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Conflictos
Noviembre 2007 ENFOQUE / ORGANIZACIÓN / UNIDAD
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De la participación K en la lucha de clases
Si nos ubicamos en los inicios del gobierno de Néstor Kirchner, hallamos su posibilidad de encabezar la movilización popular (con relevante papel de las capas medias) que
a tiró abajo al súper ministro Domingo Cavallo con actuación contra
el país y el pueblo
desde la dictadura genocida cuando convierte la deuda privada en pública y
maximiza
el neoliberalismo por aplicación del Consenso de Washington sin anestesia que
trajo como consecuencia el crecimiento de la concentración y desnacionalización
tanto de la economía como del territorio y las consiguientes desigualdad social,
pobreza, desocupación laboral e indigencia;
a
destituyó al presidente Fernando de la Rúa por conciencia de que
el neoliberalismo
es saqueo y la democracia representativa tiene la función de legalizarlo,
legitimarlo
y garantizarlo tanto con recursos públicos como con violencia estatal.
Esa disposición de la diversidad popular planteaba tareas fundamentales que se referían no sólo a reconstruir lo destruido e instituido por el menemismo sino a romper con el funcionamiento del país enyugado a la globalización que se impusiera mediante terrorismo de estado y genocidio.
No era una simple madurez
subjetiva de las mayorías porque el sistema financiero se había desenmascarado
de un modo bien concreto y el no pago de la deuda pública demostraba
al igual que el ‘honrar’ su estafa: el no cumplimiento de lo vaticinado por
nuestros extorsionadores
gubernamentales y mediáticos.
Había voluntad masiva de
ruptura con el Fondo Monetario Internacional y con las privatizadas
cuyas concesiones debían revisarse por completo al terminar la Convertibilidad
que las privilegió con un paraíso rentable.
Pero Néstor Kirchner fue fiel a su pasado de intendente de
Río Gallegos y gobernador de Santa Cruz
y a los arreglos con Repsol, otras petroleras y empresas españolas, grupos
económicos locales, etc.
que lo elevaron a poder ser candidato auspiciado por Duhalde.
Comenzó por
Ø
desmovilizar a
las grandes mayorías, sobre todo, mediante la escenificación de su
identificación con la lucha de los organismos de derechos humanos y cooptando a
la revolucionaria Hebe de Bonafini que se alineó al punto de estar operando como
intermediaria del gobierno para incorporar a «la transversalidad» a quienes
-como ella- transforman la lucha de clases en diálogo, por supuesto, desde un
posicionamiento ‘crítico e independiente’.
Ø
aislar y
dividir al movimiento piquetero que no sólo ensayaba un reencuentro con los
ideales
de las múltiples corrientes de izquierda sino también constituía la conformación
de un poder territorial en disputa con los aparatos mafiosos y clientelares.
Pese al enorme repudio a los grandes bancos y medios, mantuvo las leyes de la dictadura cívico-militar como la de Entidades Financieras y la de Radiodifusión. La primera es fundamental en la quiebra y marginación tanto de los pequeño-medianos propietarios como de las provincias periféricas.
La segunda es central en la formación de hábitos, estereotipos preceptúales y creencias de las grandes mayorías incoherentes con sus verdaderos intereses vitales.
Compensó a los bancos y empresas que se habían enriquecido formidablemente empobreciendo a la inmensa mayoría y al país. Le recompuso los extraordinarios negociados al bloque que es dominante desde la dictadura genocida e hizo –con el concurso de los medios de difusión masiva- que ese crecimiento económico fuese aplaudido por las víctimas: la diversidad popular.
Aun cuando pareciera increíble a causa de construir una
imagen de “gobierno de los derechos humanos”, reforzada por la adhesión
de Hebe de Bonafini que preside la Asociación de Madres de Plaza y la de Abuelas
de Plaza de Mayo:
Las gestiones K continúan y profundizan la superexplotación de los trabajadores que la dictadura cívico-militar estableciera como funcionamiento económico en progreso constante.
¿En qué proceso histórico se inscriben los K?
Con mayor precisión, Mariano Féliz -en “Precarización sin equidad”- indica:
“El golpe del ’55 marcó el comienzo de una etapa en la cual los sectores más concentrados del capital intentaron recuperar el terreno perdido echando mano a la represión abierta del movimiento popular y a la incorporación de nuevas tecnologías.
Los resultados hacia mediados de los ’70 marcaron para la gran burguesía los límites de esa estrategia. Si bien pudieron contener parcialmente el avance de los trabajadores (pues los salarios comenzaron a crecer menos que el ritmo de la productividad al tiempo que la desigualdad salarial aumentaba), estaba claro que necesitaban algo más:
el descabezamiento de los sectores más movilizados del pueblo trabajador y la desarticulación de la solidaridad de clase construida durante la sustitución de importaciones.
La dictadura militar primero y luego, con otros matices e intensidad, los gobiernos electos que la sucedieron, avanzaron en el deterioro de la capacidad de trabajadores de disputar su participación en la distribución del ingreso.
Hoy,
a pesar del crecimiento de la economía y la productividad,
los niveles de pobreza y desigualdad distributiva
son inusitadamente altos y persistentes.
Mientras que el ingreso por habitante es mayor que hace
treinta años, la pobreza es 10 veces más
elevada (alcanzando a más de 25 por ciento de la población), la
desigualdad de ingresos aumentó un 50 por ciento (los
ingresos del 10 por ciento más rico de la población son 28 veces mayores que el
ingreso del 10 por ciento más pobre) y los salarios reales se
encuentran aún 20 por ciento por debajo de los niveles de aquellos años.
La participación de trabajadoras en el ingreso se redujo por debajo
de los niveles de las últimas décadas en el presente modelo neodesarrollista.
(…)
Pero la desigualdad que resulta de la precarización puede transformarse en una
fuente de conflicto cuando se politiza.
El crecimiento con desigualdad, como el actual, es crecimiento con pobreza y
salarios bajos. Crecimiento que no es desarrollo y
conduce inevitablemente a la inestabilidad social y política.
Frente a esto, el Gobierno debería actuar sobre los
elementos que fundamentan la pobreza y la desigualdad: atacando la
precariedad laboral, los bajos niveles de salarios y una política fiscal y
tributaria regresiva.
Sin embargo, ha privilegiado otra modalidad de intervención: reprimir para
aplacar el descontento de manera directa cuando judicializa la protesta social,
e indirectamente a través de la intervención coactiva de sus organizaciones
sindicales y políticas afines”.
Fuente: Página 12/
5-5-08
Damián Kennedy
completa
la comprensión de cómo el gobierno K favorece a la gran burguesía en contra
de los trabajadores. Destaca que
“si bien -desde
2003- el salario real se recuperó del derrumbe provocado por la devaluación, aún
se encuentra un 10 por ciento por debajo de su nivel de 2001. De hecho, es
justamente por esta razón que a pesar del gran crecimiento del empleo en el
último tiempo, los indicadores de pobreza y desigualdad muestran hoy valores
similares a los de mitad de los noventa, cuando la tasa de desocupación era el
doble de la actual.
El panorama se torna aún peor cuando extendemos la mirada más atrás: el salario real de 2006 es un 20 por ciento menor que el de mediados de los ochenta y un 33 por ciento menor que el de la primera mitad de los setenta.
¿Qué rol juega esta reducción del salario real?
Cuando el salario no alcanza a cubrir los bienes que los trabajadores y sus familias necesitan para su reproducción, éstos están “cediendo” no ya plusvalía en general, sino también una plusvalía extraordinaria. En este sentido, podemos ver cuál debiera haber sido la participación asalariada en el ingreso de haberse mantenido constante el salario real de un año, de modo que la diferencia entre ésta y la participación que efectivamente tienen los asalariados será la plusvalía extraordinaria.
Si
se parte del salario real de 1993, la porción que se
les
“escapa”
a
los trabajadores por la baja de su salario real es, en relación con lo que
percibirían sin ningún deterioro, del 12 por ciento en los noventa y del 21 por
ciento
en 2006.
Si, en cambio, el punto de partida es el salario real de principios de los
setenta, estas proporciones son de un 25 por ciento y 32 por ciento,
respectivamente.
De esta forma, el proceso de acumulación de Argentina tiene como uno de sus rasgos específicos la producción de plusvalía extraordinaria, basada en la reducción lisa y llana del salario real.
Y esto se
encuentra presente desde el Rodrigazo y la dictadura militar hasta la
actualidad,
más allá del “modelo
económico”
imperante y del signo político de los distintos gobiernos,
independientemente del juicio que nos merezcan las distintas medidas políticas
de cada uno de ellos.
Un proceso de crecimiento no puede tener al bajo salario real como una de sus
bases, no sólo por las obvias razones morales sino porque está minando –en
esencia- su propio futuro”.
Fuente: Página 12/
5-5-08
¿Cómo analizar el presente del gobierno K?
Nora Ciapponi (especial para ARGENPRESS.info) reflexiona:
“Lo paradójico es que en un
país con crecimiento sostenido, con expectativas de recaudación
mayor que nunca, con sólidas arcas que lo prevendrían de cualquier fuerte
ventarrón de la economía mundial, se produjo igualmente una importante crisis y
confrontación nacional. Sin dudas, el más importante revés que sufrieron los
gobiernos K desde que asumieron.
Seguramente, la administración K creyó que todas las contradicciones estaban
resueltas con su llegada al gobierno, y que tendría pasaporte permanente sin
necesidad de reválida para futuras reelecciones, bastando sólo algunas maniobras
por aquí y por allá.
Tal vez colaboró a este engaño el consenso social-político logrado en los
primeros tiempos por
la reactivación económica, o la política de derechos humanos, u otros gestos.
Tal vez se cebaron ante
la “habilidad” de Néstor Kirchner, largamente demostrada para comprar o
cooptar a movimientos sociales,
a intelectuales, o para impedir el desarrollo de cualquier oposición…
Lo cierto es que los K actuaron como si la crisis institucional y de
representación que arrasó con todo en el 2001-2002 no hubiera existido, o se
hubiera superado a partir de su gobierno.
Aún cuando analistas de
otras latitudes consideraron siempre que la nuestra, fue la más grave de
las producidas en el Continente.
Porque nada quedó en pié. Ni la Justicia, ni el Parlamento, ni la Policía, Ni
los Partidos Políticos… Menos que menos quedó a resguardo la política misma,
vivida por la población como estafa, como virtual separación/oposición entre
dirigentes y dirigidos, lo que permanece tan presente en la memoria colectiva,
como se realimenta cotidianamente.
Una mirada gubernamental autoritaria, imposibilitada de ver más allá de su
propio entorno, sin otro horizonte estratégico que perpetuarse, no podía más que
actuar como un revulsivo en las heridas abiertas de una sociedad que se reconoce
tan manipulada como descreída. Evidentemente, esta percepción está lejos de la
piel gubernamental de los K. y de su entorno, evidenciado en el hecho de que
festejaron como triunfo aplastante, el resultado de urnas tan apáticas como
carentes de alternativas.
El descreimiento, instalado con antelación a las elecciones continuó, y se
aceleró después. No porque Cristina sea mujer (como engañosamente plantea), sino
porque la sociedad terminó de percibir en toda su dimensión que los problemas
que ya presentaba la primera administración Kirchner no sólo no eran corregidos,
sino lo que es peor, se acrecentaban.
Por evidente decisión
matrimonial y del reducido entorno gubernamental, no se removió a ninguno de los
ministros cuestionados; tampoco se reinstaló a los funcionarios y empleados
despedidos del INDEC ni se volvió a las antiguas mediciones del organismo. Y lo
que es peor, nunca se reconoció la existencia de un real proceso inflacionario,
continuándose con la manipulación de los índices de costo de vida y de pobreza,
mientras se abrían en tijeras la percepción popular y las estadísticas privadas,
muy lejos de las magras cifras del INDEC oficial (…)”.
Fuente:
Argenpress.info
6 de junio de 2008
Edición Nº 2087
Considero que Néstor Kirchner consiguió amplio consenso por tener muy en cuenta
al 2001-2002 y las debilidades de fuerzas sociales, políticas de izquierda.
Aprovechó las últimas para encarrilarlas en la complicidad con el avance de la
concentración, desnacionalización e informalidad económica y la desigualdad
social al ser partícipes del blanqueo de cúpulas políticas y sindicales y del
mandato de pasividad a los trabajadores por delegación en representaciones de
facto.
Tampoco coincido con que los Kirchner:
Ø evalúen que el 2001-2002 “se hubiera superado a partir de su gobierno”;
Ø tengan como horizonte estratégico al perpetuarse.
Es mi idea que -en su manipulación de la psicología mayoritaria- es fundamental actuar como el tero para confundir a los de abajo y hacerlos pelear entre ellos, mientras ellos siguen cumpliendo con la gobernanza del sistema de saqueo.
Me afirmo en esta convicción cuando leo “Verdaderas razones de la pobreza” de Artemio López.
Advierte:
“Contrario sensu, el
90% de la pobreza nacional obedece a otras causas no
inflacionarias,
relacionadas fundamentalmente con la estructura distributiva y el mercado de
trabajo nacional
que
aún tras un lustro de crecimiento del PBI a tasas chinas,
mantiene 40 puntos de informalidad
con salarios promedio de $750 y salarios formales privados de subsistencia
extrema.
A tal punto es la carencia
en el sector privado que, según la información oficial, para el 55%
del universo formal privado, unos tres millones de trabajadores,
los salarios apenas superan
los $1500 mensuales, esto es, el equivalente
al valor de la línea de pobreza para
un hogar tipo metropolitano”.
Artemio López (Clarín//Opinión// 7-6-08) pregunta:
¿Por
qué se pone tanto énfasis en señalar a
«la inflación»
como causa central de la pobreza?
Subraya:
“Cuando de cada 10 puntos
de carencia, el aumento de precios explica sólo uno.
Las explicaciones son variadas y sólo una supone que de la mano del discurso
“anti-inflacionario”
como causa central del tema «pobreza», se mimetiza el
ya desgastado paradigma neoliberal clásico
de bajar la demanda agregada, enfriar la economía, controlar el gasto,
etc., de una manera más convincente
que asumiendo como causa central de la pobreza y su
persistencia
Ø al patrón distributivo,
Ø a la informalidad laboral,
Ø los salarios privados formales apenas de subsistencia, etc.
Seamos claros, con esta
estructura distributiva y fragmentación e informalidad actual
del mercado de trabajo, la pobreza impactará sobre el 20% de la población
y el 30% de los menores de 14 años, constituyendo un núcleo duro persistente,
aun con inflación cero”.
Recordemos en qué consiste
el establecimiento del techo en el aumento salarial.
Lo acuerdan la UIA-AEA, la CGT y el Gobierno sólo para los trabajadores
formales.
Es decir, la ‘paz social’ por erradicación (represión, judicialización) de la
lucha de conquista de los derechos de trabajadores se completa con el mandato de
los monopolios u oligopolios que sus socios menores en la comunidad de negocios
pactan imponer a trabajadores de un modo ‘democrático’.
Ahora, ¿de qué lado se
pone y cómo actúa el gobierno K en los conflictos con las petroleras, mineras,
pesqueras, inmobiliarias, hipermercados, casinos y concesionarios de servicios
públicos?
Siempre a favor de la impunidad criminal de esos opresores y encima, despliega
tanto fuerzas de choque como de represión militarizada. Lo mismo sucede con los
desalojos brutales de sus tierras o de vivienda a campesinos, pueblos
originarios, familias empobrecidas por el sistema de saqueo.
Ni respecto a juzgar y castigar a los genocidas del pasado procedió de manera consecuente como lo prueban
Es que el gobierno K –como
integrante de la comunidad de negocios entre los monopolios- antepone la
seguridad jurídica de los últimos y por tanto, vigoriza la criminalización tanto
de la pobreza como de la llamada protesta social.
De suerte que dejó impune a Jorge Sobisch como principal responsable del
asesinato del profesor Carlos Fuentealba.
Es esta concepción de
justicia que designa Aníbal Fernández como vergüenza nacional (según sus
propias palabras) de ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos
y que induce a la presidenta Cristina Fernández
a demostrar -al imperialismo yanqui- cuál es su posicionamiento mediante su ida
a Haití para agradecer a las tropas argentinas por contribuir
‘a la paz con crecimiento económico’, justo antes de participar en la reunión
del Grupo Río con motivo de reestablecer las relaciones entre Ecuador y Colombia
y justo un mes después, estalla el pueblo hermano en rebelión contra el hambre a
que se lo condena y contra esas tropas de ocupación militar.
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De la participación K en el avance de la ocupación imperialista del país
Si nos
ubicamos en cómo se produce el progreso del sistema mundializado en el país y el
continente.
Comprobamos:
1. La organización estatal local e imperialista en contra de la lucha popular por dignidad de vida
A. “El sistema represivo imperial contra nuestras naciones
La adaptación al siglo XXI de la vieja Doctrina de la Seguridad Nacional”
En esa
nota el coronel
retirado Horacio P. Ballester advierte:
“siguen
existiendo todos los organismos militares que le dieron vida a la citada
perversa doctrina, aunque les limita sus funciones al campo estrictamente
militar y coloca por encima de todos ellos al mencionado Consejo de Seguridad
Hemisférica”.
Es decir:
“Recordemos que los organismos que le dieron vida a la Doctrina de la Seguridad Nacional fueron:
Ø Junta Interamericana de Defensa (JID), (creada en 1942).
Ø Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) (l947).
Ø Organización de Estados Americanos (OEA) (1948).
Ø Programas de Ayuda Militar (PAM) (1951).
Ø
Ejercicios
Combinados entre fuerzas militares de EEUU y de países de Latino Americano,
(desde fines de
la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad).
Ø
Doctrina
Militar de Guerra Antisubversiva o Contrarrevolucionaria (desarrollada por
Francia para
sus guerras coloniales en Indochina y Argelia).
Ø
Reuniones de
Jefes de Ejércitos, Marinas y Fuerzas Aéreas, (desde l960 en adelante, de ellas
surgió
el “Operativo Cóndor” para el intercambio de prisioneros y de sicarios
entre los servicios de inteligencia de diferentes países sin intervención de la
Justicia ni de las Cancillerías).
En la Cumbre de jefes de Estados Americanos realizada en Miami en 1994, se
dispuso la convocatoria periódica de “Reuniones de Ministros de Defensa”,
con la misión de fijar las políticas continentales sobre el tema.
En la primera de tales reuniones, realizada en Williamsburg (EEUU) el 25 y 26 de julio de 1995, se creó como órgano de trabajo el “Consejo de Seguridad Hemisférico”; se dio por finalizada la Doctrina de la Seguridad Nacional y se la reemplazó por el “Sistema Interamericano de Defensa” (SIAD)”.
Prosigue:
“Recalcamos que la
diferencia principal con respecto a la doctrina anterior estriba en que el
enemigo ya no es más el “movimiento comunista internacional”, reemplazado
ahora por
el “terrorismo internacional y el narcotráfico”.
Las misiones de las fuerzas armadas de Latinoamérica
y el Caribe fueron actualizadas con tareas netamente represivas:
A.- Contra la propia población en caso en que los estallidos sociales superen la
capacidad represiva de
las fuerzas policiales y de seguridad.
B.- Contra rebeliones de campesinos que quieren ser dueños de las tierras que
trabajan y se niegan a
seguir viviendo en la más absoluta miseria; a este accionar le asignaron el
pomposo nombre “lucha contra el narcotráfico”.
C.- Contra los países de Tercer Mundo que por razones económicas, religiosas,
culturales o las que sean, no aceptan el “nuevo orden mundial” que
pretende imponer EEUU. Esta tarea tiene el no menos pomposo nombre de “Misiones
de Paz de las Naciones Unidas”.
Haremos algunas sintéticas consideraciones sobre las
Misiones de Paz de las Naciones Unidas:
Desde un punto de vista teórico estas Misiones implican tareas honrosas y
trascendentes: ¿qué puede enaltecer más a un militar que contribuir a evitar las
guerras y permitir así que los pueblos disfruten del goce de la paz?
Pero en la
realidad -una vez más-los “nobles” enunciados, sólo sirven para encubrir
las maniobras reales que realiza el imperialismo para mantener dominado al
Tercer Mundo.
El ex Ministro de Defensa argentino Dr. Oscar Camillon, cuando aún era
representante de las Naciones Unidas para la paz en Chipre, en reportaje al
diario “La Nación” de Buenos Aires (12 mar 1993), explicó en inglés que
hay tres tipos de operaciones: “peace keeping, peace making and peace
enforcement”, conceptos que se traducen por cuidar la paz, hacer la paz e
imponer la paz los que podrían explicarse de la siguiente manera:
Cuidar la paz: cuando dos bandos en pugna se ponen de acuerdo, las Naciones
Unidas interponen fuerzas entre ellos para evitar nuevos enfrentamientos, por
ejemplo Chipre donde están separados los griegos de los turcos.
Hacer la paz: es ayudar a los países o bandos enfrentados a encontrar una
solución aceptable para ambos y luego hacerla respetar, por ejemplo lo que EEUU
infructuosamente está tratando de hacer en Medio Oriente buscando la paz entre
Israel y Palestina.
Imponer la paz: es la invasión lisa y llana de un país para imponerle un
gobierno o modelos políticos, sociales, económicos, religiosos, culturales, etc.
que más convengan a los intereses del poder hegemónico, como está ocurriendo
actualmente en Irak sin resultados favorables.
Como vemos -salvo “imponer la paz” que felizmente Argentina no está en
condiciones de afrontar por falta de personal y de medios- las otras misiones
nada tienen que ver con la actividad militar, son tareas diplomáticas y
policiales (control de personas y de vehículos, mantenimiento del orden público
y similares). En consecuencia, nunca podrán ser una razón de peso para
justificar la existencia de una fuerza armada.
El cerco se cierra - La aparición de la Cuarta Flota de los EEUU
Las prevenciones represivas militares tendientes a
mantener a cualquier costo el perverso modelo socio económico del mundo
globalizado, se fueron complementando inicialmente con las presiones
de EEUU -ya exitosas con muchos países- para el dictado de leyes
“antiterroristas” en las que, con una definición muy imprecisa del delito “terrorismo”
(como en su momento lo fue el de “movimiento comunista internacional”),
se va logrando que cualquier persona que intente un mejoramiento real en el
nivel de vida de las clases más sumergidas, pueda ser fácilmente acusado de
“terrorista” por incitar la comisión de acciones colectivas o individuales
que intenten obligar al gobierno a adoptar resoluciones que no desea.
Se está logrando así la criminalización de las
luchas sociales, ya que sus actores podrán fácilmente ser acusados de
“terroristas” o de “financiar el terrorismo”, tal como ocurrió en
Latino América durante las dictaduras militares del siglo pasado, cuando
cualquiera podía ser acusado de ser comunista, con lo que, automáticamente, era
privado de todos sus derechos humanos, aún de los más elementales.
También las previsiones específicamente militares continuaron perfeccionándose y
ya se cuenta con el apoyo directo de la Marina Estadounidense para terminar con
todos los gobiernos que intenten materializar programas nacionalistas
antiimperialistas.
La presencia de Fidel Castro en Cuba, preocupó mucho a EEUU y aún lo sigue
haciendo, pero el limitado poder militar de la isla y de los aliados que
transitoriamente pudo conseguir (Nicaragua y Granada), relativizaron su real
peligro.
Los problemas derivados de las elecciones de gobiernos populistas en Brasil
(Lula da Silva),
Ecuador (Lucio Gutiérrez) y Uruguay (Tabaré Vázquez) se solucionaron fácilmente
cuando
los elegidos se olvidaron de sus plataformas electorales.
En la actualidad (mayo del año 2008) han aparecido serios problemas para los
intereses estadounidenses: gobiernos antiimperialistas con posiciones similares
a las cubanas en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua; los interrogantes que
despierta la elección de Lugo en Paraguay; la imposibilidad colombiana de
derrotar a los paramilitares y a la guerrilla (FARC Y ELN) a pesar de la enorme
ayuda que le proporciona EEUU; las prevenciones del Fondo Monetario
Internacional y del Banco Mundial alertando que el hambre mundial provocará (y
ya lo está haciendo) serios estallidos sociales en varios países del Tercer
Mundo
Todo ello ha llevado a que las “luces de alarma” hayan sido encendidas
con su mayor potencia, ante lo cual, fiel a su avasallante y atropelladora
bicentenaria política internacional, no ha encontrado mejor solución que la de
reactivar su IV Flota de Guerra, de la
que daremos alguna información obtenida de los periódicos:
Esta Flota fue creada en l943 con la misión de combatir a los submarinos
alemanes en el Atlántico Norte, siendo desactivada en 1950.
Volverá al servicio activo el 01 de julio de 2008 para “combatir el
terrorismo y actividades ilícitas como el narcotráfico” y “para enviar un
mensaje a Venezuela y al resto de la región”, informó el Pentágono. Actuará
en el Caribe y América Central y del Sur..
Su base de operaciones estará en Mayport en el Norte de La Florida, y contará
con un portaaviones nuclear, barcos de superficie, submarinos, cientos de
oficiales y suboficiales y miles de soldados. (…)
El esquema entonces ya se cerró:
1.- Las fuerzas armadas de nuestros países ya tienen en claro sus misiones
represivas y las formas en que deberán cumplirlas.
2.- Las “leyes antiterroristas” ya han sido sancionadas en muchos países
y ya aparecerán en los que faltan para poder así criminalizar las luchas
sociales y los intentos de lograr tener gobiernos nacionalistas y
antiimperialistas.
3.- Ya están designadas las fuerzas Armadas de EEUU que participarán en esta
nueva “cruzada”.
4.- Los “lugares clandestinos de detención” (como Guantánamo) están
funcionando. Los atentados, asesinatos, secuestros, desaparición de personas,
extorsiones y similares que ejecutan la CIA y sus afines latino americanas
seguirán, tal como lo vienen haciendo desde hace décadas.
5.- La privacidad individual ya no se respeta por “razones patrióticas”.
Sólo nos queda entonces anhelar que todo esto termine en el más breve lapso
posible con un reducido costo social y material, al mismo tiempo que se nos
ofrece una clara, justa y concreta bandera por la cual luchar”.
Fuente:
Argenpress.info
Edición Nº 2069
13-5-08
En junio
de 2008, cuando nos tenía entretenidos con la farsa de opciones electorales en
Capital,
Néstor Kirchner hizo promulgar la ley “antiterrorista”. Pero, además, podemos
leer:
B. “Estados Unidos capacita policías en antiterrorismo”
Matriz Sur informa:
“El embajador de los Estados Unidos en Argentina, Earl Anthony Wayne, entregó certificados a graduados de un curso de capacitación sobre prevención contra “armas de destrucción masiva”, brindado por funcionarios del gobierno de los Estados Unidos a oficiales de la tristemente célebre Policía Federal Argentina.
La ceremonia fue presidida en dependencias de la Escuela de Cadetes en el barrio de Villa Lugano por el jefe de la Policía Federal Argentina, el Comisario General Néstor Valleca quien "agradeció" al gobierno de los Estados Unidos por "confiar" en la profesionalidad y la capacidad de la fuerza policial a su mando.
El representante de Bush también realizó
una donación de equipos especializados, que incluyen
material de protección personal y equipos de detección de materiales químicos y
radioactivos por un monto en
150.000 dólares que ayudará a los oficiales argentinos a estar más y mejor
preparados para enfrentar
“cualquier eventualidad”,
afirmó Wayne.
“Hemos desarrollado un programa específico para que Argentina saque el mayor provecho de las fortalezas de sus fuerzas de seguridad en el mantenimiento de la ley y en la lucha contra el terrorismo”.
El curso fue ofrecido durante tres semanas por funcionarios del programa de Asistencia en Anti-Terrorismo en dependencias de la escuela de cadetes de la Policía Federal y se focalizó de acuerdo a los organizadores norteamericanos en cómo dar respuesta a situaciones de emergencia.
Los 22 cursantes recibieron entrenamiento para distinguir entre diferentes tipos de armas de destrucción masiva y "lidiar" con situaciones de emergencia que involucren contaminación química, biológica y radioactiva.
Fuente:
www.rebelion.org
Argentina. El reino del revés
25-4-08
C. “'Punta de lanza' del Comando Sur de Estados Unidos en el Chaco argentino”
Gustavo Herren (especial para ARGENPRESS.info)
aclara:
“En el re-alineamiento
global de bases, el Pentágono prevé renunciar a algunas del millar de bases no
secretas que tiene en un centenar de países (con un total estimado en más de
5000 instalaciones militares extraterritoriales), a costa de establecer nuevas
instalaciones llamadas Centros de Seguridad Cooperativa (CSL),
en otros 100 países.
En esta segunda expansión mundial, EEUU incluye el asentamiento de estas bases
'cooperativas' en los planes del nuevo Comando para África, y como se verá en
América Latina en el marco del Comando Sur, avanzando sobre Argentina hacia el
extremo austral del continente.
Situación regional
En Colombia, el gobierno de Uribe/Pentágono está implementando el plan Colombia
II, que incluye tomar el control militar de dominios bajo influencia de las
FARC, para posteriormente desplazar población y abrir los territorios a los
grandes capitalistas del agro-negocio mundial, y a las grandes compañías
petroleras internacionales.
En Bolivia, EEUU está detrás de un plan de guerra no militar (por ahora),
fogoneando un cambio de régimen local a su favor, y una desestabilización
controlada de la región, mediante un colapso secesionista dirigido por la
oligarquía y los terratenientes reaccionarios de los departamentos orientales.
En Paraguay, el Departamento de Estado preveía una potencial amenaza para los
intereses estadounidenses, con el triunfo de Fernando Lugo. La base militar
mariscal Estigarribia es hasta ahora uno de los nodos mas importante de su red
de avanzada Sur.
Por otro lado, Gran Bretaña tiene control militar sobre el Atlántico Sur
mediante la base Malvinas. Sitio geoestratégico que involucra una ruta
inter-oceánica alternativa en caso de bloqueo del Canal de Panamá.
El aumento en el consumo mundial de energía y las reservas finitas de los
yacimientos de hidrocarburos, está transformando en rentables reservorios
marinos que antes no lo eran. Tal el caso de aquellos al sudeste de Malvinas, en
los que Gran Bretaña tiene adelantada su exploración y comienza su explotación.
Pretende extender la zona exclusiva hasta casi las costas de Argentina, y hacia
el 'continente blanco' con fuertes presiones para romper anticipadamente el
compromiso internacional Antártico (que vence en 2048), y también liberalizarla
para la explotación minera, de agua dulce y la mercantilización en gran escala.
Hay que tener presente que 'Argentina fue un caso rarísimo: el único país del
mundo que perdió su petróleo sin guerra mediante...' (1)
Concomitantemente, el Comando Sur de EEUU (USSOUTHCOM) necesita prolongar su
presencia física sobre la parte continental y marítima en el 'cono sur', para ir
completando su estructura de comando regional centralizado para 'despliegue
rápido'.
EEUU prepara el terreno para avanzar en Argentina
En una publicación del gobierno de la provincia del Chaco de hace
aproximadamente un mes, mezclada dentro de un largo listado de noticias
oficiales de Interés General, pasaba casi desapercibida la siguiente :
'Funcionarios chaqueños se capacitan con un programa de ayuda humanitaria'
(26/3/08). (2)
Esta información, se refería al taller para capacitación de funcionarios e
integrantes de los municipios del interior del Chaco, dictado por un consultor
salvadoreño contratado por el Comando Sur de EEUU, en el marco del Programa de
Asistencia Humanitaria (Humanitarian Assistance Program; HAP) que se quiere
implementar en la provincia a partir de un convenio suscripto entre el Gobierno
provincial, la Embajada de EEUU y el Comando Sur del Ejército de ese país, a
través del cuál esta institución brinda asistencia técnica, para el armado de
los programas y sistemas para la asistencia en la emergencia ambiental, y
acciones que se enmarcan en el HAP.
El subsecretario de Seguridad y Justicia de la provincia del Chaco, Patricio
Fiorito manifestó respecto a la gran cantidad de participantes de las
localidades del interior, que: 'el objetivo es que los municipios elegidos
para el desarrollo de esta primera etapa, para armar sus juntas municipales de
defensa civil, designen entre cuatro y cinco personas que garanticen la
continuidad de las mismas...'
Es de notar, que el mismo Imperio y su gestión cívico-militar que está
produciendo la criminal carnicería en Irak y Oriente Medio, está hoy en
Argentina dándonos 'ayuda humanitaria', y enseñando a los funcionarios públicos
del norte de nuestro país sobre posibles emergencias en
la provincia, habiendo múltiples organismos no militares nacionales e
internacionales cuya actividad no trasciende de ser realmente sólo una misión
social y humanitaria. (…)
El gobierno de Argentina
viene manteniendo acuerdos de cooperación para la defensa con EEUU
(y Gran Bretaña), en el plano militar y civil. Sea por ejemplo para capacitación
de civiles con instructores estadounidenses, como el programa Internacional para
Educación y Entrenamiento Militar (Expanded IMET) (3); el programa TCA del
Comando Sur de las Fuerzas Armadas de EEUU (4), el programa de Seguridad de
Fronteras y Control de Exportaciones (NADR), de Asistencia Antiterrorista y
otros. También Washington envía fondos para educación y entrenamiento policial.
En abril de 2007 el jefe del Comando Sur, James Stravidis, visitó el Ministerio
de Defensa de Argentina.
En los acuerdos en el plano ambiental por ejemplo, expertos de EEUU dictaron
últimamente conferencias como 'La Integración Civil Militar en la Asistencia a
Desastres Naturales'.
En este marco, con un acuerdo y reuniones entre representantes de la embajada de
EEUU/Comando Sur con el Ministerio del Interior de Argentina y el gobierno del
Chaco se desarrolla el 'Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de
Emergencias', que habilita la doble intervención (visible/encubierta) de EEUU en
la región”.
Fuente:
www.argenpress.info
Edición Nº 2061
30-4-08
Tengamos
en cuenta que, durante el falso dilema (inducido por los K) de gobierno o campo,
sucede otra confirmación del alineamiento K con la militarización imperialista
que ya expresara
Cristina Fernández cuando agradeció a las tropas argentinas su contribución a
hacer posible la paz social o más precisamente la ocupación de tropas
extranjeras -ejerciendo terrorismo de estado- de Haití.
Luís Bilbao señala que
“en el mismo momento en que se llevaba a cabo la discusión preparatoria del Consejo de Defensa suramericano, y en coincidencia con la proliferación de actos de guerra de Colombia contra Ecuador y Venezuela, así como al interior de Bolivia, el gobierno argentino se empeña en maniobras conjuntas con la fuerza naval de Estados Unidos en aguas territoriales.
En efecto, a comienzos de mayo pasado la fuerza naval argentina se montó al portaaviones a propulsión nuclear George Washington, verdadera base militar de 300 metros de largo y 97 mil toneladas, para prepararse contra lo que el jefe de la flota estadounidense, Philip Cullum, definió como “cooperación entre ambas fuerzas contra el terrorismo, el tráfico de drogas y de personas y la piratería” (…)”.
Fuente: revista América
XXI
Año VI – Nº 39 / junio de 2008
2. El desabastecimiento real y efectivo está en marcha en manos transnacionales
y gobiernos
a. “El tsunami del hambre”
Esther Vivas (Corriente Alterna) explica:
“La imposibilidad para acceder
a los alimentos ha empujado a la calle, estos últimos meses, a miles de personas
en los países del Sur. Manifestaciones, huelgas y protestas se han repetido de
punta a punta del planeta. En Bangladesh el precio del arroz se duplicó en el
último año, en Haití el coste de los alimentos aumentó más de un 40% y el mismo
porcentaje subió en Egipto.
Igual dinámica se ha vivido en Costa de Marfil, Bolivia, Indonesia, México,
Filipinas, Pakistán, Mozambique, Perú, Yemen, Etiopía... La lista podría
continuar.
Estas “revueltas del hambre” nos recuerdan a
las que tuvieron lugar entre los años 80 y 90 en los países del Sur contra
las políticas de ajuste estructural impuestas por el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional.
En este período se contabilizaron más de cincuenta alzamientos que dejaron miles
de muertos en África, Asia y América Latina. La causa, una vez más, el aumento
de los precios de los alimentos básicos, del transporte, de la vivienda... que
agravó las condiciones de vida de la mayoría de las poblaciones de estos países
y dificultó aún más su lucha por la supervivencia cotidiana. La historia se
repite y las políticas neoliberales siguen dejando a su paso a millones de
hambrientos.
Pero el problema hoy no es la falta de alimentos:
la producción de cereales a nivel mundial se ha triplicado desde los años
sesenta y las reservas siguen estando muy por encima de la demanda. De hecho, la
producción agrícola nunca había sido tan abundante.
Entonces, ¿cuál es el problema?
La dificultad está en la imposibilidad, por parte de los pobres del Sur, de
pagar
los precios establecidos. Se trata, por lo tanto, de
un problema de acceso a
los alimentos.
Los cereales básicos son aquéllos que han sufrido un aumento más espectacular en
el último año: un 70%. Entre éstos destaca el caso del trigo, la soja, los
aceites vegetales y el arroz. El coste del trigo, por ejemplo, ha llegado a
sumar un 130% más que hace un año y el arroz un 100%.
Evidentemente son las capas
más pobres de la población de los países del Sur, especialmente aquéllos que
abandonaron el campo y que hoy pueblan masivamente las ciudades, quienes están
sufriendo las graves consecuencias de este aumento sin parangón de los precios
de los alimentos básicos.
Una crisis que no es coyuntural sino que es
resultado de un sistema agroalimentario privatizado, enfocado al
mercado internacional y supeditado al afán de lucro. Varias han sido las razones
que han hecho estallar esta crisis alimentaria mundial:
Ø
el aumento de
las importaciones de cereales realizadas por países hasta el momento
autosuficientes como India, China o Vietnam;
Ø
la destrucción
de cosechas debido a las sequías y a otros fenómenos meteorológicos en países
productores como Bangladesh, China y Australia;
Ø
el aumento del
consumo de carne por parte de nuevas clases medias en América Latina y en Asia
con un consiguiente crecimiento de la demanda;
Ø
la subida del
precio del petróleo que ha repercutido directa o indirectamente en una
agricultura dependiente del mismo; las nuevas tendencias de producción de
“petróleo verde” o agrocombustibles;
Ø
las crecientes
inversiones especulativas en cereales después del crack de
los mercados puntocom e inmobiliarios.
Todos estos elementos han venido a influir, en menor o mayor medida, en un sistema agroproductor que antepone los intereses económicos privados a las necesidades alimenticias de las personas. En este frágil equilibro, las leyes del mercado han acabado por desequilibrar la balanza.
Especular con la comida. Pero, ¿cómo se han
establecido los precios actuales?
El precio de las materias primas como la soja, el maíz y el trigo, entre otros,
viene determinado por su cotización en las bolsas de
valores como la de Chicago,
la más importante.
Los operadores venden y
compran en el “mercado de futuros”, en función de las previsiones de la
oferta y la demanda. Se trata, por lo tanto, de
operaciones especulativas. En la medida
en que otros sectores como el de Internet o el inmobiliario han entrado en
crisis, estas inversiones se han derivado a los
mercados de cereales. Hoy se calcula que al
menos un 55% de la inversión financiera en el sector agrícola responde a
intereses especulativos y ésta tiene una vinculación directa con el aumento y la
volatilidad de los precios.
Multinacionales como Cargill y Bunge, así como el gobierno de los Estados Unidos, ejercen un fuerte control sobre la producción y la comercialización de estas materias primas, determinando su precio final. Una dinámica recurrente en toda la cadena productiva, siendo las grandes multinacionales quienes monopolizan cada uno de estos tramos las máximas beneficiarias de la crisis actual.
Las principales compañías de
semillas, Monsanto, DuPont y Syngenta han reconocido un aumento creciente de sus
ganancias y lo mismo han hecho
las principales industrias de fertilizantes químicos como Mosaic Corporation
(propiedad de Cargill) o Potash Corp. Las mayores empresas procesadoras de
alimentos como Nestlé o Unilever también anuncian una alza en sus beneficios,
aunque por debajo de las que controlan los primeros tramos de la cadena.
Del mismo modo que las grandes distribuidoras de alimentos como Wal-Mart, Tesco o Carrefour, los reyes de los supermercados, quienes afirman seguir aumentando sus ganancias”.
Esther Vivas
prosigue:
b. “La inseguridad alimentaria
En la medida en que la agricultura se ha mercantilizado, priorizando la producción para la exportación en lugar del abastecimiento local o abandonando sistemas de cultivo tradicionales en aras de una agricultura industrial y “drogodependiente” (con el uso de pesticidas y químicos), nos hemos visto arrojados a una creciente inseguridad alimentaria, donde nuestras necesidades alimenticias han quedado en manos de multinacionales de la agroindustria.
Las políticas neoliberales aplicadas sistemáticamente desde los años 70 han contribuido, sin lugar a dudas, a ello.
El caso de Haití es revelador. Hace
treinta años, este país producía todo el arroz que necesitaba para alimentar a
su población, pero a mediados de los 80, frente a
una necesidad de fondos (cuando el dictador haitiano Jean Claude “Baby Doc”
Duvalier abandonó el país vaciando sus arcas), se tuvo que endeudar con el Fondo
Monetario Internacional.
Empezaba aquí una espiral de “dominación” que sumiría al país en la más
profunda de las dependencias políticas y económicas respecto a las instituciones
financieras internacionales y, en especial, en relación a Estados Unidos.
Para obtener estos préstamos, Haití se vio obligado a aplicar una serie de
políticas de ajuste estructural como la liberalización comercial y la reducción
de los aranceles que protegían la producción de varios de sus cultivos, entre
ellos el arroz. Esta apertura permitió la entrada indiscriminada de arroz
subvencionado de Estados Unidos que se vendía muy por debajo del precio al que
los agricultores locales podían producirlo.
Un hecho que hundió en la más
absoluta miseria a los productores locales quienes,
ante la imposibilidad de poder competir con este arroz, abandonaron sus campos y
su cultivo. Hoy, Haití se ha convertido en uno de los principales importadores
de arroz estadounidense.
Pero el caso de Haití es extrapolable a muchos otros
países del Sur, donde
la aplicación sistemática
de las políticas neoliberales a lo largo de estos treinta años ha sumido a sus
poblaciones en la pobreza extrema. La liberalización comercial a ultranza a
través de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio y los
acuerdos de libre comercio, las políticas de ajuste estructural, el pago de la
deuda externa,
la privatización de los servicios y los bienes públicos han sido algunas de las
medidas que ha venido aplicando el Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional a lo largo de estas últimas décadas”.
Esther Vivas
advierte:
“Estas políticas han generalizado una creciente privatización de la agricultura
y de la alimentación, así como de otros sectores. Una dinámica que, aunque
muestra su cara más cruenta en el Sur, también se ha impuesto en los países del
Norte con una agricultura altamente deslocalizada e industrial.
Frente a las consecuencias de este modelo es
indispensable empezar a aplicar ya los principios de la soberanía alimentaria.
Las alternativas están encima de la mesa, sólo hace falta voluntad política para
aplicarlas y, evidentemente, luchar para conseguir imponerlas.
"Es
necesario cambiar radicalmente la política alimentaria", opina la organización
GRAIN.
"Desde hace varios meses, una verdadera tormenta por el alza del costo de los
alimentos en todo mundo" se ha desatado. "Nos encontramos en medio de un colapso
estructural, consecuencia directa de tres décadas de globalización neoliberal",
opinan en este artículo”.
Fuente:
www.rebelion.org
Economía
6-6-08
Respecto a Argentina, Renee Isabel Mengo sostiene:
“El modelo neoliberal implementado desde la década de 1990, ha puesto en evidencia la incompatibilidad entre los intereses del mercado y el bien común. La disyuntiva política es optar por el mercado o por el país. La situación es inmanejable si el mercado sigue imponiendo las reglas, las cuatro multinacionales que exportan son las que deciden las políticas agropecuarias de este país y el Gobierno mantiene su renuncia a construir políticas de Estado en el sector.
Al presente, Argentina es el tercer productor de soja a nivel mundial, el segundo productor de soja transgénica, el primer exportador de aceite y de harina de soja. La expansión de la soja en Argentina ha desplazado otros cultivos como el arroz, el maíz, el girasol y el trigo; y ha trasladado otras actividades hacia áreas marginales [13]”.
Fuente:
www.ecoportal.net
26-2-08
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De la participación K con la institucionalización de la gobernanza del sistema de saqueo
Si nos ubicamos en cómo funciona la democracia cada vez más restringida, comprobamos que:
Ø
Oculta los
aparatos estatales de la dictadura o ideológicamente afines de ahí la impunidad
de quienes secuestraron a Jorge Julio López, fusilaron a Carlos
Fuentealba, componen el sistema del “gatillo fácil” y de las masacres
en las cárceles/ comisarías, en la AMIA, en el Puente Pueyrredón, etc. y oculta
los entramados de intereses espurios que constituyen a la democracia tutelada de
ahí la impunidad de la masacre en Cromañón, del desmantelamiento y privatización
de lo público, de la trata de personas, del tráfico de bebes…
Ø
Permite
por opacidad de funcionamiento institucional, por inmunidad e irrevocabilidad
del carácter de representante, por súper poderes y desorganización política y
sindical de las grandes mayorías, el cinismo exacerbado de proclamar defender
el acceso a los alimentos y los intereses de todos los argentinos cuando
mantiene el sistema regresivo de impuestos y el aplanamiento de los salarios a
nivel de pobreza para los trabajadores registrados y de indigencia para la mitad
de los trabajadores ocupados que están despojados de derechos.
Aún peor, cuando estamos otra vez frente a una nueva crisis de deuda (de ahí
parte de la inflexibilidad por revisar la situación de pequeños y medianos
productores) y podría haber un tren para todos (www.trenparatodos.com.ar)
el 20 de junio se firmará el acuerdo definitivo del crédito para el tren bala,
entre el 25 y el 27 de junio se emitirán bonos por 670 millones de dólares y el
esquema financiero se divide en una primera parte que comprende desembolso
parcial del crédito y la emisión de deuda por el equivalente a casi 2.100
millones de pesos que se destinarán al pago de los anticipos, etc.
Después de cinco años de gobierno mirando a privilegiar pagar la fraudulenta
deuda pública mediante recorte extremo de presupuesto para salud y educación
públicas y para salarios-jubilaciones misérrimos, Néstor Kirchner
manifiesta: vamos a luchar por la mesa de los argentinos(7-6-08).
Ø
Aplica la
criminalización tanto de la pobreza como de la protesta social agravada por
haber hecho promulgar la ley antiterrorista para acordar con la guerra
preventiva de Estados Unidos de ahí las cárceles superpobladas bajo régimen de
excepción para los jóvenes rateros o simplemente por el rótulo de sospechosos a
los pobres, los muchos presos políticos, los miles de procesados por luchar, la
militarización de la represión (uso de prefectura, gendarmería, tropas de
elite…) cuando la policía y las patotas no son suficientes para disciplinar.
Ø
Privilegia
el modelo energético y el minero para los fabulosos negocios de las
transnacionales y grupos locales pero en contra del país y de las grandes
mayorías; el modelo de transportes y rutas tan hecho para las petroleras y
automotrices; el modelo agrario que concentra y desnacionaliza tanto la economía
como el territorio por atender la acumulación de petroleras, automotrices,
corporaciones financieras y agroindustriales en el mercado global.
Ø
Ha
legitimado como democracia representativa a todos los feudos-mafias del PJ-UCR y
ha premiado con súper negocios a los sindicalistas empresarios cuando esos
partidos mayoritarios y la CGT fueron imprescindibles gestores del
neoliberalismo desde los setenta y es que los K formaron parte protagónica del
Estado reformado en consonancia con la acumulación del capitalismo central.
Ø
Lleva a
cabo la gestión de los asuntos públicos en forma secreta porque arregla con el
poder económico e imperialista de espaldas a las necesidades y aspiraciones
populares; maneja los fondos públicos no sólo para la gobernanza sino para
subsidiar directa e indirectamente el ensanchamiento creciente de la desigualdad
social conforme a los planes de la globalización de aprovechar la despoblación
de tan vasto y rico país.
Ø Alinea provocando el giro ejemplificado por Hebe de Bonafini que exige 15 años de prisión para los integrantes de la Mesa de Enlace recurriendo a una figura jurídica de la ley antiterrorista en acuerdo con la guerra contra el eje del mal de Bush y habla de Sueños Compartidos en la Villa 20 junto a altos funcionarios del gobierno de Mauricio Macri, además de los pertenecientes al gobierno nacional.
A esta gravedad de la situación actual y las perspectivas de desarrollo de la recolonización de Argentina, se suma el papel de los intelectuales demasiado acostumbrados a pensar y actuar según cómo fueron madurando individualmente la vida mayoritaria. Veamos:
1. Si nos ubicamos
en cómo intelectuales progresistas e izquierdistas
nos quieren
imponer sus criterios adversos a comprender el problema y luchar por resolverlo,
hallamos las consignas:
Nicolás Casullo nos sitúa:
“A partir del lockout del agro se vuelve a discutir ahora el tema de la derecha política e ideológica, frente a la “nueva nación agraria como reserva moral de la nación”, según ciertos medios golpistas, evocantes de añejas “reservas morales de la patria”. (…)
La derecha es, desde hace años, activa: de avanzada. Es una permanente operatoria cultural de alto despliegue sobre la ciudadanía, como comienza a evidenciarse en nuestro caso con el apoyo de importantes sectores “al campo”. (…)
Lo mediático es hoy su gran operador: el espíritu de época encarnado, diría Hegel. Derecha como Sociedad Cultural que nos cuenta el itinerario de los procesos. Que coloca los referentes y las figuras, y decide cómo encuadrar lo que se tiene que ver y lo que no se tiene que ver. La derecha, desde esta operatividad cultural, es la disolvencia de lugares y memorias. Es un relato estrábico, como política despolitizadora a golpes de primeros planos y títulos sobreimpresos.
Un buen ejemplo de esto podría ser Eduardo Buzzi, representante de la Federación Agraria, que concita en su discurso todos los signos de la desintegración de lo ideológico. Del agrietamiento de lo que antecede a una historia, y también de lo que la proyectaría hacia adelante. Se sitúa en una zona propicia de un discurso post-político, magmático. En un no lugar, que en realidad es “el lugar” propicio. Todo se vuelve equivalente, decible, posicionante. Ex militante del PC, miembro de la CTA, ha aportado, sin embargo, con su voz la argamasa política clave en su alianza con Miguens y Llambías, para situar a la oligarquía agraria en el pico de sus aspiraciones como nunca en los últimos 50 años, en tanto histórico conglomerado de poder. A su vez –paralelo a las cacerolas antipopulares de Barrio Norte pidiendo la caída del gobierno–, Buzzi llegó a solicitar nada menos que la reestatización de YPF, se arrodilló devoto frente a la virgen campestre de la nueva “patria agraria”, y demandó, junto a las rutas, imitar lo que hacía Evo Morales en Bolivia, el líder indígena jaqueado por la sojera Santa Cruz de la Sierra, socia ideológica de nuestro agro alzado repartiendo escarapelas “por otro ordenamiento” que respete dividendos.
Un vaudeville bajo lógica mediática que precisamente suele alcanzar lo que se propone: trasmitir “una realidad nacional” en capítulos, indiferenciada, incorporable a la experiencia plateística donde “todo es posible de darse”. Donde nada es definido ni reconocible, ni da cuenta de algún sentido mayor. Un armado de situaciones a componer y recomponer bajo matriz teleteatral, cuyo objetivo es construir protagonistas esporádicos (como presencias “legalizadas por la cámara”) de corte contrainstitucional y antiinstitucional. Pulverizar desde pantalla –entre comicio y comicio nacional– toda posibilidad de “calidad institucional”, de representación institucional dada, a partir de intereses afectados en alianza con medios de masas primos hermanos”.
Pero Nicolás Casullo, pese al tiempo transcurrido desde el 11 de marzo, no nos transmite su lucidez de interpretar el meollo de este conflicto trascendente, se limita a demonizar al dirigente progre como él y termina por atacarnos a los de abajo en general. En efecto, apostrofa:
“Comenzar a explorar la derecha no es, en principio, fijar demasiada atención en Carrió, Macri, Reutemann, López Murphy o Scioli. Se trata, preferentemente, de visitar, antes, las maternidades de la criatura: nuestro diálogo cotidiano y familiar con el mundo de sus obstetras. Activar lo audiovisual hegemónico y de mayor audiencia. ¿Qué nos cuenta esa criatura? Veamos.
La historia: será siempre, por sobre todo, el hallazgo individual. El caso. Los antípodas de las masas como historia. La pobreza: una latente amenaza delictiva, un paisaje de miseria inalterable como tipología geográfica de “lo malo” en la ciudad. La cultura ajena al espectador. El hambre: algo que ya no tendría ideología ni biografía social, un ícono suelto en la vidriera para cualquier retórica del espinel político.
Lo policial:
lo que debería incorporarse idealmente, como ortopedia, al núcleo familiar
protegido. Un policía al lado mío. El Estado regulador, interventor, recaudador:
un espacio ineficiente (ilegitimado), que “gasta mi dinero” y corrupto
(por político). La política: un descrédito en manos de zánganos que podría
existir como no existir para lo que hace falta. La nota policial: en tanto
amedrentación y reclamo de seguridad, pasa a ser el verdadero estado social de
la vieja política a cancelar. Lo que escapa a la “Ley y concordia” del
mercado. Lo comunitario: una utopía solitaria entre yo, el negocio y “mi
bolsillo” (tenga 100 pesos o mil hectáreas adentro). Lo nacional: un espacio
a-histórico, siempre al borde del caos que sólo victimiza. Con habitantes nunca
representados por nadie, solo por el foco de la cámara, y donde la única noticia
es que la política ya ha fallado, siempre, antes de empezar. La nueva comunidad
pos-solidaria es ahora una sociedad en tanto arquitectura de servicios que
“me debe servir” con la eficiencia modélica de lo privado selecto. Ya no soy
parte de la memoria de lo público, de los hospitales sociales y universidades
políticas hoy en crisis, sino que me trasvestí en un cliente exigente del otro
lado del mostrador. La libertad: el simple pasaje desde el “libre consumidor”
al “libre sufragista” sin identidad, alabado por sin partido, por vaciado en
cada elección, a punto de comprar algo “genuinamente” entrando al
escaparate del cuarto oscuro. La gente: un “yo” sublimado, absuelto en
tanto construcción narrativa (…)”.
Fuente: Página 12 /27-5-08
Ricardo
Forster
confirma
ese posicionamiento de quienes se sienten de inteligencia superior y en verdad,
son incapaces de la humildad
que inclina a dudar, escuchar razones de
quienes tienen trayectorias populares y realidades completamente distintas a las
de intelectuales o que predispone a
dialogar en vez de
cerrarse en acusaciones sin ninguna conexión con el problema a resolver. Es así
que se pronuncia
contra quienes asumimos la política de calle tan combatida por los poderes
establecidos.
Escribe:
“el
fracaso de la Alianza que apuró el desprestigio de la clase política afianzando
los rasgos del antipoliticismo de vastos sectores medios que culminaron en
diciembre de 2001 en la equívoca consigna ‘Que se vayan todos’ ”.
Como los K con el desguace del INDEX, pretende agravar la disociación psíquica que –normalmente- tenemos todos por adaptación forzosa al capitalismo, relatando lo siguiente:
“el trabajo sistemático que (…)
·
buscó otras
formas del miedo y la brutalización (la hiperinflación, el chantaje de la
convertibilidad,
la pobreza creciente, las inéditas formas de neobarbarie “massmediática”)
· logró, con la complicidad de gran parte de los medios de comunicación, multiplicar los lenguajes de la apoliticidad unidos al rechazo de lo político que fue confinado a sede judicial, convertido de práctica y lenguaje del bien común y de ideales emancipatorios en vanguardia del enriquecimiento ilícito y en adalid de corrupción.
Identificada, primero, desde el lenguaje dictatorial, con la subversión y la violencia homicida, luego con la impunidad y corrupción, la política acabó por representar el envilecimiento de una clase depredadora que supo hacer de su práctica un mecanismo de enriquecimiento y dilapidación.
Esa
visión terminó por ser funcional a la lógica del poder, destituyendo la
importancia decisiva de la política,
sus tradiciones indispensables a la hora de forjar un destino compartido y de
reconocernos en el interior
de biografías políticas que nos recuerdan que hubo otros modos y otros sueños
(…). Insistir exclusivamente
con “denunciar” las prácticas corruptas de muchos políticos, convertir
esas denuncias en ejes de la información
que satura los medios, es continuar por el camino inaugurado el 24 de marzo de
1976. (…)
No se trata de callar las responsabilidades ni de sortear la complicidad de la clase política a la hora de profundizar los males argentinos. Tampoco es cuestión de eludir la tarea de indagar lo que nos aconteció como sociedad, lo que hemos sabido construir y destruir y las hondas complicidades con lo peor de nosotros mismos (…)”.
Fuente:
revista Caras y Caretas
Año 47- Nº 2.223 / junio de 2008
Según Forster, las privatizaciones como la de YPF donde los Kirchner, Alessandra Minnicelli (esposa de Julio de Vido) y Oscar Parrilli, Secretario de la Presidencia jugaron papel fundamental, son conductas del PJ y la UCR que no continúan el camino impuesto a fuerza de terrorismo de estado y somos nosotros –los de abajo- que manipulados por denunciantes y cómplices con ese funcionamiento esencial del capitalismo (sobre todo en la periferia) hemos construido lo que nos merecemos: el ensanchamiento de la desigualdad social y el perfeccionamiento de la superexplotación laboral.
A diferencia del pasado reciente, Nicolás Casullo y Ricardo
Forster han decidido comprometerse y encabezan “un
espacio
conformado por más de 1500 personas de la cultura, la educación, las ciencias y
las artes que vuelve a pronunciarse sobre la actual situación política.
Ahora examina el surgimiento y las características de: la nueva derecha”.
“¿Cómo se
puede reclamar la nacionalización del petróleo cuando la lucha que se despliega
es contra una medida progresiva de índole impositiva? ¿Cómo se puede llamar a la
lucha contra la pobreza con aliados que expresan las capas más tradicionales de
las clases dominantes? Algo ha sucedido en los vínculos entre las palabras y los
hechos: un disloque. Los símbolos han quedado librados a nuevas capturas, a
articulaciones contradictorias, a emergencias inadecuadas. Ningún actor político
puede declararse eximido de haber contribuido a esa separación. Las situaciones
críticas obligan a preguntarse qué palabras les corresponden a los nuevos
hechos. Entre las batallas pendientes en la cultura y la política argentina,
está la de nombrar lo que ocurre con actos fundados en una lengua crítica y
sustentable. Sin embargo, hoy las palabras heredadas suelen pronunciarse como un
acto de confiscación. Cualquier cosa que ahora se diga vacila en aportar pruebas
de su enraizamiento en expectativas sociales reales. Parece haber triunfado la
“operación” sobre la obra, el parloteo sobre el lenguaje”.
Fuente: Página 12/ 11-6-08
Su
pretensión es caracterizar a todos los de la Mesa de Enlace y a la ultraderecha
tanto partidaria como mediática. Sin embargo, su descripción bien podría
servirme para argumentar que los K son la nueva derecha mientras la de Macri, la
de la oligarquía terrateniente….son la derecha desembozada de siempre.
También puedo interrogar cómo creer en el plan social improvisado, sujeto a los cambios de las rentabilidades de los productores, de poco monto y destinado a parches infraestructurales remachadores de la perjudicial descentralización de la salud pública en colapso y de las rutas en vez de las líneas férreas, claro (primero están los negocios como Cristina le aclaró a Evo) nos endeuda e invierte para el tren bala del turismo internacional y los ricos o subsidiado por todos nosotros para abaratar tarifas. Encima fue presentado en compañía de AEA y los bancos y justo cuando frente a las críticas cada vez más numerosas, las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, han modificado su discurso en vez de cambiar sus prácticas. El ajuste estructural de comienzos de los 90, ha sido sustituido por la lucha contra la pobreza, sin que los países sometidos al pago de la estafa llamada deuda pública, experimenten cambios significativos.
Es una situación de criminalidad que bien podría haber motivado la movilización intelectual: los países periféricos para el capitalismo mundializado ya han rembolsado cerca de 10 veces el importe de la deuda de 1980 y a pesar de todo se encuentran 5 veces más endeudados.
Néstor Kirchner
agitó como estandarte liberador al “desendeudamiento” que se hace
persistiendo en el desmantelamiento de la salud pública, la educación pública,
todo el sector público y salarios míseros, precarización laboral de los
trabajadores estatales e indigencia para la mayoría de los jubilados que el
Gobierno K, encima, les secuestra fondos a Anses para transferirlos a los falsos
acreedores.
Pese a
privilegiar a la globalización financiera sobre la vida de las grandes mayorías,
la deuda pública
no disminuyó.
Ismael Bermúdez advierte:
39.702 millones de pesos
es lo que aumentó la deuda pública durante 2007.
Al 31 de diciembre de 2007 la deuda neta ascendió a 402.641 millones de pesos,
equivalente al 50% del PBI. (…)
Para el 2008, se estima que la deuda podría crecer otro tanto por las mismas razones. A eso se agrega un contexto de mayor volatilidad por la crisis financiera internacional y por los conflictos domésticos que se fueron traduciendo en mayor demanda de moneda extranjera y un incremento del costo del financiamiento (suba del riesgo-país)”.
Fuente:
revista Caras y Caretas
Año 47- Nº 2.223 / junio de 2008
Esa denominación de ‹achicar la deuda pública› fue para justificar el creciente pago y ocultar que la legitimaba. Fue un nuevo embaucamiento de los K porque la estafa que es la deuda pública es a perpetuidad al ser el yugo que transfiere fondos públicos –constituidos fundamentalmente con el altísimo IVA- hacia la globalización financiera. Este funcionamiento económico contra el bienestar social o contra las condiciones dignas de vida mayoritaria prueba otro engaño K: la independencia del sistema formado por el FMI, el BM, el BID, la OMC,….
Entonces, ¿cómo los intelectuales -que encubren su posicionamiento pro K- pueden limitarse a interpretar fenómenos y procesos sociales en términos psicologistas y moralistas con los que etiquetan sobre todo a Eduardo Buzzi si ni siquiera se han sentido apelados por la cotidianeidad catastrófica de la inmensa mayoría en contraste con 5 años de notable crecimiento económico y por el hambre, la miseria de más de la mitad de menores en el interior?
Sucede que han encontrado en el matrimonio Kirchner un reconocimiento a su importancia social y han vivido sin esmerarse en identificarse como perteneciente a los de abajo y sobre todo, como quienes precisan vincularse estrechamente con las necesidades y aspiraciones de la diversidad popular para real y efectivamente ejercer su papel político de intelectuales contra la derecha.
2. Si nos ubicamos en cómo analizan desde la iglesia con opción hacia los pobres y desde dirigentes de la Central de los Trabajadores Argentinos, hallamos los siguientes planteos:
La Agencia de Noticias
del Norte Argentino (COPENOA) comunica un llamado a asumir el
drama de millones, en especial, de las provincias que realiza el Obispo Prelado
de Humahuaca, Monseñor Pedro Olmedo:
“El Obispo Prelado de
Humahuaca, Mons. Pedro Olmedo en unión con los sacerdotes de su Presbiterio,
quieren expresar públicamente su profunda preocupación ante la grave situación
de pobreza, desocupación y desamparo en general que están sufriendo la mayor
parte de la gente en la zona norte de la Provincia de Jujuy y en los Valles
cordilleranos salteños. No está en nuestro ánimo buscar la confrontación, pero
sí reclamar soluciones inmediatas para problemas en
los que va la vida de muchas personas.
Queremos aclarar que no estamos en contra del CAMPO, ni de los
derechos a la protesta y al enérgico reclamo que está protagonizando en estos
meses. Nos parece muy justa la actitud reivindicatoria de su derecho a no ser
saqueados y sobre todo el planteo de fondo que están haciendo, en concretar una
más justa distribución de la riqueza que tenga en cuenta al interior.
También valoramos los intentos de diálogo que ambas partes han puesto en marcha
y que resultan todavía insuficientes, tal vez porque cuando se dialoga deben
ceder ambas partes y no atrincherarse en las propias posturas, pensando que
siempre es el otro el que se equivoca. Es necesario el diálogo, más que nunca,
en estos momentos de tensión, buscando siempre y en ambas partes el bien común,
lo que nos ayude a crecer como patria de hermanos, en la que todos seamos
iguales. Hecha esta aclaración decimos lo siguiente: ¡Ya está bien de 'CAMPO vs
GOBIERNO' y de 'GOBIERNO vs CAMPO'! Porque ya son demasiados días escuchando la
misma historia, y porque eso está ocultando otras historias reales mucho más
lamentables y más trascendentes en la vida de la mayoría de los ciudadanos.
Porque lo peor, 'el árbol nos está impidiendo ver el bosque' Queremos dejar claro que 'el bosque' es mucho más que 'el árbol'. Que el problema del CAMPO tal como se ha instalado en los medios y en el Gobierno es importante que se estudie y se le dé solución, pero hemos de percibir que no es un problema (el de la soja y las mayores o menores retenciones ) que atañe directamente a la mayoría de la ciudadanía, que hay otros problemas más agudos y que agobian a más gente que el problema así llamado del CAMPO.
El interior, al menos en nuestra zona, y en otras
muchas 'periferias', sigue estando relegado en muchos
sentidos. Y es que, hermanos, hay gente que
se está muriendo por falta de medicamentos, de insumos, de médicos y de atención
en nuestros hospitales y puestos de salud, carentes en muchas ocasiones de lo
más imprescindible. Una situación que no es solamente característica de nuestras
zonas de trabajo jujeña y salteña, sino de otras muchas zonas del interior del
país. Hay un desamparo sanitario evidente en la zona
y en gran parte del interior.
Los que trabajan con la niñez advierten que la
desnutrición, que parecía controlada, va en aumento. Que
los comedores escolares y demás comedores infantiles o juveniles que hay en la
zona, pretenden solucionar (¿tal vez ocultar?) una dura realidad de hambre y
pobreza, pero es evidente que no lo consiguen, porque siguen con los magros
presupuestos de años anteriores: es imposible que los niños y adolescentes
puedan alimentarse hoy con 60 centavos por día. Hay directores que hacen
maravillas con esos 60 centavos, pero lo que no pueden hacer es milagros.
La vida se está poniendo muy cuesta arriba, se está volviendo muy dura para la
mayoría de los habitantes. Admítase o no, la inflación se ha vuelto galopante.
No nos importan los datos 'teledirigidos' del INDEC, o la pelea entre unos
índices provinciales y los oficiales del Indec. Lo que está a la vista y nos
golpea a todos son cosas tan sencillas y evidentes como que: hace unos meses un
kilo de pan costaba 3 pesos, o menos, y ahora cuesta 5 pesos o más; que un kilo
de carne se compraba por 8 ó 12 pesos y ahora cuesta 16 ó 20, o más; que el
litro de aceite que se conseguía a 3 pesos, ahora anda por los 8. Que la garrafa
de gas de 15 kg. hoy anda por los 50 pesos.
A propósito: ¿Dónde quedaron las promesas de gas
natural para poblaciones importantes con gasoductos
cercanos como, por ejemplo, en nuestra zona
las ciudades de La Quiaca y Abra Pampa? Y ¿dónde quedó la implementación de la
'garrafa social'? Omitimos una larga lista de artículos de primera
necesidad (alimentarios, útiles escolares, herramientas, construcción, etc. )
que son inalcanzables porque duplicaron el precio.
Decir esto no es ir contra nadie, es ver la realidad palpable en cualquier
negocio, no en grandes superficies comerciales que no existen en la mayoría de
las zonas del interior. Mientras todo sube, los
ingresos de los planes no lo hacen y si
hace unos años 150 $ era poco, hoy es nada.
Nos preocupa la altísima desocupación en nuestra zona
en la que no hay ni pequeñas, ni medianas ni grandes Empresas que puedan
absorber tal desocupación, que por cierto va en aumento.
Tampoco la minería en nuestra zona está solucionando
el problema de la desocupación, más bien añade otros problemas. Las
Compañías mineras, que obtuvieron concesiones de explotación en la zona,
generalmente no cumplen con el requisito de contratar exclusiva, o al menos
mayoritariamente, a gente de la propia zona, llegando hasta traer considerable
cantidad de gente del extranjero. Ni Compañías ni Gobierno están cumpliendo las
más elementales normas de prevención de la contaminación ambiental. El problema
se agrava por la caída de muchos planes sociales, porque se va dejando afuera a
muchos que vivían (o malvivían) gracias a los 'míseros' subsidios de dichos
planes.
Permítannos decir públicamente, y no se nos enojen, estimados gobernantes, que en esta nuestra patria, rica en pan y generosa productora de alimentos y bienes de consumo, capaz de alimentar a varios cientos de millones, con mucha más fuerza en este pobre suelo nuestro, la pobreza extrema sigue vigente, y sigue cobrándose víctimas, sigue golpeando a millones de argentinos. No ha disminuido significativamente. Más bien se está agravando de nuevo.
Se puede hablar de un 60% de habitantes en la zona que están por debajo de la
línea de pobreza y se hunden cada vez más. Los datos oficiales nos dicen que en
el NOA, bajo esta línea, se encuentran un 30,6% de personas y un 8,2% bajo la
línea de la indigencia, en total un 38,8 % de pobres, nuestra percepción no es
esa, es mayor. Y es que por lógica tiene que ser así: porque
el precio de la mayor parte de los alimentos y bienes
de consumo familiar se ha duplicado en los últimos meses, mientras los ingresos
de la mayoría no aumentaron nada.
Los alimentos básicos de la 'canasta familiar' o 'canasta básica de alimentos',
se han vuelto inalcanzables para los que sobreviven a base de changas, para los
minúsculos productores del campo, para los beneficiarios de los míseros planes
sociales, para los empleados públicos contratados…
¡Y son miles y miles de personas! ¡Son mayoría en nuestra zona! Que es una zona deprimida económicamente, pero hay muchas zonas del país que se encuentran en la misma situación. Nos preocupa también la imparable migración: interna y hacia afuera. Por falta de políticas adecuadas, las comunidades campesinas se están vaciando y se están volcando en los barrios y periferias de las ciudades, con las consiguientes problemáticas de aglomeración, falta de vivienda digna, alcoholismo juvenil, pérdida de los valores ancestrales y comunitarios…
Y persiste también la forzosa migración hacia el sur en busca de trabajo,
también con los consiguientes problemas: el principal de todos, el desarraigo
familiar y de valores de identidad cultural. Es también preocupante el
debilitamiento y la pérdida de fidelidad a la propia identidad que notamos en
los líderes y organizaciones comunales, que en años anteriores nacieron como una
alternativa esperanzadora. Unos se venden, otros se dejan absorber por los
esquemas gastados de los partidismos y el ansia de protagonismo y de dominio en
detrimento de los valores comunitarios…
Esta pobreza que experimentamos en aumento es, con todo lo dicho, algo distinta
a lo experimentado en otras épocas. El materialismo se nos va metiendo en todas
partes, incluido entre los más pobres y aunque es cierto que la crisis va en
aumento y golpea a los que menos tienen, también lo es que estos hoy privilegian
el tener algunas cosas por encima de necesidades básicas o más necesarias.
En este sentido también constatamos una gran pérdida de valores (personales,
familiares y culturales), del aprecio por la dignidad humana, que se traduce en
una lucha entre los mismos pobres, una lucha por la supervivencia. Y esto no es
querer pintar un panorama sombrío sino una fotografía de la realidad, de una
triste realidad que se constata en el día a día, en el que los que más tienen
cada vez acumulan más y los que menos tienen cada vez alcanzan a menos.
Finalmente queremos expresar una sensación o percepción que nos decepciona y nos
preocupa grandemente.
Lo sentimos nosotros y lo siente la gente de las zonas del interior. La
sensación de lejanía de los gobernantes, como falta de preocupación de los
mismos por los problemas reales de gente que los votó, como falta de proyectos
serios que den respuesta a las necesidades vitales de la gente. Sí, hay una
sensación reiteradamente confesada de desamparo total de la gente humilde.
Estimados gobernantes, políticos, instituciones públicas, comunales, medios de
comunicación, ¿no será ya hora de que dejemos otras ambiciones y menudencias y
nos ocupemos todos de buscar soluciones a problemas tan acuciantes y graves de
la situación actual de tantos miles de personas?”.
Por el Presbiterio firman: Pedro Olmedo , Obispo Prelatura Humahuaca-
Ricardo Aparicio, Vicario Gral.
Fuente:
www.copenoa.com.ar
3-6-08
José Rigane y Víctor Mendibil,
Secretario de Organización y Secretario de Interior de la CTA Nacional declaran:
“Hace ya mucho tiempo que el conflicto por el reparto de la renta agraria se transformó en una pulseada política. Lo que quiere decir que la forma en que se resuelva esta confrontación tendrá consecuencias no sólo económicas sino, también, sobre la configuración de las relaciones de fuerza y de poder, y sobre el modelo de país.
Pensar que la cuestión de la renta agraria puede reducirse a un problema económico y que la extendida protesta de diversos sectores del campo no es una cuestión política, resulta, cuanto menos, una ingenuidad.
La propia iniciativa del gobierno al imponer las retenciones móviles definió políticamente el panorama. Cuando el Poder Ejecutivo impuso la medida definió, al menos en función de la misma, los sectores sociales a los que pretende beneficiar y a los que perjudica.
Porque ya sabemos que los más pequeños se verán perjudicados en proporción mayor que los grandes. Y ese perjuicio los obliga a continuar la tendencia de someterse al más grande, de arrendar sus campos o de vincularse de manera subordinada a los sectores más concentrados, ya que su actividad se torna si no ruinosa, cuanto menos, muy poco rentable.
Poco cambia la situación con las medidas de flexibilización de la política oficial a partir de la protesta. Se anuncia tardíamente la pretensión de atender la demanda de los pequeños productores y sin embargo al bajar el techo de las retenciones móviles a partir de que los productos superen un precio elevado a futuro, beneficiará por igual a productores y exportadores con independencia de su tamaño. El gobierno reconoce que en principio no atendió las asimetrías entre grandes y pequeños productores y sólo atina con parches que no logran abordar integralmente la cuestión.
Esta medida (retenciones móviles), al fin y al cabo, se corresponde con la desatención reiterada del reclamo de una ley de arrendamientos rurales, que entre otros aspectos imponga un plazo mínimo, y con la falta de regulación de la actividad exportadora, a la manera de la otrora Junta Nacional de Granos y de su equivalente Junta Nacional de Carnes.
Tal medida indiscriminada no podía sino traer como consecuencia una polarización social y política desfavorable a un proyecto político, social y económico verdaderamente popular.
Porque, en efecto, muchos se preguntaron qué hacen los pequeños y medianos productores junto a los grandes terratenientes, los protagonistas de la vieja y la nueva oligarquía del campo. Pero la primera explicación a ese rejunte está en la propia naturaleza de la política agraria del gobierno y no sólo en relación con las retenciones.
Además, en el medio de la puja quedaron aplastados los peones rurales, los miles de trabajadores del campo que apenas pudieron alzar la voz con sus reclamos centenarios de salario mínimo, vital y móvil (tan móviles como las retenciones), el blanqueo de sus ingresos, la limitación de las horas de trabajo y condiciones dignas de vivienda, salud y educación. También han quedado excluidos los movimientos populares campesinos tales como el Mocase, el Mam y Poriajhu entre otros.
En ese marco polarizado, donde los medios de comunicación masivos, muchos de los cuales no pueden esconder sus vínculos con sectores de poder político y económico, a pesar de que levantan el eslogan del "periodismo independiente", la voz de los trabajadores se escuchó poco o nada.
Pero no se trató solamente del ocultamiento que los medios de comunicación (que responden al poder económico más concentrado) hicieron que la palabra de los trabajadores no se escuchara lo suficiente y lo necesario para que esta puja fenomenal se resuelva favorablemente a los sectores populares.
Fueron nuestras propias debilidades las que nos limitaron para incidir en el debate y en los hechos. Y lo alarmante de esta debilidad es que un tema sustancial, tal como el reparto de la riqueza, se está dirimiendo, fundamentalmente, entre sectores que poco o nada tienen que ver con la defensa de un modelo económico y social equitativo. Por lo tanto, los intereses de los trabajadores quedaron desplazados del centro de atención, en beneficio de un modelo con el cual venimos confrontando.
Nuestra debilidad se puso en evidencia cuando el movimiento obrero se ve cruzado por falsas alternativas, entre oficialismo y oposición, y no se posiciona, con autonomía, no por la autonomía misma, sino porque ella es la derivación propia de la defensa de nuestros intereses, en relación directa con un modelo de país.
Es imprescindible, y todavía estamos a tiempo, que se erija una poderosa voz, autónoma y esclarecedora de los trabajadores, que incluya no sólo el debate sino el curso de los acontecimientos.
Hacerlo supone intervenir en la cuestión agraria y de recursos naturales, como el petróleo y la minería con un enfoque de soberanía nacional.
Esa voz debe reivindicar la necesidad de un modelo económico, político, social y cultural soberano, equitativo, solidario, sustanciado con los valores de la paz y la justicia social.
Un pilar fundamental de este modelo es «la soberanía alimentaria», esto es la estructuración de un sistema de producción que garantice la cantidad y la calidad de los alimentos que reciban equitativamente todos los argentinos, con independencia respecto de los dictados e intereses de las multinacionales, y que apunte a resolver en primer lugar los problemas del hambre y la desnutrición de la enorme cantidad de argentinos sumidos en la pobreza y que, por supuesto, contribuya a paliar el hambre en el mundo.
El problema crucial de la soberanía alimentaria, en una coyuntura internacional en que el aumento de los commodities y la carencia de los alimentos torna críticos los estragos del hambre y la pobreza, es una cuestión que si bien no estuvo ausente en estos últimos meses fue enunciado como un mero recurso retórico para justificar posiciones que, en realidad, poco tienen que ver con este objetivo.
Es imprescindible discutir un modelo productivo, y con ello un modelo económico y político, que apunte verdaderamente a resolver los problemas de los argentinos.
A la vez, ni el problema de la distribución del ingreso se agota en su relación con la renta agraria, ni los problemas económicos de los argentinos y, en especial, los trabajadores se limitan a esta cuestión, que en realidad, en alguna medida, está desplazando una perspectiva más general de la situación nacional. La pérdida del poder adquisitivo, la inflación, la renta de los grandes monopolios, la soberanía alimentaria y sobre los recursos naturales, son algunas de las cuestiones que urge debatir.
Resulta fundamental que los trabajadores nos involucremos en esta polémica, desde nuestra perspectiva que, sin duda, se vincula a la perspectiva de los sectores mayoritarios del país, que reúne a los pequeños y medianos productores del campo, de la pequeña y mediana empresa, de los estudiantes, de los profesionales y los intelectuales.
Mientras el conflicto siga protagonizado por los actores que hoy dominan el escenario, los trabajadores seguiremos siendo los principales perjudicados”.
Fuente: oronegrofetera@googlegroups.com
8 de junio de 2008
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