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Problemas |
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PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPÓTESIS
Como hizo la de
Chile durante los 17 años que sucedieron a Pinochet,
la
concertación K
pretende desarraigar a la izquierda de
la vida e iniciativas mayoritarias para que
el neoliberalismo
se consolide sin riesgo alguno por alternar y arreglar con la derecha ortodoxa.
El
neoliberalismo ha sido instaurado -en Argentina- mediante
varios terrorismos de estado como el cívico-militar, el de extorsión para el
pago de la deuda,
el de la hiperinflación,
el de los despidos masivos, el de la desocupación y la pobreza estructurales,
el de la inestabilidad laboral como norma, el de la desprotección absoluta...
Por el
contrario, la izquierda tiene varias expresiones en la actualidad
latinoamericana al
ser creación
conjunta de una o varias fuerzas políticas con los pueblos a que pertenecen.
Para intentar
nuestro esclarecimiento mutuo sobre por qué el sistema capitalista la aísla y la
estigmatiza
veamos un análisis sobre la lucha zapatista.
Raúl Ornelas señala que,
"existen importantes deficiencias en el conocimiento de las propuestas
y
realidades que constituyen lo esencial de la lucha zapatista.
Por eso, en este trabajo nos proponemos
rescatar los aspectos que consideramos más importantes de la construcción de la
autonomía
entre las comunidades rebeldes de Chiapas.
Desde nuestro punto de vista,
la autonomía
es el proceso que explica la fortaleza y el vigor de la lucha que desde hace
veinte años se desarrolla en las cañadas de
la Selva Lacandona y de la cual
el Ejército Zapatista de Liberación Nacional
(EZLN)
es una expresión fundamental, aunque no la única.
El objetivo central del texto
es establecer las líneas generales del discurso y la práctica zapatistas
en torno
a la autonomía tratando dos cuestiones: la evolución de la autonomía desde el
levantamiento zapatista
hasta el nacimiento de los Caracoles y la relación entre autonomía y poder".
Raúl Ornelas evalúa
"fundamental
adentrarnos en el análisis de la práctica concreta de las comunidades zapatistas
en resistencia desde 1994".
Relata:
"Durante nueve años se ha producido un lento y zigzagueante experimento de autogobierno,
de maduración de lo creado desde 1994.
El camino que lleva de los
Municipios Autónomos a los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno
puede ser visto como la construcción de espacios de diálogo y discusión con el
fin de
luchar colectivamente contra el sistema de dominación.
Desde 1994, el EZLN impulsó el
diálogo dentro de las comunidades zapatistas y entre ellas
a través
de los Municipios Autónomos. En relación con el resto del país y del mundo, los
zapatistas
realizaron diversas iniciativas de encuentro: la Convención Nacional Democrática
(1994),
los Encuentros por la Humanidad y contra el Neoliberalismo (el primero fue en
1996
en tierras zapatistas), las Consultas y las Marchas (...)".
El 17 de noviembre de 1983 se
funda el EZLN y diez años después,
el 1 de enero de 1994, se levanta en armas.
Raúl Ornelas
dice
que, en diciembre de 1994, comienzan las autonomías zapatistas.
"Tras un primer intento
infructuoso de diálogo con el gobierno, y ante la imposición
de un gobernador perteneciente al PRI, el EZLN declara terminada la tregua y
sale de sus posiciones en la selva y las montañas hacia los territorios
habitados
por las «bases de apoyo» zapatistas.
El 8 de diciembre se inicia la
campaña «Paz con Justicia y Dignidad para los Pueblos Indios»
y al abrigo del avance de las tropas zapatistas, los pobladores de cada lugar
declaran
la existencia de treinta nuevos municipios en Chiapas".
Raúl Ornelas refiere que
"en marzo de 2001 se impone una Ley Indígena muy alejada de
lo pactado
en San Andrés y el EZLN rompe todo contacto con el gobierno, declarándose «en
resistencia y rebeldía».
En este marco, en julio de
2003, la Comandancia del EZLN anuncia el nacimiento de los Caracoles y
de las Juntas de Buen Gobierno, expresiones de «una fase superior de
organización» autónoma.
Los Caracoles
son las sedes de las Juntas de Buen Gobierno, nuevas instancias de coordinación
regional
y lugares de encuentros de las comunidades zapatistas y la sociedad civil
nacional e internacional.
Al igual que los municipios
rebeldes,
las Juntas de Buen Gobierno están integradas por «uno o dos delegados de cada
Consejo Autónomo»,
de suerte que se guarda el vínculo directo con las comunidades".
Destaca que, "durante
el nacimiento de los Caracoles, a la par de los cambios en
la organización autonómica, la dirigencia zapatista propuso una serie de
iniciativas
tendientes a
amplificar la resistencia al neoliberalismo.
En particular, el Plan La Realidad-Tijuana propone
«ligar
todas las resistencias en nuestro país y con ellas,
reconstruir desde abajo a la nación mexicana».
Es un plan que se basa en la unidad de acción y
el respeto
a la diferencia, llamado a promover: la autonomía,
la autogestión y la rebeldía en todo el país.
El Plan está articulado en
torno a reivindicaciones nacionales como
el derecho
a la tierra, al trabajo y al salario dignos, a la salud, a la vivienda, a la
alimentación y el vestido,
a la educación y en pro del respeto a la dignidad de la mujer, la niñez y los
ancianos.
Un primer paso en ese sentido
fue la participación de las voces zapatistas en las movilizaciones
de Cancún en contra de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
A finales
de 2003 se produjo otra convergencia amplia en torno al rechazo de la
privatización del
sector energético mexicano y en demanda de una reorientación de la política
social".
Fuente: el libro "Hegemonías y emancipaciones en el siglo XXI"
compiladora Ana Esther Ceceña, Colección Grupos de Trabajo,
Clacso, Buenos Aires, Argentina 2004
Al contrario, la
concertación K y la variedad política que es publicitada como la oposición
consistente
coinciden en
-garantizar la degradación de la vida mayoritaria para el lucro de los poderes
establecidos y
-conservar
este orden en extremo injusto mediante criminalización tanto de la protesta
social como de la pobreza.
Es decir, se
esmeran por desmovilizar y desorganizar la lucha reivindicativa y política de
componentes
de la diversidad popular.
¿Cómo se organizan
las comunidades zapatistas
para
posibilitar la satisfacción de sus necesidades básicas?
"Desde enero de 1994 hasta el nacimiento de
los Caracoles en agosto de 2003,
la autonomía
ha sido concebida como un proyecto construido por los civiles,
donde los militares cumplen una función de «acompañantes»,
función crucial por cierto pero que parte de la voluntad de
no intervenir directamente en el ejercicio del gobierno.(...)El nacimiento de los Caracoles señala un paso más en esa dirección:
habiendo consolidado las bases del autogobierno,
el EZLN
se desliga por completo de las funciones de gobierno que, en los hechos,
realizaba (particularmente en la relación de las comunidades con el «exterior»)
y se asume como guardián y garante de la construcción de la autonomía".
Raúl Ornelas continúa:
"En medio de innumerables agresiones, desde las ofensivas militares de
febrero de 1995 que buscaban decapitar al EZLN y la de 1998 contra
los Municipios Autónomos,
hasta el hostigamiento cotidiano en contra de las comunidades,
las instancias autónomas han emprendido diversas labores para
atender
las necesidades básicas de los habitantes de las comunidades zapatistas.De suerte que la autonomía no es sólo, ni principalmente,
un proyecto político
sino un proceso de creación autogestiva de la vida social
en estas comunidades cuyos mayores méritos residen en
"haber logrado sobrevivir en condiciones de persecución,
hostigamiento y pobreza que pocas veces pueden
encontrarse
en la historia del mundo.
No sólo sino que los Consejos
Autónomos han logrado llevar adelante, con el apoyo fundamental de
las «sociedades civiles»,
una labor titánica: construir las condiciones materiales para la resistencia".
(Subcomandante Insurgente Marcos, 2003:5ta parte).
La formación y el funcionamiento
de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ)
ilustran
los alcances de la lucha zapatista en el horizonte de la transformación social.
Estas iniciativas
tienen un carácter de reagrupamiento territorial a partir de varios tipos de
nexos históricos:
la pertenencia a una etnia, los trabajos en común, la situación geográfica,
las relaciones de intercambio.
A diferencia de las divisiones
territoriales arbitrarias de los municipios «oficiales»,
los municipios rebeldes
son el resultado de la afinidad entre sus pobladores.
Esta ruptura plantea un desafío radical frente al poder,
en tanto desplaza el conflicto desde la arena política
hacia
la cuestión fundamental del control sobre el territorio. (...)
El control del territorio
constituye un sólido punto de partida para
la construcción de las autonomías a partir de las comunidades.
En efecto,
recuperando y transformando las instancias tradicionales de la vida
comunitaria (...),
los Municipios Autónomos tienen en las comunidades (caseríos, pueblos) su
unidad elemental,
las cuales se agrupan en consejos de representantes hasta alcanzar la escala
municipal".
Raúl Ornelas manifiesta:
"bajo la divisa de «mandar obedeciendo»
se realiza
una evaluación permanente de la labor de
los representantes que son revocables y
actúan, generalmente, con el mandato preciso de la comunidad";
"sobre la base de las reuniones de la comunidad, instancias fuertemente marcadas por lo que en teoría política se conoce
como
democracia directa, se erige un sistema de representaciones que
viabiliza las tareas colectivas";
con los Consejos Municipales, formados respectivamente por
los representantes de cada comunidad que compone el municipio, se ha dado vida a
los distintos Municipios desde 1994, como instancias colegiadas
han jugado un papel esencial en el desarrollo de la lucha zapatista
y la legitimidad de ésta gracias a
-las tareas de salud, educación, culturales y productivas que han permitido mejorar las condiciones de vida de las comunidades,
-las prácticas de «buen gobierno» que privilegian los acuerdos a
los enfrentamientos o la represión y
-la apertura hacia la población que no pertenece al EZLN
de modo que en lugar de un gobierno 'propio' o controlado directamente por la fuerza política-militar,
los Consejos Autónomos están abiertos a la participación de
todos los habitantes de los territorios en cuestión.Fuente: el libro "Hegemonías y emancipaciones en el siglo XXI"
compiladora Ana Esther Ceceña, Colección Grupos de Trabajo,
Clacso, Buenos Aires, Argentina 2004
Las izquierdas de Argentina deben unirse
en el objetivo esencial que
"el Plan La Realidad-Tijuana propone y es
«ligar
todas las resistencias en nuestro país y con ellas,
reconstruir desde abajo a la nación mexicana»".
Pero, para esa
articulación, es prioritario politizarlas o convertirlas en causas comunes a
todos los componentes de la diversidad popular para
la voluntad colectiva de constitución del poder transformador
que cimiente y vertebre al Estado
mirando por las necesidades y aspiraciones de la inmensa mayoría de la
población.
Se trata de deliberar sobre las políticas públicas de un país confraternal y organizarse para ponerlas en práctica.
La organización de
la diversidad popular en la sociedad y el Estado mirando por
sus necesidades y aspiraciones plantea concretar:
A. La nueva forma de hacer política
"Los zapatistas abandonan las ideas de «uniformidad»,
de «cohesión»
y apuestan por la multiplicación de los actores de
la transformación social.En particular, proponen las figuras
-del «buen gobierno»
(o del «gobierno democrático»),
-del rebelde y
-de las «sociedades civiles», entendidas como sujetos complementarios en tensión".
Raúl Ornelas, investigador de Investigaciones Económicas de la UNAM, advierte:
"No se trata de unificar y
homogeneizar(¿hegemonizar?)
las fuerzas del cambio social bajo directrices generales (el programa) ni
direcciones centrales (el partido)
sino
de ampliar los espacios y las formas de intervención en el proceso emancipador.
La gran fuerza de la
experiencia zapatista reside en que ha podido demostrar, a contracorriente de
los discursos y las prácticas de las organizaciones políticas, que es posible
actuar unitariamente
sin suprimir la diversidad de los participantes".
Subraya:
"Las propuestas
homogeneizadoras( que llegaron a hablar de «eficacia» en la lucha de clases)
estaban permeadas por la lógica militar y excluyente que caracteriza al
capitalismo
(ciertamente potenciaban las capacidades de los oprimidos y de sus
organizaciones en
el enfrentamiento con
los opresores y el Estado, pero condujeron sistemáticamente a callejones sin
salida
(o a derrotas aplastantes) en tanto sus alternativas (estatización, partido
único,
organizaciones sociales corporativizadas, coexistencia pacífica)
nunca rompieron con los límites de la sociedad basada en la competencia.
La multiplicación del sujeto
de la transformación social
(que aquí restringimos al extremo de hablar del «buen gobierno»,
los rebeldes y las «sociedades civiles»), es la alternativa que
los zapatistas oponen a los mecanismos de poder que caracterizan al sistema
capitalista.
Tanto para la sociedad
capitalista como para el paradigma «leninista»: la revolución, el Estado,
el partido único, la «conciencia nacional», etcétera, son los medios
insoslayables para conducir a
la sociedad hacia la transformación social.
Lo característico de ambas
construcciones de sentido es que se realiza mediante «especializaciones»
que rompen
la unidad de la vida social, creando roles que se reproducen a sí mismos: los
políticos, los empresarios,
los trabajadores, los burócratas, los intelectuales, etcétera.
Los zapatistas, en cambio, buscan
mediaciones
para una reconstrucción de lo social
sobre la base de nuevas relaciones.
Partiendo de lo que llaman «una
nueva forma de hacer política»,
toman
en cuenta el conjunto de los niveles y manifestaciones de la vida social a fin
de someterlos a la crítica;
por esa vía, buscan la manera de superar las separaciones
que
le dan coherencia y sentido
al capitalismo:
se trata de no reproducir la separación entre
-política, sociedad y economía,
-lo público y lo personal o familiar,
-lo «importante» y lo banal,
buscando crear relaciones que tiendan a (re)unificar la vida social".
Raúl Ornelas distingue el zapatismo del marxismo por:
"El EZLN no concibe su lucha
desde una perspectiva dogmática o finalista,
sino
enraizada profundamente en la voluntad expresa de sus miembros, puesto que
"una revolución «impuesta», sin el aval de las mayorías, termina por
volverse
contra sí misma" (Subcomandante Insurgente Marcos, 1995).
Esta concepción
de la revolución abre múltiples posibilidades de avance y permite que un
amplio
abanico de actores sociales se reconozca en el planteamiento y lo desarrolle
en
sus propios términos y terrenos".
"El llamado a construir las
autonomías en todo el país y el plantear la autogestión
como alternativa frente a una gestión estatal completamente ineficiente
constituyen
avances sustanciales en los medios y en las orientaciones del cambio social.
En la coyuntura actual, la fuerza
organizada del EZLN y su interlocución con amplios sectores sociales
son elementos
que pueden coadyuvar en la construcción de redes de resistencia y de acciones
unitarias con
las fuerzas que se movilizan contra la "última oleada de privatizaciones".
Es en esa dirección
que parecen encaminarse las estrategias lanzadas por los zapatistas en agosto de
2003.
La manera en que los zapatistas
abordan el poder explica la amplitud de las solidaridades que
ha suscitado su lucha,
las cuales han sido determinantes para resistir casi diez años de guerra en su
contra.
E igualmente importante es que las posturas zapatistas frente a los dilemas del
poder
han impulsado el resurgimiento de la contestación social en todo el mundo y
la exploración de formas de lucha alternativas a la tradición de las izquierdas.
El recurso de las armas y de un
ejército popular fue un factor muy importante del enorme impacto
del levantamiento zapatista. Sin embargo, lo esencial ha sido la formulación de
una nueva cultura política
que recupera las lecciones de las luchas sociales a partir de
dos vertientes complementarias:
La lucha zapatista realiza una resignificación de valores y de métodos que habían sido pervertidos por las prácticas de
los gobiernos «modernizadores» de derecha o izquierda, al punto que han descalificado
a valores como la democracia, la justicia y la libertad en su calidad
de principios de la convivencia social.
La práctica y el discurso del EZLN y de las comunidades en resistencia
abren paso a nuevas búsquedas y a nuevas formas de luchar
basadas en la ruptura con el pensamiento dicotómico y excluyente,
de verdades universales y caminos y objetivos predeterminados.
Este pensamiento dicotómico
constituye el lenguaje del poder y de las organizaciones políticas
(no en balde el partido constituye la organización de una parte de la sociedad
que se enfrenta
a otra por el control del cuerpo social).
Y como
producto de procesos históricos ligados al desarrollo capitalista y
a la cada vez más densa red de la dominación social,
este pensamiento capitalista,
el modo de la competencia y de la negación del otro,
ha logrado influir de manera significativa en los movimientos sociales y en el
pensamiento crítico.
En ese contexto, las propuestas zapatistas cuestionan de raíz
las ideas-fuerza de
las izquierdas (marxistas, partidarias)
desde
las clases sociales hasta la dictadura del proletariado,
pasando por la toma del poder.
Todas las categorías ligadas a
esta tradición de la lucha social son puestas en cuestión,
pero no para negarlas sino para superarlas, conservando de ellas no lo 'valioso'
sino el balance,
las enseñanzas de la larga experiencia de los oprimidos en su lucha por
emanciparse".
Raúl Ornelas plantea:
"¿cuáles son los aportes de la experiencia zapatista que pueden
ayudar
a la transformación social en otros contextos, en particular en las grandes
ciudades?
Una primera cuestión que se
puede avanzar es la de reconocer las dificultades que enfrenta
la construcción
de espacios autónomos en las grandes ciudades...que conciernen principalmente a
dos factores:
el tipo de comunidades que existen en las ciudades y derivado de ello, la
«incapacidad» aparente
de recuperar las bases inmediatas de la reproducción.
(...)
Las comunidades en las
sociedades altamente estratificadas tendrán características distintas a
las comunidades que ahora sustentan las luchas sociales indígenas y campesinas,
en torno
a dos grandes ejes de la actividad social:
Las soluciones a la reproducción del individuo y del colectivo
deberán pasar por un refinamiento de los modos de producir la riqueza social. La automatización, el uso
de tecnologías respetuosas del medio ambiente,
los cambios en los patrones de consumo
y
en particular, en los alimenticios, son sólo tres ejemplos
de los cambios que ya hoy se perfilan como bases
de comunidades urbanas armonizadas con las del campo.
La construcción de comunidades en estos medios
necesita la ruptura de los mecanismos de
dominación capitalista
sobre el mal llamado «tiempo libre» y la superación
de las especializaciones de la esfera «política».
Uno de los aportes más importante de
la experiencia zapatista
es la recuperación del diálogo como elemento básico
de la comunidad (...)".Fuente: el libro "Hegemonías y emancipaciones en el siglo XXI"
compiladora Ana Esther Ceceña, Colección Grupos de Trabajo,
Clacso, Buenos Aires, Argentina 2004
El análisis del
investigador Raúl Ornelas pone en evidencia que el prejuicio y la
caricatura sobre
las izquierdas marxistas
no sólo provienen de las derechas y de quienes no se han especializado en
ciencias sociales sino
también de identificados con la emancipación del capitalismo y de intelectuales.
Si bien comparto
el desencuentro con los partidos de la izquierda revolucionaria
que me impide afiliarme a alguno
pese a
tener como deseo más hondo: participar en las decisiones políticas
emancipadoras,
disiento con lo que afirma sobre el marxismo-leninismo porque
lo tergiversa al
proyectarle su visión dogmática y finalista en base
a
endiosar al EZLN (yendo contra la voluntad de éste de no ser modelo
para las luchas emancipadoras ni en México),
manejarse con una teoría muy reduccionista
respecto a la estructura socioeconómica y la lucha de clases
e interpretarlo
en función de las puestas en prácticas abstraídas tanto de sus épocas como de sus complejidades sociohistóricas o de la realidad nacional e internacional de Cuba no sólo bloqueada económicamente y sola en su sistema socialista en
un mundo con hegemonía del fascismo sino percibida a través de
nuestro acostumbramiento al capitalismo;
desconocer sus descubrimientos acerca de que no existen ni existirán hasta que no se supere la división en clases y capas sociales:
'la' democracia, 'la' justicia y 'la' libertad
sino que
son concretas expresiones de las clases dominantes y en el futuro liberado
serán creación de cada pueblo en interrelación con el mundo contemporáneo;
menospreciar el estudio del marxismo en cuanto ignora su dialéctica
que ayuda a profundizar en la relatividad dinámica e histórica de verdades
y
en la dirección sobre caminos y objetivos revolucionarios según cómo
se van construyendo las relaciones sociales más acordes con la convivencia plena de todos por igual;
callar que el marxismo-leninismo concibe el Estado en un proceso de agotamiento a medida que el pueblo se afirma en la autogestión y
el autogobierno y por lo tanto, orienta la lucha política del partido hacia involucrarse en
el protagonismo de la diversidad popular que busca hacer prevalecer
sus necesidades e intereses y desde ese posicionamiento, hacia esmerarse
en la conciencia y autoconciencia de la voluntad colectiva e individual
para los cambios radicales;
soslayar que si los partidos políticos, las organizaciones gremiales y otras
asociaciones tienen carácter sectario, corporativo, jerárquico, oportunista...
es por adaptación al capitalismo y no por metodologías e ideologías marxistas.
Por supuesto, no
basta con el enfrentamiento al capitalismo e imperialismo o contra los opresores
económicos, políticos, culturales, eclesiásticos... y es fundamental el
establecimiento de la verdadera
comunicación social de masas con los recursos del siglo que vivimos.
En
consecuencia, coincido en lo crucial que
es no homogeneizar para asumir con creciente fidelidad
la diversidad subjetiva y objetiva de Argentina y pienso que
nuestras izquierdas deberían unirse
en buscar, como
"los zapatistas,
mediaciones
para una reconstrucción de lo social
sobre la base de nuevas relaciones".
Claro que deberían comenzar por
establecer nuevas relaciones dentro de sus partidos políticos y
sus organizaciones sociales, así como entre esta diversidad, por ejemplo,
profundizando
la continuidad de las establecidas
en el espacio "Memoria, verdad y justicia".
B. El viraje de la seguridad jurídica de los saqueadores llamados "inversores" hacia la de todas las minorías componentes de la gran mayoría de Argentina.
Se trata de
desquiciar el Estado garante de la primera mediante la derrota política e
ideológica
del bloque dominante y llevar a cabo la construcción del Estado
representativo y defensor de la segunda
partiendo de que
"el Estado se ha convertido en un potencial agresor,
que no sólo no garantiza la justicia (es decir,
la justicia real,
no la institucionalizada) sino que es capaz
de la represión ilegal, de quedarse con los depósitos,
de prometer y no cumplir, de deformar la verdad o
directamente mentir, de malversar fondos públicos;
incluso
ha perdido la facultad de proveer salud, educación,
amparo en la vejez, etc.".
Facundo Javier Castro prosigue:
"Esta crisis del Estado trae
aparejada la destrucción del tejido social y del sentimiento de comunidad.
Al desaparecer
el Estado como elemento de unión entre los individuos y de orador del
sentimiento de la comunidad,
las normas de convivencia vigentes en la sociedad desaparecen junto con los
sentimientos colectivos.
Porque para que los individuos de
una sociedad se sientan miembros de una comunidad,
es necesario que algo los vincule recíprocamente.
Éste era el rol que tenía entre otros el Estado. La identificación de cada
individuo, o de
la mayoría de ellos,
para con el Estado, creaba un sentimiento compartido de relación que vinculaba a
los hombres entre sí,
generando el sentimiento de comunidad con normas de convivencia propias,
emanadas del contrato social.
Al desaparecer dicha función
estatal, la idea de lo colectivo desaparece y predomina la de lo individual.
El individuo,
al no tener nada que lo ligue con la sociedad a la cual pertenece, por sus
propios medios se propone
la supervivencia individual independientemente del contexto de la sociedad
con la cual él no siente lazo alguno.
El contexto de la sociedad Argentina es sumamente conflictivo:
la pobreza y la indigencia predominan,
el desempleo y el trabajo en negro prevalecen,
la extranjerización ya es casi total y
la desigualdad social es extraordinaria.
En los últimos treinta años y
especialmente a partir de la década de los noventa,
la Argentina
encaró un gigantesco proceso de privatizaciones en las que cedió áreas clave de
la economía que tradicionalmente se encontraban en manos del Estado.
Esto significó,
junto con otras medidas, una profunda modificación en la distribución de la
riqueza
que llevó a que un grupo reducido concentrase gran cantidad de los ingresos
nacionales
de los que fue despojada la enorme mayoría.
En la misma medida que el Estado
cedió áreas estratégicas de la economía,
éstas fueron adquiridas por grupos que, manejando esas áreas,
concentraron
aún más la riqueza y se hicieron de un poder económico mayor al del Estado
y así también de un poder político igualmente superior.
En un país en el cual se monopoliza la riqueza
en proporciones tan grandes como en la Argentina,
esos mismos grupos ponen dicha riqueza
al servicio
de la creación de un sistema que la mantenga e
incluso la incremente.(...)Es el eje fundamental sobre el cual están estructuradas
las características políticas, económicas y sociales de
la realidad nacional".Fuente: revista Realidad Económica nº 224,
noviembre/ diciembre 2006, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
De modo que
el problema esencial a los caminos emancipadores no es la construcción de la
autonomía
por
soluciones a la supervivencia ni uso del tiempo 'libre' ni "cambios
en los patrones de consumo
sobre todo en los alimenticios"
ni por rechazo a los aparatos de
partidos de izquierda.
Como consecuencia
de la dictadura genocida y de las democracias restringidas hay un Estado
que entrega, despoja y somete a la inmensa mayoría de la población en
beneficio exclusivo de la alianza entre
la gran burguesía global y todos los factores locales poder.
Facundo Javier Castro se
refiere al Estado 'benefactor' que caracterizó a la etapa capitalista después de
la segunda guerra mundial.
En ese período por confrontación con el sistema socialista y por necesidades de
su desarrollo fordista,
-debió conceder
derechos a la clase obrera que -a través de no claudicar en sus luchas
reivindicativas pese a
las sangrientas represiones- había formulado
y
-debió nacionalizar servicios públicos.
Ese Estado burgués metamorfoseó
las conquistas sociales en donaciones de un liderazgo paternalista
pero,
al mismo tiempo, bloqueó y reprimió
tanto la protesta social como
la organización sindical con independencia de clase y a las fuerzas de izquierda
revolucionaria.
Entonces,
el actual Estado y el anterior son
productos de la lucha de los opresores
por mantener o imponer sus intereses lucrativos
sobre
las necesidades y aspiraciones de la diversidad popular.
Hoy el Estado se halla estructurado por las relaciones y
organismos internacionales que lo programan
pero
se concreta conforme a
la confrontación, en el plano nacional, de la alianza opresora contra las organizaciones
de la diversidad popular cuya lucha centralizada
en reivindicaciones de grupos aislados entre ellos
impide
poner fin a la contradicción esencial de
un Estado repleto de dinero
(por la presión tributaria sobre los de abajo)
para transferirlo a la gran burguesía local e imperial
y
garantizador del clima de negocios
de esta última por sobreexplotación de
la inmensa mayoría de Argentina y
de los recursos naturales.
A diferencia del llamado Estado de bienestar
que unía homogeneizando mediante
educación represora de la diversidad popular
y
concepción consumista e individualista de
la calidad de vida,
el nuevo tipo de Estado debe ser
producto
del hermanamiento entre los de abajo y
de una toma de conciencia revolucionaria
que conduzca a constituir la voluntad colectiva
de humanizar el país y el mundo.
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS
La concertación K , para
evitar un 2001-2002 y ante el derrumbe del bipartidismo
como garante
de la dictadura del 'Mercado' instalada a partir del genocidio y secuestro
forzado
de bebes, se propone una
autocracia con consenso teniendo en cuenta cómo
la concertación de Chile logró encubrir el dominio de la derecha fascista.
"La llamada «política de los consensos» ha marcado
la evolución
de los quinces últimos años en la política chilena.
Ha sido la permanente búsqueda de acuerdos,
especialmente en el ámbito parlamentario y del ejecutivo
por parte de ambas coaliciones -la concertación y
la derecha-
sobre el contenido de las leyes, normas administrativas,
política exterior, nombramientos de altos cargos en
el Banco Central, la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional
y en la dirección de la televisión estatal".
José Cademartori prosigue:
"Los grandes temas del consenso han sido
-la reconciliación y el olvido
de los crímenes dictatoriales,
-la aplicación de la amnistía pinochetista,
-la legitimación de la Constitución impuesta
en la dictadura,
-el sometimiento de la política económica a
las exigencias del gran empresariado,
-la intangibilidad de las leyes orgánicas que
regulan materias sustanciales como la educación,
las fuerzas armadas, las inversiones extranjeras,
el sometimiento a la globalización transnacional,
la privatización de la previsión, el sistema electoral,
entre otras.
Mediante el sistema electoral
binominal, la derecha y la concertación virtualmente
se reparten los asientos parlamentarios, se aseguran una sobrerrepresentación en
el Congreso
a expensas de los electores que rechazan ambas coaliciones, se abstienen o
buscan nuevas opciones.
Particularmente la derecha, con
sólo un tercio de los votos en cada distrito puede acceder a
la mitad de los asientos en el Congreso, con lo cual bloquea las iniciativas
democráticas y progresistas.
A pesar de
tener mayoría en ambas ramas, los gobiernos de la concertación han preferido
buscar
la anuencia de la derecha y adaptarse a sus planteamientos en lugar de
enfrentarla.
El consenso derecha-concertación concita el repudio ciudadano
porque
su voto resulta frustrado y sin valor ante los arreglos cupulares
posteriores entre los aparentes adversarios".
José Cademartori destaca que, sin embargo, sobre todo a raíz de los cambios en Sudamérica:
Los chilenos "estamos pasando
del descontento soterrado a las marchas callejeras,
al corte de avenidas y autopistas.
Los trabajadores
y otras capas sociales ya perdieron el temor que se les inculcó de que sus
reclamos
traerían el regreso de Pinochet. Ahora enfrentan cada vez más la represión
policial
y están logrando
legitimar su derecho a la protesta y a la demanda pública".
Da ejemplos de luchas que crecen y se profundizan:
la de diversas comunas contra la
contaminación provocada por la transnacional
que
se apoderó del agua potable;
la de la campaña contra la
planta de celulosa en Valdivia por sus residuos tóxicos en
ríos y costas;
la de la denuncia contra la
transnacional Pascua Lama y por la preservación de los glaciares;
las que se libran contra las
autopistas que destruyen los barrios y por la regulación de
la construcción en altura;
la de los consumidores y
usuarios para organizar el boicot a los monopolios privados de
servicios públicos;
las que se manifiestan con
respecto al problema de la vivienda como la de los deudores
habitacionales exigiendo una repactación asequible a sus posibilidades, la de
20.000
familias exigiendo la reconstrucción de las "casas Copeva", la de las familias
de
"allegados" ocupando terrenos urbanos al no poder pagar para acceder a los
programas
oficiales de viviendas mínimas.
Relata:
"La lucha de los últimos meses de los estudiantes secundarios ha conmocionado al país.
La paralización, las salidas callejeras, la toma de los liceos;
fue
una de las mayores movilizaciones de estudiantes secundarios que alcanzó a cientos de miles,
una masividad y un apoyo ciudadano sin precedentes.
Planteó reformas profundas a la
privatización de la enseñanza, en defensa de la educación pública".
También
están los reclamos de
-los estudiantes universitarios por becas, pase escolar en el transporte y
contra
el arancel de la prueba de aptitud académica;
-las decenas de miles de trabajadores públicos por solución al hecho que no
se pueden jubilar pues obligados
a incorporarse a las Administradoras de Fondos de Pensiones comprueban cuán
míseras son sus pensiones,
-los mapuches por la derogación de la ley antiterrorista
que se les aplica en su lucha por recuperar sus tierras.
"Por su parte, la exitosa y combativa huelga de los mineros de
La Escondida
ha señalado un camino a los trabajadores de otras compañías mineras".
José Cademartori sostiene:
"Está
resultando claro -para una gran mayoría- que una mejora de las condiciones de
vida y de trabajo
no se alcanzará
mientras prevalezcan
el modelo económico neoliberal, del que se beneficia sólo una minoría
cada día más ostentosa de su riqueza y que ejerce
una influencia desmedida en las decisiones gubernamentales;
el actual sistema político y sus coaliciones dominantes".
Fuente: revista Realidad Económica nº 223,
octubre/ noviembre 2006, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
Estas conclusiones
de José Cademartori aclaran que
la lucha por
la dignidad, el trabajo y el cambio social
no puede ser enfocada como enfrentamiento al capitalismo central,
al imperialismo de Estados Unidos, Europa... o a la hegemonía de Estados Unidos.
Tal centralización en el enemigo principal impide
situarse dentro del sistema opresor
y
ver cómo el gobierno-Estado y secundariamente,
las organizaciones sociales para-estatales
se hallan integrados al mismo
para ejercer la entrega, el despojo y la sumisión del país
por perversión de los poderes públicos.
¿Cómo enfocar el desquicio del orden opresor?
Según José Cademartori ex ministro de Economía de Salvador Allende:
"un desafío actual para la izquierda extraparlamentaria
es perfilar, desde ya,
un programa de gobierno democrático de nuevo tipo que
supere las falencias de los gobiernos de la Concertación. (...)
En una breve síntesis,
se trata de desarrollar tres características:
avanzar hacia mayor democracia, soberanía nacional y
justicia social.
Al mismo tiempo,
dicho gobierno debe sustentarse sobre una mayoría nacional activa y
participativa".
Afirma que
"es la meta realista a alcanzar en el presente período histórico.
Se trata de una revolución
democrática, antineoliberal cuyos rasgos se aprecian
en la revolución bolivariana y en la revolución boliviana".
¿Cómo justifica este posicionamiento?
Se distancia
de "algunos grupos de izquierda que sostienen como tarea inmediata
la liquidación del capitalismo y su reemplazo por el socialismo.
Pero resulta un espejismo
desde el punto de vista de la correlación de fuerzas internacionales, así como
de la propia historia de nuestras luchas".
Aclara:
"quienes estamos convencidos de que el socialismo ha de reemplazar al capitalismo,
consideramos que
su construcción económica, social y moral será tarea de muchos decenios,
aunque desde el momento en que los trabajadores y sus representantes
accedan al poder político, así sea parcialmente, muchas medidas del programa
contribuirán
a desarrollar la nueva sociedad".
Agrega:
Existen
"no pocas diferencias en las concepciones sobre el socialismo que
necesitarán tiempo para superarse.
Tampoco podemos
dejar de lado la experiencia nacional y latinoamericana que nos demuestra
que vastos sectores de capas medias que apoyarían a un gobierno democrático de
nuevo tipo,
no se sienten atraídos por el socialismo,
sea por desconocimiento, escepticismo por los fracasos del siglo XX
o porque
reclaman un espacio individual para su desarrollo como trabajadores
independientes o
en pequeñas y medianas empresas privadas.
Por otro lado,
el concepto de mayoría nacional activa es clave para el sustento del nuevo
gobierno
ya sea porque en Chile, como en muchos otros países,
se ha consolidado un sistema electoral presidencial en dos vueltas,
como por
el hecho de que un gobierno democrático de nuevo tipo,
sin mayoría parlamentaria y sin respaldo mayoritario popular activo,
difícilmente se puede sostener, por lo que las alianzas con otras fuerzas
pueden ser indispensables para derrotar los golpes de Estado y
las conspiraciones del exterior y del interior del país".
El ex ministro de Economía de Salvador Allende indica:
"Las reformas que parecen estar maduras y reciben
una amplia acogida en las consultas y las encuestas".
Respecto a
la económica señala:
"recuperación
de la soberanía sobre la gran minería del cobre, nueva tributación
y mayor regulación gubernamental sobre las compañías privadas.
Hacia una política única
nacional del cobre ante el mercado mundial.
Avance hacia la recuperación de los yacimientos mineros que pertenecen
al Estado.
Desarrollo de empresas del Estado o mixtas con control público, para
reindustrializar
y crear mayor valor agregado para nuestras exportaciones(...)".
Ahora, ¿qué describe de la realidad actual?:
"Del total de la producción de
la gran minería que Salvador Allende nacionalizó en beneficio
de todos los chilenos, hoy sólo queda poco más que un tercio en poder del
Estado.
Los gobiernos
de la Concertación, con el pretexto de los inconstitucionales decretos
pinochetistas,
entregaron al capital extranjero y nacional, en concesión gratuita y hasta su
extinción,
valiosos yacimientos(...).
Significa que en sólo un año
las compañías transnacionales habrán recuperado más
que todo el capital invertido por ellas durante los quince años anteriores.
De esa suma,
sólo tributarán al Estado un 20%.
En otras palabras, a pesar de
que las compañías privadas controlan más de dos tercios
de la producción total,
Chile recibirá por tributación sólo 3.000 millones, mientras la empresa estatal
Codelco
aportará 7.000 millones, a pesar de tener una producción muy inferior a las
privadas.
A lo anterior hay que agregar
que, por una discutida ley de la dictadura,
las FF.AA van a recibir otros 1.000 millones de dólares para su uso reservado.
En resumen, hoy está más claro que la desnacionalización fue un profundo error histórico (...)".
Fuente: revista Realidad Económica nº 223,
octubre/ noviembre 2006, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
José
Cademartori encubre
como 'error' al sistema planificado e instaurado con terrorismo de estado
de
acumulación del gran capital global y sus socios locales. Y no sólo deforma las
concepciones socialistas
sobre «lucha de clases, proletariado y revolución» sino que en nombre del
realismo o pragmatismo
pretende conducir a una ilusión reaccionaria como: el capitalismo regulado.
La superlativa concentración y centralización del sistema capitalista global hace que
su etapa neoliberal se continúe con otros medios (como el centroizquierda),
en la sobreexplotación tanto laboral como territorial de los países 'periféricos'.
Otro sistema
social es imprescindible para poner fin a que los pueblos de América latina
no tengan presente ni futuro porque:
A. El
capitalismo actual de América latina hunde cada vez más en la pobreza y el
sometimiento
a las grandes mayorías.
"Ser antineoliberal consecuente es ser
anticapitalista y socialista".
Reinaldo Carcanholo aclara
por qué ese juicio enunciando
como
características principales de la etapa neoliberal del capitalismo
a las siguientes:
"una gran ofensiva del capital contra los trabajadores,
con
un sostén en las ideas neoliberales;
el capitalismo logró una extensión geográfica y una mayor profundidad;
el gran desarrollo tecnológico;
una significativa recuperación de la tasa de ganancia
a partir de los años ochenta en particular en Estados Unidos
y Europa.
Y la característica más importante es la expansión financiera mundial del capitalismo.
Diría que el dominio del capital
financiero no sólo es una característica importante de esta nueva etapa,
sino que es la propia definición de ella".
Explica que "el capital
especulativo parasitario de hoy es igual al capital ficticio de Marx,
pero
extremadamente desarrollado y en la contradicción con el capital sustantivo ha
alcanzado
un puesto de dominación(...)".
Y esa "contradicción entre capital
especulativo y capital sustancial se resuelve a través de
la creación de ganancias ficticias, que incrementan para el año siguiente, el
volumen de capital ficticio
que hubo este año.(...)
El aumento de la ganancia ficticia
no excluye la necesidad de aumentar la explotación de los trabajadores
asalariados y no asalariados".
"La rentabilidad satisfactoria
para el capital se logra por el incremento de la plusvalía absoluta
debido a
la intensificación de la jornada laboral a pesar del desempleo. También aumenta
la plusvalía relativa,
a través de los cambios tecnológicos y del aumento de la productividad, la
superexplotación de
los trabajadores a través de la reducción del salario y
la precarización de significativas masas de la fuerza de trabajo.
Asimismo.
hay una explotación por excedente mercantil del trabajo no salarial;
los trabajadores no asalariados producen un excedente económico bajo la forma
mercantil,
que es apropiado por el capital".
Respecto a la contradicción entre
capital especulativo y capital sustancial, además, "es mentira
que
exista una burguesía especulativa y una progresista, porque la productiva está
altamente contaminada
por la lógica de la especulación (...)".
A su vez, Marcelo Carcanholo parte de dos premisas:
"es imposible decir algo sobre las posibilidades, los límites,
las disyuntivas
para América latina sin referirse al capitalismo contemporáneo;
la forma en que el capitalismo contemporáneo responde a
su propia crisis a partir de los años setenta
refuerza
las características de dependencia de las economías latinoamericanas".
Advierte que "los condicionantes de las economías latinoamericanas se profundizan en cinco aspectos:
la sobreexplotación de la fuerza de trabajo en todas sus manifestaciones (...);
la apropiación de ganancias por la diferencia de productividad entre capitales;
el envío de excedentes financieros (deuda, transferencia de capitales);
la distribución regresiva no sólo del ingreso sino de la riqueza, de propiedad de los bienes;
la exclusión y la marginalización crecientes. (...)
Para el capitalismo periférico la
única forma de crecer es por medio del aumento de la plusvalía
y eso,
por razones obvias, se concreta en las características cuarta y quinta".
Fuente: revista Realidad Económica nº 223,
octubre/ noviembre 2006, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
B. El objetivo
central del capitalismo de maximizar la rentabilidad de la gran burguesía
conduce a trabajo y producción creadores de la expulsión mayoritaria de vivir
humanamente.
No hay perspectivas colectivas e
individuales para la diversidad popular con
la economía mirando por
sólo los intereses lucrativos de los poderes que se han establecido mediante
dictadura genocida y democracias restringidas.
El trabajo y el sistema de
producción son esenciales a la especie humana pero hoy la inmensa mayoría
del planeta
los sufre como calvario cotidiano e incluso como degradación de sus capacidades
humanas de proyectarse
más allá de esmerarse en garantizar la satisfacción de necesidades básicas a su
familia.
¿ Cuál es la Argentina de la concertación K?
"Tras cuatro años consecutivos de crecimiento,
Argentina
tiene la distribución de ingresos de mediados
de la década del 90 cuando el país
-como derivación de las estrategias de Menem
y Cavallo
se tornó más desigual, ingrato e injusto".
Daniel Muchnik (Clarín 2/4/07) manifiesta:
"El
mapa del desamparo demuestra que hay varias Argentinas, que no existe un
país uniforme.
Se asemeja más a un archipiélago.
En 17 de las 23 provincias del paí####ás
del 50 por ciento de la población de niños vive en hogares pobres.
Las dificultades crecen en el Gran Buenos Aires a medida que los residentes
adultos y niños se alejan
del límite capitalino.
En la propia Capital, el Sur encierra más descuido y abandono.
El Norte de Argentina es donde pega más
la inequidad. En el Noreste (Corrientes, Chaco, Formosa
y Misiones) la tasa de pobreza es del 56 por ciento de la población total y la
de la indigencia es
del 28 por ciento.
En el Noroeste
(Catamarca, Tucumán, Jujuy, La Rioja, Salta y Santiago del Estero) la pobreza
incluye al 51,4%
de la población y la indigencia al 20,1 por ciento".
Advierte:
De los datos aportados por el
INDEC "surge que las familias más pobres mejoraron un poco
respecto a los peores momentos de la crisis de 2001
porque
más integrantes de las familias están trabajando y circulan en el mercado. En
cambio,
las familias más ricas mejoraron aún más su posición.
No porque ponen más esfuerzo;
simplemente ganan más.
La mejora por la vía de la ocupación tiene
el límite
de la cantidad de personas activas que
integran las familias. En la vereda de enfrente,
la mejora de los ingresos de los ricos no
tiene límites, ni techos, ni anchuras,
ni frontera alguna".
Daniel Muchnik (Clarín 12/3/07) dice:
"Con 1,4 millón de desocupados, 4 millones de
asalariados en negro y 1,5 millones de habitantes
incluidos en los planes sociales,
la radiografía social argentina
tiende a
cristalizarse como un modelo «dual»,
más propio del subdesarrollo que de una sociedad moderna".
Señala:
"Mientras desde el Gobierno,
apoyándose en el dato que la tasa de desempleo se ubicó
en un dígito, se pondera el actual esquema llamado de «inclusión social», los
hechos y
números
confirman que los excluidos por el trabajo en negro, con una remuneración por
debajo
de la línea de pobreza o en el subempleo estructural,
forman también parte del modelo.
La realidad nacional, también,
indica que luego de entrar en el quinto año consecutivo
de incremento del Producto Bruto Interno,
la informalidad laboral ronda el 40% de los
asalariados.
De todas maneras, la caída de la
desocupación y la mejora económica
no corren
en los mismos andariveles. Porque desde 1998, año de inicio de la
gran recesión,
el PBI creció casi un 15% mientras la desocupación sólo se comprimió, en el
mismo período,
un 4%.
El ingreso promedio de los
ocupados en el país no supera los 860 pesos,
es decir,
un 23% inferior al que tenía vigencia en 1998. La tasa de desocupación
del último tramo del año pasado coincide con aproximadamente el 40%
de la población
sumergida en la pobreza, que duplica el nivel de 1993.
Y se siguen legitimando diversas formas de trabajo precario,
sin estabilidad,
como contratos por tiempo determinado, a tiempo parcial y temporarios,
además de otras formas de subcontratación y tercerización, contratos
de aprendizaje y pasantías".
¿Qué significa
el crecimiento económico -fundamentalmente- mediante la explotación minera y
petrolera,
los agronegocios y la construcción?
Tanto la agricultura sin
agricultores como la construcción se destacan por tener el 70% de los
trabajadores
en negro y junto con la minería, los condenan a alta siniestralidad.
En el feudo de los Kirchner,
la provincia de Santa Cruz, con extraordinarios negocios para las
transnacionales en explotación petrolera, minera y de pesca, la mayoría de los
trabajadores se ven forzados
a emplearse en el Estado,
el cual paga sueldos básicos de hambre, que van de 46 pesos a 161 desde hace 17
años, y mantienen en negro todos los aumentos posteriores mientras legitima que
la canasta familiar sea el doble que
en Buenos Aires y militariza los conflictos.
Aún más, todas esas actividades
esenciales a la acumulación actual del gran capital en Argentina,
destruyen
las condiciones de vida y trabajo de una creciente mayoría.
Hoy el trabajo y la producción sólo responden a mantener
e
incrementar las altas rentabilidades de oligopolios
rectores de la globalización de modo que
las grandes mayorías somos población sobrante,
es decir,
ni interesamos como sociedad de consumo,
de ahí el imperativo de romper con los dictados del
'Mercado'.
Se trata de anteponer la dignificación tanto de
los trabajadores como de las condiciones laborales.
Al mismo tiempo
que se crea la unión de la diversidad popular
para poder implantar la producción en
acuerdo con las necesidades y aspiraciones
de todas las minorías componentes de la gran mayoría
de Argentina.
PLANTEO / IDEOLOGÍA / PREMISAS E HIPOTESIS
La concertación K
-como el 'progresista' Tony Blair hizo en Gran Bretaña- recupera la legitimidad
de continuar
con lo esencial del neoliberalismo pero, para ello, se disfraza de adversario y
de intérprete
de la voluntad mayoritaria. Consigue el apoyo fanático de Hebe de Bonafini que
se distinguía
por su verborragia de extrema confrontación con todos por igual.
Hebe de
Bonafini afirma: "el enemigo ya no está en la Casa Rosada"
y
al igual que los partidos de izquierda señala al imperialismo como enemigo
principal.
¿Por qué "la unidad en contra del imperialismo"
es una consigna desorientadora?
Ya que parte importante de la
inseguridad jurídica de la grandes mayorías se debe a cómo decidieron
las clases dominantes de Argentina
insertarse favorablemente en la reestructuración económica, política, social y
cultural
del sistema capitalista mundial.
Gérard Duménil y Dominique Lévy explican:
"Desde principios de los '80, el
capitalismo entró en una nueva fase denominada neoliberalismo
que, a menudo, se presenta como «modelo de desarrollo».
Pero,
en realidad, tiene como objetivo la restitución del poder y los ingresos a la
clase capitalista.
Ya que dichos ingresos habían mermado durante las décadas del compromiso
keynesiano,
luego de la segunda guerra mundial.
El neoliberalismo define, también, una nueva etapa
del imperialismo
que, en sí, es una permanente característica del capitalismo.
El imperialismo
procura la obtención de ingresos de capital por parte de los países ricos del
centro
provenientes de los países de la periferia. Es un sistema jerárquico.
Una de las particularidades del
imperialismo contemporáneo es la posición hegemónica de
Estados Unidos
dentro del modelo general de relaciones capitalistas 'informales'
(en oposición a los imperios coloniales).
La combinación de rasgos
neoliberales e imperialistas es tan estrecha que
al conjunto
de dichas relaciones lo denominamos el mix neoliberal-imperialista.
Tanto las clases dominantes del
centro como las de la periferia están involucradas
en este nuevo conjunto de relaciones, si bien no en igualdad de condiciones.
Todas
las clases dominantes se beneficiaron del neoliberalismo, pero en los países de
la periferia,
estas clases también están sujetas a la dominación de las dominantes en el
centro.
Es así que un importante elemento
para la comprensión del capitalismo contemporáneo
es la posición
en que las clases dominantes periféricas logran ubicarse dentro de las
relaciones capitalistas globales.
Tanto la colaboración como la rivalidad se encuentran presentes".
Gérard Duménil y Dominique Lévy destacan:
"El imperialismo, en sus objetivos
y métodos, es un sistema complejo.
Combina violencia
económica pura
tal como la apertura del comercio y de las fronteras financieras
entre países con niveles de desarrollo muy dispares,
siempre en beneficio del país dominante y
directa
tal como la corrupción, la subversión y la guerra.
Si consideramos sólo las
mediciones disponibles de flujos de interés y dividendos
(y las ganancias retenidas por corporaciones transnacionales)
está claro
que el neoliberalismo aumentó el drenaje imperialista de los países menos
avanzados
y la suba de las tasas de interés sobre la deuda después de 1979 fue parte
considerable
del fuerte incremento a principios de 1980.
Pero existe otra cara de estos mecanismos. Estados Unidos
concentra el ahorro de otros países; en particular,
las clases acomodadas
de América latina invierten masivamente en ese país.
Allí, en los Estados Unidos, las
clases pudientes gastan cifras enormes y ahorran muy poco.
Esta capacidad
de beneficiarse con la financiación externa constituye una característica
importante del
imperialismo contemporáneo de los Estados Unidos.
La inversión externa financia su economía, su déficit públicos y externos,
incluyendo la capacidad de este país para exportar capitales (con una importante
proporción
de inversiones directas en comparación con otros países).
Los activos financieros de Estados
Unidos en manos del resto del mundo duplican actualmente
los activos financieros extranjeros en poder de Estados Unidos. Denominamos
estas relaciones
la nueva configuración del imperialismo (...)".
En referencia a Argentina,
Gérard Duménil y Dominique Lévy dicen que
"las clases dominantes argentinas
se integraron
a la configuración del imperialismo como una clase rentista y
vendieron la mayor parte de su economía a extranjeros.(...)
Esta nueva situación es el
resultado de prolongadas tendencias históricas,
que alcanzaron niveles sin precedentes en vísperas de las reformas de comienzos
de los '90.
Estas reformas deben interpretarse en dos niveles:
La inspiración neoliberal es
obvia en las políticas orientadas a la estabilidad de precios,
el banco central independiente, la privatización, la convertibilidad, el
relajamiento de
las barreras al comercio internacional y a los movimientos financieros,
la apertura del sector financiero a los inversores extranjeros, etc.
A esto
debe sumarse la dramática reducción de los salarios reales desde la
dictadura.(...)
La política cambiaria es crucial
para interpretar otros aspectos en forma diferente.
La fijación del peso al dólar en lugar de su flotación no es una política
recomendada
por el FMI o favorecida por Estados Unidos.
Tampoco la relación un peso-un dólar que era muy alta. Esta política, en
realidad,
benefició a los inversores argentinos(...).
Así es como dichas clases dominantes en Argentina se insertaron
'eficientemente'
en la nueva configuración imperialista como rentistas y con un costo enorme
para el resto de la población.
Además, como es bien conocido, un
tipo de cambio elevado no favorece a la economía real,
a causa de la gran competencia por parte de extranjeros (...).
Esto
tuvo severas consecuencias para la economía nacional debido al crecimiento de
las importaciones".
A partir del 2001, los mismos
intereses de clase que proporcionaron a los noventa
"sus características específicas podrían sostenerse por otros medios.
El resultado
dependerá de las confrontaciones de clase.
Si ampliamos aún más la
perspectiva, la experiencia de Argentina arroja algo de luz
sobre la posible nueva fase global del neoliberalismo o pos-neoliberalismo en la
economía mundial:
los mismos intereses
en un entramado bien definido, con métodos claros
o
un nuevo compromiso social".
Fuente: revista Realidad Económica nº 225,
enero/ febrero 2007, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
La pobreza e
indigencia de más de la mitad de niños y adolescentes menores de 14 años de
Argentina
que hipoteca el futuro del país no se soluciona en el capitalismo, al contrario,
éste la utiliza para
continuar en el enriquecimiento extraordinario de las clases dominantes
y desde el gobierno de K
se procura engañar, con cifras dibujadas, que se está revirtiendo las
consecuencias catastróficas del
modelo gestionado por Menem-Cavallo.
"El esquema de 'dólar alto' vigente en el país
es presentado
como el «modelo de la producción y el trabajo»
mientras
sus defensores en los campos académico, político
y empresarial destacan que, como resultado del shock
devaluacionista que se ha registrado a partir de
la Convertibilidad,
la economía argentina ha logrado ingresar en
un sendero de crecimiento que permitirá revertir
la crisis laboral y el cuadro de inequidad distributiva
heredados del «modelo de los noventa».
Esto
derivado en lo sustantivo del consiguiente incremento
de las exportaciones".
Martín Schorr y Andrés Wainer prosiguen:
"El comportamiento del producto
bruto interno en el último tiempo parece avalar las posturas
esgrimidas por los defensores del nuevo «modelo», lo cual ha sentado las bases
para
su convalidación social
y en ese marco, para no debatir sobre una cuestión sumamente relevante:
¿Cuáles son los actores económicos concretos que
más se benefician
con la vigencia de un «tipo de cambio real competitivo»
y cuáles son los que resultan perjudicados? (...)
La fenomenal concentración de las
exportaciones de nuestro país indica que, en ausencia
de políticas
que apunten a revertir dicho cuadro, el sostenimiento de un tipo de cambio
elevado
(con las implicancias regresivas que ello supone en términos distributivos
-más aún si se considera el bajísimo nivel existente de retenciones a las
exportaciones
dada la magnitud asumida por la depreciación real del peso-)
es ampliamente funcional a la fracción exportadora del poder económico local.
Del tipo de productos elaborados
y/o comercializados por la cúpula exportadora
se desprenden varios argumentos de peso en contra de uno de los supuestos
del «modelo» actual
que la devaluación por sí misma es condición necesaria y suficiente
para que la economía ingrese en una senda sostenida de crecimiento atento a
revertir
tres de los principales males heredados del «modelo de los noventa»,
como
la crisis laboral, la desindustrialización y la distribución regresiva del
ingreso.
Ello explicaría por qué
-la principal «política» aplicada ha sido la maxidepreciación del peso y
-la inexistencia en el nivel nacional, más allá de la implementación de ciertas
(y escasas)
medidas puntuales, de
una estrategia de desarrollo productivo en general, e industrial en particular.
La lógica del «piloto automático» que caracterizó al «modelo de los noventa»
parece seguir vigente.
Ahora bien, la ostensible
consolidación estructural de la elite exportadora
no debe llevar a concluir que es la única fracción del capital favorecida por la
devaluación.
Si bien
se ha revertido de modo considerable la relación de fuerzas al interior de la
clase dominante
respecto a los noventa.(...) No puede soslayarse que este «modelo de dólar alto»
es funcional a la burguesía en general (en tanto clase).
No sólo porque le ha permitido restablecer las bases de su dominación
sino, también, porque ha representado una salida para el capital
en su conjunto,
en especial para sus fracciones más concentradas".
Martín Schorr y Andrés Wainer agregan:
"Debe recordarse que la
centralización de capitales que se produce luego de toda crisis
beneficia ampliamente a aquéllos que logran sobrevivirla, permitiendo recomponer
los márgenes de ganancias a costa de eliminar a la competencia.
Además,
si bien estaba en discusión la forma en que se abandonaría el «modelo de
los noventa»,
en lo que siempre estuvieron de acuerdo los sectores
dominantes era en que
la salida
sería mediante una mayor explotación de la fuerza de trabajo.(...)
Queda en evidencia cuando se considera:
-la pérdida de poder adquisitivo del salario,
-la regresiva redistribución del ingreso
y
-la persistencia de altos niveles de desocupación y precarización laboral (...)".
Señalan:
"El
«modelo de dólar alto», más que revertir tiende a «cristalizar» el dramático
cuadro social
vigente en la Argentina,
dado que con la mejora de los índices económicos (es decir, con la recomposición
del ciclo
de acumulación de, fundamentalmente, el gran capital asociado con la «salida
exportadora»)
la situación social ha permanecido prácticamente inalterada.
Es por ello que en esta etapa de «consolidación» del «modelo»
también debe «consolidarse» una Argentina con
altas tasas de desocupación y pobreza,
así como una creciente fragmentación y precarización laborales
y una distribución del ingreso «latinoamericanizada»".
Sostienen:
"En la actualidad la sociedad
argentina parece estar frente a un dilema de hierro en
términos económicos y políticos: o se consolida el «modelo
de dólar alto» con su correlato
en materia de inequidad distributiva y exclusión y fragmentación
económico-sociales,
o
se avanza en la implementación de un nuevo «modelo».
En ese marco, cabe preguntarse si no es el momento de empezar a discutir cómo hacer
para lograr un proceso de reconstrucción nacional que revierta el sendero desindustrializador
y concentrador
de la últimas décadas y que se asiente sobre crecientes
niveles de inclusión económica y social;
es decir,
sobre bases y alianzas sociales diametralmente distintas
a las que caracterizan al «modelo de la producción y
el trabajo»( y el «modelo de los noventa»
paradójicamente,
tan criticado por los defensores de aquél,
cuando
tanto en términos conceptuales como con sus principales implicancias socioeconómicas
no difieren sustancialmente).Fuente: revista Realidad Económica nº 211,
abril/ mayo 2005, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
La emancipación
social y nacional exige que un número creciente de los de abajo elaboremos
nuestras respectivas individualidades críticas y contribuyamos a
que
nuestra diversidad popular pase de masa caótica
a pueblo con voluntad transformadora del país y el mundo.
Se trata de comenzar por:
A. Independizarnos de los mecanismos extorsionadores y amedrentadores del gobierno K
Además de criminalizar tanto la
pobreza como la protesta social y manipular la despolitización mayoritaria
para deslegitimar la lucha gremial -que es consecuente con sus bases-
caratulándola como política,
el gobierno de Kirchner
utiliza el cuco de la inflación para mantener salarios míseros o sea
altas ganancias de la patronal.
Pero, sobre todo, procura conservar e incentivar la estructura oligopólica de la
Argentina
con origen en la dictadura genocida que dice combatir y con consolidación a
partir de
Menem-Cavallo respecto a cuya herencia
dice
tener políticas que la revierten.
Daniel Muchnik
(Clarín 19/3/07) analiza
que
"pese a los «retoques» estadísticos, los acuerdos de precios y
los precios «sugeridos» por la Secretaría de Comercio Interior,
los valores de
los alimentos, en especial los básicos, no dejan de subir. (...)
El problema es que las autoridades se
propusieron tener bajo control los precios
sin afectar
las redes oligopólicas de comercialización, que vienen de arrastre.
Peor aún,
llegan a acuerdos con esas redes que contribuyen
a concentrar más la comercialización interna
y eso posibilita futuros incrementos de los precios.
Por su parte, los productos que
están bajo la esfera de los acuerdos de precios
vienen trepando en los últimos meses a un ritmo superior a la inflación promedio
y casi
lo mismo que los precios que están libres de controles y vigilancia.
Los llamados «precios
sugeridos» son una escasa referencia que nadie parece
tomar en cuenta a la hora de fijar los valores minoristas o al
consumidor.
Esta maraña le sirve al Gobierno para que el INDEC tome esos precios de
«escritorio»
para elaborar sus índices, que no son confiables.
Aun con esa cifra «dibujada»,
el salario mínimo de una familia tipo se sitúa por debajo
de la misma «línea de pobreza».
Ahora,
se está ensayando otra estrategia: subsidiar los
precios de los productos básicos.
Este paso implica, por sí, reconocer que los costos suben, sólo que
el Estado cubrirá
con millones de pesos una parte de
los mismos.(...)
El peligro es que, en medio de
las paritarias..., se pacten mejoras salariales que rápidamente
podrían ser anuladas por la inflación".
Es importante la
adquisición mayoritaria de conciencia sobre razones estructurales de la
inflación
porque,
"durante los últimos meses, el debate sobre la inflación
ha estado hegemonizado
por voces que propugnan dos líneas de acción:
la limitación de los aumentos salariales con el doble fin
de -no «recalentar» la economía y -evitar la suba de los costos;
la generación de condiciones propicias para las inversiones que
logren ampliar la oferta de bienes".
Alejandro Gaggero explica:
"Marcelo Diamand destaca que las
periódicas devaluaciones generaban un aumento de
los precios de los «bienes salario» de origen agropecuario que la Argentina
exportaba a
mercados externos.
El aumento de los precios de los
productos comestibles básicos de la canasta alimentaria
reducía el salario real de los trabajadores y provocaba, en consecuencia, una
intensificación
de la puja distributiva.
Los asalariados reaccionaban
intentando recuperar su deteriorado poder adquisitivo
a través de
reclamos de mejoras en los salarios nominales que, al generalizarse, eran
respondidos con
aumentos de precios por parte del empresariado.
La devaluación ocurrida a
principios de 2002 dio lugar a procesos con algunas similitudes a
los descriptos por Diamand pero que en otros aspectos resultan claramente
diferentes,
como consecuencia
de los cambios ocurridos en la estructura socioeconómica argentina durante los
últimos 30 años.
En primer lugar,
debido a los altos índices de desempleo y a la precarización laboral hoy existentes,
el poder de negociación de los sindicatos resultó muy limitado,
lo que
ha implicado que gran parte de los gremios no pudieran plantear
-durante el período inmediatamente posterior a la devaluación-
reclamos salariales comparables a los producidos durante la segunda etapa
de la industrialización por Sustitución de Importaciones.En segundo lugar,
en el sector empresarial se verifica un nivel de concentración
-y en no pocos casos, también «concertación»-
tal que,
en ciertas ramas de actividad, permite fijar precios con creciente discrecionalidad.
El señalado nivel de concentración es acompañado, en ciertos casos,
poruna relación «especial» con el Estado que asegura
la ausencia de controles y regulaciones pertinentes
y eficaces
-desde el punto de vista del interés público-
en los respectivos mercados, circunstancia que permite
a las empresas involucradas la obtención de
«cuasi rentas de privilegio».
Analizar cómo se han dado estos
procesos en un sector particular -el cementero- constituye el eje
de este trabajo".
Alejandro Gaggero aclara que
"el aumento del precio del cemento
luego de la devaluación del peso no responde a las situaciones
típicas estipuladas por la teoría microeconómica neoclásica para mercados
competitivos.
Porque
se verificó durante un período de gran caída del consumo y alta proporción de
capacidad productiva ociosa.
La magnitud del aumento
(que para el período diciembre de 2001-agosto de 2005 fue de 147% para el precio
minorista
y 155% para el mayorista) tampoco es consecuencia de una suba proporcional
de los costos de fabricación como evidencia que los precios de los insumos en
promedio
no aumentaron o lo hicieron en forma muy moderada".
Alejandro Gaggero concluye
"Estado y comportamiento empresario:
el cártel de la industria cementera 2002/ 2005" señalando que
"el sector ya tuviese una historia
de 18 años de funcionamiento cartelizado que salió a luz
tan sólo dos años antes de la devaluación, suma dos factores relevantes:
Las empresas ya tenían una larga experiencia en este tipo de prácticas
y como
lo demostró el propio informe oficial, a través de los años han sabido elaborar
y perfeccionar un sistema estadístico que les permitió sostener acuerdos
de reparto de mercado y colusión de precios con gran eficiencia técnica y
organizativa.
El aumento de precios que comenzó en 2002, no hubiese sido posible si
el Estado
que no detectó el cártel en sus 18 años de comprobada existencia,
hubiese cumplido con la tarea esencial de establecer sanciones eficaces
y -sobre todo- regulaciones adecuadas una vez que el mismo fue descubierto. (...)Durante los últimos 30 años, el país ha experimentado
una creciente concentración y centralización de
su economía
que ha sido acompañada por un debilitamiento de
las capacidades reguladoras del Estado sobre
el poder económico concentrado.
Comenzar a revertir este doble
proceso resultará fundamental para
lograr superar
la problemática inflacionaria en la Argentina".
Fuente: revista Realidad Económica nº 224,
noviembre/ diciembre 2006, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
B. Analizar significados de emanciparnos del imperialismo y de las clases dominantes
El monocultivo de
soja transgénica (tecnología del laboratorio estadounidense Monsanto)
es un instrumento exitoso
de concentración y desnacionalización tanto económica como territorial
que instaura sometimiento creciente al gran capital global al
-acabar con la soberanía alimentaria,
-forzar cada vez más a los pequeños productores a esclavizarse
o
quebrar en beneficio de quienes manejan los agronegocios,
-desalojar brutalmente a los campesinos y pueblos originarios de sus tierras,
-desertizar,
-causar enormes catástrofes socioambientales y
-enfermar, matar y empobrecer a las mayorías.
Pero, además,
implica una infraestructura que refuerza esa modificación de los ecosistemas
contraria
a las condiciones de vida y trabajo de la población toda del MERCOSUR mirado
como gran territorio
sin fronteras ni pueblos ni familias y sólo destinado a los agronegocios
y
un sentido del 'progreso' que intensifica esa superexplotación de la naturaleza
sudamericana como
hoy marca esa planificación de producir biocombustibles y multiplicar las
megaplantas de celulosa
que dejarán sin agua ni alimentos a los de abajo en forma creciente.
Ahora, Marcelo Canton (Clarín 8/3/07) informa:
"El principal acuerdo que Hugo Chávez firmará
en su visita de esta semana a la Argentina
es relativo a la soja.
El acuerdo sería con un
consorcio de empresarios rurales argentinos,
encabezado por Los Grobo,
la empresa que lidera Gustavo Grobocopatel, el mayor productor sojero del país"
y que maneja unas 110.000 hectáreas entre Argentina, Uruguay y Paraguay.
Transcribe la
ficción que pergeña "una altísima fuente oficial" para que nos sintamos
agradecidos
y orgullosos del gran empresariado local. En efecto, esa "altísima fuente
oficial" relata:
"Será una transferencia
tecnológica similar a la que, en general, los Grobo
hacen en la Argentina.
Ellos no compran la tierra, sino que hacen el
gerenciamiento de la explotación,
le dicen al productor qué hacer y cómo hacerlo, cuándo fumigar o qué productos
usar.
Eso exactamente harán con Venezuela.
Concretamente:
Grobocopatel no será un terrateniente en Venezuela,
sino que asesorará
al Estado venezolano,
que sí es el mayor terrateniente de ese país, a través de la petrolera estatal
PDVSA".
Marcelo Canton continúa:
"En el primer año de vigencia, el
proyecto prevé sembrar 100.000 hectáreas de soja
en ese país.
El acuerdo es por cuatro años, y en el último la superficie cultivada con esa
oleaginosa
debería alcanzar un millón de hectáreas".(...)
El consorcio liderado por los
Grobo cobraría un honorario por esa
transferencia de tecnología
que sumaría alrededor de 120 millones de dólares
anuales, según precisaron funcionarios
oficiales y "en los 4 años serían unos 400 millones de dólares",
redondearon".
De esta nota
periodística se desprende que la propiedad
sobre la tierra y otros bienes sociales e individuales
no se restringe a
tenerlos sino, sobre todo, al cómo y al para qué los dispone el 'dueño' que
están subordinados
mediante el sistema instaurador de las reglas de juego.
Ejemplifico con el uso de la renta petrolera por el gobierno
de Chávez
para monopolizar territorio uniformándolo según la tecnología estadounidense que
arrasa irreversiblemente
(a la larga) con la biodiversidad, la fertilidad, ... y contamina a la población
a través del alimento, el aire,
el agua o para satisfacer a los 'acreedores' de Argentina, al negocio de un
oligopolio como los Grobo
o para apoyar
al gobierno que mira por el gran empresariado en vez de por las necesidades
populares e
intereses nacionales.
Entonces, la
reforma agraria integral debe procurar la liberación de las comunidades rurales
y producir
cambios radicales
en el sistema de producción agropecuaria, farmacéutica e infraestructural.
Y la integración
sudamericana no puede ser la del MERCOSUR o la que sigue el funcionamiento
transnacional del mundo.
C. Asumir nuestra dignidad individual y colectiva
En especial pienso en los
científicos y técnicos sin los cuales no sería posible el avance
de
este sistema exterminador de la población planetaria o argentina,
latinoamericana.
¿Son ricos o felices por someterse
a quienes financian su actividad o dominan el funcionamiento
del sector público?
Considero que la gran mayoría
comparte los padecimientos de los de abajo y se autoafirmaría en
sus capacidades, aspiraciones e iniciativas creadoras
si estableciera reciprocidad con la diversidad popular de Argentina.
Pienso, también, en los jóvenes y
saludo el posicionamiento de Facundo Javier Castro
que aclara:
"Las nuevas juventudes reciben de las generaciones pasadas
una Argentina
que atravesó su peor crisis económica, una sociedad profundamente dividida,
en la que el individualismo predomina y el malestar colectivo se palpita a
simple vista,
en la sensación de impunidad, en la impotencia general, en la resignación
frente a los males y en las calles llenas de humildes, desposeídos, de mujeres
que mendigan
en las veredas con la deprimente exhibición de sus criaturas.
Como miembro de esta juventud,
estoy consciente de que la miseria, que en algún lugar
se determinó
que debía caer sobre nuestro país, apacigua los espíritus más rebeldes, destruye
las mentes
más brillantes y calla las voces más enérgicas; por eso el hambre es propia de
los pueblos dominados.
Al paso que vamos, pocos jóvenes
tendrán acceso a una educación pública gratuita y por eso,
creo que las jóvenes mentes privilegiadas por la educación,
debemos
poner la inteligencia a disposición de la interpretación de los problemas
nacionales y al servicio de
su solución, para que luego se haga acción en la voluntad de todos.
Esta nueva generación carga sobre
sus espaldas la grandeza anónima de construir y ser
una Nación soberana.
Pero para evitar esto se nos pretende crear un sentimiento de resignación frente
a los problemas
que nos agobian, que nos lleve a la inacción. Mi corta experiencia me dice que
las que afirman
que nada se puede cambiar, son precisamente las mismas personas interesadas en
que nada cambie.
Este trabajo se realiza con
interés nacional, con conciencia de argentino y con la convicción
de que
una Argentina mejor es posible y necesaria para el bienestar de todo".
Fuente: revista Realidad Económica nº 224,
noviembre/ diciembre 2006, editada por el
Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE)
realidadeconomica@iade.org.ar; www.iade.org.ar
La
descolonización engloba a estos tres compromisos-emprendimientos
ya que implica
para cada cual y cada minigrupo: -autoestima,
-identificación con hacer posible la convivencia social y nacional,
-hacerse cargo
amorosamente de humanizar su profesión y sus vínculos cotidianos;
para la diversidad popular en conjunto: transformación de las artes,
las ciencias, las filosofías, las industrias, el agro, las profesiones y
los enfoques
de los problemas y soluciones para armonizarlos
con la optimización del establecimiento de
-las reciprocidades implícitas en las relaciones sociales y
-la igualdad de oportunidades para todos los de abajo.
Recuerdo a Esteban Echeverría, en 1838, sostuvo:
"Política,
filosofía, religión, arte, ciencia, industria;
toda la labor inteligente y material
deberá
encaminarse a fundar el imperio de la Democracia.
Política que
tenga otra mira, no la queremos.
Filosofía que no coopere a su desarrollo, la desechamos.
Religión que no la sancione y la predique, no es la nuestra.
Arte
que no se anime de su espíritu y no sea la expresión de la vida individual y
social, será infecundo.
Ciencia que no la ilumine, inoportuna.
Industria que no tienda a emancipar las masas y elevarlas a la igualdad,
sino a concentrar la riqueza en pocas manos, la abominamos".
Hoy cuando el capitalismo impone la convicción
de que su globalización es para siempre y a
un país periférico
sólo le queda dejarse robar y desintegrar,
es fundamental
la autodeterminación de los pueblos donde
cada cual sabe qué hacer y cómo participar
en adueñarse del destino común
y donde
la diversidad popular de Argentina hace
concordar el ejercicio
de sus respectivas autonomías históricas
con
la voluntad colectiva de constituir
un Estado responsable de políticas públicas
decididas entre todos por igual y poderoso
combatiente
contra la restauración de la opresión.