Conflictos
Abril 2008

Noviembre 2007
Diciembre 2007
Febrero 2008
Marzo 2008

ENFOQUE / ORGANIZACIÓN
UNIDAD

 


 


Enfoque  ((VOLVER))

De cómo el capitalismo mundializado destruye las condiciones de vida-desarrollo y hambrea

 

Los Kirchner nos aferran al capitalismo como la única alternativa posible pero:

 

1. Las cosechas récord ocultan “la planificación de la miseria” prevista por Rodolfo Walsh

 

“En los complejos agroalimentarios que reemplazaron
las explotaciones tradicionales(…)
el aumento de la producción tiene lugar bajo la presión
de la búsqueda de ganancias a corto plazo.

 

Una vez embarcados en la competencia mundial,
los complejos agroalimentarios requieren cada vez más
fertilizantes químicos, pesticidas y nuevas tecnologías
para seguir siendo rentables”.

 

Jaime Massardo destaca en enero del año 2000:

 

“La explotación de la tierra de América Latina dentro de las condiciones de competencia generadas
por la mundialización,
trae aparejado un costo altísimo para el medio ambiente, que se traduce,
en primer lugar, en una deforestación masiva. De los 998 millones de hectáreas de bosques en 1970,
sólo quedaron 958 millones en 1980, 919 en 1990 y 913 en 1994, es decir que cada año se hacen humo

3 millones y medio de hectáreas. Pérdida forestal que representa más del 60% de la superficie talada del
planeta en su conjunto. (…)
La destrucción de la selva amazónica se estima actualmente en 5,8 millones de hectáreas por año.
Avanza año a año, y los estudios científicos no garantizan el ciclo de 25 a 30 años para su generación necesaria.

 

A tales estragos se agregan los que provoca la erosión. En los años 60, la padecieron 210 millones de hectáreas,
es decir el 10% del territorio total latinoamericano. Pero como –el especialista Nicolo Gligo escribe- “los estudios sobre la erosión
son cada vez más escasos, quizá para eludir la confrontación con cifras catastróficas”
.

En Argentina, la investigación de un 80% de la superficie mostró que la erosión afecta al 31% y en México
alcanza al 85% del territorio nacional. (…)

 

Por añadidura,
la pesca alcanza 10,5 millones de toneladas, lo cual compromete las reservas. (…)
También, la mundialización destruye la biodiversidad terrestre”.

 

Señala cómo el capitalismo mundializado

 

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ enero 2000
www.eldiplo.org

 

 

En julio de 2004, Walter Alberto Pengue denuncia la explotación irracional de las corporaciones imperialistas
desde principios
del siglo XX ejemplificando con La Forestal “que degeneró enormes superficies aún irrecuperables y abrió paso
a la expansión de especies de menor valor que el quebracho, como el vinal. Cuando se retiró,
sólo quedaban un ambiente deteriorado e innumerables pueblos signados por el abandono y la pobreza.

 

Un pasivo ambiental
que todavía no se sabe reconocer cabalmente. (…)

Hoy-en Argentina- el desmonte se efectúa a una tasa de 30.000 hectáreas por año y continúa”.

 

Plantea en julio de 2004:

“Es necesario preguntarse por qué, cuando se habla de alcanzar la meta de los “100 millones” de toneladas de granos,
se elige semejante cifra y no otra.
¿De dónde se obtendrán las tierras para alcanzar tal objetivo? ¿De los desmontes? ¿Por qué la preocupación
por darle una falsa sustentabilidad a ese modelo?
¿Cuál es el costo
en mayores cargas de agroquímicos, energía y materiales para ‘dominar’ estos ambientes?
¿Qué impactos tendrán sus aplicaciones?
¿A qué costos ambientales y sociales?
¿Cuál es el aporte al beneficio “real y tangible” de toda la sociedad?

¿Qué mejoras locales y regionales –a título social y no sólo conservacionista- se lograrían?

 

¿Qué efectos producirá la pérdida de los distintos servicios ambientales de los ecosistemas a transformar?

¿Por qué en lugar de seguir incrementando los volúmenes de materias primas no decidimos
de una vez (…) poner el máximo valor agregado a cada uno de los productos alimenticios diferentes,
en lugar
de mantener el engaño de creer que con la sola “potencialidad de nuestras ventajas comparativas”
resolveremos los problemas?

 

Argentina debe dejar de ser un granero para devenir el supermercado de los productos que su población
y el mundo demandan.

 

Continuar sistematizando diferentes ecorregiones sin objetivos nacionales, sin discutir las formas de uso
y tenencia de la tierra, ni cómo y para qué es necesaria la reforma agraria
(…) son asignaturas pendientes”.

 

Propone en julio de 2004:

“La deforestación para prácticas agrícolas no es la única alternativa viable para las áreas que están siendo sistematizadas.
Es preciso
reconocer –e incluir en los cálculos nacionales- el importante servicio ambiental que los bosques aportan.
Mediante prácticas racionales de aprovechamiento –utilizando normativas internacionales de certificación forestal-

el bosque es “buen negocio”.

 

Además de los productos forestales madereros certificados y de su excelente precio en el mercado internacional,
pueden ser aprovechados los productos forestales no madereros que incluyen productos alimenticios, farmacéuticos,
aromáticos,
bioquímicos, fibras, aceites esenciales, toxinas, forrajes, uso ornamental y más.

 

Estos recursos son una herramienta importante para avanzar hacia la sustentabilidad, requiriendo medidas concordadas
para aprovechar su potencial.
Sosteniendo el bosque nativo se resguarda a los pobladores y a las economías locales y se contribuye
a un desarrollo regional sustentable con inclusión social, a diferencia de los grandes latifundios vacíos
que requiere la monocultura (…)”.

 

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ julio 2004
www.eldiplo.org

 

 

 

2. “La agricultura con agricultores implica “un nuevo proyecto nacional

 

“Por una agricultura con agricultores.
Tierra, trabajo y equidad,
hacia un nuevo proyecto nacional”

fue
la consigna del Congreso Nacional y Latinoamericano sobre Uso y Tenencia de la Tierra,
llevado a cabo en Buenos Aires el 30 de junio y el 1 de julio de 2004.

 

Pedro Cerviño, coordinador general del Congreso, expresó:


El tema de la tierra es el principal problema estructural que padece hoy el productor agropecuario,
por eso se llamó al Congreso, cuyo eje de debate fue la concentración de la propiedad
de la tierra,
en particular su extranjerización y la expulsión de miles de empresas familiares agrarias:
entre 1988 y 2002 desaparecieron más de 103.000 productores.

 

Nuestra intención fue tratar de forzar que este tema aparezca en la agenda pública,
que
lo asuman funcionarios del gobierno y que lo tomen las asociaciones que representan
los distintos niveles del campo”.

 

Martín Latorraca, Maximiliano Martínez y Hugo Montero señalan en agosto del año 2004:

 

“No hay dudas de que las demás asociaciones de campesinos tomarán nota de estas inquietudes,
pero,
con respecto al gobierno de Néstor Kirchner, el interés manifestado por un evento de esta importancia
fue mínimo. Apenas se acercaron el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde y
el subsecretario de Agricultura, Claudio Ernesto Sabsay. En cuanto a los medios de comunicación,
la gran mayoría brilló por su ausencia. (…)

 

Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), ante productores
de
Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Perú, Colombia, Bolivia y Chile -en su discurso inaugural-
afirmó:

 

“Hace cuarenta años que se dejó de discutir sobre la tierra, sobre su uso y tenencia.
Hay que retomar el camino de democratizarla como una de las acciones pendientes
para terminar
con la inmoralidad del hambre en este país
. No hay que pagar la deuda externa y
el superávit fiscal debe ser destinado a recuperar el mercado interno, mediante
políticas concretas que promuevan la equidad distributiva
.

 

Es un momento de inflexión para girar hacia un cambio o seguir consolidando
el modelo
que dio paso a la ignominia del hambre en un país que tiene todo para evitarlo
”.

 

Martín Latorraca, Maximiliano Martínez y Hugo Montero informan que

“en el encuentro se destacaron elementos centrales del contradictorio presente del campo argentino:

 

 

Los participantes de las ocho comisiones de trabajo acordaron en que la principal necesidad
que aparece hoy en el escenario del campo es la construcción de una fuerza representativa
en lo político y gremial:
“Existe una gran expectativa alrededor de la necesidad de organización, de algo que
represente al conjunto.
En todas las comisiones surgió la necesidad de trabajar para contar con
una representación en ese sentido, porque necesitamos una fuerza que gremialmente
nos contenga y que políticamente pueda expresar todo lo que estamos sintiendo
,
explicó Cerviño.

 

Entre las resoluciones finales sobresalieron las que impulsan un cambio radical,
en la situación de los pequeños productores: necesidad de un control legislativo eficaz,
de una reforma agraria,
de un proyecto moderno de colonización y de frenar la extranjerización y concentración de tierras;

Rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), definida como una propuesta económica
que pone en peligro la subsistencia del campo argentino y exigencia de un gravamen a las tierras improductivas.

 

También se acordó que es prioritaria la coordinación y articulación entre las organizaciones de productores
de toda América Latina,
sumidas en una problemática similar.

 

Otro de los debates fue el suscitado por los representantes de los pueblos originarios,
que denunciaron un presente de penurias y atropellos constantes, ante la indiferencia de gran parte de la sociedad.

 

“Los pueblos originarios somos hijos de la tierra, que para nosotros es sagrada.
Por eso
afirmamos que no somos dueños de la tierra sino parte de ella; que no la queremos para
explotarla sino para convivir con ella, para trabajar cuidando la naturaleza con un desarrollo equilibrado
para el bienestar común de la humanidad, bajo el principio de trabajo, producción y equidad”
,

sostiene el documento elaborado por los miembros de las comunidades presentes.

 

La suspensión de los trámites de desalojo en curso,
el reingreso de los que ya fueron desalojados y la reivindicación histórica de restitución a las comunidades
de los territorios vendidos o transferidos a terceros, fueron las resoluciones acordadas en asamblea.

 

Eduardo Buzzi reconoció que “ahora es momento de organizar una fuerza que sea capaz
de
poder exponer esta realidad y hacerla avanzar hacia los objetivos que nos hemos propuesto”.

 

Martín Latorraca, Maximiliano Martínez y Hugo Montero explican en su nota en qué consiste la concentración
y desnacionalización territorial, quiénes son los beneficiarios y cómo se originó por contrarreforma agraria,
también se refieren al remate de la Patagonia.

 

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ agosto 2004
www.eldiplo.org

 


El capitalismo es cada vez más reinado (no democracia)
de oligopolios transnacionales y transnacionalizados
sobre la vida,
la producción, el trabajo, las culturas de los de abajo
y es posible por nuestra concentración en lo sectorial
e inmediato.

 

 


Organización  ((VOLVER))

De los de abajo ante el crimen del hambre en un país productor de alimentos


Los gobiernos K no se responsabilizan por:

“Una agenda de alimentación que tiene implicancias directas
sobre la sociedad y sobre la capacidad de acción de acción
del sistema de salud.

Una política de alimentos seguros y suficientes constituye
un componente decisivo de las prácticas de salud pública”
sostiene el doctor Daniel Maceira.

Algunos aportes para asumir esa responsabilidad:

1. Planteo del problema y criterios para solucionarlo

Daniel Maceira –Director del Programa de Salud del Centro de Implementación de Políticas Públicas
para
la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) e investigador titular del CEDES-
en su nota “La salud entra por la boca”
(Clarín//Opinión//7-4-08) continúa:

En línea con esta prioridad, el Programa de Salud de CIPPEC analizó la última Encuesta Nacional de
Nutrición y Salud de la Nación y los esfuerzos nacionales desde la recuperación de la democracia
para
resolver este problema y reducir la brecha de posibilidades de desarrollo entre grupos de ingreso.
De acuerdo con los datos oficiales, la situación nutricional de nuestra población
presenta contundentes inequidades
.

En efecto, la población con bajo peso muestra una brecha de hasta 3 veces entre la provincia
que se encuentra en mejor situación relativa (Chubut con 2,9%) y la ubicada en condiciones más desfavorables
(Misiones con 7,7%).

Respecto a la desnutrición crónica, la diferencia también se triplica (Río Negro con 2,2% frente a Santa Fe
con 6,3%).
Sin embargo, si se analiza la desnutrición aguda, la brecha es aún más profunda, multiplicándose por 9
(Santa Cruz con 0,4% y Formosa con 3,6%).

La diferencia en términos de población con problemas de obesidad es de hasta casi 9 veces
(Chaco con 1,9% y Santa Fe con 8,6%) y muestra una problemática particular y cambiante
en la relación entre pobreza y calidad de alimentos.

Por último, la prevalencia de anemia sigue siendo un problema nutricional significativo,
sobre todo en el norte del país,
donde se concentran los mayores índices de mortalidad infantil, mortalidad de niños de
uno a cuatro años, mortalidad materna, población con Necesidades Básicas Insatisfechas
y población sin cobertura.

Este diagnóstico confirma que la problemática del hambre es un determinante clave
de la salud
,
reflejo de inequidades distributivas y puerta de entrada de otras afecciones. Para ello,
es importante revisar la pertinencia y la eficacia de las políticas y programas alimentarios
implementados durante los últimos años.

La calidad nutricional de las prestaciones sigue siendo inequitativa, dispersa y con limitada capacidad de incidencia.
Además, los alimentos de bajo costo -generalmente involucrados- no mejoran cualitativamente
la situación nutricional.

Ante la desigual e inadecuada distribución de alimentos, la política pública tiene
la función de identificar y resolver
los problemas de salud de la población
, especialmente de la más vulnerable,
en el contexto de condiciones ambientales desfavorables”.


2. Movilización para que los de abajo construyan voluntad política de resolverlo   

El Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo en su comunicado de prensa
El Hambre es un Crimen”  
convoca
a través de las palabras de
Alberto Morlachetti.

El coordinador nacional expresa:

El Hambre es un crimen. Hay que detenerla. Sí o sí.
Porque en nuestro país no faltan ni alimentos, ni platos, ni madres, ni médicos, ni maestros,
faltan en cambio
la voluntad política, la imaginación institucional, la comprensión cultural y
las ganas de construir una sociedad de semejantes
que asegure a nuestros hijos las oportunidades vitales para que puedan crecer con dignidad.

Es imperativo terminar con un sistema económico -que en la mayoría de los casos- no da hijos sino hambre,
que no da futuro sino Paco, que talla caricias olvidadas en cuerpos olvidados.

Niños hermosos nacen a la muerte aunque ya todos sepamos que la infancia es
el principal recurso natural no renovable de nuestro país,
ya que la mayoría de las capacidades humanas quedan -de alguna manera- determinadas
durante los primeros años de vida
cuando los niños están haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos.


 

La infancia es por lo tanto la gran oportunidad de la sociedad
para mejorarse a sí misma
en lo biológico, en lo cultural, en lo económico, incluso en lo político.
La infancia es el terreno más fértil para sembrar inteligencia,
trabajo, creatividad, justicia y democracia.


Sin embargo, los niños se nos mueren de hambre por decenas cada amanecer.
Se nos mueren ‹acabaditos de nacer› mientras los padres lloran por los días hermosos, cuando la vida era azul.

Sin una infancia sana, amasada y entera es impensable una Argentina mejor.
Porque un país que mutila a sus niños es un país que se condena a sí mismo.

¿Cuánto tendrán que andar nuestros hijos pobres, para no morirse de hambre,
como goteras vivas que desangra las estrellas? Entre dolores y silencios
hay una calle
por donde marchan los niños hacia una primavera que se domicilia
en los extremos del viento borrando de los calendarios la contribución de sangre a la acumulación capitalista.

Pero nuestros PIBES vencerán porque son el golpe temible de un corazón no resuelto: Con ternura y airosos como alas”.

La Campaña 2008 contra el hambre inexplicable se ha de lanzar el día 18 de Abril en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
en la Parroquia Santa Cruz -Estados Unidos 3150- a las 13 hs.
Posteriormente, proseguirá en las distintas ciudades del país finalizando, meses después, con una Marcha Nacional
que atravesará territorios e imaginarios para terminar definitivamente con el hambre que nos avergüenza.

Invitamos a que hagan llegar su adhesión y compromiso, vía correo electrónico o postal,
a chicosdelpueblo@pelotadetrapo.org.ar o a Uruguay 209 de Avellaneda, Código Postal 1870, Provincia de Buenos Aires.

 

Fuente: Agencia de Noticias Pelota de Trapo
resumen_agencia@pelotadetrapo.org.ar

27-3-2008

 

3. Propuesta de autoproducción de alimentos

 

“La triste paradoja que enfrenta el otrora conocido
‹granero del mundo›
es que ya no puede alimentar a su propia población.

 

El hambre y la desnutrición que sufre gran parte de la humanidad
tiene relación directa con la forma en que se producen y distribuyen los alimentos,
el acceso social a los mismos y la regresiva distribución del ingreso”.

 

En agosto de 2002, Walter Alberto Pengue opina:

“El asistencialismo
y clientelismo político que trajo aparejado en su momento el reparto de las recordadas caja PAN
(Plan Alimentario Nacional),
reproducidos ahora en inorgánicos programas de distribución de alimentos, no atacan ni solucionan
siquiera en parte las causas del problema. Al contrario, suman nuevas dependencias e inconvenientes. (…)

 

Muchos de los programas asistenciales enfrentan otra restricción:

la de respetar la dignidad del que recibe. Los nuevos pobres han sido trabajadores y se siguen reconociendo como tales.
En un país donde la tierra y el trabajo aún se hallan disponibles es fundamental canalizarlos y protegerlos.

Con una mínima
ayuda estatal, cada argentino puede producir sus propios alimentos, de manera sustentable,
tanto en el campo como en las ciudades.

 

Existen modelos productivos agroecológicos que superando la asistencia alimentaria
se convirtieron en ejemplos de autoproducción y generación de excedentes comestibles de calidad y
sanidad indiscutidas.

En Cuba, los procesos de transformación de la agricultura permitieron, luego de la década de los ’90,
casi duplicar su producción, reduciendo a su vez a la mitad el consumo de insumos externos.

 

Este planteo,
al igual que el de la agroecología, se funda en las experiencias productivas de la agricultura ecológica,
para elaborar propuestas de acción social colectiva,
que enfrentan a

 

la lógica depredadora del
modelo productivo agroindustrial dominante, para sustituirlo por otro que
se oriente a la construcción de una agricultura socialmente justa, económicamente viable
y ecológicamente sustentable.

Con el mismo objetivo, las ferias ecológicas que se organizan y expanden en todo el sur de Brasil,
configuran un espacio de recuperación donde campesinos y consumidores forman una asociación basada
en principios éticos y solidarios,
proporcionando a su vez autonomía y autoestima al agricultor y mejores condiciones de calidad y precio
para el consumidor.

 

En Argentina,
los sistemas de autoproducción de alimentos son impulsados por un grupo de técnicos agrícolas consustanciados
y comprometidos con una situación que, si bien ha explotado en la cara de muchos ciudadanos, no es novedosa:
la de sostener, mediante la búsqueda de la seguridad alimentaria, al segmento más desprotegido de la sociedad
(indigentes, niños y ancianos).

 

Esta iniciativa ha tomado cuerpo orgánico en la última década, a través de un programa del INTA
(Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria): el Prohuerta. (…)

 

Evidentemente, programas de esta envergadura necesitan generar una masa crítica de insumos (especialmente semillas),
generalmente variedades hortícolas
cuyas principales características deben ser su rusticidad, plasticidad de comportamiento y niveles de producción
media adaptables a las diferentes condiciones agroclimáticas de las regiones argentinas.

 

La sanidad de las mismas es clave para su sostenibilidad en el tiempo y su reproducción.
Pero la demanda creciente de estos insumos puede hacer que se llegue rápidamente a un cuello de botella
que, dada la fragilidad institucional en que se desarrolla el programa, lo vuelva insalvable sin un apoyo
o subsidio importante. (…)

 

A pesar de estos alentadores resultados, en lugar de recibir mayor apoyo oficial, los Prohuerta sólo han percibido
este año
un 7% de la partida acordada, lo que implica prácticamente la parálisis del programa”.

 

Walter Alberto Pengue destaca que proyectos de esta índole:

 

·         “tienen relación estrecha con una metodología de participación
directa y activa de gran cantidad de agentes multiplicadores que trabajan a nivel local,
motivados por
y motivadores del funcionamiento del programa en la población base (…)”;

 

·         “no necesariamente se ciñen a la búsqueda o el sostenimiento de comunidades para
la resolución exclusiva del ( o paliativos al) problema de la desnutrición:
al incorporar conocimiento productivo,
proveen además
una nueva capacitación, un conocimiento que puede ser aprovechable
para la asociación y la producción comunitaria y constituir una salida comercial a nivel de
microemprendimiento, del mismo modo las ferias ecológicas que pueden integrarse en
nuevas redes
de comercialización, obteniendo o siendo abastecidas de otros tipos de financiamientos,
nuevas formas de organización y de trabajo, generando una economía solidaria…”.

Fuente: Le Monde Diplomatique/ el Dipló/ agosto 2002
www.eldiplo.org

 

 


El capitalismo es la organización política, económica,
social, cultural e ideológica
para
el alto y constante crecimiento lucrativo de oligopolios
globales que consiguen ese objetivo por superexplotación
de los trabajadores y la naturaleza de modo que acabar
con el hambre
exige la unidad de voluntad de la diversidad popular
de constituir gobierno y Estado que reestructure
nuestro país y nuestra sociedad.

 


Unidad  ((VOLVER))

De los de abajo contra la ocupación devastadora y catastrófica

 

El sistema capitalista mundializado amenaza de extinción a la humanidad o al menos la fuerza a sufrir desgarradoramente
por hambre, enfermedades, sed e inseguridad jurídica o violación de todos los derechos de su condición
de personas y pueblos.

 

Su modo de producción ataca la subsistencia básica de las poblaciones por:

 

1) Privación o restricción del acceso a los alimentos


Ocupa países y continentes enteros con sus monocultivos expulsando a campesinos, pueblos originarios, trabajadores rurales y

productores pequeños, medianos. Su objetivo es optimizar el lucro en el mínimo plazo posible de modo que
destruye la diversidad de alimentos producidos por un pueblo y lo obliga a importar a precios altos.

 

Recuerdan en marzo, Cristina Fernández expresó reconocimiento a las tropas argentinas -que ocupan Haití- por contribuir
a la ‘paz’ con crecimiento económico. En abril sabemos del estallido popular contra los precios de los alimentos, contra
la misión de ‘estabilización’ Mi
nustah de la ONU y por el  retorno del ex-presidente Bertrand Aristide.

 

Haití, anteriormente a esa ocupación, era autosuficiente y satisfacía las necesidades alimentarias de su población.
En la actualidad importa más productos alimenticios que cualquier otro producto.
Utiliza
alrededor de 80 % de sus ingresos de las exportaciones sólo para pagar importaciones de productos alimenticios
.
Pero es uno de los países más pobres del mundo. El 80 por ciento de su población vive con menos de dos dólares por día,
y se ubica en el puesto 150 de 177 en el Índice de Desarrollo Humano que es medido por Naciones Unidas.

 

Argentina ya importa parte de sus alimentos debido al modelo de soja transgénica y este aumento de precios
se refuerza
por el caro transporte en camiones, por los altos valores especulativos del petróleo y de los otros commodities,

por su conversión en agro combustibles, por el manejo económico de Argentina
de financistas y de los grandes exportadores e hipermercados sobre la agricultura industrial, etc.

 

2. Destrucción de las condiciones de vida, producción y trabajo

La mega minería a cielo abierto destruirá los Andes, sus fuentes hídricas y envenena con cianuro las aguas.

 

Susana Merino (especial para ARGENPRESS.info) se refiere a esta devastación que, a la vez, implica
superexplotación laboral, dice:


Desde las montañas mexicanas hasta el extremo sur de nuestra Tierra del Fuego,
la nueva fiebre del oro y de algunos otros metales codiciados por
la proverbial voracidad del hemisferio norte está sembrando la destrucción de los territorios
y de los pueblos que los habitan.

Un verdadero tsunami aceptado, tolerado y hasta incentivado
por los gobiernos
de todos los países andinos y centroamericanos.

 

Basta leer, aunque fuere someramente las leyes de promoción minera para descubrir
en ellas la más absoluta indiferencia por los predecibles estragos ecológicos y económicos
que desde hace ya más de una década vienen desencadenando y
advertir que
ningún beneficio les ha sido retaceado a los inversores mineros en detrimento y perjuicio de los habitantes locales (…)”.

 

Advierte:

 

“Los informes de la actual industria minera exigen
el debilitamiento de los derechos laborales y el amordazamiento de los movimientos sociales
como requisitos
para que prosperen sus proyectos mineros tanto en México como en otros lugares.
La 'estabilidad política' que reclaman las empresas en su mayoría canadienses
no es la estabilidad social
sino que se trata del control con mano dura de los movimientos sociales,
de la militarización del campo y del desplazamiento de las comunidades locales
como se vienen dando en aquel país para permitir la implementación y
la protección de las inversiones corporativas (…)”.

 

Fuente: www.argenpress.info
Opinión
19/12/2007



 

Pero el arrasamiento se profundiza mediante infraestructuras.


Hernán Scandizzo y Marcelo Maggio (BIODIVERSIDADLA - MORENO) aclaran:


 

La insaciable expansión de las grandes empresas mineras en Chile y Argentina,
ha desencadenado una ola de proyectos hidroeléctricos en el sur de ambos países
que,
con el argumento de proveer energía a la población,
alimentarán las enormes necesidades de agua y electricidad de la megaminería,
invadiendo zonas protegidas y poniendo en riesgo
las actividades agropecuarias y el medio ambiente en general.

La industria minera en Chile, sector en expansión, consume el 40% de la electricidad
que se genera en el país.
La actual crisis energética que atraviesa y las perspectivas de profundización
del modelo extractivo requieren miles de megavatios.

 

En ese contexto,
la construcción de más de una veintena de centrales hidroeléctricas en
los caudalosos ríos sureños aparece como alternativa.

 

En Argentina, el desembarco minero a lo largo de los Andes -iniciado en la década del '90-
también exige una ampliación de la torta energética, y
represar el sur aparece como una opción en los despachos gubernamentales.

 

El impacto en las poblaciones locales, valles productivos e incluso áreas protegidas de la Patagonia,
así como la unilateralidad de los beneficios económicos, quedan fuera de la agenda de ambos Estados.

“Se ha dado una imagen colectiva de necesidad de energía.
Preguntemos quién necesita la energía, si realmente la población,
la gente que está en las casas o la gran minería”
, plantearon Alvaro Gianinni y Magdalena Pavez.
Viven
en Palena, X Región de Chile, y se oponen al avance minero en su provincia y
a la construcción de la represa La Elena en Corcovado (Chubut, Argentina),
que afectaría la cuenca binacional del río Corcovado-Carrenleufú.

 

“En la provincia de Palena
no hay energía suficiente para llevar a cabo proyectos mineros,
así que los diques que tienen pensados tanto para Aysén como para Corcovado [dique La Elena]
tienen ese objetivo, la minería .

 

 Específicamente en la provincia de Palena, sobre Futaleufú [población de Chile] y
los sectores fronterizos con Argentina, hay más de 90 mil hectáreas solicitadas
para exploración y explotación minera.

 

Por eso estamos alertas y
la idea es poder trabajar en conjunto con gente de Esquel [Argentina] y Corcovado”'
, señalaron.

En la comuna de Palena, fundada en terrenos ‹extremadamente fértiles› para el desarrollo de la agricultura
y la ganadería,
viven unas 1600 personas distribuidas en partes iguales entre el sector rural y el urbano.
“En el año '95
el Estado chileno, a través del Servicio Nacional de Geología y Minería,
hizo un estudio geoquímico donde se detectó la presencia de oro, zinc, plata, entre otros minerales.

 

A partir de ese estudio empresas extranjeras, principalmente canadienses, francesas y norteamericanas,
profundizaron las investigaciones en la zona”
,
relataron.

“Respecto a la cantidad de superficie solicitada, se trata de una información reciente y no publicada aún,
ya que no dicen dónde están las concesiones”
, aclararon.

Sí sabemos que han otorgado derechos de explotación dentro de la Reserva Nacional Lago Palena,
cuyo lago es binacional y es conocido como lago Vinter, en Chubut.

 

Ya hay una gravedad en el hecho de que es una reserva nacional protegida por el Estado,
por eso queremos saber quiénes están atrás de estas concesiones”
, enfatizaron.

Pavez y Gianinni también destacaron que en cercanías del lago Espolón, en Futaleufú,
han sido asignadas para exploración más de 3.800 has.

Las empresas

que están trabajando en el área principalmente son la norteamericana Geocom y la canadiense Kinross,
las que, según advirtieron, “están abiertas a lanzar nuevas solicitudes, por lo tanto la superficie puede aumentar”.

 

“También está lo que sucede más al sur con el río El Tranquilo, en la Región XI, Aysén,
que es toda una cuenca que implica 60 mil has. En términos ambientales es una zona inexplorada;
hay allí alrededor de
50 familias que trabajan la agricultura y que no han tenido ningún tipo de información sobre lo que se viene y
a las que ya les solicitaron el subsuelo, porque el Estado es el dueño de acuerdo a
la Ley de Minería firmada por [el dictador Augusto] Pinochet”
, agregaron.

Respecto al proyecto La Elena
advirtieron sobre los riesgos a los que se expone la población aguas abajo de la represa.

El área afectada por inundación serían más de 15 mil has de valle río abajo,
en donde hay escuelas rurales, casas, población asentada.

 

Nosotros vamos a hacer todo lo posible por defender esta zona. Se trata de un trayecto de 70 Km. de río afectado”.

 

Pavez y Gianinni marcaron la diferencia con la represa de Futaleufú,
construida en los años '70 sobre el río del mismo nombre.

Esta central
cercana a la localidad chubutense de Trevelin tuvo -y tiene- por finalidad
abastecer a la fábrica de aluminio Aluar, ubicada en Puerto Madryn.

 

Pavez y Gianinni remarcaron:
“Por un tema técnico de pendiente [la central de Futaleufú] no ha tenido gran impacto
en el lado chileno [Valle del Yelcho].
En el caso de Palena es distinto, ya que las diferencias de cota son mínimas.

En el sector de Palena el río está a 270 mts. y 70 Km. más abajo,
la diferencia de cota es de tan sólo 50 mts.

 

Con cualquier crecida brusca el área inundable es mayor cuando hay pendientes leves.

En nuestro caso se estarían inundando los valles más productivos”. (…)

 

 

Esta ‹fiebre de los diques› aparece como un problema serio y concreto en el corto plazo,
y en respuesta a ello diferentes organizaciones y asambleas de
la Patagonia
han comenzado a reunirse y poner el tema en discusión.

 

Es lo que cuenta Daniel Otal, de FM Alas: “Cerca del mes de noviembre del año pasado
empezó a haber una fuerte reacción de las comunidades de la región de Aysén, en Chile,
que se sumó a
lo que se venía conociendo como el complejo La Elena, en la zona de Corcovado,
y a la resonada represa Los Monos, en Alto Río Senguerr.

 

Hubo una confluencia de pobladores
en un encuentro a principios de este año en Lago Puelo ,
donde se informó de la totalidad de los proyectos que había en Patagonia para producir energía eléctrica,
que iban a servir como estructura estratégica a la explotación minera tanto en Argentina como en Chile.
Allí pudimos enterarnos
y se pudo socializar la información sobre 23 represas, con
la característica que tienen de ser proyectos transfronterizos
”.

 

La cancha está marcada y la pelota empezó a rodar, hace rato”.

 

Fuente: www.argenpress.info
Opinión

21/11/2007

 

Recuerdo años atrás la convocatoria del Frente en Defensa del Río Carrenleufú:

 

“En este pedacito cordillerano de la Patagonia,
aquí en el sur de la provincia de Chubut,
Corcovado,
estamos preparándonos para resistir la embestida de un megaproyecto hidroeléctrico: ‹La Elena›
que dejará inundada a nuestra querida mapu, expulsándonos al olvido y la pobreza. Aquí nosotros,
los descendientes de los antiguos guerreros de la tierra, continuadores de la lucha, no lo permitiremos.

 

A las organizaciones sociales, los MTD, las organizaciones ambientalistas, organizaciones de derechos humanos,
asambleas barriales, luchadores independientes, artistas, intelectuales, trabajadores, estudiantes.

A los hombres y mujeres que desean construir futuros posibles y mejores:

 

No permitan que la historia se repita y que una vez más la espada invasora desangre nuestra tierra,

Nuestros ríos, nuestras vidas.

Necesitamos sentir sus manos combativas entre las nuestras. El arma más eficaz en la barricada de los sueños
es la unidad.
Los opresores nos intimidan, nos amenazan. Creen que estamos solos. Ustedes compañeros,
les demostrarán lo contrario”.

 

 


El capitalismo nos desprecia tanto que nos quita el agua prefiriendo usarla sólo para sus monocultivos de exportación y su mega minería.
Envenena el agua y también el aire, el suelo, el alimento.

Nos quita la tierra, la energía, los alimentos… la vida.
Ya los afectados –de modo directo- se organizan y resisten.
Pero es un problema común a
todos los de abajo de Argentina y de todos los pueblos.
Es hora que
nos identifiquemos partícipes de otra sociedad,
otro país y otro mundo.