Problemas
Abril 2008

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Marzo 2008

HIPÓTESIS: I/II/III

 

I.

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS

Planteo:

Con motivo del prolongado corte de rutas –fundamentalmente- por parte
de pequeños-medianos productores de la Federación Agraria Argentina y autoconvocados,
los Kirchner
ponen en práctica su actual etapa de manipulación de la opinión mayoritaria
y de inducción de consenso pasivo e incondicional a su Gobierno. El mito a construir es que
«Cristina»
-como Presidenta- representa legítimamente a todos los argentinos y argentinas en sus necesidades
y aspiraciones de conjunto.
Desde esa representación ‘democráticamente’ constituida
debe velar para que ningún sector anteponga los intereses que le son particulares a los de la sociedad y el país.
Su responsabilidad, su sensibilidad y su racionalidad de gobernante están puestas al servicio del bien común
mientras las de los de los de abajo deben limitarse al cumplimiento adecuado del trabajo, de la profesión de cada cual.

 

Es decir, se arroga el derecho de deliberar y decidir por nosotros apropiándose de los espacios públicos,
desinformándonos,
censurando, criminalizando reclamos reivindicativos, acusándonos de politizar conflictos,
lanzándonos patotas y ahora, agitando el fantasma del golpismo

cuando son parte activa de la impunidad sistémica.
 

Barrunto esta nueva etapa gubernamental,
cuando
Cristina Fernández de Kirchner agradeció –por su contribución a garantizar la ‘paz’ y el crecimiento económico- 
a las tropas argentinas que ocupan Haití para los Estados Unidos.
En ese momento, me resultó un abuso autoritario que dijese saludarlas
en nombre de
todos los argentinos y todas las argentinas.
Recién por la reflexión sobre el conflicto con productores pequeños y medianos, empiezo a
entender hacia dónde marcha el nuevo embaucamiento principal.

 

Veamos, ayer, el gobierno de Néstor Kirchner
se autoproclamó el «gobierno de los derechos humanos» y lo ratificó con un esquema de procesos judiciales

que les quita efectividad pero le sirvió para cautivar a los más emblemáticos organismos de derechos humanos
y hacerlos posponer el compromiso con la lucha política de los desaparecidos.

 

Encima, esa política gubernamental tiende a una reconciliación como lo prueban

Hoy, Cristina Fernández-Kirchner
pretende hacer creer que su política económica mira por los intereses populares.

Hace semanas atrás,
con el pretexto de una sociedad inclusiva y menos dependiente de la soja,
su ministro Martín Lousteau dispuso –por decreto- aumento de retenciones
a esa forrajera en el momento justo de la cosecha.

 

Peor aún, la Presidenta
-ante la reacción e ideología confusa de los pequeños productores- planteó el conflicto social en términos
de provocar un enfrentamiento fanático con ellos
para ocultar
el verdadero contenido de su medida o
los beneficiados y erradicar la deliberación popular sobre el problema agropecuario
.

 

Respecto a esta forma de decidir sobre cuestiones de presente y futuro en común,
Juan Torres López (Sistema Digital), en “¿Qué hay y quién está detrás de las decisiones económicas?”, afirma:

 

“Si hay algo evidente en las relaciones económicas de nuestra época es que
cada vez resulta más desnaturalizado y desconocido el agente de quien efectivamente dependen
las decisiones económicas. (…)

La deliberación ha desaparecido, si es que algún día existió, del mundo económico.
Al menos,
la deliberación abierta, pública y ciudadana. O incluso partidaria,
puesto que es cada vez más habitual comprobar que son sólo los grandes líderes,
y no el conjunto de sus partidos,
los que aparecen como los exclusivos portadores de la propuestas sobre lo que debe o
no debe hacerse, sobre lo que nos conviene o no.

Y ahí radica no sólo uno de los grandes problemas de la economía de nuestro tiempo
sino de la democracia en su conjunto”
.



Pregunta:

 

“¿Cómo creer que vivimos en verdaderas democracias cuando los asuntos económicos más relevantes
(que normalmente lo son, a su vez, para la demos en su conjunto) nos vienen dados y
sin posibilidad de modificar su orientación o contenido?”.

 

Advierte:

La otra cara de la cuestión es que resulta igualmente iluso creer que son solamente los líderes
o grandes dirigentes quienes deciden por sí mismos. No recuerdo quién lo dijo ni siquiera si es apócrifo o no,
pero comparto la idea de que el verdadero poder no lo tiene el que está sentado en el sillón
sino quien puede hablarle al oído.

Y esa es la cuestión,
que quienes pueden hacerlo no dan la cara a los ciudadanos y
les imponen así cada vez más habitualmente caminos obligados por donde
no está claro qué realmente quieran transitar
(…)”.


Fuente: www.rebelion.org
Economía 20-2-08

 


¿Por qué el modelo agroexportador de soja
no está en discusión
ni la redistribución de ingresos comienza?

 

Ideología:

Con independencia del procedimiento elegido por los medianos y pequeños productores
para reclamar la revisión de la injusta medida decretada,
lo cierto es
que abrieron una oportunidad para la deliberación pública y las discusiones políticas
sobre sus problemas que quieren ser
acallados por el Gobierno en nombre de atender a la sociedad y
usados por los grupos concentrados para beneficiarse más.

 

El FRENTE POPULAR DARIO SANTILLÁN  (COPENOA), en La política de sojización”, señala:

“Respecto al conflicto de intereses que se presenta durante estos días,
lo primero que hay que decir es que entre el gobierno y
los grupos más concentrados de la actividad agropecuaria
hay acuerdos básicos:

 

reducir la actividad agropecuaria a los 'agronegocios',
decisión que favorece la concentración del capital y arruina a los pequeños productores
.


La política de los 'agronegocios'

tiene como principales ganadores a los proveedores de insumos (semillas, fertilizantes, herbicidas)
sector que está fuertemente concentrado, cartelizado y trasnacionalizado, y a los frigoríficos exportadores,
todos de propiedad extranjera.

Quienes desde hace años se han llevado la parte del león de los agronegocios no han sido sustancialmente afectados
por medidas económicas y gozan de los beneficios de una estructura impositiva regresiva
que se centra en gravar el consumo y la producción, pero no a la ganancia.

Con el aumento de las retenciones a la exportación,
el gobierno
busca quedarse con una mayor porción de la torta, sin cuestionar ni modificar una lógica que
ha impulsado durante los cuatro años anteriores, teniendo en sus manos herramientas que
le permitían orientar la actividad agropecuaria hacia la producción de alimentos
.

En ese contexto, la soja

·         desplazó a las verduras y a la producción de cereales y de carne;

·         destruyó rodeos y majadas,

·         liquidó a medianos y pequeños propietarios rurales que alquilaban campos para mantener sus rodeos,

·         destruyó bosques,

·         desalojó a miles de familias campesinas poseedoras.

 

La política de retenciones a la producción agropecuaria es socialmente justificable,
pero
si se la integra a una política impositiva progresiva
,
que alivie a los que menos tienen y grave a los más ricos.

Esto no sucede en el país. Por eso, sería necio desconocer,
aún en medio de los planteos de las asociaciones rurales oligárquicas,

la legitimidad

del reclamo sobre el carácter confiscatorio de las retenciones que plantean los pequeños productores.



En una situación muy compleja y tergiversada por discursos engañosos,
se han desarrollado estos paros agropecuarios y cortes de ruta
donde
los pequeños productores han puesto el número e impulsado las acciones más radicalizadas;
mientras las instituciones más conservadoras han puesto el discurso,
los paños fríos e incluso la denuncia sobre posibles infiltraciones, frente a acciones que no pueden controlar”.


El FRENTE POPULAR DARIO SANTILLÁN (COPENOA)  pregunta:

 

¿Para qué usa el gobierno las retenciones, el superávit fiscal y las reservas millonarias?

¿Quién es quién en este conflicto?

 

Su contestación parte de que:

“en los barrios humildes y poblaciones marginadas donde hace estragos la exclusión social estructural,
y en los sueldos de los trabajadores y trabajadoras que seguimos por debajo de la línea de pobreza,
esta disputa genera el escepticismo de saber que ambos bandos: el gobierno y 'el campo',

juegan su propio juego al margen de nuestros intereses.

Piquetes de pequeños productores pero también de '4x4', generan lecturas que confunden a algunos
y hacen compleja la interpretación política de esta coyuntura.
Ante esto,

 

apelamos a un método de análisis sencillo y efectivo:
nos preguntamos
quiénes en este conflicto expresan a 'sectores populares' y quiénes a intereses antagónicos.
Entonces, en el campo de nuestro país,

·         leemos la presencia de pequeños campesinos excluidos que defienden su tierra y su cultura,
agrupados principalmente en el Movimiento Nacional Campesino Indígena;

·         reconocemos que pequeños productores (nucleados en la Federación Agraria Argentina)
defienden
su derecho al trabajo contra una propuesta impositiva de parte del gobierno
que no discrimina entre grandes terratenientes y pequeños productores,
lo mismo que comerciantes y cuentapropistas
que en los pueblos dependen de la economía generada en torno a este campo.


Del otro lado,
vemos a las entidades oligárquicas que, como lo hicieron históricamente, defienden sus privilegios sin importarle nada más;

vemos al gobierno que, aunque decidido a sostener la disputa por el porcentaje de las retenciones con estas entidades 'del campo',

no sólo no cuestiona el modelo en que se sustenta la explotación agropecuaria,
sino que

hace de este modelo su principal vía de recaudación,
ignorando

·         cualquier perspectiva de reformar las reglas de juego respecto a la tenencia,
concentración y uso de las tierras productivas en nuestro país (¡ni hablar de una Reforma Agraria!);
 

·         cualquier tipo de propuesta de redistribución de la riqueza, que resultaría posible si se involucrara al pueblo
en la discusión sobre el destino de retenciones, superávit y reservas millonarias.


 

Completan el cuadro de quienes expresan intereses 'antagónicos' al pueblo,
la derecha política y comunicacional, dedicada a generar análisis alarmistas y
a desgastar al gobierno en esta pulseada interna entre quienes disputan sus intereses
al margen de la realidad de los trabajadores y el pueblo.

El rol disciplinador y patotero jugado nuevamente por la burocracia sindical de la CGT,
con la complicidad del gobierno, y la inicialmente negada y luego confirmada presencia de la gendarmería en Santa Fe,
reeditan las limitantes del discurso oficial”.

 

Fuente: www.argenpress.info
Opinión

Buenos Aires, República Argentina
Jueves 27 de marzo de 2008
Edición Nº 2038

 

 


En consecuencia, es prioritario para nosotros
–los de abajo-
liberarnos de sentir, pensar y actuar en acuerdo con
los intereses de los distintos poderes establecidos.

 

Premisas e hipótesis:

Con el mito de anteponer los intereses de todos a los particulares de un sector, avanza el capitalismo
o sea el sistema mirando,
cada vez más en exclusivo, por la transferencia de riquezas en común hacia
la gran burguesía transnacional y transnacionalizada.
Por eso, poner fin a este crecimiento lucrativo exige:

 

1. Reconocimiento diferenciador de quiénes componen a los oprimidos para la unidad popular  

 

En “Retenciones sí: a los grandes terratenientes y pools sojeros,

diferenciando a los pequeños productores: ¡urgente redistribución y socialización de las riquezas!”,

 

El FRENTE POPULAR DARIO SANTILLÁN  (COPENOA // 26-3-08) declara:

“Las formas que va tomando el 'paro agropecuario' generan distintas lecturas,
según los intereses económicos y políticos que se expresan.

Las voces más escuchadas son las de

 

hablan del 'campo' ignorando a los millones de campesinos pobres,

desplazados de sus tierras, perseguidos, arruinados por

-el desmonte sin control,

-la explotación minera y

-el modelo sojero.


Como si las intensas luchas en defensa de la tierra y de la cultura ancestral que
se expresa en el interior profundo de nuestra patria
no existieran,
ignoran las fuertes luchas y denuncias que por años vienen desarrollando las organizaciones que integran
el Movimiento Nacional Campesino Indígena (Vía Campesina), como el Mocase de Santiago del Estero,
o los movimientos de Córdoba, Mendoza y Salta.

 

Por fuera de la disputa gobierno-'campo',
ante esa realidad de exclusión, marginación y explotación en el campo

expresamos nuestra principal solidaridad”.

 

Advierte:
“es cierto que los medianos y pequeños productores de la Federación Agraria Argentina,
decidieron confluir en la protesta con los grandes sojeros asociados a las oligarquías del campo.

 

Ésta no es la única confusión:
entusiasmados con una situación en la que se le 'pega al gobierno' y en función de cierto dogmatismo ideológico,
expresiones importantes del campo popular, como la Corriente Clasista y Combativa,
o dirigentes mediáticos como Raúl Castells,
saludaron sin medias tintas la 'rebelión agraria contra el gobierno'.

 

Humildemente, desde el FPDS creemos erróneos esos posicionamientos,
y si bien es necesario enfrentar las políticas de este gobierno
que no apuntan a resolver las necesidades populares,
no será aliándose a las oligarquías terratenientes la forma de generar consensos y acompañamiento popular (…)”.

 

Fuente: www.argenpress.info
Opinión

Buenos Aires, República Argentina
Jueves 27 de marzo de 2008
Edición Nº 2038

 

 

PIENSO:
Las reivindicaciones de los pequeños y medianos productores fueron bastardeadas tanto por el Gobierno K
como por la ultraderecha social, política.
Ambos se valieron de su correspondiente poder mediático e institucional para plantear, respectivamente,
antinomias que no sólo eran falsas
sino también inductoras de reacciones adversas al entendimiento mutuo e intercambio entre los de abajo.
Por lo tanto, me restrinjo a la medida que afligía a los primeros y se pelearon por capitalizar los poderes político y económico.

Los pequeños y medianos productores no tienen un partido político que los represente,
sólo tienen a la Federación Agraria Argentina para expresar intereses inmediatos de sector
y aún más, un número considerable de los movilizados eran autoconvocados.

 

En consecuencia, desde su inmersión en la situación económica que viven –sufren y su mentalidad de propietarios,
sólo podían asumir

 

 

Lo cierto es que los pequeños productores están cautivos del sistema de agronegocios
a favor exclusivo de oligopolios transnacionales y del actual Estado identificado con el crecimiento económico
de los últimos que controlan las industrias alimenticias, automotrices e hidrocarburíferas y la exportación.

 

Por supuesto, desde la dictadura cívico-militar hubo reestructuración estatal
en consonancia con el funcionamiento del sistema capitalista mundializado. A partir de Menem-Cavallo,
el Estado neocolonial
garantizó el progreso acelerado en la concentración y centralización de la industria alimentaria, la distribución final
de alimentos, la provisión de semillas e insumos, el acopio y transporte e invadió de pools de siembra y fidecomisos.
Esta política económica se complementa con

la política financiera
que se rige –todavía- por la Ley de José Martínez de Hoz impuesta gracias a la dictadura cívico-militar
y

con la política represiva para expulsar a la población estorbo para la economía de gran escala.

 

 

2. Reconocimiento de cómo se estructura el Gobierno-Estado bajo gestión K para la unidad popular          


 

El Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase)
 analiza el llamado paro del campo y aporta datos elocuentes para
ver quién es quién en este conflicto,
donde el trasfondo
es la histórica defensa
«del monopolio absoluto de la renta agraria
por su dominio total sobre las tierras existentes en la nación»”
PRENSA RED – MOCASE.
Fecha publicación: 26/03/2008

 

Restrinjo la lectura del texto al enfrentamiento con la Federación Agraria Argentina:

 

“La Federación Agraria Argentina (FAA) hace años no se atreve a separase de los oligarcas y
hacer un planteo digno de reclamo de tierras, de límites a la extensión de los latifundios, de cese y
recuperación de las enormes cantidades de tierras extranjerizadas y de cambio general de la política agropecuaria.

Durante el largo ciclo de la convertibilidad y de la expansión de la sojización, la FAA miró para otro lado,
dejando hacer al 'mercado' y al modelo neoliberal
que se cargó casi 300.000 productores pequeños y medianos, la mayoría de ellos afiliados a ella.

Hace apenas poco tiempo se atrevió a cuestionar los lineamientos de la Argentina sojera
pergeñada
por Henry Kissinger, el grupo Perriaux, la SRA, AAPRESID, Cargill, Monsanto, Dreyfus, la FAUBA, Clarín Rural, Urquía y
demás demiurgos de la recolonización nacional.

 

De tal manera, el tránsito de la Argentina industrial tecnológica y científica existente entre 1945 a 1989,
a la Argentina factoría agro-exportadora actual,
contó -luego de la Marcha Federal de 1994- con la mirada complaciente de la FAA.

 

Esta política
permitió la devastación de los pequeños y medianos productores y el tránsito de una producción centrada
en el desarrollo de alimentos en gran cantidad y de gran calidad,
hacia un 'campo'
que produce forraje barato –'pasto soja'- para vender a China, India y la Unión Europea
subsidiando de tal forma la industrialización de estos países a costa de nuestra industrialización,
nuestra producción lechera, ganadera, porcina, frutal, hortícola, ovina y regional”.

 

El Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase) se pronuncia a favor del Gobierno y en contra de la FAA.
Dice:

 

“En lugar de enfrentar a la SRA y CARBAP, denunciando la concentración y brutal extranjerización de la tierra,
unidas a la destrucción de un modelo soberano de producción de alimentos y
su reemplazo
por un modelo factoría productor de forrajes baratos para la exportación,
la Federación Agraria Argentina se une a los terratenientes y multinacionales granarias
que se adueñan hoy de la renta agraria en lucha contra las retenciones.
Renta con la que, conviene recordar, junto a la petrolera, el peronismo industrializó la nación entre 1945 y 1955.


 

Por supuesto que
las retenciones son sólo una medida frente a la necesidad de articular
un Plan Nacional de Desarrollo Agropecuario, que debe obligatoriamente incluir
-la restitución de las Juntas Nacionales de Granos y de Carnes,
-la nacionalización del comercio exterior en ambos rubros,

-políticas que permitan el acceso democrático, barato y con créditos de largo aliento a la tierra
para
volver a tener cientos de miles de productores, repoblar el país y
reconstruir la soberanía alimentaria y las economías regionales.

 

También deben estar acompañadas de subsidios,
políticas de reforestación de la superficie devastada por la sojización,

de políticas de saneamiento de áreas infectadas por millones de litros de agrotóxicos y transgénicos, y
de devolución de las cientos de miles de hectáreas robadas a los pueblos originarios en las últimas décadas.

 

La correcta política de retenciones graduales –primera medida seria tomada contra la sojización-,
se debe acompañar también de créditos y subsidios amplios para las actividades afectadas por el monocultivo sojero,
tales como la lechería, la ganadería, la horticultura, la fruticultura, la forestación y demás actividades afectadas.

 

Pero sin duda alguna –pese a los gritos exasperados del lobby monsantiano, cargilliano y terrateniente-, es
una mejora neta respecto de la política seguida hasta ahora y por supuesto mucho mejor
,
que 'dejar todo al sector privado' como proponen los dueños de la tierra, desde siempre,
apoyados por Macri, Carrió, López Murphy, el menemismo, el cavallismo y el delasotismo. (…)

 

Tal vez, el dato más importante de las medidas anunciadas por el Ministro Lousteau
se refiere a que -por primera vez desde la legalización ilegal de la soja RR en 1995-
el gobierno
ha decidido tomar medidas que desalientan la expansión del monocultivo de soja transgénica forrajera.
Y ese es un hecho importante que saludamos
.

 

Que una medida tan importante,
haya sido tomada en simultáneo con la descarada entrega de los yacimientos petroleros de la Cuenca del Golfo de San Jorge,
por parte de la ultarkirchnerista provincia de Santa Cruz, habla a las claras, de la perversidad del modelo económico vigente
en nuestro país,
y de la estrecha relación del gobierno con las multinacionales y su doble discurso permanente.
Pero en el tema de la sojización por primera vez desde 1995, se adopta una medida
que desalienta el avance descontrolado del pequeño -y devastador- poroto (…)”.

 

Fuente: www.argenpress.info
Opinión

Buenos Aires, República Argentina  
Jueves 27 de marzo de 2008
Edición Nº 2038

 

En cambio, el Frente Popular Darío Santillán, si bien se opone a la alianza establecida en el ‘campo’
tampoco concuerda con que la unidad implícita en el gobierno-estado sea la de la diversidad popular.

Manifiesta:
 

 

Fuente: www.argenpress.info
Opinión

Buenos Aires, República Argentina
Jueves 27 de marzo de 2008
Edición Nº 2038

 

PIENSO
que el matrimonio Kirchner sabe apelar a sentimientos encontrados entre los de abajo para enfrentarlos
de modo que quienes se encolumnan detrás suyo dejen la lucha de clases y la deleguen en su Gobierno.

Lo peor es que pretende imponer «el único pensamiento o la única racionalidad posible».

 

En una nota publicada en el diario Crítica de La Argentina, Maristella Svampa afirma:

 

“En estos días asistimos también a la súbita reactivación de un esquema binario de hondas raíces históricas,
una matriz que tiende a absorber las figuras de la división configurando así dos bloques monolíticos
a partir de los cuales se pretende obtener una mirada omnicomprensiva de la política argentina.

 

Agrega:
“Así como el cacerolazo debe ser comprendido dentro de la memoria corta,
la matriz binaria
debe entenderse en el marco de la memoria larga de los argentinos:
civilización o barbarie, pueblo versus oligarquía, peronismo o antiperonismo
fueron en otros tiempos sus consignas más ilustrativas.

 

Históricamente este esquema conduce a

 

·         una peligrosa reducción de la política,

·         reactiva los prejuicios clasistas y racistas más elementales y

·         desplaza el conflicto por fuera de toda disputa democrática”.

 

El posicionamiento del MOCASE y del Movimiento Nacional Campesino e Indígena contra la Federación Agraria Argentina
y a favor de las retenciones móviles como ‘medida seria contra la sojización’ del gobierno de Cristina Fernández
me lleva a sugerir
que quienes compartimos el imperativo de cambiar radicalmente a la parte principal de la economía de Argentina
para liberarnos –todos los de abajo- de la opresión terrateniente, capitalista e imperialista:
recuperemos espacios públicos
hasta transformarlos en órganos de deliberación de una creciente mayoría del país
respecto a qué transformaciones realizar y cómo.

 

Debemos esclarecernos mutuamente. Por ejemplo, me resulta incomprensible que se ponga a igual nivel de responsabilidad
sobre la conversión del campo en beneficio de las corporaciones globales de agronegocios a la FAA que al gobierno-estado K,
e incluso se pueda creer que el último pueda asumir la lucha contra el modelo de soja transgénica cuando

 

 

También, por ejemplo, coincido con el Frente Popular Darío Santillán pero enfoco la reforma o revolución agraria
como un proyecto de país y no sólo de campo.

 

3. Reconocimiento de cómo hay transformaciones a compartir por la diversidad popular

 

Ecoportal.net difunde la Declaración de Organizaciones Sociales, Indígenas, Campesinas y Movimientos Urbanos de
la Argentina, Latino América y otros Continentes, en rechazo a la
“Tercera Reunión sobre Soja Responsable”  
a celebrarse los días 23 y 24 de Abril en el Hotel Hilton de Buenos Aires, Argentina.

Argumentan:

“Los agronegocios son responsables de

·         la devastación de nuestros suelos, la deforestación, la contaminación de ríos y acuíferos,
la desaparición de la biodiversidad, la expoliación del patrimonio natural y cultural y
la eliminación de la agricultura familiar que antes alimentaba a nuestros pueblos;

 

·         la expansión de los monocultivos de soja atenta principalmente contra la soberanía territorial,
alimentaria y cultural de los Estados nacionales y los derechos de los Pueblos Originarios y Campesinos;

 

·         el modelo de la soja excluye, empobrece y enferma a la población” o sea
-realiza
“ocupación territorial violando los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales”,
-implica
“monocultivos industriales que se expanden vaciando el territorio con su violencia estructural inherente,
causan la migración rural y marginalización de la población en las ciudades y finalmente, generan
la criminalización de la pobreza y de los movimientos sociales”.

Reflexionan:

“A pesar de esto,
en la actualidad los agronegocios de la soja se están fortaleciendo con
los crecientes mercados de la industria de alimentos procesados, la cría industrial de carne y
la producción de agrocombustibles que, dicen, nos
“salvará del cambio climático”.

En la práctica se consolida la
hidrovía parte del IIRSA, aparecen nuevos sistemas ferroviarios,
se implementan más transgénicos y aumentan las importaciones de pesticidas y maquinaria
para expoliar más rápidamente nuestros suelos. (…)

Los movimientos sociales del norte y del sur rechazamos plenamente
todos los intentos de las Corporaciones y ONG's de instalar en la opinión pública,
criterios de sustentabilidad o de responsabilidad, en relación a los monocultivos de Soja transgénica.

Objetamos los programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) que pretenden,
a través de mesas de diálogo y medidas voluntarias, invisibilizar la responsabilidad de los crímenes cometidos
por las corporaciones y donde éstas reemplazan al Estado en sus funciones públicas con políticas privadas asistencialistas
.

Nos oponemos al proyecto neocolonial de dominación por parte de los agronegocios,
que sistemáticamente tergiversan de manera perversa muchos de nuestros propios discursos,
y denunciamos ese maquillaje verde con que las corporaciones internacionales
disputan los mercados calificados de certificaciones (…)”.

Para adherir deben escribir a: stopRTRS@gmail.com.
Para más información http://www.grr.org.ar/ / http://www.lasojamata.org/

Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
30-3-08

Como vemos son problemas que unen a la ciudad con el campo y nos exigen, a los de abajo de todo el país,
crear poder de adueñarnos de otro destino en común. Pero:

 


El pueblo entendido como la totalidad de los oprimidos
por el sistema en vigencia no es un remanso de los conflictos
entre intereses contrapuestos.
Cuando
se lo invoca –como la Presidenta- en carácter de fuerza amorfa es para uniformarlo o quitarle capacidad de autodeterminación.

Por eso, es preciso plantear la unidad de voluntad  de
la diversidad popular (para llevar a cabo determinado programa de cambios estructurales)
como
producto de ardua y paciente articulación de los sectores de los expoliados que, desde sus necesidades vitales,
unos hacen posible el avance del modelo de miseria y
exterminio masivos
(no por egoísmo sino por sus condiciones objetivas de vida) y otros lo resisten.
 

 


 

II. ((VOLVER))

 

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS

 

Planteo:

 

Con respecto a los cambios radicales en el modo de producción agropecuaria y
a la democracia política, social, económica y cultural, podemos afirmar que:

“Hoy, reivindicar el derecho de los pueblos a la ‹‹soberanía alimentaria›› se ha convertido en una necesidad imperiosa”.

Esther Vivas explica por qué:

“El concepto de ‹‹soberanía alimentaria›› fue propuesto -por primera vez- por el movimiento internacional Vía Campesina,
en el año 1996 en Roma,
con motivo de la Cumbre Mundial de la Alimentación de la organización de las Naciones Unidas sobre Alimentación y Agricultura, FAO.

La ‹‹soberanía alimentaria›› se define como el derecho de las comunidades y de los pueblos
a decidir sus propias políticas agrícolas y alimentarias, a proteger y a regular la producción y
el comercio agrícola interior con el objetivo de conseguir un desarrollo sostenible y garantizar la seguridad alimentaria.

Alcanzar esta soberanía requiere una estrategia que rompa con

·         las políticas agrícolas neoliberales
impuestas por
la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y

 

·         el sistema económico capitalista dominante.

Ya que promueven un modelo de producción agrícola y alimentaria totalmente insostenible.

El sistema de producción, comercialización y distribución de alimentos globalizado en manos de
la industria agroalimentaria
ha demostrado ser un rotundo fracaso a la hora de garantizar una mínima seguridad alimentaria y
un modelo de producción sostenible ecológicamente.

Según un estudio realizado por la FAO, en el año 2000, se estimaba que
había en el mundo 826 millones de personas, sobre todo mujeres y niños,
que sufrían hambre y otras formas de desnutrición,
cuando
a nivel mundial se producían suficientes alimentos para alimentar a toda la población.
Entonces, ¿cuál es el problema?

Una de las razones principales del hambre y la desnutrición tiene que ver
con la falta de acceso a los recursos naturales (tierra, agua, entonces...) por parte
del pequeño campesinado.

La mayor parte de la tierra cultivable en el mundo está en manos de
las grandes empresas transnacionales que orientan el modelo de producción agrícola a la exportación,
obviando
las necesidades alimentarias de la población local
. Una agricultura mercantilizada, intensiva,
modificada genéticamente y que antepone los intereses económicos a las necesidades de las personas.

En contraposición,
el concepto de ‹‹soberanía alimentaria›› coloca a los productores agrícolas en el centro del debate político,
apoyando al derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos independientemente de
las condicionalidades establecidas por el mercado.

Un principio que rompe con el mito que tan sólo los mercados internacionales pueden resolver
la cuestión de la inseguridad alimentaria.

Se trata de
-priorizar los mercados locales y nacionales,
-fortalecer la agricultura, la pesca y la ganadería familiar, colocando la producción alimentaria,
la distribución y el consumo sobre la base de la sostenibilidad social, económica y medioambiental.

Las mujeres, las más afectadas

El modelo agrícola y alimenticio industrializado y las transnacionales que lo aplican amenazan
la existencia de una agricultura campesina, la pesca tradicional,
la economía de pasto así como la elaboración artesanal y el comercio de alimentos a pequeña escala
donde las mujeres tienen un papel central.

Hay que tener en cuenta que en los países del sur, un 80% de la producción de alimentos recae en las mujeres,
quienes son las principales responsables del mantenimiento de la biodiversidad, de las semillas,
y en consecuencia son también las que más sufren las políticas neoliberales y sexistas
que dominan en estos ámbitos de producción y comercialización.

A la vez son las mujeres y los niños los más afectados por el hambre a nivel mundial, a pesar, como decíamos anteriormente,
de ser las principales productoras de alimentos.
Además, el uso masivo de productos químicos y organismos genéticamente modificados en la agricultura intensiva
tiene efectos nefastos sobre
el medio ambiente, sobre la salud humana y, en particular, sobre
la salud reproductiva, afectando, principalmente, a las mujeres, que son la primera fuerza de trabajo en el campo.

Otro ejemplo de esta desigualdad
tiene que ver con el acceso a la tierra: en muchos países del sur las leyes niegan a las mujeres el derecho a la tierra,
y en aquéllos donde legalmente tienen este derecho, las tradiciones y las prácticas las impiden de ejercerlo.

En Europa,
muchas campesinas sufren una total inseguridad jurídica,
ya que la mayoría de ellas trabajan en explotaciones familiares donde
los derechos administrativos son propiedad exclusiva del titular de la explotación y las mujeres,
a pesar de trabajar en ella, no tienen derecho a ayudas, a la plantación, a una cuota láctica, etc.

Eso, sin tener en cuenta las condiciones laborales de las mujeres inmigrantes en la agricultura de los países del norte,
donde trabajan en condiciones sociales y jurídicas totalmente inaceptables,
sufriendo una doble discriminación: como mujeres y como inmigrantes.

Pasos adelante

Pero la movilización a favor de la soberanía alimentaria cuenta actualmente con nuevos aliados.
Grupos de mujeres, de pescadores, de consumidores, de pastores, de indígenas...
se suman
al movimiento campesino en la lucha de los pueblos por la soberanía alimentaria.
Éste fue el principal resultado del Foro por la Soberanía Alimentaria
que tuvo lugar en febrero del 2007 en la población rural de Sélingué, en Malí.

Un encuentro
que permitió avanzar en la definición de estrategias conjuntas entre
un amplio abanico de movimientos sociales de todo el mundo.

El encuentro internacional reunió a más de 500 delegados y delegadas de 80 países,
con una participación equilibrada de personas de todos los continentes,
invitadas especialmente para la ocasión.

El objetivo era llevar a cabo un debate estratégico sobre qué se entiende
-desde los diferentes movimientos sociales- por ‹‹soberanía alimentaria››,
qué propuestas concretas se reivindican y cómo llevarlas a cabo.

El encuentro fue promovido a través de un llamamiento internacional por parte de movimientos
tan significativos como Vía Campesina, la Marcha Mundial de Mujeres, Amigos de la Tierra,
el Foro Mundial de los Pueblos Pescadores,
la Red de Organizaciones Campesinas y de Productores de África Occidental (ROPPA).

Fue la culminación de un largo proceso preparativo y, al mismo tiempo,
un punto de partida para una nueva etapa de movilización a favor de la soberanía alimentaria.
Un paso adelante en esta lucha, literalmente vital para centenares de millones de personas”.

Publicado en el núm. 33 de Corriente Alterna

Fuente: www.rebelion.org
Ecología social
2-4-08

 


¿Por qué los Gobiernos K miran en sentido contrario
a la soberanía alimentaria y garantizan
la orientación
del modelo de producción agrícola hacia la exportación
,

bloqueando terminantemente la satisfacción de
las necesidades alimentarias de nosotros: la población local
?
 

 

Ideología:

 

Con la dictadura cívico-militar, José Martínez de Hoz impuso la Ley de Entidades Financieras y Domingo Cavallo
convirtió en deuda pública a la del sector privado.
De esa manera
se estableció el funcionamiento económico de Argentina al servicio de la globalización financiera
que los Kirchner han restablecido y perfeccionado.

 

Pese al pago constante y creciente de pago de esa estafa por los Kirchner (con el justificativo de des-endeudamiento),
a fin del año 2007, la ‘deuda pública’ aumentó 8.300 millones de dólares.

 

En el mundo,

la deuda continúa exacerbando la pobreza y violando los derechos humanos de los pueblos de África, América Latina,
el Caribe, Asia y el Pacífico.

Son miles de millones de dólares anuales que el Sur tributa al Norte

en concepto de pago de "deudas" surgidas de las injustas relaciones económicas imperialistas.

 

En Argentina,

bajo la consigna de honrar la deuda durante la gestión de Alfonsín y del des-endeudamiento en tiempos de los Kirchner,
se arruina el Estado social o desfinancia el sector público y se recauda en base al elevadísimo IVA,
es decir, restringiendo el consumo popular
ya achicado por salarios de pobreza e indigencia para los altos superávit gemelos y crecimiento económico del polo de privilegio.

 

Esa violación de derechos humanos se refuerza –durante el gobierno de Carlos Menem y Domingo Cavallo- mediante
la privatización de las empresas estatales para el paraíso de acumular ganancias y rentas sin invertir ni arriesgar nada.

Así se entregó la extraordinaria rentabilidad y el poder estratégico
de YPF
donde participó de modo protagónico Néstor Kirchner e incluso –en medio de la actual disputa por la renta agraria-
Santa Cruz
extiende por 40 años la concesión de su parte del Cerro Dragón, el mayor yacimiento de petróleo,
a Pan American Energy
(Clarín 14-3-08).

 

Y la violencia implícita en las privatizaciones
-que pudieron ser rescindidas por Néstor Kirchner- llegó al extremo de
dejar sin agua potable, saneamiento ambiental, electricidad… a las familias y asentamientos sin posibilidades
de pago de las tarifas abusivas o porque no constituían un buen negocio. Cuarenta por ciento de la población
sin gasoducto se ven forzadas a pagar las caras garrafas.

 

Cristina Fernández instaló su candidatura a la presidencia sin hablarle al ‘pueblo’,
sólo se reunió con los grandes capitales de Estados Unidos, España, México…
les prometió súper beneficios por explotación de los trabajadores
y la naturaleza.
Al igual que su marido, también permite la invasión de gigantescos ‘inversores’ –de la escala de Soros-
especializados en la economía de casino.

 

Los más exitosos en la expansión de «la agricultura sin agricultores» son los pooles de siembra
como los
Grobocopatel (relacionados a Soros)
que el gobierno de Néstor Kirchner introdujo en la Venezuela de Hugo Chávez.
Son estos fondos especulativos los que juegan papel importante
en la escalada de precios de la soja y demás commodities.

Respecto a la economía de casino en el ‘campo’, Daniel Cadabón (especial para ARGENPRESS.info)
dice:

“El modelo agroexportador, impulsado por el duhaldismo primero y por el kirchnerismo después,
se sostiene
sobre la base de una creciente concentración y transnacionalización de la tierra y
del conjunto de operaciones que culminan con la cosecha de los granos (la soja en primer lugar).

Los fondos fiduciarios y los capitalistas privados cambiaron el carácter de sus inversiones de capital,
las volcaron a la agroindustria.
En el pasado estaban mayoritariamente destinados a los fondos de inversión previsionales,
privatización de activos estatales, o más recientemente a la especulación inmobiliaria”.

Grupos afines al kirchnerismo

manejan la captación de fondos de inversiones locales e internacionales.

 

Aclara:

“Las “inversiones” en tierra, y en el conjunto de actividades colaterales que acompañan
la actividad sojera y granera en general -semillas, fertilizantes, agroquímicos- son
las responsables
de la “nueva revolución productiva”, ya que coadyuvan con
la movilización de capital en trasporte, construcción de puertos privados, metalmecánica, etc.

Aunque el valor de la tierra es el más influido por estas políticas,
todos los activos financieros se revitalizan por la actividad especulativa y
por el movimiento incesante de créditos, venta y reventa de bonos, agios con las rentas agrarias,
especulación sobre el alza y la baja de los fondos públicos.

La política de tipo de cambio fijo,
-sostén del superávit en la gestión kirchnerista- ha sido uno de los fenómenos
que explican el descomunal crecimiento en la renta de la tierra.

La “convertibilidad” de un dólar (1 a 3 y pico) le dio el suficiente oxígeno a los exportadores agro-financieros
para consolidar sus negocios,
tanto en la venta directa, donde se encontró una situación extraordinaria,
en cuanto a los precios que el mercado internacional está dispuesto a pagar por los granos,
como en actividades resueltamente especulativas desde el punto de vista financiero.

Hasta ahora los rindes de estas actividades son enormes,
y las previsiones de los inversores son que se mantengan por un tiempo más.
Sin embargo,
el conflicto desatado en los últimos 20 días en nuestro país,
hace prever que esta política económica ha entrado definitivamente en crisis.

Por otro lado, la crisis económica mundial pero con domicilio en EEUU
ha hecho que el gobierno yanqui acabara de declarar, que incrementará en un 20% las áreas destinadas
al sembradío de soja
como una forma de darle una salida a la agonía capitalista que acompaña
la caída en desgracia de los fondos de inversión, destinados en su momento a la especulación inmobiliaria.

La crisis de las hipotecas ha dejado un tendal de capitales dilapidados a los cuales el gobierno de Bush
ha salido a subsidiar;
ahora, parece haberle encontrado la misma vuelta “Nac & Pop” y “productivista” del kirchnerismo a la crisis
y se dispone a ingresar con mayor fuerza al negocio de la soja”.

 

Fuente: www.argenpress.info
Buenos Aires, República Argentina
Viernes 4 de abril de 2008
Edición Nº 2043

 

No sólo los alimentos de la humanidad entera entran en competencia desventajosa con los combustibles
de los autos sino son utilizados para la timba capitalista.

 


En consecuencia,
es prioritario para nosotros –los de abajo-
tratar de convencernos mutuamente sobre
el imperativo
de romper con la lógica del lucro al analizar
a qué grado de criminalidad conduce.
 

 

 

Premisas e hipótesis:

 

Con el avance del capitalismo, el valor de cambio tiende a preponderar sobre el valor de uso del producto laboral
y las sociedades, economías subdesarrolladas tienden a desintegrarse en zonas liberadas para los saqueadores.
Pero esto significa la presencia mayoritaria de menores
con necesidades básicas insatisfechas y el deterioro grave de las condiciones de vida y trabajo para los de abajo.

Para erradicar el reinado de la globalización financiera hay que:

1. Virar de la eficiencia capitalista a la eficacia de la producción y la eficacia social

Veamos cómo Gustavo Bazzan (Clarín 30-3-08) nos habla de las bondades del “pool de siembra”.

Comienza con una definición entradora: “El «pool» es, en términos criollos, una “vaquita”
que se arma entre muchos inversores –algunos de ellos tal vez ni siquiera saben distinguir
entre
un poroto de soja y una espiga de trigo
- que ponen plata para que un equipo de profesionales
que sí conocen el negocio agropecuario administren durante un determinado tiempo la actividad
de sembrar y cosechar.

Cada año, reparten la rentabilidad que dejó la campaña. Puede ocurrir que concluido el plazo del contrato
se disuelva todo. Pero con estos precios rápidamente aparece alguien a copar las tierras ‘liberadas’.

En verdad, el «pool» ha cedido terreno a su vez a las grandes empresas agropecuarias
(Grupos Los Grobo y El Tejar, ambos reciben capital extranjero)
que contratan a los mejores profesionales y actúan con la misma lógica,
pero no tienen
un horizonte de tiempo. Trabajan así campaña tras campaña porque ésa es su única actividad.
En mayor o menor escala, estas organizaciones se repiten en todo el país.

Lógicamente, tienen más “poder de fuego” tanto para alquilar tierras como para obtener
costos más bajos a la hora de pagar insumos o pagarles a los contratistas.
En definitiva,
logran ser más eficientes en la producción y por ende obtienen mejores rindes y una rentabilidad mayor.

En cualquier empresa,
a quien logra esos objetivos se le subirían los honorarios. Ahora bien, si son más eficientes,
¿por qué desde el gobierno se los demoniza? Hay una explicación: la tentación que significan
los precios internacionales les da a estos grupos mayor margen para pagar más plata por los arrendamientos.
De ahí la inflación en los precios de la tierra productiva. Es lo que desplaza al productor que actúa
en forma individual
,
que no puede lograr escala explotando su campo y arrendando el del vecino, por ejemplo.

Éste es uno de los factores que estaría haciendo desaparecer a los pequeños productores y
mermando la población rural en varias provincias. (…)

Como se dijo, la producción en escala le permitió al campo convertirse en uno de los pocos sectores
de la producción argentina realmente competitivo a nivel mundial (…)”.

Entonces,
la «eficiencia capitalista» se refiere al éxito en el acaparamiento del uso territorial para producir exclusivamente
aquello más cotizado en medios comerciales y bursátiles de la globalización. La población no importa.
No importa

expandir el hambre, la desnutrición crónica, la malnutrición, los asentamientos precarios, las enfermedades,

el exterminio… Tampoco hay preocupación alguna por desertificar y provocar catástrofes socio-ambientales.

 

Por el contrario,
la «eficacia en la producción» supone la organización de la producción en la localidad, la provincia y
el país (integrado al continente) de modo que vaya optimizando la satisfacción de calidad de las necesidades populares
por un lado y
por otro, el ahorro de trabajo social, recursos naturales y fondos públicos.

 

La eficacia en la producción como la de actividades improductivas y la de la cotidianeidad tienen en cuenta no sólo a
los resultados-gastos de las funciones sociales sino, también, a las posibilidades de desarrollo feliz e integral de quienes las realizan.

 

Pienso que
llevar a cabo esta superación de la lógica del capital por la del trabajo
nos exige no sólo enfocar las transformaciones político-económicas de Argentina sino,
ante todo,
el establecimiento de relaciones entre nosotros (trabajadores, campesinos
e indígenas y organizaciones respectivas) que permitan discutir problemas desde los distintos puntos de vista
y relaciones
con los productores de la Federación Agraria Argentina o autoconvocados y con los profesionales del agro, los científicos e
investigadores que -si están identificados con el actual modelo neocolonial- pueden encontrar sentidos más plenos de vida

en las construcciones creativas que emprenderemos
liberados de
la obediencia debida a la patronal privada, la estatal o
de la realidad efectivamente existente.

 

 

2. Vencer al dominio mafioso y clientelar de las provincias mediante construcción de soberanía territorial

El terrorismo paraestatal y estatal de mediados de los ’70 fue a beneficio lucrativo tanto de la oligarquía diversificada
como
del gran empresariado ‘industrial’, ambos aliados y subordinados al imperialismo liderado por Estados Unidos.
Al servicio de ese contubernio en contra de los intereses populares y nacionales,
las derechas políticas
se adueñaron de los partidos Justicialista y Unión Cívica Radical que permitieron –‘democráticamente’- consolidar
el subdesarrollo de Argentina y el crecimiento constante -hasta la actualidad- de la desigualdad,
la fragmentación y la injusticia sociales.

¿En qué se identifican los actuales políticos de la derecha desembozada y de la disfrazada de progre? Su lucha por acaudillar
(o por alinearse detrás de quien domina) persigue, ante todo, enriquecerse sea como sea y vanagloriarse de manejar
cuotas de poder sobre ‘la gente’.

Pero lo fundamental es que hacen posible la legalidad y la legitimidad del sistema de saqueo.

Salvador María Lozada advierte sobre el sistema político en sintonía con el neoliberalismo:

“Desde que en Argentina se recuperó el espacio democrático, en 1983, (…) se ha ido imponiendo
como
desideratum político la mera permanencia en el poder por medio del reparto sistemático de bienes
en las instancias electorales. Bienes obviamente adquiridos con los recursos del Estado, esto es,
con el dinero de los contribuyentes mediante una trama compleja y eficiente de caudillos y “punteros”. (…)

Allí están los mil y un intendentes, concejales, diputados y senadores y sus interminables legiones nepotistas,
sus “ñoquis” inextinguibles, los beneficiarios de sinecuras y canonjías burocráticas y legislativas. Todos ellos
con ‘lealtades’ transferibles,
puestas al día al mejor postor, rápidamente endosadas al nuevo tenedor ocasional.

Se trata
de un mecanismo de extrema plasticidad que otorga a la dirigencia política argentina,
hoy hegemonizada quizá como nunca antes por la versión actual del peronismo,
su asombrosa flexibilidad para adaptarse a las distintas situaciones.
Sus miembros
son como bienes fungibles para, preferentemente en las proximidades electorales,
ejercer ante la ciudadanía formas típicas de abuso de poder.

El clientelismo necesita de la pobreza. No osaría llevar adelante políticas para su reducción significativa,
porque
sería una política autodestructiva. No erradica la pobreza: la mantiene y perpetúa. Requiere
la pasividad, la abulia y el sentido de inferior del indigente, al que años de penuria han quitado energías
para reaccionar activa, altiva, productiva o creativamente.

El clientelismo requiere de la existencia de un vasto lumpen-proletariado. (…)
Transpuesto al presente,
abarca a la marginalidad social que depende para su subsistencia del asistencialismo gubernamental”.
Pero hoy el clientelismo no se limita a abusar de los excluidos, difunde y acrecienta
ese predominio de la derrota sobre la confianza en la perseverancia
aprovechándolo
para las confluencias en el consenso imprescindible a la gobernabilidad de la tiranía del ‘Mercado’
.

 

Salvador María Lozada pregunta:

¿Están cambiando en este punto las cosas en la Argentina de hoy?

Contesta:

“No cambiaron los servicios públicos privatizados –algunos subsidiados generosamente-;
no cambió
la enajenación de YPF y ahora la “Repsol-ización” del petróleo de la plataforma continental
a través del artilugio de Enarsa; no cambió el trato privilegiado al FMI; ni la minería expoliadora y contaminante
ni, en fin,
el menemismo estructural residual que nadie cercano al poder se atreve a cuestionar y menos aun a modificar.

No se discute que la economía crezca. Y a un ritmo importante, entre el 8% y el 9% anual. Sin embargo,
la concepción de ese crecimiento es la misma que en la década menemista, puesto que incluye muy centralmente
la acentuación de los desniveles entre sectores  y por consiguiente, una marcada injusticia social
”.

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ marzo 2006
www.eldiplo.org

 

El loado crecimiento económicoincluye muy centralmente
la acentuación de los desniveles entre sectores  y por consiguiente, una marcada injusticia social”.

Sucede que
el sistema capitalista mundializado acumula por despojo o sea redistribuye globalmente recursos e ingresos
a favor -sobre todo- de la gran burguesía de EEUU y de la Unión Europea.
Ese aumento de la rentabilidad en las finanzas globales y los mercados de commodities
se da
–de modo esencial- mediante los gobiernos nacionales
que imponen salarios y condiciones laborales de pobreza a los trabajadores ocupados
e incluso permiten la esclavitud para la “población redundante”.

Pero, además, los gobiernos nacionales -como los del matrimonio Kirchner- no sólo transfieren fondos públicos
en forma de subsidios directos e indirectos a quienes manejan localmente estos súper negocios globales
sino, también,
les garantizan su poder oligopólico que les permite cosechar las ganancias de todos los propietarios participantes
en la rama productiva monopolizada y cargar gastos e impuestos sobre los últimos y la población en general como consumidora.

El llamado boom sojero
es controlado sustancialmente por las firmas que dominan su comercio internacional
(Cargill, Dreyfus, ADM Arg., Nidera y Toepfer)
que exportan alrededor de
un 80% del aceite y la harina de soja. Con otras cinco corporaciones transnacionales y nacionales
(como Aceitera General Deheza del senador oficialista Urquía) superan largamente esa alta concentración de la exportación.

Pero la expansión del monocultivo de soja transgénica implica una reestructuración socioeconómica y territorial de Argentina
a favor de la globalización productiva, mercantil y financiera.
Se trata del modelo agroalimentario o agroindustrial que impulsan los súper mercados en la distribución final
de alimentos, la gran industria alimentaria, la industria de semillas y agroquímicos (Monsanto) y
el capital financiero concentrado.

También -como escribe Miguel Teubal- “se acentuó la presencia de
«mega productores»
(Soros y Benetton). Y otra característica (…) es la expansión de emprendimientos formados por grupos de
inversores, operados por técnicos agrarios y administrados por consultoras privadas, que toman
tierras de terceros en gran escala de producción (fondos de inversión o pool de siembra)”.

El crecimiento económico –glorificado por los Kirchner- es el avance expulsor de
la población rural y los pueblos del interior e indígenas que se complementa
con
la economía de enclave de la exportación de hidrocarburos y
el plan de ejecución muy extensa que es la mega minería a cielo abierto. Pero también con la construcción
y los negocios turístico e inmobiliario se vacía a la ciudad de Buenos Aires de sus componentes populares.

De modo que la gobernabilidad de este sistema de entrega, despojo y sumisión
exige
la vigencia plena del Partido Justicialista que consolide los estados provinciales,
con funcionamiento casi feudal, para garantizar la impunidad imprescindible
a la alianza de los factores locales de poder con las burguesías imperialistas.

Pero, además, la globalización implica perfeccionamiento del narcotráfico, de las redes de prostitución,
del tráfico de niños…y en eso andan los entramados provinciales de instituciones políticas, judiciales, policiales,
empresariales.

Como vemos para desarrollar la soberanía alimentaria necesitamos construir previamente:

 

 

La soberanía territorial que resulta de
organizarnos para la autogestión y
el autogobierno
del desarrollo local en conexión constante

con el del país entero y el del continente.

 

Es una construcción de nuevas relaciones
entre nosotros que nos involucre como

diversidad popular
de cada lugar en la solución de
los problemas en común y en proyectos compartidos

e infunda confianza en poder desestabilizar los feudos.


Es una apropiación de las eco-regiones

para su manejo integral e interrelacionado
que aproveche su heterogeneidad.

 

 


III.   ((VOLVER))

PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS

Planteo:

Con respecto al enunciado gubernamental de tener un proyecto nacional y economía según las necesidades populares,
veamos en qué reditúa su política de atracción de los inversores extranjeros.

La fórmula económica y financiera que tienen
las filiales de las empresas extranjeras en la Argentina
consiste en:
Ganar mucho, reinvertir poco y remitir el grueso de las utilidades
a sus casas matrices.

Ismael Bermúdez (Clarín/ iECO/ 6-4-08) aclara:

“Según los datos del Balance de Pagos que elabora el INDEC, en 2007,
las utilidades y dividendos que generaron las empresas extranjeras sumaron 6.112 millones de dólares,
una cifra récord
que, en valores nominales, duplica los niveles de los 90
, pero ahora con un tipo de cambio más alto.
En el último trimestre del año pasado, esas utilidades sumaron 1.611 millones de dólares,
un 20% más que en igual período de 2006.

El grueso de esas utilidades corresponde al sector petrolero-minero
(que
no está obligado a liquidar la totalidad de sus exportaciones en el país)
y está vinculado al alza de los precios internacionales del sector.
Lo mismo pasa en otros rubros como alimentos o siderurgia.

Por su parte,
la reinversión de esas utilidades en el país –en 2007- sumó 1.556 millones,
apenas una cuarta parte de lo ganado. En consecuencia, las utilidades remitidas
sumaron 4.556 millones,
una cifra también récord que supera la “fuga” que por ese concepto hubo en 2001.

Así, con la excepción parcial de 2006, sigue sin revertirse el largo período negativo iniciado
en 1999
cuando las empresas extranjeras no sólo no reinvirtieron sino que incluso remitieron a sus casas matrices
ganancias acumuladas de años anteriores.

Para algunos especialistas, se trató de un claro proceso de desinversión
o “fuga de capitales” (aunque técnicamente sean cosas distintas)
como
surge del fuerte giro -5.000 millones de dólares- que hubo entre 2001
y 2003, en pleno período de crisis.

En gran parte,
este proceso está vinculado a la extranjerización de la economía que se inició en los 90
y continuó durante lo que va de esta década.

Según el INDEC, con la toma de control de YPF por parte de Repsol, en 1998, se produjo
un cambio
ya que “la renta del sector saltó de 400 millones de dólares por año entre 1992 y 1998
a 2000 millones desde el año 2000 a 2002
.

A eso se agrega
que los giros al exterior “se incrementaron un 85% pasando de 2.200 a más de 4.000 millones de dólares
debido a que muchas empresas pagaron dividendos utilizando las ganancias acumuladas por lo que
se llega a niveles negativos de reinversión de utilidades nunca antes registrados”.
(…)

Al mismo tiempo, el proceso de extranjerización de la economía acrecentó
el peso de las utilidades.
En los últimos años cambiaron de bandera Quilmes, Loma Negra y el total de Acindar (…)”.

A consecuencia del saqueo de hidrocarburos y de su continuidad, e incluso profundización,
el Gobierno toma una solución de emergencia a la penuria energética que es onerosa.
De ahí que haya:

“Puja por 3.000 millones de dólares entre el Gobierno y las petroleras”

Marcelo Canton (Clarín// El País// 6-4-08) aclara el título de su nota:
“lo que
discuten es a quién le cabe la responsabilidad de
importar gasoil perdiendo dinero por cada litro despachado.

En 2008, dicen los analistas más optimistas del sector privado, será necesario importar
2 millones de metros cúbicos de gasoil. Los más pesimistas, en cambio, estiran esta cifra
al doble, hasta 4 millones de metros cúbicos. La diferencia está en cuál sea la temperatura
durante el invierno (…).

“Cada metro cúbico de gasoil cotiza a alrededor de 750 dólares –dice uno de los analistas
más respetado del mercado-. La cuenta es fácil: alguien tendrá que poner de 1500 a
3000 millones de dólares para traer todo ese combustible del exterior”.

Hasta el año pasado, los faltantes de gasoil se compensaban con importaciones hechas por las petroleras
y compras puntuales de ENARSA. (…)

La semana pasada el Gobierno reglamentó el Plan de Energía Total y allí el Estado pasó a ser
el responsable de la provisión del gasoil que sea necesario importar. Comercio Interior
determina qué volumen hace falta y el Tesoro cubre la diferencia entre los precios internacionales
y
el valor (menor) al que el combustible se comercialice en el mercado interno.
La pregunta es: ¿todo el gasoil, o una parte? (…)

En el Gobierno
tienen un punto de vista totalmente diferente a las petroleras (…): “Nosotros importaremos sólo el combustible
que haga falta para Cammesa, para generar electricidad… pero el gasoil para las estaciones de servicio, el campo,
el transporte es responsabilidad de las petroleras, no pueden hacerse los distraídos”.

Enrique Eskenazi, beneficiado con la ‘argentinización’ petrolera según los Kirchner,
reclama
(Clarín// El País// 13-3-08):
“terminar con la política de tarifas congeladas y subsidios. (…)Si queremos seguir creciendo a este ritmo,
hay que revisar todo”.
Consideró “lógico” que, en un país con un crecimiento de 8% anual, la suba de precios
sea inevitable.


¿Por qué los gobiernos de los Kirchner no han denunciado
a las petroleras por las actuales penurias energéticas y
al contrario,
les permiten seguir exportando, les han expandido el fabuloso negocio a la plataforma marítima
y les prorrogan las concesiones por décadas?

 

Ideología:

Con una política energética mirando en exclusivo por los intereses lucrativos de petroleras extranjeras y sus socios locales
se estrangula el bienestar y el futuro de la diversidad popular.
Porque tiende a desabastecer de suministros básicos a la población, encarecer la canasta familiar y agotar los recursos energéticos.

Los partidos políticos –sobre todo el Justicialista- en nombre de las mayorías hicieron y hacen posible:

1. El despojo de la renta petrolera y el agotamiento de las reservas de hidrocarburos

En 1988, las reservas comprobadas eran de 14 años para petróleo y 34 años para gas pero la privatización de YPF
condujo a:

·         aumentar la actividad extractiva;

·         exportar en gran escala y

·         descender la exploración en picada.

En 1980 se exportaban combustibles por valor de 280 millones de dólares;
en 1990 se pasó a 985 millones; en 1995 se llegó a 2.169 millones y en 2004 a 6.171 millones.

Ricardo De Dicco, Gustavo Lahoud y Federico Bernal dicen en octubre de 2006:

“En base a datos de la Secretaría de Energía de la Nación (SEN), durante el período 1980-1989
se registró un promedio anual de 117 pozos explorados;
durante el período 1990-1999 el promedio descendió a 94 pozos y en el quinquenio 2000-2004
fue de apenas 23 pozos anuales.

La baja inversión
en exploración registrada en el quinquenio 2000-2004 es imposible explicar desde la óptica empresarial
si se comparan los precios del barril de crudo en este período con respecto al de los ’90.
Sobre fines de esa década,
cuando el barril de crudo había descendido por debajo de los 11 dólares (en 1998),
el argumento de las petroleras era que los esfuerzos exploratorios serían significativos
una vez que el barril superase la barrera de los 25 ó 30 dólares.

En el primer trimestre de 2002 –devaluación mediante- la administración Duhalde pactó con las compañías petroleras
un precio para el barril de crudo en el mercado interno de 28,5 que se alineaba con el precio internacional de
referencia de Argentina, el WTI.
Sin embargo, al año siguiente se realizaron apenas 19 pozos exploratorios, cantidad similar a la de 2002.

En 2004,
con un precio internacional promedio del barril de crudo por encima de 41,4 dólares y con un precio para
el mercado interno de 34,5 dólares, apenas se realizaron –según la SEN- 25 pozos exploratorios: 16 de petróleo
y 9 de gas. (…)

En 2005, con precios de 56,6 dólares y de 45,2 dólares respectivamente para los mercados mundial e interno,
apenas se exploraron 43 pozos de petróleo y 10 de gas”.

Señalan:

“Durante el ejercicio 2004,
Repsol YPF obtuvo resultados operativos de 2.638 millones de euros
(unos 3.298 millones de dólares) de los cuales el 64% provinieron de Argentina.

Pero se observa que las inversiones resultantes de tales ganancias extraordinarias realizadas en el país
se orientaron al
desarrollo de los pozos existentes (los descubiertos por la empresa estatal argentina)
ya que las inversiones de capital de riesgo fueron casi nulas: apenas 6 pozos exploratorios
mientras que
los pozos de hidrocarburos en desarrollo totalizaron 308 y los de avanzada 65”.

Esto ha sido posible de modo ‘democrático’ gracias al funcionamiento de los poderes públicos regidos
por el Consenso de Washington y mediante una serie de decretos y leyes nacionales y los programas
de privatización y desregulación de la economía
.

2. La violación de leyes y marcos reguladores

Ricardo De Dicco, Gustavo Lahoud y Federico Bernal dicen:

“Los aumentos sistemáticos de combustibles y tarifas de servicios públicos de la energía
aplicados en los años ’90 violaron el Régimen de Convertibilidad (Ley  23.928 de 1991) y los marcos regulatorios
de los segmentos gas (Ley 24.076 de 1992) y electricidad (Ley 24.065 de 1992).

Mientras tanto, los correspondientes al período 2002/06 son violatorios de la Ley  25.561 de Emergencia Pública
y Reforma del Régimen Cambiario (de 2002). O sea que la seguridad jurídica de los ciudadanos argentinos
ha sido violada con impunidad”.

También la comunidad de negocios en torno a las privatizaciones publicitó
“la expansión de la red troncal de gasoductos y de
líneas de energía eléctrica de alta, media y baja tensión para abastecer la población.
Pero eso
nunca tuvo lugar (en violación de los marcos reguladores),
pese a la captación de rentas extraordinarias (transferidas al exterior).

En el caso del gas natural, una parte de esas rentas extraordinarias se destinó a la construcción de gasoductos
para la exportación (en violación de la Ley de Hidrocarburos y del Marco Regulatorio del Gas por estar insatisfecho
el mercado interno).

Los permisos de exploración y concesiones de explotación hidrocarburífera adjudicados con la entrega de
las áreas centrales y marginales de las cinco cuencas productivas del país
violaron escandalosamente
la Ley Nº 17.319 de Hidrocarburos (de 1967). Por ejemplo, el artículo 34 señala que
una compañía petrolera puede ser titular de hasta 5 concesiones de explotación:
Repsol YPF es titular de 86.

Cabe destacar el caso de la prórroga correspondiente al yacimiento gasífero Loma de la Lata, en Neuquén,
violatoria del artículo 35 de la mencionada legislación que involucra al ex presidente Fernando De la Rúa,
a Jorge Sobisch como gobernador de Neuquén y a Alfonso Cortina como presidente de Repsol YPF S.A. (…)”.

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ octubre 2006
www.eldiplo.org

 

3. La instauración del saqueo de modo ‘democrático’

 

La Constitución de 1994 (artículo 124) transfiere el petróleo y el gas a las diez provincias que poseen yacimientos
de hidrocarburos pero que apenas componen el 15% de la población de Argentina. De este modo se desconoce
el 85% de quienes
financiaron su exploración, extracción e industrialización durante ochenta años. El gobierno de Néstor Kirchner
efectizó la provincialización a través de la Ley Corta o de Emiratos árabes.

 

El paso de la propiedad nacional del subsuelo a las provincias atacó la soberanía energética del país
y facilitó la entrega circunscribiendo el ámbito de decisión a satrapías proclives a entregar bienes comunes a las multinacionales.

También, en coherencia con su fundamental apoyo a la privatización de YPF cuando era gobernador de Santa Cruz,
Néstor Kirchner -como Presidente-
impone la ley de desgravación tributaria para los oligopolios petroleros y gasíferos con el falso justificativo de

hacer “más atractiva y competitiva la exploración de nuestro Territorio Nacional”, así explica motivos de ese proyecto
al presentarlo.

 

También esa exposición dice que el menemista Plan Argentina “ha dado resultados muy positivos en exploración”
y menciona –con entusiasmo y coincidencia- los decretos del presidente Carlos Menem 2.178 del 21-10-1991;

1.271 del 21-7-1992 y el 1.955 del 4-11-1994.

 

Salvador María Lozada aclara qué dispone la ley:

“Quienes
decidan aprovechar este plan continuista gozarán de desgravaciones del IVA y del impuesto a las ganancias;
de exención a la ganancia mínima presunta, además de la exención del pago de derechos de importaciones mineras.

 

La ley tampoco deja dudas de que al permiso de exploración le seguirá una posterior concesión de explotación,
como dice literalmente su artículo 4”.

 

Define otro posicionamiento gubernamental:

“La actuación de la autoridad pública en lo económico es un derecho de aquélla,
en cuanto
el bienestar y la prosperidad económicas son un contenido necesario e indispensable
del bien público, fin del Estado. Si tal bienestar no se produce espontáneamente;
si el esfuerzo y la iniciativa privada no son suficientes o engendran patentes injusticias
o riesgos
de corrupción y abusos, el poder público tiene el deber de adoptar
las medidas que sean necesarias para configurar un orden económico,
dirigir su desenvolvimiento y promover la justicia y el bienestar
.

 

Concretamente, al Estado le corresponde la realización de aquellas actividades vinculadas
a bienes instrumentales que llevan aparejado un poder económico tal que no es posible
dejarlas
en mano de personas privadas sin peligro para el bien común,
como claramente son las relativas a los recursos naturales y la energía
.

 

La provisión de energía, tanto como las fuentes y los recursos que la nutren,
en la sociedad contemporánea, constituyen esas actividades contenidas en la noción de servicio público.

Estos cubren
necesidades colectivas impostergables, cuya particular trascendencia y vital significación
los convierten en cometidos de interés general necesitados de procedimientos que aseguren
su satisfacción adecuada en todo momento.

 

La energía, como todos los servicios públicos, requieren un régimen jurídico
de derecho público,
diferenciado del derecho privado en el que reposan los prestadores de actividades no esenciales.

 

El servicio público requiere la aplicación de procedimientos y potestades típicos del derecho público”:

 

“Por último, pero no menos importante, allí donde
hay necesidades colectivas e interés público:

el fin de lucro,
esencial en las actividades y sociedades comerciales,

carece de relevancia y es decisivo que no se imponga
ni condicione la prestación del servicio (…)”.

 

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ abril 2006
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4. Los premios de los gobiernos K a las petroleras en vez de nacionalizarlas

Reciben subsidios multimillonarios y aprovechando la ley que transfiere a las provincias petroleras
arreglar con las transnacionales,
el principal yacimiento Cerro Dragón –mayormente en Chubut y parte en Santa Cruz-  concesionado
a Pan American Energy (propiedad de la británica British Petroleum y los hermanos Bulgheroni)
hasta el año 2017, diez años antes de su terminación se la prolongó hasta el año 2047.

Al igual que los gobiernos de Menem y De la Rúa, los de los Kirchner nos hacen pagar los combustibles del país
a un precio que tiene como referencia el del mercado internacional. Pero, además,

 


En consecuencia, cabe comprometernos –los de abajo-
con
las organizaciones sociales y políticas que luchan
por erradicar a distintas expresiones de
la impunidad sistémica
y con su articulación por reconocimiento del
denominador común en las políticas gubernamentales
a cambiar radicalmente.

 

Premisas e hipótesis

Con el diseño de la economía a favor exclusivo de las transnacionales y sus socios locales,
no puede haber bienestar popular ni desarrollo social.

1. Desertificación, desnacionalización y… pobreza e indigencia para la mayoría de los menores de Argentina por la sojización

El país resulta cada vez menos nuestro, más devastado, más hambreado:
¿de quiénes y para quiénes es el alabado crecimiento económico?

 

Fernando 'Pino' Solanas, referente del Movimiento Proyecto Sur, señaló a COPENOA que tanto los productores como
el Gobierno

esquivaron “al tercer protagonista: las multinacionales exportadoras que se quedan entre un cuarto y un tercio de la renta agraria”.

COPENOA comenta:

“El ex candidato presidencial por Proyecto Sur explicó que “el problema del campo es más complejo,
debe atenderse
la problemática de todos los productores del país. Necesitamos retenciones diferenciadas y
un Estado planificador que favorezca el desarrollo, no sólo de la pampa húmeda, sino de todas las economías regionales”
. (…)

 

Podrán abrir una Secretaría de Agricultura, aplicar retenciones diferenciales y reintegros,
subsidiar los fletes, convocar a un Consejo Federal Agropecuario, pero no se va a solucionar
el problema del reparto
si no se elimina al sector exportador como lo hicieron Canadá y Australia

con mecanismos similares a la ex Junta Nacional de Granos', sostuvo Solanas.

 

Agregó: “Los grandes jugadores en el negocio de la soja y de la cadena agroindustrial
son las multinacionales
como Cargill- Monsanto, Bunge & Born, Dreyfus, Aceitera General Deheza, Vicentín,
que son los que exprimen a los pequeños productores”
.

 

 ‘Pino’ Solanas explica cómo los súper beneficios de la “agricultura sin agricultores” son cosechados
por
las exportadoras que figuran entre los mayores operadores del mundo:

 

 

“Para ser más claros, la cerealera le dice al productor que tiene que pagarle al Estado por 250 dólares,
cuando en realidad está pagando 200.
En un año, estamos hablando de cifras que pasan los US$ 3.500 millones”.

 

Añadió: “No sólo eso, además tercerizan a Uruguay exportaciones para pagar menos impuestos.
Son manejos que tienen que ser investigados (…)”.

 

Fuente: www.argenpress.info

Política
Buenos Aires, República Argentina
Martes 8 de abril de 2008
Edición Nº 2045

 

2. El gobierno-Estado mirando por despojar a la diversidad popular para enriquecer a los grandes capitales

Ante la extraordinaria oportunidad abierta a fines del año 2001 de romper con la estafa de la deuda pública,
el gobierno de Néstor Kirchner

“deja pasar la ocasión de un cambio importante, de una cesura o corte históricos y
omite los grandes planteamientos en los que puede hacerse fuerte;
los cuestionamientos de principio sobre la legitimidad y exigibilidad de importantes segmentos
de la presunta deuda; el rechazo ‹ in limine › de la pretensión de muchos de los acreedores”.

 

Salvador María Lozada prosigue:

“Quedan así
voluntariamente cancelados, por el propio país beneficiario, los cruciales capítulos de invalidez constitucional
de la deuda, de su rechazo en los términos de la doctrina de la Deuda Odiosa, de la posible aplicación de

la doctrina Espeche Gil, del examen de los diversos segmentos de un endeudamiento que es plural y

heterogéneo
y lo último pero no lo menor, del escrutinio severo de
las gravísimas responsabilidades ético-jurídicas habidas en esta materia crítica”.

 

Advierte:

“La deuda externa nunca fue arreglada; ni entonces ni después.
Nadie quiso hacerlo: ni el poder ejecutivo ni las cambiantes mayorías legislativas.
Se siguió
avanzando sin cuidado en el endeudamiento y en las viciosas negociaciones
-alegremente proclamadas como exitosas- con el FMI, como si la Constitución no existiera.

Pero la Constitución existe y la deuda externa carece de validez constitucional
mientras
no sea arreglada por el Congreso, cosa que en ningún momento ha sucedido (…)”.

 

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ marzo 2004
www.eldiplo.org

 

 

En nombre de honrar la deuda o bajo la amenaza de ser despojados por las potencias acreedoras, nuestros ‘representantes’
de los poderes Ejecutivo y Legislativo entregaron nuestros patrimonios e ingresos.
Nos quitaron
las empresas altamente rentables y los servicios públicos.
Pisotearon nuestra seguridad jurídica violando hasta nuestros derechos más básicos.
Nos recortaron salarios y jubilaciones e incrementaron la presión tributaria sobre nosotros: los oprimidos,
mientras los opresores eran liberados de todo impuesto.

 

Esas políticas de ajuste para ‘luchar contra el déficit fiscal’ implicaron desmantelamiento de la educación y la salud públicas,
aumento de la pobreza y de la desigualdad e injusticia social.
Con el gobierno K
esa política, en acuerdo con el FMI, de transferencia creciente de fondos públicos hacia la gran burguesía financiera global
en concepto de ‘acreedora’ se la denomina de desendeudamiento y la acción de liquidar el Estado social designada con

el nombre de ajuste, que asustaba, ha sido sustituido por logro del ‘felizmente alto’ superávit fiscal.

 

Pero en el 2007, la deuda externa –tanto la pública como la privada- aumentó en 14.435 millones de dólares.
Hubo ese fuerte salto en el endeudamiento porque sirvió para
cancelar vencimientos,
se incrementó la mitad de deuda ajustable por inflación interna,
se engrosaron las reservas y los subsidios al polo de privilegio.
Este año también será para financiar el tren bala….Las obras se financian con nueva deuda
por US$ 3.900 millones
.

 

Durante el enfrentamiento con una parte del campo que le importa,
el Gobierno –a través de Lousteau- firmó
la convalidación del plan de financiamiento de
una de sus principales prioridades en contra del bienestar popular.

 

También contra el bienestar popular y durante ese enfrentamiento,
se aprobó la ley que otorga ventajas impositivas a los llamados ‘inversores’
pero son los saqueadores legalizados y legitimados por ‘nuestros representantes’.

 

Las privatizadas nos roban, enferman, degradan el medio ambiente, matan y encima,
los poderes así establecidos se burlan
enganchándonos con el siguiente título en términos futboleros:

 

“Argentina va empatando con el CIADI”

 

Entre las demandas de las privatizadas y los bonistas (42 en total)
el número por juicios asciende a casi 14 mil millones de dólares,
sin sumarle
los reclamos en los que no hay un monto determinado (ni siquiera de inversión)

lo que puede elevar la cifra a unos 20 mil millones de dólares (Clarín 6-4-08).

 

El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a las Inversiones (CIADI)
es una dependencia del Banco Mundial, programador e impulsor de las privatizaciones.
Su carácter de organismo de arbitraje lo fijan los tratados bilaterales de inversión que

en la Argentina son 54.

 

Alfredo Eric Calcagno y Eric Calcagno (en junio de 2005) señalan:

 

“Según el tratado de creación del CIADI, sus arbitrajes tienen valor de sentencia firme.
Pues bien: en la legislación argentina, las sentencias firmes de primera o segunda instancia
están sujetas al control de constitucionalidad.

 

Por otra parte, los arbitrajes del CIADI están plagados de aberraciones jurídicas:

a)     no hay ley aplicable pues sólo se consideran algunos principios del derecho que
no se especifican;

b)     varios de los árbitros son abogados de las empresas en otros juicios del CIADI;

c)     cualquier nacional de un país contratante puede llevar a un Estado a un arbitraje,
aunque sólo tenga el 1% de la empresa litigante;

d)     no se cumple con la obligación de agotar –antes- la instancia administrativa y judicial local;

e)     las empresas invocan perjuicios causados por la devaluación, cuando la fijación del valor
de la moneda es una atribución del Estado soberano, que no genera derechos a favor de nadie;

f)       se aplica la cláusula de la Nación más favorecida, por la cual el inversor puede invocar
disposiciones de un tratado diferente con otro país”.

 

Aclaran:

 

“Los litigios judiciales se pueden encarar con tácticas de consentimiento o de ruptura.
En el primer caso,
se respetan las reglas establecidas y dentro de ellas se enfrentan acusación y defensa.
En cambio, en los procesos de ruptura no se aceptan las premisas que propone el adversario
y se cuestiona al juez, a la legislación, al procedimiento o al hecho que se juzga. (…)

 

La táctica ‹‹de ruptura›› no es contradictoria sino coadyuvante y llegado el caso podría ser supletoria.
Comienza por
demostrar que el sistema conformado por ‹tratados de inversión-CIADI› es inconstitucional como
método de arbitraje para Argentina.
Ya que la adhesión de Argentina al CIADI fue publicada en el Boletín Oficial del 2-9-1994 pero pocos días antes,
el 24-8-1994 entraba en vigencia la nueva Constitución Nacional cuyo artículo 75 inciso 24 especifica que
es el Congreso
quien debe “aprobar tratados de integración que deleguen competencia y jurisdicción a organizaciones supranacionales”. (…)

 

Por tanto, la Ley Nº 24.353 de adhesión ya era insuficiente para que el Estado delegara jurisdicción:
era indispensable que se sancionara otra ley con los recaudos del art.75 inc.24. Como ese acto nunca se efectuó,
cualquier arbitraje del CIADI con respecto a Argentina es nulo. (…)

 

También son nulos los tratados sobre inversiones en la parte que establecen
la “delegación de competencia y jurisdicción”.
En derecho,
las cláusulas de un tratado internacional (sin jerarquía constitucional) no pueden prevalecer por sobre
un artículo de la Constitución Nacional: se extinguen en cuanto entra en vigencia el artículo constitucional
que las contradice.
El art.27 de la Constitución Nacional establece que los tratados “deben estar en conformidad con

Los principios de derecho público establecidos en esta Constitución”.

 

Los tratados de inversión duran 10 años, plazo que está cumplido en casi todos los casos;
si no se denuncian, se prorrogan de modo automático. (…)

En este contexto, es urgente denunciar esos convenios que no son instrumentos de desarrollo,
sino de extorsión”. Agrego: son instrumentos que desvalijan y empobrecen aún más al país y a nosotros.

 

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ junio 2005
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El gobierno de Néstor Kirchner no los denunció –como hizo el gobierno de Evo Morales en Bolivia-

ni eligió
la táctica de ruptura con el CIADI sino la de consentimiento

y por lo tanto, delegó la soberanía de Argentina y la somete –sin respetar nuestra Constitución- a un arbitraje
que adquiere validez en la medida que es reconocida su jurisdicción por el país acusado.

 

Aún más, tuvo la oportunidad histórica de rescindir los contratos de concesión con las privatizadas
por la gravedad de las fechorías e irregularidades cometidas pero los renovó e hizo todo lo posible
para la continuidad de Aguas Argentinas dominada por la empresa francesa Suez.

 

Aguas Argentinas

 

 

Pero somete a juicio a Argentina en el CIADI aun cuando el Banco Mundial es parte del consorcio y juez.

 

Como vemos los gobiernos K no tienen nada de popular y nacional, necesitamos apropiarnos de:

 


“El poder público o  el deber de adoptar
las medidas que sean necesarias para configurar
un orden económico,
dirigir su desenvolvimiento y promover la justicia y
el bienestar”
al decir de Salvador María Lozada.

Se trata de construir la soberanía económica comenzando
mediante la ruptura con:

-el FMI, el BM, el BID y todo el mecanismo de eterno endeudamiento-
desendeudamiento para hundirnos cada vez más en subdesarrollo;
-el sistema compuesto por tratados de inversión-CIADI;
-el sometimiento a la economía que nos imponen
las corporaciones imperialistas
que se han apoderado de la totalidad de condiciones y
medios de producción, trabajo, educación, salud…
sin invasión militar gracias al PJ, la UCR, el Frente Grande,
la CGT y la ultraderecha.

Es constituir otro Estado sobre la base de la unidad de
voluntad popular
de puesta en práctica de los proyectos de organizaciones sociopolíticas (sostenidos por sus luchas) acerca de
transformar
en realidad concreta a la independencia económica del país;
el manejo integral del territorio de Argentina e infraestructura
socioeconómica
acordes con dignificar la vida de todos los de abajo;
la democracia real y efectiva de los poderes y
espacios públicos, etc.