocer dos artículos: Etnocidio en la selva, una masacre deliberada por Carlos Angulo Rivas (Aporrea) y
La Amazonía rebelde
Por Anahí Durand Guevara (Perú), quien nos relata: "Al surcar el Marañon y adentrarse en territorio awajum, es imposible no sobrecogerse por la magnificencia de la selva, el ancho de sus ríos y la dignidad de miles de hombres y mujeres empeñados en mantener su identidad desafiando siglos de exclusión y miseria. Pueblos como Bagua, Imaza, Urakusa o Santa María de Nieva podrían describirse como "zonas de frontera" -en el sentido amplio del término como la geografía donde empieza a delinearse el territorio del estado nación- cuyos habitantes originarios han logrado hacer valer su condición de ciudadanos en base a un largo proceso de organización y a constantes luchas por el respeto a su identidad. Es por ello que el último paro amazónico no puede considerarse un hecho excepcional; se inscribe en la larga duración de protestas nativas y campesinas que hoy se enfrentan directamente al modelo neoliberal. Se trata de un asunto que nos compete a todos en tanto se juega el futuro de nuestros recursos naturales, la dignidad de nuestros compatriotas amazónicos y la imposición de la violencia como salida a los conflictos, sustentada en un discurso autoritario que mella más aún nuestra frágil democracia. Temas importantes que merecen ser reflexionados y discutidos, aquí algunas ideas.
Las últimas protestas amazónicas
El 8 de junio del 2008 el Ejecutivo promulgó una serie de Decretos Legislativos, en el marco de las facultades entregadas por el Congreso para legislar temas referidos a la aplicación del TLC con los Estados Unidos. No obstante, que según la Constitución, estos decretos debían limitarse a este tema específico, varios de ellos referían a la concesión y explotación de los recursos mineros, forestales y de hidrocarburos en la Amazonía. Este hecho provocó la indignación de los pueblos originarios agrupados en AIDESEP, desarrollando entre agosto y setiembre del 2008 un paro en toda la selva. En aquella ocasión, dado lo aberrante del caso (tal como lo demuestran las demandas de inconstitucionalidad presentadas por la Defensoria), el Congreso derogó el DL 1015, otros decretos como el 1073 o el 1064 no fueron derogados comprometiéndose el Congreso a evaluarlos en la brevedad posible: tomando en cuenta este acuerdo los nativos suspendieron las protestas. Pero una vez más se aplicó la política de la mecedora; por más cartas que los indígenas enviaron al Legislativo recordándole su compromiso no se dio ningún paso. El 9 de abril del 2009 se reiniciaron las protestas en la Amazonía; fueron 57 días de tomas de carreteras, movilizaciones y conversaciones entre la dirigencia indígena y el primer ministro. Pese a esto el Congreso siguió dilatando la discusión de los decretos cuestionados y el ejecutivo continuó desprestigiando al movimiento. La huelga continúo hasta que el viernes 5 de junio se decidió "imponer autoridad" desatando una masacre en Bagua que dejó como saldo aproximado 55 muertos (33 nativos y 22 policías) y cientos de heridos...una cifra catastrófica que no se veía desde los tiempos de la guerra contra- subversiva.
Esta breve cronología indica que el conflicto no era nuevo, por el contrario se trataba de una demanda legalmente sustentada que llevaba casi un año gestándose y aceptando diversos niveles de conversación con el Estado. ¿Por qué se dilató tanto la revisión de estos decretos, por qué no se cumplieron los ofrecimientos? Pues por que el gobierno no tenía en absoluto voluntad política de resolver la situación. Jugando al desgaste y al descrédito de las dirigencias, Alan García y sus ministros pretendían dilatar la situación al punto en que pudieran mostrar a los nativos como intransigentes y a la zona en total desgobierno, todo debidamente sazonado por la racista prensa limeña y el clamor de mano dura de la derecha.
Finalmente la represión se desató en Bagua; es importante resaltar la organización de la protesta y la necedad interesada del gobierno. AIDESEP es una organización consolidada, capaz de resistir una protesta larga y muy distinta a otras estructuras coyunturales como los Frentes de Defensa. Hace 30 años que AIDESEP (Asociación Interétnica por el Desarrollo de la Selva Peruana9 fue fundada y su estructura parte de la representación comunal, articulando apus y jefes nativos de 57 federaciones incluidos el Consejo Aguaruna Huambisa y la Federación Ashaninka.
El trabajo de AIDESEP no se ha limitado a la simple reivindicación, han asumido proyectos de desarrollo y han incursionado exitosamente en la representación política existiendo alcaldes indígenas en distritos como Imacita o Condorcanqui. Al margen de los problemas internos y discrepancias que han afectado al gremio, los niveles de cohesión y representatividad son incuestionables y así quedó demostrado durante la huelga. Al gobierno aprista, aferrado al discurso de la manipulación externa (venezolana o boliviana), no le interesó evaluar esto, como tampoco le importó tomar en cuenta que, en la zona de conflicto, la presencia del Estado ha sido y es básicamente militar.
Resulta por ello tragicómico escuchar a los ministros preguntarse quién entregó armas a los nativos, cuando la política estatal durante décadas ha sido armar y entrenar militarmente a la población amazónica, ya sea en Comités de Autodefensa para enfrentar la subversión o como reservistas del ejercito para enfrenta al Ecuador en el caso del Marañon. Por supuesto en ambas oportunidades los nativos eran peruanos como cualquiera y debían poner el pecho por su patria, en esta ocasión cuando los nativos defienden sus derechos son asesinados y cuestionados por utilizar las mismas armas y el mismo entrenamiento que el Estado les proporcionó.
Sobre la profundización del modelo y las resistencias sociales
Dicho esto conviene analizar más allá de la coyuntura y detenernos en la política de neoliberalismo autoritario - con sus dosis de violencia y criminalización- que con vehemencia habitual viene imponiendo Alan García. En las elecciones presidenciales del 2006 el APRA enarboló la bandera "del cambio responsable" una suerte de alternativa socialdemócrata al proyecto de la derecha mucho más moderado que el nacionalismo humalista. No fueron pocos los que se dejaron convencer votando por esta propuesta retóricamente bien presentada, mas aun tomando en cuenta la inexistencia de la izquierda y la improvisación del Partido Nacionalista liderado por Ollanta Humala.
Sin embargo, pocos meses después de asumida la presidencia, rápidamente García giró del discurso del cambio responsable a la prédica del "perro del hortelano", apostando sin ambigüedades por el capital transnacional, la privatización de servicios y empresas, en suma por la profundización del modelo económico neoliberal iniciado durante el gobierno de Fujimori y que tan poco bienestar ha generado en las mayorías.
Con esta prédica, el gobierno puso en la mira la explotación de los recursos naturales, pues pese a tanta supuesta modernización el Perú sigue siendo básicamente exportador de materias primas. La explotación y concesión de la minería y el petróleo por el capital transnacional son los puntos centrales refiriéndose a las "millones de hectáreas ociosas para maderas por que las comunidades no cultivaron ni cultivarán nada, depósitos minerales que no se trabajan, petróleo en el subsuelo desperdiciado" (García; 2007)…Todos los recursos desperdiciados por la ineptitud de los pobres que ocupan estas tierras engañados por la demagogia de políticos. Una mirada absolutamente sesgada pues obviamente el abandono estatal es responsable de que campesinos y pueblos nativos no hayan sido capaces de aprovechar esa riqueza.
¿Cuál es la política de desarrollo agrario para la Amazonía, cuántos créditos se han entregado a las comunidades para proyectos de desarrollo sustentable, que ha propuesto el ministerio del Ambiente? No hay política alguna; los gobiernos han dejado a los pobladores amazónicos de su cuenta y riesgo y hoy bajo el argumento de que los recursos ahí ubicados son de toda la nación se pretende entregar la selva a empresas transnacionales que pagarán un canon irrisorio, deforestarán el bosque, depredarán el territorio y no generarán empleo ni bienestar, deteriorando aún más las condiciones de vida locales.
La historia es conocida, ha sucedido ya en pueblos mineros como La Oroya, en Cajamarca y en la misma Amazonia. Pero lejos de debatir modelos de desarrollo alternativos, consultar a las poblaciones locales, dialogar respecto a su propuesta extractiva, el gobierno promulga leyes inconstitucionales, descalifica a los indígenas y desata una represión desmedida.
Lo cierto es que estamos en un punto de expansión del modelo económico donde la imposición autoritaria e incluso violenta pareciera inevitable. No somos un caso nuevo, en Chile hace años que los mapuches son desterrados de sus territorios para la expansión de la industria forestal; contra ellos ha caído todo el peso del Estado pinochetista continuado por la Concertación que ha asesinado y encarcelado a sus dirigentes ante la pasividad de la sociedad chilena. Esto por no hablar de otras demandas que son aplastadas con mayor criminalización como las protestas de los estudiantes secundarios que no modificaron en nada la privatizada educación y sólo endurecieron las penas para los adolescentes. En México la firma del TLC con Estados Unidos dejó desvalido el campo mexicano guardando relación directa con el alzamiento zapatista del EZLN. Más recientemente otras expresiones de protesta social como la de Oaxaca evidenciaron no sólo reclamos economicistas sino un profundo descontento con el modelo económico y fueron duramente reprimidos por el gobierno federal. Con los sucesos del 5 de junio del 2009 García ha dejado claro que seguirá esta línea de imposición violenta y esto puede marcar un momento de inflexión en las formas de politización y resistencia social.
En este punto el panorama se presenta complejo y se hace difícil predecir el curso que en el Perú tomarán las resistencias al neoliberalismo. Lo cierto del lado de la protesta es que pareciera haber quedado atrás la etapa de "resistencia pacífica" heredada del conflicto armado interno donde las movilizaciones debían cuidarse de no responder con violencia la represión estatal. La muerte de 23 policías lo demuestra y más allá de lo lamentable de toda pérdida humana, refleja el grado de indignación de una población agredida y armada - no por traficantes sino por el mismo Estado-.
De otro lado la fragmentación social continúa; la reacción de la CGTP ha sido tardía y post represión cuando las protestas llevaban meses, mientras otros gremios como la CCP o la CNA e incluso CONACAMI no han cobrado ningún protagonismo. Por su parte, la oposición institucional representada por Humala y el PNP una vez más se ha mostrado inoperante e incapaz de generar iniciativas prontas que enfrenten al gobierno. Sin embargo, ante la represión desatada se han activado prontamente redes de solidaridad internacional con ECUARUNARI del Ecuador o el ACIN de Colombia, y también redes nacionales realizándose marchas y vigilias en varias ciudades del país aunque hayan sido invisibilizadas por los grandes medios de comunicación.
Lo más deseable seria que toda esta ira social pudiera ser capitalizada políticamente por un proyecto de izquierda que articule una propuesta sensata frente a la hegemonía neoliberal compitiendo democráticamente por el poder el 2011. Pero los deseos no siempre se concretan y la intransigente soberbia del gobierno enturbia aun mas el panorama; el trato despectivo a los nativos, la orden de captura a toda su dirigencia, la insistencia de García en una "conspiración extranjera", los honores a policías y el estado de emergencia en Amazonas no hacen mas que abonar al descontento. Por lo pronto, queda esperar que la movilización social presione para que se abra al paso al diálogo y las demandas amazónicas sean escuchadas evitando volver al viejo péndulo de exclusión y violencia por el que tantas veces nuestra historia ha transitado; una vez mas la tarea esta en nuestras manos". Fuente: www.anred.org /10-6-09
3. La práctica 'democrática' de expulsión, tortura y desamparo absoluto
Prensa De Frente, en torno a la represa argentino paraguaya, advierte:
"Los
'daños colaterales' de Yacyretá en Encarnación
Ni
diálogo ni respuestas
Según el presidente de la Asociación Civil de Afectados por Represas, el
director de Yacyretá en Paraguay, Ingeniero Carlos Cardozo, en ningún momento se
acercó a dialogar con los afectados para arribar a una solución consensuada que
satisfaga los planteos de las familias afectadas. "Tiene una posición radicalizada y no se abre al diálogo, por esa razón todas
las organizaciones de afectados estamos pidiendo que sea removido del cargo",
expresó Montiel.
Asimismo, señaló que las organizaciones sociales de afectados por Yacyretá
solicitaron al gobierno de Fernando Lugo una mesa de concertación para dialogar
y consensuar un plan de trabajo para "atender a las familias que quedan por ser
indemnizadas, relocalizados y para que quienes tengan un aparato productivo (como
las olerías) puedan tener una respuesta satisfactoria".
Afirmó:
"nosotros, la sociedad civil organizada no nos callaremos más, porque la
Entidad Binacional Yacyretá continúa avasallando nuestros derechos, nuestra
dignidad y sólo prioriza el cemento y las obras como los puentes, terraplenados
y ahora también la costanera. La parte humana está totalmente ausente de sus
proyectos, cuando debería ser lo primordial, lo mas importante y sagrado, por
eso no descansaremos hasta encontrar la justa reivindicación que pedimos para
estas familias".
35 Barrios afectados
La ciudad de Encarnación cuenta con aproximadamente 50 barrios, de los cuales se
encuentran en condición de afectados directos por Yacyretá 35, muchos de los
cuales son históricos como Pakucuá, Loma Clavel, Beato Roque, Riacho, San José,
Mboí Caé, Villa Alegre, San Blas, Estación, Barril Paso, Santa Rosa, Nueva
Esperanza, Cerrito, Manantiales, Politécnico, Kiteroi, San Antonio, Pecurú,
Villa Cristina, Santa María y Villa Cándida.
Para diciembre de 2010, si se cumple con el cronograma establecido en la
Resolución 17847, que fija las aguas en su nivel final a cota 83, los barrios
Mboí Caé, Barril Paso, Villa Alegre y San Blas quedarán enteramente bajo las
aguas.
Mientras que numerosos barrios tradicionales quedarán desmembrados y amplios
sectores productivos como la zona baja y los barrios de oleros de Encarnación
destruidos.
Montiel denunció que sólo en el barrio Mboí Caé, alrededor de 900 familias de
ceramistas, oleros, y otras actividades como talleres y pequeños locales
comerciales, no están contemplados en el plan de reasentamiento.
Barrios de relocalizados: desarraigo,
cemento y desocupación
Al igual que en Posadas, Yacyretá creó en Encarnación asentamientos para
relocalizados. Son, hasta el momento los nuevos barrios Ita Paso, Arroyo Porá,
San Pedro, Buena Vista y San Isidro. Estos centros urbanos, afirman desde la
entidad, reponen los que se están perdiendo.
"Por culpa de Yacyretá la ciudad vieja de Encarnación está desapareciendo y los
vecinos trasladados a otros sectores no inundables en la que de a poco se va
configurando como la 'nueva ciudad de Encarnación'", consideró Montiel.
El desarraigo y rompimiento del tejido social que representa la desaparición y destrucción de los barrios, constituye un daño irreversible a la cultura, idiosincrasia e historia de los vecinos encarnacenos.
Quienes se ven forzados a abandonar sus hogares empiezan una vida totalmente diferente, con paisajes, vecinos y pesares nuevos.En los asentamientos de relocalizados, la tristeza y la nostalgia son los sentimientos que envuelven los corazones. "Hay muchas personas de los barrios de San Pedro y Arroyo Porá que fallecieron por el golpe psíquico que significó haber sido expulsados por la fuerza. Aquí lo llamamos ‘techangaú’, que significa 'añorar el lugar de origen'", expresó Fabio Montiel.
El dirigente social contó que personas de edad murieron y otros tantos
enfermaron seriamente por el fuerte impacto emocional que significó el traslado.
"Por infartos, derrames, ulceras, e hipertensión, agudizadas por la depresión de
la relocalización, muchos se murieron o cayeron muy enfermos y no recibieron la
debida contención psicológica que está contemplado en el plan de relocalización
de Yacyretá", indicó.
Añadió que no sólo hubo muertes y daños a la salud entre las personas relocalizadas sino que similares situaciones se registran entre los afectados
que aun no fueron reubicados, por la situación de incertidumbre y abandono en la
que se encuentran sumidos.
Vecinos relocalizados del barrio Itá Paso coincidieron en que si bien ahora
cuentan con luz eléctrica, piso cerámico, ducha y agua potable, el sentimiento
por el entorno de toda una vida no puede ser reemplazado.
Además del impacto emocional, otro serio problema que afecta al grueso de las
familias reasentadas es la falta de trabajo. "Los que quedan en los
asentamientos no saben de qué trabajar, porque en estos barrios alejados no
tienen posibilidades de nada, no hay un medio de vida para la gente", consideró Montiel.
Por otra parte, los asentamientos de relocalizados son verdaderas “selvas de
cemento”, según definieron los propios vecinos. “No hay árboles, naturaleza,
verdeo, todo es cemento, plazas peladas, sin un solo árbol, en verano no se
puede estar por el calor, todo es gris, realmente deprimente”, expresó un vecino
del barrio Ita Paso.
La lucha sigue
En la asamblea de organizaciones de afectados por la represa de Yacyretá del
pasado miércoles se definió continuar con el plan de lucha contra los proyectos
de elevación del embalse hasta tanto se atienda a la totalidad de familias
afectadas.
Fabio Montiel manifestó que “la situación es gravísima, se debe actuar
urgentemente en los problemas de estas dos mil familias, y para ello deben
crearse espacios de discusión y diálogo, pero lastimosamente hasta ahora ni las
autoridades de Yacyretá ni el gobierno dieron los medios para la participación”.
Consideró: “Se necesitan personas capaces, y para que eso ocurra debe cambiar
todo el funcionariado de Yacyretá, porque quienes están ahora sólo miran las
obras y no a las personas”.
El presidente de la Asociación Civil de Afectados por las Represas aseguró que
las familias no cejarán en su lucha por las reivindicaciones que reclaman.
“Seguramente Dios nos va a dar la fuerza, la sabiduría, la luz, para que haya
justicia social, las respuestas que estamos esperando los vecinos de Posadas y
Encarnación”, expresó.
“Estamos al borde de un estallido social en encarnación y si no nos dan
soluciones concretas, la represa no va a terminarse porque no lo vamos a
permitir”, advirtió Montiel".
Fuente: http://www.prensadefrente.org/
08/06/2009
4. El desarrollo de ciencias y tecnologías contra la calidad de vida mayoritaria
Jorge Eduardo Rulli, del Grupo Reflexión Rural, afirma: "(...) La salida que se nos ofrece por izquierda es formalizar y profundizar la sociedad del conocimiento hacia los biocombustibles certificados, la cría masiva de animales en encierro alimentados con desechos y mayores desarrollos de Biotecnología para exportar los transgénicos y los modelos de Monsanto al resto del continente.
La derecha ni siquiera ofrece salidas, sino meramente más de lo mismo y mano dura, puro discurso visceral ante la misma sociedad desgarrada, arengas anacrónicas y demagogia frente a la inseguridad... Si continuamos metiendo la cabeza en el balde con agua sucia tal como lo estamos haciendo, comprobaremos que la situación es grave y que, fácilmente podremos ahogarnos. Pero nosotros justamente, no proponemos mantener la cabeza en el submarino sino sacarla y respirar aire puro.
Este modelo no va más, a corto plazo nos quedaremos sin suelo, ya no hay con qué darle a las malezas que, seleccionadas bajo terrible presión darwiniana, desarrollaron resistencias al glifosato, las ciudades megalopolizadas y tugurizadas viven al borde del colapso y del estallido, nos quedaremos además, sin comida si el proceso de sojización continúa al ritmo actual de crecimiento.
Que no salgamos de esta situación de ahogo es consecuencia asimismo de que sigamos aferrados al asistencialismo y de que nos matemos entre nosotros tal como acaba de ocurrir en una zona suburbana, donde la irritabilidad creciente y alimentada, la exasperación extendida y fomentada desde el poder, le han cobrado precio a la inocencia y a la necesidad de tener un cobijo.
Nada que podamos manifestar sobre
la dura realidad y las amenazas que pesan sobre un país que siempre mostró el
rumbo en América Latina, y que ahora también lo hace pero al servicio de las
políticas corporativas, nada puede ser peor que acostumbrarnos a esos gritos de
odio entre vecinos, esos deseos y promesas de muerte en el país de los
desaparecidos, esa manera de condenarse e injuriarse los unos a los otros, por
su color y por su origen. No podremos salir del atolladero sino en la medida en
que asumamos este legado terrible con madurez y nos empeñemos cada día y en cada
instante, para reconstruir desde lo pequeño y desde las relaciones personales
esta comunidad de los argentinos y un proyecto de nación que nos guíe".
Fuente:
www.grr.org.ar
/Editorial del programa radial Horizonte Sur del domingo 31-5-09
D. Pretende arrasar culturas campesinas e indígenas
Sus vidas e
historias tienen tanta vigencia que son quienes hoy proponen alternativas al
capitalismo. En efecto:
1. El zapatismo
Ana María Esther Ceceña es entrevistada poco antes de que se cumplieran diez años de la aparición pública del EZLN:
Quizás lo que más sorprendió fuera que un pensamiento tan innovador surgiera de una población con altos índices de desnutrición y analfabetismo…
-Yo creo que ahí es donde se demuestra que el ser humano es un todo complejo integrado. No es primero el que come y luego el que piensa, sino que todo va al mismo tiempo, incluso a veces el pensamiento se adelanta a lo que son las relaciones económicas. Son efectivamente gente en su mayoría analfabeta, mal alimentada, sin clínica, sin médicos; pero la experiencia de haber resistido 500 años les da una fuerza interna que es muy grande. El hecho de que sean analfabetos no quiere decir que sean elementales en sus conocimientos. Cuando los españoles llegaron a México lo primero que hicieron fue quemar libros, es decir eliminar testimonios escritos -que había muchos en esa región porque la cultura era muy avanzada- y prohibir la lectura y la escritura. ¿Qué hacen entonces los indígenas?, se refugian en su oralidad. Tienen una cultura oral muy desarrollada, con tradiciones que ha mantenido en estos 500 años y han ido enriqueciendo. No es que se quedaron en aquel momento: observan, discuten, procesan. Todo esto está en las comunidades.
-¿En ese desconocimiento de los intelectuales subyacía este prejuicio?
- Así es, el racismo también se ejerce así. Realmente la problemática indígena quedó instalada como una de las problemáticas del siglo XXI y de eso ya no puede salir. Pero esto requiere un aprendizaje y una apertura que muchas veces el intelectual no tiene. Se supone que un intelectual de izquierda, un revolucionario del pensamiento, debería ser el más preparado para estos casos y, a veces, tiene más dificultades para acercarse y entender el discurso zapatista una señora que es ama de casa pero que tiene la sensibilidad necesaria como para darse cuenta de lo que está ocurriendo ahí. Porque acercarse a un pensamiento tan diferente y tan complejo requiere una disposición para cambiar esquemas, para desplazarse a un terreno un poco virgen en el que hay que construir los conceptos. Es decir: hay que discutir con los zapatistas pero también hay que construir conceptos que nos permitan a nosotros apropiarnos de lo que ellos están planteando. Y no es una tarea fácil.
-¿Cómo es ahora la relación de los intelectuales con el zapatismo?
-Es cíclica, hay momentos en que se vuelve a tensar la relación, sobre todo cuando nos acercamos a las elecciones. En períodos electorales siempre vuelve a separarse mucho la opinión de los intelectuales más vinculados al sistema político que ya no condenan el levantamiento pero sí la actitud abstencionista de las comunidades zapatistas que -según ellos- favorece a la derecha. No se ponen a pensar que hay razones muy profundas detrás de ese abstencionismo, porque es un abstencionismo militante: no es por descuido que no votan.
-¿La cuestión indígena era una preocupación de la izquierda mexicana?
-Era una reivindicación un poco clientelar, ésa es la verdad. Se sumaba a los indígenas como uno más de los sectores pero no se les tomaba realmente en cuenta. Las reivindicaciones indígenas estaban incorporadas, de manera muy maniquea en las reivindicaciones de los partidos políticos. Incluso el PRI tiene desde hace rato trabajo con las comunidades, con los sectores indígenas a través de esta estructura clientelar.
- La horizontalidad, el consenso, la democracia directa, ¿los postulados políticos del EZLN son heredados de la cultura indígena?
-Yo diría que es heredado y que es construido. En la historia de los mayas hay períodos de un régimen autoritario con relaciones muy verticales entre ellos pero hay otros momentos con muchas evidencias de que las relaciones eran horizontales, las tomas de decisiones eran colectivas y no había mucha disparidad entre unos grupos y otros. Aparentemente ellos mismos se habían rebelado, aún antes de la conquista, a sistemas de dominación como los que siempre nos hablan: las pirámides y las castas de los guerreros y los sacerdotes. Entonces, tienen esas dos herencias pero también un trabajo político de 500 años. Hay, además, una práctica de la crítica y la autocrítica muy fuerte, y esa autocrítica es en parte herencia pero también es construcción. Hay una reflexión muy fuerte sobre las revoluciones del siglo XX en el ejército zapatista, que se hizo en ese mestizaje entre los guerrilleros que llegan primero a la selva y las comunidades que se incorporan después. (...)
-¿Esa reivindicación de la palabra es una impronta del subcomandante Marcos?
-El es un poeta, pero las comunidades también. No es la poesía de él la que aparece sino la poesía que construyeron juntos. Incluso pienso que su capacidad literaria se desarrolló en el trabajo con las comunidades y muchas de las construcciones que Marcos utiliza son metáforas que provienen de la cosmovisión indígena. Entonces hay ahí una fusión de pensamientos, de modos de pensar y de observar que se fue construyendo en el camino
-¿La figura de Marcos es determinante?
-Yo creo que influye mucho, porque tienen la virtud de la autocrítica, siempre estuvo dispuesto a la discusión con las comunidades y eso, de algún modo, lo transformó en una figura síntesis. Pero esto no quiere decir que él sea el líder y quien haya imaginado todo: el zapatismo es realmente una construcción colectiva. De hecho, me parece que están en un proceso de despersonalizar al vocero y esto es interesante porque está relacionado con la idea del movimiento de que no tiene que haber vanguardias, ni líderes, y de que las decisiones son comunitarias. Marcos dice siempre que él es un marco, el marco de una ventana, que lo que permite es simplemente poder mirar a los dos lados y que llegará un momento en que ese marco no hará falta porque la sociedad podrá mirarse sin esa mediación. Eso, sin dudas, quiere decir despersonalizar al vocero.
-¿Cómo generan entonces el consenso?
-Las asambleas en las comunidades son algo muy interesante porque las hacen de una manera muy diferente a como las hacemos nosotros. De golpe uno ve que se está discutiendo algo y la gente se voltea a conversar hacia un lado o hacia el otro y parece que nadie está haciendo caso de nada, que cada quien está en la suya. Sin embargo, están discutiendo lo que se está planteando pero de a pocos, se van poniendo de acuerdo por grupitos, y así se va construyendo realmente una decisión colectiva. Eso es algo que nosotros no entendemos porque estamos acostumbrados a escuchar con mucha seriedad al que habla, en silencio, y quizás luego le rebatimos, pero no lo incorporamos. No vamos haciendo ese proceso de socialización de las ideas. Otra cosa que me llamó la atención de las asambleas es que participan todos, hasta los niños. La estructura física es distinta entonces por ahí las mujeres están al mismo tiempo en la cocina y participar del debate pero sin descuidar las otras cosas que están haciendo. Porque, además, tomar una decisión de este modo es un proceso muy largo y como no pueden dejarlo todo por el debate, entonces lo hacen a la vez.
-¿Qué logró y qué no consiguió el movimiento zapatista en estos diez años?
- Consiguió colocar en el mundo la problemática indígena y la de la exclusión así como plantear la existencia de alternativas frente al neoliberalismo, algo que no estaba presente antes del levantamiento zapatista. Es decir, antes de enero de 1994, lo único que se percibía como posible eran los cambios dentro de un mismo modelo, los cambios de estrategia política; pero la globalización y el neoliberalismo eran inapelables. Incluso la tecnología era desarrollada para las disparidades en el mundo. A partir del levantamiento zapatista se abre un horizonte civilizatorio distinto y a partir de ese horizonte la gente empieza a pensar que efectivamente otro mundo es posible.
-¿Qué no consiguió?
-La lucha que se han planteado los zapatistas es de muy largo plazo. Los tiempos que ellos manejan son muy distintos a los tiempos políticos actuales y entonces se puede decir que no han conseguido gran parte de las cosas que están reivindicando: no han conseguido el reconocimiento constitucional de su derecho a ser diferentes ni a gobernarse de otra manera Sin embargo no me parece muy conveniente medir la cuestión en esos términos porque no es una lucha terminada. No hay una derrota o un fracaso sino que es un proceso en el que se están señalando distintas estrategias para conseguir estas reivindicaciones; como algunas no funcionaron, están probando otras. Por ejemplo,
ellos necesitaban probar el camino de los tres poderes -el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial-, porque la sociedad se los pedía, y justamente lo que ahora están discutiendo con esa sociedad es que por esos caminos no hay respuestas para ellos. En realidad lo sabían y lo están diciendo desde el principio pero, también desde el principio, dicen: “nos comprometemos con la sociedad civil a probar lo que la sociedad civil dice que es posible. Por eso dejamos las armas, porque la sociedad nos está indicando que hay posibilidades de un camino no armado para lograr nuestras reivindicaciones”. Finalmente se está probando que no hay respuestas, pero ellos no saltan etapas, no abandonan las posibilidades antes de agotarlas. Por eso me parece que no puede hablarse de una estrategia fracasada. Porque ahí lo que se jugaba, además del reconocimiento, era medir hasta donde ese camino era posible; y eso sí se logró: quedó muy claro hasta donde se puede trabajar con el sistema político actual y hasta donde no.
-Es realmente sorprendente que un grupo que se preparó durante diez años para tomar las armas, las abandone a los doce días de iniciada la lucha porque la sociedad se lo pide.
- Es asombroso y terrible. Fue difícil de verdad para esa gente que estaba preparada
para dar una batalla armada. Debieron hacer un trabajo enorme hacia el interior de las propias comunidades para explicarle a los milicianos porqué razón en ese momento no se debían usar las armas. Fue un trabajo tan difícil como prepararse para la lucha armada.
-¿ Y cómo lo hicieron?
-El diálogo con la sociedad fue lo que en algún modo los llevó a tomar ese acuerdo tan rápidamente. El EZLN dijo desde un inicio que es un ejército que lo que se propone es que no sean necesarios los ejércitos. Claro que no se imaginaron que esa idea que tenían desde el principio iba a ser probada a los doce días. Eso resultado del diálogo con la sociedad civil, del apoyo que recibieron.
-¿Qué representa Chiapas como territorio simbólico?
- Creo que aparecen dos cosas fuertes. Una ese mundo indígena que en realidad está dentro de todos los mexicanos y que ahí emergió de una manera impresionante. Incluso muchos de los que descienden de abuelos europeos, están reivindicando su origen indígena. ¿Por moda algunos? Sí, efectivamente. Pero, a la vez, es algo mucho más fuerte. Yo tenía abuelos y bisabuelos europeos y, sin embargo, hay muchas cosas dentro de mi niñez que tenían que ver con el mundo indígena, sin que esto fuera explicitado.
-¿Qué cosas por ejemplo?
- Ciertos nombres, el hábito de comer tortillas de una determinada manera, hacerme trenzas y usar cintas de algodón para amarrármelas… Despreciados de la sociedad, los indígenas han sido servidumbre durante mucho tiempo y, como servidores domésticos, tenían mucha relación con los niños, de modo que recibimos de ese mundo indígena historias muy diferentes a las que nos contaban nuestros abuelos europeos. Todo eso formó parte de nuestra construcción identitaria, de nuestros referentes culturales, y es muy fuerte, aún a pesar del racismo. Eso empezó a reconocerse a partir del zapatismo, es como si se hubiera caído un velo. Lo otro que descorrió Chiapas es el velo político de el pensamiento único. El pensamiento único de derecha pero también el velo del pensamiento único de izquierda revolucionario, que hablaba de una linealidad incluso del desarrollo histórico. Toda esa simbología está allí, es una herencia de Chiapas".
http://lavaca.org/notas/ana-esther-cecena-aprender-del-zapatismo/ 2-12-03
2. Los agricultores familiares de Vía Campesina
Carta de la 8ª Jornada de Agroecologia:
"Nosotros, 3.500
participantes de la 8 ªJornada de Agroecologia en Francisco Beltrão - Paraná -
Brasil, entre los días 27 y 30 de mayo de 2009, reafirmamos nuestro compromiso
con la Agroecologia - "El cuidado de la Tierra, Cultivando Biodiversidad y la
Soberanía Alimentaria", continuar nuestra lucha por una tierra libre de
transgénicos y sin pesticidas y el proyecto de construcción para el pueblo
soberano y la Agricultura.
La Jornada de agroecología es
una articulación de
diversos movimientos sociales y organizaciones de la agricultura familiar
campesina, organizaciones de la sociedad civil del campo popular, técnico y
académico y se inscribe en el gran movimiento de los pueblos, las luchas
contra la mercantilización de la vida, comprometiéndose a construir una
nueva sociedad sostenible capaz de satisfacer sus necesidades básicas y
garantizar los derechos de las generaciones futuras.
es un colectivo político que se opone directamente a el capitalismo y su expresión a través de los agronegocios, que se reproduce a través de latifundios, de la esclavitud, la violencia, y las familias expulsadas del campo, desestabiliza la soberanía alimentaria del país, degrada y contamina la naturaleza y la explotación de los seres humanos.
En el momento actual, el
colapso financiero oculta la crisis de la economía real (...). Los capitalistas,
negando el catecismo neoliberal, buscan protegerse y asumir los recursos
públicos acumulados en el estado, alcanzando cifras de más de 8 billones de
dólares de los EE.UU.
sólo para ayudar a los bancos y aseguradoras. Es cuarenta
veces mayor que los recursos dedicados a la lucha contra la pobreza y el cambio
climático en el mundo.
Por lo tanto, establecen un nuevo ciclo de oportunidades para la acumulación y
concentración de capital y poder, transfiriendo el costo a los trabajadores y
las poblaciones marginadas: exacerban el desempleo y aumentan el hambre en el
mundo que ha llegado a millones de personas.
El movimiento de "globocolonización" del capital, expresado a través del
agronegocio, condición para que siga Brasil como un país agro-exportador
"limita" al agricultor a ser un mero productor de mercancías, y a
través de los contratos de «integración» estar en las agro-industrias .
En este orden económico, las organizaciones políticas de los Agronegocios - banco Ruralista CNA, OCB - están realizando con apoyo de las principales empresas de medios de comunicación, una mayor inversión para erradicar obstáculos para la reproducción de capital que el pueblo brasileño conquistó mediante lucha y la constitución de 1988 garantiza y así imponen:
cambios en la legislación medioambiental vuelven inconsistente el marco jurídico de protección, ejemplo del Código Forestal;
cambio en la legislación agraria a través de la medida 458 conocida como el MP grilagem - que regulan la posesión de tierras de 1500 hectáreas en la Amazonía, ya aprobado en la Cámara Federal;
cambio en los reglamentos que rigen la educación de los territorios quilombolas valoración, dificultando aún más la valoración de sus zonas;
decisión del STF sobre la tierra indígena Raposa Serra do Sol se establece una serie de condiciones restrictivas a la política de reconocimiento de los territorios indígenas;
revisión de las leyes de "cultivares" y "semillas y plántulas" , el intento de prohibir los agricultores guardar e intercambiar semillas;
reanudación del proyecto que aprobó la tecnología “Terminator", que hace que las semillas sean estériles, aunque existe una moratoria en todo el mundo, firmado por 191 países;
cambio en la ley para poner fin a la exigencia de etiquetado para la trazabilidad de los productos transgénicos y la retirada del símbolo «T», que identifica.
La expansión en el territorio nacional del negocio transnacional impone su tecnología patentada de transgénicos y plaguicidas, con base en los monocultivos a gran escala. Fuerza a los agricultores a estar en cautiverio, al pueblo a pagar sobreprecios por la alimentación y a ser tomado de cobayos.
Condenamos
la contaminación genética de las semillas convencionales y transgénicas,
cultivares criollos de la biodiversidad agrícola y con un daño irreparable a la
economía, y aumentar la contaminación del medio ambiente y los alimentos por
plaguicidas.
En Paraná, la liberación de transgénicos aumentó más de un 400% usando
plaguicidas.
A pesar del sistema hegemónico de la explotación y el saqueo de la naturaleza, el movimiento de la agricultura familiar campesina y de los pueblos tradicionales se plantea la reconstrucción de la agricultura y la transformación ecológica de la sociedad. Esta es la razón por la que la Agroecología en Brasil está creciendo en una variedad de experiencias.
Reafirmamos, en la 8 ª. Jornada de la Agroecología, la continuidad de nuestras acciones común, articulado en una forma de vivir en la cooperación, desde el local hasta el mundial, que se expresa en la propuesta de la agroecología:
Reafirmamos nuestra unidad y la acción política como movimiento de Agroecología y transformación de la sociedad conformada por la agricultura familiar campesina y los pueblos originarios, en cooperación con todos los que luchan por un mundo digno y sostenible en el campo y en la ciudad.
Rememoramos el compañero
Valmir Mota de Oliveira - Keno, mártir de la lucha contra las transnacionales de
biotecnología y celebramos la conquista del territorio de la transacción de
Syngenta y celebrar la victoria de los pueblos indígenas que conquistaron la
demarcación de su territorio Raposa Serra do Sol en Roraima.
Fuente:
http://www.viacampesina.org/main_sp/index.php?option=com_content&task=view&id=749&Itemid=1
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