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Febrero 2010
El país como “oportunidades de negocios”
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En Argentina, como en todos los países sometidos al «saqueo», han aumentado las redes que desintegran la sociedad y refuerzan la quita de ideales a las grandes mayorías: la prostitución y trata de mujeres, adolescentes y niñas/os; el tráfico de bebés; el narcotráfico; los juegos de azar; el entramado mafioso del Estado con grupos económicos y sociales; etc.
Ilustración de Martirena
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Correspondiente a la primera hipótesis
Liberarnos del capitalismo nos exige afirmarnos como sujetos colectivos de derechos a partir de asumir que nuestra situación social-nacional está determinada por el «saqueo». Pero no basta denunciarlo, precisamos profundizar en esta fuente de infortunios e inseguridades para ubicarnos en que es el capitalismo posible de Argentina y América latina; y desentramparnos de la creencia de que puede haber otra versión de capitalismo.
Liberarnos nos reclama estimar que "el sistema-mundo capitalista necesita de la explotación, el subdesarrollo y el sometimiento político y económico de vastas regiones mundiales para poder así continuar con su desarrollo y crecimiento fundamentalmente en aquellos países centrales capaces de manejar el futuro de sus propios recursos nacionales, así como de ejercer el control, directo o indirecto, sobre los recursos de esos terceros países condenados a la explotación y el subdesarrollo" Pedro Antonio Honrubia Hurtado.
Con el objetivo de saber qué hacer y cómo para desentramparnos de nuestros opresores, escudriñemos la realidad de nuestro país y de nosotros, sus componentes populares. Llegaremos a comprobar que la realidad en conjunto y las correspondientes a la diversidad popular son resultados de maximizar la explotación no sólo de la naturaleza sino, también, de los trabajadores y de los otros de abajo. Al mismo tiempo, constataremos que compartimos esa súper expoliación con todos los países sometidos al imperialismo de las transnacionales y sus Estados.
Se trata de un posicionamiento colectivo con origen en que, como integrantes, rompamos con la despolitización impuesta desde todos los poderes establecidos. José Antonio Nisa Escobar (Rebelión), en "Anatomía de la rebelión", nos aproxima a ese despertar de nuestro ser social en cada cual:"Si analizamos desde su principio el nacimiento de la actitud rebelde en el hombre, lo primero que habremos de preguntarnos es: ¿Qué es lo que nos mueve a la denuncia, a la crítica? No hay duda de que para que comience a funcionar el pensamiento crítico, el hombre ha de ser consciente de su situación de perjuicio. Puede que durante muchos años esa persona que se rebela no haya sido consciente de su situación y haya vivido felizmente, en una burbuja de placer, pero ahora, cuando decide emprender la crítica, es porque ya finalmente ha descubierto su situación de ignominia. El conocimiento de su realidad le produce de pronto indignación, y tanto más cuanto mayor sea el tiempo que piensa que ha sufrido el lamentable estado".
Sin embargo, nuestro tiempo latinoamericano nos sacude y subleva con creciente frecuencia. Aún más, nos interpela a no quedarnos impasibles ante los dramas que causa el capitalismo y su mercantilismo sin escrúpulos de tipo alguno. Demos ejemplos de su criminalidad y delincuencia:
1. La extracción de vida por las maquiladoras y las redes de trata de personas
Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info), en "Haití: Ocupación militar, varios siglos de pillaje y superexplotación y algunas semanas de migajas humanitarias", aclara:
"(...) VII. ¿El aumento del salario mínimo como detonador?
Específicamente en cuanto a Haití, el elemento desencadenante de la ocupación militar puede haber sido el mismo que el del Golpe de Estado de 1991 contra Aristide: la cuestión del aumento del salario mínimo, que es vital para las maquiladoras transnacionales, que cuentan en Haití, muy cerca de los Estados Unidos, con una de las manos de obra más baratas (si no la más barata) del mundo.
El salario mínimo en Haití estaba fijado desde mayo de 2003 en 70 gourdes por día , esto es 1,75 dólares, el mismo salario en dólares que había en 1991, cuando Aristide lo quiso aumentar a 2,94 dólares En 2007 se produjo un enorme aumento de los precios de los productos básicos. Teniendo en cuenta la inflación, el salario mínimo industrial debería situarse entre 550 y 600 gourdes diarios. Después de dos años de discusión, el Parlamento aprobó en abril de 2009 un aumento del salario mínimo a 200 gourdes, es decir algo menos de 5 dólares diarios. El Presidente de la República y el Gobierno haitiano se rehusaron a ordenar la promulgación de la nueva ley.
Se produjeron entonces grandes manifestaciones de estudiantes y trabajadores reclamando la promulgación de la ley, las que fueron violentamente reprimidas por la policía haitiana y la MINUSTAH, confirmando esta última su papel de gendarme de las maquiladoras transnacionales y de la burguesía haitiana.
Finalmente en agosto de 2009 se llegó a una “transacción” entre el Presidente Preval y el Parlamento y se fijó el salario mínimo en 150 gourdes diarios (unos 3,50 dólares).
Totalmente insuficiente para vivir pero inaceptable para las maquiladoras.
Quizás este miserable aumento del salario mínimo puede explicar, por lo menos en parte, la ocupación de Haití por las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Como fue el caso con el golpe militar de 1991 .
VIII. El robo y la apropiación de niños
Haití tiene una larga historia de robos de niños, adopciones ilegales e incluso de vehementes sospechas de tráfico de órganos de niños.
Después del terremoto se constatan numerosas violaciones, en distintos grados, del tantas veces invocado “interés superior del niño”. Desde el robo de niños denunciado por UNICEF, hasta la “aceleración” de los procedimientos de adopción, pasando por la expatriación de niños haitianos con fines “humanitarios”.
Todo ello en violación de la Convención de los derechos del niño, de la Convención sobre Adopción Internacional, de las Directrices de la Oficina del Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados sobre la protección de los niños en caso de conflictos armados o catástrofes naturales y de las recomendaciones de UNICEF y en contra de lo que sostienen los organismos especializados en el sentido de que, en circunstancias como las que está atravesando Haití , hay que PARALIZAR los procesos de adopción, no hay que iniciar nuevos, no hay que usar indebida y abusivamente la calificación de huérfanos, sino de “niños no acompañados” hasta que no se sepa con certeza la suerte corrida por sus padres y su familia próxima. E insisten en que hay que evitar la expatriación de los niños, para evitar que se les sume al trauma de la catástrofe, el trauma de separación abrupta de su medio habitual y de la ruptura de todo lazo familiar.
Holanda se llevó de Haití en un vuelo 109 niños que, al parecer, ya se hallaban en proceso de adopción, Estados Unidos se llevó 53 niños a Pittsburg “para mejorar su estado de salud, aunque informaciones aseguran que ello facilitará los procesos de adopción por parejas que reúnan los requisitos”. Es decir que debe entenderse que esos 53 niños ni siquiera estaban en proceso de adopción. Francia ya expatrió a más de 120, al parecer como resultado de una “aceleración” del proceso de adopción.
Según una portavoz del UNICEF, Veronique Taveau, la política del organismo internacional es lograr la reunificación de la familia a toda costa y en ese sentido expresó su preocupación por la decisión de algunos países de acelerar los trámites de adopción.
Incluso cuando el trámite de la adopción está terminado “Las Autoridades centrales de ambos Estados se asegurarán de que el desplazamiento se realice con toda seguridad, en condiciones adecuadas y, cuando sea posible, en compañía de los padres adoptivos o de los futuros padres adoptivos”, como indica el artículo 19 inciso 2 de la Convención sobre la Adopción Internacional.
Es decir que en circunstancias tan dramáticas como éstas, los padres adoptivos deberían ir a buscar al niño adoptado y no esperarlo en el aeropuerto de llegada.
En resumen, no se trata de “ayudar” a Haití sino respetar a su pueblo en tanto que seres humanos, de devolverle lo que es posible devolver de todo lo que le ha despojado en 500 años. En dinero, en reforestación, en desarrollo agrícola diversificado, en equipos, en reconstrucción, etc.
Y, como primera prioridad, evacuar todas las fuerzas armadas extranjeras de su territorio". Fuente: http://www.argenpress.info /28-01-2010
2. El vaciamiento y la destrucción del potencial proveedor de agua
Desde Boletín de Noticias de Movida Ambiental
PARA IR REFLEXIONANDO
"...La crisis ambiental que enfrentamos
Se relaciona de manera estrecha con nuestra pérdida de valores y de principios".
¿Hubo principios y valores en el Gobierno para defender el Impacto Ambiental y
la contaminación de nuestras Aguas?
¿Se perdieron los valores éticos, morales, republicanos y de elevada responsabilidad para evitar daños irreparables y el saqueo de nuestros recursos naturales?
¿Se anestesió la conciencia? ¿Se pulverizaron las agallas que demostramos en otros momentos cruciales de nuestra Historia?
¡El agua nos debe unir y unidos al agua defender su pureza y la pureza de nuestros ríos y la vida de nuestros hijos!
Si estamos dispersos no habrá unión que fortalezca la defensa del Medio Ambiente y
el Potencial Hídrico incluido Acuíferos, Glaciares y los cauces de cada manantial de nuestra Cordillera.
Y la pregunta se impone: ¿cuánto oro se llevan y cuánta basura nos dejan?
¡La Historia marcara un hito sobre la degradación de la Madre Naturaleza!
R. Gómez Mederos (Rebelión), en “El estrecho camino del agua en la región. Transnacionales versus pueblos”, ractifica:
"Hay una soberanía que no se discute, y es ésa, la de tomar el futuro en nuestra manos".
Advierte:"Para los capitalistas globales, la crisis de acumulación financiera mundial ha menguado sin muchos sobresaltos, resuelta sin más, en un mayor acopio de plus valor, explotación, abaratamiento de mano de obra mundial a niveles de esclavización y humillación; como en los mejores momentos de la colonia, a costa de la degradación, destrucción de recursos humanos y no humanos, dando como resultado el desplazamiento de poblaciones enteras a campos de refugiados, y la constante migración de los sectores más pobres de los países víctimas de esta nueva y brutal forma de coloniaje, basada en el despojo y la destrucción de los bienes naturales.
El sistema de producción capitalista, su dinámica y la lógica de su funcionamiento, no pueden ser efectivos, mucho menos rentables, sin la explotación de otros seres humanos, como así también, sin la depredación, despojo y desposesión del ambiente y la diversidad biológica, su modo de ganancia, se asienta, precisamente en estos dos parámetros.
Las consecuencias de dos siglos de capitalismo están a la vista; este no ha construido una verdadera relación de los seres humanos con la naturaleza, sino que en poco tiempo, y sin ser apocalíptico, ha devastado el planeta, a tal punto que es la supervivencia de la misma humanidad la que está en juego.
Esta debacle climática tiene como raíz al sistema de producción capitalista, es decir, estamos viviendo las consecuencias de esta forma de producción. La humanidad pende de un fino hilo a punto de cortarse, caminamos la fina ladera del fin, y el brutal sistema no sacia su gula de consumo para alimentar su monstruo interno, esta inaugurando este nuevo festival del saqueo y pillaje ultramoderno, produciendo más y más desastres.
En este nuevo relato de coloniaje, nuestros «territorios» son el objetivo inmediato, y en ellos, el agua y las riquezas biológicas y mineralógicas, el preciado botín.
Esta crisis climática y ecológica en general que sufre nuestro planeta, amenaza con agravarse cada día más y las consecuencias serán catastróficas. El presente es dramático, el futuro es incierto y para nada esperanzador, a la hora de ver la indiferencia y el doble discurso de los Estados para abordar el tema.
Los efectos de este desequilibrio térmico que afectan climáticamente a nuestra tierra, tienen fuerte impacto en America del Sur, y por ende en territorio argentino.
Las regiones norte, noroeste y centro son unas de las zonas en donde el efecto climático negativo y su dinámica destructiva están influyendo paulatina pero efectivamente en el territorio, modificando en gran parte la flora y fauna de estos lugares. Las sequías y la falta de lluvias, en las provincias de La Rioja, Mendoza, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y San Juan, provocó que en algunas de ellas se declare la “emergencia hídrica”. Las provincias del centro, como San Luis y Córdoba, sufren también los impactos de esta crisis hídrica.
Córdoba sin agua y mucha soja
El desguace y desacreditación de la otrora Empresa Provincial de Obras Sanitarias, en la época de oro del neoliberalismo de los noventa, sólo le sirvió a la poderosa compañía transnacional del agua Suez-Roggio, llamada provincialmente Aguas Cordobesas, la cual ha hecho de los tarifazos una costumbre, aumentando, sólo en el 2008, el sesenta por ciento. Las inversiones de esta transnacional del agua han sido ínfimas, con respecto a las verdaderas necesidades de los cordobeses, siendo su principal objetivo las ganancias por sobre todo.
Es evidente la relación entre la crisis hídrica de nuestros territorios y las compañías capitalistas que administran el recurso. El popular Lago San Roque, construido en el año 1944, cuando la población era de tan sólo 300 mil habitantes, actualmente abastece a unas 900 mil personas de la zona norte y del gran Córdoba, encontrándose a 6,5 metros por debajo de la cota del vertedero, lo que significa, además de un record histórico, que el agua no es suficiente para todos.
Además de lo ya dicho, la provincia de Córdoba, posee 5,7 millones de hectáreas de territorio sembrados con soja transgénica, en manos de su poderoso “complejo agroindustrial exportador”, vinculado a las transnacionales Monsanto y Cargill, además de a la aceitera Deheza. Este complejo agroindustrial se lleva, aproximadamente, el 75 % del consumo de agua de la provincia, apareciendo nuevamente el vínculo entre crisis hídrica, modelo extractivo primario y compañías transnacionales.
Otro grave problema vinculado a la crisis hídrica que Córdoba esta viviendo, es la expansión desmesurada sobre la tierra para uso del negocio inmobiliario, lo cual ha colapsado la capacidad de servicio de Aguas Cordobesas, sobrecargado por la falta de inversión en infraestructura.
El 96% de los bosques nativos de la provincia fueron devastados en nombre de la ampliación de la frontera verde, sustentado precisamente, en esta concepción de desarrollo.
Queda claro entonces que el desastre hídrico cordobés reside en todo este esquema extractivo, planteado como modelo de desarrollo.
Salta y un futuro de sequía
Salta, en toda su extensión, limita con seis provincias argentinas y con tres países. Ya en diciembre del año 2003, el gobierno formó un comité de seguimiento y control del sistema de abastecimiento de agua para consumo humano. Aún así, el problema está lejos de solucionarse; el drama que enfrenta surge al igual que en otras provincias de Argentina, a partir de la privatización de la empresa estatal que administraba el recurso en todo el país.
Con la privatización de Obras Sanitarias del Estado, que en la provincia era Administración General de Aguas de Salta, la problemática se agravó, a tal punto que lo único que hizo la compañía privada, Aguas de Salta S.A., fue acopiar ganancias y subsidios del Estado, sin resolver el problema de fondo, que es la justa distribución del agua de los salteños, a los salteños.
El interior de esta provincia, una de las más promocionadas en Argentina por su belleza, sufre un olvido generalizado. Aguas de Salta S.A. instaló obsoletos medidores de desecho comprados a Canadá, los cuales fueron colocados, primero en los hogares más pobres, y luego, en los de la alicaída clase media salteña.
La Junta Coordinadora Popular por el Agua ya denunciaba en el año 2007 todos los parámetros dañinos que Aguas de Salta pasaba por alto, y que eran y son perjudiciales para la salud de la población, como en el caso de San Antonio de los Cobres, donde se encontró un alto contenido de arsénico, con valores de 0,1 mg/l, cuando lo permitido por la Organización Mundial de la Salud es 0,01 mg/l, o sea, diez veces menos de lo encontrado. El ingreso de agua sin tratar es un problema en los departamentos de Tratagal, Metán, San Martín y el conocido Oran, donde esta situación es muy habitual.
Desde que el gobernador Urtubey, en mayo del 2009, bajo la presión de la “Coordinadora Popular por el Agua” y el pueblo salteño, re-estatizó el servicio de aguas, operada y gerenciada desde 1998 por Necon, firma de Juan Carlos Relats, bajo el nombre de Aguas de Salta, amigo personal del entonces gobernador Romero y de los Kirchner (una de las razones de por qué el ex gobernador prefirió a Necon por sobre Exxel Group), parecía que las cosas iban a cambiar, pero no sucedió de esta manera.
El problema del agua en Salta no sólo tiene que ver con las deficiencias de la empresa administradora (sea privada o estatal), o con la expansión de la frontera agropecuaria en manos del los monocultivos de soja transgénica, con el consiguiente desmonte y desertificación, sino mas bien, con un conjunto de proyectos mineros.
El gobernador Urtubey, asesorado por su par José Luis Gioja de San Juan, tiene bajo la mira un combo de concesiones mineras, las cuales cabe recordar son culpables hoy de la contaminación de las aguas y el aire salteño con Boro, proveniente de una de las minas de bórax mas grandes del mundo, en Tincalayu.
El futuro de las poblaciones y de toda la vida en Salta, es verdaderamente incierto y desesperante.
La puna salteña y su agua a punto de ser herida de muerte
Y si algo le faltaba a Salta, era quedarse paulatinamente sin agua, para alimentar al gigante minero, la australiana BHP Billiton, una de las transnacionales del cobre más grande del mundo, que explota la mina La Escondida, en la puna chilena de Antofagasta.
El plan, sacado a la luz por el diario El Tribuno en el año 2008, prevé bombear a la puna chilena, 6000 litros de agua por segundo desde pozos subterráneos que ya empezaron a construirse en el 2007, en las zonas de la Quebrada del Agua, Laguna Socompa, el Salar de Llullaillaco y el Salar del Río Grande, a muy pocos kilómetros de la línea cordillerana que separa Salta de Antofagasta.
Los 6000 litros de aguas serán bombeados desde dos acueductos que nacerán en Socompa y Sico, hacia Antofagasta, con destino a las minas La Escondida y Chuquicamata. La construcción del acueducto hasta La Escondida desde Socompa, costaría 203 millones de dólares, y la línea a Chuquicamata desde Sico, 224 millones de dólares. Las empresas asociadas al proyecto cobrarían 1,5 dólares el metro cúbico durante 20 años, lo cual les redituaría 5700 millones de dólares.
El tratado binacional de Complementación Minera entre Argentina y Chile, firmado en la nefasta década de los 90 por Menem-Frei, es el instrumento legal con que las mineras argumentan a su favor, para llevar a cabo el plan de exportación de agua desde Salta para las mineras en Antofagasta.
Los acuíferos Punta Negra y Monturaqui de Atacama en la puna chilena, “secados” por la gigante La Escondida, son los testigos silenciosos de lo que le puede pasar a la puna salteña.
La avaricia y la brutal depredación de las compañías transnacionales del mundo globalizado se asientan sobre las cabezas indefensas de los pueblos empobrecidos de antemano, maniatados en una esclavitud anticipada.
Inofensivos, miramos el horizonte de nuestro futuro, mas bien el futuro de nuestro futuro, sin poder articular siquiera una palabra ante tanta destrucción, una palabra siquiera, que de algún modo se convierta en grito, tal vez en puño cerrado.
El centro oeste, un desierto sin agua, en un oasis de minerales
Hay una pelea en la que estamos involucrados, una pelea atroz e histórica que, a la larga, va a dormir en los fríos brazos del relato que alguna vez dijo, ganamos la batalla. Y de eso se trata, de ganar esta guerra de desigualdades, en donde unos pelean la batalla por la vida de esta pelota suelta, llamada planeta, y otros, los menos, la batalla por salvar este sucio invento de la historia y de la humanidad, llamado capitalismo.
En Argentina, esas batallas desiguales se libran como en otros lugares, en el centro oeste, en San Juan, Mendoza, La Rioja y más al norte, en Catamarca. El agua, es el elemento en cuestión, por lo que la pelea se hace más cruda y desigual. La Rioja, por ejemplo, enfrenta una de las crisis hídricas más grandes de su historia.
La Capital, Chamical y Chilecito, son los departamentos mas afectados, pese a contar con diques y embalses (Olta, Chañarmuyo, El Saladillo, Villa Unión, La Aguadita, Los Sauces, El Cisco, El Portezuelo, Anzulón), además de represas (Pinchas, Chuquis, Anillaco, El Garabato). Por tal razón, los tres departamentos con la mayor densidad poblacional de la provincia declararon en Emergencia el Servicio de Provisión de Agua Potable.
Si hoy la Rioja y sus departamentos más poblados sufren el flagelo de la sequía, ¿qué pasará mañana si se instalan en la provincia los proyectos mega mineros, que utilizan millones y millones de litros de agua diarios?
El proyecto minero de Barrick Gold en los nevados del Famatina es un ejemplo de minería a cielo abierto en la zona de los poblados de Chilecito y Famatina. Es precisamente en estos nevados en donde nacen las vertientes de agua de la región, el acueducto del ”Famatina provee el 20% que se consume, y también del mismo lugar, solo que a 280 mts de profundidad sacada con bombas de 165 Hp, de 22 pozos subterráneos, completan el otro 80%”.
En la cima de los nevados del Famatina se forma el río Los Amarillos, está formado por tres vertientes de, El Amarillo, Del Marco y Achavil uniéndose los tres aguas abajo, en la localidad Los Corrales, recorriendo luego Carrizal, Plaza Nueva, Plaza Vieja, Guandacol y Quebrada de Copayán, hasta Santa Elena. Todas estas localidades hacen uso de esta sola cuenca, que produce, un promedio de 782 litros por segundo, los cuales se utilizan principalmente para el riego agrícola. La poderosa Barrick Gold consumirá, de consumarse el proyecto, entre 72 y 432 millones diarios, lo que sería entre 4,73 y 28,8 mas de lo que necesita todo Chilecito para consumo, sin contar con el agua para riego agrícola y el turismo, esto considerando a la Organización Mundial de la Salud, que prevé un consumo promedio de 300 litros de agua per cápita, lo que da 15 millones para los 50 mil habitantes de Chilecito.
Es evidente que el agua, o es para las mineras o para el pueblo del Valle de Famatina.
San Juan a la cabeza de un sideral drama hídrico
La misma pregunta se hacen los pobladores de San Juan, la provincia del centro-oeste más valorada por las compañías transnacionales mineras, por su riqueza en minerales estratégicos y críticos.
Los habitantes de San Juan, especialmente del departamento Jachal, están sufriendo el flagelo de la falta de agua y la contaminación con altas cantidades de arsénico, boro y otros metales, desde que la Mina Veladero, de la poderosa Barrick Gold, empezó a funcionar en 1995. A comienzos de esta, mediciones realizadas en el Río Jachal, arrojaban valores de arsénico de 0,069 mg/l de agua, en la actualidad este valor se ha incrementado a 0,260 mg/l.
Los más de 10 millones de litros de agua diarios que utiliza la mina, tomados del Río Las Taguas, elimina el ablandamiento de la cantidad de arsénico que naturalmente posee el Río Jachal.
Las explosiones y voladuras de la montaña ayudan en este proceso, haciendo que minerales y metaloides se desplacen por los aires, contaminando vastas regiones.
La prueba de que al agua la están consumiendo las mineras está en que el mismo gobierno de la provincia, junto con el IPEEM (Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras), pagó 21 millones de pesos por 20 kilómetros de acueducto, que van desde Pampa del Chañar hacia la ciudad de Jachal. Sospechosamente fue el IPEEM, un instituto minero, quien hizo su aporte a esta obra hídrica.
Es evidente que el malestar de los jachalleros los llevó a buscar una solución a medias, ya que la dificultad mayor se encuentra en el agua de riego para los cultivos.
Los productores, quienes vienen denunciando el encarecimiento de sus productos, en antaño exportables, deben tomar agua del Río Cura, uno de los afluentes del Río Jachal, que toma importancia al desaparecer, prácticamente, las aguas puras del Río Las Taguas, tributario también del río homónimo.
El drama hídrico sanjuanino no termina aquí, pues esta es una provincia semi desértica, y por lo tanto lo escaso es el agua.
En el año 2008, el nivel de las nieves superó en 26% al de 2009, de tal manera que la medición para el primero fue de 2100 Hm3 y para el segundo de 1600 Hm3, o sea al límite del límite, sin comenzar todavía el mega proyecto Pascua-Lama.
Por este motivo el Dique los Caracoles (recientemente inaugurado por el gobierno de Gioja) debió suspender su llenado hasta nuevo aviso, siendo su cota actual de 1000 Hm3, cuando lo mínimo necesario, es 1200 Hm3. En cuanto al conocido Dique de Ullum, fundamental para la recarga de agua destinada al consumo y riego agrícola en el Valle de Tulum, está por debajo de los 3 metros necesarios.
El futuro del agua en la región depende de nosotros
La emancipación de los pueblos de las garras de sus enemigos históricos, los brutales colonizadores, siempre está en las manos propias y en la construcción de la resistencia ante el flagelo de la muerte; para ello son necesarios la voluntad y el trabajo constantes, la persistencia en defender la vida misma, depende de nuestras manos e ideas.
Nadie sabe cuánto costara darle forma al relato de nuestra propia historia, quién quedara en el camino y quién acompañará hasta el final. Pero hay algo verdadero por hacer y habrá que hacerlo, cueste lo que cueste; es preferible eso a ver a nuestros hijos, el futuro de nuestro futuro, arrodillados al éxodo de la propia tierra, a la humillación del destierro del cuerpo, que está en definitiva ahí, en el mismo lugar en que la montaña descansa, en donde el río corre fresco, allí donde el aire alimenta nuestros pulmones y el de los otros no humanos, como en el principio del principio.
“Cuando un imperio proclama la paz trae guerra, cuando exalta la solidaridad esconde un ataque, cuando reclama adhesión trama entrega y cuando ofrece amistad distribuye hipocresía” ". Fuente: www.rebelion.org / Argentina/ 27-1-10
3. El privilegio del súper negocio de oligopolios imperialistas sin importar los pueblos o la humanidad entera
Marcelo Giraud, licenciado en Geografía e integrante de la Comisión Ambiental Minera de la provincia de Mendoza, en "Chile-Argentina: una cordillera enajenada. Políticas y perspectivas de la minería",señala que la megaminería a cielo abierto "ha experimentado un crecimiento muy fuerte" en Argentina y aclara que su análisis del tema procura "ver en qué medida se justifica este desarrollo de la minería y en particular la metalífera". Porque hoy el oro, junto con el cobre, es el gran objetivo de esta actividad.
Plantea que "es oportuno indagar si nuestro país, o cualquiera, ha de correr con los riesgos implícitos en la actividad minera para un tipo de producción u otro, para la joyería o el almacenamiento de lingotes, cuyo valor social de uso es realmente, muy discutible".
Especifica sobre la irracionalidad de la extracción de oro: "Barric Gold pretende extraer en Pascua Lama 14,4 millones de onzas de oro. Si lo llevamos a toneladas, son apenas 447, lo cual, dada la densidad del oro, son 23 m3 de oro y me pregunto si esa cantidad justifica remover 1.800 millones de toneladas de roca, de las cuales el 82% es mineral estéril, o utilizar 170 millones de m3 de agua, y dado que este proyecto prevé una lixiviación por un período de 21 años, es equivalente al abastecimiento de agua para consumo hogareño de 22.000 familias durante ese período. La potencia eléctrica requerida es de 110 megavatios/ hora, para un consumo total de 19,5 millones de megavatios por hora y un consumo anual de casi 1.000.000 megavatios/ hora - cantidad similar a todo el consumo residencial de la provincia de Mendoza en 2006, o sea el consumo promedio de casi 400.000 hogares-. También requerirá 943 millones de litros de lubricante; casi 500.000 toneladas de explosivos (el total de lo arrojado en la segunda guerra mundial alcanzó a 1.200.000 toneladas); 379.000 toneladas de cianuro de sodio (1.426 camionadas por año, o 4 camiones diarios cargados de cianuro, transportados desde el puerto hasta la alta montaña, a más de 4.500 m de altura).
Un gramo de oro mide 3,7mm de lado. Cada gramo de oro extraído de Pascua Lama requerirá minar 4 millones de gramos de roca, utilizar 380 litros de agua, 43,6 kw/h de electricidad, es decir, el consumo promedio de una familia por semana; 2 litros de gas-oil, 130 cm3 de lubricante, 1,1 kg de explosivos y 849 gramos de cianuro, que equivalen a 4.200 dosis letales. Eso no significa que ese cianuro sea indestructible y vaya a parar íntegramente a la contaminación del medioambiente.
La molécula de cianuro se puede destruir en gran parte, pero algo de ella queda en las colas. En un caso de filtración la solución de cianuro se mezclará con los acuíferos.
Veamos qué pasó con el mercado mundial del oro el año pasado. La oferta total fue de 3.800 toneladas; un 63% provino de la extracción minera y una parte menor de los tesoros nacionales. Esto significa que los bancos centrales están tendiendo a vender oro. Un 30% es oro reciclado. En cuanto a la demanda, sólo un 12% corresponde a los usos industriales y odontológicos; un 30% tuvo que ver con usos especulativos en tanto capital (lingotes y monedas), y un 58% fue destinado a la joyería. Entonces cobra fuerza esta relación que trataba de hacer cuando hablaba del desarrollo sustentable: ¿es la joyería una necesidad humana que justifica todos los impactos sociales y ambientales del oro? El uso industrial del oro puede considerarse legítimo, pero el oro como capital es mucho menos justificable.
Si miramos las reservas de oro y los usos útiles, vemos que a lo largo de la historia se han extraído unas 160.000 toneladas, según el World Gold Council, de las cuales unas 30.000 están en los bancos centrales. La industria de la odontología utilizó 430 toneladas en Europa el año pasado. Con las reservas existentes en los bancos centrales podrían satisfacerse los usos industriales y odontológicos durante 69 años y si consideramos la totalidad de la extracción durante casi cuatro siglos, el oro puede ser reciclado, como la gran mayoría de los metales. Mi postura es que no se justifica esta explotación tal como se la plantea actualmente (...)".
Fuente: Realidad Económica Nº 248 de noviembre/ diciembre de 2006 / www.iade.org.ar
Hemos recurrido a reseñas para adentrarnos en el hecho de que el funcionamiento de la producción capitalista hacia la eficacia en aumentar la tasa de ganancia intensifica la explotación de los trabajadores y los pueblos pero, también, la de la naturaleza. Ambas expoliaciones se dan simultáneamente e implican enfermar, matar, mutilar y torturar con la miseria y las catástrofes socio-ambientales. Aún más, encaminan hacia un planeta inhabitable o sin condiciones para la vida. Situación que ya sufren millones de despojados de sus derechos humanos y que se anticipa en el avance de la desertificación por los agro negocios, los enclaves exportadores de hidrocarburos, la megaminería a cielo abierto, el vaciamiento de los mares y ríos, etc.
El coloniaje de esta época tiene como objetivo inmediato a nuestros «territorios» . Los ocupa y nos quita el agua, la energía y las riquezas biológicas y mineralógicas. Abarata la mano de obra a niveles de esclavización y humillación. Nos hace creer, para evitar nuestra sublevación masiva, que estamos en vía de desarrollo y nos apabulla con cifras récords en la cosecha de soja transgénica, con obras públicas que integran la IIRSA o las venas abiertas de Sudamérica. Nos argumenta sobre el imperativo económico de fomentar la instalación de los que oficializan como inversores extranjeros. En verdad, son los saqueadores que no nos dejan nada: ¡Sí! nos fuerzan a hacernos cargo de su devastación, de las enfermedades...y todavía más, a subsidiarlos. ¿Hasta cuándo?
Los progresistas e izquierdistas, en defensa del gobierno K, dicen que será hasta otra correlación de fuerzas. Sin embargo, no hacen nada por modificarla al centrar su militancia en procurar nuestra incorporación masiva a ser seguidores del matrimonio presidencial. Es que devalúan la organización y lucha de la diversidad popular contra las distintas expresiones del saqueo e impunidad de transnacionales y sus socios locales. Menosprecian nuestras capacidades de planificar y concretar otro país-mundo posible.
Lo cierto es que los poderes establecidos con Estado terrorista desde mediados de los setenta, la valoran. De ahí que la criminalicen y usen las campañas tanto mediáticas como demagógicas para cautivar a las poblaciones.
Correspondiente a la segunda hipótesis
Liberarnos del capitalismo nos exige afirmarnos como sujetos colectivos de derechos a partir de asumir que el «saqueo» de la recolonización en vigencia, se impuso con Estado terrorista y se garantizó, garantiza mediante la legalidad-legitimidad construida por los gobiernos de la democracia restringida desde 1984.
Esa toma de conciencia tiene la finalidad de construir poder popular de deliberación y decisión sobre cómo adueñarnos del destino común y hermanado con los pueblos del mundo. Contra esta voluntad emancipadora se halla la reestructuración iniciada en 1976 y profundizada constantemente hasta nuestros días que se despliega como:
1. Descentralización planificada por el BM para la dictadura de transnacionales
◊"Las multinacionales mineras gobernarán Chubut como en San Juan"
Tal como se esperaba, la anunciada "Sociedad" entre el gobierno de Chubut y las empresas mineras comienza a dar sus frutos. El director de Petrominera, Rafael Cambareri, anunció, con mucho entusiasmo, que la próxima semana vendrán a Rawson integrantes de la Asociación de Mineros Nacionales de San Juan para mantener reuniones con algunas instituciones de la provincia para que se vayan adecuando y preparando para el emprendimiento minero "Navidad".
Por Humberto Kadomoto
04/02/2010. "El funcionario radical de Das Neves dijo que la idea es conocer la
experiencia de San Juan, "al menos no queremos cometer los errores que
tuvieron ellos (sic).
Esto no hace más que reafirmar que las mineras vendrán de la mano de los
organismos que deben controlarlas y harán "LO QUE QUIERAN", o sea,
llevarse la mayor
ganancia posible, en el menor tiempo y al menor costo, dejando lo que siempre
han dejado: CONTAMINACION.
¿Para qué sirve este anuncio
de Cambarieri?
Para recordarnos que NADA HA CAMBIADO desde el (¿ex?) gobernador Maestro y pasando por (ex) gobernador Lizurume, el poder del oro seguirá "deslumbrando" a muchos funcionarios quienes actuarán como empleados de esas empresas, siendo anfitriones de quienes vienen a tratar de convencernos que destruir montañas y suelos, contaminar el agua y el aire para extraer "riquezas" que solo ellos (y algunos socios locales) se llevarán, servirá para el desarrollo de nuestra comunidades.
Ante esta "avanzada" del gobierno, cada vecino deberá debatir dentro de las Universidades, dentro de las escuelas, oficinas públicas, cámaras, juntas vecinales, con estos "nuevos maestros de la minería".
¿Cómo funciona el programa de trabajo del gobierno y las mineras?
1) Abrir
una instancia de diálogo con las autoridades del gobierno de Chubut.
2) Abrir una instancia de diálogo con las autoridades legislativas de Chubut.
3) Abrir una instancia de diálogo con las universidades.
4) Abrir una instancia de diálogo con las cámaras representativas de la
actividad industrial y comercial.
5) Iniciar un proceso de comunicación sobre los habitantes de las ciudades mas
importantes de la provincia.
6) Iniciar un proceso de comunicación sobre los habitantes de las localidades
aledañas a los yacimientos ubicados en la meseta chubutense.
Temas "sensibles":
Desestimar
la actuación de empresas anteriores como Meridian Gold y Aquiline Resources.
Afianzar el trabajo sobre las áreas con potencial para la explotación de
minerales.
Detectar las posibles fuentes de conflicto.
Detectar las mayores necesidades insatisfechas en las localidades aledañas a los
emprendimientos.
Cooparticipación con las provincias de las regalías.
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◊"Técnicos Sanjuaninos vienen "a prepararnos" para el proyecto Navidad"
El director de Petrominera, Rafael Cambareri, confirmó que la próxima semana vendrán, a Rawson, integrantes de la Asociación de Mineros Nacionales de San Juan para mantener reuniones con algunas instituciones de la provincia para que se vayan adecuando y preparando para el emprendimiento minero "Navidad".
Diario de Madryn
04/02/2010. Cambareri dijo que la idea es conocer la experiencia de San Juan "al menos no queremos cometer los errores que tuvieron ellos; es como si nosotros debiéramos aconsejarles sobre el manejo petrolero y las cosas que no deben hacer porque perjudican al medio ambiente y en el mismo sentido San Juan, que en materia minera tiene mucha experiencia y excelentes profesionales nos vendrán a asesorar".
El funcionario espera que también participe el vicedecano de la Facultad de Ingeniería Minera de San Juan que se han ofrecido junto a profesionales para ir preparándonos para este emprendimiento aunque dejó en claro que la explotación minera en Chubut no comenzará el mes que viene, "los ingenieros son de San Juan vienen a dar charlas y a volcar sus experiencias, estas personas asesoran en todo el país en materia minera porque son expertos y los queremos escuchar".
En diálogo
con el Diario sostuvo que Petrominera no ha firmado nada y falta mucho para que
el proyecto Navidad se ponga en marcha "pero este año debería concluirse con
ese proyecto aunque estamos trabajando para los dictámenes del recurso del agua
y del medio ambiente y si la provincia decide actuar fuertemente con las minas
existe un activo muy importante que hay que aprovecharlo".
Regalías
En cuanto a las regalías mineras, Cambareri coincidió con las aspiraciones del
gobernador Das Neves en que no deben bajarse del 10%, "el proyecto Navidad es
muy importante, la empresa canadiense Pan American Silver que lo compró es muy
seria y lo hizo sin tener las firmas de la provincia pero falta mucho para
avanzar a pesar que estamos en el buen camino, hay pasos que deben darse pero
con precaución porque no tenemos mucha experiencia en este tema".
Cambareri
descartó que este año se pueda explotar el proyecto Navidad, "con mucha
suerte puede hacerse al final del 2012 pero hay que comenzar a trabajar ahora
porque para montar una empresa de esta naturaleza se requiere de muchos hombres
y por el tiempo de dos años para recién comenzar con la explotación".
Dijo que este año será de organización y de debate "pero la empresa quiere
empezar a trabajar así que sobre mediados de este año ya estará efectuando las
inversiones para que dentro de dos años se extraiga el mineral".
Un plus extra
En otro orden, Cambareri dijo que hay que ser solidarios con el
reparto de las regalías hidrocarburíferas y consideró que en los lugares donde
se extraen los recursos naturales debieran tener un plus extra que sea invertido
en infraestructura. Puso como ejemplo que Lago Puelo recibe más regalías
petroleras que Sarmiento siendo que esta ultima no ha podido reconvertirse en
materia turística, "tenemos un recurso natural como el Bosque Petrificado en
Sarmiento que para llegar al lugar no está asfaltado; entonces cuando hablamos
de equidad que sea para todos iguales".
Dijo que los recursos naturales se van terminando y que debe quedar otra actividad para que la región se reconvierta económicamente "lo que haremos en los pueblos donde se extraiga el recurso minero y que haya un fondo que no vaya para gastos generales sino que sirva para reconvertirlo en otra actividad" ".
2. Política de Estado de eterno pago-endeudamiento para el dominio sobre los pueblos
"Con la complicidad de los medios de comunicación dominantes, la población de Argentina se mantuvo ajena al mayor condicionante de nuestra economía, desde tiempos históricos: La Deuda Pública Externa. Pero el año nuevo cambió la tendencia y el tema se instaló en la agenda de los grandes medios. Por eso, la Red Nacional de Medios Alternativos sale al cruce para abordar con autenticidad y sin escamoteos, este sistema de dominio de los pueblos, como es la deuda.
Un conflicto de jurisdicciones, en apariencia pero de poderes al fin, llevó a una confrontación entre el Banco Central y el Poder Ejecutivo Nacional, por los fondos más convenientes para pagar deuda externa fraudulenta: Reservas o recorte del Presupuesto Nacional. Los dos sectores enfrentados coinciden, sin embargo, en pagar y engrosar un endeudamiento que sale de los flacos bolsillos de la mayoría del pueblo.
La Red Nacional de Medios Alternativos, en el año del Bicentenario y siempre, denuncia:
-PORQUE salimos de un colonialismo directo a otro que nos hicieron creer que era mejor: La Deuda Externa, un sistema de dominio de los pueblos.
-PORQUE La Deuda Externa es usuraria, delictiva. Nos mantiene eternamente endeudados a través de una suerte de diezmo laico.
-PORQUE la deuda pública es condicionante de las políticas económicas.
-PORQUE la globalización era la panacea universal. Pero contrariamente, se globalizó el pensamiento único, el hambre de Sur a Norte y una esperanza de vida demasiado incierta, con la ayuda invalorable de la Deuda Externa, siempre en alza aunque paguemos.
-PORQUE el Gobierno Nacional debe reconocer la deuda pública ilegal contraída por la dictadura cívico-militar genocida, investigada y reconocida en un resolución judicial que no llegó a sentencia (según Alejandro Olmos Gaona) porque no resolvió nada, pero existe y no debe pagarla el pueblo.
-PORQUE una vez más vuelve a endeudarnos el Gobierno Nacional de los Derechos Humanos, el mismo que había lanzado a los cuatro vientos la independencia de los mercados financieros. Y encima, de cada deuda contraída dirá una vez más que la operación ha sido exitosa.
-PORQUE lo pagado indebidamente nos llevó a un saldo acreedor que los organismos financieros deben reintegrarnos.
-PORQUE nunca pudimos decidir sobre las Reservas del Banco Central de la Nación. Pero nos atribuyen propiedad para pagar una deuda de la cual no somos deudores.
-PORQUE no queremos empujar más la puerta giratoria decimos: ¡¡LA DEUDA EXTERNA MATA!!
UNA HISTORIA DE FRAUDES, COMO LA DEUDA MISMA
Con la última dictadura cívico-militar, la deuda externa del país alcanzaba los 7.500 millones de dólares. El ministro de Economía, José A. Martínez de Hoz la multiplicó seis veces en función de los intereses de bancos extranjeros y en desmedro del aparato productivo del país. La inestimable ‘colaboración' de los organismos multilaterales de crédito quedó expuesta cuando a los tres días del golpe de Estado, el FMI otorgó un préstamo al gobierno de facto, cuando lo había negado al gobierno constitucional.
Se ignora -salvo excepciones- la investigación en el Juzgado Federal Nº 2, que resultó causa sentenciada y otras dos en pleno trámite, el origen de la deuda, sus características y beneficiarios; quiénes la instrumentaron y renegociaron fraudulentamente.
Se desconocía el destino de los fondos, además de encontrarse probados los 470 ilícitos denunciados. No hay registro de la deuda, se anotaba en una ‘libreta negra' o de ‘almacenero' el manejo de las reservas internacionales para que no fueran auditadas.
Para muestra basta la deuda de YPF, que de 363 millones de dólares en 1976 pasó a más de 6.000 en diciembre de 1983, sin ver ni tocar un sólo peso de supuestos préstamos.
Las tasas de interés llegaron a un 21%, alcanzando la deuda en diciembre de 1983 la suma de 45.000 millones de dólares.
La deuda pública con el Club de París, que se halla dentro del período 1976- 83, por lo tanto comprobadamente ilegítima e ilegal, inspiró a varias personalidades como Alejandro Olmos Gaona a tramitar una acción de amparo en defensa colectiva, para que el gobierno se abstenga de negociar con el Club..., y otra para suspender cualquier arreglo con los Bonistas que quedaron fuera del canje en el año 2005, en razón de la naturaleza ilegal de tales bonos.
Se busca impedir "la consumación de un acto que convalidará la legitimidad de una deuda, que es materia de investigación por la Justicia federal penal" y pide que se ordene al Poder Ejecutivo nacional, que "suspenda cualquier tipo de negociación, hasta tanto la justicia no se expida sobre la procedencia de las obligaciones que son materia de investigación".
Finalmente y por ahora, esta suerte de ping pong donde casi todos somos de palo, inspiró al presidente Néstor Kirchner, más que a su cónyuge, a hablar de la creación de una comisión bicameral que investigue la deuda externa durante un plazo mínimo de seis meses y la presentación de nuevas denuncias ante la Justicia.
Ante un panorama incierto y nada confiable, la Red Nacional de Medios Alternativos propone para el caso, el protagonismo de nuestros mayores referentes que han comprometido tantos años de sus vidas para llegar a la verdad de la deuda, además de organizaciones sociales y populares que garanticen la transparencia de la Comisión y no dejar el trámite sólo en manos de parlamentarios. Porque la verdadera contradicción que se debate está entre el saqueo de los acreedores o el bienestar de la clase trabajadora y el pueblo".
www.rnma.org.ar
rnma@rnma.org.ar
Fuente: AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH agenciawalsh@listas.nodo50.org; www.agenciawalsh.org / 29-1-2010
3. Frente para la batalla cultural contra la autodeterminación popular
A. Se planta en conocimientos científicos y prácticas profesionales
Raúl Zibechi se refiere a la séptima Carta Abierta y nos permite acercarnos a ese comportamiento intelectual en favor de la paz o el clima de negocios de quienes concentran y desnacionalizan la economía de Argentina expulsando de vivir en dignidad a las grandes mayorías. Advierte que, , en lugar de:
Identificarse con los sectores de la diversidad popular en pie de lucha reivindicativa, los estigmatiza: "La séptima Carta Abierta de un amplio grupo de intelectuales progresistas argentinos siembra dudas sobre la legitimidad de la protesta social. Carta Abierta surgió en 2008 para incidir en el conflicto entre los productores agropecuarios y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con el objetivo de enfrentar a la derecha y apoyar al gobierno. La movilización social no puede considerarse sin situarla, en cada momento, bajo las preguntas de su condición y legitimidad, puede leerse en la pieza difundida hace pocos días (Página 12, 22 de diciembre). “Ninguna de esas prácticas –agregan los intelectuales– está eximida del riesgo de caer en alguna forma de cooperación involuntaria con la destrucción de la vida colectiva”".
Actuar como los intelectuales comprometidos (con ser integrantes de la diversidad popular) que ejercen su actividad crítica poniéndola en discusión dentro de las organizaciones populares, incluyen el debate en los multimedios y son condescendientes con los gobiernos que no atienden a las necesidades y los intereses populares: "Dos hechos llaman la atención. Intelectuales que hasta hace poco tiempo apoyaban de modo incondicional a los movimientos, ahora dudan de su legitimidad. Y se permiten polemizar con ellos en los medios. El papel de los intelectuales comprometidos, siempre fue el de acompañar críticamente, o sea, formulando las diferencias en el contexto del propio movimiento, no ventilándolas en los medios. Esta actitud los coloca a distancia, digamos arriba y a la derecha de los movimientos. Por el contrario, las críticas a los gobiernos son apenas superficiales.
¿Cómo se puede abandonar la crítica cuando los llamados gobiernos progresistas no han encarado ninguna reforma estructural y se conforman con aplacar la protesta con políticas compensatorias? Para el MST, 2009 fue el peor año para la reforma agraria en el contexto de una correlación de fuerzas muy adversa. Joba Alves, de la coordinación nacional del MST, lo resume así: El gobierno federal hizo una opción clara por el agronegocio como modelo a ser aplicado en el campo brasileño y ha actuado con poco interés por la reforma agraria, que está siendo tratada como política compensatoria y sólo es aplicada en situación de conflicto social, no como política de Estado para combatir el latifundio y la concentración de la tierra (mst.org.br del 28 de diciembre). Sería ilusorio pensar que es un caso aislado".
Plantea: "Cuando las reformas estructurales por las que lucharon y dieron su vida generaciones de militantes se convierten en políticas compensatorias para aplacar conflictos, es porque algo ha tocado techo. Se impone reflexionar y prepararse para producir un viraje de largo aliento. En estos mismos días se está produciendo un interesante debate en Brasil (ihu.unisnos.br, de noviembre, página web del Instituto Humanitas Unisinos), sobre lo que algunos denominan el fin de la era de los movimientos sociales. El sociólogo Rudá Ricci, uno de los que intervienen en el debate, sostiene que vivimos una estatización de la sociedad civil, cuyo mejor ejemplo es el del movimiento sindical que forma parte del bloque de poder junto al capital financiero y las multinacionales brasileñas.
Una cuestión de la mayor importancia, que surge de ese debate, es la creciente diferenciación entre movimiento social y organización social. Mientras aquéllos se organizan sin jerarquías en torno al conflicto como práctica política cotidiana, las segundas tienen jerarquías, presupuesto fijo, fuentes de recursos regulares, formación política y técnica propia, equipamientos y sector administrativo, según detalla Ricci, quien se desempeña como asesor sindical y profesor universitario. El modelo que siguen estas organizaciones sociales es el de las organizaciones no gubernamentales, con las que mantienen estrechas relaciones de cooperación y de las cuales han interiorizado conceptos como sociedad civil y prácticas que buscan sustituir, sistemáticamente, el conflicto por las pláticas en espacios asépticos. Surge así un modo de hacer política de carácter burocrático, neutro, sin las urgencias ni las rabias de los de abajo, un estilo tecnocrático, para los de abajo pero sin ellos.
Veinte años después del Caracazo que puso en marcha el proceso bolivariano y 16 años después del Ya basta zapatista, parece evidente que una era de los movimientos está llegando a su fin. La trasmutación de movimientos en organizaciones jerarquizadas y cooptadas, sometidas a los gobiernos y a la cooperación internacional, ha jugado un papel decisivo en la clausura de ese periodo. Aprender cómo fue el proceso puede resultar útil para quienes creemos que las dificultades actuales están lejos de representar el fin de los movimientos y son apenas un recodo en el camino. Recuperar aquel estilo horizontal, aquellos modos rebeldes y subversivos, será una señal de que un nuevo ciclo está naciendo. Lo central, no obstante, será recobrar la centralidad del conflicto –y no sólo de la movilización– como eje articulador de los movimientos, de la organización y la conciencia de los de abajo". La Jornada
Fuente: www.biodiversidadla.org/ 14-1-10
B. Comparte con la derecha, el objetivo de mantenernos objetos suyos
Raúl Zibechi nos permite explicar porqué estos intelectuales progresistas e izquierdistas contribuyen a la gobernabilidad del sistema de saqueo e impunidad. Dice: "La emergencia de nuevos sujetos constituidos en el sótano de nuestras sociedades, los llamados excluidos, pone de cabeza el saber-hacer de los especialistas. Sobre todo para quienes se han formado en la convicción de que el conocimiento de los otros, ya sean los indios, los campesinos o los pobres “no sólo era considerado no pertinente, sino incluso como uno de los obstáculos a la tarea transformadora del desarrollo” (Lander, 2000: 31).
Cuando estos obstáculos se convierten en sujetos, y comienzan a cambiar el rumbo de la historia, y además producen saberes que cuestionan el monopolio ostentado por los especialistas, o sea, cuando los “objetos” se convierten en sujetos, las agencias tradicionales se enfrentan a un dilema. O niegan las nuevas realidades, o aceptan que ha nacido un sujeto epistémico diferente pero no menos trascendente, con lo que inevitablemente pierden poder y privilegios. No en vano las ciencias sociales fueron “fundadas en Europa en los siglos XVII y XIX fundamentalmente para apoyar y fortalecer la construcción de los estados-nación” (Walsh, 2004b: 2).
Los movimientos ponen en cuestión lo que tal vez sea la herencia más perversa de la modernidad: la relación sujeto-objeto. En América Latina, y probablemente en todo el tercer mundo, esta relación es una imposición del colonialismo, congelada como colonialidad del poder, que consiste en la clasificación y jerarquización de las diferencias (Quijano, 2000). Pero, de forma simultánea, establece el lugar epistémico desde el que se enuncia y legitima el poder colonial.
El debate acerca de la colonialidad del saber y del poder (Lander, 2000, Mignolo: 2003) recobra especial importancia, ya que el neoliberalismo ha producido una suerte de re-colonización de nuestras sociedades, en el sentido de extender la exclusión desde los sectores que históricamente han estado en esa situación (indios, afroamericanos), hasta abarcar a amplios sectores de las capas populares que durante el período del Estado de bienestar estaban integrados.
En efecto, las culturas originarias no conocían la relación sujeto- objeto, ya que sus cosmovisiones se asentaban en relaciones intersubjetivas en las que todos son sujetos: la pluralidad de sujetos es su característica más destacada (Lenkersdorf, 1996). En los sectores populares urbanos, por lo menos en aquellos “excluidos”, los modos de vida se organizan en torno a relaciones “conviviales”, en las que el aspecto relacional es determinante; el habitante del sector popular “no es comprensible como individuo –y pensarlo y caracterizarlo como tal es una ficción elaborada desde fuera–, sino como relación acaeciente” (Moreno, 2000: 171). Lo nuevo, entonces, es que los subalternos se están construyendo como sujetos culturales, políticos y también teóricos.
Me interesa destacar cómo se vienen produciendo nuevas ideas en los movimientos, ya que estos procesos iluminan, desde otro lugar, el tipo de relaciones que están naciendo; pero también muestran su contracara, las relaciones de dominación-subordinación impuestas por el colonialismo y reforzadas por el neoliberalismo. Esta actividad teórica tiene no sólo otros lugares de enunciación, y otros sujetos que la pronuncian, sino que conlleva otros presupuestos que trastocan o insubordinan las relaciones binarias tradicionales: sujeto-objeto, racionalidad-afectos, ciencia-mito, pasado-presente; escisiones fundantes para el pensamiento occidental estado-céntrico.
En general, los nuevos pensamientos son fruto de una serie de intercambios/interaprendizajes producidos en situaciones/lugares de pobreza/exclusión; o sea, el lugar físico son los márgenes del espacio capitalista y el lugar social es el sótano: áreas rurales o barrios periféricos de las ciudades, los eslabones débiles en las cadenas de colonización, o, en palabras de Mignolo, “las zonas de concentración anti-neoliberal” (Walsh, 2004a: 23). Los nuevos movimientos, a diferencia de las agencias que reproducen la separación y jerarquización sujeto-objeto, proceden en relación de interioridad abordando el conocimiento desde presupuestos éticos.
La antropóloga aymara boliviana gares de pobreza/exclusión; o sea, el lugar físico son los márgenes del espacio capitalista y el lugar social es el sótano: áreas rurales o barrios periféricos de las ciudades, los eslabones débiles en las cadenas de colonización, o, en palabras de Mignolo, “las zonas de concentración anti-neoliberal” (Walsh, 2004a: 23). Los nuevos movimientos, a diferencia de las agencias que reproducen la separación y jerarquización sujeto-objeto, proceden en relación de interioridad abordando el conocimiento desde presupuestos éticos.
La antropóloga aymara boliviana Silvia Rivera Cusicanqui considera que “el conocimiento, fetichizado y convertido en instrumento de prestigio y poder, puede volcarse en contra de las necesidades e intereses de la colectividad estudiada, y el investigador transformarse en agente inconsciente de su derrota o desintegración” (Rivera Cusicanqui, 1990: 50). Esta autora va más lejos, al entender que revelar los secretos del “otro” –no sólo del indio sino de cualquier sector subalterno de la sociedad– puede ser tan grave que “equivale a una traición” (Rivera Cusicanqui, 1990: 50). Lo que se reclama es el compromiso del investigador con el movimiento de los excluidos, no como consecuencia de una relación asimétrica (da lo mismo que se trate de la academia o del partido) sino del intercambio entre iguales. Este sería el sentido de las relaciones interculturales, desde el momento en que el compromiso con el movimiento de los pobres ocupa el lugar del método y la disciplina. Rivera Cusicanqui sintetiza, a propósito del potencial epistémico de la historia oral, el lugar y los resultados de la interacción entre el investigador y el sujeto social: La historia oral en este contexto es, por eso, mucho más que una metodología <participativa> o de <acción>: es un ejercicio colectivo de desalienación, tanto para el investigador como para su interlocutor.
Si en este proceso se conjugan esfuerzos de interacción consciente entre distintos sectores, y si la base del ejercicio es el mutuo reconocimiento y la honestidad en cuanto al lugar que se ocupa en la ‘cadena colonial’, los resultados serán tanto más ricos […] Por ello, al recuperar el estatuto cognoscitivo de la experiencia humana, el proceso de sistematización asume la forma de una síntesis dialéctica entre dos (o más) polos activos de reflexión y conceptualización, ya no entre un <ego cognoscente> y un <otro pasivo>, sino entre dos sujetos que reflexionan juntos sobre su experiencia y sobre la visión que cada uno tiene del otro (Rivera Cusicanqui: 1990: 61).
Si en la educación popular y en la investigación-acción la agenda es definida por el educador o el investigador, en este proceso la agenda –aun consensuada por ambos– responde a las necesidades del movimiento social. Al educador, al investigador o al militante, no sólo se le exige compromiso, sino algo más: “sujetarse al control social de la colectividad Llegamos entonces a una encrucijada: “¿Es posible una investigación tal sin que a la vez se desate un proceso de enamoramiento? ¿Cómo sería posible el vínculo entre dos experiencias sin un fuerte sentimiento de amor o de amistad?” (MTD de Solano y Colectivo Situaciones, 2002: 15).
Estamos ante la inversión del proceso en el cual el militante o el investigador son inmunes al contacto con el movimiento, en aras de la pureza de la línea política o de la objetividad de la ciencia. Afortunadamente, experiencias de este tipo son cada vez más frecuentes. Quizá los casos más conocidos sean los del subcomandante insurgente Marcos y el grupo de militantes que ingresaron a la selva Lacandona; pero el camino –que de eso se trata– no es muy diferente del que recorrieron los catequistas de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, y el propio Samuel Ruiz. Con el tiempo, fueron transformados por las comunidades. Por eso, para los zapatistas, lo decisivo no es quién habla sino “desde dónde se habla” (Subcomandante Insurgente Marcos, 2004: 5). La misma frase zapatista, preguntando caminamos, puede ser leída en movimiento, haciendo hincapié en la imbricación de ambos términos. Caminamos porque estamos en movimiento, y no podemos sino formularnos preguntas sin dejar de movernos, o sea, resistiendo. Pero a su vez preguntamos, lo que sugiere la existencia de una pluralidad de voces y de sujetos que disloca las relaciones de poder y apela al cómo de la política (Holloway, 1997). Sin embargo parece necesario avanzar un paso más, porque preguntar en movimiento supone también respuestas en movimiento. Esto, a mi modo de ver, indica que es el movimiento el aspecto determinante, lo que estaría en sintonía con la afirmación de Marcos en el sentido de que para ellos lo decisivo es el desde dónde se habla. La respuesta es en movimiento. No un lugar, como el partido o la academia, ni siquiera un movimiento entendido como institución, sino en movimiento, en resistencia. Así es como elaboran teoría los nuevos sujetos, dicen los zapatistas".
Destaca: "En Argentina, el Colectivo Situaciones y el MTD de Solano han desarrollado, en la práctica, el concepto de «investigador militante». Este es parte del movimiento social, no en cuanto a integrar la organización, sino como parte del deslizamiento que es en realidad todo movimiento, un acto de mover-se que lo atrapa y re-configura en la misma medida en que el militante investigador contribuyó a potenciarlo. Por otro lado, enfrenta un desafío de nuevo tipo. Sucede que los habitantes del sótano no emergen para actuar y pensar como actúan y piensan los incluidos. Los nuevos sujetos –los movimientos indios, los sin tierra, los piqueteros– no vienen a continuar la marcha interrumpida de los movimientos obreros, campesinos y estudiantiles de los sesenta. No se proponen retomar la tarea interrumpida por las dictaduras. Son fruto de otras genealogías, que los están llevando a recorrer otros caminos, caminos propios, pero sobre todo diferentes.
«Esos caminos otros» suponen esforzarnos por hacer del aprendizaje intercultural un arte de comprensión y traducción, que nos permita fecundar nuestros pensamientos con propuestas diferentes, nacidas desde otras cosmovisiones y desde situaciones que no pretenden ser respuestas omniabarcativas sino experiencias locales que, de todos modos, no tienen menos –ni más– importancia que otras a las que, sin embargo, consideramos centrales. Uno de los desafíos que surgen desde el sótano, desde el punto de vista del pensamiento, es hacia el concepto de síntesis –herencia colonial, a mi modo de ver–, que siempre es excluyente, aplana las diferencias. Síntesis es muerte, es cortar una parte de la vida, acotarla. Se trataría más bien de potenciar, de darle lugar a todos los pensamientos, como sostienen los zapatistas, sin que ninguno domine a los otros: pensamientos-arcoiris".
Fuente: La emancipación como producción de vínculos del libro "Los desafíos de las emancipaciones en un contexto militarizado" coordinado por Ana Esther Ceceña -1a. ed. - Buenos Aires : Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales -CLACSO - 2006.
C. Se limita a construir consenso amplio para el gobierno K
En la Crónica del taller "Lo colectivo como investigación” del Colectivo Situaciones (celebrado entre el 12 y el 14 de noviembre de 2008 en la sede de La Cartuja de la Universidad Internacional de Andalucía) hallamos cómo los gobiernos K han procedido para alejar la posibilidad de otro 2001-2002. Arranca de definir que estamos en: "Una época de crisis de la política pero en la que existe una incesante movilidad social que, a pesar de su invisibilidad (o, precisamente, por ella), "agujerea una y otra vez los intentos de normalización, alimentando luchas en todos los niveles y actualizando las figuras que expresan lo común" ".
Caracteriza: "en Argentina entre finales de 2001 y principios de 2003 fue un periodo de intensa politización en el que desde sectores muy distintos de la población se llevó a cabo un cuestionamiento radical del neoliberalismo que en las décadas anteriores se había implantado de forma especialmente agresiva en Argentina (y, por lo general, en toda América Latina). La insurrección popular de diciembre de 2001 -con sus "cacerolazos", sus cortes de calle y sus manifestaciones espontáneas en las que se acuñó el famoso lema "que se vayan todos, que no quede ni uno sólo"- logró expulsar al presidente Fernando de la Rúa y abrió una época de gran experimentación política y social en la que se desplegaron experiencias de autogestión muy interesantes y potentes.
Sin embargo, esta energía social comenzó a desactivarse con la llegada al poder de Néstor Kirchner (peronista identificado con los sectores más progresistas de su partido), cuando paradójicamente se produce un reconocimiento oficial de ciertas reivindicaciones históricas de la izquierda extraparlamentaria e incluso se incorporan argumentos y consignas anti-neoliberales a la retórica institucional. Algo parecido ocurre en otros países latinoamericanos, donde la movilización ciudadana contra el profundo deterioro social, político y económico que estaba provocado el neoliberalismo, propicia la emergencia de una "nueva gobernabilidad de tono progresista" que, en todo momento, mantiene una relación ambigua y conflictiva con los movimientos sociales que han contribuido a su triunfo electoral. Es una relación ambigua porque, por un lado, hay un proceso de instrumentalización y cooptación (de apropiación institucional de símbolos y discursos antagonistas), pero por otro, también se ponen en marcha ciertas dinámicas de interacción más positivas.
En el caso de Argentina, el gobierno "progresista" de Néstor Kirchner reconoció de forma más o menos explícita el valor de muchas de las ideas y propuestas que se habían planteado en las experiencias sociales que se articularon en torno al estallido insurreccional de diciembre de 2001 (experiencias que, no lo olvidemos, habían puesto en crisis la legitimidad del neoliberalismo). De hecho, a nivel discursivo y simbólico hizo numerosos "gestos" con los que pretendía mostrar su "profunda sintonía" con los movimientos sociales -derogación de las "leyes de impunidad", uso del imaginario de las luchas de los años setenta...-, e incluso emprendió un proceso de colaboración abierta con algunos colectivos que habían tenido un papel clave en las revueltas (por ejemplo, con el movimiento de trabajadores desocupados). Pero ese reconocimiento se plantea siempre en términos estrictamente "reparadores" (es decir, bajo la forma de demandas que compensar y/o de víctimas a las que resarcir) y, desde luego, no impide que termine reproduciéndose, aunque convenientemente reciclada y camuflada, la misma lógica económica neoliberal que había provocado el colapso social y económico de Argentina.
De este modo, a partir de finales de 2003, se origina un atascamiento de las dinámicas sociales y políticas transformadoras que se habían puesto en marcha en este país latinoamericano y se inicia un nuevo ciclo que se podría describir como "post-neoliberal" (pues el neoliberalismo no desaparece, sino que se reconvierte). Se entra, por tanto, en un momento de impasse, de estancamiento temporal de la política, algo que también podría decirse que ocurre a nivel global (al menos, en los países occidentales). Este impasse genera confusión y perplejidad: no se sabe hacia dónde nos lleva, pero sí se intuye que las herramientas teóricas y discursivas que se usaron en el pasado (incluso en el pasado más reciente; en el pasado, en el caso argentino, de las asambleas barriales de entre 2001 y 2003) ya no sirven para localizar los nuevos "puntos de apertura y conflicto", los intersticios por los que, a día de hoy, se pueden introducir enunciados transformadores.
En cualquier caso, el Colectivo Situaciones considera que este impasse no debe concebirse como una derrota ("tampoco es, evidentemente, una victoria"), sino como una oportunidad para reinventarse, para tomar un nuevo impulso y analizar cuestiones que en momentos de mayor tensión política suelen quedar en un segundo plano (por ejemplo, para analizar qué hay que hacer para mantener experiencias de autoorganización a largo plazo).
En opinión de este colectivo debemos enfrentarnos al actual impasse sin recurrir a polarizaciones esquemáticas ni a una visión nostálgica de luchas pasadas. La memoria de esas luchas debe ser un punto de partida para pensar los desafíos del presente, no una especie de referencia ideal (y, por tanto, de límite) que sólo conduce a intentar reproducir literalmente las respuestas que entonces se dieron y a hacer un uso retórico -tan solemne como ineficaz, tan vacío como desmovilizador- de discursos y símbolos, de enunciados y dispositivos de intervención ideados para un contexto histórico muy distinto al actual.
Esto es lo que, según el Colectivo Situaciones, han hecho los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner que han recurrido sistemáticamente al imaginario de las luchas revolucionarias de la década de los setenta (como si la historia fuera reversible y el neoliberalismo no hubiera cambiado el modo en que el Capital impone su dominio). Una estrategia tosca pero eficaz, pues gracias a ella han conseguido,
por un lado, dotarse de legitimidad (al subrayar el pasado revolucionario de los actuales dirigentes) y,
por otro, sacar fuera del centro del debate público la crítica radical al modelo neoliberal y a la lógica representativa que asumió gran parte de la ciudadanía entre 2001 y 2003.
Varios interlocutores locales del taller recordaron que también en España, cuando ha gobernado la izquierda se ha producido este doble proceso de apropiación y desactivación. Por ejemplo, ha habido una apropiación de la memoria de la oposición antifranquista, hasta el punto de que se ha construido un discurso oficial en torno a ésta que obvia que en su seno hubo planteamientos teóricos y prácticos que iban más allá de la crítica al Franquismo (como se analiza en el proyecto Luchas autónomas en el Estado español 1970-1977, coproducido por UNIA arteypensamiento) y que idearon formas de resistencia que huían de la lógica de la representación y apostaban por una democracia directa. Por otro lado, las victorias electorales del PSOE en 1982 y 2004 propiciaron una fuerte desactivación de la movilización ciudadana que había emergido en los años anteriores.
Otros participantes del taller indicaron que esto es algo habitual: el poder (entendiendo éste en un sentido amplio) intenta siempre desactivar e instrumentalizar las experiencias y energías sociales que tienen un potencial transformador y desestabilizador. Para ello trata de apropiarse de sus discursos y enunciados -de "fagocitarlos", de "vampirizarlos", algo que hace de modo cada vez más sutil y sofisticado (y, por tanto, difícil de combatir), lo que obliga al antagonismo a repensarse y reinventarse si no quiere quedar atrapado en imágenes y formas que ya han sido asumidas por el sistema.
No tiene sentido, por tanto, que los movimientos sociales caigan en una idealización nostálgica de luchas pasadas. Eso puede paralizarles (pues la comparación con el presente les desanima) o, lo que es igual de negativo, puede llevarles a sumergirse en una dinámica onanista que les impide localizar nuevas prácticas colectivas de enunciación en las que se expresa y manifiesta lo común. Por ello, según algunos de los participantes del taller, en momentos de impasse, los colectivos militantes no sólo tienen que permanecer atentos a lo que ocurre a su alrededor, sino también intentar construir espacios de acción y reflexión que posibiliten que sedimenten las energías políticas antagonistas que se generan en periodos de mayor movilización social. (...)
A juicio del Colectivo Situaciones, la irrupción en la escena mediática de Bombita Rodríguez ha sido "liberadora", pues este personaje cómico muestra lo anacrónico, forzado y absurdo que resulta la apelación solemne al imaginario de las luchas revolucionarias de los setenta (lo que ellos llaman el "setentismo") que está haciendo el gobierno argentino desde finales de 2003. Hay que tener en cuenta que este "setentismo" no sólo supone una utilización del pasado para legitimar el status quo actual (sugiriendo que los concienciados gobernantes de ahora son los inquietos revolucionarios de entonces), sino que también está bloqueando la emergencia de nuevas experiencias antagonistas, de nuevas figuras y categorías políticas que respondan a los desafíos y exigencias del presente.
Según el Colectivo Situaciones, Bombita Rodríguez se burla del imaginario revolucionario pero no lo hace desde una posición puramente cínica, pues su objetivo principal es ridiculizar el uso anacrónico y retórico de las luchas políticas de los setenta, no las luchas en sí mismas ni lo que éstas representan en la historia reciente de Argentina. Además, la "desolemnización" de ese imaginario posibilita una relación mucho más abierta y enriquecedora con dichas luchas que dejan de ser un referente ideal (tan intocable como inservible) para convertirse en algo real (con sus claros y oscuros, con sus ambivalencias) que incluso puede ser objeto de mofa (pero también servir como fuente de inspiración y de interrogación).
Algunos de los participantes del taller consideran que parecida función desolemnizadora cumplen ciertas iniciativas activistas actuales que recurren al humor y al sarcasmo, ya sea apropiándose irónicamente de códigos y estrategias propias de los mass media, llevando a cabo una deconstrucción de prácticas políticas tradicionales o camuflando mensajes contrahegemónicos en acciones y propuestas artísticas y culturales que tienen un claro componente lúdico y que no son percibidas (al menos, en una lectura superficial) como políticas (...)". Fuente: http://ayp.unia.es/index.php?option=com_content&task=view&id=488
D. Colabora en la disuasión que cierra a la construcción intersubjetiva de los de abajo
Ana Esther Ceceña explica "La creación de la no-comunidad (Ceceña, 2004a), la negación de los sentidos históricos colectivos, tan vigorosamente impulsada por el neoliberalismo, se combina con la instauración de una nueva cultura social que internaliza la «disuasión» (…) «La disuasión», categoría central para entender la política del sujeto hegemónico, lo lleva a crear y hacer uso de todos los medios para convencer, para persuadir al resto del mundo de que no hay otra opción (Thatcher dixit).
Esto transita, fundamentalmente, a través de la creación de asimetrías, ya sean intimidatorias o legitimadoras. La asimetría, en realidad, es una característica inmanente de un mundo en el que las condiciones naturales y sociales variadas se introducen al mercado como elementos de competencia, y en el terreno militar o geopolítico ha sido considerada, profundizada y aprovechada desde siempre. Actualmente, sin embargo, esta asimetría fue incorporada al pensamiento estratégico norteamericano como herramienta conceptual que orienta diagnósticos, políticas y acciones. (…)
El lugar decisivo para prevenir y/o disuadir cualquier intento por modificar las reglas del juego o por construir diques al dominio capitalista y apagar la rebeldía, la disidencia o la insurgencia es el «cultural», donde radican la memoria histórica, las cosmovisiones, las epistemes y las utopías.
Es ahí, en la creación de sentidos, donde se arraiga el más profundo desafío. En las comunidades humanas, en mi visión, hay una construcción de sentidos comunes que emana de la experiencia, del intercambio con la naturaleza de la que en realidad forman parte, de la observación e interacción con el cosmos y de las diferentes prácticas de vida. Los sentidos comunes son así construidos como explicaciones colectivas de aceptación general, que se van diseñando en el rumiar de las experiencias y observaciones cotidianas, en el pensar y en el hacer de la vida. Así, fue hasta la llegada del capitalismo en que la ciencia y la técnica lograron ser desarrolladas a tales velocidades que se adelantaban a las percepciones de la gente, produciendo resultados antes de que el proceso tuviera término o suficiente madurez para ser incorporado colectivamente.
La visión del sujeto (o sujetos) dominante, apoyada en nuevos instrumentos y herramientas de todo tipo y con la preocupación de la competencia, se empezó a producir unilateralmente, sin permitir un procesamiento colectivo que le diera sustancia. La solidez se fue supliendo con impacto; la socialización de las ideas encontró vías indirectas (televisión, por ejemplo) en las que los objetos empezaron a jugar roles cada vez mayores, eliminando la construcción intersubjetiva; las ideas se dejaron de rumiar, de compartir, y los sentidos comunes dejaron de ser una construcción de la comunidad (dejaron de ser comunes) para convertirse en nuevos productos, sólo que dirigidos a la conciencia(…)". Fuente: Sujetizando el objeto de estudio o de la subversión epistemológica como emancipación del libro "Los desafíos de las emancipaciones en un contexto militarizado" coordinado por Ana Esther Ceceña -1a. ed. - Buenos Aires : Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales -CLACSO - 2006.
Hemos recurrido a reseñas para poner en debate cómo bloquean a nuestra soberanía popular y analizar proyectos hacia la democracia directa e indirecta.
En mi propuesta "Democratizar desde hoy.¿Por qué?, ¿para qué? y ¿cómo?" me refiero a:
Agrupamientos claves para la soberanía popular-nacional:
Todos convergen en estar contra un Estado para el reinado e impunidad del 'Mercado', y en anticipar el Estado de la diversidad popular. En efecto, se destacan:
- El Encuentro de Memoria, Verdad y Justicia unifica las distintas luchas contra las varias modalidades del Estado represor de hoy con la existente (desde hace décadas) contra el Estado que aplicó terrorismo genocida en los setenta. También incluye a las de los trabajadores por toma de conciencia de que la criminalización tanto de la pobreza como de la protesta social es practicada para la gobernabilidad del sistema de saqueo y que la dictadura cívico-militar de 1976 a 1983 (precedida fundamentalmente por la Triple A y el Operativo Independencia) fue para implantar el proceso de acumulación de riquezas y poder de las transnacionales, los bancos globalizadores y sus socios locales que los gobiernos de la democracia restringida legalizan-legitiman.
- La Unión de Asambleas Ciudadanas denuncia degradaciones medioambientales, investiga para fundamentar cómo la armonía con la naturaleza hace a las posibilidades de trabajo presente-futuro y a la calidad de vida de todas las poblaciones y por lo tanto, promueve otro desarrollo contrapuesto al actual que consiste en impulsar a la mega minería; los agro negocios; la superexplotación pesquera e hidrocarburífera; la infraestructura integradora de Sudamérica (IIRSA) para vaciar al continente; los mega emprendimientos turísticos e inmobiliarios; etc.
- El conjunto de movimientos sociales propiciando otro tipo de Estado desde el posicionamiento (que crearon mediante sus respectivas luchas) en procura de modificar de raíz la economía y la infraestructura socioeconómica. Entre ellos están los que se esfuerzan por erradicar: ♦el sistema de la deuda pública externa, ♦las privatizaciones, ♦el achicamiento del mercado interno y del consumo básico de los de abajo, ♦el desmantelamiento del sector público, ♦la decadencia y destrucción ferroviaria para privilegiar el transporte automotor, etc. También encontramos los de empresas recuperadas por sus trabajadores, de economía solidaria y de dignos salarios y jubilaciones.
- La Red de Medios Alternativos y el gran espectro de espacios artísticos y de encuentros culturales que nos están ayudando a salir de la «cultura del silencio», a cuestionar las industrias culturales y a romper con la desinformación e incomunicación.
- Los pueblos originarios y el Movimiento Nacional Campesino e Indígena que, al afirmarse como sujetos de derechos y de autonomía, están abriendo a la recuperación de territorios para desarrollar el buen vivir, la soberanía alimentaria y el carácter pluricultural e intercultural de la nueva sociedad y el nuevo país-mundo.
Correspondiente a la tercera hipótesis
Liberarnos del capitalismo nos exige afirmarnos como sujetos colectivos de derechos a partir de asumir que el «saqueo» es ocultado (por los poderes establecidos) como crecimiento económico y modernidad cuando, históricamente, el recuperado modelo exportador consolida la condición de país empobrecido y dependiente. Pero hoy, a causa de la tecnología de gran escala, la devastación conduce a la destrucción irreversible de las condiciones de vida y trabajo de las poblaciones. Por eso, tengamos en cuenta a:
1. No hay post-liberalismo. Hay primarización y promoción de agronegocios
Claudio Katz (Rebelión), en "Latinoamérica (II)Del industrialismo a la exportación básica", sostiene: "El «modelo exportador» ha recuperado preeminencia, multiplicando la atadura de la economía zonal al vaivén de precios de las materias primas. Los grandes proyectos de infraestructura buscan garantizar salidas externas para los insumos codiciados por las transnacionales. La minería a cielo abierto, la deforestación y el uso irracional del suelo agravan las adversidades tradicionales del modelo extractivo y afianzan el peligroso deterioro del medio ambiente. Este esquema es avalado por CEPAL, que reemplazó el viejo industrialismo por una insostenible reivindicación de la primarización.
Estados Unidos busca recuperar las posiciones perdidas en la región para reforzar su aprovisionamiento de insumos básicos. Europa no disputa preeminencia política, pero sí negocios y podría quedar afectada por el deterioro económico de España. La llegada de China entraña un desafío mayor en la disputa por el botín de minerales, alimentos y combustibles. La industria latinoamericana se amoldó a la creciente penetración de las corporaciones multinacionales. Su gravitación ha disminuido, pero no desapareció como sector de peso. Las viejas burguesías nacionales promotoras del mercado interno han sido reemplazadas por burguesías locales que jerarquizan la exportación. El nuevo esquema no implica extranjerización total. Los capitalistas latinoamericanos continúan manejando sus Estados, con mayor inclinación por la asociación trasnacional. La incorporación de México, Brasil y Argentina al G20 y el apoyo al FMI como reorganizador de las finanzas mundiales ilustran esta imbricación. El Fondo no ha cambiado y continúa administrando el ajuste al servicio de los banqueros.
Es erróneo atribuir un perfil “posliberal” a gobiernos que privatizan recursos básicos, mantienen estructuras fiscales regresivas y apuntalan el agronegocio.
El vaivén de los precios internacionales de los insumos incide como nunca sobre la economía latinoamericana. México depende de los ingresos que aportan las ventas de petróleo, Argentina ha quedado atada a la valorización y depreciación de la soja y Brasil está pendiente de los productos básicos que comercializa. Esta subordinación a la cotización de metales, alimentos o combustibles es muy superior en los restantes países de la zona.
LA PRIMARIZACIÓN A DEBATE
Es indudable que el modelo exportador ha recuperado preeminencia en la región. Los grandes proyectos de infraestructura buscan garantizar salidas externas para materias primas elaboradas siguiendo el esquema extractivo. Los principales conglomerados concentran su actividad en el sector primario, recreando la especialización que históricamente empujó a Latinoamérica a un status periférico.
Entre 1985 y 1996 se extrajeron 2.706 millones de toneladas de productos, compuestos en un 88% por minerales y petróleo. La región es muy codiciada por las compañías mineras, que explotan los cuantiosos acervos de cobre y hierro y los grandes yacimientos de litio y uranio. También reúne las reservas más significativas de agua y biodiversidad del planeta.
Durante la mayor parte del siglo XX, el desarrollismo se opuso a la especialización exportadora que promovían los liberales. Pero este rechazo se atenuó en las últimas décadas y ha desembocado en la actualidad en una curiosa reivindicación de la primarización por parte de CEPAL.
El principal vocero de la heterodoxia industrialista reivindica el “potencial que ofrecen las actividades basadas en recursos naturales”, resalta su aporte tecnológico y defiende la suscripción de acuerdos de libre comercio para facilitar el ingreso de los productos básicos a las economías desarrolladas.
Estos planteos no sólo contrastan con la tradición industrialista, que encarnó la CEPAL entre 1950 y 1980. También ignoran los argumentos que se esgrimieron durante decenios contra las nefastas consecuencias del modelo primario-extractivo. Este esquema generó en el pasado sometimiento externo, saqueo de recursos y perdurables obstáculos a la acumulación.
En la actualidad impone la persistencia de la pobreza y provoca la expulsión de la población rural sin crear puestos de trabajo equivalentes en las áreas urbanas. Todas las objeciones clásicas a la primarización mantienen su vigencia. La gravitación de las empresas transnacionales, la globalización y la emergencia de Asia no atenúan las adversidades de ese modelo.
En realidad, los viejos problemas de la inserción exportadora han sido potenciados por las nuevas consecuencias de la devastación ambiental. Los propios técnicos de CEPAL han evaluado los dramáticos costes sociales del cambio climático para América Latina en materia de pestes, enfermedades y deterioro del agua o el suelo .
Pero estos impactos se divorcian de sus fundamentos en el esquema primario-extractivo. Especialmente se olvida que la principal fuente de emisión de gases tóxicos en la región proviene de la minería a cielo abierto, la deforestación y el uso irracional del suelo para ampliar monocultivos.
Este deterioro del medio ambiente no se corrige en América Latina con lamparillas que ahorren electricidad o automóviles híbridos. Se requieren políticas de conservación de la naturaleza radicalmente opuestas a la continuada primarización del comercio exterior.
PRIORIDADES DE ESTADOS UNIDOS
América Latina sigue ocupando un lugar estratégico para Estados Unidos, cómo gran reserva de recursos naturales. La región cumple una función decisiva en el aprovisionamiento de los metales y el petróleo que utilizan el Pentágono y el complejo industrial del Norte. Mediante tratados bilaterales de libre comercio, Estados Unidos ha buscado resguardar este abastecimiento, mientras refuerza su exportación de productos elaborados y generaliza la fabricación de partes en las zonas francas.
El imperialismo norteamericano encara esta acción para superar una crisis de dominación sobre una región tradicionalmente manejada como extensión de su propio territorio. La gestión de Bush estuvo signada por el fracaso del ALCA y la reaparición de revueltas populares antiimperialistas. Esta oleada también dio lugar a nuevos gobiernos enfrentados con el Departamento de Estado. Obama busca revertir esta pérdida de influencia estadounidense, que se verifica mucho más en el hemisferio sur que en Centroamérica .
Estados Unidos busca también recuperar el terreno perdido a manos del capital europeo desde el fuerte ingresó de España a sectores claves de las finanzas y los servicios latinoamericanos. Europa no disputa preeminencia militar, ni gran liderazgo político en la zona, pero alienta acuerdos de libre comercio para favorecer a sus propias compañías. Habrá que ver si el duro efecto de la crisis actual sobre las firmas españolas les permite preservar su presencia como segundos inversores externos de la región.
La llegada de China a una zona históricamente alejada de su radio de acción representa un desafío mucho más serio para Estados Unidos. La potencia oriental se ha convertido en gran demandante de petróleo, soja y cobre y su intercambio con Latinoamérica saltó de 10 billones de dólares (2000) a 140 billones (2008).
Además, la economía china inunda de productos a sus nuevos socios y ha logrado convertir a Brasil en un cliente de primer orden. El intercambio entre ambos países tiende a superar el comercio brasileño-estadounidense, y un deslizamiento del mismo tipo comienza a observarse en Perú, Chile y Argentina.
Pero el gigante del Norte ya ha reaccionado suscribiendo un acuerdo de libre comercio transoceánico (Vietnam, Singapur, Australia), que aglutina también a sus socios del pacífico sudamericano. En este escenario se dirime la disputa por el gran botín de los recursos naturales que atesora la región.
EL OCASO DE LA BURGUESÍA NACIONAL
La vieja estructura industrial que producía limitadamente bienes para el mercado interno ha quedado remodelada por las sucesivas crisis que padeció América Latina. Ese tejido forma parte en la actualidad del esquema exportador, especialmente en los tres países que desarrollaron un sector fabril de importancia.
La renovada gravitación de las materias primas no ha destruido a la industria latinoamericana, pero debilitó su incidencia en comparación con la posguerra. Se ha modificado el perfil de la manufactura por el creciente peso de las corporaciones foráneas. Sin embargo, también irrumpieron multinacionales latinas en los nichos no ocupados por las grandes firmas internacionales.
El retroceso relativo de la industria regional es más visible en comparación con la expansión de las firmas asiáticas. La participación general de ambas zonas en el comercio mundial siguió trayectorias claramente distintas. Mientras que América Latina ha mantenido su presencia tradicional (del 4% del total en 1980 al 5% en 2008), Asia saltó del 6% al 23%, en el mismo período. La diferencia en el tipo de productos vendidos es mucho más significativa, ya que en la primera zona mantiene su especialización en materias primas y la segunda genera manufacturas industriales.
El escenario del 2010 es sólo una expresión coyuntural de esta divergencia. América Latina crecería 2 o 3%, frente al 12% de China y el 8% de la India. Es indudable que la gravitación preeminente de las finanzas y un patrón de crecimiento centrado en exportaciones básicas han recreado las viejas limitaciones de la industria latinoamericana.
El viraje de las últimas décadas ha modificado, además, el perfil social de las clases dominantes. Las viejas burguesías nacionales promotoras del mercado interno han sido sustituidas por nuevas burguesías locales que jerarquizan la exportación y la asociación con empresas transnacionales. El neoliberalismo consolidó este cambio en las tres principales economías de la región.
La antigua burguesía industrial brasileña forjada al calor de las políticas desarrollistas perdió primacía. Desde los años 80 fue reemplazada en el manejo del Estado por el bloque actual de banqueros, hombres del agronegocio y exportadores industriales. En México, el unánime apoyo que brindan los capitalistas al acuerdo de libre comercio con Estados Unidos ilustra más categóricamente la declinación del viejo proteccionismo industrialista. En Argentina, el salto de un esquema a otro adoptó formas dramáticas de demolición fabril y destrucción del viejo empleo formal forjado durante la sustitución de importaciones.
Este cambio en las clases dominantes también dio lugar a una creciente predilección por la rentabilidad financiera a corto plazo junto a nuevas ligazones con empresas foráneas. Ambos procesos se verifican en la fuga de capitales o a la inversión externa de capitales, que no encuentran colocaciones rentables en la acumulación interna.
Pero la desaparición de las viejas burguesías nacionales no extingue a las clases capitalistas locales, que siguen actuando en función de sus propios intereses y disputan varias franjas de actividad con firmas foráneas. Constatar la declinación de la burguesía nacional sólo implicar registrar que un segmento de la clase dominante (y una estrategia de acumulación) han perdido relevancia. No hay extranjerización total ni copamiento transnacional. Los capitalistas latinoamericanos constituyen la fuerza social predominante en el manejo de los estados, aunque es mayor su inclinación a profundizar la asociación con el poder financiero global.
Un ejemplo de este cambio fue la actitud asumida por los gobiernos de México, Brasil y Argentina frente a la crisis reciente. Los tres países fueron incorporados a las reuniones del G20, para apuntalar el socorro internacional de los bancos quebrados. Tal como se esperaba, la administración neoliberal mexicana se adscribió de forma ciega a todas las iniciativas de la Reserva Federal. Pero las mismas posturas adoptaron los presidentes más autónomos de Brasil y Argentina.
Las tres administraciones avalaron el sostén mundial del dólar y de los bancos quebrados. Concertaron esta postura en las reuniones mantenidas en Chile, a mediados de 2009, con el vicepresidente estadounidense y el primer ministro británico. Este cónclave fue calificado en forma absurda por la prensa, como un “encuentro de líderes progresistas”.
Utilizar esa denominación para describir la convergencia regional con autoridades angloestadounidenses es tan ridículo cómo otorgarle el premio Nobel de Paz al máximo exponente de imperialismo. En las reuniones que tramitaron la socialización de las pérdidas sufridas por los banqueros no podía filtrarse ninguna pizca de progresismo. México, Brasil y Argentina asumieron esa agenda para ratificar que sus clases dominantes comparten las prioridades del capitalismo global.
“¿POSLIBERALISMO?”
Otra manifestación de esta misma alineación ha sido el apoyo al FMI para reorganizar las finanzas mundiales. Naciones que han sufrido en carne propia los ajustes que impone ese organismo, acompañan ahora la recomposición de esa entidad.
México solicitó inmediatamente un nuevo crédito, Brasil subió la apuesta aportando capital fresco al Fondo y Argentina comenzó un largo camino de retorno al organismo que repudió luego de cancelar las ilegítimas deudas que mantenía con esa entidad.
Esta nueva convalidación del FMI frecuentemente se justifica con la reivindicación de esta institución de su papel compensador de los desequilibrios internacionales. Se afirma que este apoyo a las regiones subdesarrolladas en los momentos de crisis se reforzará con mayor inyección de recursos.
Pero la credibilidad actual de esta fábula se ha reducido significativamente. El FMI siempre auxilia a los bancos afectados por el quebranto de los Estados e impone medidas de ajuste que solventan los oprimidos. Un “rol más activo del Fondo” sólo implica exigencias más drásticas sobre los deudores.
Es muy frecuente escuchar que se ha producido una súbita transformación del FMI, que “aprendió las lecciones del pasado”, “ya no exige sacrificios” y respeta a la “soberanía de las naciones”. Pero resulta muy difícil encontrar algún indicio de esta insólita conversión de agresor de los pueblos en transmisor del desarrollo.
En los hechos, el FMI continúa implementando la misma política con idénticos ultimátum. Basta observar los últimos convenios firmados por El Salvador, Islandia o Pakistán, para comprobar esa continuidad. Es cierto que en los últimos meses se triplicaron los recursos del organismo, se renovó el menú de créditos y apareció una línea de préstamos más flexible para complementar el tradicional Stand By. Pero los convenios mantienen las exigencias de siempre. Serbia y Bosnia debieron aceptar reducciones de salarios de los empleados públicos y Ucrania o Bielorrusia tuvieron que introducir la dura ley del déficit cero. Lo único que ha cambiado es el discurso que legitima estos ajustes.
Las nuevas ilusiones en el FMI tienen un objetivo político. Buscan aislar a los gobiernos y movimientos sociales que mantienen críticas al organismo, exigen su abandono y proponen construir entidades alternativas al mayor emblema del neoliberalismo.
La moda actual de revalorizar al FMI es compartida por muchas corrientes neodesarrollistas hostiles a la primacía asignada al capital foráneo (“ahorro externo”) y a la obstrucción al desarrollo industrial que generan las altas tasas de interés. Esos enfoques divergen del neoliberalismo convencional, pero aceptan la prioridad exportadora, el ajuste salarial y la estrecha asociación con las corporaciones transnacionales. Al igual que CEPAL, renuncian a las aristas conflictivas del viejo desarrollismo y se oponen a una redistribución radical del ingreso, complementada con nacionalizaciones y reformas agrarias.
Sólo la aplicación de estas tres últimas medidas implicaría el inicio real de un estadio “posliberal”. Es un error aplicar esta noción a gobiernos que mantienen la privatización de los recursos básicos, la estructura fiscal regresiva y la concentración de capitales y tierras en el agro.
Los cambios progresistas en estas tres áreas constituyen puntos de partida insoslayables para comenzar rupturas con el legado neoliberal que preservan los denominados gobiernos progresistas. En este terreno se diferencian de sus antecesores nacionalistas en que a mitad del siglo pasado chocaban con la oligarquía y el capital extranjero para desarrollar la industrialización autónoma e introducir reformas sociales". Fuente: www.rebelion.org / Economía/ 16-1-2010
2. No hay desarrollo y trabajo digno. Hay violación de derechos humanos, despojo de tierra y agua y criminalización de la protesta
Javier Rodríguez Pardo, en "Un año de conflictos mineros", advierte: "En un país subastado y ocupado por 74 megacorporaciones mineras, la mayoría canadienses y británicas, 165 proyectos de explotación esperan luz verde este año para avanzar en diferentes etapas de exploración, factibilidad, construcción y explotación. De ellos, 66 corresponden a Jujuy, Salta, Catamarca y la Rioja, 43 operan en San Juan, San Luis, Mendoza y Neuquén, y 56 en Santa Cruz, Chubut y Río Negro.
A esta cantidad se suman miles de cateos mineros que prospectan vastas áreas cuantificando yacimientos y su posibilidad extractiva, con absoluta promiscuidad y un laxismo legal inconcebible: la cifra da escalofríos porque es el comienzo de la devastación.
De aprobarse todos los informes de impacto ambiental, cohabitaríamos con suelos lunares, ingentes territorios con centenares de cráteres de 4 kilómetros de diámetro y más de 700 metros de profundidad que en la jerga se denominan "open pit".
Sólo seis las provincias argentinas legislaron impidiendo la actividad minera (Chubut, Río Negro, Mendoza, Córdoba, San Luis y Tucumán). Mientras tanto, el resto de las comunidades cordilleranas se halla en virtual levantamiento popular al reconocer que los minerales diseminados sólo presentan rentabilidad con el sistema a cielo abierto, volando montañas. El método es de una voracidad sin obstáculos: empapar con reactivos químicos las rocas pulverizadas, consumir en un segundo el agua que utiliza una familia tipo en un mes y la energía equivalente a la de toda una provincia.
Los yacimientos se registran según la concentración de metales como oro, plata, cobre, uranio, etc., pero igualmente valiosos son los subproductos que acompañan a éstos y que no son declarados al cruzar la aduana. Al mismo tiempo, las poblaciones expuestas al sistema extractivo denuncian contaminación, destrucción territorial y saqueo, y se sublevan resistiendo el arribo minero. Del otro lado, judicializan la protesta y reprimen. Así están las cosas al comienzo de 2010.
Un caso testigo es el del renio. (Crítica de la Argentina, 31/1/2010). Se trata de un subproducto de metales que generalmente franquea la frontera con la declaración de "impurezas de exportación". El metal se utiliza en aleaciones de aceros especiales para la industria aeronáutica, naval y espacial. Se llega a pagar hasta 25 mil dólares el kilo, lo que significa que es el mineral más caro del mundo, tan indispensable que no se concibe construir un avión moderno o una central nuclear sin incluirlo. Los fabricantes de aviones usan entre 3 y 6% de renio en sus turbinas. La velocidad de las aeronaves depende de él. Además soporta temperaturas superiores a los 3.000º C.
Otro caso son las "tierras raras", 15 elementos de la tabla periódica que a principios del siglo XX no tenían aplicación, de ahí su nombre. Hoy la demanda mundial obliga a China, principal productor, a limitar las exportaciones, previendo el mercado de automóviles eléctricos que irrumpe de manera sostenida y que requiere de aleaciones con el "raro" neodimio. Otro componente de estas "tierras" es el lantano, crucial para las baterías de los autos y en la electrónica y comunicaciones. Son metales que parten regalados hacia los mercados del norte, por no decir que se contrabandean. Todas las transnacionales en el país los exportan sin declararlos en la aduana. "Para qué los querés -le decía el subsecretario de Minería de la provincia de San Juan a un ingeniero del sector- si aquí no tenemos cómo investigarlos ni aplicarlos".
Lo cierto es que en los países del norte, las "tierras raras" llegan a venderse a más de 10 mil dólares la tonelada. En esta línea se halla el coltán, combinación de dos metales, niobio y tántalo, tan críticos como estratégicos. El coltán es indispensable en tecnologías como la telefónica, médica (implantes), electrónica, aeroespacial y bélica. Su demanda y valor produjo, entre otras, la guerra civil en el Congo. Un mineral que en los últimos 15 años soporta la implacabilidad de las transnacionales y los recurrentes debates en las Naciones Unidas debido a explotaciones vandálicas. En nuestro país las mineras ocultan su hallazgo mientras rastrean el continente de manera obsesiva.
Varios son los proyectos mineros avanzados para el presente año. El principal es Pascua-Lama, de la Barrick Gold, en el límite con Chile, a 4.500 metros de altura, en San Juan. Las poblaciones aledañas de ambos estados mantienen constantes movilizaciones, decenas de presentaciones judiciales por daños ambientales que impactan en cursos de agua y glaciares. El lobby de la Barrick Gold y del gobierno de José Luis Gioja provocó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner vetara la ley de protección de glaciares sancionada por el Congreso nacional.
Casposo es otro yacimiento sanjuanino de oro y plata que mantiene en rebeldía a asambleístas y autoconvocados.
En la misma provincia, Pachón, de Xtrata Kopper, igual que Pascua-Lama, aplicará el tratado binacional minero de implementación conjunta argentino-chileno, convenio que convierte a la Cordillera de los Andes en un virtual tercer país gobernado por transnacionales.
En Catamarca se anunció la construcción de Agua Rica -cobre y polimetálica-, afectando a los pueblos de Andalgalá, Belén, Santa María y otros, que se manifiestan en las rutas y bloquean el paso de los vehículos mineros.
En Chubut, el proyecto Navidad, autopublicitado el más grande del mundo en plata y plomo, también oculta minerales no revelados. En Chubut rige la ley 5001, que prohíbe la minería a cielo abierto y el uso de compuestos tóxicos; los patagónicos la defienden y prometen evitar una zonificación minera, pergeñada por gobernantes y corporaciones.
En Mendoza hay dos pertenencias extractivas en ciernes. Una es Potasio Río Colorado, de la brasileña Vale, en Malargüe, pródigo en cloruro de potasio para las fábricas de fertilizantes. Su explotación debería convulsionar al país, pues consumirá un millón de metros cúbicos de gas por día, equivalente a un tercio del que se importa de Bolivia. Utilizará la misma cantidad de energía eléctrica que la provincia de Tucumán. Agotará fuentes de agua y provocará un impacto ambiental insalvable reconocido por el propio Consejo Provincial del Ambiente. A la provincia le dejaría menos del 4% de lo que embolsará la minera.
Se precipita un año de conflictos sociales anunciados, con gobernantes y mineros abroquelados, ignorando los reclamos populares y del sentido común".
* Javier Rodríguez Pardo es autor de Vienen por el oro, vienen por todo.
Publicado en diario Crítica de la Argentina
Fuente: http://www.noalamina.org/mineria-argentina/mineria-general/un-ano-de-conflictos-mineros /10-2-2010
Debemos salir de la política que nos entrampa en circunscribirnos a apoyar a una u otra versión de gobernabilidad del sistema de saqueo e impunidad. Estamos siendo conducidos a la situación de Haití. Pero hay alternativa popular.
La Unión de Asambleas Ciudadanas nos interpela para comprometernos con el avasallamiento de los pueblos que son víctimas directas del contubernio entre transnacionales y poderes locales en los agronegocios, la megaminería a cielo abierto, la superexplotación de hidrocarburos, el IIRSA,...Está resistiendo a ese avance destructor de las comunidades, la vida y las condiciones de habitabilidad que se verifica como vasta desertificación y hacinamiento en los conurbanos.
Sus conflictos son los nuestros. Compartimos la degradación medioambiental, las crisis alimentaria y energética, las catástrofes socio-ambientales,...hasta ya sufrimos de escasez o privación de agua potable.