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Julio 2005 |
(Año 2004) |
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El egocentrismo opera como el marco de referencia de
una persona al vivir, pensar y sentir.
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Es
resultado de su |
Ilusiona a la persona de manejar sus cosas sin incidir en la realidad social y nacional.
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Pero arraiga en las honduras de la impotencia, efectiva, ante un Estado tremendamente mafioso y autoritario. |
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El capitalismo, para continuar e impulsar su expoliación al proletariado y a los pueblos, |
expropia, reprime, oculta, vacía y destruye lo público porque significa la esencia humana de la sociedad y la persona.
Inhibe el análisis
de este problema
porque implica la toma de posición respecto a la efectiva inseguridad de
presente y futuro desde los miedos y broncas personales-sociales o
sociales-personales.
El frente
de cultura debe partir de
esta conciencia emocional y afectiva sobre la indefensión social e individual
para suscitar y contribuir a la convicción masiva que la
seguridad jurídica o
Estado de derecho de todos los sectores populares,
les plantea liberarse de los saqueadores y criminales que son poderosos
por organizarse en sistema capitalista e imperialista pero que no pueden existir sin los trabajadores.
La extirpación del parasitismo oligopólico les permitirá sacar a Argentina del subdesarrollo.
Favorece la derecha
aceptar la tolerancia cero que los poderes
establecidos (o los saqueadores y criminales sistémicos) promueven y tienen
éxito, recién, a partir de Blumberg.
En este caso, el egocentrismo lleva a identificarse con la dictadura de los expoliadores genocidas por adaptación a la condición de súbdito que desde muchísimas generaciones es la permitida.
El frente de cultura -previo establecimiento de un ámbito confraternal- debe poner en cuestionamiento estos hábitos autoritarios y creencias en que el 'orden o normalidad' se impone por la fuerza y quienes lo desacatan merecen la cárcel e incluso ser asesinados sin siquiera juicios.
Debe contrastar
la violencia del hambre, la
exclusión social, el desempleo, el trabajo en negro... para la acumulación de
riquezas del gran capital
con los contenidos y sentidos de
las luchas reivindicativas.
Borra las experiencias
preferir dedicarse a ser partícipe de la sociedad
de consumo a cualquier precio, o sea, sin medir las consecuencias de anteponer
las cosas que simbolizan 'status' sobre su
propia vida y la social, la nacional.
Pero esta moral de
las apariencias se une a una inteligencia ofuscada por compromisos
impulsivos con la realidad social.
La primera manifestación convocada por
Blumberg fue multitudinaria por una identificación afectivoemocional como lo
prueba la reducción de las movilizaciones posteriores.
Claro, al sistema de saqueo le permitió avanzar en su Estado criminalizador de la pobreza y la protesta social.
También, el terrorismo de estado del '76 hizo un país enyugado al enriquecimiento formidable del
gran capital y sus burocracias.
El frente cultural debe plantear como conflictos cognitivos a binomios integrados por la percepción mayoritaria de una determinada situación social y la realidad concreta de esa situación a fin de convencer sobre la necesidad de enderezar el mundo del revés.
Ejemplos de esos binomios son:
|
percepción |
realidad concreta |
| imagen de bienestar de la sociedad de consumo---> |
<--realidad concreta de sobreexigencias y |
|---|---|
| demanda de mano dura contra grupos e individuos delincuentes---> |
<---vigencia del sistema
social de saqueo,
|
| condena criminal a Romina Tejerina---> |
<---cruzada masacradora de la Iglesia
Católica |
| creencia de ser libres---> | <---actualidad del régimen que agrava la privatización, militarización y el terrorismo de estado del imperialismo hegemonizado por EE.UU. |
Inhibe el análisis
que la izquierda no tenga ni procure un lenguaje
común con las grandes mayorías hacia la promoción de cambios radicales en:
A) Los conceptos sobre los "derechos humanos e impunidad" para descubrirlos contenidos programáticos de la lucha por la liberación nacional y social que los '70 iluminan desde sus ideales y errores.
B) Las funciones de la palabra como
analizadora de la filosofía
cotidiana;
imagen orientadora de conductas
reflexivas en contraposición con cómo los gobiernos designan sus políticas
nefastas('corralito', 'flexibilidad laboral', ' inversores', 'superávit
fiscal',
'canje de deuda externa', 'desendeudamiento', 'PURE');
medio de elaboración mancomunada
en vez de discursos que silencian-censuran a los interlocutores e implicados
por las resoluciones enunciadas, al implantarles su condición de audiencia;
herramienta fundamental de
nuevos vín s sociales e interpersonales si entabla la comunicación en su
carácter de reciprocidad y de coherencia de lo que se dice con lo que se hace;
significado claro y preciso por
conectarla con el contexto conflictivo en su complejidad actual y potencial a
diferencia del gobierno y de los grandes medios que embarcan en aceptar y
naturalizar
fraudes siniestros como la deuda externa y el trabajo en negro al situar en
contextos primarios.
La última función de la palabra la
ejemplifico en cómo parte de las izquierdas transmite su enfoque del
antiimperialismo dando mayor relevancia
al ¡fuera Bush de Argentina! a raíz de la Cumbre de las Américas a principios de
noviembre en Mar del Plata y no se esmera en idear cómo dar a conocer
masivamente,e involucrar en, la realización de la Cumbre de los Pueblos en
simultáneo y los significados-sentidos de la solidaridad con el pueblo boliviano
Viene Bush.
Lo esencial es
parar al terrorismo de estado
global;
expandir el debate sobre el
temario del encuentro de presidentes continentales para bloquear el avance del
ALCA, todas sus variantes y la militarización mediante discusión de los
aportes a la Cumbre de los Pueblos.
Es cierto que hay un profundo
repudio popular a las invasiones arrasadoras a Yugoslavia, Afganistán e Irak
pero estos aniquilamientos contra toda la humanidad son producto de un sistema
imperialista sólo hegemonizado
por EE.UU. e integrado, también, por la Unión Europea y Japón.
Tampoco este sentimiento de repudio basta como motivo para la incorporación a un movimiento político antiimperialista porque no está referido a los problemas prácticos de la vida cotidiana de la gran mayoría y al sistema social y mundial que los produce.
En efecto, el imperialismo con
epicentro en EE.UU. está ya dentro de Argentina y es el causante esencial de la
pobreza, el hambre, la exclusión social, la superexplotación laboral, el
altísimo desempleo, la desindustrialización, la agricultura sin agricultores,
etc.
y el gobierno-estado completamente subordinado a
los organismos financieros FMI, BM, BID...;
los que se apropiaron de la agroindustria y del mercado externo e interno y
las privatizadas.
También, el nuevo movimiento
político debe ser anticapitalista.
Esta identificación posee raíces concretas en el imperativo de triunfar sobre:
-el sistema que privilegia la
acumulación del gran capital sobre la vida y
la dignidad humana de casi toda la población;
-el entramado (mafioso y feudal) de los distintos
gobiernos-estado con
la patria subsidiada que posibilitó las dictaduras cívicomilitares;
y posibilita
las disfrazadas de democracia que ratificaron
todo lo construido por las primeras para la opresión,
e incluso, lo actualizaron y profundizaron hasta
encauzarlo hacia el apartheid de pobres y excluidos.
No entiendo por qué dichos políticos de izquierda no aprovechan el período electoral para organizar el cambio de la agenda pública e instalar ámbitos de deliberación popular que sustituyan al Congreso limitado a aprobar los proyectos del Ejecutivo en contubernio con el poder económico e imperial.
Este comportamiento sin voluntad de poder jaquear la avanzada gubernamental en favor exclusivo de acreedores, privatizadas y beneficiarios del modelo agroindustrial y la oligopolización, lo explico en acuerdo con su constitución del Encuentro Nacional por la Soberanía Popular.
C) Las
actitudes de una asociación para el imprescindible encuentro nacional
responden a principios como:
la afirmación en los acuerdos y ámbitos de confianza creados -con mucho esfuerzo- sólo para emprender el camino hacia una amplia voluntad colectiva mediante el arraigo en la
constante comunicación con toda la diversidad popular -en lucha- a lo largo del país, y no usarlos para convocar a su discusión;
la revisión crítica de lo logrado mediante incesante comunicación con la vida de la diversidad popular, aportará a las nuevas relaciones entre las organizaciones de base que representan a la última, es decir, utilizará esos acuerdos como herramientas de indagación de la compleja alteridad en lugar de anteponerlos como base de un nuevo modo de hacer política cuando,
en verdad, imponen una conducción, implícita en las formas y contenidos de las asambleas;
el carácter irreconciliable de la lucha contra todas las burocracias (a fin de desmalezar la lucha contra el poder capitalista e imperial) arranca de la inclaudicable militancia social-política y políticosocial en contacto estrecho con la vida mayoritaria
y no, de los dirigentes de organizaciones sectoriales que mantienen su existencia por adaptación a las reglas de juego en vigencia;
la toma de posición es desde las izquierdas partidarias, sindicales, piqueteras, campesinas y otras expresiones que batallan por trabajo, dignidad y otros cambios radicales partiendo de
rebelarse contra la concreta injusticia social que sufren
y no desde la hegemonía de centroizquierda que ha probado y prueba su falta de independencia de la burguesía,o su creencia en que
el capitalismo de Argentina puede romper amarras del imperialismo y desarrollarse,
lo peor es que nos llevó de frustración en frustración y sobre todo,
juega papel fundamental para el consenso a la vertiginosa y
descomunal concentración-desnacionalización de la economía;
la actividad conjunta de especialistas (científicos, filósofos, artistas, escritores, periodistas, abogados, técnicos, médicos, docentes...)
con quienes están involucrados directa e indirectamente en los
grandes problemas a resolver, para el diseño de las políticas públicas del otro país posibley no quedarse en las formulaciones de políticos y economistas
cuya contribución no puede dominar sobre las demás por
el potencial de la época y la índole de las transformaciones subjetivas y objetivas a realizar;
la deliberación como base para constituir órganos populares que no sólo planifiquen sino, sobre todo, ejecuten lo decidido de un modo creativo y controlen, administren la puesta en práctica y no, como oportunidad para destacar la elocuencia de alguien.
El frente
de cultura se orienta hacia este lenguaje común por vín enraizado
en una creciente mayoría y hacia la superación de
-la estrechez mental que refuerzan la sociedad de consumo y
el sobrevivir sea como sea;
-la cobardía e indecisión de conducciones centroizquierdistas por ideología
pequeño-burguesa.
Favorece la derecha
que dominen la politiquería y la despolitización
de las mayorías al bloquear la soberanía popular.
Son métodos para la gobernabilidad del sistema de saqueo, ruina e injusticia social porque implican respectivamente
engaño, entrampamiento y
defraudación al pueblo;
compulsión a que el pueblo
permanezca en la pasividad de la sumisión absoluta que oculta la delegación
forzosa de las capacidades humanas en el gobierno de turno con decretos como
orden constitucional y
un poder legislativo sin funcionamiento.
El frente
de cultura debe instalar el debate en una creciente mayoría de
-por qué Kirchner practica politiquería en vez de una gestión política y
-a qué responde su empeño en desacreditar a los trabajadores por politizar sus
conflictos.
A fin de elaborar en forma conjunta la teoría-práctica de la soberanía popular y la nacional con ejes de desarrollo en
la recuperación de las empresas
privatizadas;
la reforma agraria y la
soberanía alimentaria;
la sustitución de las leyes que
rigen al sistema financiero y a la radiodifusión desde la dictadura genocida
por los respectivos funcionamientos democráticos;
la derrota total a la
criminalización de la pobreza y la protesta social
que articula con el moderno terrorismo de estado encabezado por Bush.
Borra las experiencias
que rija el principio del posibilismo como
sentido común de las grandes mayorías.
Porque las convence de olvidar el infortunio pasado y
resignarse a la irreversibilidad de los hechos consumados.
El posibilismo presiona a las mayorías a que reincidan en esperar que el nuevo gobierno "otorgue" pequeñas mejoras "porque la herencia recibida y la estabilidad gubernamental no permiten cambios importantes y aún menos, los radicales".
El frente
de cultura debe promover la deliberación pública sobre
las políticas del poder económico e imperial y las alternativas respectivas
para poner en evidencia la viabilidad de
la ruptura con los organismos
financieros imperialistas y el no pago de la deuda externa;
la autodeterminación nacional y social.
Deuda o trabajo (octubre 2004)
Inhibe el análisis
porque razonamos un modo de funcionamiento social,
nacional e internacional como si fuese un simple pago ante la personal
obligación contraída al recibir un préstamo.
Sin embargo, ese "honrar la deuda" implica el creciente e interminable sacrificio de vidas y bienestar para la inmensa mayoría de la población.
El frente de cultura debe ilustrar cómo
el endeudamiento externo
no sólo es fraudulento e ilegítimo sino, sobre todo, instaura la demolición de Argentina por
desfinanciación del Estado de derecho;
por entrega ignominiosa de todo el país;
y por distintas formas de cautiverio para
la población.
El objetivo será explicitar qué significa liberación nacional y social.
Favorece la derecha
porque presta consenso al pago de la deuda sin
relacionar a éste con la catástrofe social y nacional.
Viabiliza los excelentes negocios de la gran burguesía, la profundización de la desigualdad e injusticia social y la enorme transferencia de 'cerebros' (como si no fuesen personas) y riquezas hacia el llamado primer mundo.
El frente
de cultura debe centralizar la atención mayoritaria en cómo
los mecanismos de endeudamiento fueron diseñados para enyugar el país (como a
todos los países periféricos) a la globalización y condenarlo a
subdesarrollo extenuante.
El
objetivo será reforzar el por qué y el para qué de la liberación
social y nacional.
Borra las experiencias
porque naturaliza a hipermercados e importaciones
sin reparar que
arruinan la producción y el trabajo de Argentina.
Mediante el terrorismo de la
hiperinflación se implantó, definitivamente,
el programa del Consenso de Washington (FMI, BM y EE.UU.) que
se denominó Convertibilidad y se sostuvo por incesante endeudamiento externo e
invasión de supermercados como uno de los principales mecanismos de
concentración y desnacionalización de la economía.
El frente de cultura, al estudiar -en forma conjunta con el vecindario respectivo- a los supermercados, debe hallar ejemplos concretos sobre cómo actúa el imperialismo y en qué consisten las políticas públicas superadoras de la desertización originada.
Impunidad y poder (noviembre 2004)
Inhibe el análisis
que suponga justicia a la ' justicia por propia
mano'.
Es identificarse con el sistema capitalista cuyo fin central es la
acumulación de riquezas en la gran burguesía sin importar causar la muerte y
discapacidad diaria de bebes, niños, adolescentes, adultos.
Su conducta
-intensifica la violencia e impunidad de una minúscula minoría que se arroga el derecho de acaparar todos los recursos de Argentina expulsando fuera de la sociedad a casi la mitad de la población;
-adhiere a la criminalización de la pobreza que el régimen instaura para la gobernabilidad del avance avasallador de la transferencia de bienes e ingresos
desde los sectores populares hacia la gran burguesía y sus burocracias;
-reduce la persona a estar presa de impulsos vengativos y asesinos.
El
frente de cultura debe ejemplificar cómo se construye la justicia
imprescindible mediante la inclaudicable lucha de los organismos de derechos
humanos y las organizaciones respecto a -las
distintas masacres(de AMIA, Cromañón...);
-los asesinatos de Darío Santillán, Maximiliano Kosteki y tantos otros;
-la represión criminal como las del 19/20 diciembre de 2001 y la de Puente
Pueyrredón;
-el gatillo fácil, las torturas y muertes en comisarías y cárceles, las razzias
en villas miseria;
-la crimininalización de la pobreza y la protesta social como el aberrante
procedimiento contra los presos políticos durante el oprobioso arreglo (de
espaldas a la propia Legislatura) sobre el Código Contravencional.
Pero, también, debe
promover la superación de los prejuicios
respecto a los trabajadores desocupados y
el aprecio por cómo se comprometen en
el hacer valer sus derechos desde
el reconocimiento de su esencia y solidaridad social
que encamina hacia la otra acepción clave de la justicia:
desarrollo socioeconómico con igualdad de oportunidades
para todos.
Favorece la derecha
que se aisle.
Así, hace gravitar la real y efectiva impotencia sobre su capacidad de
rebelarse contra -la
obediencia debida que le impone el sistema
o
-el avance raudo del enriquecimiento fabuloso de una minúscula minoría
mediante el crecimiento de la pobreza e indigencia social.
Porque se obsesiona con la visión divulgada masivamente de la realidad de Argentina que parece útil y en verdad, lo ubica en esperar la suerte que el régimen le depara.
La salida de ese encapsulamiento está en marcha como lo prueban
los adolescentes y jóvenes que,
en su mayoría, se esfuerzan en sus estudios, en sus vocaciones laborales o en
sus militancias políticas, sociales;
las generaciones mayores -en
importante número- también sostienen
sus respectivas responsabilidades sociales o luchan por conseguirlo.
El problema radica en la toma de
posición respecto al sistema destripador de hombres y desintegrador social e
internacional.
Se trata de independizarse de la creencia(infiltrada por el sistema)
en que al pueblo no le queda otra que ser convidado de piedra y expoliado debido
a la descomunal e impertérrita fortaleza del Estado de los oligopolios.
A partir del 2001, muchas
organizaciones rompen con la delegación de la facultad de
concretar reivindicaciones en las burocracias.
A su vez, hoy, la adquisición de conciencia política inclina a la persona hacia
los otros y hacia la asociación donde no es parte de una militancia seguidora de
lo decidido por dirigentes.
Al contrario, participar en la constitución del poder popular
lo desafía a expresar su particularidad humana
e implicarse, desde las honduras de esa singularidad suya,
en la unidad de voluntad colectiva imprescindible para
satisfacer las necesidades e intereses compartidos por
la inmensa mayoría de Argentina.
El frente
de cultura debe ayudar a la unidad de voluntad de la diversidad
popular mediante percepciones e ideas transformadoras de la realidad argentina y
mundial que aporten las artes, las profesiones, las ciencias, las filosofías,
las religiones, las etnias, las identidades es...
Borra las experiencias
que se rechace los conflictos sociales por sumarse
a la 'pacificación' para
la dictadura de los oligopolios.
La colisión de derechos entre
sectores populares es porque el gobierno-Estado, en vez de garantizar la
satisfacción de las necesidades esenciales a la dignidad humana de todos y el
entendimiento mutuo entre los de abajo,
impone los intereses de la gran burguesía que son incompatibles con el
desarrollo social y nacional.
Como el polo de privilegios acapara los recursos naturales, bienes e ingresos de Argentina, el gobierno de Kirchner va instaurando una autocracia al
anular el poder legislativo,
coordinar todas las fuerzas de
seguridad e inteligencia con el poder judicial,
usurpar lo público y negar el derecho de peticionar y de tener libertad política.
El frente
de cultura debe ir contra la naturalización de
este proceso antidemocrático y derrotar al gobierno de Kirchner en
su pretensión de enterrar la soberanía popular no sólo mediante
perfeccionamiento del Estado policial sino, también, mediante fomento de
la fragmentación sociopolítica;
el desgaste psicofísico en
microemprendimientos;
el hostigamiento constante a
quienes recuperaron empresas, o espacios públicos, y son exitosos en la
autogestión;
la censura y ninguneo de las
luchas a lo largo del país;
la manipulación del rechazo prejuicioso contra la política y los partidos en general.
El frente de cultura debe contrastar estas metodologías del gobierno para el paraíso de la minúscula minoría a expensas del infierno de las grandes mayorías,
con las respectivas alternativas políticas
y poner en debate público las conclusiones que orienten a
cómo constituir la imprescindible
unidad de voluntad popular para esos cambios radicales.
Trabajo y patria (diciembre 2004)
Inhibe el análisis
al anteponer la necesidad personal de trabajo a
hacer algo por su patria.
Tal elección le quita desarrollo
social e individual, ¿por qué?
Siempre el capitalismo enajenó la esencia humana de los trabajadores
y de otros componentes populares.
Pero, hoy, debido a su carácter oligopólico y global en extremo,
se mantiene por liquidación de las conquistas sociales y
organizando el trabajo y la producción en forma de atomizar las fuerzas
laborales.
Entonces, la persona le quita
significados y sentidos a su condición social por
adaptación al capitalismo e imperialismo sin rebelarse
pese a sentirse deprimida, agotada, embroncada...
Tal ahuecamiento de cada quien permite que
nosotros, los de abajo, hoy estemos hechos de, e inmersos en, fragmentos
arrancados de lo que nos era entrañable y habitual.
A fuera de terrorismos varios y
manipulaciones de nuestras mentes,
las grandes burguesías imperialistas en asociación con la local y
las burocracias se han apropiado del país por completo y
nos han expulsado de la seguridad de presente y futuro.
De modo premeditado y sistemático han destruido nuestro Estado de derecho
mediante la fragmentación de las fuerzas de los trabajadores y
de los otros componentes populares.
Ahora, el frente de cultura debe tener en cuenta que
la lucha
de clases es conducida por el sistema capitalista e imperialista
como guerra de baja intensidad que se da en todos los campos
(psicológico, cultural, ideológico, político, social, jurídico,
científico...)
y con tecnologías de avanzada;
"el pueblo unido jamás será vencido" reclama ir hacia la diversidad de organizaciones de trabajadores y otros integrantes del pueblo en lucha consecuente contra el sistema de desigualdad e injusticia social a lo largo del país.
Desde
esos intérpretes directos de la movilización a favor de determinadas
reivindicaciones sociales es que puede propiciar
espacios de encuentros para la articulación de las demandas
particulares
en un proyecto común como es:
la patria puesta de pie a consecuencia de armonizar
los deseos y convicciones de dignidad humana
(que movilizan a la inmensa mayoría de Argentina) en
unidad de voluntad realizadora de esas aspiraciones.
Favorece la derecha
al disociar el trabajo y la patria.
Tal concepción del trabajo como
mero medio de vida y desarrollo personal posibilita la continuidad del sistema
opresor.
Por supuesto, el último lo acostumbra a la 'normalidad' de esa valoración
y de la índole coercitiva del trabajo.
Así como el capitalismo oculta el robo de la patronal a los trabajadores mediante el salario, encubre que funciona y avanza gracias a que la gran burguesía se apropia de las capacidades, productos y disciplinamientos de los trabajadores.
Como el régimen de esclavitud y el
de servidumbre, el capitalista se basa en
la explotación de los trabajadores e inculca que es normal sentirse
desgraciado, hastiado en la ocupación laboral y sentirse libre fuera del lugar
de trabajo.
Cuando el trabajo y la organización social de la convivencia hicieron a la humanización.
Sin embargo, desde décadas atrás,
progresa -entre los de abajo- un estado de ánimo en
confluencia con la consigna de "¡que se vayan
todos!" debido a
la comprensión del conflicto laboral como tortura por
el antagonismo de las relaciones
sociales, que aprisionan el hacer de cada cual, con la capacidad-voluntad
personal de realizar sus tareas de la mejor manera posible;
el dilema personal de responder más a la obligación de mantenimiento familiar e individual o dedicarse más a atender su conciencia de ética y moral humanista.
El frente de cultura debe comprometerse con
esta crisis intelectual e incorporar masivamente a la deliberación orientada a
organizar
el triunfo de la segunda alternativa en cada uno de los dos problemas.
El objetivo (de superar el encantamiento
respecto a Kirchner y la soberbia de quienes lo apoyan desde la izquierda
'iluminada') es para instalar el debate masivo sobre el proyecto de otra
Argentina y otro mundo posibles.
Borra las experiencias
al invocar la patria y el trabajo en abstracto sin
revisar críticamente el pasado en que varias veces se engañó al pueblo de ese
modo.
En el presente, el gobierno de Néstor Kirchner lanza la consigna "todos somos la patria" y explica, "en octubre, no va a haber elecciones entre partidos e ideologías diferentes, van a elecciones los que aman a la Argentina y los que quieren volver atrás".
También, pro diza que disminuyó el
desempleo pero da como ocupación laboral al plan de Jefas y Jefes de familia
(que eliminará después de las elecciones y usa para el clientelismo) y el
trabajo en negro.
Ambos arrojan en la indigencia.
Lo mismo sucede con los publicitados aumentos salariales de la mayoría de
trabajadores en blanco y de jubilaciones.
El
frente de cultura debe desenmascarar a Kirchner en sus políticas
concretas e intenciones de enterrar el 19/ 20 de diciembre de 2001
mediante erradicación de cualquier tipo de deliberación pública por nimia que
sea.
Inhibe el análisis
estar encandilado por la sociedad de consumo.
Porque no le permite descubrir la cara oculta de ésta: se sostiene mediante el hambre, la miseria, la explotación laboral y la muerte de la mayoría humana.
Además, no considera que la
sociedad de consumo exalta fines productivos del sistema capitalista e
imperialista sin preocuparse, por ejemplo, de destruir bosques
andino-patagónicos de lengas.
Tampoco puede darse cuenta que lo cosifica y lo vuelve adicto.
Al contrario, Cuba socialista
ejemplifica el esfuerzo en mancomún por posibilitar la vida digna de las
mayorías y su creciente calidad.
Da relevancia al desarrollo de la salud y la educación públicas partiendo de
la reducción de la mortalidad infantil al mínimo y no por causas evitables;
y de la eliminación de la malnutrición y desnutrición de niños y adolescentes.
El frente
de cultura debe escudriñar -con los vecindarios y organizaciones
populares- los múltiples significados concretos de la promoción y
la prevención de la salud pública e individual a partir de estudiar qué sucede
en Cuba al respecto y cómo en los hospitales públicos e iniciativas populares de
Argentina se pueden hallar bases para esa transformación del país.
También ese escrutinio ayudaría a
cambiar radicalmente el concepto de bienestar que consolida el enyugamiento al capitalismo;
involucrarse en la solidaridad activa con los trabajadores de la salud y la educación públicas;
adquirir conciencia sobre por qué, para qué y cómo construir el Estado de
los trabajadores y los otros componentes populares.
Favorece la derecha
detenerse en las apariencias al apartar de la
confrontación ineludible e
irreconciliable con el imperialismo.
En efecto, sacaremos falsas conclusiones si
limitamos la comparación al
parecido de medidas económicas que toman los gobiernos de Cuba y de Argentina
sin establecer conexiones con los respectivos sistemas sociales, sin siquiera
ver las diferencias en el potencial de recursos naturales y de historia
capitalista;
anteponemos nuestros prejuicios
(resumidos en la "teoría de los dos demonios") al enfoque de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación
Nacional (ELN)
sin intentar la indagación sobre su existencia desde 1964 y 1965
respectivamente.
De suerte que justificamos o
ignoramos que el Plan Colombia
es la avanzada de la militarización continental que ejecuta Estados Unidos.
Argentina no está tan distante de
esa ocupación.
Lo prueba que el general Balza se halle de embajador en Colombia y
fuerzas de seguridad bonaerense se instruyan en el país hermano con
el pretexto de evitar secuestros a raíz del emergente Blumberg.
El frente
de cultura debe evitar que quienes hablan en nombre del saber y
la cordura dominen la elaboración conjunta -de la diversidad laboral en lucha-
de criterios y principios para organizar la unidad de
voluntad
encaminada hacia el desarrollo -pluralista y multifacético- de:
el trabajo,
la producción y
la cultura
sin la expoliación imperialista, capitalista y burocrática.
Es difícil porque esos dirigentes
e intelectuales hacen prevalecer
sus esquemas conceptuales no sólo por poder de divulgación
sino, también, por interpretar la aparente contraposición a
la realidad impuesta a la Argentina, al continente y al mundo.
Pero desconocen la
profunda subjetividad de los trabajadores y de los pueblos.
Desvalorizan la subjetividad colectiva e individual de los de abajo,
sus sentimientos e ideas de convivencia histórica y actual, sus motivaciones e
iniciativas.
No aterrizan en, ni se arriesgan a
facilitar, el potencial del poder popular que la implique.
Por eso, imaginan combatir el imperialismo mediante la integración
superestructural de los pueblos de América Latina y el Caribe.
En cambio, el frente de cultura mira por el potencial del poder que comprometa e involucre las subjetividades de la diversidad popular.
Borra las experiencias
al menospreciar la democracia de Cuba debido a que
se ha habituado a vivir
la dictadura de los poderes establecidos e imbatibles según su creencia.
Cabe tener en cuenta a Pablo González Casanova("La lucha por la paz hoy" en América Libre nº 21/ setiembre 2003) cuando señala respecto a la capacidad de resistir de Cuba:
"Cuba supo enfrentar el ineludible problema de las
soluciones contradictorias y de las contradicciones en el interior de las
fuerzas revolucionarias; de las contradicciones en el interior de la clase
obrera, del pueblo, de la ciudadanía nueva.
El enfrentamiento, con reglas
de diálogo y disciplina, tuvo muchas virtudes.
Entre las principales se encontró la forma de impedir que el imperialismo y
sus asociados internos -tan importantes y desgraciados- aprovecharan
esas contradicciones para desatar la guerra interna con procesos de
desestabilización y autodestrucción de la revolución por sus propios
beneficiarios, pueblos trabajadores, pobladores.(...)
En medio de las limitaciones y contradicciones inevitables de cualquier lucha por la democracia como participación, organización y representación del pueblo en la toma de decisiones del gobierno y el Estado, Cuba destaca de manera indiscutible, fácil de probar.
En la
práctica del gobierno del pueblo, en la práctica del gobierno para el pueblo
y en la práctica del gobierno con el pueblo nadie sobrepasa a Cuba.
Baste recordar dos ocasiones en que este fenómeno habitual
se expresó de una manera excepcional:
La primera fue cuando la casi
totalidad de los cubanos se reunieron en pequeños y grandes grupos a discutir
qué debía hacer Cuba tras la disolución de la Unión Soviética.
El <¿qué hacemos?> se lo planteó la inmensa mayoría de los cubanos y la
inmensa mayoría decidió hacer una política que diez años después
nos permite estar aquí pensando cómo luchar por la paz mundial, la democracia,
la liberación y el socialismo, única forma de vencer en
este mundo desequilibrado, enloquecido.
La segunda participación nacional del pueblo cubano ocurrió el año pasado cuando Cuba decidió incluir en la Constitución de la República el Proyecto Socialista y dar así fin a los intentos seductores de desestabilización por una 'humanitaria democracia de mercado'.
El mundo
necesita saber más -todos necesitamos saber más- sobre la democracia en Cuba, la
de veras, y sobre la articulación de la voluntad y la conciencia en el
pueblo cubano, esa rara junta de la idea y la energía que
le han permitido a Cuba impedir la guerra interna y la invasión militar y
paramilitar de las fuerzas imperialistas y sus agentes abiertos y encubiertos.
El más reciente proyecto de hacer a Cuba un país-universidad tiene implicaciones en la formación del ser humano que ameritan ser conocidas en el mundo entero".
El frente
de cultura debe contribuir a ese estudio popular, en Argentina,
sobre Cuba para la revisión crítica de cómo:
las conducciones políticas y
sindicales han desviado e
impedido la lucha consecuente con la liberación nacional y social;
el funcionamiento democrático de
Argentina no es tal y no lo será mientras no establezcamos la constancia de la
solidaridad con quienes luchan contra -los feudos provinciales, -los aparatos
del partido Justicialista en el Gran Buenos Aires y -las prácticas terroristas
y clientelares en las villas Miseria;
la gestión de Kirchner
-manipula la opinión pública con apoyo de los multimedios,
-erradica la libertad política,
-consolida el Estado policial sobre el Estado de derecho,
-refuerza las organizaciones corporativas y los feudos y
-anula el debate parlamentario que
completa la criminalización de la protesta social a través de
la integración del poder judicial con
la coordinación de las fuerzas de seguridad e inteligencia.
Considero central que se creen y expandan espacios de deliberación pública para responder al imperativo de articular las múltiples luchas por dignidad de vida y trabajo como unidad de esa diversidad popular con voluntad de poner en práctica los derechos humanos de la inmensa mayoría de la población.
Es tomar partido contra la gestión
de Kirchner que mira hacia la gobernabilidad de un país fracturado en enclaves
de exportación y turismo y con las grandes mayorías en la pobreza e indigencia.
Quizás signifique enfrentamientos con quienes lucharon junto a nosotros durante
décadas.
Privilegio la oportunidad abierta
por el amplio consenso al discurso de izquierda de Kirchner para
el desafío de derrotarlo en su política de
-desinformación masiva,
-bloqueo total al debate político e ideológico del pueblo y
de encaminar la democracia directa que origine una conducción colectiva, renovable, revocable y en interacción permanente con los órganos populares de deliberación, planificación y control.
Es la manera de meter izquierda en los poderes legislativos: rodearlos por, e infiltrarles, la deliberación pública sobre las necesidades e intereses populares.
Política del pueblo (marzo 2005)
Inhibe el análisis
quedarse en opiniones e informaciones de los
grandes medios porque
adhiere al sistema esencialmente discriminador.
En efecto, ese lavado de cerebro
vuelve 'natural', 'normal', 'seria' y 'lógica' a la concentración
de oportunidades de bienestar y desarrollo en el capitalismo central.
Lleva a la identificación con los instauradores -en la
Argentina- de la monstruosa perversión e injusticia social del crecimiento
incesante en:
superávit fiscal por desatender a las necesidades básicas de la inmensa mayoría de la población
ya que engrosa gracias a
-recaudación del impuesto al consumo popular(IVA),
-quita de fondos tanto para salarios como para mantenimiento e inversiones del sector público,
-congelamiento de jubilaciones en cifras de indigencia y
-'responsabilidad fiscal' que(llamada así de manera perversa pues) hunde a las provincias -aún más-
en la pobreza e indigencia por compromiso con el FMI de acumular recursos
para el pago de los saqueadores que se autodesignan acreedores;
subsidios -directos e indirectos- al gran capital local e imperial;
negocios extraordinarios para las privatizadas mediante el perfeccionamiento otorgado por Kirchner
de ser quienes embolsan ganancias y/o rentas
mientras los sectores populares son forzados a financiar la infraestructura imprescindible, sufrir cortes de suministros esenciales y
las provincias y barrios más pobres( 48% de la población) son forzados al uso de garrafas por la libertad de Repsol y otros para incrementar la exportación de gas;
transferencia de riquezas generadas por trabajadores y de rentas de Argentina hacia las arcas imperialistas.
De modo que
la falta de seguridad jurídica para la inmensa mayoría de la población de
Argentina responde a este sistema de saqueo que hasta confisca
-partes (destinadas a AFJP y al pago de deuda) de misérrimos salarios de los
trabajadores en blanco;
-tajadas de león en el fraude que es el trabajo en negro; y
-ganancias por alto desempleo.
Pero ha habido un cierto
acostumbramiento a los miedos de reclamar por
la cotidianeidad sin penurias ni infraestructuras precarias que comienza a
desarmarse.
Hasta hace poco, las capas medias (hasta las empobrecidas) tendían a sacrificarse para enviar sus hijos a la escuela privada y para tener una prepaga; encerrarse entre rejas y alarmas ante pequeños asaltantes e incluso disponerse a asesinarlos; verse consumidores y usuarios (en vez de ciudadanos) con lo cual facilitaron la conducta siniestra de "quien no paga, está desprovisto de esenciales servicios públicos".
El frente de cultura debe asumir
la lucha de los trabajadores del sector público y
de las asambleas u otras organizaciones sociales
en pro de los derechos humanos implícitos en
la seguridad jurídica de todas las poblaciones
a lo largo del país.
Debe
posibilitar
la expansión de la lucha contra la impunidad del sistema mediante:
debate que ponga en crisis la
falsa conciencia sobre los trabajadores desocupados, los habitantes de las
villas Miseria, los jóvenes y niños en la pobreza e indigencia, los ancianos,
los artistas, los científicos, los campesinos y los pueblos originarios;
solidaridad activa y constante
con las organizaciones contra
el gatillo fácil, las cárceles como campos de concentración,
los atropellos y abusos que sufren quienes viven en asentamientos
precarios, los desalojos, la cruzada de la Iglesia Católica, los feudos
provinciales, etc.
Favorece la derecha
despolitizar un conflicto social porque le quita
la solidaridad propia al otro país posible.
Despolitizar un conflicto social significa:
hacer
predominar los miedos sobre su conciencia de justicia social,
el sometimiento a que la patronal adopte la
'deferencia de premiarlo o incentivarlo" sobre su derecho a salario digno como
participación de las utilidades creadas por su trabajo y la
decepción o resignación a la imposibilidad de cambio social sobre el
deseo de intentar comprender a quienes se esmeran por la realización social de
sus reivindicaciones;
percibirse
familia e individuo cuya existencia social sólo implica rutinas
cotidianas y obediencia debida y le exige distanciamiento de la sensibilidad y
vínculo humanista en su profesión;
aceptar la lógica del sistema que roba cada vez más los bienes e ingresos populares como lo único posible.
El
frente de cultura debe solidarizarse con
politizar el conflicto social para que el mismo se resuelva a favor del o los
sectores populares involucrados
y en especial, oriente la toma de partido por la otra Argentina posible.
Previamente, tendrá que desbloquear el rechazo visceral a politizar los reclamos mediante la ayuda ineludible de los artistas y de los sectores en lucha para el cuestionamiento sobre
cómo revierte en su persona y en
la sociedad que siga apegado a vivir o sobrevivir sea como sea;
por qué el gobierno de Kirchner
se empeña en erradicar la libertad política;
cuáles son los significados y sentidos de confraternizar entre los sectores populares para la liberación nacional y social.
Borra las experiencias
desconectar del bloque dominante a la política de
todos los gobiernos.
Porque olvida la comprobación de,
y frustración ante, la democracia representativa como herramienta para la
transferencia del patrimonio nacional y social al poder económico e imperial.
También, este despotismo impone la incesante entrega de sus ingresos a los
trabajadores y otros sectores populares, sin importarle que no tengan para la
canasta familiar.
El frente de cultura debe desenmascarar el grado extremo de
perversión, sarcasmo y cinismo de la política de Kirchner
para adecuarla a la subjetividad mayoritaria después del 19/20 de diciembre de 2001 y con
el objetivo de deslizarla de la esperanza hasta el descreimiento total y paralizante
cuando ya haya conseguido el aval a su gestión gubernamental en octubre.
Esta puesta en evidencia de la trampa mortal que proyectan los poderes establecidos, tiene el objetivo de analizar las capacidades de la diversidad popular de apropiarse del país y construirlo a la plebeya, o sea, de acuerdo con los derechos humanos de todos los de abajo.
Inhibe el análisis
vaciar lo público de sus significados-sentidos
populares.
Porque al abstraerlo de las
relaciones sociales en vigencia y de las potenciales, el sistema impide tomar
partido en favor de las últimas.
El capitalismo inculca la creencia en
que:
los poderes públicos cambian si se reemplazan parcial o totalmente a las personas que los componen;
la opinión pública puede expresarse o evaluarse mediante encuestas;
los espacios y fondos públicos deben estar bajo la gestión de los gobiernos.
De suerte que la gran burguesía y sus burocracias usurpan lo público mediante represión y ocultamiento del protagonismo popular en establecer la convivencia social, nacional e internacional.
En contraposición, el frente de cultura debe constituirse en colectivos laborales que procuren liberar las expresiones, las opiniones y las relaciones de la diversidad popular hacia la unidad de voluntad.
Favorece la derecha
delegar el orden público en la casta-mafia
política.
Responde a la falsa conciencia
que
-los dirigentes, únicamente, pueden decidir el destino común;
-la participación suya se restringe a votar, plebiscitar y movilizarse;
-los resultados electorales expresan la voluntad mayoritaria.
El frente de cultura debe convencer sobre el poder de los trabajadores y el pueblo en la medida que se adueñan del potencial de lo público como producto e instancia de lo colectivo y confrontan desde la democracia directa con la autocracia y las burocracias sindicales.
Borra las experiencias
confiar al Estado neocolonial, la regulación de lo
público y las privatizadas .
Porque es desconocer cómo ese
Estado participó y participa en
desmantelar el sector público y en crear el paraíso rentable de las
privatizadas.
El frente de cultura debe historiar todo el proceso de contubernio estatal con las privatizadas y las consecuencias catastróficas sobre el trabajo y la producción de Argentina.
Debe enfocar cómo esas empresas estratégicas para la calidad de vida mayoritaria y la autodeterminación nacional fueron convertidas (mediante terrorismos varios) en mecanismos succionadores para las naciones imperialistas gracias a ese macabro contubernio.El objetivo es poner en evidencia que la privatización del sector público es incompatible con
la seguridad jurídica del pueblo y con la construcción de la Argentina confraternal,
y la recuperación de las empresas y los recursos naturales es posible
por unidad de voluntad popular que comience por poner fin a la impunidad
de las burocracias mafiosas y derrotar a las conciliadoras.
FMI-BM o democracia (mayo 2005)
Inhibe el análisis
desconocer las respectivas bases locales de poder.
La actual concentración y
desnacionalización de las riquezas de Argentina
se origina e impulsa mediante asesinato, tortura de dirigentes e integrantes
de las fuerzas obreras, estudiantiles, políticas, religiosas...con voluntad de
liberación nacional y social.
También el capitalismo e imperialismo se ensañó con los intelectuales.
Ese terrorismo de estado comienza
con el parapolicial de la Alianza Anticomunista Argentina que conducía José
López Rega, encumbrado por Perón en su gobierno de 1973.
Ahora, tanto la Triple A como las Fuerzas Armadas fueron las autoras materiales
de las masacres e intérpretes de la Doctrina de Seguridad Nacional que desde más
de una década atrás se la intentaba implantar.
La dictadura cívicomilitar de 1976
a 1983 impuso los mecanismos esenciales al sistema de saqueo y de hundimiento
acelerado de Argentina en subdesarrollo genocida.
En efecto, estableció
el contubernio de todos los
factores locales de poder con los bancos, empresas y estados imperialistas;
el sometimiento férreo a la
globalización financiera mediante la ley de Entidades Financieras de José
Martínez de Hoz, la desindustrialización a favor de la economía de casino y la
deuda externa que Domingo Cavallo estatizó;
la sumisión a la globalización
de comunicaciones e informaciones mediante la ley de radiodifusión de la
dictadura terrorista que se centra en la maceración ideológica y la
banalización y colonización cultural;
la derrota de la lucha sindical
con independencia de clase e imposición de la CGT;
la demonización de los trabajadores del sector público y de las izquierdas e instauración de cúpulas derechistas tanto en el partido justicialista como en el partido radical.
Las burocracias
cumplen la función de los militares en las dictaduras de ese contubernio que se
disfrazan de democracia.
Desde la gestión gubernamental de Alfonsín hasta la actual de Kirchner
podemos comprobar la continuidad y profundización de:
-la violencia de despojo de todos los derechos
humanos a la inmensa mayoría de la población;
-la expoliación a los trabajadores y a todos los
otros sectores populares;
-el gobierno de facto por decretos, leyes del
Ejecutivo refrendadas por el Legislativo sin debate alguno, criminalización de
la protesta social y desjudialización de la exclusión social.
Kirchner ha ratificado y
perfeccionado las leyes de la dictadura cívico-militar
-pro globalización financiera- que rigen el funcionamiento del sistema
financiero secuestrador de la economía de Argentina y el de los medios de
comunicación e información que manipulan la opinión pública
posibilitando
el consenso y la sumisión imprescindibles
a la gobernabilidad
del capitalismo e imperialismo en exclusivo
dedicado hoy al crecimiento de
la acumulación de superávit
fiscal para el pago del fraude y yugo interminable que es la deuda externa
mediante robo al gasto público de la nación, las provincias y los municipios
desamparando, por completo, al 70% de los niños y adolescentes de Argentina
que el sistema hundió en la pobreza e indigencia así como a más de la mitad de
la población;
los subsidios y protección a la
gran burguesía local e imperial;
las políticas -sólo- a favor de los grandes exportadores y del ingreso-fuga de capitales.
Entonces, los órganos populares de
deliberación, toma de decisiones y ejecución de lo acordado requieren
enfrentar al gobierno de Kirchner
en su transferencia de las riquezas del pueblo a las arcas del gran capital
imperialista y del local.
Hacerlo mediante unificación de las luchas por dignos
salarios, haberes jubilatorios, subsidios a desocupados y su
universalización, presupuestos y por
blanqueo de trabajo y sueldo, etc...
con las de quienes son despojados de tierra, vivienda, agua, empresa y/o
sufren la degradación ambiental.
Por las razones precedentes hablo de frente de cultura que debe, para democratizar,
sí o sí desarmar a las redes provinciales, mafiosas y feudales por
ruptura del aislamiento de esos poderes territoriales
al establecer una persistente comunicación y solidaridad con quienes luchan en todo el país.
Favorece la derecha
ubicarse en el carácter fatídico de la opresión.
La creencia en que las clases dominantes tienen omnipotencia y pueden prescindir de los pueblos es falsa como lo demuestran
el 19 y 20 de diciembre de 2001
hasta después del 26 de junio de 2002;
los ejemplos provistos por los pueblos de Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia.
También prueban cuál es el papel
de las burocracias de
embaucar a un número importante de la población y de fragmentar-aislar a la
resistencia popular.
Hoy lo última gravita mucho más ya que el efecto primero se esfuma rápidamente.
En la actualidad, las
movilizaciones por reivindicaciones vitales parten de, y exponen, documentos
únicos.
De estos hechos, se desprende que múltiples minorías
>coinciden en un programa mínimo sobre lo que las convoca;
>se reapropian de calles, plazas, puentes y rutas para expresar sus reclamos censurados,
reprimidos y descalificados.
Entonces, el
frente de cultura debe hacer que
esos documentos guíen a la constitución
de órganos populares con la tarea de debatirlos en su barrio, zona,
localidad, provincia para
-la organización territorial contra la impunidad de opresión-represión y
-la elaboración de sus programas de reclamos inmediatos a fin de contribuir al
proyecto de la Argentina mirando por las necesidades e intereses populares.
Borra las experiencias
irresponsabilizarse por democratizar su
cotidianeidad.
Ese 'no te
metás' y 'hacé lo tuyo', que regla la conducta mayoritaria,
desde el terrorismo de estado y la colonización cultural llevados a cabo por el
capitalismo e imperialismo,
le permitió a
éste avanzar raudo
en el saqueo y enyugamiento
a la inmensa mayoría de la población.
En el 2002, la ocupación de las
calles y las plazas para expresar reivindicaciones y discutir problemas no
derrotó a las burocracias.
Sin embargo, la incompatibilidad del sistema con los derechos humanos de casi la
población entera se vuelve desgarrante y provoca
dos tipos de desobediencia cívica:
1) Unidad de voluntad colectiva
en contra de la impunidad de los
militares del terrorismo de estado;
en contra del gatillo fácil y de
las masacres del 19/20 de diciembre de 2001 y del 26 de junio de 2002, así
como contra la de la AMIA y la de Cromañón;
en contra la criminalización de
la protesta social y de la pobreza que ejemplifican los 'presos de la
Legislatura' desde hace un año a causa que la palabra de la policía pesa más
que las pruebas de legisladores y los de la provincia de Santa Cruz (el feudo
de Kirchner);
en contra del desalojo de
tierras, viviendas...y de la degradación ambiental;
en favor del aumento (y blanqueo) de salarios, de presupuestos, de haberes de jubilados y pensionados.
2)
Diversidad de formas de la militancia, todas
comparten que comprometen -íntegramente- a las personas.
Les descubren sus sentidos de vida.
El frente
de cultura debe tener en
cuenta las enseñanzas que proveen
estos dos tipos de desobediencia civil y el 2001-2002 para convencer que
los órganos propios a la unidad
de la diversidad popular deben basarse en apreciar a cada compañero en su
individualidad de modo que se perciba imprescindible;
las relaciones intra e
interórganos populares precisan ser confraternales de modo de suscitar y
garantizar actividades colectivas;
la comunicación con quienes todavía no se han incorporado a la deliberación pública requiere escucharlos en el vínculo interpersonal o de conectarse con el sentido común dominante si el vínculo es con vecindarios para después proponer e invitar.
Ya marcha adelante una toma general de partido
contra las burocracias y por la organización propia
e intérprete de las bases; contra la impunidad de altos
funcionarios-gobiernos-estados-transnacionales-empresarios locales
y por su juicio-condena para
que no siga la muerte, tortura, prisión e impotencia popular
ante los poderes establecidos.
Pobres y excluidos (junio 2005)
Inhibe el análisis
segregarlos del "nosotros".
Porque identifica con la lógica del sistema empeñado en el crecimiento lucrativo de la gran burguesía sin importar las consecuencias como lo refleja la nota sobre la realidad mundial y argentina de Hinde Pomeraniec (Clarín 24/6/05).
"Hoy el 20%
de la población se queda con el rédito del 84% de la riqueza mundial.
Para el 80% restante de los
habitantes apenas queda el reparto del 16% de lo que se produce.
En América latina, el 10% de la
población concentra el 45% de los ingresos, según informes del BID,mientras que
el 10% más pobre apenas alcanza a concentrar el 1,46% de las riquezas.
El agrandamiento de la brecha entre ricos y pobres ya
toma la forma de un precipicio,
si se tiene en cuenta que
según la OIT en 1960
(el momento de mayor explosión demográfica)
era de 30 a 1 y ya en 1999 había llegado a ser de 74 a 1".
"Pero, además, la tendencia
privatizadora de los servicios
-con valores inalcanzables para una gran mayoría de la población-
van en sentido contrario de los estudios que buscan recursos para aumentar la
cantidad de agua potable del mundo que, por ahora,
sigue siendo apenas un 3%, a pesar de que el agua ocupa el 70% de la tierra".
"En la Argentina, la desigualdad social también crece.
Según datos de 2001, el 10% más rico se lleva el 38,9% de los ingresos.
Y ese 10% es 39,1 veces más rico que el 10% más pobre".
"El agrandamiento de la brecha entre ricos y pobres ya toma la forma de un precipicio" resulta de cómo crece el sistema capitalista e imperialista por aplicación de políticas, con programas económicos y simultáneos lavados de cerebro.
Sobre estas políticas, Daniel Muchnik(Clarín 27/6/05) advierte:
"Vivimos en la ficción de
estar metidos
en una causa anti-FMI, mientras al mismo
tiempo somos su mejor y apreciado cliente".
Aclara que la explicación es que:
"las peleas verbales con el Fondo Monetario le <dan
popularidad> a las autoridades oficiales,sin que esto signifique,
de ninguna manera, una
ruptura significativa
con el Fondo y demás organismos financieros.
Estos siguen en el privilegiado
lugar de <acreedores privilegiados> de la Nación".
Señala que "entretanto,
la Argentina está cumpliendo las
condicionalidades que suponen un acuerdo con el FMI:
pone al día las tarifas con las privatizadas,
cumple con el <programa monetario>,
tiene un superávit récord y como si fuera poco,
se presenta en las ventanillas y cumple con los organismos.
O sea: pese a todo hay un
<acuerdo implícito>
sin las 'ventajas' de un acuerdo firmado".
Mientras los sectores populares sufren
el pago del gran fraude y estafa que es la deuda externa.
Porque el Gobierno de Kirchner lo hace mediante superajuste (superávit fiscal) y restricción del consumo popular al mantener la regresiva política tributaria, donde el IVA representa el 31% de lo que recauda.
Un estudio del Banco Río llega a la conclusión que:
Las ganancias de las empresas grandes del país
crecieron un 53% respecto al 2004.
"Según una muestra de las 100 mayores compañías...,
a marzo de este año,
acumulaba 5.248 millones de pesos,
contra 3.427 millones del mismo período de 2004".
Dentro de la muestra, los
sectores más favorecidos, fueron: automotor, holdings, metalurgia y
servicios
(Clarín 26/6/05).
El discurso de Kirchner y sus gestos de bravucón deben ser contrastados con
la realidad concreta de su gestión y con los '90 para descubrirlo continuando y perfeccionando el crecimiento lucrativo del poder económico e imperialista, o sea, de -los bancos imperialistas y multimedios,-los beneficiarios del modelo exportador e importador y
-las privatizadas.Para ese paraíso incrementa la criminalización de la pobreza y de la protesta social.
El frente de cultura va más allá de denuncias, confronta las políticas llevadas a cabo por Kirchner con las
posibles desde las necesidades e intereses populares y nacionales.
Favorece la derecha
despreciarlos por conformismo.
Ante todo, se deshumaniza por mantenerse al margen de una patente injusticia social y por desconocer la mezquindad de sus intereses vitales.
No cuestiona el empobrecimiento e
inseguridad jurídica de la población a partir de la sumisión de Argentina a la
globalización financiera
que el terrorismo de estado y la política de José Martínez de Hoz instituyeron.
Menosprecia que hay posibilidades de desarrollo del trabajo, la producción, las
culturas y del sector público en Argentina por riqueza en recursos naturales y
humanos.
Sólo que los gobiernos de facto y
'constitucionales' se dedican a
facilitar la expoliación del gran capital.
Mira para otro lado, mientras el sistema lo desvalija e incluso le roba vidas.
Daniel Muchnik(Clarín 20/6/05) concluye su nota "Un superávit muy a tono...":
"..podría decirse que hay
una transferencia de ingresos
de la gente que gana menos
hacia sectores concentrados
de la vida económica".
Porque:
"El Palacio de Hacienda sigue
exhibiendo mes a mes superávit récord
sobre la base de la estructura impositiva que conserva la regresividad de los
años noventa.
El destino de esos superávit no es otro que el pago
de la deuda...".
"Esos superávit fiscales crecientes se obtienen por mayor recaudación, pero también porque los gastos en sueldos públicos y en jubilaciones, en términos reales, bajaron sustancialmente respecto a los niveles que existían en la década de los noventa.
A través de la devaluación y de
la inflación, el Gobierno nacional y las provincias pudieron
licuar los pagos de salarios y las jubilaciones,
medidas ultrarreclamadas en los noventa...".
"Paralelamente, se aprueban subsidios a grandes empresas, muchas de ellas
multinacionales con fondos que provienen de las arcas
públicas".
En referencia a esa entrega de
recursos imprescindibles al país y su población, Candelaria de la Sota
(Clarín 27/6/05) dice:
"en el 2004, el total consolidado entre Nación y provincias arrojó
un 5,2% del PBI para el superávit fiscal.
Según el economista Miguel Bein, este año la cifra que incluye Nación y
provincias podría alcanzar el 4,7% del PBI.
De ser así, una vez más la economía permitiría al Gobierno sobrecumplir las metas que exige el FMI, aún sin haber firmado el acuerdo.(...)
Un mayor nivel de gasto sería
el principal motivo por el cual este año podría haber un superávit fiscal menor
al de 2004.
Pero una porción importante de ese gasto corresponde al
pago de los intereses que se hizo a los acreedores que ingresaron al canje de la
deuda.(...)".
También, las
erogaciones públicas se incrementarán para subsidiar a
las privatizadas y a otros componentes del gran capital.
En tanto, las pequeñas y medianas
empresas que son las responsables principales de crear ocupación laboral y
desarrollar el mercado interno,
no reciben subsidios ni se les facilita el acceso a créditos por desorbitantes
tasas de interés a consecuencia de:
una economía centrada en
el pago de la deuda externa e
impulsar los beneficios de
las privatizadas y los grandes exportadores.
Daniel Fernández Canedo(Clarín 23/6/05), en "Hay un pico de presión por el dólar y sube rápido y fuerte la tasa de interés", manifiesta:
"La decisión presidencial de
sostener
el precio del dólar en 2,90 está desembocando
en escasez de pesos y suba de tasas".
Porque día a día, el Banco Central debe "comprar dólares para lo cual emite pesos, pero el paso siguiente es salir a absorber esos pesos"
Ese paso para evitar la inflación,
tiene como costo la suba de la tasa de interés, adversa a la economía
productiva pero buena a los 'inversores'.
Ya Eugenio Gastiazoro, en "El
rebrote de la inflación" y en abril, sostiene respecto a la política de Kirchner
en contra del aumento salarial:
"Lo que sí opera como un
'lubricante' de la inflación
-en las condiciones de restricción de oferta que impone la estructura
dependiente y latifundista-
es la ampliación de la base monetaria alimentada por la
política de mantener el dólar alto en beneficio de
los monopolios exportadores(
un subsidio)
para lo cual el gobierno debe fabricar más
pesos para comprarle los dólares a esos
sectores exportadores a $2,90.(...)
Pero lo más grave para los trabajadores y el pueblo, es que para contrarrestar
el efecto inflacionario de su política de dólar alto,
el gobierno ha puesto el centro en la negativa de aumento
salarial a los trabajadores estatales.
Y en el caso
de los trabajadores de empresas privadas, ha negociado con las patronales y los
jerarcas sindicales para atar los aumentos al 'crecimiento de la productividad'.
El argumento del ministro Lavagna es que la culpa de la inflación la tienen los salarios, jubilaciones y planes de hambre, cuando estos representan una muy pequeña parte del total de la demanda interna (la participación de los asalariados en el PBI no llega al 20%, cuando en 1975 era del 50%).
Con lo que está haciendo el gobierno muestra que la esencia de su política económica es tratar de mantener la tasa de explotación lograda con la devaluación, que es lo que posibilita a los imperialistas y terratenientes apropiarse de las rentas(agraria, pesquera, minera y petrolera).
A la vez
asegura superbeneficios a sus monopolios en la producción de bienes para el
mercado interno o la exportación".
fuente:
Hoy, semanario del Comunismo
Revolucionario de Argentina, Año XXI/ Nº 1062, 27/4/05
www.pcr-arg.com.ar
A su vez, Claudio Katz(www.netforsys.com/claudiokatz) explica:
"El rebrote actual de la inflación no obedece a ninguna presión de los salarios.
Es consecuencia del propio modelo exportador,
en condiciones de alta concentración oligopólica, baja inversión y aumentos de tarifas.
Lavagna
pretende culpabilizar a los trabajadores por la carestía
y por eso se dispone a eliminar los aumentos por decreto.
Busca condicionar cualquier recuperación de los sueldos a incrementos de la
productividad.
Pero si la inflación dependiera del salario, el
derrumbe actual de los ingresos populares debería mantener completamente
planchados a los precios.
Es absurdo atribuir la inflación al costo salarial.
Todos los empresarios lucran con el retroceso de los salarios reales,
que en promedio se ubican un 13% por debajo de diciembre del 2001.
Esta pérdida es menor entre los trabajadores del sector privado formal,
pero se eleva al 28 % entre los empleados públicos y
al 26% entre los informales.
Algunos
funcionarios minimizan el impacto de la inflación recordando que
aumentos del 8 al 15% anual son irrelevantes, en comparación a la carestía de
los años 80 o a la hiperinflación de los 90.
Pero en la actualidad,
cada punto de inflación
(sin compensación salarial)
agrega 125.000 nuevos pobres
a un infierno de miseria que
no existía en esa época.(...)
También
los aumentos de tarifas impulsan la inflación.
Que los futuros incrementos excluyan o no a los usuarios particulares no será
muy relevante.
Basta que afecte a los industriales o comerciantes para que lo trasladen a todos
los consumidores.
El gobierno está atrapado por
los efectos de la inflación que motoriza su propio modelo.
Lavagna difunde el temor a la inflación para
rechazar las
demandas salariales y
restaurar un clima de emergencia,
que no se condice con los índices
de crecimiento, ni con las enormes
ganancias empresarias.
Recurre al auxilio de la burocracia sindical para contrarrestar los reclamos de los asalariados.
Existen
alternativas no contractivas, ni empobrecedoras de política antiinflacionaria.
Se podría
sancionar a los responsables de la carestía,
recurrir a la movilización popular si aparece el desabastecimiento,
congelar todas las tarifas,
cortar de raíz el rebrote inflacionario que exige
revertir la prioridad asignada a las exportaciones en desmedro del consumo popular.
El punto de partida sería
desvincular los precios locales de
sus cotizaciones internacionales mediante
la regulación estatal directa de los precios estratégicos.
En lugar de enfriar la demanda
habría que incentivar la recomposición del poder
adquisitivo e incrementar la provisión de los productos prioritarios con el
auxilio de la inversión pública.
Estas medidas beneficiarían a la mayoría, pero no a los capitalistas que
actualmente gobiernan".
fuente:
www.nuestralucha.org
del periódico militante de la clase trabajadora Nuestra Lucha
Borra las experiencias
condenarlos sin escucharlos.
Significa
-persistir en la creencia en formadores de la opinión pública y gobiernos;
-seguir apostando a ellos, pese a décadas de frustraciones y pruebas alertadoras
sobre lo catastrófico que es continuar en esa delegación de la deliberación
pública;
-confiar en Kirchner en vez de a los trabajadores y otros hermanos de Santa Cruz
que han comprobado su despotismo y entrega de riquezas de la provincia durante
quince años de gestión.
Hubo y hay
convalidación social de la gestión gubernamental sólo en base
a discursos pero
si provienen de los poderes establecidos.
Porque Kirchner se apropió de los de izquierda y éstos no persuaden a las
mayorías.
El senador a cargo de la
presidencia en el 2002 era ampliamente conocido como quien encabezó la quiebra
de la provincia más rica y el enquistamiento mafioso del estado bonaerense.
Sin embargo,
Eduardo Duhalde obtuvo consenso planteando:
"Mi gobierno pondrá fin a la alianza del poder político con el poder financiero, que perjudicó al país,
para sustituirla por una alianza con la comunidad productiva".
Tampoco De Mendiguren -al frente
del nuevo Ministerio de la Producción- tenía una
biografía
coherente con la promesa de:
recomponer los ingresos de los sectores populares.
"Lejos de producirse una mejora
en el ingreso de los trabajadores,
el <modelo de dólar alto> que se ha ido conformando desde la asunción de Duhalde
produjo, como era de esperar, una de las mayores erosiones del salario real en
las últimas décadas (sobre todo para el creciente universo de trabajadores
informales)".
Martín Schorr y Andrés Wainer continúan que ese golpe al salario real profundizó la "tendendencia de largo plazo iniciada a partir de la última dictadura militar y
derivó en un incremento
importante
-aunque variable según los sectores-
en los márgenes brutos de rentabilidad empresaria.
En ese marco, resultado del desfavorable panorama que el nuevo 'modelo' presenta para los sectores populares,se requiere legitimación social para reproducirlo.
Entonces,
el esquema de <dólar alto> vigente en el país es presentado como el 'modelo de
la producción y el trabajo'".
Como se verificó un sostenido crecimiento sustanciado fundamentalmente en
las exportaciones.
Se volvió a creer
en los defensores del nuevo "modelo" sobre que su avance
"permitirá revertir la crisis laboral y el cuadro de inequidad distributiva
heredados de los noventa".
El "modelo de dólar alto"
consolida los oligopolios exportadores y su oferta ostensiblemente primarizada;
"es funcional a la burguesía en general(en tanto clase)
porque
le ha permitido restablecer las bases de su dominación y
ha representado una salida para el capital en
su conjunto, en especial para las fracciones más concentradas".
"Como lo demuestra la
experiencia internacional, las crisis capitalistas de magnitud, como la sufrida
por la Argentina entre mediados de 1998 y 2002,
suelen derivar en
eliminación de capitales y
ataques generalizados sobre la fuerza de trabajo.
En búsqueda de recomponer la
tasa de ganancia, normalmente,
agudiza el avance sobre los salarios y las condiciones laborales.
Esto se evidencia, en la Argentina, cuando se considera
-la pérdida del poder adquisitivo del salario,
-la regresiva redistribución del ingreso y
-la persistencia de altos niveles de desocupación y precarización laboral".
"Por lo expuesto anteriormente, se puede concluir que el 'modelo de dólar alto', más que revertir tiende a 'cristalizar' el dramático cuadro social vigente en la Argentina dado que con la mejora de los índices económicos
(es decir, con la recomposición del ciclo de acumulación de, fundamentalmente, el gran
capital asociado con la 'salida exportadora')
la situación social ha permanecido prácticamente inalterada.
Esta etapa
de 'consolidación' del 'modelo' exige la 'consolidación' de
una Argentina con altas tasas de desocupación y pobreza,
así como una creciente fragmentación y precarización laborales y
una distribución del ingreso 'latinoamericanizada'.
Sin duda, éste es el principal desafío que tienen,
por delante, los sectores dominantes locales(...).
Deben naturalizar la nueva situación.Implica derrotar a los sectores que se niegan a incorporar como un 'dato más' el impresionante deterioro de las condiciones de vida de la mayor parte de la población que se viene registrando, casi sin interrupciones, desde mediados de los setenta".
Fuente:
"Argentina:¿muerte y resurrección?" por Martín Schorr y Andrés Wainer
en la revista "Realidad Económica" nº 211 de abril/mayo 2005,
editada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico(IADE)
www.iade.org.ar
Ante
el éxito de manipulaciones de la opinión pública y de fragmentación de la
izquierda, los mandamás -en vez de
mandantes- se sienten tan impunes
que desembozadamente dicen que el aumento de tarifas será para después de las
elecciones.
O las incrementan de una manera encubierta, tramposa e inconstitucional.
Daniel Muchnik(Clarín
27/6/05) expresa
otra manera gubernamental de justificar:
"Reiteradamente se afirma que el Gobierno suscribiría un entendimiento con el
FMI, recién después de las elecciones de octubre
porque
hacerlo antes 'politizaría' la campaña electoral".
"Este argumento oficial encierra varios peligros.
El primero es que si un acuerdo con el FMI fuera 'beneficioso' para el país, no se entiende por qué no debería ser incorparado lo antes posible, por qué esperar tanto tiempo".
El segundo es que ese entendimiento con el FMI después del cierre de las urnas, haría que "el Gobierno quede con las 'manos libres' para llegar a cualquier acuerdo con el organismo,
ya sin la demanda democrática de explicaciones de la ciudadanía.El tercero es que el Gobierno sigue do los vencimientos de la deuda a Washington.
Desde la devaluación de 2001 ya se llevan pagados unos US$ 13.000 millones a las entidades.Cada cumplimiento afloja la capacidad de negociación del país que se basa, justamente, en la deuda misma.
Además, para poder cumplir esta
estrategia, el Gobierno coloca nueva
deuda y, sobre todo, efectúa un 'ajuste fiscal' inédito para hacer Caja y
poder cumplir con los 'acreedores privilegiados'.
El ajuste fiscal a fondo, como desean en Washington, significa que no queda
plata para los jubilados o los estatales o los docentes(...)".
Re conclusiones de Martín Schorr y Andrés Wainer:
Esta etapa de 'consolidación' del 'modelo' exige la 'consolidación' de
una Argentina con altas tasas de desocupación y pobreza,
así como
una creciente fragmentación y precarización laborales y
una distribución del ingreso 'latinoamericanizada'.
Se desprende que el egocentrismo
conviene al
sistema capitalista, porque la población está atomizada en millones de
personas que ni se atreven a meterse con sus hijos y cada una cuida por
adaptarse;
amenaza de
muerte a esas personas,
porque el modelo exportador y reprimarizador de Argentina
seguirá aumentando los hambrientos, los desamparados, los desocupados, los
pobres, los subocupados y la ruina, fragmentación del país.