Comunicación

Agosto 2011

 

La «reforma agraria integral»,abajo y a la izquierda, se basa en la recuperación y la creación de territorios a partir de las organizaciones en lucha contra el modelo extractivo (megaminería a cielo abierto, explotación pesquera e hidrocarburífera, agronegocios, IIRSA y megaemprendimientos turísticos, comerciales e inmobiliarios) que tienen lugar en todo el país. Ese adueñamiento territorial se arraiga en la unidad en diversidad y complementariedad de economías comunitarias que se integren, en forma creciente, con construcciones de los de abajo en el continente y mundo.

 

 

 Porque nuestra emancipación y nuestro hermanamiento con los pueblos planetarios no provendrá de ganar elecciones debido a lo que, en "Democracia capitalista: La estrategia de dominio con el poder persuasivo", Manuel Freytas explica: "La función más elemental y clave que cumplieron en América Latina ambas estrategias --la "militar"(dura) y la "democrática"(blanda)-- consistió en eliminar los dos factores que impedían la "gobernabilidad en paz" del sistema capitalista en la región: la lucha armada, primero, y la resistencia social y sindical, después.

Si se analiza el actual escenario socio-económico y político de América Latina, se pueden verificar cuatro fenómenos emergentes y concatenados:

A) Funcionamiento a pleno de las llamadas "instituciones"con elecciones periódicas y continuidad del sistema de "gobernabilidad democrática".

B) Ausencia casi total de huelgas generales y de conflictos sociales por reivindicaciones generales de la sociedad (sólo existen conflictos atomizados por reivindicación sectorial y algunos grandes conflictos como el de los estudiantes chilenos), y ausencia de dictaduras militares y de lucha armada (salvo Colombia).

C) Crecimiento constante de las economías capitalistas regionales, acompañadas de ganancias siderales para los bancos y empresas que hegemonizan el control económico-productivo de los países, y crecimiento desmesurado de los activos empresariales y fortunas personales.

D) Crecimiento sostenido y sin interrupción de la llamada "pobreza estructural" (falta de trabajo estable, vivienda y seguridad social) que ya afecta a más de la mitad de la población del continente, cuya mayoría permanece sometida a políticas "asistenciales"y a empleos temporarios y en negro (contratos basura)”. Leer

Si tenemos en cuenta a Mariátegui cuando distingue lo cotidiano como locus de la dominación y la explotación y también de la resistencia y la lucha por un orden alternativo. Entonces, la comunicación social reta a facilitar las múltiples relaciones que hacen a nuestra cotidianeidad y hoy están bloqueadas en su potencial para cambiarla radicalmente. En principio es fundamental escuchar a los pueblos originarios de Abya Yala: “Nuestros antepasados, nuestros abuelos nos enseñaron a amar y venerar nuestra fecunda Pacha Mama, a convivir en armonía y libertad con los seres naturales y espirituales que en ella existen”. Es decir, la comunicación social debe suscitar el cuestionamiento a la naturalización de la fragmentación social y la precarización en las condiciones tanto de vida como de trabajo.


 

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

Planteo

La «reforma agraria integral» se enraíza en los vínculos que los diversos de abajo crean entre sí al comprometerse en hacer realidad el buen vivir de todos los oprimidos y sometidos por el capitalismo. Esto lo ha comprendido el MOVIMIENTO ZAPATISTA.

Encuentros de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo

Una de las principales estrategias puestas en práctica por los zapatistas, tiene que ver con la realización de encuentros de los pueblos zapatistas con los pueblos del mundo. Es, de hecho, una manera de romper los cercos y, además, construir alianzas con pueblos indígenas y campesinos y otros adherentes en todo el mundo. Durante la realización del I Encuentro, llevado a cabo en Oventik, éstas son las palabras del Comandante David:

“Para alcanzar estas demandas, queremos unir nuestras luchas con las luchas de muchos pueblos que también sufren injusticias, humillaciones y persecuciones… ponemos también el oído para escuchar a los demás hermanos y hermanas de todos los estados de México y de todos los países del mundo.”

Uno de los ejes fundamentales de la Sexta Declaración tiene que ver con la necesidad de construir alianzas con otros grupos, sectores, colectivos, organizaciones y movimientos sociales. Esta idea la expresa Marcos en los siguientes términos: “En el camino de nuestra lucha hemos entendido que nuestras demandas no se pueden conseguir si no nos unimos con otros pueblos indios de México, si no nos hacemos compañía con otras personas que no son indígenas pero que también luchan por libertad, por justicia, por democracia.”

Esta estrategia de alianzas de los zapatistas tiene dos expresiones, a nivel nacional, la Otra Campaña, y a nivel internacional, la Zezta Internacional, y dice Marcos: “se llama así porque es muy otro su paso, muy diferente a lo que caminan los poderosos y sus sirvientes que son los políticos y los malos gobiernos de arriba… Es un camino que busca mirar a los que nadie mira, escuchar a los que nadie escucha, tomar en cuenta a los que nadie toma en cuenta.”

 

El segundo encuentro es convocado con los mismos objetivos, son objetivos que refuerzan el intercambio de experiencias entre los pueblos zapatistas y los pueblos del mundo en sus propias voces. De esta manera, los zapatistas continúan rompiendo cercos, también a través de la red de redes, de la que van aprendiendo y capacitándose para el impulso de la Otra Comunicación. A diferencia del primer encuentro, en este segundo el EZLN tendrá como invitados (as) especiales a compañeras y compañeros del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, del Movimiento Campesino de Corea, del Movimiento Campesino de Madagascar, del Movimiento Campesino de Estados Unidos, y de otros (as) compañeros de la organización “Vía Campesina” en Europa, Asia, África y América.

Yudhuir Singh, de la Unión Campesina de la India, formada por alrededor de 300 millones de campesinos y que enfrenta el despojo de más de 125 mil hectáreas de tierra asignada a grandes industrias nacionales e internacionales. Quizá de lo más sorprendente de su intervención, son los datos sobre el suicidio de más de 150.000 mil campesinos víctimas del sistema de endeudamiento para la compra de semillas y la intervención de grandes corporaciones en la agricultura de la India; la reducción en la producción de granos por persona hasta llegar a niveles anteriores a 1975, o los ingresos promedios de cada familia campesina que no rebasan los 20 pesos diarios. El efecto de esta penetración de las grandes corporaciones en el campo de la India es el desplazamiento de millones de campesinos. “… Cada año un promedio de 750 mil hectáreas de tierra agrícola está siendo transferida a usos no agrícolas, millones de campesinos están siendo desplazados por todo el país.” Todo esto bajo el amparo de una ley que posibilita la toma de tierras y la creación de Zonas Económicas Especiales.

Esta experiencia compartida concluye con una afirmación que confirma la estrategia de alianzas de los zapatistas. “Esto que les he platicado es la verdadera cara de la globalización y del capitalismo, entonces eso quiere decir que ahora nosotros estamos luchando contra un enemigo común que ahora no es una cosa de lugares distintos, pero ahora nosotros tenemos que juntarnos para luchar en contra de este despojo que no solamente pasa en la India, pero por todo el mundo, ahora la observación ha sido de que la pelea, la lucha es global, y nosotros tenemos que juntarnos, ahora es el tiempo, ahora es la hora para luchar juntos y podemos ganar, gracias.”

 

La intervención de Dong Uk Ming, coordinador de relaciones internacionales y coordinador de estrategia de lucha de la Liga Campesina de Corea, no es menos dramática. Su narración parte de las oportunidades que ha tenido Corea para ser un país independiente, con una población mayoritariamente campesina. Menciona el caso de una ciudad llamada Cuan-su, donde la gente se rebeló contra el gobierno e instaló una especie de autonomía, que duró poco tiempo, pero que la experiencia les permitió sacar varios aprendizajes: -el primero es que atrás del gobierno coreano está el americano; -el segundo es que para ganar una rebelión contra el gobierno no es que solamente se junte alguna gente y cree una organización, sino que todo el pueblo se junte para luchar contra el gobierno. -El tercer aprendizaje fue que la gente en comunidad puede crear una comunidad de armonía, agradable, sin crímenes, pero el chiste es que ellos sean los que se rijan entre ellos y no depender de lo que digan los demás, del gobierno, de la política o de los gobiernos autoritarios.

 

La intervención de Soraia Soriano, quien participara durante treinta días en la Otra Campaña, expresa la desilusión que existe en torno al gobierno de izquierda, que sólo ha apoyado obras de infraestructura para favorecer la exportación de mercancías de Brasil y ha descuidado la educación, la salud y olvidó la reforma agraria. En consonancia con uno de los planteamientos de los zapatistas, en el sentido de que no es suficiente la lucha de los pueblos indígenas sino que hace falta aliarse con otros sectores, Soraia Soriano señala: “Nosotros sabemos que nuestra lucha por la Reforma Agraria no sólo está en el campo, es necesario una alianza con la ciudad, el campo y la ciudad, luchando por lo mismo que necesitamos como campesinos, apoyo de las personas que viven en la ciudades que son la mayoría.” Como en la India, Soraia Soriano denuncia la compra masiva de tierras por parte de empresas trasnacionales, sobre todo para el cultivo de la soya, caña de azúcar, eucalipto y palma africana; denuncia la construcción de plantas de procesamiento de celulosa, todas financiadas con recursos del Estado brasileño. Uno de los motivos de la lucha del MST (Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra, es el más importante movimiento social del Brasil contemporáneo) es la aplicación de la ley agraria brasileña que considera que cualquier tierra improductiva puede ser entregada a campesinos que no la tengan; sin embargo, Soraia Soriano denuncia que grandes empresas se han adueñado de ese tipo de tierras para la siembra de la caña de azúcar para la producción de etanol, del que Brasil es el primer exportador a nivel mundial.

Además de estas alianzas, nacionales e internacionales, Soraia Soriano señala algunas demandas concretas que ha levantado el MST en Brasil: poner límite a la propiedad de la tierra, vigencia de derechos que se han ido perdiendo, la defensa de semillas criollas y contra los transgénicos, la defensa del agua y de todos los recursos naturales. Su intervención concluye señalando el carácter anticapitalista y de izquierda del MST: “Finalmente compañeros, creemos que es muy importante ser pesimistas en la razón y muy optimistas en la búsqueda de alternativas, la tarea de la manera de la reorganización de la izquierda en Brasil ya comienza, es lo que nosotros hemos iniciado con nuestro trabajo… Sabemos de lo que el capitalismo es capaz por eso sabemos que la tarea de nuestros militantes es reconstruir esa alianza y buscar nuevas alternativas.”

Fue en este contexto de intercambio de experiencias de otros países, como se dio el compartir de la experiencia de construcción de autonomías de los pueblos zapatistas".
Fuente: http://internacionalzapatista.blogspot.com/2009/11/encuentros-de-los-pueblos-zapatistas.html

En consecuencia, la «reforma agraria integral» abajo y a la izquierda nos desafía a concretar la Otra Comunicación, tanto en los medios como en las relaciones cara a cara de la cotidianeidad,  que facilite: -"construir alianzas con otros grupos, sectores, colectivos, organizaciones y movimientos sociales"; -indagar en las interdependencias de las comunidades urbanas con las rurales y -escuchar e integrarnos a las múltiples luchas por libertad, justicia y democracia que tienen lugar en el país y el mundo.

 

Pero, al mismo tiempo, permita la reflexión conjunta sobre proyectos e iniciativas de otras sociedades y otras economías que se van constituyendo en las resistencias al capitalismo e imperialismo, al patriarcado, al terrorismo de estado, a la criminalización tanto de la pobreza como de la protesta social, etc.

 

 

 

Ideología

La «reforma agraria integral», abajo y a la izquierda, nos interpela a descubrir cómo asumir nuestra situación real y efectiva de sujeto colectivo e individual de la vida social y la cotidianeidad comparte la ética de los pueblos originarios.

 

Sandra Milena Muñoz y Henry Anthony Chiroque Solano, en "La economía comunitaria en la nación aymara. Una ética para la reproducción de la vida", nos esclarecen sobre:

 "(...)8. La ética de los pueblos originarios 

En la ética de la organización de la Nación Aymara, los llamados recursos naturales representan un factor activo de la producción, al lado del hombre; una acción viva y un modo de Crianza de la Vida; el hombre es su hermano, no su dueño. La idea de una oposición jerarquizada entre espíritu y materia, entre el hombre y la naturaleza, o creación (idea que permite desarrollar una ideología occidental de control y dominación sobre el medio natural y los recursos) no entra en el pensamiento andino Aymara. La ética del pensamiento andino Aymara incluye entre otros los siguientes conceptos: 

Hay en esta postura ética dos aspectos fundamentales: La lucha por la identidad y la lucha cultural, que en realidad son una sola lucha.

Estas ideas están presentes en la perspectiva de un Estado Plurinacional, como sociedad intercultural, que responda al Estado Colonial y su invisibilización del Otro, incorporando otras racionalidades a la racionalidad económica imperante. Por ello es necesario aclarar, desde la epistemología construida, que la Economía Comunitaria no es “una economía del regalo”, tal como se la clasifica desde categorías de análisis occidentales, sino del trabajo colectivo y en función de la colectividad (Macas; 2005), con una racionalidad reproductiva que apela a la solidaridad orgánica. La solidaridad orgánica genera un desarrollo territorial y en ella la iniciativa y la creatividad de unos requieren e inducen las de los otros, incorporando “una dimensión de desarrollo local, de desarrollo desde lo cotidiano compartido por las comunidades complejas” (Coraggio; 2004). Esto conlleva una redefinición del concepto de equilibrio económico y de la racionalidad económica. La lucha cultural es política (Macas; 2005) porque desde la recuperación de los saberes ancestrales basados en la mutualidad, la participación y la naturaleza se recupera un universalismo distinto del de la globalización. Esto significa repensar la epistemología. Repensar la epistemología es re-nacionalizar los saberes. Los saberes ancestrales son de carácter colectivo, contribuyen al bien común y no son propiedad privada para uso privado (...)".

Otra Economía - Volumen III - Nº 5 - 2º semestre/ 2009 - ISSN 1851-4715 -
Fuente: http://www.riless.org/otraeconomia/munozsolano5.pdf 

 

En consecuencia, la «reforma agraria integral» abajo y a la izquierda nos desafía a concretar la Otra Comunicación por articulación de los caminos opuestos al destino neocolonial que están abriendo y recorriendo los pueblos originarios, los movimientos campesinos, los espacios de educación popular por el cambio social, la Red Nacional de Medios Alternativos y otros periodistas e intelectuales, la Unión de Asambleas Ciudadanas, la FUBA, las organizaciones de trabajadores desocupados, los movimientos en torno de las distintas expresiones artísticas, de los centro culturales en los barrios, los grupos de científicos y profesores universitarios que fundamentan el porqué  del cuestionamiento al modelo, etc.

 

 

 

Premisas e hipótesis

La «reforma agraria integral», abajo y a la izquierda, nos exige la construcción de:

 

1. El Nosotros plural que recupere o cree nuestros "territorios"

 

Sandra Milena Muñoz y Henry Anthony Chiroque Solano, en "La economía comunitaria en la nación aymara. Una ética para la reproducción de la vida", nos introducen en esas construcciones:

"En la cosmovisión Aymara los conocimientos ancestrales parten de la Pacha (Arnsforff; 2006). La Pacha es una categoría del pensamiento andino que expresa una dimensión global de la vida, donde el tiempo y el espacio no tienen principio ni fin. La Pacha tiene tres dimensiones profundamente imbricadas: una dimensión humana, una dimensión natural y una dimensión cósmica. En la dimensión humana de la Pacha, la mujer y el hombre se definen como semejantes y diferentes a la naturaleza y el cosmos. Son semejantes, por su condición natural y cósmica; son diferentes, por su condición humana de racionalidad y conciencia. Los Aymaras no dividen a la naturaleza y al cosmos en fracciones; ningún elemento natural constituye un mundo aislado para ellos. El mundo vital y, valga la redundancia, el de la vida, constituyen una unidad inseparable. 

Ésta es una de las razones por las que los indígenas y campesinos reclaman un «territorio», y no solamente la propiedad de la tierra. El «territorio» es expresión de una totalidad que incluye al ambiente como relación hombre-naturaleza, y a las prácticas cotidianas de territorialización, entendida ésta como recorte, en un espacio percibido y concebido, aplicando las categorías de un espacio vivido (Soja; 1996). El espacio vivido es ámbito de la cotidianeidad y mundo de la vida, y en el ser humano del mundo andino remite a la idea de que el hombre no es un sujeto que vive fuera de la naturaleza, para destruirla y para acumular riqueza, al contrario; este sujeto es una persona en equilibrio consigo misma y con su medio social, natural y cósmico. Esta estrecha relación con la naturaleza niega que la sostenibilidad y desarrollo sean compatibles con un sistema mercantilista y mercantilizador. Para los pueblos originarios la sustentabilidad es “el proceso que absorbe y retribuye el alimento para todos los vivientes del espacio geográfico en que habitamos en la naturaleza, con la fauna y la flora de nuestros territorios. Las condiciones son: la sabiduría, el equilibrio y las aspiraciones sociales, la valoración del potencial humano y natural, los conocimientos ancestrales y el acervo sociocultural.” (Leff; 2002). 

 

Tomamos el criterio de sostenibilidad socioeconómica para complementar esta perspectiva de economía comunitaria. Para ello citamos a Coraggio, resaltando el rol del Estado “como garante de los derechos no sólo en lo normativo sino en cuanto a facilitar el acceso efectivo a las bases materiales para ejercerlos, cualquiera sea la forma de ejercer esa garantía” (Coraggio, 2008:5). Por la dimensión natural de la Pacha, la Naturaleza es la fuente de este conocimiento, y revela al ser humano cada uno de sus procesos que son asimilados para su buen uso. La Naturaleza no es propiedad de nadie, contrariamente a lo que la lógica capitalista establece, mediante la destrucción del medio natural a través de la imposición de un individualismo que convierte a la expoliación como expresión de una racionalidad medio-fin absoluta. Por la dimensión cósmica de la Pacha, el cosmos se desenvuelve en expansión y contracción, con leyes de identidad, complementación, equilibrio y consenso. Esto remite al concepto del «Nosotros», presente en todos los aspectos de la ética de las economías comunitarias. El «Nosotros» incluye un elemento básico que es la pluralidad (Lenkensdorf; 2005). La pluralidad hace que cada individuo sea contenido, confortado e integrado desde la niñez en la familia, y en el entorno no familiar inmediato. Esto determina una apertura hacia la diversidad de costumbres que exceden a la familia, y abonan la predisposición hacia el dar y recibir, o la reciprocidad. En este dar y recibir se espera el cuidado de los mayores por los menores, desde los hermanos entre sí, obligación que alimenta todo el tiempo el «Nosotros» omnipresente en la cosmovisión de los pueblos originarios. 

 

El «Nosotros» implica también coordinarse, no subordinarse; se trata siempre de llegar a consensos y de reincorporar a aquellos que están escindidos o por escindirse del Nosotros. Es por eso que la ética del «Nosotros» no consagra la competencia, sino la integración. No premia al vencedor; le da a la competencia una connotación negativa, distinta de la preeminencia dada a la competitividad por la cosmovisión occidental no originaria, que no coordina, sino subordina, ejerciendo siempre alguna forma de violencia, tanto física como simbólica. La ética comunitaria es entonces intersubjetiva; no es una relación entre sujeto y objeto de prácticas. Se potencia en esta ética a la bidireccionalidad y a la multidireccionalidad, donde es significativo el aporte a lo político en las asambleas comunitarias (Lenkensdorf; 2005). 

 

El tú individual está incorporado al «Nosotros», a “El saber por Nosotros”, lo que remite al pensamiento personalista de Emanuel Mounier. Mounier (Mounier; 1984) no habla de la ética de la economía comunitaria, pero las categorías que desarrolla como actos originales de la persona contribuyen a explicar este tú- Nosotros. Estas categorías son: 􀂃 Salir de sí: la persona es capaz de descentrarse para llegar a ser disponible para otros y lograr consensos. 􀂃 Comprender: abrazar las singularidades que forman el Nosotros. 􀂃 Tomar sobre sí: sobrellevar comunitariamente los problemas de los Tú insertos en el Nosotros, como es en este caso la reproducción ampliada de la vida. 􀂃 Dar: se trata del don, pero como ya se dijo, no se trata de una economía del regalo. 􀂃 Ser fiel: una fidelidad creadora hacia sí, hacia los otros que forman el Nosotros, presente en la solidaridad orgánica. Se trata de ser con los Otros que forman el Nosotros, no de disolverse en los otros. Hinkelammert y Mora (Hinkelammert y Mora; 2003) desarrollan esta postura cuando establecen que la opción por la vida del otro es la opción por la propia vida, afirmando la vida como principio material y universal, con la vida humana como criterio de verdad práctica y teórica. El pensamiento económico andino Aymara parte de la vida biológica como criterio de verdad, donde la opción es por la vida de todo, como organismo universal. Los conceptos básicos hasta aquí desarrollados son parte de una cosmovisión y una pacha-vivencia basadas en el concepto de un mundo vivo y un organismo universal único - el mundo como mega-organismo, o mega-cuerpo-. 

De este modo se logró un sistema económico de producción-distribución-consumo- reproducción que ha sido capaz de criar, vigorizar, asegurar y reproducir “la buena vida” (sumaq kawsay) del Aymara y de su mundo. Es una actitud ritual, porque tiene una dimensión simbólico-religiosa, expresada en los rituales de producción que acompañan la “Crianza de la Vida”. Actitud ética de cariño y respeto, responsabilidad y solidaridad (...)". 
Otra Economía - Volumen III - Nº 5 - 2º semestre/ 2009 - ISSN 1851-4715 -
Fuente: http://www.riless.org/otraeconomia/munozsolano5.pdf 

2. La comunicación social que facilite nuestro encuentro intercultural en la lucha por el buen vivir de todos nosotros

 

Colombia: Declaración Final de las y los participantes de la Escuela "El Camino de la palabra digna"

En Guabito nos encontramos por primera vez todas y todos los que llegamos a formarnos en comunicación al norte del Cauca, allí mismo hoy nos graduamos cerca de 80 personas como Comunicadoras y Comunicadores Comunitarios.

Son sentimientos encontrados los que nos invaden: una inmensa alegría por lo compartido y el camino a seguir, pero también mucha tristeza porque en ese mismo lugar, el 14 de octubre de 2010 fue asesinado nuestro compañero Rodolfo Maya Aricape. Hecho que hace parte de todo el accionar violento que se ha incrementado en Colombia, y en particular, en el Cauca por parte de todos los actores armados. Lo que pretenden es despojarnos de nuestros territorios y explotar los bienes comunes, por ello los dueños del poder implementan el terror y la guerra y el ajuste económico estructural. En ese contexto, los medios de comunicación de las élites y el capital, nos han querido acallar con sus diferentes estrategias, pero también el ejército que se hace llamar del pueblo nos amenaza y asesina. Mientras tanto, todas y todos los que creemos en otros mundos posibles, nos defendemos con el pensamiento, la palabra y la acción desde todos los ámbitos comunitarios. En ese sentido, la Escuela de Comunicación “El Camino de la Palabra Digna", es un resultado de nuestra resistencia milenaria y de nuestro tejido con otros pueblos.

El primer proceso de formación en comunicación en el norte del Cauca se realizó entre 1999 y 2002 en el Resguardo/Municipio de Jambaló. Allí se capacitaron más de 70 comunicadoras y comunicadores comunitarios, en producción radial, impresos, video y fotografía. Un grupo de esta primer escuela inició su trabajo radial en la emisora Radio Pa'yumat, otros empezaron a hacer registros audiovisuales desde sus resguardos, mientras unos nuevos se acercaron a las Tecnologías de Información y Comunicación –TIC. Estos jóvenes indígenas con apoyo de personas externas, serían los gestores del Tejido de Comunicación en el 2005 y de la Escuela de Comunicación “El Camino de la Palabra Digna”, en el 2010. En el 2009 el segundo congreso de la zona norte en Tacueyó, llamado II Minga de Pensamiento, también fue un espacio determinante para la creación de la Escuela de Comunicación. Allí el pueblo Nasa viendo la necesidad de fortalecer sus procesos político organizativo y los Planes de Vida, decidió ratificar la creación de distintos espacios de formación, entre ellos, una Escuela de Comunicación, la que hoy llamamos: “El Camino de la Palabra Digna”. Es así que a finales de abril del año 2010, el Tejido de Comunicación ACIN, dio inicio al primer encuentro de la Escuela de comunicación, con una participación de cerca de 140 representantes de procesos indígenas, sociales y populares, procedentes principalmente del departamento del Cauca, pero también de Casanare, Antioquia, Cundinamarca, Huila, Nariño, Caldas y Valle del Cauca.

Desde el principio
la escuela se planteó como un espacio de formación diverso, intercultural y multilingüe, en donde no sólo estuviesen presentes las herramientas técnicas y pedagógicas para comunicar, sino las formas propias y cotidianas para compartir e intercambiar conocimientos y saberes. Reconociendo y gestando la comunicación como una estrategia política de reflexión y movilización de los pueblos, frente a las continuas agresiones que vivimos. Siempre con un objetivo común: La defensa del territorio y la vida digna.

La escuela ha centrado su accionar en dos pilares fundamentales:

Desde este espacio de formación nos proponemos hacer comunicación autónoma, porque la participación directa de mujeres, hombres, jóvenes, niños y mayores no sólo en el hacer cotidiano, sino también en las decisiones políticas en los territorios, es nuestro mayor desafío. Así anhelamos que nuestras voces acalladas y restringidas durante cientos de años, renazcan y se conviertan en ecos en los campos y en ciudades, diciéndole al mundo que seguimos más vivos que nunca. Exigiendo nuestros derechos y ejerciendo los deberes con nuestras comunidades desde el mandar obedeciendo, respetando la vida en todas sus formas y protegiendo nuestra Gran Casa que es la Madre Tierra. Ese ser que nos brinda vida, que nos acoge desde tiempos inmemorables y que hoy se encuentra en más riesgo que nunca antes, por la ambición y la avaricia de capitalistas a quienes sólo les interesa acumular riquezas y poder. Ellos, los enemigos de la Madre Tierra, no sólo compran territorios, también compran conciencias, sin importar por encima de quienes tengan que pasar, de cuantas guerras tengan que desatar y de cuantos engaños deban pronunciar.

Por tal razón, nosotras y nosotros como semilla plantada desde la comunicación para la verdad y la vida, entendemos que procesos, dinámicas y prácticas comunitarias son el eje central de lo que vamos construyendo, que nuestros saberes nos unen y nos dan grandes fuerzas para seguir tejiendo los nudos, los hilos y los huecos, sin olvidar que nuestros procesos son como una gran mochila, en la que todos nos entrelazamos reconociendo las problemáticas que nos afectan, para así, identificar acciones y estrategias que desde la comunicación nos permitan seguir resistiendo y brindando alternativas de vida.

Nosotras y Nosotros, nos comprometemos a caminar la palabra digna mediante el tejer de hilos, como formas y medios que utilizamos para visibilizar, debatir, criticar y proponer alrededor de huecos, es decir, temas de nuestras prácticas cotidianas, de nuestros procesos y de nuestras problemáticas y propias contradicciones. Con el firme objetivo de fortalecer espacios de diálogo y seguir comunicando desde el territorio y tejiéndonos con otros pueblos y procesos.

Somos voz de resistencia, somos estrategia comunicativa para la vida y tratamos de seguir las buenas huellas que han dejado nuestros antecesores, para seguir construyendo y trazando camino en cada uno de nuestros territorios y Planes de Vida. Nuestros compromisos están y se encuentran ligados en el tiempo y en el espacio, para fortalecer interna y externamente todo este caminar de la palabra digna que construimos desde la diversidad de nuestros saberes. Compromisos que deben estar presentes no solo en nuestros pensamientos, sino en acciones concretas que anhelamos se conviertan en semilla y en fuente de inspiración para otros pueblos y procesos que siguen gritando desde la invisibilidad y el silencio.

Nuestras prácticas de vida comunitarias para seguir siendo desde el territorio, se articulan con acciones comunicativas a través de los “hormigueros”, de los puntos de encuentro, de la reflexión y de la acción conjunta. Acciones que nos permitan reunir, mantener y difundir conocimientos encontrados desde cada una de nuestras comunidades y particularidades, para ir levantando y tejiendo los diferentes pensamientos que deben acompañar los pilares de los Planes de Vida de nuestros pueblos.

Hoy ratificamos que nos unen más nuestros procesos de luchas y de resistencias, porque nos hemos articulado entre indígenas, afrodescendientes, campesinos y sectores urbanos, entendiendo el Tejer comunicación desde, para y con nuestros pueblos y organizaciones, con los cuales recíprocamente se in-forma, se concientiza y se articula para movilizar y accionar nuestros Planes de Vida y para resistir y construir alternativas frente al Proyecto de Muerte, caminando y liberando la Palabra de la verdad y la vida. Quienes incentivamos el caminar de la palabra digna, soñamos con hacer realidad la construcción de un
“país de pueblos y sin dueños”, diverso y lleno de colores, aromas, sabores y sensaciones en el que todas y todos tengamos cabida.

4 de agosto de 2011, Resguardo de López Adentro, Vereda Guabito, Caloto- Cauca, Zona Norte.
Primera promoción de la Escuela del Tejido de Comunicación

Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Documentos/Colombia_Declaracion_Final_de_las_y_los_participantes_de_la_Escuela_El_Camino_de_la_palabra_digna

 

3. La valoración de organizaciones que resisten al modelo de mercantilización de la naturaleza y exclusión social

 

Dos décadas del MoCaSE-VC ¡20 años Cumpas!

Por Juan Mascaró y Juan López de Mesa | Para Prensa de Frente y Kaos en la Red | 10-8-2010

 

"El miércoles 4 de Agosto se celebró el vigésimo segundo cumpleaños del MoCaSE. Durante varias jornadas jóvenes, niños y ancianos han preparado cánticos, pancartas y consignas que se desplegaron en la marcha que comenzó en la Casa Campesina en las afueras y recorrió, ruidosa y colorida, el centro de Quimilí. Frente a la vieja estación de tren, una mística recordó los inicios del movimiento, las primeras y clandestinas "juntadas", el contagio del valor que fue haciendo perder el miedo a organizarse en medio del gobierno autoritario del recientemente fallecido Carlos Juárez (PJ).

El modelo agro exportador que rigió durante un siglo la vida económica de la Argentina consagró el desequilibrio estructural entre la región del puerto y del litoral y las provincias empobrecidas del interior. Lejos de revertir esta situación el proceso de industrialización del país, al asumir la característica de sustitución de importaciones de bienes de consumo, privilegió como forma de localización de industrias la proximidad de los mercados consumidores, por sobre el origen de los insumos. La inserción en esa economía agro exportadora la realizó la provincia de Santiago del Estero a través de la explotación forestal destructora de más de 10 millones de hectáreas de bosques vírgenes. Los ferrocarriles ingleses y franceses necesitaban de los durmientes extraídos del quebracho colorado santiagueño para reemplazar los de metal originariamente utilizado. A inicios del siglo XX La Forestal, devastó los quebrachales y mantuvo condiciones laborales de semiesclavitud. Sobrevinieron las estancias con trabajo a destajo, el juarismo (régimen de gobierno que se mantuvo casi medio siglo) y el avance de los empresarios sojeros.

Pre-historia
Haciendo memoria del tiempo antes del tiempo, Ángel Strapazzón, de la central de Quimilí, cuenta que “En Los Juríes empezó el trabajo en 1983 junto con Roberto Killmeate, un cura palotino que había sobrevivido a la masacre que hicieron los militares y al que los irlandeses llevan a Irlanda. Allí conoce cosas, experiencia del IRA, organizaciones que nacen del campesinado perseguido por los británicos. Las centrales campesinas surgen en Los Juríes porque allí Killmeate se encuentra con Enrique Dussel que venía trabajando con la teología de la liberación y cae el Roque Acuña que tenía 17 o 18 años y Fernando Kraft se hace contratar por el instituto nacional de tecnología agropecuaria (INTA) y empieza a trabajar en Figueroa y se forma el Instituto de Cultura Popular (InCuPo) en Añatuya y ahí está la base”.

Desde el comienzo, la conformación del MoCaSE se vinculó a una noción del espacio y sus límites, de la extensión. Raimundo Gómez, uno de los fundadores del MOCASE explica en forma muy particular el inicio de la organización y las motivaciones que lo movieron a participar activamente. “Yo busqué... o sea, hay un horizonte allá lejos. Yo tenía la esperanza de llegar ahí… Pero para qué buscaba eso, con fin de qué. ¿Que buscaba llegando al horizonte? ¿Un paraíso, un algarrobo, una camioneta? Nadie sabía qué buscaba yo. Pero sí yo sabía qué buscaba. Yo buscaba la felicidad, y la felicidad de mis compañeros, de mi pueblo, y de mi comunidad”.

La lucha por la tierra en Santiago del Estero excede la experiencia del MoCaSE pero encuentra en esta organización su herramienta mas útil y efectiva. La idea de una tierra que no debe ser comprada ni adquirida, “que siempre fue” impone para lxs compañerxs campesinxs una mirada acerca del terrateniente como alguien que se esta interponiendo entre la tierra y ellos, distinto en ese sentido a la instancia de toma de conciencia que se pensó históricamente desde el marxismo para el trabajador urbano (el obrero industrial, por ejemplo) donde la liberación pasaba por romper con la tradición de la relación de poder imperante, un proceso que podría sintetizarse con la frase: lograr que el obrero comprendiera que la fábrica es de él.


La tierra es menos una posesión que un espacio de contención y desarrollo amplio, que otorga bienestar ahora y siempre, un espacio por el cual es preciso – preferible - luchar.

 

En esta instancia interviene el carácter esencialmente ideológico de la experiencia, que toma como punto de partida esta necesidad vital, la desplaza al campo de la crítica universal al modelo de sociedad que género la ausencia de derechos territoriales y comienza a poner en tela de juicio el concepto de propiedad privada. La idea de “zona liberada” por la política tradicional está muy ligada a este desarrollo más libre de un aprendizaje político que se distancia de las estructuras tradicionales. Refiriéndose a los inicios del movimiento algunos investigadores concluyen que los pobladores comenzaron a organizarse y formaron comisiones de trabajo y de resistencia. Y también despertaron de golpe a la política, pues ni los punteros locales ni el gobernador de la provincia, que nunca los recibió, se preocupaba por la suerte de esas familias.


Mirta y Pancho pertenecen a la comunidad de Santa Rosa, cercana a la Central Campesina de Quimilí y recuerdan los inicios: “Aquí había reuniones, nos invitaban. Nosotros después sembramos algodón y vamos a escuchar qué era eso que no entendíamos nada. Empezamos a conversar algunas cosas, y por ahí se hacían algunas reuniones aquí. Hemos ido trabajando así, conociéndonos. Después empezamos a conocernos con familias de otros lotes... y hemos decidido de formar una comisión. Nosotros teníamos esa idea, pero aquí la gente estaba en toda esa cuestión política, los políticos entraban. Yo salía a visitar a la gente, me iba a la casa de la gente. Había lugares que la gente salía, me recibía y conversábamos de todo esto, de lo que era la organización, de lo que queríamos hacer, de las necesidades...Había lugares que iba y la gente estaba, pero cuando yo llegaba no había nadie; o algunos salían y me decían  'ah! Doña, que van a hacer, no van a hacer nada, qué van a conseguir, eso solamente el gobierno lo hace'”.

Del mismo paraje, un puntal de la organización, Carlitos Luna, recuerda sorprendido: “No conocía que era el MoCaSe, cuando me he dado cuenta estaba adentro. Aquí, me acuerdo, hacían las reuniones, y cuántas veces me llegaban tarjetitas de invitación y nunca participaba, las leía y las tiraba y chau. Hasta que un día se me ha ocurrido ir y he entrado a discutir. Simplemente lo que se trata es de no copiar, no hacer lo que hacen los partidos políticos. Hacer otra política diferente”.

En Santiago, ya durante los primeros años de organización apareció una opción clara por la construcción de una alternativa antes de la destrucción del enemigo. Aquí, en lo prefigurativo, en el ensayo (y hasta la puesta en práctica) de “lo nuevo” radica la instancia superadora de la simple guerra por el poder. Así dice Carlos “En ese tiempo, decíamos que matarlo a Juárez, yendo a la violencia, si nos ponemos de acuerdo todos y vamos a la violencia tampoco es una solución, porque si lo matas a Juárez ahí vienen los Juarecitos. Eso es como querer matar a dos o tres milicos, pero ¿cuántos milicos hay en la Argentina?, hubo que vencer con las ideas”.

Tierra y otras luchas
El conocimiento y contacto directo de la gran mayoría de los integrantes del movimiento con otros procesos de lucha del país y del mundo o las discusiones sobre el rol de la mujer en las luchas y la vida cotidiana contribuyeron al crecimiento y radicalización de ese caminar.

En toda la provincia, la confrontación entre los campesinos que ocupan las tierras y los terratenientes que dicen ser sus dueños asume formas similares. El terrateniente llega a la zona con títulos de propiedad de las tierras (falsos o adquiridos en otra parte) y exige a la familia campesina que abandone el lugar. Durante muchos años, el campesino veía ante sí a un enemigo demasiado poderoso, que contaba no sólo con dinero sino con el apoyo de los jueces y de la policía. El trabajo del MOCASE en la concientización de los campesinos ha sido decisivo y cada vez son menos los que ceden a las presiones y aceptan la negociación individual. En muchas ocasiones, ante el fracaso de estos intentos, los terratenientes acuden a la fuerza, con herramientas proporcionadas por el poder judicial y el aparato represivo de la Provincia. Desde la carpa negra, levantada el 12 de octubre de 1998 en el paraje La Simona, existieron en toda la provincia infinidad de carpas de resistencia. La dura represión de que han sido objeto los campesinos no ha conseguido quebrantar la voluntad de lucha de las comunidades.

Ángel entrelaza su propia historia con la del movimiento y pone fechas al inicio.”Vine acá el 6 de octubre de 1976. Yo tenía 19 años y estudiaba filosofía y musicología aunque me faltaban algunas materias de la secundaria. Entonces cae un tipo de Quimilí que nos habla de un lugar que se llama Cejolao donde hay campesinos muy interesantes y armamos un grupo de investigación para conocer a los viejecitos del monte que tuvieran alguna tradición oral, una acumulación de saber popular milenaria. No nos inscribíamos en ninguna escuela porque no conocíamos ninguna escuela ideológica ni filosófica, pero sí teníamos claro que queríamos hacer un paréntesis de todo pensamiento que nos influyera y escucharlos”.

En 1999 se realizó el primer congreso provincial del Movimiento. Entre otros temas, se discutió el funcionamiento y la forma de toma de decisiones. Se produjo una brecha que sería insalvable. Un sector –ligado al Programa Social Agropecuario (PSA) y en búsqueda de acuerdos con el Estado – pretendía una forma vertical, con una comisión directiva, presidente y secretario.
El otro sector, con centrales fuertes como la de Quimilí, apostaba a horizontalizar la organización, con trabajo por comisiones y decisiones asamblearias. Comenzaba el proceso de división que se explicitaría en noviembre de 2001 cuando el Mocase debía renovar autoridades. La integración a la Vía Campesina definió desde entonces líneas estratégicas y una agenda de actividades que abrazan el cumpleaños número 20 en este agosto de Quimilí (…)".
(*) Gracias cumpas de Revista Devenir y del Grupo Memoria del MoCaSE VC

http://www.kaosenlared.net/noticia/dos-decadas-mocase-vc-20-anos-cumpas

 

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Del 19 al 22 de agosto de 2011 se realiza el XVI Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas en Quimili (Santiago del Estero) que organizan el Mocase-VC y Asanoa.

 

 Qué es la UAC

La Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) es un espacio de intercambio, discusión y acción conformado por asambleas, grupos de vecinos autoconvocados, organizaciones autónomas no partidarias ni vinculadas al aparato estatal y ciudadanos en general reunidos en defensa de los bienes comunes, la salud y la autodeterminación de los pueblos, seriamente amenazados por el saqueo y la contaminación que el avance de diferentes emprendimientos económicos van dejando o pretenden dejar a su paso.

La UAC nace con el propósito de articular y potenciar las diferentes luchas que en los últimos años han emergido en todo el país para repudiar el avance sistemático de los emprendimientos destructivos, y con la convicción de que la Consulta Popular y la autodeterminación de nuestras comunidades es la única vía para logar un modelo de desarrollo regional sustentable, respetuoso del ecosistema, de las economías regionales y las culturas e identidades locales. Es, a la vez un espacio que asambleas y grupos se han dado a sí mismos, con la simple y básica convicción que la unión hace la fuerza. No tiene una existencia autónoma por encima de quienes la conforman. No existe un comité directivo ni de gestión, ni autoridades, ni voceros. La complejidad del planteo “crecer o desaparecer” se mantiene y depende de quienes la conforman. La diversidad de individualidades es vital, de lo contrario el crecimiento se detiene Se construye a sí misma en su encuentro, en su accionar, en su producción dinámica y colectiva de un mensaje que propone detener la destrucción de seres y ambientes (considerados como un todo), revisar el modo hegemónico actual de producción y consumo, pensar nuevas formas de existencia y relaciones en el planeta.

 

El 9º Encuentro de la UAC será el 23,24 y 25 de Abril del corriente año en la provincia de San Juan. La decisión fue tomada en conjunto y de manera unánime en el 8º Encuentro debido a que en San Juan:

- Se llevará adelante el primer Proyecto Minero Binacional Pascua-Lama que comprometerá aún más la existencia de los glaciares, tanto de la región chilena como argentina. Hay que tener en cuenta que actualmente se discute en el Senado la Ley de Glaciares, vetada por la Presidenta por presiones de gobernadores de provincias mineras, como la nuestra y empresas que vieron comprometidos sus intereses económicos.

- Está anunciado la construcción de la Planta Nuclear, a pesar de los antecedentes peligrosos que ello conlleva.

- Rige el Código Contravencional, reformulado en 2006, que sirve como herramienta al Estado para legalizar la opresión y criminalizar la protesta popular y legítima de nuestro pueblo.

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La UAC fortalece la resistencia al unir voluntades: se convirtió en espacio de intercambio, nuevas relaciones y construcción de saberes e ideas, generó movimiento en el ámbito de los medios de comunicación, nuevas atenciones e interés en sectores militantes y académicos, posibilitó un re-conocimiento de las regiones de la mano de los pueblos y no de las agencias de turismo, comenzó a tejer una nueva forma de relación entre el interior y las capitales, energizó de esperanza a quienes la conforman, evolucionó del no al sí, se nutrió de enfoques globales que intentan explicar las realidades locales, denunció con fuerza las nuevas formas de articulación entre empresas y Estado, redescubrió el arte comprometido y la autogestión. Logró ser espacio de libertad, relación y de origen de una nueva democracia: la popular, que lejos está de los parámetros actuales y con ella de un nuevo lenguaje, a partir del cual aprendemos a construir y comprender el mundo del que sólo somos solo una parte.

Fuente: http://asambleasciudadanas.org.ar/?page_id=83

4. El enfoque de la necesidad de que los pueblos se unan en vez de delegar en los gobiernos

 

Entrevista a Camille Chalmers, activista popular haitiano."Hay que pensar en Haití".

Por Susadny González (La Jiribilla)

 

La tierra de Touissant Loverture, destrozada por el terremoto del 12 de enero de 2010, flagelada por una mortífera epidemia de cólera y ocupada por organismos internacionales —operan en nombre de la ayuda humanitaria—, trae a la mente una palabra: ¡Socorro!, como el título de un poema de Antón Arrufat, donde el escritor alude a la aterradora soledad y se pregunta: ¿pero ya no quedan manos en el mundo?

Para suerte de esa, la nación más pobre del Hemisferio, quedan todavía muchas manos y también voces dispuestas a movilizar las energías de un continente en aras de acabar con la “cuarentena” impuesta por los imperios desde el siglo XIX, en fragrante agravio a la dignidad, la justicia, la democracia, la soberanía y la inteligencia de un pueblo capaz de conducir la primera lucha independentista del planeta contra la expansión capitalista, según suscriben en su declaración los intelectuales y artistas de la Red en Defensa de la Humanidad, que por estos días se dieron cita en La Habana.

Entre los pensadores de izquierda asistentes al Encuentro-Taller estuvo el haitiano Camille Chalmers, activista de un impresionante movimiento popular en su país, para quien estas redes suponen la posibilidad de “crear una verdadera solidaridad: fraternal, equilibrada, como la que demuestran las brigadas médicas cubanas en mi país”.

“Construir América Latina implica integrar las diferencias y las culturas, y pasa también por darle una respuesta a la crisis haitiana. Hay que pensar en Haití. Ahora sólo tenemos la respuesta de los señores imperialistas. Desafortunadamente algunos gobiernos se están aliando y predomina todavía un silencio entre las fuerzas democráticas frente al escándalo que constituye la ocupación militar extranjera.”

Chalmers es el líder de la Plataforma Haitiana para un Desarrollo Alternativo (PAPDA), una coalición de organizaciones sindicales y campesinas — eran la columna vertebral política de la resistencia rural a la dictadura de Jean Claude Duvalier — sin la cual, dice, “no hay esperanza de llevar a cabo las tareas básicas de desarrollo y creación de instituciones democráticas que el pueblo haitiano tanto necesita y merece”.

Economista de profesión, invierte su capacidad en pos de establecer un nuevo consenso de resistencia al programa de reestructuración económica que el FMI y el Banco Mundial tratan de imponer en el territorio, y que él define como un “segundo golpe de Estado”, el cual pretende expulsar a la mayoría de los haitianos de la arena política y concentrar la riqueza en un pequeño porcentaje de la población.

Entre 1993 y 1994 fungió como director personal del ex presidente Jean Bertrand Aristide.

 

-¿En qué líneas está enfrascado hoy, para desde las redes, y al frente del movimiento popular, romper las estructuras que vuelven a Haití más dependiente?

-Estamos enfocados en tres temas básicos: la soberanía alimentaria, la integración económica y la democracia participativa, un trabajo global y de acompañamiento de organizaciones sociales junto con redes continentales como la Alianza Social Continental y mundiales como Jubileo Sur. Esta última trabaja en el problema de la deuda, porque pensamos que uno de los problemas de Haití es la “cuarentena” impuesta por los imperios desde el siglo XIX.

-¿Se puede hablar de logros conquistados por el movimiento?

-La resistencia del pueblo haitiano es un resultado que se expresa en el hecho de que nunca han podido realmente imponer un proyecto neoliberal completo. Aprovechan la crisis generada por el terremoto para transformar el país como base de servicio de trasnacionales, lo cual traería más miseria, marginación y va a producir la fragmentación de la sociedad, que ya sufre mucha atomización por esa presencia imperial. Se utiliza el pretexto de un país caótico para justificar esa intervención.

Tenemos un tejido de organizaciones campesinas muy fuerte que tuvo un punto de relanzamiento en 1986 con la lucha contra la dictadura de Duvalier. La república se sostiene gracias a su trabajo. Producen el 46% de la dieta cotidiana de los haitianos, mientras otros países del Caribe apenas superan el 20%. Pero aun cuando constituye un trabajo básico en la estructura económica, no se les reconoce a nivel de discurso dominante.

Hay un proceso de reconstitución de nuevas organizaciones campesinas que buscan otras formas de articulación en aras de un movimiento nacional que en los últimos años se ha enfocado hacia dos luchas: contra los transgénicos y contra los agrocombustibles. Hay también una batalla contra la instalación de zonas francas, las cuales involucran un 70% de mano de obra femenina, en condiciones de sobreexplotación.

El movimiento de mujeres está muy bien estructurado y ha logrado victorias no solo a nivel de sensibilización global sobre el tema de géneros, sino en la lucha contra la violación sexual. En nuestra plataforma el grupo SOFA agrupa a más de 52 mil en todo el país con clínicas que reciben a mujeres violentadas. Realizan todo un trabajo educativo. Además existe un movimiento obrero, aunque muy debilitado, por la corrupción financiada desde afuera. Y el movimiento de barrios que jugó un papel importante en los años 90. Con el regreso de Jean Bertrand Aristide fue muy manipulado y ahora se está reconstituyendo. El problema es que estos grupos sociales no tienen una representación política. La agenda de la elite permanece ajena a las preocupaciones del pueblo. Son partidos políticos que, al igual que el presidente Michel Martelly, invención mediática de EE.UU, ejecutan los planes de dominación imperial. Ninguno posee recursos, voluntad ni visión para una ruptura real.

-¿Cree usted preciso otra revolución?

-Por supuesto, una que rompa con ese modelo dependiente, con la exclusión. Estamos dispuestos a seguir con la vocación internacionalista de los primeros fundadores. Pero no es sólo una tarea nacional.

-Alude a la exclusión que sufre su país y se refiere a un discurso dominante que ignora la influencia de la cultura haitiana en el continente. ¿Cuáles serían algunos de esos aportes?

-La ignorancia sobre la realidad de Haití, sobre los aportes de su revolución explica un poco esa presencia inaceptable. En las enciclopedias francesas cuando se habla de la abolición de la esclavitud, hay un silencio total sobre la ocurrida en el año 1793, solo se menciona la de 1848. También Haití fue excluida en el Congreso Anfitriónico de Panamá, bajo la presión de EE.UU. Muy pocas personas conocen que los primeros dirigentes de aquella gesta (la Revolución Haitiana) reivindicaron la continuidad de la lucha de los pueblos originarios. Por eso, Desaline (primer presidente en 1804) decidió retomar el nombre indígena de Haití rompiendo con la tradición francesa colonial. Para él la emancipación significaba un lazo de continuidad y lucha histórica entre los pueblos indígenas y los pueblos africanos. Tenía una clara conciencia de la vocación internacionalista de la Revolución Haitiana. Decidió ayudar a Miranda, a Bolívar, publicó un decreto invitando a todos los negros esclavos del mundo a venir a Haití. Unos de sus sueños era construir un ejército para liberar a los esclavos del continente africano.

-En una nación devastada, donde toda necesidad de abogar por la cultura pasa primero por las premuras sociales, ¿cómo crear esos relatos, ese nuevo lenguaje que contribuya a la emancipación e integración de América Latina?

-El pueblo haitiano es muy creativo. Tenemos un dinamismo cultural en diferentes manifestaciones. La poesía existe en todos sus barrios. En las casas más pobres encuentras pinturas de mucho valor artístico. Pero esa creatividad ha sido también marginalizada, excluida del ámbito global.

Rehacer Haití implica tomar en cuenta esa creatividad popular, y ponerla en el centro del proyecto nacional. Deben ser los haitianos los actores centrales del proceso.

-En ese sentido, ¿cuál sería el papel de los intelectuales?

-Escuchar, ayudar a recodificar, a hacer visible esa creatividad popular, conectar con el mundo y contrarrestar los discursos de imagen negativa que se están proyectando sobre Haití".

Fuente original: http://www.lajiribilla.cu/2011/n535_08/535_11.html

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=133829

 

 

En consecuencia, la «reforma agraria integral» requiere la comunicación social que facilite nuestro encuentro intercultural en la lucha por el buen vivir de todos y la constitución de un nosotros plural que esté dispuesto a la reciprocidad, coordinación e integración multifacética. Es una deconstrucción de los hábitos conque el capitalismo modeló nuestros comportamientos, percepciones y actitudes en acuerdo con la continuidad de su funcionamiento en contra de los pueblos y la humanidad entera. Es asumir el hermanamiento con los diversos de abajo de Colombia, Honduras, Haití, Palestina...y todos los pueblos bajo terrorismo de estado u ocupación militar.

 

Camille Chalmers, activista popular haitiano, señala:"Construir América Latina implica integrar las diferencias y las culturas, y pasa también por darle una respuesta a la crisis haitiana. Hay que pensar en Haití. Ahora sólo tenemos la respuesta de los señores imperialistas. Desafortunadamente algunos gobiernos se están aliando y predomina todavía un silencio entre las fuerzas democráticas frente al escándalo que constituye la ocupación militar extranjera.”