Conflictos
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ENFOQUE / ORGANIZACIÓN
UNIDAD


Enfoque  ((VOLVER))

De por qué plantearnos «capitalismo versus democracia»

El sistema que impone las condiciones de vida, trabajo, producción, cultura y educación en nuestro país
y en casi todo el mundo tiende hacia el fascismo.
Lo prueban:

a. Sus objetivos

Para ilustrarlos es conveniente tener en cuenta la opinión de un representante de los agronegocios
que
dirige Clarín Rural.

Héctor A. Huergo, en "Escuchemos los sonidos del futuro"(Clarín/Rural/ 27-1-07), escribe:

"Lo que ocurrió es de una importancia fenomenal,
que debiera
definitivamente abrir los ojos de los funcionarios
y de la dirigencia.

El presidente de los Estados Unidos, George Bush, anunció que el 2017 se sustituirá
el 20% del petróleo consumido en su país por etanol.
Son
120 millones de metros cúbicos, que requerirán la molienda de ... 300 millones de toneladas de maíz.

Es más que toda la última cosecha, que estuvo entre las más grandes de la historia.

Es difícil resistir la emoción que provoca semejante noticia. Desde estas páginas,
a principios de los 90, comenzamos a machacar sobre el potencial de los biocombustibles.
«Ponga un choclo en su tanque»,
dijimos en aquellos tiempos, cuando contábamos lo que se estaba amasando en el corn belt.

Desde entonces, Clarín Rural fue prácticamente el único medio que insistió en el tema.
La visión de que se estaba abriendo un imponente mercado nuevo para los principales
granos que producía Argentina
nos motivaba semana a semana.(...)

También dijimos más de una vez que no importa
lo que hagamos nosotros con los biocombustibles
(...)".

Concluye:

"La conducción oficial tiene que entender que estamos frente a un fenómeno estructural.

Los precios de los commodities agrícolas se van a arbitrar cada vez más por los precios de la energía.
Habrá que pensar si será sustentable mantener los precios internos desacoplados de los internacionales.
A todo el mundo
le va costar más producir un kilo de pollo o un litro de leche. Esta es una buena noticia para
la Argentina
, que vive de esto".

Pero la realidad para nuestro país y para nosotros, los de abajo es otra como lo denuncia
el título de la nota siguiente.

"Biocombustibles en gran escala: buenos para el poder, malos para la gente y el clima"

 World Rainforest Movement (www.portaldelmedioambiente.com) señala:

"Las modalidades de consumo y producción de biocombustibles ya están teniendo impactos negativos sobre
-la seguridad alimentaria,
-el sustento rural,
-los bosques y otros ecosistemas. Todo indica que tales impactos se acumularán rápidamente.
La producción de biocombustibles en gran escala y dirigida a la exportación requiere extensos monocultivos de árboles, de caña de azúcar, de maíz, de palma aceitera y de soja, entre otros. Estos monocultivos ya son la primera causa de despoblamiento rural y deforestación en todo el mundo.

Además, se ha rebatido la alegada “neutralidad de carbono” del biodiesel pues no tiene en cuenta,
por ejemplo,
cómo se establecen las plantaciones de palma aceitera. Cálculos realistas demuestran que la producción de biocombustibles a partir de cultivos energéticos
gasta más energía (en forma de combustibles fósiles) que la que proporciona y que
los biocombustibles
no reducen sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero cuando se tienen en cuenta
todos los factores.
Por otro lado, para establecer las plantaciones de palma aceitera se están eliminando bosques tropicales y bosques de pantanos y turberas, que constituyen importantes sumideros de carbono.

Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
1-12-06

b. Su construcción del consenso amplio e imprescindible para su proyecto

"Biodiesel: Un moderno caballo de Troya"

 Ricardo Luis Mascheroni (Ecoportal.net) relata que

"sospechosamente de un tiempo a esta parte:

comunicadores sociales, especialistas, técnicos, universidades, colegios profesionales, políticos, legisladores, funcionarios, sectores de la industria y también
algunos conspicuos ambientalistas, aparecen en cuanto espacio existe en los medios de comunicación de masa,
sean estos radiales, televisivos y gráficos, cantando loas y hablando maravillas del petróleo verde, que en un tiempo más o menos cercano sustituirá totalmente al perverso imperio de los combustibles fósiles.

De esa catarata comunicacional, se infiere que los sectores del poder económico, financiero e industrial mundial, han encontrado
la solución al causante del cambio climático y anuncian la terminación de la tiranía petrolera sobre la Tierra.
De golpe, y como por arte de magia, aquéllos se han vuelto ambientalistas y abrazan las banderas de
sus tradicionales enemigos y la frase "desarrollo sustentable" no se les cae de la boca,
como si fuera un chicle que se puede estirar para todos lados.

Ante el tremendo poder propagandístico unidirecccional, que resalta que
el biodiesel
es lo mejor que nos pudo haber ocurrido, uno que algo conoce del tema queda como desorientado y alelado, imagínese el ciudadano común, frente a ello, casi que se sale de la vaina para reclamar plantas de refinación de biocombustibles hasta en las plazas, por no decir en las escuelas y hospitales. La nueva revolución verde, ha llegado!!! y nos salvará a todos.

Si hoy el mundo, supongamos que tuviera capacidad para ello, decidiera abandonar
la quema de hidrocarburos y pasarse a los biocombustibles para la obtención de energía,
se necesitaría
una cantidad de hectáreas equivalentes a varios planetas,
donde plantar los vegetales para lo obtención del famoso combustible(...)".

c. Sus consecuencias

Ricardo Luis Mascheroni dice que

nosotros nos estaremos preguntando:
"¿En dónde vamos a producir alimentos,
si tendremos que tapizar de
soja u otros monocultivos hasta los canteros de las casas?".

Contesta:

"Creo que es un negocio para unos pocos a costa de muchos, más allá del maquillaje al que se
lo quiera someter, y frente a esto no hay posiciones políticas que valgan, sean estas de derecha, izquierda o centro, todos por igual, salvo honrosas excepciones están cegados por el brillo del oro".

Pregunta:

"¿Se acuerda de la famosa industria denominada "La Forestal"?
que en su momento fue un boom similar al de
la soja
y que arrasó con miles de hectáreas del monte y bosque nativo en una gran franja del país.
Al quebracho o a su exterminio, también los corifeos de toda laya le cantaron sus melodías que
como cantos de sirenas llevaron al abismo a miles de argentinos.

Muy pocos se atrevieron a denunciar esa matriz de explotación devastadora, entre ellos Gastón Gori en su célebre libro "La Forestal", el que más allá de los homenajes que cada tanto se le hacen,
muy pocos funcionarios parecen haber leído y menos tener la grandeza de imitar.

Cien años después todavía soportamos y lo que es peor pagamos las consecuencias de
ese modelo de destrucción.
El sistema productivo que se nos anuncia como la panacea del crecimiento nacional es todavía más agresivo
y confirmará
con mayor crudeza eso de que "las penas son de nosotros, pero las vaquitas son ajenas",
léase la soja".

Transcribe a la Revista del Sur n° 168 que advierte:

"ha comenzado la etapa siguiente de la colonización y el mundo industrializado apunta a los países del Tercer Mundo, donde las empresas pueden apropiarse de grandes extensiones de tierra y
mano de obra barata y despreocuparse de los graves impactos ambientales
que acarrea
el establecimiento de grandes plantaciones de monocultivos, de las que se refinarán
los biocumbustibles, a expensas de bosques y tierras aptas para el cultivo de alimentos".
 

Ricardo Luis Mascheroni continúa:

"En esa sintonía, la Comisión de la Unión Europea emitió en 2001, el comunicado 547, el que sugiere el uso de biocombustibles
para asegurar la oferta de energía, importando biocombustibles de aquellos países con ventajas competitivas en su producción y no comprometer de manera considerable la actual superficie agrícola de la Comunidad,
evitando la suba en los precios domésticos de los granos destinados para biocombustibles.

A fines del año 2005, se declaró el apoyo a la producción de biocombustibles en los países en desarrollo,
con el mismo fin.
Por ello, como Miguel A. Baltanás informa: "el costo de la materia prima del biodiesel representa más del 85% del total y los lobbies del biodiesel han convencido a los legisladores de cada país a dictar leyes que eximen de impuestos (en el caso argentino el ITC) a la producción de biodiesel"(...)".

Andrés Leone sostiene:

"Cuando incorporamos toda la cadena de producción de biocombustibles
(producción de fertilizante para el cultivo, labores agrícolas, transporte, cosecha, almacenamiento, etc.), puede ocurrir que
la demanda energética
sea importante y así gastar más energía que la producida, y/o emitir mayor cantidad de CO2 y NOx a la atmósfera. En el mediano plazo esto es inviable,
y no serían recomendables los biocombustibles.
"

Ricardo Luis Mascheroni aclara:

"Entiendo que estas consideraciones son nada más que algunas de las contracaras de
las monedas del modelo que se anuncia y que además de la soja, su aceite o el biodiesel que se exporta,
se llevan el agua y los nutrientes de nuestro suelo y nos dejan la contaminación,
la desertificación, la aniquilación de biodiversidad y la pérdida de salud y de calidad de vida de nuestros compatriotas. Lo que se dice un negocio redondo".

Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
22-1-03

d. Su complicidad criminal con la subordinación a Estados Unidos

Al respecto, Fernando Molina Cortés (Diagonal) nos esclarece señalando que
"después de
un tiempo en el que la Casa Blanca ha centrado la atención bélica en el Medio Oriente,
la Administración Bush y el Pentágono están definiendo un discurso ideológico que justifique
el intervencionismo en la región.

Además de los términos ya empleados a nivel global como “la guerra contra el terror”, que desde el 11-S
lo justifica todo, se están acuñando nuevas expresiones como “narcoterrorismo”
para intervenir
en los países andinos productores de la hoja de coca y, sobre todo, la expresión “populismo radical”, en clara referencia a los gobiernos de Hugo Chávez, de Evo Morales y de Rafael Correa, entre otros.
En la pasada reunión de la Organización de Estados Americanos, la secretaria de Estado estadounidense, Condolezza Rice, alertó sobre la necesidad de

crear nuevos mecanismos para reprender a aquellos países
que se apartan del camino democrático”.

Bajo la excusa de
este supuesto “déficit democrático” y de la guerra global contra el terrorismo y el narcotráfico, Washington ha incrementado
más la ayuda militar y policial en la zona que la social y económica.
El departamento de Estado usa la palabra “terrorismo” en 16 de sus informes al Congreso sobre países de
la región para justificar la asistencia militar.

La “guerra contra el terror” permite ahora redefinir cualquier interés en términos de seguridad militar.
Pero parece ser que, de momento, la política a seguir por EE.UU. excluye la intervención bélica explícita. El Pentágono propuso cambiar la estrategia basada en una limitada cantidad de grandes bases militares por una basada en numerosas y pequeñas bases o ubicaciones operativas de vanguardia (FOL, por sus siglas en inglés ), instaladas en ocasiones a cambio de canje por deuda externa".

Fernando Molina Cortés destaca:

"No interesa tanto la ocupación del territorio si se puede
asegurar
la apropiación de los recursos naturales de la región,
sean éstos minerales, hídricos y/o estratégicos.

En definitiva, se trata de profundizar el control de las zonas donde la riqueza estratégica permite asegurar
a EE.UU.
su hegemonía sobre los recursos y sobre los intercambios económicos.
Y acompañando esta estrategia de FOL, se apuesta también por el entrenamiento de los ejércitos locales
en su propio territorio, mediante empresas privadas de personal militar y formadores del Pentágono.

Este entrenamiento ‘a domicilio’ evita la intervención bélica directa, lo que reduce el desgaste interno que supondría la muerte de soldados estadounidenses. Asimismo, por traspasar el entrenamiento militar de manos del Departamento de Estado (Exteriores) al Pentágono (Defensa), se disfruta de la impunidad que proporciona
el liberarse de la supervisión del Congreso en materia de derechos humanos.

Los entrenamientos ‘a domicilio’ en Latinoamérica los realiza el Comando Sur.
EE.UU. asegura su presencia en todo el mundo a través de sus comandos geográficos.
El Comando Sur
(US.SOUTHCOM) opera en 32 naciones: 19 en América Central y América del Sur, y 13 en el Caribe, además de supervisar la Base de Guantánamo. El SOUTHCOM arma, entrena y adoctrina a los ejércitos latinos mediante “programas conjuntos” en los que -en ocasiones- se subcontratan compañías privadas de mercenarios que proporcionan militares especializados, habitualmente oficiales “retirados” del Ejército norteamericano".

Fuente: www.rebelion.org
El cuarto Reich 
2-2-07


Organización  ((VOLVER))

De la resistencia popular al subdesarrollo definitivo y genocida

Es tiempo de definirnos, de tomar partido.

1. "Patria sojera o campesinos"

Ana Sofía Quintana y Martín Flores (Latitud barrilete) nos plantean esa elección y describen: 

"La economía regional del noroeste de Córdoba se ha caracterizado, tradicionalmente, por
la cría de cabras y la fabricación de queso.
Durante largos años los pobladores orientados a la ganadería extensiva caprina,
han utilizado los enormes y deshabitados eriales de algarrobo para la pastura de las cabras.
En general, complementaban su actividad con la producción de leña y carbón,
dulces o arrope de algarroba, leche y queso de cabra.

Sin embargo, las transformaciones económicas ocurridas en el país durante los últimos años han motorizado
el avance de la frontera agrícola de los grandes terratenientes. Pese a que las tierras locales exhiben un bajo nivel de rentabilidad para cultivo, los grandes latifundistas continúan su drástica expansión".

Esto, junto a experiencias personales, puede llevarnos a pensar "y bueno, total qué perdemos":

"La sojización del país, que rebasa las fronteras de la coherencia y se derrama por los campos inundándolo todo, ha llegado ya hasta las postergadas zonas, fuera del área de riego, del noroeste de Córdoba.
La siembra de soja
en campos antes destinados a la ganadería vacuna, ha expulsado el ganado hacia tierras antes despreciadas.

Y a los empresarios del campo no les gusta la gente del campo.
No quieren vecinos estos nuevos vecinos recién llegados.
A pesar de
que no utilizan el monte de algarrobo, cercan sus campos o matan a las cabras que consiguen entrar para pastar. Y sin donde obtener alimento necesario, las chivas pierden peso y se debilitan, enferman y mueren".

Ana Sofía Quintana y Martín Flores hablan sobre qué sucede ante y por esa invasión.

"Muchos productores han cedido a las presiones y a los desalojos silenciosos.
Y en
tan desesperante situación han vendido todo por poco dinero para ir a
engrosar los suburbios de las ciudades cercanas.

En otros casos, los desalojos no han sido nada silenciosos y
los campesinos han sido expulsados a fuerza de topadora y policía, abogados y jueces
al servicio
de quien más paga. Códigos de leyes, estatutos, constituciones, universidades, aulas magnas, diplomas, cátedras y profesores, libros de tapa dura, la historia entera del derecho para nada.

Instituciones de telgopor, moral de plastilina, país de utilería. Los mercenarios al servicio del dinero. Nada más. Mire usted a esos hombres de portafolio, los que matan mientras desayunan. Los chacales mostrando los dientes
en favor de
quienes todo lo tienen, arremetiendo una y otra vez contra quienes trabajan la tierra
con sus propias manos.

Sin embargo,
la gran mayoría de los pobladores rurales ejercitan cotidianamente su porfiada resistencia en la tierra donde nacieron. Y así, de a dos, de a cinco, de a diez, van conformando un tejido, una red que los agrupa. Como las palabras, toman sentido cuando se juntan.
Y así van cobrando cuerpo y color, vida y aliento.

Ante este panorama,
los campesinos se movilizan e intentan resistir mejorando su producción y diversificando canales de comercialización.
La Asociación de Productores del Noroeste de Córdoba (Apenoc) y las cooperativas de La Batea y Serrezuela, junto al INTA Cruz del Eje,
vienen trabajando para llevar adelante un proyecto de mejoramiento y comercialización de leche caprina.

El proyecto regional caprino del INTA trabaja con los productores para mejorar la extracción de leche mediante
la cruza de cabras con razas de mayor rendimiento.

-Este programa tiene el objetivo principal de mejorar el desarrollo regional. Se trabaja con grupos de economía de subsistencia, con productores muy alejados de los centros poblados, en zonas sin riego, a los que se les acerca tecnología que se adapte a las posibilidades de la región
y que mejore la calidad de la producción -cuenta Rubén Rodríguez, técnico veterinario a cargo del proyecto-.

-Pero también está relacionado al proyecto Minifundio Caprino, que tiene mucha más implicancia social, en el cual se trabaja no sólo el tema tecnológico sino también el asociativismo, la organización.

-Además, un objetivo de nuestro centro es conservar la diversidad productiva de la región en todos los aspectos.

La raza Saanen, entregada a los productores, duplica y hasta triplica
la producción de leche de las cabras criollas.

Setenta productores del departamento de Cruz del Eje, Ischilín y Punilla integran el proyecto.
A ellos se les entregó aproximadamente 40 cabras. En el lapso de seis años, deben devolver 3 cabras por
cada una
de las entregadas, las cuales a su vez serán redistribuidas a otras cuarenta familias aún más alejadas de
la ciudad, con menores capacidades de ahorro y con economías mucho más básicas.

El objetivo de este proyecto es, además, el fortalecimiento de los sistemas socio productivos locales para
mejorar la seguridad alimentaria, el agregado de valor y la diversificación,
lo que en definitiva apunta al desarrollo territorial.

La idea es instrumentar planes que tiendan a desarrollar las economías regionales. Sumar esfuerzos y trabajar cooperativamente es la forma de resistir al avance del campo sin campesinos.

Si los campesinos no tienen lugar en el campo, ¿pues dónde lo tienen?

Fuente: www.lafogata.org
Argentina: La lucha continúa
27-1-07

 

2. "Tierra, Agua y Justicia ¡Basta de Desalojos!"

 

Es la consigna de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST) a raíz de la situación en que viven
y con hechos como el que

el Colectivo de comunicación de Amigos de la Tierra
resume:

"En la localidad del Nihuil, provincia de Mendoza, la policía se presentó
con una orden judicial para permitir que unos alambradores
cierren
un campo de 25 mil hectáreas, desalojen y trasladen al corralón municipal a
los animales de 30 familias campesinas. Acusadas de usurpadoras,
las familias
viven y ocupan esos campos desde hace más de 50 años,
campos comunitarios donde pastorean los animales
de todas las familias desde generaciones enteras".

La Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra (UST)

a su vez,
narra la situación de estas familias campesinas:

"Estas 30 familias viven en estas tierras hace más de 50 años,
crían
cabras, ovejas y tienen pequeñas huertas. En este caso,
un grupo de abogados empresarios compra la posesión,
que,
en este caso, es un campo comunitario, y empieza a
alambrar más de 25 mil hectáreas, por supuesto
con anuencia de la justicia y la policía local.
Esto
ocasiona que en los Juzgados de San Rafael comiencen a
haber acusaciones calificando de usurpadores a las familias.
Un fiscal
ha tomado la causa y ha ordenado que
las familias históricas del lugar saquen sus animales de ese campo.
Ése es
el único campo que hay para hacer pastar los animales,
lo que significa la pérdida de mantenerse en esta zona.

Nosotros decimos que la tierra debería tener una función social. Tiene que
ser para producir y no ser usada como negocio inmobiliario.
En cambio,
estos abogados, lo primero que han hecho cuando compraron esta posesión
fue usarla como negocio inmobiliario y cotejarla para sacar un crédito.
Su idea no es producir, sino hacer plata con la tierra de otros.

Esta comunidad se empezó a organizar y resistir.
Resistir significa

defender sus legítimos derechos, amparados por leyes.
Está la Ley de Arraigo, donde habla de suspensión de los desalojos a
las familias campesinas, entendiendo que son los legítimos dueños".

 

Explica el otro problema que sufren las familias de campesinos:

 

"Mendoza es una región muy seca, por lo tanto todo el sistema de riego
está hecho en base a los cuatro ríos de la provincia, y eso representa
solamente el 3% de la superficie de la provincia.
Es decir,
que el 3% de la superficie de la provincia tiene derecho de riego y el otro 97% es
lo que se denomina secano. En este caso estas familias viven en la zona de
secano.
Es la zona donde no hay agua, sino más bien pequeñas aguadas o
pequeños cursos de agua que le permiten tomar agua a los animales.
No es una zona para producir hortalizas, ni vid, ni nada.

Estos empresarios han alambrado todo.
Donde hay una aguada, toman la aguada,
donde hay un curso de agua, toman el curso de agua.

Por eso, no solamente hablamos de la tierra sino de la poca agua que hay en la zona.
Han alambrado el acceso al agua de la gente del lugar.

La resistencia es para
poder
seguir produciendo y viviendo
en sus tierras como históricamente
lo han hecho.

El fiscal dicta su sentencia el 29 de diciembre, al otro día se va de
vacaciones.
Ahora entramos en feria judicial, y se hace difícil poder
hacer el seguimiento judicial. Es una actitud maquiavélica y planeada para
que la gente no pueda y tenga menos oportunidades de poder defenderse.

 

De todas formas, la difusión de la problemática más la energía de
compañeros abogados de organizaciones, ayuda para poder hacer presión
y que no se dé curso a esta medida".

Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra
Movimiento Nacional Campesino Indígena
Contacto: 0261 15 665 9146 / 15 661 5339

Fuente: www.amigos.org.ar

tierra@amigos.org.ar

3. Soberanía territorial, alimentaria, hídrica...

En el libro

"Los pies en la tierra. Reflexiones y experiencias hacia un movimiento agroecológico",
escrito por Autoría colectiva/Virus editorial,   

Daniel López García y Marc Badal Pijuan (coordinadores) realizan la Introducción
y
destaco:

"La globalización capitalista está generando también otras transformaciones de muy diversa índole, a gran velocidad y a escala creciente en
las sociedades humanas y, en general, en
todos los ecosistemas,
por su necesidad constante de incremento de la producción y del consumo.
De este modo causa graves desequilibrios.

En este libro vamos a poner especial atención en las transformaciones territoriales, por considerarlas
un elemento clave

en el modelo de desarrollo neoliberal que, al destruir las culturas locales y concentrar
la población y los recursos en un puñado de aglomeraciones urbanas,
están desestructurando las bases de una eventual reconstrucción de
las sociedades humanas desde lo comunitario, la diversidad y la ecología".

Daniel López García y Marc Badal Pijuan distinguen:

se pierden los modelos de manejo campesino de los ecosistemas, y con ellos todo el conocimiento generado en
la estrecha relación entre las comunidades locales y su entorno. Con la pérdida de este conocimiento perdemos un patrimonio incalculable que podría darnos muchas pistas en la tarea de ir abriendo nuevos espacios y formas de relacionarse que
no deterioren nuestras condiciones de vida".

Daniel López García y Marc Badal Pijuan advierten:

"En los últimos años, se acelera el ritmo de estas transformaciones territoriales en todo el mundo,
pero
también se extienden posturas de rechazo frente a los efectos nocivos que acarrean.
El cuestionamiento de este modelo territorial, así como el desarrollo urgente de alternativas al mismo,
a todos los niveles, es también un aspecto candente en la lucha contra la global
ización capitalista.
Por ello
son de gran importancia todo tipo de resistencias frente
-al desarrollismo (cuando el desarrollo, entendido como crecimiento económico, se convierte en ideología); 
-a la destrucción y la mercantilización de las economías locales y de los recursos naturales.

Igualmente importantes nos parecen los proyectos que intentan rearticular lo local (social, económico, cultural...) de forma integrada con los ecosistemas que los acogen: experiencias que, desde lo local y frente a
la homogeneización y la colonización de la cultura urbano-industrial,
están siendo capaces de
articular redes sociales que siguen lógicas no capitalistas, que ponen la economía al servicio de las personas
y no al revés.

En los últimos años detectamos un interés creciente y una mayor difusión de la práctica de estos proyectos, así como de las críticas y propuestas que plantean. Se multiplican todo tipo de resistencias, proyectos, foros de debate, textos, etc., pero, al mismo tiempo, comprobamos que sigue existiendo
una gran dispersión
e incluso desconocimiento entre gente que, desde territorios y enfoques distintos, comparte este espacio político. Estos dos factores (el creciente interés en el tema y la dispersión de los grupos) nos han llevado a plantearnos
un proyecto
que abriese un debate entre colectivos implicados en la lucha para frenar o superar
la dinámica territorial capitalista; un debate que permitiese esa interacción, conocimiento
y reconocimiento mutuos, y en el mejor de los casos, reforzar y enriquecer la trayectoria de cada iniciativa.

Para que este debate, además, pudiese revertir en otra gente, pensamos darle forma de libro.
Un libro desde la acción y para la acción, no como catálogo de soluciones sino como
herramienta de trabajo para seguir construyendo movimiento.

Con él damos también continuidad a otros trabajos anteriores en la misma línea, como los libros Colectividades y ocupación rural (Traficantes de Sueños, 2000) y Con la comida no se juega. Alternativas autogestionarias a la globalización capitalista (Traficantes de Sueños, 2003), en los que muchos de los y las participantes en este nuevo trabajo hemos estado implicados/as de una u otra forma(...)".

Fuente: www.viruseditorial.net
15-12-06


Unidad  ((VOLVER))

De la nueva sociedad solidaria

a. Un problema esencial al identificarse -los de abajo- como país o comunidad con destino común

Quienes componen las clases dominantes aprovechan la soledad y aislamiento de campesinos, pueblos originarios,
poblados de las provincias para expandir la apropiación del territorio y la economías. Pero es fundamental
asumir sus luchas como las nuestras.

"Con los desmontes no sólo se pierde
la diversidad biológica sino lo que,
generalmente,
la acompaña: la diversidad cultural".

Norma Giarraca (Clarín 15/1/07) prosigue:

"El 80% de los territorios del mundo donde
se preservan recursos naturales y biodiversidad
está en manos de campesinos y pueblos indígenas".

En la nota "Un pueblo al borde de la extinción" (Clarín 15/1/07) , Ana Laura Pérez explica por qué.

"Si nada lo detiene, en pocas semanas estará definitivamente aprobado el desmonte de 13.260 hectáreas
de bosque autóctono
en el departamento de Metán, al sur de la provincia de Salta, en el límite con Santiago del Estero.
Y así, estaría firmada el acta de defunción de un pueblo: el de Algarrobal Viejo,
cuyos pobladores(...) quedaron del lado de Santiago.

De tal manera que los reclamos de posesión veinteañal de las 300 familias campesinas que viven
en la zona desde hace un siglo quedarían en la nada por las dificultades burocráticas de pedir
ante una provincia por títulos que debería haber otorgado otra.

La inminencia del desmonte
llevó
hasta el lugar, a una comisión
de Parques Nacionales cuyo
flamante informe está siendo
evaluado por las autoridades regionales.

En este texto, se destaca el valor del pueblo Algarrobal Viejo, cuya cultura ha logrado
«una armónica relación entre el desarrollo de objetivos ambientales, sociales, económicos
e institucionales».(...)

Cristián Abdala señala la incoherencia de que gobiernos, universidades y ONG
destinen
recursos a salvar especies en peligro mientas se pierden poblaciones de dichas especies
a causa del desmonte.

«El gobierno alienta los grandes desmontes con pueblos adentro
sin considerar parámetros ecológicos, económicos y sociales», dijo".

¿Cómo justifica un alto funcionario provincial el desmonte para la soja y la caña de azúcar?

Quien decide la suerte de las familias, el ingeniero Gustavo López Asencio (secretario
de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Gobierno de Salta) desmerece el informe
de Parques Nacionales
e insiste en no hablar de desmonte, "sino de desarrollo social, económico y ambiental".

¿Representa a qué intereses? Pese a la pobreza evidenciada en el hecho que
el 70% de Algarrobal Viejo
sufre
el Mal de Chagas, mediante la actividad comunitaria no tiene desnutrición pero los gobiernos
nacional y provinciales no se responsabilizan por el cambio de situación, sólo atienden leyes del enriquecimiento de
los poderes establecidos y López Asencio favorece a Rumbo Norte S.A.,

"la empresa rosarina que «fabrica campos», es decir, los compra (...), los desmonta, los alquila o vende".

Entonces, la voluntad de la diversidad popular de que haya otro país parte de responsabilizarse por la liberación
de cada población de su expulsión o exterminio por el contubernio de los poderes establecidos.

b. Un ejemplo de construcción del poder transformador de los de abajo

Bajo el subtítulo "Un espacio de convergencia entre movimientos sociales agroecológicos"
Daniel López García y Marc Badal Pijuan
se refieren al libro
"Los pies en la tierra. Reflexiones y experiencias hacia un movimiento agroecológico":

"es fruto de un proyecto colectivo de discusiones e intercambio de experiencias en el que han participado más de 40 personas de distintas partes del Estado español, integrantes
a su vez de
proyectos u organizaciones sociales que, desde distintos ámbitos y mediante diversas formas de organización, trabajamos para intervenir sobre la expresión territorial de
la globalización capitalista.
Durante los últimos años nos hemos ido conociendo en distintas reuniones, manifestaciones, campañas, fiestas, acciones, desalojos, encuentros, viajes, etc.;

tejiendo una red de relaciones que poco a poco ha ido adquiriendo sentido, a la vez que iba reforzando
lo que cada grupo y cada persona hacemos en los lugares que habitamos.

Somos gente que, de una u otra forma, confluimos en un espacio de militancia difuso,
que bebe de distintas fuentes pero que nos cuesta encasillar en movimientos sociales como «ecologismo», «economía social», «agricultura ecológica» o «movimiento antiglobalización»,
pero que, sin embargo, tiene mucho de éstos y de otros movimientos sociales.
Compartimos una identidad política que no tiene nombre, pero sí una experiencia y una trayectoria propias.

Si tenemos algo en común, es precisamente esta necesidad de enfocar nuestra práctica de transformación social de una forma integral, atendiendo a la vez varios aspectos que se refuerzan mutuamente.
Por otro lado,
también compartimos el hecho de construir nuestros proyectos en territorios concretos,
y precisamente sobre los procesos que los atraviesan.

Las trayectorias de estos grupos,
que en muchos aspectos consideramos convergentes, nos han llevado a preguntarnos si juntos y juntas
damos cuerpo a
un movimiento social dedicado a trabajar la expresión territorial de la globalización y, en concreto,
cómo ésta se traduce en las relaciones entre campo y ciudad y en los modelos sociales de manejo de
los ecosistemas. De alguna forma, nos vienen a la cabeza determinadas movilizaciones conjuntas, proyectos o incluso formas de hacer las cosas con las que nos sentimos identificados e identificadas y
a las que a veces nos dan ganas de llamar «movimiento agroecológico».

Aclarar si somos Movimiento Social, así con mayúsculas, o si este movimiento podría llamarse agroecológico o de otra forma; y mucho más definir qué es un movimiento social, son tareas
que exceden nuestras capacidades y que presentan una utilidad más que dudosa. Para aclarar de qué hablamos, nos limitaremos a describir una serie de referentes que para nosotros dibujan una identidad, unos objetivos y unas prácticas comunes a ciertos grupos y movilizaciones.
Estos elementos generan dinámicas paralelas que,
ante una mirada de conjunto, presentan cierta coherencia; ya que las acciones de
unos grupos se definen en relación a la práctica de los demás, que se convierten en
el espejo que nos dice quiénes somos.
Si no existe un Movimiento, sin duda hay momentos y ejes de movilización en los que
nos movemos a la par, en los que conjuntamente constituimos movimiento".

 Los coordinadores Daniel López García y Marc Badal Pijuan explican:

"Hemos agrupado las organizaciones y proyectos que, a nuestro parecer, podrían integrar este movimiento en siete categorías: las «distintas caras» que formarían el prisma que hemos utilizado para pensar este proyecto de debate colectivo.

Que quede claro que no todas las personas ni todos los grupos que podrían entrar en estas categorías entienden su actividad como «militancia agroecológica», ni por militancia ni por agroecológica. A su vez, no todo el mundo que reivindica la agroecología cabe en este estrecho esquema. Sírvanos simplemente, pues, para una primera aproximación operativa al «estado de la cuestión» agroecológica en nuestros territorios.

Estas siete caras serían:

  1. Experiencias colectivas rurbanas. En este grupo incluimos, por un lado, iniciativas de okupación de tierras y edificios, o de vida colectiva en espacios rurales o «rurbanos» que han quedado encerrados en el crecimiento difuso de las grandes conurbaciones, pero que desarrollan actividades de tipo «rural» o «agrario».
    Por otro lado,
    encontramos diversas experiencias urbanas o rurbanas de producción agroalimentaria artesanal y a menudo ecológica (pan, vino, cerveza, hortalizas...) ligadas a movimientos sociales alternativos, y que utilizan las redes de contactos e infraestructuras de estos movimientos
    para la distribución de sus productos.
    Este tipo de experiencias se han desarrollado recientemente de forma significativa
    al abrigo del movimiento de okupación, como una versión de ecologismo social y cotidiano
    a la vez que
    como experimentos de autoempleo y economía autogestionaria. Podemos encontrarlas sobre todo en el área metropolitana de Barcelona, pero también en otras ciudades como Madrid, Sevilla, Iruña, Valencia...
     

  2. Proyectos y movimientos en defensa del territorio. Ya sea en zonas urbanas, frente a
    los grandes planes de remodelación de las áreas metropolitanas para su conexión con
    la economía global (infraestructuras de transporte o logísticas, expansión de la edificación),
    o en zonas rurales como resistencias a un modelo territorial que
    las margina, mercantiliza, privatiza sus recursos y las convierte en meros abastecedores de materias primas y receptores de residuos, dependientes de las ciudades.
     

  3. Circuitos cortos de Producción-Distribución-Consumo de alimentos de producción ecológica. Desde mitad-finales de los noventa se está viviendo un notable desarrollo de este tipo de iniciativas
    en muchas de las grandes ciudades del Estado, constituyendo un interesante nexo
    entre campo y ciudad y entre distintas organizaciones (agrarias, ecologistas, de consumidores, asociaciones urbanas de todo tipo).
    Éstas, al mismo tiempo, podrían suponer un importante apoyo para
    la pequeña producción agraria que queda en las zonas marginadas de la agricultura industrial.
     

  4. Agrupaciones rurales o agrarias alternativas. Organizaciones de productores agrarios que defienden la pequeña explotación como forma de conservar un medio rural vivo
    y no dependiente, ya sea por medio de un sindicalismo agrario alternativo (Assemblea Pagessa, en Cataluña) o de la creación de organismos cooperativos de asistencia a la producción y distribución de los productos (Pueblos Blancos en Cádiz, Terra Sana en Valencia, etc.), a menudo a través de
    canales alternativos o de circuitos cortos de comercialización.
     

  5. Neorrurales y okupación rural. Grupos más o menos grandes de gente que se trasladan de
    las ciudades al campo para construir proyectos de vida más cercanos a la naturaleza,
    a menudo
    basados en las actividades agrarias, orientadas al autoabastecimiento, a la venta o
    al intercambio; mediante distintos modos de acceso a la tierra y
    la vivienda, viviendo de forma colectiva o familiar,
    ya sea en pueblos abandonados o en zonas pobladas
    .
     

  6. Investigación y formación. Podríamos encontrar experiencias dedicadas a distintas actividades: grupos que se dedican a la formación y a la producción teórica alrededor de la agroecología (Instituto de Sociología y Estudios Campesinos en Córdoba, Universidad Rural Paulo Freire); asociaciones de estudiantes y redes de apoyo a proyectos agroecológicos desde la universidad (Malayerba, Kybele o GEDEA en Madrid); centros públicos o semipúblicos de investigación y extensión de la agricultura ecológica (Escola Agrària de Manresa, en Barcelona; CIFAED en Granada; Estación Experimental Agraria de Carcaixent, en Valencia).
     

  7. ONG relacionadas con la Soberanía Alimentaria. Organizaciones de ámbito diverso que desarrollan actividades desde el nivel local hasta el mundial, ya sea desde la resistencia contra la globalización y sus instituciones o desde la articulación de alternativas agroecológicas y locales a la misma. Podemos encontrar organizaciones como la CERAI, la Xarxa de Consum Solidari, las distintas redes de apoyo al MST, GRAIN, Plataforma Rural ...".

Daniel López García y Marc Badal Pijuan expresan:

"Seguro que en esta enumeración nos dejamos fuera mucha gente.
Tampoco podemos decir que todas las iniciativas que aquí aparecen tengan relaciones entre sí, ni todas con
la misma intensidad.

Sin embargo, con esta descripción podemos hacernos una idea de lo que se está moviendo en esta corriente que poco a poco vamos dibujando. Compartimos ciertas ideas comunes que definen nuestra acción:

Para recoger parte de las experiencias que desde estos grupos se están desarrollando, y a su vez fortalecerlas
al profundizar en los debates en torno a nuestra práctica, hemos optado por centrarnos en determinados debates que se están dando, o que creemos interesante abrir, en vez de sacar un catálogo de proyectos,
poco útil a la hora de fortalecer nuestras prácticas.

Así, nos hemos limitado a proponer a algunos grupos que investiguen determinadas cosas referidas a su proyecto, intentando recoger así los principales debates que recorren estas distintas caras de la ecología.
Los grupos se han escogido pensando en implicar a experiencias interesantes de distintas partes del
Estado español;
experiencias que tuviesen cierto bagaje y, por lo tanto, algo que contar en relación a los debates de los que hemos hablado. Siguiendo estos criterios, hemos escogido, cuando ha sido posible, a organizaciones que,
a su vez, están formadas por otras organizaciones,
de forma que en los debates participase la mayor cantidad de grupos posible.

También hemos intentado integrar a proyectos que, sin tener que hacer necesariamente publicidad de
su proyecto, quieren divulgar su actividad para que otra gente se ponga a ensayar experiencias similares.
Por último, hemos puesto especial atención ante proyectos de base productiva, pues pensamos que el desarrollo de tejidos económicos no capitalistas es uno de los aspectos que más debemos fortalecer.

Con este proyecto pretendemos sacar a la luz parte de lo que vamos aprendiendo, para compartirlo entre nuestras organizaciones e informar de ello a gente implicada en otras luchas, e incluso a gente
que no está organizada o implicada directamente en militancias políticas y sociales.
Pero
también para experimentar y extender procesos de autoinvestigación, autodiagnóstico, reflexión interna en
los grupos sobre nuestra propia práctica, como forma de mejorarla y de hacernos más conscientes
de nuestra situación y trayectoria en cada momento. Éste es un libro sobre lo que los grupos
estamos construyendo, para otra ocasión quedaría hablar de todo aquello a lo que nos enfrentamos".

Fuente: www.viruseditorial.net
15-12-06