Contextos

Febrero 2006

I / II / III

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Noviembre 2005
Diciembre 2005


I. ((VOLVER))

Correspondiente a la primera hipótesis

En la actual etapa, el sistema capitalista
ha pasado de 
la sociedad disciplinada a la sociedad de control.

"Las instancias de control
son diversas,
desde los sistemas de primas
que
modulan el salario al extremo de
hacer un salario para 
cada trabajador,
y
la noción de competencia en un uso
que instala
la calificación como problema de naturaleza individual,
todo ello, bajo el supuesto de
un trabajador que sabe y 
debe cumplir,
en el que el control está incorporado".

Pedro Enrique Pérez cita al sociólogo alemán Urlich Beck(2002)
en que con 
la flexibilización

"el trabajo es desmembrado en sus dimensiones temporales,
espaciales y contractuales de esta manera hay cada vez más:
pseudoautónomos, empleados a tiempo parcial, contratos basura...,
trabajos sin contrato, trabajos que se hallan en esa zona gris entre
trabajo informal y desempleo.

Esto se aplica también, por cierto, al trabajo de mayor cualificación y retribución".   

Pedro Enrique Pérez prosigue agregando "la subcontratación, la tercerización, 
o formas de
eludir los regímenes existentes.

Además, en el centro de la sociedad y su sistema laboral,  gobierna
ahora
el régimen de riesgo, en tanto la flexibilidad significa, también, traspasar los riesgos 
del Estado y de
las empresas al individuo".

Para remate,
"en el pasaje de una lógica de ¨a igual puesto igual salario¨
a
una lógica de ¨a cada quien según sus competencias¨
se instala una lógica que
moviliza al individuo y en simultáneo,
lo hace responsable de su fracaso, desactualización, pérdida del trabajo e inempleabilidad.

Otro aspecto que se presenta profundizando la tendencia de
fragmentación del colectivo trabajo
y afectando su representación,
es la existencia de -no sólo  una amplia gama de situaciones laborales y no laborales-
una mayor heterogeneidad en los ámbitos burocráticos de
gestión pública estatal y privados(...).

Esta fragmentación no es obstáculo definitivo para la organización obrera y sus acciones de reivindicación.
Pero
es preciso revisar la constitución de nuevas mediaciones y relaciones,
en la que
las representaciones gremiales deban asumir en su agenda
las problemáticas de otros actores con los cuales, tradicionalmente, no se vinculaba,
así como
compatibilizar temas de su agenda con los de otras organizaciones(de consumo, ambientales, etc.).

También se plantea la necesidad de 

Pedro Enrique Pérez termina convocando a 
"correr el velo de los desarrollos científico-tecnológicos del proyecto que los contiene,
y
no pensar que son el punto débil de nuestra civilización,
ya que
no es una cuestión de racionalidad técnica,
sino que
el punto cuestionable es el proyecto en el que se insertan, que se los apropia y los desarrolla.

En este sentido, resulta interesante pensar en
las posibilidades de
potenciar acciones de apropiación de 
estos desarrollos científico-tecnológicos
con vista
a un proyecto de certidumbre en términos de inclusión social.

Se trata de incorporar las cuestiones científico-tecnológicas a las luchas obreras,
en aras del fortalecimiento del proyecto alternativo 
conducente al
desarrollo de una ¨economía moral¨".

Fuente: Realidad Económica 213, julio/agosto 2005,
editada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico(IADE)    
realidadeconomica@iade.org.ar www.iade.org.ar

Coincido con Pedro Enrique Pérez, también,
en el desafío a
la diversidad popular de redefinir

Aun cuando, para evitar el voluntarismo y los prejuicios, me inclino por 
suscitar cambios
conceptuales y actitudinales respecto a la militancia social y política
que 
surgen en conflictos de intereses entre los oprimidos y los saqueadores.

Es un imperativo fundamental 
para 
favorecer la constitución de la unidad de voluntad transformodara
de la sociedad y el país 
en acuerdo con respetar e incorporar las diferencias al proyecto común.

A esa valoración humanista de los actores y autores del nuevo país-continente-mundo
la vinculo con la visión de
la salud pública como pilar y eje de desarrollo de la economía según las necesidades y aspiraciones populares.

Se trata de orientarla hacia la construcción de condiciones dignas de vida y trabajo en toda la Argentina.

Es atender, por ejemplo, a la catastrófica e imperdonable situación de la adolescencia e infancia de Argentina
que
no se soluciona con destinar la escuela a comedor o repartir bolsones de alimentos.

Hay dos millones de chicos trabajando, 
un millón y medio que pertenecen a familias arrojadas a sobrevivir sea como sea, 
tres millones y medio de los centros urbanos en situación de pobreza.


 II.  ((VOLVER))

Correspondiente a la segunda hipótesis

Maristella Svampa sostiene que el nuevo sistema de dominación
respecto a

todos los componentes populares

"fue consolidando una matriz asistencial,
a partir del desarrollo de estrategias
de
contención de la pobreza,
por la vía de 
planes sociales y de asistencia alimentaria
a
las poblaciones afectadas y movilizadas.

La nueva división del trabajo político apuntó, también, a 
encapsular el conflicto
en los barrios 
y
a despolitizar la figura del militante.

En la medida en que la situación social se fue agravando 

la política implementada por el Partido Justicialista
fue contestada por
nuevos actores sociales,
el Estado

(en sus instancias provincial y nacional)
debió intervenir
tanto para desarrollar planes de contención social más vastos,
como para reforzar
el sisterma represivo institucional, judicializando y reprimiendo el conficto social".

Ahora, Maristella Svampa
dice:

"la crisis de 2001 y las grandes movilizaciones que le sucedieron 
abrieron
una brecha profunda en el actual modelo de dominación
que 
lejos está de haberse cerrado tras la ¨apariencia de normalidad institucional¨
que
el país ha recobrado a partir de 2003.

Antes bien, 
la situación de emergencia social e institucional que atraviesa el país
plantea
la necesidad de reinventar la democracia y repensar el Estado sobre bases solidarias.

Sin duda, los desafíos del Estado posneoliberal son mucho más complejos 
que             
los del Estado Social del pasado,
en la medida en que la desregulación estatal fue acompañada por 
la multiplicación de espacios de regulación regional y supranacional.

Una vez más,
creemos que para comprender el rol del Estado-Nación 
en la época contemporánea

es necesario
desnaturalizar las tendencias actuales de la globalización,

a fin de recuperar las dimensiones más contingentes y conflictivas de estos procesos
y
señalar, a partir de ello, sus límites.

En este sentido,
hablar de los límites de la globalización
supone recordar...que
-más allá del carácter local, regional y global de los procesos-

el Estado nacional constituye, todavía,
el espacio de
la participación democrática de 
los diferentes actores sociales,
sobre todo,
en lo que respecta a las 
demandas de ciudadanía.(...)

Algunos podrán objetar, en nombre de la gran asimetría,
que

Esta invocación de las limitaciones -los márgenes de la acción y sus resultados- 
recorre
el discurso político convencional que, a fuerza de ser repetido, 
termina
por naturalizarse, sin que por ello pierda, frente a las nuevas realidades sociales,
su costado indecente o cínico.

Frente a ello,
es imprescindible recordar que 

es a través de las luchas como nuevas brechas sociales y políticas
se han abierto en nuestro país
pese al
cierre excluyente de nuestra sociedad;

es mediante las luchas y la acción colectiva como
los sujetos

han podido vislumbrar y apropiarse del sentido de lo político,
concebido éste como
autodeterminación y a la vez, como 
creación de mundos alternativos".

Fuente:"La sociedad excluyente; la Argentina bajo el signo del neoliberalismo" - 1a. ed. - Buenos Aires;
Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, 2005.
Av.Leandro N. Alem 720,(1001) Buenos Aires
              www.alfaguara.com.ar                                                                                                                              

La masacre en Cromañón movilizó y moviliza a sobrevivientes, familiares, amigos, organizaciones  
y a los muchos que queremos
poner fin
al sistema que por el lucro de una minúscula minoría, atenta contra 
la vida de las grandes mayorías y su calidad.

En la deliberación pública para el Nunca Más instaló:

Sobre todo, desnudó en la persona del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires,
la decadencia y degradación de la llamada clase política.

Merece juicio político por no asumir su responsabilidad 

-al desatender 
denuncias sobre la disco en pleno centro de la ciudad,  
(máxime con un vice dedicado a ese negocio) y
sistemas de asistencia a la población en situaciones de catástrofe;

-al nombrar los altos funcionarios de la ciudad;

-al tratar de no ser juzgado  y, en especial, hacer todo lo posible para 
que el entramado de intereses mafiosos prosiga e 
ncluso mejore su rentabilidad mediante 
cierre de los lugares de escasos recursos económicos y de los espacios públicos.


 III.  ((VOLVER))

Correspondiente a la tercera hipótesis

"El grueso del consumo doméstico
de bienes durables como
computadoras, celulares, 
aire acondicionados y hasta autos
proviene del exterior,
en muchos casos de Brasil o del Asia".

Daniel Muchnik (Clarín 6/2/06)
continúa:

"Así,
una parte significativa de la recomposición de ingresos
se vuelca como
demanda de productos que generan más empleo, actividad
y comercio en esos países fabricantes-vendedores.

Ante esta circunstancia, la Argentina insiste en poner trabas a la supuesta invasión de bienes brasileños,
con el argumento que perjudican la producción nacional.(...)

El 2005 cerró con un déficit para la Argentina de 3.600 millones de dólares en su intercambio con Brasil,
el doble de las cifras alcanzadas en el 2004.

La dependencia de la Argentina se acrecentó.

Es que Brasil achicó su adquisición de productos primarios y petróleo de la Argentina,
mientras -al mismo tiempo- elevaba
el ritmo de envío a Buenos Aires de autos, bienes de capital y productos elaborados.

La clave pasa por la reconversión de la industria argentina a precios internacionacionalmente competitivos".

A su vez,
Alfredo Saad Filho opina:

"Sobre la cuestión del MERCOSUR, desde el punto de vista brasileño,
ha sido parte del
gran acuerdo neoliberal en el país.

La apertura comercial en el Brasil 
se inicia con
una serie de objetivos tecnológicos.

Pero, ante todo, se la ve como una medida para controlar la inflación, y
la compensación que se da a
la elite industrial tradicional de San Pablo es el MERCOSUR.

Los productos cuya exportación a otros mercados no sería competitiva se exportan a la Argentina
y si
se estudia la pauta comercial brasileña, los productos exportados a la Argentina
tienen
un componente tecnológico mucho mayor que el resto de las exportaciones brasileñas.(...)

El MERCOSUR sirve también para aumentar el peso específico del Brasil frente a los Estados Unidos".

Fuente: Realidad Económica 214, agosto/septiembre 2005,
editada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico(IADE)    
realidadeconomica@iade.org.ar www.iade.org.ar

Por su parte,
Modesto Emilio Guerrero pregunta, entre otras cosas:

¿Por qué mientras más se proclamó la ¨integración¨ latinoamericana
más se desintegraron nuestras sociedades y
estados-nación?;

¿Por qué ninguno de esos pactos y bloques económicos
ganó
raigambre social?;

¿A quienes sirvieron?.

En búsqueda de respuestas, constata que hasta Brasil
(la novena economía del mundo y la segunda del continente)
"está muy lejos de reducir la dependencia estructural
en las áreas química, electrónica, automotriz y de máquinas agrícolas".

Pero,
"en el Mercosur,
la relación política entre los estados terminó adquiriendo
una función estabilizadora institucional.

En momentos de crisis políticas y/o comerciales 
demostró
ser tanto o más importante que las funciones comerciales
para las que fue inventado.

Tuvo una dimensión tal que
se hizo constitucional en la vida política y diplomática de 
la subregión".

"Al calor de los acontecimientos,
sobre todo, 
cuando se pone a prueba el régimen de democracia política, los bloques y tratados acuerdan
textos más precisos y claros de
¨cláusulas democráticas¨ de exclusión en la integración".

Por ejemplo, a  sesenta días de la intentona golpista del general Oviedo en Paraguay,
una Cumbre Presidencial adopta la ¨cláusula democrática¨ como principio sistémico subregional:

"La plena vigencia de las instituciones democráticas es 
condición esencial 
para la cooperación....
Toda alteración del orden democrático constituye
un obstáculo inaceptable
para la continuidad del proceso de integración".

Y para evitar trampitas laterales, formula:
"las partes deberán incluir una cláusula de afirmación del compromiso con 
los principios democráticos en los acuerdos del Mercosur
con otros países o grupos de países".

Modesto Emilio Guerrero advierte que la operación integración-democracia
"de argamasa ideológica para
cementar la estructura de dominación del bloque,
pasó a
ser política supranacional para preservar el orden sistémico de la subregión.

El especialista Jesús Sabra lo resume así:

¨En las formas avanzadas de integración económica, como la unión aduanera, mercado común o
comunidades de países,
las negociaciones siguen siendo multilaterales, pero con decisiones comunitarias¨.

¨En estas formas de integración, algunas variables económicas con repercusión hacia terceros países
sólo pueden determinarse de común acuerdo:
hay una verdadera delegación de soberanía de las Partes hacia un órgano de carácter comunitario¨".

Fuente: El MERCOSUR origen-evolución-perspectiva,
Vadell Hermanos Editores, C.A., Venezuela, 2005

edvadell@tekcel.net - edvadell@ cantv.net

www.vadellhermanos.com

Algunos intelectuales mediáticos llegan a decir que el Mercosur ampliado permitiría 
el cambio en las fuerzas armadas, 
menos mal que se identifican izquierda racional y realista, ¡cómo serían si no lo fuesen!.

Pienso el papel de los militares brasileños, argentinos... en Haití.
El profesor de Economía,
Camille Chalmers declaró:

"No se logró ningún objetivo,
ni en el ámbito de la seguridad,
ni de la economía o el diálogo nacional.

Es el modelo clásico de una misión de la ONU
lujosa,
gastó 495 millones de dólares en un año,
en un país 
en estado de emergencia,
en donde la Policía no puede cumplir su misión
por falta de medios y
en donde los hospitales 
no cuentan ni con suero ni con medicamentos".

 

Un responsable de la Misión comentó:
"habitualmente, los militares salen a patrullar la ciudad
a bordo de sus vehículos blindados, con cascos y sus dedos sobre el gatillo,
lo que refuerza la sensación de un ejército de ocupación"
(Clarín 8/2/05).