Conflictos
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Noviembre 2006

ENFOQUE / ORGANIZACIÓN
UNIDAD


Enfoque  ((VOLVER))

Del dilema «transnacionales o trabajadores»

1. A favor de transnacionales

En el clima de negocios de las transnacionales es fundamental un amplio consenso social
por creencia en que el alto crecimiento económico pertenece al país y augura cierto porvenir.
Sin embargo,

¿qué futuro refleja el presente subordinado a los 'inversores'?

"A pesar del crecimiento económico y
el mayor empleo,
en seis meses la pobreza infantil
se redujo sólo 3,2 puntos,
y en algunas regiones y ciudades
volvió a subir".

Ismael Bermúdez (Clarín 29/11/06) aclara que 10,2 millones de menores de 14 años
son
pobres 4,7 millones (46,3%) y entre estos últimos 1,9 o casi 2 millones
han sido arrojados al hambre según datos de la primera mitad de 2006,
proyectados a todo el país y difundidos por INDEC.

"Un poco más de la cuarta parte de los niños pobres -casi 1millón 300 mil-
viven en la Capital y el Gran Buenos Aires.

Con relación a la segunda mitad de 2005, la pobreza infantil se redujo
del 49,5 al 46,3%: en 6 meses, bajó en 325.000 niños.

Sin embargo, sobre los 28 aglomerados que releva el INDEC,
y a pesar
del crecimiento, aumentó en siete ciudades:

Río Cuarto, Catamarca, Comodoro Rivadavia, Santa Rosa, Salta,
Ciudad de Buenos Aires y Río Gallegos.(...)

En la Capital Federal, la pobreza infantil
alcanza al 24%.
Y en el Gran Buenos Aires trepa
al 48,3% por encima de la media nacional.

Además, el mapa nacional muestra una fuerte disparidad entre regiones.
En el tope
se ubica Resistencia, donde la pobreza infantil  trepa al 70%
, seguida
por Corrientes 66,2%.(...)

Y en la indigencia infantil sobresalen Resistencia (43,6%), Corrientes (29,6%)
y la ciudad de Santa Fe (28,4%)".

Ismael Bermúdez destaca:

  • "la mayor pobreza infantil
    respecto a la de los padres
    se debe a
    que ...el escaso ingreso
    debe alimentar a más personas";
     
  • "el alto número de chicos pobres
    es
    un factor de reproducción de la pobreza
    por el impacto cultural, educativo y laboral
    que implica criarse en un ambiente"
    sin poder
    de satisfacción de las necesidades básicas;
     
  • el sostenido y alto crecimiento económico
    y la disminución del desempleo
    redujo
    muy poco la pobreza infantil "y esto se debe
    a que un gran sector de los trabajadores
    está compuesto por quienes sólo cuentan con
    un plan social y por quienes
    tienen trabajo (en negro o en blanco) con
    sueldos por debajo de la línea de pobreza";
     
  • "la actividad económica supera en un 15%
    a la de 1998 pero la pobreza infantil
    es un poco mayor que la de ese año,
    cuando era del 45%".

Amplía Manrique Salvarrey que sintetiza su nota "Democracia del hambre":

"Aunque América latina y el Caribe produce tres veces la cantidad de alimentos
necesaria
para darle de comer a sus casi 580 millones de habitantes, 9 millones
de niños menores de cinco años y 55 millones de adultos están desnutridos
y padecen hambre(...).

Desarrolla:

"De los 55 millones de niños de hasta cinco años que viven en
América Latina y el Caribe,
casi nueve sufre diferentes formas de desnutrición. Si se lleva
la edad hasta los 14 años, los números detonan. Los menores
desnutridos superan los 21 millones.

En un contexto en el que la pobreza extrema alcanza a 222 millones
de personas de una población regional total cercana a los 580 millones,
las expectativas
para escapar a esa situación social límite son mínimas, porque
la desocupación plena afecta a 24 millones y hay otros 126 millones sin empleo formal
y 10 millones
más que trabajan en condiciones de esclavitud.(...)

En la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, el 53,1% de los menores de 14 años
viven en hogares pobres. Sobre 2,8 millones de niños y jóvenes, 1,5 millones integran
familias que no pueden acceder a una canasta alimenticia básica.
Un año atrás,
en esa misma zona geográfica había algo más de 1,1 millones de niños pobres.
En doce meses se agregaron casi 400 mil, un ritmo de empobrecimiento de
971 por día.

En relación con 1991, cuando había 650 mil chicos pobres,
en esta región de mayor densidad poblacional
del país,
la pobreza infantil creció el 128%.

De aquel 1,5 millones, 607 mil son indigentes y se ubican por debajo del
ingreso requerido para acceder a la canasta alimentaria elemental
que
les garantiza su sobrevida calórica.

Estos niños sufrirán secuelas irreversibles
en términos educativos y laborales.
Puede decirse
que sólo el 46,9 de los menores restantes
tiene alguna expectativa de desarrollo socioeconómico.

Los datos se condicen con otras informaciones del Indec,
que muestran que la distribución regresiva del ingreso
está en la esencia del modelo de exclusión
impuesto en la Argentina.

La brecha abierta entre lo que percibe el 10% más rico de la población y
el 10% más pobre hace que los primeros lleven 34 veces más que los segundos.
En 1990
-año de inicio de la profundización de la política anticrisis llamada neoliberal-
la brecha era de 17,8 veces. Con cuadros más sublevantes, como el de Haití,
donde la brecha es de 91 veces, la situación se repite en toda la región".

El sanitarista argentino Floreal Ferrara dice:

"Estamos ante una situación criminal, y con la imposición
de las políticas neoliberales el crimen se extiende por
toda América latina.
Somos los países más ricos en producción de alimentos
pero al condenar a los niños con la imposición de
un modelo genocídico
a nivel continental,
los gobiernos y sus mentores
-el FMI, el BM y el gobierno de Estados Unidos-
están condenando a la América del futuro".

Manrique Salvarrey señala causas:

"Durante los noventa y aún después, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial
citaban a Argentina como el espejo en el cual mirarse.
El país modelo
donde se habían implantado las políticas neoliberales hasta su último extremo,
ocupaba el sitio de alumno ejemplar en cuanto foro internacional
se preconizaran
la entrega del patrimonio nacional, la política de desregulación y el uso de
los asalariados como única variable de ajuste.
Pero Argentina apenas es
el ejemplo de país donde más a fondo se aplicaron los mecanismos consagratorios
de la exclusión social,
primera fase del genocidio neoliberal.

Según el discurso desarrollado durante la década, el desempleo estructural
obedecía a la supuesta «rigidez del mercado laboral»(...). Para imponer
la política del ajuste permanente,
el menemismo contó con la complicidad de la Confederación General del Trabajo(...).

Así fue que se desmanteló la legislación laboral que regía desde la década del 40
del siglo pasado.
Primero se creó la figura de los «aumentos remunerativos» de salarios,
ya sea a través de la entrega de una suma de dinero o mediante el pago
de unos vales que servían para comer en los restaurantes o comprar en los supermercados".

Fuente: revista América XXI, Año IV- N° 15, junio de 2006
 http://www.americaxxiweb.com/
 director@americaxxiweb.com

2. A favor de los trabajadores

En esta toma de posición es fundamental la ruptura con el acostumbramiento a pensar que conviene
permanecer al margen de la política y dedicarse a resolver su ardua cotidianeidad laboral sin otras miras que compensarla con el goce de sus placeres durante el tiempo de ocio.
Para independizarse
de la lógica infiltrada por el sistema opresor cabe hacerse preguntas como las siguientes:

a) ¿Mejoró la situación de los trabajadores con el gobierno K?

Responden Martín Noda y Esteban Mercantante (IPS Karl Marx):

Frente a la imposibilidad de continuar con la convertibilidad,
"la salida impuesta por la burguesía significó
una profundización de
la explotación y precarización de las condiciones de trabajo.
Durante los ‘90 la fuerza de trabajo se pagó
por debajo de su valor mediante la caída nominal del salario.
Este proceso se profundizó con
la devaluación y la inflación que ésta trajo aparejada".

Aclaran:
"
A pesar de que los trabajadores en blanco, en términos de poder adquisitivo, están mejor que en 2001, les cuestan a sus patrones mucho menos.
Y la mejora sólo vale para un sector minoritario -el 35%- de los trabajadores.
Para los trabajadores en negro, la situación es bastante peor que antes de la devaluación, habiendo mejorado muy poco desde lo peor de la crisis. Y los estatales no están mucho mejor tampoco.

Es cierto que la retribución a los asalariados avanzó hasta alcanzar el 38% del ingreso,
desde el 30% en que estaba hace unos años. Pero, en el mismo lapso, se crearon
tres millones de puestos de trabajo. Si juntamos estos datos, veremos lo miserable
que está siendo esta recuperación para los trabajadores.

Con un crecimiento de la ocupación de más del 20%
(pasaron de 8 a 11 millones de trabajadores ocupados), creció apenas 8 puntos
la participación de los trabajadores en el ingreso.

Como vemos, aunque algunos -la minoría- sectores de los trabajadores mejoraron con respecto a sí mismos, no lo hicieron respecto a los capitalistas.

Podríamos intentar convencernos, como muchos economistas progre, de que pasada la etapa de salir de la catástrofe se viene la etapa de la recuperación, y de que Kirchner, lento pero seguro, está avanzando en ese sentido".

b) ¿Podrán los trabajadores recibir una porción mayor de la 'torta'?

Martin Noda y Esteban Mercantante orientan la respuesta mediante la siguiente pregunta:

"¿es compatible el crecimiento con una mejora sustantiva en la participación de
los asalariados en el ingreso? Como veremos, la estabilidad económica depende,
en última instancia, de que se mantenga este patrón regresivo".

Explicitan:

"Si observamos las ganancias de las grandes empresas podremos ver que, entre los ‘90 y hoy, hay algunos -importantes- cambios de jerarquías entre los que están en los primeros y
los últimos puestos.
Pero lo más sorprendente es la relativa estabilidad de esta cúpula.
Lo que hay después de la devaluación, con la nueva configuración de precios,
es una situación donde las ganancias extraordinarias están ligadas a la producción de commodities y, más en general, a la producción industrial.

En esta situación, si bien el conjunto de la burguesía industrial ha sido favorecida,
la estructura impositiva, la refinanciación de pasivos y la política de créditos y subsidios,
ha seguido favoreciendo especialmente al gran capital.

Éste ha tendido a centrarse, a lo largo de las últimas décadas, en el aprovechamiento
de las políticas de promoción, precios internacionales favorables o ventajas comparativas
para ciertos productos, especialmente los de manufactura de productos agropecuarios.

A contramano de la tendencia a la desindustrialización relativa,
estos sectores de la cúpula industrial vienen profundizando su sesgo exportador desde los ‘70, concentrándose en ciertos nichos muy específicos.
Este proceso se profundizó y amplió durante los ‘90,
junto con la concentración y centralización del capital,
y con la mayor penetración imperialista en la economía nacional, proceso que
estuvo acompañado por una mayor asociación entre el capital local y el extranjero.

Se produjo un cambio en el régimen de ganancias extraordinarias, con el traspaso de éstas desde el sector importador, las privatizadas y finanzas hacia el gran capital industrial, acompañado por otros sectores exportadores (agro y petróleo) que
se beneficiaron de los altos precios internacionales. (...)

Por los propios sectores favorecidos y por la manera en que se sale de
la convertibilidad, podemos ver que no se trata de un cuestionamiento
a los nudos centrales
de la política desarrollada durante los ‘90, sino más bien de
un reacomodamiento de los precios relativos que redistribuye
las ganancias extraordinarias entre los distintos sectores de
la cúpula económica.(...)

La política del gobierno,
tanto con el tipo de cambio como con los subsidios,
sostiene esta concentración y centralización capitalista,
favoreciendo especialmente a los sectores más altos del capital.
La diferencia es
que el mayor favorecido hoy es el gran capital industrial,
segundón en los 90 cuando primaban los sectores de las finanzas y los servicios
(los “perdedores de hoy” pese a que sus ganancias no bajan del 10%)".

c) ¿Interesa al bloque dominante la subsistencia y el poder adquisitivo de
los trabajadores?

"Lejos del boom de consumo, para los capitalistas la clave de la acumulación en el espacio nacional
es la elevada tasa de explotación
, debida a la más eficiente -desde el punto de vista del vampirismo capitalita- “administración de la fuerza de trabajo” que permite la flexibilización.(...)

De hecho, los niveles de ganancias son en muchos sectores ampliamente superiores
a los de los ’90.

Y para esto, hay dos fundamentos centrales que el gobierno defiende a rajatabla:
tipo de cambio alto, y disponibilidad de fuerza de trabajo barata y precarizada.

Las divisiones en las filas obreras, y la debilidad mayor del sector flexibilizado, serán utilizadas por los capitalistas para reafirmar -de forma permanente- su favorable relación de fuerzas, obligando a incrementar los ritmos de trabajo, cortando descansos, arrancando horas extras cuando es necesario.

A mayor precariedad en las condiciones laborales, más cerca está el capital
de hacer realidad su sueño -disponer de los asalariados a gusto y placer, sin cuestionamientos ni resistencia.
Lejos de haberse revertido esta situación, sólo va a ser plenamente aprovechada con los otros elementos favorables que ofrece la situación actual.

Hoy, con muchísimas menos restricciones para realizar la producción
-para el gran capital exportador, que a la vez vende en el mercado interno-
tiene muchas más posibilidades de sacar provecho de extraer hasta la última gota de trabajo, imponiendo ritmos febriles, y aprovechando las nuevas condiciones de contratación -que obligan mucho menos frente a futuros despidos- para contratar todos los trabajadores que necesite de manera temporaria.

Por eso, el fuerte crecimiento se ha sostenido hasta ahora con poca inversión para ampliar cualitativamente las capacidades productivas. El reciente coloquio de IDEA volvió a poner de relieve que en la actual inversión, el 60% sigue siendo en la construcción.

Se están aprovechando las conquistas que la burguesía logró durante la última dictadura militar con
el disciplinamiento de la clase obrera y en los ’90 con la flexibilización laboral para
los avances en la productividad del trabajo de la cúpula empresaria.

Y sobre todo, como esta burguesía realiza sus mercancías en el exterior o se apoya en el boom de consumo de la clase media, el salario no es más que un costo a reducir lo más posible".

En esta ponencia presentada en el Taller de EDI (Economistas de Izquierda)
Martin Noda y Esteban Mercantante concluyen que

debido a "la nueva relación de fuerzas que se estableció luego de diciembre de 2001, es posible hoy apostar a
que el proletariado, fortalecido por el mayor empleo, y por los triunfos que ha conseguido en
los últimos años (que implican una reversión de las derrotas de décadas), pueda actuar como articulador de una política no corporativa, erigiéndose en caudillo del conjunto de
la nación oprimida
y generar una verdadera ruptura en todos estos terrenos en donde
el gobierno, a pesar de su discurso, no es más que continuidad".

Fuente: http://www.rebelion.org/
Economía
27-11-06

En la relación esencial al capitalismo que es la apropiación del trabajo y sometimiento de
los trabajadores 
se ha llegado, en América latina y el Caribe, a
una degradación extrema de la situación de los asalariados en simultáneo con
el paraíso rentable de las corporaciones empresarias y financieras
como consecuencia
de la gran concentración, desnacionalización, primarización económica
y la disolución nacional en zonas francas o factorías exportadoras que siguen avanzando.

Estas características del régimen en vigencia hacen que no sólo los trabajadores
estén sujetos a opresión y represión máxima
sino también lo están
los pequeños y medianos propietarios tanto en el medio urbano como en el rural,
los campesinos y los pueblos originarios,
los profesionales no asalariados, los artistas e intelectuales, etc.

Incluso el sistema capitalista e imperialista expulsa de sobrevivir a los que evalúa
población estorbo en su política de acaparamiento de los recursos públicos, así evalúa a
los jubilados, los discapacitados y a
los más pobres de la ciudad y el campo.

Entonces, en vez del caudillaje, resulta imprescindible -a los trabajadores- adueñarse
y poner en práctica las ideas fuerza de
«sólo el pueblo salvará al pueblo» y «el pueblo unido, jamás será vencido».

Este camino es iluminado por el concepto de pueblo como organización de
todos los que son impedidos -por el capitalismo-
de vivir, trabajar, actuar y ejercer otros derechos humanos y como elaboración en conjunto
de un proyecto de acción en común mirando a erradicar la explotación laboral y los oligopolios.

Se orienta hacia la liberación social y nacional por construcción de la soberanía popular
cuyas raíces
abrevan en la toma de autoconciencia de cada clase, sector, grupo e individuo del pueblo
y en la convicción del imperativo de organizarse sobre la base de dignificar el trabajo de
la diversidad de actividades humanas.

El sistema capitalista inculca que sin el gran empresariado sobre todo extranjero
es imposible crecer, producir, abastecer...
Pero la huelga
de los trabajadores en las plantas de hidrocarburos de la Patagonia demostró que
sin ellos no se genera riqueza. De ahí lo prioritario de superar el menosprecio por sí mismo
(en cuanto a que no se tiene otra que aceptar el chantaje de la patronal) mediante
afirmación en
las capacidades propias y las de los otros componentes populares de autogestión social.

Aún más, esa rebelión contra el creciente abuso y atropello denigrador de su persona o identidad le exige analizar el comportamiento gubernamental y comenzar a distanciarse
de contribuir al consenso aun cuando lo haga por considerarlo mal menor.

Comprobaría que, por ejemplo, a quienes están agotando
las inversiones de varias generaciones de nosotros
en YPF
y se les ha transferido tanto los yacimientos como el patrimonio científico-tecnológico
de la empresa estatal,  el gobierno de Kirchner no sólo les permite continuar con la renta petrolera que nos pertenece y serviría para
financiar las bases del bienestar popular de todos sin discriminación de ningún tipo,
sino también
les amplía el lucrativo negocio a la plataforma submarina y nos obliga a hacernos cargo de
los gastos de exploración y puesta en funcionamiento de los nuevos pozos.

En lugar de capitalizarnos, esos saqueadores llamados "inversores" nos descapitalizan.
Por eso,
no los necesitamos, sí necesitamos emanciparnos de ellos y su gobierno-Estado
que se disfraza de nacional así como, en nombre del federalismo, facilita la entrega del país
a las corporaciones imperialistas.

De modo que hoy es fundamental la democratización gremial como lucha por


Organización  ((VOLVER))

Del país, continente y mundo

a. Por la alianza de los factores locales de poder con el imperialismo

Debido a la revolución científica y tecnológica y la globalización económica, el progreso
hacia determinados intereses sociales se debe enfocar según perspectivas
de integración regional.

Pienso que el proceso en marcha a partir del 2002, no implica neo-desarrollismo sino la implantación de un sistema
con potencial científico-tecnológico para apropiación y uso de los territorios
por
las transnacionales en escala de la globalización. En esta recolonización,
como en las anteriores,  participan los factores locales de poder y son fundamentales
para imponer la educación, la cultura, la comunicación...domesticadoras.

Pero, además, aportan esa organización de

El crecimiento económico en la Argentina
se realiza mediante genocidio de buena parte de la población y
expulsión de las grandes mayorías de una vida y un trabajo dignos de su condición humana ya que expande los agro-negocios, el supermercadismo, la explotación de minerales e hidrocarburos hasta agotarlos, la construcción y el turismo suntuosos.

Es consecuencia de:

1. ¿Un Estado ausente y desarticulado?

La Red Nacional de Acción Ecologista (Adital),
en el artículo
"Argentina. Sólo hay futuro con un ambiente saludable" nos ayuda a situarnos al expresar:

"En el Día Nacional de la Conciencia Ambiental, la RENACE  (Red Nacional de Acción Ecologista) exige que se declare la Emergencia Socio-ambiental en todo el territorio argentino.
En este 27 de septiembre de 2006, fecha que recordamos el fallecimiento de siete personas,
en un crimen
aún impune como resultado de la desidia gubernamental, la laxitud en las leyes
y la búsqueda ambiciosa de ganancias, los miembros de la Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE) declaran que esas víctimas representan un porcentaje mínimo de las que todos
los días perecen en nuestro país como consecuencia del hambre, el abandono, la falta de acceso a servicios esenciales como el agua, la salud y la educación, entre otros,
y que muchas de ellas son producto de una errónea concepción
del desarrollo,
que hace que deban abandonar sus ambientes natales debido a la destrucción del mismo,
para hacinarse en villas miserias".

Luego de una breve referencia a la realidad mundial, pregunta
¿cómo estamos...en Argentina? y contesta:

"En un recorrido por los actuales problemas ambientales de nuestro país, vemos que en todos los casos coincide con situaciones de conflicto entre la sociedad, un determinado modelo de producción y consumo y el soporte natural.

A lo largo de toda la zona cordillerana, las explotaciones mineras a cielo abierto de
Bajo La Alumbrera y Veladero, por citar sólo las más conocidas, están destruyendo el paisaje, los glaciares y un modo de vida sustentable, secando las escasas reservas de agua y contaminando con cianuro más allá de las fronteras provinciales tal como se ha podido detectar en Río Hondo (Santiago del Estero).

La organización, la insurrección y la vigilia permanente de la población local,
que ve afectado su futuro y el de sus hijos, han podido detener algunos proyectos como en Esquel (Chubut) y Chilecito (La Rioja), pero varias decenas esperan su aprobación en el marco de la Ley de Inversiones Mineras y al Tratado de Implementación Conjunta con Chile, ambos aprobados en los años 90.

En la Patagonia, hasta en los manuales de geografía de las escuelas primarias, se habla del problema del sobrepastoreo y la consiguiente erosión, situación que no ha cambiado y/o mejorado en los últimos años.

A esta situación extrema, debemos sumarle los intentos de destrucción del bosque cordillerano
a través de los incendios o siembra intensiva y extensiva de especies exóticas, la apropiación de fuentes de agua, la extranjerización del territorio, la explotación del petróleo, el proyecto latente de establecimiento de un basurero nuclear y la persecución y el despojo a
los pueblos originarios a ambos lados de la cordillera.

En el centro del país, y en un salvaje proceso de expansión de las fronteras agropecuarias para atender a los mercados externos, se destruyen e incendian montes y bosques nativos,
se avanza sobre tierras no aptas para la agricultura,
expulsando a
miles de pequeños productores y trabajadores del campo, que terminan
engrosando las villas miserias de las grandes ciudades.

Por otra parte se elimina la biodiversidad y se modifican los ciclos agrícolas, abriendo paso al monocultivo de soja transgénica, con el sistema de siembra directa y más de 150 millones de litros de pesticidas por campaña rociados sobre las cabezas de la población urbana y rural, que ya comienza a sufrir las consecuencias de una década de fumigaciones en forma de alergias respiratorias, enfermedades cutáneas, cánceres de distinto tipo y malformaciones congénitas.

El paisaje cotidiano de silos y máquinas fumigadoras dentro de las áreas urbanas, otrora símbolo de progreso, comienza a percibirse como una agresión a la salud de los ciudadanos, que
se movilizan en Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Chaco y Entre Ríos.

Como efecto colateral a este proceso de una agricultura sin agricultores, nuestras carnes de renombre internacional pierden ventajas comparativas al confinarse el ganado vacuno a
las peores tierras o a los feed-lots, aplicando hormonas de engorde prohibidas y obligándolos a consumir alimentos balanceados de dudosa calidad y escaso control sanitario, con el fantasma de la "vaca loca" rondando los corrales.

Una situación similar sucede con la producción tambera, habiendo eliminado actividades generadoras de mano de obra o produciendo leche maternizada con altos contenidos de pesticidas.

Demás está decir que estos productos básicos de nuestra Soberanía Alimentaria
han desaparecido de la canasta básica de muchos argentinos que hoy no pueden acceder a ellos ni en cantidad ni en calidad.

Las pesquerías continentales y marítimas se encuentran en un franco proceso de agotamiento por sobreexplotación: ni sábalo ni merluza forman parte importante de esa variada ictiofauna que nos caracterizaba hasta hace unos años. Y con ellos, desaparece toda una sociedad y
una cultura relacionada al recurso.

La destrucción de los hábitats naturales conlleva la desaparición o retroceso numérico de especies enteras de pájaros, insectos, pequeños y grandes mamíferos, hierbas, arbustos y árboles, que cumplen una función esencial en el mantenimiento del sistema y
que ya se encuentran sitiados por la agricultura, las urbanizaciones, las vías de comunicación y el cambio climático.

En el polo opuesto se encuentra una política gubernamental errática en cuanto a
áreas naturales de conservación, las que siempre serán pocas,
en comparación a las necesidades:
el monte chaqueño, la Selva de Montiel, la selva misionera y próximamente las Yungas y
los últimos bosques nativos del chaco árido y del espinal, serán recordados sólo en fotografías.

Por otro lado debemos mencionar las explotaciones de uranio en Malargüe, Mendoza,
y en Los Gigantes, Córdoba, con un alto impacto sobre el ser humano,
por la concentración poblacional; ambas sin funcionar por el momento y donde se acumulan toneladas de desperdicios,
con la remediación pendiente desde hace un lustro.

La contaminación del aire, del agua y del suelo se acentúa en los parques industriales, con
su consiguiente impacto sobre las poblaciones circundantes, y en los polos petroquímicos de Bahía Blanca y La Plata (Buenos Aires), Gran Rosario (Santa Fe) y el paradigmático caso del Dock Sud, la Villa Inflamable y la cuenca del Riachuelo-Matanza,
a las puertas de la capital nacional, con un impacto directo sobre 5 millones de argentinos, con un Estado ausente y desarticulado para realizar cualquier control.(...)

En un país con el 85% de la población residiendo en áreas urbanas,
resulta lógico
que muchas de las problemáticas estén asociadas a las ciudades, como el inadecuado manejo de residuos cuyo caso más resonante es el del CEAMSE y los rellenos sanitarios 'regionales';
la falta de acceso al agua potable y a cloacas sin sistemas de tratamiento;
la proliferación de
las antenas de telefonía celular sin los correspondientes Estudios de Impacto Ambiental (EIA),
la contaminación del aire por el tránsito automotor y la elevación de las napas freáticas en partidos del Gran Buenos Aires; los transformadores con PCB; la pérdida de los cinturones verdes hortícolas, proveedores de alimentos frescos a escala local y regional; la aplicación de pesticidas en los espacios verdes; los ruidos; la coexistencia con industrias contaminantes(...)".

Fuente: http://www.rebelion.org/
Construyendo poder desde abajo
14-10-06

2) ¿Una organización e integración regional en función de qué?

Pablo Villegas (Ecoportal.net) relata:

"El 11 de septiembre pasado, el Instituto Brasilero del Medio Ambiente y Recursos Naturales y Renovables (IBAMA) aprobó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para la construcción de dos represas en el río Madera; río que ocupa el segundo lugar en el mundo por la riqueza de
su ictio-fauna y constituye el afluente más grande del Amazonas.

Este proyecto desde hace tiempo, ha sido objeto de duras críticas, no sólo de los afectados por las numerosas represas del Brasil sino también de científicos de Bolivia y Brasil que aparte de los impactos ambientales y sociales, han denunciado el riesgo de que se inunde territorio boliviano.(...)

Con la ayuda de IBAMA, las constructoras del complejo Madera han logrado someter los intereses sociales, medioambientales y el principio de la prevención de los daños a los meramente económicos de las empresas.

Las consecuencias de las represas en el río Madera vendrán a sumarse al proceso que desde hace décadas viene destruyendo la Amazonía. La larga y triste historia de las represas del Brasil hace previsible un impacto catastrófico en la fauna ictiológica.

Estudios realizados por FURNAS demuestran que en el primer año después de la construcción
de la represa desaparece un 70% de las especies existentes de peces, dice Bastos de
la organización Rio Terra. Entre los peces condenados a la desaparición se encuentran especies aún no estudiadas. Según Bastos se estima la existencia de 700 especies de peces en el río
y la misma cantidad de aves en la región.

El proyecto traerá también una serie de problemas internacionales.
El hidrólogo boliviano Jorge Molina en un análisis del EIA de las represas en el tramo brasilero publicado este año, demuestra que no se tomó en cuenta el estudio hidro-sedimentológico, que, valga la aclaración, es parte del propio EIA.

La enorme carga de sedimentos transportada por el río Madera, tendría que haber obligado a que los procesos de sedimentación y erosión, fueran considerados tanto en el diseño de ingeniería de las obras como en el estudio de impacto ambiental. Eso no ocurrió.

El EIA no ha tomado en cuenta toda la cuenca del Madera y ha pasado por alto a los afluentes que serán los más impactados por el cambio del régimen hídrico y la baja en la calidad del agua, y con ello la ictio-fauna.

El proceso de sedimentación será especialmente activo en el tramo superior del embalse de Jirau, abarcando hasta Bolivia, donde cabe esperar que los niveles del lecho y del agua suban varios metros con respecto a la situación actual.

Aparte del impacto para los peces, el cambio en la velocidad y la calidad del agua debidos a
las represas traerán serias consecuencias para los humanos, como ser el incremento de
la malaria, la esquistosomiasis, y otros debidos a la presencia de mercurio en el agua; problemas ya experimentados en otras represas del Brasil.

En Bolivia, dado que los suelos de la selva tropical no son aptos para la agricultura,
ésta se realiza en gran parte en las áreas que deja el río después de la época de lluvias. Pero, con las represas ya no habrán más variaciones estacionales, esto significará para los bolivianos
la pérdida de sus tierras de cultivo porque quedarán inundadas permanentemente.

La región norte amazónica de Bolivia ha atravesado en la última década por un proceso, aún inconcluso,
de saneamiento de tierras; saneamiento sumamente difícil, pero en general pacífico. Para muchos es un milagro que el proceso no hubiera desembocado en hechos de violencia.
Sin embargo,
con la inundación provocada por las represas del Brasil, este gran esfuerzo social de
los bolivianos habrá sido vano en cierta medida ya que la región se verá ante una nueva escasez de tierras y en consecuencia, las contradicciones sociales se verán nuevamente agravadas. Además, la pérdida de las riberas de los ríos
llevará a la población a intervenir las delicadas tierras de los bosques.

Las represas implicarán por otra parte problemas geopolíticos. El 95% de las aguas de Bolivia se escurren a través del Madera. Las represas pondrán estas aguas bajo el control del Brasil, lo cual representa una perspectiva geopolítica inquietante. Brasil está reincidiendo en un acto sumamente peligroso para la región: el utilizar aguas de curso internacional sin consultar
a las partes afectadas. Un precedente en ese sentido fue el represamiento del río Paraná sin consultar a la Argentina para la construcción de la represa de Itaipú.

Los vínculos del Brasil con Bolivia son la expresión típica de las relaciones entre un país pequeño y pobre como Bolivia, que además es mediterráneo, y un país grande y agresivo
que se ha expandido a costa del despojo de sus pequeños vecinos.

A principios del 1900, Brasil a través de la ocupación de facto de territorio boliviano y
un acuerdo con el gran capital inglés y norteamericano, promotores de la explotación de
la goma,
despojó a Bolivia del Acre haciendo valer el uti possidetis (posesión de facto) y desconociendo acuerdos previos que reconocían la pertenencia a Bolivia del mencionado territorio.

Brasil, con su política exterior del “uti possidetis”, despojó a Bolivia de 490.437 km2., entre 1867 y 1903.

El bosque tropical que quedó en manos de Bolivia aún mantiene un buen estado de conservación. Aparte de la agricultura, caza y pesca, la población vive básicamente de actividades extractivas como la recolección de la castaña (Bertholletia excelsa), de la cual Bolivia es la mayor exportadora del mundo.

La economía de la castaña requiere que el bosque se mantenga inalterado.
En cambio,
el territorio despojado a Bolivia se destaca por una gran destrucción del medio ambiente.
La etapa más reciente de esta destrucción fue patrocinada por las dictaduras militares de
los años 70, que llevaron a la sustitución del bosque por pasturas para la ganadería y al desplazamiento, muchas veces forzoso, de la población de descendientes de los semiesclavos traídos a esta zona para la explotación de la goma.

Ante la violencia de las dictaduras, donde jugaron un rol importante los escuadrones de
la muerte, la mayor parte de la población desplazada
fue a engrosar las favelas de las mega-ciudades brasileras.

El desarrollo fue para ellos pasar de pobres del campo a pobres de la ciudad y para los indígenas de esta región incluyó en muchos casos el exterminio físico.

Recientemente, las relaciones entre Brasil y Bolivia se han enfriado por el hecho de que
el gobierno boliviano ha decidido aplicar una forma moderada de recuperación
de sus recursos hidrocarburíferos.
Éstos
fueron enajenados por los gobiernos neoliberales desconociendo la Constitución Política del Estado (CPE) boliviano cuya existencia y contenido no era ningún secreto para las empresas beneficiadas ni para los organismos internacionales, como el Banco Mundial y el FMI, que promovieron esta política.

Los hidrocarburos fueron enajenados valuándose en 800 millones de dólares, precio que obviamente no incluía el valor de sus cuantiosas reservas de gas, que han situado a Bolivia
en el segundo lugar en Sudamérica.
Una de las más beneficiadas por este negocio fue PETROBRAS, la empresa brasilera del petróleo. Esto no significa
que se hubiera beneficiado el pueblo brasilero ya que esta empresa obedece a las políticas determinadas por las transnacionales que se han ido apoderando de los diferentes rubros del sector energético brasilero incluyendo el mercado gasífero y la propia PETROBRAS, proceso que incluyó reformas a la legislación aunque no tan extremas como en Bolivia.

La enajenación de los recursos naturales de Bolivia fue acompañada de un proceso sistemático de ablandamiento de sus fronteras.
Para comprender
la situación de este país debe tomarse en cuenta que, además de sus grandes riquezas naturales, por efecto de la evolución del mercado mundial, resultó situado en el camino de Brasil y Argentina hacia el Pacífico y de Chile hacia Brasil y el Atlántico y, en general, en el camino de “saqueo y paso” del capital transnacional asociado a estos países.

A esto se suma el que las elites de estos países, consideradas a sí mismas como representantes de la raza blanca en Latinoamérica, han proclamado tradicionalmente su “destino manifiesto” de expandirse en el continente.
La inspiración de Estados Unidos no ha estado ausente de estos sueños ya que
los “subimperialismos” le han sido siempre de gran utilidad.

Como consecuencia geopolítica de estos intereses sobre Bolivia, bajo el alias de
“integración regional”
se trazó un nuevo mapa de Bolivia, atravesándola con una serie de corredores e hidrovías, y
lo más importante, a ser enmarcados en un sistema de libre mercado, donde
no cuenten sus fronteras.
Reflejando la nueva situación, el ex presidente de la república,
ahora prófugo de la justicia, Gonzalo Sánchez de Lozada, llegó a decir que
Bolivia ya no era un país, sino una región de contactos.

En el campo de la legislación, los organismos multilaterales y el neoliberalismo en general,
se libraron de la Constitución Política del Estado sepultándola bajo una red de nuevas leyes anticonstitucionales apropiadas a la globalización. Así, en el caso que nos ocupa, la Ley de Corredores de Exportación Nº 1961, junto a la Ley de Electricidad hace posible la concesión de los recursos hidro-energéticos, específicamente del Río Madera, a entes privados dentro de
la franja de seguridad fronteriza de 50 Km y por tiempo indefinido, del suelo, el subsuelo y
el espacio aéreo de dominio público y privado, necesarios para las obras hidroeléctricas del tramo en cuestión".

Fuente: http://www.rebelion.org/
Ecología social
7-10-06

b. Por la unidad en diversidad de los de abajo

El cambio centrado en el desarrollo de la igualdad de oportunidades para todos sin discriminación
de ningún tipo y del bienestar común,
exige
una visión de la complejidad sistémica y evolutiva de la naturaleza pero, a la vez, asumirla integrada fundamentalmente por sociedades con sus particulares culturas.

Mientras el capitalismo enfoca el objetivo lucrativo de la gran burguesía
y aplica el potencial científico-tecnológico para
lograrlo en el más breve plazo y la más redituable forma,
el socialismo
se plantea resolver los problemas que hacen a humanizar la vida, el trabajo, la convivencia,
el disfrute de felicidades...desde el presente de las grandes mayorías
y hacia garantizar esos derechos, también, a las generaciones futuras.

Esa atención a las necesidades y aspiraciones populares requiere del compromiso protagónico
de una creciente mayoría con materializarlas o de edificar una real y efectiva democracia política, económica, social y cultural.

Leonardo Boff (Koinonia), en "¿Desarrollo sostenible o sociedad sostenible? "
nos aclara
ese rumbo al definir:

"Una sociedad es sostenible cuando se organiza y se comporta de tal forma que, a través de
las generaciones, consigue garantizar la vida de sus ciudadanos y de los ecosistemas
en los que está inserta.

Cuanto más una sociedad está fundada sobre recursos renovables y reciclables, más sostenibilidad manifiesta. Esto no significa que no pueda usar recursos no renovables,
pero,
al hacerlo, debe hacerlo racionalmente, especialmente por amor a la única Tierra que tenemos, y en solidaridad con las generaciones futuras. Hay recursos que son abundantes como
el carbón, el aluminio y el hierro, con la ventaja de que pueden ser reciclados.

Una sociedad sólo puede ser considerada sostenible si ella misma, por su trabajo y producción va haciéndose más y más autónoma. Si hubiera superado niveles agudos de pobreza, o tuviera condiciones para ir disminuyéndola de manera creciente. Si sus ciudadanos estuvieran ocupados en trabajos significativos. Si hubiera seguridad social garantizada para aquéllos que son demasiado jóvenes o ancianos o enfermos y que no pueden ingresar en el mercado de trabajo. Si la igualdad social y política, así como la de género, fuera buscada continuamente.
Si la desigualdad económica se redujera a niveles aceptables.

Y, finalmente, si sus ciudadanos fueran socialmente participativos y de este modo pudieran hacer concreta y perseverantemente perfectible la democracia. Según estos criterios, Brasil está lejos todavía de ser una sociedad sostenible.

Tal sociedad sostenible debe plantearse constantemente la pregunta: ¿cuánto bienestar puede ofrecer al mayor número de personas posible con el capital natural y cultural de que dispone? Obviamente esta pregunta supone la sostenibilidad previa del Planeta sin la cual
todos los demás proyectos perderían su base y serían inútiles".

http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=185.

Fuente: http://www.rebelion.org/
Opinión
18/9/06

Para el otro país y otro mundo posibles es clave resolver
la catástrofe humana y socio-ecológica en Argentina de
que la gran mayoría de la población resida
en el 15% del territorio y que a la megalópolis, encima, se la colonice con torres
y se la segregue
del río monopolizado por la plutocracia global.

Por eso, me identifico con la lucha por la reforma agraria que democratice las provincias,
dignifique la vida y el trabajo de todos los componentes populares del campo,
promueva
la soberanía alimentaria y la política demográfica,
esta última según creación de condiciones de vida y progreso e infraestructura socioeconómica que se armonicen con cada eco-región y la población ya existente.

Para el otro país y otro mundo posibles es clave
convertir
los falsos enfrentamientos entre los de abajo
en unidad de la diversidad contra las transnacionales y sus socios locales.

Por ejemplo, la expulsión capitalista a la pobreza y al desempleo masivos hace que:

Impera la política e ideología de la gran burguesía que los lleva a pensar en el presente
y colocarse del lado de las transnacionales,
mejor aún, del poder de apropiación y uso de los territorios para extraer recursos naturales
a costa de genocidio socioeconómico.

Pero, sobre todo, al igual que se impuso el ajuste permanente para
la 'honra de la deuda externa' con la amenaza que sería peor no hacerlo,
hoy se dice que el gobierno de Uruguay no puede hacer otra cosa por el Acuerdo firmado
y por la falta de empleo. Pero así cada vez más se agrava el subdesarrollo.

El Frente Amplio, por ahora, no ha logrado movilizarse para exigir el cumplimiento de
las promesas electorales.

Sin embargo, crece la voluntad de lucha:

"Asambleas del Litoral Mesopotámico de Argentina y Paraguay, luego de trabajos y contactos, buscaron coordinar acciones simultáneas con la que lleva adelante Gualeguaychú;
se realizó
un encuentro en Santo Tomé (Corrientes) donde se avanzó en la generación de espacios comunes que concluyeron en la necesidad de solidarizar y unificar territorialmente.

El punto central del acuerdo consiste en la comprensión de que "si pierde Gualeguaychú,
se sentaría un precedente negativo para todas las luchas sociales y ambientales
que se llevan adelante en la región".

Por ello la forma elegida fue la de realizar acciones simultáneas en todos los lugares donde
se logre coincidencia con esta visión.
Con esta metodología
se pretende expresar de manera clara al poder,
la oposición de la ciudadanía (más allá de las nacionalidades) a los proyectos que ponen en riesgo la vida de sus habitantes,
poniendo en marcha una regionalización de las movilizaciones.
Porque se coincidió en la necesidad de entender el contexto de proyectos de interconexión planificados por las grandes corporaciones que vinculan a toda la región en una sola trama.

La propuesta consiste en movilizarse el 10 de diciembre
con cortes de rutas, puentes,

etc. de forma simultánea y sincronizada.(...)

La idea se fundamenta en el hecho de que se vuelve necesario vincular desde la acción directa a todas las organizaciones que llevan adelante distintas luchas con
los mismos ejes (Medio Ambiente y Derechos Humanos).

Por otra parte, en algunos lugares de la región las asimetrías sociales y económicas impiden que se pueda participar recorriendo grandes distancias y con mucha gente. Por ejemplo,
la Asamblea Binacional de Afectados
por Yacyretá
involucra a miles de personas que no tienen capacidad económica
para realizar movilizaciones a los grandes centros urbanos,
aunque vienen realizando una resistencia organizada desde hace tiempo
con cortes de rutas, puentes internacionales, acceso a las obras de la represa, festivales, eventos artísticos, etc. (...)

Esta propuesta permite extender la acción directa en toda la región y causar un impacto mediático diferente, la idea de "cobertura" no se aplicará solamente a la función periodística, sino que ayudará a graficar el esquema de solidaridad que se está afianzando en Argentina y en los países vecinos.

Posibilitará un hecho simbólico fuerte que
avanzará en la materialización de la solidaridad y en un discurso claro de la visión ciudadana hacia el poder de lo que exige como condición esencial de vida.

Fundamentalmente, esta movilización
no tiene objetivos diferentes ni busca  competir con la marcha a Plaza de Mayo
sino que las mismas organizaciones que la impulsan participarán de la acción directa el 10 y luego marcharán el 12 en Buenos Aires, comprendiendo la necesidad de confluir en un punto y consolidar el tejido de organizaciones que luchan en defensa de la vida de sus comunidades".

Fuente: http://www.guardaelguachazo.com.ar/

Participan organizaciones de otras provincias y de ciudades del Uruguay.

Por su parte,

"La Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), con la adhesión y el invalorable
apoyo de la RENACE(Red Nacional de Acción Ecologista)
invita a todos
los ciudadanos que quieran expresar un
NO AL SAQUEO Y LA CONTAMINACIÓN a
participar de la Concentración Nacional a llevarse a cabo
el día martes 12 de diciembre a las 12hs en Plaza de Mayo en Buenos Aires.

En la oportunidad expresaremos las razones por las cuales decimos:

a la puesta en marcha de politicas publicas nacionales y regionales
genuinamente participativas.
La única consigna es la defensa de los derechos ciudadanos y
del
esencial derecho a la vida y el pleno ejercicio del derecho de peticionar a
las autoridades en el propio Centro Historico de la República".

Fuente: asambleauruguay@yahoo.com.ar

Pienso que esta acción es un importante inicio de un proceso de nacionalización
de los conflictos en contraposición al gobierno-Estado nacional que impone
la disolución nacional en feudo-mafias provinciales
para
la entrega de los recursos naturales e infraestructura a las transnacionales y sus socios locales.

Por eso, más que dirigirlo hacia la petición es preciso orientarlo hacia la comunicación e
información de la población a lo largo y ancho del país tendiendo a interpelarla pero, sobre todo,
a instalar su deliberación que la movilice y la transforme en constructora de su imprescindible unidad en diversidad.  


Unidad  ((VOLVER))

De la pluralidad

a. En la concertación K

Lo fundamental es la imposición -en las mayorías- de la ideología adecuada a la gobernabilidad
del sistema de saqueo e injusticia social.

1) Juan Dal Maso (IPS) explica cómo se construye un posicionamiento masivo a favor de
la reconciliación con el, y la continuidad del, neoliberalismo:

"La condena desde el propio Estado de la teoría de los dos demonios, ensayada por el gobierno (lo que no impide que se aplique dicha teoría a situaciones como la del Hospital Francés, procesando por igual a los barrabravas enviados por ellos mismos y a los trabajadores) llevó a un amplio sector de intelectuales a reivindicar la política de DDHH del gobierno como una suerte de “reforma moral e intelectual” gramsciana.

La “redención del pasado” se suponía completamente independiente
del pragmatismo capitalista, practicado en el presente por el elenco gubernamental.
Se presentaba así una operación de recomposición de la autoridad estatal
como la flor y nata de la reconstrucción de la memoria nacional.

Ahora bien, la desaparición de López puso en cuestión justamente
el núcleo de ese razonamiento.

No se trata únicamente de una ramplona contradicción entre
una política de derechos humanos “de izquierda” y una política económica “de derecha”.
Este hecho puso de relieve las contradicciones propias de la política gubernamental de
derechos humanos como tal.

Sucede que el problema de la impunidad no es una cuestión
de construir un discurso más “a la izquierda” sobre el pasado,
mientras
en el presente se garantiza la impunidad del 95% de los genocidas ( no en vano los letrados kirchneristas se retiraron de la querella contra Etchecolatz por no compartir la estrategia de reclamar que se aplique la figura de “genocidio” ) y se hace lo más posible para que el tema López desaparezca de los medios.

En este contexto, los apologistas del gobierno encontraron un argumento “enternecedor”
pero
de dudosa calidad: no se trata de achacarle la responsabilidad al gobierno, sino de construir consensos mínimos para actuar toda la sociedad (incluido el gobierno) en bloque
contra aquellos derechistas que se ubican por fuera del sistema democrático.

Además,
de que es una de las políticas con más yeta de la historia, esconde de por sí una trampa.

La trampa es la de diluir la continuidad del aparato represivo del Estado y ubicar al gobierno de este lado de la línea del enfrentamiento".

Juan Dal Maso se refiere al papel de Horacio González
que
"escribió un artículo en la revista Debate del 19/10/06 (a un mes y un día de la desaparición de López) donde señala que a partir de aquí se abría en el presente una situación
que la sociedad argentina daba por superada.

En una tónica similar a Wainfeld de P 12, González propone una “respuesta rápida, elaborada con nuevos lenguajes sobre la historia reciente, y que nos vea a todos,
los de la población sin más,
en una gran marcha de miles de miles, encabezada por las autoridades nacionales máximas, por las autoridades morales del país, por los organismos de derechos humanos y por
los políticos de todas las corrientes, como prueba de que la sociedad argentina quiere pasar libremente al próximo capítulo de su existencia sin el estropajo, sin el atascadero de
los criminales redimidos que ahora vendrían a pedirnos amor por darnos seguridad”.

Efectivamente, hubo una respuesta rápida, pero no de parte del gobierno sino del espacio Memoria, Verdad y Justicia, que organizó las movilizaciones por la aparición con vida del compañero López.

Mientras, las “autoridades nacionales máximas”, que González llama a encabezar
una gran marcha, hicieron lo siguiente: primero intentaron hacer aparecer el hecho como
el extravío de un hombre mayor que habría tenido un shock emocional, después mandaron a Hebe de Bonafini a embarrar la cancha, desplazando la sospecha de la policía bonaerense hacia la víctima,
después participaron de una movilización mientras diluían su propia responsabilidad en el hecho y por último directamente no hablaron más del tema. Esta debe ser una lección para
todos aquéllos que consideran el secuestro de López como algo perpetrado esencialmente contra el gobierno.

El gobierno parece no opinar lo mismo, o más bien parece opinar que
lo que más lo perjudica es que se sepa la verdad de lo que pasó, si prestamos atención a lo poco que ha hecho para esclarecer el tema,
lo mucho que hizo para crear confusión y para que se vaya diluyendo.

Pero junto con la propuesta de coyuntura, González plantea -en ese artículo- una visión
del rol que tiene que tener el gobierno frente al problema de la impunidad.
“El actual gobierno
debe ser mediador conceptual e histórico, lo que significa mantener la acción de la Justicia sobre los crímenes cometidos por funcionarios clandestinos o no del propio Estado.

De ahí la compleja fórmula del Presidente: hablar desde el Estado actual para ofrecer reparaciones por lo que hizo el modo terrorista del Estado histórico anterior.
Y también
refinar la lengua hablada para referir esos episodios, que debe ser lengua que hable sobre
los cuerpos desaparecidos, no con el léxico que les insufló la verdad de una época sino con
el que es propio para la conciencia de todas las épocas (...)
para superar recordando el lenguaje de los que lucharon” .

En concreto, el gobierno se ubica desde el Estado argentino y por eso justamente puede “ofrecer” reparaciones o
“mantener la acción de la justicia sobre los funcionarios de la dictadura y afines”
pero no puede liquidar la continuidad del aparato represivo, expresada en cientos y miles de efectivos que han formado parte “del modo terrorista del Estado histórico anterior”
y siguen en funciones.

Aquí el gobierno viene intentando “superar recordando” no el lenguaje de los que lucharon
(del que no le queda ni un vocablo) sino la política de “reconciliación” de
los gobiernos anteriores.
Porque aunque no proponga torpemente la reconciliación directa con los genocidas, convive con la permanencia de muchos de éstos en funciones y se propone recomponer el prestigio de las fuerzas armadas y de seguridad,
presentándolas como “limpias” de represores producto de su política, cuando esto es falso.

En este punto no hay “mediación” posible.
O se está por la disolución del aparato represivo
o por mantener
algún nivel, mayor o menor, velado o desembozado, de impunidad.

Y aquí volvemos a la clásica discusión de González: apoyar la política del gobierno, pero exigirle un discurso más refinado, menos Plan Marshall y más Irigoyen y Perón, menos “setentismo” y más “universalismo” y “humanismo”.

Cierto, hay una contradicción entre el discurso y la política gubernamental, pero es la opuesta a la que supone González.
No es una contradicción entre un supuesto contenido novedoso de su acción política y
una falta de conceptualizaciones acordes, sino una contradicción entre la reivindicación del pasado y su negación en el presente, lo cual pone límites estrictos a los alcances discursivos de esa reivindicación.

Y esa contradicción se expresa hoy en que para “el gobierno de los DDHH” el compañero López no es otra cosa que el motivo de un gran silencio. Por eso las palabras de González, más que una intervención pública de un intelectual comprometido con los problemas de su tiempo, constituyen una suma de lamentables consejos.

La única forma de “superar recordando el lenguaje de los que lucharon” no es postulando
al estado burgués
como el agente de cambio histórico (eso es degradar el lenguaje de los que lucharon) sino manifestarnos en las calles contra los ataques reaccionarios a los trabajadores
y el pueblo y bregar porque la clase obrera adquiera una ubicación independiente
del actual gobierno,
que le habrá dado a González un cargo público, pero tiene como sus principales beneficiarios a los grandes grupos capitalistas".

Juan Dal Maso propone: "no debemos
cejar
en la movilización por la aparición con vida de Jorge Julio López, y la disolución del aparato represivo. Por eso, los que venimos movilizándonos por la aparición con vida del compañero López, tenemos que poner en pie una Asamblea Nacional contra la impunidad, para dejar completamente claro que los trabajadores y el pueblo nos plantamos contra los fachos y también contra la política oficial de dejar a nuestro compañero en el olvido".
18/11/2006
Puede leerse en la última edición de la Revista Lucha de Clases, una polémica sobre este tema: “Debates sobre los ’70 a 30 años del golpe militar. Ideología y política de los intentos de relegitimación estatal”. http://www.ips.org.ar/

Fuente: http://www.rebelion.org/
 Opinión 21-11-06

2) Daniel Campione nos esclarece sobre cómo la pluralidad es convertida
en
uniformidad dentro de la concertación K

"Una vez asumido el mando nuevamente por un presidente electo, Néstor Kirchner, 
desde el gobierno
se apuntó a configurar una coalición nueva en torno a su figura, que pudiera superar
las limitaciones del sistema partidario en ruinas, atrayendo expresiones de varias fuerzas políticas y sobre todo algunas ajenas a cualquier estructura partidaria.

Y rescatando un término que en su momento se aplicó al 'progresismo' de los 90', se la bautizó 'transversalidad'.
Con ese planteo se logró la captación de algunas organizaciones sociales expresivas de
nuevos movimientos (la Federación de Tierra y Vivienda, el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, la Corriente "Patria Libre", etc.), y de algunas figuras prestigiosas sin demasiada base propia.

Pero el potencial electoral de esas expresiones no parece ser muy considerable, y su capacidad de movilización y presencia callejera sólo esporádicamente despierta el interés o
la convocatoria del gobierno.

En parte, por eso, se abandonó la idea de "transversalidad" para avanzar en la "concertación", vocablo que básicamente designaba la cooptación por el gobierno de gobernantes estaduales o municipales, en su mayoría pertenecientes al partido radical, fórmula que tiende a incrementar la desorganización de las fuerzas políticas y el borramiento de las fronteras partidarias".

Fuente: http://www.rebelion.org/
Argentina. El reino del revés. Opinión
25-10-06

b. En la democracia

1) Comencemos por comprender hacia dónde rumbea la democracia a que aspiramos y
en confrontación con qué sistema luchamos.

Guillermo Teillier, en su informe al XXIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Chile
con el título
"El gran desafío es la construcción del socialismo del siglo XXI"
señala que
"...el golpe de estado

 Guillermo Teillier dice:

"nos ha instalado en el mundo como el «laboratorio mundial del neoliberalismo»,
con una concentración
del poder político y económico nunca antes conocida en nuestra historia,
de explotación y falta extrema de derechos de los trabajadores y
de exacción, uso y abuso de sus derechos y fondos previsionales,
el 50% de los chilenos no tiene derecho a una vejez digna,
por no tener acceso al sistema previsional.

Tal como se desprende de una encuesta del PNUD a 231 líderes de la región, entre los cuales figuran varios ex-presidentes, ex- ministros y grandes empresarios, se ha producido
una transnacionalización del poder.
Al preguntárseles sobre quiénes realmente mandan en América Latina, la respuesta es sumamente aleccionadora, el 80 % declaró que quienes realmente mandaban en sus países
eran las grandes corporaciones transnacionales y el capital financiero, seguido, en un 65 % de los casos, por la prensa y los grandes medios de comunicación.
Chile no está ajeno a esa realidad(...)".

Por eso, sostiene:

"Con razón expresamos que en nuestro país,
la contradicción principal del período es
entre
neoliberalismo y democracia.

Nuestra política para los próximos años es consustancial a
esta contradicción.

El neoliberalismo y su polo opuesto, la democracia a la que aspiramos, no las concebimos como categorías puramente económicas o puramente políticas.

El neoliberalismo es un sistema económico que sustenta un modelo de sociedad enteramente
al servicio de los intereses mercantiles y utilitarios de las grandes transnacionales y
que se reproduce políticamente mediante una democracia restringida y excluyente,
cuyos límites están señalados por esos intereses.

La exclusión política y social, que afecta a millones de compatriotas, forma parte de
la estrategia dirigida a mantener este sistema inalterable.

Los estrechos marcos institucionales, los privilegios que se otorgan a
las grandes empresas transnacionales, la concentración del poder y la riqueza,
las desigualdades sociales extremas, la falta de soberanía económica, la corrupción que
se genera en la administración del Estado, entre otros aspectos,
plantean
la imposibilidad de avanzar hacia una sociedad justa, plenamente democrática y de efectivo desarrollo económico nacional.

Sin una concepción democrática de país, de alternativa
-en los aspectos fundamentales- a
la imposición neoliberal,
los objetivos de justicia social a que aspira el pueblo
son imposibles de construir.

Como lo formulamos en la Convocatoria al Congreso, la solución a la contradicción entre neoliberalismo y democracia, es
la conquista de un gobierno democrático, nacional y de justicia social,
mediante la unidad y la lucha del pueblo(...)".

Fuente: http://www.rebelion.org/
Chile. El laboratorio del neoliberalismo
1-12-06

2) Intentemos esclarecernos sobre qué desafíos debemos asumir desde nuestras
especificidades, reivindicaciones e identidades diversas.

Fernando Martínez Heredia (Cubarte)
en
"Cuba, Fidel y el pensamiento revolucionario actual" se refiere a que:

"El capitalismo le costó siglo y medio llevar a la práctica el sistema político democrático,
y lo ha desgastado en sólo medio siglo.
Reina de manera totalitaria sobre la información, la opinión pública
y una parte del gusto de las personas,
en busca de

Puestos bajo su dominio, los logros inmensos de las ciencias y las técnicas,
el potencial incomparable de bienestar y riqueza para todos que ya existe,
no están al servicio de la humanidad, sino de la ganancia.

Y el planeta mismo en que vivimos peligra, porque la idea errónea de conquista de la naturaleza por el ser humano ha dado paso hoy a una depredación del medio en que vivimos.
Más allá
del horror escandaloso de las pandemias, el hambre, simple y vulgar, es el mal más universal, y la acusación más descarnada al egoísmo, el afán de lucro y el poder que anhela ser imperial.

El pensamiento de izquierda ha sufrido una crisis prolongada, al menos por tres hechos:
como advertía Fidel en la ONU en 1979,

-la gran mayoría de los países subdesarrollados no pudo hacer congruente su independencia y sus expectativas con el desarrollo de sus potencialidades y el bienestar de sus pueblos;

-el nuevo dominio del gran capital expoliador sobre América Latina se consumó,
quebrantando el alto nivel de cultura política y social de este continente mediante
las represiones y el genocidio; y

-el final bochornoso del llamado socialismo real desprestigió la idea de socialismo,
liquidó la bipolaridad, esparció el derrotismo y envalentonó al imperialismo.

Pero la capacidad de resistencia y la cultura de rebeldía social y política acumulada por cientos de millones de personas durante el siglo XX están dando frutos en el siglo que comienza.
Desde una gran diversidad de identidades, ideas y demandas, movidos por la necesidad y
la conciencia, los movimientos populares actuales van encontrando un denominador común:
el antimperialismo.

En nuestra América se extiende una ofensiva de los pueblos,
que apelan a
sus propias formas de movilización y organización, y también
al espacio electoral que les abrió la etapa de democracias espurias con miseria generalizada, para adquirir poder sobre su entorno o encomendar sus países a mejores mandatarios.

En Venezuela, el poder popular de la revolución bolivariana ha dado un vuelco a la correlación de fuerzas. Sin abolir las reglas de juego del sistema, conducida por el genio de Hugo Chávez, redistribuye la gran riqueza nacional y saca al pueblo de la indigencia, lo apodera de su dignidad y su soberanía y lanza al mundo una propuesta nueva.

Evo Morales y el pueblo boliviano están construyendo otro poder popular, rescatando
sus recursos naturales y sobre todo sus seres humanos, que comienzan a crear
su propio futuro.
El ALBA significa, al fin, una alternativa viable de integración regional, porque la respaldan voluntades políticas soberanas y que ponen las economías al servicio de los pueblos.

Se abre con la ofensiva de los pueblos una nueva etapa latinoamericana.
El optimismo y la esperanza que avanzan hoy están enterrando
la inercia y la derrota, y multiplicando la fuerza y el potencial de cambio a favor de la gente y de la creación de sociedades nuevas.

El pensamiento opuesto a la dominación �que tiene una riqueza y
una acumulación realmente notables -- no alcanza, sin embargo, todavía a proveer planteamientos, preguntas y proyectos capaces de satisfacer las exigencias de radicalidad, pertinencia y originalidad que hace la nueva coyuntura.

No cabe desarrollar aquí cómo Fidel ha analizado con hondura y expuesto
los problemas fundamentales del mundo actual, sus dilemas tremendos y sus perspectivas. Agrego,
al menos que ha sido maestro de la relación entre la ética y la política, ha asegurado la fe en las ideas y las convicciones revolucionarias, ha sido la voz de los sin voz y ha demostrado que es posible andar los caminos de la liberación.

Llevar la salud a los que el sistema sumió en la indefensión, de Guatemala a Pakistán, constituye también un llamado revolucionario a las ideas. No sólo se salvan vidas y se devuelve la visión.

Millones aprenden que está a nuestro alcance ver y vivir, si se actúa
en un plano de hermandad;
a no ser objeto de limosnas, sino sujetos de unas prácticas que hacen crecer a
los humildes, y les demuestran que se puede comenzar a cambiar, y asumir metas más ambiciosos para sus vidas y sus sociedades.

Están creando las capacidades, las fuerzas y las motivaciones que pueden llevarlos a
la construcción de poderes populares.
El problema
teórico crucial del poder popular
se hace más tangible si lo convertimos en un problema de pensamiento para millones. Lo mismo ocurrirá con las estrategias de modificación de la vida a favor de las mayorías, con la asunción de las diversidades como la riqueza social que son, con los problemas del desarrollo de movimientos populares, de nuevas formas de hacer política y organizaciones políticas al servicio de la liberación, de la integración latinoamericana".

Fuente: http://www.rebelion.org/
Cuba. Frente al imperio
2-12-06

3) Escudriñemos la Argentina profunda para comprometernos con las luchas de
los de abajo o «los nadies».

Daniel Campione nos advierte:

"En tanto, el principal ámbito social que parece capaz de proveer una calidad de dirigencia diferente al contexto de decadencia social y degradación progresiva de la vida política, es
el de los «movimientos»
que se han formado en la resistencia a las variadas formas de barbarie desplegadas
por el poder en los últimos veinticinco años.

Esas organizaciones populares podrían jugar un papel fundamental en
la reconstrucción -desde abajo- de formas de democracia con
un contenido
de construcción de mayores niveles de igualdad y de ejercicio de

la libertad 'positiva' . Sobre todo cuando, desde diciembre de 2001,
el grado de visibilidad del descontento popular, y la posibilidad de proporcionarle mayor cauce organizativo han dado un salto cualitativo.

Este 'salto' tiene una dimensión particularmente importante, dada
porque
gran cantidad de personas han ingresado (o reingresado después de mucho tiempo) en
la escena política, abandonando el rol de sujetos pasivos
que se 'informan' por los medios de lo que pasa,
para pasar a producir ellos mismos lo que sucede. 

La avalancha de cortes de ruta, cacerolazos', 'escraches', creación de asambleas populares, ocupación de espacios antes privados para el uso público,
habla de
una presencia masiva en las calles,
que cierta politología pretendió enseñar a pensar como cosa del pasado.

Nos referimos a la aseveración, que se convirtió en una suerte de 'sentido común' en ciertos círculos intelectuales, de que en los tiempos que corrían,
la política
se hacía en los 'medios', y que ya no se movilizaban personas, sino 'imágenes'. 

Sobre ese sustrato de movilización, se afirman una multitud de experiencias organizativas que no responden al esquema de fuerzas anteriores (instituciones públicas, partidos, sindicatos, 'movimientos sociales', ONGs) sino que insinúan otra lógica.

A menudo no se dirigen al aparato estatal en sus reclamos, no responden a los partidos ni
a los sindicatos tradicionales, su pensar y sus prácticas no resultan asimilables a las ideologías y tradiciones políticas conocidas.
Pero parecen tener una potencia nueva, una gran capacidad para agrupar y movilizar
al heterogéneo resultante social de las transformaciones en curso en el último cuarto de siglo".

Fuente: http://www.rebelion.org/
Argentina. El reino del revés. Opinión
25-10-06

En honor a quienes fueron asesinados el 19, el 20 y el 29 de diciembre de 2001 y
al movimiento tanto de asambleas populares como de piqueteros es fundamental
instalar en todos los espacios públicos:
la elaboración conjunta
de la memoria de 2001-2002, de la actualidad y el potencial de desarrollo de las nuevas
organizaciones sociales que surgieron de esas experiencias hacia la independencia
de
la ideología dominante de obediencia debida, escepticismo, resignación e individualismo
por apropiación (colectiva y diferenciada) de conceptos fundamentales
para asumir
la emancipación social y nacional que se intentó en los setenta
pero sin unidad de concepción de país, continente, mundo, clases
y subjetividades sociales e individuales.