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HIPÓTESIS: I/II/III


Progreso capitalista dejando sin alimentos, sin agua, sin territorio…

 

I.

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

 

Planteo

Propongo que escudriñemos el análisis del progresismo respecto a nosotros -los de abajo- y las diferencias que debemos establecer en el nuestro para adueñarnos del destino común. Para esa búsqueda, tengamos en cuenta a la nota "Argentina Cromagnon" de Carlos Gabetta, quien halla un logro innegable al hacer "el balance de este cuarto siglo. 25 años sin golpes de Estado y una salida democrática bastante airosa y sobre todo rápida de la crisis de 2001, la peor de toda la historia nacional (...)".

Destaca:

"Pero en este tiempo también ha habido retrocesos en el comportamiento social, en la relación entre los representantes y sus representados expresada en el funcionamiento de las instituciones y en la observancia y aplicación de la ley; incluso en la manera de dirimir los conflictos grupales o individuales; hasta el comportamiento callejero. En definitiva, en el respeto por el espacio donde, en una república, la sociedad dirime las diferencias y enfrentamientos entre clases.

La sociedad argentina ha retrocedido respecto a sí misma. Hay quienes lo explican desgranando razonablemente la herencia de la dictadura y quienes ponen un razonable acento en la corrupción y estrechez de miras de la dirigencia argentina, en el nihilismo nacional y en una historia que viene de lejos.

 

Esa discusión no acaba de zanjarse porque se suele olvidar que nociones como «democracia» o «instituciones» aunque están claramente definidas, no son más que abstracciones hasta que una sociedad concreta las materializa en un momento dado de su historia. El Estado es una abstracción, o un mecanismo más de opresión, si la sociedad no confía en él. Pero no hay Estado democrático sin una sociedad consciente y organizada, exigente y respetuosa de las reglas comunes (...)". Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ diciembre 2008

 

Gabetta parte de un supuesto «el Estado, la democracia y las instituciones son abstracciones» que el bloque dominante inculca para mixtificar esas expresiones concretas de su régimen de opresión e impunidad. Además, da por sentado que la democracia reside en la gobernabilidad del sistema de incesante apoderamiento oligopólico de riquezas e ingresos de la diversidad popular. De ahí que concluya: el problema es el retroceso del comportamiento social en conciencia, organización ...y respeto por las reglas comunes.

 

¿Por qué el progresismo cae en el análisis de los opresores de vernos subordinados e inferiores y cómo, los de abajo, podemos indagar sobre otro que nos vuelva sujetos de nuestra historia en común?

 

 

Ideología

El progresismo está castrado (por la democracia restringida que lo alumbró) para el análisis desde la voluntad de hermanamiento entre los de abajo o de creación de la reciprocidad en las relaciones entre los componentes de la diversidad popular que encaminen hacia otra sociedad, otro país y otro mundo posibles.

 

Tal impotencia de los progresistas se debe a que se yerguen desde el estatus y el poder que han conseguido en la cultura dominante. Desde esas alturas sociales sustentan, en coincidencia con los opresores, la «noción de minusvalía» de las grandes mayorías y así explican que sean convertidas en sujetos manipulables por los variados sistemas de modelación psicológica e ideológica (la escuela, los medios de difusión masiva, las industrias culturales...). Sin embargo, el éxito en esa puesta en concordancia de las grandes mayorías con el sistema se debe, principalmente, a que están reprimidas y excluidas de las posibilidades de decidir sobre el destino común.

 

Carlos Gabetta, en "Argentina Cromagnon", explicita ese análisis que iguala responsabilidades e incluso las carga sobre quienes reclaman justicia, al extremo de tapar la masacre por reinado del 'Mercado' sobre la vida, con este ataque inapropiado: "Padres de las víctimas profirieron amenazas de muerte y a manera de homenaje y recordatorio instalaron un "santuario" en medio de la calle y no, como sería lógico, en el interior del local devastado. El "santuario" lleva allí cinco años interrumpiendo la circulación y el comercio de una arteria importante y entorpeciendo y avergonzando a los vecinos. Tampoco ha concluido el juicio penal a los culpables de la tragedia.

Respecto a la responsabilidad de la concurrencia y de los parientes de menores, en particular respecto a la "guardería", hubo voces comprensivas que pusieron el acento en la condición social de los jóvenes. Más sensatamente, alguien me dijo: "Para empezar, por puro instinto, ningún animal sometería a sus crías a los decibeles de un concierto de rock" ". Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ diciembre 2008

Desconoce el origen de nuestra especie o subespecie por hominización donde la cultura va dominando a los instintos animales. Pero, sobre todo, piensa del modo siguiente:

"La democracia, una cierta idea de democracia, goza hoy de amplio consenso social. Los 25 últimos años constituyen la prueba. Se ha luchado, muchas veces en forma cruenta, pero siempre han acabado triunfando las fuerzas democráticas. Ha quedado pues asentado el espacio político en el que se dirimen las controversias, pero sigue caótica y violenta, en las entrañas del sistema, la disputa por el poder económico y político. La democracia que emerja de esa disputa tendrá el contenido y las formas que imponga el ganador.

 

Pero en esa lucha, las trabas que el funcionamiento social y político argentino de nuestros días impone al desarrollo democrático son tales, que de frenarlo han pasado a asfixiarlo. Tomemos como ejemplo un aspecto casi banal, pintoresco, de la tragedia de Cromagnon. Un "santuario" obstruyendo una calle durante cuatro años no se le hubiera ocurrido a casi nadie y menos se hubiese tolerado si la sociedad argentina compartiera la «noción de espacio público».

En la construcción democrática de la Argentina de hoy, la ausencia de esa noción tiene tanto peso e importancia como la incompetencia de la justicia para atender reclamos o la cobardía de la política ante un asunto de puro sentido común.

Así, la resolución de los más elementales problemas cotidianos se traba en el entramado que conforman la incultura ciudadana, la "vieja política", las diversas formas de la corrupción y el desarrollo exponencial de asociaciones y comportamientos mafiosos". Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ diciembre 2008

 

Al eludir distinguir el funcionamiento socioeconómico e institucional del país de sus consecuencias socioculturales en los de abajo, encubre las reglas criminales del capitalismo de perseguir el aumento del lucro de oligopolios sin importar la vida ni el futuro de las grandes mayorías, como ejemplifica el actual crecimiento económico basado en la desertificación del país. En efecto, aunque quienes lo programan tienen el objetivo de acumular riquezas, saben bien que hacia el páramo encaminan los agro negocios; la superexplotación pesquera, minera e hidrocarburífera; la infraestructura socioeconómica de gran escala; los mega emprendimientos turísticos e inmobiliarios y los consiguientes genocidios silenciosos.

 

Pero, al mismo tiempo, Gabetta procura convencernos que la democracia es el orden social ya asentado por los 25 años de gobiernos constitucionales y que está trabado en su funcionamiento por la falta de «noción de espacio público» e incultura de los de abajo, la incompetencia de la justicia y la vieja política de mafias sistémicas.

Es decir, se queda en la fachada de democracia sin descubrir cómo esos gobiernos constitucionales posibilitan a la alianza de las potencias imperialistas con todos los factores locales de poder: ocultar, consolidar, actualizar y profundizar el proceso -que instauró mediante el terrorismo de su Estado- de reestructuración socioeconómica, modelación cultural y reforma estatal para la creciente concentración y desnacionalización tanto económica como territorial de Argentina.

Ahora, tengamos en cuenta que la masacre (no tragedia) en Cromañón dio origen a luchas contrapuestas (respecto a contenidos y sentidos) entre los de abajo y los de arriba que esclarecen sobre la contradicción esencial. Recordemos cómo los estudiantes secundarios inician la movilización popular de ruptura con la naturalización de las pésimas condiciones infraestructurales de vida, estudio y trabajo a que el sistema condena por apoderamiento oligopólico de los recursos de todos.

 

Por el contrario, los poderes establecidos aprovecharon para legalizar y legitimar tanto la mayor concentración del negocio cultural como la mayor privatización y restricción del espacio público. Además, recurrieron a los mecanismos para garantizar, aún más, la impunidad del contubernio empresarial con los aparatos estatales y los gobiernos.

 

En respuesta a tal refuerzo del sistema opresor, desde los de abajo, se produjeron cambios trascendentes hacia la verdadera democracia. Por un lado, se constituyó la Unión de Músicos Independientes (UMI) con una praxis transformadora y efectiva. Por otro lado, Familiares, sobrevivientes y amigos pese a las variadas confluencias de progresistas con el bloque dominante en desacreditarlos y dividirlos, han puesto en práctica la ruptura con la victimización y la lucha contra la impunidad de instaurar los negocios al precio de la vida, de degradar las condiciones mayoritarias de vida al extremo de volver totalmente inseguras las infraestructuras sociales.

 

Carlos Gabetta ignora esos dos comportamientos de asumirse sujetos de derechos por ruptura con la lógica que el sistema inculca en los de abajo respecto a que no tenemos capacidades ni posibilidades de liberarnos del sometimiento a las reglas de juego impuestas desde los poderes establecidos.Tampoco reflexiona sobre significados culturales e implicancias sociales y políticas de:

 

La impotencia de Carlos Gabetta y de los progresistas, en general, para salir de esa visión de la realidad nacional podrían superarla por conquista de humildad y disposición a considerar a los otros como pares. Les demanda la consagración a compenetrarse de la situación en que están todos los de abajo comenzando por reconocerlos en su heterogeneidad de saberes valiosos pero bloqueados por «la cultura del silencio» que instaura el capitalismo.

 

Adquirir ese posicionamiento de amor a la convivencia confraternal y fe en el poder de la diversidad popular de recuperar su humanidad robada, les exige descubrir que su saber y praxis de profesional, especialista o intelectual se desenvuelven a partir de su «egocentrismo», producto de formarse (de modo sistemático y asistemático) para desempeñar roles con disociación psíquica de sus personas, sin compromiso por los diálogos que potencian las relaciones sociales e interpersonales de esos roles y sin politizarlos lo que les conferiría perspectivas de desarrollo trascendente desde ahora.

 

En otras palabras, los progresistas no se sienten, piensan --y asumen ser-- sujetos pertenecientes a una ciudadanía que está silenciada e irrealizada porque sufre variadas formas de exclusión (económica, política, cultural, social). Para esa identificación, deben deschavarse como funcionales al capitalismo por escindir su vida, sus entornos próximos y sus ámbitos laborales de la cotidianeidad compartida con las grandes mayorías, determinada desde arriba en contra de necesidades e intereses básicos al bienestar general de ahí la inseguridad creciente de los de abajo en cuanto son cada vez más despojados de derechos y bienes.

 

Su evaluación actual de la cotidianeidad social-nacional como si fuese un mundo aparte responde a la internalización de sus prácticas diarias en la localidad como:

En consecuencia, esta acepción de «egocentrismo» implica la utilización -como marco de referencia para el análisis y el juicio- a sus elaboraciones de madurez biográfica y laboral que lo afirma en sus convicciones e interpretaciones como si fuesen expresión de la socialización correcta y deseable. Cuando, en verdad, son producto de su adaptación al sistema que le quita su condición humana de constituirse en partícipe de la creación de soberanía popular y lo convierte en seducido por el funcionamiento socioeconómico y el progreso en beneficio de los grandes capitales.

 

Desembarazarse de su adherencia a los opresores y adueñarse de su autonomía lo desafía a hermanarse mediante indagación sobre qué comparte con los distintos y qué los diferencia pero, a la vez, los potencia en su diversidad. Involucra situarse en el estar siendo artífice colectivo de la reciprocidad implícita en las nuevas relaciones sociales de la otra sociedad, el otro país y el otro mundo posibles.

 

Premisas e hipótesis

El análisis del progresismo sobre el papel de los de abajo en el gobierno de nuestro destino común es explicitado por Carlos Gabetta, en "Argentina Cromagnon", advirtiendo:

 

"El sistema mundial se encuentra ante la alternativa de un reordenamiento nacional, regional y global democrático y pacífico, o un enfrentamiento generalizado. Todas las guerras, nacionales e internacionales, empiezan en momentos de la historia como éste. En el combate por el contenido y las formas del mundo que emerja de ese reordenamiento, el progresismo no debe caer en la trampa de subestimar la construcción política y social desde abajo, la batalla por la cultura, por la ideología, por la reparación de los terribles daños en el tejido social.

 

El triunfo de la verdadera democracia, la política, económica y social sólo es concebible en un espacio de consenso lo más mayoritario posible. Es en la base de la pirámide donde se encuentra la masa crítica política que necesitan las transformaciones económicas que darían sentido a la democracia.

 

Si en la construcción democrática este aspecto del combate es desdeñado, cualquier empeoramiento serio de la situación, perfectamente previsible en el panorama nacional e internacional, encontrará al país desarmado ante la anarquía y después de eso, ya se sabe, viene la solución de la mano dura con el apoyo de las religiones y de las masas empobrecidas, ignorantes y desesperadas".

 

Vemos que nosotros, los de abajo, sólo somos dignos de brindar consenso a quienes nos 'donan' sus conocimientos, proyectos y capacidades gubernamentales. Según Gabetta, debemos confiar en los progresistas olvidando que, al menos durante una década, han gobernado o co-gobernado el proceso de creciente desmantelamiento, enrejado y privatización de lo público a favor de las grandes corporaciones transnacionales y sus socios locales.

 

Claro, Carlos Gabetta termina esa nota:

"La profundización de las desigualdades sociales es el gran fracaso de la democracia en estos 25 años. Por lo tanto, aún no hay democracia en Argentina; sólo hemos dado algunos pasos en esa dirección".
Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ diciembre 2008

 

De esto se desprenden los enfoques progresistas de desafíos como:

 

1. La eliminación de la desigualdad social

 

Al respecto Bernardo Kliksberg, en "La desigualdad, el gran desafío", sostiene:

"Se terminó la impunidad en Argentina. La democracia está honrando la memoria de las 30.000 víctimas aniquiladas por el terrorismo de Estado, enjuiciando y castigando a los responsables. El mensaje es claro: eso no podrá suceder "Nunca Más", como exigió la Comisión Redactora del histórico informe, que presidió Ernesto Sabato.

 

Después de 25 años de democracia, gracias a tantas luchas de tantos, el país es otro institucionalmente. Pero junto a estos avances, hay dos grandes asignaturas pendientes: la pobreza y la inequidad (...)".

 

En suma, se posiciona desde la certeza de que se erradicó el régimen de impunidad cuando ni se enjuició ni castigó como correspondía a los pocos ejecutores del terrorismo de estado que están procesados, tampoco se abrieron los archivos. Esta falta de voluntad política para siquiera condenar a esos contados genocidas se vuelve patente con la desaparición forzada de Jorge Julio López que fue fundamental para el encarcelamiento de Miguel Echecolatz y con la tramposa organización estatal para instituir tanto el olvido como la ineficacia para el ¡Nunca Más! secuestros, torturas y asesinatos de personas comprometidas con el destino popular.

 

Pero Bernardo Kliksberg evalúa que el gobierno K retomó las políticas públicas recuperando las funciones básicas del Estado y dando importantes pasos hacia la inclusión de todos los de abajo. Ejemplifica de tal suerte que parece un propagandista oficialista. En efecto, enuncia las medidas y planes sin mencionar:

Es que Bernardo Kliksberg percibe como la máxima prioridad la lucha contra la pobreza en vez de enfocar al capitalismo que la produce y la multiplica.

Otro posicionamiento necesitamos. Consideremos de dónde procede la elevada recaudación fiscal y cómo se destina principalmente al pago de la estafa que es denominada deuda externa pública; cómo el modelo de desarrollo implica deterioro y destrucción de las condiciones de vida mayoritaria porque está encabezado por los oligopolios globalizados de los agro negocios, de la mega minería, de la infraestructura exportadora, de la extracción petrolera y gasífera, de las automotrices, etc. Entonces, comprenderemos que la cuestión es la lucha unitaria de todas las organizaciones sociales, políticas que a lo largo y ancho del país resisten la expulsión de su territorio, su trabajo y la degradación de su vida y medioambiente, el despojo de derechos humanos,...

 

Por el contrario, Bernardo Kliksberg convoca a creer en la regulación de los carteles y oligopolios y creer en la responsabilidad social del gran empresariado que hizo a su Estado volverse terrorista para instaurar el neoliberalismo y el sistema de extracción de riquezas e ingresos que es la llamada deuda externa pública. Claro, piensa "la inclusión de la gente" por educación disciplinante o domesticadora y ocupación laboral en acuerdo con los proyectos de los grandes propietarios, concesionarios e inversores, estos últimos designados así oficialmente para ocultar que nos saquean y encubrirse de que lo hacen legalmente.

 

Incluso señala: 

"Es imprescindible reforzar las redes sociales, hacer política pública con mayúsculas en ese terreno, potenciando el rol que puede jugar el vibrante voluntariado solidario con que cuenta el país, además de las propias comunidades desfavorecidas".
Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ diciembre 2008

 

 

2. La construcción de la ciudadanía

A partir del año 2001, el poder económico e imperialista no pudo continuar con la Convertibilidad y tuvo que recomponer su crecimiento altamente lucrativo mediante el modelo productivo de la UIA. Pero, también, la conservación de la gobernabilidad de su sistema de saqueo e impunidad le exigió hacer imposible otro 19 y 20 de diciembre de 2001.

 

El gobierno K se aunó con la Iglesia Católica en desmovilizar las organizaciones de los trabajadores desocupados y desacreditar-judicializar a las que persistieron en su lucha. Pero, además, en acuerdo con la definición de la OEA (octubre 2003) de que la pobreza y la exclusión social son amenazas para la seguridad hemisférica, el gobierno K ocupó con fuerzas militarizadas de seguridad a los mayores asentamientos precarios del conurbano (noviembre 2003).

 

En simultáneo, año 2003, "Marta Oyhanarte asumió el desafío de dirigir el programa "Auditoría Ciudadana" que la Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia lleva adelante en el marco de la Jefatura de Gabinete de Ministros, con el objetivo de fortalecer entre el Estado y la sociedad civil".

 

Carla Maidán dice sobre dicho programa: "Los Foros Cívicos son uno de los espacios clave para que la comunidad se involucre en los asuntos públicos, son espacios para el diálogo y la acción, a los que ya se sumaron más de 70 municipios en Argentina, alcanzando casi 10 millones de habitantes (el 20% de la población total). Vecinos, organizaciones sociales y gobierno se reúnen en los Foros Cívicos para acordar sus aspiraciones democráticas, compararlas con la realidad y buscar caminos para mejorarla".

 

En la nota "La tarea de construir ciudadanía", Carla Maidán entrevista a Marta Oyhanarte y las siguientes contestaciones a preguntas aclaran cómo las fundamentales decisiones sobre el país y los de abajo quedan fuera de este simulacro de participación montado para bloquear la constitución de la soberanía popular-nacional. Constatemos:


a) -¿Con qué se encuentra cuando llega a un municipio? -Nosotros implementamos el programa en aquellos municipios en los que el intendente toma la decisión política de llevar adelante esta tarea con su comunidad. Y antes de iniciar el proceso, mantenemos una serie de reuniones con el equipo de gobierno y con organizaciones locales. (...)

b) -¿Qué tipo de reforma institucional hace falta en Argentina? -La principal consiste en establecer reglas de juego claras entre gobernantes y gobernados. Para lograrlo, es necesaria una profunda transformación cultural: el cumplimiento de las reglas está vinculado con la necesidad de salir de la anomia que nos caracteriza. Implica creer que las leyes no son un mero consejo sino un imperativo. Éste es el aspecto más importante que tenemos que abordar en materia de institucionalidad.

c) -¿Qué experiencias considera relevantes? -Una gran cantidad de iniciativas se convirtieron en proyectos. (...) Es tan visible el impacto de las comunidades que se organizan para activar las capacidades locales, que el Gobierno de Nueva Zelanda financia, con un subsidio, los proyectos de cinco Foros Cívicos durante cuatro años.(...) 

d) -¿Los ciudadanos asumen un rol activo? -Sí. El caso de Bragado es emblemático. Allí, los participantes del Foro recuperaron un sitio con una fuerte carga identitaria: el teatro Constantino. (...)".
Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ diciembre 2008

 

Ante nuestro interrogante del porqué esa atención del Gobierno de Nueva Zelanda, podemos asociarlo con el hecho de que sus gran burguesía está implicada en el boom de la mega minería a cielo abierto en Argentina que sólo

 

3. El consenso a la noción de espacio público

A la idea de Carlos Gabetta sobre la centralidad de que "la sociedad argentina" tenga la noción de espacio público para la construcción democrática, la podemos desenrollar recurriendo a quienes comparten ese objetivo y el estilo enrevesado de expresarse.

Ricardo Foster, casi al finalizar su nota, señala:
"El menemismo le compró el alma a un amplio sector de argentinos que estuvieron dispuestos a vender el futuro de sus hijos en nombre de la quimera primermundista (...). Nada, o demasiado poco, quedó de aquella otra sociedad articulada desde la lógica de la solidaridad y de la equidad; de aquellas experiencias de ciudadanía que apuntaron a la integración y a la multiplicación de la esfera pública como ámbito de encuentro y de acción transformadora.

Junto con la rapiña del Estado, el menemismo desbastó el ámbito de lo público y deslegitimó los lenguajes de la política llevándolos exclusivamente a la zona espuria de la corrupción y de las cuestiones judiciales. Lo que se vació de contenido fue precisamente aquello que habilita a la creación de una ciudadanía más democrática y participativa reduciéndola a masa anónima de ciudadanos consumidores, de votantes culposos (...).

Por eso, constituye un desafío de primer orden rediseñar las condiciones políticas y culturales que hagan posible torcer el rumbo fijado por la ideología neoliberal que logró horadar los núcleos igualitaristas (...)".

 

Sataniza al menemismo ocultando que fue posible debido al Partido Justicialista vertebrando los 'feudos' provinciales y adueñándose de un sindicalismo en connivencia con la gran burguesía. Pero, además, encubre que consolidó el proceso de reestructuración ya instaurado( por la alianza de las grandes burguesías imperialistas con todos los factores locales de poder) mediante Estado terrorista y continuado por el gobierno constitucional de Alfonsín.

Tampoco aclara que el neoliberalismo corresponde a la fase del capitalismo mundializado persiguiendo la optimización del funcionamiento global en acuerdo a intereses lucrativos de oligopolios de las potencias imperialistas.

 

Ni repara que el crecimiento en la clausura del espacio público y la conminación e inducción de la despolitización de los de abajo ha sido reforzado por el gobierno K. Según Ricardo Foster: "el eje del debate actual es (...) la práctica y el discurso del individualismo de mercado" que el conflicto en torno a la resolución 125 evidenció cuán profunda y decisivamente talló y talla la vida cotidiana de los argentinos. Fuente: revista Caras y Caretas Año 48- Nº 2.232/ marzo de 2009

 

José Nun nos ayuda aún más a desenmarañar razones para que, en un contexto de crisis integral del capitalismo mundializado, los intelectuales progresistas se hayan comprometido a sacarnos del consumismo e individualismo. Dice que "la autonomía moral exige un grado razonable de seguridad económica que la sustente y los conocimientos, la posibilidad de un acceso informado y crítico a las alternativas políticas disponibles. Tal es la inspiración básica de los programas de construcción de ciudadanía en los que muchos nos empeñamos desde comienzos de esta década, cuando la crisis económica empujó a la miseria a más de la mitad de los argentinos.

En un contexto así, el clientelismo se había vuelto una solución bastante racional en tiempos electorales.

Sólo que hoy comprobamos que a ese problema se le suma otro: el de la «reconstrucción de la ciudadanía», en el contexto de lo que Robert Reich rebautizó como "supercapitalismo". Concierne a capas considerables de la población que no son pobres pero que fueron tenazmente trabajadas por la prédica mediática de dirigentes camaleónicos y de periodistas bien pagos por las grandes corporaciones que carecen de acceso informado y crítico o directamente perdieron todo interés en la política.

Las consecuencias están a la vista: el «que se vayan todos» no acompañado de un esfuerzo sostenido de participación y de discusión ideológica condujo a un resultado esperable. "Se quedaron todos" y en una alarmante cantidad de casos, disfrazados de aquello que no son".

José Nun patentiza el análisis de los progresistas a partir de presumir que deben conducir a los de abajo hacia saber cómo proceder con corrección. Sin embargo, algo más pone de relieve: el cinismo de justificar los aparatos clientelares todavía en plena vigencia e invertir la realidad de las consecuencias. En efecto, a partir del año 2003 Néstor Kirchner hizo posible que todos los componentes del Estado opresor -incluso él y su esposa- volvieran a su función de privilegiar al poder económico e imperialista a expensas de la insatisfacción de necesidades e intereses populares y lo consiguió simulando estar identificado con los reclamos más sentidos y expresados por los de abajo. Más nada habría conseguido si la gran burguesía transnacional y sus socios locales no hubieran establecido otro modo de continuar profundizando la apropiación tanto económica como territorial de Argentina.

 

El Secretario de Cultura de la Nación da a conocer la intervención del Estado en la formación de esa ciudadanía adicta. Su posicionamiento de redentor y amonestador (hipócrita por desentenderse de su obsecuencia de alto funcionario) advirtiendo que "casi no se habla de la corrupción del conocimiento de la realidad que acompañó a la económica y está destruyendo el sentido cívico de la población sin que sus víctimas siquiera se enteren. O peor aun, que se crean los verdaderos custodios de la democracia cuando no hacen nada para ser partes activas de ella.

Es fundamental la construcción de ciudadanía; pero también lo es su reconstrucción, antes de que una derecha rapaz y una izquierda boba nos precipiten otra vez al abismo del que tan costosamente se vino saliendo en los últimos años. El principal problema no son los pobres sino los ricos y sus secuaces".
Fuente: revista Caras y Caretas Año 48- Nº 2.232/ marzo de 2009

Es un análisis que, al abstraerse del funcionamiento socioeconómico y del Estado represor en sus varias modalidades, caricaturiza a los distintos actores sociales y políticos ocultando cuáles son los objetivos del  gobierno K y la intelectualidad que lo apoya 'conservando su capacidad crítica': constituir otra «sociedad civil burguesa» más adecuada a las circunstancias históricas.

 

Pablo G.V (Rebelión) explica sobre la «sociedad civil burguesa»:

"Para Gramsci, la SCB actúa de modo complementario a los aparatos coercitivos de la sociedad política (superestructura). Según el filósofo cubano Jorge Luis Acanda la versión gramsciana de la SCB se puede definir como:

“el conjunto de organismos vulgarmente considerados 'privados', que posibilitan la dirección intelectual y moral de la sociedad mediante la formación del consentimiento y la adhesión de masas. La sociedad civil está articulada por múltiples organizaciones sociales, de carácter cultural, educativo, religioso, pero también político e incluso económico. Por mediación de ella se difunden la ideología, los intereses y los valores de la clase que domina al Estado, y se articula el consenso y la dirección moral e intelectual del conjunto social. En ésta se forma la voluntad colectiva, se articula la estructura material de la cultura, y se organiza el consentimiento y la adhesión de las clases dominadas”.

La violencia estatal es condición necesaria pero no suficiente para el mantenimiento del status quo. La condición de suficiencia la otorga la legitimidad. De la misma manera que el Antiguo Régimen necesitaba de la religión como fuente de legitimidad del poder, las sociedades modernas necesitan del 'consenso social' como fuente de legitimidad. La producción de consenso social es la principal tarea de la SCB. Ésta es toda esa anatomía social, mediática y cultural, con su opinión pública y publicada, de la democracia burguesa desarrollada, que sirve para absorber las contradicciones internas del sistema, difundiendo 'hacia abajo' la ideología dominante y filtrando 'hacia arriba' la protesta social y las iniciativas colectivas hasta adaptarlas a los intereses de la burguesía. En definitiva, mientras que el Estado tiene el monopolio de la violencia, la SC es el gran organismo gestor del monopolio de la paz social.
Fuente: www.rebelion.org / Opinión/ 1-3-09

En suma:

El análisis que hacen los intelectuales progresistas tiende a encumbrarlos como núcleo promotor de la «sociedad civil burguesa» (en constante actualización) que garantice conformar a los de abajo con apoyar y defender a ultranza el gobierno K.

 

En verdad, es el gobierno K que, desde el Estado, los eleva a la construcción y reconstrucción de ciudadanía. ¿Cuál es el objetivo? Hacer posible que las mayorías sean incapaces de rebelarse como a fines de 2001 y crean participar en resolver problemas de municipio. ¡Claro! no cualquier reclamo porque si se trata de resistir a los mega proyectos de los poderes establecidos entonces se judicializa su protesta social e incluso esta criminalización se agrava por aplicación de la ley anti-terrorista que Néstor Kirchner hizo sancionar mientras nos tenía entretenidos con la contienda electoral en Capital, campaña fraudulenta por ser diseñada para que ganase Mauricio Macri.

 

Los intelectuales progresistas se prestan a constituir esa «sociedad civil burguesa» porque su análisis parte de exaltar sus egos, de encomiar la acción de brindarles oportunidades de ejercer su superioridad como vanguardia cultural y de evaluar la posibilidad de concretar sus ideas de desarrollo económico, científico-tecnológico y de integración sudamericana que coinciden con las de la gran burguesía global y la local.

 

Diferenciar nuestro análisis del que nos domina, implica comenzar por poner en debate a la criminalización tanto de la pobreza como de la protesta social y no naturalizarla. Es posicionarse en rebelión a formar parte de la ciudadanía que avala como democracia al enriquecimiento transnacional y transnacionalizado a costa de salarios miserables, precarización e informalidad laboral, deterioro grave de la infraestructura socioeconómica y de expulsión del trabajo, la producción, el campo. Y encima nos prohíbe reclamar por nuestros derechos y proyectos.

 

 


 

II.

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

Planteo

Escudriñemos, ahora, el análisis del Partido Comunista de Argentina que está implícito en las siguientes propuestas "para enfrentar la grave crisis del capitalismo y su impacto en nuestro país" y así evitar "que se convierta en un flagelo para los sectores populares".Patricio Echegaray, Secretario General, las difunde:

Las propuestas apuntan a salvar el capitalismo existente en Argentina y Patricio Echegaray justifica, desde la columna de Debate del diario Clarín, subrayando:

"En el campo popular y la izquierda en particular estamos desafiados a desplegar un debate decisivo para elaborar un plan de emergencia y salvación nacional tratando de evitar que la dureza de la crisis castigue, como siempre, a los trabajadores y sectores populares".

 

Y después de mencionar los 3 ejes sin especificar a qué Estado o a qué sujetos sociales se refieren para concretarlos descuelga la siguiente conclusión final:

"La crisis capitalista debe ser vista, también, desde la oportunidad de proponer una visión renovada del socialismo como esperanza de una alternativa justa y democrática".

 

Aunque en la nota del semanario partidario Nuestra Propuesta, precisa que demandan:

Patricio Echegaray sentencia:

"Todo proceso que apunte a distribuir la riqueza es objetivamente democratizador y todos los procesos de concentración o injusta distribución están dentro de lo que se llama democracia restringida o neoliberal, que fortalece los deterioros institucionales, el accionar de las fuerzas destituyentes y que mella la voluntad de los sectores populares para defender los espacios democráticos".

 Prosigue centrado en argumentar contra la derecha que es la oficializada como tal para teatralizar la realidad nacional facilitando la polarización social que bloquea la deliberación pública. Está tan "subsumido en los parámetros burgueses de oposición-oficialismo" (como él mismo descubre en sectores de izquierda inclinados en sentido contrario al suyo) que se despreocupa por la siguiente advertencia de:

 

Ana Esther Ceceña (Observatorio Latinoamericano de Geopolítica) que, en "El postneoliberalismo y sus bifurcaciones", indica límites de posibilidad del posneoliberalismo ya desde antes de la crisis actual. Esclarece que "es importante destacar por lo menos tres, referidos a las contradicciones inmanentes a la producción capitalista y su expresión específica en este momento de su desarrollo y a las contradicciones correspondientes al proceso de apropiación y a las relaciones sociales que va construyendo:

1. El éxito del neoliberalismo en extender los márgenes de expropiación, lo llevó a corroer los consensos sociales construidos por el llamado estado del bienestar, pero también a acortar los mercados. (...)

2. Estas enormes capacidades de transformación de la naturaleza en mercancía, en objeto útil para el capital, y la capacidad acumulada de gestión económica, fortalecida con los cambios de normas de uso del territorio y de concepción de las soberanías, llevaron a una carrera desatada por apropiarse de todos los elementos orgánicos e inorgánicos del planeta.

Conocer las selvas, doblegarlas, monopolizarlas, aislarlas, separarlas en sus componentes más simples y regresarlas al mundo convertidas en algún tipo de mercancía fue -es- uno de los caminos de afianzamiento de la supremacía económica; la ocupación de territorios para convertirlos en materia de valorización. Paradójicamente, el capitalismo de libre mercado promovió profundos cercamientos y amplias exclusiones. Pero con un peligro: Objetivar la vida es destruirla.

Con la introducción de tecnologías de secuenciación industrial, con el conocimiento detallado de genomas complejos con vistas a su manipulación, con los métodos de nanoexploración y transformación, con la manipulación climática y muchos otros de los desarrollos tecnológicos que se han conocido en los últimos 30 años, se traspasó el umbral de la mayor catástrofe ecológica registrada en el planeta.

Esta lucha del capitalismo por dominar a la naturaleza e incluso intentar sustituirla artificialmente, ha terminado por eliminar ya un enorme número de especies, por provocar desequilibrios ecológicos y climáticos mayores y por poner a la propia humanidad, y con ella al capitalismo, en riesgo de extinción.

Pero quizá los límites más evidentes en este sentido se manifiestan en las crisis de escasez de los elementos fundamentales que sostienen el proceso productivo y de generación de valor como el petróleo; o de los que sostienen la producción de la vida, como el agua, en gran medida dilapidada por el mal uso al que ha sido sometida por el propio proceso capitalista. La paradoja, nuevamente, es que para evitar o compensar la escasez, se diseñan estrategias que refuerzan la catástrofe como la transformación de bosques en plantíos de soja o maíz transgénicos para producir biocombustibles, mucho menos rendidores y tan contaminantes y predatorios como el petróleo.

El capitalismo ha demostrado tener una especial habilidad para saltar obstáculos y encontrar nuevos caminos, sin embargo, los niveles de devastación alcanzados y la lógica con que avanza hacia el futuro permiten saber que las soluciones se dirigen hacia un callejón sin salida en el que incluso se van reduciendo las condiciones de valorización del capital.

3. Aunque el neoliberalismo ha sido caracterizado como momento de preponderancia del capital financiero, y eso llevó a hablar de un capitalismo desterritorializado, en verdad, el neoliberalismo se caracterizó por una disputa encarnizada por la redefinición del uso y la posesión de los territorios, que ha llevado a redescubrir sociedades ocultas en los refugios de selvas, bosques, desiertos o glaciares que la modernidad no se había interesado en penetrar. La puesta en valor de estos territorios ha provocado una ofensiva de expulsión, desplazamiento o recolonización de estos pueblos, que, evidentemente, se han levantado en contra (...)". Fuente: www.rebelion.org /Opinión/ 3-3-09

 

En la Argentina actual, el modelo de desarrollo es extractivo e infraestructural en gran escala y sin beneficio alguno para el país, al contrario, porque aumenta la concentración y desnacionalización tanto económica como territorial o sea la desigualdad social; desertifica en todos los sentidos; y avasalla cada vez más a la población (zonas francas, feudos provinciales o municipales para la 'libertad de mercado' de las corporaciones transnacionales y sus socios locales). Patricio Echegaray aclara el porqué de su recorte sesgado de tal desarrollo, sostiene:


"Lo que podría garantizar ser la llave de un proceso de cambio, es que realmente empiece a existir en la Argentina una fuerza plural, que supere la balcanización en la que se hallan los sectores de izquierda, antiimperialistas, que pueda confrontar enérgicamente con la derecha y alternativamente: apoye, empuje, aliente a la fuerza de centro de la ex burguesía nacional que actúa fundamentalmente desde el gobierno y hacerlo en algunas circunstancias y en otras, oponerse y frenar su tendencia a ceder ante el enemigo".
Fuente: Nuestra Propuesta Nº 910- 12/3/09 www.pca.org.ar

 

Ante su declaración cabe preguntarse: la UIA y Hugo Moyano al frente de la CGT: ¿amigos o enemigos de quiénes?, ¿qué distribución de riquezas han favorecido?. La historia de ambas instituciones y de Moyano ¿no son suficientes para constatar sus intereses completamente adversos a los populares?

 

No me cabe duda alguna sobre la necesidad de escuchar a los de abajo para escrutar los problemas básicos a resolver. La ASAMBLEA DE VECINOS AUTOCONVOCADOS DE PERITO MORENO – SANTA CRUZ, VISTO EL PROYECTO DE LEY ELEVADO POR EL EJECUTIVO PROVINCIAL PARA LA REGULACIÓN DE LA ACTIVIDAD MINERA,  MANIFIESTA:

"La propuesta de ley de zonificación atiende básicamente la necesidad de resguardar el recurso AGUA, lo que reconoce de antemano la contaminación que la actividad minera contemplada en el Art. 3, inciso a) del Código de Minería produce sobre el mismo.

No contempla otras actividades mineras y extractivas, como por ejemplo la petrolera y la extracción de uranio, que igualmente impactan negativamente (contaminando) las aguas superficiales y subterráneas.

Es claramente, una propuesta discriminatoria y descalificatoria, atribuyéndose arbitrariamente la decisión de circunscribir a una región, sus ecosistemas y comunidades adyacentes a los efectos altamente contaminantes de una actividad extractiva y las modificaciones de estructuras socio-económicas e identitarias que conlleva.

De aprobarse este proyecto de Ley, en la provincia habrá ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

Las distancias pautadas en el proyecto de Ley para la instalación de un proyecto minero (1000 metros de cursos de agua y 10 kilómetros de los límites del ejido urbano de las localidades) no son suficientes para el resguardo pretendido. Sobrados ejemplos ratifican que los efectos nocivos impactan a distancias superiores a las establecidas.
No se toma en cuenta las cuencas hidrogeológicas, que dadas las características de la zona delimitada constituyen el mayor reservorio de agua dulce de sus poblaciones y al mismo tiempo son utilizadas por las actividades extractivas para su producción sin controles ni condicionamientos.

Se menciona que fuera de Área de Interés Especial Minero, los proyectos mineros existentes deberán ajustarse a la modalidad subterránea, sin considerar que la minería subterránea es tan o tal vez más perjudicial para el medio ambiente, que la modalidad a cielo abierto.

En aproximadamente un área que constituye el 70% de la superficie total de la provincia se podrá desarrollar sin miramientos la Minería a cielo abierto o en galerías aplicando el método de lixiviación con cianuro y utilizando millones de litros de agua dulce.

Como vecinos de esta Santa Cruz apoyamos férreamente a cada actividad genuinamente sustentable y la minería de oro y plata no lo es ni lo será ya que tiene como premisa extraer hasta su fin los minerales que son no renovables y en el proceso genera enormes impactos sobre el medio ambiente, la sociedad, la salud y los ecosistemas, impactos en gran parte totalmente irremediables.

No sorprenden las declaraciones que el Sr Gobernador realizara respecto a grupos ambientalistas en la inauguración de Manantial Espejo. Al igual que en el proyecto de Ley solo se busca garantizar estabilidad y libertad de operación a Empresas Multinacionales y capitales extranjeros que tienen como objetivo obtener máximas utilidades al menor costo y en el menor plazo posible.

En proximidades del 22 de Marzo
DIA MUNDIAL DEL AGUA, remarcamos como uno de los ejes centrales de nuestro trabajo, la preservación de este recurso por sobre cualquier otro interés. AGUA es sinónimo de vida, salud y futuro.
Fuente: www.noalamina.org /19-3-09

 

¿Por qué el análisis de dirigentes políticos e intelectuales de izquierda coincide con el progresista en desentenderse de las demandas vitales a la inmensa mayoría y cómo crear las diferencias de análisis que superen ambas inconsecuencias con los vínculos implícitos en ambas actividades e identidades?

 

Ideología

El análisis de dirigentes e intelectuales de izquierda comparte con el del progresismo su impotencia para real y efectivamente adentrarse en otra economía y otra comunicación social que son fundamentales para facilitar el encuentro de los de abajo con su poder transformador de la cotidianeidad y el país.

 

Comprobemos:

 

1. Sus enfoques económicos en coincidencia con la transnacionalización

 

Aldo Ferrer afirma en noviembre de 2008 -al ser entrevistado por Carlos Gabetta- respecto a:

Fabián Amico, desde su columna habitual de economía en el semanario comunista, se refiere a Un debate ausente aseverando:

"No hay otro camino que «administrar» las señales de precios del mercado internacional para «traducirlas» en función de una estructura productiva interna que haga factible el desarrollo económico y social. Si los precios relativos internacionales se traducen al mercado interno sin interferencia (como las retenciones u otras intervenciones posibles del Estado), el campo pasaría a ser un mero apéndice del mercado mundial, como en los viejos tiempos del modelo agroexportador.

 

Pero como el sector agropecuario y la cadena agroindustrial en su conjunto generan bastante menos del cincuenta por ciento del empleo total en Argentina, sobraría más de la mitad de la población. Aunque ni siquiera esto es seguro, porque las oscilaciones de los precios internacionales de productos primarios son muy bruscas. ¿Qué modelo agroexportador resultaría en un mundo como el actual con caída de los precios de la soja y otros commodities? (...)

 

Si esta situación persistiera, retornaría al centro de la escena la «maldición de los recursos naturales»: los países que sustentan su desarrollo en sus recursos naturales abundantes (petróleo, cobre, tierras fértiles, etcétera), nunca llegan a superar el subdesarrollo.

 

En ausencia de este debate fundamental, la estrategia de la Mesa de Enlace de «ir corriendo el arco» a medida que obtiene concesiones, terminará por consumar la anhelada eliminación de las retenciones, incluidas las que rigen sobre la soja. No sería extraño entonces que el país ingrese con renovados bríos en una nueva ronda del modelo de soja & shopping, como en los malditos noventa, cuando Argentina hizo todo lo que Carrió, Solá, Macri y la Mesa de Enlace pregonan con fanatismo. Y así nos fue". Fuente: Nuestra Propuesta Nº 910- 12/3/09 www.pca.org.ar

 

2. Su visión de cambios en la sociedad y los medios de comunicación

A. Hacia la nueva sociedad
Veamos cómo Horacio González analiza el despliegue de "Los contenidos de una nueva sociedad". Augura respecto a:

"Ley de Medios. ¡Bien! Una vez aprobada, será difícil imaginar cabalmente todos los cambios que se producirán en la vida colectiva. Su debate parlamentario podrá ser una de las grandes jornadas de activismo democrático y fervor cívico en el país. En suma, implica la resurgente voluntad de discutir los contenidos de una nueva sociedad. Su equivalente histórico, por el dramatismo pedagógico que tiene la cuestión, evoca la siempre recordable ley 1420 de Educación Común.

Pero... ¿tanto importarían los “medios”? Hoy ocupan una posición que podríamos considerar de “directores de conciencia” de la vida general de la población. Juego y cadalso, circo y vademécum moral(...)".

 

El sociólogo, designado director de la Biblioteca Nacional por Néstor Kirchner, presenta la Ley de Medios como si fuese una varita mágica que metamorfosea milagrosamente al Congreso. Y prosigue ocultando el bloqueo a la lucha de clases imprescindible para que los de abajo podamos crear comunicación verdaderamente social. Lo hace mediante una verborrea que encandila al interlocutor y distorsiona la realidad. Receta: 

"Este hecho hay que comprenderlo –por su importancia– y a la vez deconstruirlo en nombre de la necesidad de ver la sociedad como una relación de esferas autónomas, pero mutuamente concernientes y no corporativas. Institución social y tecnologías comunicacionales son diferentes, hechos de raigambre culturalmente heterogénea. Todos ellos deben ser recorridos por los símbolos genéricos de una ciudadanía que espolea y reconstituye las prácticas colectivas".

 

Sorprende con la definición de lo político y con la forma de constituir un nuevo Estado:   

"La intervinculación de actos técnicos, discursivos y económicos –que en conjunto hacen a la esencia de lo político– deberá alumbrar un nuevo Estado militante y productivo.

Nada de esto sería posible sin un pensar crítico y una razón comunicativa en constante revisión de sí misma. Una gran reforma estatal democrática es un hecho necesariamente paralelo a una nueva ley de medios audiovisuales. Y ésta, un hecho equivalente a una autoconciencia nueva sobre los planos de lenguaje que constituyen todo contrato social. Por eso, algo parecido a un imaginativo y novedoso Congreso de la Lengua, convocado por las instancias universitarias, intelectuales, comunicacionales, culturales y sindicales argentinas, debería ocurrir junto al debate sobre la esfera mediática.

Las sociedades comunicacionales universalmente ramificadas, las instituciones del trabajo y de la memoria, la esfera tecnológica liberada de ingenuos fetichismos no deben poseer ánimo confiscatorio en sus relaciones mutuas. Pero el trabajo material e inmaterial, transformador de la naturaleza y de los símbolos, sigue siendo el valor creador que funda el vínculo intersubjetivo.

A pesar de eso, los medios de comunicación poseen intrínsecamente tendencias sustitutivas de la experiencia genérica humana por la vía de su poderoso interés en la unificación “técnica” del lenguaje, del espacio y del tiempo. Se conocen sus restringidas hipótesis de inteligibilidad, sus armazones temporales premoldeadas, el ilusionismo con el que imagina que no tiene sus raíces en el trabajo productivo. Esto debe ser motivo de nuevas consideraciones que les revele que es preciso que de su propio interior surjan reformuladas alianzas entre legados culturales y tecnologías.

 

Desde luego, en su sentido profundo, las tecnologías son también hechos artísticos y retóricos de segundo grado. Cuando recobran esa dimensión, condensan un nuevo tejido universal de carácter liberador. Una gran revolución contemporánea consistiría en que los medios masivos asuman que las formas de vida son experiencias autónomas no sujetas a servidumbres voluntarias e inmersiones ciegas en un indiferenciado magma comunicacional.

 

Ese horizonte debe ser el sujeto filosófico de una nueva ley sobre el ejercicio del poder audiovisual de las sociedades. Ni es preciso que esto se escriba. Son los “considerandos” implícitos de toda ley, que equivalen a indagar en las condiciones de producción material, intelectual y moral de todo hecho cognoscitivo. Los medios de comunicación semejan un estallido en puro presente, una lámina translúcida sin el peso de la memoria. Pero su “archivo” está articulado como una potencial amenaza de control social. Doble deshistorización.

 

¡Parecen no tener historia, estructuras de dominio, intereses económicos, economías reproductivas, líneas de comando, decisiones políticas, autoconciencia hegemónica y operatoria ideológica! Pero esta época nos revela la anomalía de creer que es etéreo o evanescente lo que en verdad es una materialidad espesa y de carácter examinatorio sobre el conjunto de las prácticas sociales. La presuposición genérica de la ley de medios debe implicar que esta revelación –la esencia de un gran debate– es democráticamente posible. (...)

 

La técnica no es algo neutral. Cuando creemos que es neutral, quedamos atrapados en lo restrictivo de ella. En cambio, una relación libre con las tecnologías implica decidir sobre ellas, a cada paso, en el interior del mismo lenguaje que utilizamos. Una mera jerga tecnologista sin raíces ni sustento material impide la libertad del sujeto. Lo apresa en el resentimiento de no poder ser nunca inmediatamente moderno, lo que lo banaliza socialmente. Lo moderno es un bien que implica mediaciones, múltiples sintetizadores culturales, nunca es súbito ni olvidadizo. Una ley de medios socialmente innovadora debe legislar sobre nuevos derechos sociales de gestión en esa área. Pero son igualmente imprescindibles dos cosas: que no se descubra que reprodujo meramente el “ferrocarril del Ganges” y que no se omita rediscutir la lengua como la veta permanente de la autoconciencia productiva de una nación.

El Estado que propone esta ley debe ser a la vez un ámbito que cambie junto a los cambios esenciales que propugna. No debe convertirse en una región subordinada superficialmente a la última novedad técnica. Debe ser un Estado renovado, no coercitivo, capaz de enhebrar esferas heterogéneas de justicia. Por eso debe tomar a su cargo las tecnologías como acontecimientos también culturales e innovadores en el plano artístico y científico. Y, en el plano de la lengua común, debe actuar como si estuviera ante las grandes fuerzas productivas que originaron los inolvidables tratados de economía política del siglo XIX (...)".

Fuente: www.pagina12.com.ar / opinión/ 21-3-09

B. Hacia la nueva comunicación audiovisual

Eduardo Aliverti sentencia:"Ahora o tal vez nunca" otra ley de comunicación audiovisual. Si bien se identifica de izquierda, parte de afirmarse en la incomprensión masiva sobre el papel de los grandes medios con lo cual está admitiendo su fracaso esencial después de décadas en la radiodifusión pero lo último se le escapa por su menosprecio a los de abajo. Leamos:
"Las siguientes líneas versan sobre un tema que a la mayoría de esta sociedad le importa un pito. Aclarémoslo de entrada, porque de lo contrario habría quienes puedan pensar, con todo derecho, que el periodista perdió relación con la realidad. O por lo menos, con la realidad que le interesa a esa mayoría.

Los factores de ese desinterés son diferentes pero concurrentes. Más a muy pocos que a muchos puede ocurrírseles ubicar en un lugar privilegiado de sus inquietudes cotidianas el punto de quiénes manejan la radio y la televisión. Y si acaso es modificable. Es un tema al que pueden dedicarse quienes tienen resuelto con alguna comodidad las urgencias coyunturales. También es cierto que, para que la cuestión pudiese alcanzar algún nivel de atracción popular o clase mediera (sobre todo esto último), se necesitaría que los medios habilitasen su difusión y debate con el mismo encomio que le dedican a los profundos pensamientos de Susana Giménez, a la batalla de egos entre Riquelme y Maradona o a que sus periodistas circunspectos pongan cara de “qué nos pasa a los argentinos”, sólo por ejemplo.

 

Y, sobre llovido mojado, hay una crisis internacional de la hostia, elecciones adelantadas, ruralistas otra vez de paro y en las rutas, rabinos que comparan a Kirchner con Nerón, curas que convocan a la pena de muerte y, en fin, un clima generalizado de expectativas desfavorables. Por tanto, el intento de someter a discusión pública el proyecto de nueva ley de comunicación audiovisual tiene tanto de loable como de destino dudoso, por fuera de algunos ámbitos muy específicos.

 

Los multimedios, y alguno muy en particular, no quieren saber absolutamente nada de debate alguno porque, aun cuando saliesen airosos en los números parlamentarios, el sólo hecho de abrir un cotejo de ideas dejaría desnudos sus intereses corporativos. Algunos obrarán ninguneando y otros, como ya ocurrió esta semana, saldrán con los tapones de punta a decir que se trata de amordazar a la prensa y/o que, en todo caso, el momento de crispación que se vive no es lo más adecuado para discutir qué se hace con la radio y la televisión. Nadie saldrá a decirles que hace 25 años que “no es el momento”, y si sale lo ignorarán. La batalla, entonces, se dirimirá en el Congreso si es que la propuesta aterriza allí, con el enorme riesgo de que tanto legislador sensible a los generosos aportes críticos de los medios independientes termine tumbando la ley. Si en la reyerta por la 125 jugó la especulación de con qué cara volverían a sus ciudades y pueblos en caso de no acompañar al “campo”, imaginemos el frío que les correrá por la espalda de sólo pensar lo que les espera si votan en contra del interés de los emporios mediáticos".

 

Quien se identifica de izquierda tiene una lectura demasiado lineal sobre el poder manipulador de los grandes medios y se explica por coincidir con los de arriba en la noción de minusvalía de los de abajo. Pero esto, además, repercute en su creencia de que basta apropiarse de los medios y cambiarles la programación.

"En síntesis, se sale con dos o tres goles abajo, desde el vestuario, por la enormidad de una correlación de fuerzas desfavorable, en la que se conjugan el poder de una prensa virtualmente monopólica con la flaquísima percepción social acerca de que los medios de masas son decisivos en la determinación de cómo se vive, de qué se consume, de cómo se piensa, de qué se actúa. Y todo esto, sin contar siquiera como hipotético que el oficialismo, más allá de que la propuesta está muy bien elaborada, no esté dispuesto a que la ley pueda ser usada como prenda de cambio para favores electorales. (...)

 

¿Qué carajo puede cuestionársele, con honestidad ideológica, a que dos tercios del espectro de radio y televisión puedan quedar en manos del sector público, de organizaciones sociales, de universidades, de cooperativas, de sindicatos? ¿Cómo se hace para no estar en contra de que un único permisionario tenga en la misma zona de influencia el diario, la radio, el canal abierto, el canal de cable? ¿Cómo hacemos para oponernos a que haya la posibilidad de que el fútbol no sea un gueto pago manejado por una corporación de atorrantes? ¿Qué decimos? ¿Que no hay que hacerle el juego al kirchnerismo? ¿Y qué cazzo nos tiene que importar el kirchnerismo, que al fin y al cabo no es más que una circunstancia de la disputa interburguesa, si quedan favorecidas condiciones objetivas de ocupación de espacios? Pero más que eso, en lógica de carácter transitivo: ¿entonces le hacemos el juego a Clarín, para ejemplificarlo con alguna cabeza de turco emblemática? ¿Eso vamos a hacer? ¿Vamos a detenernos para siempre en que este mismo gobierno es el que le renovó la licencia televisiva a ese grupo, y el que visteó la fusión de sus empresas de cable, y el que se dio cuenta recién ahora –como la rata en su momento– de que sale muy caro lo barato de comprar medios y periodistas como concepto de política comunicacional? Vamos: se puede reparar en eso para no comer vidrio, pero no paralizarse en eso. Porque quedar paralítico ahí es ser funcional a los intereses del sistema".

 

Demuestra que no ejerce reflexión crítica sobre resultados de la ocupación progre y oficialista de los medios públicos, de parte de la prensa como Página 12 y de radios como la de Madres. Es bien evidente que contribuyen poco a dar batalla de ideas y que se posicionan en forma demasiado obsecuente con el mandato de los Kirchner como para poder salir de una interpretación binaria de la realidad de Argentina.

Tampoco el manejo mediático conferirá eficacia a la dirigencia partidaria de izquierda para superar sus límites no sólo de praxis revolucionaria sino, sobre todo, de incapacidad de establecer vínculos con la diversidad popular. Pero, además, tampoco lo aseguran quiénes son los periodistas e intelectuales dominantes en ese espacio de centro-izquierda y cómo se organizan laboralmente. 

 

Ahora, Eduardo Aliverti apercibe a los progresistas e izquierdistas:

"Es irrebatible que nunca se gana si jamás se lucha, y ésta es una lid que se justifica.

 Aun si se pierde, será mejor que haberse dedicado a masturbaciones de sectas y proyectos individualistas".

 Fuente: www.pagina12.com.ar /Opinión/ 23-3-09

C. Hacia la política posible
Eduardo Aliverti ejemplifica el porqué, después de larga trayectoria exitosa en la radiodifusión, no ha facilitado la comprensión de una parte gravitante de la población sobre el desafío de posibilitar otro manejo de la comunicación masiva que el vigente desde la dictadura genocida.

En su nota "La disputa" (un editorial de su programa radial) comienza haciendo una descripción en sintonía con todo lo transmitido y machacado por los grandes medios sólo que lo hace situándonos en "escudriñar las movidas ajedrecísticas de los candidatos reales o potenciales (...).  Es un ejercicio entretenido. Tiene un componente lúdico que lo emparienta con esos juegos en los que se avanzan o retroceden casilleros, o asignan puntajes, de acuerdo con el azar y la capacidad de análisis táctico".

Prosigue dictando cátedra sobre que esa contienda y los armados de la política (reflejados por los medios) son la única manera de hacer política, con lo cual colabora en naturalizar esos arreglos de espaldas al protagonismo deliberativo de los de abajo y refuerza esta falsa conciencia descalificando el disenso: "Entre otras varias, son preguntas atrapantes para el mundillo de quienes se interesan por el entretejido de la construcción del poder. Y, quede bien claro, tanto como atractivas son necesarias porque sostener lo contrario implicaría caer en el absurdo de que la discusión política puede saltearse los cálculos, los sapos a tragar, las especulaciones, las alianzas circunstanciales, el amigo de hoy que es capaz de ser el enemigo de mañana. La actividad política conlleva iguales méritos, miserias y contradicciones que cualquier campo de las relaciones humanas. Colegir algo distinto es colgarse de ese discurso berreta, bruto, grasa, que inunda las radios y los diálogos rápidos de entrecasa o con los movileros, en la cínica pretensión de que la política sea un ámbito impoluto, extraterrestre, donde sólo contaría el bien de los demás".

Recién a esta altura del editorial radial, vuelve a la idea con que lo inicia ("Se definen los escenarios. Pero ¿no hay que discernir primero qué se entiende por «definición»? ¿Hay varios escenarios? ¿O hay uno solo?) para desarrollarlo a partir de la terminante sentencia siguiente: "Colegir algo distinto es colgarse de ese discurso berreta, bruto, grasa".

En efecto, indica:"la misma firmeza para resaltar obviedad semejante debe aplicarse a la convicción de que todos esos interrogantes imposibles de gambetear, propios del tacticismo político y mucho más en medio de un clima electoral, no varían que el escenario ya está definido más allá de cómo se los responda. Esto es: hay algunas opciones dentro de una misma variante de derecha; y hay algunas otras dentro de una que, con muchísimo esfuerzo y viento a favor, podría caracterizarse como de centroizquierda. Pero además, o sobre todo, debe comprenderse que esas alternativas están lejos de ser solamente electorales, porque, si no, hay la rígida ridiculez de creer que los únicos actores intervinientes son las fuerzas y figuras que participan explícitamente en los comicios (los próximos o cualesquiera).

Si se va para un costado o para el otro lo disputamos los medios y los periodistas con cada una de nuestras acciones y opiniones, y ni qué hablar si está en danza cambiar la ley que rige a la radio y la televisión. Lo disputan las luchas gremiales, sociales y sectoriales que ojalá estuviesen más claramente politizadas. Lo disputan los ruralistas con sus paros y sus cortes de ruta y su promesa de volverse al campo (que muy buena parte de ellos hace rato no frecuenta) si dejan de tocarles el bolsillo. Lo disputan los intelectuales según lo que digan o dejen de decir. Lo disputa el Episcopado con su cara de yo no fui mientras habla de la desintegración nacional. Lo disputa el rabino Bergman como nuevo mascarón de proa de la mano dura, junto con los faranduleros del menemismo".

 

Su incapacidad de análisis más allá de lo que los poderes establecidos vuelven explícito y su actitud totalmente contraria a promover la comunicación social en su carácter recíproco, se remachan con su desdén por cuestionarse a la polarización como recurso gubernamental y de la oposición oficializada para bloquear la deliberación popular sobre sus problemas fundamentales. Afirma:

"Hay entonces un escenario irritado, de mucha violencia verbal, donde ninguno de los contendientes está en aptitud de tirar la primera piedra respecto de cómo se contribuyó a generarlo. Kirchner crispó desde un primer momento y continúa convulsionando; al igual que Carrió con sus profecías apocalípticas; que el mandamás del diario La Nación amenazando en tapa con un pliego de condiciones a las pocas horas de asumido aquél; que Eduardo Buzzi en su invitación a “desgastar” al Gobierno; que obispos con ganas de tirar ministros al mar con una piedra atada; que campestres y vecinos de Santa Fe y Callao con pancartas de “Cristina puta y guerrillera”.

Habemos aquellos a quienes nos tiene sin cuidado esta temperatura retórica, que atraviesa toda la historia argentina excepto en los períodos en que la derecha gobernaba a través de sus columnas militares hoy reemplazadas por el poroto transgénico, como dice Rubén Dri, y por las armas de la tinellización mediática. Y hay quienes se espantan en la presunción de que el encono expresa la imposibilidad de superar antinomias inútiles, que sólo sirven para descarrilar al país de las vías del mundo desarrollado".

Explica el porqué le resulta indiferente la inexistencia de ámbitos propicios al esfuerzo de reflexión conjunta sobre los distintos puntos de vista e intereses en conflicto dentro de la diversidad popular. Pese a que trabaja y milita por otros medios de comunicación social, su pedantería le impide revisar sus criterios de verificación e indagar la realidad de los de abajo. De modo que continúa con su simplificación de la lucha contra los opresores y del modelo de desarrollo en vigencia y en expansión. Es así que define:

 "Los primeros suponemos disponer de claridad ideológica para darnos cuenta de que si no hay disputa agresiva no hay realidad, y que el frente que se conforma hacia la derecha no deja lugar para medias tintas. En todo caso, puede discutirse si la dosificación de esa agresividad es la adecuada. Y si conduce a buen puerto vehiculizarla sin más red que lo decidido a suerte y verdad en una habitación de Olivos o de El Calafate, como si la complejidad nacional fuese similar a la de comandar Río Gallegos con aires de patrones de estancia. Pero nos parece tener claro que hay, que somos, una murga (literalmente eso, una murga), enfrentada o con disposición a tal cosa contra los intereses del poder económico más concentrado, del bloque agrario rentístico, de la restauración conservadora, de la Iglesia y de los medios de comunicación que representan –y protagonizan– a todo eso.

Y los segundos vendrían a ser los que, de buena o mala fe, creen que lo mejor es un país modosito, con la tierra barrida debajo de la alfombra y sin poner en debate ninguno de los aspectos que hacen a la distribución de la torta. A esto es a lo que se le llama tener “calidad institucional”, por ejemplo. Significa carecer de interferencias, o bien autoinfligírselas, para no hallar obstáculos en la defensa de sus réditos”. Fuente: www.pagina12.com.ar /Opinión/ 30-3-09

 

3. Su manipulación de la opinión pública


Juan Santiago Fraschina
, en "Dos modelos en disputa" plantea:
"Ante la nueva ofensiva de las entidades patronales del campo surgen algunas preguntas interesantes. En primer lugar, ¿el nuevo lockout patronal se debió a la desaparición de la rentabilidad debido a la caída de los precios internacionales de los productos agrarios como consecuencia de la crisis mundial? La respuesta es no porque(...)".

 

Surge entonces la segunda pregunta: ¿por qué las entidades agrarias retoman la ofensiva contra el Gobierno? La respuesta es que van por el modelo económico. El conflicto agrario denota la disputa de dos modelos económicos que en algunos aspectos son contradictorios.

Ahora, la tercera pregunta: ¿cuáles son esos dos modelo en disputa? Para explicarlos es necesarios introducir un concepto central en este debate: el saldo exportable. (...)

 

¿Qué significa ese proceso? Que todo intento de industrialización es contraproducente para los dueños y productores del campo al atentar contra su renta extraordinaria al tener que destinar una producción creciente al mercado interno. Por lo tanto, para las entidades agrarias el desempleo, la pobreza, la indigencia y la concentración del ingreso son funcionales a sus propios intereses debido a que restringen el consumo popular y esto aumenta el saldo exportable e incrementa de esta forma su rentabilidad.

Otra pregunta: ¿qué modelo económico prefieren entonces las entidades agrarias? La historia argentina es demostrativa de los intereses de los terratenientes.

El modelo agroexportador que se desarrolló entre 1880-1930 se estructuró alrededor de las exportaciones de productos primarios a los países del centro y la importación de productos industriales. Durante ese modelo los dueños de las tierras se oponían a la industrialización de la economía. Hoy las entidades agrarias añoran ese modelo. ¿Cuál sería el país ideal para los dueños de la tierra? Simple: un país sin industria, que genera desempleo y pobreza, lo cual implicaría un incremento abrupto del saldo exportable al reducirse el consumo de los sectores populares.

Por lo tanto, en la actualidad los dos modelos económicos en disputa son:

1. Las entidades agrarias que proponen, implícita o explícitamente, el retorno del modelo agroexportador. Es decir, estructurar la economía como exportadora de productos primarios, lo cual implica la inserción periférica en el comercio internacional y el liberalismo económico como filosofía para restringir la intervención estatal.

2. Del otro lado se plantea la necesidad de profundizar el proceso de industrialización a partir de una fuerte intervención del Estado y una integración latinoamericana como vehículo del desarrollo industrial (...)".
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-3846-2009-04-05.html

Aclaremos las razones para afirmar que tiende a manipular la opinión pública en acuerdo con el gobierno K. Es que:

La impotencia de intelectuales progresistas e izquierdistas de vincularse con las grandes mayorías se debe a que no reelaboran sus conductas e ideologías por aprendizaje constante, producto de valorizar: los análisis de la realidad social, nacional e internacional que crean las organizaciones de los de abajo a medida que resisten el avance del saqueo e impunidad de las petroleras, las mineras, las pesqueras...y de los sistemas implícitos en la deuda externa pública y en los agro negocios.

 

 

Premisas e hipótesis

Los análisis deberán ayudarnos a desobedecer el mandato de delegar en el gobierno-Estado la responsabilidad de organizarnos y luchar por la satisfacción de nuestras necesidades y aspiraciones. Para ello, es fundamental instalar la deliberación pública sobre cuáles son los significados de:

 

1. Que el Estado sirva a la Unión Industrial Argentina

 

Partamos de recordar a Juan Santiago Fraschina, en "Dos modelos en disputa", que plantea:

"El modelo agroexportador que se desarrolló entre 1880-1930 se estructuró alrededor de las exportaciones de productos primarios a los países del centro y la importación de productos industriales. Durante ese modelo los dueños de las tierras se oponían a la industrialización de la economía. Hoy las entidades agrarias añoran ese modelo. ¿Cuál sería el país ideal para los dueños de la tierra? Simple: un país sin industria, que genera desempleo y pobreza, lo cual implicaría un incremento abrupto del saldo exportable al reducirse el consumo de los sectores populares.

Por lo tanto, en la actualidad los dos modelos económicos en disputa son:

1. Las entidades agrarias que proponen, implícita o explícitamente, el retorno del modelo agroexportador. Es decir, estructurar la economía como exportadora de productos primarios, lo cual implica la inserción periférica en el comercio internacional y el liberalismo económico como filosofía para restringir la intervención estatal.

2. Del otro lado se plantea la necesidad de profundizar el proceso de industrialización a partir de una fuerte intervención del Estado y una integración latinoamericana como vehículo del desarrollo industrial.

Ese proceso debe cumplir una doble función. En primer lugar, reducir el desequilibrio externo con los países centrales. En segundo lugar, el desarrollo del sector manufacturero permite reducir los desequilibrios internos al posibilitar mejorar la distribución del ingreso al disminuir la desocupación y con esto la pobreza y la indigencia. Este objetivo se debe lograr básicamente a través de dos fenómenos: una fuerte intervención estatal y la integración regional.

Para la industrialización de la Argentina es fundamental la intervención del Estado en la economía. El libre juego del mercado condujo a la economía hacia el modelo agroexportador que se tradujo en un desequilibrio internacional al alejarnos del nivel de desarrollo de los países centrales y a un desequilibrio interno al consolidarse una economía fuertemente heterogénea. Por lo tanto, para poder generar una transformación estructural de las economía nacional a partir del proceso de industrialización es fundamental la intervención del Estado.

En este sentido, el Estado debe realizar un conjunto de medidas para direccionar el proceso de industrialización, es decir, promover al desarrollo manufacturero a través de un programa planificado. De esta forma, las principales funciones del Estado deben ser la de acelerar la acumulación del capital intensificando la sustitución de importaciones a través de diferentes medidas como el proteccionismo; construir la infraestructura necesaria para el proceso de industrialización; orientar los recursos financieros hacia la inversión productiva; estimular la inversión privada y promover el desarrollo tecnológico.

De la correlación de fuerzas depende la imposición de alguno de los dos modelos. Y de la imposición de algunos de los dos modelos depende el futuro del país". Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-3846-2009-04-05.html

 

Para comprender que no se trata de «industrialización o desarrollo rural» ni de «Estado versus Mercado», leamos la nota "Los manejadores" de Carlos del Frade (Agencia de Noticias Pelota de Trapo). Nos introduce en que:

"La crisis siempre juega a favor de los poderosos.
De los que se sienten capaces de manejar los números más profundos de la vida y la muerte en las grandes ciudades. Está en el código genético de los empresarios. No es una cuestión subjetiva, las consecuencias están en la historia reciente de los argentinos.

Por cada gran crisis del sistema, miles de despidos, ingreso en el agujero negro de la desocupación y la exclusión.
Expulsan trabajadores para mantener tasas de ganancias o para lograr mayores y mejores créditos que jamás serán destinados a renovar sus máquinas. Tendrán como objetivo renovar sus riquezas personales.

La Unión Industrial Argentina, un consorcio que reúne a las más poderosas empresas del país y cuya historia está muy vinculada al Estado y en especial en tiempos de dictaduras, advirtió que durante 2009 los despidos llegarán a doscientos mil.

Una brutal condena contra los obreros.

Con total impunidad, los siempre mimados industriales argentinos señalan que habrá doscientos mil puestos de trabajos perdidos. Ellos, los industriales, no serán los que pierdan. Los perdedores serán, queda claro, los trabajadores, sus trabajadores.

La noticia sostiene que “en los últimos días, entre los popes de la Unión Industrial Argentina (UIA) circuló un informe reservado donde se calcula que sólo el sector manufacturero, que emplea a poco más de dos millones de personas, expulsará entre 160 mil y 200 mil en lo que queda del año. En el resto de la economía, por el bajón del consumo y el estancamiento de las exportaciones, los máximos líderes patronales estiman que se perderán al menos un millón de empleos. Los más afectados serán el comercio minorista y los bancos”, remarcó el informe periodístico.

Algunos datos provienen de una encuesta realizada entre los integrantes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos. Sus resultados dicen que las fábricas del rubro ya trabajan en promedio a menos del 50 por ciento de su capacidad instalada.

“Los ejecutivos más pesimistas advierten que por la crisis, uno de cada tres talleres pequeños o medianos deberá cerrar sus puertas. Los que producen piezas y repuestos para autos son los más complicados: la mayoría adelantó y extendió vacaciones o pactó suspensiones parciales, pero ahora evalúan seriamente las cesantías. Por el desplome de la demanda externa, las curtiembres fueron las primeras en despedir personal registrado. Los fabricantes de textiles y confecciones también se achicaron, pero con menos ruido porque emplean a muchos más trabajadores informales, sin sindicatos que los protejan. Las 15 mil pymes que producen muebles vieron caer un 30 por ciento su actividad y también iniciaron su ajuste”, agrega la nota.

Como a principios de los años noventa, los industriales avisan de la masacre social que ellos mismos cometerán.

-Nos van a pedir por favor que les abramos las puertas de los cementerios -dijo alguna vez un industrial frigorífico a un dirigente del gremio de la carne santafesina a principios del tercer milenio.

Ellos, los industriales argentinos, creen -desde su histórica impunidad- que son capaces de manejar no solamente los números de la angustia de la desocupación sino también la vida de las mayorías que habitan en las ciudades".

Fuente: http://www.pelotadetrapo.org.ar /20-3-09

 

El gran empresariado (la UIA) se ha enriquecido y se enriquece extraordinariamente a costa de hundirnos, a los de abajo y al país, en la degradación creciente de las condiciones de vida y trabajo. Basta abreviar esta historia y comenzar en 1976. Mediante la dictadura genocida, esos 'industriales' acumularon con la valorización financiera y el endeudamiento externo que devino deuda pública externa con lo cual proveyeron al imperialismo el sistema para la privatización y el desmantelamiento del sector público o para empobrecernos y someternos cada vez más. También, durante el gobierno de Carlos Menem y Domingo Cavallo, con apoyo imprescindible del Partido Justicialista, prefirieron las rentas y la timba global a seguir participando de empresas privatizadas y por esa elección, vendieron también parte de las empresas suyas. En suma, fueron protagonistas determinantes de la desnacionalización económica.

 

2. Que el modelo industrial se sostenga por empobrecimiento mayoritario

 

Daniel Azpiazu y Martín Schorr, en "Del «Modelo de los Noventa» a la Posconvertibilidad" reflexionan sobre las continuidades y rupturas en la industria argentina. Extraigo los siguientes fragmentos del extenso artículo para analizar cuál es el tipo de reactivación industrial que se produjo:

 

3. Que el conflicto 'gobierno-campo' tape el avance de la ocupación territorial

 

Jorge Eduardo Rulli advierte:"mantener el «modelo agro exportador de commodities transgénicas» frente a la debacle internacional, resulta a todas luces una insensatez. Sin embargo, es lo que se intenta, si bien se lo trata de enmascarar con algunas reformas, con innovaciones, y envolturas que nos presentan lo viejo como renovado, lo que se persiste en mantener, sigue siendo el mismo modelo sojero de los años noventa inspirado en las políticas de Monsanto y de Cargill.

 

Las tensiones actuales entre el campo y el gobierno reflejan esos acomodamientos dolorosos que, alguna vez en el año anterior y durante la llamada crisis del campo, denominamos como: reconfiguración del modelo agro exportador sojero, hacia un modelo similar pero de mayor concentración y con mayores paquetes tecnológicos. Una legión de chacareros devenidos rentistas, y una cantidad de pequeños tamberos o criadores de ganado que se subsidian a sí mismos, haciendo soja en una parte de su campo, conforman una masa de sectores medios rurales que se resiste a desaparecer y que, contra toda lógica, se aferran a prácticas y producciones que dejan de ser económicas por la propia dinámica del proceso de capitalismo agrario que ellos mismos condujeron. Esos productores y rentistas rurales son acompañados por una buena parte de lo que resta del tejido rural, de las pequeñas y medianas localidades en que habitan, las poblaciones dispersas que ofician los servicios de la agricultura industrial y las memorias rotas de un pasado que ya no puede volver.

 

El estado de rebelión rural generalizada configura un cataclismo social en que los bandos carecen de conciencia suficiente y de discursos apropiados. El bando del campo mientras protesta contra el gobierno, está seriamente amenazado de ser engullido por los grandes pooles, los acopiadores, la industria aceitera, los feedloteros, los dueños de frigoríficos, los que construyen las refinerías para agrocombustibles y las Corporaciones exportadores.

Todos ellos, parecieran haber conformado un bloque cerrado y centralizado en torno a intereses comunes: los de mantener pero sobre todo ahondar, el actual modelo de monocultivos transgénicos. No parece haber demasiadas posibilidades para los primeros, para los productores de soja que arriendan el campo en quintales de porotos o que aún producen soja por sí mismos, generalmente en negro, para un acopiador que, generalizadamente se encuentra asociado a los exportadores.

No parece haber demasiadas posibilidades, al menos en la medida en que no son capaces siquiera de visualizar ni comprender, su propio rol sacrificable en el esquema colonial del que participan, también, porque a falta de un propio discurso incorporan antiguas arengas gorilas que les ganan la animadversión generalizada de las poblaciones urbanas que sobreviven en buena medida, gracias a los planes asistenciales que se financian con las retenciones a la soja.

Mientras las tensiones sociales se exasperan, el complejo aceitero sojero exportador se beneficia de una legislación generosa, pensada a la propia medida del Agronegocio, una legislación que les permite expropiar con impunidad a los productores y arrendatarios de buena parte de sus ganancias, descontándoles las retenciones o derechos de exportación a nombre del Estado y quedándose con ingentes diferencias a titulo de subsidios que les son concedidos, en la medida en que ellos procesan los porotos en aceites, lecitinas, pelets, agrocombustibles o los transforman en proteína animal.

 

Una vez más, al igual que durante la Dictadura, lo que tenemos es una oligarquía prebendaria, cuyas principales ganancias provienen de las arcas del Estado o al menos de las riquezas que el Estado les permite apropiarse. Juegan del lado del Gobierno pero no son leales.

 

Roma no paga traidores y menos aún los Elsztain, los Werthein y los Grobocopatel, que aprovechan el terrible desgarramiento de la sociedad argentina para apropiarse con impunidad de la renta de una enorme cantidad de productores y arrendatarios, muchos de los cuales trabajan en negro, y a los que de todos modos se les descuentan los derechos de exportación. Lo que para ellos es todavía tanto o más importante, es que aprovechan el momento para extender sus capitales por América del Sur y proponer sus empresas como nuevas corporaciones transnacionales de los agronegocios. 

El complejo del Agronegocio, esa alianza de pooles, aceiteros y exportadores,  no son leales siquiera con un Gobierno que les ha  permitido, no sólo mantener y acrecentar sus privilegios, sino que les ha consentido quedarse con la fabulosa suma, de más de mil setecientos millones de dólares comprobados, recaudados ilegalmente gracias a ciertos retoques realizados durante el año 2008, en la ley sobre retenciones por el Senador Urquía. Ellos dejan que el gobierno que tanto los ha favorecido, se hunda lentamente en los desaciertos, en la incapacidad de elaborar políticas agropecuarias, en la imposibilidad de comprender el sentido de sus propias acciones y en especial, en la  ceguera de leer el propio destino.

 

Justamente, el próximo 24 de marzo nos convoca a reflexionar sobre aquellas intensas experiencias vividas por nuestros sectores medios en los años setenta,  y en el modo en que esa etapa deviene, en paradigma de todo pensamiento, en patrón ineludible de cualquier interpretación histórica, en la forma que fija conductas y reflejos, y en cómo se reproduce en una nueva generación más joven. Asimismo, nos convoca a reflexionar en cómo nos convertimos en una Republiqueta sojera útil para expandir las semillas transgénicas de Monsanto, hacia los países vecinos, mientras manteníamos conceptos y discursos contra la oligarquía vacuna, conceptos vigentes cincuenta años atrás. Algunos funcionarios e intelectuales que no son precisamente de derechas, alientan la esperanza de que, no sólo continuemos siendo una “potencia” en producción de aceites y biocombustibles, sino que, además, exportemos maquinaria agrícola e insumos, para los mismos propósitos de sembrar soja que nos han colonizado.

 

De igual manera, esos funcionarios sueñan con que reproduzcamos en nuestros laboratorios, tanto para nosotros como para el resto de América Latina, una Biogenética atada a la propiedad intelectual de los conocimientos y de los patentamientos de las Corporaciones. Si no somos capaces de resolver los desafíos del presente, que pasan por establecer políticas de soberanía y de emancipación, perderá su sentido ante la historia que continuemos encarcelando a los verdugos del proceso militar, porque seguiremos cumpliendo con el mandato impuesto por el golpe genocida del 24 de marzo que, fue justamente el de mantener las dependencias en el mundo globalizado".

Fuente: www.grr.org.ar /editorial del programa de radio Horizonte Sur del 22-3-09/ http://horizontesurblog.blogspot.com/

 

4. Que las políticas del Estado Nacional expulsen del campo

 

a) Información desde los de abajo

 

"Cerca de 30 empresas planifican su producción de biodiesel en Argentina: alcanzarían los tres millones de toneladas anuales
Argentina aumentaría exponencialmente su producción de biodiesel.

Unas 26 empresas que operan en Argentina, entre las que se encuentran las aceiteras y petroleras de mayor facturación, ya instrumentaron sus proyectos o anteproyectos de elaboración de biodiesel en el país.

Se calcula que todas las compañías juntas producirán unos tres millones de toneladas anuales de ese biocombustible en los próximos años.

Entre esas empresas se destaca la petrolera hispano-argentina Repsol YPF, que tiene planificado producir unas 100 000 toneladas anuales de biodiesel para exportar, según datos aportados por la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno al medio Infobae de ese país.

El presidente argentino Néstor Kirchner firmó el viernes el decreto reglamentario de la Ley de Promoción de Biocombustibles, que obliga a las empresas a reemplazar un 5 por ciento de las naftas que ofrecen por biodiesel o etanol.

Infobae explica que el nuevo decreto presidencial es un impulso importante para que se concreten los proyectos de las 26 compañías que tienen previsto producir biodiesel en el país. Con la nueva norma aumentará también el consumo de biocombustibles, que necesitará de una oferta cada vez mayor por parte de las empresas productoras.

Lo que no explica Infobae, y tampoco el gobierno argentino, es qué cantidad de hectáreas plantadas con soja o caña de azúcar serán necesarias para abastecer con materia prima a la floreciente industria de los biocombustibles.

Ninguno de los dos señala tampoco si esa soja o caña de azúcar serán transgénicas, en un país que ya es uno de los mayores productores de soja transgénica del mundo y que necesitará aumentar considerablemente esa producción para alcanzar la pretendida generación de biocombustibles.

Lo que sí han señalado incansablemente las organizaciones ambientalistas argentinas, y no el gobierno por supuesto, son los desastrosos efectos ambientales y sociales de la producción de soja transgénica. Las grandes empresas dedicadas a ese rubro y la implantación de los agrotóxicos han terminado por "ahorcar" a los pequeños productores, que finalmente han debido vender sus tierras y huir a las ciudades.

Argentina estaría entre los países con mayor potencial para la producción de los biocombustibles, según Infobae, por las ventajas comparativas que presenta, con insumos a precios notablemente más bajos que a nivel internacional.

Ese medio agrega que la producción mundial de etanol alcanza hoy los 50 millones de metros cúbicos al año. De ese total, Brasil y Estados Unidos generan unos 35 millones. Argentina elabora 160 mil toneladas de etanol, usado principalmente en el país con fines medicinales.

Por su parte, los principales productores de biodiesel son Estados Unidos, Malasia e Indonesia, con un total de 500 mil toneladas. Se estima que hacia 2010 Argentina podría llegar a producir 2,9 toneladas de biodiesel, por lo que el país deberá multiplicar exponencialmente su producción para llegar a los tres millones de toneladas anuales de ese producto.

Es sano empezar a cambiar al menos en parte la matriz productora del mundo industrializado y limitar, aunque sea un poco, la producción de combustibles de origen fósil. Pero la promoción de los biocombustibles, tal cual se hace en la actualidad, con el impulso a la materia prima transgénica, implica intensificar las consecuencias ambientales y sociales de un modelo que ya ha causado estragos en América Latina". Fuente: Radio Mundo Real
Febrero 13, 2007 http://www.eco2site.com/news/febrero%20-%2007/planifican.asp

 

b) Portal oficial de promoción de los biocombustibles

"La Biotecnología es uno de los ejes de la estrategia de desarrollo científico y productivo de la Argentina. Empresas de base tecnológica -tanto nacionales como multinacionales- generan investigaciones y productos innovadores reconocidos en todo el mundo. Hay en el país más de 80 empresas dedicadas a la Biotecnología, cifra que evidencia la importancia actual de esta actividad y augura un sostenido crecimiento impulsado y regulado por la ley de Promoción del Desarrollo y Producción de la Biotecnología Moderna (Ley Nº 26.270).  Entre los sectores más dinámicos se encuentran: el agropecuario, el alimenticio y la industria farmacéutica.

Continuos descubrimientos, un ritmo sostenido de inversión, sinergia creativa y económica entre centros públicos científicos y empresas privadas, y la reconocida capacidad de científicos y técnicos, colocan a la Argentina entre los países líderes en la materia (...)".

 

Ciencia y Educación, 18 de Diciembre de 2008

Biocombustibles en Argentina

La producción de biocombustibles crece de manera sostenida a partir de la actividad de numerosas empresas. Argentina podría demandar hacia 2010 unos 600.000 metros cúbicos de biodiesel y 250.000 metros cúbicos de etanol.

El desarrollo de los biocombustibles constituye una alternativa al uso de combustibles fósiles, como el carbón, el gas y el petróleo. Desde hace unos años, Argentina se convirtió en un importante productor y exportador de biocombustibles, ya que cuenta en abundancia con la materias primas necesarias (oleaginosas, azúcares, etc.) para su elaboración. En la actualidad, existen en el país numerosas empresas argentinas y multinacionales dedicadas a la producción de biocombustibles, cuya actividad está regulada por la ley Nº 26.093 (Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles). Esta norma establece como meta para el año 2010, que el 5% del diesel consumido en Argentina tiene que ser biodiesel

Siguiendo con esta política de incentivos para la producción, se establece para el año 2012 el uso obligatorio de Bioetanol (5%) mezclado con naftas. Según los datos oficiales, la Argentina podría demandar hacia 2010 unos 600.000 metros cúbicos de biodiesel y 250.000 metros cúbicos de etanol.

La notable inversión de las empresas en tecnología e innovación, las significativas investigaciones científicas en materia bioenergética, la creciente demanda de combustibles renovables a nivel mundial y el fomento de la actividad por parte del Estado nacional hacen de la Argentina, un lugar propicio para el desarrollo de biocombustibles.  

Blog Argentina X Especialistas
Argentina exporta biocombustibles Jorge Hilbert, Coordinador del Programa Nacional de Bioenergía (PNB), explica la importancia que suscita la producción y utilización de biocombustibles, y las perspectivas para la Argentina en dicha actividad.
Programa Nacional de Bioenergía
PNB del INTA El Programa Nacional de Bioenergía (PNB) del INTA promueve, en el marco de las políticas públicas, el desarrollo sustentable de bioenergía a partir de materias primas agrícolas y forestales.
Casos destacados
La empresa Oil Fox, que se dedica a la producción de biocombustibles desde el año 1997, está trabajando en la actualidad en un desarrollo innovador: la elaboración de biodiesel a base de aceite de algas.
Rosario Bio Energy es una empresa que desarrolla combustibles líquidos biológicos a partir de materias primas obtenidas de la producción agropecuaria. En la actualidad está construyendo una moderna planta en la ciudad de Roldán, Provincia de Santa Fe.
El Proyecto Bio Top identifica las oportunidades técnicas y las necesidades de investigación en materia de biocombustibles entre América Latina y Europa, con el fin de promover en la actividad la colaboración y el trabajo conjunto entre los países participantes.
Pitey es la primera empresa argentina que produce biodiesel a escala industrial en su propia planta, en la Provincia de San Luis. Sus clientes son empresas de transporte, agropecuarias, distribuidoras de combustibles, navieras y destilerías.
La Compañía Azucarera Los Balcanes cuenta, en la Provincia de Tucumán, con la destilería de alcohol etílico más grande de la Argentina y planea, en poco tiempo, producir etanol a base de maíz y sorgo dulce.
La empresa Cultivos Energéticos desarrolla plantines de Jatropha Curcas, cuyas semillas contienen un aceite no comestible que se convierte en biodiesel mediante un proceso de transesterificación.
Con el apoyo del gobierno chubutense, Biocombustibles Chubut cuenta con la primera refinería de biodiesel de construcción íntegramente nacional. También participó del emprendimiento del primer barco movido a biodiesel.
La empresa canadiense Dynamotive planea poner en marcha, en la Provincia de Corrientes, cuatro instalaciones para la elaboración de bio oil, un biocombustible que se utiliza para generar electricidad y calefacción en industrias.  http://www.argentina.ar/_es/economia-y-negocios/
Fuente:
http://www.argentina.ar/_es/ciencia-y-educacion/C1055-biocombustibles-en-argentina.php?idioma_sel=es

c) Informaciones de la nueva alianza política-económica
Programa nacional de biocombustibles (febrero 2005) http://iram.com.ar/Eventos/OPET_OLA/Ponencias/session6/argentino%20bl%20almada.pdf

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
anunció el 5 de abril de 2008 su compromiso con el desarrollo de biocombustibles sostenibles, al integrarlos en las operaciones financieras de cambio climático.
"En los próximos dos años se prevé financiar cuatro reuniones regionales para asegurarse que los actores de América latina contribuyan a escribir las normas globales de esta producción. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció este sábado su compromiso con el desarrollo de biocombustibles sostenibles, al integrarlos en las operaciones financieras de cambio climático.

La Iniciativa de Energía Sostenible y Cambio Climático del organismo multilateral (SECCI, en inglés) tendrá en cuenta los principios de sostenibilidad en sus operaciones de préstamos, se anunció este sábado en la Exposición de Proyectos del SECCI, en el marco de la reunión anual del BID.

“El Banco está comprometido en el financiamiento de proyectos que aseguren el desarrollo sostenible”, aseguró Juan Pablo Bonilla, coordinador del SECCI y ex viceministro de Medio Ambiente en Colombia.

Con 40 por ciento de la producción global de bioetanol y un mercado del biodiesel en rápida expansión para satisfacer las demandas de la región y de Europa, América latina es un líder mundial de la industria de los biocombustibles.

Desde México hasta la Argentina, agricultores, empresas, gobiernos y comunidades rurales invierten en biocombustibles, por la conciencia sobre su enorme potencial para prevenir el cambio climático y crear nuevas oportunidades económicas en las áreas rurales.

Pero sin protecciones, algunos biocombustibles pueden tener impactos negativos, incluyendo la deforestación de bosques valiosos, afectando el hábitat de vida silvestre, debido al incremento de tierra cultivable, al uso de agua escasa, y la reducción de tierras disponibles para la producción de alimentos.

Para fomentar tales precauciones, en abril de 2007, un grupo de empresas, organizaciones de la sociedad civil, expertos, gobiernos y grupos intergubernamentales lanzaron la Mesa Redonda sobre Combustibles Sostenibles para desarrollar estándares y normas globales para la producción y el procesamiento de biocombustibles, y asegurar que los mismos cumplan con su promesa de sostenibilidad". Fuente: http://www.iadb.org/news/detail.cfm?language=Spanish&id=4507

 

El saqueo, la desertificación y las penurias extremas para las grandes mayorías se disfrazan de sostenibilidad.

 

Instituto Interamericano para el Desarrollo de la Agricultura

"En el marco de su agenda de cooperación técnica en agroenergía y biocombustibles, la Oficina del IICA en la Argentina tiene el agrado de presentar el estudio “Diagnóstico y estrategias para el desarrollo de los biocombustibles en la Argentina”.

Este documento, finalizado en junio de 2008, constituye el capítulo IV del libro “Diagnóstico y estrategias para la mejora de la competitividad de la agricultura argentina”, recientemente publicado en el marco de un proyecto de cooperación interinstitucional entre el Comité de Asuntos Agrarios del CARI (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales), la Representación de la FAO en la Argentina y la Oficina del IICA en la Argentina. Fuente: http://www.iica.int/Esp/ 

 

Infobae con fecha del 31 de octubre de 2008

"Durante 2007, la Argentina exportó cerca de 320 mil toneladas de biodiesel por u$s268 M, a un valor promedio anual de u$s841 la tonelada, según indica un informe elaborado por el Programa Nacional de Biocombustibles de la Secretaría de Agricultura, en base a datos provisorios de Aduana.

Estados Unidos fue el principal destino de las colocaciones, con el 76% de los envíos. Le siguió el continente europeo, con el 23,7 por ciento. De acuerdo al informe, actualmente son ocho las empresas aprobadas en nuestro país para producir biodiesel y se encuentran volcadas a la exportación, con una capacidad productora total de 600.000 toneladas anuales.
Estas plantas lograron agregar valor a la fabricación de aceite vegetal, convirtiendo este producto en biocombustible.

Los técnicos del Programa estiman que
para fines de 2008 la capacidad de producción del país ascenderá a 1,5 millones de toneladas anuales. En este contexto, desde la Cámara Argentina de Biocombustibles estiman que este año las exportaciones se cuadruplicarán y alcanzarán 1.200.000 toneladas. Sin embargo, de cara al futuro, las proyecciones son más que positivas.

En el mediano plazo,
la Argentina podrá ampliar la base de producción de cultivos alternativos con fines energéticos, aprovechando el potencial de desarrollo de la jatropha curcas y cocotero en áreas marginales. Este nuevo horizonte productivo surge de un informe del Programa Nacional de Biocombustibles, donde se resalta que “la generación de cultivos alternativos con fines energéticos es una de las fuentes de desarrollo sustentable de la bioenergía para los próximos 10 a 15 años”.

La jatropha curcas y el cocotero pueden obtener condiciones agroecológicas alentadoras para su producción en las provincias del NOA y NEA argentino. Su desarrollo en áreas marginales favorece el impulso regional, y dentro de los próximos 15 años, pueden sumarse a los cultivos tradicionales, como soja, girasol, colza, cártamo, sorgo y caña de azúcar”, explica el informe.(...)

Las provincias que tienen condiciones agroecológicas alentadoras para su crecimiento son: Misiones, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa, Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, San Juan y Catamarca.

Megaproyecto en Catamarca
Tal como adelantara
infobaeprofesional.com este jueves, el NOA será testigo de un proyecto clave para el desarrollo de este cultivo. El presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables, Carlos St. James, dijo que “en Catamarca van a empezar un plan piloto de 40 hectáreas plantadas con jatropha”.

Si esto prospera, el objetivo del emprendimiento es alcanzar las 35.000 hectáreas en esa región”, agregó el directivo (...)".
Fuente: http://comex.infobaeprofesional.com/notas/62497-Cultivos-exoticos-impulsaran-la-exportacion-de-biodiesel.html?cookie

 

"La posibilidad del etanol es muy auspiciosa para la caña de azúcar y podría provocar una mayor producción a través de un aumento de la productividad y una extensión del área sembrada", explicó el ingeniero agrónomo Jorge Scandaliaris, especialista del Gobierno de nuestra provincia. Sólo en Tucumán -la principal productora de azúcar del país- hay tierras suficientes para ampliar hasta en un 41 % el área sembrada actualmente, precisó Scandaliaris, quien se desempeña en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres.

Fuente: http://www.lagaceta.com.ar/nota/299342/Economia/plantaciones_ca%C3%B1a_podrian_dispararse_impulso_etanol.html

 

 

5. Que el Estado promueva la expansión de biocombustibles


Cristophe Ventura revela que:

"La «modernización de la agricultura» (impulsada en los años '80) se convirtió poco a poco en instrumento de la mutación general del aparato productivo brasileño hacia un tipo de desarrollo integrado al comercio internacional y la globalización liberal.

Esta «modernización» se basa en la mecanización, la deforestación, la utilización creciente de herbicidas y fertilizantes químicos y en el gran consumo de agua para riego. Ha probado ser devastadora para el entorno generando una exclusión sistemática de las poblaciones rurales y transformando a Brasil en un laboratorio de producción intensiva de monocultivos industriales -soja, caña de azúcar, eucaliptos, etc. - orientado a promover los sectores de los cultivos transgénicos y los agro combustibles".

Aclara lo que en la Argentina sucede mediante la evaluación siguiente: "El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva dio un impulso decisivo a este proceso al sellar la alianza entre el Estado y el lobby agroalimentario y permitir la apropiación de las tierras por empresas multinacionales (Monsanto, Sygenta, Cargill, Nestlé, Basf, Bayer, etc.). Satisfizo así a vastos sectores de la burguesía nacional, convirtiendo a Brasil en una “potencia emergente” en materia de comercio internacional. Pero, al mismo tiempo ( y pesar de los progresos realizados): el hambre, la pobreza y las desigualdades sociales siguen siendo problemas estructurales lacerantes. Las decisiones de gobierno acarrearon una reducción continua de la superficie cultivable destinada a la producción alimentaria, causando, en primer lugar, el alza constante de los precios de los artículos de primera necesidad, como el poroto (...)".
Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ abril 2009

 

En suma:

El análisis de progresistas e izquierdistas nos aparta de asumir la realidad social y nacional que el Estado impone como representante de los intereses puestos en la transnacionalización tanto económica como territorial.

 

No evalúa que hubo reestructuración del Estado para aplicar terrorismo y practicar genocidio ni que fue con el objetivo de garantizar la instauración del vigente avance en el apoderamiento del país por parte de los oligopolios globales y sus socios locales. Ni estima las implicancias empobrecedoras y mortales de la ley de Entidades Financieras y el sistema de la deuda pública externa.

 

Es que, en medida esencial, esos progresistas e izquierdistas están adheridos a la institucionalidad de la democracia que es restringida o encubridora de la índole opresora del Estado consagrado a garantizar el clima de súper negocios de los grandes capitales. Se identifican por estar cómodos con el estatus y la cuota de poder que ese orden de jerarquías y especializaciones les otorga.

 

Pero lo de mayor trascendencia reside en el hecho de que convierten los problemas sociales en cuestiones a resolver por especialistas que, al interpretar desde sus respectivas disciplinas o profesiones, las instalan como criterio exclusivo de evaluación de las prácticas y los productos populares. Lo mismo sucede en cualquier encuentro popular con dirigentes, expertos o intelectuales. Se yerguen en detentadores del dominio sobre el saber colectivo que los vuelve árbitros del ingreso al debate de quienes intentan introducir otros enfoques, métodos e iniciativas.

 

Su contribución a la cultura del silencio se debe a que carecen de autonomía respecto al capitalismo y esto les impide analizar los problemas sociales con la lógica constitutiva de los mismos que requiere valorar como pares a todos los implicados. Esta subordinación al orden instituido arranca de sus esquemas de percepción, apreciación y acción con origen en internalizaciones (o procesamientos cerebrales) del cómo se hicieron a un estilo de vida y a un trabajo en particular.

 

Resaltan en esa constitución de la persona (por la relevancia que tienen en dotarla para entablar la reciprocidad de todo vínculo): «las actitudes» con entramados afectivo-emocionales que casi se forman de modo inconciente para la persona, de ahí el desafío de revisar ese ser yo en vez del estar siendo en la relación social.

 

Paulo Freire orienta esa reconstrucción de la subjetividad colectiva e individual que devenga en el Estado acorde con propiciar y defender la autogestión y el autogobierno popular. Lo hace mediante el concepto de asumirse ser social e histórico.

 

«Asumirse ser social» es hacerse cargo de su profesión o de sus reivindicaciones promoviendo los vínculos e intercambios con todos los implicados por la actividad suya de manera de intentar cambios en los modelos autoritarios del cumplimiento de cada función social; y cambios en el desconocimiento mayoritario sobre cómo los derechos del sector social o de esa comunidad particular competen a todos los componentes del país.

 

«Asumirse ser histórico» es responsabilizarse por la trascendencia de cada cual y de conjunto en imposibilitar o posibilitar la reestructuración del país hacia el desarrollo del buen vivir de todos los de abajo. Es, además, el compromiso de la diversidad de organizaciones y movimientos sociales de elaborar la unidad de voluntad transformadora de la sociedad y el país en acuerdo con el proceso emancipador de los pueblos latinoamericanos.

 

 

  


 

 III.

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

 

Planteo

Escudriñemos, por último, el análisis de la relación sociedad-naturaleza:

 

1. Para científicos progresistas se trata de problemas ambientales

 

Al respecto Fabián Bosoer comenta:

"En América latina, el tema ambiental fue incorporado por todas las reformas constitucionales y legislaciones de los últimos años. Sin embargo, no se incluyó explícitamente el derecho a respirar aire limpio, beber agua pura, comer alimentos libres de contaminación. Es decir, el centro está puesto en el ambiente y no en las personas afectadas por ese ambiente. Falta una ética que incluya los derechos humanos de las generaciones. Es el planteo de Antonio Elio Brailovsky, Licenciado en Economía Política de la UBA y una de las figuras más relevantes de la ecología argentina".

 

Entrevista a Antonio Elio Brailovsky, quien señala:

2. Para pueblos originarios se trata de manejo del territorio

 

Marcelo Maggio y Nicolás Gildenegers (Agencia de Noticias Biodiversidadla), en "Argentina: Resistencia a forestales y petroleras en el Puelmapu",introducen aclarando:

"Los procesos de recuperación territorial mapuche en Neuquén se enfrentan al creciente embate del capital forestal y petrolero. También entran en contradicción las lógicas de relación con el territorio.

La comunidad mapuche Ñalaicó está cerca de la ciudad de Zapala, a escasos 30 km, en la zona central de la provincia de Neuquén. Se trata de un espacio geográfico para la vida durante los tiempos fríos, ya que las comunidades están con el ganado en las tierras altas de la montaña durante el verano. En ese ir y venir los mapuche se ven cruzados por la codicia del capital y el atropello estatal.

Silvia Claleo es werkén (vocera) de la comunidad mapuche Ñalaicó (provincia de Neuquén). Como werkén participa en la Confederación Mapuche Neuquina, una organización que nuclea alrededor de 62 comunidades en toda la provincia. “Mi responsabilidad política dentro de la Confederación es trabajar en la zona norte, que involucra a siete comunidades”, cuenta. Su labor implica resolver lo urgente desde la propia cosmovisión: “recuperar una comunidad es trabajar lo interno, ir más allá de la necesidad, es recuperar un espacio que tiene todo un valor cultural”. Pero al mismo tiempo aparece la necesidad de pensar lo estratégico: “la discusión de hacia dónde va el rumbo, la proyección que se plantea hoy el Pueblo Mapuche aquí en nuestro territorio. Esa es mi responsabilidad”, afirma(...)".

 

Refieren:

"Cuando el árbol no hace bosques

El negocio forestal de Neuquén, culpable de gran parte de estas expulsiones, es impulsado por la Corporación Forestal Neuquina, que promueve la implantación principalmente de dos especies de pinos foráneos: “ponderosa” y “oregón”. Una parte de la producción de esas plantaciones es destinada a la la industrialización de la madera. Sin embargo no sólo en Neuquén sino en toda la Patagonia hay ingentes cantidades de pino exótico esperando ser taladas. Investigadores ligados a las asambleas ambientales han denunciado la posibilidad de la instalación de papeleras en el sur argentino.

 

No debe confundirse la idea de “plantación” como un factor de ayuda a la protección del “bosque nativo”. Más bien entran en competencia y la plantación exótica tiende a desplazar al bosque nativo. Pero las forestales intentan convencer a la opinión pública de que se trata de una actividad ambientalmente positiva: la “reforestación”.

La mayor parte de estos “pseudo bosques”, al menos en la región del Mercosur, son de pinos de origen norteamericano (aunque también se utiliza el eucalipto, una variedad procedente de Australia). El sistema de “plantación” constituye en realidad un sistema de “monocultivo de árboles exóticos”.

¿Por qué estas plantaciones no tienen nada en común con un bosque? Porque genera un grave problema ambiental: la pérdida de biodiversidad. Silvia Claleo lo explica así: “Esta política de forestación simplemente ve lo rentable que puede llegar a ser. Pero nosotros vemos que impacta en el territorio, en todas las plantas originarias de la zona. Tener que ver un montón de bosque verde y ninguna vida alrededor, eso habla del impacto que se ha generado. Hay toda una transformación de la biodiversidad y mucha pérdida del lahuén (variedades de hierbas). Por ejemplo en esta zona del Litrán había grandes extensiones de 'paramela' y 'coirón', y de muchas otras plantas”.

En el caso particular del pino, el suelo sufre un proceso de acidificación por la resina que desprenden estos árboles. Debajo de un bosque implantado de pinos no crece nada. Tampoco es un lugar que elijan los pájaros para anidar, ni ningún animal. Estas plantaciones no sólo expulsan al ser humano, sino también al resto de la naturaleza. Además estos árboles tienen que ver con la baja del caudal de los ríos: el mismo río Litrán ha disminuido notablemente.

 

“Los especialistas en forestación dicen que es necesario tener cortinas de viento (espacios en blanco) por si se produce un incendio. Acá ves que plantaron de un modo descontrolado. Incluso los han puesto junto a nuestro pehuén (araucaria), algo aberrante”, cuenta Silvia. Pero el pino además avanza no sólo porque se lo sigue plantando, sino porque sus semillas son diseminadas por el viento: una especie invasora que constituye un grave peligro para las áreas nativas aún en pie.

 

En Argentina la implantación del monocultivo de pino no es un problema únicamente de la patagonia: la mesopotamia -en especial Misiones- sufre también por estos emprendimientos. Y el pueblo mapuche no sólo se encuentra en conflicto con las forestales del puelmapu: en gulumapu (Chile) el impulso de este modelo se remonta al gobierno del dictador Pinochet.

 

Resulta interesante encontrar alguna definición sobre los bosques. Dice un artículo publicado en Biodiversidadla: "Un bosque es un sistema complejo, que se auto-regenera y que incluye suelo, agua, microclima, energía y una amplia variedad de plantas y animales en mutua relación. Una plantación comercial, por el contrario, es un área cultivada, cuyas especies y estructura han sido drásticamente simplificadas para producir sólo unos pocos productos, ya sea madera, leña, resina, aceite o frutas. A diferencia de los bosques, en una plantación los árboles tienden a pertenecer a una reducida variedad de especies y la fauna no la habita, convirtiéndola en silenciosa" .

 

Para Silvia, “estos pinos son plantas exóticas en esta región, lógicamente en su lugar de origen tendrán otro valor, pero aquí impactaron de manera negativa, introducidas de manera violenta y forzosa”. “Se ven plantaciones de pino ubicados a menos de un metro uno del otro: en una hectárea puede haber tres mil pinos plantados. Todo eso consume enormes cantidades de agua. Todos aquellos caudales de agua de pequeños arroyos que bajaban del cerro hoy ya no están. Incluso los técnicos que se especializan en el tema hablan del estrés hídrico que generan estos pinos”. Mediante el alto consumo de agua y las profundas raíces estos pinos logran alcanzar altos desempeños de crecimiento en pocos años, algo que los inversores forestales ven como muy bueno para su negocio.

Toda esta implementación económica está dejando un tendal que en algún momento será evidente para las generaciones venideras. En este sentido Silvia opina que “a nosotros hoy nos toca la responsabilidad de no dejarle a nuestros hijos lugares así, totalmente desérticos. Y creemos también que no es tan sólo una discusión del Pueblo Mapuche sino que también implica a toda la sociedad”.

 

Más negocios: el turismo

Toda esa zona cordillerana se ve también invadida por un crecimiento irresponsable del negocio del turismo. El poblador originario ve cómo sus intereses chocan con los del capital del turismo, que implican negocio inmobiliario, desalojo, y también contaminación. “Cuando empieza a plantearse una política de turismo comienzan a venir todos aquellos intereses que no consideran al poblador, al que vive y produce en el territorio. Así tenemos que convivir con gente que tiene un interés totalmente contrario al nuestro. El Mapuche no quiere el territorio para explotarlo o violentarlo como lo están haciendo, lo queremos para poder desarrollarnos y poder vivir. 'Ser parte de' y no 'ser dueños de' este territorio que recuperamos”.

Con esa contradicción de intereses muchas veces la lucha mapuche se encuentra aislada en la zona: “es muy difícil que un concesionario o alguien que tiene una hostería a la orilla del lago tenga adhesión o un grado de compromiso con nuestras demandas. Al contrario, se defiende porque ve dañado su interés primario que es vivir de ese recurso que explota”. Pero también la idea misma del turismo puede implicar cosas distintas, ocio o problemas, según qué lugar se ocupe. “Más allá de que la gente lo piense como un 'venir a descansar', para nosotros significa otra cosa, porque depende de dónde estés posicionado vas a ver la realidad. ¿Por qué muchas veces nos vemos impedidos simplemente de poder caminar a la orilla del río? ¿Cuántas veces recorremos grandes extensiones de territorios y vemos todas alambradas con carteles de propiedad privada?”.

 

Invernada y petróleo

Si la veranada implica llegar a la montaña y desafiar a las forestales, la invernada es llegar a la meseta y encontrarse con las poderosas corporaciones petroleras. “Nosotros estamos en permanente conflicto, tanto en la invernada como en la veranada. Porque nuestros lugares de invernada son codiciados por las empresas petroleras y mineras que los han estado explotando y pretenden seguir haciéndolo. Vos te venís de la invernada para dejarlos reposar y apenas te descuidas ya tenés dos pozos de petróleo. Entonces esto nos obliga a transformar nuestra forma de vida, para que no parezca que nos olvidamos de nuestra invernada. Necesariamente tenemos que estar pensando en los dos territorios”.

Uno de los casos de mayor repercusión en este sentido fue el de las familias de la comunidad Lonko Purran, que al retornar a la zona ubicada entre las ciudades de Zapala y Cutral-Có se encontraron con las instalaciones de la empresa Pioneer Natural Resources.

Hoy en Zapala el “oro negro” amenaza no sólo a los mapuche, sino a toda la región. El actual intendente Edgardo Sapag firmó la autorización para que se haga efectiva la exploración de yacimientos de petróleo. Sin embargo, Sapag no parece valorar que entre el petróleo y la superficie se encuentra el acuífero zapalino, el único lugar del cual se puede extraer agua, ya que esta ciudad no cuenta con ríos, arroyos, ni nada parecido. El intendente saliente, Raúl Podestá, había rechazado las exploraciones durante sus dos períodos por la posible contaminación de las napas de agua mineral. Pero luego de las elecciones, en las cuales fue electo gobernador Jorge Sapag, todo cambió". Fuente: www.biodiversidadla.org / 25-3-09

 

 ¿Por qué el análisis mapuche atiende más a la realidad contemporánea que el del científico progresista y cómo crear las diferencias de análisis con el último que potencie al primero?

 

 

Ideología

El análisis de los pueblos originarios -con base en sus culturas- tiene mayor valor actual que el de científicos progresistas. Comprobemos:

 

1. La relevancia que tiene el territorio físico para el capitalismo mundializado

 

A. Ocupa territorios de países, continentes expulsando a pueblos y desertificando el planeta

Nicolás Rey introduce su nota "Las estrategias hegemónicas de reposicionamiento territorial..." advirtiendo:

"En las últimas décadas, enmarcado en la consolidación del modelo neoliberal, se asiste a un proceso de apropiación del territorio y de refuncionalización del espacio. El diseño de una nueva geografía se presenta como el campo de disputa entre los diferentes agentes, lo que permite entender los procesos sociales subyacentes a los propiamente económicos.

En este sentido, se intentará dar cuenta del lugar que ocupa la noción de territorio en la estrategia de poder (...)".

 

Subraya:

B. Mantiene su desarrollo pese a las crisis económica, social, energética, medioambiental e hídrica

 

Atilio Borón, en su nota "El gran circo de Londres", destaca que "esta crisis es la manifestación externa de varias otras que irrumpen por primera vez: crisis energética, medioambiental, hídrica. Nada de esto había en la depresión de 1873-1896 o en la Gran Depresión de los años treinta. En su entrelazamiento estas crisis plantean un desafío de inéditas proporciones, frente al cual las recetas del FMI no harán sino profundizar los problemas hasta extremos insospechados. Tercero: dada esta situación el tema es demasiado grave para dejarlo en manos del G-20 y sus “expertos”. Por eso el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto, dijo que lo que se necesitaba no era un G-20 sino un G-192, una cumbre de todos los países, y la convocó para Junio de este año. El G-20 trata de cooptar a varios países del Sur con la esperanza de robustecer el consenso para una estrategia gatopardista de “salida capitalista a la crisis del capitalismo”: cambiar algo para que nada cambie. Pero no hay posibilidad alguna de capear este temporal apelando a las recetas del FMI, y los países invitados a Londres, entre ellos la Argentina, lo mejor que podrían hacer es denunciar con serenidad pero con firmeza la inanidad de las medidas allí adoptadas y que dentro del capitalismo no habrá solución para nuestros pueblos ni para las amenazas que se ciernen sobre todas las formas de vida del planeta Tierra". Fuente: www.argenpress.info. /3-4-09

 

2. El enfoque científico del progresismo se restringe a emparchar

 

Gerardo Denegri y Gustavo Acciaresi se refieren al Pago por Servicios Ambientales y Bosques Nativos. Indican la contradicción de que:

"La investigación científica logró aportar las bases teóricas, establecer la estructura y dinámica de la mayoría de los ecosistemas y formular herramientas y tecnología que permiten aproximar un manejo sustentable de los recursos naturales renovables; pese a ello existe un marcado deterioro en el nivel global y especialmente en las regiones menos desarrolladas del mundo.

 

Paralelamente, se está forjando una "conciencia ambiental"  donde la protección del ambiente toma cada vez más importancia. En las sociedades desarrolladas se exige cada vez más a sus instituciones y empresas una denominada "responsabilidad ambiental" , entendida como la administración responsable y ética de los procesos y productos desde el punto de vista de la salud, la seguridad y el ambiente. (...)

 

El avance tecnológico hace que la producción de estos bienes derivados de los recursos naturales crezca muchas veces generando contaminantes o reemplazando ecosistemas espontáneos por otros antrópicos. En nuestro país, este proceso se ve reflejado en la expansión de la frontera agrícola, para cultivar principalmente soja reemplazando los bosques nativos. (...)

 

Esa presión económica sobre los ecosistemas naturales, tiene su contracara en el ingreso de divisas por la exportación de productos de la cadena agroalimentaria cuyo destino principal es satisfacer la creciente demanda motorizada principalmente por China e India; por la necesidad de estos recursos, para sustentar su desarrollo, no tienen en cuenta los problemas ambientales que genera la producción. (...)

En este contexto, es deber de los Estados nacional y provinciales lograr un equilibrio entre lo que es atender la creciente exigencia de mayor producción de granos, de artículos madereros certificados y la de conservación, dado que esta última es condición necesaria para mantener la producción futura.

Existe un marcado consenso de que el inicio para solucionar este problema, pasa por la concreción de un ordenamiento territorial, entendiéndoselo como un proceso estratégico orientado al futuro, cuyo objetivo es la toma de decisiones basado sobre criterios racionales, siendo un proceso comprehensivo que consiste en la integración de los reclamos de espacio por los diferentes actores de una región. (...)

 

Los Pagos por servicios ambientales (PSA) son una propuesta para contribuir al ordenamiento territorial. Básicamente se trata de un mecanismo de compensación directo por medio del cual los proveedores de un servicio ambiental reciben un pago por parte de los usuarios. Así el Banco Mundial, a través de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, está generando los primeros trabajos de aplicación de este instrumento en el país (...)". Fuente: Realidad Económica Nº 241 de enero-febrero de 2009/ www.iade.org.ar

 

La impotencia de intelectuales progresistas e izquierdistas de penetrar en la prioridad de «otro desarrollo» que se potencie en impulsar el binomio sociedad-naturaleza, es a causa de seguir creyendo en el capitalismo y en su tipo de aplicación de la revolución científica-tecnológica.

 

En otras palabras, consideran el hambre, la pobreza y las catástrofes socio-ambientales como daños colaterales que se pueden subsanar mediante justa distribución de riquezas e ingresos y por mecanismos de previsión.

 

Premisas e hipótesis

Los análisis precisan enfocar al llamado «modelo de soja» -es más preciso designarlo «monocultura»- como el modo de producción esencial al capitalismo mundializado para el apoderamiento económico-territorial no sólo del país sino también del continente. Hoy como ayer, con la complicidad de gobiernos, se expande mediante los agro combustibles. Fondos e instituciones científico-tecnológicas están siendo utilizados a favor del mercado global. Significa:

 

1.  Contra reforma agraria

 

Philippe Revelli, en "Etanol contra reforma agraria", destaca:

"Ni el calentamiento del planeta ni la suba del precio del barril de petróleo, incitaron a los países ricos a cuestionar su «modo de desarrollo», sino que los llevaron a considerar los agrocombustibles como una solución (...). L a Unión Europea, Estados Unidos y Canadá elaboraron una serie de proyectos de ley para imponer un cierto porcentaje de combustibles de origen vegetal en el transporte por carretera. Brasilia y Tokio se aprestan a concluir un acuerdo de asociación por 8.000 millones de dólares, por el cual Brasil suministrará etanol durante los próximos 15 años.

Y en la reunión realizada en Camp David el 31 de marzo de 2007 entre Bush y Lula da Silva, el plato de fondo fue la creación de un eje Washington-Brasilia para la producción y la comercialización de biocombustibles (entre ambos países producen el 70% del etanol mundial)".

 

Relata: "En la última década, la participación de Brasil en las exportaciones mundiales de azúcar bruto pasó de 7% a 62%; la producción de etanol creció vertiginosamente, alcanzando 22.300 millones de litros en 2008 (cerca de un tercio de la producción mundial); las plantaciones de caña se extienden sobre 7,8 millones de hectáreas y según Marcos Jank (presidente de la Unión de la Industria de la Caña de Azúcar) los productores brasileños aún no ocupan su verdadero lugar en el mercado internacional de agrocombustibles. (...)

 

Apostando a un aumento a largo plazo de la demanda global de biocombustibles, Jank pronostica que -en 2020- las plantaciones de caña de azúcar brasileñas ocuparán 14 millones de hectáreas, tres cuartas partes de las cuales estarán dedicadas a la producción de etanol, contra el 50% de la actualidad. Sin embargo, mientras que el país apuesta a la energía 'verde' y el gobierno prepara una marca que garantizará un etanol "ecológicamente sostenible", las toneladas de cenizas que caen sobre los habitantes de las regiones productoras y las imágenes de cortadores de caña tratados como presidiarios causan mal efecto. (...)

 

Ariosvaldo Umbelino, geógrafo y profesor de la Universidad de San Pablo, trabaja sobre el tema de la distribución de las tierras cultivables. "Las principales zonas de expansión de la caña de azúcar se sitúan en la periferia del estado de San Pablo -en los estados de Mato Grosso del Sur, Goias, Minas Gerais, Paraná- donde varios proyectos de plantación conciernen suelos aún cubiertos por el 'cerrada', un ecosistema de tipo sabana, en el cual ocasionarán una irremediable reducción de la biodiversidad. Existen otros proyectos en la Amazonía, particularmente en el estado de Pará, y en el Nordeste".

 

En esta última región, un proyecto gubernamental para desviar el río San Francisco halla fuerte resistencia de la población. Umbelino afirma que "el objetivo principal es irrigar tierras destinadas, entre otras cosas, a la producción de caña de azúcar". (...)

Según las cifras anunciadas el 28 de noviembre de 2008 por el Instituto Nacional de Investigación Espacial, 11.968 km2 de bosque amazónico fueron destruidos entre agosto de 2007 y julio de 2008, lo que representa un aumento del 3,8 % respecto del año precedente.

¿Se trata, al menos, de una agricultura ecológica? Dejando de lado la cuestión de la quema organizada, la caña de azúcar -como todo monocultivo- exige enormes aportes químicos (particularmente abonos nitrogenados) muy nefastos para la capa de ozono. Y los millones de litros de vinote (residuos de la destilación) vertidos en los cañaverales y que son calificados de abonos naturales, se infiltran en los suelos amenazando el acuífero Guaraní, uno de los principales reservorios de agua del planeta.

 

Queda por saber si la expansión de la caña se hace en detrimento de la producción alimentaria. Umbelino responde con cifras oficiales del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas: "Entre 1990 y 2006, en el estado de San Pablo, las superficies plantadas con caña de azúcar aumentaron en más de 2,7 millones de hectáreas. En el mismo período, las tierras dedicadas a los porotos y al arroz perdían respectivamente 261.000 y 340.000 hectáreas, lo que marca un déficit de 400.000 toneladas de porotos y un millón de toneladas de porotos y un millón de toneladas de arroz (respectivamente 12% y 9% de la producción nacional)".

 

En el vecino estado de Goia, región donde el cultivo de caña está en fuerte expansión, la Federación de agricultores y ganaderos señala una suba general del precio de las tierras (del 15% en promedio) con casos en que el valor puede verse multiplicado por tres, cuando se hallan cerca de una planta procesadora de caña. Ese gran aumento del precio hace aun más difícil el acceso a la tierra para los pequeños y medianos productores campesinos -que son los principales proveedores de alimentos- y aumenta la concentración de la propiedad".

 

Philippe Revelli repara en cómo se construye esa concentración de la propiedad y a quiénes favorece:

"Por su parte, el presidente Lula apuesta sin cargo de conciencia a la agroindustria. Al igual que sus ministros, aprovecha cualquier viaje al exterior para promover el etanol y firmar contratos. De su lado, la empresa petrolera estatal Petrobras desarrolla activamente las infraestructuras de exportación. (...)

 

El presidente Lula prosigue en el camino trazado por sus antecesores: en agosto de 2008, Carlos Minc (ministro de Medio Ambiente) anunció que serían destinadas al cultivo de caña de azúcar 7 millones de hectáreas más y que se tomaría medidas para estimular a los productores.

Aprovechando el efecto positivo creado tanto por los inversores extranjeros como por el gobierno, algunas grandes familias brasileñas, conocidas como "los barones del azúcar", consolidaron su dominio.

Ente 2000 y 2005 se registraron 37 fusiones y adquisiciones en el sector (...)". Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ abril 2009  

 

2. Estado al servicio de transnacionales y transnacionalizados

 

Políticas a favor de mantener una industrialización irracional para los intereses populares

 

Luis Cerioto informa: "las terminales y las concesionarias están enfrascadas en vender como sea las unidades que fabricaron y compraron de más durante el tercer y cuatro trimestre de 2008. Se estima que, en conjunto, el margen comercial sumado de una terminal y un concesionario es entre 20% y 25% (10% de la terminal y entre 10% y 15% de la concesionaria), de modo que el costo de producción de un auto de, por ejemplo, 15.000 dólares, no bajaría de los 11.300 dólares. Mantener inmovilizado -o sin vender, que es lo mismo- ese capital significa pagar por el mismo una tasa del 3% mensual, como mínimo.

 

Luis Basivilbaso, director general de Citroën de Argentina, dijo: "En estos momentos, la regla es cuidar el efectivo. Hoy se privilegia liquidar los inventarios, bajar los stocks".

También afirmó: "Creemos que se puede llegar a los 500.000 autos en 2009, con esa cifra, el mercado argentino puede seguir funcionando perfectamente".

En auxilio de hacer posible el súper negocio de automotrices,  el gobierno de Cristina Kirchner (con la justificación de superar la crisis y garantizar empleo) fuerza a financiar -secuestrando fondos provenientes de las AFJP- un plan cero kilómetros que, además, es para un sector de la sociedad que gana más de 6000 pesos por mes, tiene auto y electrodomésticos y encima,  el 60% de los vehículos cero kilómetros no es fabricado en el país de manera que no redundará en incremento de las fuentes de trabajo ni de adecuación de salarios a la inflación (Clarín// El país// 9-1-09).

 

Matías Longoni informa:

"La Universidad de Buenos Aires, a través de un grupo de investigadores de la Facultad de Agronomía, ha cosechado por primera vez en el país algunos lotes de dos variedades de la familia de las mostazas, que bien podrían servir para la producción a gran escala de biodiesel, el combustible orgánico sustituto del gasoil. (...)

 

La Argentina ya cuenta con una capacidad instalada para la producción de biodiesel de 1,80 millones de toneladas. Se trata de una estructura industrial que procesa exclusivamente aceite de soja. Y cuyo principal negocio es la exportación.

El uso de soja para biodiesel genera una competencia con el mercado tradicional del cultivo, que es el alimenticio. Por eso, ahora se buscan nuevas fuentes para obtener aceites vegetales:

Políticas para sostener las altas rentabilidades a costa de hambre, miseria...de los pueblos originarios, campesinos, productores y trabajadores expulsados por esa ocupación imperialista del territorio que se hace bajo fachada democrática.

 

Guadalupe Rodríguez (Rebelión), en “Despojo de tierras para agrocombustibles: ninguna tierra es marginal”, explica:

 

"Brasil, Colombia o Argentina son considerados como regiones con gran potencial para expandir la producción de agrocombustibles para abastecer a la Unión Europea, en mucha mayor medida de lo que ya se viene dando en estos países. Una de los argumentos que se esgrimen por parte de los defensores de los agrocombustibles es la existencia de extensas áreas de tierra disponibles, a las que se denominan comúnmente como “tierras marginales” o tierras de desecho, abandonadas, improductivas.

Sin embargo, en este artículo sostendremos que el concepto de “tierras marginales” -tierras con un bajo valor productivo es un concepto muy confuso y su uso en el contexto de los agrocombustibles puede resultar peligroso. Esta calificación de “marginal” es introducida por un interés productivista y económico de considerar los suelos. Desde nuestro punto de vista, el hecho de que un recurso natural, como lo es el suelo, no esté siendo utilizado para producir un beneficio económico para el mercado globalizado, no significa que no tenga un gran valor ecológico y para las poblaciones locales.

Desde un punto de vista ecológico no existe la marginalidad. En zonas de poca productividad, la producción de biomasa puede ser baja, o puede ser necesaria gran cantidad de fertilizantes y agua, lo que tendrá otras consecuencias como contaminación de aguas y toxicidad. Las denominadas tierras marginales tienen desde un punto de vista social, una función clave para la subsistencia de comunidades rurales. Así lo destaca un reporte reciente de la FAO. La población rural, y de un modo especial las mujeres, extraen habitualmente de estas áreas, todo aquello que necesitan para su subsistencia como el alimento, caza, agua y leña.

Los planes de expansión de los monocultivos industriales tan sólo extreman el problema de la concentración de tierras, y termina dificultando e incluso impidiendo su acceso a la población que depende de ellas, y así minando su modo de vida.

Muchas áreas naturales en Latinoamérica (como en Brasil: la selva amazónica, el cerrado, la mata atlántica y el pantanal) han sido ya gravemente afectados por el boom de la producción de agrocombustibles, y la conversión del uso de las tierras en monocultivos industriales. Millones de indígenas, afrodescendientes y campesinos viven en estos ecosistemas, y dependen de ellos. Muchos han sido ya expulsados de sus hogares, a menudo con violencia. Hoy crece palma aceitera, maíz, caña de azúcar o soja transgénicos en sus territorios ancestrales.

Los impactos indirectos del desplazamiento de personas son muy serios y deben ser tomados en cuenta. Estos se encuentran repentinamente obligados a comenzar una nueva vida, casi siempre en condiciones muchísimo peores, en los suburbios pobres de las grandes ciudades o villas miseria.

Las preocupaciones de los campesinos y organizaciones sociales y ambientales latinoamericanas deben ser tomados en consideración y respetados no sólo por aquellos que elaboran las políticas globalizadoras, sino también por consumidores y hasta por ambientalistas. Las políticas de la Unión Europea que promocionan ampliamente la introducción de agrocombustibles que deben elaborarse a base de materias primas procedentes de las commodities de estas tierras supuestamente “marginales”, están olvidando o fallando en valorar a las poblaciones rurales de los países del Sur, sus modos de vida y los ecosistemas donde viven y de los que dependen, sus culturas, sus tradiciones, y así también sus derechos.

 

Estas poblaciones no están orientadas al mercado global, sino a la producción de alimentos para sí mismos. Esto es lo que se califica de “marginal” o “desecho”. En países como Malasia o Indonesia se habla de la existencia de grandes áreas de tierras marginales, donde deberán implementarse las plantaciones de palma africana, pero sin embargo, estos países tienen unas de las tasas de deforestación más altas del mundo.

 

Todos los sistemas de certificación de agrocombustibles que aspira a implementar la Unión Europea para la supuesta utilización de agrocombustibles “sostenibles”, fallan en resolver el problema de las tierras marginales, sugiriendo simplemente que los cultivos para agrocombustibles deben implementarse en estas tierras, sin acertar a definir de un modo claro cuáles son y dónde están.

Retomando la reflexión acerca de las tierras marginales, nuestra apreciación en el seguimiento que hacemos de cómo se está desenvolviendo la expansión de los monocultivos, es que «la industria de agrocombustibles» tiene sus ojos puestos principalmente en las mejores tierras, pero de modo intencionalmente confuso se utiliza este término de “tierras marginales”.

Lo que realmente puede observarse, es que la producción de agrocombustibles está teniendo lugar sobre los ecosistemas naturales, los sistemas de agricultura local y sobre las propias comunidades rurales.

 Hablamos de Argentina, donde niños mueren de hambre diariamente en todo el país, de Colombia, donde la población afrocolombiana está siendo desplazada con violencia y asesinada por encargo de empresas para hacerse con sus tierras para las plantaciones de palma; de Brasil, donde la reforma agraria es el principal motivo de lucha para la población rural.

En estos países, ninguna tierra es tierra marginal.

 

Caso Argentina: De la Soja a la Jatropha

En Argentina, algunos funcionarios del gobierno y empresas intentan promover la jatropha como cultivo que restaura los suelos y da un aceite reutilizable y no comestible. La planta a partir de la que se produce este aceite, supuestamente crece en “tierras marginales”, con una alta productividad y sin competir con la cadena alimentaria humana ni animal.

El Grupo de Reflexión Rural GRR, que se ocupa intensamente de los problemas que ocasiona el agronegocio en el campo argentino, denuncian que estos planes producirán aún más desplazamientos de campesinos, más concentración de tierras y de riqueza en pocas manos, además de añadir miles de hectáreas deforestadas a los ya desaparecidos bosques.

“No se limitará a aumentar la pobreza, el hambre, la tuberculosis, el chagas, la leishmaniasis o la fiebre amarilla, sino que además, la especie es extremadamente invasiva y su impacto en áreas de biodiversidad como el chaco será aún peor que el impacto de la soja transgénica” denuncia un representante del GRR. Esto significa, que como ya ha pasado con otros de los cultivos destinados a la producción de agrocombustibles en Latinoamérica (como la soja, la palma, la caña de azúcar o el maíz) la introducción de jatropha en el sistema económico, “no significará mayor desarrollo para las familias campesinas y para las comunidades, pero incrementará el producto interior bruto que sólo enorgullece al gobierno, confundiendo una vez más crecimiento con desarrollo”. El cultivo de la jatropha curcas está por cierto aún prohibido en Argentina, porque los correspondientes estudios de plagas aun no han sido efectuados en el país.  

 

La expansión indiscriminada de los monocultivos de soja y la apertura a la lógica del agronegocio del mercado mundial, han destruido la coexistencia en el campo argentino entre grandes terratenientes, pequeños campesinos e indígenas. Los grandes terratenientes que se asociaron con las multinacionales ganaron la batalla, y miles de campesinos fueron desplazados en los últimos años del campo argentino. Mientras el precio internacional de la soja aumentaba, la soja se extendía más allá de las tierras fértiles, hacia las llamadas “tierras marginales”, en el norte del país.

Ahí vivían campesinos que cultivaban alimentos, y comunidades indígenas que luchaban por sus derechos territoriales, de los que dependían para su supervivencia. Esa región tiene además una de las tasas de biodiversidad más altas del país. Un conflicto de tierras enorme, que se desenvuelve con violencia, comenzó con la soja, y continuará con los planes oficiales para implementar la jatropha.

 Casos muy recientes de comunidades afectadas por las situaciones descritas en el norte de Argentina son la comunidad indígena Wichi, que resiste en contra de la deforestación de los bosques para dar paso a más expansión de más soja en la región del bosque seco del chaco en la provincia de Salta. O el caso de la comunidad indígena guaraní que fue expulsada violentamente de su tierra por los productores sojeros, con la complicidad del gobierno de la provincia de Jujuy. Estas luchas son sólo ejemplos puntuales, pero para nada únicos.

 

Robo de tierras en Colombia

Nada ilustra de una manera más clara los conflictos por la tierra y la inexistencia de las tierras “marginales” que el caso colombiano. En Colombia, existen conflictos gravísimos por la tierra, que implican muerte, robo, ocupación de las tierras, militarización y paramilitarización, y una serie larguísima de violaciones de derechos fundamentales (...)".
Guadalupe Rodríguez, Salva la Selva (www.salvalaselva.org)
Fuente: www.ecoportal.net / 6-4-09

 

3. Manipulación de la opinión pública

 

El Grupo de Reflexión Rural (mayo 2008) se refiere a:

"Agrocombustibles sustentables” una nueva mentira de los maquilladores verdes

 El 22 de abril de 2008, el GRR expuso en conferencia de prensa las razones por las cuales se opone a la Mesa Redonda de la Soja Responsable (se da por sentado que habrá SOJA IRRESPONSABLE).

Allí

Lo tristemente sorprendente, es que algunas organizaciones se presentan ante la opinión pública como ecologistas, y  que inexplicablemente, formaron parte de estas mesas de consenso en que se acostumbra sentar a víctimas, victimarios y cómplices de los victimarios, ahora están empeñadas en una campaña para “exigir” que se promuevan nuevos maquillajes verdes. Nos dice Greenpeace en uno de sus últimos documentos: “Este viernes la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner estará en la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, (en Lima-Perú). Es fundamental que, en esta reunión, se plantee la necesidad de contar con «criterios sustentables de producción de biocombustibles»”.

 

Lo que se nos propone en realidad, es considerar sustentable o responsable, que para el caso da lo mismo, a la soja transgénica, siempre y cuando no se origine en campos ganados a los montes nativos. Es decir que, se está dando por cierta la posibilidad de que sea factible la obtención de agrocombustibles de forma sustentable y acordando políticas comunes con las corporaciones.  Pero suponer que existe alguna posibilidad de que los agrocombustibles puedan ser sustentables, niega las desastrosas consecuencias que la expansión de la soja transgénica dejó y sigue dejando no sólo en las áreas  chaqueñas desmontadas sino en el propio corazón sojero de la Argentina, como viene denunciándolo el GRR, desde hace una década.

Los resultados de la entrega del manejo de 17 millones de hectáreas al libre juego de los agronegocios han demostrado que la producción de soja no es responsable ni sustentable a nivel ecológico, social, agrario ni económico, y que el crecimiento económico derivado de esta explotación es ficticio, ya que está basado en subsidios ambientales y sociales que descapitalizan salvajemente al país.

Esta situación, además, pone al descubierto la mentalidad del establishment científico tecnológico nacional, que ahora es capaz de imaginar la producción de cultivos regidas por certificaciones, protocolos y BPA (buenas prácticas agrícolas) y BPM (buenas prácticas de manufactura)para producir bioproductos tales como: biocombustibles, biofármacos, bioplásticos, fermentaciones industriales, etc.,de manera tal que aprovechando la “burbuja” de crecimiento económico que se produce, se presentan para este sector, fuertes oportunidades de interrelación con actores externos, oportunidades que se traducen en apoyos financieros a las investigaciones orientadas en este sentido.

La mentira misma, del agrocombustible sustentable, de aplicarse, llevaría a los pequeños agricultores a abandonar su intrínseca función social de velar por la Soberanía Alimentaria. En tal caso, se los impulsará a aumentar el abandono de  la autoproducción de alimentos, que hasta el Censo Agropecuario del 2002 abastecían hasta el 65% de nuestras mesas, porcentaje que ha ido bajando en forma alarmante hasta la fecha.

Sin embargo, la misma Romina Picolotti (secretaria de medio ambiente)  , propicia la introducción de la jatropha, una oleaginosa de origen asiático usada en experiencias en Santiago del Estero y en otras provincias del Noroeste y Nordeste, con la idea de  fomentar la  producción sustentable de agrocombustible (CLARIN Rural el sábado 12 de mayo 2007,pag 20).  La funcionaria encargada de velar por la protección de los bosques, su biodiversidad, su integridad ecológica, parece desconocer  que las  mismas tierras en las que se propone el cultivo de jatropha para reducir las emisiones de CO2, son naturalmente sumideros de carbono, en las cuales ,además, hay producción familiar de  cabras, aves de corral, miel, y un aprovechamiento tradicional de especies nativas de flora y fauna.

 

Con frecuencia, las instituciones de ciencia y tecnología reconocen al sector de la agricultura familiar y la necesidad de apoyo que éste tiene para lograr sustentabilidad en sus sistemas productivos, contribuyendo a una sociedad más equitativa. Lo que nos preocupa es si acaso, ese reconocimiento surge desde la perspectiva del respeto por las características únicas de la PAF (Pequeña Agricultura Familiar) y su modelo de agricultura de procesos o si, tal como tememos, y más o menos encubiertamente, se la pretende transformar en “competitiva” con la agroindustria de escala, condenándola de esa manera, irremediablemente, a una segura desaparición.

 

Es llamativo que dentro mismo del INTA se manifiestan estas contradicciones. Por ejemplo, con referencia a los agrocombustibles, el Dr. Reinaldo R Muñoz, Jefe de Estudios Económicos del INTA Pergamino, expresa que:”  La carga para la agricultura de generar energía parece muy pesada y las medidas de promoción de biocombustibles en los países líderes –para ser producidos en los países de la periferia,- nota. del GRR-, pueden detonar un conflicto alimentario muy grave con repercusiones aún desconocidas para los países más pobres. En lo mediato, pueden traer un encarecimiento generalizado de los alimentos”.

Los bio combustibles no deberían ser tomados de manera alguna, como la solución al problema energético o de la actual crisis ambiental, sino tan sólo como partes de un complejo proyecto de desarrollo humano y energético.”

 

En nuestro caso, estamos lejos, todavía, de establecer políticas rectoras que en el campo de la ecología impidan que todo proyecto político o legislativo termine convirtiéndose en un nuevo instrumento de devastación de los ecosistemas, mayor contaminación y sometimiento. Mientras  no podamos generar un proyecto de Nación y conscientes que en esta etapa de dominación, las propuestas empresariales son las de maquillar de verde sus políticas, a la vez que comprometer en sus agronegocios a los pequeños productores, sólo nos queda denunciar todo intento de  acompañar las políticas empresariales con presuntos eco bussines y mercados certificados.

 

Finalmente es condenable que se desgrave la producción de biodiesel mientras continúan desapareciendo los cordones verdes productivos familiares y pequeños productores de pueblos y ciudades con sus granjas, huertas, montes frutales, y mas allá los tambos, campos de cría, recría y engorde y toda la diversidad agrícola.

La realidad global y nacional impone privilegiar la producción de alimentos variados, sanos, culturalmente aceptados por nuestro pueblo y obtenidos por pequeños agricultores con procesos que preserven el entorno ecológico.

No es admisible la producción de agrocombustible en un país que recibe donaciones de alimentos como  documentamos en nuestra http://www.grr.org.ar/noticias/vermas.php?idnota=46

 

Las organizaciones especializadas en ayudar al maquillaje verde de la agroindustria, cuando sugieren que puede existir algún Agrocombustible sustentable, resultan funcionales a los agronegocios y son cómplices y socias de éstos. El único Agrocombustible sustentable es aquél que no se produce, en tanto que la  solución a los futuros problemas de la humanidad y la biosfera que permite su existencia, comienza por la reducción, distribución y consumo de combustibles, y  como tesis fundamental, propugnar el desarrollo humanitario sin crecimiento económico".   Fuente: http://www.grr.org.ar/biocombustibles/agroc-sust.html

 

El Grupo de Reflexión Rural (abril 2009) se refiere a 140 organizaciones de todo el planeta, donde participa, que declaran:

"Biochar, una nueva amenaza para los pueblos, la tierra y los ecosistemas

Se está proponiendo como una estrategia de ‘mitigación del cambio climático’ y como una forma de regenerar tierras degradadas el agregar carbón (‘biochar’) al suelo. Se dice incluso que con ello se podría secuestrar carbono, revirtiendo todo el calentamiento global causado por la combustión de combustibles fósiles y por la destrucción de ecosistemas. La producción de carbón a tal escala, requeriría cientos de millones de hectáreas de tierra para producir biomasa, en su mayor parte a partir de plantaciones de árboles. La propuesta es un intento de manipulación de la biosfera y de utilización de superficies de tierra a una gran escala, en una dimensión como para alterar el clima global, por lo que es una forma de geo-ingeniería. (...)

 

a) ¿Es el carbón un “sumidero de carbono”?

Los promotores del ‘Biochar’ sugieren que el carbón industrial puede compararse con Terra Preta, que es un tipo de suelo altamente fértil y rico en carbono, descubierto en la Amazonía central, y que ha sido creado por indígenas a lo largo de cientos o incluso miles de años, mediante la combinación de carbón con otros tipos de biomasa altamente diversos. El secreto de Terra Preta no ha podido ser reproducido. El biochar moderno es altamente variable, y sus resultados varían enormemente, dependiendo del tipo de suelo, materias utilizadas para fabricar el carbón, y otros factores. En algunos casos, el hecho de agregar carbón al suelo, ha incrementado incluso su liberación de carbono, al haber estimulado procesos microbianos de la materia orgánica no-carbónica. Algunos microorganismos pueden también descomponer el carbón. Mientras que algunos tipos de carbón permanecen en el suelo por largos períodos de tiempo, este no siempre es el caso. No existen ni remotamente estudios científicos elaborados a largo plazo acerca del ‘biochar’ moderno. Los impactos de la incorporación de biochar en grandes áreas de suelos agrícolas no son aún conocidos. Biochar en o cerca de la superficie incrementaría el ‘hollín’ en la atmósfera, el cual contribuye enormemente al calentamiento global. Para evitar esto, el carbón debería ser incorporado en el suelo a cierto nivel de profundidad. Pero esto alteraría la estructura del suelo, pudiendo causar una liberación significativa de CO2 a la atmósfera. Las afirmaciones de que el biochar en el suelo constituye un “sumidero permanente de carbono” son falsas.

 

b) ¿Cuáles serían los impactos probables de cultivar cantidades de materias primas suficientes para producir biochar como estrategia climática de geoingeniería? 

 Los defensores del biochar sugieren dejar crecer vastas áreas de árboles y cultivos, en el orden de al menos 500 millones de hectáreas, para su conversión en carbón.   Los terribles efectos de las plantaciones industriales de árboles para la producción de celulosa y papel, y para agrocombustibles, ya vienen siendo comprobadas hace tiempo. La conversión de tierras a esta escala supone graves amenazas para la biodiversidad y los ecosistemas, desplaza comunidades, interfiere con la producción de alimentos y degrada los suelos y las fuentes de agua potable. El uso propuesto de  ‘residuos agrícolas y forestales’ se basa en consideraciones irreales de la disponibilidad de estas materias, cuya utilización para estos fines privaría al suelo de nutrientes y materia orgánica, contribuyendo a la erosión y reduciendo el habitat de la biodiversidad. 

 

c) ¿Cuáles son los efectos de la adición de carbón en el suelo?

 Los defensores del ‘biochar’afirman que mejora la fertilidad del suelo, reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos y mejorando la retención de agua. Pero la pequeña cantidad de estudios realizados han mostrado resultados variables, y en algunos casos incluso lo contrario: que la productividad se reduce. Reiteramos que no existen estudios de largo plazo. De hecho, la investigación y desarrollo del ‘biochar’ se centra en gran parte en el carbón combinado con fertilizantes sintéticos y carbón ‘enriquecido’ el producto resultante de la combustión de gases en centrales energéticas a base de carbón (bicarbonato amónico).

El impacto de la aplicación del biochar a gran escala y los daños mecánicos que implica en suelos ricos en microorganismos son desconocidos, pero altamente preocupantes cuando se proponen en una escala tan masiva.

 

d) ¿Qué otros impactos deben ser considerados?

 La pirólisis puede tener como resultado la contaminación del aire y emisiones de partículas que se sabe que tienen impactos serios sobre la salud humana. Como con la incineración convencional, las toxinas que contienen las materias primas son emitidas al aire o retenidas en cenizas o en el carbón. Algunas de las compañías de biochar ya están utilizando una amplia variedad de “deshechos” que incluyen especies de madera tratadas (químicamente), residuos de cosechas que han sido fumigados con agroquímicos, plásticos, neumáticos usados o carbón combinado con otros tipos de biomasa. El impacto de añadir grandes cantidades de carbón con toxinas al suelo debe ser investigado, así como también las emisiones de la pirólisis al aire.

 

Resumen:

Frente a tales incertidumbres científicas, el apoyo político para la comercialización y expansión de esta tecnología es extremadamente riesgoso e injustificado. Existe el riesgo de empeorar severamente en lugar de mitigar el cambio climático, si tienen lugar las emisiones a causa del cambio de uso de los suelos, de la descomposición de los suelos o de pérdidas de carbono del ‘biochar’ ".

Para más información, ver “Biochar for Climate Change Mitigation: Fact of Fiction?” (en inglés), Almuth Ernsting y Rachel Smolker, www.biofuelwatch.org.uk/docs/biocharbriefing.pdf

Una versión en español estará muy pronto disponible en www.salvalaselva.org/news.php?id=1222

Fuente: http://www.grr.org.ar/biochar / 6-4-09

 

 Por eso:

 

El análisis que hacen los intelectuales progresistas es

Se constata en el hecho de estar satisfechos plenamente con que el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva sea un biólogo investigador dentro de un laboratorio y no un ecólogo o un geógrafo.

 

Pero, también, se verifica en que aplauden a la Presidenta cuando se desplaza de un lugar a otro para anunciar e inaugurar obras sin tener en cuenta que no hay plan integral de manejo del territorio en función de necesidades e intereses populares y de la salud pública. No reparan en que el gobierno construye algo en un sitio sin articularlo en totalidades funcionales y lo hace sólo con fines mercantiles o electorales.

 

Liberarnos de ese análisis tan adverso a resolver los problemas e infortunios de los de abajo, nos desafía a comprometernos con los pueblos originarios como sujetos de derechos e históricos y sus culturas territoriales y comunitarias.

 

Cuando avanzan raudos los cambios casi irreversibles como la desertificación, el IIRSA, la mega minería a cielo abierto...la desnutrición y los genocidios silenciosos:

La «reforma agraria» es un desafío para todos los de abajo hacia emanciparse de la ocupación imperialista tanto del territorio como de la economía. Pero implica, ante todo, organizar la democracia propia a la unidad de voluntad de la diversidad popular porque el actual funcionamiento impuesto contra la vida y la dignidad humana de las grandes mayorías está garantizado por el Estado en todos sus niveles y legitimado por el gobierno de turno.

La «reforma agraria» implica: ▪organización del manejo (en forma colectiva, democrática, intercultural e integral) de cada eco-región y de la heterogeneidad de Argentina; ▪urbanización en interrelación con el desarrollo rural para la igualdad de oportunidades de todos los de abajo y la optimización del binomio sociedad-naturaleza.

 

La «reforma agraria» no es un plan nacional agropecuario del Estado al servicio de corporaciones imperialistas y de sus socios locales (una utopía irrealizable por este carácter de clase del Estado) sino será obra de la diversidad popular en cada lugar y el país entero mediante adueñamiento de su destino común y responsabilidad por sus producciones agropecuarias e industriales en armonía con la evolución conjunta del indisoluble binomio: sociedad-naturaleza.