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Junio 2007 |
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Correspondiente a la primera hipótesis
Al posicionarnos la mayoría de los de abajo
junto al gobierno de Kirchner en
su estigmatización
de las organizaciones piqueteras de izquierda o
de mayor consecuencia con su derechos humanos de trabajadores
expulsados por el sistema de saqueo,
contribuimos a
la recuperación de las
construcciones
del bloque dominante para imposibilitar las
nuestras.
Mabel Manzanal define esos muros levantados contra la autodeterminación popular:
"Las décadas del modelo neoliberal dominante han debilitado los lazos sociales;
predominando
los valores que disienten o atentan contra las formas de organización y articulación
como las que aquí se proponen. Avanza el individualismo frente a la solidaridad,
la competencia frente a la cooperación, la productividad frente a la sustentabilidad,
el desinterés frente a la movilización, la ilegalidad frente a la ética y los valores.
El poder político y financiero hegemónico en el ámbito de «lo global»
busca
someter a «lo local» a sus pautas y modelos de mercado y de consumo.
Y más allá que reconozcamos que la contracara de la globalización es
«lo local» con todos los beneficios de mayor visibilidad que ello también implica,
no podemos
desconocer que la valorización de «lo local», en el presente, tiene mucho que
ver con la estrategia globalizadora del gran capital. Éste busca un lazo directo
a «los lugares» para poder desarrollar sus actividades económicas en los mismos,
sin pasar por las regulaciones y reglamentaciones de los niveles intermedios de
los estados nacionales y provinciales.(...)
El modelo de política clientelística, significativamente presente en ámbitos locales,
reduce y condiciona la libertad de acción de actores y organizaciones. (...)
Dificulta
el surgimiento de procesos de organización social que lo cuestionen, interfiere
en el crecimiento de organizaciones opositoras y además, genera sus propias
formas adictas y funcionales de organización. Todo lo cual contribuye a
la confusión
de los miembros de la comunidad, al descreimiento social, al desinterés por participar
y en definitiva a la desmovilización.
El modelo de régimen de Estado, fuertemente centralista y presidencialista,
sumado a formas de estilo paternalista y populistas, son factores
que alimentan
la ausencia de participación, movilización y organización y favorecen
el clientelismo. (...)
La asociación automática que la población hace, en general, entre
«política» y «políticos»
favorece la dominación por parte de los sectores con poder. Es frecuente
que la población disienta con las formas autoritarias y corruptas del ejercicio
de la política.
Pero no asocia esto sólo con determinados políticos sino que lo extiende al
ejercicio de la política en sí misma: descree tanto de los políticos corruptos
como de la política en general.
Ambas cuestiones (políticos y política) se tornan congruentes cuando la realidad
muestra que, a pesar de los cambios de gobiernos operados en décadas,
continúan o,
aún más, se profundizan la pobreza, la desocupación, la corrupción y la inseguridad.
La imagen resultante es que de «la política» surgen los «políticos» que continúan
profundizando los males de «la política». Este contexto, adrede confuso y oscuro,
dificulta la posibilidad
que la ciudadanía considere a la «política» como una actividad superior y digna
de ser encarada, para transformar su propia realidad y la de sus semejantes.
Los programas de asistencia y desarrollo a favor de los sectores de menores recursos
suelen ser fuente de: -clientelismo y -restricción de la autonomía de dichos sectores
para gestionar su desarrollo de acuerdo a su identidad y cultura.
Esto es así,
por varias razones. Porque dichos programas no se hacen siguiendo
la decisión autónoma, la independencia de criterio y la identidad cultural de
estos sectores.
Porque la participación que en los mismos se postula es más declamativa que real.
Porque la masiva difusión de formas «focalizadas» (por necesidades presupuestarias
y funcionales) favorece los acuerdos espurios y discrecionales entre las partes
(beneficiario/ donante).
Porque el financiamiento a través de subsidios o fondos no reintegrables suele
resultar de aceptación necesaria o compulsiva para quién lo recibe
más aún cuando ante recursos escasos dichos fondos se ofrecen
«competitivamente» a distintos beneficiarios, pudiendo ser captados por
«otros» potenciales beneficiarios.
Lo cual conlleva a que difícilmente se cuestione las condiciones bajo
las que se otorgan dichos fondos".Fuente: libro Desarrollo rural. Organizaciones, instituciones y territorios.
Compiladores: Mabel Manzanal, Guillermo Neiman y Mario Lattuada.
Buenos Aires, Ciccus, 2006.
El 26
de junio de 2002 se pone en práctica el plan de masacre contra las
organizaciones piqueteras
y
son asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.
El senador Eduardo Duhalde en ejercicio de la presidencia y quienes dirigían la
coordinación de las fuerzas
de las policías, la prefectura y la gendarmería pusieron en ejecución ese
terrorismo de estado para
acabar
con el estado de movilización popular por cambios democráticos en los poderes
públicos
y por demolición del neoliberalismo mediante justicia y desarrollo social.
Darío Santillán y Maximiliano
Kosteki representan la solidaridad
de asumir los problemas vitales
a otros como propios y esmerarse en resolverlos de modo conjunto,
creando
tanto la dignidad colectiva como la voluntad de transformación social para
conquistar el derecho
de trabajo genuino.
Es decir, el bloque dominante no sólo buscaba
derrotar a las organizaciones que gravitaban con
mayor fuerza en la política de calle sino, también, quitarles el apoyo masivo
para evitar que
esa mayoría
de trabajadores desocupados y subocupados construyeran su autonomía de los
aparatos
clientelares y mafiosos del Estado. El gobierno de Kirchner coincidió en ambos
objetivos y
los logró de modo transitorio.
Porque el proceso de otras formas de relacionarse, de posicionarse
ante la cotidianeidad suya y
los conflictos de otros sectores populares: continúa.
Álvaro
Hilario
(Diagonal)
entrevista a las piqueteras argentinas Silvia Boo y Neka Jara
en
"Pensamos que las mujeres debemos recuperar la capacidad de hacer".
Álvaro Hilario aclara:
Silvia Boo y Neka Jara son
parte del Movimiento de Trabajadores Desempleados (MTD)
de Solano (Quilmes, provincia de Buenos Aires).
Conversamos sobre la situación de la mujer argentina, también dentro del MTD.
Más de la mitad de la
población del conurbano bonaerense se encuentra en situación de pobreza
y en barrios como el que nos encontramos los niveles llegan al 71%.
El capitalismo genera pobreza y, en este contexto,
las mujeres acostumbran a ser las más perjudicadas. (...)
SILVIA BOO declara:
Estaría bueno plantearnos el capitalismo no sólo como una cuestión de pobreza.
El
capitalismo construye un tipo determinado de relaciones que, refiriéndonos a
la mujer,
no sólo están dentro de las clases pobres, sino que afecta a las mujeres en
todos lados.
El tema de
la dominación es impuesto por el capitalismo; desde la pobreza, desde las
relaciones de género,
en la educación, en la salud. En este sentido creo que la mujer siempre está más
desfavorecida;
tiene menos recursos, ha tenido que reaprender a organizar su vida desde otro
lugar,
en un momento en el que no hay código alguno, ni siquiera de sometimiento.
Por ahí,
hace 50 ó 60 años atrás, había un código de sometimiento,
lo cual daba cierta estabilidad a la vida de la mujer dentro de la familia.
Ahora,
no existen esos códigos y debe ocuparse de todo lo anterior (laburo, pibes...)
más todo lo que se le ha venido encima.
Esto es lo que nos impone el sistema: cómo nos destruye, cómo nos obliga a estar estancadas en un mismo lugar.
-El capitalismo funciona gracias a la existencia de diferencias: nacionales, sociales, de género...
S.B.:
Es la jerarquización, en definitiva. Además, es interesante, me parece,
esto del neoliberalismo:
por un lado habla de la diversidad y por otro lado, la discriminación
es cada vez más fuerte en relación a la diferencia.
Es decir,
por otro lado, homogeneiza como nunca; la diversidad está, ahora, homogeneizada.
Es una cosa loca: tenemos la oportunidad de ser cualquier cosa, pero cualquier
cosa
dentro de los marcos establecidos por el sistema,
que son necesariamente opresores y que otra vez vuelven a desconocer la
diversidad.
-¿La geografía, en vuestra opinión, determina diferentes situaciones para la mujer?
S.B.:
En principio, diría que es lo mismo. Hay diferencias culturales, propias de las
zonas;
formas de organización en cada lugar de acuerdo a su cultura.
Las diferencias
tienen que ver con quiénes somos y cómo nos organizamos.
El sistema está operando de igual manera en todos los lugares.
NEKA JARA:
Después de haber estado con grupos de mujeres en Europa,
conocer algo de la experiencia de Bolivia y Mujeres Creando, comparto lo que
dice Silvia.
Es el mismo tipo de dominación: el mismo machismo, la misma jerarquización de
los roles,
divisiones del trabajo, para hombres, para mujeres,
la poca participación de las mujeres en cuestiones públicas.
Creo que en
la Argentina temas como el machismo y el maltrato están más solapados,
más escondidos.
Hay un discurso más �progresista�; pero la situación de vida, los sentimientos;
el maltrato existe.
S.B.:
Las zonas urbanas de Argentina están europeizadas,
por eso estos temas aparentan ser menos graves que en el resto de Sudamérica,
donde no se esconde la brutalidad.
Tiene que ver con las formas culturales que adoptó Argentina; sucede lo mismo,
pero de otro modo.
Según un
informe realizado por el Consejo Nacional de la Mujer, recientemente dado a
conocer,
una de cada tres mujeres del Gran Buenos Aires sufre algún tipo de maltrato
por el hecho de ser mujer. ¿Cuáles serían estas violencias?
N.J.:
En barrios como el nuestro, hacerse cargo de la casa y de los pibes es un
trabajo exclusivo
de las mujeres.
El hombre parece tener puertas abiertas para hacer lo que le plazca,
mientras la mujer debe cargar con las cuestiones cotidianas. Esto es una forma
de maltrato.
Las
adolescentes embarazadas: la culpa es de la chica y
ella debe hacerse cargo o de ser madre o abortar.
Y hablamos de abortos caseros, riesgosos para la vida. Muchas mueren.
También está el tema del peligro en la calle:
las niñas están más expuestas que los niños. Es muy fuerte.
-¿Podemos hablar de movimiento feminista en Argentina?
N.J.: El 8
de marzo es un día más. Hay pequeñas experiencias, diversas.
Los grupos feministas suelen encarar la legalización del aborto,
la denuncia del maltrato, la identidad como género.
Conocemos otros grupos que se paran desde otro lugar, como nosotras en el MTD,
pensando
el tema de la mujer desde un plano global, político, que asume a toda la
mujer,
no sólo algunos aspectos de la vida femenina.
La mujer en la sociedad, en el mundo, no en relación,
no como esta cuestión de género separándote del resto de lo social.
S.B.:
Y no como víctima; no recuperar el tema de la mujer desde la victimización
-la mujer víctima del abuso, víctima del maltrato- sino la mujer como la
potencia,
todo aquello de lo que las mujeres
somos capaces. Pensamos que hay que
recuperar la capacidad de las mujeres de hacer.
N.J.:
En los comienzos del MTD, lo que conversamos, lo que podíamos palpar era
cómo en un momento de crisis muy grande,
las mujeres pudieron tomar las riendas del rumbo de sus hijos,
y yo creo que, en un primer momento,
hay un sentimiento de mucha frustración por parte de los hombres.
La mujer se pone de pie,
y descubre que hay caminos posibles para
luchar contra todo eso; yo lo siento así.
LA MUJER EN EL MOVIMIENTO DE LOS TRABAJADORES DESEMPLEADOS
N.J.:
Lo primero que hicimos fue poner en palabras -y ser conscientes- que
la presencia de la mujer estaba siendo muy fuerte en el movimiento y que,
realmente,
estaba dando una forma de organización diferente.
Más tarde,
en torno a esto aparecieron varios espacios: el maltrato, la violencia,
el abuso, la prevención de enfermedades y
algunas experiencias fuertes vividas en el seno del MTD.
Se organizaron
talleres y lo pusimos en discusión. Empezamos a encontrarnos cotidianamente,
a hacernos amigas,
a charlar de nuestros propios problemas; la necesidad de generar un espacio
donde encontrarnos.
Después de
diez años, creo que este espacio ha sido donde mejor echó a andar el tema de
la horizontalidad y la autonomía.
Pensado desde la mujer, pero no desde el fundamentalismo de género;
no, mujeres en relación con otros diferentes a nosotras
y así construir espacios de lucha y cambio social.
S.B.:
Fue importante reconocernos.
Para muchas de nosotras el trabajo con el hombre, día a día, mano a mano,
era lo cotidiano; la diferencia no era lo cotidiano.
Las tareas
no se distribuían por el sexo, y las diferencias políticas
tampoco se daban por éste.
En ese caminar,
costaba ver que no éramos lo mismo, que teníamos algo particular,
que no mirábamos la vida
desde el mismo lugar; ni mejor, ni peor, no era el mismo lugar.
El grupo nos
ayudó a encontrarnos con esos aspectos nuestros,
con cuestiones de la feminidad,
lo femenino, lo maternal, la pareja.
Cuestiones vividas, pero no trabajadas desde lo femenino".
Fuente: www.rebelion.org
Argentina. El reino del revés
26-5-07
Ejemplos de cómo, en la lucha de clases,
es fundamental
aprender a ponernos del lado de los oprimidos si es que queremos romper con la 'legalidad y legitimidad'
de los expoliadores basada en
aparatos electorales cuya solidez
radica en
la asistencia paternalista, el empleo
reducido al estatal y obtenido como 'favor',
las prebendas a empresarios amigos, etc.
También descubramos la necesidad de cuestionar los estereotipos que el sistema
nos ha metido
para dividirnos y uniformarnos
según sus conveniencias.
Correspondiente a la segunda hipótesis
Veamos cómo continúa y se profundiza la pobreza e injusticia social.
Se sustituye la política por la
politiquería. Lenin aclaró que consiste, esencialmente, en
"prometer que se procederá
a
reformas más o menos amplias, con la disposición real y efectiva de cumplir la
parte mínima
de lo prometido, exigiendo que a cambio
de ello se renuncie a la lucha política. (...)
Se promete algo muy vago y se
exige, a cambio de ello, algo que, si se cumple, (...).
Pues bien, contra este fraude político,
estas maquinaciones y burla no cabe más
que
un recurso:
una lucha política resuelta contra la
autocracia policíaca".
1. ¿ Cuáles son las dificultades para generalizar la conciencia democrática?
a. La política por arriba
Angel Luis Lara (La Jornada) reflexiona:
"La composición del primer gobierno de Nicolas Sarkozy en Francia
nos habla de
cómo la política por arriba
se transforma definitivamente en producción de signos que,
como apuntaba el subcomandante Marcos hace unos días,
cotizan en la nueva bolsa de valores de
la política moderna: los medios de comunicación.
Aparentar y aparecer son
dos elementos irrenunciables
para aquéllos que entienden la política como ejercicio de la representación.
La política por arriba
camina con velocidad de crucero hacia su conversión definitiva en espectáculo.
Recrea la apariencia de
su actividad como simple apariencia,
mientras tras el telón de la vida de los de abajo
se paga
con el dolor de los estragos que impone.
En el fondo todo es un problema de comunicación, hasta las piedras y
los coches quemados en los barrios más jodidos
tras la victoria del líder de la derecha francesa.(...)
El inteligente movimiento simbólico del nuevo presidente nos aporta algunos elementos interesantes para la reflexión.
Francia es el último
episodio europeo de la simbiosis general de la clase política.
Izquierda o derecha son vectores ya únicamente retóricos por arriba.
La distinción se hace cada vez más difícil.
En un escenario de
redefinición absoluta de la soberanía y de paulatina volatilización de
los estados-nación,
los grandes partidos no hacen más que
interpretar
la partitura escrita en los centros de decisión global de la macroeconomía.
Evidentemente,
sería irresponsable afirmar que son
todos iguales,
pero quizá lo único que los distancie en lo relevante sea cada vez más
una mera diferencia de intensidad.
El debate televisivo
entre Segolene Royal y Nicolas Sarkozy horas antes de
que se abrieran los colegios electorales en Francia dejó sobre la mesa
un cúmulo de tics comunes y ejercicios de simbiosis.
De la sonrisa artificial
y seductora con la que Sarkozy trataba de emular a su oponente,
al corte evidentemente militar del cuello de la camisa que vestía Royal
para compatibilizar con el espíritu autoritario que caracteriza al líder de la
derecha francesa.
Decía Guy Debord que el espectáculo es el capital en un grado tal de acumulación
que se transforma en imagen. Los partidos lo saben.
Sarkozy está consciente de que ahí se juega gran parte de la partida y ha movido ficha.
La política por arriba
reduce la población a electorado, igual que la industria televisiva
ordena a la gente en forma de audiencias. Son dos mercados muy parecidos que
mutan a
los ciudadanos
en objetos gobernables a través del cálculo. Sin embargo, de la misma manera que
las nuevas tecnologías y las nuevas formas de vida están descontrolando la
relación
que tenemos con el medio televisivo, obligando a la industria a correr
por detrás
de las innovaciones que se dan en los comportamientos,
ya no votamos de la misma manera:
el cálculo cuantitativo por arriba
se topa cada vez más con variables cualitativas que innovan y
alteran tanto las viejas dinámicas electorales como el propio valor de
la representación política.
La ilusión y el compromiso democrático en el ejercicio del voto son ya prehistoria.
Ya no votamos
en apoyo de un proyecto, sino en contra de otro.
Para los de abajo, sufragar no implica ya un ejercicio de compromiso: resulta simplemente
un movimiento táctico.
El voto negativo es el comportamiento más prolífero entre la gente de izquierda.
La inmensa mayoría de los sufragios recabados en Francia por Segolene Royal
han sido contra Sarkozy.
Ni más ni menos. ¿Es eso indicador de salud democrática?Una última cosa. La inclusión en el gobierno de Sarkozy de Bernard Kouchner,
destacado representante del universo ONG,
quizá constituya el cierre de un círculo.
La emergencia de nuevas
soberanías en el contexto del desarme
mundial
del tradicional Estado-nación
está caminando en paralelo a la erosión de derechos sociales y a
la intensificación de los procesos de producción de desigualdades.
Por arriba,
las organizaciones no gubernamentales se
han convertido en agencias subsidiarias
que tratan de mantener -con mínimos costos- algunas de las funciones que
tradicionalmente
venían desarrollando los estados,
sin alterar un ápice los programas generalizados de privatizaciones y recortes
sociales.
Para el neoliberalismo,
las ONG constituyen una especie de
neobeneficencia
revestida de un componente simbólico solidario.
La participación de Kouchner en un Ejecutivo conservador en Francia
representa la renuncia definitiva a la autonomía crítica y programática
de ese tipo de instituciones sociales.
Mirar críticamente el significado y la evolución de las ONG, en
el mundo globalizado, es ya una obligación ética irrenunciable".Fuente: www.rebelion.org
UE: democracia o plutocracia
29-5-07
b. El imperio del consumo
Eduardo Galeano, en "El imperio del consumo", plantea:
"El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos.
Dime cuánto
consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores,
ni a las gallinas, ni a la gente.
En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan
más rápido.
En la fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche.
Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia
de pagar.
Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica.
EE.UU.
consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas
que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas
que se venden ilegalmente,
lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EE.UU.
apenas suma el cinco por ciento de
la población mundial.
«Gente infeliz, la
que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo,
en Montevideo.
El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango,
ha dejado paso a la vergüenza de no tener.
Un hombre pobre es un pobre hombre.
«Cuando no tenés
nada, pensás que no valés nada»,
dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito,
de la provincia de
Buenos Aires.
Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís:
«Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas,
y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas».
Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad,
y la uniformidad manda.
La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes
sus obligatorias pautas de consumo.
Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que
cualquier dictadura del partido único: impone,
en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a
los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.
El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta
civilización, que confunde la cantidad
con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación.
Según la revista científica The Lancet,
en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la
población joven
de los países más desarrollados.
Entre los niños
norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años,
según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la
Universidad de Colorado.
El país que
inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free,
tiene la mayor cantidad de gordos del mundo.
El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar
televisión.
Sentado ante
la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.
Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando
los paladares del mundo
y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local.
Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países,
miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que
de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos.Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida,
están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición
del saber
químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food.
La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald's,
Burger King y otras fábricas,
viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina:
sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.
El campeonato
mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas,
que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna
juventud
y que el menú de McDonald's no puede faltar en la barriga de un buen atleta.
El inmenso
ejército de McDonald's dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los
adultos
en el planeta entero.
El doble arco de esa M sirvió de estandarte,
durante la reciente conquista de los países del Este de Europa.
Las colas ante el McDonald's de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y
platillos,
simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el
desmoronamiento del Muro de Berlín.
Un signo de los tiempos: esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato.
McDonald's viola,
así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera.
En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama
la Macfamilia,
intentaron sindicalizarse en un restorán de Montreal en Canadá:
el restorán cerró. Pero en el 98, otros empleados de McDonald's,
en una pequeña ciudad cercana a Vancouver,
lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.
Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma
universal:
la publicidad
ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo.
Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor
transmite.
En el último
cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo.
Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos
leche,
y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio.
(...)
La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático.
Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender.
Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas
por otras cosas de vida fugaz.
Hoy que
lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías,
fabricadas para no durar,
resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera.
El dinero vuela a
la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí,
mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia.
Paradójicamente,
los shoppings centers,
reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad.
Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin
memoria,
y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa
realidad del mundo.
Los dueños del mundo usan al mundo como
si fuera descartable: una mercancía de vida efímera,
que se agota como se agotan, a poco de nacer,
las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y
las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado.
Pero,
¿a qué otro mundo vamos a mudarnos?
¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que
Dios ha vendido el planeta a unas cuantas empresas,
porque estando de mal humor decidió privatizar el universo?
La sociedad de
consumo es una trampa cazabobos.
Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que
tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco,
poquito y nada
necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos
queda.
La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: es una
necesidad esencial.
No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta".
Fuente: www.ecoportal.net
2.¿Cómo se explica que el gobierno de
Kirchner ataque las luchas de los trabajadores acusándolos
de politizar el conflicto?
Sandra
Rodríguez integra ahora la Comisión Carlos Presente (Co.Ca.Pre) para pedir
justicia y castigo
a los culpables materiales e ideológicos del asesinato de su marido: Carlos
Fuentealba.
En entrevista con Anred e Indymedia, Sandra
Rodríguez perfila al militante de izquierda
y la vocación humanista que tiene.
Destaco:
"Yo creo que hubo de parte de los medios una saturación a la gente
en cuanto a lo que significó puntualmente el hecho,
esto
de dejar la imagen de Carlos tirado en la ruta ensangrentado.
En ese sentido,
yo -su compañera- digo que Carlos murió
de pie, luchando y
para mí,
es muy importante darle la identidad que
se merece Carlos como lo definí en algún momento,
salió a pelear el mango y no era,
justamente, porque nos sobrara sino todo lo contrario,
y por
el valor que tiene un docente. El honor que
tenemos de ser docentes y por la valoración
propia que tenía Carlos, como yo, de lo que significa socialmente ser docente.
(...)
Mi tío me dijo «Sandra, Carlos se convirtió en un icono casi sagrado de
honestidad y dignidad.
Esto nosotros lo sabemos, los familiares, lo que realmente era Carlos y
en todos los lugares, él siempre estuvo presente, los principios humanos,
los derechos humanos, la humanidad ante todo, ante dar clases, ante
el mirar la miseria,
el mirar esto que no quieren muchos gobernantes que es el hecho de
la conciencia de los trabajadores.
Él
educaba en función de eso, de que las necesidades básicas son las fundamentales,
como la salud, como la educación, como la vivienda digna".
Fuente:
www.anred.org
1-6-07
Ejemplo para comenzar a
poner en duda las estigmaciones
gubernamentales y mediáticas
sobre
los trabajadores que luchan
por la dignidad de salarios y
condiciones laborales o
sobre
la lucha de estudiantes, docentes
y no docentes por la democratización
de escuelas y universidades públicas.
Correspondiente a la tercera hipótesis
Ante un gobierno-Estado que garantiza el despojo de derechos humanos a una
creciente mayoría
no puede haber conciliación y sí debe organizarse la confrontación que construya
una sociedad y
un país mirando por las necesidades y aspiraciones populares.
1. ¿Cómo avanza el despojo de derechos humanos a los trabajadores y su institucionalización?
a.
El Grupo VAPA S.A., en la sección publicidad de Producción
Nacional y Comercio Exterior (Clarín 23-5-07),
se refiere a
"la estrategia económica de la provincia de La Pampa, impulsada por
el sector público y el privado, que se basa en el desarrollo de la industria
agroalimentaria para exportar (...).
Los proyectos claves para el desarrollo
económico son el Acueducto del Río Colorado,
que potencia las producciones locales y la Zona Franca Provincial, la puerta de
salida
de la producción regional. (...)
El enclave se localiza en el Parque
Industrial de la ciudad de General Pico y
es la única
zona franca del país y de América latina que funciona con un Aeropuerto
Internacional de Cargas.
Cuenta con toda la infraestructura necesaria para desarrollar actividades
industriales, comerciales
y de servicios (...)".
Luis Sabini Fernández explica:
las zonas francas están dentro de un estado determinado cuyo gobierno
convoca a instalarse empresas de cualquier procedencia (nacional
o extranjera).
Las exonera "del pago de impuestos
nacionales, las dispensas de seguir las normas legales
del país,
tanto en lo que tiene que ver con las condiciones laborales como las
ambientales. En rigor,
la única vinculación con el país anfitrión además del suelo concesionado es la
de usar
la mano de obra que las empresas tomarán de las poblaciones aledañas.
Así,
en las zonas francas no tienen que respetar ni siquiera las normas de
salario mínimo que
rigen, al menos nominalmente, en el país.
El trabajador de zonas francas
abandona su carta de ciudadanía, por así decirlo, cada vez
que ingresa a la zona donde está instalada la fábrica «franca» que lo contrató.
Será
sólo un individuo, «liberado» de toda referencia social o pertenencia. El
individuo aislado
en estado puro. Porque el convenio entre los estados anfitriones y las empresas
que se establecen en esas zonas, introducen el «principio» de
extraterritorialidad
por el cual
los inversores se aseguran, por ejemplo, la imposibilidad de que las
organizaciones sindicales
acompañen a los trabajadores dentro de la zona. En general, ésa es una de las
condiciones
de las zonas francas: la prohibición de actividad sindical.
A lo sumo,
hay empresarios que conceden el ofrecerles un sindicato a los trabajadores,
con algunos rentados muy bien pagos...por la empresa (...)".
Fuente: revista Futuros año 2, n° 2, primer semestre 2001
futuros@wamani.apc.org
www.galeon.com/futuros
b.
En su etapa de impulso a la atracción de
'inversores' extranjeros y estando en Estados Unidos,
Néstor Kirchner -mientras su señora alababa al capitalismo por su sociedad de
consumo-
no sólo
acordó con la Barrick Gold sino, también, con Wal Mart. Es decir, dos
corporaciones que
son paradigmas de imperialismo por su saqueo y su implantación de una 'cultura
de trabajo' esclavista.
Mariana Carbajal ( Página/12 27-5-07) relata:
"Una investigación del
Centro de Estudios de Investigaciones Laborales del Conicet
revela
el abanico de dispositivos que desarrolla la firma para
debilitar cualquier intento de organización gremial.
Como muestra vale el caso de
la sucursal porteña de Wal Mart,
ubicada desde hace 11 años en Villa Pueyrredón,
donde ante la sorprendente pasividad del sindicato de comercio
que encabeza Armando Cavalieri,
no existe ningún cuerpo de delegados que represente a sus trescientos empleados.
“La
cultura antisindical de Wal Mart se ve bendecida y potenciada por
la contratación -para su nivel gerencial- de mano de obra proveniente
de las fuerzas armadas, con toda
la carga nefasta que eso implica para la memoria de los militantes sindicales,
teniendo en cuenta la historia reciente de la Argentina”,
señaló la socióloga Paula Abal Medina, docente de la UBA y becaria del Conicet,
autora del estudio sobre la cadena de supermercados.
En Estados Unidos, Wal Mart es el principal empleador privado,
con 1.900.000 empleados y casi 4000 tiendas.
La empresa se ha expandido por otros 13 países y en 2006 tuvo
una facturación mundial de 351.000 millones de dólares.
En Argentina,
el año pasado facturó más de mil millones de pesos,
según informó la propia compañía a este diario,
con 5600 empleados en 15 tiendas distribuidas en distintas provincias.
En 2006 abrió hipermercados en San Luis y San Juan,
y un autoservicio más pequeño en La Rioja.
Cada tienda tiene un
promedio de trescientos empleados, la mayoría muy jóvenes,
con modalidades de contratación diversas:
hay quienes están bajo el régimen del convenio colectivo de trabajo,
otros son tercerizados o contratados a través de agencias.
La investigación de Human
Rights Watch reveló que ninguno de los trabajadores de Wal Mart
en Estados Unidos se encuentra representado por sindicato alguno.
“En
Brasil, ninguna de sus 290 tiendas tiene un delegado”,
comentó a Página/12,
Pedro Orlando Machado, secretario general del Sindicato de Comercio de
Avellaneda y Lanús.
Para la reconocida
organización de derechos humanos no se trata de un hecho fortuito.
Según pudo determinar en Estados Unidos, en la mayoría de los casos Wal Mart
empieza a
adoctrinar a sus gerentes desde que se los contrata para
que se opongan a cualquier intento de organización gremial.
“Los
gerentes reciben instrucciones explícitas sobre cómo evitar
la formación de sindicatos, muchas de las cuales forman parte de
la ‘Caja
de Herramientas Gerenciales’,
una guía explicativa sobre ‘cómo
permanecer libres de sindicatos
en el caso de que los representantes sindicales elijan su establecimiento como
el próximo blanco’.”
HRW aclara en su reciente
informe que la mayoría de las tácticas empleadas
por la compañía se ajustan a la “débil
legislación”
laboral estadounidense,
aunque
también apela a mecanismos ilícitos, como mandar a sus gerentes a escuchar
conversaciones de
sus empleados
o incluso “reposicionar
la cámaras de vigilancia para monitorear a los simpatizantes sindicales”.
Carol Pier, investigadora
sobre derechos laborales y asuntos comerciales de HRW,
concluyó que
la gigantesca compañía “está
dispuesta a hacer casi cualquier cosa para mantenerse libre de sindicatos”.
“Lo
que sucede en Estados Unidos es muy similar a lo que pasa en Argentina.
Es un molde corporativo que aplican en todo el mundo”,
señaló Martín Falcón,
delegado gremial de la sucursal Avellaneda.
Allí,
hace un año empezaron a romper el molde.
De las 15 sucursales sólo diez tienen comisión interna.
Pero en la única en la que alguna vez se realizó un paro activo,
con bloqueo de buena parte de las entradas con changuitos para
demandar mejoras laborales fue en la de Avellaneda, el 4 de febrero:
cajeras, repositores, personal de ventas,
todos juntos
reclamaron el pago doble de los domingos, luego de la sanción de una ley
provincial.
“Fue
una medida inédita en esos espacios empresariales”,
apuntó Abal Medina.
Según su visión,
los sindicatos han sido “generalmente
funcionales o cómplices de los intereses de la empresa”.
Amigos de la Tierra
difunde:
Carta del Frente de Lucha Mapuche y Campesino
al Periodista Eduardo Aliverti:
Reciba nuestros cordiales saludos desde las comunidades mapuches y
campesinas que conforman nuestro Frente de Lucha. Hemos escuchado con
mucha atención
el desarrollo del programa que se trasmitió en el estudio
de Radio Nacional de Esquel el pasado 19 de mayo, en el que pudimos
comprobar una vez más, a lo largo de nuestra historia:
cómo se deslegitiman nuestros reclamos, y cómo todas las voces del oficialismo que
están ocupando lugares estratégicos en
la comunicación,
confunden, mienten
y esconden, irrefutables verdades (...)
Deseamos
aclarar de qué se trata
el
conflicto Paillacan-Tinelli , quiénes son
los protagonistas, y cómo se siembran dudas, en donde sólo hay certezas, y
cómo afirman mentiras disfrazando las verdades.
PRIMERO. La comunidad Paillacán se asienta en lo que hoy se conoce como
Río Percey hacia finales de 1800. Una vez instalados allí, comienzan a
refugiar a otras familias mapuches perseguidas durante el genocidio por
parte del Estado Argentino sobre nuestro pueblo.
Llegan pidiendo lugar en el
lof, los Trafipán, Millacán y otros.
Pero también llegan criollos,
tales como las familias Fonseca, Díaz, Cifuentes, todos ellos reciben
la hospitalidad de los Paillacán, quienes les permiten ocupar las tierras.
Con el correr del tiempo, la población se multiplica y la comunidad define
un perfil campesino, desdibujándose su identidad.
Sin embargo, a pesar de
la pérdida de su cultura, la raíz y la memoria histórica de quiénes son, y
de dónde descienden, no se ha perdido. Desde allí se paran como mapuches,
a exigir la restitución de sus tierras.
¿Puede alguien negar su
derecho a
la autoafirmación de su identidad y por ende, sus derechos ancestrales
sobre las tierras? Tierra que hoy está en manos de un funcionario alemán,
Gunter Bessold con 2500 hectáreas,
y del empresario argentino Marcelo Tinelli, con otras 2500 hectáreas.
SEGUNDO. Estas tierras que reclaman los Paillacán son veranadas de uso
colectivo.
Allí pastorean los animales. Cuando el historiador local Jorge Oriola,
asegura que nunca hubo acceso a estas tierras, muestra un total
desconocimiento de la historia de este lugar.
Siempre usaron estas
tierras, no sólo en el acopio de la leña,
sino también en el pasaje de los animales,
ya que es imprescindible rotar y dejar descansar la tierra para
no agotarla. Esto también es sabiduría de nuestro pueblo.
TERCERO. Cuando Levilao asegura, casi desdeñando el reclamo, que allí
nunca vivió nadie, es una obviedad, ya que son tierras altas, y permanecen
gran parte del año cubiertas de nieve.
La comunidad
no las reclama para hacer viviendas sino para pasar animales.
Es una forma de estar en armonía con la mapu.
Si no hay tierras para
cultivo y para el ciclo rotativo,
las tierras bajas, en donde la comunidad tiene su vivienda y animales,
se agotan, se empobrecen. Lo que se traduce como un lento exterminio social,
económico y cultural tal cual se ve, hoy en día, en Río Percey,
donde
la población tan amontonada parece más un barrio marginal,
que una comunidad rural, sin perspectivas de futuro para los jóvenes.
CUARTO. En cuanto al Trafipán 2000, el pretendido mega proyecto turístico,
está plagado
de interrogantes que el Gobierno prefiere ocultar.
Si es verdad que el señor Marcelo Tinelli no tiene participación directa o
indirecta en el mencionado proyecto, en el caso de llevarse adelante,
¿a
qué arreglo llegarán con el empresario?, ya que se vería afectado
por ser habitante de la superficie afectada. Él es el único privilegiado con
título de propiedad, mientras que la comunidad espera, gobierno tras
gobierno, que algún funcionario tras más de un siglo de asentamiento,
les reconozca sus tierras y les entreguen título de propiedad.
Él, como poseedor puede
oponerse jurídicamente al proyecto, su campo sería
el acceso necesario para llegar al Centro de Esquí,
los fiscaleros,
a la hora de hacer valer sus derechos, quedan desprotegidos.
QUINTO. Si en verdad ya el proyecto no existe,
sólo anida en la imaginación y en los miedos de un puñado de pobladores,
¿por qué el Estado
Nacional y Provincial rápidamente se organizan tras la denuncia pública
del problema, invadiendo la comunidad con el desarrollo económico basado
en el turismo?
Una comunidad históricamente
agrícola y ganadera es
incentivada al nuevo espejito de colores, “el turismo”. Los jóvenes de
la comunidad en la escuela reciben capacitación, becados previamente, para
convertirse en futuros guías de turismo, las mujeres son incentivadas para
fabricar dulces y más productos de futura venta al turismo.
Todos los organismos del Estado
están articulados para generar disolución del
conflicto,
con cómplices necesarios, como el Programa Social Agropecuario, el INTA, la Municipalidad, Turismo y otros, persuadiendo a la comunidad y
fragmentándola.
Por supuesto, los medios de
comunicación locales han cumplido una función
cómplice con el poder. Jamás han entrevistado a los protagonistas.
Sólo
se escuchan las voces oficiales. Nunca han hecho una investigación sobre
el tema con testimonios de la gente involucrada. Es censura y proscripción
solapada hacia algunos luchadores mapuches de nuestra organización.
Tampoco se ha informado
sobre el impacto social, ambiental, económico y
cultural que traería un proyecto como éste.
Lamentablemente,
Radio Nacional Esquel es el único medio radial que se escucha en la zona,
reproduciendo una mirada hegemónica de los acontecimientos.
Hay mucha más información que desearíamos proporcionar,
sin embargo esta carta sería extensísima.
El otro tema que nos preocupa e indigna,
de cómo fue tratado en
su programa, es
el conflicto de represas en la localidad
de Corcovado, ya que
seremos los damnificados directos por el proyecto. Hemos caminado la zona
por donde se hará La Elena, la primera de las seis represas, que aunque
el Gobierno lo niegue pretenden hacerlas.
¿De dónde sacó Levilao la
mentira que es una zona árida y pedregal?
Es obvio que no ha estado jamás en el lugar,
que repite los dichos del intendente de Corcovado,
principal interesado en que el proyecto se haga.
Afortunadamente, contamos
con varios informes elaborados por
distintos sectores que acompañan nuestra activa defensa del río,
entre ellos,
académicos de la Universidad del Comahue,
quienes sí visitaron junto a nosotros el lugar afectado, también
se ha elaborado un artículo en la revista “Energía que destruye”,
de la Coalición Ríos Vivos, Programa Argentina Sustentable y Cono Sur
Sustentable,
y un informe especial
sobre el tema de la organización Amigos de la Tierra Argentina.
Ponemos a su disposición tanto este material
como los contactos que crea conveniente para nutrirse de información.
Finalmente lamentamos, que su programa haya contribuido a seguir
reproduciendo las voces oficiales,
y que
la producción de su programa no se haya esforzado en sentar frente al micrófono
a los verdaderos protagonistas de las luchas de los conflictos que hoy
se están dando en esta Patagonia
ya casi rematada y haya asumido como interlocutores a
estos varios verdaderos camaleones de la comunicación,
ayer menemistas y hoy devenidos a kirchneristas.
No se engañe. La libertad de
espresión en los medios locales no existe.
Los que luchamos lo sabemos bien. Un periodista
que desconoce un tema y opina de él, es un irresponsable.
Invisibilizar
nuestra existencia, nuestra cultura, nuestros derechos y nuestra lucha,
ha sido siempre política de Estado, en una Argentina enteramente
eurocentrista.
Llevamos casi 200 años contra este Estado racista y opresor.
Todos sus artilugios comunicacionales no les servirá para ocultar
la esperanzadora insurgente rebeldía del pueblo, el heroico pueblo
mapuche,
que no sólo es palabra, es acción, dignidad, memoria, dolor, valor y vida.
Por eso decimos No al Trafipán 2000. No a las represas en Corcovado.
Pero estos No,
albergan los muchos Sí con que nuestro pueblo defiende la vida,
la relación circular y armónica con la naturaleza,
la autoafirmación de
nuestra identidad, el derecho al territorio
y la reconstrucción de nuestra cultura.
Desde la Cordillera Sur.
Por Territorio, Justicia y Libertad.
¡Marici Weu!
Por cada uno que caiga, diez se levantarán.
Frente de Lucha Mapuche y Campesino.
frentemapucheycampesino[en]yahoo.com.ar
Fuente: tierraamiga@lists.riseup.net
tierra@riseup.net
www.amigos.org
28-5-07Ejemplos de la continuidad y profundización
del plan sistemático de violación de
los derechos humanos
que
acompaña a la expropiación creciente de
-la riqueza generada social y nacionalmente;
-los territorios; -los medios para subsistir
y
-los bienes sociales o 'servicios' públicos que satisfacen las necesidades básicas.